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¿Dónde está la franja amarilla?

Este documento explora las causas de la violencia y la injusticia en Colombia a través de una pregunta de una amiga extranjera. William Ospina argumenta que la situación de Colombia es excepcionalmente trágica debido a altos niveles de criminalidad, pobreza, corrupción e impunidad. Sin embargo, rechaza las explicaciones fatalistas, señalando que los problemas de Colombia tienen causas históricas específicas que se pueden entender y abordar.

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¿Dónde está la franja amarilla?

Este documento explora las causas de la violencia y la injusticia en Colombia a través de una pregunta de una amiga extranjera. William Ospina argumenta que la situación de Colombia es excepcionalmente trágica debido a altos niveles de criminalidad, pobreza, corrupción e impunidad. Sin embargo, rechaza las explicaciones fatalistas, señalando que los problemas de Colombia tienen causas históricas específicas que se pueden entender y abordar.

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estÓ

la fta¡ria
a,ma,rillá?
...Y hay una
pregunta que
[Link]
Os pma nos está
haoiendo l,a
I Este libro surge de una pregunta historia: ahora
1

hecha desde la asombrada que eI rojo Y eI


I
perspectiva de un extranjero: azul han dejado
serun
I

l "No entiendo con el paÍs que de


I

I ustedes tienen, con el talento camino, ¿dónde


de sus gentes, por qué se ve
I

está Ia franja
I

I
I

I
N Colombia tan acorralada Por 1a
crisis social; pot'que vive una
situación de violencia cleciente
.. : l
a,marifh?

I
tan dramática, por qué hay allí
tanta injusticia, tanta inequidad,
I
I tanta impunidad. ¿Cuál es 1a
i

I
causa de todo eso?" í
I William Ospina logra, en estas
I líneas, una exploración precisa
y diáfana de Ia historia de
Colombia, en busca de las causas
del desmembramiento, de la
I polarización que nos ha trocado la
I

patria por campo de batalla. Que


i

I
ha convertido en sinónimos las
I palabras noticia y tragedia.
I
I

I
i

i
l
I
I

I I

I
¡)

f_.f ace poco tiempo una querida amiga nor


I I teamericana me confesó su asombro por
la situación de Colombia. "No entiendo -me
decía-, con el país que ustedes tienen, con el
talento de sus gentes, por qué se ve Colombia
l
tan acorralada por la-crisis social; por qué vive
una situación de [Link] tan dra-
mática, por qué ltay al\í ranta injusticia, tanta
:ltl
rl inequidad, tanta impunidad. ¿Cuál es la causa
de todo eso?" Por un momento me dispuse a
intentar una respuesta, pero fueron tantas las
cosas que se agolparon en mí que ni siquiera '

supe cómo empezar. Sentí que aunque hablara


sin interrupción la noche-entera, no lograríd
transmitirle del todo las explicáciones i¡ue con-
tinuamente me doy a mí mismo, tratando de
entender el complejo país dl que pertenezco.
Por otra parte, entendí que muchas de mis ex-
plicaciones no Ie habrían gustado a mi amiga,
o la habrían puesto en confliCto con su propia
versión de la realidad.
Es frecuente para nosotros oír de labios ge-
nerosos la deploración de esas desdichas y el
l
i

,]
§TILLIAM OSPINA
las. El primer asunto es, pues, preguntarse si de
I
verdad la sociedad [Link] una sirua_
ción excepcionalment e trágica,si es tan distinta
esta realidad de la del resro de los países, o al
menos de los países del llamado rercer mundo.
Mi respuestá es que sí. Colombia es hoy el país
con mayor índice de criminalidad en el plane-
ta, y la inseguridad va convirtiendo sus calles
en tierra de nadie. Tiene a la mitad'de su po-
blación en condiciones de .*,r.Á* pobrrz,i, y
presenra al mismo tiempo en su clase dirigen-
te unos niveles de opulencia difíciles de exage_
rar. Muesrra uno de los cuadros de ineficiencia
estatal más inquierantes del continente, al lado ese país
de buenos índices de crecimienro económico. y porque rie-
Muestra fueÍtes niveles imposi tivo, ;i;;;il;
;
l
niveles de corrupción en la administración.
l:i
li
Muestra unas condiciones asombrosas de impu_
nidad y de parálisis de la justicia y al mismo
tiempo una elevada inversión en seguridad, así
como altísimos costos parulaciudadanía en el colombiana (donde ni siquiera los sectores fa-
mantenimiento del aparatom i li tar. Muestra las bulosamente ricos pueden sentirse satisfechos,
má deplorables condiciones de desamp aro para
' pues el Estado que sosrienen ya ni siquiera les
casi rodos Ios ciudadanos, y sin embaigo un garantiza la vida, donde nadie está protegido,
"^,
país donde no se escuchan quéjas, donde prác- donde el Estado no cumple sus más elementales
l
I
I
ticamenre no existen la protesta y lu mouilizr_ deberes y donde todos los días ocurren cosas
ción ciudadana: una suerre de dilatado desastre
en cine mudo.
I
I

IO
§TILLIAM OSPIh-A ¿Ddnde atá la franja a¡narilla?

' quiera con su presilón o con su cólera a las trans- nas en tres años de guerra para impedir su pro-
formaciones que todos necesitamos. iQué es lo pia Secesió ny hayaalentado después la Secesión
que hace que Colombia sea un país capaz de de Panamá para hacerse al canal interoceánico
soportar toda infam ia, incapaz de reacci,on ar y ,

Tí9i,"p.r¡a1tq§9lT1¡,¡,,:d.g..',dr.*rqpr.hr1¡*,n+f ¡;,
de hacer sentir su presencia, su grandézal cipado en las guerras de Nitáragua,hayaarroii-
Muchos [Link] la hipótesis {e que esa do bombas atómicas sobre ciudades japonesas,
aparente pobrezade espíritu y esa debilidad de haya invadido Vetnam,hayaapoyado a los peo-
carácter se [Link] a las características biológi- res dictadores del Caribe y de Centroamérica,
cas y genéricas de la población: sería, pues, la y haya bombardeado a Bagdad, eso signifique
expresión de,' una fatalidad ineluctable.' Otros
' que los norteamericanos padecen de alguna mo-
sostienen lo mismo con respecto a los índices nomanía agresiva irremediable. Los historiado-
.de criminalidad: revelarían una incurable enfer- res vendrán en nuestro auxilio para explicarnos
:li.
medad, y,harían de nosotros un pobre pueblo las precisas condiciones históricas que llevaron
il sin salvación y sin remedip. Pero la verdad es a aquéllas sociedades y a sus gobiernos a parti-
[Link] índices de violenciá y n,.restr" ac- cipar en edas, realidades escabrosas.
tual ineptitud política son hechos históricos Colombia [Link] momentos dramáticos, pero
spsceptibles de explicación. Más aún, se diría quien menos Ie ayuda es quien declara, por im-
quelas explicaciones soñ tan evidentes e incluso paciencia, por desesperación o por mala fe, que
tan sencillas que se requiere esrupidez o male- esas circunstancias son defrnitivas, o que obe-
volencia para aventurar dictámenes fatal istas. decen a causas ingobernables. Más bien yo di-
[Link] persona sensara sostendría que por el ría que lo que vivimos es el desencadenamiento
hecho de haber precipitado en cinco años la de numerosos problemas represados que nuestra
muerte de 5o millones de seres en condiciones sociedad nunca afrontó con valentía y con sensa-
de crueldad y de sevicia escandalosas, lá socie- tez;y la historia no permite que las injusticias
dad europea revele una patología siniestra e desaparezcan por e[ hecho de que no las resolva-
incurable, Ni nguna persona sensata sostendría mos. Cuando una sociedad no €s,capaz de rea-
que por [Link] de que la sociedad estadouni- lizar a,tiempo las reformas que el orden social
dense haya sacrificado,medio millón de perso- Ie exige para su continuidad, la historia las re-

T2, f1
§TILLIAM OSPINA
¿Dónfu

que a la

lri

a esos sueños.
reconocerse en su natu-

ltlr
t

lrl
Dónde
§TILLIAM OSPINA
i
des,necesitabánbrazofuerteypulso6rmeaIa
siendo los comparsas serviles de esas economías
hora de conjurar rebeliones. Y ello resulta a su
hegemónicas, y siempre hubo entre nosotros
modo razonable, porque cuando se construy-g un
sectores poderosos interesados en que no dejá-
, - ,régimen irreppohsable y antipopular se hace
ramos de serlo. Ello les rendía beneficios: siem-
absolutamente necesar ia la- ñtetza para mante-
pre hubo una aristoc racia parroquial arrogante
ner'a cualquier precio un orden o desorden so-
y simuladora que procuraba vivir'como en las
cial que el pueblo difícilmente defendería como
metrópolis, disfrutando el orgullo de ser me-
suyo. ¿Quién ignora aquí que las grandes mayo-
. jores que el resto, de no parecerse a los demás,
rías de Colombia no tienen na{a queagradecer-
de no identificarse con el necesario pero deplo-
le al Estado tal como está constituido, y que por
rado país en que vivían. Nunca he dejado de
ello no están tan dispuestas como en otros países
preguntarme por qué los que más se lucran del
a entregarte sus ióvenes? Es triste recordar:§ue
país son los que más se averguenzan de éJ, y
drrr".rtá mucho tigmpo las clases privilegiadas,
, recuerd-o con profunda perplejidad el día en que
las más defendidas por él Estado, Pagar:onparu
I uno de lils hijos de un ex presidente de la re-
pública me confesó que la primera calción en
librar a sus hijos del' servicio militar que los '.f r
l
pobres tenían que cumplir'irremediablemente'
español lahab,íaoído a l'os zo años. Allí com-
Y es verdad que los jóvenes deploran tener que
i
I
I
I prendí en manos de qué clase de gente ha esta-
ir a un ejército cuya principal función es enfren-
I
I

do por décadas este país. Aquellos príncipes de


tarse con su propio pueblo. Todo Estado. tiene
I

aldeá con vocación de virreyes sólo salían a re-


que demostrar su legitimilid: tI [Link]
I

correrlo cuando era necesario recurrir a la infec-


I

lagente,'Para merecer la adhesión y la lealtad


I

I
I
ta muchedumbre para obtener o comprar los
d" i,, pueblo, y es un axioma que si el pueblo
I

