Manual PPP 2018
Manual PPP 2018
Equipo Docente:
Elaborado por
Lozada Martínez, David
V Ciclo
Revisado por
Ávila Morón, Fredy
Damián Munaris, Katherine
Sánchez Carreño, Katherine
Sánchez Mory, Lucy
22/10/2014
PRESENTACIÓN
Está estructurada en 4 unidades, las mismas que se encuentran alineadas con el silabo de la
asignatura, incluyendo material útil para el aspecto teórico y práctico, así como parte de los
instrumentos de medición que son nuestro tema de estudio.
Contiene fragmentos de los manuales, baremos, hojas de calificación y fichas técnicas de los tests,
para el desarrollo de las unidades, incluyendo aspectos relacionados a la interpretación y
elaboración de perfiles.
2
UNIDAD I:
¿QUÉ ES PERSONALIDAD?
Es escaso el común acuerdo entre los teóricos de la personalidad sobre el uso apropiado
del término. Gordon Allport describió y clasificó más de cincuenta definiciones diferentes. Para
Allport, la personalidad era algo real dentro de un individuo que llevaba una conducta y pensamiento
característicos. Para Carl Rogers, otro teórico, la personalidad o “yo” era un patrón consistente
organizado de percepción del “yo” o “mí” que se encuentra en el centro de las experiencias de un
individuo. Para B.F. Skinner, quizás el psicólogo estadounidense más conocido, la palabra
“personalidad” era innecesaria. Skinner no creía que fuera necesario o deseable usar un concepto
como el yo o la personalidad para entender la conducta humana. Para Sigmund Freud, el “Padre del
psicoanálisis” contemporáneo, la personalidad era en gran parte inconsciente, oculta y desconocida.
Cada teórico presenta su propia comprensión del término personalidad. En parte, esto
ayuda a explicar por qué hay tantas teorías de la personalidad diferentes. Aunque esta variedad de
definiciones y teorías puede ser confusa, e incluso perturbadora, no significa que estas no sean
útiles. Cada un ofrece discernimiento súbito sobre la interrogante del yo y pueden ser útiles para
nosotros mientras desarrollamos nuestras propias respuestas.
3
Describir una teoría como un sistema de creencias enfatiza el hecho de que una teoría es
algo que se crea en el proceso de ver y pensar acerca de nuestro mundo. Las teorías no son
otorgadas ni necesitadas por la naturaleza; más bien, son formuladas por la personas en sus
esfuerzos por entender al mundo. Los mismos datos o experiencias pueden ser explicados en
muchas formas diferentes y las personas de culturas y antecedentes variados formulan una amplia
variedad de explicaciones. Como se verá, existen muchas teorías de la personalidad.
Debido a que la personalidad aborda la pregunta importante ¿Quién soy?, podría pensarse
que la personalidad es el énfasis primario de la psicología. De hecho, la personalidad no es el
interés dominante de la psicología contemporánea, tan solo es un área de especialización.
Para fines del siglo XIX la revolución científica había hecho grandes había hecho grandes
progresos en la comprensión del mundo físico y las personas estaban ávidas de aplicar los métodos
científicos al estudios de los seres humanos. La psicología actual surgió de una combinación de
varios movimientos en la filosofía y la ciencia surgió de una combinación de varios movimientos en
la filosofía y la ciencia. En 1879. Wilhem Wund (1832-1920) estableció el primer laboratorio
psicológico en la Universidad de Leipzig en Alemania para explorar la experiencia de la conciencia.
Al combinar la medición cuidadosa con la introspección, o autoexaminación. Wundt buscaba revelar
los elementos y estructura básicos de la mente consciente. El psicólogo por consiguiente podría
emular al científico natural que había tenido éxito en la identificación de los elementos básicos del
mundo físico.
Watson declaró que es casi imposible observar los procesos mentales de manera directa. Por
consiguiente, sugirió que los psicólogos deberían actuar como si los procesos mentales no
existieran y concentrarse tan sólo en la conducta manifiesta. Aunque pocos psicólogos en la
actualidad están de acuerdo con la opinión extremista de Watson, la postura conductista que
generó se convirtió en el movimiento dominante en la psicología estadounidense a lo largo de
la mayor parte del siglo XX. Watson fue sucedido como líder del movimiento por B.F. Skinner,
quien llevó la postura conductista a sus extremos lógicos. Debido a la influencia de Skinner, los
estudiantes de psicología descubrieron con rapidez que, en su mayor parte, no estaban
inmersos en el estudio de la persona, sino en el de la conducta (por lo general de ratas y
pichones). Fueron animados a adoptar una metodología científica rigurosa que enfatizaba la
observación extrospectiva, o mirar hacia afuera.
En la actualidad, los psicólogos están muy interesados en los procesos mentales evadidos por
Watson y Skinner. En efecto, una tendencia actual es hacía la psicología cognoscitiva, la cual
enfatiza la manera en que las personas reciben, procesan y reaccionan ante la información de su
ambiente. Por otra parte, la psicología ha conversado de los conductistas un énfasis en la
metodología rigurosa que resalta la observación extrospectiva.
Algunos de los seguidores de Freud quedaron insatisfechos con el psicoanálisis ortodoxo y fundaron
sus propias escuelas de pensamiento. Si bien todos estos teóricos se encontraban en deuda con
Freud debido a sus enseñanzas, reaccionaron en formas variadas en contra de su teoría y
desarrollaron sus propias posturas. En vista de que el estudio de la personalidad se volvió un área
de especialización científica formal y sistemática en la psicología estadounidense a mediados de la
década de 1930, algunos psicólogos han recomendado que toda la investigación sobre personalidad
sea realizada y evaluada conforme a lineamientos científicos estrictos como los definidos por la
corriente principal de la psicología académica. No obstante, el estudio de la personalidad ha
heredado dos enfoques diferentes. La psicología académica y la práctica clínica, estas tradiciones
nunca se han fundido por completo (Boneau, 1992).
5
INVENTARIOS Y TÉCNICAS PROYECTIVAS
INVENTARIOS DE PERSONALIDAD
Desde luego el engaño intencional, ya sea que la persona aparente ser peor (mentir que es malo) o
mejor (mentir que es bueno), no es el único factor que afecta la precisión de las respuestas en un
inventario de personalidad. Pueden resultar calificaciones inválidas debido a la falsificación de las
respuestas o la ignorancia de éstas a ciertas preguntas, pero las tendencias de respuestas o grupos
como suficiencia, aceptación social, exceso de cautela y exageración también pueden afectar la
validez de las calificaciones. De especial interés son los grupos de respuestas de suficiencia (la
tendencia a estar de acuerdo más que en desacuerdo cuando se tiene duda) y la aceptación social
(la tendencia a responder en forma que acepte la sociedad). Así como con la falsificación para
mejorar y empeorar los resultados, en ciertos inventarios se han desarrollado claves de calificación
especiales para detectar o compensar estos grupos de respuestas. Por lo regular, las calificaciones
en estas “escalas de validez” que se determinan al aplicar estas claves a las respuestas de una
persona se analizan antes de evaluar las calificaciones de contenido o las escalas de diagnóstico.
Sin embargo, incluso los inventarios de personalidad que se califican con base en estas escalas de
validez pueden ser susceptibles a la falsificación y los grupos de respuestas, llevando con
frecuencia a una interpretación errónea de las calificaciones con base en la escala de diagnóstico.
Por tanto, los inventarios de personalidad quizás deberían utilizarse en la toma de decisiones sólo
cuando los sujetos no obtengan ningún beneficio de la falsificación intencional de las respuestas.
Normas, confiabilidad y validez: A diferencia de la mayor parte de las escalas de calificación y listas
de verificación, los inventarios de personalidad por lo general se califican con referencia a un grupo
6
de normas basadas en las respuestas por parte de grupos seleccionados de personas. Ya que las
muestras de estandarización en ocasiones son muy reducidas y poco representativas de la
población, esas normas deben interpretarse con cautela. Además, las calificaciones y normas para
algunos inventarios de personalidad, sobre todo aquellos que consisten en reactivos con formato de
elección forzada, son ipzativos por naturaleza. Cuando las calificaciones son ipzativas, la
calificación que obtiene un sujeto en una escala se ve afectado por las que obtiene en las otras
escalas. Esto último crea problemas al comparar las calificaciones que obtienen distintas personas o
grupos en una escala o variable en particular.
El que las variables afectivas parezcan estar más influenciadas que las variables cognoscitivas por
los factores de situación (Mischel 1968) provocan mayor inestabilidad en las medidas de
personalidad que en las de habilidad. Aunada a los problemas por definir las características de
personalidad y diseñar medidas aceptables de éstas, la inestabilidad de las medidas de
personalidad por lo regular da como resultado confiabilidad más baja de las calificaciones en los
inventarios de personalidad que para aquellas de las pruebas de inteligencia o habilidades
especiales.
La mayor parte de los inventarios de personalidad también tienen validez muy limitada. Un factor
que limita la validez de muchos inventarios es su baja confiabilidad. La presencia de la falsificación y
los grupos de respuesta, también contribuye a la validez reducida de muchos inventarios para
propósitos de diagnóstico y clasificación clínicos. Otro factor que puede afectar la validez de un
inventario de personalidad es la tendencia que presentan los usuarios a convertirse en víctimas del
engaño que consiste en creer que los subgrupos de reactivos (escalas) que tienen nombres
similares en distintos inventarios necesariamente miden la misma variable. Esto puede suceder por
ejemplo cuando la escala de ansiedad y hostilidad de un inventario tiene sólo correlaciones
moderadas con escalas que cuentan con un nombre similar en otros inventarios. Además, aun
cuando se encuentre una correlación elevada entre las escalas de 2 inventarios diferentes, debe
tomarse en cuenta la posibilidad de que la correlación sea ilusoria en el aspecto de que es el
resultado de un grupo de respuestas común.
Técnicas proyectivas
Técnicas proyectivas es un término que creó Lawrence Frank (1939) para los estímulos ambiguos
con base en lo que los sujetos pueden “proyectar” sus necesidades y sentimientos internos. Las
técnicas proyectivas están compuestas por estímulos relativamente no estructurados y/o tareas que
se pide al sujeto que describa, cuente una historia, complete o responda de alguna otra manera. En
contraste con los inventarios de personalidad y escalas de calificación más directos, las técnicas
proyectivas por lo general son menos obvias en su objetivo y, por tanto, se suponen que estás
menos sujetas a la falsificación y los grupos de respuestas. Ya que las técnicas proyectivas son
relativamente no estructuradas en su contenido y abiertas en términos de las respuestas obtenidas,
se supone que la estructura que se presenta en el material de estímulo o la tarea es un reflejo o
proyección de la percepción individual que el sujeto tiene del mundo. También se supone que,
conforme la tarea se vuelve menos estructurada, es más probable que las respuestas revelen
facetas importantes de la personalidad.
7
De acuerdo con sus seguidores, las técnicas proyectivas pueden revelar partes más profundas de la
personalidad, de las cuales quizá incluso el sujeto no esté consciente. Sin embargo, las técnicas no
ofrecen una forma de abrir las puertas al inconsciente ni rayos X de la mente. Además, su falta de
estructura es un arma de dos filos ya que puede dar como resultado gran variedad de respuestas
que son difíciles de evaluar. Como consecuencia de los problemas de calificación, la mayor parte
de las técnicas proyectivas no cumplen con los estándares convencionales de confiabilidad y
validez. Los coeficientes de validez de las técnicas proyectivas que se obtuvieron en el uso de
varios criterios por lo regular son bajos, reflejando factores de situación así como subjetividad en la
calificación e interpretación.
Debido a que las técnicas proyectivas tratan de obtener un proceso inconsciente, la interpretación
de las respuestas al material de la prueba ha tenido gran influencia de la teoría psicoanalítica. Por
tanto, no es sorprendente que los periodos en que existió mayor interés por el uso de las técnicas
proyectivas fuera de 1940 a 1960, época que el pensamiento psicoanalítico ejerció gran influencia
particularmente sobre la teoría e investigación de la personalidad. Además de recibir la influencia
del psicoanálisis y otras teorías psicodinámicas, los psicólogos que interpretaron los registros de las
pruebas proyectivas por lo general intentaban formar una impresión general de la personalidad del
sujeto al buscar consistencias y rasgos sobresalientes en el patrón de respuestas. Como
consecuencia de ello, la aplicación y calificación de una prueba proyectiva típica requiere de más
capacidad y sensibilidad que para un inventario de informe de sí mismo. Aun así, los psicólogos que
se supone recibieron capacitación adecuada en estas técnicas no están de acuerdo frecuentemente
en sus interpretaciones de las respuestas...
TITULO VII
Art. 52.- El cliente tiene el derecho de recibir, y el psicólogo el deber de explicar la naturaleza y
propósito de la evaluación psicológica, y de dar los resultados de esta en un lenguaje que el cliente
pueda comprender, a menos que exista una excepción explicita previamente acordada, como es el
caso de ambientes escolares y empresariales.
Art. 53.- El psicólogo debe demostrar que la validez de los programas y procedimientos usados
para la interpretación de pruebas psicológicas (test) se basa en evidencia apropiada.
Art. 54.- El psicólogo que tiene la responsabilidad de tomar decisiones sobre individuos, basándose
en resultados de pruebas psicológicas (test), tiene una adecuada comprensión de los problemas de
medición, validez y confiabilidad.
8
Art. 55.- El uso y la elaboración de pruebas psicológicas (test), exámenes, diagnósticos e informes
psicológicos es privativo del psicólogo y no de otro profesional.
Art. 56.- Al informar sobre los resultados, el psicólogo debe indicar cualquier reserva relacionada
con la validez o confiabilidad que resulte de la evaluación o de la inadecuación de las normas de la
evaluación para la persona evaluada.
Art. 57.- El psicólogo se asegura de que los resultados de la evaluación y su interpretación no sean
mal usados por terceros.
Art. 58.- El psicólogo acepta la responsabilidad de remover del archivo del cliente información sobre
puntajes que estén obsoletos, a fin de que no sea utilizada en desmedro de la persona evaluada.
Art. 59.- Los puntajes, así como los materiales de evaluación, se ofrecen solo a las personas
calificadas para interpretarlos y usarlos adecuadamente.
Art. 60.- Los resultados de la evaluación, u otros datos de apreciación utilizados para evaluar o
clasificar, se comunican a los empleadores, parientes u otras personas apropiadas, de tal manera
que se eviten las malas interpretaciones o su uso inadecuado. La comunicación sobre el resultado
de una evaluación debe darse, de preferencia, en forma de interpretación de dicho resultado y no
forma de puntajes.
Art. 61.- El psicólogo es responsable del control de las pruebas psicológicas (test) y otros
procedimientos utilizados con fines de instrucción, cuando su valor pueda ser dañado por revelarse
al público general sus contenidos específicos o los principios subyacentes.
Art. 62.- Los ítems de muestra, construidos para que se asemejen a determinados test, pueden
reproducirse en artículos de divulgación, pero los test computables y los ítems reales no se
reproducen, excepto en publicaciones profesionales.
Art. 63.- Las pruebas psicológicas y otros medios de evaluación, cuyo valor depende, en parte, del
desconocimiento del sujeto, no se reproducen ni describen en publicaciones populares de modo que
puedan anular las técnicas. El acceso a estos medios deberá limitarse a personas con intereses
profesionales que salvaguarden su uso.
9
Art. 64.- Las pruebas psicológicas se ofrecen para su publicación comercial únicamente a los
editores que las presentan en forma profesional y que las distribuyen solo a usuarios idóneos.
Art. 65.- Un manual sobre un test, un libro técnico u otro informe adecuado sobre el mismo,
describe el método de construcción y estandarizado del test y sintetiza los estudios de validación.
En el manual se especifican las poblaciones para las que ha sido formulado el test y los propósitos
en que puede ser útil. También se fijan claramente las limitaciones así como su posible validez,
cuando las investigaciones escasean o son incompletas. En particular, el manual previene acerca
de posibles interpretaciones sin respaldo suficiente, e indica el nivel de los conocimientos requeridos
para una interpretación correcta del test y sus resultados.
MEDICIÓN PSICOMÉTRICA
VALIDEZ Y CONFIABILIDAD
Validez:
Tradicionalmente la validez de una prueba se define como el grado en el cual ésta mide aquello
para lo que se diseñó. Una desventaja de esta definición es la implicación de que una prueba tiene
solo una validez, que se supone se establece mediante un solo estudio para determinar si la prueba
mide lo que debe medir. En realidad una prueba puede tener muchos tipos de validez, dependiendo
de los propósitos específicos con los que se diseñó, la población a la que se dirige y el método para
determinar la validez. A diferencia de la confiabilidad, que está influenciada solo por errores de
medida no sistemáticos, la validez de una prueba se ve afectada por los errores no sistemáticos
como por los sistemáticos (constantes), por esta razón, una prueba puede ser confiable sin ser
válida, pero no puede ser válida si no es confiable, es decir la confiabilidad es una condición
necesaria, pero no suficiente, para la validez. Técnicamente la validez (relacionada con los criterios)
10
de una prueba, como lo indica la correlación entre la prueba y una medida externa de criterio, nunca
podrá ser mayor que la raíz cuadrada del coeficiente de confiabilidad de las formas paralelas
Validez de criterio (Empírica, estadística, predictiva): Esta validez se limita a los procedimientos
de validación en los cuales las calificaciones de las pruebas de un grupo de sujetos se comparan
con las calificaciones, clasificaciones u otras medidas conductuales o mentales. Por Ej. Las notas
escolares, calificaciones por parte de los supervisores, siempre que una medida de criterio está
disponible en el momento de la prueba, se determina la validez de criterio tipo concurrente, cuando
las calificaciones con base en el criterio no se encuentran disponibles, sino hasta algún tiempo
después de aplicada la prueba, se determina la validez de criterio tipo predictiva.
Validez concurrente: se utilizan siempre que una prueba se aplica a personas en distintas
categorías, como grupos de diagnóstico o niveles socioeconómicos con el propósito de determinar
si las calificaciones promedio de distintos tipos de personas son diferentes de manera significativa.
Si la calificación promedio varía de manera sustancial en cada categoría, entonces la prueba puede
utilizarse como otro medio, quizá más eficiente, de clasificar a las personas en distintas categorías.
Por ejemplo las calificaciones del MMPI, son útiles al identificar trastornos mentales específicos,
porque se ha descubierto que a las personas a quienes se les diagnóstica un trastorno en particular
tiende a obtener calificaciones características en ciertos grupos de reactivos (escalas) del MMPI.
Validez predictiva: Se refiere al grado de precisión con que las calificaciones de la prueba predicen
las calificaciones de criterio, como lo indica la correlación entre la prueba (indicador) y un criterio
del desempeño futuro. La validez predictiva se ocupa en primer lugar de las pruebas de aptitud o
inteligencia, ya que las calificaciones anteriores a este tipo de instrumentos con frecuencia se
correlacionan con las notas, calificaciones de las pruebas de aprovechamiento y otros criterios de
éxito.
11
Validez de constructo: (De rasgo, factorial, estructural). Con respecto a las pruebas de
personalidad, la validez de constructo o construcción tiene mayor importancia; se refiere al grado en
el cual el instrumento es una medida de un constructo en particular, o concepto psicológico, como la
ansiedad, la motivación para el logro, la extroversión – introversión, la neurosis. La validez de
constructo, que es la validez más general, no se determina de una sola manera o por medio de una
investigación. En lugar de ello comprende un conjunto de investigaciones y otros procedimientos
diseñados para determinar si un instrumento de evaluación que mide cierta variable de la
personalidad en realidad cumple con su cometido. Entre las evidencias para la validez de constructo
destacan:
1. los juicios por parte de los expertos de que el contenido de la prueba corresponde al constructo
de interés.
3. estudios de las relaciones tanto en grupos que se forman con fines experimentales como de
manera natural, de las calificaciones de la prueba con otras variables en las que difieren los grupos.
4. Correlaciones de la prueba con otras pruebas y variables con las que se espera que la prueba
tenga cierta relación y análisis de factores de estas correlaciones.
5. Interrogar con detenimiento a los sujetos o a los calificadores acerca de las respuestas que dieron
en una prueba o su escala de calificaciones, con el objeto de revelar los procesos mentales
específicos que tuvieron lugar al decidir dar esas respuestas.
Confiabilidad:
Se refiere a la estabilidad de las mediciones, cuando no existen razones teóricas ni empíricas para
suponer que la variable a medir haya sido modificada diferencialmente para los sujetos, por lo que
se asume su estabilidad, mientras no se demuestre lo contrario.
La confiabilidad de test indica hasta qué punto pueden atribuirse a errores de medida las diferencias
individuales en la puntuación del test y hasta qué punto cabe atribuirlas a diferencias verdaderas de
las características que estamos sometiendo a medición. En esencia cualquier condición que no sea
a fin al propósito del test, representa una varianza de error, así cuando el examinador trata de
mantener uniforme las condiciones de aplicación del test, controlando ambiente, instrucciones,
límites de tiempo, rapport y otros factores similares, está reduciendo la varianza de error y haciendo
más confiables las puntuaciones. Existen la confiabilidad de coeficientes de correlación y las de
coeficientes de consistencia interna:
Las diversas imágenes de la naturaleza humana que ofrecen los teóricos permiten una comparación
elocuente de sus puntos de vista. Esas concepciones no son diferentes a las teorías personales;
son marcos de referencia en lo que los teóricos se perciben a si mismos y a los otros dentro de los
que construyen sus teorías. A continuación describimos los aspectos que definen la imagen que un
teórico tiene de la naturaleza humana. Conforme analicemos cada teoría, consideraremos la
respuesta del teórico a esas interrogantes.
13
Una pregunta básica acerca de la naturaleza humana
concierne a la antigua controversia entre el libre albedrío y
el determinismo. En ambos extremos, los estudiosos
preguntan ¿Dirigimos conscientemente el curso de nuestras
acciones? ¿Podemos elegir espontáneamente la dirección
de nuestros pensamientos y conducta, y seleccionar de
manera racional entre alternativas? ¿Poseemos
conocimiento consciente y una medida de autocontrol?
¿Somos los dueños de nuestro destino o las víctimas de la
experiencia previa, los factores biológicos, las fuerzas inconscientes o los estímulos externos;
fuerzas sobre las que no tenemos control consciente? ¿Han moldeado los acontecimientos externos
nuestra personalidad en tal grado que somos incapaces de cambiar nuestro comportamiento?
Algunos teóricos de la personalidad adoptan posiciones extremas a este respecto. Otros expresan
puntos de vista más moderados y argumentan que algunas conductas son determinadas por
experiencias pasadas, mientras que otras pueden ser espontáneas y estar bajo nuestro control.
¿Naturaleza o Educación?
