Energía renovable
Se denomina energía renovable a la energía que se obtiene de fuentes naturales
virtualmente inagotables, ya sea por la inmensa cantidad de energía que contienen, o
porque son capaces de regenerarse por medios naturales.
Energía alternativa:
Un concepto similar, pero no idéntico, es el de las energías alternativas: una energía
alternativa o más precisamente una fuente de energía alternativa es aquella que puede
suplir a las energías o fuentes energéticas convencionales, ya sea por su menor efecto
contaminante, o fundamentalmente por su posibilidad de renovación.
El consumo de energía es uno de los grandes medidores del progreso y bienestar de una
sociedad. El concepto de crisis energética aparece cuando las fuentes de energía de las
que se abastece la sociedad se agotan o se encarecen drásticamente. Un modelo
económico como el actual, cuyo funcionamiento depende de un continuo crecimiento,
exige también una demanda igualmente creciente de energía. Puesto que las fuentes de
energía fósil y nuclear son finitas, es inevitable que en un determinado momento la
demanda no pueda ser abastecida y todo el sistema colapse, salvo que se descubran y
desarrollen otros nuevos métodos para obtener energía: éstas serían las energías
alternativas.
Por otra parte, el empleo de las fuentes de energía actuales tales como el petróleo, gas
natural o carbón acarrea consigo problemas como la progresiva contaminación, o el
aumento de los gases invernadero.
Clasificación:
Las fuentes renovables de energía pueden dividirse en dos categorías: no
contaminantes o limpias y contaminantes. Entre las primeras:
La llegada de masas de agua dulce a masas de agua salada: energía azul.
El viento: energía eólica.
El calor de la Tierra: energía geotérmica.
Los ríos y corrientes de agua dulce: energía hidráulica o hidroeléctrica.
Los mares y océanos: energía mareomotriz.
El Sol: energía solar.
Las olas: energía undimotriz.
Las fuentes de energía:
Las fuentes de energía se pueden dividir en dos grandes subgrupos: permanentes
(renovables) y temporales (no renovables).
No renovables:
Los combustibles fósiles son recursos no renovables, cuyas reservas son limitadas y
se agotan con el uso. En algún momento se acabarán, y serán necesarios millones de
años para contar nuevamente con ellos. Las principales son los combustibles fósiles
(el petróleo, el gas natural y el carbón) y, en cierto modo, la energía nuclear.
Energía fósil:
Los combustibles fósiles se pueden utilizar en forma sólida (carbón), líquida (petróleo)
o gaseosa (gas natural). Son acumulaciones de seres vivos que vivieron hace millones
de años y que se han fosilizado formando carbón o hidrocarburos. En el caso del
carbón se trata de bosques de zonas pantanosas, y en el caso del petróleo y el gas
natural de grandes masas de plantón marino acumuladas en el fondo del mar. En
ambos casos la materia orgánica se descompuso parcialmente por falta de oxígeno y
acción de la temperatura, la presión y determinadas bacterias de forma que quedaron
almacenadas moléculas con enlaces de alta energía.
La energía más utilizada en el mundo es la energía fósil. Si se considera todo lo que
está en juego, es de suma importancia medir con exactitud las reservas de
combustibles fósiles del planeta. Se distinguen las “reservas identificadas” aunque no
estén explotadas, y las “reservas probables”, que se podrían descubrir con las
tecnologías futuras. Según los cálculos, el planeta puede suministrar energía durante
40 años más (si solo se utiliza el petróleo) y más de 200 (si se sigue utilizando el
carbón). Hay alternativas actualmente en estudio: la energía de fusión nuclear —no
renovable, pero con reservas inmensas de combustible—, las energías renovables o
las pilas de hidrógeno.
Energía eólica
La energía eólica se ha convertido en una fuente de generación de electricidad clave
para el cambio del modelo energético, más limpio y sostenible. La mejora de la
tecnología permite que algunos campos eólicos produzcan energía eléctrica tan barata
como lo hace el carbón o las centrales atómicas. Sin duda, estamos ante una fuente
de energía con sus ventajas y sus desventajas, pero las primeras ganan por goleada.
¿Qué es la energía eólica?
La energía eólica es la energía que se obtiene del viento. Se trata de un tipo de
energía cinética producida por el efecto de las corrientes de aire. Esta energía la
podemos convertir en electricidad a través de un generador eléctrico. Es una energía
renovable, limpia, que no contamina y que ayuda a reemplazar la energía producida a
través de los combustibles fósiles.
