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Genes y Herencia en el Genoma Humano

1) El documento habla sobre los genes, el genoma humano y la herencia. Describe los genes como unidades de ADN que contienen información genética y determinan las proteínas. 2) Explica que el genoma humano contiene aproximadamente 80,000 genes en 23 pares de cromosomas, y que la información genética puede revelar las enfermedades que una persona puede desarrollar. 3) Discute la herencia y cómo características como el color de ojos se transmiten de generación en generación a través de los genes dominantes y recesivos

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Genes y Herencia en el Genoma Humano

1) El documento habla sobre los genes, el genoma humano y la herencia. Describe los genes como unidades de ADN que contienen información genética y determinan las proteínas. 2) Explica que el genoma humano contiene aproximadamente 80,000 genes en 23 pares de cromosomas, y que la información genética puede revelar las enfermedades que una persona puede desarrollar. 3) Discute la herencia y cómo características como el color de ojos se transmiten de generación en generación a través de los genes dominantes y recesivos

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UNIVERSIDAD ANDINA NESTOR CACERES VELASQUEZ

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD ESCUELA PROFESIONAL


DE PSICOLOGIA

TRABAJO MONOGRAFICO:
“LOS GENES, GENOMA HUMANO Y HERENCIA “
DOCENTE:
Luz Mary Incahuanaco
INTEGRANTES:
GALVEZ PUNA, Jorge Luis
GUTIERREZ JUSTO, Lindy Lisbeth
FERNANDEZ FERNANDEZ, Yanther
SEMESTRE SECCION:
IV “C”

PUNO – PERU
2019
INTRODUCCION

En este trabajo hablaremos de los genes, genoma humano y la herencia El  trabajo está


realizado como una fuente más de consulta sobre uno de los grandes científicos de del
siglo XIX que contribuyó en gran medida en una de las ciencias más importares se hoy
en día y que dio pautas esenciales en la conformación de la genética misma
La genética es una disciplina biológica que ha adquirido gran importancia y relevancia
durante las últimas décadas del siglo XX. Es así como en nuestros días los
conocimientos que nacen de su desarrollo influyen en el desarrollo de otras disciplinas,
de la medicina y del avance tecnológico general, afectando incluso la calidad de vida y
los aspectos éticos del quehacer humano
Tras el estudio de las Leyes de Mendel se presentan los conceptos actuales básicos de
la genética mendeliana y algunos casos de herencia que constituyen excepciones a las
proporciones mendelianas

El Genoma Humano es el número total de cromosomas del cuerpo. Los cromosomas


contienen aproximadamente 80.000 genes, los responsables de la herencia. La
información contenida en los genes ha sido decodificada y permite a la ciencia conocer
mediante test genéticos, qué enfermedades podrá sufrir una persona en su vida.

La herencia  ha cautivado el interés del hombre a lo largo del tiempo. ¿Por qué los hijos
se parecen a sus padres o a sus abuelos? ¿Dónde se almacena
la información hereditaria? ¿Cuáles son los mecanismos por los que se transmiten
características, una el color de los ojos, de la piel, o del pelo?
Las respuestas a estas y a otras preguntas son el resultado del esfuerzo de hombres y
mujeres que, motivados por el deseo de investigar dieron los primeros pasos para
descifrar un asombroso código molecular que controle.
Es innegable que un animal bien alimentado frente a otro de nutrido tendrá una mayor
talla corporal, o que un niño que recibió durante su niñez mayor estimulación, posee la
un coeficiente intelectual mayor al de un niño que durante la misma etapa
de desarrollo no la recibió. Estos ejemplos dejan de manifiesto el importante papel
del ambiente en la expresión de las características hereditarias.
INDICE
INTRODUCCION...........................................................................................2
Genes............................................................................................................4
Epigenética:...............................................................................................5
Genoma humano..........................................................................................6
Genoma y genes:......................................................................................7
Splicing......................................................................................................8
Genotipo y fenotipo..................................................................................8
Genoma humano patrimonio de la humanidad......................................8
La herencia de la personalidad..................................................................9
Heredabilidad de la personalidad:...........................................................9
Influencia de la variación ambiental:.......................................................9
El temperamento se hereda:..................................................................11
El Talento se Hereda o se Adquiere:.....................................................12
Bibliografía.................................................................................................14
Genes

Los genes son las unidades de almacenamiento de información genética, segmentos de


