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Garantías Constitucionales en Bolivia

Este documento describe las garantías constitucionales en el derecho penal de Bolivia. En 1 oración, resume que las garantías constitucionales establecen límites al poder punitivo del Estado y buscan proteger los derechos fundamentales de las personas involucradas en procesos penales. Luego explica que nadie puede ser condenado sin un juicio previo y debido proceso legal de acuerdo a la Constitución boliviana y tratados internacionales.

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Garantías Constitucionales en Bolivia

Este documento describe las garantías constitucionales en el derecho penal de Bolivia. En 1 oración, resume que las garantías constitucionales establecen límites al poder punitivo del Estado y buscan proteger los derechos fundamentales de las personas involucradas en procesos penales. Luego explica que nadie puede ser condenado sin un juicio previo y debido proceso legal de acuerdo a la Constitución boliviana y tratados internacionales.

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DERECHO

“GARANTÍAS CONSTITUCIONALES”
Módulo de Derecho Penal II

Autor: Heredia Calizaya Ingrid Danitza

Docente: Dr. Ismael Molina Quintana

Potosí-Bolivia

2020

1
GARANTÍAS CONSTITUCIONALES

El establecimiento de un sistema de garantías, frente al uso de la fuerza estatal (JUS


PUNIENDI), es necesario, en la prospectiva de protección de la libertad y la dignidad de
la persona, donde todos y cada uno de los derechos y garantías constitucionales
tengan una vigencia efectiva para todos los ciudadanos de nuestro país.

A este respecto, Alberto J. Morales Vargas, señala que:

“El sistema de garantías que establece la Ley 1970, se hallan


consagradas constitucionalmente y también reconocen las
establecidas en Pactos y Convenios Internacionales sobre la
materia, responden a la necesaria limitación del poder punitivo del
Estado, al establecimiento del delicado equilibrio entre la
persecución penal y el resguardo de los derechos fundamentales y
dignidad de las personas involucradas en el conflicto jurídico
penal.” 1

La plena vigencia de las garantías constitucionales, además, tienen una relación directa
con los Derechos Humanos establecidos en los Convenios y Tratados Internacionales
en materia de Derechos Humanos, porque las disposiciones del Art. 256 párrafo I de la
Constitución Política del Estado Plurinacional, establece que: “Los tratados e
instrumentos internacionales en materia de derechos humanos que hayan sido
firmados, ratificados o a los que se hubiera adherido el Estado, que declaren derechos
más favorables a los contenidos en la Constitución, se aplicarán de manera preferente
sobre ésta”.

Además, que el análisis de las garantías constitucionales en el Código de


Procedimiento Penal de Bolivia, sea congruente con la concepción misma del Estado,
porque el Art. 1 la Constitución Política del Estado Plurinacional, dispone que:

Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho


Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano,
democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías.

1
Morales Vargas, Alberto J., Guía de Actuaciones para la Aplicación del Nuevo Código de Procedimiento
Penal. La Paz, Oporto, 2004, pág. 13-14.

2
Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político,
económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso
integrador del país. 2

También, el Art. 109 de la misma norma constitucional, prescribe que: “I. Todos los
derechos reconocidos en la Constitución son directamente aplicables y gozan de
iguales garantías para su protección. II. Los derechos y sus garantías sólo
podrán ser regulados por la ley”. 3

Por su parte la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la interpretación del


Art. 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos sostiene que: “Las
Garantías Judiciales, no contiene un recurso judicial propiamente dicho, sino el
conjunto de requisitos que deben observarse en las instancias procesales para
que pueda hablarse de verdaderas y propias garantías judiciales según la
Convención”. 4

Disposiciones estas que tienen relación con las garantías constitucionales previstas en
los artículos 1 al 13 del Código de Procedimiento Penal, que establecen límites al poder
punitivo del Estado, en la persecución penal de los delitos y que el cumplimiento de las
mismas establecen verdaderas garantías en el desarrollo del proceso.

Para el Tribunal Constitucional Plurinacional, el derecho Procesal Penal citando al


profesor Albín Eser, señala que:

“El Derecho Procesal Penal en el Sistema Acusatorio es un


sismógrafo de la Constitución Política del Estado. Esto rige, sin
duda, en lo que se refiere a la posición jurídica del imputado,
considerando que en mayor o menor medida el imputado deber
ser respetado como sujeto poseedor de determinados derechos y
no sólo tratado como objeto pasivo del procedimiento”. 5

2
Bolivia, Constitución Política del Estado, La Paz, Artes Gráficas Sagitario, 2008, p. 16 .
3
Ibídem, p. 43.
4
Organización de los Estados Americanos, Convención Americana sobre Derechos Humanos, Suscrita
en San José de Costa Rica, Washington D.C., OAS, 2007, p. 27.
5
Sentencia Constitucional Plurinacional Nº 0399/2012, de 18 de junio,
www.tribunalconstitucional.gob.bo

3
Lo que pone de manifiesto, que las garantías constitucionales previstas en la
Constitución y el Código Procesal Penal de Bolivia, son límites al JUS PUNIENDI del
Estado.
1. NINGUNA CONDENA SIN JUICIO PREVIO Y PROCESO LEGAL

El debido proceso ha sido definido por Horvitz Lenon y López Masle, como: “El
derecho que garantiza al ciudadano la realización en el proceso de los principios,
derechos y garantías procesales constitucionalizadas” 6

En este contexto, las disposiciones previstas en el Art. 115 párrafo II, de la norma
constitucional de Bolivia señala que: “El Estado garantiza el derecho al debido
proceso, a la defensa y a una justicia plural, pronta, oportuna, gratuita,
transparente y sin dilaciones” 7

Nadie será condenado a sanción alguna si no es por sentencia ejecutoriada, dictada


luego de haber sido oído previamente en juicio oral y público, celebrado conforme a
la Constitución, las Convenciones y Tratados internacionales vigentes
y este Código (Art. 1 CPP).

