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Significado y estadísticas de longevidad

La longevidad se refiere a la duración de la vida de un ser vivo. Los seres humanos más longevos han vivido más de 100 años, aunque en la antigüedad se creía que algunos podían vivir hasta 300 años. Factores como la dieta, el ejercicio y el estilo de vida afectan la longevidad. Algunas regiones como la isla de Okinawa en Japón son conocidas por tener poblaciones con una esperanza de vida particularmente alta.
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Significado y estadísticas de longevidad

La longevidad se refiere a la duración de la vida de un ser vivo. Los seres humanos más longevos han vivido más de 100 años, aunque en la antigüedad se creía que algunos podían vivir hasta 300 años. Factores como la dieta, el ejercicio y el estilo de vida afectan la longevidad. Algunas regiones como la isla de Okinawa en Japón son conocidas por tener poblaciones con una esperanza de vida particularmente alta.
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Longevidad

La longevidad es lo que se corresponde con la calidad de longevo, palabra compuesta de


origen latino, integrada por el adjetivo “longus” que tiene el significado de “largo” y por
“aevum” sustantivo que hace referencia al tiempo o edad de un ser vivo, que será longevo si
logra vivir más tiempo que lo que normalmente lo hace la especie a la que pertenece.
Ejemplos: “mi familia es muy longeva, nadie vivió menos de 90 años” o “mi perro es longevo,
ya tiene 16 años”.

Gracias a los adelantos científicos y tecnológicos que permiten nuevos métodos de


diagnóstico y tratamiento de accidentes y enfermedades la vida ha logrado prolongarse más
allá del promedio que otras generaciones habían logrado alcanzar, y en la actualidad son
muchas las personas que llegan a cumplir más de cien años de existencia terrenal. Algunos
lugares naturalmente aptos por sus condiciones climatológicas y libres de contaminación,
sumados a los hábitos de vida sanos de su población hace que se destaquen por vivir
muchos más años que otros mortales. Esos lugares privilegiados son Okinawa, una isla de
Japón; Nueva Escocia (Canadá) Icaria (isla de Grecia) y Cerdeña (isla de Italia).

Según la Biblia, el patriarca Matusalén, abuelo de Noé, vivió 969 años. Esto que parece
lejano a toda lógica, según el antiguo testamento era común antes del diluvio universal, ya
que Adán logró vivir 930 años, y Noé, 950 años.

Entre los animales, la tortuga puede vivir hasta 180 años, la ballena boreal o el erizo rojo han
llegado a vivir 200 años, y una especie de almeja hasta 500.

Algunas especies vegetales pueden ser muy longevas, sobre todo algunos árboles. La
secuoya roja más longeva registra una edad cercana a los 3200 años.

longevidad y la duración de la vida son conceptos relacionados con la biología y con la


evolución de las células y órganos que componen los cuerpos de los seres vivos, y
transformaciones con el transcurrir de su vida. En el caso del ser humano la longevidad
posee importantes conexiones con aspectos demográficos de la sociedad, y aspectos
sociológicos del individuo. En general tiene que ver con la duración de vida de un ser
humano o de un organismo biológico y se utiliza con más frecuencia en referencia a la
ancianidad o la edad de un ser vivo, por ejemplo la longevidad de un árbol.

Las reflexiones sobre la longevidad van habitualmente ligadas al reconocimiento de la


brevedad humana e incluyen discusiones sobre métodos para extenderla más allá del límite
tenido como normal. El tema ha sido no sólo una preocupación de la ciencia, sino también de
la literatura de viajes, ciencia ficción y novelas utópicas.

Existe bastante dificultad en encontrar la mayor duración de la vida humana incluso con las
modernas técnicas estandarizadas de verificación, debido a fechas de nacimiento inexactas
o incompletas. Múltiples leyendas en las diferentes culturas y contextos religiosos han
pretendido extraordinarias longevidades, tanto en el pasado, como la de Matusalén en la
Biblia,1 como en el futuro.

Una notable declaración de Diógenes Laercio (alrededor del 250) es la más antigua
referencia acerca de una plausible longevidad centenaria aceptada por la ciencia. Diógenes
declaró que el astrónomo Hiparco de Nicea (a. 185 a. C. - 120 a. C.) aseguraba que el
filósofo Demócrito de Abdera había vivido 109 años (nació aproximadamente entre el
470 a. C. y el 460 a. C. y murió entre el 370 a. C. y el 360 a. C.). Otras referencias de otros
pensandores de la antigüedad griega corroboran el dato de que Demócrito había vivido más
de cien años. La posibilidad de que ello sea cierto también es respaldada por el dato que la
mayoría de los filósofos de la Antigua Grecia vivieron más de 90 años. Algunos ejemplos:

 Jenófanes de Colofón, a. 570/565 — a. 475/470 a. C.


