Garantías Constitucionales en Bolivia
Garantías Constitucionales en Bolivia
“GARANTÍAS CONSTITUCIONALES”
Módulo de Derecho Penal II
Potosí-Bolivia
2020
1
GARANTÍAS CONSTITUCIONALES
La plena vigencia de las garantías constitucionales, además, tienen una relación directa
con los Derechos Humanos establecidos en los Convenios y Tratados Internacionales
en materia de Derechos Humanos, porque las disposiciones del Art. 256 párrafo I de la
Constitución Política del Estado Plurinacional, establece que: “Los tratados e
instrumentos internacionales en materia de derechos humanos que hayan sido
firmados, ratificados o a los que se hubiera adherido el Estado, que declaren derechos
más favorables a los contenidos en la Constitución, se aplicarán de manera preferente
sobre ésta”.
1
Morales Vargas, Alberto J., Guía de Actuaciones para la Aplicación del Nuevo Código de Procedimiento
Penal. La Paz, Oporto, 2004, pág. 13-14.
2
Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político,
económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso
integrador del país. 2
También, el Art. 109 de la misma norma constitucional, prescribe que: “I. Todos los
derechos reconocidos en la Constitución son directamente aplicables y gozan de
iguales garantías para su protección. II. Los derechos y sus garantías sólo
podrán ser regulados por la ley”. 3
Disposiciones estas que tienen relación con las garantías constitucionales previstas en
los artículos 1 al 13 del Código de Procedimiento Penal, que establecen límites al poder
punitivo del Estado, en la persecución penal de los delitos y que el cumplimiento de las
mismas establecen verdaderas garantías en el desarrollo del proceso.
2
Bolivia, Constitución Política del Estado, La Paz, Artes Gráficas Sagitario, 2008, p. 16 .
3
Ibídem, p. 43.
4
Organización de los Estados Americanos, Convención Americana sobre Derechos Humanos, Suscrita
en San José de Costa Rica, Washington D.C., OAS, 2007, p. 27.
5
Sentencia Constitucional Plurinacional Nº 0399/2012, de 18 de junio,
www.tribunalconstitucional.gob.bo
3
Lo que pone de manifiesto, que las garantías constitucionales previstas en la
Constitución y el Código Procesal Penal de Bolivia, son límites al JUS PUNIENDI del
Estado.
1. NINGUNA CONDENA SIN JUICIO PREVIO Y PROCESO LEGAL
El debido proceso ha sido definido por Horvitz Lenon y López Masle, como: “El
derecho que garantiza al ciudadano la realización en el proceso de los principios,
derechos y garantías procesales constitucionalizadas” 6
En este contexto, las disposiciones previstas en el Art. 115 párrafo II, de la norma
constitucional de Bolivia señala que: “El Estado garantiza el derecho al debido
proceso, a la defensa y a una justicia plural, pronta, oportuna, gratuita,
transparente y sin dilaciones” 7
La CPE en su Art. 117 parágrafo I establece que: “Ninguna persona puede ser
condenada sin haber sido oída y juzgada previamente en un debido proceso.
Nadie sufrirá sanción penal que no haya sido impuesta por autoridad judicial
competente en sentencia ejecutoriada” 8.
Garantía constitucional que permite el control de todo el proceso penal, desde el inicio
de las investigaciones (Etapa preparatoria, etapa intermedia o control de la acusación,
etapa de juicio oral y los recursos), hasta la ejecutoria de la sentencia,
constituyéndose en un control objetivo y subjetivo al poder penal del Estado.
6
Horvitz Lenon, María Inés y López Masle, Julián, Derecho Procesal Chileno, Santiago de Chile, ed.
Jurídica de Chile, 2002, t. I, p. 69.
7
Bolivia, nota 2, op. cit., p. 44.
8
Ídem 7.
4
Para Alberto Binder, el juicio previo: “...es el punto de máxima concentración de la
fuerza protectora de las garantías de defensa, inocencia, inviolabilidad del ámbito
íntimo, inmediación, publicidad, etcétera”. 9
9
Binder, Alberto M., Introducción al Derecho Procesal Penal, 2a. ed., 5ª reimp., Buenos Aires, Ad- Hoc,
2009, p. 119.
