La Espiritualidad en AA
La Espiritualidad en AA
es la de que es una
organización religiosa. Los nuevos y posibles miembros, en particular, al verse enfrentados con el
énfasis que A.A. da a la recuperación del alcoholismo por medios espirituales, suelen traducir
"espiritual" por "religioso" y por eso se alejan de las reuniones para así evitar lo que a ellos les
parece un sistema de creencias nuevo y atemorizante. Dadas las referencias a Dios y un "Poder
Superior" que aparecen en los Doce Pasos de A.A. y en toda la amplia variedad de literatura de
A.A., no es de extrañar que la gente al principio considere que el programa sea religioso. Ya que los
grupos de A.A, a menudo alquilan espacio en iglesias, el asistir a una reunión de A.A. en el sótano
de una iglesia puede reforzar esa impresión y el oír a los miembros rezar una oración al final de la
reunión puede darle aún más crédito.
No obstante, desde los mismos comienzos los miembros pioneros de A.A. se dieron cuenta de que
su único objetivo era el de ayudar a los alcohólicos a lograr la sobriedad – no de convertirlos a
ninguna religión, e hicieron todo lo posible para asegurar que todos los que sufrían del alcoholismo
pudieran contar con la — ayuda de A.A. fuera cual fuera su raza, religión o circunstancias
económicas o políticas. Como queda expresado en el Preámbulo de A.A., una definición sucinta
de A.A. que se suele leer en voz alta al comienzo de las reuniones de A.A.: "El único requisito para
ser miembro de A.A. es el deseo de dejar la bebida".
Además, las dos últimas frases del preámbulo ponen bien en claro que A.A. no está afiliada a
ninguna religión: "A.A. no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o
institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa.
Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el
estado de sobriedad."
Vamos por innumerables caminos Miembros de muchas religiones diferentes han abrazado
Alcohólicos Anónimos y a lo largo de los años se ha demostrado claramente que en su búsqueda de
la sobriedad y del despertar espiritual descrito en el Paso Doce de la Comunidad, los A.A. van por
innumerables caminos. A la hora de tratar el tema de Dios o de un Poder Superior, la mayoría
de los miembros evitan este posible escollo simplemente diciéndoles a los recién llegados que
tienen perfecta libertad de encontrar o elegir uno. No es necesario creer en ninguna idea particular
de Dios y, como dijo Bill W., "No tenemos ningún deseo de convencer a nadie de que hay una sola
manera de adquirir la fe. Todos nosotros, sea cual sea nuestra raza, credo o color, somos los hijos
de un Creador vivo con quien podemos formar una relación en términos sencillos y entendibles
en cuanto estemos dispuestos y lo suficientemente sinceros para intentar hacerlo… No es asunto
nuestro la afiliación religiosa que tengan nuestros miembros individualmente.
Ésta debe ser una cuestión personal que cada cual resuelve por sí mismo a la luz de asociaciones
pasadas y elección actual." Para recalcar la variedad de búsquedas y experiencias espirituales de
los miembros de A.A., se publicó en 1973 el librillo Llegamos a creer, una colección de diversas
experiencias espirituales de una amplia variedad de miembros, desde seguidores de diversas
religiones tradicionales hasta ateos y agnósticos, y todos los de entremedias, que encontraron una
duradera sobriedad en A.A. Manteniendo la puerta abierta Los pioneros de A.A. no tardaron mucho
en darse cuenta de que la religión era un elemento que podría desgarrarlos y al reconocer la deuda
que muchos de ellos tenían con las religiones del mundo, no quisieran presentar el programa en
términos religiosos. Aunque gran parte de los primeros miembros de A.A. provenían de la clase
media, predominantemente blanca y practicante, de la época, había unos cuantos ateos y
agnósticos cuya resistencia a la religión contribuyó a dirigir la conciencia colectiva de la incipiente
comunidad hacia la inclusión y así evitar toda perspectiva religiosa específica. Bill W., cofundador
de A.A., al narrar la historia del desarrollo del texto principal de A.A. , Alcohólicos Anónimos, dijo:
"Cuando estábamos planeando la redacción del Libro Grande, a algunos miembros les parecía que
el texto debería ser cristiano en el sentido doctrinal. Otros no tenían ningún inconveniente en
emplear la palabra `Dios', pero no querían entrar en cuestiones de doctrina.