Como en el caso del dilema entre el libre albedrío y el determinismo, las alternativas no se limitan a
posiciones extremas. Muchos teóricos suponen que en el desarrollo de la personalidad participan
ambos conjuntos de fuerzas. Para algunos, la herencia es la influencia predominante y el ambiente
es la menos importante; otros sostienen el punto de vista contrario.
¿Pasado o Presente?
14
que puede cambiar en el resto de nuestra vida. La personalidad del adulto la determina la
naturaleza de esas experiencias tempranas.
La posición contraria considera que la personalidad es más independiente del pasado y más capaz
de recibir el influjo de acontecimientos y experiencias presentes, así como de nuestras aspiraciones
y metas para el futuro. Existe también una posición intermedia. Podemos suponer que las
experiencias tempranas moldean a la personalidad, pero no en forma rígida o permanente. Las
experiencias posteriores pueden reforzar o modificar los patrones iniciales de la personalidad.
¿Unicidad o Universalidad?
¿Equilibrio o crecimiento?
Algunos teóricos creen que las personas son animales que reducen la
tensión y buscan placer. Otros consideran que nos motiva principalmente la necesidad de crecer,
realizar nuestro potencial y alcanzar los elevados niveles de autorrealización y desarrollo.
¿Optimismo o pesimismo?
15
Hemos señalado antes que las diferencias culturales afectan el desarrollo y la evaluación de la
personalidad. No debería entonces sorprendernos saber que los factores culturales influyen en la
imagen que tenemos de la naturaleza humana y las preguntas que nos planteamos sobre ella.
Considere el concepto de Karma, que durante siglos ha dado forma al punto de vista de los hindúes
y de otras personas que aceptan el Hinduismo o Budismo. Puede parecer una visión fatalista y
determinista de la naturaleza humana: Se cree que las consecuencias de nuestras acciones,
presentes y pasadas, definen nuestro destino, o suerte, nuestra felicidad o desdicha futuros. En
otras palabras, “Las cosas no suceden porque nosotros hagamos que sucedan; pasan porque están
destinadas a suceder” (Laungani, 1999, p. 204).
Así, desde este punto de vista, nuestra fortuna o infortunio, salud o enfermedad, están determinadas
por nuestras propias acciones. Esta creencia puede dar lugar a un tipo de personalidad pasiva,
resignada, que acepta cualquier cosa que suceda y sin motivación para emprender el cambio.
Compare esto con una opinión más característica de la cultura estadounidense que recalca la
acción y la libre elección y la función del esfuerzo personal y la iniciativa en la producción del éxito o
el fracaso personal.
Por tanto, lo que deberíamos recordar acerca de esos temas es que existen diversas formas de
entender el desarrollo y crecimiento de la personalidad. Es posible que algunas de las teorías que
describimos en este libro le resulten agradables o quizá se opongan a su visión e imagen de la
naturaleza humana. Pocos de nosotros podemos acercarnos al tema sin preconcepciones porque,
después de todo, es el estudio de nosotros mismos.
APROXIMACIÓN
CLÍNICA
APROXIMACIONES
CIENTÍFICAS DE LA
PERSONALIDAD
APROXIMACIÓN APROXIMACIÓN
EXPERIMENTAL CORRELACIONAL
16
APROXIMACIÓN CLÍNICA A LA PERSONALIDAD
La historia de esta aproximación empieza con el trabajo de un médico francés, Jean Charcot (1825-
1893), en una clínica neurológica de París. Charcot estaba interesado en comprender los problemas
de los pacientes histéricos de su clínica, personas que, por ejemplo, tenían parálisis que no se
correspondían con ningún problema anatómico, problemas de visión a pesar de un saludable
órgano visual, desmayos periódicos de causa desconocida e inexplicables amnesias o lagunas de la
memoria Charcot empezó a estudiar estos pacientes a clasificar sus síntomas y a tratarlos, la
mayoría de veces mediante el uso de la hipnosis. ¿Se puede desechar la posibilidad de molestias
físicas orgánicas? Sí. ¿Se puede llegar a la conclusión que ellos fingían estas molestias? No.
Además Charcot educó otros médicos, tres de los cuales llegaron a hacer sus propias
observaciones importantes y son parte de la historia de la personalidad. Uno de estos estudiantes
fue Pierre Janet (1859-1974), sucesor de Charcot como director de la clínica neurológica. Continúo
el estudio sobre los trastornos de la histeria y su trabajo con la hipnosis. Janet procuró sistematizar
las observaciones clínicas de la histeria y relacionarlas con conceptos psicológicos. Janet descubrió
que los pacientes hipnotizados podrían recordar experiencias totalmente olvidada cuando estaban
bajo condiciones de conciencia normal. La sugestión en los pacientes hipnotizados podía, a
menudo, tener efectos terapéuticos cuando estaban conscientes, aunque no recordaran la
sugestión. Por lo tanto, Janet fue el primero en considerar que hay una división de la conciencia en
la histeria, es decir, las observaciones clínicas de Janet le indujeron a aseverar la existencia, en los
histéricos, de dos o más corrientes de funcionamiento mental que están separadas la una de la otra,
en lugar de estar juntas como en el funcionamiento normal. Era como si la persona pudiera tener
ideas, “ideas fijas”, que estaban disociadas unas de otras. A causa de esta disociación, el
conocimiento consciente y el control de las ideas fijas no era posible. Fue la existencia de estas
partes disociadas o separadas de la conciencia lo que condujo a los síntomas de la histeria. Así, un
síntoma, como la mano paralizada, se hallaba bajo el control de una idea fija separada, más que
bajo el control voluntario del resto de la personalidad. Aunque la teoría de la disociación de la
histeria y el proceso mental fue ignorada durante un largo período de tiempo, ahora ha recobrado un
considerable interés por parte los psicólogos cognitivos interesados en los procesos inconsciente
(Kihlstrom, 1990).
Hoy en día hay un interés extraordinario en las personalidades múltiples por muchas
razones: algunos médicos clínicos piensan que ha habido un aumento significativo de casos, y estos
17
casos suscitan preguntas respecto al self, la conciencia y el control volitivo. Por ejemplo, en primer
lugar podemos preguntar cómo es que estas distintas personalidades se separan en lugar de estar
integradas en algún sentido organizado del self. En todos nosotros existen diferentes selfs;
entonces, ¿por qué no tenemos todos personalidad múltiple? Segundo ¿cómo es que esas partes
vividas por una personalidad pueden estar completamente separadas de otras partes de la vida de
la persona y resguardadas del conocimiento de la otra personalidad? Y, finalmente, ¿cómo es que
en estos casos cada personalidad puede ejercer control sobre las acciones de algunas, pero no de
otras personalidades?, ¿Cómo pueden los deseos e intenciones de una personalidad estar
bloqueadas por la expresión de otra personalidad? En The Three Faces of Eve, ¿cómo era capaz
Eve Black de, a veces, bloquear las intenciones conservadoras de Eve White y de actuar de forma
seductora y coqueta? La explicación de este fenómeno ¿nos ofrece algún discernimiento en el
problema al que todos nosotros nos enfrentamos alguna vez, cuando una parte de nuestra
personalidad interfiere con los deseos de la otra parte, como cuando nuestro deseo de hacer
régimen es desplazado por el ansia de comer o como cuando nuestra intención de empezar un
artículo es bloqueada por la dilación y el retraso?
La segunda razón que justifica la importancia de Morton Prince fue la fundación, en 1927,
de la Clínica Psicológica de Harvard, donde Prince continuó su investigación y propició el clima
adecuado para la investigación clínica de otros psicólogos. Uno de estos psicólogos fue Henry
Murray (1883 – 1988), autor del monumental Explorations in Personality (1938), antecesor de una
generación de psicólogos de la personalidad interesados en el estudio intensivo del individuo. Como
sucesor de Prince en la dirección de la Clínica Psicológica de Harvard, Murray desempeñó un
importante papel fomentando los intentos para estudiar las personas intensivamente mediante la
combinación de métodos clínicos y de otros métodos de investigación.
Sigmund Freud
El tercer alumno notable de Charcot fue Sigmund Freud (1856-1939). Freud ha sido uno de los
gigantes intelectuales del siglo veinte. Su teoría de la personalidad y método de terapia, el
psicoanálisis, ha influido millones de vidas y a toda nuestra sociedad. Prácticamente, todos los
estudiantes que han hecho un curso introductorio de psicología conocen las bases de su teoría – su
énfasis en los procesos inconscientes, la importancia de los instintos sexuales y agresivos, la
importancia de la experiencia temprana en la formación de la personalidad, y el papel de la
ansiedad y de los mecanismos de defensa en la formación de las neurosis -. Los términos que
utilizó para nombrar las partes de la personalidad, id, ego y superego prácticamente forman parte
del lenguaje cotidiano de nuestra cultura y son el centro de las viñetas de cómicos en las revistas
populares. Sin embargo, muchos afirmarán que es en sus observaciones clínicas, más que en sus
formulaciones teóricas, donde se comprueba el verdadero genio de Freud (Klein, 1976; Schafer,
1976). Habiendo ejercido de clínico durante más de treinta años, comparto este punto de vista: la
grandeza de Freud se halla en sus observaciones y descripciones de los aspectos del
funcionamiento de la personalidad ignoradas por algunos y puestas en tela de juicio por muchos
hasta hoy.
¿Qué es lo que hizo Freud? Despojado de las complejidades teóricas, Freud escuchaba a la
gente. Pero no les escuchaba sólo unos minutos, sino que escuchaba a una misma persona toda
una hora durante semanas, meses y años. Durante este tiempo animaba a sus pacientes a dejar
18
que sus mentes vagaran, siguiendo una sola regla: decir todo lo que se les ocurriera sin retener
nada. Esta tarea parece que sea fácil tanto para el terapeuta como para el paciente: el terapeuta
sólo tiene que escuchar y el paciente sólo tiene que hablar o asociar ideas libremente. No obstante,
tal como han descubierto muchos que lo han intentado, no es necesariamente fácil para ninguno de
los dos. Los terapeutas suelen tener dificultades a la hora de mantenerse en silencio y limitarse a
observar, y los pacientes siempre experimentan ocasiones en las que son reacios a compartir los
pensamientos que se les ocurren y los sentimientos que experimentan. Como nos sucede a todos
en nuestras vidas cotidianas, hay veces en las que tenemos sentimientos y pensamientos que
tenemos que reconocer y que nos avergüenza compartir con otros. Fue el genio Freud, por lo tanto,
quien se tomó en serio e intentó entender estos sentimientos y pensamientos, y animó a las
personas a unirse a él en esta tentativa.
Como es bien sabido, las observaciones de Freud y sus teorías han sido discutidas desde
su presentación inicial hasta la actualidad. Lo que es especialmente problemático del tema es que la
discusión no proviene sólo de los que rechazan abiertamente el psicoanálisis, sino también de los
que empezaron estando comprometidos con él. Así pues, los primeros discípulos de Freud, como
Adler y Jung, se separan de él y fundan sus propias escuelas de análisis basadas en sus propias
observaciones y teorías. Y, más recientemente, hay analistas que cuestionan la “verdad científica”
de lo que los pacientes recuerdan con el psicoanálisis (Spence, 1982, 1987), y otros como Albert
Ellis y Aaron Beck, rechazan completamente el psicoanálisis a favor de aproximaciones más
cognoscitivas a la materia. Lo que es especialmente preocupante es que no sólo se han puesto en
tela de juicio las formulaciones teóricas, sino también la propia naturaleza de las observaciones. En
otras palabras, a pesar de la brillantez de Freud y sus esfuerzos por una observación y descripción
meticulosas, hay mucha gente que todavía se pregunta: ¿dónde están los datos? Y aquí llegamos a
la esencia del problema de algunas clases de datos clínicos: si las observaciones no pueden ser
confirmadas por otros, de manera sistemática y específica, son inútiles desde el punto de vista
científico.
Henry Murray
19
de Apercepción Temática (TAT). En este test se presenta al sujeto una escena en la lámina, como,
por ejemplo, un hombre joven de espaldas a una mujer mayor, y se le pide que cuente una historia
sobre la escena. Como, de hecho, hay muy poco material sobre el que fundamentar una historia,
muchas respuestas del sujeto pueden ser consideradas fantasías que expresan las necesidades
(deseos y miedos) del individuo. Para proporcionar una investigación más sistemática, hay un
método establecido de clasificación de las historias, de manera que lo sujetos pueden ser
comparados en términos de la fuerza de diversas necesidades o motivos. Así, el TAT proporción a
Murray un método para acceder al universo de la persona puesto de relieve por los psicoanalistas,
un mundo inaccesible sólo por el autoinforme: “Los niños tienen una percepción inexacta, son muy
poco consciente de sus estados internos y retienen recuerdos engañosos de los acontecimientos.
Muchos adultos apenas son mejores que ellos” (Murray, 1938, p. 15).
En resumen, pues, podemos, decir que nuestro trabajo es el hijo natural de las especulaciones
profundas, significativas, metafóricas, provocativas y cuestionables del psicoanálisis y de los
métodos precisos, sistemáticos, estadísticos, triviales y artificiales de la psicología académica.
Esperamos haber heredado de nuestros padres más virtudes que vicios. 1938, pp. 33-34.
20
Murray se vio implicado, en la Segunda Guerra Mundial, en la selección de personal de la
Oficina de Servicios Estratégicos, predecesora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). La
guerra fue importante para el desarrollo de la psicología de la personalidad porque expandió mucho
el papel de los psicólogos de la personalidad en la evaluación y tratamiento de las personas. Los
psicólogos de la personalidad consolidaron sus habilidades ideando tests que podían usarse para
medir importantes rasgos de la personalidad, y, como psicólogos clínicos, establecieron su posición
en el tratamiento de los trastornos psicológicos. Una de las consecuencias de esto fue el posterior
desarrollo de las grandes teorías de la personalidad basadas fundamentalmente en la investigación
clínica.
Rogers intentó ser, a la vez, un clínico sensible y un científico riguroso. Creía que el material
clínico, obtenido durante la psicoterapia, ofrece una valiosa comprensión del funcionamiento de la
naturaleza humana. Al intentar entender el comportamiento humano, siempre empezaba con
observaciones clínicas. A partir de ahí, sin embargo, consideraba necesario formular hipótesis
específicas que podían ser probadas de forma rigurosa. Así, en su práctica de terapeuta, haría
hincapié en lo subjetivo, intentando tanto como fuera posible sentir y tener empatía con la
experiencia vivida por el paciente. No obstante, en su actividad como investigador interesado en el
proceso de la psicoterapia y en cómo cambia la gente, haría hincapié en la objetividad y en lo que
describió como los elegantes métodos de la ciencia. Confiaba tanto en la primera como fundamento
para la hipótesis como en la segunda como herramienta para su contrastación. Al final, sin embargo,
fue en lo que observa como clínico en lo que depositó más confianza.
Hay ciertas coincidencias interesantes entre Carl Rogers y George Kelly (1905-1966).
Nacieron con pocos años de diferencia y obtuvieron el doctorado en filosofía el mismo año, en 1931.
Ambos empezaron sus carreras profesionales trabajando con niños y desarrollaron sus teorías de la
personalidad y aproximaciones a la psicoterapia basadas en sus experiencias con los pacientes. Sin
embargo, destacaron muy distintos fenómenos en sus teorías de la personalidad y métodos
bastante diferentes en sus aproximaciones a la psicoterapia. Kelly publicó The Psychology of
21
Personal Constructos en 1955, un conjunto de libros que ha sido analizado como la contribución
individual más importante para la teoría del funcionamiento de la personalidad en la década de
1945-1955 (Bruner, 1956).
En este trabajo Kelly describe su modo de ver la persona como un científico, que siempre
trata de mejorar los pronósticos sobre el comportamiento de la gente y procura ampliar el rango de
fenómenos que abarca su teoría. Kelly destacó los constructos o maneras de analizar (interpretar) el
mundo que tiene la gente y los problemas que hay cuando tienen constructos no adaptativos o
aplican rígidamente la misma manera de ver los acontecimientos a pesar de que cambien las
circunstancias, o que aplican sus constructos de manera tan aleatoria que la vida se convierte en
algo caótico. A pesar de que Kelly rechazó cualquier caracterización simplista de su teoría, mucha
gente la definiría como una teoría cognoscitiva de la personalidad, subrayando, como lo hace la
teoría, la manera en que la gente considera y procesa la información sobre el mundo, incluyéndose
a ellos mismos. En este aspecto se anticipó unas dos décadas a la aproximación cognoscitiva de la
personalidad basada en el pensamiento de información.
Como se ha apuntado, a pesar de las coincidencias de sus vidas, Rogers y Kelly, ambos
estaban interesados en la percepción que las personas tienen del mundo y de ellos mismos, pero
para Rogers lo más importante era la experiencia, mientras que para Kelly lo eran los constructos.
Para Rogers el ideal era la autorrealización de la persona, mientras que para Kelly lo era un buen
funcionamiento científico. Para Rogers el objetivo de la psicoterapia consistía en ayudar a la
persona a acercarse más a sus propios sentimientos y tener más empatía con los otros, mientras
que para Kelly la meta era ayudar a la persona a mejorar sus predicciones y estar más abierto a
poner a prueba su teoría de la personalidad (sistema de constructos) frente a la información de los
acontecimientos. Mientras Rogers como terapeuta intentó proporcionar un clima en el que los
pacientes se realizasen como personas, Kelly, también como terapeuta, desempeñó un papel más
activo, animando a los pacientes a examinar sus constructos y a hacer que la experimentación
formara parte de sus vidas. Mientras Rogers consideraba que la aproximación de Kelly era
“prácticamente una función intelectual” (1956, p. 358), para Kelly y la terapia rogeriana confiaba
demasiado en un estado emergente y se implicaba demasiado poco en ayudar a los pacientes a
hacer cosas nuestras que darían por resultado mejores datos (1955, p. 401).
22
que otros confirmen las observaciones o que formulen hipótesis que pueden ser evaluadas bajo las
condiciones empíricas más rigurosas. En otras palabras, como científicos siempre buscamos
observaciones fidedignas y pruebas de hipótesis que estén de acuerdo con las normas de las
pruebas. No es necesario que seamos rígidos sobre lo que observamos o dónde lo hacemos –
pueden ser cogniciones, fantasías, emociones o conductas que tienen lugar en el consultorio del
terapeuta, en una sesión de evaluación, o en el laboratorio -. De todas formas, debemos insistir en
que otros pueden replicar las observaciones y en que tengamos una manera de evaluar si las
relaciones sugeridas existen realmente. Es en este punto donde el científico, con demasiada
frecuencia, no se satisface con las aportaciones de los clínicos.
Para que el contraste no sea trazado de una forma tan acentuada, debería señalar que la
mayoría de teorías de la personalidad de base clínica fueron formuladas por personas expertas en
métodos científicos y consagradas a los objetivos de fiabilidad de la observación y a la verificación
de las hipótesis. Freud fue un excelente investigador biológico antes de convertirse en analista, y
era bastante refinado respecto a los procedimientos científicos. Murray fue educado en la
investigación al estudio científico del proceso de la psicoterapia. Kelly valoraba tanto la actividad del
científico que procuró que sus clientes fueran mejores científicos en sus vidas cotidianas. Por lo
tanto, no es que se tratara de clínicos que no estaban al corriente de los procedimientos científicos o
que los rechazaban. De todas formas, por el bien de la observación, estaban dispuestos a suavizar
algunas reglas a las pruebas, y en sus intentos para trazar el vasto terreno de la personalidad, a
menudo estaban dispuestos a desistir de la formulación de hipótesis que se pudieran verificar.
El método clínico puede ser utilizado junto con otros métodos de investigación que estamos
a punto de considerar. A lo largo del libro se presentarán ejemplos de estos esfuerzos. De todos
modos, generalmente no ha sido así, es decir, los psicólogos de la personalidad individual han
destacado normalmente uno u otro método de investigación. Los estudiantes pueden decidir ellos
mismos, una vez hayan considerado las estrategias de investigación alternativas y los
descubrimientos de la materia hasta la fecha, si las concesiones que los clínicos hacen a menudo
son necesarias y valen la pena.
23
Más adelante tendremos oportunidad de examinar estas diferencias con más detalle. Por
ahora, lo importante es recordar el énfasis en la medición de las diferencias individuales y el
esfuerzo para establecer relaciones estadísticas entre estas diferencias – siendo cruciales los
términos diferencias individuales, medición y relaciones estadísticas.
24
Pearson (1857-1936), cuyo resultado fue el procedimiento estadístico conocido hoy como la
correlación del producto – momento de Pearson.
El trabajo de Galton sobre la medición de aptitudes fue seguido por otro psicólogo británico
Charles Spearman (1863 – 1945). Inspirado en el trabajo de Galton. Spearman empezó
determinando si había lago que podía ser llamado inteligencia general o si la diferencias individuales
en la inteligencia eran debidas a las diferencias en aptitudes múltiples, independientes y separadas.
Para hacerlo dio distintos tests de aptitud mental a centenares de personas y utilizó las pruebas de
correlación para determinar si los mejores en una aptitud tendían a ser también los mejores en otras
aptitudes. Su respuesta a la pregunta sobre la inteligencia fue que hay una inteligencia general o
factor g. En este trabajo también creó el procedimiento estadístico conocido como análisis factorial,
mediante el cual se pueden encontrar grupos, llamados factores, dentro de una gran cantidad de
datos. Para los investigadores de la personalidad la cuestión es si hay grupos básicos de
características, o factores, que diferencien a la gente. Si evaluamos la gente según muchas
características de la personalidad, ¿la gran cantidad de diferencias realmente queda reducida a
pocos grupos y, si es así, cuáles son éstos? Como veremos, es el desarrollo del análisis factorial lo
que ha sido fundamental para la aproximación correlacional a la personalidad.
25
la psicología de la personalidad. Los elementos de la personalidad tenían que ser rasgos o
comportamientos que típicamente covariaban (crecían y decrecían juntos). En otras palabras, los
rasgos se referían a comportamientos que tenían correlación unos con otros. El método para
descubrir los rasgos era el análisis factorial.
26
los procedimientos para establecer relaciones entre las variables de las diferencias individuales. Lo
que es común para todos los seguidores de esta aproximación, y se separa esta investigación de la
investigación clínica o la experimental, es el esfuerzo para establecer asociaciones o correlaciones
estadísticas entre las medidas de las diferencias individuales.
