Problemas de concordancia
Los riesgos de la concordancia
La oración es la unidad mínima de la comunicación, la forma más pequeña del mensaje. Las oraciones
se estructuran alrededor de dos núcleos: a) el núcleo sustantivo y b) el núcleo verbal. Todas las palabras
que se agrupan en torno al núcleo sustantivo constituyen, junto a él, lo que se denomina sujeto; las que se
agrupan alrededor del núcleo del predicado forman con él el predicado.
El texto es una unidad significativa
sujeto predicado
Concordancia se denomina a la relación directa y formal del núcleo del predicado (verbo) a la persona
y número del núcleo del sujeto (sustantivo).
La madre pidió permiso para verlo
sujeto simple predicado
En el caso del sujeto compuesto (la oración tiene más de un núcleo sustantivo) el núcleo verbal del
predicado debe adoptar la forma plural correspondiente:
La madre y el padre pidieron permiso para verlo.
sujeto compuesto predicado
Sin embargo, cuando el sujeto es compuesto y los núcleos forman un bloque unitario, el verbo puede
aparecer en singular, aunque es preferible en plural:
La entrada y la salida del colegio no está muy bien organizada.
La entrada y la salida del colegio no están muy bien organizadas.
En el caso de los sustantivos colectivos (el colectivo es un sustantivo que en singular denomina un
número determinado o indeterminado de entidades animadas o inanimadas) el verbo puede ir tanto en
singular como en plural, aunque es preferible el uso del singular:
Un batallón de granaderos desfiló por la plaza.
Un grupo de chicas fue demorado.
Un rebaño de cabras cruzó el camino.
La concordancia del colectivo en singular con verbo en plural se denomina ad sensum o por el
sentido. En los siguientes ejemplos se dan dos tipos de concordancia:
La gente gritaba dentro de las casas, hasta que comenzaron a salir a la calle.
La mayoría del pueblo quiere la paz, pero tienen miedo.
El primer verbo (gritaba) sigue una concordancia formal (de acuerdo con la forma en singular del
núcleo del sujeto “gente”); el segundo verbo (comenzaron) concuerda ad sensum. Existen ciertas
circunstancias que favorecen, sin determinar por completo, un tipo u otro de concordancia.
a) Colectivos organizados y colectivos no organizados
El colectivo organizado indica un conjunto de elementos que, por su homogeneidad, tiende a ser
considerado como una unidad: gobierno, comisión, ejército, etc.
El colectivo no organizado, en cambio, carece de esa homogeneidad: gente, muchedumbre, sinfín,
montón, grupo, etc.
Los colectivos no organizados tienden a concordar ad sensum, sobre todo si el sujeto y el verbo están
situados en oraciones distintas.
La gente se separa para dejarnos pasar. Nos ven partir en silencio.
b) Grado de determinación del colectivo sujeto
El grado de determinación del colectivo es marcado por la presencia o ausencia del artículo
determinado (el, la), lo cual repercute en la concordancia solo en los casos de colectivos organizados que
llevan un complemento en plural con de. La presencia de artículo determinado favorece el verbo en
singular (1) y la ausencia propicia el verbo en plural (2):
(1.a.) La cantidad de proteínas suele ser insuficiente.
(1.b.) El total de los 20 millones de toneladas representaba el 18% de aumento.
(2.a.) Han sido enviadas una gran cantidad de dosis de vacunas.
(2.b.) Un total de 1.732 mineros han faltado hoy al trabajo.
c) Otros problemas de concordancia entre sujeto y verbo.
A veces plantean problemas de concordancia construcciones como:
El ladrón, con su cómplice, fue detenido (o fueron detenidos).
Puesto que el hecho de la detención afecta tanto al ladrón como a sus cómplices, se justifica que el
verbo vaya en plural, pero como la referencia a los cómplices es un complemento de compañía y no el
sujeto paciente, que es singular (el ladrón), la construcción plural resulta formalmente anómala. Es
recomendable dar a la expresión una estructura en que forma y contenido no entre en colisión, por
ejemplo:
El ladrón y sus cómplices fueron detenidos.
La lengua culta permite en la actualidad ambas concordancias:
Argentina, junto con Brasil, constituye (o constituyen) el MERCOSUR.
d) Concordancia de los numerales.
Tanto los numerales cardinales como los numerales ordinales concuerdan con el sustantivo al que se
refieren:
Página trescientas veinte.
