República Bolivariana de Venezuela.
Instituto Nacional de Hipódromos.
Escuela Nacional de Entrenadores de Caballos Purasangre de Carreras
Claudicación de los
caballos.
Alumno: Alkys Zamora.
Lunes 27 de Abril de 202
Definición:
La claudicación, es una condición que puede darse en la mayoría de los caballos en algún
momento de sus vidas. Se puede definir como una marcha o postura anormal causada por un
trastorno del sistema locomotor, puede variar desde leve a un problema mayor, hasta el punto de
que el animal no quiera sentir ningún peso en la extremidad. Dependiendo así de la intensidad de la
claudicación, el caballo puede llegar a sentir mucho dolor, de modo que ante cualquier signo de
cojera es mejor que el caballo sea visitado por un veterinario.
Sintomas :
Cuando su caballo se lesiona, en la mayoría de los casos notará inmediatamente que su
movimiento es diferente.
En general, el caballo "cae" en la extremidad sana. Un caballo cojo usa la cabeza y el cuello para
mantener el equilibrio y también aliviar el peso sobre la extremidad comprometida. Si el caballo
está cojo de atrás, va a "levantar" el cuarto defectuoso en un intento de evitar el peso sobre ese lado.
La claudicación puede ser desde muy leve (quizás no sea fácil verla, pero puede notarse al montar
al caballo) hasta grave (el caballo no carga peso sobre la pata). Con problemas de cojera más
sutiles, puede notarse un descenso en el rendimiento del caballo o un cambio de su comportamiento
o actitud, aunque no se vea ni se note una cojera evidente. A veces, los caballos (dejan muerta) la
pata coja o la resaltan más a menudo de lo normal. Los caballos con problemas crónicos pueden
desarrollar anomalías compensatorias en su marcha para lidiar con el problema original, lo que
puede complicar la evaluación de la cojera y posiblemente su tratamiento.
Diagnostico:
Si un caballo está cojo, el veterinario de atención primaria debe evaluarlo en cuanto sea posible.
En algunos casos, el examen puede ser simple; en otros, tal vez sea más exhaustivo, y pueden
requerirse bloqueos nerviosos o articulares y técnicas de diagnóstico por imagen para hacer el
diagnóstico. Si el caballo está cojo, el veterinario puede decidir tomar algunas o todas de las
siguientes medidas:
Obtener una historia minuciosa; algunos problemas de cojera son más comunes en
determinadas razas o disciplinas de actividad
Examen físico:
Palpación de todo el caballo para comprobar si hay zonas de calor, dolor o
hinchazón
Pinzas de casco: para ver si se produce una respuesta dolorosa ante la presión en el
pie
Examen de claudicación:
se evalúa al caballo con distintas marchas para determinar si el veterinario percibe la cojera.
Puede hacerse con un ayudante que ponga al caballo a trotar con guía a pie, con un ronzal, o, en
ocasiones, mientras se monta al caballo.
Pruebas de flexión:
Pueden ser útiles si la cojera es sutil o no hay signos claros de un problema consisten en
doblar o «flexionar» una articulación durante 1-2 minutos. Justo después, se pone al caballo a
trotar y se aumenta la cojera. Si una prueba de flexión en particular aumenta la cojera, es posible
que el veterinario quiera hacer más pruebas en esa parte del cuerpo para determinar si es la causa
del problema.
Bloqueos nerviosos o articulares («analgesia diagnóstica»):
Se inyecta un anestésico local alrededor de los nervios o directamente en el interior de una
articulación para insensibilizar estructuras específicas en la extremidad del caballo Entonces, el
caballo vuelve a ser evaluado para ver si cojea. Si la cojera mejora después de insensibilizar una
zona, se supone que el problema viene de esa región.
Diagnóstico por imagen:
Una vez que se identifica una parte específica de la extremidad como la causa de la cojera,
suelen recomendarse determinados tipos de pruebas de imagen. Según la parte del cuerpo
afectada, el veterinario puede recomendar radiografías, ecografía, gammagrafía («gammagrafía
ósea»
Tratamiento
El tratamiento varía mucho según la causa de la cojera. Sin embargo, el tratamiento de los
problemas comunes de cojera suele incluir inyecciones articulares y la administración de
medicamentos para reducir la inflamación. En algunos casos específicos de cojera, pueden hacerse
recomendaciones sobre las herraduras y tal vez sea necesario un período de reposo y rehabilitación.
Algunas causas de cojera pueden ser tratadas quirúrgicamente.
Importante: todo tipo de tratamiento debe ser supervisado por un médico Veterinario, antes de ser
aplicado.
1) Permite al caballo guardar mucho reposo. Según la naturaleza de la cojera, los caballos
podrían necesitar descansar en cualquier lugar; desde unos pocos días por un simple
esguince hasta dos semanas o incluso meses por una lesión más grave.
2) Riega con agua fría la pata del caballo durante 20 minutos al día.
Regar con agua fría es una forma simple de hidroterapia utilizada para reducir la hinchazón
de algún miembro. Este método de hidroterapia se trata de dejar correr el agua fría de una manguera
sobre la pata coja. Esto normalmente se hace durante 20 minutos una o dos veces al día. El principio
es que el agua fría elimina el calor asociado con la hinchazón, mientras que el flujo de agua masajea
el tejido y ayuda a dispersar la acumulación de líquidos. Lo ideal es que la temperatura del agua sea
muy fría. La ventaja de regar con una manguera es que la temperatura permanece constante y no se
calienta (como sí ocurre con una compresa de hielo). Las sesiones de 20 minutos son ideales porque
es el tiempo suficiente para dispersar el calor, pero no es muy largo como para que el frío
comprometa la circulación de la sangre hacia la extremidad.
3) Prueba un baño caliente para tratar la cojera en extremidades inferiores.
El baño caliente se utiliza para tratar la cojera en extremidades inferiores causada por un
presunto absceso o un cuerpo extraño en la pezuña, ya que el baño caliente suaviza los tejidos y
ayuda a eliminar la infección. El baño caliente consiste en sumergir la pata en un balde con agua
caliente a una temperatura de 38° C (100° F), Lava siempre la pezuña completamente antes de
sumergirla en el agua limpia. Si fuese necesario, usa un limpiacascos para limpiar la suela y la
ranilla (el área blanda en forma triangular en la parte baja del casco), luego lava con agua la pezuña
antes del baño caliente.
4) Aplica un cataplasma para reducir la hinchazón después del ejercicio.
Los cataplasmas tienen muchas aplicaciones, incluyendo la reducción de la hinchazón
después de mucho ejercicio y la eliminación de infecciones por un absceso. Tradicionalmente, los
cataplasmas de salvado eran populares, pero con la llegada de muchos cataplasmas comerciales
excelentes, se redujo la necesidad de hacer cataplasmas caseros.
Bloqueo de los nervios sensoriales de una parte del pie con un anestésico local para ver si
desaparece la cojera.
Uso de pinzas de casco para ver si hay zonas dolorosas
Caballo sometido a una prueba de flexión de la pata trasera.