0% encontró este documento útil (0 votos)
326 vistas62 páginas

Caso Clínico: Distimia y Conflictos Familiares

Este resumen describe el caso clínico de una paciente femenina de 20 años llamada S.P. que está siendo tratada por trastorno depresivo persistente (distimia). S.P. experimenta dificultades en las relaciones familiares debido a comentarios críticos sobre su apariencia física y conflictos con su madre. También presenta síntomas depresivos como baja autoestima, tristeza y falta de energía. El objetivo del tratamiento es aplicar un modelo cognitivo-conductual para ayudar a S.P. a modificar sus
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
326 vistas62 páginas

Caso Clínico: Distimia y Conflictos Familiares

Este resumen describe el caso clínico de una paciente femenina de 20 años llamada S.P. que está siendo tratada por trastorno depresivo persistente (distimia). S.P. experimenta dificultades en las relaciones familiares debido a comentarios críticos sobre su apariencia física y conflictos con su madre. También presenta síntomas depresivos como baja autoestima, tristeza y falta de energía. El objetivo del tratamiento es aplicar un modelo cognitivo-conductual para ayudar a S.P. a modificar sus
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PSICOLOGIA CLINICA

CASO CLINICO

DOCENTE: EDUAR FABIAN SIERRA TRUJILLO

ESTUDIANTES: ALEXA PERDOMO HERNANDEZ

JULIANA ARBELAEZ OBANDO

TANIA MELISA RODRIGUEZ MEZA

COORPORACION UNIVERSITARIA

UNIMINUTO

PSICOLOGIA VII SEMESTRE

FRESNO-TOLIMA

2019
EL MODELO COGNITIVO CONDUCTUAL APLICADO A UN CASO ÚNICO
CON TRASTORNO DEPRESIVO

PERSISTENTE (DISTIMIA)

Historia Clínica

Identificación del paciente

S.P es una paciente femenina de 20 años de edad quien esta soltera, no tiene hijos hasta el
Momento, es de religión católica y se encuentra estudiando séptimo semestre de psicología.

Motivo de consulta

“ya había realizado un proceso, pero no lo termine, por la situación económica, pero ahora

Como estoy a punto de terminar la carrera decidí volver a retomarlo, realmente yo tengo

Problemas con mis papas, bueno más con mi mama, no estoy de acuerdo con muchas cosas
y me

Da ira, además tengo problemas de autoestima”.

6.3 Identificación de problemas actuales

P1. Dificultades en las relaciones familiares.

P2. Alteración en el estado de ánimo con respuestas depresogénicas

6.4 Análisis descriptivo

P1.Dificultades en las relaciones familiares

SP expresa, que existen dificultades en el contexto familiar, que iniciaron, según ella,

aproximadamente desde sus 6 años de edad; S.P, manifiesta, , que sus padres, no permitían
que

saliera con amigos y vecinos, ya que estos preferían que ella, se mantuviera en casa
realizando

cualquier actividad distinta a otras donde tuviese que salir de su hogar, menciona, que esta

situación le ocasionaba molestias, ya que no comprendía porque sus vecinos y amigos


cercanos,

si podían salir de sus casas a jugar y ella no, además, refiere que esta situación se
presentaba

Durante todos los días en las tardes, cuando terminaba sus tareas escolares y quería salir a
jugar,

y además, durante los fines de semana, generando en ella pensamientos como “yo nunca
puedo

salir”, “no me dejan hacer nada”, “estoy muy aburrida”, “creo que a mi mama le da cosa,
sacarnos porque a ella le tenían rabia” “a mí no me quieren”, “les tengo rabia”, generándole

sentimientos de rabia, hostilidad y posteriormente desanimo, acompañados de respuestas

fisiológicas como: ganas de llorar, y sensaciones de malestar, descritas por la paciente


como “no

tengo ganas de hacer nada”, lo cual le ocasiona durante el transcurso del día, ganas de
dormir y

pesadez para llevar a cabo sus actividades diarias, otorgándole a la frecuencia con la que
aparecen

dichos pensamientos en escala subjetiva de 1-10 una puntuación de 6, no obstante al grado


de

tristeza y malestar, le otorga una puntuación de 10, en escala subjetiva de 1-10; escenario,
que

permaneció durante toda la niñez y adolescencia de la paciente.

Por otra parte, S.P, refiere, que sus padres y familiares, casi diariamente y según la

paciente, desde sus 9 años aproximadamente, hasta su edad adulta, expresan, comentarios

despectivos y hostiles acerca, de su aspecto físico, en contextos como, en horas de las


comidas,

cambios de ropa, y generalmente, en situaciones, donde la alimentación, vestido y arreglo

personal estén inmersas, entre estos, “estas gorda”, “que nariz horrible”, “eres una
choncha”,

“ ese pelo tuyo no tiene arreglo”, “deberías ir al gimnasio”, originando en ella,


pensamientos

como, “que les pasa”, “siempre lo mismo”, “estoy horrible”,” mi cabello no tiene arreglo”,

“tengo que ir al gimnasio”, “porque son así conmigo”, “están haciendo lo mismo con mi

hermana”, “les tengo rabia”, ocasionándole sentimientos de vergüenza, rechazo, rencor y


rabia,

hacia sus familiares, acompañados de respuestas fisiológicas como ganas de llorar,


desanimo, y

dolores de cabeza.
Andrea Duran Medina Así mismo, la paciente comenta, que aproximadamente desde sus 13
años, vive en un

constante conflicto con su madre, ya que manifiesta, no estar de acuerdo con la relación de
pareja

que tienen sus padres, debido a que, el padre de S, P, no vive en la casa familiar, puesto que
este,

tiene dos relaciones de pareja además de la que tiene con la mama de la paciente, con las
cuales

tiene hijos. A su vez, la paciente relata, que su padre organiza su semana para compartir
con las

3 familias, sin embargo hace referencia que, a su familia no le dedica el tiempo suficiente, y

además no cumple con las obligaciones de las cuales es el encargado, S,P manifiesta

pensamientos como, “ a nosotras, siempre nos toca lo peor”, “él no es capaz de hacer lo que
le

corresponde”, “primero siempre están los demás”, “no sé, porque mi mama aun esta con
él”,

“esa relación no la entiendo”, “mi mama siempre me dice, que no me meta en su vida, que
no

sea sapa”; “eso me pasa por meterme”, “ya no voy a decir más nada”, “finalmente esos no
son

los mosquitos que me pican”, generándole en ella, sentimientos de rabia, tristeza, y


desanimo,

acompañadas a su vez por respuestas fisiológicas como ganas de llorar, desánimo y dolor
de

cabeza. Por otra parte, en cuanto a su familia paterna, la paciente comenta, que no tiene
buenas

relaciones, relata, que su abuela y tías paternas, nunca estuvieron de acuerdo, con la
relación de

sus padres, además, comenta sentir ciertas preferencias de parte de su abuela, con
comentarios
como “menos mal y tu mama nada más pario dos”, “menos mal tus hermanas no tienen esa
nariz”,

con sus demás hermanos, “ella en su casa, ni fotos mías tiene”, “para ella sus únicos nietos
son

los otros”, situación que genera molestia y sentimientos de rencor en la paciente,


acompañados

de las respuestas fisiológicas, como dolores de cabeza, desanimo, ganas de llorar.

P2. Problemas en el estado de ánimo con respuestas depresogénicas

SP, manifiesta, que desde temprana edad, experimentaba dificultades, en cuanto a su

estado de ánimo, que generalmente aparecían en situaciones relacionadas a su contexto


familiar,

ya que, comenta que en ocasiones, vivenciaba, sentimientos de rencor, rabia y hostilidad,


hacia

sus familiares cercanos, debido a que según la paciente, los miembros de su familia

constantemente, critican de manera destructiva y con comentarios hostiles cualquier esfera


de su

vida, además, refiere que, en diversas ocasiones ha realizado conductas con el fin de buscar

agradar a sus padres, de las cuales no ha tenido respuestas positivas en ninguna ocasión,
entras

estas, ir al gimnasio, adelgazar, alaciar su cabello. Estas situaciones antes mencionadas,

generaban en ella, dificultades de autoestima y auto concepto teniendo pensamientos


como, “no

quiero tenerles rabia”, “son mis papas, porque siento esto”,” a ellos nada les gusta”, “no
estoy

segura si deba comprarme ropa distinta, al fin ni le va a parecer”, “cualquier cambio que yo
haga,

igual me lo van a criticar”, los cuales originaban sentimientos de, rabia, rechazo, soledad,
tristeza

y desesperanza en la paciente, acompañadas por respuestas fisiológicas de ganas de llorar,


sensaciones de malestar, descritas como “no me dan ganas de hacer nada”, y sensación de
pesadez

para llevar a cabo sus actividades diarias.

Por último, cabe resaltar, que aunque estas dificultades se presentan exclusivamente en

las relaciones familiares, se han trasladado, de forma indirecta a la relación de pareja actual
de la

paciente, con la cual tiene dificultades, debido a las problemáticas en cuanto a su estado de
ánimo.

6.5 Descripción sintomática

 Aspectos cognitivos:

Dificultades en las relaciones familiares: “no me dejan hacer nada”, “estoy muy

aburrida”, “a mí no me quieren”, “creo que a mi mama le da cosa, sacarnos porque a ella le


tenían

rabia” ,“les tengo rabia”, “que les pasa”, “siempre lo mismo”, “porque son así conmigo”,
“están

haciendo lo mismo con mi hermana”, “me da ira que mi papa no viva con ella”, “él tiene
otra

familia y a nosotras siempre nos toca lo peor”, “la familia de mi papa no gusta de
nosotros”.

Problemas en el estado de ánimo: “estoy horrible”,” mi cabello no tiene arreglo”, “tengo

que ir al gimnasio”, “siento que soy fea”, “no me gustan muchas partes de mi cuerpo”, “no
siento

que me esfuerce lo suficiente en la universidad”, “me la paso procrastinando todo, más, si


son cosas

de la u, o mías”.

 Aspectos afectivos: rencor, angustia, tristeza, sentimientos de culpa.


 Aspectos fisiológicos: dolores de cabeza.

 Aspectos conductuales: llamar a su mama y discutir con ella, discutir con su pareja,

 navegar en redes sociales y mirar fotos de ex parejas de su novio.

 Aspectos relacionales: relaciones familiares de tipo conflictivo.

 Aspectos contextuales: Las dificultades se presentan en el contexto familiar y de

relaciones de pareja.