La CPE en su Art. 117 parágrafo I establece que: “Ninguna persona puede ser
condenada sin haber sido oída y juzgada previamente en un debido proceso.
Nadie sufrirá sanción penal que no haya sido impuesta por autoridad judicial
competente en sentencia ejecutoriada” 8.

Garantía constitucional que permite el control de todo el proceso penal, desde el inicio
de las investigaciones (Etapa preparatoria, etapa intermedia o control de la acusación,
etapa de juicio oral y los recursos), hasta la ejecutoria de la sentencia,
constituyéndose en un control objetivo y subjetivo al poder penal del Estado.

6
Horvitz Lenon, María Inés y López Masle, Julián, Derecho Procesal Chileno, Santiago de Chile, ed.
Jurídica de Chile, 2002, t. I, p. 69.
7
Bolivia, nota 2, op. cit., p. 44.
8
Ídem 7.

4
Para Alberto Binder, el juicio previo: “...es el punto de máxima concentración de la
fuerza protectora de las garantías de defensa, inocencia, inviolabilidad del ámbito
íntimo, inmediación, publicidad, etcétera”. 9

El Tribunal Constitucional, determinó que:

(…) el debido proceso constituye una garantía de legalidad


procesal para proteger la libertad, la seguridad jurídica, la
racionalidad y fundamentación de las resoluciones judiciales o
administrativas; de manera que los conflictos o controversias que
se presentan en cualquier proceso, sean de carácter judicial,
administrativo o disciplinario, estén previamente reguladas en el
ordenamiento jurídico, el cual debe señalar las pautas que
procuren el respeto de los derechos y obligaciones de las partes
procesales, para que ninguna actuación de las autoridades esté
basada o tenga origen en su propio arbitrio; sino, que obedezcan a
los procedimientos descritos por la Ley y los Reglamentos, en
virtud del principio de reserva legal”. Consecuentemente, la
garantía del debido proceso, consagrada por el art. 16.IV de la
CPE, persigue evitar la imposición de una sanción sin el
cumplimiento de un proceso previo, en el que se observen los
derechos y garantías consagrados por la Constitución Política del
Estado y las leyes” 10

Asimismo, el Tribunal Constitucional Plurinacional, ha entendido el debido proceso:

Como el derecho de toda persona a un proceso justo y equitativo


en el que sus derechos se acomoden a lo establecido por
disposiciones jurídicas generales aplicables a todos aquellos que
se hallen en una situación similar (...) comprende el conjunto de
requisitos que deben observarse en las instancias procesales, a
fin de que las personas puedan defenderse adecuadamente ante
cualquier tipo de acto emanado del Estado que pueda afectar sus
derechos (…).11

9
Binder, Alberto M., Introducción al Derecho Procesal Penal, 2a. ed., 5ª reimp., Buenos Aires, Ad- Hoc,
2009, p. 119.
10
Sentencia Constitucional Nº 1693/2003-R, de 24 de noviembre,
www.tribunalconstitucional.gob.bo
11
Sentencia Constitucional Plurinacional Nº 0978/2012-R, de 22 de agosto,
www.tribunalconstitucional.gob.bo

5
La amplia jurisprudencia del Tribunal Constitucional Plurinacional, ha venido reiterando
que el respeto al debido proceso comprende un conjunto de requisitos que deben
observarse en las instancias procesales, cuando estableció que:

Considerando los criterios de la doctrina, en su jurisprudencia


previa este Tribunal ha señalado que el debido proceso consiste
en "…el derecho de toda persona a un proceso justo y equitativo
en el que sus derechos se acomoden a lo establecido por
disposiciones jurídicas generales aplicables a todos aquellos que
se hallen en una situación similar (…) comprende el conjunto de
requisitos que deben observarse en las instancias procesales, a
fin de que las personas puedan defenderse adecuadamente ante
cualquier tipo de acto emanado del Estado que pueda afectar sus
derechos.12

En el entendimiento de este precepto constitucional, ninguna persona puede ser


objeto de sanción alguna, sin un proceso previo y legal, sin las debidas garantías
establecidas en la Constitución Política del Estado, Convenios y Tratados
Internacionales en materia de Derechos Humanos y las leyes del Estado Plurinacional.

Herrera Añez y Montañez Pardo, señalan que:

El origen del principio de legalidad se halla en el anhelo de


seguridad jurídica que ha llevado a los pueblos a luchar contra los
detentadores del poder, para excluir la arbitrariedad en el Derecho
punitivo que toca a los bienes más preciados de los hombres: la
libertad personal, el patrimonio y, allí donde se reconoce la pena
capital, la propia vida. 13

El Código de Procesal Penal, para el Estado de Nuevo León, sancionado por Decreto
Nº 211, de fecha 5 de julio de 2011 (Art. 2), comienza estableciendo: “No podrá
imponerse una consecuencia jurídica del delito de las previstas en el Libro
Primero Título Cuarto del Código Penal, sino mediante una sentencia firme
obtenida luego de Juicio tramitado con arreglo a este Código”. 14

12
Sentencia Constitucional Plurinacional Nº 0902/2011-R, de 10 de agosto,
www.tribunalconstitucional.gob.bo
13
Herrera Añez, William y Montañés Pardo, Miguel Ángel, La constitucionalización de la prueba en
materia penal, 2a. ed., Cochabamba, Kipus, 2007, p. 23.

