Polipos Rectales en Caninos
Polipos Rectales en Caninos
GRUPO: BD02V
11/05/20
1
INTRODUCCION.
2
JUSTIFICACIÓN.
Los casos de pólipos rectales son muy poco frecuentes en caninos, por lo que se
tiene poca información acerca de estos. Estos pueden confundirse con otras
patologías como adenomatosis intestinal o pólipos con origen canceroso
(adenocarcinomas), así que la presente investigación pretende exponer la
sintomatología e información necesaria para el correcto diagnóstico y tratamiento
de esta patología.
HIPÓTESIS.
OBJETIVOS.
Particulares:
Obtener una descripción clara y distinta de los pólipos rectales, así como de
adenocarcinomas y adenomatosis intestinal.
Conocer las posibles causas, por las cuales se desarrollaron los pólipos
intestinales.
Encontrar el mejor tratamiento posible para el paciente, tratando de evitar
cirugía, así tomando en cuenta las medidas de bienestar animal.
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MARCO TEÓRICO.
MARCO CONCEPTUAL
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Figura 1. A la izquierda pólipo hiperplásico sésil y a la derecha pólipo inflamatorio. (Martín, Manual MSD para
profesionales)
Por otro lado, los adenomas o pólipos adenomatosos son generalmente masas
sésiles y solitarias que suelen ser 1 de cada 10 pólipos. Miden menos de 1cm,
pero tienen un potencial de ser malignos si miden más. Pueden tener tres tipos de
estructuras, tubulares, túbulos vellosos o vellosos, es importante saber esto ya
que los pólipos vellosos tienen mayor posibilidad de desarrollar complicaciones
como enfermedades malignas. Se desarrollan en pacientes mayores de 40 años,
predominantemente en el colon, aunque también se describen en el estómago y
en el intestino delgado. (García y Chávez)
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Cuando los pólipos intestinales de desarrollan en un número masivo se incluyen
en el grupo de los Síndromes de Poliposis Familiar (trastornos hereditarios en los
cuales los genes que se encargan de reparar las células que se pueden trasformar
en células malignas o tumorales, se encuentran afectados), de esta manera existe
un riesgo muy incrementado de desarrollar tumores no solo en el colon, incluso en
otros órganos. En este grupo se incluyen, entre otros, el Síndrome de Peutz-
Jeghers, la Poliposis Juvenil o de Cowden y el Síndrome de Poliposis Familiar
(FAPS) (se caracteriza por la presencia de cientos a miles de adenomas en el
colon y el recto, con casi un 100% de probabilidad de trasformación maligna
alrededor de los 35-40 años). (García y Chávez)
Los posibles factores por los que se pueden desarrollar pólipos intestinales
son: ser mayor de los 40 años (aunque hay casos juveniles), historial familiar o
personal de pólipos de colon o cáncer de colon y una dieta alta en grasas, pero
baja en fibras y antioxidantes. Es importante mencionar que la probabilidad de
padecer alteraciones genéticas que impliquen desarrollar pólipos malignos
aumenta si se tienen antecedentes familiares de cáncer, además, el género
masculino tiende a generar más este tipo de alteraciones comparado con el
género femenino. (Chávez y Grove). En caninos parecen ser más frecuentes en
machos que en hembras y existe un estudio que sugiere una predisposición racial
en el Collie y en el Pastor Alemán (B. García). En su mayor parte no se consideran
neoplásicos debido a la diferencia con este tipo de lesiones por la presencia de
displasia en las células epiteliales, como pérdida de la orientación nuclear,
incremento de la proporción núcleo: citoplasma y aparición de nucleolos
prominentes, entre otros (B. García). En cambio, cuando si contienen
características neoplásicas (crecimiento celular excesivo que se acumula por su
destrucción inapropiada) hablamos del adenocarcinoma canino (crecimiento de
tumores malignos en el tejido epitelial).
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SINDROME DE POLIPOSIS FAMILIAR.