ADN que contienen la información sobre cómo deben funcionar las células del
organismo.
Tienen elementos que indican de dónde a dónde se tiene que leer, y su contenido
determina la composición de las proteínas que se forman.
Se encuentran en los cromosomas, en el núcleo de las células.
Tenemos 23 pares de cromosomas (para formar cada par heredamos un cromosoma del
padre y otro de la madre), y de ellos, 22 pares son autosomoas y 1 par son cromosomas
sexuales (XX en el caso de las mujeres y XY en el de los hombres).
Los cromosomas contienen ADN altamente empaquetado.
El ADN de cada célula consta de 3.000 millones de bases nucleótidas (A-adenina, T-
timina, G-guanina, y C-citosina), que son las letras con las que se escribe la información
genética.
Todas nuestras células contienen dos copias completas de esta información genética,
una copia de origen paterno y otra copia de origen materno
El gen, como unidad que conserva datos genéticos, se encarga de transmitir
la herencia a los descendientes. El conjunto de genes pertenecientes a una misma
especie se define como genoma, mientras que la ciencia que lo analiza recibe el nombre
de genética
La tarea de los genes es muy compleja. Esta secuencia de ADN es imprescindible para
lograr que el ARN funcional pueda ser sintetizado. La transcripción genética produce
una molécula de ARN que luego se traduce en los ribosomas y genera una proteína.
Hay genes, sin embargo, que no son traducidos a proteínas y que cumplen otros roles
en forma de ARN.
Resulta interesante tener en cuenta que los genes que, por procesos de mutación o
reorganización, dejan ser funcionales, se denominan pseudogenes. Estos pueden
contribuir a la evolución de una especie ya que su ADN acepta mutaciones y puede
generar nuevas funciones.
Los organismos diploides poseen dos pares de cromosomas homólogos. Cada bloque
procede de uno de los progenitores. Además, cada par de cromosomas posee copias de
cada uno de los genes (es decir, una del progenitor y otra de la parte materna).
Los genes también inciden en el desarrollo de enfermedades. Una variación en su
secuencia puede provocar lo que se conoce como enfermedad genética, que
es hereditaria.
Para curar las enfermedades, la comunidad internacional trabaja en el Proyecto Genoma
Humano, que intenta determinar la secuencia de las bases químicas que forman
el ADN e identificar todos los genes del genoma del ser humano
Los genes están compuestos de ADN. Las hebras de ADN conforman parte de
los cromosomas. Los cromosomas tienen pares apareados de una copia de un gen
específico. El gen se presenta en la misma posición en cada cromosoma.
Los rasgos genéticos, como el color de los ojos, son dominantes o recesivos:

 Los rasgos dominantes son controlados por un gen en el par de cromosomas.


 Los rasgos recesivos requieren que ambos genes en el par de genes trabajen
juntos

Epigenética:
Existen mecanismos de control de la actividad de los genes que no afectan su
información o secuencia de bases, sino que modifican su encendido y apagado de una
forma más o menos estable.
Entendemos que un gen está encendido cuando se encuentra activa su transcripción y,
en consecuencia, la fabricación de la proteína correspondiente. Por el contrario, un gen
está apagado cuando no está siendo transcripto.
Un gen puede pasar de estar encendido a apagado y viceversa en distintos momentos
de la vida de una célula, en distintos tipos celulares del mismo individuo y en respuesta
a señales externas. Los mecanismos de control a los que nos referimos forman parte del
terreno de la epigenética e incluyen el agregado de grupos químicos a las bases del
ADN y/o a los aminoácidos de las histonas. Las histonas son proteínas que se asocian
al ADN de los genes. La asociación entre ADN e histonas es lo que se conoce
como cromatina, y la cromatina es el ingrediente principal de los cromosomas.
Depende de qué grupos químicos sean agregados por ciertas enzimas de la célula al
ADN o a las histonas de un gen dado, para determinar si ese gen va a estar apagado o
encendido. Por ejemplo, si el ADN de un gen dado está muy metilado, es muy probable
que ese gen permanezca apagado. Lo mismo puede pasar si ciertos aminoácidos de las
histonas están metilados, y lo opuesto si esos mismos aminoácidos están acetilados.
Las modificaciones epigenéticas de un gen dado pueden heredarse de una célula madre
a sus células hijas, de modo que las hijas no sólo hereden la información del gen
(secuencia de bases) sino el estado de expresión (encendido o apagado) de ese gen.
Esto tiene mucha importancia en garantizar que todas las células de un órgano ([Link]., el
hígado) no sólo tengan la misma información, sino también el mismo patrón de
expresión de sus genes y se encuentren diferenciadas de la misma manera. La
epigenética puede proveer entonces un nivel adicional de heredabilidad al de la
genética. No obstante, frente a la expectativa de que los fenómenos epigenéticos
expliquen un lamarckismo, es decir, una herencia de caracteres adquiridos
fenotípicamente, debemos considerar lo siguiente:

