SENTENCIA No.
: 366/2016 FREIDA ERICA MOLINA ANTEQUERA
JUICIO No.: 000031-0767-2012LB
VOTO No.: 366/2016 ALFONSO ADOLFO MUÑOZ HER NANDEZ
TRIBUNAL NACIONAL LABORAL DE APELACIÓN . Managua,
veintinueve de marzo del dos mil dieciséis. Las doce y cincuenta y
cinco minutos de la tarde. VISTOS RESULTAS: Ante el Juzgado
Local Único Corinto y Laboral por Ministerio de Ley, compareció la
Señora FREIDA ERICA MOLINA ANTEQUERA, presentando demanda
con acción de pago de prestaciones sociales, e indemnización del art.
45 C.T. en contra de los Señores ALFONSO ADOLFO MUÑOZ
HERNANDEZ y PATRICI A AURELI A SOMARRIBA, quienes
comparecieron a contestar demand a oponiendo excepciones de falta
de acción e ilegitimidad de personería, última que fue declarada sin
lugar, continuándose con la tramitación de la causa principal, la que
una vez transcurrida en todas y cada una de sus etapas, fue resuelta
por el Juzgado A Quo mediante Sentencia Definitiva de las ocho y
treinta minutos de la mañana del doce de diciembre del año dos mil
trece, en la cual declara sin lugar la demanda. No estando conforme
la parte actora con la referida resolución, interpuso recurso de
apelación, el cual admitido y tramitado, se remitieron las diligencias
llegando a conocimiento de este Tribunal Nacional y siendo el caso
de resolver; SE CONSIDERA: I.- SINTESIS DE LOS AGRAVIOS
EXPRES ADOS POR LA P ARTE APELANTE : Este Tribunal Nacional
procederá en virtud del recurso de apelación interpuesto, a revisar el
proceso en los puntos de la resolución que causen agravio a la parte
apelante. En tal sentido al revisar los agravios expuestos por la
Señora FREIDA ERICA MOLINA ANTEQUERA, nos encontramos con
que en resumen se agravia porque considera que contrario a lo
afirmado por el Juzgado A Quo en el numeral II de las
consideraciones de la Sentencia recurrida, en la demanda sí se
detalló el salario diario y mensual recibido, habiendo sido contestes
los testigos en cuanto a demostrar la relación de trabajo,
identificación del empleador, cargo desempeñado y horario.
Impugnando la recurrente la afirmación hecha por el Juzgado A quo
en cuanto a que la constancia de trabajo que rola en el expediente no
concuerda con la fecha de existencia de relación de trabajo señalada
en la demanda, pues a consideración de la quejosa, tal prueba
resulta ser clara para demostrar la existencia de trabajo durante
muchos años, pidiendo la parte apelante que al no haberse
demostrado por la parte demandada que haya cumplido con los pagos
de las prestaciones sociales e indemnización reclamada, se presuma
que los mismos no han sido satisfechos, solicitando que se revoque
la sentencia recurrida. II.- DE LA EXISTENCI A DE LA RELACIÓN
LABORAL Y LAS CONSECUENCI AS LEG ALES DE LA MISMA CON
FORMA ESPECIAL DE CÁLCULO DE PRESTACIONES E
INDEMNIZACIÓN. Antes de iniciar al estudio del presente caso, este
Tribunal considera aclarar que la resolución del mismo se hará según
lo establecido en el Libro Segu ndo de la Ley 185 “Código del Trabajo”
por haber iniciado su tramitación en fecha anterior a la entrada en
vigencia de la Ley 815 “Código Procesal del Trabajo y de la
Seguridad Social” que en su A rt. 163 establece en su parte
conducentes: “…Al entrar en vigencia, las causas iniciadas al amparo
del Libro Segundo de la Ley No. 185, Código del Trabajo, concluirán
su sustanciación bajo esos términos…” Aclarado lo anterior y
pasando al análisis de lo ocurrido en primera instancia, este Tribunal
Nacional toma no ta que la parte actora afirmó en su demanda visible
a Folios 1-2, haber sido contratado por los Señores ALFONSO
ADOLFO MUÑOZ HERNANDEZ y PATRICIA AURELIA SOMARRIBA,
