SEÑOR
JUEZ LABORAL DEL CIRCUITO DE MONTERIA (REPARTO)
E. S. D.
REFERENCIA: DEMANDA ORDINARIA LABORAL
DEMANDANTE: MARÍA CECILIA DELGADO GONZÁLEZ
APODERADO: ALEXANDER MORENO CARDENAS
DEMANDADO: JORGE GÓMEZ REDONDO
ALEXANDER MORENO CARDENAS, mayor de edad, domiciliado en esta ciudad,
identificado con cédula de ciudadanía N°[Link] de Sincelejo y portador de
tarjeta profesional N° 260486 del Consejo Superior de la Judicatura, obrando
como apoderada judicial de la señora MARÍA CECILIA DELGADO GONZÁLEZ
igualmente mayor de edad y domiciliada en esta ciudad, identificada con cédula de
ciudadanía N° 50.849.242 de Montería, instauro DEMANDA ORDINARIA
LABORAL contra el establecimiento de comercio LA ILUSIÒN identificado con
NIT 900109866, con domicilio principal en esta ciudad, representada legalmente
por JORGE GÓMEZ REDONDO, mayor de edad y domiciliado en la ciudad de
Montería, identificado con cédula de ciudadanía N.º 34.657.215 o de quien haga
sus veces al momento de notificación de esta demanda, para que mediante
trámite legal correspondiente, y sentencia que haga tránsito a cosa juzgada, se
confieran las condenas consignadas en la parte petitoria de la demanda,
formulados con base en los siguientes:
HECHOS Y OMISIONES
PRIMERO: El día 30 de noviembre de 2015 la señora MARÍA CECILIA
DELGADO GONZÁLEZ suscribió contrato de verbal con el señor JORGE GÓMEZ
REDONDO.
SEGUNDO: El contrato anterior fue celebrado con el objeto de cumplir con las
funciones de vendedora de mostrador.
TERCERO: Se estableció que por la prestación de sus servicios el empleador
pagaría a MARÍA CECILIA DELGADO GONZÁLEZ un salario mensual de
SETECIENTOS OCHENTA Y UN MIL DOCIENTOS CUARENTA Y DOS PESOS
($781.242).
CUARTO: El día 17 de enero de 2017 el empleador de la señora MARÍA CECILIA
DELGADO GONZÁLEZ la despidió sin justa causa.
QUINTO: Al finalizar el contrato no le pagaron prestaciones sociales por todo el
tiempo trabajado.
PRETENSIONES
A. PRINCIPALES
De acuerdo con lo anteriormente expuesto, de manera muy respetuosa le solicito
señor juez, solicito como pretensiones principales:
PRIMERO: Que se declare la existencia del contrato verbal a término indefinido,
entre JORGE GÓMEZ REDONDO y la señora MARÍA CECILIA DELGADO
GONZÁLEZ.
SEGUNDO: Que se declare que el señor JORGE GÓMEZ REDONDO despidió a
la señora MARÍA CECILIA DELGADO GONZÁLEZ, sin justa causa.
TERCERO: Ordenar al señor JORGE GÓMEZ REDONDO que REINTEGRE a la
señora MARÍA CECILIA DELGADO GONZÁLEZ, en la labor que desempeñaba al
momento del despido en el Establecimiento LA ILUSION.
CUARTO: Reconocer el pago de DIEZ MILLONES QUINIENTOS NOVENTA Y
OCHO, MIL OCHOCIENTO CUARENTA Y NUEVE PESOS ($10.598.49) por
concepto de salarios dejados de percibir desde el despido hasta la fecha o el valor
superior que estime el despacho al momento de proferir sentencia.
B. SUBSIDIARIAS
Sólo en caso de que el despacho considere que no prosperan las pretensiones
principales, solicito que de manera subsidiaria se declare:
PRIMERO: Que se condene a pagar por valor de cesantías adeudadas durante el
término de la relación laboral el valor de OCHOCIENTOS OCHENTA Y TRES MIL
DOCIENTO TREINTA SIETE MILPESOS ($883.237) o el valor superior que
estime el despacho al momento de proferir sentencia.
SEGUNDO: Que se condene a pagar por valor de primas de servicios adeudadas
durante el término de la relación laboral el valor de OCHOCIENTOS OCHENTA Y
TRES MIL DOCIENTO TREINTA SIETE MILPESOS ($883.237) o el valor superior
que estime el despacho al momento de proferir sentencia.
