EL COLOR
Impresión que producen en la retina los rayos de luz reflejados y absorbidos por
un cuerpo, según la longitud de onda de estos rayos.
El color es una experiencia visual, una impresión sensorial que recibimos a través
de los ojos, independiente de la materia colorante de la misma, observamos la
naturaleza o un paisaje urbano podemos apreciar la cantidad de colores que están
a nuestro alrededor gracias a la luz que incide sobre los objetos.
El concepto de color varía de acuerdo al ámbito que es utilizada; desde el punto
de vista físico el color es una propiedad física de la luz emitida por los objetos y
substancias. En la química lo describen por medio de una fórmula que representa
una reacción de elementos.
La psicología y filosofía muestran al color como un portador de expresión,
efectividad, sensación, de cierto simbolismo y carácter, poseyendo su propio
lenguaje y significado. En el lenguaje de las artes plásticas, el color es primordial
calificativo para los objetos, en algunas obras y movimientos artísticos el color se
erige como protagonista.
Cuando vemos un objeto rojo, realmente estamos viendo la superficie de un
material que contiene un pigmento. Ese pigmento tiene la capacidad de absorber
todas las ondas que forman la luz blanca, excepto la roja. Esta, la roja, es la onda
que el objeto refleja; nuestros ojos la captan y la envían al cerebro para que la
decodifique. Y dice: "esto es de color rojo".
El color nos produce sensaciones, sentimientos y emociones. Induce diferentes
estados de ánimo, transmite mensajes, expresa valores, situaciones... y, sin
embargo, no existe más allá de nuestra percepción visual.
El color ha existido desde el origen del universo, pero no siempre se ha pensado y
opinado lo mismo sobre él, sobre su origen o sobre su composición.
El color ha sido estudiado, por científicos, físicos, filósofos y artistas. Cada uno en
su campo llegó a diversas conclusiones que, en ocasiones, fueron buenos puntos
de partida para posteriores estudios y para todo lo que hoy sabemos del color.
Nuestros antepasados se maquillaban y decoraban sus cuevas. En las pinturas
rupestres se usaban pocos colores: rojos, ocres y negros, que se obtenían de
carbón vegetal y algunos minerales, mezclados con grasa animal o resinas
vegetales, nadie se hacían preguntas acerca del color.
Es así como llegaron los filósofos como primero Aristóteles sentenció que todos
los colores se forman con la mezcla de cuatro básicos. Eran los colores de la
tierra, el fuego, el agua y el cielo, es decir, los elementos químicos de la
antigüedad. Además, otorgó un papel fundamental a la incidencia de luz sobre los
objetos.
En el Renacimiento, Leonardo Da Vinci definió al color como algo propio de la
materia. Confeccionó la siguiente escala de colores básicos: primero el blanco
como el principal, ya que permite recibir a todos los demás colores; después el
amarillo para la tierra, verde agua, azul cielo y rojo fuego. Por último, el negro para
la oscuridad, ya que es el color que nos priva de verlos a todos. Es aquí donde se
hablaba por primera vez de los colores primarios y secundarios.
Isaac Newton dio un paso decisivo en la historia del color y estableció un principio
hasta hoy aceptado: la luz es color. Fue quien descubrió que la luz del sol, al
pasar a través de un prisma, se divide en varios colores. Descubrió la
descomposición de la luz en los colores del espectro cromático. Estos colores son
el azul violáceo, el azul celeste, el verde, el amarillo, el rojo anaranjado y el rojo
púrpura.
Observó que la luz natural está formada por luces de seis colores. Cuando incide
sobre un objeto, este absorbe algunos colores y refleja otros. Con esta
observación dio lugar al siguiente principio: todos los cuerpos opacos al ser
iluminados reflejan todos o parte de los componentes de la luz que reciben.
la teoría del color es un grupo de reglas básicas en la mezcla de colores para
conseguir el efecto deseado combinando colores de luz o pigmento. El color negro
se puede producir combinando los colores pigmento: cian, magenta, amarillo; y
mientras que combinando los colores luz: rojo, verde y azul se produce el color
blanco.
Se considera color primario al color que no se puede obtener mediante la mezcla
de ningún otro. Los colores primarios no son una propiedad fundamental de la luz,
sino un concepto biológico, basado en la respuesta fisiológica del ojo humano.
Fundamentalmente, la luz blanca es un espectro continuo de longitudes de onda,
lo que significa que en realidad puede existir un número indefinido de colores,
solamente limitado por la sensibilidad del ojo.
Los colores secundarios son tonalidades perceptivas de color, que se obtienen
mezclando a partes iguales los colores primarios, de dos en dos.
