SOLUCIÒN DE CASOS
DANNA MENDEZ
DERECHO PENAL GENERAL II
DOCENTE: LORENA CABRERA
UNIVERSIDAD DEL ATLANTICO
BARRANQUILLA-2020
CASO 1
Fabio, hijo de Eduardo, es secuestrado por un grupo de narcotraficantes, quienes
exigen a éste último, a cambio de la liberación de su hijo, el transporte y la entrega
de un cargamento de distintas sustancias estupefacientes en la ciudad de Punta
del Este. Eduardo así lo hace, pero es detenido por Interpol al llegar al lugar
designado para la entrega.
CASO 2
Juan, médico neurocirujano en un hospital de la capital, tiene un hijo gravemente
enfermo del riñón, internado en dicha institución; si no obtiene un riñon para
trasplantárselo el joven morirá en cuestión de horas. Ante ésta situación, Juan
anestesia a un paciente que ha acudido a un hospital en una observación rutinaria,
le extrae un riñón y se lo trasplanta a su hijo, salvándole la vida.
SOLUCIÒN
CASO 1
En este caso Fabio el papá de Eduardo no debe responder penalmente ya que
está cobijado por el artículo 32 del código penal en el cual establece que bajo
insuperable coacción ajena no hay responsabilidad penal, tal como se presenta en
el caso de Eduardo.
La insuperable coacción ajena se origina en la acción de un tercero que constriñe
la voluntad de otro mediante violencia física o psíquica (o moral),en este caso los
secuestradores narcotraficante secuestraron a Eduardo para que Fabio cometiera
un delito impulsado por el miedo y la violencia psíquica, para que ejecutara un
comportamiento típico de acción o de omisión que sin tal sometimiento no
realizaría; en otras palabras, el sujeto activo no goza de las condiciones para
gobernar a plenitud su voluntad ya que su libre autonomía está dominada por la
compulsión del coaccionador.
En cada caso corresponde valorar si, observadas aquellas particularidades, el
sujeto que alega la coacción exculpante podía y debía contrarrestarla o evadirla
para eludir el comportamiento antijurídico que pretendía imponérsele, o si, por el
contrario, no le era exigible conducta distinta de la de someterse a la voluntad
ilícita del coaccionador; si lo primero, deberá responder penalmente de su acto; si
lo segundo, la responsabilidad desaparecerá por falta de culpabilidad
En mi opinión no se le debería atribuir ninguna responsabilidad ya que actuó
totalmente motivado por el miedo y estaba en riesgo la vida de su hijo.
CASO 2