TERCERO: Que se condene a pagar por valor de vacaciones adeudadas durante
el término de la relación laboral el valor de CUATRO CIENTO CUARENTE Y UN
MIL, SEICIENTOS, DIECIOCHO PESOS ($441.618) o el valor superior que estime
el despacho al momento de proferir sentencia.
CUARTO: Que se condene al pago de OCHO MILLONES QUINIENTOS MIL
PESOS ($8.500.000) por concepto de indemnización por despido injustificado,
sanción establecida en el artículo 64 numeral segundo del literal A del C.S.T.
SÉPTIMO: Que los reconocimientos y pagos que se hagan deberán actualizarse,
indexarse monetariamente, aplicándosele la corrección monetaria, y los intereses
moratorios si a ello hubiere lugar, al momento de proferir sentencia
OCTAVO: Que se apliquen los principios de Extra y Ultra patita conforme al
artículo 50 DEL Código de Procesal de trabajo y la Seguridad Social
NOVENO: Que se condene a la parte demandada al pago de las costas
procesales y agencias en derecho.
Las cuales se estiman así:
Estimación del valor de las pretensiones principales y subsidiarias
$15.0000.000 por despido $15´000.000 +
injusto
$10.598.49 por concepto de $10.598.49 +
salario dejado de pagar
Total $17’750.000
RAZONES Y FUNDAMENTOS DE DERECHO
Fundo esta demanda en lo preceptuado en el art. 74 y siguientes del Código de
Procedimiento Laboral, art 22, 23 y siguientes del código sustantivo del trabajo.
De acuerdo a lo establecido en el código de procedimiento laboral.
Artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 29 de la
Ley 789 de 2002,
ART.22: CONTRATO DE TRABAJO
1. Contrato de trabajo es aquel por el cual una persona natural se obliga a prestar
un servicio personal a otra persona, natural o jurídica, bajo la continuada
dependencia o subordinación de la segunda y mediante remuneración.
2. Quien presta el servicio se denomina trabajador, quien lo recibe y remunera,
empleador, y la remuneración, cualquiera que sea su forma, salario.
ART. 23: ELEMENTOS ESENCIALES.
1. Para que haya contrato de trabajo se requiere que concurran estos tres
elementos esenciales:
a. La actividad personal del trabajador, es decir, realizada por sí mismo;
b. La continuada subordinación o dependencia del trabajador respecto del
empleador, que faculta a éste para exigirle el cumplimiento de órdenes, en
cualquier momento, en cuanto al modo, tiempo o cantidad de trabajo, e imponerle
reglamentos, la cual debe mantenerse por todo el tiempo de duración del contrato.
Todo ello sin que afecte el honor, la dignidad y los derechos mínimos del
trabajador en concordancia con los tratados o convenios internacionales que sobre
derechos humanos relativos a la materia obliguen al país; y
c. Un salario como retribución del servicio.
CONSTITUCIÓN POLITICA DE 1991
ART.53: El Congreso expedirá el estatuto del trabajo. La ley correspondiente
tendrá en cuenta por lo menos los siguientes principios mínimos fundamentales:
Igualdad de oportunidades para los trabajadores; remuneración mínima vital y
móvil, proporcional a la cantidad y calidad de trabajo; estabilidad en el empleo
irrenunciabilidad a los beneficios mínimos establecidos en normas laborales;
facultades para transigir y conciliar sobre derechos inciertos y discutibles; situación
más favorable al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de
las fuentes formales de derecho; primacía de la realidad sobre formalidades
establecidas por los sujetos de las relaciones laborales; garantía a la seguridad
social, la capacitación, el adiestramiento y el descanso necesario; protección
especial a la mujer, a la maternidad y al trabajador menor de edad.
El estado garantiza el derecho al pago oportuno y al reajuste periódico de las
pensiones legales. Los convenios internacionales del trabajo debidamente
ratificados, hacen parte de la legislación interna. La ley, los contratos, los acuerdos
y convenios de trabajo, no pueden menoscabar la libertad, la dignidad humana ni
los derechos de los trabajadores.
