LA CONSTITUCIÓN ETIMOLOGÍA
El termino Constitución deriva del latín "cum", ‘con’, y "statuere", ‘establecer’. Entonces
se traduciría como "forma o manera de establecer las reglas de funcionamiento y
distribución del Poder público”.
Nociones de Constitución Política
El término Constitución tiene varias acepciones. Puede ser definido en sentido jurídico,
material, formal, sociológico y político; en ocasiones estos sentidos se cruzan y se
obtienen sentidos mixtos, complementarios y aún contradictorios. Al respecto existe un
desarrollo extenso, pues es enorme la cantidad de autores que tratan el tema.
Así, en un una primera acepción, la jurídica, se trata de una norma, de un conjunto de
normas con carácter positivo superior, que constituye la fuente de validez derivada, de las
normas inferiores, de las actuaciones y hasta de las omisiones de las autoridades. Este
concepto se ha clasificado en formal y material.
La Constitución formal es un estatuto normativo consagrado en un texto considerado
como superior y que contiene la organización básica del Estado, los principios a los que
debe obedecer, su funcionamiento y las relaciones con los particulares.
Según el sentido material la "norma constitucional", o "carta magna", o "norma
fundamental", como también se le conoce, es producida por un organismo extraordinario: el
poder constituyente, y constituye siempre un acto de carácter político que se refrenda
mediante actos de carácter jurídico que tienen efecto legitimador (asamblea constituyente,
referendo, acuerdo constituyente, pacto de clases constituyentes, etc.). Dicha función o
poder constituyente se atenúa cuando es el legislativo, el que actúa como legislador, el cual
es más bien un reformador. Para consolidar el sentido material descrito es necesario
integrar el valor normativo de la Constitución, es decir, el reconocimiento de que la
Constitución es norma de carácter superior y tiene aplicación directa, que no simplemente
se trata de una norma para otorgar validez a la normatividad inferior, sino que ella misma
vincula las actuaciones del estado y los particulares. El contenido material se cifra además
en la exigibilidad de los principios, valores, fines y derechos consagrados en la
Constitución.
Desde el punto de vista sociológico la Constitución real es aquella que obedece a la
estructura real del poder político y a los procesos de poder que al interior de un Estado se
desarrollan. Se trata entonces de la identificación de las fuerzas políticas y sociales y de su
incidencia en el sistema de dominación. Ferdinan Lassalle llama a este tipo de constitución
la constitución real.
Desde el punto de vista político, la Constitución recoge las significaciones jurídica y
sociológica pero puede haber una significación más: la constitución como fenómeno socio
jurídico y político que hace parte de procesos ideológicos e históricos de carácter
democrático. Se trata sin duda de una pura reivindicación. Y en tal sentido sería un rasgo
del estado moderno.
Concepto de Constitución
La Constitución es la ley suprema de un Estado que establece su organización, su
funcionamiento, su estructura política y los derechos y garantías de los habitantes de ese
estado.
Se llama precisamente Constitución pues “constituye” la nación políticamente organizada,
le da sus principios, y la distingue de otros estados. Está precedida generalmente de un
preámbulo que establece sus antecedentes y sus fines.
Es la ley de las leyes o la madre de todas las demás normas, pues si las otras están en
contradicción con ella, pueden ser declaradas inconstitucionales.
La Constitución es obra del poder constituyente, ejercido por el pueblo, que en las
democracias, es donde reside el poder soberano, que establece los poderes constituidos
(Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial) mediante un contrato social donde
se llega a acuerdos sobre la organización del país y las libertades individuales en vistas a
los ideales comunes y al bienestar general.
La gran mayoría de Constituciones son escritas, aunque las hay basadas en las costumbres
(Common Law) como sucede en Inglaterra
La Constitución Política del Estado es la norma jurídica suprema positiva que rige la
organización de un Estado, estableciendo: la autoridad, la forma de ejercicio de esa
autoridad, los límites de los órganos públicos, definiendo los derechos y deberes
fundamentales de los ciudadanos y garantizando la libertad política y civil del individuo.
DEFINICIÓN DE LA CONSTITUCION:
“Ley suprema de organización jurídica de un país, relacionada con la
estructura y funcionamiento del Estado, así como relativa al régimen político
de éste, la cual condiciona la validez de todas las demás leyes”.(Pietro Virgta).
“Es el conjunto de leyes que forman la organización de un estado y reglan la
acción y la vida, lo mismo que se llama constitución del cuerpo físico al
conjunto de leyes que presiden su organización y reglan el movimiento de la
vida”.(Pellegrino Ros
“Acta fundamental que determina la organización del Estado y reglamenta el
ejercicio del poder”.(Benoit Jeanneau).
Norma superior de un Estado. Norma d e normas. Es el contrato social suscrito
por una nación.