Los cambios epigenéticos forman parte de los cambios del ambiente. Si bien se ha
corroborado la herencia de cambios epigenéticos de una célula a sus hijas, en muy
pocos casos de plantas y en muchos menos de animales, se ha podido corroborar
herencia transgeneracional.
Cualquier herencia transgeneracional presunta de un cambio epigenético impone la
necesidad de que ese cambio ocurra en las células madres de las gametas. En este
sentido, sería difícil que un cambio epigenético del ADN de ciertas neuronas del cerebro
de un animal, que determinara un patrón de comportamiento, fuera transmitido a sus
hijos, ya que éste ocurre en células distintas y alejadas de las gametas.
Los cambios suelen revertirse si no persiste el estímulo externo que los generó. Es por
eso que se dice que la epigenética es un tipo de herencia “blanda” a diferencia de la
genética que sería una herencia “dura”.

Genoma humano

 Todos los organismos vivos estamos compuestos por células. La información genética
está contenida en el ADN (ácido desoxirribonucleico). Esta sustancia química es el
componente principal de los cromosomas del núcleo de las células. Las células del
cuerpo humano tienen 46 cromosomas, en realidad, 23 pares. De cada par, uno de los
cromosomas proviene del padre y el otro de la madre, y se dice que los dos
cromosomas de cada par son homólogos entre sí. La molécula de ADN está formada
por la repetición de unidades químicas menores llamadas bases.
Hay cuatro bases identificadas por las letras A, T, C y G, por adenina, timina, citosina y
guanina, respectivamente. Dos hebras de ADN se aparean para formar la estructura en
doble hélice descubierta por Watson y Crick en 1953. Las bases de cada hebra se
enfrentan o aparean con las bases de la otra, siguiendo siempre la misma regla: frente
a A sólo se ubica T y frente a C sólo se ubica G. Se dice que dos hebras que se aparean
según estas reglas son complementarias. Así, una hebra de secuencia T tendrá como
complementaria una hebra de secuencia. La complementariedad de bases permite que
el ADN se duplique fielmente. Para esto primero se separan las dos hebras y cada una
de ellas sirve de molde para fabricar, por medio de enzimas de la célula, otra
complementaria y así tener dos dobles hélices idénticas a la original, es decir, con la
misma secuencia, la misma información. Una vez duplicada, la información se transmite
equitativamente de una célula madre a sus dos células hijas a través de la mitosis, o
división celular. Otro tipo de división celular, llamada meiosis, ocurre en las células
madres de las gametas (espermatozoides en el hombre y óvulos en la mujer). En la
meiosis, se reduce a la mitad el número de cromosomas.
En los humanos, al igual que en la mayoría de los mamíferos, la información genética
contenida en los 23 cromosomas de una gameta (célula haploide) tiene
aproximadamente 3.300 millones de bases de longitud. Al poseer 46 cromosomas, el
resto de las células (llamadas diploides) tiene el doble. Cuando decimos que se ha
“secuenciado” el genoma humano, lo que queremos decir es que se ha determinado
experimentalmente cuál es el ordenamiento preciso de esos 3.300 millones de bases del
núcleo de una gameta humana. Todas las células de un organismo pluricelular, como
los humanos, tienen la misma información genética, porque todas ellas derivan, por
mitosis, de una única célula, el cigoto, que se forma por la fusión del espermatozoide
con el óvulo. Hay excepciones a esta regla: un tipo especial de células de la sangre, los
linfocitos, pierden una pequeña porción de ADN durante el desarrollo del individuo, como
parte de un programa que permite la adaptabilidad del sistema inmunitario.