6
El debido proceso es una de las garantías constitucionales procesales, que permiten
proteger el derecho a la libertad personal, derecho de defensa, de manera que los
procedimientos de administración de justicia penal, se encuentren previamente
regulados por la Ley.
2. LEGITIMIDAD

Nadie será juzgado por comisiones o tribunales especiales, ni sometido a otros órganos
jurisdiccionales que los constituidos conforme a la Constitución y a la ley, con
anterioridad al hecho de la causa (Art. 2 CPP).

En derecho a juez natural se encuentra previsto en el Art. 120 párrafo I de la


Constitución Política del Estado Plurinacional, cuya normativa dispone que: “Toda
persona tiene derecho a ser oída por una autoridad jurisdiccional competente,
independiente e imparcial, y no podrá ser juzgada por comisiones especiales ni
sometida a otras autoridades jurisdiccionales que las establecidas con
anterioridad al hecho de la causa” 15

En la persecución penal todo ciudadano tiene derecho a ser oída y juzgada, por un juez
competente, independiente e imparcial y designado de acuerdo a los procedimientos
establecidos en la Ley del Órgano Jurisdiccional.

Por su parte la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, refiriéndose a la naturaleza y


los elementos constitutivos del derecho a juez predeterminado ha establecido, que:

(…) el derecho al juez predeterminado exige la concurrencia de


las siguientes condiciones: i) el órgano judicial haya sido creado
previamente por un precepto legal; ii) el órgano judicial esté
investido de jurisdicción y competencia con anterioridad al hecho
motivador del proceso judicial o disciplinario; iii) su régimen
orgánico y procesal no permita calificarlo de tribunal ad hoc o de
comisión especial; iv) la composición del órgano jurisdiccional
venga determinada por la ley; y v) en cada caso concreto se siga
el procedimiento legalmente establecido para la designación de
los miembros que han de constituir el órgano respectivo. El
14
México, Estado de Nuevo León, México, Nuevo Código Procesal Penal, Decreto Nº 211, 2011, p.
320.
15
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 44.

7
cumplimiento de estas condiciones, contribuye a garantizar la
independencia e imparcialidad del órgano jurisdiccional
que es lo que se protege por el derecho al juez predeterminado. 16

Para el tribunal Constitucional, los órganos competentes para conocer de los procesos
penales son aquellos que cumplen los siguientes requisitos: Creados mediante ley, con
jurisdicción y competencia, con régimen orgánico, composición determinada por ley,
designados conforme a sus procedimientos internos, además, esto importaría la
independencia e imparcialidad del juez.

El derecho a Juez Natural para Binder, es:

“Que la competencia para entender una determinada causa, es


decir, la facultad que tiene un juez para aplicar el Derecho es un
caso concreto, según una distribución territorial o de materias,
debe estar determinada por la ley. Ello implica que solamente el
legislador puede determinar la competencia” 17

El derecho a juez natural atañe que los procesos penales deban ser conocidos por
jueces designados conforme a la ley del Órgano Judicial, respetando los
procedimientos establecidos para la designación de los mismos y principalmente
respetando la jurisdicción, es decir, del lugar de la comisión del ilícito penal.

3. IMPARCIALIDAD E INDEPENDENCIA

Para Horvitz y López Masle, la independencia del juez tiene dos dimensiones: “ La
independencia externa, que exige que el juez no dependa de ninguna otra
autoridad del Estado, y la independencia interna, es decir, la independencia
respecto de todo organismo superior dentro del Poder Judicial” 18

Con la finalidad de garantizar esta independencia, la Ley del Órgano Judicial de


Bolivia, No. 025, de 24 de junio de 2010, por ejemplo en el Art. 61, entre los requisitos
para ser elegido como juez público o miembro de tribunales de sentencia, estableció:

16
Sentencia Constitucional Nº 0074/2005-R, de 10 de octubre, www.tribunalconstitucional.gob.bo
17
Binder, Alberto M., op. cit., nota 9, p. 143.
18
Horvitz Lenon, María Inés y López Masle, Julián, op. cit., nota 6, p. 54.

8
“Haber desempeñado con honestidad y ética funciones judiciales, o haber ejercido la
profesión de abogado o la docencia universitaria, durante dos (2) años como mínimo”.

Razón por demás, para que los administradores de justicia deban ser seleccionados por
su capacidad técnica y su idoneidad moral, para que resuelvan los asuntos sometidos a
su consideración libremente, basándose en los fundamentos de hecho incorporados a
las causas, y en consideraciones de derecho, sin intromisión, presión o influencia
indebida de las autoridades estatales o de personas particulares.
El art. 3 del CPP de Bolivia, dispone que: “Los jueces serán imparciales e
independientes, sometidos únicamente a la Constitución, las Convenciones y
Tratados internacionales vigentes y a las leyes” 19

Los administradores de justicia y principalmente los miembros del órgano judicial, sus
resoluciones deberán estar enmarcados en el uso racional de la aplicación de las
normas jurídicas vigentes en un país, como ser la CPE, convenios y tratados
internacionales en materia de derechos humanos, sin ninguna influencia sea de
persona natural o jurídica, que afecte su independencia e imparcialidad.

Por ningún motivo, los órganos estatales, ni personas naturales o jurídicas interferirán
en la substanciación de un proceso concreto. En caso de intromisión, el Juez
informará a la Corte Suprema de Justicia (Tribunal Supremo de Justicia) sobre los
hechos que afecten su independencia. Cuando la intromisión provenga del propio Poder
Judicial, el informe será presentado al Consejo de la Judicatura (Consejo de la
Magistratura) o al Congreso Nacional (Asamblea Legislativa Plurinacional) 20

Es importante resaltar que el principio de separación de poderes garantiza la


independencia e imparcialidad de los jueces en la administración de justicia, de manera
que ninguno de los órganos del Estado puedan interferir en las decisiones del órgano
jurisdiccional.