I
votos.
no es patriótico es Porque el Estado no le da
I
l

I
I
buen eiemplo.
I

' Grandes esfuerzos históricos intentaron cum-


. naciones en este continente, se generó una tra-
l

I plir la tarea imperiosa de afrrmarse en una tradi-


ción y construir'una patria. De los primeros y
I

rnás,valiosos fue la Expedición Botánica, que


l
I

daban la sueme de las muchedumbres humil-


I

1
§TILLIAM OSPINA atá la franja anarilla?
¿Dóndc

empezó a revelar al mundo la exuberancia de representa sólo intereses mezquinos y está he-
[Link] flora tropical y que despertó en una ge- cho para defenderlos, a veces, incluso, con fero-
ner¿ció[Link] sorpresivo orgullo de pertenecer a cidad.
los inexplorados rópicos de América. Una de Verdad es que grandes poderes externos estu-
las consecuencias de esa expedición fue el movi- vieron interesados desde siempre en mantener
miento de Independencia, pero la Reconquista nuestra economía en condiciones desventaiosas,
frustró la paciente labor de tantos sabios y artis- que les permitieran'realizar aquí sus negocios
tds, y dos siglos después la Expedición Botáni- en los mejores términos. Patalagran industria
ca sigue siendo una obra inconclusa. Colombia mundial fue una prioridad garanúzar su pro-
posee, según es fama, la mayor diversidad de visión de materias primas, y mantener aquí una
pájaros del mundo, p€ro es tan inconsciente de clase privilegiada en condiciones de consumir
sus riquezas que el libro mrís completo sobre las productos de importación. Una de las verdades
variedades de aves colombianas, Birds of Colom- que no sabría explicar con claridad a mi amiga
bia, no está traducido al español. En la segunda es por qué y de qué manera el gobierno norte-
mitad del siglo xlx emprendió sus tareas la americano apoyó siempre a los partidarios co-
Comisión Corogrfifr,ca, y sin embargo aún hoy lombianos del libre cambio, que abrían nuestra§
I
Colombia sigue siendo un país sin un proyecto fronteras a sus productos, e incluso patrocinó
territorial, sin un plan de desarrollo sensato y siempre a alguno de los bandos en las guerras
I

I propio, sin un censo aprovechado de sus recur- civiles que desgarraron a Colombia durante el
I

sos. El Estado, omnipotente a la hora de impo-


I
i siglo xtx. EIla sentirá la extrañeza de que los
t. ner tributos y de reprimir descontentos, es la colombianos seamos desventurados, pero difí-
I

I
I
impotencia misma a la hora de impedir saqueos, cilmente entenderá que no hemos estado solos
de moderar depredaciones y de proteger el pa- en laconstrucción de nuestra penuria, que mu-
l
trimonio. Y ello porque en realidad no es un chas vecés su propio Estado participó en la pre-
Estado que represente una voluntad nacional, paración y el diseño de nuestro caos actual.
l
I
y que pueda apoyars€ en ella para esas grandes Cuando se pensaba que el urgente canal intero-
decisiones que exigen en nombre de todos po-
I

ceánico centroarnericano pasaría por Nicaragua¡


ner freno a la codicia de unos cuantos, sino que los Estados Unidos patrocinaron ia aventura de
20 2I
t

'1:1.: _
-.

z
A
t/)

I
j
§7 ILLIAM OSPINA ¿Ddndc atá la frania antarilla?

na se cerró bajo el poder de los terratenientes y dalosa masacre de las bananeras precipitó el
del clero; la Iglesia y el Estado se confundieron descrédito del régimen conservador. Un sector
en una amalgama indiferenciaday nefasta, el del tiberatismo acaudillado por Alfonsolípez
índice católico prohibió la lectura libre duran- Pumarejo intentó una reforma democrática que
te buena parte del siglo, la educación estuvo favoreciera la industrializaciín,que modifi cara
manejada por Ia Iglesia, y conquistas elemen- el régimen de propiedad sobre la tierra, que
tales de la sociedad liberal como el matrimo- modificara las relaciones endte el Estado y la
nio civil y el divorcio, conquistas que Poseen Iglesia, y que abriera el camino panlaadecua-
todos los países vecinos desde hace más de 6o ción de la sociedad colombiana a algunas de las
años, son logros que la sociedad colombiana tendencias mundiales del siglo. No era, por
'vino a obtener a fines del siglo xx, mostrándo- supuesto, Ia reforma estructural que el país ne-
se como uno de los esquemas sociales más ce- cesitaba, ni la vasta [Link] conciencia de la
rrados y oscuros de Occidente. Esto dio origen necesidad de un orden distinto, ni el gran es-
I
a tremendos cuadros de violencia familiar y de fuerzo por dignific r aún sociedad malforma-
intolerancia social, a un enorme irrespeto por da por la exclusión y [Link]ón social; gra
las creencias ajenas, y ala tendencia persisten* una reforma moderada, Pero naturalmente de-
te a considerarltóda disidencia y toda rebeldía sató una inmediata contrarreforma, que traio
I
como un fenómeno religioso. La guerra civil de violencia antiliberal a los campos y empezó a
mediados de siglo, conocida como Ia Vioiencia, sembrar el germen de algunos males futuros. El
confi¿juró como una inmensa guerra religio- intolerante país feudal se resistía al cambio y
' se
sa, hecha de fanatismo y de ceguera brutal, y su reacción despertó nuevas insatisfacciones'
llegó a ex-tremos aberrantes, con la reconocida Como respuesta a la violencia antiliberal, el
presencia de la Iglesia como üno de sus princi- sector popular del liberalismo emprendió una
pales instigadores. defensa de los campesinos perseguidos, que rá-
Hacia rg)o,dl cabo de 5o años, la hegemonía pidamente fue configurándose como una enor-
conservadora se vio debilitada por la inconfor- me rebelión popular bajo la orientación del
midad popular, arreciaron las luchas sindicales, caudi tlo J orge Eliécer Gaitán. Gaitán compren-
hubo conatos de rebelión, y finalrnente la escan- dió muy pronto que Colombia necesitaba con
25
24
\X/ILLIAM OSPINA
¿Ddn& atá la franja amarilla?
urgencia grandes reformas sociales,
y el proyec_
to nacional siempre postergado preciado. Fue entonce3 cuando Gaitán convo_ ,'
,. .onuirtiá .n
.su bandera. pertene.r, ¿
í";¡fu" liberal, pero
il entendió que el principal.n.*igo
rli' de la socie_
[Link] colombiana .ru .r"
bipartidiím; ;tocri_
tico cuyos jefes formaban en ."¿ia"[Link]
partido de dos .u:1r, hecho para
*io
saquear el país
y beneficiarse de él a espaldás
de lás mayorías;
y en sus discursos avanzó
hacia una reformula_
ción de la crisis política.;;.;;flicto
entre Gaitán era el jefe de la mayor fuerzapopular de
Ias mayorías humildes y
[Link].ü, y el mez_ nuestra historia ¡ de acuerdo con el orden de_
qulno paíi de los privilegios.
HablajJd; ;;;;
poiíricol' y del ,país [Link],;, J.rú".rrao
mocrático, era el seguro presidente de la Repú
modo como los dirigentes gobernaban
.t ,blica. Llegaúa al poder no sólo c_on un grarÍ
para una
minoría, conquistó un cauáal respal{o popular sino con una enorme claridad
rado, y,súbitamente la vieja "l".,o."iin.*_ sobre las reformas que requeríarhos y sobre el 'lIl
.1"r. Jirigenre se
vio anre un fenómeno de entusiasmo que Colombia debía llegar a ser para impe_
popular liír
dir la perdición de millones de seres htr-".or.
desconocido en Colombia.
La campaña de calumnias y
-
desatada
difamaciones
por la gran prens" no'fogri
al movimiento gaitanisra,
d.b;il;;
ir la
prendió que, como el arco "i"¡1.^rrr."'ri_ población, srn ate-
del iegendrriol.y
nórdico, "Noruega se iba, ,o..[Link]
' manos". La clase sus alcalde de
dirigente, encab^ezrdu por los
jefes políticos y por
los grandes di;;, Jr;;:
dores del poder, confiab" ya
sóIo., lrl*r"rrr-
,:^..y l^ indisciplina de las t
el "país de cafres" al que siempre".r,", griranisras, de Educación intentó abrirle paso infructuosa_
ñrbían des_ mente a una reforma educativa radical que res_
z6
27
§üILLIAM OSPIN.A ¿Ddnde atá la franja amarilla?
' pondiera a necelidades del país que,crecíá. ,
ella y se repartieron el poder durante 20 años,
f11
Aún es posible oír én sus discursos su interés proscribiendo toda oposición, cerrando el cami-
por impedir que una economía de privilegios no de acceso ala úquezapara las clases medias
précipitaraá Cólombia eñ la paupérización y el emprendedoras,,y -un,..[Link] a los pobres en
aplastamiento de las gentes,más pobres. Sus condiciones de exrremo desamparo mientras
enemigos cornprendieron entonces que la demo- acrecentaban hasta lo obsceno sus propios ca-
cracia llevaría a Gaitán al poder y procedieron pitales.
a ofrecerle su apoyo'a cambio de que él acep- El 9 de abril de 1948 fue Ia fecha más acia-
tara su asesoría, es decir, compartiera con ellos ga del siglo para Colombia. No porque en ella,
su triunfo y les pérmitiera escoltarlo. Gaitán se como lo pretenden los viejos poderes, se haya
negó, y ateciaron en su campaña difamatoria. roto la continuidad de nuestro orden social, sino
La última ráfaga de aquella oposición rabiosa porque ese día se confirmó de un modo dramá-
debió arriar la mano fanáticao mercenaria que tico. La estructura del movimiento gaitanisra,
¡ le dio muerre. Y así come nzó lagigancesca con- con su sujeción alafrguray el pensamiento del
tiáriévóluiién (o ántiifév-OlUeióii, yá Que con- caudillo, permitió la desmembración y la diso-
I juraba algo que aún no se había cumplido) que lución de aquella avenrura en la que se cifraba
I marcó de un modo trágicoel destino de Colom- el porvenir del país. Gaitán tenía clara la nece-
I

I
I
bia en los 5o años siguientes. sidad de un proyecto nacional donde cupiera el
I Esta contrarrevolución ruvo tres etapas, cada país entero; una nación de blancos y de mesti-
zos', de negros y de inmigranres que pudiera
l

una de ellas peor que la aqterior. La primera fue


l

el asesinato del caudillo, que proüocó el incen- reconciliarse con el espíritu de los pueblos na-
I
dio de la capital. La segundu fue lu Violencia tivos del territorio, y exrraer de esa compleji-
de los años cincueniu, qoe despobló los campos dad una manera singular de estar en el mundo.
de Colombia e hizo crecer dramáticamente las Pero esa claridad lo llevó a enfrentarse ingenua-
ciudades con millones de despiazados arrojados mente, es, decir, de un modo valeroso, sincero
a Ia miseria. La tercera fue el pacro aristocráti- y desarmado, a esa clase dirigenre que se lucraba
L
co del Frente Naciónal, mediante el cual los de la miseria nacional y que despreciaba pro-
1

