La batalla de la electricidad
Introducción
La histórica rivalidad entre Nikola Tesla y Thomas Edison es sin dudas la más
interesante y más conocida en el ámbito de las ciencias. A más de 130 años de lo
que se conoció como “la guerra de las corrientes”, la cuestión aún despierta
intensos debates y discusiones al respecto, pero en realidad, ¿qué sabes acerca
de la guerra de las corrientes entre Tesla y Edison? Pues hoy vamos a conocer
toda lo que sucedió en sumo detalle.
De origen serbio, Nikola Tesla nació el 10 de julio del año 1856 en el pueblo de
Smiljan, hoy Croacia, pero que para entonces era parte del imperio Austro-
Húngaro. Falleció el 7 de enero del año 1943 en la ciudad de Nueva York, EEUU,
a sus 87 años de edad, dejando el más grande e importante legado en el
desarrollo de la electricidad, el electromagnetismo y la ingeniería moderna.
Aunque como sucedió con muchos de los más grandes genios de la historia,
terminó prácticamente olvidado y casi en la pobreza...
Después de estudiar en Austria y en la República Checa, en 1881 tuvo su primer
trabajo en electricidad como ingeniero eléctrico para una empresa en Hungría, en
donde comenzó a plantearse los primeros criterios para solucionar los problemas
en cuanto al campo magnético rotativo. Al año siguiente se mudó a Francia y
comenzó a trabajar para una de las sucursales de la empresa de Edison, donde
inventó el motor de inducción y numerosos dispositivos cuyo funcionamiento se
basaba en el uso del campo magnético rotativo.
En el año 1883 se muda a EEUU para trabajar con el propio Edison, pasando de
ser un empleado de una sucursal francesa de la compañía a ser prácticamente la
mano derecha de su jefe. Trabajando para Edison, Tesla dedicó varios años de su
vida al desarrollo de los dinamos de la línea de su jefe y desde entonces
comenzaron sus discrepancias en cuanto a la corriente continua que, por el dinero
que le dejaba, quería utilizar Edison y la corriente alterna de Tesla.
Con sus trabajos, Tesla demostró la ineficacia y las fallas del uso de las potencias
de corriente continua de Edison, proponiendo sustituirlas por el uso de corriente
alterna. El cambio propuesto por Tesla minimizó la pérdida de energía a grandes
distancias y luego de desarrollar un sistema de generadores polifásicos alternos,
motores y transformadores, el sistema se adoptó en EE.UU. para el suministro de
energía, lo que culminó en lo que se conoció como la guerra de las
corrientes entre Tesla y su inversor Westinghouse contra Edison y su socio, el
banquero J.P. Morgan
Thomas Edison
Thomas Alva Edison nació el 11 de febrero de 1847, en la ciudad
norteamericana de Milan, Ohio. Fue un inventor realmente sorprendente que
patentó más de mil inventos en su vida y que aún hoy es ampliamente
considerado como el inventor más importante de los Estados Unidos de América.
Entre tantos de sus inventos, podemos señalar el fonógrafo, el altavoz de
transmisión telefónica, la bombilla de luz y muchos de los conceptos básicos para
comprender los aparatos de imágenes en movimiento que hoy conocemos, como
algunos de los más importantes de Edison
El inventor no tardó en consolidarse como uno de los más prolíficos e importantes
de la historia. Para el año 1884, Edison ya se consideraba como “el padre de las
lámparas incandescentes” y tenía cientos de inventos en producción, muchos de
los cuales estaban directamente relacionados con el funcionamiento de esas
lámparas y que funcionaban gracias a la corriente continua, que obviamente
estaba patentada por Edison. Todo esto le trajo mucho, pero mucho dinero.
De esta manera, Edison se convirtió en un empresario de renombre y, como
atraídos por el fétido aroma del dinero, los inversores tampoco tardaron en
aparecer... Es que justamente, para entonces ya todos sabían que más que un
inventor de grandes ideas, Edison era un empresario con grandes ambiciones. Él
sabía muy bien que para lograr grandes inventos que le dejasen mucho dinero, no
necesitaba ser un genio ni perder el tiempo estudiando física, matemáticas o
electrónica, sino conseguir a los cerebros que sí estuviesen dispuestos a hacerlo y
que, además, también estuviesen dispuestos a entregarle el crédito, es decir, las
patentes.
Justamente, fue con estas intenciones que quiso contar con los servicios de Tesla,
aunque lo cierto es que Tesla era mucho más inteligente que cualquiera de los
empleados de Edison y claro, ¡que el mismísimo Edison! Por lo que los altercados
y la fricción en la relación se planteó inmediatamente y poco tiempo después,
Tesla renunció a la empresa de Edison para comenzar la suya, con la bandera de
la corriente alterna en alto.
Así surgió la “La guerra de las corrientes” de la que hablaremos a
continuación...