Historia personal

SP, es una paciente de 20 años de edad, quien actualmente se encuentra asistiendo a


proceso

terapéutico en el Centro de Atención Santa Rosa de Lima, por su parte, la paciente refiere
que su

niñez, fue una etapa tranquila, no obstante menciona la relación de pareja conflictiva que
tenían

sus padres, a su vez, los periodos de ausencia de su padre y las diferencias afectivas entre
ella y

sus hermanos por parte de su familia paterna; en cuanto a su adolescencia, comenta que las

normativas de su hogar, generaron dificultades en las relaciones entre los miembros de la


familia,

ya que no se le permitía realizar actividades fuera de casa con amigos y vecinos, sin
embargo

refiere que muy pocas veces, se le permitió hacerlo, bajo diversas condiciones; además
relata, que
en esta etapa, vivencio situaciones con sus padres, que forjaban conflicto en la familia, ya
que la

paciente expresaba su desacuerdo con la relación de pareja que tenían sus padres, y
generaba en

SP, dificultades en su estado de ánimo; en cuanto a otras experiencias significativas, a sus


17

años, cambio su lugar de residencia, ya que por su desempeño académico, ganó la beca ser
pilo

paga y se trasladó a la ciudad de Barranquilla a estudiar psicología, además inicio su


primera

relación de pareja, con la cual presentó dificultades y culminó, siendo esta situación de gran

impacto para ella, por lo cual decide iniciar un proceso psicoterapéutico y deserta del
mismo por

motivos económicos.

Actualmente, SP, decide retomar nuevamente el proceso psicoterapéutico, ya que

manifiesta estar a punto de terminar su carrera y lo considera necesario.

Historia familiar

SP, es la hija mayor de dos hermanas, por parte de ambos padres, sin embargo ocupa el

lugar número 5, de todos sus hermanos por parte de padre, su familia, es originaria de la
ciudad

de Riohacha, la Guajira, donde convive con su hermana menor y su madre, por su parte, el
padre de la paciente, convive en algunas ocasiones en la casa familiar, debido a que este
tiene dos

familias más aparte de la que conforma con la madre de SP, este, se encuentra conviviendo,
la

mayor parte del tiempo con su madre en otra vivienda y según la paciente “divide la
semana para

compartir con las tres familias”; situación, que se viene presentando desde la edad de 6
años
según comenta la paciente “desde que tengo uso de razón, pensaba que “no me parece que
ella

no le diga nada”, “no entiendo porque está con él”, “a nosotras siempre nos toca lo peor”,”
es que

no entiendo esa relación”, “no me cabe en la cabeza como pueden estar así”, generándole

sentimientos de rabia, tristeza, acompañado de respuestas fisiológicas tales como sensación


de

malestar y tristeza.

En cuanto a la relación con los miembros de su familia describe, que durante su niñez y

adolescencia, percibía la relación con sus padres, de forma distante, con poca
comunicación,

teniendo pensamientos como “mi mama no me quiere”, “no sé porque es así conmigo”, “no
me

para bolas”, “no me deja hacer nada”, “no le quiero tener rabia”, “a nosotras siempre nos
toca lo

peor”, “mi papa no nos quiere”, “él siempre nos deja de ultimas”, generando en ella
sentimientos

de tristeza y hostilidad frente a sus padres, por otra parte comenta, que las relaciones con su
madre

“han mejorado un poco”, desde que se cambió de residencia”, sin embargo, cuando regresa
a casa,

en temporada de vacaciones, la relaciones entre ellas, continúan siendo conflictivas,


teniendo

pensamientos como, “yo no sé ella porque es así”, “nunca escucha”, “la tienen como una
boba y

no dice nada”, definiendo esta, con poca comunicación, y marcadas por sentimientos de

ambivalencia y hostilidad, no obstante, refiere, que tiene una relación un poco más cercana
con

su hermana menor, de su padre, comenta que sus relaciones son distantes, conflictivas,
carentes
de afecto, y con pocas demostraciones de cariño a la paciente, con poca comunicación entre
ellos,

refiere pensamientos como “nuestra relación es tipo, hola y chao”, “como no lo veo casi,
pues no

hablamos casi” ; además manifiesta, que no comparte tiempo suficiente con él, debido a
que, este

se ausenta por periodos de tiempo.

La paciente, actualmente se encuentra pensionada en la ciudad de Barranquilla, convive

con la encargada de la administración del sitio donde se encuentra viviendo y con 3


estudiantes

universitarios, donde describe buenas relaciones interpersonales.

Genograma

Proceso de evaluación

El proceso de evaluación, se lleva a cabo, con la finalidad de realizar una valoración

exhaustiva de la problemática de la paciente, con la aplicación de herramientas pertinentes,


que

sustentaran la explicación de las mismas apoyadas según el modelo cognitivo conductual;


Esta

descripción del proceso se asocia frente a uno de los objetivos específicos de este caso

investigativo.
Trastorno depresivo persistente (Distimia), con ansiedad leve, de inicio temprano.

La distimia es una condición relativamente poco estudiada en los trastornos depresivos.

La mayoría de los estudios realizados en sujetos con depresión se basan en pacientes que
sufren

principalmente depresión mayor; sin embargo, se considera que la distimia tiene peor
pronóstico

que el trastorno depresivo mayor y que puede producir igual o mayor limitación funcional,
ya que

los pacientes con distimia se quejan de que sus síntomas interfieren de manera importante
con sus

actividades sociales y su funcionamiento en el trabajo o la escuela. E. Airaksinen,M.


Larsson,I.

(2004)

El trastorno distímico se caracteriza por un estado de ánimo depresivo durante días la

mayor parte del día y dos o más de los siguientes síntomas: a) pérdida o aumento de
apetito; b)

insomnio o hipersomnia; c) falta de energía o fatiga; d) baja autoestima; e) pobre


concentración; f)

dificultad para concentrarse o para tomar decisiones, y g) sentimientos de desesperanza.


Masson

(2002).

Esta entidad se define como un trastorno afectivo crónico que persiste al menos 2 años en

adultos y 1 año en adolescentes y niños. Durante ese periodo, el paciente debe tener los
síntomas

durante más de 2 meses seguidos y no presentar un episodio depresivo mayor. Además, la


afección

no debe explicarse por la presencia de trastorno depresivo mayor crónico, episodio


maníaco,
hipomaníaco o mixto, trastorno ciclotímico o por abuso de sustancias. Asimismo, los
síntomas no

deben atribuirse a abuso de sustancias, uso de medicamentos, enfermedades médicas, duelo


o

cualquier evento de la vida que pueda causar tristeza. M. Larraguibel, (2003)

Según el Dsm V, categoriza los siguientes criterios para la realización del diagnostico

A. Estado de ánimo deprimido durante la mayor parte del día, presente más días que los

que está; ausente, según se desprende de la información subjetiva o de la observación por


parte de

otras, personas, durante un mínimo de dos años.

Nota: En niños y adolescentes, el estado de ánimo puede ser irritable y la duración ha de

ser como mínimo de un año.

B. Presencia, durante la depresión, de dos (o más) de los síntomas siguientes:

 Poco apetito o sobrealimentación.

 Insomnio o hipersomnia.

 Poca energía o fatiga.

 Baja autoestima.

 Falta de concentración o dificultad para tomar decisiones.

 Sentimientos de desesperanza.

 Durante el período de dos años (un año en niños y adolescentes) de la alteración, el

individuo

C.Nunca ha estado sin los síntomas de los Criterios A y B durante más de dos meses

seguidos.

D. Los criterios para un trastorno de depresión mayor pueden estar continuamente

presentes durante dos años.


E. Nunca ha habido un episodio maníaco o un episodio hipomaníaco. y nunca se

han cumplido los criterios para el trastorno ciclotímico.

F. La alteración no se explica mejor por un trastorno esquizoafectivo persistente,

esquizofrenia, un trastorno delirante, u otro trastorno especificado o no especificado de!


espectro

de la esquizofrenia y otro trastorno psicótico.

G. Los síntomas no se pueden atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej.,

una droga, medicamento) o a otra afección médica (p. ej., hipotiroidismo).

H. Los síntomas causan malestar Clínicamente significativo o deterioro en lo social,

laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

 Diagnóstico diferencial

Trastorno depresivo mayor: Si existe ánimo deprimido además de dos o más síntomas

de los criterios del episodio depresivo persistente durante dos años o más, entonces se
realiza el

diagnóstico de trastorno depresivo persistente. El diagnóstico depende de la duración de


dos años,

que lo distingue de los episodios de depresión que duran menos de dos años. Si los
síntomas

cumplen los criterios suficientes para el diagnóstico de un episodio depresivo mayor en


cualquier

momento, entonces se debería hacer el diagnóstico de depresión mayor, pero no se codifica


como,

diagnóstico separado, sino como un especificador del trastorno depresivo persistente. Si los

síntomas del paciente cumplen en el momento actual todos los criterios del episodio
depresivo

mayor, Entonces se debería usar el especificador "con episodios intermitentes de depresión


mayor

con el actual episodio depresivo mayor ha tenido una duración de al menos dos años y
sigue
presentándose, entonces se usa el especificador "con episodio de depresión mayor
persistente".

Cuando no se cumplen todos los criterios del episodio depresivo mayor en el momento

actual, pero ha existido al menos un episodio de depresión mayor en el contexto de al


menos dos

años de síntomas Represivos persistentes, entonces se usa el especificador "con episodios

intermitentes de depresión sin episodio actual". Si el paciente no ha presentado un episodio


de

depresión mayor en los últimos dos años, entonces se usa el especificador "con síndrome
distímico

puro".

Trastornos psicóticos: Los síntomas depresivos son un rasgo común que se asocia a los

trastornos psicóticos crónicos (p. ej., el trastorno esquizoafectivo, la esquizofrenia, el


trastorno

delirante). No se hace un diagnóstico distinto de trastorno depresivo persistente si los


síntomas

ocurren durante el curso del trastorno psicótico (incluidas las fases residuales).

Trastorno depresivo o bipolar debido a afectación médica: Se debe distinguir el

trastorno depresivo persistente del trastorno depresivo o bipolar debido a otra afección
médica. El

diagnóstico de trastorno depresivo o bipolar debido a otra afección médica si no se


considera que

las alteraciones anímicas sean atribuibles a los efectos fisiopatológicos directos de una
afección

médica específica, normalmente crónica, basándose en la historia personal, el examen físico


y las
pruebas de laboratorio (p. ej., esclerosis múltiple). Si se considera que los síntomas
depresivos no

son atribuibles a los efectos fisiológicos de otra afección médica, entonces se codifica el
trastorno

mental primario (p. ej., trastorno depresivo persistente) y la afección médica se considera
como

una afección médica concomitante (p. ej., diabetes mellitus).

Trastorno depresivo o bipolar inducido por sustancias/medicamentos: El trastorno

depresivo o bipolar inducido por sustancias/medicamentos se distingue del trastorno


depresivo

persistente cuando se considera que hay una sustancia (p. cj Tina droga de abuso, una
medicación,

una toxina) que podría estar etiológicamente relacionada con la alteración del ánimo.