Folio trescientos veinte.
El cuarto hombre.
La cuarta mujer.
En el caso de los ordinales primer (apócope) y primero, y se usa cuando va delante de sustantivo
masculino:
“El primer problema ... lo mismo ocurre con “tercer”, apócope de tercero.
e) Otros casos de concordancia entre adjetivo y sustantivo.
Cuando los nombres son varios y el adjetivo uno solo, si el adjetivo se coloca delante y los nombres
son todos de un mismo género, el adjetivo concuerda con ellos; si son de distinto género, concuerda en
género y número con el que esté más próximo:
Su asombrosa inteligencia y erudición (género y número iguales)
La malograda juventud y talento del escritor fallecido. (distinto género e igual número).
Pero si el adjetivo se coloca detrás de los sustantivos sigue la regla general de concordancia en cuanto
a género y número, es decir, dando preferencias al masculino y empleando el plural:
El funcionario y la periodista, nerviosos ambos, aparecieron en cámara.
Si el adjetivo no puede aplicarse a todos los sustantivos de la oración, hay que expresarlo ante aquel al
cual corresponda, y construir los otros con una partícula (artículo, posesivo, preposición, etc.):
Su asombrosa erudición y su inteligencia ...
La extraña sonrisa y la mirada.
Uso preposicional
A veces se usa la preposición a por comodidad sin detenerse en comprobar la preposición que se
exige:
Usos incorrectos Usos correctos
a la mayor brevedad con la mayor brevedad
de acuerdo a de acuerdo con
en relación a en relación con
al objeto de con objeto de
Algunas formas anómalas:
Usos corrientes Usos correctos/ preferibles
Se sentó en la mesa Se sentó a la mesa
Su actitud hacia la prensa Su actitud frente a la prensa
Estará en quince minutos Estará dentro de quince minutos
Son cuatro sobre once Son cuatro de once
Algunos regímenes prepositivos (con verbos, sustantivos, adjetivos y adverbios):
Hay palabras que al regir su complemento mediante una preposición plantean dudas acerca de su
construcción. A continuación, algunos de estos casos:
Con verbos:
abundar en (gestos, opiniones, errores)
acordarse de que (viene, existe)
acreedor a (la confianza); de (la empresa)
advertir, sin preposición excepto en expresiones como Le advirtió de su mal humor
alegrarse de (conocerla); con, por (lo ocurrido). No debe omitirse la preposición “de” ante “que” o
infinitivo (me alegro de poder ir).
apelar a (otro procedimiento); contra (la sentencia)
arder en (cólera); de (deseos)
asirse de (una rama)
brindar a (la salud de alguien); por (el ausente)
calentarse a (el fuego); con (el ejercicio); en (la discusión)
cegarse de (cólera)
centrarse en (algo); no sobre
deleitarse con (el paisaje); en (oír ese sonido)
discrepar de (una opinión); en (un punto)
impaciente por terminar; no de terminar
impedido de (una mano); para (trabajar)
ingresar en (el hospital); no al hospital
responder de (sus acciones); por (otro)
traficar en (drogas)
Con sustantivos:
adicto a (las drogas) (al trabajo)
conformidad con (lo resuelto)
doctor en (Ciencias Naturales); por (la Universidad Nacional de Tucumán)
duda de (que vendrá)
ingreso a (la universidad)
obligación de (hacer algo); no a
Con adjetivos:
absorto ante (tanta belleza); en (sus pensamientos)
acometido por (la espalda)
acorde a, con (lo resuelto)
afable con, para, para con (todos)
análogo a (otro)
atrasado de (noticias); en (el estudio)
distinto de (los demás)
falto de (sentido común)
idóneo para (algo)
parco en (palabras)
perfecto en (su accionar)
propenso al (buen humor)
satisfecho con (lo realizado); de sí
tentado de (reirme); no a
vacío de (conocimientos)
versado en (literatura)
Con adverbios:
acerca de (lo expresado)
además de (lo dicho)
alrededor de (la casa)
antes de (irte)
debajo de (la cama)
delante de (ti, vos); no delante tuyo
fuera de (tiempo)
muchos de (los oyentes)
El problema del “dequeísmo” y el “queísmo”
Dequeísmo: es el uso incorrecto de la preposición de ante oraciones subordinadas sustantivas en
función de objeto directo introducidas por el subordinante “que”. Al actuar la cláusula subordinada como
objeto directo no puede llevar preposición:
Uso incorrecto Uso correcto
Pienso de que todo es así Pienso que todo es así
Él dijo de que no lo quería El dijo que no lo quería
Sospechó de que era mentira Sospechó que era mentira
Queísmo: es el vicio opuesto. No debe omitirse la preposición de en las oraciones subordinadas
sustantivas complementarias de un sustantivo:
Uso incorrecto Uso correcto
Estoy segura que ganaré Estoy segura de que ganaré
Me di cuenta que no lo trajo Me di cuenta de que no lo trajo
Tienen el temor que se enferme Tienen el temor de que se enferme
Tiene la certeza que es suyo Tiene la certeza de que es suyo
“Que” galicado: consiste en el empleo de que con el verbo ser en lugar de cómo, donde, cuando,
quien.