L instigadores de la violencia se heneficiaron de fundamente todo lcr+que no cupiera en su mez-


I
z8 r. 29

)
,{'1,'

§7 ILLIAM OSPINA
¿Dlnde atá la franja amarilla? ffi
quina órbita de privilegios. Una $
casta de mes_
tizos con [Link] qr. n,In.,
#;;;;;;rr;; t
colombiana, ni identificarse con
il;;;;;;;:
fía, con nuestra natutaleza,con i$
nuestra posla_ t$
ción; que continuamente se avetgonzab", I r{
ao_o i!ñ
[Link]éndolo ho¡ de
-",^rrrdo ran poco
"rt. europeo. ffi
parecido al idolatr¿do mundo
Unu.li_ ,$
te deplorablq que viajaba a Europ" .
y r ll;.0*_ ,¡I,

rnérica, no a llevar con orgullo It$


el másaje d;; Lo que parecíainsinuarse Lr{¡i
i,i.!
puebio dignificado [Link]..o
, ,n.á";;;
su territorio; sino a simulat ser'eürope
galtanlsmo era una suerte ]$
riI

procurar por los métodos más ^, ;;


serviles ,", *áp_
tada por un mundo que no ignoraba
,,, [Link]-
ción de rastacueros y su fal ti de
carácter.'_---
I
EI discurso de Gáiten merece
l,i

xiones. Es singular que en un país


-"Jr, *n._ YT

iii
.;;;;;
por la retórica de sui gramático-s
y [Link] uruii
micos haya sido un hámbre a.
"rig..
i"*:ñ"
quien ennobleció el lenguaj. de lu
polfti.u;
[Link], exhibiendo ,n [Link] refinamiená,ir.i._
tico y una norable claridad a. p""rr*[Link],
haya tenido eco en un pueblo p*,*aia"_.rr.
.t8nfr]ft1 y salvaje. No podemos
olvidar que
tam!1én la glan empresa de renovar
l" 1.";;;
castellana y de convertirla en unu
[Link] u,i._
ricanS había sido liderada por
tl

;ffi;;;_
ragüense, Rubén Darío; [Link]
la granpoesía Como suele ocurrir con los magnicidios, el
[Link] de enton.., .rrrb"
s¡ádo escritu asesinato de Gaitán nos ha sido presentado
co_
:r

3r
\v,ILLIAM OSPINA
¿Ddnde utá la franja amarilla?
mo el crimen solitario de un enajenado
o de un
fanático. que no podemo, igno.u. es el efect«rs del discurso dé Gaitán. Para ello racli-
.Lo cli- caliza«¡n su lenguaje partirlista, magnificar«rn
ma social y político en que selumplió
el he_ una maraña de diferencias retóricas entre los dos
cho,los secrores visiblemente interesados
en la partidos, y utilizando todos los recursos y ro-
desaparición del líder, y los que
se beneficiaban
con ella. Si la mano que lo mató dos los medios de influencia, fanatizaron a la
fue fan*ica o ingenua población campesina.
fue mercenaria, es
"fg"
i"a¡er.;;;,;.#;; TaI vez no se proponían desatar una oleada
dente del crimen fue la campaña d. diá;;;;;
realizada conrra él por lu de violencia, pero el modo criminal e irrespon-
§run prensa, q;l; sable como atizaron las hogueras del odio para
mostraba como un peligro puia
lu [Link], ganar Ia fidelidad de sus prosélitos condena para
como alguien que veníaa desiruir
el país, y que
lo caricatu iizabacomo un salvaje siempre a los jefes de ambo-s partidos que pre-
a la cabeza de
una banda de caníbales. El criÁe" cipitaron a Colombia en la más siniestra época
p;"," ;; de su historia. Gentes humildes que se habían
todo el país un espontáneo [Link]
he_ conocido toda la vida, que se habían criado jun-
.,Ii cho de frusrración y de desesp eranza,pero
in_ tas, se vieron de pronto conminadas a respon-
ii
ca\^z de grandes propósitos y
.:
I
d. ,rrrurr. der a viejos odios insepulros, y sin saber cómo,
nobles rareas inmediatas. [Link] "un
lili
lili
l.r..iaio, y ru_ sin saber por qué, sin el rnenor beneficio, se
piña y-esrragos, el puéblo .[Link]ó
q.r.,.[Link] dejaron arrasrrar prrlr el increílrle poder cle la
vez más sus esperanzas habían
iltr".ao, y talvez retriric¿r frrcci«¡sir t¡ue Ios l-¡r¡mlrurrle¿rbir <lescle I¿rs
comprendió tambiért que el poder
imperante tribunas, desde los púlpitos y desde los gran-
jamás permiriría una
rransforlación de la so_
ciedad por las vías democráticas y des medios de comunicación, y Ia carnicería
[Link].r. q; comenzó. Entre rg45 y 1965 Colombia vivió
había esgogido. pero allí.o*.orO
§{rán ,u__ u¡ra verdad era orgíade sangre que marcó desa-
bién la segunda fase de esa [Link].*r._
lent¿tcloramcntc su futuro. Más asoml¡roso aún
volución, porque adverridos del peligro
de un es clue quienes precipitaron al país en ese ho-
movimienro popular, los partido,
pol"í,i.o, ,.u_ rror sean los mismos que siguen dirigiéndolo,
dicionales se lanzaron u lu ,*gonquista
de sus aquéllos cuyo discurso es el único que impera
huestes y se esforzaror¡"por .on,.u...r,ar
los en la sociedad, aquellos que se resisten a enten-
32
33
§TILLIAM [Link]
¿Dóndt atá la;franja amarilla?
der que úi bien se han enriquecido hasta
lo in_ poq pderes que siempre los habían despreciado,
decible,,han fracasado ,ntel" historia;
vieron el país en sus manos durante más
;; ;_ ,

y cuando empezaron a lúchar por algo propio,


de un fue por espíritu de venganza, para cobrrrr" l*
siglo y que el resultado de su manera d.;;
sar y de obrar es esto que tenemos ante injurias que esa misma guerra les había hecho.
noso_
tros: violencia., caos, comupción, inseguridad, El gobierno consbrvador había politizado la po.
cobardía, miseria y la desdicnu j. licía, había soltado la siniestra "chulavita" a
seres'humanos. Afortrn"durrr"rr,. ya "riñ;;;;
no., .r"_,
hostiliTar liberales. Éstos a su vez reaccionaron
armándose, y empezaron a ver en todo-conser-
cesario agotarse en [Link], prm
demos_ vador un enemigo. La causa de aquello estaba
trar el fracaso de los dos partido, y d.
sus elites:
en el poder y en los predicadores del cIdio, peio
basta mostrar el país q,r..r.r.-ár.
muy pronro cada quien tuvo argumenros pro-
Alguna vez, con rriste ironía, el historiador
inglés Eric Hobsbawm escribió que la presencia
pios para proseguir la retaliaci ó¡. para las ca-
de hombres armados forma p"i,. ,J.";;l denas del rencor'basta con comenzar, todo lo
;;; demás se dará'por su propio impulso. Diez años
ry1s-+,ij Solombiano, co¡iio lascolinas y los ríos.
Ep diffcil, ciermmente, encodtrar después de aquellas primeras hostilidades y
épocas de la
historia eñ que nuestros campos no huyan agresiones, laViolencia ya se había fabricado sus
sido propios monsrruos, I un clima generalizado de 'rIi
escenario de hombres,en armas, y
ei mismo terror y de impunid¿d daba los frutos más
Hobsbawm ha dicho que lá [Link];;_
biana de los años cincuenta represenró demenciales.:Los nombres de Chispas, de Des-
;. quite, deTaruán, del Capitán Véneno, de San-
las m4yores movilizaciones de civil.r ";;
r.-r¿o, grenegra, todavía nos congelan la sangre, y sólo
del hemisferio occidental en el siglo XX. Las
huestes de los revolucion"rios mexicanos
muy recientemeñre las sierras eléctricas de Tru-
reco_ jillo han venido aigualar las cumbres de horror
rrieron su país luchando por la Tierra y la
Li_ y de depravación humana que se vivier'on en-
bertad que les predicaba Emiliano Zapaa.
Es tonces en Colombia.
triste comprobar que los hombres en armas
de Siempre nos dijeron que la Violencia de los
mediados de siglo en Colombia no luchaban
por años cincuenta fue una violencia entre liberales
ninguna reivindicación popular, sino instigaáos
y conservadores. Eso no es cierto. Fue una vio-
34
3'
:l

i$
!7 ILLIAM OSPINA ¿Dónde está la franja an4rilk? ,I
{
li,
lencia entre liberales pobres y conservadores Como ocurre al frnal de todas las guerras,
i(
pobres, mienrras los ricos y los poderosos de sobre los campos todavía hurneantes,de la Vio- ,{ir
tli
ambos partidos los azuzaban y'financiaban su lencia se firmó un pacto, y ese pacto fue el 11i1


rencor, dando muesrras de una irresponsabili- llamado Frente Nacional, por el cual los dos ir,

dad social infinita. La Violencia no podía ser partidos irreconciliables se convertíaá en uno ,$
'li,lr
una iniciativa popular, pues no iba dirigida con- solo con'dos colores y la misma ideología, y se 'lll
,i.}1

tra quienes se lucraron siempre del pueblo. Era .


repartían el poder durante zo'años. En nombre iii
i§l
más bien la antigua historia de los pobres ma- del bipartidisrno,el pueblo se había hecho la ,if
lll 'i*r
tándose unos a otros con el discurso del patrón guerra a sí mismo: ahora se sucederían en el ii}
en los labios. Una pprsisrenre y venenosa fuen- p@er precisamente los rgpresentantes de la vie- ¡

te de odio fluía de alguna parre y alimentaba ja clase dirigente que había [Link] la principal iIlrf
la miseria moral del país. Ltrs dirigentes, esos promotora de Ia violencia. Así se consumó la :,f,

rJi que todavía le dictan por la noche a la opinión tercera fase de aquellá implacable conirarrevo-
{$.
pública lo que ésra respon derá mañana en las lución. El liberalismo y el conservatismo no ,l$l

encuestas, simulaban no advertir cuál era la tehdrían problemas para compartir el poder, y ltü;

causa de ese desangre generuIizado, y sin dejar las reformas qub Gaitán había prometido podían ifil
tfi
de predicar el odio al godo y al rojo se quejaban posponerse hasta el fin del mundo. Después de iül

del salvajismo del pueblo. La verdad es que bas* una guerra y de 3oo mil muertos, Colombia
il
tó que Alberto Lleras y Iaureano Gómez se abra- debía seguir siendo el país inauténtico, mezqui- ,]íl
*i

ll'l
zqran y pactaran la alianza para que la vasta no, antipopular y excluyente que era eo años ,
lil
iii¡i
Violencia colombiana deian de ser un caos gq- atrás, y la clase dirigente ame¡aztdapor e[ gai- lí¡
rlli
neralizado y se redujeru ala persecución final tanismo se había salvado. jiij
li
'li
ll de unas bandas de asesinos envilecidos. Ahora Et país que surgía de aquella gatástrofe no 'il
bien: si la Violencia había sido una guerra, erasinembargo el mismo.,Miltonbs de campe- iir
il
¿quién Ia gan6? Aparentemente nadie. Pero si sinos expulsados por la Violencia llegaban a las irll'
Iti

juzgamos por la siguiente fase del drama, el re- ciudades buscando escapar al terror y ála ruina.
,1|