Espiritualidad, sí. Religión, no. Y había otros que querían un libro psicológico, para así atraer al
alcohólico. Una vez adentro, podría tomar o dejar a Dios según le pareciera. "Al resto de nosotros,
esto nos pareció escandaloso; pero afortunadamente, consideramos lo que ellos tenían que decir.
La conciencia de nuestro grupo estaba así trabajando para construir el libro más aceptable y
efectivo posible. "Cada voz desempeñaba su debido papel. Nuestros ateos y agnósticos hicieron la
puerta más ancha para que todos los que sufren pudieran pasar, sean cuales sean sus creencias o
falta de creencias." `He hecho bastante progreso' "Desde que di mi primer paso en el programa,"
escribe un miembro de A.A. de Muscatine, Iowa, en el AA Grapevine, la revista mensual de A.A.,
mantenida por la Comunidad, "he hecho bastante progreso en conocer a un Poder Superior y en
creer… Era como cualquier otro ateo o agnóstico que había tenido ciertas experiencias de la religión
y no quería saber nada de Dios. ¿Cómo podría existir un Dios si había tanto odio y destrucción en el
mundo? Esas dudas las tenía en mente muchos años. Durante 15 años me opuse a todos los
valores y toda la moralidad que me habían enseñado. La religión, la iglesia y Dios no formaron
parte de mi vida. Había ocasiones en las que me sentía abrumado por la vergüenza y culpabilidad y
me arrepentía, esperando `la salvación', sólo para recaer nuevamente. Cuando entré en el
programa de A.A. No creía en absoluto en ningún aspecto religioso o espiritual de Dios, y pensaba
que no había nada que me hiciera cambiar de idea. Pero hubo un cambio cuando me enteré de la
diferencia entre religión y espiritualidad. "Llegué a darme cuenta de que ser religioso era
comprometerse a Interno 2009 practicar una creencia y ser espiritual era vivir activamente la vida
por
medio de una fuerza que da vida — Dios. ¡Qué concepto! ¿Pero quién es Dios? Creo que es
cualquier poder superior a mí mismo al que he llegado a conocer como mío propio, según yo lo
concibo…. Puedo llamar a este poder como yo quiera — puede ser Dios, Allah, Poder Superior,
Inteligencia Creadora o fuerza del bien. Puedo escoger cualquier cosa para ser ese Poder Superior
—un grupo base, la electricidad, el océano— siempre que sea según yo lo concibo, una fuerza
personal que da vida para ayudarme a vivir la vida en sus propios términos, un día a la vez. No hay
camino correcto o equivocado a la espiritualidad.
Es el que escoja cada persona. "He aprendido mucho acerca de tener espiritualidad en mi vida. He
aprendido a aceptar a la gente, a confiar en los demás, aceptar la responsabilidad por mi propia
actitud y comportamiento, vivir hoy día…. No practico una creencia religiosa específica ni asisto a
una iglesia.