Uso Incorrecto Uso Correcto
Allí fue que supe la noticia Allí fue donde supe la noticia.
De esta manera es que se aprende De esta manera es como se aprende
En ese momento fue que chocamos En ese momento fue cuando chocamos.
Era ella que robaba caramelos Era ella quien (la que) robaba caramelos.
Algunos verbos requieren preposición “de” si se los emplea como cuasirreflejos. En este caso, se trata
de una subordinada dentro de un Complemento Régimen y no de un Objeto Directo como en el caso del
verbo no pronominal:
Informar: Informaron (que saldría el avión)
Informarse: Nos informaron de (que saldría el avión)
Acordar: Acordaron que se encontrarían en el bar.
Acordarse: Se acordaron de que tenían una cita.
Convencer: Convenció al pueblo que la propuesta era una trampa.
Convencerse: Se convenció de que era una trampa.
Acerca de los pronombres átonos
Algunos casos dudosos (leísmo, loísmo, laísmo).
El uso correcto de las formas pronominales átonas establece que para la función de OD deben
utilizarse para la 3ª pers. los pronombres lo, la, los y las, y para la función de OI, los pronombres le y les.
¿Leíste la última novela de Tomás Eloy Martínez?
No, todavía no la leí.
Miró a su jefe y le dijo todo lo que pensaba.
En el uso, no obstante, no siempre se siguen estas reglas y se producen los fenómenos de leísmo,
laísmo y loísmo que consisten básicamente en la sustitución de ciertas formas átonas de 3ª por otras
también de 3ª y átonas.
Se denomina leísmo el empleo de le por lo o la y de les por los o las.
Como el leísmo está muy generalizado en España, la RAE considera correcto el leísmo de le por lo, de
personas masculinas y solo singular. De este modo, son incorrectos los siguientes ejemplos (leísmo
femenino, leísmo plural, leísmo de cosa):
Uso Incorrecto Uso correcto
A María le miran mucho por la calle A María la miran mucho por la calle
Estaban contentos porque les felicitaron en la escuela Estaban contentos porque los en la escuela
Seguro que tu abrigo le dejaste en el auto Seguro que tu abrigo lo dejaste en el auto
También se considera correcto el leísmo referido a personas (masculinas y en plural) en oraciones
impersonales con se. Tanto una como otra de las siguientes parejas de oraciones son consideradas
correctas:
Al presidente se le recibió con aplausos. Se lo recibió con aplausos.
A los rebeldes se les castigará con rigor. Se los castigará con rigor.
El laísmo es el empleo de la y las como OI femenino en sustitución de le y les. Siempre es incorrecto.
En lugar de Debe decirse
A Juana, la dije que viniera a verte A Juana, le dije que viniera a verte.
No las hables más No les hables más.
El loísmo es el empleo de lo y los como OI masculino en sustitución de le y les. Se lo considera
vulgar y siempre incorrecto.
En lugar de Debe decirse
Lo dieron un golpe en la cabeza. Le dieron un golpe en la cabeza.
Los agradecí el regalo. Les agradecí el regalo.
Concordancia de los pronombres le y les.
El pronombre le y les de OI debe concordar con su referente. Las oraciones en las que no se respeta
dicha concordancia son incorrectas.
En lugar de Debe decirse
Díganle a sus padres que no falten Díganles a sus padres que no falten
No le cuenta nada a sus hijos No les cuenta nada a sus hijos
Debo escribirle a mis primos Debo escribirles a mis primos
Acerca del pronombre “se”
El pronombre se puede sustituir a le/les cuando el OD aparece pronominalizado:
Le dio el libro a Juan. Se lo dio.