Trastornos de la personalidad: A menudo hay signos de la coexistencia de alteraciones

de la personalidad Cuando la presentación en un individuo cumple los criterios tanto del


trastorno

depresivo persistente como de un trastorno de la personalidad, se deben realizar ambos

diagnósticos.

La distimia es una condición relativamente poco estudiada en los trastornos depresivos.

La mayoría de los estudios realizados en sujetos con depresión se basan en pacientes que
sufren

Principalmente depresión mayor Airaksinen E, (2004), sin embargo, se considera que la


distimia

tiene peor pronóstico que el trastorno depresivo mayor2 y que puede producir igual o
mayor
limitación funcional Aragonés E, (2001),ya que los pacientes con distimia se quejan de que
sus

síntomas interfieren de manera importante con sus actividades sociales y su funcionamiento


en el

trabajo o la escuela. Kaplan H, (2000).

El trastorno distímico se caracteriza por un estado de ánimo depresivo durante días la

mayor parte del día y dos o más de los siguientes síntomas: a) pérdida o aumento de
apetito; b)

insomnio o hipersomnia; c) falta de energía o fatiga; d) baja autoestima; e) pobre


concentración; f)

dificultad para concentrarse o para tomar decisiones, y g) sentimientos de desesperanza.


American

Psychiatric Association, (2002).

Esta entidad se define como un trastorno afectivo crónico que persiste al menos 2 años en

adultos y 1 año en adolescentes y niños. Durante ese periodo, el paciente debe tener los
síntomas

durante más de 2 meses seguidos y no presentar un episodio depresivo mayor. Además, la


afección

no debe explicarse por la presencia de trastorno depresivo mayor crónico, episodio


maníaco,

hipomaníaco o mixto, trastorno ciclotímico o por abuso de sustancias. Asimismo, los


síntomas no

deben atribuirse a abuso de sustancias, uso de medicamentos, enfermedades médicas, duelo


o

cualquier evento de la vida que pueda causar tristeza. Larraguibel M. (2003).

La etiología del trastorno distímico es compleja y multifactorial; involucra mecanismos

biológicos, psicológicos y sociales, Moch S, (2011); Aunque aún no se ha llegado a un


consenso o
conclusión definitiva al respecto. Actualmente hay varias hipótesis que tratan de explicar
las causas

subyacentes de este trastorno, entre ellas la genética. Se ha propuesto que la transmisión


genética

de la vulnerabilidad a la depresión se debe a un modo poligénico de herencia, que también


involucra

factores ambientales. Hasta ahora se han identificado algunos marcadores genéticos


potenciales

para los trastornos del ánimo en ciertos cromosomas, pero no se ha logrado distinguir algún
patrón

específico o certero para la distimia. Guadarrama L, (2006).

Por su parte, la hipótesis aminérgica sostiene que los trastornos depresivos son causados

por una deficiencia de serotonina, noradrenalina y/o dopamina en el sistema nervioso


central o en

la neurotransmisión de alguno de ellos.Vallejo-Ruiloba J, (2005)

También se ha señalado que las experiencias estresantes inician una serie de cambios

neuroquímicos que pueden incrementar la vulnerabilidad a la enfermedad depresiva.


Griffiths J,

(2000).

Específicamente, la experiencia de eventos adversos en la infancia parece asociarse con

el curso y el pronóstico del trastorno distímico, aunque la información al respecto aún es


escasa16;

no obstante, se considera que tres grandes sistemas en el cerebro tienen relación o se


afectan: a) el

eje hipotálamo-pituitario-adrenal y el sistema del factor liberador de corticotropina (CRF );


b) el

hipocampo, y c) el sistema noradrenérgico. Guadarrama L, (2006).

Todos estos cambios hacen más sensibles los circuitos de CRF ante la presencia de estrés
leve en la edad adulta, lo que a su vez genera una respuesta exagerada al estrés. De manera
que

ante una exposición persistente al estrés en la edad adulta, estas vías del estrés ya sensibles
se

vuelven hiperactivas, lo que determina un incremento persistente en el CRF y la secreción


de

cortisol, que causa alteraciones en los receptores glucocorticoideos y, en consecuencia,


trastornos

del estado de ánimo. Sin embargo, se reconoce que este modelo explicativo tiene
limitaciones, pues

no todos los pacientes deprimidos reportan eventos traumáticos en la infancia y no todos


muestran

predisposición genética, lo que hace difícil su valoración. Rot M, (2009),

Por otro lado, se ha demostrado que los pacientes con depresión también presentan

anormalidades volumétricas en el hipocampo, la amígdala, el estriado ventral y regiones


corticales

como la corteza cingulada anterior, la corteza orbitofrontal y la corteza prefrontal. Varios


estudios

de neuroimagen indican que la depresión puede estar caracterizada por múltiples


anormalidades en

la interconectividad cerebral entre estructuras subcorticales (particularmente límbicas) y

estructuras corticales. Caspi A, (2003).

Numerosos estudios en sujetos con lesiones cerebrales mediante técnicas de neuroimagen

indican que pacientes con trastornos del estado de ánimo presentan asimetrías
interhemisféricas en

la actividad cerebral, particularmente la corteza prefrontal dorsolateral (CPD). Davidson R,


(1999).

Se considera que el daño en esta área incrementa la probabilidad de síntomas depresivos.


Además, se han reportado alteraciones en la activación de la corteza prefrontal (CP)
relacionadas

con el procesamiento emocional en sujetos con trastorno depresivo mayor. Estos estudios
han

llevado a formular la hipótesis de la asimetría prefrontal, que postula una relativa


hipoactividad en

la corteza prefrontal dorsolateral izquierda (CPDI) y una hiperactividad en el área


homóloga

derecha en relación con cambios en el metabolismo y el flujo sanguíneo, lo cual se


relaciona

entonces con modificaciones del estado de ánimo. Mineka S, (1998).

En su mayoría, los estudios mencionados se realizaron en sujetos con trastorno depresivo


mayor.

en la que, usando técnicas de resonancia magnética funcional (RM f), compararon los
desempeños

de un grupo de sujetos con distimia (de inicio tanto temprano como tardío) y un grupo
control en

una tarea de inducción de emociones a través de la presentación de imágenes; se encontró


que los

pacientes distímicos tenían una activación significativamente reducida en la CPD; también

mostraron incremento en la activación de la amígdala, el cingulado anterior y la ínsula en

comparación con los controles, diferencias que eran más evidentes cuando se procesaban
imágenes

de emociones negativas. Estos resultados indican que la corteza prefrontal, el cingulado


anterior,

la amígdala y la ínsula están involucrados en el circuito que subyace a la distimia. El


estudio

concluyó que la activación alterada de alguna de estas regiones neurales puede ser un
sustrato
común para los trastornos depresivos en general, mientras que otras están relacionadas

específicamente con el curso crónico y los síntomas característicos de la distimia. Sin


embargo,

hacen falta más estudios de este tipo para confirmar tales hallazgos. Grimm S, (2007).

. Descripción detallada de las sesiones

Sesión 1

 Objetivo: Establecer rapport, identificar la problemática de la paciente.

Durante la primera sesión, se inicia evaluación del primer contacto, donde se observa con

aseo y arreglo personal adecuado, orientada en persona, tiempo y espacio, en estado de


alerta;

lenguaje claro, descriptivo, coherente; afecto lábil; pensamiento con buen flujo de ideas,
sin

contenido delirante; no se evidencian alteraciones sensoperceptivas; memoria conservada,

Inteligencia superior, introspección y juicio aceptables.

En esta sesión se logra el establecimiento de empatía con la paciente, realizando el

diligenciamiento de historia clínica y motivo de consulta, acompañando el proceso de


entrevista a

fondo con la misma, con el fin de identificar la problemática presente y que la paciente
logre la

descripción de los mismos, utilizando técnicas como escucha activa, reflejo, parafraseo,
para el

fortalecimiento de rapport.

Así mismo, durante la sesión, la paciente logra describir la problemática, tiempo de

aparición y refiere de manera descriptiva las estrategias que utiliza para minimizar
sentimientos de

malestar.

Por último se asignan tareas para el hogar, de plan diario, y lista de dominio y agrado.
7.2 Sesión 2

 Objetivo: Establecer el plan, psicoeducar en referencia del modelo cognitivo conductual.

Durante las sesiones 2-5, se inicia con el proceso de psicoeducar de forma detallada la

explicación del modelo cognitivo conductual, la interrelación que tienen pensamientos,


emociones

y conducta, a lo cual la paciente se muestra receptiva, atenta a la explicación, y manifiesta


“hacer

clic” con el modelo, además, se realiza el chequeo de las actividades asignadas para la casa,
de la

sesión anterior, de las cuales manifiesta “no logre hacerlo”, situación que permite explicar
el

compromiso con el proceso.

T: Es importante organizarnos un poco, ya que tenemos muchas cosas de que ocuparnos,

en primer lugar, quisiera saber cómo te has sentido últimamente, luego me gustaría que me
contaras

un poco más acerca de las razones que te llevaron a comenzar una terapia, y los objetivos
que te

gustaría alcanzar, te parece bien?

P: sí, claro me parece.

T: además, me gustaría que me contaras lo que sabes acerca de la terapia cognitiva, yo te

explicare detalladamente, al finalizar la sesión haremos una retroalimentación, quisiera que


me

contaras como fue la sesión, ¿quisieras añadir algo a nuestro plan para hoy?

P: mmm, no creo que así está bien.

Sesión 3

 Objetivo: Evaluar las problemáticas de la paciente, iniciar el proceso de intervención.

Durante esta sesión, se inicia el proceso de evaluación de la problemática, para esto, se


continúa entrevista a fondo con la misma, con el fin de indagar los aspectos relevantes que

alimentaran el proceso terapéutico.

A su vez, se inicia con la aplicación de cuestionarios para confirmar impresión

diagnostica, lo cual arroja como resultado, Trastorno depresivo persistente (Distimia).

Paralelo al proceso evaluativo, se inicia paulatinamente el proceso de intervención,

llevando a cabo la identificación de pensamientos automáticos y presentación de


pensamientos

alternativas, mediante técnicas de autoregistro como tareas asignadas para casa y dialogo
socrático.

T: ya hemos establecido nuestra agenda del día, y checamos tu estado de ánimo, ahora me

gustaría asegurarme de los motivos que te trajeron a terapia, me comentabas que te has
sentido

triste desde hace mucho tiempo, también ¿te has sentido un poco ansiosa?

P: si, realmente pienso que solo un poco, triste si, bastante.

T: ¿ocurrió algo importante que crees que yo debería saber?

