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Estrés: Respuesta y Adaptación

Este documento presenta una biografía del autor. En 3 oraciones: El autor es licenciado en psicología por la UNAM y se ha especializado en psicofisiología. Ha realizado estudios de doctorado en neurociencias de la conducta y cuenta con certificaciones internacionales en neurofeedback. Actualmente es miembro de varias sociedades científicas y su línea de investigación se enfoca en la detección temprana de riesgo de deterioro cognitivo.
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Estrés: Respuesta y Adaptación

Este documento presenta una biografía del autor. En 3 oraciones: El autor es licenciado en psicología por la UNAM y se ha especializado en psicofisiología. Ha realizado estudios de doctorado en neurociencias de la conducta y cuenta con certificaciones internacionales en neurofeedback. Actualmente es miembro de varias sociedades científicas y su línea de investigación se enfoca en la detección temprana de riesgo de deterioro cognitivo.
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SOBRE MÍ

Soy licenciado en psicología por la Facultad de Psicología de la UNAM. Desde mi


formación profesional me he enfocado en especializarme en psicofisiología, una rama
poco conocida de la psicología, habiendo trabajado en el Programa de
Retroalimentación Biológica del Centro de Servicios Psicológicos “Dr. Guillermo
Dávila” de la UNAM. Desde entonces, he continuado el ejercicio profesional de la
psicofisiología clínica aplicando las técnicas de Bio y Neurofeedback en mi práctica
privada. Realicé mis estudios de Doctorado en Neurociencias de la Conducta en el
Instituto de Neurobiología de la UNAM y cuento con una certificación internacional en
Neurofeedback, así como un certificado nacional en Neuromodulación.

He impartido diversas charlas de divulgación sobre psicología


científica y neurociencias, así como cursos a nivel licenciatura y
maestría. Mi línea de investigación gira en torno a la detección
oportuna de riesgo de deterioro cognitivo y en el desarrollo de un
protocolo de neurofeedback que pueda prevenir o retrasar su
aparición.

Además, he participado como organizador y ponente en


diversos congresos de carácter nacional e internacional.

Actualmente, soy miembro de la mesa directiva de la


Sociedad Mexicana de Bio y Neurofeedback, miembro de la
International Society for Neuroregulation and Research. Y
miembro de la International Society of Sport Psychology.
Contenido

CAPITULO 1
¿Qué es el estrés?

CAPITULO 2
La Respuesta de Estrés: Los actores.

CAPITULO 3
Sistemas Nervioso y Endocrino: Los directores de la
película.

CAPITULO 4
Poniendo todo junto

UN COMENTARIO FINAL
CAPITULO 1
¿Qué es el estrés?

El estrés es un término
difícil de definir, incluso
entre los expertos.

El vocablo estrés se empezó a utilizar en el francés y posteriormente en el inglés


por allá del siglo XVI. Esta palabra fue derivada del latín strictus, que significa
"comprimido”, y se empleaba para denotar una fuerza que —aplicada a algún
objeto— puede, potencialmente, deformarlo. Sin embargo, no fue si no hasta
mediados del siglo pasado que se popularizó en los campos de la fisiología y la
psicología.

En 1939, Walter Canon, un reconocido fisiólogo, lo definió como una


perturbación de la homeostasis que induce una movilización de los recursos
energéticos del organismo para hacer frente a la amenaza; aunque rara vez utilizó
el término "estrés". Entonces, podemos hablar de dos componentes: (Fig. 1.1)

1) Un agente estresante, que puede ser cualquier estímulo (o anticipación del


mismo) que perturbe el equilibrio del organismo (e.g., un depredador).

2) Una respuesta de estrés, que serían todas las conductas y procesos que el
cuerpo debe llevar a cabo para restablecer ese equilibrio y sobrevivivir (e.g.,
huir).
Una vez definido este concepto, es importante aclarar que la respuesta de estrés es
ADAPTATIVA. Pero, Mauricio... ¿qué significa esto?

Una adaptación es una característica de algún ser vivo que se ha conservado a lo


largo de la evolución porque tiene un gran valor para la supervivencia de una
especie. Por ejemplo, el tono de piel de un grupo de personas es una adaptación al
ambiente geográfico en el que se han desarrolado. Entonces, cuando hablamos de
una respuesta adaptativa nos referimos a un conjunto de conductas y procesos que
permiten la supervivencia del individuo.