(lo: el libro, se: a Juan)
Les pidieron la entrada a los espectadores. Se la pidieron.
(la: la entrada, se: a los espectadores)
Abuso de pronombres. El posesivo “su”.
El abuso de pronombres suele ser defecto muy corriente, al que hay que prestar atención, ya que tal
abuso es, a veces, no solo incorrecto, sino también poco elegante y hasta confuso:
Ejemplo:
Tú lo que sin duda eres es un buen piloto. Más apropiado: Tú eres sin duda un buen piloto.
La cabeza debemos cubrírnosla para preservarla del frío. Más apropiado: Debemos cubrirnos la cabeza
para preservarla del frío.
El posesivo “su”
Otro escollo difícil de salvar, es el que se refiere al su posesivo apocopado.
Por ejemplo: San Lorenzo ganó a Chacarita en su campo.
Nos podemos preguntar ¿En qué campo? El “su” no lo aclara. Por lo tanto si jugó en el campo de San
Lorenzo deberá decir: San Lorenzo, en su campo, ganó a Chacarita. Y si fue en el campo de Chacarita:
Chacarita, en su campo, pierde frente a San Lorenzo.
Por eso, para evitar la oscuridad, es preciso colocar el su de tal suerte que se refiera al nombre anterior
más cercano.
Estilos directo, indirecto y semidirecto o indirecto libre
El estilo es, según Martín Vivaldi (2007 [2000]: 277) el conjunto de rasgos que caracterizan un escrito
y puede ser directo, indirecto y semidirecto o indirecto libre.
En el estilo directo hay dos o más emisores, las proposiciones principales y las subordinadas van
yuxtapuestas, sin nexo intermedio; conserva las formas verbales de las citas, sin modificar el modo, el
tiempo ni la persona, e inserta dos puntos en el escrito entre el verbo principal y la cita, que se destaca
entre comillas o con la raya cuando se trata de un diálogo.
En el estilo indirecto hay un solo emisor; la proposición principal y la subordinada se unen mediante
un nexo; se modifican las formas verbales, y la proposición subordinada no se destaca de la principal.
El estilo indirecto libre o semidirecto consiste en mezclar el estilo directo, con el que comparte
muchas veces la pausa representada por los dos puntos, y el estilo indirecto, con la utilización de cambios
gramaticales, pero diferenciándose de ambos porque no utiliza verbos introductores.
El estilo directo da mayor plasticidad al lenguaje escrito, tiene más viveza y, por tanto, resulta más
comunicativo que el estilo indirecto que se utiliza para expresar de modo sucinto una opinión o un
diálogo cuando se juzga innecesario la reproducción de una cita textual. Por su parte el estilo indirecto
libre o semidirecto suprime los verbos introductores cuando considera que pueden sobreentenderse
fácilmente. De este modo logra darle mayor fluidez al texto.
Es decir, en un texto narrativo no sólo habla el que asume la función de relatar los hechos, o sea, el
narrador. Muchas veces, éste cede la palabra a otros. Se denomina polifonía al entramado de voces
diferentes que pueden aparecer en un discurso.
Recapitulando, el emisor tiene dos posibilidades para transmitir las voces de otros:
- Reproducir textualmente los enunciados ajenos. A esta forma de trascripción se la llama discurso
directo, porque se incluye directamente lo dicho por los hablantes dentro del mensaje del emisor. Los
enunciados directos incorporados por el emisor en su texto se encierran entre guiones o comillas, y se los
introduce mediante un verbo realizativo, que puede estar antes del enunciado, intercalado o al final.
También las voces pueden escucharse "libremente" sin la intermediación de la voz del emisor.
- Contar lo dicho por otros. En este caso, se llama discurso indirecto porque el emisor incluye, dentro de
su discurso, lo dicho por terceros, no textualmente sino relatándolo. Al pasar un texto del discurso directo
al indirecto, los enunciados ajenos experimentan diferentes modificaciones:
- Los enunciados dependen de verbos realizativos mediante conjunciones que funcionan como
incluyentes: estas son a) que, cuando se trata de una aserción y b) si, cuando se trata de una pregunta.
- Las marcas tipográficas (guiones, comillas) están ausentes.
- Los signos de interrogación y exclamación están ausentes.
- Los tiempos verbales se adecuan al tiempo verbal del verbo realizativo: retroceden hacia el pasado.