.ri'i
ill
sultado es indudable: sobre 3oo mil campesinos Lo que Craitá¡había procurado impedir se cum-
muertos, el bipartidismo había triunfado. plía ante la indiferencia de los poderosos y !a r
#
1111

lIr
36 37 rll
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l' fl

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4-:"

\vILLIAM OSPINA ¿Ddnd¿ está k franja amarilla?


frialdad de los eruditos. Habíacambiado les cerró a los pobres la posibilidad de acceso a
el cua_
dro de la propiedad sobre la tierra, los terra_ niveles mínimos de vida y condiciones mínimas
tenientes habían pescado en río revuelto, de dignidad, permitió el crecimiento y la pro-
se
h$ían inverrido los índices de poslación uÁu_ liferación de cinturones de miseria alrededor de
na y de población campesina, las ciudades Ias ciudades, y persistió en la vieia actitud se-
crecían:
inconteniblemente, Colombia renía muchos ñorial de no considerar que el Estado tuviera
mgnos propietarios que antes, y un o§curo deberes frente a los pobres, de modo que le bas-
por_
yenir de rniseria y de desempleo se cernía sobre tó con estimulár campañas privadas de caridad.
.las nuevas muchldu*Ur., ,rU"*riEn Nadie podía advertir enronces que en el auge
.r. pu_
\ norama el Frente Nacional mostró al país
sus de campañas como El Minuto de Dios, las gran,
innovaciones. Como si el peligro para jas de beneficencia y las "teletonesl', con enor-
Colombia
no fuetan los partidos tradicion"l., qr.r" la . me despliegue y difusión, lo que se ocultaba era
ha_
bían desangrado, y blandiendo abiertamenre
la ' la incapacidad o la indiferencia del Estado para
amenaza de un posible retorno de la cumplir prioritarios deberes sociales, y su cre-
Violencia
que sólo ellos podían provocat repartió ciente hábiro de dejar en manos de los particu-
el potler
entre liberales y conservadores y prohibiáen lares no la solución, sino el esfuerzo por mitigar
el
marco legal toda oposición política. Confirmó los dramas de la pobreza y del desorden social.
al Estado, previsiblemenre, como un insrru_ Todo,lo que somos socialmente desde enton-
menro pana garantizar privilegios; sólo permi_ ces es fruto del Frenre Naciónal. Los sectores
tió la iniciativa económica en el ámbito de las. sensibles lo deploraron en su hora como una
clases, familias y empresas tradicionul-.n,. gran derrota. Un secor del liberalismo, el MRL,
emparentadas con el poder, y cerró las posibi_ lo combatió vigorosamenre, lo mismo [Link]
lidades dé acceso a la riqueza a las clases movimiento literario de los Nadaístas. H?y pá-
medias
emprgndedoras, persistiendo en la política ginas memorables de Gonzalo Arango en las
de
negar el trédiro y lá capitalizaciín a las que cuenra que el Nadaísmo existió porque ha-"'
clases
humildes. Finalmenre, fue incap az de garanti_ bía muerto Gaitin,que un movimiento rebelde
zar füentes de trabaio para las *rtJrü., y excéntrico como el Nadaísmo había sido ne-
qr.
segtrÍan llegando 4 los grandes cenrros cesario porque se había destruido la esperanza
urbunor,
38 39

-)
§7ILL][Link] OSPINA ¿Dónde está la franja amarilla?
de un pueblo, y que si Gaitán hubiera triunfado estábamos maduros para la democracia, culpa-
los Nadaístas habrían sido,ióvenes normales blemente apoyada por los gobiernos norteame-
dedicados a construir a su lado un gran país. ricanos, permitió que la América Latina viviera
Pero en su momento los colombianos no ad- una de sus épocas más sombrías. Una progre-
virtieron el terrible mal que represenraba para sión de diitaduras militares antipopulares se
Colombia el pacto aristoirático, po, el cual se abrió camino para garantizar en el continente
l lrlill il
sepultaba de un modo oficial el derecho popu- la aplicación de las políticas éconómicas y aca-
lar a expresarse políticamenre. Ahora nos resul- llar los reclamos de justicia social y el libre ejer-
ta increíble que pudiera hablar de democracia
se cicio de la oposición, sin la cual Ia democracia
m ientras se prohi bía expresamente la existencia es inconcebible. Curiosamente, Colombia ha-
de partidos políticos distintos de los oficiales. bía vivido el fenómeno de una dictadura mili-
Mientras'se condenabaal país a un biparridismo tar casi accidental que, impuesta a mediados de
que además era puramente aparenter pues desde los años cincuenta por una coalición de los par-
hacía mucho tiempo las palabras liberal y con- tidos tradicionales como una suefte de ensayo
servador habían perdido en Colombia todo de lo que sería el Frente Nacional, se fue des-
I
bontenido programático, toda huella de un pen- viando de su propósitq inicial cuando el dicta-
samiento o de una idea, y se habían envilecido . dor, general Gustavo Rojas Pinilla, comprendió
hasta ser tan sólo dos maneras hereditarias de que el Estado, hecho para defender determina-
odiar a los semejantes. dos privilegios desde siempre, podía servir a
Después de la ¡evolución cubana, la política otros fints. Allí se dio una curiosa amalgama de
hemisfrrica exigió que los ejércitos de América obras benéficas para el pueblo y aprovechamien-
Latina [Link] prioridades de defensa de to del poder para beneficio propio que, por su-
las fronteras pgr lo que llamaron "seguridad puesto, provocó una rápida reacción de la clase
ointerna". Así se institucionalizó uno de los política que había sido la inspiradora del expe-
fenómenos má§ aberrantes del siglo. Cuando rimento. No sobra recordar que las principales
nuestros países requerían acceder a la democra- obras de modernizaciónque emprendió Colom-
cia real y madurar políticamente, una teoría bia a mediados de sigl.g fueron fruto de esa pau-
perversa según la cual los latinoamericanos no sa casi involuntaria en la mezquina dominación

4r
§(/ILLIAM OSPINA
de elites, y que en una armósfera ¿D6ndc utá la -franja amarilla?
J1 ran enra_
recida por el egoísmo de los
[Link], ilrü;_ muchos que ya anastrábamos desde
los viejos
ra el ejército resultó un uiiudo tiempos, para conformar el cuadro
seguro. A tal de impotán_
punro el general se les salió
de las;""*,;;; cia y de desesperación que ahora renemos
ante
diez años después fue el protagonista los ojos. Como se prohibió toda oposiciOn
de una teguf ,
avenruraelectoral que puso.n
p-"ligro
na¡ión bipartidista, y oblisó;iü;;;.;
h;;;;: cosa que sólo puede ocurrir en
las dictadüas
más cerriles, surgió y se fortale ció
gobierno del Fre¡te Nucionll laoposición
u *"[Link] a úl_ ilegal, la oposición armada, que ha
crecido hasta
tima hora Ios resultados elecroral.";;;;;C, ser dueña de la mitad del país.
Duranre mucho
llegadas de iemotas provincirr.
tiempos de Gaitán se había
il,i,"bi*; tiempo los ideóiogos del poder explicaron
la
d"d; J fenómeno existencia de las guerrillas como un
producto
de gue la policía, compuesta
p.. g.n* á.i de la infiltración de ideologías foráneas,
en par-
pue bl o, rermi nara volviéndos.
*rr rrlrlr.", ticular del movimiento comunista
desconsuelo de los dueños Orr" internacio_ :l'j,
del poder. Estas ex_ L: explicaban así a pesar de saber que en
despertaron uná gran desconfianza , il
Colombia, como lo ha dicho Hobsbawm,
'ri
i

¡erienlias de siem_
,.1
rI
Ios poderosos en la .$
iniciatií, a" ,.r, f, ,rr^;;; pre hubo en los campos hombres
en armas y es .§
.ili,
'Í1
rn."tig.,.J1.l,o.u,o q,.
Il*::f :gf sran amasaran
ros ,etes militares
grundes fortu.*ns,
una tradición la práctica de la rebelión
Itzada en pequeña escala y el bandidaje
foca_
iil

ül
r

rural. il
manejaran inmensos p..[Link], [Link] Pero muchas de las guerrillas iü!

control de la ciuda duÁoy


.í colo*biun", ;; 'Í
iil
til
;"
- gozaran de excesivos privilegio*,;;;[Link]", y fueron en rigor comunistas, o sólo
r" .".,rir,[Link] 11,

rli
p.rá no r" í", de ese ropaje mientras duró el auge
mundial de ii
soltó er timón del Estado;i
tiempos en que [Link]
il;;;a en ros aquella ideología, y en cambio todos
h.*;; iiii

'simas rr"ié i";r*;;:


barcas con aparien.;, a"_o.¿;;.r.;;;
podido comprobar que el acallamiento
del dis_ ,i
,lr

curso' casrrista y la caída abrumadora


'océano
de sables.
de la ri

Unión Soviética y la grpdual incorporación :