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anual reemplazará a la sigmoidoscopia. Sin embargo, la colectomía no se
pospondrá si el número de pólipos alcanza los 100, o si los pólipos tienen un
tamaño mayor de 1 cm., o si cambios histológicos son detectados. (Marcolongo)
La quimioprevención con antiinflamatorios no esteroides, en particular
sulindac, puede suprimir los adenomas rectales y posiblemente los colónicos. El
celecoxib ha sido aprobado actualmente por la FDA (la Administración de
Alimentos y Medicamentos en los Estados Unidos) para su utilización en las
personas con colectomía subtotal, pero parece ser modestamente efectivo.
(Marcolongo)
CARACTERISTICAS CLINICAS.
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necesidad de defecar) los síntomas clínicos principales. La obstrucción es inusual.
(W. Nelson)
DIAGNOSTICO.
TRATAMIENTO.
La exéresis completa mediante cirugía o endoscopia (examen y/o biopsia de las
cavidades del organismo) es definitiva. Siempre que sea posible, antes de realizar
la cirugía debe realizarse un estudio completo del colon con endoscopia o
mediante pruebas de imagen para confirmar que no existen pólipos adicionales. Si
no se extirpan completamente, recidivan y deben operarse de nuevo. La presencia
de múltiples pólipos en una zona concreta puede requerir una extirpación de un
tramo de la mucosa del colon. (W. Nelson)
PRONOSTICO.
La mayoría de los pólipos rectales y del colon de los perros no evoluciona a
carcinoma in situ, posiblemente porque se diagnostica más pronto que en las
personas. El pronóstico es bueno. (W. Nelson)
Figura 4.
Imagen
endoscópica
del colon
distal de un
perro con
múltiples
pólipos
benignos.
(Nelson,
Medicina 9
interna en
pequeños
animales,
Pág. 469)
1.2. ADENOCARCINOMA CANINO.
ETIOLOGÍA
Se desconoce la etiología de los adenocarcinomas. A diferencia de lo que ocurre
en las personas, son pocos los casos de adenocarcinomas de colon en perros que
tienen su origen a partir de pólipos. Estas neoplasias pueden extenderse hacia el
interior de la luz o ser infiltrativas y producir un estrechamiento circular. (W.
Nelson)
CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS
Los adenocarcinomas rectales y colónicos aparecen sobre todo en perros, y son
más frecuentes en animales viejos. Es habitual la presencia de hematoquecia. Es
probable que los tumores infiltrativos provoquen tenesmo o estreñimiento
secundario a obstrucción. (W. Nelson)
DIAGNÓSTICO
Para alcanzar un diagnóstico, es necesario encontrar células del carcinoma. A
menudo se prefiere el estudio anatomopatológico frente a las citologías, ya que en
lesiones benignas puede existir displasia epitelial que provoque un diagnóstico
erróneo de carcinoma. Para diagnosticar carcinomas de la submucosa y distinguir
los pólipos benignos de los carcinomas normalmente se necesitan biopsias
relativamente profundas obtenidas con pinzas rígidas, puesto que la invasión de la
submucosa es una característica importante de los adenocarcinomas rectales.
Dado que la mayoría de los tumores del colon tiene su origen en el recto o está en
él, la palpación rectal es la mejor prueba de cribado. Se requieren colonoscopias
para aquellas masas que se encuentran más craneales. Se utilizan pruebas de
10
diagnóstico por imagen para detectar la posible afectación de los ganglios
linfáticos sublumbares o el pulmón (es decir, metástasis). (W. Nelson)
TRATAMIENTO
La extirpación quirúrgica resulta definitiva; no obstante, la mayoría de las
neoplasias malignas no puede ser eliminada quirúrgicamente debido a su
localización en el canal pélvico, su invasión local extensa o la tendencia a
metastatizar en los ganglios linfáticos regionales. (W. Nelson)
PRONÓSTICO
El pronóstico para los adenocarcinomas que no pueden ser operados es malo. La
radioterapia preoperatoria e intraoperatoria puede ser paliativa para algunos
perros con adenocarcinomas colorrectales inoperables. (W. Nelson)
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Se presenta un cuadro de adenomatosis intestinal en una hembra Fox-Terrier de
nueve años de edad, que sufría una diarrea crónica de intestino grueso de más de
un año de duración. Se analizaron los posibles diagnósticos diferenciales y se
expone la secuencia de pruebas diagnósticas realizadas para llegar al diagnóstico.
