En primer lugar y lo más importante, conjeturó que la propensión marginal al
consumo –la cantidad consumida de un euro más de renta– se encuentra entre cero
y uno. Señaló que la «ley psicológica fundamental, en la que podemos tener una
gran confianza... es que la gente está dispuesta, por regla general y en promedio,
a aumentar su consumo cuando aumenta su renta, pero en una cantidad menor».
Es decir, cuando una persona percibe un euro más, normalmente gasta una parte y
ahorra otra. Como vimos en el capítulo 11 cuando desarrollamos el aspa keynesiana,
la propensión marginal al consumo es fundamental en las recomendaciones de Keynes
para reducir un elevado nivel de paro. El poder de la política fiscal para influir
Comprender la conducta de los consumidores (c.16) / 639
en la economía –expresado por los multiplicadores de la política fiscal– proviene de
la influencia recíproca entre la renta y el consumo.
En segundo lugar, Keynes postuló que el cociente entre el consumo y la renta,
llamado propensión media al consumo, disminuye conforme aumenta la renta.
Creía que el ahorro era un lujo, por lo que suponía que los ricos ahorrarían una
proporción mayor de su renta que los pobres. Aunque el postulado de que la propensión
media al consumo disminuye conforme aumenta la renta no es esencial
en el análisis de Keynes, se convirtió en un elemento fundamental del análisis
económico keynesiano de los primeros tiempos.
En tercer lugar, Keynes pensaba que la renta era el principal determinante del
consumo y que el tipo de interés no desempeña un papel relevante. Esta conjetura
contrastaba claramente con la opinión de los economistas clásicos anteriores.
Estos sostenían que una subida del tipo de interés fomentaba el ahorro y reducía
los incentivos para consumir. Keynes admitía que el tipo de interés podía influir
teóricamente en el consumo. Sin embargo, señaló que «la principal conclusión
que sugiere la experiencia, en mi opinión, es la de que la influencia a corto plazo
del tipo de interés en el gasto individual a partir de una determinada renta es secundaria
y relativamente poco importante».
Figura 16.1. La función de consumo keynesiana. Esta figura representa gráficamente
una función de consumo que tiene las tres propiedades que Keynes
conjeturó. En primer lugar, la propensión marginal al consumo, c, se encuentra
entre cero y uno. En segundo lugar, la propensión media al consumo disminuye
conforme aumenta la renta. En tercer lugar, el consumo viene determinado por
la renta actual.
Nota: La propensión marginal al consumo, PMC, es la pendiente de la función de
consumo. La propensión media al consumo, PMeC = C/Y, es igual a la pendiente
de una línea trazada desde el origen hasta un punto de la función de consumo.
Consumo