Esos zo años de Frente de i,


. Nacional trajeron
algunos de los rnales mayores;;
la China a la economía de mercado
no sólo no
'ij
,l:,

colombiana acrual; males que


i;;i;;;; precipitaron el fin de la guerrilla
colombiana l
l

se il;;l;; sino que fueron simultánás con


su auge inusi_
;ili
.lij

42 rado en nuesrro territorio. A pesar lr'


de su ban_ rl,
Li,
rili
47 rlii
§7 ILLIAM OSPINA
¿Dónde está la franja ama¡illa?
didaje y de su falta de comunicación con la so- El Frente Nacional cerró además el acceso a
ciedad,la guerrilla no es un caso de policía, no la riqueza para las clases medias emprendedo-
es un problema militar sino un pioblema polí- ras, y éstas se vieron empujadas por ello hacia
tico y por ello salta a la vista que cuanto más actividades ilícitas como el contrabando y el
: se la combate y cuanto más se invierte dinero narcotráfrco, ya que si una sociedad niega ias
en recursos militares contra ella, más fuerte se posibilidades legales en el marco de la democra-
hace. ¿Quién ignora que el campo cólombiano cia económica, quienes aspiran a la riqueza sólo
está arruinado? ¿Que el país no les ofrece ningu- tienen el camino de la ilegalidad. Cierto. rey
na alternativa, ningún futuro, a los habitantes babilonio, en un relato de Voltaire, consulta
del campo? ¿Con qué cara nos viene a decir este desesperado al oráculo porque su hija la prin-
[Link] que los campesinos no tienbn rnptivos cesa se ha fugado con un vagabundo, y el orácu-
para rebelarse, cuando hasta los profesiortales en lo le responde gon estas palabras: "Cuando uno :

Colombia tienen que meterse a taxistas, y todo no casa a las muchachas, majestad, las mucha- :,

ií¡l
- reclamo, por justo que sea, está prohibido en chas se casan solas". Fue esto lo que ocurrió en
l.
tl
I
li
laprá,ctici? Prohibamos en Francia los reclamos Colombia desde comienzos de los años seten- il
I

de la ciudadanía, el derecho a la indignación, y ta. La vieja ideología señorial había impuesto 'llr
,l
.

el derecho soberano de los trabaiadores ffance- aquí la absurda lógica de que cualquier conce- tij
l
ses 4 hacer temblar a sus instituciones, y no sólo sión a los pobres es un escándalo. Para ser rico,
harán guerrillas sino otra Revolución Cortaca- la única condición era haber tenido la precau- irr
rli

bezas, porque en Francia sí saben q,ue ser ciuda- ción de serlo desde la cuna, y todo lo demás era
,il,
dano es fundamentalmente ¡ro dejarse pisotear pretensión descabellada y ridícula. Ello es aún ;,
de nadie, y menos si es uno el que les paga el más extraño si pensamos'que nuestra clase di- l

sueldo. Yo sostengo que es el Estado colombia- rigente, por una voltereta tramposa, abandonó
no imperante, con su ineficienciá y su irrespe- Ia vieja teoría medieval de la nobleza de sangre
to por los reclamos de la ciudadanía, el gue y fingió adoptar los principios de la democra- i,

fuerza a los campesinos a adherir a esos movi- cia liberal debidos a la Revolución Francesa. l:r
,1,;l
mientos armados que no tienen ningún futu- Todo ello era muy bien visto en la letra, pero i

ro, pero que por lo menos tienen presente. que la servidumbre no buscara propasarse, ni ii
lr
.',:
tl
44 41

';
,-l
§TILLIAM OSPINA , ¿Drínde atá la franja amarilla?
rntentar escenas bochornosas. Es muy difícil respere laley si él mismo no la respeta. Gober_
sostener una sociedad señorial, racista, nar en función de unos cuanros privilegiados,
exclu_ i ri¡

li.
yenre y mezquina, en la que sobreviven saquear el tesoro público, ubrrui de la áutori-
térmi_
nos como "gente bien", ..genre de buena dad, es violar la ley de manera grave, y puede
familia,, ,
y al mismo tiempo barnjzarlacon un discurso generar en la conciencia de algunos la sensación 'il
,íli
; Iilll
liberal aureolado por la pretensión de que to_ . de que si los encargados de aplicarla
violan la
ill

,.i
dos son iguales ante la ley y viven bajo el
im_ le¡ no puede ser ran grave q,re lu violen los j
, irl

iii,
perio de la Decl aración de lc¡s Derechos del particulares. Pero se da además el caso de que ' ,]i,
..i:iti
Hombre y del Ciudadano. La gente terminará el discurso público de la sociedad industrial, es ,iil
l i::
creyendo que de verdad tiene derechos y decir, la publicidad, pregona en todos los to_
hasta 'i
i,¡.
puede intentar hacerlos valet. y ello se nos posibles que la única condición digna de ii
agrava . llt,
si el modelo económico expone a las genies admiración y de respeto es la riqueza. Los men- r
al
discurso de las rrietrópoiis, pues lentamente
1

sajes de autos y perfumes y cigarrillos y tarje_ iill


'ir'i
ii¡
empezarán a percibir que el modelo que tas de crédito exhiben esa refinada vulgaridad l i!i

se les
predica se parece muy poco al que se les como la condición nécesaria de todo éxito y de J}I

ofrece. lt i{

toda felicidad. t el pobre espectador descubre


lr§lt
Allá al norte estaban los Estados Unidos, con t[I
':ll
iBl
su respeto por el ciudadano, su igualdad que le están vendiendo el suplicio de Tántalo;
de de_ tüt
rechos, sus salarios decenres, sus oportunidades que, ávido por ser rico para obedecer las órde_ #i
'rlit
'ldr
de empleo y consumo; y aquí vivíamos en nes melodiosas de los medios y paramerecer el
una fl,1
tJ,i

dispararada sociedad de consumo en la cual respeto de su condición humana,lasociedad no fi,r


has_ Irli
s!
ta las clases medias renían que pensarlo se lo permire porque está organi zadaparaimpe- :$l
muchas l!l
I lii
veces para comprar lo que veían en las vitrinas. dir toda promoción , para perperuar a los ricos rlli
t1,J
llt
Se puede jugar así con la gente, pero en su riquezay dejar que los pobres se mueran
no con ,i(
J;'

tod-1.
]ardelo
[Link] 4lguien senrirá que le a las puertas de los hospirales. y descubre ade_ i
están haciendo trampa en el juego y más que los únicos en el vasto mundo que ,llt
deScubri_
rá que él también puede hacer rrampa. ya parecen tener la obligación de mosrrarse ejem_
:iir

se il,

sabe que la única pedagogía es lu pedagogía plares y virruosos son los que están condenados
del iriji)

ejemplo, y un Estado no puede exigir que a vivir en las sentinas, a padecer como buenos ili
se :ri i
ii
46 i:
,l
l
,i$
:lti
i,i;i'
..*¡¡ll/
§IILLIAM OSPINA ¿Ddnfu está lafranja anarilla?

'l)obrcs los lalrcrinrr¡s cle la'burocraci¿r y los ra- Hoy la principal fuente de delitos en la socie-
cones <lc la ley en la nt¡ca. Realmenre no se me dad colombiana es la delincuencia común; no
hace exrraño que en una situación como ésa. la delincuencia guerrillera ni la delincuencia del
algún hombre sea víctima de malos pensamien- narcotráficQ, sino la delincuencia comú n, hija
tos y empiece a fantasear con fortunas menos de la ignorpncia, del resenrimienro, de la pobre-
virtuosas pero más p<¿sibles. za, de las condiciones infrahumanas de vida y,
Si el Estado no Ie brinda garantías al ciuda- por supuesto, forralecida y perpetuada por Ia
dano, ¿cómo puede reprocharle que recurra a impunidad a ¡

métodos irre¡¡ulares para garanúzar la subsis- Aun sin realizar los cambios que Colombia
tencia? El [Link] Nacional exclüyó a las gentes requiere con urgencia para llegar a ser el país
humildes, y hemos visto crecer de un modo digno que queremos, aun sin esa gran revolu-
colosal la miseria material y moral del país. ción de la dignidad, contra la miseria y conrra
Cuando el Estado se esfuerza por hacer cosas en la exclusión,,sería un avance que el Estado cu-
beneficio de los pobres, todo lo hace de un mo- rara las rres gravísimas heridas que le infligió
l
do lirnosnero y exterior, porque los pobres no a la sociedad con el esquema del Frente Nqclo-
l
están representados en el Estado, y éste procu- nal: la prohibición de una oposición legal, la
ra malamente mitigar las concliciones cle ¡xlbre- falta de democrácia económica,la falta de un
z.Í1, l)cro no cs unil instirlr«'ia ('oml)romerirla con verdadero compromiso con las clases más po-
I
I

l soluciones realcs para csá población. Y no sc bres. Sólo una oposición legal verdaderamente
trata de una minoría importante: se trata, según actuanre y eficaz,puede hacer inútil e injusri-
i

dicen las cifras, de Ia mitad de la población ficada la dañina oposición armada, con su ca-
L
nacional. Uno se pregunra: ¿en función de quién pacidad de exrorsión y de terrorismo. Sólo et
gobierna el Estado si su primera prioridad no acceso a la iniciativa económicay a la promo-
I

es el problema de la ¡robreza, a través de [a cual ción social puede permitir que se supere la te-
la sociedad entera se ha precipitado en el caosT rrible sirüación de las clrses medias, día a día
De esa gigantesca masa de seres human<¡s des- torzadas a persisrir en la nada f,ácil acumulación
terrados, exdluidos, de [Link], de riquezas ileg¿les. Sólo una política encami-
muchos se han visto forzados a la delincuencia. nada a la capitalización de los pobres, a garzin-
I
4t) '49

,)
§íILLIAM OSPINA ¿Ddnde utá la [Link]?

tizarles condiciones de dignidad y niveles¡ de- z¿rs y con doscolores) convirtió al Estado en una
corosos de vida, sólo su acceso a una rel¿lción eficiente mole de corrupción, continuamente
viva con el lenguaje y la cultura, puede dismi- enfrentada consigo misma, a la que ningún prg-
nuir considerablemente los niveles'de crimina- supuesto le alcanza, donde cada pequeño fun-
lidad y de delincuencia común en [Link] cionario manipula la ley a su antojo con toda
guerrilla, el narcotráflco y la delincuencia co- impunidad, y donde una vasta red de compa-
mún no pueden ser conjurados con meras solu- dres y amigos parasita del caos y exprime a todo
ciones policivas, su desaparición no depende de el que cae en sus manos. Desde las más altas
una costosísima polítiqa de guerra. La guerra , hasta las más bajas esferas el tráfico de inflrien-
puede servir para justificar presupuestos gigan- cias es la,norma.
tescos, pero no para alcanzar la reconciliación Ahora bien, ¿puede esta larga enumeración
[Link] superación efectiva de esos conflictos. El de caüsas explicar por qué nuestra sociedad es
caso de la sociedad colombiana en los últimos '
' incapazde reaccionar y de modificar una situa-
5o años es el caso de un Estado criminal que ción que se ha vuelto intolerable? "Ser maltra-
criminalizó al país. tado no es un mérito", dijo Bernard Shaw a un
Porque la consecuencia principal del Frente visitante que le enumeraba sus males. He refe-
Nacional es que, abolida toda oposición, toda rido ios precedentes de nuestra situación, pelo
vigilancia ciudadana, el Estado se convirtió en el propósito de estas pá[Link] pensar en el
un nido de corrupciones; en una madriguera de porvenir y atrever reflexiones sobre la Nueva
apetitos sin control entre dos partidos cómpli- República, como la llamaba Gaitán, que esta-
ces que no admitieron fiscalización alguna. Por mos en el deber'de construir. IJna república
un camino muy distinto, curiosamente, México capazde superar una larga historia de negligen-
llegó a una situación semejante. Así como allá cias y de crímenesj capaz de ofrecer al mundo
la existencia di un solo partido, [Link]ón algo mejor que un recurrente memorial de agra-
posible, fue corrompiendo al Estado hasta con- vios. El Proyecto Nacional tantas veces poster-
vertirlo en un nido de burócratas sin entrañas gado tiene que volver a alzarce, hasta que la
y de ambiciosos sin escnipulos, así también nues- cordura y la nobleza de corazón se impongan
tra dictadura de un solo partido (con dos cabe- en el mismo escenario donde hoy persisten los