También a finales del siglo diecinueve otras dos personas dirigieron investigaciones
experimentales que influirían en la historia de la materia. En Alemania, Hermann Ebbinghaus (1850
– 1909) estudió la memoria. Inventó las sílabas sin sentido, que estaban formadas por dos
consonantes alrededor de una vocal (por ejemplo zag, feb, rit). Los sujetos aprendían una lista de
sílabas sin sentido y entonces se evaluaba su recuerdo de la lista original después de varios
períodos de tiempo. Este experimento le permitió estudiar cosas como los efectos de la repetición
en la memoria y el olvido como una función del tiempo. Aquí lo que es significativo es el énfasis en
el control experimental y el establecimiento de los principios de la memoria para todos los sujetos. El
resultado fue una curva de olvido que tipifica el olvido del material a través del tiempo. Una curva
como ésta ignoraba o “hacia desaparecer” las diferencias individuales. También es significativo el
uso de sílabas sin sentido que evitaban los efectos del significado, y de los diferentes significados
que las mismas palabras pueden tener para personas diferentes, sobre cómo el material se aprende
y se recuerda. Aunque hoy sea raro leer acerca de alguna investigación que incluya el uso de
sílabas sin sentido, estas fueron usadas de forma rutinaria hasta finales de 1950.
¿Cuáles son los efectos? Pavlov describió que la presentación de estos estímulos
conflictivos provocaba un trastorno en la habilidad de diferenciar entre señales de acontecimientos
28
positivos y negativos, que conducía al desarrollo de un comportamiento emocionalmente
desequilibrado por parte de los perros.
Aunque Pavlov estaba interesado en las diferencias individuales de los perros relacionadas
con el condicionamiento de las respuestas, el logro más importante de su investigación fue el
desarrollo de las leyes generales del condicionamiento clásico. Con su énfasis en la manipulación
experimental de variables y el establecimiento de relaciones causales entre parejas de estímulos y
respuestas, el trabajo de Pavlov ilustra claramente la aproximación experimental. También es
interesante destacar la utilización de animales para establecer principios generales del
funcionamiento psicológico, que es más propia a la aproximación experimental que de las
aproximaciones clínica o correlacional. Finalmente, como se ha señalado, el trabajo de Pavlov
muestra la aplicación de principios generales a fenómenos de la personalidad tan importantes como
el conflicto y el desarrollo de una neurosis.
El énfasis de Watson en el conductismo y la psicología del E-R fue importante con relación
al trabajo de Clark Hull (1884-1952). Tras un interés inicial en la hipnosis, Hull se dedicó al
desarrollo de una teoría de aprendizaje del E-R. Es difícil para los estudiantes de hoy apreciar la
fuerza que la psicología del E-R ha tenido en el campo de la psicología en general, y en aspectos de
la personalidad en particular, durante la década de los 40 y principios de 1950. En aquel tiempo, el
modelo de funcionamiento humano predominante era el del tablero de distribución de una central
telefónica – los estímulos se conectaban y aparecían las respuestas -. El modelo del E-R fue
aplicado no sólo al aprendizaje animal, sino también al desarrollo infantil, a la psicología social, y por
supuesto, a la personalidad. Incluía tanto la investigación experimental de los fenómenos de interés
para los psicólogos de la personalidad, como el estudio de los conflictos de aproximación – evitación
en las ratas y la interpretación de teorías clínicas como el psicoanálisis en términos del E-R- (Dollard
y Miller, 1950). En este punto es de particular interés una revisión general de la época de los tests
experimentales de la teoría psicoanalítica (Sears, 1944). Puede ser interesante señalar que aunque
algunos psicólogos del E-R estaban ansiosos por someter las observaciones psicoanalíticas y las
hipótesis a la investigación experimental, Freud y otros analistas creyeron que estos tests
experimentales poca cosa podían demostrar – las observaciones clínicas se sostenían por ellas
mismas en una sólida base.
29
Otro desarrollo importante a partir del conductismo de Watson fue el condicionamiento
operante de B.F. Skinner (1904-1990). El énfasis de Skinner en la formación de respuestas
perceptibles a través de diversos programas de refuerzo tuvo un impacto especialmente fuerte en el
campo de la aproximación clínica durante las décadas de los cincuenta y los sesenta. La
interpretación del comportamiento anormal como resultado del aprendizaje no adaptativo, y la
aplicación de principios de condicionamiento operante a la modificación de la conducta, una
aproximación al tratamiento conocida como modificación de conducta, fue especialmente importante
durante este tiempo. Fue vista como una rival tanto en la teoría como en la aplicación por las
aproximaciones de base más clínica, como el psicoanálisis y la terapia centrada en el cliente de
Rogers. Sus defensores consideraron, además, que su énfasis en el estudio experimental de
variables concernientes a la conducta manifiesta era más científico que el uso correlacional de
cuestionarios para estudiar rasgos que a menudo eran difíciles de observar directamente.
APROXIMACIONES COGNOSCITIVAS
31
UNIDAD II.
DIMENSIONES DE LA PERSONALIDAD:
CUESTIONARIO DE PERSONALIDAD DE EYSENCK PARA ADULTOS
REVISADO
”Una organización más o menos estable y duradera del carácter temperamento, intelecto y
físico de una persona que determina su adaptación única al ambiente. El carácter denoto el sistema
más o menos estable y duradero de conducta conativa (voluntad) de una persona; el temperamento,
su sistema más o menos estable y duradero de la con ducta afectiva (emoción); el intelecto, su
sistema más o menos estable y duradero de conducta cognitiva (inteligencia); el físico, su sistema
más o menos estable y duradero de la configuración corporal y de la dotación neuroendocrina. (p.
9).
32
Jerarquía de la personalidad:
El modelo de personalidad que propone Eysenck tiene una estructura jerárquica. En el nivel
básico de la misma están las acciones, reacciones emocionales o cogniciones específicas. En un
segundo nivel se encuentran los actos, emociones o cogniciones habituales. Estas conductas
intercorrelacionadas dan lugar al tercer nivel, el de los rasgos (tendencias de conducta). Finalmente,
en el cuarto nivel, tenemos las dimensiones, las cuales vendrían definidas por las intercorrelaciones
entre rasgos (Eysenck, 1990a).
De acuerdo con el modelo, una persona que conversa animadamente en, un determinado
momento y contexto está emitiendo una conducta específica. Cuando habla animadamente en
diferentes situaciones nos indica que está realizando una conducta habitual. En otras palabras, la
correlación entre las diferentes conductas específicas da lugar a las conductas habituales. Si
además de conversar habitualmente en el trabajo, conversa en las fiestas y habitualmente prefiere
la compañía de los demás a estar bolo (conductas habituales), podríamos hablar de que la persona
en cuestión es sociable (nivel de los rasgos). Es decir, la correlación de las conductas habituales da
lugar a los rasgos. Finalmente, la sociabilidad, vivacidad, actividad, búsqueda de sensaciones,
dominancia y toda una serie de rasgos que correlacionan entre sí dan lugar a la extraversión (nivel
de las dimensiones).
Acabamos de ver una aproximación a la ‘personalidad de abajo hacia arriba, del nivel de las
respuestas específicas al de las dimensiones, resultando ser éste un buen método para la
descripción de los rasgos y dimensiones de la personalidad. Sin embargo, desde un punto de vista
causal, ésta no seda la aproximación más correcta. La explicación de la conducta funciona de
manera inversa, de arriba hacia abajo. Las dimensiones de personalidad son las que determinan el
nivel de los rasgos y son los causantes de las intercorrelaciones existentes entre ellos. A su vez, se
relacionan con las conductas habituales y específicas, así como sus intercorrelaciones. Sin
embargo, a medida que se va descendiendo en la jerarquía, la influencia de las situaciones o
contextos va aumentando y el ambiente va adquiriendo un mayor protagonismo. Determinadas
situaciones tienen una gran incidencia en las conductas específicas, pero claramente una menor
influencia en las conductas habituales, que es todavía menor en los rasgos y dimensiones. Por
tanto, a partir de estas intercorrelaciones y con la ayuda del análisis factorial, se han establecido las
dimensiones básicas de la personalidad (nivel descriptivo).
Dimensionalidad:
Análisis factorial:
Si observamos el esquema de la organización jerárquica de la personalidad (figura 1),
podremos concluir que es necesario observar múltiples intercorrelaciones entre un gran número de
variables para llegar a los factores o dimensiones en lo alto de la jerarquía. Precisamente el análisis
factorial es un método estadístico que tiene la función de resumir o agrupar en factores una serie de
datos en función de sus intercorrelaciones. Siguiendo la metodología utilizada en el estudio factorial
de la inteligencia, Eysenck (1952) adoptará el análisis factorial para intentar determinar las
dimensiones subyacentes a las conductas específicas y habituales, principalmente a partir de las
respuestas a preguntas concretar mediante cuestionarios. Un gran número de diferentes ¿Estudios
realizados no sólo con sus escalas, sino también con otros instrumentos de evaluación de la
personalidad, muestran una estructura de tres dimensiones independientes que Eysenck identifica
como E, N y P (Eysenck y Eysenck, 1985). Sin embargo, otros autores, a partir de metodologías
parecidas, han identificado cinco dimensiones básicas (Caprara, Barbaranelli y Borgogni, 1995;
Costa y McCrae, l992a; Goldberg, 1993; Russell y Karol, 1995). Como reconoce el propio Eysenck
(1992a), el número de factores a extraer, la rotación utilizada y la nomenclatura de los factores
resultantes son tareas que implican un alto grado de subjetividad. Por ello, algunos autores (Costa y
MeCrae, 1992b; Eysenck, 1991; Zuckerman, 1992) han especificado toda una serie de criterios o
líneas de evidencia orientados a la determinación objetiva de las dimensiones básicas de la
personalidad.
Eysenck utiliza el análisis factorial como un instrumento más, aunque muy importante y
básico, de investigación científica al servicio de una teoría, pero no como determinante último de
ésta en lo que se refiere a su parte descriptiva. Y es que, como el autor nos recuerda, el análisis
factorial «es un buen servidor pero un mal amo» (Eysenck, 1992b, p. 867).
Bases biológicas:
La teoría de Eysenck considera que los factores biológicos juegan un papel básico en la
determinación de la personalidad (Eysenck, 1990a). La importancia dada a las bases biológicas
viene avalada, siguiendo a este autor, por los resultados obtenidos en estudios transculturales en
34
distintos países ([Link]., Barrett y Eysenck, 1984; Eysenck y Eysenck, 1986; Eysenck, Barrett y
Barnes, 1993; Eysenck, García-Sevilla, Torrubia, Ávila y Ortet, 1992; Eysenck y Seisdedos, 1978;
Hanin, Eysenck, Eysenck y Barrett, 1991; Wilson y Doolabh, 1992), por las investigaciones sobre
genética- ambiente de la personalidad (Cloninger, Adolfsson, y Svrakic, 1996; Eysenck, 1990b;
Jorm, Henderson, Jacomb, Croft y Easteal, 1997; Loehlin y Rowe, 1992; Pedersen, 1994; Plomin y
Daniels, 1987), y por los estudios en animales de características de conducta que se consideran
análogas a losrasgos de personalidad humanos (Chamove, Eysenck y Harlow, 1972; Dellu, Mayo,
Piazza, Le Moal y Simon, 1993; Dellu, Piaaa, Mayo, Le Moal y Simon, 1996; García-Sevilla, 1984).
Descripción de la Personalidad:
Como afirman los autores (Eysenck y Eysenck, 1985) «ningún estudio científico de ningún
campo resulta posible sin cierto grado previo de clasificación» (p. 4). Por tanto, en el estado de
desarrollo en que se encuentra actualmente el estudio de la personalidad es necesario un método
sistemático de descripción de la misma. El propio Eysenck, a lo largo de más de cincuenta años de
investigación científica, intentó ofrecer y desarrollar el espacio adecuado para la correcta
descripción de la personalidad. Estos trabajos han ido acompañados de la búsqueda de los
mecanismos causales de las dimensiones por él descritas, de modo que ambos aspectos de la
investigación se han influido mutuamente. Aquí, sin embargo, van a presentarse por separado para
una mejor estructuración y comprensión del modelo.
1-Extraversión (E):
Esta dimensión, junto con N, son las que más estudios y evidencia empírica han recibido, no
sólo por parte del propio Eysenck, sino de otros investigadores en personalidad. Ya en los años
cuarenta Eysenck (1947) iniciaba una serie de investigaciones basadas en la concepción que Jung
tenía acerca de la extraversión y la introversión, en especial en casos de crisis neuróticas. Así, los
introvertidos padecerían trastornos distímicos, trastornos de ansiedad y del estado de ánimo, según
el DSM-IV (APA, 1994) en el caso de padecer alguna neurosis, mientras que los extravertidos
padecerían trastornos de tipo histérico, trastornos somatomorfos y disociativos, según el DSM-IV
(APA, 1994). Eysenck concebía la existencia de dos dimensiones de personalidad normal
independientes, E y N, la combinación de las cuales determinaría el tipo de trastorno neurótico. Los
primeros análisis factoriales realizados, usando una muestra de soldados con trastornos neuróticos,
con el propósito de verificar esta hipótesis reflejaban, efectivamente, las dos dimensiones
propuestas, una que podía entenderse como E y otra como N, así como su hipotetizada
independencia (Eysenck, 1952).
Éste es el punto de partida de E, dimensión que era la responsable del tipo de trastorno que la
persona sufría cuando padecía alguna crisis neurótica. Sin embargo, la descripción de E ha variado
a lo largo del desarrollo de la teoría. Así, encontramos diferencias en la definición de la dimensión
antes y después de 1976, año en que aparece el libro de los esposos Eysenck «Psychoticism as a
dimension of personality». La publicación del libro ‘supone la presentación «oficial» (la no «oficial»
había tenido lugar 25 años antes, aproximadamente) de la dimensión psicoticismo en su modelo.
Esto supone un cambio en relación al concepto de extraversión que hace referencia al componente
de impulsividad. Este rasgo, hasta entonces integrante de E junto a la sociabilidad, pasa a formar
parte de la nueva dimensión P (Claridge, 1981; Eysenck y Eysenck, 1985). Si bien esto es admitido
por el propio autor, el problema de la impulsividad es más complejo que la misma asignación a E o
P, ya que la propia impulsividad no parece ser un constructo simple y unitario, sino formado por
subfactores que se relacionan en mayor o menor medida con las tres dimensiones. Sin embargo,
para Eysenck (Eysenck y Eysenck, 1985) la impulsividad es sobre todo un rasgo de Extraversión.
Se afirma (Eysenck y Eysenck, 1985) que ante la incorporación de una dimensión de personalidad,
y la elaboración de escalas adecuadas para su medida, es esperable que el modelo teórico se vea
afectado por ligeras modificaciones, las cuales en todo caso no suponen un cambio sustancial en el
mismo.
35
En este sentido, la correlación entre la escala E del EPI (antes de la incorporación de P) es
de alrededor de 0,80, lo que lo que las hace prácticamente idénticas.
E
SOCIABLE VIVAZ ACTIVO ASERTIVO BUSCADOR DE
SENSACIONES
2-Neuroticismo (N):
Como ya hemos visto, N aparece como una dimensión relacionada con la predisposición a
padecer trastornos neuróticos, tanto histéricos como distimicos. Las personas con altas
puntuaciones en esta dimensión son más vulnerables a los trastornos denominados
tradicionalmente neuróticos, mientras que el tipo de trastorno dependerá de las puntuaciones en las
otras dimensiones dé la personalidad. Es decir, Eysenck intenta conjugar la personalidad normal
con las neurosis clásicas, postulando un modelo de diátesis-estrés en psicopatología (Eysenck y
Eysenck, 1985).
3-Psicoticismo (P):
Ésta es la dimensión que más tarde se incorpora al modelo eysenckiano. Eysenck (1952)
apunta la idea de la existencia de un continuo entre la normalidad y las psicosis al estilo de su
dimensión N, así como la similitud entre dos tipos de psicosis corno la esquizofrenia y la psicosis
maníaco-depresiva. Con la publicación deI EPQ (Eysenck y Eysenck, 1975) y de su libro sobre la
dimensión P (Eysenck y Eysenck, 1976), estas ideas tornan cuerpo en forma de una escala de
medida y una nueva dimensión teórica en su modelo de personalidad. Así, P es concebida por
Eysenck como una dimensión de la personalidad normal que, en puntuaciones extremas,
predispone tanto a los trastornos psicóticos, como el trastorno bipolar o la esquizofrenia, como a la
conducta antisocial y la psicopatía (Eysenck, 1992c).
La aparición de esta tercera dimensión ha ido acompañada por una serie de críticas (p. ej.,
Bishop, 1977; Block, 1977a, b; Davis, 1974; Claridge, 1981; Costa y McCrae, 1992b, c; Chapman,
Chapman y Kwapil, 1994; Van Kampen, 1993, 1996; Zuckerman, 1989), que hacen referencia tanto
a aspectos formales de la escala P, como a cuestione teóricas de la dimensión. Por lo que se refiere
36
a las críticas a la escala P del EPQ, la contestación de los Eysenck es la publicación (Eysenck,
Eysenck y Barrett, 1985) de una versión revisada del EPQ (EPQ-R), de cuya versión española se
ocupa el presente Manual, intentando superar las carencias psicométricas de la escala puestas de
manifiesto por los críticos. Asimismo, irán apareciendo una serie de artículos que intentarán replicar
los ataques que la dimensión P irá recibiendo (p. ej., Eysenck, 1992a, b, c; 1995a).
En este apartado vamos a hacer una breve revisión de la investigación en una de las líneas
de trabajo más relevantes en la descripción de la personalidad, la tradición factorial. Los estudios
factoriales del EPQ han arrojado consistentemente las tres dimensiones eysenckianas (Corulla,
1987; Eysenck y Eysenck, 1991; McKennzje, 1988), al igual que cuando se han usado diferentes
versiones, en varias lenguas, de este cuestionario (véase Barrett y Eysenck, 1984). Además,
numerosos análisis estadísticos de varios de los cuestionarlos mas usados en la evaluación de la
personalidad (p. ej., I6PF de Cattell, escalas de Gui 1 ford-Zi mmerlnan, MMPJ de Hathaway-
McKinley), han dado como resultado factores similares o idénticos a los de extraversión,
neuroticismo y psicoticismo (Eysenck y Eysenck, 1985).
Royce y Powel (1983) realizan un exhaustivo metaanálisis de los estudios factoriales sobre
personalidad, y encuentran tres dimensiones de orden superior denominadas introversión-
extraversión, estabilidad emocional e independencia emocional. Las dos primeras dimensiones
corresponden claramente a la E y N eysenckianas, mientras que la tercera dimensión,
independencia emocional, caracterizada por los autores con rasgos tales como autonomía,
desconfianza, individualismo (no cooperación), realismo, dominancia, rigidez, poca afectividad y
poca ingenuidad, posee características comunes a la tercera dimensión P. Eysenck (1991)
concluye, por tanto, que este metaanálisis ofrece un claro apoyo a las dimensiones por él
propuestas.
Otra línea de trabajo a destacar es la de Tellegen y Waller (en prensa). Estos autores
describen tres factores principales denominados emotividad positiva, emotividad, negativa y control
de impulsos, factores claramente identificables con E, N y P respectivamente (Eysenck, 1992b).
En los últimos años, una de las taxonomías de personalidad que ha surgido con más fuerza es el
modelo de los Cinco Factores (Digman, 1990; Goldberg, 1993; McCrae y Costa, 1995; Zuckerman,
Kuhlman, Joireman, Teta y Kraft, 1993). Esta situación ha propiciado una de las polémicas
científicas más interesantes de las últimas décadas en cuanto al número y naturaleza de las
dimensiones básicas de la personalidad. Las posturas de los defensores del modelo de los Cinco
Factores y el modelo eysenckiano (de tres dimensiones) vienen expresadas en una serie de
argumentaciones, réplicas y contrarréplicas (Costa y McCrae, 1992b, 1992c; Eysenck, 1992a, b).
Así, el modelo de los Cinco factores de Costa y McCrae (1992a) postula la existencia de cinco
dimensiones independientes de la personalidad: neuroticismo (N), extraversión (E), apertura a la
experiencia, amabilidad y responsabilidad. N y E parecen equivalentes a dos de las tres
dimensiones de Eysenck, mientras que P correlaciona moderada y negativamente con A y C.
37
Aunque la cuestión de cuáles son las dimensiones básicas de la personalidad no está resuelta (hay
datos a favor de las tres y cinco dimensiones), el modelo de Eysenck continúa siendo muy relevante
en la teoría y evaluación de la personalidad (Avia, Sanz, Sánchez-Bernardos, Martínez-Arias, Silva y
Graña, 1995; Draycott y Kline, 1995).
Explicación de la personalidad
Una vez realizada la tarea de describir la personalidad según el modelo de Eysenck, el siguiente
paso es el de exponer las teorías biológicas subyacentes a sus dimensiones.
Extraversión
38
extraversión de Eysenck vamos a seguir, fundamentalmente, las revisiones que con este propósito
han realizado Eysenck (1990a), Eysenck y Eysenck (1985) y Zuckenuuan\ (1991).
Los resultados de los distintos estudios revisados con el uso de EEG tienden, en general, a
apoyar la hipótesis de Eysenck más que a rechazarla, es decir que los extravertidos muestran un
nivel más bajo de arousal que los introvertidos. Los resultados negativos se refieren más al fracaso
en encontrar las diferencias esperadas, que en hallar resultados en la dirección opuesta a lo
predicho (Eysenck, 1 990a).
Posiblemente el arousal cortical general esté definido de una forma demasiado amplia.
Quizás el arousal cortical medido mediante PE sea un concepto más útil debido a que los estímulos
están definidos de forma más precisa (Zuckerman, 1991). La revisión de trabajos realizada por
Stelmaek (1990) que relacionaban EP con las dimensiones de personalidad eysenekianas, tanto
con estímulos visuales como auditivos, ha mostrado que lo resultados son complejos de interpretar
en términos de la teoría del arousal, ya que existen ciertas variaciones en función de la edad y
características estimulares empleadas. Resultados más claros parecen aportar los estudios de PE
aumentadores y reductores. Los aumentadores son aquellas personas en las que el incremento de
estimulación produce un incremento en la amplitud en componentes concretos de los PE, mientras
que en los reductores el incremento de estimulación produce un decremento en la amplitud.
Zuckerman (1990) concluye que los estudios indican una clara relación entre el rasgo búsqueda de
sensaciones, en especial el componente de desinhibición, y los sujetos aumentadores, tanto con
estímulos visuales como con estímulos auditivos. Para EysenQk (1990a) la búsqueda de
sensaciones es un componente de la extraversión, por lo que considera que estos datos suponen
un aceptable apoyo a la teoría del arousal.
Wilson (1990) encontró que los introvertidos mostraban más AE que los extravertidos. Otros
trabajos, sin embargo, no encuentran diferencias en la actividad electrodermal en función de E
(Zuckerman, 1990). Así, Zuckennan (1991) considera que la investigación en AE sugiere que las
diferencias en E interactúan con diferencias en la significación y características de la situación y de
los estímulos usados, pero la naturaleza de la interacción no siempre se comporta de acuerdo con
las predicciones que de la teoría se derivan. Eysenck (1990a), por su parte, resalta la complejidad
inherente a estos estudios, tanto en su interpretación teórica como en la metodología utilizada y
sugiere profundizar en estos aspectos para llegar a resultados más claros e interpretables.
