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Dios y la Eliminación de Cananeos

El documento discute la orden de Dios a los israelitas de eliminar a los cananeos. Explica que Dios había prometido la tierra de Canaán a Abraham y su descendencia, y que advirtió a Abraham que la maldad de los amorreos llegaría a su punto máximo. También destruyó Sodoma y Gomorra debido a su gran maldad. El documento argumenta que Dios ordenó la eliminación de los cananeos cuando su maldad alcanzó un punto sin retorno, aunque a veces perdonó la vida de justos como Rahab

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Dios y la Eliminación de Cananeos

El documento discute la orden de Dios a los israelitas de eliminar a los cananeos. Explica que Dios había prometido la tierra de Canaán a Abraham y su descendencia, y que advirtió a Abraham que la maldad de los amorreos llegaría a su punto máximo. También destruyó Sodoma y Gomorra debido a su gran maldad. El documento argumenta que Dios ordenó la eliminación de los cananeos cuando su maldad alcanzó un punto sin retorno, aunque a veces perdonó la vida de justos como Rahab

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¿Por qué Dios ordenó eliminar a los cananeos?

Índice:
1. Problemática
2. Antecedentes
2.1. La promesa a Abraham
2.2. Abraham en Canaán
2.2.1. Una Profecía
2.2.2. Sodoma y Gomorra
2.3. Israel es liberado
3. Contexto
3.1. La ley
3.1.1. El asesinato
3.2. La orden
3.2.1. Religión Cananea
3.3. Un Instrumento
4. Preguntas Inquietantes
4.1. ¿Dios puede quitar la vida?
4.2. ¿Qué hay de los niños?
4.3. ¿Por qué usar a Israel?
4.4. ¿Dios podría ordenarnos hacer algo así hoy?
4.5. ¿Un Dios bueno?
5. Conclusión
1. Problemática:
El tema de la matanza de los cananeos es una de las objeciones más antiguas
hechas hacia la naturaleza del Dios cristiano o, en última instancia, hacia la
inerrancia de las escrituras. Primero quisiera hacer una aclaración de que es lo
que esta en juego aquí. Este tema no toca los pilares de la fe cristiana, pues la
fe cristiana se sostiene en sus bases en la vida y obra de Cristo, su encarnación,
muerte y resurrección, de forma que incluso si la orden de matar a los
cananeos de parte de Dios fuera un acto malvado, algo que sinceramente creo
falso y trataré de abordar más adelante, pero incluso si fuera así, esto no
afectaría a los pilares del cristianismo, sino a la inerrancia de las escrituras,
pues si eso fuera algo malvado, obviamente Dios no podría haberlo ordenado.
Así, algunos por ejemplo toman los relatos de la conquista de Canaán como
parte del folclor israelita, mitos que fueron creados por los israelitas para tener
una tradición unificada y un relato fundacional como los tenían la mayoría de
los pueblos de la antigüedad, por lo que niegan que Dios realmente haya dado
esa orden y así se libran de este problema. Es bueno tener esto en cuenta pues
muchos cristianos se han visto tentados a abandonar su fe por esta cuestión
cuando en realidad este tema no ataca a los pilares del cristianismo, sin
embargo, sin duda, creo que renunciar a la inerrancia de las escrituras traerá
inevitablemente diversos problemas para una cosmovisión cristiana sana y
sólida. Creo que hay muy buenas razones para creer que la orden de matar a
los cananeos por parte de Dios está justificada moralmente. Razones que a lo
largo de la historia de la Iglesia se han defendido y que haremos bien en
conocer para así presentar una correcta defensa ante aquellos que la
demanden. Pero incluso si alguien no llegara a convencerse, ya sea por un
problema emocional o un sincero escepticismo, he de decirle a ellos que no es
su fe en Cristo la que debería estar en juego.