10
Sentencia Constitucional Nº 1693/2003-R, de 24 de noviembre,
www.tribunalconstitucional.gob.bo
11
Sentencia Constitucional Plurinacional Nº 0978/2012-R, de 22 de agosto,
www.tribunalconstitucional.gob.bo
5
La amplia jurisprudencia del Tribunal Constitucional Plurinacional, ha venido reiterando
que el respeto al debido proceso comprende un conjunto de requisitos que deben
observarse en las instancias procesales, cuando estableció que:
El Código de Procesal Penal, para el Estado de Nuevo León, sancionado por Decreto
Nº 211, de fecha 5 de julio de 2011 (Art. 2), comienza estableciendo: “No podrá
imponerse una consecuencia jurídica del delito de las previstas en el Libro
Primero Título Cuarto del Código Penal, sino mediante una sentencia firme
obtenida luego de Juicio tramitado con arreglo a este Código”. 14
12
Sentencia Constitucional Plurinacional Nº 0902/2011-R, de 10 de agosto,
www.tribunalconstitucional.gob.bo
13
Herrera Añez, William y Montañés Pardo, Miguel Ángel, La constitucionalización de la prueba en
materia penal, 2a. ed., Cochabamba, Kipus, 2007, p. 23.
6
El debido proceso es una de las garantías constitucionales procesales, que permiten
proteger el derecho a la libertad personal, derecho de defensa, de manera que los
procedimientos de administración de justicia penal, se encuentren previamente
regulados por la Ley.
2. LEGITIMIDAD
Nadie será juzgado por comisiones o tribunales especiales, ni sometido a otros órganos
jurisdiccionales que los constituidos conforme a la Constitución y a la ley, con
anterioridad al hecho de la causa (Art. 2 CPP).
En la persecución penal todo ciudadano tiene derecho a ser oída y juzgada, por un juez
competente, independiente e imparcial y designado de acuerdo a los procedimientos
establecidos en la Ley del Órgano Jurisdiccional.
7
cumplimiento de estas condiciones, contribuye a garantizar la
independencia e imparcialidad del órgano jurisdiccional
que es lo que se protege por el derecho al juez predeterminado. 16
Para el tribunal Constitucional, los órganos competentes para conocer de los procesos
penales son aquellos que cumplen los siguientes requisitos: Creados mediante ley, con
jurisdicción y competencia, con régimen orgánico, composición determinada por ley,
designados conforme a sus procedimientos internos, además, esto importaría la
independencia e imparcialidad del juez.
El derecho a juez natural atañe que los procesos penales deban ser conocidos por
jueces designados conforme a la ley del Órgano Judicial, respetando los
procedimientos establecidos para la designación de los mismos y principalmente
respetando la jurisdicción, es decir, del lugar de la comisión del ilícito penal.
3. IMPARCIALIDAD E INDEPENDENCIA
Para Horvitz y López Masle, la independencia del juez tiene dos dimensiones: “ La
independencia externa, que exige que el juez no dependa de ninguna otra
autoridad del Estado, y la independencia interna, es decir, la independencia
respecto de todo organismo superior dentro del Poder Judicial” 18
16
Sentencia Constitucional Nº 0074/2005-R, de 10 de octubre, www.tribunalconstitucional.gob.bo
17
Binder, Alberto M., op. cit., nota 9, p. 143.
18
Horvitz Lenon, María Inés y López Masle, Julián, op. cit., nota 6, p. 54.
8
“Haber desempeñado con honestidad y ética funciones judiciales, o haber ejercido la
profesión de abogado o la docencia universitaria, durante dos (2) años como mínimo”.
Razón por demás, para que los administradores de justicia deban ser seleccionados por
su capacidad técnica y su idoneidad moral, para que resuelvan los asuntos sometidos a
su consideración libremente, basándose en los fundamentos de hecho incorporados a
las causas, y en consideraciones de derecho, sin intromisión, presión o influencia
indebida de las autoridades estatales o de personas particulares.
El art. 3 del CPP de Bolivia, dispone que: “Los jueces serán imparciales e
independientes, sometidos únicamente a la Constitución, las Convenciones y
Tratados internacionales vigentes y a las leyes” 19
Los administradores de justicia y principalmente los miembros del órgano judicial, sus
resoluciones deberán estar enmarcados en el uso racional de la aplicación de las
normas jurídicas vigentes en un país, como ser la CPE, convenios y tratados
internacionales en materia de derechos humanos, sin ninguna influencia sea de
persona natural o jurídica, que afecte su independencia e imparcialidad.