Deary, Ramsay, Wilson y Riad (1988) revisan diversos estudios referentes a la relación entre SS y
E. Los autores concluyen que se da una correlación inversa, tanto en varones como en mujeres,
entre la salivación producida ante la estimulación de gotas de zumo de limón y la dimensión E, tal y
como predice la teoría del arousal (Eysenck, 1982).
Una de las medidas que más claramente parece estar asociada con la dimensión E es la dilatación
39
pupilar. Stelmack (1990) ha encontrado que los sujetos introvertidos tienen pupilas más grandes que
los extravertidos en ausencia de estimulación específica y, además, los introvertidos muestran
mayor dilatación pupilar ante estímulos auditivos que los extravertidos, de acuerdo con la teoría
propuesta por Eysenck (1982).
A pesar de las dificultades conceptuales en torno a la teoría del arousal, los estudios parecen
apoyar, en general, la teoría. Los resultados negativos, más que ir en la dirección opuesta a la
predicha, simplemente no encuentran relaciones significativas (Eysenck, 1990a).
Neuroticisino
Eysenck considera que la actividad del cerebro visceral (o sistema límbico), el cual está
compuesto por estructuras como el área septal, hipocampo, amígdala, cíngulo e hipotálamo, es la
responsable de la dimensión N. Es decir, que el diferente grado de actividad del sistema que
tradicionalmente ha sido considerado como el responsable neuroanatómico de las emociones,
determina el que las personas sean más o menos emotivas.
Corno el propio Eysenck (1990a) admite, el estado actual de la dimensión N y sus correlatos
biológicos es claramente insatisfactorio. Así, la hipótesis de que la mayor actividad autónoma es la
base biológica del neuroticismo sólo es encontrada en algunos estudios de pacientes con trastornos
de ansiedad. Sin embargo, existen algunos resultados que parecen apoyar una relación entre
medidas psicofisiológicas y la dimensión de sensibilidad a las sefiales de castigo o ansiedad (SC),
según la teoría de Gray (1991), dimensión próxima al neuroticismo Eysenckiano. Gray y sus
colaboradores han realizado un; amplio esfuerzo experimental para determinar las estructuras
implicadas y los procesos intervinientes en la SC. Diferentes estudios correlacionales sitúan la SC
muy próxima a N. De esta manera, podríamos aventurar que ambas concepciones están muy
40
relacionadas y que las estructuras estudiadas por Gray y otros (p. ej. LeDoux, 1995) en relación a la
ansiedad coinciden en gran parte con las propuestas por Eysenck, las cuales serían las
responsables de la dimensión N. En resumen, podernos considerar que la concepción taxonómica
de Eysenck está mucho más elaborada a la vez que sustentada en una amplia investigación
factorial, mientras que el sustrato y los procesos psicobiológicos subyacentes a la dimensión
estarían mejor descritos por Gray (1982, 1993).
Psicoticismo
Así como Eysenck desarrolla una teoría biológica que especifica las bases neurobiológicas
subyacentes a las dimensiones de extraversión y neuroticismo, la dimensión de psicoticismo no
cuenta con una teoría con el mismo nivel de desarrollo (Zuckerrnan, 1989; Van Kampen, 1996).
Algunos trabajos, sin embargo, han encontrado correlatos biológicos relacionados con la
tercera dimensión eysenckiana, pero estas relaciones carecen aún de una base teórica lo
suficientemente sólida. Autores como Claridge (1985), Cloninger (Cloninger, Svrakic y Przybeck,
1993), Cray (1991), Cray, Pickering y Cray (1994) o Zuckerman (1989), sin embargo, han realizado
intentos explicativos causales de variables de personalidad conceptualmente muy próximas al
psicoticismo.
La agresividad, que es uno de los rasgos del psicoticismo, podría venir determinada por la acción de
las hormonas sexuales masculinas (andrógenos) en el cerebro, Esta acción androgénica, en
concreto de la testosterona, parece incidir en el desarrollo del hipotálamo (especialmente del área
preóptica y en la región del núcleo ventromedial) y de la amígdala, regiones hipotetizadas como
integrantes del sistema de lucha/huida de Gray (1971, 1991), las cuales son propuestas como la
base biológica del Psicoticismo (Con, Pickering y Cray, 1995).
Olweus (1986) realizó una revisión exhaustiva de los trabajos que relacionan la agresividad y la
testosterona. Este autor concluye que los estudios recientes que relacionan niveles plasmáticos de
testosterona, agresividad y conducta antisocial en humanos parecen indicar una relación positiva
entre niveles de testosterona y algunos aspectos de la conducta agresiva, impulsiva y antisocial. En
los estudios análogos con animales, además, la testosterona parece ser un factor causal en algunas
formas de comportamientos agresivos. El autor puntualiza finalmente que estos resultados no
significan que los niveles de testosterona no puedan estar afectados por factores situacionales o
experienciales.
Claridge (1981, 1985) sugiere que uno de los mecanismos fisiológicos básicos implicados
en la esquizofrenia es la disociación de la actividad del sistema nervioso central (SNC).
Concretamente, el autor considera que el proceso central principalmente implicado es el
desacoplamiento entre la activación emocional y la regulación de las entradas sensoriales. Por
tanto, y de acuerdo con la teoría de Eysenck, las personas con un alto nivel en la dimensión de P
tendrían que mostrar este tipo de alteración del SNC. Efectivamente, diversos trabajos realizados
por el grupo de Claridge (Claridge, 1985) han encontrado que los sujetos que puntuaban alto en P
mostraban un patrón fisiológico disociado semejante al descrito anteriormente, lo que sugería un
estilo de organización de SNC similar al encontrado en los esquizofrénicos.
Robinson y Zahn (1985) también han informado de patrones similares a los referidos por
Claridge en personas con altas puntuaciones en P. Sin embargo, el estudio es especialmente
relevante ya que los autores encontraron similitudes entre los sujetos altos en P y una muestra de
41
psicópatas. De acuerdo con la teoría (Eysenck, 1992c; Eysenck y Eysenck, 1976), la psicopatía
sería un estado intermedio en el continuo que va desde la normalidad a las psicosis, por lo que las
relaciones encontradas entre altos en P, psicopatía y esquizofrenia parece apoyar esta
conceptualización del psicoticismo.
Como hemos visto, existen ya numerosos datos que sugieren que la dopamina se relaciona
con el psicoticisrno, Asimismo, este neurotransmisor parece tener un papel relevante en la
esquizofrenia, lo que podría representar una propuesta adecuada de base biológica de P y, al
mismo tiempo, estaría en la línea de la concepción eysenckiana de P como una dimensión de
predisposición no sólo a la psicopatía y la conducta antisocial, sino también a las psicosis, al menos
a algunos tipos de esquizofrenia.
42
PROPIEDADES PSICOMETRICAS DEL CUESTIONARIO DE PERSONALIDAD
DE EYSENCK Y EYSENCK PARA ADULTOS EPQ-R
Validez:
La validez de constructo incluye los estudios de contenido, los componentes sustancial, estructural y
externo
Validez de contenido: En la adaptación al español se tradujeron los items y se redactaron 10 items
más para la escala P. Mediante un análisis factorial se eliminaron algunos y se modificaron la
redacción de otros.
Componente sustancial: se realizaron los estudios del componente sustancial de la validez de
constructo, eliminándose los ítems poco discriminativos y los que disminuían la consistencia interna
con respecto a su escala.
Confiabilidad:
Fiabilidad de consistencia interna (alfa de Cronbach)
Escalas Varones Mujeres
E 0,82 0,80
N 0,86 0,86
P 0,73 0,71
L 0,76 0,77
Fiabilidad test – retest de E, N, P y L (1 mes
E N P L
0,86 0,82 0,72 0,86
1-Instrucciones generales:
Leer en voz alta las instrucciones de la prueba para el caso de las aplicaciones colectivas, o leídas
personalmente para el caso de las aplicaciones individuales.
Una vez recogidos, comprobar que se han contestado todos los elementos, si se comprueba
respuestas en blanco o doble respuesta procurar que sean contestadas adecuadamente.
Los cuestionarios contestados se puntúan usando las claves de corrección correspondientes que se
recogen en la plantilla de la prueba.
La plantilla debe colocarse encima de la página ejemplar alineándola con la columna de respuestas.
La puntuación directa se obtiene sumando un punto por cada respuesta marcada que coincida con
la clave de respuestas. Luego anotar la puntuación directa de cada dimensión en el cuadro.
43
NORMAS
Valor T Categorías
1 – 35 Muy poco
36 – 45 poco
46 –50- 55 Promedio
56 – 65 Alto
66 - 99 Muy alto
3-Trazar el perfil:
Los valores T se anotan en los cuadros correspondiente en la hoja del perfil, se coloca una marca
en cada una de las dimensiones E,N,P y luego se unen los puntos con una línea. Se debe señalar
también la escala L.
Categorías Adjetivos
Muy bajo Muy poco
Bajo Poco
Promedio Moderadamente
Alto Bastante
Muy alto Muy alto
44
45
46
CLAVE DE CORRECCIÓN EPQ-R
CLAVE DE CORRECCIÓN EPQ-R
E (19 ITEMS)
SI :3 6 16 22 27 28 31 39 46 47 49 53
58 69 70 77
NO : 12 25 57
N (23 ITEMS)
SI :2 4 8 13 18 19 20 24 32 35 41 42
52 54 62 64 72 73 75 76 78 81 83
P (23 ITEMS)
SI: 9 15 17 23 26 29 34 37 55 59 61 63
80
NO: 1 40 44 48 50 51 66 67 71 74
L (18 ITEMS)
SI : 7 11 43 60 68 82
NO : 5 10 14 21 30 33 36 38 45 56 65
79
47
UNIDAD III:
APTITUDES EMOCIONALES DE LA PERSONALIDAD:
INVENTARIO DE COCIENTE EMOCIONAL DE BARON
ICE DE BARON.
48
el mundo. En la actualidad, no solamente se continúan realizando las examinaciones transversales
adicionales, sino también se están llevando a cabo estudios longitudinales.
Estas propuestas iniciales tuvieron éxito casi medio siglo después debido a las ideas de
Howard Gardner, de la Universidad de Harvard, quien amplió la forma en que las personas
tradicionalmente consideraban la inteligencia cognoscitiva desde los inicios del siglo XX. Gardner
piensa que la inteligencia comprende múltiples dimensiones, combinando una variedad de aspectos
cognoscitivos con elementos de la inteligencia emocional o inteligencia personal cono él la
denominó, la dimensión emocional (o personal) de su concepto de “inteligencia Múltiple” incluye dos
componentes generales que refirió como “capacidades intrapsíquicas” y “habilidades
interpersonales”.
Para la definición operacional se utilizó la literatura existente sobre salud mental, siendo
esta la principal fuente de referencia, el objetivo fue definir estas áreas en la forma más clara,
operacional y distintiva posible. Se trató fundamentalmente de reforzar la validez del contenido, la
cual incrementa la posibilidad de obtener una buena validez de construcción.
Se evitó usar terminología profesional y teórica, se eliminaron las que eran abstractas, particulares
y poco conocidas. Las que quedaron fueron revisadas por dos psicólogos (con doctorado y
aproximadamente 10 años de experiencia clínica), basada en sus comentarios, la edición
adicional dio como resultado la eliminación de algunos de los aspectos menos teóricamente
importante de las definiciones. El siguiente paso fue combinar el material procedente de la
literatura sobre salud mental con las experiencias del autor y otros profesionales y reeditarlas
continuamente, basándose tanto en las consideraciones lógicas como en el análisis estadístico.
Las etapas 1 y 2 cimentaron los fundamentos teóricos sobre los cuales se construyó el ICE de
BarOn. Éstas determinaron el marco conceptual del cuestionario.
51
Los conceptos de Inteligencia Cognoscitiva y CI (Cociente Intelectual)
La palabra “inteligencia” no aparecía en los textos antes del siglo veinte; tampoco en el
Diccionario de Filosofía y Psicología de Baldwin que fue publicado en 1902. Incluso en 1927, la
mayoría de los libros más autorizados sobre psicología ni siquiera la mencionaban (Spearmn, 1927).
Basados en la definiciones de la inteligencia y la vasta cantidad de pruebas de ella aparecidas
desde fines del siglo veinte hasta la actualidad, se presume que era más fácil que definirla.
La inteligencia cognitiva ha sido definida como la capacidad para entender, leer, recordar.
Pensar racionalmente, resolver problemas y aplicar lo aprendido, tradicionalmente esta capacidad
ha sido medida por el “CI” (cociente intelectual), el cual era determinado originalmente dividiendo el
resultado de la edad mental de un individuo, obtenido mediante una prueba de inteligencia, entre la
edad cronológica y multiplicándolo por 100. los coeficientes intelectuales se basan en los
“resultados estándar”, los cuales son creados estadísticamente de lo resultados iniciales. El puntaje
promedio es 100 y las desviaciones estándar lo incrementan y disminuyen en 15 puntos. Lo cual
significa que el “rango normal” del os resultados del CI se extiende de 85 a 115. Los puntajes más
altos (por Ej. aquellos que exceden los 115 puntos), pertenecen a individuos cognoscitivamente
inteligentes y los puntajes más bajos (por debajo de 85) indican lo opuesto.
Dos de las más populares pruebas para medir la inteligencia son la Escala de Inteligencia
de Stanford-Binet y la Escala de Inteligencia Adulta de Wechsler. La primera fue desarrollada por
primera vez en 1905 y publicada en 1916 (Terman, 1916), y las segunda, en 1939 (Wechsler, 1939).
La Escala de Inteligencia Adulta de Weschler proporciona un resultado CI Total basado en el CI
Verbal y el CI de Desempeño. El CI Verbal se basa en los resultados obtenidos en seis subpruebas
: Información, Comprensión, Aritmética, Semejanzas, Secuencia Numérica y Vocabulario. El
resultado del CI de Desempeño se basa en cinco subpruebas : Símbolo Numérico, Terminación de
imágenes, Diseño de Bloques, Disposición de Figuras y Montaje de Objetos.
53
ingresar a un “buen colegio”, obtener “altas” notas, recibir premios escolares y distinciones
académicas, lograr un título académico en un área en particular, etc.
2) Seguridad
La seguridad es la capacidad que tiene el individuo d expresar sus sentimientos, creencias y
pensamientos y defender sus propios derechos en una forma no destructiva. Está compuesta por
tres componentes básicos : 1) la capacidad de manifestar los sentimientos (por ejemplo, aceptar y
expresar la ira, el aprecio y los sentimientos sexuales), 2) la capacidad de expresar las creencias y
pensamientos abiertamente (p. ejemplo ser capaz de manifestar las opiniones, el desacuerdo y
asumir una posición definida, aún si les es emocionalmente difícil hacerlo e incluso si el individuo
tiene algo que perder al hacerlo) y 3) la capacidad de defender los derechos personales (por
ejemplo, no permitir que otros lo molesten o se aprovechen de él). Los individuos seguros no son
personas sobrecontroladas o tímidas, son capaces de manifestar abiertamente sus sentimientos (a
menudo directamente), sin llegar a ser agresivos o abusivos.
3) Autoestima
La Autoestima es la capacidad que muestra el individuo de respetarse y aceptarse a sí mismo como
una persona básicamente buena. El respetarse a si mismo está esencialmente relacionado con lo
que uno es. La autoaceptación es la capacidad de aceptar los aspectos percibidos como positivos y
negativos de un individuo, así como también las propias limitaciones y potencialidades. Este
componente conceptual de la inteligencia emocional está relacionado con los sentimientos de
seguridad, fuerza interior, autoseguridad, autoconfianza y los de autoadecuación. Sentirse seguro
de uno mismo depende del autorrespeto y la autoestima, que se basan en un sentido muy bien
desarrollado de identidad. Una persona con una buena autoestima siente que está realizada y
satisfecha consigo misma. En el extremo opuesto, se encuentran los sentimientos de inadecuación
personal e inferioridad.
4) Autorrealización (AR)
La autorrealización corresponde a la capacidad que tiene el individuo para desarrollar sus propias
capacidades potenciales. Este componente de la inteligencia emocional se manifiesta al
involucrarse en proyectos que conduzcan a una vida más plena, provechosa y significativa. El
esforzarse por desarrollar el potencial de uno mismo implica desempeñar actividades agradables y
significativas y puede significar el esfuerzo de toda una vida y un compromiso entusiasta con metas
a largo plazo. La autorrealización es un proceso dinámico progresivo de esfuerzo por lograr el
máximo desarrollo de las propias aptitudes, habilidades y talentos del individuo. Este factor está
relacionado con el intentar permanentemente dar lo mejor de uno mismo y la superación en general.
La emoción que siente una persona por sus propios intereses le da la energía necesaria y le motiva
a continuar. La autorrealización está relacionada con los sentimientos de autosatisfacción.
54
5) Independencia (N)
La independencia es la capacidad que tiene el individuo para guiarse y controlarse a sí mismo en su
forma de pensar y actuar y mostrarse libre de cualquier dependencia emocional. Las personas
independientes confían en sí mismas la momento de considerar y tomar decisiones importantes. Sin
embargo, al final, podrían buscar y tener encuentra las opiniones de los demás antes de tomar la
decisión correcta por sí mismos; el consultar con otras personas no es necesariamente una señal de
dependencia. En esencia, la independencia es la capacidad de desempeñarse autónomamente en
contraposición a la necesidad de protección y apoyo. Las personas independientes evitan apoyarse
en otras para satisfacer sus necesidades emocionales. La capacidad de ser independiente radica en
el propio nivel de autocofianza, fuerza interior y deseo de lograr las expectativas y cumplir las
obligaciones, sin convertirse en un esclavo de ellas.
6) Relaciones Interpersonales
La habilidad de manifestar relaciones interpersonales implica la capacidad de establecer y mantener
relaciones mutuamente satisfactorias que están caracterizadas por la intimidad y el dar y recibir
afecto. La mutua satisfacción incluye los intercambios sociales significativos que son potencialmente
provechosos y agradables. La habilidad de mantener relaciones interpersonales positivas se
caracteriza por la capacidad de dar y recibir aprecio y afecto, e implica un grado de intimidad con
otro ser humano. Este componente no está sólo relacionado con el deseo de cultivar buenas
relaciones amicales con otros, sino también con la capacidad de sentir tranquiliadd y comodidad con
dichas relaciones y manifestar expectativas positivas relacionadas con el intercambio social. Por lo
general, esta habilidad emocional requiere mostrar sensibilidad hacia otros, un deseo de establecer
relaciones y sentirse satisfecho con ellas.
8) Empatía (EM)
La empatía es la capacidad que muestra e/individuo de ser consciente, entender y apreciarlos
sentimientos de los demás. Es “captar” (ser sensible a) lo que otras personas sienten, cómo lo
sienten y por qué lo sienten. Ser empático significa ser capaz de “entender emocionalmente” a otras
personas. Las personas empáticas cuidan de las demás y muestran interés y preocupación por
ellas.
57
Validez y Confiabilidad.
VALIDEZ
La validez aparente y de contenido no es la validez en sentido estadístico verdadero,
sino más bien un indicativo de cuan bien se piensan los ítems cubren el dominio de
cada una de las escalas(validez de contenido) y cuán fácilmente son entendidos por
el participante (validez aparente), con respecto a este tipo de validación el ICE fue
Validez convalidado principalmente por la forma sistemática en la cual los ítems fueron
Aparente y generados y seleccionados, lo cual implica la esencia de cada factor basado en las
de definiciones. Además se pidió a los correctores de pruebas hacer sugerencias
Contenido concernientes al texto específico de los ítems, de manera que pudiesen ser
fácilmente entendidos. La efectividad de este tipo de validación fue examinada luego
mediante un procedimiento estadístico denominado análisis de los ítems, el cual es
susceptible al texto de los ítems, esa numerosa serie de análisis de los ítems
ayudaron a “descartar” los que se relacionaban deficientemente con la definiciones y
que no eran bien entendidos por las personas que respondían a ellos.
También se hizo uso de la validez factorial, la cual es un proceso estadístico por el
cual una estructura de subescala del instrumento (estructura de factores) es
Validez examinada para evaluar el nivel en el cual está empírica y teóricamente justificada.
Factorial Este método se aplicó para observar cuan bien los factores propuestos “se llevaban
juntos”. Es una forma de examinar estadísticamente los resultados agrupando de
manera lógica los principales factores que se piensan están relacionados con la
inteligencia emocional. Este análisis proporciona la forma seria de la estructura
conceptual.
En cuanto a la validación de construcción, los resultados muestran una adecuación
Validez de cercana entre la estructura de la subescala teórica esperada y la estructura de la
Constructo subescala empírica sugerida por el análisis de los factores. Un análisis confirmatorio
de segundo orden de los factores proporcionó sustento para as 5 escalas
compuestas y un modelo jerárquico de inteligencia emocional.
CONFIABILIDAD
consistencia En relación a la confiabilidad se trabajó la confiabilidad de consistencia interna, la
interna cual se refiere al nivel en el cual todos los ítems de una escala particular miden la
misma construcción. Este procedimiento calcula la confiabilidad de una
administración del cuestionario y mide la consistencia del contenido de la escala
individual que está siendo examinada. Los coeficientes promedios del Alfa de
Cronbach son altos para todas las subescalas, variando de un coeficiente bajo
0.69(responsabilidad social) a uno alto 0.86 (autoestima), con un coeficiente de
consistencia interna promedio total de 0.76. Esto indica una muy buena
confiabilidad.
Test Retes Otro tipo de confiabilidad utilizada es la de test retest o coeficiente de estabilidad,
se trabajaron con tiempos de 1 mes y 4 meses, la aplicación después de 1 mes
arrojó una correlación de 0.85 y después de 4 meses fue de 0.75. se concluye con
una confiabilidad más que adecuada
58
INVENTARIO DE COCIENTE EMOCIONAL
Es una prueba singular porque combina una variedad holística y ecléctica de observaciones
existentes, teorías, estrategias metodológicas, descubrimientos de investigación y una
amplia naturaleza multifactorial.
Fue diseñado generando ítems que se ajustaran a factores específicos, operacionalmente
definidos, y la selección final de estos ítems se basó en el análisis estadístico y en la
opinión de doctores experimentados y especialistas en recursos humanos.
Es bastante breve, en comparación con muchos otros cuestionarios de autocalificación.
Cuenta con un formato de respuesta cualitativa más grande, que tiende a permitir una
mayor cooperación por parte de los participantes.
Es la primera prueba empíricamente elaborada y comercialmente disponible para medir la
inteligencia emocional.
ADMINISTRACIÓN:
Debemos tener en cuenta los pasos establecidos en el proceso de medición en lo referente a los
aspectos previos de la evaluación y la obtención de la muestra de conducta.