P: no, realmente no.

T: ok, ¿podrías decirme específicamente cuales son los problemas que has tenido

últimamente?, me ayudaría que me lo contaras con tus propias palabras.

P: la verdad todo es un enredo doc., mi casa, la universidad, mi novio, y es que no sé, yo

creo que tengo problemas de autoestima, no me gusta nada de mí, me siento horrible, es
que, el lio

de mi casa, son mis papas, me molesta que él tenga otras familias y a nosotras siempre nos
toque

lo peor, la u, bueno a mí me va muy bien, solo que últimamente no quiero hacer nada, y mi
novio

no se es que él es tan raro.


T: ¿has tenido alguna idea de hacerte daño?

P: no, para nada.

T: parece que te sientes un poco abrumada

P: si, no sé qué hacer.

T: vamos a concretar entre las dos los problemas que comentas y a desglosarlos ¿te parece?

P: ok

T: parece que en este momento tienes dos problemas principales, uno es que tienes

dificultades en las relaciones que tienes con tu familia, y dificultades con tu estado de
animo.

P: asiente con la cabeza

7.4 Sesión 4

 Objetivo: Evaluar las problemáticas de la paciente, iniciar el proceso de intervención.

Durante esta sesión, se continua con el proceso evaluativo, con la aplicación de

cuestionarios para el mismo y entrevista con la paciente, además del inicio progresivo del
proceso

de intervención, utilizando técnicas como el registro diario de pensamiento, plan diario,


técnica de

dominio y agrado.

T: para continuar con el proceso haremos una aplicación de diversos cuestionarios, que

alimentaran al proceso, ¿estás de acuerdo?

P: si, pero, luego me puedes decir los resultados

T: claro, al finalizar haremos una retroalimentación donde te explicare acerca de ellos.

P: listo

T: además, realizaremos actividades, hoy por ejemplo, iniciaremos con el registro diario

de pensamientos, te explicare en que consiste y haremos ejemplos juntas, para que luego
puedas
realizarlo durante esta semana, ¿te parece bien?

P: claro que sí, eso me llama mucho la atención, cuando me explicaste el modelo busque

en internet y me dio esperanzas, rie.

7.5 Sesión 5

Objetivo: Evaluar las problemáticas de la paciente, iniciar el proceso de intervención.

Se finaliza el proceso de evaluación a la paciente, y se da inicio a la intervención,

afianzando el abordaje en el aspecto cognitivo que se venía presentando a la paciente


durante

sesiones anteriores, además, se aborda las dificultades en las relaciones familiares de la


paciente,

utilizando técnicas como reestructuración cognitiva, entrenamiento en habilidades sociales,

reestructuración emocional, modelado, role playing, y técnicas de imaginación.

T: me gustaría saber ¿cómo te has sentido últimamente?

P: la verdad, bastante mal y me siento molesta

T: ocurrió algo de lo que crees deberíamos hablar

P: pues, es que mi mama me llamo, y prácticamente a quejarse, osea, mi papa no pago la

luz, y ella pretendía que yo lo llamara para decirle que llevara la plata, porque la habían
cortado y

me moleste tanto.

T: ¿qué decisión tomaste?

P: en ese momento tenía mucha rabia y le dije de todo, eso le pasa por estar con él y a

nosotras siempre nos toca lo peor, no sé por qué no lo deja

T: que te lleva a decir que siempre les toca lo peor


P: todo el nunca responde por nada, pero lo que más me molesta es que ella siga con el

aun sabiendo que él tiene otras mujeres

T: si tienes dificultades con tu pareja, quien debería tomar decisiones sobre eso

P: nosotros

T: y en el caso de tus papas, quien crees que debería hacerlo

P: ellos, rie, es que me da mucha rabia

7.6 Sesión 6

 Objetivo: estabilización del estado de ánimo, disminuir respuestas de ansiedad.

Durante esta sesión, se realiza la estabilización del estado de ánimo de la paciente, con la

finalidad de Identificar y reconocer las emociones y disminuir respuestas ansiosas, además


de

lograr la Identificación de la relación entre pensamiento, emociones y conducta, utilizando


técnicas

como Restructuración cognitiva, técnicas en imaginación, y dialogo socrático, a lo cual se


observa

a la paciente, con actitud de desinterés ante las actividades propuestas, sin embargo, se
logra su

participación.

T: ¿recuerdas, que comentabas acerca de tu malestar cuando tu novio no te respondió las

llamadas? ¿Cómo te sentiste?

P: no sé, desgano

T: que pasaba por tu mente en ese momento

P: que ya no quería estar conmigo

T: que sentías mientras pensabas eso

P: me sentí un poco angustiada

T: que te parece, si imaginamos la escena, dijiste que estabas acostada en la cama

intentando comunicarte
P: y pensé y si ya se aburrió de mi

T: que sucedió

P: me metí a instagram y me puse a ver fotos y llore

T: ¿qué pasa por tu mente en ese momento?

P: y si no hay nadie que quiera estar conmigo

T: ¿Cómo te hace sentir ese pensamiento?

P: triste

Sesión 7

 Objetivo: estabilización del estado de ánimo y disminución de respuestas ansiosas

Durante esta sesión, se continúa con la estabilización del estado de ánimo de la paciente,

con la finalidad de Identificar y reconocer las emociones y disminuir respuestas ansiosas,


además

de lograr la Identificación de la relación entre pensamiento, emociones y conducta, a lo cual


la

paciente se muestra receptiva y participante, se continua con la ejecución de técnicas como

reestructuración cognitiva, dialogo socrático, búsqueda de evidencias y técnicas en


imaginación.

Cabe resaltar, que durante esta sesión, la paciente se observa bajo una alta carga emocional
debido a la naturaleza de las técnicas propuestas.

Sesión 8

 Objetivos: estabilización del estado de ánimo y disminución de respuestas ansiosas

Durante esta sesión, se continúa con la estabilización del estado de ánimo de la paciente,

con la finalidad de Identificar y reconocer las emociones y disminuir respuestas ansiosas,


además

de lograr la Identificación de la relación entre pensamiento, emociones y conducta, a lo cual


la

paciente se muestra receptiva y participante, se continua con la ejecución de técnicas como


reestructuración cognitiva, dialogo socrático, búsqueda de evidencias y técnicas en
imaginación.

Por otra parte, se propone la realización de la técnica de la silla vacía, a la cual la paciente
se

muestra resistente y decide no participar, durante esta sesión , se observa bajo carga
emocional

alta, sin embargo al final de la sesión, manifiesta sentirse “más tranquila y sin un peso de
encima”.

Sesión 9

Objetivo: estabilización del estado de ánimo y disminución de respuestas ansiosas

Durante esta sesión, de acuerdo a iniciativa propia de la paciente, se realiza la técnica de

la silla vacía, la cual permite realizar movilizaciones afectivas, en cuanto a las dificultades
de

relaciones familiares que tiene la paciente, además se realiza el chequeo de la tarea


asignada para

casa y su posterior discusión, al finalizar la sesión, la paciente reporta “ me siento como si


me

quitara un peso de encima, como descansada en paz”, lo cual permite evidenciar la


progresiva

mejoría en cuanto a sus síntomas emocionales.

Por último se asigna tarea para casa, con el fin de abordar autoestima y auto concepto en

la siguiente sesión.

Sesión 10-13

 Objetivo: identificación y modificación de pensamientos automáticos y creencias


centrales

Durante estas sesiones 10-13 se realiza intervención y abordaje en cuanto a la


identificación y modificación de pensamientos automáticos y creencias centrales, debido a
que el

abordaje de este objetivo se presentó progresivamente durante las primeras sesiones a la


paciente,

y debido a sus capacidades excepcionales, se facilita la intervención frente a este, sin


embargo se

refuerzan los avances logrados en cuanto a la modificación de pensamientos y se asignan


tareas

en casa con el fin de mantenimiento de esta conducta. A su vez, Se realiza la revisión y


posterior

discusión de las tareas asignadas en sesiones anteriores.

Así, se logra vincular a la paciente al proceso de modificación de pensamientos, lo cual

permite, que se interiorice la comprensión y comprobación de la relación pensamiento,


emoción y

conducta, ya que se han observado diversas manifestaciones referidas por la paciente, en


cuanto a

la disminución gradual de síntomas emocionales y conductas “producto del cambio de mis

pensamientos”.

Sesión 14-16

 Objetivo: abordar aspectos de autoestima y autoconcepto

Durante estas sesiones, 14-16, se realiza abordaje en cuanto autoestima y autoconceto,

utilizando técnicas como el entrenamiento en auto diálogo, restructuración cognitiva,


búsqueda de

evidencias, experimentos conductuales, dialogo socrático; cabe resaltar que al inicio de


estas

sesiones, la paciente, se muestra renuente al abordaje de la temática, sin embargo logra


realizar con
éxito las tareas asignadas. Así mismo se asignan tareas para casa, los cuales consisten en

autoregistros, experimentos conductuales, y lecturas guiadas.

Sesión 17-19

Objetivo: entrenamiento en habilidades sociales

Durante estas sesiones, 17-19, se realiza entrenamiento en habilidades sociales, con el fin
de

afianzar las relaciones familiares e interpersonales de la paciente, utilizando técnicas como,

Entrenamiento en asertividad, 10 formas de decir no, entre otras; las cuales permitieron
establecer

y modificar vínculos en sus relaciones interpersonales, ante estas sesiones, la paciente, se


muestra

receptiva, atenta, y colaboradora ante las técnicas presentadas

Marco conceptual de referencia

La distimia se define según DSM-V(APA, 2013) por un patrón crónico de alteración del

comportamiento, caracterizado por un estado de ánimo depresivo persistente experimentado


de

forma continua durante la mayoría de los días y durante la mayor parte de los mismos y con
una

duración mínima de dos años, junto con otros posibles síntomas secundarios.

Tres son los tratamientos psicológicos que tienen mostrada mayor eficacia en los trastornos

afectivos: la Terapia de Conducta, la Terapia Cognitiva y la Psicoterapia Interpersonal. De


todos ellos

se puede decir que son tratamientos bien establecidos. Todos ellos consisten en un
programa

estructurado del orden de 12-16 sesiones, con algunas adicionales, y disponen de un manual
de

aplicación (incluyendo a veces un manual del paciente). Igualmente, todos son susceptibles
de
aplicación grupal, así como para el mantenimiento de los resultados terapéuticos obtenidos
(Pérez

Álvarez & García Montes, 2001).

