TEMA: ALCANZO LAS PROMESAS DE DIOS
TEXTO: HEBREOS 6: 13 Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro
mayor, juró por sí mismo, 14 diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré
grandemente. 15 Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.
INTRODUCCION: Este capítulo es una advertencia para los creyentes a que no se desanimen por
causa de la persecución contra ellos, sino que perseveren en esperar el cumplimiento de las
promesas de Dios. Para lograr esto necesitan dos cosas fe y paciencia.
Y el escritor de hebreos toma como ejemplo a Abraham, miremos que podemos aprender de este
ejemplo.
13
1. ABRAM RECIBIO UNA PROMESA DE DIOS. Porque cuando Dios hizo la promesa a
Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo.
Dios en Génesis 15 ratificó la promesa a Abrahán de un hijo.
Génesis 15: 1 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No
temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.
2
Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo
de mi casa es ese damasceno Eliezer? 3 Dijo también Abram: Mira qué, y he aquí que será mi
heredero un esclavo nacido en mi casa. 4 Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te
heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. 5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los
cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. 6 Y creyó a
Jehová, y le fue contado por justicia.
Después de estas: ¿Qué cosas? Del triunfo sobre Quedorlaomer y sus aliados Genesis 14.
Es posible que Abram temiera que volvieran sus enemigos buscando venganza.
Tal vez por eso Dios aparece a él en una visión, diciendo: “No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu
galardón será sobremanera grande.
La promesa de un galardón tan grande provoca una reacción en Abram que le hace preguntar a Dios:
Señor Jehová, ¿qué me darás, ando sin hijo? Abram sigue preguntando ¿Será mi heredero un esclavo
nacido en mi casa? Dios le respondió así: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te
heredará.
La fe debe tener una base, algo en qué apoyarse. Abraham la tenía en la promesa que Dios le
había dado. Nosotros en JESUCRISTO.
Hebreos 6: 18 Ahora bien, como Dios no miente, su promesa y su juramento no pueden cambiar.
ESTO NOS CONSUELA, porque nosotros queremos que Dios nos proteja, y confiamos en que él nos
dará lo prometido. 19 Esta confianza nos da plena seguridad; es como el ancla de un barco, que lo
mantiene firme y quieto en el mismo lugar. Y esta confianza nos la da Jesucristo, que traspasó la
cortina del templo de Dios en el cielo, y entró al lugar más sagrado. TLA
2 Corintios 1: 20 Y todas las promesas que Dios ha hecho se cumplen por medio de Jesucristo. Por
eso, cuando alabamos a Dios por medio de Jesucristo, decimos «Amén». TLA
2. ABRAM ESPERO CON PACIENCIA LA PROMESA. 15 Y habiendo esperado con paciencia.
La promesa que Dios le hizo Abraham es simplemente extraordinaria, no solo por la edad de
Abraham y Sara, sino también por el tiempo que tardaría en realizarse, 25 años.
Cuando estudiamos la vida de Abraham nos damos cuenta, que en medio de desaciertos e
inconvenientes aprendió a ser paciente. La paciencia no es perfecta al inicio y no es una característica
innata del ser humano, sino, una característica aprendida que Dios la va desarrollando a través de las
pruebas.
Santiago 1: 2 Hermanos míos, alégrense cuando tengan que enfrentar diversas dificultades.
3
Ustedes ya saben que así se pone a prueba su fe, y la constancia tiene una oportunidad para
desarrollarse. PDT
La paciencia no es solamente esperar, ni tampoco es esperar mucho y mucho menos esperar con
ansiedad. La paciencia es aceptar las circunstancias que Dios ha permitido en nuestras vidas y confiar
en su gracia inagotable.
A mucho de nosotros no nos gusta la idea de esperar. Por naturaleza somos impacientes.
Veamos qué nos dice la Palabra de Dios al respecto:
Lamentaciones 3: 25 El Señor es bueno con los que dependen de él, con aquellos que lo buscan.
26
Por eso es bueno esperar en silencio la salvación que proviene del Señor.
aprender de esta Palabra tan poderosa en este día:
Número uno, Bueno es Jehová para quienes esperan en Él.
Esperar confiadamente en hebreo es QAVAH y significa “mirar a Dios, unirse a Dios, estar atado o
ligado a Él”. La palabra QAVAH tiene que ver con nuestro espíritu mirando a Dios y uniéndose a Él.
Números dos, buscarle. Para muchos es más fácil mientras esperan en el Señor alejarse de su
presencia, ignorando que aquello que te hace fuerte durante ese tiempo es buscarle, estar en su
presencia día tras día sin importar cuánto tiempo pase hasta que el Señor responda.
Finalmente, esperar en silencio. Otra acepción del verbo esperar en hebreo es DUMIYAH.
Esta palabra implica acallar, estar en reposo, o esperar en silencio. Es decir debemos esperar en
silencio y no murmurar ni renegar contra Dios. Aprendamos de Job quien durante el tiempo de su
prueba nunca renegó de Dios, sino que siempre esperó en Él.
Puede llegar a ser bien difícil esperar en Dios, pero si te desesperas, ¿será que podrás ayudarle para
que te responda rápidamente? NO, para nada. Es por ello, que sin importar cuánto tiempo pase, Dios
cumplirá en Su tiempo que perfecto para recibir eso por lo cual has estado clamando.
3. ABRAM ALCANZO LA PROMESA. 15 alcanzó la promesa.
Abraham no fue perfectamente paciente, pero en su “imperfecta paciencia” y con la gracia de Dios
aprendió a ser paciente y alcanzó la promesa.