Fig. 1.1
Agente Estresante vs Respuesta de Estrés

La respuesta de estrés en los vertebrados implica, principalmente, la activación de


los músculos esqueléticos para llevar a cabo una reacción de lucha y/o huida.
Aunque más tarde se empezó a hablar también de la "inmovilización" o
"congelamiento" (del inglés freeze) como una respuesta alternativa que, en
ocasiones, puede resultar en mayores probabilidades de supervivencia. Así,
podemos hablar de una respuesta activa y una respuesta pasiva de estrés.
Vamos a poner un ejemplo: trasladémonos a la sabana africana, donde el organismo de
una leona se encuentra perturbado (estresado) por la falta de alimento (en este caso el
estímulo estresante, o el estresor, proviene del medio interno del organismo) y tiene que
movilizar todos sus recursos y reservas de energía para poder cazar. Por otro lado,
tenemos un antílope bebiendo tranquilamente en un abrevadero cercano. El antílope, al
percibir a la leona (aquí el estresor es externo), también tiene que echar a andar
mecanismos que le permitan huir de la cazadora. Ambos organismos están echando a
andar una respuesta de estrés: la leona una respuesta de lucha y el antílope una respuesta
de huída. Esta persecución no puede durar para siempre, eventualmente alguno de los
dos agotará su energía y hay do escenarios: 1) la leona cenará plácidamente un delicioso
antílope o 2) el antílope vivirá para contarlo. De cualquiera de las dos formas, el
organismo debe regresar a sus niveles de activación anteriores.

Fig. 1.2
Ejempo de un estresor crónico en la naturaleza.a

La respuesta de estrés no está diseñada para durar indefinidamente. Incluso en aquellos


organismos que enfrentan estresores relativamente largos o crónicos (por ejemplo, la
estación de sequía), llegará el punto en que el organismo no pueda mantener esta
respuesta por más tiempo (Fig. 1.2).
Hasta ahora he hablado de estresores naturales, depredadores y sequías, pero ¿qué
pasa con el ser humano actual? Difícilmente nos encontraremos huyendo de un
depredador y la tecnología actual permite hacer frente a cambios drásticos en el
ambiente. Sin embargo, hay cosas que nos preocupan: ¿cómo vamos a llegar al fin
de la quincena con el dinero disponible?, ¿qué pasará si tomo el camino corto por
la ruta menos segura?, ¿qué pasa si no llego a tiempo al trabajo debido al tráfico?...
¿Recuerdan que hablé de cómo la anticipación de un estímulo puede desatar la
respuesta de estrés por parte del individuo? Pues esto es justamente lo que causa
estrés en el mundo contemporáneo y -por desgracia- nuestro cuerpo no nació
sabiendo que viviría en un mundo de comodidades y tecnología, donde el trabajo
se lleva a cabo desde un escritorio.

Entonces, lo más natural es que nuestro cuerpo, al percibirse amenazado, eche a


andar los mismos mecanismos que echaría a andar si tuviera que huir de un
depredador.

PUNTOS CLAVE:
1. La respuesta de estrés es
necesaria y permite la
supervivencia.
2. Involucra, principalmente,
una respuesta de lucha o
huída.
3. El estrés psicológico
provoca la misma reacción.
CAPITULO 2
La Respuesta de Estrés:
Los actores.

Imagina por un momento que te encuentras frente al objeto de tus peores


pesadillas… Bueno, no te quiero hacer entrar en un ataque de pánico, pero
conoces la sensación: boca seca, manos sudorosas, un corazón acelerado… Todo
esto es consecuencia de emociones que sentimos cuyo objetivo es, básicamente,
salvarnos la vida. Conocemos esta emoción por el nombre de miedo o ansiedad,
pero ¿a qué se deben todos esos cambios que experimentamos en nuestro cuerpo?

Pues bien, en el momento en que nuestro cerebro percibe una amenaza (o


agente estresante) echa a andar mecanismos diseñados para salvarse: la
famosa respuesta de lucha o huida (o en algunos casos de inmovilización).
Para no alejarnos mucho del objetivo, quedémonos con las primeras, la
lucha y la huida. Si quieres conocer más sobre la respuesta de
congelamiento ante el estrés, da click en el siguiente botón. Éste te llevará a
un video donde te explico el tema. Te recomiendo esperar a que termines el
ebook para verlo.

VIDEO
Volviendo al tema, un individuo que necesita huir de un peligro inminente -como
puede ser una leona hambrienta- para salvar su vida, necesitará que todos los
sistemas de su cuerpo trabajen en conjunto para lograr el objetivo.