- Los pronombres que dependen de la situación comunicativa: los personales, los demostrativos y los
posesivos, cambian adecuándose a la nueva situación comunicativa.
- Se modifican los verbos que significan desplazamiento espacial (por ejemplo, "venir" se cambia por
"ir"; "traer", por “llevar").
Los siguientes pares de oraciones ejemplifican las modificaciones que se producen cuando se relata lo
dicho por otro.
-Estás enojada conmigo -le dice José a Florencia.
José le dice a Florencia que ella está enojada con él.
-Te maquillaste demasiado -le dice Miriam a su amiga. Miriam le dice a su amiga que se maquilló
demasiado.
-jOjalá hayas traído suficiente dinero! -le dice Ignacio a su madre.
Ignacio le dice a su madre que ojalá haya llevado suficiente dinero.
- ¿Estabas enojada conmigo?-le pregunta José a Florencia.
José le pregunta a Florencia si estaba enojada con él.
-¿Me traerás todos mis apuntes mañana? -le pregunta María a su compañera.
María le pregunta a su compañera si al día siguiente le llevará todos sus apuntes.
-Prestá atención -ordena Andrés a su hijo.
Andrés le ordena a su hijo que preste atención.
-Ahora está ocupado -dijo la secretaria, cuando le preguntaron por su jefe.
La secretaria dijo que en ese momento su jefe estaba ocupado, cuando preguntaron por él.
-Te maquillaste demasiado -le dijo Miriam a su amiga.
Miriam le dijo a su amiga que se había maquillado demasiado.
-Ojalá hayas traído suficiente dinero -le dijo Ignacio a su madre.
Ignacio le dijo a su madre que ojalá hubiera llevado suficiente dinero.
- Esta semana nosotros hemos estado sin teléfono -le comentó Patricia a su amiga.
Patricia le comentó a su amiga que esa semana ellos habían estado sin teléfono.
-¿Estabas enojada conmigo ayer? -preguntó José.
José le preguntó a Florencia si el día anterior ella había estado enojada con él.
-¿Vendrás conmigo al cine esta tarde? -preguntó Manuel.
Manuel le preguntó a Victoria si iría con él al cine esa tarde.
-¿Vas a estudiar mañana? -le preguntó Lucía a Federico.
Lucía le preguntó a Federico si iba a estudiar al día siguiente.
-Prestá atención -ordenó Andrés a su hijo.
Andrés ordenó a su hijo que prestara atención.
El siguiente cuadro sistematiza las modificaciones que se producen en el uso de los verbos y de los
pronombres personales, posesivos y demostrativos, al pasar de estilo directo al indirecto, como en los
pares de oraciones anteriores.
Verbo realizativo Estilo directo Estilo indirecto
Verbo incluido Verbo incluido
Presente (dice) Presente Presente
(estás) (está)
Pret. Perf. S. (maquillaste) Pret. Perf. S.
Pret. Pert. Subjuntivo (hayas (maquilló)
traído) Pret. Perf. Subjuntivo
(haya llevado)
(pregunta) Pret. Imp. Pret. Imp.
(estabas) (estaba)
Futuro Futuro
(traerás) (llevará)
(ordena) Imperativo Pres. Subjuntivo
(prestá) (preste)
Pret. Perf. S. Presente Pret. Imp.
(dijo) (está) (estaba)
Pret. Perf. S. Pret. Plusc.
(maquillaste) (había maquillado)
Pret. Perf. Subjuntivo Pret. Plusc. Subjuntivo
(hayas traído) (hubiera llevado)
(comentó) Pret. Perf. C. Pret. Plusc.
(hemos estado) (habían estado)
(preguntó) Pret. Imp. Pret. Plusc.
(estabas) (había estado)
Futuro Condicional
(vendrás) (iría)
(vas a estudiar) (Iba a estudiar)
(ordenó) Imperativo Pret. Imp. Subjuntivo
(prestá) (prestara)
Estilo directo Estilo indirecto
1. P. Personales 1ª y 2ª p. 3ª p.
2. P. Posesivos 1ª y 2ª p. 3ª p.
3. P. Demostrativos Cercano a la 1ª p. Cercano a la 2ª p.
Cercano a la 2ª p. Lejano de la 1ª y 2ª p.
Actualidad Anterioridad
Posterioridad
(mañana) (día siguiente)