Instrucciones:
En este cuadernillo encontrará 133 afirmaciones sobre maneras de sentir, pensar o actuar. Léalas
atentamente y decida en qué medida cada una describe o no su verdadero modo de ser. Hay cinco
posibles respuestas para cada frase:
1. Rara vez o nunca
2. Pocas veces
3. Algunas veces
4. Muchas veces
5. muy frecuentemente o siempre
Una vez decidida su respuesta, usted debe indicarla en el lugar correspondiente de la HOJA DE
RESPUESTAS. Hágalo así: verifique la cifra que tiene la respuesta elegida y sombree el círculo que
rodea a esa cifra.
59
Por ejemplo: si ante la primera frase: “Para superar las dificultades que se me presentan actúo paso
a paso”, decide que eso es “MUCHAS VECES” verdadero para usted, entonces sombreará, en la
HOJA DE RESPUESTAS y frente al número 1, el círculo con la cifra 4
1 2 3 5
Si después cambia de opinión o ve que ha cometido un error, ¡no borre! Haga una “X” sobre la
respuesta que desea cambiar y después sombree la cifra de la nueva respuesta
1 2 3 X 5
Si alguna de las frases no tiene nada que ver con usted, igualmente responda teniendo en cuenta
cómo se sentiría, pensaría o actuaría si estuviera en esa situación.
No hay respuestas “correctas” o “incorrectas” o “buenas” o “malas”. Responda honesta y
sinceramente de acuerdo a como es usted, no según cómo le gustaría ser, ni como le gustaría que
otros lo(a) vieran.
No hay límite de tiempo, pero trabaje con rapidez y asegúrese de responder todas las frases.
CALIFICACIÓN
Debemos tener en cuenta los pasos del proceso de medición respecto a la cuantificación de la
muestra de conducta.
60
5. Luego procedemos a realizar el conteo a través de la superposición de las 4 plantillas de
calificación que posee la prueba. La plantilla N° 1 (Conocimiento emocional de sí mismo,
Seguridad, Autoestima, Autorrealización e Independencia); Plantilla N° 2 (Relaciones
interpersonales, Solución de problemas, Pruebas de realidad y Optimismo); Plantilla N° 3
(Empatía, Flexibilidad, Tolerancia a la tensión y Control de los impulsos); Plantilla N° 4
(Responsabilidad social, Felicidad, Impresión positiva e Impresión negativa). Debemos ser
bastante cautos al momento de asignar el puntaje a los diferentes items, todos y cada uno
de ellos tienen dos posibles formas de puntuación de acuerdo con el “tipo” de items que
sean. Si un ítem es “positivo” será puntuado de una manera y si es “negativo” será
puntuado de otra manera, las plantillas de calificación nos indican cual de los items
pertenecen a uno u otro tipo y se calificará como esta en el Ej. Siguiente:
Puntaje asignado 1 2 3 4 5 5 4 3 2 1
Significa que cuando el ítem es positivo, la puntuación que le corresponde es la misma que
aparece en la respuesta del examinado (Ej. de la izquierda) y cuando el ítem es negativo la
puntuación que le corresponde es la opuesta(Ej. de la derecha).
1. El primer paso para la interpretación es evaluar la validez de los resultados del ICE.
4. Evaluar las escalas de impresión positiva y negativa, se consideran válidos los puntajes
que no exceden de 2 desviaciones estándar del promedio, siendo el promedio 100 y la
desviación estándar 15, los resultados estándares esperados serían entre 70 – 130, fuera
de estos límites hacia arriba o hacia abajo, los resultados son considerados no válidos;
resultados de esta magnitud son indicadores claros de respuestas excesivamente negativas
o positivas. Sin embargo también se pueden considerar que no solo es por un intento de dar
una impresión positiva o negativa, también puede ser por decepción de uno mismo o una
autoestima problemática. Debemos tomar en cuenta el motivo de la evaluación y que tan
lógico puede ser que el examinado trate de dar una impresión sea positiva o negativa.
5. Evaluamos el ítem de validez general, el ítem 133 no es evaluado como parte de ninguna
de las subescalas; sin embargo una respuesta diferente de “4” (Muchas veces) o “5” (Muy
frecuentemente o siempre), genera resultados no válidos. Este ítem fue diseñado como una
extensión de las instrucciones y una verificación adicional de la validez.
6. Cuando se considera la validez del protocolo, también resulta importante observar el tiempo
que tomó completarlo, el poco tiempo empleado promedio de 20 minutos, podría ser
indicativo de haber respondido al azar y en una forma deshonesta. Asimismo los que
ocuparon más de 50 minutos, podrían haber tenido problemas al entender los items o haber
intentado manipular los resultados. Si después de una investigación completa, los
resultados parecen ser válidos, se debe seguir con el siguiente paso en la secuencia de la
interpretación.
7. Se pasa a evaluar el resultado del CE (117 ítems de las subescalas), no se incluyen los 15
ítems de la impresión positiva y negativa indistintamente, ni el ítem 133. se dan las pautas
interpretativas según el puntaje estándar:
Resultado estándar Pauta interpretativa
130 + Marcadamente alta-capacidad emocional inusualmente bien
desarrollada
120 – 129 Muy alta-capacidad emocional extremadamente bien desarrollada
110 – 119 Alta-capacidad emocional bien desarrollada
90 – 109 Promedio-capacidad emocional adecuada
80 – 89 Baja-capacidad emocional subdesarrollada. Necesita mejorar
70 – 79 Muy baja-capacidad emocional extremadamente subdesarrollada.
Necesita mejorar
Por debajo de 70 Marcadamente baja-capacidad emocional inusualmente
Deteriorada. Necesita mejorar
8. Luego se interpreta los resultados de las escalas compuestas y las subescalas
62
1. Escala A Intrapersonal (CERA): Los resultados altos en esta escala compuesta, señalan
a individuos que están en contacto con sus sentimientos, se sienten bien acerca de sí
mismos y se sienten positivos en lo que se están desempeñando. Estas personas son
capaces de expresar sus sentimientos y son independientes, fuertes y confían en la
realización de sus ideas y creencias, sería una ventaja para personas involucradas en
las áreas de ventas, relaciones públicas y marketing.
2. Escala B Interpersonal (CEER): Los resultados altos en este terreno, son para aquellos
individuos responsables y confiables, que cuentan con buenas habilidades sociales, es
decir, que entienden, interactúan y se relacionan muy bien con otros individuos y el
trabajo en equipo. Son importantes para personas inmersas en las áreas de servicio al
cliente, gerencias y liderazgo.
3. Escala C Adaptabilidad (CEAD): Los resultados altos señalan a personas que son, por
lo general flexibles, realistas, efectivas al entender situaciones problemáticas, así como
competentes para llegar a soluciones adecuadas. Los resultados altos son para
aquellas personas que pueden encontrar buenas formas para manejar las dificultades
diarias. Se desenvuelven bien en los departamentos de investigación y desarrollo, así
como en el área de soporte técnico.
4. Escala D Manejo de la tensión (CEMT): Los participantes que obtienen resultados altos
son capaces de resistir la tensión sin “desmoronarse” o perder el control. Son por lo
general calmados, rara vez impulsivos y trabajan muy bien bajo presión. Pueden realizar
labores que provocan tensión o ansiedad o que involucran cierto peligro. Son vitales
para aquellos que trabajan en “la línea del frente”, tales como policías, bomberos,
equipo médico de emergencia, trabajadores sociales y soldados de combate.
5. Escala E Estado de ánimo: Los resultados altos señalan a personas alegres, positivas,
esperanzadas y optimistas que saben como disfrutar de la vida. Además de ser un
elemento esencial al momento de interactuar con otros individuos, esta cualidad es
componente motivacional influyente en la solución de problemas y la tolerancia a la
tensión.
Subescalas intrapersonales
1. Conocimiento de sí mismo: Los resultados altos señalan a personas que se encuentran
en contacto con sus sentimientos y emociones, ellos saben lo que están sintiendo y
entienden el por qué lo sientes.
2. Seguridad: Los resultados altos señalan a individuos que son capaces de expresar sus
sentimientos, pensamientos y creencias y defienden sus derechos de una forma no
destructiva. Rara vez se ven limitados por sentimientos incómodos de timidez o
vergüenza.
3. Autoestima: Los resultados altos, los individuos tienden a aceptarse y respetarse ellos
mismos. Tienen un buen sentimiento de autoestima, se sienten positivos acerca de sí
mismos y saben quiénes son.}
4. Autorrealización: Los resultados altos son obtenidos por aquellos individuos que son
capaces de desarrollar su potencial y que se encuentran inmersos en proyectos, que lo
conducen a vidas significativas, valiosas y plenas, saben a dónde van y por qué.
5. Independencia: Son personas que confían en sí mismas, son autónomas e
independientes en su forma de pensar y actuar, tienden a obtener resultados altos, los
sujetos que podrían preguntar y considerar el consejo de otros, pero rara vez
dependerán de los demás para tomar decisiones importantes.
Subescalas interpersonales:
6. Relaciones interpersonales: Relacionado a la capacidad para establecer relaciones
mutuamente satisfactorias, por lo general obtienen puntajes altos las personas que se
caracterizan por su capacidad de intimar con otros además de dar y recibir afecto.
63
7. Responsabilidad social: Los resultados altos identifican a aquellos individuos que son
cooperadores, colaboradores y miembros constructivos de sus grupos sociales. Con
frecuencia, son descritos como responsables y confiables.
8. Empatía: Los resultados altos son obtenidos por personas conscientes de los
sentimientos de otros y que los valoran. Son sensibles a lo que otras personas sienten,
pueden entender porque sienten lo que sienten.
Subescalas de adaptabilidad:
9. Solución de problemas: Los que obtienen altos puntajes son personas bastante hábiles
para reconocer y definir problemas, así como para generar e implementar soluciones
potencialmente efectivas, intentan resolver los problemas en lugar de evitarlos.
10. Prueba de realidad: Los puntajes altos lo obtienen los individuos que son capaces de
evaluar la correspondencia entre lo que experimentan (lo subjetivo) y lo que en la
realidad existe (lo objetivo), a menudo son descritos como personas realistas, “con los
pies en la tierra” y “sintonizan” con su entorno. Su posición general en la vida implica el
examinar activamente antes que adoptar una pasiva o ingenua actitud.
11. Flexibilidad: Los resultados elevados denotan a personas que cuentan con una amplia
capacidad para adecuar sus emociones, sentimientos, pensamientos y comportamiento
a situaciones y condiciones cambiantes.
64
BAREMOS
ICE DE BARON
Adaptado para uso experimental en el Perú por: Zoila Abanto, Leonardo Higueras y Jorge
Cueto
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
UNIDAD IV:
FACTORES DE LA PERSONALIDAD:
INVENTARIO DE PERSONALIDAD NEO REVISADO FORMA S (NEOPI-R)
[Link].
Las clasificaciones de los rasgos pueden remontarse a la época del médico Griego
Hipócrates (460-377 a.c.)(…) Hipócrates distinguió cuatro tipos de personas, felices,
desdichados, temperamentales y apáticos, las causas de esos diferentes tipos, son los
fluidos o “humores” corporales internos. Hipócrates creía que esos rasgos de personalidad
se basaban en la característica corporal y eran determinantes para el funcionamiento
biológico, más que por la experiencia y el aprendizaje. (p. 241)
Pervin y John (1999) plantean que un rasgo es una predisposición que le permite a las
personas a comportarse de una manera particular, por lo tanto la gente puede describirse en
términos de esa predisposición, las cuales por su parte pueden organizarse jerárquicamente al igual
que la personalidad.
Podemos afirmar que junto con Raymond Cattell, Gordon Allport ha sido el teórico de la
personalidad que más ha explorado el concepto de rasgo, si bien su encuentro con Freud no fue
como él lo esperaba, donde Allport en 1967, citado por Schultz (2000) refiere “mi único encuentro
con Freud fue traumático” (p. 246), tampoco diremos era partidario del psicoanálisis, por el contrario
criticó algunos de sus procedimientos (Pervin y John,1999).
82
Allport estaba convencido que los rasgos estaban asociados a los aspectos biofísicos en el
ser humano y que estos encontraban sus sustento en los procesos neuropsíquicos; su definición de
rasgo es como sigue, citado por Engler (1996) “Allport definió un rasgo como una tendencia
determinante o predisposición a responder ante el mundo en ciertas formas, los rasgos son
persistentes y perdurables, explican la consistencia en la conducta humana. Allport sugirió que los
rasgos pueden ser considerados la realidad última de la organización psicológica; el rasgo como la
personalidad no es inobservable en principio”.
Para el propio Allport en 1937, citado por Mischel (1988) un rasgo es “un sistema
neuropsíquico (peculiar del individuo) generalizado y focalizado que tiene la capacidad de hacer que
muchos estímulos adquieran equivalencias funcionales y de iniciar y guiar formas constantes
(equivalentes) de conducta de adaptación y expresión” (p. 125).
Para Allport los rasgos no se relacionaban con un número reducido de estímulos específicos
o respuestas dadas, sino que planteaba la relativa generalidad de los mismos, de ahí que su
postura orientada a la consistencia de la personalidad. Allport consideraba que los humanos son
consistentes o notablemente reconocibles, aun cuando no están enfrentados a las mismas
situaciones a lo largo del tiempo, planteaba que esta consistencia se generaba en los primeros años
de la vida donde ya se aprecia un nivel de consistencia en el desarrollo de la personalidad.
(Cloninger, 2003)
Allport estableció tres tipos de disposiciones, la primera de ellas la que consideraba que
influye en casi todos los aspectos de su conducta, la que definió como disposición cardinal, la cual
para el propio Allport eran muy raras, por Ej. Si una persona tiene su vida organizada en torno al
logro de determinados objetivos, entonces el rasgo cardinal de esa persona puede ser el logro, a
donde están abocadas todas o la mayoría de sus conductas. Luego están las disposiciones o
rasgos centrales, los cuales responden a u rango más limitado de situaciones que los rasgos
cardinales y están referidos a tendencias muy características del individuo, aquí se aprecian las
características esenciales que usualmente se usan para describir a otras personas. Y por último los
rasgos secundarios que se enfocan más en aspectos específicos que por lo general son el carácter
situacional y menos cruciales para la estructura de la personalidad. (Engler, 1996; Pervin, 1999;
Cloninger, 2003).
“Para Cattell el rasgo significaba la unidad básica de estudio es una “estructura mental”,
inferida a partir de la conducta y una elaboración fundamental que explica la regularidad o
uniformidad conductual”. (Mischel, 1998, p.127).
Pervin y John (1999) nos proponen un resumen de este largo proceso llevado por Cattell en
su investigación, pasando por cuatro grandes pasos:
Eysenck basa su teoría incluso en los postulados planteados por los antiguos filósofos
griegos (dimensión E y N) y planteaba que en casi todos los instrumentos de evaluación de la
personalidad que se habían desarrollado, podían encontrarse formulaciones de las mismas
dimensiones. (Eysenck , 1937; citado por Schultz y Schultz, 2000). Eysenck es reconocido por su
postura biológica de la personalidad, el cual queda consolidado en una de sus más importantes
obras realizadas como lo fue su libro “fundamentos biológicos de la personalidad”, cuya primera
edición data de 1970, en la cual desarrolla la tesis relacionada a la estructura de la personalidad ,
Eysenck revalora los postulados de los filósofos Griegos, así como a Galeno y Enmanuel kant, este
último en lo relacionado a la psicología, quien aceptó el planteamiento de los cuatro temperamentos
en su libro “Antropologie” e incluso tomó en cuenta los trabajos de Wilhelm Wundt quien plantea la
existencia de emociones fuertes y débiles por un lado y los temperamentos cambiables e
inmutables por el otro.
Sin embargo para Eysenck estos esfuerzos estaban orientados a buscar uniformidades de
conducta en las vidas de las personas que podían observar y reducir estas uniformidades a una
descripción de tipo categórico y continuo. No intentando formular teorías específicas sobre la
84
estructura formal de la personalidad y tampoco se orientaba a demostrar experimental o
estadísticamente la precisión de sus hipótesis. (Eysenck, 1978)
Eysenck reconocía que la elección de las dimensiones era un procedimiento arbitrario, esto
no significaba que la elección de las dimensiones sean al azar, ya que como lo afirma Eysenck
(1971)
Es claro que el autor utiliza el análisis factorial no como un predictor directo de los factores,
sino como un método que le permite realizar comprobaciones en base a sus hipótesis planteadas de
manera deductiva, es por ello que se le asocia con la utilización del método hipotético–deductivo.
Eysenck al igual que Cattell realizaba sus planteamientos de manera bipolar, de tal manera que,
para cada una de sus dimensiones existía su opuesto y en eso estaban basadas sus principales
hipótesis, donde se planteaba que los aspectos de extraversión e introversión; el neuroticismo y
estabilidad, así como el psicoticismo y el control de los impulsos, pasaban por un continuo bipolar,
que dependiendo de su puntuación, podían ubicarse en cualquier parte de ese continum.
En nuestro medio existe el trabajo realizado por la psicóloga Mónica Cassareto en una
universidad privada de Lima en el año 1999. El problema de su investigación estaba planteado de la
siguiente manera: 1. ¿Es válido el inventario de personalidad NEO revisado (NEO PI-R) forma S en
un grupo de estudiantes universitarios peruanos? Y 2. ¿Se encuentran los cinco factores al usarse
el inventario de personalidad NEO revisado (NEO PI-R) forma S, en un grupo de estudiantes
universitarios peruanos?
Su objetivo general, fue Adaptar el inventario de personalidad NEO revisado (NEO PI-R)
forma S y sus objetivos específicos eran los siguientes:
1. Comprobar los factores que mide el NEO PI-R a través de la evaluación de la validez de
constructo.
2. Determinar la validez de contenido del NEO PI-R.
3. Calcular la confiabilidad del NEO PI-R por dimensión y faceta.
85
4. Elaborar los baremos para la población con la cual estamos trabajando.
5. Analizar las relaciones consistentes entre las características de la muestra y los resultados
de la escala forma S.
6. Analizar las relaciones consistentes entre las características de la muestra de estudio con la
muestra normativa joven norteamericana.
La distribución de la población y muestra fue de la siguiente manera:
De los 240 items: 204 correlaciones positivas y altas, 36 menores al nivel óptimo, de los 36
items, 32 mantuvieron correlaciones ítems-test corregidas positivas pero por debajo del .20, sin
embargo se mantuvieron en la prueba al cumplir los criterios establecidos por los autores.
Estudio de la validez
86
Estos 8 items (10, 17, 18, 48, 59, 89, 148, 167). No funcionaron bien en relación a facetas y
dimensiones, por ser vagos y que podrían interpretarse de diferentes maneras y no necesariamente
miden el constructo para el cual fueron diseñados se sugiere mejorarlos o cambiarlos.
Aconseja crear un grupo de 3 items distintos que reemplace al item original, estos ítems pueden ser
mejores traducciones del original o incluso ítems totalmente nuevos, estos se aplicarán junto con la
versión de este estudio, resultando al finalizar los análisis una mejor versión del inventario, si
continua el problema se vuelve a realizar este mismo procedimiento cuantas veces sea necesario o
finalmente se concluye que estas facetas no se replican bien en el Perú. (Cassaretto, 1999).
Las investigaciones con respecto a la validez y confiabilidad del NEO PI-R Forma S, ha sido
reconocido por diversos estudios, tanto a nivel nacional como internacional e incluso desde el punto
de vista intercultural. (Salgado, 2005), nos hace referencia que las medidas de personalidad son
buenos predictores de diversos criterios organizacionales relevantes, plantea además que la base
fundamental de estas conclusiones convergentes es la utilización del modelo de personalidad de
los cinco grandes factores o 5 grandes (Big Five) como clasificación para integrar los resultados de
la gran cantidad de estudios de validez llevados a cabo durante más de sesenta años. Nos indica
que de acuerdo a este modelo, el de las cinco grandes dimensiones de personalidad ha resultado
replicable a través de diferentes muestras, en diferentes culturas, con diferentes lenguajes y
diferentes técnicas evaluativos. La denominación de tales factores varía entre los diversos
investigadores del campo de la psicología de la personalidad en el trabajo, pero la más ampliamente
utilizada es la sugerida por Costa y McCrae (1992).
Si bien es cierto hay un reconocimiento para los autores del NERO PI.R a nivel de estudios
de la propia prueba, también se han llevado a cabo estudios de correlación con otras pruebas
importantes que confirman los hallazgos de Costa y McCrae.
Aluja (2002), refiere lo siguiente con respecto a su trabajo de relación entre el modelo de los
cinco grandes factores de personalidad y la estructura del 16 PF 5, or otro lado a pesar de que en la
elaboración inicial del 16 PF Cattell extrajo 8 factores de segundo orden, Exvia, Ansiedad, Cotertia,
Independencia, Discreción, Subjetividad, Inteligencia y Buena educación, (Cattell, Eber y Tatsuoka,
1970), en la última edición revisada del instrumento se extraen 5 factores: Extraversión,
independencia, Autocontrol-Control, Ansiedad y dureza (Conn y Rieke 1994) estos cinco factores
del 16 PF, son parecidos pero no equivalentes a los cinco grandes. Los factores de extraversión,
Neuroticismo y Responsabilidad del NEO PI-R, respectivamente. El factor de independencia del 16
PF 5 se relaciona positivamente con Extraversión y negativamente con amabilidad, el factor de
dureza correlaciona negativamente con Apertura (Conn y Rieke, 1994)… Gerbing y Tuley (1991)
realizaron un estudio comparando los factores primarios del 16 PF y el NEO PI de Costa y McCrae,
19885… La extroversión del NEO PI se relacionó con A, F, H, Q2; Neuroticismo con C-, O, Q4;
Responsabilidad con Q3 y G; Amabilidad con A, I, G, L- y L-; en cuanto a Apertura, se obtienen
correlaciones altas entre las facetas de estética y Sentimientos con I, y Q1-, y finalmente de
Fantasía con E y M. posteriormente Conn y Rieke (1994) encontraron resultados parecidos al
correlacionar el 16 PF-5 con el NEO PI-R (Costa y McCrae 1992). Los dos factores de Neuroticismo
y Responsabilidad-Autocontrol coinciden plenamente en ambos instrumentos. Extraversión del NEO
PI correlacionan con extraversión e independencia del 16 PF-5; las facetas de Responsabilidad
87
(Costa y McCrae 1999) A1 (Confianza) y A3 (Altruismo) Se relacionan con extraversión, A2
(Franqueza), A5 (Modestia) y A6 (Sensibilidad a los demás) con independencia con diferentes
signos. En cambio las facetas de Apertura obtienen correlaciones significativas con Dureza y
Autocontrol, y con Extraversión e independencia, en este orden.