El mayor productor de energía eólica del mundo es Estados Unidos, seguido de
Alemania, China, India y España. En América Latina el mayor productor es Brasil. En
España, la energía eólica abasteció de electricidad al equivalente a 12 millones de
hogares, esto es un 18% de las necesidades del país.
Cómo funciona la energía eólica?
La energía eólica se obtiene al convertir el movimiento de las palas de un
aerogenerador en energía eléctrica. Un aerogenerador es un generador eléctrico
movido por una turbina accionada por el viento, sus predecesores son los molinos de
viento.
Un aerogenerador lo conforman la torre; un sistema de orientación ubicado al final de
la torre, en su extremo superior; un armario de acoplamiento a la red eléctrica pegado
a la base de la torre; una góndola que es el armazón que cobija los componentes
mecánicos del molino y que sirve de base a las palas; un eje y mando del rotor por
delante de las palas; y dentro de la góndola, un freno, un multiplicador, el generador y
el sistema de regulación eléctrica.
Turbina Eólica
Las palas están conectadas al rotor, a su vez conectado al eje (colocado en el polo),
que envía la energía de rotación al generador eléctrico. Este generador utiliza imanes
para producir voltaje eléctrico y, por tanto, energía eléctrica.
Los parques eólicos evacuan la electricidad producida desde su centro de
transformación mediante una línea eléctrica hasta una subestación de distribución, a la
que se le suministra la energía producida, que ésta hace llegar hasta el usuario final.
Ventajas de la energía eólica
Es una fuente de energía inagotable
Es una fuente de energía renovable. El viento es una fuente abundante e inagotable,
lo que significa que siempre se puede contar con la fuente original que produce la
energía. Lo que hace que no tenga fecha de caducidad. Además, está disponible en
muchos lugares del mundo.
Ocupa poco espacio
Para producir y acumular la misma cantidad de energía eléctrica, un campo eólico
necesita menos terreno que un campo de energía fotovoltaica.
Además., es reversible, lo que significa que el área ocupada por el parque puede
restaurarse fácilmente para renovar el territorio preexistente.
No contamina
La energía eólica es una fuente de energía más limpia después de la energía solar.
Esto es así porque durante su proceso de generación no lleva implícito un proceso de
combustión. Así, no produce gases tóxicos, ni residuos sólidos alguno. Para hacernos
una idea. Un aerogenerador alcanza una capacidad de energía similar a la de 1.000
Kg de petróleo.
Además, las propias turbinas tienen un ciclo de vida muy largo antes de ser retiradas
para su eliminación.
Bajo costo
Los costes de las turbinas eléctricas eólicas y el mantenimiento de la turbina son
relativamente bajos. El coste por kW producido es bastante bajo en las áreas muy
ventosas. En algunos casos, el coste de producción es el mismo que el del carbón, e
incluso la energía nuclear.
Es compatible con otras actividades
La actividad agrícola y ganadera convive armoniosamente con la actividad de un
parque eólico. Esto hace que no tenga un impacto negativo en la economía local,
permite que las instalaciones no interrumpan el desarrollo de su actividad tradicional al
mismo tiempo que genera una nueva fuente de riqueza.
Inconvenientes de la energía eólica
El viento no está garantizado
El viento es relativamente impredecible por lo que no siempre se cumplen las
previsiones de producción, especialmente en unidades temporales pequeñas. Para
minimizar los riesgos las inversiones en este tipo de instalaciones son siempre a largo
plazo, con lo que el cálculo del retorno de éstas es más seguro. Se entiende mejor
este inconveniente con un dato: los aerogeneradores sólo funcionan correctamente
con ráfagas de viento entre los 10 y los 40 Km/h. A velocidades menores la energía no
resulta rentable y a mayores supone un riesgo físico para la estructura.
Energía no almacenable
Se trata de energía que no se puede almacenar, sino que debe ser consumida de
manera inmediata cuando se produce. Eso hace que no pueda ofrecer una alternativa
completa al uso de otros tipos de energía.
Impacto en el paisaje
Los grandes parques eólicos tienen un fuerte impacto paisajístico y son visibles desde
largas distancias. La altura promedio de las torres/turbinas oscila entre os 50 y los 80
metros, con palas giratorias que se elevan otros 40 metros. El impacto estético en el
paisaje a veces genera malestar en la población local.
