Notas sobre TDAH en adultos
La hiperactividad canalizada hacia conductas como los deportes o determinadas
ocupaciones laborales que requieren gran actividad. En cambio, los síntomas de
inatención se hacen más evidentes cuanto mayores son las demandas de atención
en el entorno educativo y laboral.
Es frecuente encontrar en adultos con TDAH con poca diligencia, baja tolerancia a
la frustración, labilidad emocional, baja autoestima, bajo rendimiento asociado a
una sensación de fracaso, búsqueda permanente de estímulos fuertes, intolerancia
al aburrimiento, hiperfocalización, tendencia a preocuparse en exceso o sentido de
inseguridad.
Otras funciones ejecutivas como la capacidad para realizar simultáneamente varias
tareas o la gestión del tiempo, pueden también presentar alteraciones. Por ejemplo,
cuando se les pide que estimen la duración de tiempo o que reproduzcan intervalos
cortos de tiempo, los adultos con TDAH se equivocan más a menudo que adultos
sin TDAH y manifiestan una clara tendencia a construir intervalos más largos.
La tendencia a sobrevalorar la duración de tiempo parecer ser más acusada, y sus
consecuencias más evidentes, cuando de lo que se trata es de gestionar tareas a
largo plazo como las que forman parte de las labores profesionales en la vida
adulta.
Impacto en el rendimiento académico y laboral. Los adultos con TDAH suelen
relatar historias de fracaso escolar en los años escolares y al cursar estudios
superiores. Por ejemplo estos adultos informan, en porcentajes significativamente
más altos que adultos sin TDAH, de haber repetido curso, haber asistido a clases
de refuerzo, tener dificultades lectoras y también haber recibido con más
frecuencia castigos disciplinarios durante su etapa escolar. Igualmente, es frecuente
que fracasen o abandonen antes de acabar los estudios universitarios, abandono
que no obedece al nivel de inteligencia. En lugar de dirigir la atención a sus
obligaciones, el perfil de universitario con TDAH viene marcado por una
pluralidad de intereses hacia otras materias que les parecen más interesantes y que
les distraen la atención. Tardan mucho en decidirse por una carrera o cambian de
titulación al poco de haber iniciado una de ellas.
Dado que el trastorno está vinculado con las actividades cotidianas, no es de
extrañar que a medida que esas actividades se hacen más complejas el adulto con
TDAH se enfrente a un mayor reto para hacerles frente, en función del tipo de
trabajo al que se incorporen y de las responsabilidades que se les exijan. si los
requisitos del trabajo al que acceden o la dinámica de promoción laboral interna los
sitúan en un puesto que requiere funciones ejecutivas complejas como la
planificación, control, organización y coordinación de distintas tareas o grupos
humanos, su experiencia laboral acaba en fracaso.
Tienen mayores índices de absentismo laboral, retrasos en el trabajo, mayor
número de errores y una incapacidad manifiesta para cumplir con sus funciones.
Por ello no es de extrañar que, en general, estos adultos tengan menos años de
educación formal, un estatus socioeconómico más bajo y cambios más frecuentes
de trabajo por abandono o por despido.
El fracaso a nivel académico y a nivel laboral de los adultos con TDAH puede
también verse influido por la presencia conjunta de dificultades de aprendizaje. De
hecho, existen evidencias de que la disfunción de los procesos ejecutivos, unida a
otras deficiencias como la discapacidad espacial o la deficiencia lingüística puede
dar lugar a dificultades de aprendizaje en el adulto más ligadas a las funciones
ejecutivas de control. Por el contrario, los adultos TDAH cuyas funciones
ejecutivas están preservadas podrían compensar más fácilmente sus dificultades de
aprendizaje.
Relaciones personales. En la esfera laboral, los adultos con TDAH tienen más
dificultades interpersonales con sus superiores y con sus colegas. Quizá en parte
por esto, no es de extrañar que haya un mayor número de ellos que trabajan por su
propia cuenta. Pero el ámbito en el que más impacto tienen sus dificultades es el de
las relaciones familiares y sociales. Se dan índices muy altos entre la población
adulta con síntomas de TDAH de dificultades en las relaciones personales, de
separaciones y de matrimonios múltiples. Son precisamente los fracasos repetidos
a la hora de establecer relaciones sentimentales permanentes lo que más a menudo
motivan al adulto con TDAH a buscar ayuda profesional. La constante necesidad
de estimulación que estos adultos tienen les dificulta responder a las exigencias
emocionales y cognitivas de una relación. Sus parejas se resienten de su tendencia
a la distracción que se manifiesta como un aparente desinterés en las
conversaciones y se sienten infravaloradas. Además, sus repetidas experiencias de
fracaso hacen que los adultos con TDAH tengan expectativas anticipadas de
fracaso y se comporten de forma defensiva ante cualquier nueva relación, pudiendo
llegar a la evitación de cualquier relación de tipo personal.
Trastornos asociados. Las difíciles relaciones personales que los adultos con
TDAH experimentan en el área social y familiar debido a los síntomas nucleares
del trastorno se agravan por una serie de síntomas que se presentan muy
frecuentemente asociados. En un 90% de los casos, estos adultos sufren también de
un alto grado de labilidad emocional, que se manifiesta como frecuentes cambios
de humor (de irritación e impaciencia fundamentalmente) a lo largo del día no
necesariamente ligados a sucesos externos.
Los problemas emocionales del adulto TDAH son un rasgo crónico del trastorno
que está presente desde la aparición inicial de los síntomas en la infancia. Los
adultos con TDAH se caracterizan también por una baja tolerancia a la frustración,
que les hace tener reacciones iracundas y enfados ante pequeños contratiempos, y
una baja autoestima, consecuencia de su historia de fracasos laborales y personales.
Otros síntomas adicionales son la tendencia a preocuparse innecesariamente, la
intolerancia a las situaciones poco estimulantes, la incapacidad para evaluar su
impacto sobre los otros o su tendencia a concentrarse sólo en un aspecto de la
situación descuidando otros.
Los adultos con TDAH presentan también un mayor grado de inadaptación
psicológica general, más infracciones del código de circulación, un mayor
porcentaje de retirada del carnet, una conducción más agresiva y un mayor número
de accidentes de circulación. Es frecuente encontrar asimismo problemas de
drogodependencia y abuso de alcohol. Posibles causas de esta tendencia al abuso
de sustancias son la disposición del adulto TDAH a implicarse en conductas de
alto riesgo por su necesidad de refuerzo, la presencia de problemas de conducta
asociados a su vez al abuso de sustancias o la automedicación ante los síntomas.
SINTOMAS PRINCIPALES
La inatención, la impulsividad y la hiperactividad son los distintivos del TDAH.
En la adultez estos síntomas se asocian íntimamente con la desorganización, una
mala administración del tiempo y habilidades de resolución de problemas
inadecuadas.