 Pirrón de Elis, c. 360 — a. 270 a. C.
 Eratóstenes de Cirene, a. 285 — a. 190 a. C.

Pero el caso de Demócrito es diferente del caso de, por ejemplo, Epiménides de Cnosos
(vivió entre los siglos VII y VI a. C.) del cual es referenciado incluso por pensadores del siglo
pasado, que se dice que vivió 154, 157 e incluso 290 años, un caso que no ha sido verificado
por la ciencia.

Dice Mariano Torrente, en su Geografía universal física, política é histórica de 1827:2

En 1726 murió en la villa de Fefiñanes un pobre labrador llamado Juan Otero de 146 años; e
iguales ejemplos se repiten con frecuencia aquí y en otras provincias.

Esperanza de vida

Artículo principal: Esperanza de vida

La esperanza de vida es la media de la cantidad de años que vive una cierta población en un
cierto período. Se suele dividir en masculina y femenina, y se ve influenciada por factores
como la calidad de la medicina, la higiene, las guerras, etc, si bien actualmente se suele
referir únicamente a las personas que tienen una muerte no violenta. La esperanza de vida
como indicador social es utilizada por los sociólogos para medir el grado de desarrollo de un
país, pero los datos pueden ser relativos en tal sentido porque pueden ser alterados por
guerras, epidemias, violencia y otros fenómenos diferentes a los indicadores económicos. En
muchos casos personas de países subdesarrollados o en vías de desarrollo o de culturas
naturales pueden tener una gran longevidad que contradice el supuesto de que a mayor
desarrollo, mayor esperanza de vida.

Las personas más longevas del mundo

Jeanne Calment vivió 122 años y 164 días.

Personas que sobrepasan los cien años no son solo del interés científico, sino también del
público en general interesado en alargar de manera saludable sus años de vida. La siguiente
es una lista de las personas registradas en la edad contemporánea que han sobrepasado
más de cien años de vida.

El Grupo Gerontológico de Investigación, fundado entre 1990 y 1992 en Los Ángeles, busca
personas que hayan superado los 110 años de edad y ha incluido el nombre de las
siguientes personas:
 Jeanne Calment (1875-1997): Es la mujer de la contemporaneidad que ha sido
científicamente documentada que vivió exactamente 122 años y 164 días.
 Jirōemon Kimura (1897-2013): El hombre más longevo verificado de la historia vivió
116 años y 54 días.
 María Antonia Cuero (1902-2020): La mujer más longeva aún vive en la actualidad y
se encuentra en Colombia.

Estadísticas

Los lugares con más longevos del mundo, las llamadas zonas azules, son Acciaroli (en
Cilento, Campania, Italia), donde de 800 habitantes 81 superan los cien años, al parecer por
sus bajos índices de adrenomedulina.3 La isla japonesa de Okinawa; la Península de Nicoya
en Costa Rica (siendo esta la más extensa y con una expectativa de vida superior a la de
Japón), la isla de Cerdeña (Italia) y la griega de Icaria (en que la media de fallecimiento es de
90 años) y Loma Linda, California,4 donde reside una comunidad de adventistas del séptimo
día.

Está demostrada estadísticamente la correlación entre larga vida y el trinomio ejercicio, dieta
y apropiado descanso, y además:

 Las mujeres (el 81 % de las personas que llegan a 100 o más años) que tienen hijos a
partir de los 40 años tienen, como media, cuatro veces más posibilidades de llegar a
centenarias. El 79 % de los centenarios y supercentenarios son del sexo femenino.
 Los centenarios tienden a ser delgados e ingerir, de media, menos calorías que el
resto de la población.
 El vino tinto, una corta siesta, practicar "Hara hachi bu" (costumbre de las gentes de
Okinawa de dejar de comer cuando el estómago está lleno en un 80 por ciento), tomar
tiempo suficiente para relajarse o rodearse de gente afín, incrementan la longevidad.
 La esperanza de vida del ser humano se ha incrementado tres meses al año desde
1840 gracias a los cambios introducidos para reducir las amenazas del entorno (dieta
equilibrada, avances médicos, seguridad social, jornada de ocho horas...) en cuatro
generaciones, la esperanza de vida ha avanzado más que en 6,6 millones de años de
evolución.5

Narrativa

El libro egipcio de los muertos. Papiro de Ani. Capítulo 125.