en su calidad de propietarios de la DISCOTEQUE CENTAURO, para
laborar como responsable de c ocina, habiendo iniciado labores desde
el trece de agosto del año dos mil cuatro hasta el día nueve de junio
del año dos mil doce, fecha en la que fue despedida de manera
verbal. La actora relata en su demanda que laboraba entre los días
viernes y sábado, devengando un salario diario de QUINIENTOS
SESENTA CORDOBAS que al final acumulaba un total de CUATRO
MIL QUINIENTOS SESENTA CORDOBAS como salario promedio por
los ocho días laborados en el mes. Lo cual da claramente a este
Tribunal que la demandante no la boraba diariamente, según lo
afirmó.- Llegada la oportunidad procesal de la parte demandada de
contestar la demanda, encontramos que en dicho escrito visible a
Folios 5 al 7, la parte demandada hizo las siguientes afirmaciones:
“…cabe destacar que la actor a, era llamada inicialmente para el
desarrollo de actividades especiales u ocasionales, pero como
ayudante de cocina y en su momento se le contrató como cocinera y
no como responsable de cocina, por tanto jamás se configuró la
institución de la relación j urídica laboral entre la actora y los
suscritos…” Luego al momento de negar el salario señalado se
afirmó: “…queda en evidencia una vez más por confesión expresa de
la señora FREIDA ERICA MOLINA ANTEQUERA, que ella se
desempeñaba para la atención de Evento s Especiales, por día u
ocasionales y una ve z concluido el mismo se le pagaba por los
servicios prestados excluyendo en tal circunstancia cualquiera de los
presupuestos de la configuración de la relación laboral….” al negar el
despido se afirmó: “…es menester hacer de su conocimiento que la
actora, mientras cubría un turno por servicios profesionales, de
manera intempestiva decidió alejarse del local, sin que ello se
considerase un despido, pues ella nunca fue una trabajadora, en
vista que solo cubría event os u ocasionales especiales que prestaba
sus servicios y se le enteraban las retribuciones por cada día a razón
de Treinta córdobas (C$ 30.00) la hora, cantidad que variaba en
relación a la duración de la prestación del servicio y en vista que no
existían una jornada determinada, en consecuencia de no existir una
relación, los honorarios pagados a la Señora FREIDA ERICA MOLINA
ANTEQUERA oscilaban entre los Doscientos Cincuenta (C$ 250.00) a
Doscientos Córdobas (C$200.00) por día, de la misma forma….” ; De
tal forma, que los extractos anteriores dejan al descubierto que
efectivamente la parte demandada aun cuando reconoce el tipo de
servicio prestado por la actora a favor de la DISCOTEQUE EL
CENTAURO, le resta características laborales a la misma aduciendo
que el tipo de relación es de servicios ocasionales, punto en el cual
concuerda la demanda, al haberse afirmado en la misma que
únicamente se laboraban viernes y sábado para acumular ocho días
de labores mensuales, pero además la demandada alegó que se
trataba de la prestación de servicio profesional. No obstante, al
revisar la prueba traída a juicio, encontramos con que fue únicamente
la parte actora quien ofreció pruebas en su favor y no la parte
demandada, quien estaba obligada a demostrar la forma en la qu e
ocurrió la terminación de la relación laboral, el salario que afirmó
pagar únicamente por hasta por la cantidad que oscilaba entre los
DOSCIENTOS Y DOSCIENTOS CINCUENTA CORDOBAS (C$200.00 -
C$ 250.00) por día, a diferencia de lo afirmado por la parte act ora
quien reconoció que se le pagaban QUINIENTOS SETENTA
CORDOBAS (C$ 570.00) por cada día de trabajo, para un total
mensual equivalente a CUATRO MIL QUINIENTOS SESENTA