5o
li;,
lir
¿'D6nde atá la franja 'amaiilla?

ii \;

a como

$"

,$ir

, irli

,después de las marchas paclficas, cuando los $i,

manifestantes dispersos vuelven solos a sus ho- .'il,

gares, hay desapariciones silenciosas y eiecucio-


t lllr

nes anónimas. I
Un pueblo incapazde darle lacarua los ma- i[i
ü
les se merece su postración y su angustia' Pero r ifii

cuando uno se pregunta dónde están los que ffi


lt piotestaron, los"qüe se tebelafon, los que exlgie'
' ,o.r, los que se creyerbn con derecho a reclamar
;$t

'[J
un país más iústo, más respetuoso, el pensa-
miento se ensombrece' Loé héroes están én los
cementerios, nos dice una vozal oído' Y enton- fl¡
.., ,..ordumos aquella pieza teatral en la que r llJ

un personaje exclama: "¡Desgraciado el país que


lir
rll,i
'
"¡No, des- :
q,;

.ro ii.n.héroes!", y otro le responde:


graciado el país qde los necesita!'r l
'
ltL!l

Colombia ha'tenido ya muchos héroes, pero ,i{l

lo triste es que los necesita, Porque siendo evi- rfl


dente Ia injusticia, siendo evidentq el mons-
y
truoso contraste entre los que tienen mucho
$l
Ia co-
los que no tienen nada, siendo evidentes
t3
§TILLIAM OSPINA
¿Dóndt atá la franja arnarilla?
¡rupción y el delito, el increíble exterminio de sociedad a la repetición de esas fórmulas con las
todo un parrido político de oposición, las calles cuales la sociedad rusa pasó de la auto cracia
populosas de indigenres que bandas de mucha- zarista a la dictadura estatista de José Stalin.
chos ricos salen a asesinar en la noche, siendo Ello impidió que nuestro país pudiera seguir el
evidente el abandono de los campos, la quiebra camino que le había trazado sabiamente Gaitán,
de las empresas nacionales en nombre de la mo-
la búsqueda de un destino propio que consul-
dernización, siendo evidente que la mitad del tara su naü:ralez4 su singularidad, su riqueza
país no parece merecer respero ni firturo, decido
de mátices y de culturas. Las sectas comunis-
es ilegal y combatirlo puede ser mortal. Los tas se alimentaron'aquí de la vieja tradición
dueños del poder en Colombia parecen dispues- escolástica, parasitaria, dependiente, y también
tos a sacrificar Io que sea con tal de conservar cuando buscaba soluciones a su drama Colom-
sus privilegios. No le§ tembló.la mano para bia persistió en el culto dogmático de modelos
, hacer que el viejo país campesino
se desgarrara ilustres y de fórmulas prestadas.
a sí mismo en un conflicto que ellos habrían Es innegable nuestra pertenencia al orden
,podido impedir con un poco de conciencia mental europeo. Un país cuya lengua es hija del
patriótica, de generosidad y de previsión. El latín y del griego; que ha profesado por siglos
fl

surgimiento de las guerrillas comunistas a co- una religión de origen hebreó, griego y roma-
mienzos de los años sesenra los hizo pensar que
no; que se ha propuesto el modelo democráti-
cualquier roncesión. significaría sacrificar sus co debido a la Revolución Francesa y que se
riquezas, y la gue¡ra a muerte contra la izquier-
reclama defensor de la Declaración de los De-
da revolucionaria fue desde entonces la única
rechos del Hombre; una sociedad que se ha for-
consigna'de los gobiernos y de los orientadores
mado instituciones siguiendo el modeio liberal
de Ia opinión pública. La ideología comunisca
europeo, no puede pretender encontrar solucio-
puso a toda una generación de jóvenes a pensar
nes ignorando esa tradición. La democracia si-
que se trataba de derribar violentamente a las gue siendo para nosotros una promesa y aún
elites para transformar a la sociedad en una dic- necesitamos en Colombia una crítica lúcida,
tadura a Ia manera soviética o cubana, y su- vigorosa, implacable, de las iniquidades del po-
bordinó los esfúerzos de rransformación de la der imperanté, como la que emprendió Voltaire
t4 55
. ¿Dónde atá la franja anarilla?

que somos. El principal enemigo de ese sueño


es el paradójico clamor de los .defensores del
caos existente que pretenden negar el charco de
sangre en que vivimos y el absoluto fracaso de
este modelo en su deber de brindar, ya que no
felicidad, siquiera mínima dignidad a la pobla-
ción. Esos incomprensibles que editorial tras
editorial nos muestran cuatro cifras abstractas
de prosperidad para demostrarnos que vivimos
étnica en el paraíso. ¿Quién negará,que muchos viven
en condiciones de opulencia difíciles de imagi-
nar? ¿Quién negaráque los que se esfuerzan por
acallar Ia insatisfacción y la indignación de los
.rl
mas un si no colombianos conscientes, tienen tazones sobra-
es capaz y de dise- das para defender lo que existe? Si algo no po-
ñar su proyecto económico, político y cultural demos proponernos es convéncer a tres millones
a partir de esa conciencia de sus posibilidades de personas que viven espléndidamente de que
y sus hmttaclones. el país está mal. Muros fortificados y Puertas
Un chiste común dice que en Colombia los con claves electrónicas y eiércitos privados de
ricos quieren ser ingleses, los intelectuales quie- guardianes y de mastines casi los autorizan a
ren ser franceses, la clase media quiere ser nor- decir que éste es un país seguro. Y tampoco
t
teamericana y lbs pobres quieren ser mexicanos' podemos hacer que los cinco millones que se
Después de siglos de un esfuerzo vergonzoso y desvelan luchando por acceder a ese círculo ex-

esnob por fingir ser lo que no somos, es urgente


quisito acepten que el modelo social excluyen-
descubrir qué es Colombia; que suria entre no- te ha fracasado, aunque cada día sientan más
.t cetca las lenguas del caos. Altos ingresos y caf-
sotros un Pensamlento, una lnterPretaclon (le
tas de crédito y clubes y luiosos centros comer-
nosotros mismos, una alternativa de orden so-
ciales donde se puede vivir por un rato gomo
cial, de desarrollo, un sueño que se patezcaalo
57
§(/ILLIAM OSPINA atá la franja atnarilla? '1,:

. ¿Dónde 111

en Nueva York, y a donde no llega to' davía l'a primir hijos del resentimiento y de la mi-
a los

violencia de los miserables y la brutalidad de seria. Como es su costumbre, olvidan que ellos
las mafias les garanti za;n la conveniencia del tuvieron siempre el derecho y el poder de ha-
modelo. No se preguntan por qué las gentes cer y deshacer a su antoio, y acusan al pueblo
acomodadas de otros países no tienen que con- de ser el causante del caos. Leemos en los gran-
formarse con pequeñbs guetos residenciales y des diarios, cuyo esfuerzo persistente por disi-
comerciales sino que pueden andar por sus ciu- mular el horror y cuya renuncia culpable a ser
dades y por sus campos disfrutando plenamente Ia conciencia crítica de la sociedad han sido por
del mundo. Se han resignado a vivir tras los décadas el sedante de la opinión pública, que
muros y no ignoran que algo está podrido en el país ha perdido sus valores, que se han dete-
l
el mundo que tan celosamente defienden. riorado la moial y las buenas costumbres- Pero,
Pero gradualmente el país se ha hecho inhós- como decía Bernard Shaw, hay momentos en
I

pito y difícil aun Para los que siempre se lucra- que el pueblo no necesita más moral,sino más
i:
! ron de él; la postergación de las reformas y la dinero. Tener con qué comer no garantiza que
I
I
renuncia al Proyecto Nacional han vulnerado alguien se porte bien, pero no tenerlo frunca-
.t'l
mente exige que uno se porte mal. Los respon-
l

I
tanto a la población, que yahxtalos dueños del
poder se quejan del país que hicieron. Existen sables del dramaempiezan a exigir que sean las
I

víctimas quienes arreglen lo que la codicia ha


I

I hoy en el territorio más de 4oo personas secues-


dañado, exactamente a la manera como ahora
I
I
arád"r, y los presentadores de noticias nos des-
I
I

I
piertan en las mañanas a [a pesadilla de recordar los fabricantes de basuras no biodegradables
I

I
que vivimos en un país sitiado por guerrilleros, proponen que en vez de ellos detener la produc-
I narcotraficantes, paramilitares, autodefensas, ción, los pueblos realicen periódicas cruzadas de
I

milicias populares y delincuentes comurles; Los limpieza por campos, playas y ríos dél planeta.
Laviejaestrategia consiste en privatizar bien las
L

I dueños del país tienen que sentir alarma ante


esto que no han sabido evitar con su poder. Esos . ganancias, y socializar vastamente las pérdidas.
I
I

I ,
I
I
millones y millones de pesos que nunca fueron A veces admiten que las cosas están mal,
pero inmediatamente les indigna que se pre-
I
i

i
j
capaces de invertir en evitar los males de la po-
breza,los tienen que gastar en armas para re- tenda buscar responsables. ¿Por qué buscar un

I
58
59
I

¿D6nde atá la franja ámarilla?