Romero, E., Ángeles, M., Gómez-Fraguela y Sobral (2002) realizaron un estudio titulado,
“La estructura de los rasgos de personalidad en adolescentes: El modelo de cinco factores y los
cinco alternativos” trabajaron con el NEOPI-R en su versión Española (Costa y McCrae, 1992) y el
cuestionario de los cinco alternativos de Zuckerman-Kuhlman. Desarrollaron los niveles de
consistencia interna (alpha de Cronbach) del NEOPI-R, así como el análisis factorial (componentes
principales de rotación varimax) sobre el conjunto de las facetas, con una solución restringida a
cinco factores. Los resultados indican que las facetas con índices más bajos de alpha son O6
(Valores), C1 (Competencia), O3 (Sentimientos) y A4 (Actitud conciliadora), tomando en cuenta los
factores se halló que el factor Apertura obtiene el alpha más bajo (,77) y Neuroticismo el más alto
(,88), está tendencia-afirman los autores- se da tanto en la muestra Norteamericana, como en la
Española. Con lo que respecta al análisis factorial, el scree test recomendó la rotación de cuatro
componentes, cuando se realizó esa rotación, cada uno de los cinco dominios dio lugar a un factor,
a excepción de Extraversión y Apertura, que se agruparon en una misma dimensión. Sin embargo al
realizar la rotación con cinco factores Extraversión y Apertura se deslindan definiendo cada uno de
ellos su propio factor, de tal manera que los cinco factores, corresponden con los cinco grandes
dominios de la personalidad. Refieren que en general se reproduce la estructura propuesta en el
manual del instrumento, las facetas presentan su carga más alta en el factor hipotetizado, con
excepción de N2 (Hostilidad), E3 (Asertividad) y O3 (Sentimientos), así como 4 facetas no alcanzan
una saturación mínima de ,40 en el factor que le correspondería, estas son: E3 (Asertividad), O1
(Fantasía), O3 (Sentimientos) y O4 (Acciones). Los autores refieren que, tal y como lo aceptan
(Costa y McCrae 1992), las facetas no se ajustan al principio de la estructura simple; como se
puede apreciar muchas facetas pueden compartir su varianza con varios factores. Finalmente y con
el propósito de ver en qué medida los factores son similares a los presentados por los manuales del
instrumento se calcularon los coeficientes de congruencia, con los factores identificados en el
manual Americano y Español, los resultados fueron: con la solución Americana, Neuroticismo (,93),
Extraversión (,94), Apertura (,89), Amabilidad (,94) y Responsabilidad (.96) y con la solución
Española los resultados fueron Neuroticismo (,95), Extraversión (,89), Apertura (,91), Amabilidad
(,95) y Responsabilidad (,97). Respecto a confiabilidad a nivel de consistencia interna alfa de
cronbach, tanto para los factores como para las facetas, son más bajos que los resultados ofrecidos
por la adaptación Española, un 56.6% de los coeficientes de las facetas son inferiores a .60, frente
a un 50% en el manual Español, el valor promedio de esos índices en el presente trabajo son de
.56, frente a .60 en la muestra normativa adulta, las facetas con índices más bajos son O6 Valores
(.38), C1 Competencia (.43), O3 Sentimientos (.43), O4 Acciones (.44) y A4 Actitud conciliadora
(.45). En general las facetas que obtienen los coeficientes más bajos, presentan también bajos
coeficientes en la muestra normativa, con respecto a los 5 dominios los alfa son más altos oscilando
entre .77 (Apertura) y .88 (Neuroticismo), estos dos dominios son también en la muestra normativa
Española los que tienen el alfa más bajo y más alto respectivamente.
Balluerka, N., Gorostiaga, A., Alonso-Arbiol, I., y Haramburu, M. (2007) desarrollaron una
investigación titulada “La adaptación de instrumentos de medida de unas culturas a otras: Una
perspectiva práctica. Es decir del castellano al Euskera, el estudio se realizó en 210 personas (54
varones y 156 mujeres), con edades comprendidas entre los 16 y 59 años. El análisis factorial
muestra una organización de las facetas en sus respectivos factores, notándose que los valores
88
más bajos de saturación se encontraron en la faceta N5, Impulsividad (,38), del Factor
Neuroticismo. O4, Acciones (,42) y O6, Valores (.49), ambos pertenecientes al factor Apertura a la
experiencia. Así mismo la consistencia interna a través del alpha de Cronbach en ambas versiones:
en castellano y en euskera, reportan las puntuaciones más bajas de consistencia interna en
Apertura: ,82 y ,83 respectivamente; siendo Neuroticismo .92, Extraversión .86, Amabilidad .85 y
responsabilidad .90.
Costa y McCrae, (1999), antes de desarrollar la versión final del NEOPI-R, revisaron
estudios previos que se habían realizado con estudiantes, Avia, 1994 y Sánchez-Bernardos, 1995,
habían trabajado en muestras con más de 1000 estudiantes universitarios; cabe señalar que en los
años cuando se desarrollaron estas investigaciones, sólo existían tres grandes dimensiones de la
personalidad como son: Neuroticismo (N), Extraversión(E) y Apertura (O), los resultados de
estructura factorial de aquellos estudios reporta a la dimensión apertura (O) como la más débil y
dentro de esta dimensión podemos apreciar los siguientes resultados: O1 Fantasía (0.51), O2
Estética (0.72), O3 Sentimientos (0.54), O4 Acciones (0.29), O5 Ideas (0.75) y O6 Valores (0.45);
siendo dentro de esta dimensión, la faceta O4 Acciones como la que menos satura. La versión final
del NEOPI-R realizada en una muestra de 2,000 personas se aprecian a nivel de confiabilidad
coeficientes alfa superiores al .55 excepto O3 Sentimientos (0.50), O4 Acciones (0.52), O6 Valores
(0.35) y A6 Sensibilidad a los demás (0.44); así mismo se reporta la estructura factorial de las 30
facetas, saturando todas por encima de 0.55, excepto N5 Impulsividad (0.52), E3 Asertividad(0.39),
E5 Búsqueda de emociones (0.47), O3 Sentimientos (0.52), O4 Acciones (0.50), A1 Confianza
(0.54), A6 Sensibilidad a los demás (0.53)
2. Bases teóricas
Las teorías abordadas en los apartados anteriores han marcado un auge dentro del campo
de estudio de la Personalidad. En la medida en que el devenir de ciencia ha dado mayores
herramientas, se han abierto las posibilidades a mayores estudios, si bien el trabajo de Allport
(1967) relacionado al modelo factorial dio inicio a una serie de estudios posteriores como los
estudios realizados por Eysenck (1953) los cuales marcaron una influencia significativa en este
campo de estudio al proponer su famoso modelo trifactorial de la personalidad, el cual mantiene su
vigencia hasta la actualidad. Dentro de esta perspectiva y en el esfuerzo de poder establecer
clasificaciones para el estudio psicométrico de la personalidad surge el trabajo de Cattell (1959)
quien intentó establecer una taxonomía de la personalidad, que abarcara la totalidad de la misma,
en ese sentido propuso 16 factores que eran polares para la explicación de la personalidad; su
trabajo significó uno de los esfuerzos más notables de la época para el logro de ese objetivo,
considerando que no se contaba con los ordenadores que hoy en día facilitan significativamente el
trabajo estadístico.
Estos antecedentes fueron importantes para crear toda una orientación con respecto a la
estructura factorial de la personalidad. Los aportes de Cattell en cuanto a proponer un modelo de
rasgos con base empírica que pudiera abarcar todo el espectro de la personalidad, ha sido
plasmado de nuevo en un modelo más reciente: los cinco grandes ya aunque muchos
investigadores han estudiado esos cinco factores, los dos defensores líderes en la actualidad son
Paúl Costa y Robert McCrae, su objetivo principal es la descripción de la personalidad, no sus
causas. (Cloninger, 2003)
89
Un enfoque para el descubrimiento de las unidades básicas de la personalidad es
considerar los términos de rasgos que se emplean para describir la personalidad de los individuos.
El procedimiento básico que se siguió en esta investigación fue que los individuos se valoraran a sí
mismos o a los demás a partir de una amplia variedad de rasgos obtenidos del diccionario (John,
Angleitner y Ostendorf 1988, citado por Pervin y John, 1999). Después se aplicó el análisis factorial
a las valoraciones para ver cuáles rasgos iban juntos. Por ejemplo al basar su investigación en los
primeros trabajos de Allport, Cattell y otros más, Norman en 1963 hizo un estudio analítico factorial
de valoraciones pares y encontró cinco factores básicos de la personalidad. Se han encontrado de
manera repetida soluciones de cinco factores similares en varios estudios, dirigidos por muy
diferentes investigadores en un amplio rango de fuentes de datos, muestras e instrumentos de
valoración. (John 1990, citado por Pervin y John 1999). Además de los cinco factores han
demostrado poseer una confiabilidad y validez considerables y permanecer relativamente estables a
lo largo de la adultez (McCrae y Costa, 1994; citado por Pervin y John, 1999).
Como su nombre lo indica, el modelo de personalidad de los cinco grandes afirma que
existen cinco factores básicos de la personalidad. Los cinco factores fueron desarrollados
originalmente del análisis factorial de las palabras que la gente utiliza en el lenguaje cotidiano para
descubrir la personalidad, el enfoque léxico de la personalidad (Goldberg, 1982; Norman, 1963,
citado por Cloninger, 2003).
Se habían estado analizando una serie de propuestas que permitan unificar algunos
criterios con respecto a un posible consenso entre las teorías que se habían planteado hasta ese
momento, una de las propuestas es el modelo de los cinco factores de la personalidad (NEO
PI), conformadas por: Neuroticismo, Extraversión, Consciencia, Afabilidad y Apertura de la
experiencia, habiéndose trabajado actualmente el NEO PI-R, que considera entre los cinco grandes
factores a: Neuroticismo, Extraversión, Apertura, Amabilidad y Responsabilidad, cada uno de estos
factores compuesto a su vez por seis facetas o rasgos, haciendo un total de 30 facetas o rasgos de
estudio.
En 1981, Goldberg revisó el trabajo de algunos otros, así como los resultados de su propia
investigación. Asombrado por la consistencia de los resultados, propuso que “sería afirmar que
cualquier modelo para estructurar las diferencias individuales tendrá que abarcar-en algún nivel-
algo parecido a estas “cinco grandes dimensiones. De este modo llegó a la existencia el diseño de
factores como los cinco grandes. Grandes se refería al dato de que cada uno de los factores
contiene un gran número de otros datos específicos. Los cinco grandes son casi tan amplios y
abstractos en la jerarquía de la personalidad como los “superfactores” de Eysenck. (Pervin y John,
1999).
90
En cualquier caso la prueba más importante es el Inventario de Personalidad NEO (The
Personality Inventory), desarrollado por McCrae y Costa en 1985. La última revisión de este
instrumento NEO PI-R consta de 240 ítems con 48 ítems en cada una de las escalas, así, como una
versión reducida muy útil en el ámbito de la investigación. No obstante, aunque todavía se discute la
naturaleza exacta de sus dimensiones, es actualmente el cuestionario más popular basado en este
modelo.
Si bien es cierto el modelo ha sido bien recibido por muchos autores, existen otros de gran
trascendencia como H. J. Eysenck, quien a partir de su experiencia cuestiona la aparición de dos
factores, para pasar de una teoría trifactorial (EPQ) a una pentafactorial (NEO PI-R) de la cual se
puede describir lo siguiente: Eysenck ha confiado especialmente en la capacidad predictiva de las
dimensiones de la personalidad, que pueden ser medidas con las escalas del EPQ, así como en las
bases neurofisiológicas de esas dimensiones contrastadas en investigaciones de laboratorio. No
obstante, aunque se mantiene la importancia de los superfactores de Eysenck como marco general
de referencia, es preciso tratar de aislar los factores primarios más próximos al comportamiento de
las personas en una diversidad de situaciones. Un modo de avanzar en esta dirección parece venir
dado por el Modelo de los Cinco Grandes (Big Five), que muestran unas correspondencias muy
significativas con los superfactores de Eysenck. La gran ventaja del modelo Big Five, sobre los
superfactores de Eysenck es que los cinco grandes no son exclusividad de un autor, sino que
constituyen dimensiones que han aparecido de modo sistemático en una gran cantidad de
investigaciones.
Hay autores que defienden que imaginación, creatividad u originalidad serían etiquetas más
apropiadas para esta dimensión. Otros consideran, que a la búsqueda de Sensaciones e
Impulsividad, como una dimensión única de personalidad que se correspondería con el
Psicoticismo. La defensa que realizan los seguidores del modelo de los cinco factores se basa en la
evidencia existente que indica que diferentes medidas de inteligencia general y de nivel cultural no
se relacionan con ninguno de los factores del modelo pentafactorial, incluido el quinto (McCrae,
91
1989). Estos autores insisten en que esta dimensión cubre un área del temperamento o
personalidad no contemplada en el mismo PEN de Eysenck (McCrae y Costa, 1985).
Desde la perspectiva de los modelos de los cinco factores, se entiende que el Psicoticismo
comprende aspectos que se relacionarían con características de dos dimensiones relevantes no
consideradas como tales en la teoría de Eysenck: la Amabilidad y el Sentido de Responsabilidad. El
hecho de figurar en la taxonomía lingüística revela que sus contenidos hacen referencia a aspectos
de la personalidad que los individuos han detectado y, por tanto, considerado lo suficientemente
relevante como para formar parte de su lenguaje cotidiano (Costa y McCrae, 1992) dando
respuestas a aquellas cuestiones más básicas que una persona necesita desentrañar con respecto
a otra con quien interactúa socialmente.
La segunda consideración realizada por Eysenck (1991) se centra en torno a los factores de
Afabilidad y Rectitud propuesto por el modelo pentafactorial, los cuales en realidad serían rasgos
incluidos en el polo opuesto de su dimensión de Psicoticismo. Según Eysenck, las correlaciones
negativas entre Afabilidad (-.45) y Cordialidad (-.31) con Psicoticismo encontradas por McCrae y
92
Costa (1985) sugerirían que estos dos factores formarían parte de los varios rasgos de personalidad
que componen la dimensión o tipo de Psicoticismo.
La teoría que sustenta los cinco grandes factores de la personalidad afirma que existe una
estructura básica de rasgos de personalidad que es universal en todas las culturas. Se sustenta
teóricamente la existencia de bases biológicas y genéticas, estas tendencias se combinan con
influencias del ambiente, incluyendo la cultura. De hecho existen evidencias contundentes sobre
dimensiones similares a los cinco grandes, de estudios con inventarios de otros contextos, así como
estudios que utilizan el método psicolexico.
Es interesante abordar a esta altura, la importancia de los procedimientos usados para identificar los
rasgos merecedores de un estudio más detallado por su importancia a la hora de explicar la
conducta, según De Miguel (2006)
2. Enfoque léxico: Estudio de los términos lingüísticos (nombres y adjetivos) usados para describir a
las personas (como el cuestionario de Cattel y las posteriores teorías implícitas y sus derivaciones,
se incluye en esta parte el inventario de los cinco grandes factores de la personalidad)
3. Frecuencia del acto: Estudio de los actos más frecuentes de las disposiciones para ordenar
dichas disposiciones en función de su relevancia teórica y empírica (Buss y Craik).
4. Enfoque psicométrico: Uso de análisis factorial o de cluster, o facetas, aplicado a los items de un
instrumento (inventario, escala de calificación...) para determinar el grado de covariación empírica
de los elementos. (También usado en el inventario de los cinco grandes factores de la personalidad)
Siendo que el modelo de los cinco factores de la personalidad trabajó tanto con el enfoque
léxico, así como el enfoque psicométrico a través del análisis factorial, pasaremos a desarrollar
estos dos aspectos que forman parte importante del desarrollo teórico.
El enfoque léxico planteado por Enrique (2004) constituye una forma indirecta de formar los
atributos de la personalidad o las cuestiones básicas de sus estructura, en primer lugar está
93
centrado en términos lingüísticos, en las cuales las propiedades se encuentran codificadas, el
supuesto básico del enfoque, es que las diferencias más sobresalientes y socialmente más
relevantes en la vida de las personas, han quedado de alguna forma codificadas en sus lenguajes
naturales, cuanto más importante son estas diferencias, más probable es que se expresen por
medio de palabras.
El análisis de este lenguaje cotidiano, considerado como fuente principal de todos los
posibles descriptores de la personalidad, ha llevado a la construcción de diferentes listados de
términos, principalmente adjetivos, diseñados para examinar las diferencias individuales. Originada
en este proceso y en el análisis factorial de los más importantes test factoriales, surge la teoría de
los cinco grandes, estos grandes elementos significativos e independientes entre sí, parecen
resumir las diferentes facetas de la personalidad anormal.
Costa y Mc Crae (1992) le dieron a esta teoría una proyección mucho más amplia, ya que
consideran al modelo de los cinco factores como una taxonomía de los rasgos de personalidad y
definen a los rasgos como tendencias relativamente estables que presentan formas características
de actuar o reaccionar frente a una variada cantidad de situaciones y se manifiesta concretamente
en actitudes, hábitos, patrones de interacción interpersonal, motivos e intereses, ellos presentan una
nómina de cinco factores considerada la estructura más difundida y más consensuada:
Neuroticismo (N), Extravesión (E), Apertura a la experiencia (O, openness), Cordialidad (A,
agreeableness) y Escrupulosidad / Responsablidad (C, conscientiousness).
Costa y McCrae (2002) refieren que el NEO PI-R fue elaborado para hacer operativo el
modelo de los cinco factores de personalidad, una representación de la estructura de los rasgos
desarrollada y elaborada a lo largo de las cuatro últimas décadas (Digman, 1990). Los cinco
factores representan las dimensiones fundamentales que están en la base de los rasgos
identificados tanto en el lenguaje natural como a través de los cuestionarios psicológicos.
94
La suma de las puntuaciones de las facetas da lugar a la puntuación del factor. Las puntuaciones de
los factores se calculan directamente con los sistemas de corrección mecanizada.
Describiendo la posición del sujeto en cada uno de los factores podemos obtener un
bosquejo comprensivo que sintetiza el estilo emocional, interpersonal, experiencial, actitudinal y
motivacional del sujeto. Las puntuaciones de los factores del NEO PI-R miden la personalidad a
este nivel; las de las facetas ofrecen un análisis más detallado midiendo rasgos específicos dentro
de cada uno de los cinco factores.”
Por otro lado hicieron uso del análisis factorial, el cual es asumido como el nombre
genérico que se le da a una clase de método estadístico multivariante, cuyo propósito principal es
sacar a la luz la estructura subyacente en una matriz de datos, analiza las estructuras de las
interrelaciones entre un gran número de variables, no exigiendo ninguna distinción entre variables
dependiente e independientes. Utilizando esta información calcula un conjunto de dimensiones
latentes, conocidas como factores, los cuales buscan explicara dichas interrelaciones. Es, por lo
tanto una técnica de reducción de datos, dado que si se cumplen sus hipótesis, la información
contenida en el matriz de datos puede expresarse sin mucha distorsión, en un número menor de
dimensiones representadas por dichos factores. Un análisis factorial tiene sentido si se cumplen dos
elementos básicos la Parsimonia e interpretabilidad. Ambos están relacionados a la elección de un
conjunto limitado de variables para poder trabajar apropiadamente y facilitar así la interpretación de
los resultados.
Costa y McCrae (1992) trabajaron en el desarrollo del inventario iniciando con escalas de
calificación y pares de adjetivos, resultado en estructura tridimensional, luego se pasó a
cuestionarios con estructura primero tri y después penta factorial, luego se dio la selección de ítems
para facetas de los tres primeros factores (N, E y O) más los dos factores generales A y C (1985) y
finalmente ítems para 6 facetas de cada factor general (1992). La utilidad que se le ha dado está en
95
relación con aspectos de salud, trastornos de personalidad, bienestar personal. La base teórica se
asocia a la asunción de base genética como “tendencias básicas” y búsqueda de universalidad.
Eysenck establece algunas críticas al modelo NEO planteado por Costa y McCrae (1980),
los cuales lo introdujeron como un modelo que combinaba las estructuras factoriales primaria y
secundaria. Refiere Eysenck y Eysenck (1987) que este modelo constituye una clasificación
conceptual de los rasgos de personalidad basada en los análisis factoriales de un número de
medidas de personalidad tradicionales y con nuevos autoinformes. Estos autores recogen el modelo
del sistema tridimensional de Costa y McCraec (1980) el cual fue extraído de” Still Stable alter all
these years: Personality as a key to some Issues in adulthood and Old age” donde se aprecia los 18
aspectos del modelo de los tres superfactores a saber: Neuroticismo (Ansiedad, depresión,
autoconciencia, vulnerabilidad, impulsividad, hostilidad). Extraversión (Afecto, asertividad,
gregarismo, búsqueda de excitación, emociones positivas y actividad). Apertura-Openness (Ideas,
sentimientos, fantasía, estética, acciones y valores). (p.143)
Para Eysenck y Eysenck (et. al) dos de estos superfactores, N y E, son replicaciones, por
supuesto, de factores bien conocidos, la apertura, sin embargo, se introduce como concepto nuevo,
entendida como una dimensión amplia, pero continua, de la personalidad adulta, que se caracteriza
por la apertura a la experiencia en áreas como la fantasía, la estética, los sentimientos, las
acciones, las ideas y los valores. Respecto de todo esto, plantean que, cuanto más abierto sea un
individuo, más amplios serán sus intereses, mayor necesidad de variar y tolerancia hacia lo no
familiar tendrá, si no dedicación activa. En su escala NEO, refieren, se utilizan ocho ítems para
medir cada seis características o rasgos específicos, dentro de cada una de las tres áreas
superiores o dimensiones. Ansiedad, depresión, hostilidad, autoconciencia, impulsividad y
vulnerabilidad, representan el campo del neuroticismo. Afecto, gregarismo, asertividad, actividad,
búsqueda de emociones y emociones positivas representan el área de la extraversión. Finalmente,
la apertura a las experiencias se mide en los campos de la fantasía, la estética, los sentimientos, las
acciones, las ideas y los valores. La puntuación global de cada área se obtiene sumando las
puntuaciones de las características de cada una de ellas.
Es improbable que exista mucha correlación entre los dos constructos, aunque, por
supuesto, se necesita una prueba empírica sobre la relación para resolver la cuestión”
Los estados de ánimo, refieren los autores, se consideran normalmente como estados de la
personalidad más que como rasgos, pero como hemos mostrado anteriormente las dos nociones no
son completamente independientes, y la medición del rasgo de una persona puede predecir su
probable estado en muchas situaciones diferentes. Promediando entre muchas situaciones, como
hacen los inventarios de “felicidad”, podríamos esperar hallar una buena correlación entre estados y
rasgos de naturaleza similar. Esto es, de hecho, lo que Costa y McCrae encontraron.