AC/DC: “La guerra de las corrientes”
Cuando Tesla se fue de la empresa de Edison creó la Tesla Electric Company,
patentando numerosas y flamantes invenciones como los generadores de
corriente alterna (CA o AC del inglés alternating current), más eficaces,
económicos y útiles que los de corriente continua (CC o DC del inglés direct
current) de Edison, ahora su archienemigo. Así comenzó la guerra de las
corrientes entre Tesla y Edison, y mientras Edison buscaba electrificar todo el
territorio con CC, Tesla se esmeraba en evitarlo planteando que para llevar al
energía eléctrica a cada rincón del país, ciertamente, la CA era la mejor opción.
No hay que confundirse, Edison estaba muy lejos de ser un tonto y sabía muy bien
que Tesla estaba en lo cierto, el problema era que, si Edison le daba la razón,
perdería la oportunidad de ganar inimaginables sumas de dinero, ya que las
herramientas, dispositivos y tecnologías necesarias para el uso de la CC de su
propuesta (cuyas patentes tenía Edison) también era mucho más costosa que la
de Tesla y por supuesto, le dejaba todo el dinero a don Thomas. Básicamente, con
sus innovadoras ideas, el serbio de Tesla convertía el sueño americano de Edison
en terribles pesadillas...
Pero tratándose de tanto dinero, no faltaron los socios, los inversores y los
grandes capitalistas acercando sus porcinos hocicos, lo cual sigue siendo
totalmente lógico y entendible, ¿no? Pues el banquero J.P. Morgan se convirtió
en el socio fundamental de Edison y George Westinghouse Jr, inventor y
magnate norteamericano, el de Tesla. El gran traspié en la batalla lo tuvo el pobre
de Tesla que, en un momento muy poco ilustre, cedió todas sus patentes a su
socio Westinghouse.
Con el paso de los años, la CA de Tesla comenzó a ganar la batalla por la
electrificación de Estados Unidos y entonces J.P. Morgan dejó de apoyar a Edison
y su sistema de CC, haciéndolo a un lado de la compañía (la cual cambió su
nombre a General Electric). Pero como en toda guerra, sólo los más fuertes y
despiadados quedan, y los inversores J.P. Morgan y George Westinghouse fueron
lo suficientemente despiadados como para llegar a un acuerdo que los beneficiara
sólo a ellos dos, dejando totalmente de lado tanto a Edison como a Tesla.
Desarrollo
La guerra de las corrientes surgió del desarrollo de dos sistemas de iluminación;
las lámparas de arco funcionando con corriente alterna y las lámparas
incandescentes funcionando con corriente continua (Skrabec, 2012, p. 86). Ambos
nacieron con la idea de sustituir al alumbrado de gas, con la iluminación por arco
ocupando grandes espacios y el alumbrado público; y la iluminación
incandescente reemplazando al gas para la iluminación comercial y residencial.
Conclusión
Tesla debió ser el ganador de esta batalla y en términos de utilidad, ingenio e
innovación: así fue. Pero Tesla pasó al olvido y hoy es Edison a quien se lo
recuerda como el “padre de la electricidad”. Lo peor es que Edison ya era un
hombre rico por el resto de sus patentes, pero Tesla había cedido todos sus
derechos de patentes y terminó en el olvido, con el dinero necesario para
sobrevivir el día a día...
Opinión personal
La historia de esta batalla es fascinante, aunque no tanto como esos dos
personajes (al que se suma el de Nikolai Tesla, que no alcanza en la película
su verdadera dimensión), y el director intenta contar los hechos con narrativa
clara y ordenada, a pesar de lo cual no puede evitar que las ideas, conflictos y
detalles técnicos y humanos se empastelen. Y tal vez esto ocurra por los
problemas de producción, material filmado y montaje (la película es de 2017, y
la colisión entre Harvey Weinstein y el director, además de la caída en picado
del productor, han sido factores cruciales en el resultado final). Cumberbatch
le pone fiebre a su Edison y Michael Shanon, serenidad y talante a
Westinghouse, pero sin transmitir auténtica electricidad, salvo en el instante
de pequeña confesión: ¿qué sintió Edison la primera vez que atrapó la luz en
una ampolla de cristal y brilló?
10 inventos de Nikola tesla
1. Corriente alterna
En la Exposición Universal de Chicago en 1893, Tesla y Edison presentaron dos
formas de producir y distribuir electricidad a nivel nacional. La diferencia radica en
costo y seguridad: la corriente directa de Edison (financiada por General Electric)
era costosa a larga distancia, y su producción era peligrosa; sin embargo, Edison y
compañía comenzaron una campaña de desprestigio contra Tesla y su corriente
alterna, célebremente electrocutando animales en demostraciones. Sin embargo,
Tesla (financiado por Westinghouse) probó que la corriente alterna era segura
haciendo correr electricidad a través de su propio cuerpo para producir luz. A
pesar de las polémicas en su día, el sistema de Tesla es el utilizado en EE.UU.
hoy en día.