LA CONSTITUCION COMO NORMA
Definición y características de la Constitución
La Constitución escrita es un fenómeno relativamente reciente en la historia de la
organización de las sociedades humanas. Únicamente a lo largo del siglo XVIII
empiezan a existir documentos en los que pretende fijarse por escrito las normas a
las que debe responder la organización política general de la sociedad, con
especificación de los órganos y procedimientos, a través de los cuales se debe
ejercer el poder, así como la relación de tales órganos con los individuos y sus
derechos.
No obstante, cabe precisar que si bien el fenómeno de la Constitución escrita es
relativamente nuevo, el término “constitución” es de larga data, casi tanto como la
reflexión sobre la política, habiéndose hecho uso de él de manera abundante en la
antigüedad clásica, así como en la literatura política y jurídica tardomedieval y
moderna.
Al respecto, el concepto de Constitución es uno de los que ofrecen mayor pluralidad
de formulaciones. De acuerdo a García Pelayo, dicha pluralidad se ha producido por
dos motivos:
-En primer término porque estamos frente a un concepto abocado a convertirse en
uno de esos conceptos simbólicos y combativos que hallan su razón no en la
voluntad de conocimiento, sino en su adecuación instrumental para la controversia
con el adversario.
-En segundo término está el hecho de que la Constitución forma un nexo entre
diversas esferas de la vida humana objetivada, por el que se vinculan sectores de la
realidad política, jurídica, sociológica, etc.
Todo ello, explica García Pelayo, determina que la palabra Constitución vaya
frecuentemente acompañada de un adjetivo: constitución jurídica, constitución real,
constitución política, constitución normativa, constitución material o constitución
formal, constitución empírica o constitución ideal, constitución en sentido amplio o
constitución en sentido restringido.
En este contexto se hace preciso ordenar los conceptos de Constitución, a fin de
tener un real entendimiento sobre el fenómeno de la Constitución y su definición
actual.
El concepto racional normativo. Este concepto concibe a la Constitución como un
complejo normativo establecido de una sola vez y en el que de manera total,
exhaustiva y sistemática se establecen las funciones fundamentales del Estado y se
regulan los órganos, el ámbito de sus competencias y las relaciones entre ellos. La
Constitución, es un sistema de normas.
Este concepto representa la aplicación al campo jurídico-político de los principios
intelectuales de la Ilustración. Así concebida, la Constitución representa la
culminación del proceso histórico de racionalización, objetivación y
despersonalización del Estado.
El concepto histórico tradicional. Este concepto surge en respuesta al concepto
racional, es decir, es una respuesta de la ideología del conservatismo frente al
liberalismo. Para ellos, la Constitución no es un sistema producto de la razón, sino
una estructura resultado de una lenta transformación histórica, en la que intervienen
frecuentes motivos irracionales y fortuitos irreductibles a un esquema.
Dentro de este concepto pueden distinguirse dos grupos. Los que consideran a la
Constitución como una situación puramente histórica y los que consideran que la
razón es capaz de moldear la historia en cierta medida, de planificar el futuro dentro
de los datos de una situación histórica, o de llegar, en fin, a una armonía con ella.
El concepto sociológico. Este concepto es la proyección del sociologismo en el
campo constitucional y es opuesto no sólo al modelo racional sino también al
histórico. Así, este concepto se basa en las siguientes afirmaciones:
a) La Constitución es primordialmente una forma del ser y no del debe ser.
b) La Constitución no es el resultado del pasado, sino inmanencia de las situaciones
y estructurales sociales del presente.
c) La Constitución no se sustenta en una norma trascendente, sino que la sociedad
tiene su propia legalidad, rebelde a la pura normatividad e imposible de ser
domeñada por ella.
d) Si en lo que respecta al Derecho la concepción racional gira sobre el momento de
la validez, y la histórica sobre el de legitimidad, la concepción sociológica lo hace
sobre el de vigencia.
La Constitución como norma jurídica
Como ya lo hemos señalado anteriormente, la Constitución, por una parte configura
y ordena los poderes del Estado por ella construidos; por otra, establece los límites
del ejercicio del poder y el ámbito de libertades y derechos fundamentales, así como
los objetivos positivos y las prestaciones que el poder debe de cumplir en beneficio
de la comunidad.
En ese contexto, Kaegi ha manifestado que “lo fundamentalmente nuevo del Estado
Constitucional frente a todo el mundo del autoritarismo, es la fuerza vinculante
bilateral de la norma constitucional”.
A partir de ello, debemos entender a la Constitución como una norma, pero no
cualquier norma, sino precisamente la primera de las normas del ordenamiento
entero, la norma fundamental, la ex superior. De acuerdo a García De Enterría,
dicho enunciado se fundamenta en las siguientes razones:
-Porque, la Constitución define el sistema de fuentes formales del Derecho, de
modo que sólo será válida una norma que se dicte conforme a lo dispuesto por la
Constitución.
-Porque, en la medida en que la Constitución es la expresión de una intención
fundacional, encargada de configurar un sistema entero que en ella se basa, tiene
una pretensión de permanencia o duración.