Afectan a las aves
Los parques eólicos pueden tener un impacto negativo a la avifauna, especialmente
entre las aves rapaces nocturnas. El impacto en la avifauna se debe a que las palas
giratorias pueden moverse a una velocidad de hasta 70 Km/h. Las aves no son
capaces de reconocer visualmente las cuchillas a esta velocidad, chocando con ellas
fatalmente.
Biomasa
La biomasa es la unidad de materia acumulada en un individuo, un nivel trófico, una
población o un ecosistema.
La primera acepción se utiliza habitualmente en Ecología. La segunda acepción, más
restringida, se refiere a la biomasa «útil» en términos energéticos formales: las plantas
transforman la energía radiante del Sol en energía química a través de la fotosíntesis, y
parte de esa energía química queda almacenada en forma de materia orgánica; la
energía química de la biomasa puede recuperarse quemándola directamente o
transformándola en combustible.
Clasificación
La biomasa, como recurso energético, puede clasificarse en biomasa natural, residual
y los cultivos energéticos.
La biomasa natural es la que se produce en la naturaleza sin intervención humana.
Por ejemplo, la caída natural de ramas de los árboles (poda natural) en los bosques.
La biomasa residual es el subproducto o residuo generado en las actividades agrícolas
(poda, rastrojos, etc.), silvícolas y ganaderas, así como residuos de la industria
agroalimentaria (alpechines, bagazos, cáscaras, vinazas, etc.) y en la industria de
transformación de la madera (aserraderos, fábricas de papel, muebles, etc.), así como
residuos de depuradoras y el reciclado de aceites.
Los cultivos energéticos son aquellos que están destinados a la producción de
biocombustibles. Además de los cultivos existentes para la industria alimentaria
(cereales y remolacha para producción de bioetanol y oleaginosas para producción
de biodiesel), existen otros cultivos como los lignocelulósicos forestales y herbáceos y
cosechas.
Energía solar
La energía solar es una energía renovable, obtenida a partir del aprovechamiento de
la radiación electromagnética procedente del Sol. La radiación solar que alcanza
la Tierra ha sido aprovechada por el ser humano desde la antigüedad, mediante
diferentes tecnologías que han ido evolucionando. Hoy en día, el calor y la luz del Sol
puede aprovecharse por medio de diversos captadores como células
fotoeléctricas, heliostatos o colectores solares, pudiendo transformarse en energía
eléctrica o térmica. Es una de las llamadas energías renovables o energías limpias, que
podrían ayudar a resolver algunos de los actuales problemas más urgentes que
afrontan los seres vivos.
Las diferentes tecnologías solares se pueden clasificar en pasivas o activas según
como capturan, convierten y distribuyen la energía solar. Las tecnologías activas
incluyen el uso de paneles fotovoltaicos y colectores solares térmicos para recolectar la
energía. Entre las técnicas pasivas, se encuentran diferentes técnicas enmarcadas en
la arquitectura bioclimática: la orientación de los edificios al Sol, la selección de
materiales con una masa térmica favorable o que tengan propiedades para la
dispersión de luz, así como el diseño de espacios mediante ventilación natural.
La energía proviene del sol
La Tierra recibe 174 petavatios de radiación solar entrante (insolación) desde la capa
más alta de la atmósfera. Aproximadamente el 30 % regresa al espacio, mientras que
las nubes, los océanos y las masas terrestres absorben la restante. El espectro
electromagnético de la luz solar en la superficie terrestre lo ocupa principalmente la luz
visible y los rangos de infrarrojos con una pequeña parte de radiación ultravioleta.
La potencia de la radiación varía según el momento del día, las condiciones
atmosféricas que la amortiguan y la latitud. En condiciones de radiación aceptables, la
potencia equivale aproximadamente a 1000 W/m² en la superficie terrestre. Esta
potencia se denomina irradiación. Nótese que en términos globales prácticamente toda
la radiación recibida es reemitida al espacio (de lo contrario se produciría un
calentamiento abrupto). Sin embargo, existe una diferencia notable entre la radiación
recibida y la emitida.
La radiación es aprovechable en sus componentes directos y difusos, o en la suma de
ambos. La radiación directa es la que llega directamente del foco solar, sin reflexiones
o refracciones intermedias. La bóveda celeste diurna emite la radiación difusa debido a
los múltiples fenómenos de reflexión y refracción solar en la atmósfera, en las nubes y
el resto de elementos atmosféricos y terrestres. La radiación directa puede reflejarse y
concentrarse para su utilización, mientras que no es posible concentrar la luz difusa
que proviene de todas las direcciones.
