Telescopio Reflector
¿Quièn invento el telescopio reflector?
Aunque muchas personas contribuyeron a la invención del reflector, Isaac Newton fue el
primero que creó un telescopio que usaba espejos en lugar de lentes para reflejar la luz y
aparece la primera alternativa a los telescopios refractores que contaban con
aberraciones cromáticas. Además, al inventarse el telescopio reflector, se logra crear
telescopios de aperturas más grandes y por tanto descubrir objetos más tenues y
remotos.
La primera documentación que hace referencia al telescopio reflector es la que sitúa a
Leonard Digges como su inventor en el siglo XVI. El telescopio original de Digges era el
más sencillo de todos, lo que no supuso en absoluto un problema a la hora de obtener
buenos resultados, ya que al prescindir de lentes y usar espejos se consiguen imágenes
mucho más nítidas y menos distorsionadas, uno de los objetos principales de este tipo de
telescopios.
El origen del primer telescopio reflector es incierto. El uso de espejos cóncavos y
convexos ubicados en ángulos para observar a grandes distancias se atribuye a Leonard
Dignes. Más tarde, en 1636, el religioso Marin Mersenne creó un telescopio reflector a
partir de un espejo parabólico con un pequeño orificio frente a otro de menor tamaño. En
1663, James Gregory perfeccionó el telescopio de Mersenne añadiéndole un pequeño
espejo secundario cóncavo y elipsoidal. Este reflejaba la luz procedente del espejo
primario al segundo plano focal de la elipse, y de ahí al ocular.
La Aportación de Newton
Isaac Newton (1642-1727) tuvo que superar notables dificultades técnicas para construir
un novedoso telescopio que resolvería las deficiencias de los aparatos contemporáneos.
Los telescopios de su tiempo utilizaban objetivos refractores y lentes convexas, que al
focalizar la imagen en un plano producían aberraciones cromáticas y geométricas.
Isaac Newton también aportó sus propias técnicas de perfeccionamiento al telescopio
reflector alrededor del año 1668. Para ello usó un espejo primario cóncavo y un espejo
secundario de plano diagonal. Newton estaba casi seguro de que podría probar su teoría
de que la luz blanca está compuesta del espectro de colores. Pero los telescopios
refractores de la época distorsionaban el color, fallo que Newton achacó a las lentes de
los telescopios refractores. Newton dedujo que esta aberración cromática podía ser
eliminada fabricando un telescopio que no usara una lente, como el telescopio reflector.
Estructura y Funcionamiento Basico del Telescopio Reflector
Los telescopios reflectores están realizados generalmente con dos espejos, uno grande
llamado el "espejo primario" y uno más pequeño denominado "espejo secundario." El
espejo primario se suele ubicar en un extremo del tubo del telescopio, mientras que el
espejo secundario se coloca en la línea de visión ocular.
El diseño Cassegrain clásico tiene un espejo primario parabólico y un espejo secundario
hiperbólico que refleja la luz hacia atrás emergiendo a través de un agujero practicado en
el espejo primario. En los telescopios de aficionado, el espejo secundario suele estar
montado sobre un cristal plano y ópticamente transparente que cierra el tubo. Al tener el
tubo cerrado el interior se mantiene limpio, y el primario protegido, a cambio de una
perdida mínima en el poder recolector de luz.
El sistema es realmente sencillo. En primer lugar, se parte del clásico tubo que da forma a
la mayoría de los telescopios. El espejo primario, el de mayor tamaño, se sitúa en el
extremo inferior del tubo telescópico, mientras que el espejo secundario se ubica en un
punto intermedio y orientado hacia el espejo primario y a la ventana de observación. El
resultado se consigue gracias a que la luz de los objetos observados pasa a través del
tubo telescópico, se refleja en el espejo primario para crear la primera imagen, que a su
vez se refleja en el espejo secundario y, finalmente, puede ser observada por el ojo
humano a través de la ventana del telescopio.