2. Bulbos
Tesla desarrolló y utilizó bulbos fluorescentes en su laboratorio 40 años antes que
la industria; en la mencionada exposición, Tesla dobló tubos en forma de nombres
de científicos famosos, creando también las primeras luces de neón. Para él, el
planeta mismo podía ser utilizado como una enorme batería capaz de generar
electricidad utilizando frecuencia como transmisores y receptores.
3. Radio
A pesar de que el italiano Guglielmo Marconi sea la respuesta correcta en la trivia,
existe evidencia de que Tesla presentó el funcionamiento de la señal de radio en
1893 frente a la Asociación Nacional de Luz Eléctrica; en 1897 puso a su nombre
las patentes US 645576 y US 649621. Con todo, la oficina de patentes cambió su
decisión en 1904 a favor de Marconi, posiblemente gracias al financiamiento de
Edison y Andrew Carnegie, además de para evitar pagar regalías a Tesla. La
patente volvió a nombre de Tesla en 1943.
4. Rayos X
El electromagnetismo y la radiación iónica están presentes en investigaciones
ópticas de Tesla. Para él, todo lo que necesitamos para entender el universo está
a nuestro alrededor todo el tiempo: la mente sirve para desarrollar aparatos que
aumenten nuestra percepción de todo eso, y en el caso de los rayos X, que
permitan ver aquello que permanece oculto dentro de nosotros mismos.
5. Control remoto
La patente no. 613809 fue el primer aparato de control remoto útil en 1898,
basado en la idea del radio: las señales entre el transmisor y el receptor son
controladas mediante botones, a pesar de que las enormes baterías que
necesitaba lo hubieran hecho poco práctico en su momento. Sin embargo, la
tecnología militar aprovechó el control remoto de radio para manejar tanques
alemanes en la Segunda Guerra Mundial.
6. Motor eléctrico
La marca de autos Tesla ha popularizado esta invención: un motor con campos
magnéticos que giran podría haber liberado a la humanidad de la voracidad de los
hidrocarburos, pero hubiese sido un terrible negocio. Con el colapso económico de
1930 y la guerra mundial que siguió, el invento quedó en el olvido, al menos en su
encarnación de vehículo automotor. Por otro lado, este motor da energía a cientos
de máquinas, desde ventiladores industriales hasta bombas de agua, discos de
computadora, relojes de pulsera y compresores.
7. Robots
Solemos creer que el robot es una hiperespecialización del esclavo, cuando en
realidad la naturaleza energética de todos los seres vivos obedece a una lógica de
distribución energética común. Tesla escribió en alguna ocasión: "He demostrado,
a través de cada pensamiento y acto mío, a diario, a mi total satisfacción, que soy
un autómata dotado con el poder de movimiento que responde a estímulos
externos". Tesla creía en la posibilidad de réplicas humanoides, que debían ser
mantenidas en bajo número y con un límite a su crecimiento: su concepto de robot
era más cercano al de "forma de vida artificial" que al de esclavo. Un buen
resumen de su fascinación por los autos inteligentes, compañeros robóticos,
sensores y sistemas autónomos puede leerse aquí.
8. Láser
La tecnología láser es el mejor ejemplo de que las invenciones humanas no son
en sí mismas ni buenas ni malas, sino que son sus aplicaciones las que
determinan su utilidad o potencial destructivo: el láser vuelve mucho más sencillas
las operaciones quirúrgicas, y la era de la información sería impensable sin los
reproductores digitales; sin embargo, las aplicaciones militares del láser son una
realidad que se parece peligrosamente a una película de ciencia ficción.
9. Telecomunicaciones inalámbricas
J. P. Morgan financió un proyecto de 150 mil dólares (una fortuna en su momento)
para que Tesla construyera una torre sumamente particular: utilizaría las
frecuencias naturales del universo como vía de transmisión de datos, incluyendo
imágenes, mensajes de voz y texto. El proyecto no prosperó porque Tesla creía
que la comunicación y sus posibilidades no debían estar sujetas a esa famosa
"cuota" que cobran los millonarios por dar un servicio a la gente. La misma torre
hubiera podido crear esa utopía de la ingeniería eléctrica por la que Tesla se ha
convertido en una leyenda.
10. Energía limpia, gratuita e ilimitada
La idea de que la energía es algo que debe controlarse, almacenarse, limitarse y
sobre todo cobrarse produjo una catástrofe energética a nivel mundial de cuyas
consecuencias no somos bien conscientes todavía. Si el universo era una red de
canales para transmitir y recibir información, y esa red está hecha de energía,
entonces el universo mismo está lleno de energía gratuita que podemos
aprovechar: el código que cifra la existencia no solo controla los fenómenos físicos
y químicos a nuestro alrededor, sino que nos permite conocerlos a través de
nuestras propias percepciones.