4. Validez y confiabilidad
97
Costa y McCrae (2002), plantean que en los test, los índices de fiabilidad más comúnmente
utilizados son los de consistencia interna y test-retest. La consistencia interna calculada como
coeficiente alfa, puede entenderse, de manera general, como el grado en que los ítems de una
escala miden la misma variable. La teoría implícita en la construcción de la mayor parte de las
escalas, incluidas las del NEO PI-R, supone que los ítems individuales detectan algún aspecto del
rasgo que la escala intenta evaluar; a partir de su reunión se obtiene una medida más amplia y
fiable. Si, de hecho, todos los ítems miden el mismo rasgo deberían correlacionar entre sí. El
promedio de las intercorrelaciones de los ítems –juntamente con el número de ítems- determina el
coeficiente alfa, para la forma S del NEO PI.-R, en la muestra de rendimiento en el trabajo (Costa,
McCrae y Dye, 1991, citado por Costa y McCrae 2002) los valores de consistencia interna de las
facetas variaban entre 0,56 y 0,81. Estos valores son aceptables en las escalas de sólo 8 items. En
los factores, con 48 ítems, se obtuvieron coeficientes alfa más elevados comprendidos entre 0,86 y
0,95.
Con respecto a la validez (Costa y McCrae, 2002), refieren que de una manera general, el
término validez hace referencia al éxito con que una escala mide el constructo que se propone
medir. Existen muchas formas de validez. La validez de contenido indica que el test es una
representación apropiada del conjunto de características que intenta mediar. En el NEO PI-R la
validez de contenido se plasma al identificar seis facetas distintas que representan los factores y al
seleccionar los ítems no redundantes que lo miden. La validez criterial de grupo indica qué grupos
identificables de sujetos difieren en sus puntuaciones medias en forma teóricamente predictible.
En cuanto a la validez de los cinco factores se refiere que aunque los análisis factoriales
reproducen la estructura pretendida de las facetas del NEO PI-R queda por demostrar que estos
factores miden realmente los constructos previstos. Es necesaria una demostración externa de
validez.
Ficha Técnica:
Nombre original : Revised NEO Personality Inventory, Forma S
Autores : Paul T. Costa Jr. Y Robert R. Mc Crae
Procedencia : Psychological Assessment Resources, Inc.
Aplicación : Individual y colectiva
Duración : Aproximadamente 40 minutos
Ámbito de aplicación : Adolescentes y adultos
Finalidad : Evaluación de la personalidad normal
98
5.1. Descripción General: (Costa & McCrae, 2002, pp. 9-10)
El inventario de Personalidad NEO revisado (NEO PI-R), como lo plantean Costa y McCrae
(2002), ofrece una medida abreviada de las cinco principales dimensiones o factores de la
personalidad y de algunos de los más importantes rasgos o facetas que definen cada dimensión. En
conjunto las 5 escalas fundamentales y las 30 escalas parciales del NEO PI-R permiten una
evaluación global de la personalidad del adulto.
La versión original en inglés del NEO PI-R cuenta con dos formas: la forma S de
autoinforme y la forma R para la calificación por parte de un observador. La adaptación española
sólo cuenta con la forma S que consta de 240 elementos y se contesta en una escala de 5 puntos.
Es autoaplicable y resulta apropiada para varones y mujeres de todas las edades.
Costa y McCrae (2002) planteaban la idea de que un instrumento debe cambiar a medida
que avanzan los estudios sobre los que se basa, pero a su vez también reconocían el valor de
mantener un instrumento perdurable y tipificado del cual se han ido acumulando gran cantidad de
datos e inferencias. El NEO PI-R, que incorpora las facetas de las escalas A y C, ha sido utilizado
en contextos clínicos y de investigación para garantizar su futura utilidad. Ellos esperan que los
nuevos desarrollos y trabajos realizados con este instrumento, impliquen usos adicionales más que
simples cambios del inventario, baremos u hojas de perfil.
El NEO PI-R implica un modelo conceptual que condensa décadas de análisis factoriales
sobre la estructura de la personalidad. Las propias escalas se desarrollaron y se depuraron
mediante la combinación de métodos racionales y factoriales y han sido objetos de intensas
investigaciones llevadas a cabo a lo largo de 20 años con muestras clínicas y de adultos normales.
Las comprobaciones sobre la fiabilidad y estabilidad de cada escala así como sobre su validez de
constructo se han recogido detalladamente en un gran número de publicaciones.
El NEO PI-R es una medida de la personalidad normal que ha demostrado ser útil en la
investigación como en situaciones clínicas.
5.2. Los cinco factores (Costa & McCrae, 2002, pp. 23-26)
1. Neuroticismo (N):
2. Extraversión (E):
Los extrovertidos son, por supuesto, sociables, pero la sociabilidad es solamente uno de los
rasgos que incluye el factor de extraversión. Además de la vinculación con la gente y la preferencia
por grupos y reuniones, los extravertidos son también asertivos, activos y habladores. Les gusta la
excitación y la estimulación y tienden a ser de carácter alegre, son animosos, enérgicos y
optimistas. Los vendedores representan en nuestra cultura el prototipo de extravertido y la escala
del factor E correlaciona fuertemente con el interés en ocupaciones emprendedoras (Costa y
McCrae, 1984)
Mientras que resulta fácil recopilar las características del extravertido, es más difícil describir
al introvertido. En ciertos aspectos la introversión debería considerarse como la carencia de
extraversión, más que como lo opuesto a ella. Así los introvertidos son más reservados que hoscos,
más independientes que seguidores y más constantes que indolentes. Los introvertidos pueden
decir que son tímidos cuando quieren decir que prefieren estar solos. No sufren necesariamente
ansiedad social. Finalmente aunque no poseen el exuberante entusiasmo de las extravertidos, no se
sienten desdichados o pesimistas. Aunque algunas de estas distinciones puedan parecer
chocantes, están fuertemente sustentadas en los estudios científicos y constituyen uno de los más
importantes avances de la investigación sobre el modelo de los cinco factores (Costa y McCrae,
1980; McCrae y Costa, 1987).
3. Apertura (O):
Las personas abiertas están interesadas tanto por el mundo exterior como por el interior y
sus vidas están enriquecidas por la experiencia. Desean tomar en consideración nuevas ideas y
valores no convencionales y experimentan tanto las emociones positivas como las negativas de
manera más profunda que los sujetos que se cierran.
Debe hacerse una distinción parecida en el polo alto de apertura. Los sujetos abiertos son
poco convencionales, dados a cuestionar la autoridad y dispuestos a aceptar nuevas ideas éticas,
sociales y políticas. A pesar de estas tendencias, ello no significa que carezcan de principios. Una
persona abierta puede aplicar su avanzado sistema de valores de manera tanto o más segura que
un tradicionalista. La apertura puede parecer a muchos psicólogos como una indicación de mayor
100
salud o madurez, pero el valor de la apertura o de la reserva depende de las exigencias de la
situación y tanto uno como otro tipo de sujetos llevan a cabo funciones socialmente útiles.
4. Amabilidad
Al igual que la extraversión, la amabilidad es, ante todo, una dimensión de las tendencias
interpersonales. La persona amable es fundamentalmente altruista. Simpatiza con los demás, está
dispuesta a ayudarles y cree que los otros se sienten igualmente satisfechos de hacer esto mismo.
Por el contrario, la persona desagradable o antipática es egocéntrica, suspicaz respecto a las
intenciones de los demás y más bien opositora que cooperadora.
Existe la tentación de ver el polo positivo de este factor como socialmente más deseable y
psicológicamente más saludable y, ciertamente, las personas amables son más populares que las
antipáticas. Sin embargo la disposición por luchar por los propios intereses resulta, a menudo,
ventajosa y la amabilidad no es una virtud en el campo de batalla o en un tribunal de justicia. La
actitud escéptica y crítica contribuye a la precisión de los análisis científicos.
Así como ni uno ni otro de los polos de esta dimensión es intrínsecamente mejor que el otro
desde el punto de vista, ninguno de ellos es necesariamente mejor en términos de la salud mental
del sujeto. (Money, 1945; citado por Costa y McCrae, 2002) analizó dos tendencias neuróticas –
movimiento hacia y movimiento contra la gente – que se asemejan a formas patológicas de
amabilidad y antipatía. Las puntuaciones bajas en A se asocian con desórdenes narcisistas,
antisociales y paranoicos de la personalidad mientras que las puntuaciones altas se asocian con el
trastorno de personalidad dependiente (Costa y McCrae, 1990).
5. Responsabilidad
101
Cada uno de los factores del NEO PI – R, está representado por seis escalas más
específicas que miden facetas o aspectos del factor. Hay varias ventajas en la estrategia de evaluar
diversas facetas. En primer lugar, ello garantiza que los elementos utilizados para medir el factor
cubrirán un ámbito de pensamientos, sentimientos, acciones relevantes tan amplio como sea
posible. En segundo lugar; la existencia de varias escalas independientes permite replicar
internamente los hallazgos. Una tercera y notable ventaja del acercamiento a la medida de los cinco
factores a través de múltiples facetas radica en el hecho de que pueden descubrirse diferencias
individuales significativas dentro de los factores, fantasía, estética, sentimientos, acciones, ideas y
valores covarían para formar el factor de apertura y los sujetos altos en una faceta probablemente lo
son también en las otras.
N2: Hostilidad: La hostilidad indica tendencia a experimentar ira y estados relacionados con
ella, como frustración y rencor. Esta escala mide la propensión del sujeto a experimentar ira si bien
la expresión de la misma depende de su nivel de amabilidad. Adviértase, sin embargo, que la gente
desabrida frecuentemente puntúa alto en esta escala. Quien puntúa bajo es tranquilo y difícilmente
irritable.
N3: Depresión: Esta escala mide las normales diferencias individuales de los sujetos en la
tendencia a experimentar afectos depresivos. El que puntúa alto suele experimentar sentimientos de
culpa, melancolía, desesperanza y soledad. Se desanima fácilmente y se muestra a menudo
abatido. Quien obtiene bajas puntuaciones raras veces experimenta estas emociones, pero no es
necesariamente jovial y alegre, características mas asociadas con la extroversión.
N4: Ansiedad social: Las emociones de vergüenza y turbación constituyen el núcleo de esta
faceta de N. la persona socialmente ansiosa se siente incómoda con los demás, es sensible al
ridículo y propensa a sentimientos de inferioridad. Esta característica se asemeja a la timidez y
ansiedad pública (pero no a la privada) descrita por (Fenigstein, Séller y Buss, citado por Costa y
McCrae 2002). El que puntúa bajo no posee necesariamente desenvoltura y buenas habilidades
sociales; simplemente le preocupa menos la falta de soltura en esas situaciones.
N5: Impulsividad. En el NEO PI-R esta faceta alude a la incapacidad de controlar los
apetitos y arrebatos. Los deseos (por ejemplo, de comida, tabaco, riqueza, etc.) se perciben de una
manera tan intensa que el sujeto no puede resistirse a ellos, aunque más adelante se lamente de
ese comportamiento. Quien puntúa bajo, encuentra mucho más fácil dominar esas tentaciones y
tiene una alta tolerancia a la frustración. El término impulsivo, utilizado por un gran número de
teóricos para referirse a muchos e independientes rasgos, no debería confundirse con
espontaneidad, aceptación de riesgos o tiempo rápido de decisión.
102
Facetas del factor extraversión
E3: Asertividad. El que puntúa alto en esta escala es dominante, animoso y socialmente
destacado. Habla sin titubeos y a menudo se convierte en líder del grupo. El que puntúa bajo
prefiere permanecer en la sombra y dejar hablar a los demás.
E4: Actividad. Una elevada puntuación en actividad se considera indicio de rapidez y vigor
en el sentido de energía y el sujeto siente necesidad de estar siempre ocupado. La gente activa
lleva una vida agitada. El que puntúa bajo actúa de forma más pausada y relajada aunque no es
necesariamente indolente o perezoso.
E5: Búsqueda de emociones. El que obtiene puntuaciones altas en esta escala ansía la
excitación y la estimulación .le gustan los colores vivos y los ambientes ruidosos. Se asemejan en
algunos aspectos a lo que Zukerman (1979) llamó buscadores de sensaciones. El que puntúa bajo
siente escasa necesidad de emociones y prefiere una vida que resultaría aburrida a los que puntúan
alto.
O1: Fantasía. La persona abierta a la fantasía posee una imaginación ardiente y una activa
vida fantástica. Sus ensoñaciones no constituyen sólo una forma de evasión, sino una vía para
acceder a un interesante mundo interior. Elabora y desarrolla sus fantasías y cree que la
imaginación proporciona una vida rica y creativa. El que puntúa bajo es más prosaico y prefiere
ocuparse de las tareas inmediatas.
O2: Estética. La persona con puntuaciones elevadas en esta escala aprecia profundamente
el arte y la belleza. Le atrae la poesía, le encanta la música y le fascina el arte en general. No es
preciso que tenga talento artístico ni siquiera lo que suele llamarse buen gusto, pero es probable
que sus intereses estéticos le conduzcan a desarrollar sus conocimientos y criterios de apreciación
en mayor medida que a la mayoría de la gente. Los que puntúan bajo, son relativamente insensibles
y desinteresados por el arte y la belleza.
103
O3: Sentimientos. La apertura a los sentimientos implica receptividad a sus propios
sentimientos y emociones interiores y a considerar la emoción como una parte importante de la vida.
El que obtiene puntuaciones elevadas experimenta de manera más profunda y más diferenciada los
estados emocionales y siente más intensamente que los demás tanto la felicidad como la desdicha.
El que puntúa bajo tiene, en cierto modo, embotados los afectos y no da mucha importancia a los
sentimientos.
O6: Valores. La apertura a los valores indica disposición para cuestionar los valores
sociales, políticos y religiosos. El individuo cerrado tiende a aceptar la autoridad y conformarse a la
tradición; consecuentemente es, generalmente, conservador con independencia de su afiliación a
partidos políticos. La Apertura a los valores puede considerarse opuesta al dogmatismo (Rokeach,
1960, citado por Costa y McCrae, 2002)
A1: Confianza. Es la primera de las facetas de amabilidad. Quien puntúa alto está dispuesto
a creer que los demás son honestos y bien intencionados. El que puntúa bajo tiende a ser cínico y
escéptico y a pensar que los demás pueden ser peligrosos o poco honrados.
A2: Franqueza. La persona que puntúa alto en esta escala es franca, sincera e ingenua. La
que puntúa bajo desea más bien manipular a los demás mediante el halago, la astucia o el engaño.
Considera estas tácticas como habilidades sociales necesarias y puede juzgar de cándidas a las
personas más sinceras. Al interpretar esta escala (lo mismo que otros de los factores A y C) es
particularmente importante recordar que las puntuaciones reflejan posiciones relativas a otros
sujetos. Quien haya puntuado bajo en esta escala es más probable que oculte la verdad o que sea
receloso al expresar sus verdaderos sentimientos, pero no debería interpretarse que esto signifique
que sea una persona deshonesta o manipuladora. En concreto, esta escala no debe considerarse
como una escala de mentiras, ni para evaluar la validez del test mismo ni para hacer predicciones
acerca de su honradez en el empleo o en otras situaciones.
A3: Altruismo. Quien puntúa alto en altruismo se preocupa activamente por el bienestar de
los otros y se muestra dispuesto a prestar ayuda a los que la necesitan. El que puntúa bajo, está
algo más centrado en sí mismo y se muestra reticente a implicarse en los problemas de los demás.
104
A4: Actitud conciliadora. Esta faceta de A tiene que ver con reacciones características ante
los conflictos interpersonales. Quien obtiene puntuaciones altas tiende a ser condescendiente con
los demás, a inhibir la agresión y a olvidar y perdonar. La gente conciliadora es apacible y benigna.
Quien puntúa alto es agresivo, prefiere competir a cooperar y no rechaza las expresiones de ira
cuando es necesario.
A5: Modestia. El que puntúa alto en esta escala es humilde y trata de pasar desapercibido
aunque no necesariamente carezca de autoconfianza y autoestima. El de baja puntuación se cree
superior a los demás, quienes, a su vez pueden considerarlos engreídos y arrogantes. El narcisismo
incluye una carencia patológica de modestia.
A6: Sensibilidad a los demás. Esta faceta mide las actitudes de simpatía y preocupación por
los demás. Quien puntúa alto se siente afectado por las necesidades ajenas y da importancia a la
vertiente humana de las normas sociales. Quien puntúa bajo es más insensible y menos inclinado a
la compasión. Se considera así mismo realista, que toma decisiones racionales basándose en la
pura lógica.
105
Facetas del factor Responsabilidad
C1: Competencia. Hace referencia a la sensación que uno tiene de su propia capacidad,
sensibilidad, prudencia y eficacia. Los que obtienen puntuaciones elevadas se consideran bien
preparados para enfrentarse a la vida; quienes las obtienen bajas tienen una opinión más pobre de
sus habilidades y admiten que frecuentemente carecen de preparación y son ineptos. Entre todas
las escalas de responsabilidad, esta es la que más altamente se correlaciona con autoestima y el
locus de control interno (Costa, McCrae y Dye, 1991, citado por Costa y Mcrae, 2002).
C2: Orden. Quien puntúa alto es un apersona pulcra, bien organizada y limpia. Guarda las
cosas en los lugares adecuados. El que puntúa bajo es incapaz de organizarse y se describe a sí
mismo como desordenado. Llevado al extremo, un Orden excesivo puede contribuir a un trastorno
compulsivo de personalidad.
C3: Sentido del deber. En uno de sus sentidos, responsabilidad significa ”gobernado por la
conciencia” y este aspecto de C es lo que evalúa la faceta. Quien obtiene una puntuación elevada
se adhiere estrictamente a sus principios éticos y cumple escrupulosamente sus obligaciones
morales. El que puntúa bajo es más descuidado en estas materias y, a veces, puede ser poco o
nada fiable.
C4: Necesidad de logro. El sujeto que puntúa alto en esta faceta posee altos niveles de
aspiración y trabaja intensamente para lograr sus objetivos; es diligente y resuelto y se marca una
dirección en la vida; sin embargo el que alcanza puntuaciones muy elevadas puede enfrascarse
demasiado en sus ocupaciones y convertirse en adicto al trabajo. El que puntúa bajo es negligente o
incluso perezoso; busca el éxito. Carece de ambiciones y puede parecer que carece de objetivos, si
bien con frecuencia está satisfecho con sus bajos niveles de rendimiento.
C5: Autodisciplina. Con este término se quiere expresar la habilidad para iniciar tareas y
llevarlas a cabo hasta el final a pesar de inconvenientes y distracciones. El que puntúa alto tiene
capacidad para motivarse a sí mismo hasta conseguir terminar la tarea. Quien puntúa bajo, dilata el
inicio de sus quehaceres, se desanima fácilmente y está deseando abandonarlos. La falta de
autodisciplina se confunde fácilmente con la impulsividad –en ambos casos existe escaso
autocontrol-, pero empíricamente son características distintas. El sujeto muy impulsivo no soporta
hacer lo que no le gusta. El que tiene poca autodisciplina no es capaz de esforzarse en hacer lo que
le gustaría. El primero requiere estabilidad emocional; el segundo necesita un grado de motivación
del que carece.
106
Análisis de los resultados
Se realizaron los análisis de confiabilidad de las facetas y dimensiones del NEO PI-R forma
S
Los niveles de significancia para las correlaciones ítem test fueron considerados aceptables
si eran positivos a nivel estadístico de contraste de hipótesis y óptimos si era positivo y
suficientemente grande (Mayor o igual a .20), en el caso de correlaciones negativas se procedió a
neutralizar el ítem asignándole a todas las respuestas de la muestra la puntuación de neutral o 02;
dichos ítems se mantuvieron en la estructura de la prueba sin ser eliminados, siguiendo la
metodología seguida en las investigaciones en esta prueba por los autores de la misma.
(Cassaretto,1999)
Así mismo se elaboraron los análisis de la validez, siendo esta la de constructo. Se siguió la
metodología usada por Costa y McCrae (1992) se realizó el análisis factorial de las 30 escalas y no
de los ítems que la conforman, para hallar el número de facetas se utilizó el método de
componentes principales con rotación varimax y el test de Cattell, adicionalmente se administró la
técnica de procrústes para determinar el nivel de congruencia entre los resultados de la muestra de
estudio con las de la muestra norteamericana joven (en edad de bachillerato) del estudio original
(Costa y McCrae 1992, Citado por Cassaretto, 1999).
Segundo se hallaron las medias y las desviaciones estándar de cada dimensión y faceta de
la prueba.
Tercero se compararon los resultados de la muestra según las variables demográficas sexo,
área de estudio y lugar de nacimiento, también se compararan los resultados obtenidos por la
muestra estudiada (para la población global y acuerdo a sexo) con los resultados obtenidos por los
autores en la muestras norteamericana joven original. Para poder realizar las comparaciones se
utilizó la t de student de diferencia de medias, el análisis de varianza y la prueba del índice de cohen
para evaluar la magnitud de las diferencias encontradas. (Cassaretto,1999). Y finalmente se
elaboraron los baremos.
Se calcularon los percentiles de las puntuaciones directas de cada faceta y factor, también
se establecieron los baremos normalizados mediante los puntajes t las respuestas de la
muestra con el fin de tener un perfil para la población general y por sexo. (Cassaretto, [Link])
107
FIENTES DE INFORMACIÒN
108
109
110
111
112
LECTURA
DE LA
UNIDAD I
113
LA NATURALEZA Y LA INSTRUCCIÓN DE LA PERSONALIDAD
Cualquier cosa que heredamos que nos es común como humanos, así
como lo que heredamos que nos hace únicos, es heredado a través de
la acción de los genes. Heredamos 23 pares de cromosomas, un par de
cada uno de nuestros padres biológicos.
Los cromosomas contienen miles de genes, los genes están
compuestos de una molécula llamada ADN y dirigen las síntesis de las
moléculas de proteína. Los genes deben ser considerados como fuentes
de información, que dirigen las síntesis de las moléculas de proteína por líneas
particulares. Es la información contenida en los genes la que dirige el desarrollo biológico
del organismo. Es esta información la que dirige el desarrollo biológico del óvulo fertilizado
en un feto, del neonato completamente formado, del adolescente con características
secundarias de sexo y de la persona de edad con características asociadas con lo viejo.
La cantidad de información contenida en los genes es verdaderamente notable. Al apreciar
la relación de los genes con la conducta, es importante entender que los genes no
gobiernan la conducta directamente. Así, no hay “genes de extraversión” o “genes de
introversión” y no hay “genes de neuroticismo”. En la medida en que los genes influyen en
el desarrollo de las características de la personalidad... lo hacen por medio de la dirección
del funcionamiento biológico del cuerpo.
Dentro de este contexto, la cantidad de información pertinente a la conducta almacenada
en los genes es tremenda. Por ejemplo los genes determinan las diferencias anatómicas
entre diferentes especies y son la base de muchas conductas específicas a una especie.