Sentencia C 594 del 1997, es preciso recordar que el Código Sustantivo del
Trabajo exige en el parágrafo del mismo artículo 62 -declarado exequible por la
Corte en la sentencia C-594/97, con ponencia del magistrado Alejandro Martínez
Caballero-, que quien pretenda finalizar unilateralmente la relación de trabajo,
debe dar a conocer a la otra la causal o el motivo de su decisión. Causal que, se
repite, debe estar plenamente demostrada. En consecuencia, no es posible alegar
con posterioridad, causales distintas a las invocadas.
La Corte Constitucional afirmó en la prenombrada sentencia, que el parágrafo del
artículo 62 del C.S.T., debe ser interpretado de conformidad con el principio de la
buena fe: no es suficiente que las partes se valgan de alguna de las causales
enunciadas para tomar su decisión, pues es imperativo que la parte que desea
poner fin a la relación exprese los hechos precisos e individuales que la
provocaron. Así, la otra parte tiene la oportunidad de enterarse de los motivos que
originaron el rompimiento de la relación laboral, en el momento en que se le
anuncia tal determinación y, puede hacer uso de su derecho de defensa y
controvertir tal decisión si está en desacuerdo.
Sentencia 1507/00
“Por su parte, el artículo 6 de la Ley 50 de 1990 prevé la condición resolutoria del
convenio laboral por el incumplimiento de lo pactado, lo que da lugar a la
indemnización de perjuicios a cargo de la parte responsable.
Dicha disposición señala que, en caso de que el patrono termine unilateralmente
el contrato sin existir una justa causa comprobada, o si da lugar a la terminación
unilateral por parte del trabajador por alguna de las justas causas previstas en la
ley, el primero deberá al segundo una indemnización en los siguientes términos:
-En los contratos a término fijo, el valor de los salarios correspondientes al tiempo
que faltare para cumplir el plazo estipulado del contrato; o el del lapso
determinado por la duración de la obra o labor contratada, caso en el cual la
indemnización no será inferior a 15 días.
-Si el contrato es a término indefinido, el legislador estableció las siguientes reglas
de indemnización a favor del trabajador:
a) Cuando la vinculación laboral ha sido inferior a un año, el trabajador tiene
derecho a recibir lo correspondiente a cuarenta y cinco días de salario.
b) Si ha prestado sus servicios entre uno y cinco años, el trabajador deberá recibir
quince días adicionales de salario sobre los cuarenta y cinco básicos a los que se
aludió en el literal anterior, por cada uno de los años de servicio subsiguientes al
primero, y proporcionalmente por fracción.
c) Si el vínculo laboral está entre los cinco y los diez años, se le pagarán veinte
días adicionales de salario sobre los cuarenta y cinco básicos, por cada uno de los
años de servicio subsiguientes al primero, y proporcionalmente por fracción.
d) En caso de que el servicio se hubiera prestado durante más de diez años, el
trabajador tiene derecho a que se le pague lo equivalente a cuarenta días
adicionales de salario sobre los cuarenta y cinco días básicos, por cada uno de los
años de servicio subsiguientes al primero, y proporcionalmente por fracción.
Este último literal ya fue declarado exequible y, por tanto, la Corte omitirá hacer
pronunciamiento de fondo sobre él”.
“Al respecto, debe decirse que el contrato que se celebra con el fin de establecer
una relación laboral nace a la vida jurídica por el acuerdo de voluntades de las
partes, y que nada se opone a que respecto de dicho convenio opere la condición
resolutoria, pues resulta contrario a la autonomía de la voluntad, como expresión
de la libertad, que ambas partes queden atadas a perpetuidad por ese vínculo.
Desde el punto de vista constitucional, no se puede avalar la petrificación de los
lazos contractuales. Es posible afirmar que el reconocimiento de la libertad para
contratar contempla también un aspecto negativo, cual es el de la autonomía para
dar por terminada la relación contractual, sin perjuicio de la asunción de las
responsabilidades patrimoniales que dicho evento pueda generar respecto de la
parte afectada con esa conducta.
Ahora bien, no obstante lo anterior, es importante recordar que esa autonomía de
las partes contratantes no es absoluta, y que, en todo caso está morigerada por
una serie de principios y preceptos constitucionales y legales que tienden a
amparar especialmente al empleado. Precisamente con el fin de proteger al
trabajador, la ley ha previsto la indemnización de perjuicios cuando se da por
terminado unilateralmente el contrato sin justa causa. Así, aparte de establecer
que la indemnización comprende el daño emergente y el lucro cesante, se
establecen unas reglas sobre la indemnización que habrá de recibir el empleado,
de acuerdo con las clases de contrato laboral, y los años de servicio.