Tecnología y sus usos de la energía solar
Clasificación por tecnologías y su correspondiente uso más general:
Energía solar activa: para uso de baja temperatura (entre 35 °C y 60 °C), se utiliza en
casas; de media temperatura, alcanza los 300 °C; y de alta temperatura, llega a
alcanzar los 2000 °C. Esta última, se consigue al incidir los rayos solares en espejos,
que van dirigidos a un reflector que lleva a los rayos a un punto concreto. También
puede ser por centrales de torre y por espejos parabólicos.
Energía solar pasiva: Aprovecha el calor del sol sin necesidad de mecanismos o
sistemas mecánicos.
Energía solar térmica: Es usada para producir agua caliente de baja temperatura para
uso sanitario y calefacción.
Energía solar fotovoltaica: Es usada para producir electricidad mediante placas de
semiconductores que se alteran con la radiación solar.
Energía termosolar de concentración: Es usada para producir electricidad con un ciclo
termodinámico convencional a partir de un fluido calentado a alta temperatura (aceite
térmico).
Energía solar híbrida: Combina la energía solar con otra energía. Según la energía con
la que se combine es una hibridación:
Renovable: biomasa, energía eólica.
No renovable: Combustible fósil.
Energía eólico solar: Funciona con el aire calentado por el sol, que sube por una
chimenea donde están los generadores.
La energía nuclear
La energía nuclear es la energía contenida en el núcleo de un átomo. Los átomos son
las partículas más pequeñas en que se puede dividirse un elemento químico
manteniendo sus propiedades. En el núcleo de cada átomo hay dos tipos de partículas
(neutrones y protones) que se mantienen unidas. La energía nuclear es la energía que
mantiene unidos neutrones y protones.
La energía nuclear se puede utilizar para producir electricidad. Pero primero la energía
debe ser liberada. Ésta energía se puede obtener de dos formas: fusión nuclear y
fisión nuclear. En la fusión nuclear, la energía se libera cuando los núcleos de los
átomos se combinan o se fusionan entre sí para formar un núcleo más grande. Así es
como el sol produce energía. En la fisión nuclear, los núcleos se separan para
formar núcleos más pequeños, liberando energía. Las centrales nucleares utilizan la
fisión nuclear para producir electricidad.
Cuando se produce una de estas dos reacciones nucleares (la fisión nuclear o la
fusión nuclear) los átomos experimentan una ligera pérdida de masa. Esta masa que
se pierde se convierte en una gran cantidad de energía calorífica y de radiación, como
descubrió Albert Einstein con su famosa ecuación E=mc². La energía calorífica
producida se utiliza para producir vapor y generar electricidad. Aunque la producción
de energía eléctrica es la utilidad más habitual que se le da a la energía nuclear,
también se puede aplicar en muchos otros sectores, como en aplicaciones médicas o
medioambientales.
Tipos de instalaciones nucleares Se consideran instalaciones nucleares:
a) Las centrales nucleares, es decir, instalaciones fijas cuya función principal es la
producción de energía mediante un reactor nuclear.
b) Los reactores nucleares, son las estructuras que permiten la disposición del
combustible nuclear de tal modo que dentro de ellos pueda tener lugar un proceso
automantenido de fisión nuclear, sin necesidad de una fuente adicional de neutrones.
c) Las fábricas que utilizan sustancias nucleares para producir combustibles nucleares
u otras fábricas de tratamiento de sustancias nucleares, como las instalaciones de
tratamiento o reprocesado de combustibles nucleares irradiados.
d) Las instalaciones de almacenamiento de sustancias nucleares, excepto los lugares
en que dichas sustancias se almacenen incidentalmente durante su transporte.
e) Los dispositivos e instalaciones que utilicen reacciones nucleares de fusión o fisión
para producir energía o con vistas a la producción o desarrollo de nuevas fuentes
energéticas.
El Ministerio de Industria puede determinar si se considera como una sola instalación
nuclear a varias instalaciones nucleares de un solo explotador que estén emplazadas
en el mismo lugar.
VOCAVULARIO
PALABRA DEFINICION TRADUCCION
Suplir
mareomotriz
undimotriz
aerogenerador
Góndola
armazón
Caducidad
Preexistente
ventosas
Avifauna
Rapaces
Trófico
Poda
Silvícolas
Vinazas
Alpechines
Oleaginosas
Lingnocelulòsicos
Forestales
Herbáceos