El problema entonces es para nosotros que sostenemos que la Biblia es


plenamente inspirada por Dios, pues tenemos textos como: “No matarás”
(Exodo 20:13) y “Seguid la paz con todos” (Hebreos 12:14) pero también tenemos
textos como “Sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al
cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado”.
(Deuteronomio 20:17) y algunos otros textos que hablan de como Dios ordena
a los israelitas matar a todos los cananeos, hombres, mujeres y niños.
¿Dios pudo haber dado realmente esta orden?
¿Será posible reconciliar estos textos?
2. Antecedentes:
Es preciso conocer un poco que hechos acontecieron antes de
2.1. La promesa a Abraham:
“Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la
tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré,
y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te
bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti
todas las familias de la tierra”.
Genesis 12:1-3
La historia de Abraham empieza con Dios llamándolo a dejar su tierra,
había un propósito que ni el mismo Abraham podía imaginar detrás de
esto que Dios le mandaba a hacer. Dios le dice: “y serán benditas en ti
todas las familias de la tierra”, mucho tiempo después, de la
descendencia de Abraham saldría el salvador del mundo y
efectivamente, todas las familias de la tierra serían beneficiadas de esto,
pues él abriría la posibilidad real de ser salvos de la condenación a causa
del pecado. Pero todo empezaría por un primer acto y este es, el pacto
que hizo Abraham con Dios al creer lo que él le dijo y en consecuencia
obedecer a su llamado. Como dice la escritura:
“Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia”.
Gálatas 3:6

2.2. Abraham en Canaán:


“Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora
tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al
oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu
descendencia para siempre”.
Genesis 13:14-15
Cuando Abraham llega a Canaán, Dios se le aparece nuevamente y le
confirma la promesa que le hizo cuando lo llamó, le da mayores detalles
y le dice que la tierra de Canaán sería para él y su descendencia.
“Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas,
si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia”.
Genesis 15:5
No conforme con esto, Dios le confirma que su descendencia sería tan
incontable como las estrellas, mas tarde esto se vería más claramente
en el hecho de que los creyentes somos contados como hijos de
Abraham. “Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de
Abraham” (Galatas 3:7). Entonces sabemos que la promesa iba mas allá
de solo prometerle a un hombre que su descendencia tendría una tierra
que habitar, desde el principio se estaba conspirando algo mucho mas
grande.
2.2.1. Una profecía:
“Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu
descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será
oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual
servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. Y
tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.
Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado
a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí”.
Genesis 15:13-16
Dios le cuenta a Abraham el futuro de sus generaciones y hace una
afirmación que debemos tener en cuenta, “porque aún no ha
llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí” Dios
básicamente le esta diciendo “Juzgaré a esta nación pues habrá un
punto en el que se harán tan abominables y sin retorno que no
habrá otra solución para ellos”.
2.2.2. Sodoma y Gomorra:
“Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y
Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha
agravado en extremo, descenderé ahora, y veré si han consumado
su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré”.
Genesis 18:20-21
Tenemos aquí una historia muy interesante luego de esto, que se
constituye en un paralelo para lo que Dios haría mas tarde con los
cananeos. Dios juzgaría a Sodoma y Gomorra por sus pecados pues
ellos ya habían llegado a un extremo y un punto de no retorno en su
maldad.
“Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el
impío? (…) Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el
impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El
Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?”
Genesis 18:24-25
Y aquí tenemos algo realmente genial, Abraham apela a la santidad
de Dios y le presenta un argumento muy interesante, Abraham le
dice básicamente: “Tu eres un Dios justo y como eres justo es
evidente que debes juzgar la maldad de los hombres, pero
justamente porque eres justo, también no harías morir al justo con
el malvado”, Abraham entonces empieza a regatear con Dios como
lo haría un comerciante de oriente en ese tiempo, primero le
presenta el caso de si hubiera 50 justos en esa ciudad, Dios le dice
que no la destruiría por amor a esos 50, Abraham con mayor
audacia va bajando la cantidad de personas hasta 10, casi podemos
ver la expresión de vergüenza en su rostro, pero Dios quien obra
siempre según su naturaleza santa, responde afirmativamente hasta
que Abraham rojo de vergüenza deja de regatear al llegar a 10.
Aquí se sienta un precedente para el accionar de Dios, mientras
haya un grupo considerable de personas que teman a Dios en la
ciudad Dios no la destruiría. Esto es un paralelo para el caso de los
Cananeos, y va de acuerdo con lo que Dios le dijo a Abraham que no
los juzgaría hasta que la maldad haya llegado a un extremo.
Sin embargo, en el caso de Sodoma tenemos el caso de Lot quien
era parte de la ciudad, pero no murió en el juicio que cayó sobre
ellas. De la misma forma tenemos en la conquista de Canaán el caso
de Rahab la ramera quien por su temor de Dios le fue conservada su
vida. Incluso llega a ser nombrada entre los héroes de la fe en
Hebreos 11 “Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los
desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz” e incluso llegó a ser
parte de la genealogía de Cristo mismo (Mateo 1:5).
“En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino
que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia”.
Hechos 10:34-35
Así que sabemos que el juicio de Dios que mando sobre Canaán, no
afectó ni fue sobre aquellos que temían a Dios, sino que Dios sabia
como apartarlos de el juicio sobre la maldad, tal y como paso con
Lot y Rahab.