A juicio de la Corte, estos factores de medición y el señalamiento de la reparación
del daño resultan ser razonables, si se los mira dentro del ámbito de libertad de
que goza el legislador para regular esa materia, y sobre todo si se tiene en cuenta
lo establecido en el primer inciso del artículo 6 demandado, el cual prevé, en forma
genérica, la indemnización de perjuicios.
Ha de advertirse, sin embargo, que la constitucionalidad de los numerales 2, 3 y 4,
en estudio, supone que con las cuantías allí previstas se alcanza la reparación del
daño sufrido por el trabajador a causa del despido, y en consecuencia la norma
consagra en realidad una fórmula de protección al empleado, a menos que él haya
probado o pueda probar un perjuicio más grave del tasado anticipadamente por el
legislador, hipótesis en la cual la disposición es exequible solamente si se
entiende que en ese evento el patrono está obligado a indemnizar plenamente al
trabajador en la medida de lo judicialmente probado; ello resulta evidente a la luz
de los artículos 25 y 53 de la Constitución.
En los términos antes indicados se habrá de entender el alcance de este precepto
legal, en aplicación del principio de favorabilidad en la interpretación y aplicación
de las fuentes formales del Derecho (artículo 53 C.P.).
Cabe destacar que en virtud de las particularidades de este vínculo contractual, en
el que se pone en evidencia el hecho de que una de las partes está, respecto de la
otra, en condiciones de inferioridad, el legislador ha optado por proteger de
manera especial al trabajador, tratando de establecer ciertas bases para lograr, a
través del Derecho, un equilibrio que trate de alguna manera de compensar la
diversa situación en la que, en el plano económico, se encuentran las dos partes
contratantes.
Es así como se han consagrado una serie de garantías a favor de los trabajadores
en el ámbito de la interpretación de las fuentes formales del Derecho, y de la
aplicación, desarrollo y finalización de la relación laboral, todo lo cual se encuentra
en plena armonía con las condiciones dignas en las que el trabajo se debe
desarrollar (artículo 25 C.P.), y con el principio de igualdad, pilar básico del Estado
Social de Derecho (artículos 1 y 13 ibidem).
Vale la pena recordar que, en relación con el trabajo, el artículo 53 de la
Constitución prevé varios principios mínimos fundamentales, entre los cuales, para
efecto del estudio que ahora ocupa la atención de la Corte, se deben destacar el
de estabilidad en el empleo y el postulado según el cual la ley, los contratos, los
acuerdos y convenios de trabajo no pueden menoscabar la libertad, la dignidad
humana ni los derechos de los trabajadores.”
“ la deducción que se cuestiona es la producida a la terminación del contrato de
trabajo, cuando ya no se requiere de esa autorización, pues la prohibición legal
para este evento solo rige durante la vigencia del vínculo laboral en los términos
del numeral 1° del artículo 59 del Código Sustantivo del Trabajo, pudiendo el
empleador a la ruptura del nexo, compensar las deudas laborales contraídas por el
trabajador de su liquidación final de salarios y prestaciones sociales, para lo cual
se apoyó en algunos pronunciamientos jurisprudenciales de la Sala de Casación
Laboral; y (IV) Que como la sanción moratoria está fundada en el reconocimiento y
pago de los descuentos realizados y éstos no prosperaron, “no hay lugar a
resolver sobre esta petición”.” Radicación N° 39659
Por todo lo anterior a este despacho le compete establecer que a mi poderdante
se le ha vulnerado su derecho a prestaciones sociales constitutivo del trabajo, no
sin dejar a un lado la gravedad del asunto que es el despido sin justa causa
vulnerándole así derecho al trabajo.
FUNDAMENTOS Y RAZONES DE DERECHO DE LA DEMANDA
Fundo esta demanda en lo preceptuado en el art. 74 y siguientes del Código de
Procedimiento Laboral, art 22, 23 y siguientes del código sustantivo del trabajo.
De acuerdo a lo establecido en el código de procedimiento laboral.
Artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 29 de la
Ley 789 de 2002,
ART.22: CONTRATO DE TRABAJO
1. Contrato de trabajo es aquel por el cual una persona natural se obliga a prestar
un servicio personal a otra persona, natural o jurídica, bajo la continuada
dependencia o subordinación de la segunda y mediante remuneración.