La preocupación por alargar el periodo vital humano ha llenado de leyendas e historias las
culturas mundiales con relatos espectaculares. Historias de largas longevidades se
presentan desde la antigüedad y muchas de la mano de las religiones que describen las
divinidades como seres inmortales. Por lo tanto, seres mortales que viven más allá de lo
esperado, son vistos en relación con dichas divinidades.

En las religiones judeo-cristianas, Adán y Eva fueron creados con la orden de no comer del
"árbol de la ciencia del bien y del mal, porque el día que comieres de él, morirás sin
remedio".6 Después del pecado del hombre, Dios acorta y establece los años en que un ser
humano puede vivir:7
Entonces dijo Jehová: «No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque
ciertamente él es carne; pero vivirá ciento veinte años».

Para las religiones hindúes como el Budismo y el Hinduismo, así como en las antiguas
religiones egipcias, el alma del ser humano y de todos los seres vivientes tiene más de una
vida, en lo que se conoce como la reencarnación.

Numerosos sistemas filosóficos a través de la historia, por ejemplo el gnosticismo, han


buscado también la inmortalidad y el mito de la Fuente de la juventud. Muchas de ellas
plantean que ésta se logra por medio de la búsqueda de la sabiduría y el dominio del cuerpo
mortal, pero otras sugieren la existencia de substancias, fuentes o lugares que detienen el
deterioro biológico del cuerpo humano. [cita requerida]

Ciertas ideas no demostradas científicamente plantean que ciertas razas o pueblos tienen
una mayor longevidad que otras. [cita requerida]

Culturalmente, muchos pueblos naturales de África, Asia y América Latina, tienden a venerar
a la persona más anciana como depositario de experiencia y sabiduría. [cita requerida]

Futuro

Numerosos centros de investigación del tema intentan buscar alternativas para aumentar el
nivel de longevidad humano a través de elementos como hormona del crecimiento,
antioxidantes, (la presencia de oxidantes en la sangre ha demostrado ser uno de los
principales factores de envejecimiento en experimentos con animales), evitar la destrucción
de los telómeros, criónica, agentes que imitan la restricción calórica, minimización del
consumo de insulina, hasta cambios en la dieta como beber un vaso de vino o cerveza diario
[cita requerida]
. De todas formas, algunos estudios8 indican que poseer el gen FOXO3A convierte
a un linaje en centenario; este gen también se encuentra implicado en la longevidad de los
animales. El resveratrol, las sirtuinas y la rapamicina se han demostrado como los agentes
químicos de longevidad más prometedores.

Por otra parte, se ha descubierto en 2013 un mecanismo más del envejecimiento que puede
ser revertido; es el producido por el progresivo deterioro de los mecanismos químicos de
comunicación entre el núcleo de las células y las mitocondrias. Ambos interactúan para
asegurar un funcionamiento celular saludable y correcto por medio de una serie de eventos
moleculares que permiten esta comunicación interior y, cuando esta comunicación se rompe,
vicia o hace confusa, el envejecimiento se acelera. Mediante la administración de una
molécula producida naturalmente por el cuerpo humano, los científicos restauraron estas
redes de comunicación intracelular en ratones viejos y muestras de tejido posteriores
mostraron características biológicas clave que fueron comparables a las de ratones mucho
más jóvenes en al menos tres indicadores básicos de buena salud: resistencia a la insulina
(una condición que eleva el riesgo de diabetes), inflamación (relacionada con el cáncer y
enfermedades cardiovasculares) y, quizá la más importante, el desgaste muscular. 9

Sin embargo, cambios climáticos, crisis alimentarias, conflictos bélicos y otros podrían incidir
en el anhelo de sociedades de gran longevidad. Los países industrializados, que han
reducido su nivel de natalidad a cifras alarmantes como España, Italia e incluso los Estados
Unidos, tendrán cada vez sociedades más ancianas durante el siglo XXI, lo que incidirá en la
preocupación por prolongar la vida. Una mejor atención médica, dietas más ricas y
sociedades más pacíficas en países ricos, tienen sin duda consecuencias positivas en el
aumento del grado de esperanza de vida de sus pobladores, contrario a lo que sucede en
países pobres en donde las atenciones de salud son menores, mayores peligros de
epidemias, problemas en la alimentación y conflictos bélicos.

Al mismo tiempo, problemas como la obesidad, diabetes, hipertensión arterial, enfermedades


cardiovasculares, cáncer, suicidio y otros problemas comunes a sociedades más
industrializadas, amenazan el grado de longevidad.

