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Nietzsche y el Superhombre: Más Allá de Dios

Zarathustra vive recluido en una montaña reflexionando sobre la vida y la naturaleza humana. Decide regresar para comunicar su conocimiento y proclamar la llegada del Übermensch. Nietzsche sugiere que el hombre debe superar la "bipolaridad" y ver la situación en perspectiva como un todo, rechazando la necesidad de un dios externo. Predica que el hombre debe salvarse a sí mismo y amar la vida, buscando superarse constantemente hasta alcanzar al superhombre.

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Nietzsche y el Superhombre: Más Allá de Dios

Zarathustra vive recluido en una montaña reflexionando sobre la vida y la naturaleza humana. Decide regresar para comunicar su conocimiento y proclamar la llegada del Übermensch. Nietzsche sugiere que el hombre debe superar la "bipolaridad" y ver la situación en perspectiva como un todo, rechazando la necesidad de un dios externo. Predica que el hombre debe salvarse a sí mismo y amar la vida, buscando superarse constantemente hasta alcanzar al superhombre.

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Así hablo Zaratustra.

Zarathustra es un ermitaño que vive recluido en la montaña, donde a lo largo de su retiro reflexiona sobre la
vida y la naturaleza del hombre. Una vez siente que es el momento adecuado, decide regresar al mundo
para comunicarle el fruto de su conocimiento.

Zarathustra, sin embargo, da la idea del portador de buenas nuevas, que lleva al hombre la noticia de su
salvación. Zarathustra proclama el advenimiento del Übermensch.

Karl Gustav Jung, el médico y psicoanalista suizo, contemporáneo de Nietzsche, estudioso del pensamiento
paralelo al psicoanálisis, fundador de escuela de la Psicología Analítica y Profunda, escribió: "Uno no alcanza
la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad... lo que no se hace consciente
se manifiesta en nuestras vidas como destino..."

El destino de Nietzsche quedó ligado durante más de un siglo al argumento de Muerte de dios, como
requisito previo a la concepción del siguiente. Sin embargo, Nietzsche no es un ateo confeso sino todo lo
contrario, su espíritu quiere que la divinidad esté encarnada por el Superhombre. El ser que se distinga de
su antepasado primitivo por su inteligencia. La propuesta fue ambiciosa. Aún hoy hay científicos de la
neuropsiquiatría que creen que el cerebro humano es igual que el del primer antepasado homínido sobre la
Tierra, ignorando completamente las teorías de la evolución de la especie se jactan de analizar “seres
humanos” desde cinco o seis mil años a esta parte, cuando mirado en perspectiva ese lapso histórico es
milimetral en la historia de la Creación.

Lo que Nietzsche intenta significar (a la luz de este libro y enlazado con obra completa) es que el hombre
tiene que superar eso que hoy se ha dado en llamar “bipolaridad”, para ver la situación en perspectiva,
como un todo que lo integra. Las mismas ideas que sostenían las religiones orientales y que se extendieron a
los aborígenes precolombinos, en definitiva: Que Dios es uno y todos y, a la vez, su antítesis.

En el primer encuentro que Zarathustra mantiene apenas ha abandonado su retiro en la montaña, con el
que resulta ser un religioso, se sorprende de que un viejo santo del bosque no haya oído todavía hablar de la
muerte de dios (o e los dioses, para ser más exacta en la noción).

La muerte de Dios supone el momento en que el hombre ha alcanzado la madurez necesaria para prescindir
de un dios que establezca las pautas y los límites a la naturaleza humana, o sea, la Moral precursora del
Derecho.