2.3. Israel es liberado:


La profecía se cumple y 400 años después, Israel es liberado de Egipto
de la mano de Moises a quien levantó Dios como líder en medio de su
pueblo. Dios en cumplimiento de su promesa guía al pueblo de Israel
hacia la Tierra que le había prometido a Abraham para ellos.
Pero no todo es color de rosa, el pueblo Israelita era muy rebelde y Dios
decide que esa generación no pasaría a heredar aquella tierra a causa
de su maldad.

3. Contexto:
Después de ver los antecedentes entramos ahora en el contexto del hecho en
cuestión, a saber, la matanza de los cananeos.
3.1. La ley:
Dios da los 10 mandamientos al pueblo de Israel en el monte Sinai.
Uno de ellos es “No matarás” el cual es el 5to mandamiento.
¿Cómo debemos entenderlo? Tengamos en cuenta algunos puntos:
- Había varios actos malvados que eran castigados con la muerte
(pena capital), por ejemplo, el adulterio, incesto, idolatría,
adivinación, etc.
- Había ciudades de refugio (Números 35). Estas eran para aquella
persona que mataba a otra de manera no intencional, en estas
ciudades ellos podían refugiarse del peligro de que alguna persona
cercana a la fallecida decidiera tomar venganza.
Sin duda el verdugo o la gente que ajusticiaba al que cometía alguna
abominación estaban matando a una persona, de igual forma con la
persona que mataba sin querer, ¿eran estas violaciones al 5to
mandamiento? ¡No! Y los israelitas lo entendían bien.
En el hebreo original, la palabra usada para matar es más cercana a la
palabra “asesinar” en él vocabulario de hoy en día.
Y asesinar no es lo mismo que matar.
3.1.1. El asesinato:
En el campo del derecho se hace una distinción clara para el
asesinato. A continuación, presento las definiciones a grandes
rasgos de ambos términos.
Matar: Causar la muerte de una persona.
Asesinar: Matar con malicia y/o alevosía.
En el derecho también se contemplan 2 formas de homicidio:
Homicidio doloso: Se da cuando existe la intención positiva de
infligir la muerte a la víctima.
Homicidio involuntario o culposo: Se da cuando se causa el termino
de la vida de una persona, pero no existe intención positiva para tal
acto.
En este sentido, el verdugo de aquella persona que había cometido
alguna acción abominable, si mataba a la persona pero no la
asesinaba. De igual forma aquella persona que mataba sin querer,
pues no hay intención de asesinar y tampoco hay malicia en el
corazón cuando se cometía tal acto.
Entonces vemos claramente que Dios condenaba el asesinato, que
es matar con malicia y no necesariamente el que mataba era un
asesino.
3.2. La orden:
“Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le intimarás la paz.
Y si respondiere: Paz, y te abriere, todo el pueblo que en ella fuere
hallado te será tributario, y te servirá. Mas si no hiciere paz contigo, y
emprendiere guerra contigo, entonces la sitiarás. Luego que Jehová tu
Dios la entregue en tu mano, herirás a todo varón suyo a filo de
espada. Solamente las mujeres y los niños, y los animales, y todo lo que
haya en la ciudad, todo su botín tomarás para ti; y comerás del botín
de tus enemigos, los cuales Jehová tu Dios te entregó. Así harás a
todas las ciudades que estén muy lejos de ti, que no sean de las
ciudades de estas naciones. Pero de las ciudades de estos pueblos que
Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida,
sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al
cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha
mandado; para que no os enseñen a hacer según todas sus
abominaciones que ellos han hecho para sus dioses, y pequéis contra
Jehová vuestro Dios”.
Deuteronomio 20:16-18
La orden tiene como motivo claramente la injusticia y maldad de los
cananeos.
Y también es importante notar que la orden no es exterminar a aquellas
tribus, pues vemos que a aquellos pueblos que estén fuera de la tierra
prometida podían ser sometidos sin tener que derramar sangre,
volviéndose tributarios de Israel. Así que básicamente la orden es la de
tomar posesión de la Tierra prometida y eliminar a aquellos que se
resistan a irse de ella. Para ser mas claros, no es una orden de buscar y
eliminar a la gente de esos pueblos de la faz de la tierra, la orden es
tomar posesión de la tierra. La prueba de que esto es el hecho de que
muchas personas de aquellos pueblos aun tienen una descendencia
genética en estos tiempos. La orden era destruirlos como estados y no a
cada humano de aquellos pueblos por algún motivo étnico. El juicio para
ellos fue el de despojarlos de sus tierras, pero si ellos se resistían y
elegían luchar entonces solo en ese caso ser eliminados. Es decir,
probablemente si los cananeos no se hubieran resistido y se hubieran
retirado de aquella tierra, ni siquiera habría sido necesario derramar
sangre.
3.2.1. La religión cananea:
Esta es una cita acerca de los descubrimientos arqueológicos que
corresponden a la cultura cananea.
Henry H. Halley, indica que los arqueólogos encontraron “gran
cantidad de urnas que contenían los restos de niños que habían sido
sacrificados a Baal”. Y añade: “El recinto entero resultó ser un
cementerio de niños recién nacidos. [...] Los cananeos, pues,
adoraban cometiendo excesos inmorales en presencia de sus dioses,
y luego asesinando a sus hijos primogénitos como sacrificio a estos
mismos dioses. Parece que, en gran parte, la tierra de Canaán había
llegado a ser una especie de Sodoma y Gomorra en escala
nacional. [...] Los arqueólogos que cavan en las ruinas de las
ciudades cananeas se preguntan por qué Dios no las destruyó
mucho antes”.
Estos hallazgos confirman lo que la Biblia dice acerca de ellos:
Cuando Jehová tu Dios haya destruido delante de ti las naciones
adonde tú vas para poseerlas, y las heredes, y habites en su tierra,
guárdate que no tropieces yendo en pos de ellas, después que
sean destruidas delante de ti; no preguntes acerca de sus dioses,
diciendo: De la manera que servían aquellas naciones a sus dioses,
yo también les serviré. No harás así a Jehová tu Dios; porque toda
cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses;
pues aún a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus
dioses.
Deuteronomio 12:29-31
También se sabe que habían muchas otras practicas comunes como
la prostitución ritual, prostitución infantil, orgias, bestialismo, etc.
3.3. Un instrumento:
Hay una diferencia clave entre la conquista cananea y el genocidio
moderno. Ambos implican una gran pérdida de vidas. Ambas involucran
ejércitos humanos. Pero la primera es acerca de un instrumento del
justo juicio de Dios, mientras que el segundo caso son humanos que
asesinan a otros para sus propios fines. En la superficie puede haber
similitudes, pero definitivamente no es lo mismo.