Uno de los más complejos y fascinantes casos de conducta animal es el baile de la abeja
obrera. Cuando las abejas obreras encuentran comida, regresan a la colmena y hacen
señales a las otras abejas, por medio de lo que se ha llamado un baile, del sitio de la
provisión de comida recientemente descubierta. Tanto la distancia como la dirección de la
provisión de comida respecto a la colmena son señalados a través del tipo de baile que se
hace y del ángulo de la abeja que hace señales respecto al sol- ¡una acción comunicativa
bastante notable!, aunque el desarrollo de tales conductas probablemente dependen de
cierta experiencia, la base para tales conductas específicas a una especie reside en los
procesos biológicos dirigidos por los genes (Goldsmith, 1991), lo que se quiere destacar
aquí es que la conducta del organismo que es dirigida por los procesos biológicos
gobernados por la información contenida en los genes puede ser bastante compleja.
En el pasado a menudo se hacía una distinción entre conducta instintiva y aprendida. La
conducta instintiva se vinculaba al funcionamiento de los genes y la conducta aprendida al
funcionamiento sin genes. Hoy estas distinciones se consideran bastante engañosas. Lo
114
que antiguamente se consideraban conductas instintivas hoy se considera que involucra
cierto grado de experiencia, particularmente a un periodo crítico o sensible en el sentido
del animal. Por ejemplo el desarrollo de las canciones en los pájaros, es dirigido tanto por
la información contenida en los genes como por las experiencias durante los periodos
críticos para su desarrollo. Ciertos pájaros son “enjaulados” para el desarrollo de
determinadas canciones pero este desarrollo requiere experiencias sensitivas durante los
periodos particulares de desarrollo. Si estas experiencias no ocurren, el desarrollo
“enjaulado” tampoco ocurre. Así, los genes pueden determinar el desarrollo de los
procesos biológicos específicos a una especie se requieren experiencias ambientales para
desarrollar conductas específicas a esta especie (Goldsmith, 1991).
En cambio las conductas muestran una gran diversidad entre los miembros de una
especie, y a las que a menudo se alude como aprendidas, pueden ser construidas sobre
procesos biológicos que están gobernados genéticamente. Por ejemplo uno no puede
menos que sorprenderse por la enorme diversidad de lenguas que se hablan en todo el
mundo y la enorme serie de sonidos hechos dentro de estas lenguas. Como adultos
escuchando a personas que hablan una lengua extranjera, a menudo para nosotros es
imposible oír diferencias de sonidos considerados bastante fundamentales por los
hablantes de esa lengua. Además para nosotros es difícil, a veces imposible, hacer los
sonidos fundamentales de aquella lengua. Sin embargo todos los humanos nacen
“preparados” para aprender una lengua y son capaces de hacer todos los sonidos que se
hallen en cualquier lengua (Werker, 1989). Los genes proporcionan las bases biológicas
para el aprendizaje de la lengua y hacer los sonidos que se hallan en las lenguas de todo
el mundo, pero la lengua específica aprendida y poder hacer ciertos sonidos depende de la
experiencia – en el caso del aprendizaje de la lengua, las experiencias que ocurren durante
los primeros años de la vida- en resumen, una vez más tenemos conductas complejas
cuyo desarrollo depende tanto de los procesos biológicos gobernados por los genes como
de la experiencia...
Si dos organismos son idénticos genéticamente, cualquier diferencia observada
posteriormente puede ser atribuida a las diferencias de sus ambientes. Por otro lado, si dos
organismos son diferentes genéticamente pero experimentan el mismo ambiente, entonces
cualquier diferencia observada puede ser atribuida a factores genéticos, si bien con los
humanos nunca tenemos la combinación ideal de variaciones conocidas de similitud
genética y ambiental, los gemelos idénticos (monozigóticos, MZ) y los fraternales
(dizigóticos, DZ), ofrecen una aproximación a esta investigación ideal. Los gemelos
monozigóticos crecen del mismo óvulo fecundado y son idénticos genéticamente. Los
gemelos dizigóticos crecen de dos óvulos fecundaos por
separado y son tan similares genéticamente como
cualquier par de hermanos, compartiendo alrededor del
50 por 100 de sus genes, aproximadamente.
La razón fundamental para utilizar los estudios de
gemelos para demostrar la importancia de los factores
115
genéticos en la personalidad puede ser formulada como sigue:
1. Como los gemelos monozigóticos tienen genes idénticos, cualquier diferencia entre
ellos tiene que ser debida a las diferencias ambientales.
2. Si bien los gemelos dizigóticos son diferentes genéticamente, tienen muchas
condiciones ambientales en común y por eso proporcionan alguna medida de
control ambiental.
3. Cuando se estudian los gemelos monozigóticos y dizigóticos, es posible evaluar el
efecto de los diferentes ambientes en el mismo genotipo y el resultado de diferentes
genotipos que están influidos por ambientes iguales o similares.
De forma simplificada, las diferencias entre los gemelos Mz están determinadas por el
ambiente, y las diferencias entre los gemelos DZ están determinadas genéticamente. Por
lo tanto, la comparación del alcance y la naturaleza de ambos efectos con relación a la
misma característica de la personalidad permiten evaluar hasta qué punto la característica
está determinada genéticamente y hasta qué punto puede ser modificada por distintas
contingencias ambientales.
La instrucción de la personalidad:
En esta sección estudiamos las pruebas de los efectos del ambiente en la personalidad. En
cierto sentido, las pruebas en defensa de la importancia del ambiente ya han sido
presentadas en la sección anterior, en la medida en que los datos de genética conductual
indican aproximadamente el 40 por 100 de la variación de las características de la
personalidad individual y la personalidad en conjunto están determinados por factores
genéticos, entonces el resto de la variación de la población está compuesta de alguna
combinación de impactos ambientales y errores en la medición. Realmente, uno de los
aspectos interesantes de los recientes desarrollos de la genética conductual ha sido el
esfuerzo de utilizar datos de estudios de gemelos y de adopción para determinar los
impactos ambientales en las variables de la personalidad. Así, aunque Plomin (1990)
propone que “la influencia genética es tan ubicua y penetrante en la conducta que un
cambio de énfasis está justificado: no preguntéis que es heredable, preguntad, más bien,
que no es heredable”, al mismo tiempo indica que “el otro mensaje es que los mismos
datos de la genética conductual producen las pruebas asequibles más fuertes para la
importancia de la influencia ambiental”.
En su libro Nature and Nurture, Plomin (1990) sugiere que la genética conductual, tiene
dos mensajes; la naturaleza y la instrucción. La investigación de la genética conductual
conduce a las pruebas sobre la importancia de los genes y el ambiente.
Así, se puede hacer la pregunta ¿Qué produce una diferencia en el ambiente? Por ejemplo
con relación a la personalidad, crecer en el mismo ambiente familiar provoca alguna
116
diferencia para el desarrollo de la personalidad; es decir, más allá de los genes
compartidos, ¿los hermanos tienen una personalidad semejante como resultado de haber
sido educados en la misma familia?, lo que hacen los genetistas conductuales es no sólo
evaluar la parte de la variación de la población de una característica que es debida a
distintos tipos de ambientes. Se hace una distinción entre ambientes compartidos y
ambientes no compartidos. Los ambientes compartidos están compuestos de aquellos
ambientes compartidos por hermanos como resultado de crecer en la misma familia. Por
ejemplo los valores de la familia y las costumbres de la educación de los niños, deben ser
comunes entre los hermanos. Los ambientes no compartidos consisten en aquellos
ambientes que no son compartidos por los hermanos que crecen en la misma familia. Por
ejemplo los hermanos pueden ser tratados de forma distinta por los padres a causa de
diferencias de sexo, diferencias de orden de nacimiento, o sucesos de la vida únicos para
un niño determinado (por ejemplo enfermedades del niño o problemas económicos durante
la infancia de uno de los hijos).
117
LECTURA
DE LA
UNIDAD III
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
LECTURA OBLIGATORIA DE LA UNIDAD IV
Lozada, D. (2014). Adaptación del inventario de personalidad NEO revisado, (NEO PI-R)
forma S, en estudiantes de educación superior de Lima Metropolitana. (Tesis) Universidad
San Martín de Porres, Lima.
Para el presente estudio, se tomó en cuenta la versión trabajada por la Lic. Mónica
Cassaretto, quien tomó como referencia la versión original en inglés, realizando una traducción y
comparándola con la versión traducida de TEA ediciones que publicó su versión en el año 1994.
Siendo que esta investigación fue presentada en 1999, año en el que TEA ediciones estaba
publicando una nueva versión traducida del cuestionario original, tomamos en cuenta la versión de
Cassaretto y la versión de TEA ediciones publicada en el año 2002, sometiéndola al criterio de 12
jueces expertos, quienes tenían que elegir entre cada uno de los ítems de ambas versiones, para
ello se les entregó un formato especial en el que se le detallaba el concepto tanto de los 5 factores
como de las 30 facetas. Además se tomó en cuenta las recomendaciones dadas por la Lic.
Cassaretto en relación a 10 items (10, 17, 18, 48, 59, 89, 148 y 167) que no habían funcionado en
su trabajo de investigación, donde refiere “ Estos 8 items no funcionaron bien en relación a facetas
y dimensiones por ser vagos y que podrían interpretarse de diferentes maneras y no
necesariamente miden el constructo para el cual fueron diseñados se sugiere mejorarlos o
cambiarlos”, además incluye en sus recomendaciones lo siguiente: Costa sugiere que pueden ser
reemplazados los ítems, Aconseja crear un grupo de 3 items distintos que reemplace al item
original, estos ítems pueden ser mejores traducciones del original o incluso ítems totalmente
nuevos, estos se aplicarán junto con la versión de este estudio, resultando al finalizar los análisis
una mejor versión del inventario, si continua el problema se vuelve a realizar este mismo
procedimiento cuantas veces sea necesario o finalmente se concluye que estas facetas no se
replican bien en el Perú. Para el presente trabajo se crearon clones para cada uno de estos 8 items
que no funcionaron y se les presentó a los jueces la versión de Cassaretto, la versión de TEA y los
dos clones creados especialmente para este fin, de los 8 items en los que se incluyeron clones, los
jueces expertos seleccionaron los clones en tres ítems (10, 18 y 48) y en los otros 5 items no se
seleccionaron los clones, la elección fue de la siguiente manera: en el ítem 17, 148, 59, 89 ( los
jueces expertos eligieron el ítem propuesto por TEA), ítem 167 (se eligió el ítem propuesto por
Cassaretto al cual se le hizo adaptaciones). Finalmente podemos decir que el protocolo presentado
a los jueces consideraba los 240 items tanto de TEA, como de Cassaretto y además los 16 clones
para los 8 items que se sugería debían modificarse.
Se hizo uso de la “v” de Aiken con el fin de establecer el nivel de coincidencia entre cada
uno de los jueces expertos, a su vez se hizo la revisión general de los ítems con una jueza experta
en lingüística a fin de poder afinar el uso correcto de los términos en cada uno de las versiones
elegidas, obteniéndose los siguientes resultados.
129
02 items fueron de la versión de Cassaretto con adaptaciones
Item 10
Clon N°1: Prefiero hacer las cosas en el momento, antes que planearlo todo con
anticipación
Clon N°2: Prefiero considerar otras posibilidades en el momento, que tenerlo todo planeado
con anticipación
Item 18
Clon N°1: Me cuesta cambiar algunas cosas que hago de manera habitual
Item 48
Clon N°1: Prefiero hacer cosas nuevas que seguir la rutina de siempre
Clon N°2: Cuando realizo una actividad trato de hacer cosas nuevas que seguir con la
rutina de siempre
5 clones que no fueron seleccionados por los jueces. (17, 167, 148, 59 y 89):
Item 17
Item 167
130
Clon N° 2: Mi vida es bastante agitada
Ítem 148
Clon N° 1: Es mejor tener una mentalidad cerrada, que abierta frente a la vida
Ítem 59
Ítem 89
Clon N°1: Creo que es importante hacer todo lo necesario por las personas desvalidas
Clon N°2: Tengo una fuerte sensibilidad por las personas desvalidos
Obteniéndose de esta manera la versión final con 240 ítems que fue administrada a la
muestra seleccionada.
Población y muestra
Población:
Muestra:
131
Tabla 1
La tabla 1, nos muestra la distribución de la muestra por edad, cuyo parámetro se encuentra entre
los 17 y 25 años, siendo la edad de 19 años donde se encuentra el mayor número de participantes
(132), con 14,2% y el de 17 años obtiene el menor número de participantes (80), con un 8,6%. La
edad promedio comprendida entre los 20 y 22 años obtiene el mayor número de participantes (318)
con un 34,2%.
Tabla 2
132
La tabla 2 nos muestra la distribución de la muestra por sexo, sumando los hombres una frecuencia
de 466, correspondiéndole un 50,1% y las mujeres suman una frecuencia de 465, alcanzando un
49.9%.
Resultados de la validez:
Tabla 3
Facetas Factores
1 2 3 4 5
N1. Ansiedad ,772
N2. Hostilidad colérica ,634 -,432
N3. Depresión ,682
N4. Ansiedad Social ,685
N5. Impulsividad ,645
N6. Vulnerabilidad ,763
E1. Calidez ,645 ,494
E2. Gregarismo ,602
E3. Asertividad ,632
E4. Actividad ,668
E5. Búsqueda de sens ,562
E6. Emociones positivas ,665
O1. Fantasía ,479
O2. Estética ,720
O3. Sentimientos ,562
O4. Acciones -,147
O5. Ideas ,664
O6. Valores ,411
A1. Confianza ,459
A2. Franqueza ,614
A3. Altruismo ,730
A4. Complacencia ,640
A5. Modestia -,453 ,384
A6. Benevolencia ,557
C1. Competencia ,774
C2. Orden ,696
C3. Sentido del deber ,733
133
C4. Aspiraciones de logro ,826
C5. Autodisciplina ,750
C6. Reflexión ,597
Con los resultados obtenidos se realiza el análisis de componentes principales a 5 factores sin
incluir la faceta O4, observándose a nivel general una mejora en las puntuaciones establecidas, tal y
como se puede apreciar en la tabla N° 4
Tabla 4.
Factores
1 2 3 4 5
N1. Ansiedad -,439 ,447 ,467
N2. Hostilidad colérica -,602 ,414
N3. Depresión -,656
N4. Ansiedad Social -,580
N5. Impulsividad -,473
N6. Vulnerabilidad -,687
E1. Calidez ,648 ,418
E2. Gregarismo ,477 -,478
E3. Asertividad ,651 ,442
E4. Actividad ,497 ,473
E5. Búsqueda de sensaciones ,542
E6. Emociones positivas ,544
O1. Fantasía ,492
O2. Estética ,526 ,505
O3. Sentimientos ,574
O5. Ideas ,461 ,607
O6. Valores ,425 ,402
A1. Confianza ,437
A2. Franqueza -,464
A3. Altruismo ,532 ,505
A4. Complacencia -,632
A5. Modestia -,552
A6. Benevolencia ,581
C1. Competencia ,680 ,465
C2. Orden ,423 ,512
C3. Sentido del deber ,600 ,477
C4. Aspiraciones de logro ,559 ,643
C5. Autodisciplina ,696
C6. Reflexión ,562
Tabla 5
134
Método de extracción: Análisis de componentes principales. Método de rotación: Normalización
Varimax con Kaiser. Sin O4, la rotación ha convergido en 8 iteracciones
Factores
1 2 3 4 5
N1. Ansiedad ,777
N2. Hostilidad colérica ,649 -,408
N3. Depresión ,677
N4. Ansiedad Social ,668
N5. Impulsividad ,657
N6. Vulnerabilidad ,762
E1. Calidez ,655 ,477
E2. Gregarismo ,607
E3. Asertividad ,641
E4. Actividad ,668
E5. Busqueda de sens ,559
E6. Emociones positivas ,672
O1. Fantasía ,481
O2. Estética ,719
O3. Sentimientos ,573
O5. Ideas ,677
O6. Valores , 592
A1. Confianza ,437
A2. Franqueza ,622
A3. Altruismo ,725
A4. Complacencia ,641
A5. Modestia -,405 ,583
A6. Benevolencia ,560
C1. Competencia ,777
C2. Orden ,697
C3. Sentido del deber ,734
C4. Aspiraciones de logro ,825
C5. Autodisciplina ,754
C6. Reflexión ,600
Resultados de la confiabilidad:
Tabla 6
135
FACTOR Alfa Crombach
Neuroticismo .899
Extraversión .860
Apertura incluyendo .744
la faceta O4 Acciones
Apertura excluyendo .857
la faceta O4 Acciones
Amabilidad .885
Responsabilidad .893
La inclusión de la faceta O4 Acciones, dentro del factor Apertura genera una disminución
del valor de alfa, al excluirlo mejora sosteniblemente, así como también la correlación ítem test de la
mayoría de los ítems del factor.
Del mismo modo para hallar la confiabilidad de las 30 facetas se procedió con la
consistencia interna y la correlación ítem-test para establecer el valor del alfa, tal y como se aprecia
en la tabla Nº 7.
Tabla Nº 7
136
Como podemos apreciar, la faceta O4 acciones es la que presenta la menor puntuación alfa, del
mismo modo se hallan sus 8 items que la conforman.
Es importante a esta altura del análisis poder aclarar que es lo que realmente mide este
factor, para los autores las personas que puntúan bajo en Apertura, tienden a ser convencionales en
su comportamiento y de apariencia conservadora; prefieren lo familiar a lo novedoso y sus
respuestas emocionales son en cierto modo apagadas. Refieren que la Apertura o la reserva
pueden influir en la forma de la defensa psicológica utilizada y no existe evidencia de que la misma
reserva sea una reacción defensiva generalizada, parece más bien que las personas cerradas
tienen una amplitud y una intensidad de intereses más reducidas, así también aunque suelan ser
social y políticamente conservadoras, las personas cerradas no deberían considerarse autoritarias,
la reserva no implica intolerancia hostil, ni agresión autoritaria, estas características, refieren son
más propias de quienes son extremadamente bajos en amabilidad.
En el polo alto del factor afirman que se debe hacer una distinción parecida, es decir los
sujetos abiertos son poco convencionales, dados a cuestionar la autoridad y dispuestos a aceptar
137
nuevas ideas éticas, sociales y políticas, a pesar de estas tendencias ello no significa que carezcan
de principios.
Una persona abierta puede aplicar su avanzado sistema de valores de manera igual o más
segura que un tradicionalista, la apertura puede parecer a muchos psicólogos como una indicación
de mayor salud o madurez, pero el valor de la apertura o de la reserva depende de las exigencias
de la situación y tanto uno como otro tipo de sujetos llevan a cabo funciones socialmente útiles.
Esto nos lleva a evaluar el nivel de correlación que tiene la faceta O4 con todas las facetas
del Factor E Extraversión, excepto con E2 Gregarismo y con todas las facetas de C
Responsabilidad; E1 Cordialidad, está relacionado a una persona afectuosa y amistosa, le gusta la
gente y establece relaciones con otros en sus puntuaciones altas, por su parte E3 Asertividad
cuando se puntúa alto tiene que ver con una persona animosa y socialmente destacado habla sin
titubeos y a menudo se convierte en líder, E4 Actividad una elevada puntuación es indicio de
rapidez y vigor en el sentido de energía y el sujeto siente la necesidad de estar siempre ocupado,
E5 Búsqueda de emociones en puntuaciones altas se ansía la excitación y la estimulación, le
gustan los colores vivos y los ambientes ruidosos, E6 Emociones positivas, donde se busca
experimentar emociones positivas como la alegría, la felicidad, el amor y el entusiasmo; hasta aquí
nos hacemos un cuestionamiento, las 5 facetas descritas, ¿no podrían darnos por lo menos una
referencia de la faceta O4 Acciones?, porque si bien es cierto no detallan exactamente lo que mide
la faceta O4, si con las actividades que se describen se pueden llegar a algunas de las acciones
que se plantean en dicha faceta, por lo que puede que de alguna u otra forma la faceta O4, directa o
indirectamente esté involucrada en algunas de las facetas del factor E Extraversión.
El mismo fenómeno se presenta con las facetas del factor C Responsabilidad, donde C1
Competencia se refiere a sensibilidad prudencia y eficacia, C2 Orden en una puntuación elevada
describe a una persona pulcra, bien organizada y limpia (podría relacionarse con no salir de la rutina
del factor O4?) C3 Sentido del deber, donde en puntuaciones altas es el que se adhiere
estrictamente a sus principios éticos y cumple escrupulosamente sus obligaciones morales,
nuevamente la tendencia de O4, referida a ser cerrado, E4 Necesidad de logro, en altos puntajes la
persona es altamente diligente y trabaja intensamente para lograr sus objetivos, sin embargo puede
enfrascarse demasiado y convertirse en un adicto al trabajo, E5 Autodisciplina relacionado con
habilidad para iniciar tareas y llevarlas a cabo hasta el final a pesar de inconvenientes y
138
distracciones y por último C6 Deliberación, referido a la tendencia a pensar mucho las cosas antes
de actuar, una puntuación elevada puede llevarnos a ser reflexivos y prudentes y una puntuación
baja a ser precipitado y hablar o actuar sin tener en cuenta las consecuencias.
Claramente podemos ver como en cada uno de las facetas de C Responsabilidad, sea la
tendencia a ser baja o alta existe una relación con la faceta O4, podemos inferir que la faceta O4
Acciones, parece estar relacionada es más de una faceta y en más de un factor, confirmando lo
planteado por (Costa & McCrae, 1992), cuando refiere que raras veces se le ha reconocido al factor
O Apertura, su pertenencia a un único factor general. Estos criterios básicos de validez analizados
respaldan la decisión de no considerar a la faceta O4 dentro del instrumento adaptado por nosotros,
ya que su exclusión ha evidenciado una mejora tanto para el propio factor O Apertura, como para
los otros factores que se han visto beneficiados en su puntuación en la conformación factorial.
Para los estudios de corte estadístico el tamaño y la variedad de las muestras suele ser muy
importante para el sustento de los hallazgos, así como el tipo de muestreo que permitirá la
generalización de los resultados; son éstos dos aspectos que pueden ser mejorados en futuras
investigaciones y que permitirán seguir profundizando en los estudios de un instrumento que ha
demostrado a través de los años una contundencia y sólidas bases para la medida de un constructo
tan amplio y complejo como la personalidad.
139
Finalmente observamos en nuestro contexto una carencia de trabajos de investigación
relacionados a la estandarización de instrumentos de evaluación, creemos fundamental realizar
nuestra labor evaluativa con instrumentos que se ajusten a nuestra realidad; teniendo en cuenta que
las pruebas psicométricas son un acercamiento a la medición de constructos como la personalidad y
que de por sí, connotan cierto margen de error, es fundamental reducir al máximo las dificultades,
optimizando nuestros procedimientos técnicos y éticos que nos permitan alcanzar nuestros objetivos
profesionales con una mayor precisión y objetividad.
140