CORDOBAS (C$ 4,560.00) por ocho días laborados en el mes,
cantidad con la cual se deber án tasar los cálculos de las
prestaciones. Ahora bien tampoco la parte demandada demostró que
el cargo que la actora desempeño era distinto al de Responsable de
Cocina, que se afirmó en la demanda, faltando pues a su
responsabilidad probatoria de forma abs oluta, según las voces de los
Artos. 1079. “La obligación de producir prueba corresponde al actor;
si no probare, será absuelto el reo, más, si éste afirmare alguna
cosa, tiene la obligación de probarlo” y Arto. 1080.- El que niegue no
tiene la obligación de probar, a no ser que la negativa contenga
afirmación” normas que jurídicamente resultan posible aplicar al
presente caso conforme las disposiciones legales estatuidas en el
Art. 404 C.T. Estima este Tribunal Nacional, que la falta de
cumplimiento de las afirmaciones de los demandados, sumado a la
Constancia de Trabajo que estos extendieron y firmaron que se
encuentra visible a Folio 15, y que luego de traída a juicio no
impugnaron, se demuestra claramente la existencia de una relación
de trabajo en los términos dichos por la parte actora, siendo ya
sobrancero entrar a hacer consideraciones respecto a la prueba
testifical cuya finalidad ya se encontraba acreditada con la prueba
referida. Dado el tipo de relación laboral desempeñada por la
trabajadora dema ndante en el caso sub -judice, considerando que la
jornada laboral se desarrollaba en jornadas discontinuas de dos
veces por semanas, las prestaciones sociales reclamadas resultan
ser plenamente procedentes una vez que fue determinada la
existencia de relac ión laboral que en todo momento negó la parte
demandada, sin embargo a como ya se falló en un caso similar por
este Tribunal Nacional Laboral, en: SENTENCI A No. 633/2012 de las
once y treinta y cinco cuarenta minutos de la mañana del tres de
diciembre del año dos mil doce en la que se dijo: “…SE CONSIDERA:
…V. EN LO QUE HACE AL SALARIO DE LA TRABAJADORA, PARA
EFECTOS DEL PAGO DE SUS PRESTACIONES Y DE SUS
SALARIOS CAÍDOS: Entrando ahora a analizar los agravios de
demandado, encontramos que éste alega que la trabajadora no laboró
de forma “continua”, al hacerlo únicamente los días sábados. Sin
mayores preámbulos, encontramos que la misma actora expresó en
su demanda, que solamente laboraba un día a la semana, y
solamente 6.5 horas en ese periodo. De manera que en base al
Principio Fundamental Numeral XIII del Título Preliminar del Código
del Trabajo, no puede ordenarse pagos a favor del trabajador como si
trabajase el mes completo cuando no lo fue así, de manera que no
llegó a acumular en cada mes laborado, el total de 2.5 días de
vacaciones y decimo tercer mes. En todo caso, lo que cabe es pagar
las prestaciones sociales de manera proporcional al tiempo laborado
efectivamente y en base al salario devengado en la realidad, que fue
el demostrado en los folios 39 al 69 del expediente. Y en tal sentido,
la Comisión Nacional del Salario Mínimo, establece que el salario
mínimo se fija por mes, por día y por hora, pues el trabajador
devenga el salario mínimo en cada periodo que llega a laborar, por lo
que la actora evi dentemente al trabajar solamente un día a la
semana, y seis horas y media en ese mismo periodo, devengó un
salario superior al mínimo en lo que corresponde a dicho periodo,
obviamente condicionado por la modalidad de la contratación y del
tipo de trabajo d esempeñado como “profesor horario”, debiendo
pagársele las prestaciones a la trabajadora, en base al salario
pactado, que según la demanda asciende a la cantidad de un mil