Se describe el tratamiento quirúrgico realizado que solucionó el cuadro clínico del
animal. (Valle)
1. CASO CLÍNICO
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Se realizaron las siguientes pruebas diagnósticas:
- Test coprológicos seriados que descartaron la presencia de giardiasis y otras
parasitosis intestinales.
- Uroanálisis que resultó ser normal.
- Bioquímica sanguínea completa no aportó valores anormales.
- Hemograma que mostró una leucocitosis muy marcada con una clara desviación
a la izquierda (53,8x1 09/1. leucocitos con 8% de neutrófilos en banda).
- Coprocultivo donde creció un E. Coli sensible a quinolonas. (Valle)
Se decidió tratar al
animal con enrofloxacina a
dosis de 15 mg/kg y una dieta
rica en fibra. Al cabo de
quince días los recuentos de
leucocitos habían
descendido, pero
la sintomatología no
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había cambiado en absoluto. (Valle). Continuamos entonces con nuestro
diagnóstico protocolario:
- Radiografías de tórax y abdomen que no revelaron alteraciones reseña bies.
- Ecografía reglada de abdomen sin encontrar anomalías, si bien el digestivo no
se pudo explorar correctamente por el acúmulo de gran cantidad de gas.
- Endoscopia digestiva completa. Para esto preparamos al paciente con ayuno
de 24 horas, bisacodilo a dosis de 5 mg/l durante 8 horas y enemas.
Macroscópicamente, a nivel gástrico no se apreciaron alteraciones en la mucosa
(realizamos biopsia). A nivel de intestino delgado (duodeno) observamos una
ligera
alteración a nivel de la mucosa (realizamos biopsia). A nivel de intestino grueso
encontramos una masa que obstruía parcialmente la luz intestinal a lo largo de
diez centímetros, presentando la mucosa un aspecto claramente anormal, friable y
que sangraba con muchísima facilidad. El aspecto de la mucosa previa y posterior
a la lesión era totalmente normal. Tomamos múltiples muestras para biopsia tanto
de las áreas aparentemente sanas como de las afectadas (Fig. 6). Los resultados
anatomopatológicos fueron compatibles con una gastroenterocolitis
linfoplasmocítica y sospecha de pólipo colónico. Este resultado nos confirmó una
lesión benigna de las alteraciones observadas en la mucosa del colon. (Valle)
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Se realizo un tratamiento quirúrgico que consistió en la resección del área
afectada mediante una colectomía (se extirpa una parte del colon) parcial que se
extendió a lo largo de diez centímetros de colon transverso y descendente (Fig. 7).
Se suturo el colon con un patrón termino - terminal de puntos simples de PDS de
cuatro ceros (Fig. 7) Y se aplicó un parche de serosa alrededor de la zona
suturada. (Valle)
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Figura 8. Pieza Anatómica. (Valle)
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meses de la cirugía el paciente fue sometido a una ovariohisterectomía por
piometra y se pudo apreciar la correcta cicatrización de la colectomía. (Valle)
2. DISCUCIÓN.
Para la discusión el autor comento: “La sucesión de pruebas diagnósticas que
seguimos en esta perra, es el protocolo diagnóstico que realizamos ante cualquier
cuadro crónico que afecte al sistema gastrointestinal que se presente en nuestra
clínica. La aparición de un coprocultivo positivo para E. Coli nos hizo plantear la
posibilidad de que estuviésemos ante un problema infeccioso. Las cepas
patógenas de E. Coli son causa de diarreas que la mayoría de las veces son de
carácter agudo y autolimitantes. Las cepas enteroadherentes pueden colonizar la
mucosa durante periodos prolongados y ser las causantes de diarreas crónicas.