Los resultados de estos protocolos de intervención han mostrado ser, como mínimo, igual

de eficaces que la medicación antidepresiva, lo que está directamente más demostrado en la


Terapia

Cognitiva y la Psicoterapia Interpersonal. Dicha eficacia de los tratamientos psicológicos se


ha

mostrado tanto en el tratamiento agudo, como en el mantenimiento de resultados


(previniendo

Conceptualización según Dsm v

Según el Dsm V, En este trastorno se agrupan el trastorno de depresión mayor crónico y

el trastorno distimico del DSM-IV. 7

A. Estado de ánimo deprimido durante la mayor parte del día, presente más días que los

que está ausente, según se desprende de la información subjetiva o de la observación por


parte de

otras, personas, durante un mínimo de dos años.

Nota: En niños y adolescentes, el estado de ánimo puede ser irritable y la duración ha de ser
como

mínimo de un año.

B. Presencia, durante la depresión, de dos (o más) de los síntomas siguientes:

1. Poco apetito o sobrealimentación.

2. Insomnio o hipersomnia.

3. Poca energía o fatiga.

4. Baja autoestima.

5. Falta de concentración o dificultad para tomar decisiones.


6. Sentimientos de desesperanza.

C. Durante el período de dos años (un año en niños y adolescentes) de la alteración, el

individuo nunca ha estado sin los síntomas de los Criterios A y B durante más de dos meses

seguidos.

D. Los criterios para un trastorno de depresión mayor pueden estar continuamente

presentes durante dos años.

E. Nunca ha habido un episodio maníaco o un episodio hipomaníaco. y nunca se han

cumplido los criterios para el trastorno ciclotímico.

F. La alteración no se explica mejor por un trastorno esquizoafectivo persistente,

esquizofrenia, un trastorno delirante, u otro trastorno especificado o no especificado de!


espectro

de la esquizofrenia y otro trastorno psicòtico.

G. Los síntomas no se pueden atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej.,

una droga, un medicamento) o a otra afección médica (p. ej., hipotiroidismo).

H. Los síntomas causan malestar Clínicamente significativo o deterioro en lo social,

laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

Especificar si:

 Con ansiedad

 Con características mixtas

 Con características melancólicas

 Con características atípicas

 Con características psicóticas congruentes con el estado de ánimo

 Con características psicóticas no congruentes con el estado de ánimo

 Con inicio en el peri parto

Especificar si:

 En remisión parcial
 En remisión total

Especificar si:

 Inicio temprano: Si el inicio es antes de los 21 años.

 Inicio tardío: Si el inicio es a partir de los 21 años.

Especificar si (durante la mayor parte de los dos años más recientes del trastorno depresivo

persistente):

 Con síndrome distímico puro: No se han cumplido todos los criterios para un episodio
de

depresión mayor al menos en los dos años anteriores.

 Con episodio de depresión mayor persistente: Se han cumplido todos los criterios para
un

episodio de depresión mayor durante los dos años anteriores.

 Con episodios intermitentes de depresión mayor, con episodio actual: Actualmente se

cumplen todos los criterios para un episodio de depresión mayor, pero ha habido períodos

de al menos 8 semanas en por lo menos los dos años anteriores con síntomas por debajo del

umbral para un episodio de depresión mayor completo.

 Con episodios intermitentes de depresión mayor, sin episodio actual: Actualmente no se

cumplen todos los criterios para un episodio de depresión mayor, pero ha habido uno o más

episodios dé depresión mayor al menos en los dos años anteriores.

Especificar la gravedad actual:

 Leve

 Moderado

 Grave

Vulnerabilidad cognitiva

Tres orientaciones teóricas las cuales, explican los orígenes de la vulnerabilidad

cognitiva para la depresión: los modelos de los esquemas cognitivos, el modelo de la


desesperanza y la teoría del apego.

Esquemas cognitivos:

Los esquemas son teorías o hipótesis simples que dirigen el proceso por medio del cual

una persona organiza y estructura la información sobre el mundo (Freeman y Oster, 1997);

determinan qué situaciones son consideradas como importantes para el sujeto y qué
aspectos de

la experiencia son importantes para la toma de decisiones (Freeman y Oster, 1997 citado en

Vázquez et al., 2000).

De acuerdo a estos esquemas, es como la persona organizará sus experiencias, estos

esquemas pueden permanecer inactivos durante un largo período, solo activándose ante

situaciones estresantes. Estos esquemas activados determinan la forma de interpretar y

responder de una persona ante una situación específica (Beck, et al,. 1983).

El modelo cognitivo de la depresión ha surgido a partir de observaciones clínicas

sistemáticas y de investigaciones experimentales (Beck, 1963, 1964, 1967).

Esta interacción entre los enfoques clínico y experimental ha facilitado el desarrollo

progresivo del modelo y del tipo de terapia que de él se deriva Beck, (1967).

El modelo cognitivo postula tres conceptos específicos para explicar el sustrato

psicológico de la depresión: (1) la tríada cognitiva, (2) los esquemas, y (3) los errores
cognitivos

(errores en el procesamiento de la información).

La tríada cognitiva consiste en tres patrones cognitivos principales que inducen al paciente

a considerarse a sí mismo, su futuro y sus experiencias de un modo idiosincrático. El


primer

componente de la tríada se centra en la visión negativa del paciente acerca de sí mismo. El


paciente se ve desgraciado, torpe, enfermo, con poca valía. Tiende a atribuir sus
experiencias

desagradables a un defecto suyo, de tipo psíquico, moral, o físico. Debido a este modo de
ver

las cosas, el paciente cree que, a causa de estos defectos, es un inútil, carece de valor.
Tiende a

subestimarse a criticarse a sí mismo en base a sus defectos. Por último, piensa que carece
de los

atributos que considera esenciales para lograr la alegría y felicidad. Beck, (1967).

El segundo componente de la tríada cognitiva se centra en la tendencia del depresivo a

interpretar sus experiencias de una manera negativa. Le parece que el mundo le hace
demandas

exageradas y/o le presenta obstáculos insuperables para alcanzar sus objetivos. Interpreta
sus

interacciones con el entorno, animado o inanimado, en términos de relaciones de derrota o

frustración. Estas interpretaciones negativas se hacen evidentes cuando se observa cómo

construye el paciente las situaciones en una dirección negativa, aun cuando pudieran
hacerse

interpretaciones alternativas más plausibles. La persona depresiva puede darse cuenta de


que

sus interpretaciones negativas iniciales estaban desviadas si se le anima a reflexionar sobre


otras

explicaciones alternativas menos negativas. En este sentido, puede llegar a darse cuenta de
que

estaba tergiversando los hechos para que se ajustasen a las conclusiones negativas que se
había

formado de antemano. Beck, (1967).

El tercer componente de la tríada cognitiva se centra en la visión negativa acerca del


futuro. Cuando la persona depresiva hace proyectos de gran alcance, está anticipando que
sus

dificultades o sufrimientos actuales continuarán indefinidamente. Espera penas,


frustraciones y

privaciones interminables. Cuando piensa en hacerse cargo de una determinada tarea en un

futuro inmediato, inevitablemente sus expectativas son de fracaso. Beck,(1967).

El modelo cognitivo considera el resto de los signos y síntomas del síndrome depresivo

como consecuencia de los patrones cognitivos negativos. Por ejemplo, si el paciente piensa

erróneamente que va a ser rechazado, reaccionará con el mismo efecto negativo (tristeza,

enfado) que cuando el rechazo es real. Si piensa erróneamente que vive marginado de la

sociedad, se sentirá solo. Beck, (1967).

Un segundo componente del modelo cognitivo es el que se refiere al modelo de esquemas.

Este concepto se utiliza para explicar por qué mantiene el paciente depresivo actitudes que
le

hacen sufrir y son contraproducentes, incluso en contra de la evidencia objetiva de que


existen

factores positivos en su vida. Beck, (1967).

Cualquier situación está compuesta por un amplio conjunto de estímulos. El individuo

atiende selectivamente a estímulos específicos, los combina y conceptualiza la situación.

Aunque personas diferentes pueden conceptualizar la misma situación de maneras


diferentes,

una persona determinada tiende a ser consistente en sus respuestas a tipos de fenómenos

similares. Ciertos patrones cognitivos relativamente estables constituyen la base de la

regularidad de las interpretaciones acerca de un determinado conjunto de situaciones. El


término

“esquema” designa estos patrones cognitivos estables. Beck, (1967).

Los tipos de esquemas empleados determinan el modo como un individuo estructurará


distintas experiencias. Un esquema puede permanecer inactivo durante largos períodos de

tiempo y ser activado por inputs ambientales específicos (por ejemplo, situaciones
generadoras

de ansiedad). Estos esquemas activados en una situación específica determinan


directamente la

manera de responder de la persona. En los estados psicopatológicos tales como la


depresión, las

conceptualizaciones de los pacientes acerca de determinadas situaciones se distorsionan de


tal

modo que se ajustan a esquemas inadecuados prepotentes. El emparejamiento ordenado de


un

esquema adecuado con un estímulo concreto se ve alterado por la intrusión de los esquemas

idiosincráticos activos. A medida que estos esquemas idiosincráticos se van haciendo más

activos, son evocados por un conjunto de estímulos cada vez mayor que mantiene una
escasa

relación lógica con ellos. Beck, (1967).

En las depresiones más leves, el paciente generalmente es capaz de contemplar sus

pensamientos negativos con una cierta objetividad. A medida que la depresión se agrava, su

pensamiento está cada vez más dominado por ideas negativas, aunque pueda no existir
conexión

lógica entre las situaciones reales y sus interpretaciones negativas. Cuando los esquemas

idiosincráticos prepotentes producen distorsiones de la realidad y, consecuentemente,


errores

sistemáticos en el pensamiento depresivo, ése se ve cada vez más incapacitado para


considerar

la idea de que sus interpretaciones negativas son erróneas. En los estados depresivos más
graves,

el pensamiento del paciente puede llegar a estar completamente dominado por los esquemas
idiosincráticos: está totalmente absorto en pensamientos negativos, repetitivos,
perseverantes y

puede encontrar extremadamente difícil concentrarse en estímulos externos (por ejemplo,


leer o

responder preguntas) o emprender actividades mentales voluntarias (solución de problemas,

recuerdos). En tales casos, inferimos que la organización cognitiva del depresivo puede
llegar a

ser tan independiente de la estimulación externa que el individuo no responda a los cambios
que

se producen en su entorno inmediato. Beck, (1967).

Los errores sistemáticos que se dan en el pensamiento del depresivo mantienen la creencia

del paciente en la validez de sus conceptos negativos, incluso a pesar de la existencia de

evidencia contraria, Beck, (1967).

1. Inferencia arbitraria (relativo a la respuesta)

2. Abstracción selectiva (relativo al estímulo)

3. Generalización excesiva (relativo a la respuesta)

4. Maximización y minimización (relativo a la respuesta)

5. Personalización (relativo a la respuesta)

6. Pensamiento absolutista, dicotómico (relativo a la respuesta)

Manrique (2003) expresa que el modelo reformulado de Beck ha hecho cambios de su

teoría cognitiva para su aplicación a trastornos de personalidad.