4. PERSECUCIÓN PENAL ÚNICA


19
Bolivia, Código Penal y Código de Procedimiento Penal, 2a. Ed., La Paz, Ministerio de Justicia, 2011, p.
111.
20
A partir de la aprobación mediante referéndum de la nueva Constitución Política del Estado de Bolivia,
se ha establecido como órganos del Estado al Ejecutivo, Judicial, Legislativo y Electoral.

9
El CPP de Bolivia, en su art. 4, establece que:

Nadie será procesado ni condenado más de una vez por el mismo


hecho, aunque se modifique su calificación o se aleguen nuevas
circunstancias. La sentencia ejecutoriada dictada en el extranjero
sobre hechos que puedan ser conocidos por los tribunales
nacionales producirá efecto de cosa juzgada.21

El principio del nom bis ídem o persecución penal única se encuentra prevista en el art.
117 parágrafo II de la Constitución Política del Estado Plurinacional, que dispone que:
“Nadie será procesado ni condenado más de una vez por el mismo hecho” 22

Con relación a la persecución penal única, la Convención Americana sobre Derechos


Humanos, en el Art. 8.4. Establece que: “El inculpado absuelto por una sentencia
firme no podrá ser sometido a un nuevo juicio por los mismos hechos” 23

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha señalado que:

Este principio busca proteger los derechos de los individuos que


han sido procesados por determinados hechos para que no
vuelvan a ser enjuiciados por los mismos hechos. A diferencia de
la fórmula utilizada por otros instrumentos internacionales de
protección de derechos humanos (por ejemplo, el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones
Unidas, artículo 14.7, que se refiere al mismo "delito"), la
Convención Americana utiliza la expresión "los mismos hechos 24

La persecución penal única es una garantía constitucional que le pone límites al poder
punitivo del Estado, a que el imputado, no sea perseguido o enjuiciado penalmente
nuevamente por los mismos hechos, así se modifiquen la calificación o se aleguen
nuevas circunstancias, cuando sobre ella ha recaído una sentencia ejecutoriada o
absolutoria.

21
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 111.
22
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 44.
23
Convención Americana sobre Derechos Humanos, op. cit., nota 4, p. 27
24
Corte I.D.H., Caso Loayza Tamayo, Sentencia de 17 de septiembre de 1997, Serie C No. 33,
www.corteidh.or.cr/

10
Para James Reátegui Sánchez, la persecución penal única o la regla ne bis in ídem,
constituye:

Un como principio fundamental que está inmerso en la garantía


constitucional de la legalidad de los delitos y de las sanciones
(nullum crimen nulla poena sine lege), puesto que su efectividad
está ligada a la previa existencia de preceptos jurídicos de rango
legal que determinen con certeza los comportamientos punibles.
De esta forma, dicho postulado se constituye en un límite al
ejercicio desproporcionado e irrazonable de la potestad
sancionadora del Estado. 25

La característica fundamental de este principio es garantizar al ciudadano de no ser


perseguido penalmente, más de una vez por el mismo hecho, considerando que el
proceso haya adquirido ejecutoria, sea cual fuere la modalidad de conclusión del
proceso penal, por ejemplo, en Bolivia puede concluir con el rechazo de la denuncia o
querella, el sobreseimiento y la sentencia condenatoria o absolutoria.

Asimismo, Horvitz Lenon y López Masle, señalan que pese obstante a una correcta
formulación del principio, lo que pretende es: “ (…) proteger al imputado del riesgo de
una nueva persecución penal, simultánea o sucesiva, por la misma realidad
histórica atribuida en una persecución penal anterior dirigida en su contra'' 26

5. PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

Alberto J. Morales con relación al principio de presunción de inocencia señala que :


“(…) no solo señala la garantía de presunción de inocencia, regula también la
carga de la prueba, como responsabilidad del que sostiene la atribución de la
comisión de un hecho delictivo en contra de otra persona”. 27
Por tanto, todo imputado será considerado inocente y tratado como tal en todo
momento, mientras no se declare su culpabilidad en sentencia ejecutoriada.

Para Julio Maier, el principio de presunción de inocencia:

25
Reátegui Sánchez, James, La garantía del Ne Bis In Ídem en el ordenamiento jurídico penal, Lima,
Jurista, 2006, p. 31.
26
Horvitz Lenon, María Inés y López Masle, Julián, op. cit., nota 6, pp. 87-88.
27
Morales Vargas, Alberto J., op. cit., nota 1, p. 141.

11
(…) quiere significar que toda persona debe ser tratada como si
fuera inocente, desde el punto de vista del orden jurídico, mientras
no exista una sentencia penal de condena; por ende, que la
situación jurídica de un individuo frente a cualquier imputación es
la de un inocente, mientras no se declare formalmente su
culpabilidad y, por ello, ninguna consecuencia penal le es
aplicable, permaneciendo su situación frente al Derecho regida por
las reglas aplicables a todos, con prescindencia de la imputación
deducida. 28

La CPE en su art. 116 parágrafo I establece que: “Se garantiza la presunción de


inocencia”. 29

La presunción de inocencia es, en primer lugar, el concepto fundamental en torno al


cual se construye el modelo de proceso penal, concretamente el proceso penal de corte
liberal, en el que se establecen garantías para el imputado. Este es el significado que
tiene la presunción de inocencia en el debate doctrinal en torno a las distintas
concepciones del proceso penal.