Nuestro cuerpo se compone de once


sistemas:

1. El sistema nervioso

2. El sistema endócrino

3. El sistema muscular

4. El sistema esquelético

5. El sistema cardiovascular

6. El sistema respiratorio

7. El sistema inmune

8. El sistema integumentario

9. El sistema digestivo

10. El sistema renal o urinario

11. El sistema reproductivo.

A continuación, una
. ilustración de los 11
sistemas del cuerpo y los
órganos que lo componen.
Para que la respuesta de estrés se lleve a cabo de manera correcta, estos once
sistemas deben trabajar en equipo, como actores en una película cuyo esfuerzo
conjunto deriva en una escena digna de un Óscar. Siguiendo esta analogía, el
sistema nervioso y el sistema endócrino fungen como los directores de la película,
guiando a los demás actores. Éstos dos llevan a cabo funciones tan complejas que
lo dejaremos para más adelante. Basta decir, por ahora, que los sentidos necesitan
agudizarse para poder llevar a cabo la respuesta de estrés correctamente.

Ahora, ¿qué pasa con los otros nueve sistemas? En los vertebrados, la respuesta de
estrés consiste, principalmente, en la activación de los grandes grupos
musculares, como los de las piernas y el tronco, ya que son éstos los que ayudarán
al individuo a huir del estímulo que amenaza su supervivencia.

Vamos a pensar en cuáles son los


principales combustibles del
organismo. ¿Ya saben? *La glucosa y
el oxígeno*. Por lo tanto, durante la
respuesta de estrés, todo el organismo
se enfocará en llevar estos combustibles
a los músculos que se ocuparán para la
huida. El sistema cardiovascular
aumentará la frecuencia cardiaca y el
sistema respiratorio aumentará la
frecuencia respiratoria. Para asegurar Usaremos como analogía la
que entre más oxígeno a la sangre y se filmación de una película. En
excrete de manera correcta el dióxido de este capítulo, hablamos de los
actores.
carbono, se deben de dilatar los
bronquios.
Además, la presión arterial aumentará para asegurar una correcta irrigación de
sangre a los músculos. Recordemos que el organismo se está preparando para
realizar una actividad intensa y que la mayoría de la energía empleada se
transforma en calor, por lo tanto, los mecanismos de enfriamiento deben
activarse. Lo anterior implica la secreción de sudor por parte de las glándulas
sudoríparas ubicadas en toda la piel.

Por otro lado, es probable que mientras


huimos de un depredador suframos
alguna herida. Una herida implica
pérdida de sangre y esto, a su vez,
implica un descenso de la presión
arterial. El cuerpo no puede darse el
lujo de perder la irrigación sanguínea,
especialmente en el cerebro y los
Fig. 2.1
Modelo de una molécula de glucosa músculos.

Uno de los principales sistemas reguladores de la presión arterial es el sistema


renal. Por ello, va a detener la producción de orina para mantener el volumen
sanguíneo en niveles adecuados. Producir orina implica la pérdida de agua y
minerales, por lo que se echarán a andar mecanismos antidiuréticos.

Mientras todos estos sistemas se encargan de mantener el suministro de energía


donde se requiere, habrá otros que deberán paralizarse, ya que no son
indispensables para el objetivo del organismo en ese momento: salvar su vida. Es
por ello que el sistema digestivo y el sistema reproductivo pararán su actividad.
Esto es lógico, si nos encontramos huyendo de una leona hambrienta, es
evidente que nuestra última prioridad va a ser pararnos por un “snack” o para
intentar “ligar”; eso se dejará para momentos más oportunos.
En el caso del sistema inmune ocurrirá algo curioso: la mayoría de sus
componentes también serán inhibidos ya que, si estamos huyendo, no es
importante gastar energía en combatir alguna infección; sin embargo, este
sistema cuenta con mecanismos no específicos que pueden hacer frente a
cualquier herida que se pueda sufrir en el camino… ¿ya saben de qué
mecanismos hablo? Hablo de la inflamación. Entonces, mientras que la
actividad de la mayor parte de este sistema se suprime, los mecanismos
inflamatorios se verán aumentados.

Hasta ahora he descrito, a grandes rasgos, la manera en que los once sistemas
del organismo trabajan en conjunto para que podamos sobrevivir. Pasaremos
a hablar de cómo los sistemas nervioso y endocrino logran “dirigir” a todos los
actores de la película para que la escena salga a la primera toma

Una pregunta Común:

¿Recuerdan que les dije que ante una situación


estresante se detiene la producción de orina y se
paraliza el sistema digestivo? Bueno, pues nunca ha
faltado quien me pregunte:

“… entonces, Mauricio, ¿por qué hay gente que se


orina o defeca ante un evento estresante?”