2. Quien presta el servicio se denomina trabajador, quien lo recibe y remunera,
empleador, y la remuneración, cualquiera que sea su forma, salario.
ART. 23: ELEMENTOS ESENCIALES.
1. Para que haya contrato de trabajo se requiere que concurran estos tres
elementos esenciales:
a. La actividad personal del trabajador, es decir, realizada por sí mismo;
b. La continuada subordinación o dependencia del trabajador respecto del
empleador, que faculta a éste para exigirle el cumplimiento de órdenes, en
cualquier momento, en cuanto al modo, tiempo o cantidad de trabajo, e imponerle
reglamentos, la cual debe mantenerse por todo el tiempo de duración del contrato.
Todo ello sin que afecte el honor, la dignidad y los derechos mínimos del
trabajador en concordancia con los tratados o convenios internacionales que sobre
derechos humanos relativos a la materia obliguen al país; y
c. Un salario como retribución del servicio.
CONSTITUCIÓN POLITICA DE 1991
ART.53: El Congreso expedirá el estatuto del trabajo. La ley correspondiente
tendrá en cuenta por lo menos los siguientes principios mínimos fundamentales:
Igualdad de oportunidades para los trabajadores; remuneración mínima vital y
móvil, proporcional a la cantidad y calidad de trabajo; estabilidad en el empleo
irrenunciabilidad a los beneficios mínimos establecidos en normas laborales;
facultades para transigir y conciliar sobre derechos inciertos y discutibles; situación
más favorable al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de
las fuentes formales de derecho; primacía de la realidad sobre formalidades
establecidas por los sujetos de las relaciones laborales; garantía a la seguridad
social, la capacitación, el adiestramiento y el descanso necesario; protección
especial a la mujer, a la maternidad y al trabajador menor de edad.
El estado garantiza el derecho al pago oportuno y al reajuste periódico de las
pensiones legales. Los convenios internacionales del trabajo debidamente
ratificados, hacen parte de la legislación interna. La ley, los contratos, los acuerdos
y convenios de trabajo, no pueden menoscabar la libertad, la dignidad humana ni
los derechos de los trabajadores.
Sentencia C 594 del 1997, es preciso recordar que el Código Sustantivo del
Trabajo exige en el parágrafo del mismo artículo 62 -declarado exequible por la
Corte en la sentencia C-594/97, con ponencia del magistrado Alejandro Martínez
Caballero-, que quien pretenda finalizar unilateralmente la relación de trabajo,
debe dar a conocer a la otra la causal o el motivo de su decisión. Causal que, se
repite, debe estar plenamente demostrada. En consecuencia, no es posible alegar
con posterioridad, causales distintas a las invocadas.
La Corte Constitucional afirmó en la prenombrada sentencia, que el parágrafo del
artículo 62 del C.S.T., debe ser interpretado de conformidad con el principio de la
buena fe: no es suficiente que las partes se valgan de alguna de las causales
enunciadas para tomar su decisión, pues es imperativo que la parte que desea
poner fin a la relación exprese los hechos precisos e individuales que la
provocaron. Así, la otra parte tiene la oportunidad de enterarse de los motivos que
originaron el rompimiento de la relación laboral, en el momento en que se le
anuncia tal determinación y, puede hacer uso de su derecho de defensa y
controvertir tal decisión si está en desacuerdo.
Sentencia 1507/00
“Por su parte, el artículo 6 de la Ley 50 de 1990 prevé la condición resolutoria del
convenio laboral por el incumplimiento de lo pactado, lo que da lugar a la
indemnización de perjuicios a cargo de la parte responsable.
Dicha disposición señala que, en caso de que el patrono termine unilateralmente
el contrato sin existir una justa causa comprobada, o si da lugar a la terminación
unilateral por parte del trabajador por alguna de las justas causas previstas en la
ley, el primero deberá al segundo una indemnización en los siguientes términos:
-En los contratos a término fijo, el valor de los salarios correspondientes al tiempo
que faltare para cumplir el plazo estipulado del contrato; o el del lapso
determinado por la duración de la obra o labor contratada, caso en el cual la
indemnización no será inferior a 15 días.