4. Preguntas Inquietantes:
4.1. ¿Dios puede quitar la vida?
La respuesta corta es si, Dios puede hacerlo y hay registros en la Biblia
que así lo confirman, tenemos el caso de Herodes a quien Dios juzgo
quitándole la vida por haber recibido adoración y no haber dado gloria a
Dios (Hechos 12:23), el caso de Uza quien toco el arca sin ser levita (2
Samuel 6:7). ¿Es válido para Él quitar la vida cuando él nos lo prohíbe?
La respuesta es sí, Dios es el autor y dador de la vida humana, es su
derecho hacer lo que mejor le parezca con lo que él da. De hecho, Dios
no está en la obligación de extendernos la vida ni un segundo más, si
una persona esta viva, es nada mas que por la misericordia y favor
inmerecido de Dios. Dios también es el único que puede administrar
justicia y la retribución correcta a cada acto, no nos compete a nosotros
juzgar quien debe morir y quien no. De seguro muchos han oído la frase
“No hay que jugar a ser Dios” cuando se amenaza la vida de alguien de
alguna forma, esto es porque lo queramos o no, admitimos que Dios
tiene la potestad sobre la vida humana y el da y quita cuando mejor le
parezca. Para un creyente esto no es algo por lo que deba estar
angustiado, sino algo en lo que descansar pues para los cristianos, la
muerte no es el final del camino, la muerte para nosotros es solo un
cambio de lugar y un cambio para mejor, así que sea cual sea el
momento que Dios decida llevarnos hacia una eterna felicidad con él,
podemos vivir confiados.
Y en el caso de los no creyentes, sus pecados lamentablemente
permanecen con ellos y ya que la paga del pecado es muerte, por lo
tanto, son dignos de muerte, si siguen vivos es porque Dios es paciente.
“Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino
que se vuelva el impío de su camino, y que viva”.
Ezequiel 33:11
“el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al
conocimiento de la verdad”.
1 Timoteo 2:4
Así que, si Dios toma la vida de un creyente, esto resulta en un bien
mucho mayor para él, y si toma la vida de un no creyente, esto es lo
justo en primer lugar y no hay algún motivo valido de reclamo.
4.2. ¿Qué hay de los niños?
En el caso de los niños cananeos, de haber seguido viviendo, el destino
de los que no fueran sacrificados habría sido el ser igual de malvados
que sus padres.
En el cristianismo, el destino de los niños que mueren es el cielo al no
haber ellos pecado con conciencia.
Así que la muerte de los adultos está justificada en el hecho de que eran
corruptos y merecían el justo juicio de Dios y en el caso de los niños,
ellos reciben un bien infinitamente mayor luego de un muy pequeño
momento de dolor.
¿Ellos quisieron eso? Es posible que no en ese momento, pero es seguro
que ahora sí, pues ¡pensémoslo!, ahora gozan de una felicidad completa
junto a Dios, su nivel de disfrute esta fuera de toda imaginación
terrenal, tanto que nuestros disfrutes terrenales palidecen en
comparación, todo lo bueno que vemos en este mundo son solo una
sombra de lo que hay en el otro lado, y si así son estas cosas ¡Cuánto
más increíble será la fuente de todas ellas! Es seguro que para ellos ese
pequeño momento de dolor les parece un precio muy pequeño para lo
que tienen ahora.
4.3. ¿Por qué usar a Israel?
Uno podría preguntarse si Dios no podría haberlos juzgado él mismo sin
usar a Israel como instrumento, tal y como hizo con Sodoma y Gomorra
por ejemplo. Hay algunas razones que podrían ser suficientes para que
Dios haya elegido usar a Israel.
“No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la
tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehová tu Dios
las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró
a tus padres Abraham, Isaac y Jacob”.
Deuteronomio 9:5
Dios aquí les muestra que es por el pecado de estas naciones que el
juicio de Dios viene sobre estos.
“Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de
dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy
contra vosotros, que de cierto pereceréis”.
Deuteronomio 8:17
Es posible que Dios haya buscado enseñarle a Israel las consecuencias
de la maldad de esta forma, por dar una analogía, muchos jóvenes
delincuentes son llevados a las prisiones a ver como es el estilo de vida
allí dentro, esto de alguna forma los desalienta a seguir cometiendo
delitos.
“Como las naciones que Jehová destruirá delante de vosotros, así
pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de Jehová vuestro
Dios”. Deuteronomio 28:18-19
Dios le dice a Israel que lo mismo que les pasó a los cananeos les puede
pasar a ellos, así que puede que usarlos como instrumento pueda haber
resultado en un aprendizaje de cuanto es necesario evitar el pecado.
“No sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó
a la nación que la habitó antes de vosotros”. Levitico 18:28
El mensaje era claro, la maldad tiene consecuencias.