La respuesta es simple: la orina que ya está formada


y está almacenada en la vejiga ya no tiene vuelta
atrás; lo mismo sucede con las heces que se
encuentran en el intestino grueso… por ende,
constituyen un peso muerto para el organismo que,
en caso de tener que correr por su vida, le vale más
desechar al momento…
CAPITULO 3
Sistemas Nervioso y Endocrino:
Los directores de la película.

“Luces, cámara, acción...”

Hemos platicado sobre la definición de estrés y de cómo todos los sistemas de


nuestro organismo adaptan su funcionamiento para que el individuo logre su
objetivo: sobrevivir a una amenaza. Vamos a retomar un concepto mencionado
anteriormente, la homeostasis, y a ampliarlo a un concepto más adecuado para
describir el funcionamiento de nuestro cuerpo: la alostasis.

Primero que nada, ¿qué es la homeostasis? Bien, esta palabra se refiere a la


propiedad que tiene un organismo para mantener un nivel estable a pesar de los
cambios internos y externos. Existen distintos parámetros de nuestro cuerpo que
deben mantenerse relativamente estables, por ejemplo, la temperatura corporal, la
concentración de electrolitos en la sangre, el pH sanguíneo, etc. Durante muchos
años se ha utilizado este concepto en el campo de la fisiología para describir el
funcionamiento de nuestro cuerpo y, en específico, en el estudio del estrés.

Sin embargo, existen dos problemas con este concepto. El primero de ellos es que la
homeostasis se refiere a la existencia de un nivel óptimo para el funcionamiento del
cuerpo. ¿Cuál es el problema con esto? Pensemos en la presión arterial, ¿será cierto
que existe un solo nivel óptimo? Claro que no. El nivel ideal de nuestra presión
arterial no puede ser el mismo si nos encontramos acostados que cuando estamos
caminando. El segundo problema con la homeostasis es que generalmente se habla
de mecanismos de regulación locales, es decir, que no involucran al organismo
entero. Por todo esto, en años recientes, se ha acuñado un nuevo término
denominado alostasis, que quiere decir "mantener la estabilidad a través del
cambio" y nos permite hablar de distintos niveles óptimos de funcionamiento y
de la participación de todos los sistemas del organismo en la regulación de estos
niveles. Además, si todos los sistemas del organismo van a participar
activamente en la regulación de los niveles óptimos del cuerpo para una
situación particular, necesariamente debe existir un sistema regulador que
coordine a todos ellos para lograr el objetivo: el sistema neuroendócrino.

Empecemos con un ejemplo para ilustrar mejor la diferencia entre homeostasis


y alostasis: la regulación de la glucemia. El término glucemia se refiere a la
concentración de glucosa en la sangre; por lo tanto, si hablamos de
hipoglucemia, nos referimos a bajos niveles de glucosa en la sangre mientras
que el término hiperglucemia se refiere a altos niveles de glucosa. Volviendo al
ejemplo... En una situación de hiper o hipoglucemia, la solución homeostática
involucraría al páncreas; si los niveles de glucosa son altos, éste secretará
insulina, mientras que, si los niveles son bajos, el páncreas secretará glucagón.
Ambas hormonas regulan las concentraciones de glucosa en la sangre de
manera opuesta. Sin embargo, sabemos que esto no es lo único que pasa en una
situación así. Pensemos específicamente en una condición de hipoglucemia. En
vez de que solamente el páncreas participe en el aumento de la concentración
de glucosa en la sangre, la solución alostática sería que el cerebro "ordene" la
secreción de glucagón. Pero además de esto, el cerebro mandará señales a las
reservas de energía del organismo para inducir la formación de glucosa a partir
de ellas, las principales reservas de energía del cuerpo son el glucógeno
almacenado en músculos y en el hígado y la grasa almacenada en el tejido
adiposo. También, disminuirá el riego sanguíneo a los órganos poco activos
para poder mantener los niveles adecuados en el cerebro y el corazón.
Finalmente, se echarán a andar otras señales que provocarán hambre en el
individuo y lo harán buscar alimento rico en azúcares. Así, la alostasis no
solamente implica regulación fisiológica, si no también cambios en el
comportamiento (como buscar comida) para llegar a su meta. El siguiente
esquema (Fig. 3.1) pretende ilustrar la diferencia entre homeostasis y alostasis.

a) Pérdida del Balance

b) Modelo Homeostático: b) Modelo Alostático:


Vuelve al punto inicial. Otro sistema ayuda a
regresar el equilibrio.
Fig. 3.1
Esquema que ejemplifica las diferencias entre el término alostasis y homeostasis.