-Si el contrato es a término indefinido, el legislador estableció las siguientes reglas
de indemnización a favor del trabajador:
a) Cuando la vinculación laboral ha sido inferior a un año, el trabajador tiene
derecho a recibir lo correspondiente a cuarenta y cinco días de salario.
b) Si ha prestado sus servicios entre uno y cinco años, el trabajador deberá recibir
quince días adicionales de salario sobre los cuarenta y cinco básicos a los que se
aludió en el literal anterior, por cada uno de los años de servicio subsiguientes al
primero, y proporcionalmente por fracción.
c) Si el vínculo laboral está entre los cinco y los diez años, se le pagarán veinte
días adicionales de salario sobre los cuarenta y cinco básicos, por cada uno de los
años de servicio subsiguientes al primero, y proporcionalmente por fracción.
d) En caso de que el servicio se hubiera prestado durante más de diez años, el
trabajador tiene derecho a que se le pague lo equivalente a cuarenta días
adicionales de salario sobre los cuarenta y cinco días básicos, por cada uno de los
años de servicio subsiguientes al primero, y proporcionalmente por fracción.
Este último literal ya fue declarado exequible y, por tanto, la Corte omitirá hacer
pronunciamiento de fondo sobre él”.
“Al respecto, debe decirse que el contrato que se celebra con el fin de establecer
una relación laboral nace a la vida jurídica por el acuerdo de voluntades de las
partes, y que nada se opone a que respecto de dicho convenio opere la condición
resolutoria, pues resulta contrario a la autonomía de la voluntad, como expresión
de la libertad, que ambas partes queden atadas a perpetuidad por ese vínculo.
Desde el punto de vista constitucional, no se puede avalar la petrificación de los
lazos contractuales. Es posible afirmar que el reconocimiento de la libertad para
contratar contempla también un aspecto negativo, cual es el de la autonomía para
dar por terminada la relación contractual, sin perjuicio de la asunción de las
responsabilidades patrimoniales que dicho evento pueda generar respecto de la
parte afectada con esa conducta.
Ahora bien, no obstante lo anterior, es importante recordar que esa autonomía de
las partes contratantes no es absoluta, y que, en todo caso está morigerada por
una serie de principios y preceptos constitucionales y legales que tienden a
amparar especialmente al empleado. Precisamente con el fin de proteger al
trabajador, la ley ha previsto la indemnización de perjuicios cuando se da por
terminado unilateralmente el contrato sin justa causa. Así, aparte de establecer
que la indemnización comprende el daño emergente y el lucro cesante, se
establecen unas reglas sobre la indemnización que habrá de recibir el empleado,
de acuerdo con las clases de contrato laboral, y los años de servicio.
A juicio de la Corte, estos factores de medición y el señalamiento de la reparación
del daño resultan ser razonables, si se los mira dentro del ámbito de libertad de
que goza el legislador para regular esa materia, y sobre todo si se tiene en cuenta
lo establecido en el primer inciso del artículo 6 demandado, el cual prevé, en forma
genérica, la indemnización de perjuicios.
Ha de advertirse, sin embargo, que la constitucionalidad de los numerales 2, 3 y 4,
en estudio, supone que con las cuantías allí previstas se alcanza la reparación del
daño sufrido por el trabajador a causa del despido, y en consecuencia la norma
consagra en realidad una fórmula de protección al empleado, a menos que él haya
probado o pueda probar un perjuicio más grave del tasado anticipadamente por el
legislador, hipótesis en la cual la disposición es exequible solamente si se
entiende que en ese evento el patrono está obligado a indemnizar plenamente al
trabajador en la medida de lo judicialmente probado; ello resulta evidente a la luz
de los artículos 25 y 53 de la Constitución.
En los términos antes indicados se habrá de entender el alcance de este precepto
legal, en aplicación del principio de favorabilidad en la interpretación y aplicación
de las fuentes formales del Derecho (artículo 53 C.P.).
Cabe destacar que en virtud de las particularidades de este vínculo contractual, en
el que se pone en evidencia el hecho de que una de las partes está, respecto de la
otra, en condiciones de inferioridad, el legislador ha optado por proteger de
manera especial al trabajador, tratando de establecer ciertas bases para lograr, a
través del Derecho, un equilibrio que trate de alguna manera de compensar la
diversa situación en la que, en el plano económico, se encuentran las dos partes
contratantes.
Es así como se han consagrado una serie de garantías a favor de los trabajadores
en el ámbito de la interpretación de las fuentes formales del Derecho, y de la
aplicación, desarrollo y finalización de la relación laboral, todo lo cual se encuentra
en plena armonía con las condiciones dignas en las que el trabajo se debe
desarrollar (artículo 25 C.P.), y con el principio de igualdad, pilar básico del Estado
Social de Derecho (artículos 1 y 13 ibidem).