Desde 1840 el nivel de vida humano a nivel global ha subido considerablemente, siendo
mayor para las mujeres que para los varones con una diferencia promedio de tres años en
todo el mundo[cita requerida]. Para muchos observadores, el tope del nivel de vida puede seguir
subiendo en el presente siglo. La esperanza de vida femenina ha aumentado, según los
expertos, debido al avance de la medicina en lo que tiene que ver con el parto, causa de
mortalidad femenina principal antes del siglo XIX y que hoy sigue presente en países de
extrema pobreza.

Genes involucrados en la longevidad

En la especie humana la longevidad es una característica multifactorial cuantitativa, la cual


está afectada por factores genéticos y ambientales. La heredabilidad de la longevidad se ha
establecido en aproximadamente un 25 % para los gemelos monozigóticos y un 11 % para
los mellizos. Aunque un reciente estudio ha establecido que las diferentes estimaciones de
heredabilidad podrían estar infladas debido al emparejamiento selectivo, dejando el
porcentaje de heredabilidad real por debajo del 10%26 . Estudios realizados comparando
hermanos que pertenecían a familias excepcionales frente a familias controles se vieron
diferencias significativas relacionadas con la longevidad, asociadas a un locus del
cromosoma 4. En este locus se identificó un marcador en el gen que codifica la proteína de
transferencia microsomal (PTM), como un posible modificador de la longevidad humana. La
PTM participa en la síntesis de diversos tipos de lipoproteínas (HDL y LDL).¹ Su actividad en
personas longevas se relaciona con el menor riesgo de enfermedad cardiovascular, que es
una de las principales enfermedades en personas de la tercera edad.

En relación con el metabolismo lipídico y el envejecimiento, diversos estudios GWA han


demostrado que la apolipoproteína E (ApoE) y en concreto la variante genética ε4 está
asociada con una menor probabilidad de tener una vida longeva 27. La disminución de la
frecuencia de esta variante en los mayores adultos puede estar fisiopatológicamente
relacionada con un menor riesgo de padecer Alzheimer y enfermedades cardiovasculares.
Por otra parte, también se ha establecido que la variante ApoE ε2 está correlacionada con
una mayor longevidad27.

ApoE media el metabolismo del colesterol en los tejidos periféricos y es el principal


transportador de colesterol al cerebro. Es por ello que sus variantes ApoE ε2 y ε4 han sido
asociadas con el aumento (ε4) o la disminución (ε2) del riesgo a sufrir enfermedades
relacionadas con la edad como enfermedades cardiovasculares o el Alzheimer, lo que
explicaría su efecto en la longevidad. El hecho de que las dos variantes de ApoE presenten
efectos opuestos podría ser debido a sus diferencias estructurales y propiedades biofísicas,
ya que ApoE ε2 muestra una alta estabilidad y ApoE ε4 una baja estabilidad de plegamiento
de la proteína.

Otros estudios sugieren una relación entre los niveles de insulina, IGF-1, y la longevidad.¹
Investigaciones recientes en grupos de centenarios han hallado el gen de la larga vida,
bautizado Apolipoproteína B o ApoB, situado en el cromosoma 2, en 20 de los 34 centenarios
seleccionados. Se trata de un gen no demasiado común, pero muy grande y con mucho
efecto, implicado en el transporte del colesterol malo. Las familias que compartían variantes
raras de este gen superaban con creces el siglo de vida. El hallazgo se produjo tras estudiar
el genoma de los más ancianos de la valenciana Alzira, 44.788 habitantes, una de las
localidades con más centenarios de España, 34. Por otra parte, una variante en el
cromosoma 9p21.3 bastante más común en las mujeres que en hombres explica que haya
un 79 % más de centenarias que de centenarios. 28

Además, durante el año 2019 se publicó un artículo en el que se relaciona el aumento de la


expresión de los genes KANSL1, CRHR1, ARL17A y LRRC37A2 y la disminución de
ANKRD31 y BLOC1S1 con una mayor longevidad. También mediante GWAS se mostró que
la longevidad está genéticamente correlacionada con la edad de la muerte paterna y en
concreto, negativamente correlacionada con la enfermedad de las arterias coronarias (EAC)
y con la diabetes tipo 2 27.