Una vez definido el concepto de alostasis, podemos explicar cómo el cerebro


logra coordinar a los once sistemas del organismo. Esto lo hace, principalmente,
mediante dos sistemas: el sistema nervioso autónomo y el eje hipotálamo-
pituitario-adrenal (¡¿¿¿el qué???!). Vamos a explicar cada uno de ellos.
El sistema nervioso autónomo Estos dos sistemas mandan señales
(SNA) es la rama del sistema a la mayoría de los órganos del

nervioso que controla a todos organismo y, generalmente, tienen

los órganos de nuestro cuerpo. efectos opuestos en cada uno. Por

Se llama autónomo ya que ejemplo, el sistema simpático


libera un neurotransmisor llamado
generalmente se le ha
noradrenalina, el cual acelera el
considerado como un sistema
corazón, dilata los bronquios,
que actúa sin que podamos
dilata las pupilas, activa las
ejercer un control voluntario
glándulas sudoríparas y detiene la
sobre él (aunque en realidad es actividad del sistema digestivo. De
posible regularlo volunta- manera opuesta, el sistema
riamente mediante técnicas parasimpático -al liberar un
como el biofeedback). El SNA neurotransmisor llamado
consta, a su vez, de dos ramas: acetilcolina- disminuye la
el sistema simpático y el frecuencia cardiaca, contrae los
sistema parasimpático. El bronquios y las pupilas, promueve

sistema simpático es aquel que la digestión y la erección del pene y

se activa en una situación de clítoris. Estos dos sistemas se


encuentran constantemente siendo
estrés, por lo que también se le
activados e inhibidos para
ha llamado el sistema de lucha
mantener en equilibrio al
o huida.
organismo. Sin embargo, cuando
Por otro lado, el sistema se presenta un evento estresante, el
nervioso parasimpático se sistema simpático se activa de
activa cuando nos encontramos manera predominante para lograr
en reposo y se la ha llamado que el organismo ejecute una

también el sistema de digestión respuesta de lucha o huida.

y descanso.
Además, el sistema simpático activa la producción de mayor cantidad de
noradrenalina y de adrenalina en las glándulas suprarrenales, las cuales son
depositadas en el torrente sanguíneo para mantener y facilitar la activación
simpática. Este sistema se activa en cuestión de segundos y es muy eficiente para
efectuar una respuesta rápida. Sin embargo, el cerebro no sabe qué tan largo será
el tiempo que estaremos expuestos al peligro que amenaza nuestra
supervivencia, por lo que la activación del sistema simpático no será suficiente.
Entonces, es necesario que existan otros mecanismos que aseguren que habrá
energía disponible por un buen rato, aquí es donde entra en acción el eje
hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA). El eje HPA es un complejo sistema que
involucra al cerebro y al sistema endócrino.

Antes de continuar con el eje HPA, te dejo una tabla donde resumo los efectos
simpáticos y parasimpáticos en algunos órganos:

Efecto Efecto
Órgano
Simpático Parasimpático
Corazón Aumenta Frecuencia Disminuye Frecuencia

Pulmones Constricción de Dilatación de


Bronquios Bronquios
Estómago e Intestinos Detiene Digestión Estimula Digestión

Pupilas Dilata Contrae

Función Sexual Estimula eyaculación Estimula Erección

Sudoración Estimula Sin efecto


Como vimos, el sistema nervioso central es el encargado de coordinar a todo el
organismo para llevar a cabo una respuesta adecuada que permita la
supervivencia de un organismo cuando éste se enfrenta a una situación que lo
amenaza. Vamos a recapitular un poco y a dar algunas definiciones que no
hemos dado hasta el momento.

Primero que nada, ¿a qué nos referimos cuando decimos sistema nervioso
central (SNC)? Pues bien, el sistema nervioso central está compuesto por el
encéfalo y la médula espinal, es decir, todos aquellos componentes del sistema
nervioso que se encuentran protegidos por el cráneo y la columna vertebral. El
encéfalo, a su vez, se divide en tres componentes principales: 1) cerebro, 2)
cerebelo y 3) tallo cerebral o encefálico. Por otro lado, todos los nervios y demás
componentes del sistema nervioso se denominan sistema nervioso periférico.