Este hecho, junto con los valores hematológicos de leucocitosis con desviación a
la izquierda, nos llevaron a intentar un tratamiento antibiótico según el resultado
del antibiograma. El fracaso, o la respuesta incompleta a esta terapia, nos hizo
retomar el protocolo diagnóstico. Los pólipos digestivos (adenomas), no son
infrecuentes en el perro, y su localización más frecuente es en la zona rectaI. No
hemos encontrado referencias bibliográficas de casos en los que se describiese
una lesión como ésta, donde los adenomas tapizan la mucosa intestinal de forma
difusa en una extensión tan amplia (10 cm) y en la zona colónica. La causa de los
tumores intestinales es desconocida. La dieta y las enfermedades inflamatorias
intestinales crónicas son factores predisponentes reconocidos". La enfermedad
inflamatoria intestinal también predispone a la aparición de pólipos inflamatorios.
En el caso que nos ocupa existía una lesión crónica a nivel de todo el canal
gastrointestinal que coincidía con lo expuesto. Sim embargo, la mejoría después
del tratamiento quirúrgico podría indicar de que enfermedad inflamatoria intestinal
se trataba de una consecuencia de la obstrucción parcial que producía la
adenomatosis a lo largo de una zona extensa de colon. La mayoría de los pólipos
caninos son benignos, aunque los adenomas de intestino grueso pueden
predisponer a la aparición de carcinomas colorrectales. Los pólipos voluminosos
en particular tienden a ser precancerosos (en medicina humana se consideran
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estadios precancerosos). En este caso, confirmamos la benignidad de la lesión por
anatomía patológica.
La sintomatología de tumores malignos comprende, entre otros, la
eliminación de moco en heces, tenesmo, disquecia, hematoquecia y pérdida de
peso. Además, pueden aparecer otros síntomas como resultado de metástasis y
obstrucción de la luz intestinal por parte del tumor. El signo clínico más frecuente
en pólipos intestinales suele ser la presencia de sangre fresca en heces y, en
algunos casos, tenesmo moderado. En nuestro caso, la perra presentaba la
sintomatología más frecuente en neoplasias malignas, por lo que se debería tener
en cuenta en el diferencial de dichas patologías. Este hecho consideramos que
puede ser debido también a la gran extensión de la lesión ya la obstrucción parcial
de la luz intestinal que ésta producía.” (Valle)
En este estudio se presenta por primera vez seis perros con adenomas
intestinales múltiples, con características similares al FAPS humano, y se realizó
un seguimiento de los animales para conocer su evolución y realizar una
aproximación del comportamiento clínico de estas lesiones en el perro. (García)
1. MATERIAL Y MÉTODOS
Las biopsias de seis perros con trastornos intestinales fueron remitidas a Histovet
S.L. para su estudio histopatológico. Los tejidos se deshidrataron en
concentraciones crecientes de alcohol y se incluyeron en parafina. Posteriormente
se realizaron cortes de 3 μm de grosor y se tiñeron con HE. (García)
2. RESULTADOS
Las características clinicopatológicas de estos animales, según las historias
clínicas remitidas junto con las biopsias, se muestran en la Tabla 1. Sus edades
oscilaban entre los 5 y los 14 años, excepto el caso 2, que presentaba las lesiones
ya al año de edad. Había representación de ambos sexos y, aunque las razas
eran variables, un 50% de los perros eran Shar-Pei. Todos los animales
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mostraban signos clínicos similares, con vómitos en un 66,7% de los casos. En al
menos dos de los animales, 1 y 5, se detectaron a la palpación áreas de
engrosamiento del intestino, correspondientes al intestino grueso en el primer caso
y al delgado en el segundo. No se conocen datos de la exploración física del resto
de los perros. (García)
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displásico (Fig. 10). Las células que recubrían las glándulas presentaban una
cantidad moderada de citoplasma eosinofílico y vacuolizado y un núcleo
redondeado a ovoide en posición central con un patrón de cromatina rugosa y uno
o dos nucléolos basófilos (Fig. 11). El índice mitótico era de 5 mitosis por campo a
400x aproximadamente. En todos los casos, el diagnóstico histológico era
compatible con adenomas intestinales múltiples. (García)
Figura 10. Sección de intestino delgado. Figura 11. Sección del intestino delgado.