Asimismo, el art. 121 parágrafo I de la misma norma constitucional, prescribe que: “En
materia penal, ninguna persona podrá ser obligada a declarar contra sí misma, ni
contra sus parientes consanguíneos hasta el cuarto grado o sus afines hasta el
segundo grado. El derecho de guardar silencio no será considerado como indicio
de culpabilidad” 30
La Convención Americana sobre Derechos Humanos, suscrita en San José de Costa
Rica, el 22 de noviembre de 1969, en la Conferencia Especializada Interamericana
sobre Derechos Humanos, establece en su art. 8.3 que: “Toda persona inculpada de
delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se establezca
legalmente su culpabilidad” 31
Por su parte, la Corte Interamericana de Derechos, con relación al principio de
presunción de inocencia sostiene: “Esta Corte estima que en el principio de

28
Maier, Julio B. J., Derecho Procesal Penal, Fundamentos, 2a. ed., Buenos Aires, Editores del Puerto S.
R. L., 2004, t. I, p. 492.
29
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 44.
30
Ibídem, p. 45
31
Convención Americana sobre Derechos Humanos, op. cit., nota 4, p. 27.

12
presunción de inocencia subyace el propósito de las garantías judiciales, al
afirmar la idea de que una persona es inocente hasta que su culpabilidad sea
demostrada”. 32

El art. 14.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, aprobado por la
asamblea General de Naciones Unidas, el 16 de diciembre de 1966, dispone que:
“Toda persona acusada de un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia
33
mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la ley”.

Asimismo, el Tribunal Constitucional de España ha establecido que el principio de


presunción de inocencia conlleva dos reglas:

Momento esencial de ese régimen es la consideración de la


presunción de inocencia que, como dijimos en la STC 109/1986,
opera en el seno del proceso como una regla de juicio; pero,
constituye a la vez una regla de tratamiento, en virtud de la cual el
imputado tiene el derecho a recibir la consideración y el trato de
no autor o no partícipe en hechos de carácter delictivo. En cuanto
regla de juicio, la presunción de inocencia exige que la prisión
provisional no recaiga sino en supuestos donde la pretensión
acusatoria tiene un fundamento razonable, esto es, allí donde
existan indicios racionales de criminalidad; pues, de lo contrario,
vendría a garantizarse nada menos que a costa de la libertad, un
proceso cuyo objeto pudiera desvanecerse. Como regla de
tratamiento, el hecho de que el imputado haya de ser considerado
no culpable, obliga a no castigarle por medio de la prisión
preventiva. Y eso quiere decir que ésta ni puede tener carácter
retributivo de una infracción que aún no se halla jurídicamente
establecida. Y, con mayor razón, proscribe la utilización de la
prisión con la finalidad de impulsar la investigación del delito,
obtener pruebas
o declaraciones, etc., ya que utilizar con tales fines la privación de
libertad excede los límites constitucionales. 34

32
Corte I.D.H., Caso Suárez Rosero, Sentencia de 12 de noviembre de 1997, Serie C Nº 35, párr. 77,
www.corteidh.or.cr/
33
PactoInternacional de Derechos Civiles y Políticos, 16 de diciembre
de 1966, www2.ohchr.org/spanish/law/ccpr.htm
34
Sentencia del Tribunal Constitucional de España Nº 128/1995, de 16 de julio,
www.tribunalconstitucional.es

13
Es decir, que la presunción de inocencia conlleva dos reglas: La regla de tratamiento
que garantiza que el imputado sea tratado como inocente hasta que a través la
sentencia ejecutoriada modifiqué el estado de inocencia y la regla juicio que antes de
tomar una decisión contra el imputado deba existir suficientes indicios de su
participación en la comisión del delito.

El Tribunal Constitucional Plurinacional, ha entendido el principio de presunción de


inocencia como una garantía del debido proceso, señalando que la:

(…) doctrina concibe que es una garantía procesal básica


componente del debido proceso e implica el derecho a ser tratado
como inocente durante todo el proceso, hasta el momento en que
se dicte sentencia condenatoria y esta cobre ejecutoría; entre sus
principales consecuencias se encuentra que no es posible que a la
persona sometida a proceso se le apliquen anticipadamente las
consecuencias o sanciones derivadas de este y que, como la
inocencia se presume, se debe demostrar la culpabilidad y por ello
la carga de la prueba corresponde al acusador. En coherencia con
la doctrina, este Tribunal en la SC 0011/2000 de 3 marzo, señaló:
'…este principio constitucional de presunción de inocencia se
constituye en una garantía del debido proceso, protegiendo al
encausado frente a actitudes arbitrarias que podrían dar margen al
prejuzgamiento y a condenas sin proceso. Este principio
constitucional traslada la carga de la prueba al acusador, vale
decir que obliga a éste, en materia penal, a probar sus
acusaciones dentro del respectivo proceso, y que los jueces dicten
sentencia condenatoria siempre que exista plena prueba, o sea,
cuando no haya duda sobre la culpabilidad del encausado
demostrada por todos los medios de prueba, dentro de un proceso
en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias
para su defensa. 35

Cabe hacer notar que la opinión del tribunal constitucional sobre la presunción de
inocencia, conlleva tres características fundamentales, la primera que el imputado debe
ser considerado como inocente durante todo el proceso, segunda la carga de la prueba

35
Sentencia Constitucional Plurinacional Nº 0978/2012, de 22 de agosto,
www.tribunalconstitucional.gob.bo

14
corresponde a los acusadores y tercera que la sentencia condenatoria sea sobre plena
prueba.

6. APLICACIÓN DE MEDIDAS CAUTELARES Y RESTRICTIVAS

El CPP con relación a la aplicación de las medidas cautelares de manera restrictiva, se


halla descrito en el Art. 7 que dispone que: “La aplicación de medidas cautelares
establecidas en este Código será excepcional. Cuando exista duda en la
aplicación de una medida cautelar o de otras disposiciones que restrinjan
derechos o facultades del imputado, deberá estarse a lo que sea más favorable a
éste” 36

Por su parte la Constitución Política del Estado Plurinacional, en el Art. 116, prescribe:
“Durante el proceso en caso de duda sobre la norma aplicable, regirá la más favorable
al imputado o procesado” 37. La misma Constitución en el Art. 23 párrafo 1, prescribe:
“Toda persona tiene derecho a la libertad y seguridad personal. La libertad
personal sólo podrá ser restringida en los límites señalados por la ley, para
asegurar el descubrimiento de la verdad histórica en la actuación de las
instancias jurisdiccionales” 38.