La personalidad es definida como la configuración de patrones específicos de procesos

sociales, motivacionales y cognitivo-afectivos, donde se incluyen conductas, procesos de

pensamiento, respuestas emocionales y necesidades motivacionales. Desde la perspectiva


de

este modelo, la personalidad es determinada por esquemas que constituyen elementos de la

personalidad.
Beck (1996) presenta el concepto de modo, que significa una red integrada de

componentes cognitivos, afectivos, motivacionales y conductuales. Un modo puede incluir

muchos esquemas cognitivos y generar en las personas reacciones psicológicas. Así como
los

esquemas, los modos son automáticos y requieren de una activación. Las personas con

vulnerabilidad cognitiva expuestas a estresores, pueden desarrollar síntomas relacionados


con

el modo. Los modos consisten de esquemas, que contienen memorias, estrategias de


solución

de problemas, imágenes y lenguaje. La activación de un modo específico se deriva a partir


de la

estructura genética de un individuo y de las creencias culturales y sociales.

Goldfried (2003) plantea que los esquemas juegan un papel importante en el

procesamiento de la información, los esquemas ayudan a que las personas interactúen con
los

otros y el mundo. Para lograr que las cosas tengan sentido para la persona, los esquemas
llevan

a atender selectivamente cierta información e ignorar otras.

“los esquemas que se desarrollan más tempranamente y tienen mayor impacto se originan

típicamente en la familia nuclear. Otras influencias se vuelven cada vez más importantes a

medida que el niño va madurando, como compañeros, escuela, grupos de la comunidad y


cultura

circundante, y pueden llevar también al desarrollo de esquemas. Sin embargo, los esquemas
que

se desarrollan más posteriormente no son tan extendidos o tan poderosos” (Rodríguez,


2009. P.

62).

Factores de riesgo y pronóstico según DSM V


Temperamentales: Los factores que predicen un peer pronóstico a largo plazo son los

mayores niveles de neuroticismo (afectividad negativa), la mayor gravedad de los síntomas,


un

peor funcionamiento global y la presencia de trastornos de ansiedad o de conducta.

Ambientales: Los factores de riesgo en la infancia son la perdida de los padres y su

separación.

Genéticos y fisiológicos: No hay diferencias claras entre el desarrollo, el curso y la

historia familiar de la enfermedad del trastorno distimico y del trastorno depresivo mayor
crónico

del DSM-IV. Es probable que los hallazgos anteriores concernientes a cualquiera de esos

diagnósticos sean aplicables al trastorno depresivo persistente. Es, por tanto, probable que
los

pacientes con trastorno depresivo persistente tengan una mayor proporción de familiares de
primer

grado con dicho trastorno que los pacientes con trastorno depresivo mayor, y que tengan
más

trastornos depresivos en general.

Se han implicado varias regiones cerebrales (p. ej., el córtex pre frontal, el cíngulo anterior,
la

amígdala, el hipocampo) en los trastornos depresivos persistentes. Además, es posible que


existan

también alteraciones polisomnograficas.

Tratamiento

El manejo terapéutico de la distimia es similar al tratamiento del trastorno depresivo

mayor. De manera óptima, el tratamiento involucra una combinación de tratamiento con


medicamentos antidepresivos y con psicoterapia. Griffiths J, (2000). Cuando se comparan
ambas

modalidades, la psicoterapia resultó menos efectiva que la farmacoterapia. Moch S, (2011).

Se ha observado repetidamente que esta es superior al placebo. Akiskal H, (2001). Pero


cuando

se combinan ambas, el tratamiento resulta más eficaz que cuando se administran solo

antidepresivos. Klein D, K, (1996).

La mayoría de las clases de antidepresivos se han mostrado efectivos para tratar la distimia

en diversos estudios. Akiskal H, (2001). Especialmente los antidepresivos tricíclicos, los


inhibidores

selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la monoaminooxidasa

(IMAO), pero los ISRS se toleran mejor y, por lo tanto, son los medicamentos de primera
elección.

Moch S, (2011).

Sin embargo, se debe considerar factores adicionales al elegir el tipo de antidepresivo,

como la historia de respuesta que el paciente o algún familiar de primer grado hayan tenido,
la

facilidad de adherencia al esquema de las dosis, el costo del medicamento y la posibilidad


de que

interactúe con otros. Moch S, (2011).

Además de los antidepresivos, las alternativas de tratamiento a partir de hormonas han

mostrado influencia en los síntomas distímicos. Específicamente se observó que la


administración

de dehidroepiandrosterona aliviaba los síntomas de anhedonia, falta de motivación y


energía,

preocupación, incapacidad para hacer frente a las dificultades, entumecimiento emocional y


tristeza. Griffiths J, (2000) y estos efectos se obtienen después de sólo 3 semanas de
tratamiento.

Westermeyer J, (1998).

Sin embargo, esta sustitución se ha estudiado poco, y básicamente en reportes

experimentales. A pesar de contar con una adecuada selección farmacológica,


desafortunadamente,

los antidepresivos mejoran la distimia sólo en un 50-70% de los pacientes. Se han estudiado
casos

en que la distimia es resistente a los antidepresivos, por lo que se ha tenido que agregar litio
o

tiroxina. Moch S, (2001). Pues se ha probado que esta potencia los efectos de una variedad
de

antidepresivos, lo que confirma que, en el caso de esta enfermedad, son muchos los
mecanismos

neuroquímicos implicados, dada la respuesta favorable ante la combinación de la terapia,


aun a

pesar de la gravedad de los efectos adversos. Griffiths J, (2000).

Con todo, la interrupción del tratamiento con antidepresivos se ha asociado con un 89%

de recaídas en un estudio de seguimiento a 4 años. Griffiths J, (2000).Puesto que la distimia


afecta

al funcionamiento emocional de los pacientes, se ha recurrido a la psicoterapia como una


forma

paralela al tratamiento, y particularmente, entre las modalidades de psicoterapia que se han


probado

eficaces en su manejo, se encuentran las terapias cognitiva, conductual, cognitivo-


conductual,

interpersonal, psicodinámica y de apoyo. Moch S, (2011)


Modalidades de intervención

En general, el estudio de distintas modalidades de intervención psicoterapéutica indica

que esta facilita la mejoría de síntomas como la anhedonia, la incapacidad para


experimentar o

percibir eventos positivos y desesperanza, entre otros, además de ayudar a aprender


estrategias de

afrontamiento adecuadas. Moch S, (2011). Sin embargo, uno de los inconvenientes de la


adherencia

a la psicoterapia suele ser el tiempo que se requiere para que produzca resultados, ya que se
ha

señalado que son necesarias al menos 18 sesiones para lograr un efecto óptimo, lo cual
implica

varios meses. Griffiths J, (2000). Por lo que es posible que, al desistir después de un
número

insuficiente de sesiones, persistan los síntomas.

A pesar de que se ha comprobado la efectividad de combinar antidepresivos y

psicoterapia, algunos estudios muestran que pacientes con y sin historia de adversidad en la

infancia responden de manera distinta al tratamiento, ya sea farmacológico o


psicoterapéutico. De

hecho, Nemeroff et al; demostraron un volumen reducido del hipocampo en pacientes con

depresión mayor, debido en gran medida a su asociación con un trauma previo (p. ej.,
pérdida de

los padres a edad temprana, abuso físico o sexual, etc.). Nemeroff C, (2003). Obviamente,
estos

hallazgos también tienen implicaciones significativas para la investigación de la etiología y


el
tratamiento de la distimia, por lo que es necesario contar con más estudios al respecto.

Este cuadro patológico entra en el dominio de esquemas mentales tempranos, como

construcciones de ideas y conceptos que desde la infancia la persona elabora sobre sí


mismo, sobre

quienes lo rodean y el mundo, con base en las experiencias vividas en su interacción con
ellos;

contando con la probabilidad de que dichas experiencias sean benéficas o traumáticas como
el caso

de un abuso sexual, en este caso se hablaría entonces de esquemas mentales mal


adaptativos. En

general, las estructuras cognitivas estables y referentes a creencias sobre sí mismo y sobre
los

demás, las cuales tienen una representación significativa en los estilos de personalidad, han
sido

referidos en los últimos años como modos cognitivos. De esta manera, los modos
cognitivos están

compuestos por diferentes esquemas que influyen en el procesamiento de la información y


podrían

estar en la base de muchos trastornos que, partiendo de edades tempranas afectan la vida
adulta

(Londoño, 2009).

8.8 La terapia cognitiva

Por otra parte, cabe resaltar la importancia de las bases teóricas de la terapia cognitiva;

Judith S Beck y la teoría cognitiva planteada por su padre Aron T Beck, organiza 10
principios

básicos de la terapia cognitiva comentando cada uno de estos principios a partir de la


experiencia

 “La terapia cognitiva se fundamente en una formulación dinámica del paciente y sus
problemas planteados en términos cognitivos”

 “La terapia cognitiva requiere de una alianza terapéutica”

 “La terapia cognitiva enfatiza la colaboración y la participación activa”

 “La terapia cognitiva está orientada hacia objetivos y centrada en problemas


determinados”

 “La terapia cognitiva inicialmente destaca el presente”

 “La terapia cognitiva es educativa, tiene por objeto enseñar al paciente a ser su propio

terapeuta y hace énfasis en la prevención de las recaídas”

 “La terapia cognitiva tiende a ser limitada con el tiempo”

 “Las secciones en la terapia cognitivas son estructuradas”

 “La terapia cognitiva ayuda a los pacientes a identificar y evaluar sus pensamientos y

comportamientos disfuncionales y así actuar en concordancia”

 “La terapia cognitiva se sirve de una variedad de técnicas para cambiar el pensamiento,
el

estado de ánimo y la conducta”

una variable más integral está dada por la Terapia cognitivo-conductual, que aparece como

una forma de entender cómo piensa uno acerca de sí mismo, de otras personas y del mundo
que le

rodea, y cómo lo que uno hace afecta a sus pensamientos y sentimientos. La TCC le puede
ayudar

a cambiar la forma cómo piensa ("cognitivo") y cómo actúa ("conductual") y estos cambios
le

pueden ayudar a sentirse mejor al paciente. A diferencia de algunas de las otras "terapias
habladas",

la TCC se centra en problemas y dificultades del "aquí y ahora". En lugar de centrarse en


las causas
de su angustia o síntomas en el pasado, busca maneras de mejorar su estado anímico ahora
(Philip,

2007).