§rI SP NA ,.flfr

en la cual el trabajo honrado no perrnite siquie- ilil

asumrr ra sobrevivir, mientras el trabajo ilegal es Pa- il


que la historia nos ha taído a esto y que ahora gado copiosamente por un imperio opulento. $
lo tenemos que resolver entre todos? La verdad Siempre hay alguien que quiere disipar el efecto ffi
tti
es que la corrección de los males exige descu- sin modificar paÍa nada la causa. La prolifera- i{i,
brir dónde están las causas, ya que todo proyec- ción -de vendedores ambulantes es fruto de la il
to histórico que pretenda erradicar los males sin falta de alternativas formales de supervivencia' ii,
conocer su fuente está condenado al fracaso. Siempre hay alguien que cree que la solución
flüi'
Nuestro insensato modelo mental es en eso de es echarles la policía o encerrarlos en sótanos itl
una siniestra comicidad. El mejor crítico de ese donde no puedan competir. Y es tan grave la
modelo, Estanislao Zuleta, solía decir que no i
miseria mental de algunos, que se llega a pen- lr
hay que confundir las causas de las cosas con las sar seriamente que la causa de la pobreza es que $
eondiciones que las hacen posibles. "Por ejem- hayapobres, y que por Io tanto Ia solución es .t$
plo -decía-, si a uno le cuentan que al§uien se acabar con ellos, eso sí, a medianoche y en la #r
¡ill' suicidó arrojándose de un octavo piso, y le pre- oscpridad. ' tjl $1'

guntan cuál fue la causa de esa muerte, uno no Curiosamente, ahí sf hay culpables. Quienes ffit
' tl,l
responde que la ley de la gravedad". Pues bien, se empeñan todo el día en neg4r qüe la res-
en Colombia continuamente confundimos las ponsabilidad de los males sociales le pueda ser ffi
ill
causas de las cosas cbn las condiciones que las iru-putada a los privilegiados (los únicos que
irl
hacen posibles. Si un par de sicarios asesina a tuvieron en sus manos la posibilidad de huma- $l
alguien desde una rnoto, al día siguiente pro- nizar un poco el modelo), siempre están dis-
' hibimos las motos. De la misma manera, con- puestos a vociferar que la culpa de la pobreza ' il
'll
fundimos las causas con los efectos, creemos que está en los pobres, la culpa de la delincuencia
alterando los efectos corregimos las causas. La ü
en los delincuentes y la culpa de los sicarios en
delincuencia común generalizada es hija de la las motos que los llevan a cumplir sus críme- t
miseria y de la exclusión, pero siempre hay al-
guien interesado en acabar con la delincuencia '
nes. Y no aceptarán nunca que si una sociedad
rfii illr

tiene 35 millones de habitantes y toda su rique-


sin alterar para nada esas condiciones de injus- zaestíen manos de cinco,los otros 3o [Link]
ticia. El narcotráfico es fruto de una situación 6t
\TILLIAM OSPINA
¿Dríndc atá la franja amarilla?
-expropiados. Está bien, así es la vida. pero
si
que ocurre y emprender la tarea de cambiarlo.
esos cinco que son dueños de todo no se esfuer- ti
,l

Hasta ahora, la aceptación de que había una


za¡por garantizar que su sociedad sea mínima-
'mente viable clase dirigente, conocedora de los rumbos de Ia
para los otros, y se encierran en
nación, capaz,de diseñar las políticas econó-
un egoísmo enfermizo y fascista, ¿con qué de-
micas, los modelos de desarrollo, los planes
recho podrán proresrar cuando les ilegue el tur-
culturales, ha permitido que la sociedad se ador-
no de ser expropiados, en la hora inmisericorde
meciera en la indiferencia o asumiera el papel
de los resenridos y de sus machetes? Mi humit-
igualmente lastimoso de reclamar soluciones o
de opinión, pero hay quienes aseguran que no.
recibir limosnas. Pero demostrado el catastró-
es así, es que bsa hora espantosa está más cerca
fico fracaso de esas elites, de sus partidos y de
de lo que muchos imaginan, y que, como diría
sus discursos, ¿no debe la sociedad asumir que
Shakespeare, el egoísmo está afilando un cuchi-
su deber es dar soluciones en lugar de estar re-
llo destinado a su propio cuello. El mal está
clamándolas o implorándolas? Cada ciudadano
andando, nadie hace nada por detenerlo, Co-
debe ser cap^z de decirse a sí mismo: "Lo que
lombia dene cada año más crímenes que el'.
' anterior, más secuestros, más extorsiones, más
yo no resuelva, fio tengo derecho a esperar que

corrupción, más desigualáad, y las voces oficia-


otro lo resuelva por mí". Y asumir'en conse-
cuencia que el mero reclamo y la mera petición 1)'i
les parecen estar de acuerdo en que, si alguien
son maneras'tan suniisas de estar en el mundo
está insatisfecho, pues que se encargue de arre-
glar las cosas. como la indiferencia o el silencio cobarde. ¿No
estará llegando la hora de no pedir ni esperar
Tal vez tienen razón. Tal vez ha llegado el
nada, de coirstruir un modelo distinto? ¿No
momenro en que sean las comunidades, y no los
estará empezando a tener su sentido y su fun-
causantes del mal, quienes se apliquen alatarea
de resolverlo. Incluso, tal vez ha llegado el mo-
ción la propuesta de desobediencia civil que
Thoreau nzonó hace un siglo y medio? ¿Supone
mento en que, a pesar de estos largos y necesa-
[Link] al Estado.r, rnurrá, de los polí-
rios análisis derlas causas de nuesrra crisis, la .
trcos
sociedad deba asumirse como responsabl. aá lo

6z
63
¿ Diínde atá la franja amarilla ?

be Uribe, que un hombre del pueblo asesinara


aJorge Elié[Link]án, que durante la Violencia
los pobres del partido azul fueran enemigos de
los pobres del partido rojo y se degollaran por
el color del pañuelo. Lo que nos paraliza es que
en nuestra sociedad [Link]ó un solo
lenguaje, el que Gaitán intentó erradicar del
alma del pueblo, ese discurso excluyente y seño-
rial que repite que unos cuanros son legítima- .

mente dueños y voceros delrpaís, y que todos


los ciemrís son laturba insignificante, la chusma.
¡¡11
Es el discurso disociador que excluye a todo lo il,
lil l

rlil
que no forme parte del círculo de privilegios. ,t,I
ilti
El discurso económico que pretende que la iii
lili
situación del país se mide por las cifras de la in- li,
t1

flación, del crecimiento económico, del pro- ,;1

II
ducto interno bruto o de la tasa de cambio, y
no por las verdaderas condiciones de vida de los ll
il
individuos concreros. El discurso que sigue sos-
I teniendor como durante los dos siglos f,[Link], itl
que los únicos modelos válidos son los que nos
dictan las metrópolis, y que no renemos derecho irl

a proponer alternarivas, porque nuesrro deber ri


es ser dóciles réplicas de lo que inventan oros. '
Ese discurso ha rempl azado la realidad de ham-
bre [Link] sangre por un especrro de cifras, son-
deos y promedios. Ese discurso se auroproclama
feliz porque este frn de año hubo 297 crímenes
61
§TILLIAM OSPINA

."y no 3o2 como el año pasado". Ese discurso nos


repite sin fin que vivimos en el mejor de los
mundos, que Colombia es una de las democra-'
cias más perfectas que existen. Ciertos perió-
dicos están concebidos para hacernos sentir que
todo está bien, que la économía es pujante, que
el crecimiento económico fue considerable, que
las autoridades reporran normalidad, que Co-
lombia es un país de seres abnegados pero
felices, que le hacen frente a la inexplicable ad-
versidad con optimismo y con le en el futuro,
y que en realidad nuestros males consisten en
que hay unos cuanros bandidos de los que ya
se encargar á la policía. Se considera alarmi smo
' decir que en Bogotá la gente tiene miedo de
subirse en los buses ante Ia posibilidad de un
atraco, Que nadie quiere salir de noche a las
calles porque la ciudadanía perdió el derecho a
los espacios públicos, que rener auro es ran pe*
ligroso como andar a pie por los callejones, que.
todos los días oímos historias de familias que
han sido saqueadas y amordazadas por el ham-
pa en condiciones€-xrfeÉasde impunidad, que
hay personas trabajando turnos de z4 horas por
el salario mínimo; que hay capitales de depar- ron; ellos mismos por codicia, para vender los
tamenro sin agua potable, que nadie se siente lotes al mejor postor; su momento his-
convocado por un proyecro de sociedad, eue los tórico. v
jóvenes se aturden por gozar el presente sin pre-

67
il:,i if'lr

¿Dónde atá la franja atnarilla?

sobre las ruinas del bipartidismo faccioso y de


su Estado delincuente.
Ahí están, vivas, 6o naciones indígenas con
sus mitologías, sus lenguas, sus filosofías tras-
cendentales de respeto por Ia naturaleza y de
armonía con el universo natural,.con sus músi-
cas, sus danzas; sus indumentarias, sus orna-
mentos, sus rituales, sus sabidurías ancestrales, .

su medicina y su ma§ia, sus artes y sus arte-


sanías. Ahí está la epopeya admirable de don
Juan de Castellanos, quien nos narró minucio-
samente e! proceso de Ia conquista de la Nueva
t&. Granada, una obra llena de inf-ormación sobre l,

nuestros mayore§ de distintas razas y culturás; ü.