Las medidas cautelares al ser restricciones a la libertad del imputado, se deberán


aplicar de manera excepcional y cuando el juez dispone la aplicación de una medida
cautelar como la detención preventiva, tiene que estar plenamente convencido que
dicha decisión es de última ratio, sin embargo, cuando existan dudas sobre la norma
aplicable se debe estar siempre a favor del imputado, en éste sentido no solo debemos
considerar el hecho de una eventual detención preventiva, sino la aplicación de otras
medidas cautelares como ser las reales o sustitutivas que restrinjan los derechos de las
personas, de modo que la aplicación de dichas medidas sean de carácter excepcional y
restrictiva.

36
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 112.
37
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 112.
38
Ibídem., p. 22.

15
Asimismo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos estimo que la aplicación de
medidas cautelares es de carácter restrictivo, lo contrario sería privar de la libertad a
una persona, cuya responsabilidad criminal no ha sido fundada en una sentencia
ejecutoriada:

De lo dispuesto en el artículo 8.2 de la Convención se deriva la


obligación estatal de no restringir la libertad del detenido más allá
de los límites estrictamente necesarios para asegurar que no
impedirá el desarrollo eficiente de las investigaciones y que no
eludirá la acción de la justicia, pues la prisión preventiva es una
medida cautelar, no punitiva. Este concepto está expresado en
múltiples instrumentos del derecho internacional de los derechos
humanos y, entre otros, en el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, que dispone que la prisión preventiva de las
personas que hayan de ser juzgadas no debe ser la regla general
(art. 9.3). En caso contrario se estaría cometiendo una injusticia al
privar de libertad, por un plazo desproporcionado respecto de la
pena que correspondería al delito imputado, a personas cuya
responsabilidad criminal no ha sido establecida. 39

La Corte reitera que la detención preventiva o prisión, es una medida cautelar y no


punitiva, que tiene por finalidad garantizar el desarrollo de las investigaciones y evitar
que el imputado evada la acción de la justicia.

7. DEFENSA TÉCNICA

Alberto M. Binder con relación al Derecho a la Defensa menciona que:

El derecho a la defensa cumple, dentro el proceso penal, un papel


particular: por una parte, actúa en forma conjunta con las demás
garantías; por otra, es la garantía que torna operativas las demás.
Por ello, el derecho de defensa no puede ser puesto en el mismo
plano que las otras garantías procesales. La inviolabilidad de
derecho de defensa es la garantía fundamental con la que cuenta
el ciudadano, porque es el único que permite que las demás
garantías tengan una vigencia concreta dentro el proceso penal. 40

39
Corte I.D.H., Caso Suárez Rosero, Sentencia de 12 de noviembre de 1997, Serie C Nº 35, párr. 77,
www.corteidh.or.cr/
40
Binder, Alberto M., op. cit., nota 9, p. 155.

16
El derecho a la asistencia técnica del imputado, implica el respeto de las demás
garantías establecidas en la Constitución, Convenios y Tratados Internacionales en
materia de derechos humanos y las leyes vigentes.

El CPP de Bolivia, establece en su art. 9:

Todo imputado tiene derecho a la asistencia y defensa de un


abogado desde el primer acto del proceso hasta el fin de la
ejecución de la sentencia. Este derecho es irrenunciable.
La designación del defensor se efectuará sin dilación ni formalidad
alguna, desde el momento de la detención, apresamiento o antes
de iniciarse la declaración del imputado. Si consultado el
imputado, no lo elige o el elegido no acepta inmediatamente el
cargo, se le nombrará de oficio un defensor. 41

En este mismo sentido, la Constitución Política en el Art. 119 Párrafo II, establece:
“Toda persona tiene derecho inviolable a la defensa. El Estado proporcionará a
las personas denunciadas o imputadas una defensora o un defensor gratuito, en
los caso en que estas no cuenten con los recursos económicos necesarios”. 42

Para el Tribunal Constitucional: “(…) el derecho a la defensa técnica consiste en el


derecho irrenunciable del imputado de contar con asistencia de un abogado
desde el inicio del procedimiento hasta el final de la ejecución de la
43
condena…”.

La Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su Art. 8 Inc. 2. e) con relación


al derecho a la defensa expresa que es un: “Derecho irrenunciable de ser asistido por
un defensor proporcionado por el Estado, remunerado o no según la legislación interna,
si el inculpado no se defendiere por sí mismo ni nombrare defensor dentro el plazo
establecido”. 44
Por su parte la Corte Interamericana de Derechos Humanos, aclara que:

41
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 111-112
42
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 44.
43
Sentencia Constitucional Nº 1556/2002-R, de 16 de diciembre, www.tribunalconstitucional.gob.bo
44
Convención Americana Sobre Derechos Humanos, op. cit., nota 4, p. 27.