Ahora, volviendo al tema del estrés: el sistema nervioso "ordena" la activación de


los órganos importantes para la respuesta de lucha o huida y la desactivación de
aquellos que no son indispensables por medio del SN autónomo,
específicamente a través de su rama simpática (SNS).
Este primer componente actúa en cuestión de segundos para preparar a todo
nuestro cuerpo y lo logra mediante la acción del neurotransmisor noradrenalina
(también llamado norepinefrina). Sí, ya sé que esto lo mencioné hace un
momento, pero hoy ahora a dar una segunda definición: ¿qué es un
neurotransmisor y qué lo diferencia de una hormona? Realmente una misma
sustancia, por ejemplo, la noradrenalina, puede fungir tanto como
neurotransmisor como hormona. En ambos casos estamos hablando de
sustancias mensajeras que les indican a otras células que deben de llevar a cabo
cierta acción. ¡¿Qué?!...

Realmente podemos simplificar las cosas reduciéndolas a dos puntos:

1. ¿Quién segrega la sustancia? Los


neurotransmisores, por definición, son
segregados por neuronas mientras que
las hormonas pueden ser segregadas
por glándulas o, también, por
Fig. 3.2
neuronas (en cuyo caso se les suele Estructura química de la hormona
denominar neurohormonas). cortisol

2. ¿Dónde se segrega la sustancia? Y es aquí el punto que realmente diferencia


ambos conceptos. Los neurotransmisores son liberados EN EL SITIO específico
donde se requieren, a solo unas micras de distancia de la célula que recibirá el
mensaje. Por otro lado, las hormonas son segregadas en el torrente sanguíneo y
viajarán a través de él hasta alcanzar el órgano de destino.

No está tan complicado, ¿verdad?


Entonces continuemos... Existen
Hipotálamo e glándulas distribuidas por todo
Hipófisis.
nuestro cuerpo: las glándulas
tiroides y paratiroides, el páncreas,
los ovarios, los testículos y, las
protagonistas de esta historia, las
GLÁNDULAS SUPRARRENALES
Glándulas
(también llamadas a veces
Suprarrenales.
glándulas adrenales). Todas ellas
liberan hormonas al torrente
sanguíneo que se encargan del

Fig. 3.3 metabolismo o el control de


Ubicación de los componentes del eje diferentes aspectos del cuerpo
HPA.
humano

Sin embargo, ¿cómo pueden saber cuándo es el momento adecuado para secretar
una u otra hormona? Seguramente han escuchado el término "La Glándula
Maestra" para referirse a la glándula pituitaria (o hipófisis). Esta glándula se
encuentra debajo del cerebro y por mucho tiempo se creyó que era la encargada de
controlar a todas las demás glándulas de nuestro cuerpo (de ahí su conocido
apodo).

El hipotálamo se suele considerar "El Cerebro Visceral" de nuestro cuerpo, ya que


se encarga de mantener el equilibrio necesario (alostasis) para que funcionemos
correctamente. Por ejemplo, se encarga de regular el ciclo sueño-vigilia, conductas
de ingesta de alimentos y agua, regular la temperatura corporal, entre muchas otras
funciones. Cuando el hipotálamo se entera de que hay una situación de
emergencia, libera una hormona llamada, Factor Liberador de Corticotropina
(CRH).
Aquí se van a poner confusos los nombres, pero en realidad son bastante
descriptivos. Esta hormona, la CRH, llega a la glándula pituitaria para hacer que
ésta libere otra hormona en el torrente sanguíneo: la hormona
adenocorticotrópica o corticotropina (ACTH). La ACTH viaja a través del sistema
circulatorio hasta alcanzar las glándulas suprarrenales y hará que éstas liberen
una hormona más: el CORTISOL.

El cortisol es una hormona del grupo de los glucocorticoides. ¿Todavía logro


mantener tu atención o ya fueron muchos nombres? Los glucocorticoides son
hormonas esteroideas (un esteroide es una hormona que se sintetiza a partir del
colesterol y que, por lo tanto, es insoluble en agua por tener una estructura similar
a las grasas), otros ejemplos de esteroides son la testosterona y los estrógenos. Los
efectos del cortisol en el organismo son muchos, pero en general podemos
describirla como una hormona catabólica, es decir, que se encarga de aumentar la
disponibilidad de glucosa en la sangre.

De esta manera, el objetivo final del eje hipotálamo-pituitario-adrenal es la


secreción de cortisol, comúnmente llamada la hormona del estrés. Además de
promover la formación de glucosa, el cortisol inhibe al sistema inmune, suprime
el crecimiento y participa en el metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos.
Esto asegura que haya combustible disponible en caso de que la amenaza se
prolongue y se requiera dar una respuesta de estrés más prolongada. Cuando el
estrés se vuelve crónico, el eje HPA deja de funcionar correctamente y los niveles
de cortisol elevados pueden llevar al cuerpo a enfermar.