En su libro: “Cognitive Therapy and the emotional disorders”, (1976). Beck considera que

una persona que enferma de algún “desorden emocional”, “neurosis”, “trastorno


psicológico” o

“enfermedad psiquiátrica” tiende a experimentar reacciones emocionales excesivas o


inapropiadas

a causa de una vulnerabilidad o deficiencia unida a estrés acumulado. Bajo tales


condiciones

pueden instalarse valoraciones irreales sobre si mismo y el mundo que anulan o sobrepasan
las

valoraciones realistas previas. Cuando esto ocurre y dependiendo de los pensamientos


irracionales

que cada paciente desarrolle con base en cuestiones clave de su vida, éste desarrollará
depresión,

estado ansioso, o estado paranoide. Es por lo anterior que desde esta teoría se considera al
trastorno

en el pensamiento conformado por una fijación obligada en la atención ante ciertos


estímulos, una

constricción de la conciencia, una abstracción selectiva, y una distorsión, el denominador


común

no solo en la neurosis de ansiedad aguda, sino también en otras neurosis agudas, tales como
la

depresión, la hipomanía y el estado paranoide. Solo que estos estados difieren en el tipo de
emoción

experimentada: tristeza, euforia e ira. Las diferencias en la emoción pueden explicarse por
las

diferencias en los significados desviados y los contenidos del pensamiento.


La terapia cognitiva probablemente refleja una serie de cambios graduales que se han

venido dando en las ciencias de la conducta desde hace varios años, pero que sólo
recientemente

ha surgido como una tendencia a tener en cuenta (Beck, 1983).

Los resultados iniciales de sus estudios empíricos parecían apoyar su fe en los factores

psicodinámicos específicos sobre la depresión, a saber, la hostilidad vuelta hacia si mismo,

expresada como “necesidad de sufrimiento”. Sin embargo, experimentos posteriores


presentaron

algunos resultados inesperados que parecían contradecir esta hipótesis. Tales


inconsistencias lo

llevaron a evaluar de un modo crítico la teoría psicoanalítica de la depresión y, finalmente,


toda la

estructura del psicoanálisis. Beck, (1976).

Los datos contradictorios apuntaban hacia la idea de que los pacientes depresivos no

tienen necesidad alguna de sufrimiento. Concretamente, las manipulaciones experimentales

indicaron que el paciente depresivo tiende a evitar conductas que pueden generar rechazo o

desaprobación, a favor de otras respuestas que elicitan aceptación o aprobación por parte de
otros,

con mayor probabilidad que el individuo no depresivo. Es aquí donde surge para Beck la
necesidad

de un “reajuste de emergencia” en su sistema de creencias. Beck, (1976).

“Mi reformulación total de la psicopatología de la depresión, a la vez que la de otros

trastornos neuróticos, surgió de las nuevas observaciones clínicas y de los estudios


experimentales

y correlaciónales, así como de los repetidos intentos por mi parte para intentar dar sentido a
la

evidencia que contradecía la teoría psicoanalítica” (Beck, 1983 p.8).


Con este propósito, elaboró varias técnicas para corregir las distorsiones y ajustar a la

realidad el sistema de procesamiento de la información de los pacientes. Dichas técnicas


estarían

basadas en la aplicación de la lógica y de las reglas de la evidencia.

“Algunos estudios adicionales incrementaron nuestro conocimiento sobre cómo evalúa el

paciente depresivo su ejecución y cómo hace predicciones acerca de su ejecución futura.


Estos

experimentos mostraron que bajo determinadas condiciones, una serie de éxitos graduales
que

llevasen a la consecución de un objetivo claro podría tener un considerable efecto para


modificar

el auto concepto y las expectativas de carácter negativo, mitigando así la sintomatología


depresiva”

(Beck, 1983 p.9).

Este tipo de terapia es un procedimiento activo, directivo, estructurado y de tiempo

limitado que se utiliza para tratar distintas alteraciones psiquiátricas (por ejemplo, la
depresión, la

ansiedad, las fobias, problemas relacionados con el dolor, etc.). Se basa en el supuesto
teórico de

que los afectos y la conducta de una persona están determinados en gran medida por el
modo que

ésta tiene de estructurar el mundo en su mente (Beck, 1967, citado por Beck, 1983).

Las técnicas terapéuticas utilizadas en este tipo de tratamiento van encaminadas a

identificar y modificar los pensamientos distorsionados y las falsas creencias (esquemas)


que

subyacen a estas cogniciones, cuya finalidad es, enseñar las siguientes operaciones al
paciente

deprimido:

 Controlar los pensamientos (cogniciones) automáticos negativos


 Identificar las relaciones entre cognición, afecto y conducta

 Examinar la evidencia a favor y en contra de los pensamientos distorsionados

 Sustituir estas cogniciones desviadas por interpretaciones más realistas

 Aprender a identificar y modificar las falsas creencias que le predisponen a distorsionar


las

experiencias.

El paciente recibe, al principio, una explicación del fundamento teórico de la terapia

cognitiva, a continuación aprende a reconocer, registrar y controlar sus pensamientos


negativos en

una cédula de registro especial llamada “Registro Diario de Pensamientos Distorsionados”


(Beck,

1983). Mediante este registro se obtienen los “síntomas objetivo” sobre los cuales
trabajarán

paciente y terapeuta basándose en la identificación de las cogniciones subyacentes a dichos

síntomas, sometiéndose éstos posteriormente a una investigación lógica y empírica. Beck,


(1983).

Las estrategias conductuales, por naturaleza más activas, son también muy importantes y

muy utilizadas en esta modalidad de terapia, ya que al principio del tratamiento, o con
pacientes

gravemente deprimidos se usan con éxito para que éstos generen cogniciones asociadas a
conductas

específicas y sometan a prueba los supuestos y cogniciones desadaptativos que les


mantienen en

un estado de apatía e inacción. Algunas de estas técnicas son: el Cuestionario de


Actividades

Semanales (Beck, 1983) en el que el paciente tiene que registrar sus actividades cada hora.
Un
Cuestionario de Dominio y Agrado (Beck, 1983) en el que el paciente evalúa su desempeño
y

actitud hacia las actividades listadas en el cuestionario anterior; y la Asignación de Tareas

Graduales en la que el paciente comienza a romper el círculo vicioso de la depresión-


inactividad

depresión y emprende una serie de tareas que le llevarán a alcanzar una meta que
consideraba más

Rush, (1978). Apoyan la presencia e interrelación de los componentes de la “tríada


cognitiva” en

la depresión. Algunos estudios apoyan la existencia de ciertos déficits cognitivos


específicos (por

ejemplo, deterioro del razonamiento abstracto y de la atención selectiva) en las personas


depresivas

o suicidas.

Beck (1983), plantea una estructura formal de la intervención bajo los lineamientos de la

terapia cognitiva, la cual consiste en una serie de pasos que parten desde la obtención de los
datos

del paciente y de la situación problemática, hasta la preparación del paciente hacia la


terapia

cognitiva; partiendo de la necesidad de que el paciente deba conocer acerca de la naturaleza


y el

fundamento teórico del modelo de intervención.

Esta estructura a su vez genera el concepto de sesiones que vienen a conformar la dinamia

de la terapia como tal. La intervención, generalmente consta de 15 a 20 sesiones, realizadas


una

vez por semana, y en casos más graves se plantea realizarlas dos veces por semana durante
un
periodo de 4 o 5 semanas; y posteriormente se van disminuyendo hasta comprender un
plazo de 10

a 15 semanas con una sesión semanal. Al finalizar el tratamiento, se recomienda realizar 4


o5

sesiones de apoyo durante todo el año, para reforzar lo aprendido durante la terapia y evitar
recaídas

(Beck, 1983).

De esta forma, una secuencia generalmente aceptada y planteada por Beck, propone la

siguiente estructura de las sesiones:

Revisar las tareas para casa y analizar cualquier problema que surgiese en su realización,

así como las razones por las que se propusieron

Enumerar los problemas a tratar durante la sesión y las técnicas a utilizar para resolverlos

Al final de la sesión, se proponen nuevas tareas para casa

De esta manera, conforme va avanzando la terapia, el rol del paciente va haciéndose más

activo. Aquí entra la dinámica de fases de la terapia cognitiva:

1º Establecer la relación terapéutica: Actitudes deseables del terapeuta: Inspirarle

confianza.

2º Comprender sus quejas y transformarlas en síntomas-objetivo: escucharle

empáticamente para comprender su “paradigma personal”, su visión de sí mismo, del


mundo y del

futuro, ya que solo así se sentirá comprendido y motivado para decidirse a ponerlo a
prueba.
3º Explicarle el modelo cognitivo de la depresión: En base a la información que da el

paciente, se le explican los fundamentos teóricos de la terapia cognitiva, para ello


describimos la

relación entre pensamientos y emociones, usando ejemplos concretos experimentados por


el

paciente.

4º Demostrarle cómo influyen las cogniciones en las emociones: Se utilizan para cambiar

cogniciones. Sirven entre otras cosas para: - Probar la validez de las ideas (hipótesis) del
paciente

acerca de sí mismo.

5º Las técnicas conductuales: Tras explicarle el fundamento teórico y mostrarle una

actitud empática: preguntando, reflejando su visión de sí mismo y del mundo, etc.

6º Las técnicas cognitivas: sirven para probar la validez de las ideas del paciente acerca

de sí mismo (Beck, A., Rush, A., Shaw, B. y Emery, G. 1993).

 Los errores cognitivos (errores en el procesamiento de la información)

Requisitos previos para llevar a cabo la terapia cognitiva de la depresión

 El terapeuta dedicado al tratamiento de pacientes depresivos debe poseer un sólido

conocimiento del síndrome clínico de la depresión.

 El clínico necesita una serie de capacidades especializadas para reconocer al paciente

suicida y determinar el riesgo de suicidio.


 El terapeuta cognitivo debe ser, en primer lugar, un buen terapeuta.

 Un sólido conocimiento del modelo cognitivo de la depresión, tal como se describe en

Depression: Causes and Treatment (Depresión: causas y tratamiento) (Capítulos 15, 17, 18)

y en Capítulo 5 de Cognitive Therapyand the Emotional Disorders (La terapia cognitiva y

los trastornos emocionales)

Análisis del caso

La variable de estudio escogida, se estipuló a partir del estudio de la génesis del trastorno,

la cual pretende, tener un abordaje, desde la conceptualización, comprensión, y análisis, de


la

génesis de desarrollo de las características cognitivas, afectivas, y comportamentales, para


la

manifestación del trastorno depresivo persistente para un caso único, siguiendo las
necesidades y

síntomas presentes de la paciente.