Después depolipoide
Proliferación la intervención quirúrgica,
de la mucosa. (García) seGlándulas
evaluó intestinales
la evolución de todos
tapizadas los
por un
epitelio
animales (Tabla 2). La mitad de los animales se displásico.
recuperó(García)
completamente y las
alteraciones gastrointestinales desaparecieron al menos durante 1 a 4 años tras la
intervención
quirúrgica.
Al contrario,
uno de los perros
(caso 4) fue
intervenido
un año después de
la primera cirugía
debido a la
detección de una
nueva masa
Figura 12. Sección del intestino delgado. Adenocarcinoma
intestinal. intestinal infiltrativo. (García) La sección
histológica
de la lesión mostraba una proliferación neoplásica infiltrativa que afectaba las
capas musculares de la pared intestinal. Estaba formada por una población de
células epiteliales con signos de atipia marcados, organizadas en cordones y
nidos. Se diagnosticó un adenocarcinoma intestinal infiltrativo y el animal fue
eutanasiado (Fig. 12). El animal número 5 murió 9 meses después de la
intervención quirúrgica por causas no relacionadas con los trastornos
gastrointestinales padecidos, mientras que el caso 6 fue eutanasiado, a petición
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de los propietarios, por presentar diarreas persistentes a pesar de la cirugía. No
fue posible en este caso determinar si la extirpación de las lesiones intestinales
había sido completa, ya que no se autorizó la necropsia. (García)
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3. DISCUSIÓN.
En uno de los dos casos publicados de pólipos intestinales múltiples en perros, los
autores clasificaron las lesiones como pólipos hamartomatosos no neoplásicos,
aunque un pequeño foco de carcinoma metastático fue identificado en un
linfonodo mesentérico de uno de los dos perros. Los autores remarcaron las
similitudes de estas lesiones con el síndrome de Petz-Jeghers, en el cual los
pólipos muestran un carácter mayoritariamente benigno pese a que se han
descrito algunos casos de transformación maligna. (García)
El otro trabajo describía la clínica y las lesiones de un solo animal, que fue
diagnosticado de adenomas múltiples en el colon e intervenido quirúrgicamente,
con evolución favorable. (García)
Las lesiones desarrolladas por los seis perros del presente estudio, el primero en
el que se analiza un número elevado de animales, consistían en numerosas
masas polipoides intestinales, localizadas predominantemente en el intestino
delgado. Estas no pueden interpretarse como simples pólipos intestinales, que
normalmente son masas únicas o discretamente multifocales. La presencia de
cambios displásicos en las células epiteliales hizo que en este caso las lesiones
fuesen clasificadas como adenomas. Por todo ello, la patología de estos animales
se comparó con la FAPS humana. (García)
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humanos, estos crecimientos en perros presentan un aspecto benigno, sin
invasión de las capas musculares de la pared intestinal y con signos de atipia
discretos. Sin embargo, debido a su masiva proliferación, pueden afectar
porciones extensas de la mucosa, comprometiendo la viabilidad del tracto
digestivo. El elevado número de pólipos que se desarrolla en la FAPS, entre 500 y
2500, lleva a casi un 100% de probabilidad de sufrir una transformación maligna
en al menos uno de esos pólipos a partir de los 35-40 años. Para valorar el
comportamiento biológico de este tipo de pólipos en el perro, realizamos un
seguimiento de la evolución de cada uno de los animales. Un 50% de los perros
mostró una evolución favorable tras la enterectomia, pero en uno de ellos se
diagnosticó un adenocarcinoma infiltrativo un año después de la intervención
quirúrgica y fue eutanasiado. Este caso confirmaría la malignidad potencial de este
tipo de lesiones, tal y como ocurre en la FAPS humana. (García)
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canino hembra de raza Airedale terrier con una visible protuberancia fuera del ano
y con poca hematoquecia. (Se omiten ciertos datos por que no son relevantes
para esta investigación y se realiza de forma descriptiva la información.)