En una sustancia que no emita luz (pigmento), la luz blanca incide
del ambiente hacia el pigmento, el cual absorbe ciertas longitudes de onda y
refleja otras, dando como resultado el color aparente de la sustancia. Si se
mezclan tintes de tal manera que se absorban todas las longitudes de onda, el
resultado será el negro. Este modelo de representación de color se conoce
como modelo sustractivo, ya que el pigmento sustrae longitudes de onda para
generar el color. Si, en vez de ello, se utilizan fuentes de luz de color, cada color
de luz contiene una mezcla de longitudes de onda, las cuales son percibidas por el
ojo como información de color; la mezcla de todas las longitudes de onda, al
contrario que en el modelo sustractivo, da como resultado el blanco. Este modelo,
consistente en la adición de longitudes de onda para obtener colores, se conoce
como modelo aditivo de color.
Se denominan colores terciarios a los obtenidos de la mezcla de un primario y un
secundario. En realidad no son más que matices de un color. Los colores
terciarios se consiguen al mezclar partes iguales de un primario y de un
secundario y son estos: amarillo verdoso, azul verdoso, azul violáceo, rojo
violáceo, rojo anaranjado, amarillo anaranjado. Los colores terciarios son los más
abundantes en la naturaleza y por lo tanto los más usados en la pintura, ya que
por ellos brillan los más exaltados y cobran vida los de intensidad media.
La psicología del color es un campo de estudio que está dirigido a analizar el
efecto del color en la percepción y la conducta humana. Desde el punto de vista
estrictamente médico, todavía es una ciencia inmadura en la corriente principal de
la psicología contemporánea, teniendo en cuenta que muchas técnicas adscritas a
este campo pueden categorizarse dentro del ámbito de la medicina alternativa.
Sin embargo, en un sentido más amplio, el estudio de la percepción de los colores
constituye una consideración habitual en disciplinas como el diseño,
la arquitectura, la moda, la señalética, la publicidad y el arte.
Si bien la psicología del color tuvo incidencia en la psicología humana desde
tiempos remotos, circunstancia que se expresaba y sintetizaba simbólicamente.
Entre muchos ejemplos, en la antigua China los puntos cardinales eran
representados por los colores azul, rojo, blanco y negro, reservando el amarillo
para el centro.
De igual forma, los mayas de América central relacionaban Este, Sur, Oeste y
Norte con los colores rojo, amarillo, negro y blanco respectivamente.
En Europa los alquimistas relacionaban los colores con características de los
materiales que utilizaban, por ejemplo rojo para el azufre, blanco para el mercurio
y verde para ácidos o disolventes.
Uno de los primeros estudiosos que analizó las propiedades del color fue
Aristóteles, que describió los “colores básicos” relacionados con la tierra, el agua,
el cielo y el fuego.
Plinio el viejo abordó el tema del color en el libro 35 de Historia Naturales, que
constituye un conjunto que puede considerarse el tratado de historia del arte más
antiguo que ha llegado hasta nosotros.
En el siglo XIII Sir Roger Bacon registró sus observaciones sobre los colores de un
prisma atravesado por la luz, atribuyendo el fenómeno a las propiedades de la
materia.
Con posterioridad a éste, entre los siglos XIV y XV, Cennino Cennini escribe el
que sería el más famoso tratado de técnicas artísticas en las que hace cuidadosas
observaciones acerca de los colores.
Más tarde Leonardo da Vinci clasificó como colores básicos al amarillo, verde, azul
y rojo de acuerdo a aquellas categorías de Aristóteles, agregando el blanco como
receptor de todos los demás colores y el negro -la oscuridad- como su ausencia.
Recién empezado el siglo XVIII, Isaac Newton plantearía los fundamentos de la
teoría lumínica del color, base del desarrollo científico posterior.
De todas formas, el precursor de la psicología del color fue el poeta y científico
alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) que en su tratado “Teoría del
color” se opuso a la visión meramente física de Newton, proponiendo que el color
en realidad depende también de nuestra percepción, en la que se halla
involucrado el cerebro y los mecanismos del sentido de la vista. De acuerdo con la
teoría de Goethe, lo que vemos de un objeto no depende solamente de la materia;
tampoco de la luz de acuerdo a Newton, sino que involucra también a una tercera
condición que es nuestra percepción del objeto. De aquí en más, el problema
principal pasó a ser la subjetividad implícita en este concepto novedoso.
Sin embargo, tal subjetividad no radica en los postulados de Goethe, sino en la
misma base física del concepto de color, que es nuestra percepción subjetiva de
las distintas frecuencias de onda de la luz, dentro del espectro visible, incidiendo
sobre la materia.