La luz procedente de un objeto lejano incide en forma de rayos paralelos sobre la
superficie del espejo primario reflejándose en él, y al tener este forma parabólica, se
curvan y se dirigen hacia el espejo primario que los desvía un ángulo de 90º enviándolos
hacia el lateral del tubo donde se encuentra el ocular. Camino al ocular procedentes del
espejo secundario los rayos de luz terminan cruzándose en un punto llamado foco.
La distancia entre el espejo primario y el foco se conoce como distancia focal. Asimismo
la distancia entre el foco y el ocular es la distancia focal del ocular. A través del ocular
veremos una imagen virtual del objeto aumentada e invertida.
El aumento de la imagen se calcula fácilmente como la razón entre la Distancia focal del
objetivo (espejo primario) y la distancia focal del ocular.
Mejoras y variedades Hechas al Telescopio Reflector
Como hemos dicho, la primera documentación que hace referencia al telescopio reflector
es la que sitúa a Leonard Digges como su inventor en el siglo XVI.
El telescopio original de Digges era el más sencillo de todos, lo que no supuso en
absoluto un problema a la hora de obtener buenos resultados, ya que al prescindir de
lentes y usar espejos se consiguen imágenes mucho más nítidas y menos distorsionadas,
uno de los objetos principales de este tipo de telescopios.
En 1636, el religioso Marin Mersenne dio un paso más en la historia del telescopio
reflector. En este caso, su principal aportación fue la de sustituir el espejo primario, y liso,
del telescopio de Digges por un espejo parabólico, lo que supuso una mejora considerable
de la calidad de la imagen que se obtenía.
En 1663, fue James Gregory quien dio un nuevo paso en el perfeccionamiento del
telescopio reflector de Mersenne. En este caso, su aportación se debe a sustituir el espejo
secundario original por otro espejo cóncavo, lo que permitió reflejar la luz que procedía del
espejo primario parabólico de Mersenne al segundo plano focal de la elipse y, por último,
a la ventana de observación.
Finalmente, la historia del telescopio reflector daría su último paso evolutivo de la mano
de Newton, quien en 1668 usó un espejo primario cóncavo pero, en el caso del espejo
secundario, optó por uno de plano diagonal. Esta última modificación tenía su origen en la
necesidad de obtener una imagen pura, es decir, que no distorsionara el color de la luz,
como sucedía especialmente con los telescopios refractores de su época. El resultado fue
tan bueno que, a pesar de su simpleza, se trata del modelo de telescopio reflector que
todavía hoy en día siguen usando multitud de aficionados a la astronomía cuando quieren
observar el cielo nocturno sin necesidad de usar telescopios de última generación.
Ventajas y Desventajas del Telescopio Reflector
Ventajas
1. La primera gran ventaja de los reflectores es que cuentan con una apertura más
grande por un precio más bajo que los reflectores (los espejos son más fáciles de
encontrar y fabricar que las lentes, esto hace abaratar los costes y permite
encontrar modelos de reflectores potentes por menos de 200 euros)
2. Están completamente libres de la aberración cromática que sufre los refractores.
La luz se refleja en lugar de refractarse y tiene lugar la separación de colore en
objetos brillantes.
Desventajas
1. Los espejos no reflejan la luz al 100%. Esto supone que se pierde algo de
luminosidad y contraste en las imágenes. En este sentido, no todos los reflectores
están fabricados igual y muchos de ellos cuentan con recubrimientos especiales
en sus espejos que permiten que la luz se transmita entre un 90 y 95%
aproximadamente. En caso de no contar con estos recubrimientos la perdida de
luz puede ser de hasta el 20%.
2. Necesitan ser colimados a menudo. Algunos modelos incluso precisaran está
operación antes de cada uso.
3. Pueden presentar otras aberraciones ópticas como astigmatismo, aberración
esférica y coma.
Descubrimientos Astronomicos del Telescopio Reflector