Genoma y genes:
Llamamos genoma al conjunto de todo el ADN de una célula de una especie y los genes
que éste contiene. En sentido estricto, el genoma humano no sólo comprende al ADN
del núcleo sino también al de las mitocondrias que, aunque sólo tiene 16.000 bases de
longitud, es esencial para el funcionamiento celular. Los genes son segmentos de ADN
capaces de ser transcriptos –es decir, copiados– a una molécula de ARN (ácido
ribonucleico) con igual secuencia que el gen. Los genes no se encuentran yuxtapuestos
a lo largo de los cromosomas, sino más bien esparcidos y separados a grandes
distancias por secuencias de ADN intergénicas. Las regiones intergénicas constituyen el
70% del genoma, mientras que los genes representan sólo un 30%. Se estima que el
genoma humano tiene unos 20.000 genes. Estos genes codifican distintos tipos de ARN,
entre los que se encuentran los llamados ARNs mensajeros, que codifican a su vez
proteínas. Los otros ARNs, los que no son mensajeros, reciben el nombre genérico
de ARNs no codificantes: no son intermediarios entre el gen y la proteína sino que
cumplen funciones en sí mismos. Entre éstos están los ARNs ribosomales, de
transferencia, nucleares pequeños, los micro ARNs y las ribozimas. Por lo tanto, la
definición según la cual un gen es el segmento de ADN que codifica una proteína, no es
estrictamente correcta: muchos genes codifican proteínas, pero no todos. Cada uno de
los genes que codifican proteínas tiene regiones que estarán representadas en el ARN
mensajero maduro intercaladas por otras cuyas secuencias no estarán representadas
allí. Las primeras regiones se llaman exones, en tanto que las segundas son
los intrones. Mientras los intrones no son codificantes, la mayoría de los exones son las
regiones del genoma que codifican proteínas. Estas regiones constituyen sólo el 1,5%
del genoma.
Cada cromosoma tiene muchos genes, y la posición que ocupa cada gen a lo largo del
cromosoma se denomina locus (del latín, lugar). Cada gen tiene entonces su copia
homóloga en el locus equivalente del otro cromosoma del par. Cada una de las dos
copias del gen se llama alelo.
Digamos, entonces, que una célula humana tiene dos alelos para cada uno de sus
20.000 genes distintos. No todos los genes se expresan (es decir, se transcriben y se
traducen) al mismo tiempo y en el mismo lugar. En un tejido o tipo celular determinado
se expresa un subconjunto del conjunto de todos los genes. Uno de los puntos clave de
la regulación de la expresión de los genes, es el control de la transcripción. Este control
no sólo se ocupa de “encender” o “apagar” genes (efecto del todo o nada), sino también
de regular la cantidad de producto (ARN o proteína) de los genes “encendidos”.
Sorprendentemente, el 50% de nuestro genoma está formado por secuencias repetidas
en su mayoría de origen viral. Muchas de estas secuencias, mayormente localizadas en
regiones intergénicas y en intrones, corresponden a los llamados elementos móviles, o
transposones, segmentos de ADN "saltarines", es decir, que pueden duplicarse e
insertarse en otras regiones dentro del mismo genoma.

Splicing:
La enzima que transcribe cada gen fabrica un ARN precursor, llamado transcripto
primario, que copia tanto los exones como los intrones. Dentro del núcleo un sistema
enzimático elimina los intrones del transcripto primario y une sus exones entre sí.
Finalmente, el ARN mensajero maduro sin intrones abandona el núcleo y llega al
citoplasma donde el proceso de traducción, llevado a cabo por los ribosomas, permite
fabricar la proteína correspondiente. Un mismo gen puede dar muchas variantes de
proteína. El mecanismo se conoce como splicing alternativo, y consiste en que durante
el splicing algún exón, por ejemplo, pueda ser alternativamente incluido o excluido del
ARN mensajero maduro. Se estima que podría haber centenares de miles de proteínas
distintas codificadas por los 20.000 genes del genoma humano.

Genotipo y fenotipo:
Al conjunto de la información genética particular de un individuo lo llamamos genotipo. El
genotipo es esencialmente la secuencia de ADN. Todo aquello que “vemos” y que no es
secuencia de ADN es el fenotipo (del griego, fainein, visible). El fenotipo es tanto lo
macroscópico (forma, anatomía, fisiología, patología y comportamiento), como lo más
pequeño (histología, bioquímica y estructura molecular). El fenotipo siempre es el
resultado de la interacción de un determinado genotipo con un determinado ambiente, lo
cual se expresa con la fórmula:

FENOTIPO = GENOTIPO + AMBIENTE

Genoma humano patrimonio de la humanidad:


. El 11 de noviembre de 1997 la UNESCO aprobó unánimemente la Declaración
Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos. Define esta Declaración
que el genoma humano es la base de la unidad fundamentalmente de todos los
miembros de la familia humana y del reconocimiento de su dignidad intrínseca y su
diversidad. En sentido simbólico, el genoma humano es el patrimonio de la humanidad y
que cada individuo tiene derecho al respeto de su dignidad y derechos, cualesquiera que
sean sus características genéticas, respetándose el carácter único de cada uno y su
diversidad.
La herencia de la personalidad
Todos sabemos que cada individuo tiene una personalidad diferente. Sin embargo,
¿qué es lo que realmente contribuye a la individualidad? La personalidad tiene una
naturaleza muy compleja y enrevesada. Sí que se ha establecido que puede tener
implicaciones evolutivas importantes, pero la determinación de un método para probar
las bases genéticas de la personalidad ha demostrado ser difícil de realizar. Para evitar
confusiones, es importante establecer exactamente lo que significa “personalidad”. En
un contexto evolutivo, la personalidad de los animales es la expresión de las diferencias
repetibles en el comportamiento respecto a otros miembros de la población. Estas
diferencias pueden surgir por muchas influencias, tanto genéticas como ambientales. La
variación de la personalidad también incluye tanto las diferencias permanentes en la
personalidad (como una naturaleza agresiva o sumisa) y los efectos ambientales
temporales que alteran la expresión de la personalidad (como la agresión cuando se
provoca). Algunos científicos, como Ned Dochtermann y Andrew Sih, están trabajando
para determinar qué parte de la personalidad de un individuo se hereda a través del
tiempo, y las implicaciones evolutivas de la herencia de la personalidad.

Heredabilidad de la personalidad:
La heredabilidad de personalidad es difícil de calcular debido a que la repetibilidad y
heredabilidad deben estimarse en el mismo conjunto de datos. La repetibilidad se
refiere a qué probabilidad hay de que un cierto comportamiento sea repetido. Esto es
muy difícil de determinar sin la variación genética conocida de cada organismo dentro
de una población.
Dochtermann, después de muchos estudios, llegó a la conclusión de que, más o menos,
el 52% de la variación de la personalidad es a nivel genético aditivo; lo que significa que
más de la mitad de la variación vista en la personalidad tiene una base genética.
Además, estos resultados apoyan la idea de que los genes de la personalidad pueden
influir sustancialmente respuestas evolutivas. Sin embargo, cuando se evalúan
individualmente diferentes aspectos de la personalidad, los resultados cuentan una
historia ligeramente diferente. Según los datos, la variación en las conductas de
agresión y anti-depredación tienen el componente genético más fuerte, mientras que las
conductas de búsqueda de alimento y apareamiento muestran más variación, y por lo
tanto, una correlación genética menor. Estos resultados están limitados por el tamaño de
la muestra y se necesitan más investigaciones para investigar a fondo la influencia
genética sobre diferentes aspectos de la personalidad

Influencia de la variación ambiental:


Si miramos los resultados desde una perspectiva ligeramente diferente, los efectos
ambientales permanentes explican cerca del 48% de la variación de la personalidad.
Estos efectos ambientales permanentes incluyen efectos maternos, la epigenética y
los efectos ambientales a largo plazo. Un resultado interesante involucra cómo los
bucles de retroalimentación positivos entre la personalidad de un individuo y su
elección en el medio ambiente influyen en la persistencia de esa personalidad a través
del tiempo. Al observar cómo la personalidad determina el rango o función (nicho
social) en el grupo, los linajes que expresan constantemente la misma personalidad
tienen más probabilidades de mantener el mismo nicho social con el tiempo. Esto tiene
muchas implicaciones interesantes para los beneficios de la herencia de la
personalidad, el establecimiento de la cultura, y los impactos de la personalidad en la
diversidad.
Sorprendentemente, Dochtermann encontró que la heredabilidad de la conducta y la
personalidad difiere significativamente (14% a 52%, respectivamente). Esto nos
Muestra que la heredabilidad completa de la personalidad es significativamente
mayor que cualquier aspecto individual de la personalidad. ¿Pero qué es lo que hace
que la personalidad sea más heredable que el comportamiento? Dochtermann intenta
explicar que esta diferencia se produce como resultado de los efectos ambientales
temporales. Esto implica que los impactos a corto plazo reducen la heredabilidad de
la conducta, pero no la personalidad en su conjunto (como ya dijimos al principio del
artículo, los efectos ambientales temporales no se tienen en cuenta a la hora de
calcular la variabilidad fenotípica en el caso del estudio de la personalidad, porque no
influyen). Esto, hace que nos preguntemos acerca de la flexibilidad de la personalidad
en respuesta a cambios rápidos.
Como en la mayoría de los estudios, este tipo de trabajo tiende a inspirar más preguntas
que puede contestar. Sin embargo, gracias al trabajo y dedicación de Dochtermann y
compañía, están cada vez más cerca de responder a preguntas acerca de cómo y por
qué las personalidades influyen y limitan la evolución