Entonces, ahora veremos qué le sucede al cuerpo cuando el estrés se vuelve


crónico y cómo todos los conceptos que hemos visto hasta ahora nos llevan a
responder la pregunta inicial: ¿cómo el estrés enferma al cuerpo?
CAPITULO 4
Poniendo todo junto

El titulo de este libro es una pregunta a la que aún no hemos dado respuesta:
¿cómo el estrés enferma al cuerpo?

Mencionamos algunos de los síntomas comunes con los cuales de nosotros


estaremos bastante familiarizados y discutimos acerca de lo molesto que puede
llegar a ser cuando el médico nos dice que no hay nada malo en nosotros,
simplemente es estrés.

Hemos definido el concepto de estrés y la forma en que nuestro cuerpo


responde, valiéndose de cada uno de los sistemas de nuestro organismo para
maximizar las probabilidades de supervivencia. Hicimos una analogía en la que
podemos pensar en estos sistemas como actores de una película, los cuales
deben coordinarse y ayudarse para lograr una escena exitosa. Finalmente, vimos
que estos actores necesitan un director que pueda ordenarles cómo y cuándo
responder, en el caso del cuerpo humano: los sistemas nervioso y endocrino.

Probablemente se pregunten por qué ahondé tanto en los mecanismos que


subyacen a la respuesta de estrés, pero si entendemos qué pasa con cada uno de
nuestros 11 sistemas, entonces entenderemos cómo una activación crónica de la
respuesta de estrés puede llevar a nuestro cuerpo a enfermar.
A continuación, daré dos ejemplos de enfermedades psicofisiológicas. Esto
significa que: a) son originadas por factores psicológicos que, eventualmente,
llevan a una mala regulación alostática y b) son funcionales, es decir, no hay
una causa estructural aparente que lleve al mal funcionamiento del sistema.
Los dos ejemplos que, a manera de historia, trataré de explicar son: La
Hipertensión Esencial y La Gastritis.

AVISO LEGAL:
Cualquier parecido con la
realidad es mera coincidencia.

1. Hipertensión Esencial

También llamada hipertensión primaria o idiopática, se refiere a una presión


arterial elevada de manera crónica y sin causa aparente. Pensemos en un
trabajador, a quien llamaremos el Sr. Godínez. Resulta que el Sr. Godínez
tiene un jefe insufrible, tiene fechas de entrega muy estrictas y trabaja hasta
tarde la mayor parte de la semana: su organismo se encuentra en una
constante activación fisiológica consecuencia de la respuesta de estrés. Al
principio, su presión arterial y su frecuencia cardiaca comenzaron a elevarse
constantemente. Los niveles altos de presión arterial causan que el músculo
que recubre los vasos sanguíneos empiece a endurecerse. Recordemos que
nuestras arterias son como mangueras, si aumenta la presión debe haber una
fuerza externa que la contenga.
El problema es que al volverse más rígidas las arterias, será necesaria una mayor fuerza
para que la sangre pase a través de ellas, por lo que el organismo aumentará aún más la
frecuencia cardiaca y la presión arterial, entrando en un círculo vicioso letal. Además,
debido a que se necesita más combustible (o al menos eso cree el organismo de
Godínez), existe más cantidad de materia prima en el torrente sanguíneo: glucosa,
aminoácidos y triglicéridos. El aumento de estas sustancias en la sangre, junto con un
aumento de plaquetas, volverán a la sangre más viscosa. Un líquido más viscoso
requiere de mayor presión para ser transportado. Otro círculo vicioso. Para mantener la
presión arterial elevada, los riñones estarán reteniendo agua y minerales, lo cual puede
afectar el pH de la sangre, entonces los pulmones tienen que contrarrestar el efecto.
Todo esto mantiene y sigue aumentando los niveles de la presión arterial. Para este
punto, la presión arterial de Godínez ya está elevada crónicamente: es prehipertenso.
Debido a que la sangre corre con gran presión por sus arterias, se empiezan a lesionar
algunos puntos débiles en los que las arterias se bifurcan.

