Transmisiones mecánicas
Fabián Esteban Gordillo Peña
Transmisión de Potencia
Andrés Villaneda
Universidad ECCI
2019
Transmisión mecánica:
Es una forma de intercambiar energía mecánica distinta a las transmisiones
neumáticas o hidráulicas, ya que para ejercer su función emplea el movimiento de
cuerpos sólidos, como lo son los engranajes y las correas de transmisión.
En la gran mayoría de los casos, estas transmisiones se realizan a través de
elementos rotantes, ya que la transmisión de energía por rotación ocupa mucho
menos espacio que aquella por traslación.
Típicamente, la transmisión cambia la velocidad de rotación de un eje de entrada,
lo que resulta en una velocidad de salida diferente. En la vida diaria se asocian
habitualmente las transmisiones con los automóviles. Sin embargo, las
transmisiones se emplean en una gran variedad de aplicaciones, algunas de ellas
estacionarias. Las transmisiones primitivas comprenden, por ejemplo, reductores y
engranajes en ángulo recto en molinos de viento o agua y máquinas de vapor,
especialmente para tareas de bombeo, molienda o elevación
Mandos:
El mando en una transmisión mecánica sirve para acomodar la caja en el cambio
adecuado, para acelerar o frenar el carro.
Carcasa:
Es la que protege la caja de cambios y cada una de sus partes, además de
asegurarla, hay diferentes tipos y cada uno cumple con una función diferente, al
igual que hay de varios tamaños.
Barras selectoras:
Son las horquillas que se desplazan hacia adelante y hacia atrás para elegir el
piñón que corresponda a la marcha seleccionada mediante la placa de cambios.
Horquilla:
Tiene la función de introducir las marchas. La horquilla es accionada por la
palanca de cambio y actúa sobre el manguito deslizable interpuesto entre 2
engranajes libres del árbol de salida del cambio: los movimientos de la palanca del
cambio se traducen, por efecto de la horquilla, en traslaciones del manguito que
engrana con un engranaje o con otro, o bien permanece en la posición intermedia
de punto muerto.
Generalmente, hay una horquilla por cada 2 marchas (primera y segunda, tercera
y cuarta), excepto para la marcha atrás, cuyo engranaje es introducido y extraído
por una horquilla especial.
Las horquillas permanecen siempre en contacto con los correspondientes
manguitos, mientras que la unión con la palanca del cambio se realiza sólo cuando
se selecciona la marcha; un simple dispositivo de retención evita que la palanca
pueda unirse al mismo tiempo con 2 horquillas e introduzca 2 marchas .
Ejes:
Un eje es un elemento constructivo destinado a guiar el movimiento de rotación a
una pieza o de un conjunto de piezas, como una rueda o un engranaje. El eje
puede bien ser solidario a la rueda o al vehículo. En el primer caso -por ejemplo en
el ferrocarril- el eje se monta sobre cojinetes o rodamientos de modo que pueda
girar sobre los puntos sobre los que soporta al vehículo.
-¿Cómo funciona?: un eje primario recibe el par del motor a través del embrague
y lo transmite a un eje intermediario. Éste a su vez lo transmite a un eje
secundario de salida, coaxial con el eje primario, que acciona el grupo diferencial.
Tren móvil: Es el eje interno de la caja por donde entra el movimiento circular del
motor, en este hay unos piñones flotantes con los que gracias a la acción de unos
sincronizadores de movimiento y otras piezas, se puede seleccionar una
determinada marcha.
Tren fijo o eje intermediario: Es un robusto eje interno de la caja en el que se
han trabajado los piñones para que con el trabajo de equipo con el tren móvil, se
transmita el movimiento al motor.
Sincronizador:
Son las piezas que se desplazan sobre el tren móvil para enganchar
silenciosamente las velocidades. Mediante unos bronces de forma cónica igualan
la velocidad entre los trenes para evitar que los dientes se estrellen y se rompan.
Piñones rectos:
Los engranajes rectos son la tipología de engranes más común, y tiene la
particularidad de que sus dientes están montados en ejes paralelos. Se utilizan
para y grandes reducciones de engranaje, velocidades pequeñas velocidades
medias. De esta forma, los rectos son de gran aplicación cuando se
requiere transmitir el movimiento de un eje a otro paralelo y cercano.
Ventajas:
Pueden ser utilizados para transmitir gran cantidad de potencia (del orden
de 50.000 Kw).
Son muy fiables.
Son los más sencillos de diseñar y fabricar. Un proyecto de accionamiento
que cuente con engranajes rectos puede ver la luz con mayor celeridad.
Ofrecen una relación de velocidad constante y estable.
Un engranaje de dientes rectos tiende a ser más eficiente si se compara
con un helicoidal del mismo tamaño.
Al tener los dientes paralelos a su eje, no se produce empuje axial. De esta
forma, los ejes de los engranajes se pueden montar fácilmente con
rodamientos de bolas.
Piñones helicoidales:
Los engranajes helicoidales operan de forma más suave y silenciosa en
comparación con los rectos. Esta diferencia se debe a la forma oblicua en la que
interactúan sus dientes en relación al eje de rotación. Este eje pueden ser paralelo
o cruzarse generalmente a 90º. En caso de que se cruce, los engranajes
helicoidales se aplican junto a un sinfín. Aunque en estos casos también suele
emplearse dos engranajes cónicos como opción alternativa.
Ventajas:
Los dientes en ángulo operan de forma más gradual, permiten que el
funcionamiento del engrane se ejecute de forma más suave y
silenciosa comparado con los engranajes rectos o ruedas dentadas.
Los helicoidales son más duraderos y son ideales para aplicaciones de alta
carga, ya que tienen más dientes en contacto.
La carga en cualquier momento se distribuye sobre varios ejes, lo que
genera menor desgates.
Pueden transmitir movimiento y potencia bien sea entre los ejes paralelos o
ejes en ángulo recto.