Carrera de velocidad
En el atletismo, la carrera de velocidad es una carrera a pie que tiene una distancia predeterminada
en 60, 100, 200 y 400 metros en pistas. Es frecuente también realizar carreras sobre 300 metros y
excepcionalmente se hacen carreras sobre otras distancias con otros sistemas de medición, como
por ejemplo yardas. Un atleta de carreras de velocidad se denomina velocista.
En este tipo de carreras, el atleta en la salida se encuentra semi incorporado, en unos apoyos fijados
a la pista denominados tacos, así los corredores traccionan empujando los pies contra los tacos de
salida, diseñados especialmente para sujetar al corredor colocados detrás de la línea de salida. Al
sonido del disparo del juez de salida el atleta se lanza a la pista y corre a la máxima velocidad hacia
la línea de meta, siendo fundamental una salida rápida.
Son pruebas que suelen disputarse en pista cubierta o pista al aire libre.
Se celebran en las olimpiadas cada 4 años.
La idea de carrera de velocidad, por lo tanto, alude a una competición que consagra a aquel que se
desplaza más rápido que el resto. Es decir, con mayor velocidad. Quien llega primero a la meta en
una carrera de velocidad lo hace antes que los demás competidores.
Bajo el concepto de carrera de velocidad se agrupa a diversas pruebas de atletismo que llevan a los
atletas a trata de correr lo más rápido que pueden. La carrera de velocidad más famosa es aquella
que implica recorrer una distancia de 100 metros. De todos modos, existen carreras de velocidad de
200, 400 y hasta 800 metros.
El salto de longitud o salto largo es una prueba actual del atletismo que consiste en recorrer la máxima
distancia posible en el plano horizontal a partir de un salto tras una carrera. Forma parte del programa
de atletismo en los Juegos Olímpicos en la categoría masculina y femenina desde su primera edición
celebrada en Atenas 1896. La categoría femenina de la prueba debutó en los Juegos celebrados
en Londres 1948. No obstante, esta prueba ya se realizaba en los Juegos Olímpicos en la Antigüedad, al
menos desde el año 708 a. C. incluida dentro de la prueba del pentatlón.
La carrera previa debe realizarse dentro de un área existente y que finaliza en una tabla de batida
que indica el punto límite para realizar el impulso. La caída tiene lugar sobre un foso de arena. La
distancia del salto se mide desde la tabla de batida hasta la marca más retrasada sobre la arena
hecha por cualquier parte del cuerpo del atleta. El indicador es una barra que se coloca antes de la
arena y a partir de ella se deberá saltar. Los competidores realizan tres saltos cada uno y los ocho
mejores pasan a la siguiente ronda de otros tres saltos. Siempre se tiene en cuenta el salto más
largo. Si hay un empate entre los dos atletas, ganará el que haya realizado el segundo salto más
largo.
La pista de aceleración no tiene una longitud concreta, pero suele medir aproximadamente unos 50
metros. La línea de salto está situada entre 1 y 3 metros antes del foso. A continuación de ésta se
colocará una tabla cubierta de plastilina o similar que permita la visibilidad de la prueba en el caso de
ser rebasada y/o pisada. El área de aterrizaje o foso es un banco de arena húmeda, de 3 m de ancho
y 10 metros de longitud (empezando a un metro como mínimo desde la línea de despegue). Los
competidores calzan zapatillas con suela de clavos para no resbalar en el momento de caer al suelo y
evitar lesionarse.
ATLETISMO
El atletismo es considerado el deporte organizado más
antiguo del mundo. Abarca numerosas disciplinas agrupadas
en carreras, saltos, lanzamientos y pruebas combinadas.
La palabra atletismo proviene de la palabra griega "atletes",
que se define como «aquella persona que compite en una
prueba determinada por un premio», dicha palabra griega
está relacionada con el vocablo alethos que es sinónimo de la
palabra «esfuerzo».
PROSODICO
Prosódico es un término cuya etimología nos lleva al latín
prosodĭcus, aunque los antecedentes más remotos se hallan en la
lengua griega. Se trata de un adjetivo que refiere a lo vinculado
con la prosodia (la rama de la gramática orientada a la
acentuación, la entonación y la pronunciación).
ELEMENTOS DEL PROSODICO
2-. ELEMENTOS PROSÓDICOS DE LA VOZ La PROSODIA es la parte de la Gramática que enseña
a pronunciar bien las palabras. Será entonces el estudio de los elementos que son propiedades de
unidades articulatorias superiores del habla.
Los elementos prosódicos son los siguientes:
EL ACENTO: El acento prosódico es la mayor intensidad con la
que se pronuncia una sílaba de cada palabra. Esta sílaba se llama
sílaba aguda. Este rasgo fónico permite distinguir una sílaba
respecto a las otras, creando un contraste entre sílabas tónicas y
átonas. Según el modo utilizando para poner en relieve una sílaba
determinada, el acento puede ser el resultado de una mayor
intensidad, de una mayor duración o de una mayor altura tonal.
VOLÚMEN O INTENSIDAD El volumen es la percepción sonora que el ser
humano tiene de la potencia de un determinado sonido. Como la intensidad
de un sonido se define como la cantidad de energía (potencia acústica) que
atraviesa por segundo una superficie, a mayor potencia, por tanto, mayor
volumen. Sin embargo, no hay que confundir volumen con sonoridad, que es
la percepción subjetiva de la intensidad. Hace referencia, por tanto, a la
fuerza y el volumen acentual. Lo fuerte o suave de su sonido. Se puede
clasificar básicamente en “piano”, “medio”, “forte”. Aunque hay ocho
clasificaciones que van de piano pianissimo a forte fortissimo.