Por ningún motivo, los órganos estatales, ni personas naturales o jurídicas interferirán
en la substanciación de un proceso concreto. En caso de intromisión, el Juez
informará a la Corte Suprema de Justicia (Tribunal Supremo de Justicia) sobre los
hechos que afecten su independencia. Cuando la intromisión provenga del propio Poder
Judicial, el informe será presentado al Consejo de la Judicatura (Consejo de la
Magistratura) o al Congreso Nacional (Asamblea Legislativa Plurinacional) 20
9
El CPP de Bolivia, en su art. 4, establece que:
El principio del nom bis ídem o persecución penal única se encuentra prevista en el art.
117 parágrafo II de la Constitución Política del Estado Plurinacional, que dispone que:
“Nadie será procesado ni condenado más de una vez por el mismo hecho” 22
La persecución penal única es una garantía constitucional que le pone límites al poder
punitivo del Estado, a que el imputado, no sea perseguido o enjuiciado penalmente
nuevamente por los mismos hechos, así se modifiquen la calificación o se aleguen
nuevas circunstancias, cuando sobre ella ha recaído una sentencia ejecutoriada o
absolutoria.
21
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 111.
22
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 44.
23
Convención Americana sobre Derechos Humanos, op. cit., nota 4, p. 27
24
Corte I.D.H., Caso Loayza Tamayo, Sentencia de 17 de septiembre de 1997, Serie C No. 33,
www.corteidh.or.cr/
10
Para James Reátegui Sánchez, la persecución penal única o la regla ne bis in ídem,
constituye:
Asimismo, Horvitz Lenon y López Masle, señalan que pese obstante a una correcta
formulación del principio, lo que pretende es: “ (…) proteger al imputado del riesgo de
una nueva persecución penal, simultánea o sucesiva, por la misma realidad
histórica atribuida en una persecución penal anterior dirigida en su contra'' 26
5. PRESUNCIÓN DE INOCENCIA
25
Reátegui Sánchez, James, La garantía del Ne Bis In Ídem en el ordenamiento jurídico penal, Lima,
Jurista, 2006, p. 31.
26
Horvitz Lenon, María Inés y López Masle, Julián, op. cit., nota 6, pp. 87-88.
27
Morales Vargas, Alberto J., op. cit., nota 1, p. 141.
11
(…) quiere significar que toda persona debe ser tratada como si
fuera inocente, desde el punto de vista del orden jurídico, mientras
no exista una sentencia penal de condena; por ende, que la
situación jurídica de un individuo frente a cualquier imputación es
la de un inocente, mientras no se declare formalmente su
culpabilidad y, por ello, ninguna consecuencia penal le es
aplicable, permaneciendo su situación frente al Derecho regida por
las reglas aplicables a todos, con prescindencia de la imputación
deducida. 28
Asimismo, el art. 121 parágrafo I de la misma norma constitucional, prescribe que: “En
materia penal, ninguna persona podrá ser obligada a declarar contra sí misma, ni
contra sus parientes consanguíneos hasta el cuarto grado o sus afines hasta el
segundo grado. El derecho de guardar silencio no será considerado como indicio
de culpabilidad” 30
La Convención Americana sobre Derechos Humanos, suscrita en San José de Costa
Rica, el 22 de noviembre de 1969, en la Conferencia Especializada Interamericana
sobre Derechos Humanos, establece en su art. 8.3 que: “Toda persona inculpada de
delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se establezca
legalmente su culpabilidad” 31
Por su parte, la Corte Interamericana de Derechos, con relación al principio de
presunción de inocencia sostiene: “Esta Corte estima que en el principio de
28
Maier, Julio B. J., Derecho Procesal Penal, Fundamentos, 2a. ed., Buenos Aires, Editores del Puerto S.
R. L., 2004, t. I, p. 492.
29
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 44.
30
Ibídem, p. 45
31
Convención Americana sobre Derechos Humanos, op. cit., nota 4, p. 27.
12
presunción de inocencia subyace el propósito de las garantías judiciales, al
afirmar la idea de que una persona es inocente hasta que su culpabilidad sea
demostrada”. 32
El art. 14.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, aprobado por la
asamblea General de Naciones Unidas, el 16 de diciembre de 1966, dispone que:
“Toda persona acusada de un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia
33
mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la ley”.
