Oración por la salud y la sanidad
«Padre eterno, tu que das amor, bondad, paz y fortaleza.
Santo Dios fiel y verdadero, mira a nuestros hermanos
que desde el fondo de sus corazones gritan en desesperación por una guía.
Tu eres el Dios de los milagros, que abre caminos en medio de la mar
levantando al pobre y al necesitado.
Te pedimos que tu gloriosa luz llene la vida a quienes te necesitan,
de aquel que busca ansioso por una respuesta.
Señor, da libertad, sanidad, quebranta el poder del enemigo.
Saca a todos de cualquier desesperación,
abre los ojos de los hijos para que acompañen a sus padres,
y desecha toda división familiar.
Sana a niños que estén sufriendo en los hospitales.
Sana a aquellas personas que sufren de esta aflicción que peligra sus vidas.
Especialmente en este día, te pedimos que no des
fuerza, entereza, paz y multipliques la alegría de la salud en todos.
Ponemos todas estas peticiones ante ti Padre, en El Santo Nombre de tu Hijo,
Jesús»
Oración actual para combatir la enfermedad
«Jesucristo, tú atravesaste pueblos y villas “curando todo mal”
Por tu mandato, los enfermos fueron curados.
Te llamamos hoy,
llénanos con todo tu amor curativo.
Cura a todos los que padecen virus y enfermedades.
Para que puedan recuperar sus fuerzas
y sanar mediante el esfuerzo de los médicos.
Te pedimos que sanes nuestros temores,
que evitan que las naciones trabajen unidas
y que los vecinos se ayuden mutuamente
Cúranos de nuestro orgullo, el cual nos hace asumir invulnerabilidad
ante todas esas enfermedades que avanzan sin control.
Jesucristo, sanador de todo,
guíanos en estos tiempos de incertidumbre y pena.
Y acoge a todos aquellos enfermos que desgraciadamente han muerto
Que estén descansando a tu lado en tu paz eterna.
Acompaña a las familias de los enfermos o fallecidos.
En medio de sus preocupaciones y penas,
líbrales de más enfermedad y desesperación.
Permíteles sentir tu paz.
Acompaña a los doctores, enfermeras, investigadores y todos los profesionales
médicos
que luchan en la búsqueda de sanar y ayudar a los afectados,
corriendo riesgos en el proceso.
Permíteles sentir tu protección y paz.
Acompaña los líderes de todas las naciones.
Ilumínalos para que actúen con amor,
y vean el verdadero interés en el bienestar de la gente que deben de servir.
Dales la sabiduría para poder encontrar soluciones de largo plazo
que ayuden en la preparación o prevención de futuras enfermedades.
Permítenos conocer tu paz en esta tierra.
Ya estemos en nuestras casas o en el extranjero,
rodeados de muchos o de unos pocos que no tienen salud, Jesucristo,
acompáñanos mientras soportamos y lamentamos,
mientras persistimos y nos preparamos.
Cambia nuestra ansiedad por tu paz»
Se recomienda que antes de cualquier ritual de sanación propia o de un familiar se
debe repetir tres veces el nombre de San Pantaleón con una foto o estampa del
santo y encender tres inciensos de salud, una vela verde (el verde representa la
sanación física y espíritual) y rezar:
“Tú que sufriste en carne propia la injusticia de los hombres y conoces el secreto de la
enfermedad y la muerte. Ayuda a los enfermos y necesitados. Cura sus llagas, cicatriza sus
heridas para que la salud vuelva a ellos y no los abandones jamás. Que así sea”. (Revista
Predicciones)
¡Oh Señor Dios mío, Todopoderoso! Que tanto has bendecido a tu amado siervo José
Gregorio, y que por tu gran misericordia le has dado el poder de curar enfermos y
socorrer a los necesitados, concédele Señor la gracia de curarme como médico espiritual
de mi alma y de mi cuerpo, si ha de ser para tu gloria.