De hecho, hace mucho tiempo que no he estado en un santuario. Pero trato de seguir y practicar
los principios del programa de A.A., que conducen a la espiritualidad. Por medio de esto, creo que
mi Poder Superior vive dentro y por medio de mí, y es mi santuario." `Dios como nosotros Lo
concebimos'
"La frase `Dios como nosotros Lo concebimos' es tal vez la expresión más importante que se
encuentra en el vocabulario de A.A. Estas cinco significativas palabras tienen un alcance tal que en
ellas se puede incluir todo tipo y grado de fe, junto con la seguridad absoluta de que cada uno de
nosotros puede escoger la suya propia. De apenas menos valor para nosotros son las expresiones
complementarias — `un poder superior' y `un poder superior a nosotros mismos.' Para todos los
que rechazan la idea de un dios o que ponen seriamente en duda la existencia de una deidad, estas
palabras enmarcan una puerta abierta por cuyo umbral el incrédulo puede dar fácilmente su primer
paso hacia una realidad hasta ahora desconocida para él — el reino de la fe." La gente que tiene
otras tradiciones se hace eco de esta percepción. "Alcohólicos Anónimos no es una religión ni
puede ocupar el lugar de una religión," dice el rabino Abraham J. Twerski en "Espiritualidad,
oración, los Doce Pasos y el judaísmo." El resto de este ensayo presenta las enseñanzas judías que
concuerdan con cada uno de los Doce Pasos.
El Dr. Samuel Shoemaker, que era el párroco innovador y enérgico de la Iglesia del Calvario de
Nueva York, dijo: "Los Doce Pasos son uno de los más grandes resúmenes y colecciones orgánicas
de verdad espiritual conocidos en la historia. Casi tienen una relevancia universal." En apoyo de
esta idea, Bill W. contó una historia en Alcohólicos Anónimos llega a su mayoría de edad (página
81), acerca de una carta que se había recibido en la Oficina de Servicios Generales de A.A.: "Un
ministro presbiteriano de Thailandia escribió, `Llevamos los Doce Pasos de A.A. al mayor
monasterio budista de esta provincia, y el monje director dijo, "Estos Pasos están muy bien. Para
nosotros los budistas hubiera sido algo más aceptable si hubieran incluido la palabra `bien' en lugar
de `Dios.' Sin embargo, ustedes dicen que es Dios como cada uno Lo concibe, y eso sin duda
incluye el bien. Sí, con toda seguridad los Doce Pasos de A.A. serán aceptados por los budistas de
aquí." Nuestros amigos nos recomiendan A lo largo de los años, A.A. ha tenido muchos amigos en
el campo de la religión, así como en el campo de la medicina, la psiquiatría y los negocios. Entre
esos amigo se contaba el Dr. Harry Emerson Fosdick, pastor de la Iglesia Riverside de Nueva York,
un hombre cuya fotografía apareció en la portada de la revista Time en octubre de 1930.
En el libro Alcohólicos Anónimos llega a su mayoría de edad (página 324), el Dr. Fosdick dijo acerca
de A.A.: "Las reuniones de A.A. son el único lugar, que yo sepa, donde los católicos, los judíos,
protestantes e incluso los agnósticos se reúnen armoniosamente… . No hablan de teología. Muchos
de ellos dicen que no saben nada de ese tema. Lo que sí saben es que en su absoluta impotencia
fueron presentados a un Poder, superior a ellos mismos, en quien encontraron un poderoso recurso
que hizo posible una victoria que antes parecía increíble. He escuchado muchos argumentos cultos
acerca de Dios, pero para tener una buena prueba de la existencia de Dios, de Su poder
personalmente apropiado y de Su realidad indudablemente aceptada, denme una buena reunión de
A.A."
La junta elige a un nuevo presidente En abril de 2009, el reverendísimo Ward Ewing, D.D., decano
y presidente del Seminario Teológico General de la ciudad de Nueva York fue elegido presidente de
la Junta de Servicios Generales de A.A. Es una de las siete personas no alcohólicas de diferente
experiencia profesional que sirven en la Junta de Servicios Generales. Los otros 14 miembros son
alcohólicos y miembros de Alcohólicos Anónimos.
Ward dice que no aporta fidelidad específica a una determinada religión en su nuevo puesto de
A.A., y "reconoce que el alcoholismo y la recuperación son cuestiones de vida y muerte y me siento
cómodo con la diversidad de conceptos de Dios que tenemos en la Comunidad. Me siento
entusiasmado por servir a la Comunidad en su totalidad y mantenerme enfocado en la misión
fundamental de Alcohólicos Anónimos."