32
Corte I.D.H., Caso Suárez Rosero, Sentencia de 12 de noviembre de 1997, Serie C Nº 35, párr. 77,
www.corteidh.or.cr/
33
PactoInternacional de Derechos Civiles y Políticos, 16 de diciembre
de 1966, www2.ohchr.org/spanish/law/ccpr.htm
34
Sentencia del Tribunal Constitucional de España Nº 128/1995, de 16 de julio,
www.tribunalconstitucional.es
13
Es decir, que la presunción de inocencia conlleva dos reglas: La regla de tratamiento
que garantiza que el imputado sea tratado como inocente hasta que a través la
sentencia ejecutoriada modifiqué el estado de inocencia y la regla juicio que antes de
tomar una decisión contra el imputado deba existir suficientes indicios de su
participación en la comisión del delito.
Cabe hacer notar que la opinión del tribunal constitucional sobre la presunción de
inocencia, conlleva tres características fundamentales, la primera que el imputado debe
ser considerado como inocente durante todo el proceso, segunda la carga de la prueba
35
Sentencia Constitucional Plurinacional Nº 0978/2012, de 22 de agosto,
www.tribunalconstitucional.gob.bo
14
corresponde a los acusadores y tercera que la sentencia condenatoria sea sobre plena
prueba.
Por su parte la Constitución Política del Estado Plurinacional, en el Art. 116, prescribe:
“Durante el proceso en caso de duda sobre la norma aplicable, regirá la más favorable
al imputado o procesado” 37. La misma Constitución en el Art. 23 párrafo 1, prescribe:
“Toda persona tiene derecho a la libertad y seguridad personal. La libertad
personal sólo podrá ser restringida en los límites señalados por la ley, para
asegurar el descubrimiento de la verdad histórica en la actuación de las
instancias jurisdiccionales” 38.
36
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 112.
37
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 112.
38
Ibídem., p. 22.
15
Asimismo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos estimo que la aplicación de
medidas cautelares es de carácter restrictivo, lo contrario sería privar de la libertad a
una persona, cuya responsabilidad criminal no ha sido fundada en una sentencia
ejecutoriada:
7. DEFENSA TÉCNICA
39
Corte I.D.H., Caso Suárez Rosero, Sentencia de 12 de noviembre de 1997, Serie C Nº 35, párr. 77,
www.corteidh.or.cr/
40
Binder, Alberto M., op. cit., nota 9, p. 155.
16
El derecho a la asistencia técnica del imputado, implica el respeto de las demás
garantías establecidas en la Constitución, Convenios y Tratados Internacionales en
materia de derechos humanos y las leyes vigentes.
En este mismo sentido, la Constitución Política en el Art. 119 Párrafo II, establece:
“Toda persona tiene derecho inviolable a la defensa. El Estado proporcionará a
las personas denunciadas o imputadas una defensora o un defensor gratuito, en
los caso en que estas no cuenten con los recursos económicos necesarios”. 42
41
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 111-112
42
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 44.
43
Sentencia Constitucional Nº 1556/2002-R, de 16 de diciembre, www.tribunalconstitucional.gob.bo
44
Convención Americana Sobre Derechos Humanos, op. cit., nota 4, p. 27.
17
Los literales d) y e) del artículo 8.2 expresan que el inculpado
tiene derecho de defenderse personalmente o de ser asistido por
un defensor de su elección y que si no lo hiciere tiene el derecho
irrenunciable de ser asistido por un defensor proporcionado por el
Estado, remunerado o no según la legislación interna. En estos
términos, un inculpado puede defenderse personalmente, aunque
es necesario entender que esto es válido solamente si la
legislación interna se lo permite. Cuando no quiere o no puede
hacer su defensa personalmente, tiene derecho de ser asistido por
un defensor de su elección. Pero en los casos en los cuales no se
defiende a sí mismo o no nombra defensor dentro del plazo
establecido por la ley, tiene el derecho de que el Estado le
proporcione uno, que será remunerado o no según lo establezca
la legislación interna. Es así como la Convención garantiza el
derecho de asistencia legal en procedimientos penales. Pero
como no ordena que la asistencia legal, cuando se requiera, sea
gratuita, un indigente se vería discriminado por razón de su
situación económica si, requiriendo asistencia legal, el Estado no
se la provee gratuitamente. 45
8. INTÉRPRETE
45
Corte I.D.H., Opinión Consultiva OC-11/90, de 10 de agosto de 1990, Serie A, Nº 11, párrafo 26,
www.corteidh.or.cr/
46
Ossorio, Manuel, Diccionario de Ciencias, Jurídicas, Políticas y Sociales, 33a. ed., Buenos Aires,
Heliasta, 2008, p. 505.