Por si fuera poco, la elevada cantidad de glucosa, triglicéridos y plaquetas comienzan a


"ayudar" a formar placas en estos lugares lesionados, disminuyendo aún más el
diámetro de las arterias. Sigue habiendo, entonces, necesidad de incrementar la
presión. Las placas que se han formado se conocen como placas ateroscleróticas. En
algunas ocasiones, fragmentos de estas placas (o trombos) se desprenden y viajan por el
sistema circulatorio. Si alguno de estos fragmentos llega a tapar un vaso capilar del
corazón o del cerebro el resultado puede ser devastador: un INFARTO.

SI QUIERES VER LA HISTORIA


DEL SR. GODÍNEZ EN UN
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DIAPOSITIVAS, DA CLICK EN
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ß
2. Gastritis y Úlceras Pépticas
Este ejemplo es un poco más corto. Recordemos
que uno de los componentes de la respuesta de
estrés es la supresión de la actividad digestiva.
Pongamos el ejemplo de Minerva. Ella es una
persona difícil, de esas que en el argot psicológico
conocemos como una persona con personalidad
tipo "A". ¿Qué significa? En pocas palabras: es
una doña histérica, agresiva, competitiva y
ambiciosa; por lo que pasa gran parte del día
haciendo corajes. Cada vez que uno de estos
episodios de enojo desenfrenado se presenta, su
sistema digestivo se paraliza.

Esto es lo suficientemente malo si acaba de comer algo, puesto que el proceso


digestivo no se dará de manera correcta. Pero vayamos más allá... Además de que los
músculos encargados de los movimientos peristálticos (que son los que mueven el
alimento en la dirección correcta) se paralizan, también se detiene la secreción de
ácido estomacal y de la mucosa protectora del estómago. Estas dos últimas
consecuencias tienen, a su vez, un impacto importante en la salud.

Primero, el hecho de que se detenga la secreción de ácido facilita la proliferación de


bacterias en el estómago, ya que además de ayudar en el proceso digestivo, es una
barrera natural contra ciertos microbios. Hablemos de uno en particular: la bacteria
Helicobacter pilori (apodémosla H.P.). Se ha calculado que alrededor del 50% de la
población mundial tiene esta bacteria, sin embargo, el 80% de las personas que
amablemente la hospedan no presentan ningún tipo de síntomas. Pero ¿qué pasa si
H.P. se encuentra con un estómago libre de ácidos y con el sistema inmune débil?
Fácil: proliferará y empezará a causar daños en las paredes del estómago.
En segundo lugar, supongamos que a Minerva se le pasó el enojo y ahora
tiene un antojo gigante de algo grasoso y lleno de carbohidratos (esto es
real, se ha demostrado que la liberación de glucocorticoides induce un
fuerte apetito, especialmente por este tipo de comida, muy probablemente
para restaurar las reservas de energía del organismo). ¿Cuál es el
problema? Cuando Minerva se da su festín, el sistema digestivo comienza a
trabajar de nuevo, pero recordemos que la barrera de moco protectora
también se debilitó y tarda más en recuperarse de lo que tarda la secreción
de ácido. Por lo tanto, el ácido secretado se encuentra con un estómago
desprotegido. Si este ciclo se mantiene, el resultado es obvio: úlcera
gástrica. Nótese que en este caso los efectos dañinos NO se dan durante la
respuesta al estrés, sino durante la recuperación.

DA CLICK EN LA IMAGEN PARA


VER EL VIDEO DE LA HISTORIA DE
MINERVA. à

Espero que estos dos ejemplos hayan sido ilustrativos y te hayas dado una
idea general sobre cómo nuestra mente y nuestras emociones pueden
enfermar al cuerpo. Existen muchos otros trastornos psicofisiológicos, por
ejemplo, el asma, la artritis reumatoide y la fibromialgia.

Sin embargo, ante este panorama tan poco halagüeño seguramente te


preguntarás: ¿está todo perdido?

¡Claro que no!


UN COMENTARIO
FINAL

Espero que hayas aprendido mucho y que hayas disfrutado leyendo este
eBook tanto como yo disfrute escribiéndolo.

Como pudiste leer, el estrés conlleva serios problemas físicos y


psicológicos, volviéndose, además, un círculo vicioso. Existen muchas
alternativas terapéuticas para aprender a manejar el estrés y afrontar las
situaciones cotidianas de manera óptima. Entre ellas, puedo mencionar la
terapia cognitivo-conductual, el biofeedback, mindfulness y la actividad
física. Te invito a ponerte en contacto conmigo si quieres profundizar en el
tema:

mauricio@[Link]

Por último, te invito a seguir mis redes sociales donde podrás encontrar
mucha información gratuita en temas de Salud, Psicología y
Neurociencias:

@psicmauriciogl

@neurosapiensacademy

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