Obra de teatro de tres escenas
Acto 1
– Narrador: Esta es una historia triste de invierno, todo comenzó en el día después
de la última gran nevada del año, aquella que permitiría a los niños jugar
libremente en ella sabiendo que todas sus creaciones permanecerían ahí durante
un par de semanas.
(Alex entra corriendo a escena)
– Alex: ¡Noé! ¡Noé! Ven a jugar en la nieve, ven hagamos un ángel en el piso como
en las películas.
(Noé entra corriendo a escena mientras que cierra completamente su abrigo)
– Noé: ¡Que frío hace!
– Alex: ¡Hagamos un hombre de nieve!
Acto 2
– Narrador: Y así los dos niños iniciaron con un juego lo que sería uno de los
milagros navideños más hermosos de la historia, al final crearían a un amigo
inolvidable.
(Noé y Alex están parados frente al Hombre de Nieve)
– Noé: Sólo le hace falta algo para que sepamos que es un niño.
– Alex: En el cuarto del abuelo hay un sombrero alto, voy a buscarlo.
(Alex corre y sale de escena)
– Noé: Ya casi estás listo, ahora los tres jugaremos guerras de bolas de nieve,
videojuegos, juegos de mesa y espero que seas listo para que nos ayudes con
nuestra tarea.
(Alex regresa)
– Alex: Aquí esta, yo se lo pongo.
(Alex le pone el sombrero al Hombre de Nieve, éste enseguida se sacude y asusta a
los niños, quienes lanzan un grito)
– Hombre de Nieve: Oh, no, no se asusten, yo soy su amigo.
– Noé: ¿Pero cómo es posible?
– Alex: ¿Estás vivo? ¡Pero si eres de nieve!
– Hombre de Nieve: Es gracias a este sombrero mágico, me ha regalado un alma.
– Noé: ¿Eres bueno en matemáticas?
– Alex (Mira a Noé): ¿Eh?
– Hombre de Nieve: Soy bueno en matemáticas, en los videojuegos y los juegos
de mesa.
– Noé: ¿Y en las guerras de bolas de nieve?
– Hombre de Nieve: ¡No, eso no! Mi pobre familia no debe ser lanzada de aquí
para allá, luego todos se enferman del estomago.
– Alex: Pero si la nieve no tiene estomago.
– Hombre de Nieve: Humm, cierto.
(El Hombre de Nieve toma de su cuerpo una bola de Nieve y se la avienta a uno de
los niños, enseguida comienzan jugar)
Acto 3
– Narrador: Los niños y su nuevo amigo jugaron felizmente durante las últimas
semanas de invierno, el tiempo pasó rápidamente sin que pudieran darse cuenta
que el sol comenzaba a sentirse más y más caliente con el paso de los días.
(El hombre de nieve está sentado abanicándose con su sombrero, Alex y Noé llegan
corriendo)
– Alex: Levántate, vamos a jugar.
– Noé: Ya no tenemos que usar suéteres ya no hace mucho frío.
– Hombre de Nieve: Niños tengo que hablar con ustedes, no me siento muy bien.
– Noé: ¿Qué tienes? ¿Estás resfriado?
– Hombre de Nieve: No, no es eso.
– Alex: Porque si quieres te podemos hacer una sopa caliente.
– Hombre de Nieve: Niños me estoy derritiendo.
– Noé: ¿Quieres que te metamos en el refrigerador?
– Hombre de Nieve: Es hora de que me vaya.
– Alex: ¿Irte? ¿A dónde?
– Hombre de Nieve: Humm no sé, donde haya nieve y niños que me necesiten.
– Noé: Nosotros te necesitamos.
– Hombre de Nieve: No se pongan tristes que aunque me vaya siempre estaré con
ustedes.
– Alex: ¿Cómo?
– Hombre de Nieve: Gracias a este sombrero mágico nunca tengo que dejarlos,
cada vez que quieran hablar conmigo, hablen dentro del sombrero y muy dentro
de ustedes sabrán que yo les estoy contestando.
(Los niños y el Hombre de Nieve se abrazan)
– Noé: Adiós, Hombre de Nieve.
– Hombre de Nieve: Nos vemos hasta la próxima navidad.
Fin