17
Los literales d) y e) del artículo 8.2 expresan que el inculpado
tiene derecho de defenderse personalmente o de ser asistido por
un defensor de su elección y que si no lo hiciere tiene el derecho
irrenunciable de ser asistido por un defensor proporcionado por el
Estado, remunerado o no según la legislación interna. En estos
términos, un inculpado puede defenderse personalmente, aunque
es necesario entender que esto es válido solamente si la
legislación interna se lo permite. Cuando no quiere o no puede
hacer su defensa personalmente, tiene derecho de ser asistido por
un defensor de su elección. Pero en los casos en los cuales no se
defiende a sí mismo o no nombra defensor dentro del plazo
establecido por la ley, tiene el derecho de que el Estado le
proporcione uno, que será remunerado o no según lo establezca
la legislación interna. Es así como la Convención garantiza el
derecho de asistencia legal en procedimientos penales. Pero
como no ordena que la asistencia legal, cuando se requiera, sea
gratuita, un indigente se vería discriminado por razón de su
situación económica si, requiriendo asistencia legal, el Estado no
se la provee gratuitamente. 45

El derecho a la defensa es un derecho irrenunciable por el imputado y que en el curso


del desarrollo del proceso penal, debe estar asistido por un abogado defensor de su
confianza, o si no cuenta con él, el Estado tiene la obligación de proporcionarle de
forma gratuita.

8. INTÉRPRETE

Manuel Ossorio, afirma lo siguiente sobre su concepción de intérprete:

(…) en cierto modo, puede decirse que el intérprete es, en relación


con la palabra hablada, lo mismo que el traductor con respecto a
la escritura. Tanto el intérprete como el traductor tienen relevante
importancia en materia forense, por la sencilla razón de que un
país se realiza actos jurídicos en que intervienen personas que,
por desconocer el idioma del país en que actúan, se expresan en
el de su origen. 46

45
Corte I.D.H., Opinión Consultiva OC-11/90, de 10 de agosto de 1990, Serie A, Nº 11, párrafo 26,
www.corteidh.or.cr/
46
Ossorio, Manuel, Diccionario de Ciencias, Jurídicas, Políticas y Sociales, 33a. ed., Buenos Aires,
Heliasta, 2008, p. 505.

18
Por su parte el CPP, en su Art. 10, establece que: “El imputado que no comprenda el
idioma español tendrá derecho a elegir un traductor o intérprete para que lo
asista en todos los actos necesarios para su defensa. Cuando no haga uso de ese
derecho o no cuente con los recursos suficientes, se le designará uno de oficio”.
47

La Constitución Política del Estado Plurinacional, en su Art. 120 párrafo II, dispone que:
“Toda persona sometida a proceso debe ser juzgada en su idioma;
excepcionalmente, de manera obligatoria, deberá ser asistida por traductora,
traductor o interprete”. 48

La Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su literal a) del Art. 8.2,


establece que: “Derecho del inculpado de ser asistido gratuitamente por el traductor o
interprete, si no comprende o no habla el idioma del juzgado o tribunal”. 49

Estas disposiciones normativas, garantizan al imputado a ser juzgado en su idioma de


origen, en caso que no entienda el idioma castellano. De manera excepcional será
asistido por un traductor o interprete.

Bolivia se funda en la pluralidad y pluralismo político, económico, jurídico, cultural y


lingüístico. 50 Asimismo, reconoce la existencia de todo los idiomas de las naciones y
pueblos indígena originario campesinos, como ser el aymara, araona, baure, besiro,
canichana y otros. Idiomas, que deben ser utilizados de manera obligatoria por los
administradores de justicia que conocen de la persecución penal de un ciudadano (a)
natural u originario de una comunidad indígena. Si bien, estas comunidades cuentan
con centros educativos de enseñanza que utilizan el idioma castellano, extremo que no
evita que el imputado sea juzgado en su lengua materna y peor aún con los extranjeros
que no entienden el idioma castellano.

Por su parte, la misma Constitución Política del Estado Plurinacional, en su Art. 30


reconoce la existencia de las naciones y pueblos indígena originario campesinos,
47
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 5
48
Ibídem, p. 45.
49
Convención Americana sobre Derechos Humanos, op. cit., nota 4, p. 56
50
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 16.

19
cuando dispone: “Es nación y pueblo indígena originario campesino toda
colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica,
instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la
invasión colonial española”. 51

En términos esenciales, Bolivia al haber reconocido la existencia de varias naciones


indígena originario campesinos, deberá utilizarse los demás idiomas cuando un
ciudadano perteneciente a una comunidad indígena originario campesino sea sometido
a un proceso penal en la justicia ordinaria, hecho que hasta ahora no ha sido
comprendido por los administradores de justicia.

9. GARANTÍAS DE LA VÍCTIMA

El Art. 11 del CPP, fue modificado por la Ley 007, de 18 de mayo de 2010, incorporo
que la víctima sea asistida por un abogado privado o estatal, a los fines que pueda
intervenir en el proceso penal. Esta modificación dispone: “La víctima por sí sola o
por intermedio de un abogado, sea particular o del Estado, podrá intervenir en el
52
proceso penal aunque no se hubiera constituido en querellante”.

La CPE en su art.121, señala que: “La víctima en un proceso penal podrá intervenir
de acuerdo con la ley, y tendrá derecho a ser oída antes de cada decisión
judicial. En caso de no contar con los recursos económicos necesarios, deberá
ser asistida gratuitamente por una abogada o abogado asignado por el Estado” 53

La víctima, para poder participar en el proceso penal no requiere constituirse en parte,


es decir, no es necesario que presente su querella, para participar en los diferentes
actos procesales, porque la Constitución y el Código de Procedimiento Penal, le
otorgan el derecho de ser oída antes de cualquier decisión judicial.

10. IGUALDAD

51
Íbidem, p. 24.
52
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 113..
53
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 45.

20
La Constitución Política del Estado Plurinacional, en su Art. 119 párrafo I, dispone que:
“Las partes en conflicto gozarán de igualdad de oportunidades para ejercer
durante el proceso las facultades y los derechos que les asistan, sea por la vía
ordinaria o por la indígena originaria campesina” 54. Por cuanto las partes en el
proceso penal tienen las mismas posibilidades de poder solicitar cuanto acto procesal
permita la norma adjetiva penal, durante el desarrollo del proceso penal.

La Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su art. 24, dispone que:


“Todas las personas son iguales ante la ley. En consecuencia, tienen derecho, sin
discriminación, a igual protección de la ley”55. Es decir, que los sujetos tienen los
mismos derechos sin ninguna discriminación alguna y poder acudir ante los órganos de
administración de justicia, para hacer valer sus pretensiones.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, señala que la igualdad sea entendida


como una medida de justicia, que otorga un tratamiento razonablemente igual a todos
los que se encuentren en igualdad de condiciones, estableciendo que:

(…) parece claro que los conceptos de igualdad y de no


discriminación se corresponden mutuamente, como las dos caras
de una misma institución: la igualdad es la cara positiva de la no
discriminación, la discriminación es la cara negativa de la
igualdad, y ambas la expresión de un valor jurídico de igualdad
que está implícito en el concepto mismo del Derecho como orden
de justicia para el bien común. La igualdad penetró en el Derecho
Internacional cuando ya el Derecho Constitucional, donde nació,
había logrado superar el sentido mecánico original de la "igualdad
ante la ley", que postulaba un tratamiento idéntico para todos en
todas las situaciones y que llegó en su aplicación a merecer el
calificativo de "la peor de las injusticias", y sustituirlo por el
concepto moderno de la "igualdad jurídica", entendido como una
medida de justicia, que otorga un tratamiento razonablemente
igual a todos los que se encuentren en igualdad de circunstancias,
sin discriminaciones arbitrarias y reconociendo que los desiguales
merecen un trato desigual. En este sentido, la "igualdad jurídica"
postula un derecho de los hombres a participar del bien común en

54
Ibídem, p. 44.
55
Pacto de San José de Costa Rica, op. cit., nota 4, p. 25.

21
condiciones generales de igualdad, sin discriminaciones, y la no
discriminación implica esa misma igualdad jurídica desde el punto
de vista del derecho a no ser tratado con desigualdad, valga
decir, a no ser objeto de distinciones, deberes, cargas o
limitaciones injustas, irrazonables o arbitrarias. El peso de las
desigualdades ha hecho que, por razones históricas, la igualdad
jurídica se defina en el Derecho Internacional a través,
fundamentalmente, del concepto de no discriminación. 56

Esta concepción de la Corte prohíbe a los Estados discriminar por diversas razones a
sus ciudadanos, entre ellas podría ser la posición económica. Si una persona, que
busca la protección de la ley para hacer valer sus derechos y encuentra que su posición
económica (en este caso, su indigencia) le impide hacerlo, porque no puede pagar la
asistencia legal necesaria o cubrir los costos del proceso, quedaría discriminada por
motivo de su posición económica y colocada en condiciones de desigualdad ante la
ley.

11. LEGALIDAD DE LA PRUEBA

Los elementos de prueba sólo tendrán valor si han sido obtenidos por medios lícitos e
incorporados al proceso conforme a las disposiciones de la Constitución Política del
Estado y de este Código.

No tendrá valor la prueba obtenida mediante torturas, malos tratos, coacciones,


amenazas, engaños o violación de los derechos fundamentales de las personas, ni la
obtenida en virtud de información originada en un procedimiento o medio ilícito (Art. 13
CPP).Con relación a las declaraciones realizadas mediante el uso de la violencia, así
como la tortura, la Constitución Política del Estado Plurinacional, en su Art. 114,
párrafo II, establece que: “Las declaraciones, acciones u omisiones obtenidas o
realizadas mediante el empleo de tortura, coacción, exacción o cualquier forma
de violencia, son nulas de pleno derecho”. 57

Con relación a la legalidad de la prueba, Herrera Añez y Montañez Pardo, refieren:


56
Corte I.D.H., Propuesta de Modificación a la Constitución Política de Costa Rica relacionada con la
Naturalización, Opinión Consultiva OC-4/84 del 19 de enero de 1984, Serie A No.4, párr. 10,
www.corteidh.or.cr/
57
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 43

22
Lo evidente es que el moderno proceso penal tiene que
convertirse en un verdadero defensor de las garantías
constitucionales y derechos fundamentales, como la libertad, la
dignidad, la defensa, la presunción de inocencia, etc., que
informan el proceso debido; por tanto, cualquier medio probatorio
obtenido vulnerando esas garantías no sólo que es ilegal, sino
que carece de relevancia jurídica para fundamentar una
58
resolución judicial.

En este contexto, cualquier actividad probatoria, orientada a la averiguación de la


verdad histórica de la comisión de un delito, debe enmarcarse en el respeto a los
derechos fundamentales del imputado, reconocidos en la Ley, Constitución Política del
Estado Plurinacional, así como en Tratados y Convenios Internacionales en materia de
Derechos Humanos.

Asimismo, para que un elemento probatorio se admitido e incorporado en el proceso


penal, es decir, en el juicio oral y público, deberá haber sido obtenido en el marco de lo
dispuesto en la Ley, CPE y convenios y tratados internacionales, de manera que se
respete los derechos fundamentales de las partes en los actos de investigación.

CONCLUSIONES

Las garantías constitucionales en materia penal buscan que un proceso penal sea
plausible (es decir que sea digno de ser elogiado), no solo porque sea más eficaz en lo
que se refiere a los derechos humanos que se obtiene en un caso de tipo penal; si no
porque preserva un núcleo de principios que permite que los culpables respondan a la
Ley de modo civilizado y que los inocentes puedan hallar una absolución justa.

58
Herrera Añez, William y Montañez Pardo, Miguel Ángel, op. cit., nota 13, P. 28.

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