¿La personalidad se hereda?

Al nacer, e incluso antes, ya desde la misma concepción, todo ser vivo cuenta con una
carga genética que va a determinar cómo será; esta carga genética se hereda de los
padres.  Así, el color de los ojos o el pelo, la estatura, la nariz o la estructura músculo-
esquelética son heredadas. Todas estas características conforman el biotipo, que, a su
vez, se corresponde a un psicotipo o conjunto de características psico-orgánicas.
Este aspecto exterior va a modular a corto o largo plazo la forma de ser de un individuo;
no es lo mismo ser alto, rubio, de ojos llamativos y francamente apuesto, que ser bajito,
gordinflón y con las piernas cortas. Genéticamente, también se transmiten ciertas
características que conforman la estructura de la personalidad; un ejemplo claro es la
inteligencia, ciertas aptitudes y algunas cualidades del temperamento.
Es frecuente escuchar frases como «la afición al deporte le viene de familia», «pinta tan
bien como su padre» o «todos los hermanos son tímidos». Algunas características no
son tanto una herencia genética como un producto del entrenamiento o del contagio.
Existe un complicado y sutil proceso de interacción biológico-ambiental que va
configurando diferentes personalidades y determinando en ellas la aparición de rasgos
peculiares. Ciertas características son consecuencia de un entrenamiento planeado por
los padres o los mismos educadores: el niño empieza a responsabilizarse del control de
sus esfínteres, de su vestimenta, de sus juguetes y recibe gratificaciones o frustraciones
del exterior según sus éxitos o sus fracasos. Esto va modulando su personalidad.
El contagio de los rasgos de la personalidad es algo innegable. El hogar, las relaciones y
el ambiente familiares dirigen a esa personalidad infantil en proceso de maduración
hacia uno u otro sentido; unos padres que no demuestren afecto pueden provocar el
desarrollo de rasgos de introversión; un niño que se sienta valorado dentro de su propia
familia, en cambio, se convertirá seguramente en un adulto seguro de sí mismo. Si el
ambiente familiar se caracteriza por el equilibrio, la confianza mutua, el respeto entre
todos los miembros del grupo y la suficiente seguridad económica y emocional, la
personalidad del niño se moldeará de forma más armónica que si crece en un ambiente
de celos, desavenencias, inseguridad económica o con los padres separados.
La posición del niño entre los hermanos, el colegio y la escolarización en general, la
influencia de la comunidad y las normas culturales influyen de forma determinante en la
personalidad. No es lo mismo ser el mayor que el último de los hijos, ir mal en el colegio
y ser «el burro de la clase» que ocupar siempre los primeros puestos. De igual forma
influyen la raza, el sexo, el lugar de nacimiento, el nivel social o las influencias culturales
que va a tener el niño. En resumen, la personalidad tiene una elevada proporción de
elementos heredados genéticamente y otros que, si no heredados, sí son transmitidos
por los padres, ya sea por contagio o por educación. Así pues, los padres y el ambiente
que ellos crean en el hogar y los estímulos que provoquen en sus hijos van a ser los
determinantes de su personalidad

El temperamento se hereda:

Cuando nace un bebé, toda la familia le busca parecidos: “Tiene los ojos del papá”, la
barba del abuelo paterno y el color de pelo como la abuela materna”. Cuando en
realidad el pobre chiquito está todavía hinchado y peludo. Algún pariente puede
mencionar: “Llora fuerte, sacó los pulmones de su tío el tenor”. Pocos imaginan que en
ese pequeño cuerpecito viene una herencia más clara, que se hará evidente muy pronto:
El temperamento de alguno de sus padres
Sí, el temperamento se hereda y se debe a procesos fisiológicos del sistema linfático,
así como a la acción endócrina de ciertas hormonas.
El temperamento es esa parte instintiva que hace que tu bebé reaccione de una u otra
manera, es aquella forma de “querer brusco” o “querer suavecito” que nadie
aparentemente le enseñó al niño y que se parece mucho a alguien de la familia.
Tiene mucho que ver con la habilidad para adaptarse, el estado de ánimo, es decir, ser
“intenso” o “relajado”, ser “acelerado” o “pasivo”, porque se relaciona directamente con
el sistema nervioso.
“Entonces, -te preguntarás- ¿ya venimos programados desde el nacimiento?, ¿mi bebé
va a salir con el mal genio de mi suegra?
No te asustes, cuando tú niño o niña entra en contacto con su entorno, empieza a formar
su carácter, es decir, el componente que se ve fuertemente influido por el ambiente, la
cultura, la educación que le darás a ese niño. El carácter tiene que ver con el estilo
familiar, los amigos y el colegio.
Parte del carácter tiene que ver con la voluntad y la seguridad para controlar nuestro
temperamento y así tener conductas que acepte la sociedad .
¿Para qué nos sirve saber todo esto?
Si aceptamos que hay una parte hereditaria en nuestros hijos, dejaremos de pelearnos
con
su estilo personal y podremos entender que reciban las cosas de diferente manera.
Algo muy importante es aclarar que no existen temperamentos “buenos” o “malos”, sino
que los padres damos esa clasificación en función de los “problemas” que nos generan
con los hijos.
Si acepto que mi niño es “sensible” y no me peleo con esa característica para hacerlo
duro y agresivo, como yo creo que debe ser, descubriré a un ser humano maravilloso
que podrá potenciar su temperamento para adaptarse al mundo a su manera y ser feliz.
Si tengo una niña intensa, acelerada y brusca debo aceptar que exprese su feminidad
de esa manera, en vez de tratar de hacerla como yo considero que “deben ser las
niñas”.
Lo anterior no quiere decir que no les regañemos si hacen algo incorrecto, sólo que no
podemos obligar a que reaccionen al regaño de una u otra forma.
Muchas veces nos vemos reflejados en los hijos y no siempre en cosas que nos gustan
de nuestro temperamento; pero esa puede ser una buena oportunidad para crecer como
familia. Hay que empezar aceptando la herencia genética que traemos, tanto nuestro
temperamento como reconciliarnos con esa nariz o ese cuerpo que heredamos y no nos
gustó. Usando nuestro carácter podremos moldear todo esto y crear una personalidad
adecuada

El Talento se Hereda o se Adquiere:


Se nace con el talento o se adquiere en la vida. Hay estudios y durante muchos años se
ha dicho que la base del talento es esencialmente una cualidad innata, es decir, que
viene predeterminada genéticamente y que ese talento innato determinará el futuro de la
persona.
Pero, recientemente han aparecido estudios científicos que cuestionan esta idea de la
influencia de la herencia genética e indican que el desarrollo del talento se alcanza
según las facilidades que tenga para estudiar, también se logra con el esfuerzo, la
constancia, el sacrificio, y teniendo un buen entorno familiar y compañeros.

Esto quiere decir que el talento es un proceso, es decir, no es algo que se recibe o se
hereda, es una capacidad que se aprende en el tiempo.

Pero es cierto que la genética aporta ciertas ventajas y desventajas para realizar alguna
actividad en especial, hay que reconocer que a ciertas personas se le facilitan ciertas
tareas, como pueden ser las matemáticas, la música, el deporte, la medicina, la
investigación, lo tecnológico, entre otras.

Por ejemplo; la familia Bernoulli produjo muchos artistas y científicos notables, en


particular un gran número de matemáticos famosos del siglo XVIII .
Bibliografía

 CECTE (Comité Nacional de Ética en Ciencia y Tecnología de Argentina).


Informes sobre "Confidencialidad de los datos genéticos", "Recomendaciones
sobre la Resolución “Privacidad genética y no discriminación” de la UNESCO".
Disponible en [Link]

 KORNBLIHTT, A. (2015). La humanidad del genoma. Buenos Aires: Siglo XXI.


 PURROY, J. (2001). La era del genoma. Barcelona: Salvat ciencia.
 SULSTON, J. - FERRY, G. (2003). El hilo común de la humanidad. Madrid: Siglo
XXI.

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