LA ENTONACIÓN La entonación, como fenómeno lingüístico, está
relacionada básicamente con la percepción, a lo largo de un enunciado,
de los cambios de frecuencia de vibración de las cuerdas vocales. Esos
cambios crean la melodía del discurso. La entonación puede
considerarse el resultado de la integración de la melodía y el acento.
Acústicamente la entonación se representa mediante la curva melódica,
en la que confluyen los movimientos de la frecuencia fundamental
debidos al acento y a la melodía. Es por tanto la sensación perceptiva
que produce, fundamentalmente, las variaciones de tono a lo largo de un
enunciado. Las funciones de la entonación son gramaticales distintivas,
ya que esta señala la modalidad oracional.
EL RITMO El ritmo es un rasgo prosódico determinado por la
distribución de acentos y de pausas, así como por los fenómenos de
duración en general. En otras palabras el ritmo organiza temporalmente
las prominencias que participan en la estructuración prosódica de los
enunciados. Según la tradición, las lenguas han sido divididas en dos
grandes grupos: las lenguas de ritmo acentual y las lenguas de ritmo
silábico. Las primeras están caracterizadas por una tendencia a la
isocronía acentual, lo que permite suponer que los períodos que
contienen más número de sílabas tienden a ser realizados de manera
más rápida que los períodos que contienen menos sílabas,
produciéndose una compensación silábica.
VOLUMEN DE LA VOZ : La voz permite dar nombre al sonido que
se produce con la vibración de las cuerdas vocales al acercarse
entre sí como consecuencia del paso del aire a través de la laringe,
en su interior se encuentra las cuerdas vocales. Éstas cuerdas
vocales pueden tensarse o distenderse, lo que producirá una voz
grave o aguda. Es también el vehículo de la comunicación por
antonomasia. Con ella nos exteriorizamos.
EL TONO El tono musical de la voz representa, en el
oído, la percepción de la frecuencia acústica. Es la
mayor o menor altura de un sonido, que lo distingue de
cualquier otro. También para designarlo se puede utilizar
el término frecuencia. Según las sensaciones auditivas,
clasificamos las frecuencias de graves o agudas. Las
frecuencias bajas del aspecto audible (aperturas rítmicas
de la glotis lentas) nos dan la sensación de graves, son
sonidos que están a menos de 250 Hz.; a medida que la
frecuencia adquiere velocidad nos proporciona sensación de agudo, es decir, se compone de la gama
de sonidos de altas frecuencias. Generalmente los sonidos por encima de 5 kHz son considerados
agudos. Podemos decir, para una mayor comprensión, que los hombres tienen, en general, la voz
grave, y las mujeres la voz aguda.
PAUSAS Pueden ser silencios sonoros o silencios en el discurso.
Además de embellecer el habla, nos aportan dos cosas
fundamentales: la primera es que cada pausa supone una
descontracción muscular, ya que el aparato fonador vuelve, por un
momento, a la situación de reposo; es el momento también de
respirar; la segunda la encontramos en el interlocutor, al cual, si
hacemos pequeñas pausas, le damos tiempo para ir
comprendiendo el contenido de nuestro razonamiento en lugar de
avasallarlo. El control sobre la palabra nos permite, dominar la intensidad y adecuarla al ambiente o al
espacio.
MELODÍA Variaciones del tono en el tiempo. La melodía
es un elemento suprasegmental que se manifiesta en el
nivel del enunciado. Desde el punto de vista articulatorio,
la melodía se debe a las variaciones en la frecuencia de
abertura y cierre de los pliegues vocales que se producen
en la etapa de la producción del habla correspondiente a la
fonación. 9 El resultado acústico de los cambios en la
frecuencia de vibración de los pliegues vocales es la
variación de la frecuencia del fundamental en el tiempo. La
representación acústica de la melodía viene dada por la
evolución temporal de la frecuencia del fundamental. La
representación de la melodía se denomina curva melódica y puede obtenerse a partir de
herramientas de análisis acústico que detectan, mediante diversas técnicas, las variaciones de
frecuencia fundamental a lo largo del tiempo.
VELOCIDAD DE ELOCUCIÓN Número de elementos
fónicos (sonidos y pausas) que se pronuncian en una
unidad de tiempo determinada. Se expresa como el
número de segmentos, sílabas o palabras producidas por
unidad de tiempo (segundos o minutos). Puede ser
variable en un mismo locutor, ya que depende, entre otros
factores, de la relevancia informativa de los elementos que
configuran el discurso. La velocidad de elocución también
puede reflejar estados emotivos del hablante.
CLARIDAD DE LA VOZ
Claridad es un adjetivo que singifica nitidez. Por
ejemplo, una persona se comunica claramente
cuando expresa de un modo asertivo, sin dar
rodeos, cuál es su mensaje.
FLUIDEZ DE LA VOZ
fluidez es la capacidad de un discurso de
expresarse correctamente con cierta facilidad y
espontaneidad, tanto en su idioma materno
como en una segunda lengua; esto permite que
el hablante se desenvuelva de una manera
correcta.
TIEMPO DE HABLA: El tiempo de habla no ha
de ser escaso ni descompensado, tanto para el
cliente, como para el profesional, debe
repartirse al 50%. Es muy importante dejar al
cliente que se exprese sin agobiarle. Esto nos
ayudará a detectar sus necesidades
TIMBRE DE LA VOZ
Timbre (canto) El timbre del cantante es el espectro
específico de una voz, que consiste en el sonido básico y los
formantes vocales. El timbre vocal es producido a través de
la filtración de armónicos (afines frecuentes), cuando el
sonido inicial de la laringe pasa por el tracto vocal.