una de las poquísimas obras poéticas de nues- f,l


.l
tra tradición que nombra el rerritorio con admi-
ración y con reverencia, una de las pocas en que il
existen los pueblos nativos, con su complejidad,
su,violencia y su heroísmo. Ahí está el ejemplo
y miles de ii
desafrante de la Expedición Botánica,la memo- il
iitl
i
ria de sus naturalistas y sus pintores, lo mismo ,i
1l
que un tramo memorable de la Expedición de
Aimé Bonpland y de Alexander von Humboldt.
Xl

dirigentes. Ahí está el ejempto de próceres comoJosé Ma- :i


ría Carbonell, que realmente creyeron en la po-
sibilidad de una autonomía política y én una ir

nace independencia espiritual del poder opresivo de lli

,lt

6e ,ii
fr
§íILLIAM OSPINA
¿Diíndc atá la franja amarilla?
las metró[Link]í están los ejemplos de José
grande dirigente del siglo, Jorge Eliécer Gai-
Hilario L6pez,de Tomás Cipriano de Mosque-
tán. Ahí están la combativid ad y la integridad
ra, y de todos aquellos, muchos pertenecientes
de María Cano y de Ignacio Torres Giraldo; la
dirigentes tradicionales, que creye-
a las clases
lucha de los mártires de las bananeras; la Biblio-
ron en el país y procuraron su grandeza con
teca Aldeana de Daniel Samper Ortega, y su
verdadero amor por el territorio y verdadero
generoso proyecto intelectual. Ahí está la obra
respero por su genre. Ahí está el ejemplo de la
lúcida, original, audaz,y profundamente com-
Comisión Corográfica; el doble viaje físico y
prometida con el país, del maestro Fernando
literario deJorge Isaacs descubriendo la rique-
González. Ahí está el ejemplo de los grandes
za y Ia belleza de los trópicos americanos; el
líderes populares del URI-, el ejemplo de Alfon-
pensamienro de Rafael Uribe Uribe y los viajes
so Barberena luchando en las barriadas por las
exploratorios de Rafael Reyes. Ahí está la sor-
muchedumbres que llegaban huyendo de la
prendente avenrura lingüística de Rufino
José Violencia. Ahí está la obra de Gabriel García
Cuervo y la notable labor crítica de Baldomero
Márquez, que hizo que Colombia ingresara en
Sanín Cano. Ahí esrán la sagafundadora de los
las letras universales;y ahí estálapoesía edénica
antioqueños, la saga de los ferrocarriles, el sueño.
de Aurelio Arturo. Ahí están los grandes mo-
de una economía nacional que desde los años
vimientos obreros de los años sesenta, el mo-
veinte nos propuso un destino distinto; la aven-
vimiento estético impulsado por Marta Traba,
tura legendaria de la navegación por el Mag_
y el gran esfuerzo intelectual impulsado por
dalena; la avenrura mental y verbal de
José Jorge Gaitán Durán y la revista Mito. Ahí está,
Eustasio Rivera explorando el Casanare y la sel-
el ejemplo generoso de Camilo Torres Restrepo,
va, y denunciandó el infierno de las caucherías.
capaz de dar todo por sus convicciones. Ahí está
Ahí está la obra de Porfrrio BarbaJacob, su vida
el Nadaísmo, expresión de la rebeldía juvenil
de rebelde, de avenrurero, de soñador, y de hom-
en una década inolvidable, renovador del len-
bre continental; el respetable proyecto liberal
guaje literario y concienciacríticade su tiempo.
de Alfonso López Pumarejo y su Revolución en
Ahí está el largo y enriquecedor esfuerzo cul-
Marcha; el ejemplo ciudadario, la misteriosa
tural de la revista Eco por mantener vivos los
elocuencia y el lúcido ideario político del más
vínculos entre nuestra cultura y Ia grun tradi-
7o

. vltLrAM osprN¿
,
ción occide; ¿Dónde atá lafranja onarijln?
srtuarse ni acallarse,
porque está en r<_rdas
tes. Está cn I¡r Iabc¡r par_
,¿rn,rril"*y.ér.r"r,rru
Gcrar<lo Reichcl_D,,, _-., r-,rl"^" I .1"

Ilrrnil, del in
ro,
-ü;"¿ o,' ;',r:#:llTi m ;: J:*i: :
carlos sr*h i,:t :"d:
;;;il; r"* í;:t; :: duría de ros puebr:,
tra cultura oficial ñil;;.;,:, que nues_

ffi;fl::.i.:m:.J:,,:,,,*::.
c,rr-v.i.#::i* filosófica
"d'e'
labor- a. i"ra
t salvaj es y pri m

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h+í".""rra.r"ao siempre
i ti vor. rr,¿.n
l" iu'bl. p"., i r..r, _
[Link]ág;;,
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iI biólogos e
es re tr c" tl,|"i,'ü:;.ÍH ::ffJi::?,.t ü:1':"''vieja
tro pensamienco
n a los llrl'"' 3"IJdei
l^. horizontes ; fl:,:# tánica,no igr..u'illo.t ''
Expedición bo-
nidad.
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emprendid" r,r..
a*istas, de filó:sofo,
dores y arquireclor:
cuya silenciosa rebelijn
y pr,.O:ü;:;:Ti::::J
d" .i"rrin.o, y té.ni.o,
u*nT,",,i,r"rrn .[Link] a.
ffXí; fl'ff ',:: lroni aci ón
cr
construir un saber
ctd;.¡r. il},j:j:l'-"io'
Por Ias
ata fe"n-ñffi:::"t renunciaron hace
b"ru, d" l, u et va
or" bü;rl:'r';.: :fff
y en los partidot, ^ulr,J
les
del país de los privilegios, :i:::: Ii:J;
¿¿, i"r*a"
ot.r"r......,'.llt,ts o"-r;;:
ación'ó*d;: y de sus poríticos,,
se der -;;;; ;:^l' 1"
n"ot rrilleras y estataleq ]Ig";i;r;il.,?lT*:
:fi r#lffi
,;:l*; Iado de las torturas
d",lu m^il"ri""ii"-or,
y lus ejecucírr.,
,
;T.?:j*iji3:i":"fi ,i'm.asac5es potític1s ,r*arr*,
l.
rorales, ha ido , ilto;;;[Link],
,',T,Hl*iT"iT**;[Link];# creci
no engañan Ios poderes ren^do
ese otro país atque "r.._
ya
do, r; ;;.,:::Í económicos es ,
:#"
ci en
sus voceros en
.ffi ll; i:;.r:, roi _.¿io, i..#;."r.r:::BX
7.2 .;;,.': r'; ,;:;r,.. j,. . ese país indignado
li; l--...:.1.,,,.,,,, pero responsabre
,
y creador,

73
§7 ILLIAM OSPINA ¿Dónd.e está k franj4 amarilla?

de ese país que no es noticia, debe §alir el futu- Crea, una expedición por la cultura colombia-
ro que Colombia merece. na, sostenido a ciegas por varias administracio-
Pero ese ipaís en forrnación aún no está inte- nes sin comprender muy bien su valor, y que
grado en un Proyecto Nacional. Sus esfuerzos vino a sorprendernos con la riqueza, la diversi-
crecieron dislados, y por eso Ia nación donde se dad y [a vitalidad de nuestra cultura presente.
gesta la rebqlión civilizadora, llamada a cambiar' El nuevo país crece en la labor de industrias y
cooperativas regionales; de empresas solidarias;
f,o, frn los protagonistas [Link] historia colom-
biana, todavía produce Ia sensación de ser sólo de movimientos ecológicos;de medios alterna-
un dilatado desastre en cine mudo. Todavía ese \ tivos; de eventos literarios, artísticos y musica-
pénsar¡riento plural no se ha cohesionado en un les de trascendencia mundial logrados gracias
ienguaje que nos permita enttar en diálogo a la iniciativa particular en varias ciudades; en
creadqr unos con otros. Aún impera el lengua- Ia dignidad de una nuevjr generación de §erio-'
je receloso, faccioso y excluyente que nos ense- distas responsables y valerosos; en creadores de
ñaron, pero bn incontables ciudadanos existe ya mrisica y danza que se han inclinado sobre las
la semilla de esa Nueva República, unida en su fuentes de su propia cultura para encontrar un
' lenguaje con el cual hablarle originalryente al
complejidad étnica y cultural, y alavez respe-
tuosa de sus diferencias. En Ia admirable litera- mundo; en el trabajo de grupo, y [Link]..om-
tura testimonial más reciente, después de 5o prometiáos con el país, que no tienen el me-
años de silencio, gentes del pueblo que fueron nor a{ánpor lanzarse ala conquista áel poder,
protagonistas de una historia tremenda han em- o que, habiendo conocido las redes paralizan'
pezado a reconstruir su destino mediante un tes de su eirorme laberinto kafkiano, ya saben
lenguaie vivo y lleno de revelaciones. En lugar cuá[Link] es cambiar algo en la bruma
de pensar en dominarlo y en administrarlo, mu- pesadillesca de los incisos y de los occisos,
chos colombianos están interrogando y pen- Sólo tomando posesión de ese lenguaje, múl-
sando el país. Después de las valiosas Jornadas tiple y cohesionador, qüe le dé un nuevo sentido
' Regionales de Cultura, el alegre esfuerzo de las a la nación y a su historia, podremos llegar a
comunidades permitió salvar otra convocatoria ,constituir un rnovimiento capaz, no de reclamar
cultural dignificadora y fepunda, el programa ni de pedir sino de proíocar los. grandes cam-

74 7'
i
§i/ILI-IA¡,{ OSPINA ¡'Ddnde atá la franja arnarilla?

bios sociales quc requicrc el país y propcner una sible, pero sí en una economía cuya primera
vida viable en el ámbito de las i,rosibilidades prioridad sea la gente colombiana.
contemporáneas. Para realizar una revolución Yo sueño un país que esté unido física y espi-
que no pueda ser detenida y frustrada por las I ritualmente con los demás países de la América
balas, se requiere la unión de la inreligencia, la del Sur. Que un grupo de jóvenes venezolanos
creatividad y la solidaridad de millones de seres o colombianos pueda tomar el tren en Caracas
humanos, de los que ya saben que el poder exis- o en Bogotáry viajar, si así lo quieren, hasta los
tente sólo busca un futuro para esa exigua mi- conñnes de Buenos Aires. En un mundo donde
noría que se avergüenza de sus compatriotas y se hacen autopistas de isla en isla, no ha de ser
" que sistemáticamente los desprecia y los ex- imposible tender ese camino de unidad entre
cluye. naciones hermanas. Yo sueño un país que cuan-
Un país formidable en recursos y capaz de do hable de desarrollo hable de desarrollo para
grandes empresas está en condiciones de nacer. lodol, y no a expensas del pl4neta sino pensando
Basta que los colombianos nos permiramos ser tárribién en el mundo que habitarán las gene-
conscientes de nuestra fuerza, ser los voceros raciones futuras;que cuando hable de industria
orgullosos de nuestro rerritorio, los defensores nacional sepa recordaE como G¿itán, que indus- 'Ji

de nuesrra natoralezay los hifos perspicaces de tria son por igual los empresarios, los traba-
una historia que yace en el olvido. Hoy ya no jadores y los consumidores. Yo sueño un país
se rrata de alcanzar el cielo sino de salir del consciente de sus tierras, de sus árboles, de sus
infierno, de un infierno de intolerancia y de mares y de sus criaturas, donde hablar de eco-
desamparo circunscrito por la historia a la lí- nomía sea hablar de cómo vive el último de los
nea de nuestras fronreras. Pero bastará dar ese hijos de la república. Yo sueño un país donde
paso inicial que nos arrebate al horror para que sea imposible que haya gentes durmiendo bajo
ya sea posible soñar el país que Colombia, alec- los puentes o comiendo basuras en las calles. Yo
cionada por su historia, puede llegar a ser. Tar- sueño un país cuya moneda pueda mostrarse y
de o temprano tendremos que pensar, no en una negociarse en cualquier lugar del planeta. Yo
economía aislada e independienre; cosa impo_ sueño un país que gane medallas en los Juegos

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