RESEÑA.
ANSMNESIS PRETERITA.
FAMILIAR
Padre:
Madre:
SANITARIA
Plan de vacunación completo: SI / NO Ultimo refuerzo: hace 3 años
Desparasitaciones: SI / NO Ultima desparasitación: hace 1 año
AMBIENTAL.
Lugar donde habita: O-Cochera O-Jardín O-Azotea O-Casa O-
Departamento, piso:
cemento Detalles: siempre ha vivido fuera de casa, pero algunas veces al año
duerme en
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FISIOLÓGICA.
Embarazos: SI / NO
Actividad fisíca: SI / NO Días por semana: O-1 / O-2 ó 3 / O-4 ó 5 / O-7 / O-Solo
fines de
semana. Frecuencia: O-Todo el día / O-2 ó 3 veces al día / O-1 vez al día
Lugares
PATOLÓGICA REMOTA.
En junio del 2019 tuvo un diagnostico presuntivo incorrecto como intoxicación por
etilenglicol en el Hospital Veterinario de Especialidades UNAM, el cual requirió
hospitalización. Se trató con vodka vía intravenosa, metronidazol, y otros
medicamentos protectores de la mucosa intestinal. Después de un segundo
ultrasonido se detecto un cuerpo extraño en parte del intestino delgado el cual fue
extraído mediante cirugía. En septiembre del 2019 se diagnosticó con una fuerte
infección en páncreas en el Hospital Veterinario México. El paciente requirió
hospitalización, medicamentos protectores de mucosa, antibióticos, fluidoterapia y
una dieta baja en grasas.
ANAMNESIS ACTUAL
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Figura 13. Zona anal con hematoquecia y
comenzaron 3 días protuberancia
antes de lasaliendo
consulta. No ha presentado estreñimiento,
del ano.
tenemos, dificultad al defecar y las heces tiene una consistencia normal (es decir,
sin ningún tipo de diarrea). También comenta que el animal no ha mostrado signos
de depresión, dolor, postración constante o algún otro cambio en su
comportamiento normal.
ECOP.
CONSTANTES FISIOLÓGICAS
ASCULTACIÓN.
Sonido timpánico en área de intestinos.
AYUDAS DIAGNOSTICAS.
Radiografía lateral izquierda de la zona pélvica (Fig. 14)
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Figura 14. Radiografía lateral izquierda de la zona pélvica. ( clínica
Zona Mascota)
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METODOLOGÍA.
BIBLIOGRAFÍA.
28
Vilafranca, Ramírez y B. García. (2009). Adenomatosis intestinal en seis perros.
Servicio de Diagnóstico Histopatológico Veterinario Histovet S.L. AVEPA.
Disponible en:
https://ddd.uab.cat/pub/clivetpeqani/11307064v29n3/11307064v29n3p155.pdf
(consultada el 24 de mayo de 2020)
Livstone. (2017). Pólipos del colon y el recto. Sarasota Memorial Hospital. Manual MSD
Versión para Profesionales. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-
es/professional/trastornos-gastrointestinales/tumores-del-aparato-digestivo/p
%C3%B3lipos-del-colon-y-el-recto (consultada el 21 de junio de 2020)
29
https://www.amegendoscopia.org.mx/index.php/educacion-continua/multimedia-
imagenes/category/25-polipos-gastricos (consultada el 21 de junio de 2020)
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