Vale la pena recordar que, en relación con el trabajo, el artículo 53 de la
Constitución prevé varios principios mínimos fundamentales, entre los cuales, para
efecto del estudio que ahora ocupa la atención de la Corte, se deben destacar el
de estabilidad en el empleo y el postulado según el cual la ley, los contratos, los
acuerdos y convenios de trabajo no pueden menoscabar la libertad, la dignidad
humana ni los derechos de los trabajadores.”
“ la deducción que se cuestiona es la producida a la terminación del contrato de
trabajo, cuando ya no se requiere de esa autorización, pues la prohibición legal
para este evento solo rige durante la vigencia del vínculo laboral en los términos
del numeral 1° del artículo 59 del Código Sustantivo del Trabajo, pudiendo el
empleador a la ruptura del nexo, compensar las deudas laborales contraídas por el
trabajador de su liquidación final de salarios y prestaciones sociales, para lo cual
se apoyó en algunos pronunciamientos jurisprudenciales de la Sala de Casación
Laboral; y (IV) Que como la sanción moratoria está fundada en el reconocimiento y
pago de los descuentos realizados y éstos no prosperaron, “no hay lugar a
resolver sobre esta petición”.” Radicación N° 39659
Por todo lo anterior a este despacho le compete establecer que a mi poderdante
se le ha vulnerado su derecho a prestaciones sociales constitutivo del trabajo, no
sin dejar a un lado la gravedad del asunto que es el despido sin justa causa
vulnerándole así derecho al trabajo.
PRUEBAS
Solicito sean tenidas como pruebas las siguientes:
- Contrato de trabajo celebrado entre la señora MARÍA CECILIA
DELGADO GONZÁLEZ y EMPRESA DE SERVICIOS TEMPORALES
ACTIVOS S.A.S
- Carta de despido dirigida a MARÍA CECILIA DELGADO GONZÁLEZ.
- Constancia de recibido de la incapacidad médica de la señora MARÍA
CECILIA DELGADO GONZÁLEZ por la EMPRESA DE SERVICIOS
TEMPORALES ACTIVOS S.A.S
- Autorización de NUEVA E.P.S para la licencia de maternidad de la
señora MARÍA CECILIA DELGADO GONZÁLEZ con constancia de
recibido
ANEXOS
- Poder otorgado por mi mandante.
- Copia de la demanda para archivo y traslado.
- Tres CDs para el traslado de la demanda con sus respectivos anexos.
- Certificado de existencia y representación de EMPRESA DE
SERVICIOS TEMPORALES ACTIVOS S.A.S
- Certificado de existencia y representación de
DECORARTE&ASOCIADOS.
COMPETENCIA Y CUANTÍA
Usted señor juez es competente en razón del territorio y la cuantía para este
proceso se estima en TREINTA Y SIETE MILLONES QUINIENTOS SESENTA Y
CINCO MIL NOVECIENTOS DOCE PESOS ( $17’750.000), Dando un total de
24,92 salarios mínimos, es decir, superior a VEINTE SALARIOS MÍNIMOS
MENSUALES LEGALES VIGENTES en lo referente a las prestaciones e
indemnización, de ser esta posible y por lo que establece el artículo 12 del Código
de Procedimiento laboral y la Seguridad Social, es usted competente señor juez.
DISTRIBUIDOS DE LA SIGUIENTE MANERA
$15´000.000 + $2.750.000 = A UN Total $17’750.000
EQUIVALENTE A 24,93 SMLMV
NOTIFICACIONES
Demandante: Diagonal 10 nº 4 – 69 Barrio La Granja, Montería – Córdoba.
Tel: 3157105399.
Correo electronico: maria.delgado12@[Link]
Apoderado: Calle 77 # 5-133 Barrio San francisco Montería– Córdoba
Tel: 3007521919
Correo electronico: alexandermorenocardenas@[Link]
Demandados:
- ESTABLECIMIENTO LA ILUSION
Dirección: Cra 6B # 26C - 16 Barrio Centro, Montería, Córdoba.
Correo electrónico: lailusion@[Link]
Tel: 7958878
Atentamente,
ALEXANDER MORENO CARDENAS
CC Nº [Link] de SINCELEJO
TP Nº 260486 CSJ