Por otra parte, también se encontró que el alelo A de la variante rs7676745 está asociado a
una menor probabilidad de supervivencia al percentil 90. Esta variante está localizada en el
cromosoma 4 cerca de GPR78. La proteína GPR78 pertenece a una familia de receptores
acoplados a proteínas G, cuya función principal es mediar la respuesta a hormonas y
neurotransmisores. Sin embargo, la función específica de GPR78 todavía no se conoce,
aunque juega un papel importante en la metástasis del cáncer de pulmón 27.

Debido a que la mayoría de las cohortes analizadas en estudios de longevidad son


Europeas, también se evaluó la existencia de asociaciones genéticas específicas para
poblaciones de distinta ascendencia y en cohortes chinas se vio que las variantes genéticas
de IL-6 y ANKRD20A9P están relacionadas con la longevidad 27.

La capacidad del ADN para repararse, es un factor importante en la determinación de la


longevidad en las especies. Las especies con mecanismos de reparación eficaces poseen
mayores longevidades. Esto se ha estudiado en la enzima poli (ADP-ribosa) polimerasa-1
(PARP-1), que es un intermediario en la respuesta celular al daño del ADN, inducido por
estrés. En estudios comparativos entre especies, se ha observado que la actividad de PARP-
1 está asociada con la longevidad. En este sentido se ha publicado un estudio en el cual se
muestra que las personas centenarias tienen niveles más altos de PARP-1 que la población
general. Sugiriendo la existencia de una cierta capacidad innata que se asienta en las bases
genéticas de la heredabilidad de la longevidad.

En humanos, se han identificado 3 variantes de FOXO3 asociadas a longevidad. Todas ellas


están relacionadas con la inducción de la expresión de FOXO3 y además se cree que
podrían provocar la respuesta al estrés celular. En concreto, FOXO3 es un gen que está
relacionado con la protección del estrés oxidativo 27. En organismos modelos como los
ratones se ha encontrado que hay homólogos del SIR2 de levaduras en mamíferos, pero la
más relacionada es SIRT1 que se ha demostrado que reprime en mamíferos a FOXO3a, un
homólogo de DAFT 16. FOXO3a protege a las células de mamíferos frente al estrés oxidativo
estimulando tanto la reparación del ADN como las actividades de defensa antioxidante.
También se observó relación de este gen con la altura y con el volumen intracraneal, así
como regulación de la proliferación de las células madre neuronales. SIRT1 induce la parada
del ciclo celular, inhibe la inducción de apoptosis e incrementa la resistencia al estrés
oxidativo¹29

Por último, CDKN2A/B ha sido previamente asociado en otros estudios con la esperanza de
vida parental y con el desarrollo de algunas enfermedades debidas a la edad. La variante
asociada a la longevidad identificada fue rs1556516 y está también asociada a una menor
probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares, como la enfermedad de arterias
coronarias. Aunque esta asociación todavía no está clara, ya que las variantes del gen
mencionado están asociadas a la senescencia celular y por tanto, envejecimiento

Caenorhabditis elegans es un modelo bien establecido para el estudio del envejecimiento. La


longevidad de este nematodo puede extenderse para al menos 6 diferentes mecanismos;
incluyendo la reducción de la señalización de insulina/IGF1, restricción calórica, deficiencia
mitocondrial y disminución en la temperatura. A la fecha un número de mutaciones en genes
que alargan el periodo de vida han sido descritas, y un conjunto de interacciones genéticas
se ha derivado. Mutaciones en el gen receptor de insulina/IGF1; daf-2 duplica la vida en el
adulto por la vía de regulación de daf-16, factor de transcripción FOXO, el cual es
conservado entre nematodos y mamíferos. La perdida parcial de función en daf-2, resulta en
un fenotipo sensible a la temperatura. Por tal razón, las larvas mutantes que crecen a 25 °C
constitutivamente entran a un estado de “dauer”, mientras adultos cultivados a 25 °C son
más longevos.²

LAGs-CAGs: Diferentes líneas de investigación por otro lado han sugerido una fuerte
asociación entre envejecimiento/longevidad/cáncer. Aparte de los genes comunes, la co-
regulación de la longevidad y los genes asociados al cáncer (LAGs y CAGs respectivamente)
podrían ser importantes. En particular, la cooperación puede ocurrir a nivel de proteína vía
interacción de proteína-proteína (PPIs).³ Lo importante es conocer si estos genes son
evolutivamente conservados y si es así como ellos o sus ortólogos se relacionan entre sí en
las distintas especies. Para esto, bases de datos como HAGR ( Human Aging Genomic
Resources-GenAge Database)http://genomics.senescence.info/genes/ reportan a diario un
sinnúmero de nuevos genes reportados en organismos modelos así como en los humanos.

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