seiscientos sesenta y nueve córdobas netos (C$ 1,669.00). Ahora
bien, dentro del período laborado, que va del treinta y uno de marzo
del dos mil siete, al tres de octubre del dos mil nueve, la trabajadora
laboró 124 sábados, lo cual fue expuesto por el Jue z A -quo
atinadamente, y no fue impugnado por la parte demandada, cuyo
número de sábados equivalen al pago de cuatro meses
proporcionales, en concepto de Vacaciones y Décimo Tercer Mes;
pagos que serán detallados en la parte resolutiva de la presente
sentencia, accediéndose a este agravio. De igual forma, y por las
ra zones antes expuestas, los salarios caídos de la acción de
Reintegro, deberán ser cancelados en base al salario que asciende a
la cantidad de un mil seiscientos sesenta y nueve córdobas netos (C$
1,669.00), todo lo cual será expuesto en la parte resolutiva de la
presente sentencia.” Consideramos pues que dadas las similitudes y
particularidades del caso referido con el de autos, no cabe duda que
las prestaciones del caso sub -judice no pueden ser pagadas de
manera ordinaria a como se pagan a todo trabajador puesto que al no
laborarse jornadas continuas de cuarenta y ocho horas semanales,
mensualmente, los actores no pueden devengar el equivalente a dos
punto cinco días (2.5) mensuales en concepto de prestaciones
ordinarias de vacaciones y decimotercer mes, sino de manera
proporcional a esta. En tal sentido, dadas las particularidades del
caso sub -judice, pasamos entonces a explicar la forma en la que
debe ser calculadas dichas prestaciones en el presente caso. Como
ya hemos reafirmado la trabajadora del caso sub -judice laboraba
dieciséis horas semanales, es decir que únicamente prestaban sus
servicios en dos días de trabajo por semana, lo cual indica que esta
trabajadora para acumular cuarenta y ocho horas de trabajo, tenía
que laborar tres semanas, de tal manera que al tener el añ o
cincuenta y dos semanas, y esta trabajadora desempeñaba un tercio
anual de la jornada ordinaria, entonces en lo que un trabajador con
jornadas continuas laboraba un año completo y acumulaba treinta
días al año en concepto de vacaciones y decimotercer mes , la aquí
demandante y recurrente, en un año únicamente laboraba en realidad
cuatro punto tres meses (4.3) y en ese periodo solamente
acumulaban diez coma ochenta y tres (10.83) días de vacaciones y
decimotercer mes anualmente, es decir solamente punto nov enta
(0.90) mensual y punto cero tres (0.03) diario, factores estos con lo
que se va a efectuar el cálculo de las prestaciones a ordenarse a
pagar por el último año laborado. Ahora bien, tomando como
referencia los factores descritos, y que según constancia de trabajo,
visible a Folio 15, el periodo de duración de la relación laboral ocurrió
desde el trece de agosto del año dos mil cuatro hasta el día
veintiocho de febrero del año dos mil once, es decir un periodo total
de seis años, seis meses y trece días , así como la disposición del
Art. 45 C.T., debe considerarse que la demandante tiene derecho a la
indemnización conforme a los siguientes factores DIEZ PUNTO
OCHENTA Y TRES DIAS (10.83) ANUALMENTE, para los primeros
tres años de trabajo y luego SIETE PUNT O VEINTIDOS DIAS
ANUALES, a partir del cuarto año de trabajo, produciéndose un total
de días en concepto de Indemnización del Art. 45 C.T. para el
presente caso hasta por el equivalente a CINCUENTA Y CUATRO
CORDOBAS CON 66/100 (54.66). En tal sentido, la c antidad de días
acumulados por el periodo de la relación laboral resulta ser el de
CINCUENTA Y CUATRO PUNTO SESENTA Y CINCO DIAS que
deberán ser multiplicados por el Salario Diario de QUINIENTOS
