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Las Arras

Las arras pueden tener tres finalidades: confirmar la conclusión del contrato (arras confirmatorias), establecer una garantía de cumplimiento (arras penales), o fijar una retribución para tener el derecho de retractarse del contrato preparatorio (arras de retractación). Las arras confirmatorias se imputan al precio o se devuelven en caso de cumplimiento. Las arras penales implican la pérdida o devolución doblada de las arras por la parte incumplidora. Las arras de retractación permiten a las partes desistirse
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Las Arras

Las arras pueden tener tres finalidades: confirmar la conclusión del contrato (arras confirmatorias), establecer una garantía de cumplimiento (arras penales), o fijar una retribución para tener el derecho de retractarse del contrato preparatorio (arras de retractación). Las arras confirmatorias se imputan al precio o se devuelven en caso de cumplimiento. Las arras penales implican la pérdida o devolución doblada de las arras por la parte incumplidora. Las arras de retractación permiten a las partes desistirse
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LAS ARRAS

1. INTRODUCCIÓN
En el Derecho Romano Clásico, eran solo confirmatorias y consistían
generalmente en la entrega de bienes de poco valor como confirmación del
compromiso y que este se encuentra pendiente de cumplimiento.
En la época de Justiniano la figura cobró otro sentido, pues se la toma como un
modo válido de liberarse de las obligaciones contractuales. En la actualidad esta
figura la conocemos como las arras penitenciales.
Con el concepto de arras entendemos que es la transmisión de dinero o de otros
objetos que al tiempo de la conclusión de un contrato entrega una de las partes a
la otra.
Las arras pueden perseguir una triple finalidad: a) confirmar la conclusión del
contrato que son las arras confirmatorias y las encontramos en el art. 1477); b)
establecer una garantía de cumplimiento del contrato, mediante la pérdida de las
arras o su devolución doblada en caso de incumplimiento, que son las arras
penales y las encontramos en el art. 1478; y c) fijar una retribución para tener el
derecho de retractarse del contrato preparatorio, mediante la pérdida de las arras
por quien las dio o la restitución doblada por quien la recibió, que son las llamadas
arras de retractación o arras penitenciales o de desistimiento en el art. 1480.
Nuestro Código Civil peruano de 1984 regula a las arras en dos títulos. Título XIII
(Arras confirmatorias) y Título XIV (Arras de retractación) no existiendo
propiamente un título específico para las “arras penales” pues estas en realidad
están comprendidas dentro de aquel título.
2. DESARROLLO
2.1. ARRAS CONIFRMATORIAS
Las arras confirmatorias las encontramos en el artículo 1477:
“La entrega de arras confirmatorias importa la conclusión del contrato.
En caso de cumplimiento, quien recibió las arras las devolverá o las
imputará sobre su crédito, según la naturaleza de la prestación”.
Estas arras son la reiteración de que las partes han concluido un contrato y en
muchos casos presentan un adelanto de la prestación cuya ejecución aún no se
ha materializado.
Las arras confirmatorias que forman parte del precio se imputan a éste, de
forma que representan el cumplimiento parcial de la obligación de la parte que
las dio. Mientras que las arras que tienen la función de señal, tienen carácter
de prueba, siempre terminarán por ser restituidas. Cuando las arras tengan una
naturaleza distinta al crédito de quien las recibió este deberá devolverlas.
“A” ha celebrado con “B” un contrato de compraventa de un departamento.
En una de las cláusulas se estipula que el precio se pagará en doce armadas y
que el vendedor “A” está recibiendo por concepto de arras confirmatorias 20,
000 soles. Se advierte por tanto que existe un contrato cuya ejecución todavía
no se ha producido y que la entrega de los 20, 000 soles solo está reafirmando
la voluntad ya formalizada de contratar, reforzándola. (Arias Schreiber Pezet,
2011, p. 298)
Las denominadas arras confirmatorias, en caso de cumplimiento de la
obligación, pasan a ser parte del precio total, y en caso de incumplimiento,
cabría pedir el cumplimiento del contrato o bien la resolución, en ambos casos
con la indemnización de daños y perjuicios si procede.
Así, en caso de cumplimiento de la obligación se imputa al precio, mientras
que si se trata de incumplimiento, no se puede imputar la indemnización al
concepto de arras, y es que los daños y perjuicios ocasionados a una parte, la
que recibió las arras, deben cuantificarse y justificarse, puede incluso que no
se hayan producido daños efectivos, por lo que bastará con la devolución de
la cantidad entregada que se iba a computar al total del precio. Y del mismo
modo, si quien entregó las arras es el que incumple, aún así tendrá derecho a
que se le devuelva la cantidad entregada, sin perjuicio de que proceda el pago
en concepto de indemnización por daños y perjuicios producidos por el
incumplimiento al mismo imputable. (Cremades García, 2015, pp. 299-300).