La Moral emana de la religiosidad, de la fe en los valores, en los postulados y axiomas. Para Nietzsche existe
una pérdida colectiva de juicio crítico impuesta por las estructuras de poder. Su lucha es la lucha por la
libertad del pensamiento. Sus armas eran escasas. La humanidad debería atravesar un siglo entero para
comprender su discurso y superar sus evidentes falacias y derrotismo desesperanzado producto de sus
estado precario de salud mental, disminuido por su situación personal de objeto del saber científico
aristocrático que se ampara en el fanatismo de la plebe ignorante que no se permite pensar contra la
corriente, por temor a la exclusión y al ridículo que ello implica. No es que la masa sea irracional, sino que
teme por sentido común, caer en desgracia. Su situación de fragilidad e inestabilidad los obliga a callar y
asentir, sin derecho a pataleo. El temor al daño físico y a la separación social que los aísle, provocando una
mayor debilidad que ella compensa con la compañía de los pare. La pérdida de la valoración de las mayorías
les impide ser su propio profeta y mentor y ese sentimiento es tan intenso, que muy pocos se animarían a
esconderse en una caverna a reflexionar sobre su situación de esclavitud. El instinto de supervivencia
funciona dejando de lado la racionalidad del mandato y haciendo caso omiso a quienes plantean una
digresión beneficiosa.

¿Qué es la Moral? ¿Está ella relacionada con el problema de la Verdad? ¿Está el hombre al servicio de la
Naturaleza o inversamente, la Naturaleza a servicio del hombre? ¿Qué es la libertad? ¿Qué es la
servidumbre?

La percepción es un proceso mental complejo, nacido del trabajo y la riqueza intelectual. Tiene
antecedentes extrínsecos e intrínsecos. Comprender lo que está fuera del mensaje sin maniobrar el mismo
para argüir a favor del emisor es la tarea del destinatario que tendrá que reunir sus propios materiales para
decodificarlo e interpretarlo. El trabajo es inagotable. La ambigüedad y la contradicción serán su
característica. Pero, sobre todo, la incertidumbre del analista ante la obra de arte consumada, mirada a
distancia en el tiempo, aun conociendo los hechos históricos y biográficos que atravesó el artista.

Entre las restantes obras de Nietzsche y el Also sprach… hay una gran diferencia de tonalidad y matices. Se
trata de una prosa poética de acentuado lirismo, fascinación por el ocultismo y una fantasía lúcida.

El profeta Zarathustra predica acompañado por dos animales simbólicos: el águila y la serpiente, y no tienen
correlato metafórico. Se adaptan y reconvierten según el autor los concibe.

Nietzsche llama al pueblo en que Zarathustra realiza sus exhortaciones y prédicas: “la vaca de mil colores” y
su empeño es descifrar la dualidad entre el Bien y el Mal y esta dificultad la deja para un futuro que no
vislumbra sino en su conjetura: el Superhombre, porque el hombre es un “ocaso”, “una cuerda sobre el
abismo”, “un puente”, “una figura del inframundo”.

Y ratifica que la Moral occidental, entrará en definitivo derrumbamiento.

Su concepto de dios como figura en extinción está relacionado con sustentar valores erróneos o partidarios
y el poeta insta al hombre a gozar su plenitud. Vivir la vida como voluntad de poder actuar y decidir
libremente, amando los hechos y las circunstancias en su íntima condición, las cosas como son y, en síntesis,
buscando la perpetua auto-superación de la especie.

Conclusión:

Lo que zaratustra trato de decir es que no necesitamos de un dios y de ninguna religión para ser lo que
somos, para superar lo que somos; hay que amar lo que tenemos como el planeta que día a día estamos
ayudando a destruir. No hay que esperar con los brazos cruzados que un dios venga a salvarnos, sino no
salvamos a nosotros mismos nadie más lo hará...

El superhombre: Nietzsche reclama una realidad guiada por un hombre "irracional": voluntad de poder. Un
hombre en el que se hayan superado todos los errores de Occidente. Un hombre sin Dios. Un hombre que
asuma la vida en toda su fuerza. Un hombre que ame la vida, que sea pura instintividad. Por eso este nuevo
modelo humano está más allá del hombre occidental y sólo será posible cuando la civilización que está por
venir se haga real.

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