4.4. ¿Dios podría ordenarnos hacer algo así hoy?


Hubo algunos sucesos históricos que reclamaron ser guerras ordenadas
por Dios hacia los creyentes, tal vez el suceso más conocido al respecto
es el de las Cruzadas, al grito de ¡Deus Vult! (Dios lo quiere) Los cruzados
iban a Tierra Santa a luchar contra los musulmanes.
Esto no es algo acorde a lo instituyo Cristo, ni lo que revelo el Espíritu
Santo para la iglesia en el Nuevo Testamento.
“Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que
mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los
consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros
no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido
para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron
a otra aldea”. Lucas 9:54
Cuando una aldea se negó a recibir a Jesús, sus apóstoles reclamaron la
muerte de todos ellos, inmediatamente Jesús les niega esto y los
regaña, esta actitud es la que toma Dios con cualquiera que busque
justificar el tomar la venganza en nuestras manos.
“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la
ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el
Señor”. Romanos 12:19
Como Iglesia somos llamados a no vengarnos. Cuando el Imperio
Romano perseguía a la Iglesia, las indicaciones siempre fueron, el
soportar la persecución y nunca responder con violencia. El juicio es de
Dios y él sabrá juzgar en el ultimo día a justos e injustos. La misión de la
iglesia esta dada y esta es la de predicar a toda criatura. Como iglesia
somos llamados a dejar la justicia en manos de Dios.
4.5. ¿Un Dios bueno?
A veces se contrapone el que Dios sea bueno con su juicio hacia los
malvados, sin embargo, es erróneo plantear esta contradicción.
De hecho, es justamente porque Dios es bueno que juzga la maldad.
Si Dios es bueno, entonces debe odiar lo malo, pues lo malo destruye lo
que es bueno. Un Dios realmente bueno debe ser justo.
El problema es ese, Dios es bueno, pero nosotros no.
Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino
que se vuelva el impío de su camino, y que viva.
Ezequiel 33:11
Dios fue consistente con lo que dijo y fue paciente con los cananeos.
¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se
apartare de sus caminos?
Ezequiel 18:23
El cananeo no es excepción aquí, Dios no hace acepción de personas.

5. Conclusión:
“Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte,
misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;
que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el
pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la
iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la
tercera y cuarta generación”.
Éxodo 34:6-7
Esto nos sirva para recordar la naturaleza de Dios quien fue tardo para la ira y
paciente con los cananeos, quien es un Dios que perdona a quienes se
arrepienten de sus maldades pero que también juzga al que persiste en su
maldad.

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