18
Por su parte el CPP, en su Art. 10, establece que: “El imputado que no comprenda el
idioma español tendrá derecho a elegir un traductor o intérprete para que lo
asista en todos los actos necesarios para su defensa. Cuando no haga uso de ese
derecho o no cuente con los recursos suficientes, se le designará uno de oficio”.
47
La Constitución Política del Estado Plurinacional, en su Art. 120 párrafo II, dispone que:
“Toda persona sometida a proceso debe ser juzgada en su idioma;
excepcionalmente, de manera obligatoria, deberá ser asistida por traductora,
traductor o interprete”. 48
19
cuando dispone: “Es nación y pueblo indígena originario campesino toda
colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica,
instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la
invasión colonial española”. 51
9. GARANTÍAS DE LA VÍCTIMA
El Art. 11 del CPP, fue modificado por la Ley 007, de 18 de mayo de 2010, incorporo
que la víctima sea asistida por un abogado privado o estatal, a los fines que pueda
intervenir en el proceso penal. Esta modificación dispone: “La víctima por sí sola o
por intermedio de un abogado, sea particular o del Estado, podrá intervenir en el
52
proceso penal aunque no se hubiera constituido en querellante”.
La CPE en su art.121, señala que: “La víctima en un proceso penal podrá intervenir
de acuerdo con la ley, y tendrá derecho a ser oída antes de cada decisión
judicial. En caso de no contar con los recursos económicos necesarios, deberá
ser asistida gratuitamente por una abogada o abogado asignado por el Estado” 53
10. IGUALDAD
51
Íbidem, p. 24.
52
Bolivia, op. cit., nota 19, p. 113..
53
Bolivia, op. cit., nota 2, p. 45.
20
La Constitución Política del Estado Plurinacional, en su Art. 119 párrafo I, dispone que:
“Las partes en conflicto gozarán de igualdad de oportunidades para ejercer
durante el proceso las facultades y los derechos que les asistan, sea por la vía
ordinaria o por la indígena originaria campesina” 54. Por cuanto las partes en el
proceso penal tienen las mismas posibilidades de poder solicitar cuanto acto procesal
permita la norma adjetiva penal, durante el desarrollo del proceso penal.
54
Ibídem, p. 44.
55
Pacto de San José de Costa Rica, op. cit., nota 4, p. 25.
21
condiciones generales de igualdad, sin discriminaciones, y la no
discriminación implica esa misma igualdad jurídica desde el punto
de vista del derecho a no ser tratado con desigualdad, valga
decir, a no ser objeto de distinciones, deberes, cargas o
limitaciones injustas, irrazonables o arbitrarias. El peso de las
desigualdades ha hecho que, por razones históricas, la igualdad
jurídica se defina en el Derecho Internacional a través,
fundamentalmente, del concepto de no discriminación. 56
Esta concepción de la Corte prohíbe a los Estados discriminar por diversas razones a
sus ciudadanos, entre ellas podría ser la posición económica. Si una persona, que
busca la protección de la ley para hacer valer sus derechos y encuentra que su posición
económica (en este caso, su indigencia) le impide hacerlo, porque no puede pagar la
asistencia legal necesaria o cubrir los costos del proceso, quedaría discriminada por
motivo de su posición económica y colocada en condiciones de desigualdad ante la
ley.
Los elementos de prueba sólo tendrán valor si han sido obtenidos por medios lícitos e
incorporados al proceso conforme a las disposiciones de la Constitución Política del
Estado y de este Código.
22
Lo evidente es que el moderno proceso penal tiene que
convertirse en un verdadero defensor de las garantías
constitucionales y derechos fundamentales, como la libertad, la
dignidad, la defensa, la presunción de inocencia, etc., que
informan el proceso debido; por tanto, cualquier medio probatorio
obtenido vulnerando esas garantías no sólo que es ilegal, sino
que carece de relevancia jurídica para fundamentar una
58
resolución judicial.
CONCLUSIONES
Las garantías constitucionales en materia penal buscan que un proceso penal sea
plausible (es decir que sea digno de ser elogiado), no solo porque sea más eficaz en lo
que se refiere a los derechos humanos que se obtiene en un caso de tipo penal; si no
porque preserva un núcleo de principios que permite que los culpables respondan a la
Ley de modo civilizado y que los inocentes puedan hallar una absolución justa.
58
Herrera Añez, William y Montañez Pardo, Miguel Ángel, op. cit., nota 13, P. 28.
23
24