SETENTA CORDOBAS (C$ 570.00). Ahora bien encontrándonos
procedente el pago del decimotercer mes que nunca les fue
reconocido a la demandante, dado dicho incumplimiento debe de
calcularse y ordenarse a pagar también la multa por no pago del
decimotercer mes estatuida en la parte in fine del arto. 95 C.T. - que
reza: El décimo-tercer mes deberá ser pagado dentro de los primeros
diez días del mes de diciembre de cada año, o dentro de los primeros
diez días después de terminado el contrato de trabajo. En caso de no
hacerlo el empleador pagará al trabajador una indemniza ción
equivalente al valor de un día de trabajo por cada día de retraso” con
la limitante del arto. 2002 C. que reza: “…Cuando sólo se reclame
la pena, ésta no puede exceder en valor ni en cuantía a la
obligación principal; y en los casos en que es posible el reclamo
principal y de la pena conjuntamente, la pena NO PUEDE
EXCEDER DE LA CUARTA PARTE DE AQUEL …”, lo que indica que
por el total del decimotercer mes que corresponda, adicionalmente se
le reconocerá un veinticinco por ciento en concepto de multa po r no
pago del decimotercer mes en tiempo. Así las cosas, debe admitirse
el recurso de apelación interpuesto por la parte actora, declarándose
con lugar el mismo, y ordenando la procedencia parcial de los
reclamos de la demanda en los siguientes términos; T REINTA Y UN
MIL CIENTO CINCUENTA Y SEIS CORDOBAS CON 20/100 (C$
31,156.2) en concepto de Indemnización conforme al Art. 45 C.T. por
CINCUENTA Y CUATRO PUNTO SESENTA Y CINCO DIAS
acumulados; 2. - SEIS MIL CIENTO SETENTA Y TRES CORDOBAS
CON 10/100 (C$ 6,173.1 0) por el equivalente a DIEZ PUNTO
OCHENTA Y TRES (10.83) días acumulado en concepto de
vacaciones por el último año laborado; 3. - SEIS MIL CIENTO
SETENTA Y TRES CORDOBAS CON 10/100 (C$ 6,173.10) por el
equivalente a DIEZ PUNTO OCHENTA Y TRES (10.83) días
acumulado en concepto de Decimotercer mes por el último año
laborado y; 4.- UN MIL QUINIENTOS CUARENTA Y TRES
CORDOBAS CON 27/100 en concepto de multa por retraso en el pago
del decimotercer mes, para un TOTAL de CUARENTA Y CINCO MIL
CUARENTA Y CINCO CORD OBAS CON 67/100 (C$ 45,045.67), en
concepto de liquidación final por terminación de la relación laboral.
POR TANTO: En base a lo considerado, disposiciones legales citadas
y Arts. 129, 158, 159 Cn., Ley N° 755, Arts. 270, 271, 272 y 347 C.T.,
1 y 2 L.O.P.J., este Tribunal RESUELVE: 1. Ha lugar al Recurso de
Apelación interpuesto por la Señora FREIDA ERICA MOLINA
ANTEQUERA en contra de la Sentencia Definitiva de las ocho y
treinta minutos de la mañana del doce de diciembre del año dos mil
trece dictada por e l Juzgado Local Único Corinto, la cual SE
REVOCA. En consecuencia, ha lugar a la demanda laboral
presentada por la Señora FREIDA ERICA MOLINA ANTEQUERA en
contra de los Señores ALFONSO ADOLFO MUÑOZ HERNANDEZ y
PATRICIA AURELIA SOMARRIBA, con acción de pago de
prestaciones laborales, por lo que estos últimos deberán pagar a la
Señora FREIDA ERICA MOLINA ANTEQUERA, la cantidad total de
CUARENTA Y CINCO MIL CUARENTA Y CINCO CORDOBAS CON
67/100 (C$ 45,045.67), en concepto de indemnización del Art. 45
C.T., vacaciones, decimo tercer mes y multa por retraso en el pago
del decimotercer mes conforme al Art. 95 C.T., según el desglose de
la parte considerativa de la presente sentencia. 2. No hay costas.
Cópiese, notifíquese y con testimonio concertado de lo resuelto,
vuelvan las diligencias a su lugar de origen. LUIS MANUEL OSEJO
PINEDA.- ILEGIBLE, (OLGA ELVIRA BRENES MONCADA). - A.
GARCIA GARCIA.- ANA MARIA PEREIRA TERAN. - A. CUADRA N.-.-
PM CASTELLON CH. SRIO . Managua, treinta de marzo del dos mil
dieciséis.