Luego de la identificación de los problemas presentes, se planea un diseño de tratamiento

basado en técnicas de la terapia cognitivo conductual, con una revisión de bibliografía


previa, que

permitió realizar un proceso de intervención ajustado a las necesidades de la paciente, que


podrían

aportar a nuevas investigaciones en cuanto a la patología, según diversas aplicaciones, por


ejemplo

grupos etarios, o síntomas depresivos y el suicidio, entre otros.

A medida que se realiza la investigación, se logró llegar a diversas conclusiones, de

acuerdo a la historia, problemática y síntomas presentes de la paciente acerca de la génesis


del
trastorno, factores de adquisición, predisposición, mantenimiento, identificación de las
creencias

centrales, creencias intermedias y esquemas, de las cuales, se desarrollara el siguiente


análisis.

SP, estuvo expuesta a experiencias tempranas desde su infancia, tales como, restricciones

de actividades de ocio y entretenimiento, Críticas acerca de su aspecto físico, discusiones


con

ambos padres por el reglamento autoritario del hogar, discusiones con la madre, debido a

desacuerdos por la relación de pareja de sus padres. Los cuales originaban en un ambiente
con una

alta tasa de situaciones estresoras, aversivas y con poco refuerzo Seligman, 1985, Beck,
(1967).

Cuya vivencia frecuente, estuvo en un medio poco reforzante, el cual invalidaba su


concepto y

valía, siendo su familia carente de expresiones de afecto positivo, permitieron en su


infancia filtrar

la percepción y el recuerdo de los estímulos congruentes, como lo afirma Beck (año) llegan
a ser

predominantes, es así como empezaron a gestarse una plataforma cognitiva perteneciente a


los

modos depresivos.

Lo cual se confirma con la teoría de Beck; El modelo cognitivo ofrece una hipótesis acerca

de la predisposición y la aparición de la depresión. La teoría propone que algunas


experiencias

tempranas proporcionan la base para formar conceptos negativos sobre uno mismo, el
futuro y el
mundo. Estos conceptos negativos (esquemas) pueden permanecer latentes y ser activos por

determinadas circunstancias, análogas a las experiencias inicialmente responsables de la


formación

de las actitudes negativas. Beck, (1967).

Así mismo, donde se considera que una persona que enferma de algún “desorden

emocional”, tiende a experimentar reacciones emocionales excesivas o inapropiadas a


causa de una

vulnerabilidad o deficiencia unida a estrés acumulado. Bajo tales condiciones pueden


instalarse

valoraciones irreales sobre sí mismo y el mundo que anulan o sobrepasan las valoraciones
realistas

previas.

Los pensamientos irracionales que cada paciente desarrolle con base en aspectos

significativos de su vida, éste desarrollará depresión, estado ansioso, o estado paranoide.


Beck,

(1967).Es por lo anterior que desde esta teoría se considera al trastorno en el pensamiento

conformado por una fijación obligada en la atención ante ciertos estímulos, una
constricción de la

conciencia, una abstracción selectiva, y una distorsión, Las diferencias en la emoción


pueden

explicarse por las diferencias en los significados desviados y los contenidos del
pensamiento. , la

paciente presenta una serie de distorsiones cognitivas como, filtraje, sobre generalización, y
visión

catastrófica, estas, que para Beck, hacen parte de la modalidad depresiva, en conjunto con
la triada

cognitiva. Y estos errores sistemáticos que se dan en el pensamiento del depresivo


mantienen la
creencia del paciente en la validez de sus conceptos negativos, incluso a pesar de la
existencia de

evidencia contraria

Toda estas situaciones en las que la paciente se ha visto expuesta, desde muy temprana

edad, origino en ella, distorsiones cognitivas como filtraje, generalización, y visión


catastrófica su

vez gestando sentimientos de rabia, soledad, y ambivalencia, teniendo pensamientos de


auto

concepto de “no merezco”, “no me quieren”, “soy horrible”, gestando una creencia central
en la

paciente de “no merezco nada”, que a su vez está compuesta por creencias intermedias
mostrando

actitud como “ es horrible ser rechaza”, acompañada por reglas tales como “debo hacer mi
mejor

esfuerzo”, utilizando estrategias mal adaptativas de escape y retirada, que le permiten evitar
el

afrontamiento ante estas situaciones que le generan malestar.

Así mismo, la paciente, posee una predisposición biológica, de antecedentes de

enfermedad mental, por parte de su abuela materna, De igual manera, existen factores
familiares

que predisponen su diagnóstico y problemática actual, como los vínculos afectivos


ambivalentes y

ausentes entre los miembros de su familia, que para Ainsworth y Bowlby (1973), citado en

Manrique (2003), las personas y animales poseen instintos de apego, con los cuales buscan
crear

vínculos estables con su principal figura afectiva. Bowlby (1973) propone que los seres
humanos
tienen una tendencia a equilibrar entre la preservación de lo conocido y la búsqueda de
novedades.

Además de señalar que los patrones de apego, persisten en la adultez y puede afectar las
relaciones

interpersonales, Bowlby (1973) ha expresado esto diciendo que el apego es un proceso que
se

expande desde “la cuna hasta la tumba”.

A su vez, no únicamente han influido en la problemática actual de SP, los factores

biológicos y familiares, sino también factores ambientales/ sociales como el rechazo de su


núcleo

familiar cercano, al que estuvo inmersa.

Existen diversos factores que favorecen al mantenimiento de la problemática en SP, tales

como, el autconcepto negativo, dialogo negativo interno, mecanismos de afrontamiento

inadecuado, refuerzan la continuidad de su esquema de desconexión y rechazo; al que


según la

revisión teórica Young, (1993), refiere, “los esquemas que se desarrollan más
tempranamente y

tienen mayor impacto se originan típicamente en la familia nuclear; agrupando en el


esquema

de desconexión y rechazo, una serie de modos, los cuales se evidencian en la paciente, tales

como, Abandono/inestabilidad, desconfianza/abuso, privación emocional, imperfección/

vergüenza, y Aislamiento social.

Es así, se facilita la génesis para la presencia de los criterios del trastorno depresivo

persistente de inicio temprano, ya que como objetivo principal, se pretendía, realizar la

descripción bajo el respaldo teórico, teniendo en cuenta que no se le considera unicausal,


aunque

es el objeto de estudio en esta caso único; además, cabe mencionar la importancia de los
resultados de los instrumentos aplicados, que en conjunto con el respaldo teórico del Dsm
Vy

los criterios diagnósticos, y el proceso del ejercicio clínico, permitieron corroborar la


hipótesis

para el diagnóstico de dicho trastorno, estas estrategias, en conjunto permitieron tener un

abordaje amplio para la realización del ejercicio evaluativo.

10. Discusión y Conclusiones

Cabe resaltar, que en este estudio de caso único, se pretendió establecer la descripción

de la génesis de desarrollo de las características cognitivas, afectivas, y comportamentales,


para

la manifestación del trastorno depresivo persistente para un caso único, de acuerdo a las

experiencias significativas tempranas; y los factores que mantienen el mismo, bajo el


respaldo

teórico, de la terapia cognitivo conductual; de lo anterior, se permite observar, que la


intención

se focalizo en describir, la génesis del trastorno, según las experiencias significativas


tempranas,

aclarando la multicausalidad de la adquisición de un trastorno de la alteración del estado de

ánimo, ya que, no existe, un factor único para la gestación; la etiología del trastorno
distímico

es compleja y multifactorial; involucra mecanismos biológicos, psicológicos y sociales de


los

mismos. Moch S, (2011).

Por otra parte, los estudios actuales sobre la génesis de desarrollo de las características

cognitivas, afectivas, y comportamentales, para la manifestación del trastorno depresivo


persistente para un caso único. Los trastornos depresivos, Moch S, (2011);Gureje O,
(2010),

apoyan la idea de que la depresión en el adulto surge de la interacción entre ciertas


situaciones

estresantes y un factor de predisposición o vulnerabilidad de la personalidad del sujeto, en


el

caso de la paciente, las experiencias significativas experimentadas desde muy temprana


edad,

Además de las experiencias significativas tempranas, el objeto de estudio se focaliza en

los patrones de pensamiento distorsionados en la paciente, cuya explicación se basa, en la


terapia

cognitivo conductual, especificado en la tríada cognitiva (Beck), que en conjunto, según el


autor,

hacen parte del modelo del depresivo. En este caso, se afirma este planteamiento teórico,
debido

a los resultados arrojados frente al proceso evaluativo de la paciente, donde se evidencian

diversas distorsiones cognitivas frente a sí mismo, el mundo y una visión negativa frente al

futuro.

Así mismo, con respecto al segundo objetivo planteado, el proceso de evaluación durante

la psicoterapia, permitió establecer el proceso de intervención, las técnicas cognitivas


utilizadas

con la paciente, permitieron interiorizar en la misma, la relación que tienen los


pensamientos,

emociones y conducta, lo cual logro el reconocimiento de la modificación de los mismos,

además de la ejecución, lo cual presento como resultado, una notable mejoría en cuanto a
los

síntomas presentes de la paciente, vencer la tristeza recurrente, modificar los autodialogos


y
autoconcepto, reforzar sus relaciones familiares e interpersonales, mostrando así, una vez
más

la efectividad de la terapia cognitivo conductual en casos de alteración del estado de ánimo,


lo

cual verifica las teorías sobre las efectividad del tratamiento cognitivo conductual. Griffiths
J,

(2000).

Por último, es importante reforzar el proceso de intervención, y cerciorarse de que se

cuente con las herramientas necesarias para evitar la aparición de futuras recaídas en la
paciente

MODELO COGNITIVO CONDUCTAL

Une conocimientos de la teoría del aprendizaje con el procesamiento de la información y


trata de xplicar cómo se aprenden determinadas conductas durante la infancia y la
adolescencia.

La manera en que cada persona procesa la información, es fundamental para entender su


forma de comportarse y para aplicar el tratamiento adecuado. Se parte de la base de que lo
que nos rodea nos influye y de que aprendemos las conductas

La terapia cognitivo conductual es un tratamiento que se focaliza en modificar


los comportamientos y pensamientos que gestionan el problema psicológico que se quiere
intervenir.

Se puede utilizar en niños y adultos y en trastornos como la depresión, trastornos de


ansiedad, trastorno bipolar, trastornos de personalidad, mejora de habilidades
sociales, ataques de pánico, fobia social, trastorno de estrés postratumático, entre otros.

Este modelo se utilizó en el caso porque la paciente presentaba un trastorno depresivo y


con este modelo es muy común tratar las personas que presentan este síntoma por sus
tratamientos que en muchos casos han funcionado.
BIBLIOGRAFIAS
https://www.lifeder.com/terapia-cognitivo-conductual/

https://www.lifeder.com/terapia-cognitivo-conductual/

file:///C:/Users/leidy/Desktop/genograma%20.pdf

También podría gustarte