PRUEBA DE GRIFKA
Esta prueba se utiliza para evaluar una posible afectación por pie plano.
Posición del paciente
En decúbito dorsal, con los brazos a lo largo del cuerpo y las rodillas extendidas.
Posición del terapeuta
De pie, en el lado a valorar en finta adelante a la altura de los tobillos del paciente en dirección
craneal. Con la mano inferior toma contacto abrazando los dedos del pie del mismo lado, de tal
forma que aborde el pie internamente, con el pulgar sobre el dorso de los dedos del pie y el resto
de dedos reposando en la planta del pie. La otra mano abarca el calcáneo del mismo lado tomando
un contacto en su parte posterior.
Ejecución del test
El terapeuta induce a través de los dedos del pie una flexión dorsal de los metatarsianos.
Seguidamente, realiza una compresión longitudinal de los mismos hacia el talón.
Interpretación del test
Si se genera un cuadro álgico en la cabeza de los metatarsianos cuando el terapeuta lleva a cabo
la compresión, se puede pensar en una posible afectación como consecuencia de un pie plano. En
este caso se dice que la prueba es positiva.
Esta compresión genera un estrés de la cabeza de los metatarsianos que en los pies planos produce
sintomatología dolorosa.
SIGNO DE STRUNSKY
Esta prueba se utiliza para valorar una posible afectación de los huesos metatarsianos.
Posición del paciente
En decúbito dorsal, con los pies por fuera del borde inferior de la camilla, las rodillas
extendidas y los brazos a lo largo del cuerpo.
Posición del terapeuta
De pie, en el borde inferior de la camilla en finta doble orientado hacia el paciente en
dirección craneal. Toma contacto sobre el primer dedo de cada pie abarcándolos con las
manos, de forma que la yema de los pulgares del terapeuta estén en contacto con la cara
dorsal del primer dedo de los pies del paciente y el borde medial del segundo dedo se
sitúe sobre la cabeza del primer metatarsiano por
su cara plantar. Así, tiene el primer dedo de cada pie del paciente sujeto a modo de pinza.
Ejecución del test
El terapeuta lleva a cabo una tracción de los dedos del pie en dirección caudal, de tal
forma que los conduce hacia flexión plantar.
Interpretación del test
Si se genera un cuadro álgico sobre la cabeza de los metatarsianos cuando el terapeuta
lleva a cabo la acción, se puede pensar en una posible afectación de los mismos.
El gesto realizado aumenta la presión articular de la cabeza de los huesos metatarsianos.
Previa a la realización de la prueba, el terapeuta puede aumentar la presión sobre ellos
palpándolos y comprimiéndolos buscando igualmente signos de dolor.
SIGNO DE HOFFA
Esta prueba se utiliza para valorar una posible afectación a nivel del tendón de Aquiles.
Posición del paciente
En decúbito ventral, con los pies sobresaliendo por el borde inferior de la camilla y
los brazos colocados a lo largo del cuerpo.
Posición del terapeuta
De pie, en el borde inferior de la camilla en finta doble en dirección craneal.
Ejecución del test
El terapeuta contacta con la yema de los dedos sobre la cara plantar del antepié de ambos
miembros inferiores y lleva a cabo un movimiento de flexión dorsal forzada de los
mismos.
Interpretación del test
Si al llevar a cabo la flexión dorsal, el terapeuta percibe que un pie presenta menos grados
de movilidad que el otro, se puede pensar en una posible afectación a nivel del tendón de
Aquiles. En este caso se dice que la prueba es positiva.
El hecho de perder amplitud de movimiento y elasticidad del tendón suele relacionarse
con procesos tendinosos crónicos.
Tras un resultado positivo en esta prueba, el terapeuta puede pedirle al paciente que ande
por la sala apoyándose en las cabezas de los metatarsianos. Este hecho es imposible de
realizar en caso de rotura del tendón de Aquiles.
PRUEBA DE PERCUSIÓN DEL TENDÓN DE AQUILES
Esta prueba se utiliza para valorar una posible afectación por rotura a nivel del tendón
de Aquiles.
Posición del paciente
En decúbito ventral, con los brazos a lo largo del cuerpo y el miembro inferior a valorar
en flexión de rodilla de 90°, de tal forma que la planta del pie homolateral quede orientada
hacia el techo.
Posición del terapeuta
De pie, en el lado a valorar en finta doble a la altura del tobillo del mismo lado. Con la
mano caudal toma contacto sobre el empeine del pie del mismo lado.
Ejecución del test
Con un martillo de reflejos, el terapeuta realiza pequeñas percusiones sobre el tendón
de Aquiles en un punto cercano a su inserción en el hueso calcáneo.
Interpretación del test
Si durante la realización de la maniobra se genera un cuadro álgico a nivel del tendón y/o
el terapeuta percibe una disminución o abolición del reflejo aquíleo, se puede pensar en
una posible afectación por rotura del tendón de Aquiles. En este caso se dice que la prueba
es positiva.
El terapeuta ha de realizar un diagnóstico diferencial para poder especificar si esa
abolición del reflejo aquíleo se debe a una afectación tendinosa o neurológica.
SIGNO DE TINEL
Esta prueba se utiliza para valorar una posible afectación por atrapamiento nervioso a
nivel del túnel tarsiano.
Posición del paciente
En decúbito ventral, con los brazos a lo largo del cuerpo y el miembro del lado a valorar
en flexión de 90° de rodilla, de forma que la planta del pie homolateral se encuentre
orientada hacia el techo.
La prueba también se puede realizar en decúbito dorsal con las piernas extendidas.
Posición del terapeuta
De pie, en el lado a valorar a la altura del tobillo en finta doble orientado hacia el paciente.
Toma contacto con la mano inferior abarcando el tercio media de la tibia homolateral.
Ejecución del test
El terapeuta, ayudado por un martillo de reflejos o con la yema del dedo corazón de la
mano superior, golpea suavemente la parte posterior del maléolo tibial del lado a valorar.
Interpretación del test
Si tras las percusiones se genera en el paciente sintomatología álgica acompañada de
parestesias a lo largo de la región plantar, se puede pensar en una posible afectación por
atrapamiento del nervio tibial posterior a su paso por el túnel tarsiano. En este caso se
dice que la prueba es positiva.
Este atrapamiento se puede deber a una afectación de la estática tarsiana que genere
tracción neural o por afectación inflamatoria del túnel tarsiano.
Este tipo de afectaciones suelen ir acompañadas de alteraciones de la sensibilidad plantar
y porción interna del pie.