Hoy en día el estudio más famoso basado en la teoría de los colores de Goethe
es Psicología del color, de Eva Héller.
Este libro aborda la relación de los colores con nuestros sentimientos y demuestra
cómo ambos no se combinan de manera accidental, pues sus asociaciones no son
meras cuestiones de gusto, sino experiencias universales que están
profundamente enraizadas en nuestro lenguaje y en nuestro pensamiento.
Organizado en 13 capítulos que corresponden a 13 colores distintos, el volumen
proporciona una gran cantidad y variedad de información sobre los colores: desde
dichos y saberes populares, hasta su utilización en el diseño de productos, los
diferentes test que se basan en colores, la curación por medio de ellos, la
manipulación de las personas, los nombres y apellidos relacionados con colores,
etc.
La diversidad de este enfoque convierte a la obra de Eva Héller en una
herramienta fundamental para todas aquellas personas que trabajan con colores:
artistas, terapeutas, diseñadores gráficos e industriales, interioristas, arquitectos,
diseñadores de moda, publicistas, entre otros.
Eva Héller es socióloga, psicóloga y profesora de Teoría de la Comunicación y
Psicología de los colores. Ha escrito un libro sobre los colores para niños y ha
publicado varias novelas en Alemania.
El simbolismo del color es muy importante a la hora de crear cualquier diseño. Un
lenguaje universal y muy interesante que todos entendemos. Las emociones son
universales al igual que los colores.
Azul
El azul es el color del cielo y del mar, por lo que se suele asociar con la estabilidad
y la profundidad. Es comúnmente reconocido como símbolo del agua, es el color
que representa al planeta tierra, este trasmite calma y serenidad, esperanza y
claridad.
Es uno de los colores preferidos de una gran cantidad de personas, y es porque la
mayoría de los aspectos de este color son positivos, y este te puede llegar a
conectar realmente con la tranquilidad. En los países socialistas se declaró el
azul color de la paz.
Morado
En ningún otro color se unen cualidades tan opuestas como en el violeta, ya
que representa la mezcla de lo masculino con lo femenino (rojo y azul), y de la
sensualidad con la espiritualidad. La unión de estos significados contrarios es lo
que determina el simbolismo del color violeta y todo lo que representa.
Históricamente el púrpura o morado fue el color del poder mientras hubo púrpura
auténtico. Las telas teñidas llegaban a occidente sólo como regalos de los
emperadores bizantinos, era un pigmento muy dificil de conseguir.
Sin embargo, al violeta púrpura se le asocian cualidades como egocentrismo,
ansia de poder y materialismo. Incluso puede llegar a representar la muerte.
Verde
El verde es el color de la naturaleza y la salud, por esta misma razón, se le asocia
con la fertilidad. Simboliza esperanza, dinero y por lo contrario lo venenoso. Se le
asocia a la capacidad de alimentar, cuidar y proteger.
Amarillo
El color amarillo tiene un significado curioso, ya que es contradictorio; por un lado
se le asocia con la felicidad, la alegría y el optimismo y por el otro, con los celos,
la envidia, el egoísmo y algunas enfermedades. Por otro lado,
El color amarillo significa diversión, inteligencia, juventud, belleza, traición,
sensualidad, creatividad… Es decir, es un color con una gran variedad de
significados.
Naranja
El naranja significa entusiasmo y exaltación, y cuando es muy encendido o más
bien rojizo, denota ardor y pasión. Kandinsky afirma que el anaranjado suscita
sentimientos de fuerza, energía, ambición, determinación, alegría y triunfo.
Es el color de la diversión, la sociabilidad y uno de los colores de la alegría, une y
armoniza, sin él no hay entretención. Dionisio, el que los romanos llamaban Baco,
es el dios de la fertilidad, de la embriaguez y el vino, dios de las diversiones
mundanas, en sus representaciones vestía de naranja.
Rojo
El rojo simboliza el poder, la acción, color al que se asocia con la vitalidad, la
ambición y la pasión. Representa también confianza en sí mismo, coraje, valentía
y una actitud optimista ante la vida. Exito, triunfo, guerra, sangre, fuerza, pasar a la
acción y alcanzar sus metas. La personas muy atrevidas lo llevan. Representa
la actividad.
En todas las culturas es el color de la sangre, el fuego, el amor, el erotismo, el
sexo, la pasión, al placer y es muy atrevido, por ello se utiliza para llamar la
atención.
Rosa
El color rosa es un color relajante, amable, suave y profundo. Representa el
cariño, el amor y la protección. Las palabras claves que se asocian con el rosa
son inocencia, entrega y generosidad.
Fuentes:
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