[Link] PENALES
En nuestro código encontramos las arras en el artículo 1478:
“Si la parte que hubiese entregado las arras no cumple la obligación
por causa imputable a ella, la otra parte puede dejar sin efecto el
contrato conservando las arras. Si quien no cumplió es la parte que las
ha recibido, la otra puede dejar sin efecto el contrato y exigir el doble
de las arras”.
Si se incumple el contrato, el efecto de las arras confirmatorias es perderlas o
devolverlas dobladas, según que el incumplimiento se deba a causa imputable
al que las entregó o al que las recibió. Es decir, las arras que en un principio
fueron confirmatorias devienen en penales. La pérdida o la devolución
doblada de las arras es una sanción civil para el contratante que ha incumplido
el contrato y evita a la parte perjudicada con el incumplimiento el tener que
recurrir necesariamente a jueces o árbitros demandado el cumplimiento o la
resolución del contrato, más la indemnización de daños, con los consiguientes
gastos y pérdida de tiempo. (Torres Vásquez, 2009, p. 40).
Las arras penales hacen alusión al incumplimiento efectuado por una de las
partes del contrato concluido. Si el contrato es incumplido por quien dio las
arras la otra puede conservarlas y resolver el contrato; en cambio, si el contrato
es incumplido por quien las recibió, este las devolverá dobladas teniendo la
otra parte la opción de resolver el contrato también.
[Link] DE RETRACTACIÓN
En nuestro código lo encontramos en el artículo 1480:
“La entrega de las arras de retractación sólo es válida en los contratos
preparatorios y concede a las partes el derecho de retractarse de ellos”.
El sentido de estas arras no está en reafirmar el valor del contrato, sino de
autorizar a resolverlo. El derecho de retractarse de una relación convencional
existente por cumplirse. Quien ejercita este pacto, se aparta así de su
obligación, sin que por ello incurra en una causal de incumplimiento no
justificado.
Veamos el siguiente ejemplo. “A” celebra con “B” un contrato de promesa de
arrendamiento (contrato preparatorio) de una casa, por el plazo forzoso de un
año. En una cláusula se establece que el primero podrá liberarse válidamente
de este compromiso preparatorio, para lo cual entrega a “B” la suma de 500
soles como arras de retractación. Si “A” ejecuta dicha cláusula y se desliga de
la promesa de contratar, “B” a su vez hará suyos los 500 soles. (Arias
Schreiber Pezet, 2011, p. 298)
Las arras de retractación no se entregan como seña de la celebración del
contrato, sino como retribución para que las partes adquieran el derecho de
desistirse del contrato preparatorio que han celebrado; constituyen el precio
que se paga para tener el derecho de retractarse, es decir, de separase
unilateralmente del contrato sin tener que dar explicaciones.
Las arras retractación atribuyen a las partes contratantes el derecho de
retractarse del contrato preparatorio que han celebrado; cualquiera de ellas
puede de retractarse, ilimitada y arbitrariamente, del contrato, prescindiendo
del comportamiento de la contraparte. (Torres Vásquez, 2009, p. 45)

3. CONCLUSIONES
Desde el derecho romano hablar de arras involucraba la entrega de un bien
material o de dinero. Cuando la entrega de arras (o sea estos bienes materiales o
dinero) se hacía con miras al cumplimiento del contrato o sea de confirmarlo
recibían el nombre de “arras confirmatorias”. En cambio, cuando la entrega de las
arras se hacía con el objetivo de apartarse del contrato posteriormente, o sea de
resolverlo, recibían el nombre de “arras penitenciales”.
Las arras confirmatorias son aquellos bienes físicos o dinero que da una de las
partes de la relación contractual para la conclusión del mismo. En caso de
cumplimiento del contrato quien las recibió podrá o bien devolverlas o imputarlas
a su crédito. No obstante, cuando las arras tengan una naturaleza distinta al crédito
de quien las recibió este deberá devolverlas.
Las arras penales hacen alusión al incumplimiento efectuado por una de las partes
del contrato concluido. Si el contrato es incumplido por quien dio las arras la otra
puede conservarlas y resolver el contrato; en cambio, si el contrato es incumplido
por quien las recibió, este las devolverá dobladas teniendo la otra parte la opción
de resolver el contrato también.
Las arras de retractación son derecho que tienen las partes que celebraron un
contrato preparatorio de desistirse del mismo previa entrega de un bien físico o de
dinero.
4. BIBLIOGRAFÍA
ARIAS SCHREIBER PEZET, Max (2011). Exégesis del Código Civil peruano
de 1984. Contratos Parte General. Tomo I, Lima: Normas legales.
TORRES VÁSQUEZ, Aníbal (2009). “Las arras”. En: Iures Omnes, Nueva
Época, Revista de la Corte Superior de Justicia de Arequipa, vol. XI, n. 2,
Arequipa: Corte Superior de Justicia de Arequipa, pp. 31-52.

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