CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD
REPÚBLICA DE GUATEMALA, C.A.
EXPEDIENTE 3735-2019
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD, EN CALIDAD DE TRIBUNAL EXTRAORDINARIO DE
AMPARO:
Guatemala, veintidós de abril de dos mil veinte.
Se tiene a la vista para dictar sentencia, la acción constitucional de amparo en única
instancia promovida por Israel Domingo Diego Francisco contra la Corte Suprema de
Justicia, Cámara Penal. Los postulantes actuaron con el patrocinio del Abogado
Defensor Samuel Hemán Santiago Ortiz. Es ponente en el presente caso el Magistrado
Vocal II, José Francisco De Mata Vela, quien expresa el parecer de este Tribunal.
ANTECEDENTES
I) EL AMPARO
A) Solicitud y autoridad: presentado el veintiséis de junio de dos mil diecinueve, en el
Juzgado de Paz del municipio de Santa Eulalia del departamento de Huehuetenango y,
posteriormente, remitido a esta Corte. B) Acto reclamado: sentencia de veinte de
marzo de dos mil diecinueve, dictada por la Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal,
que declaró improcedente el recurso de casación por motivo de forma interpuesto por
los postulantes contra el fallo que no acogió el recurso de apelación especial, dentro
del proceso penal tramitado en su contra por el delito de Homicidio. C) Violaciones
que denuncian: a los derechos de igualdad, de libertad de acción, de defensa, de
acceso a la justicia, de petición, de libre acceso a tribunales y dependencias del Estado
y a recurrir, así como al principio jurídico de debido proceso. D) Hechos que motivan el
amparo: de lo expuesto por los postulantes y del estudio del antecedente, se resume:
D.1) Producción del acto reclamado: a) el Juez Unipersonal de Sentencia Penal,
Narcoactividad y Delito contra el Ambiente del departamento de Huehuetenango
condeno a los Delitos contra el Ambiente del departamento de Huehuetenango
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condenó a los postulantes como autores responsables del delito de Homicidio,
imponiéndoles a cada uno la pena de quince años de prisión inconmutables; b) contra
ese fallo, interpusieron recurso de apelación especial por motivo de forma, que la
Sala Séptima de la Corte de Apelaciones del ramo Penal, Narcoactividad y Delitos
contra el Ambiente no acogió, y c) ante esa decisión, promovieron recurso de casación
por motivo de forma, que la Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal –autoridad
objetada–, en sentencia de veinte de marzo de dos mil diecinueve –acto
reclamado–, declaró improcedente. D.2) Agravios que se reprochan al acto
reclamado: estiman que la autoridad cuestionada vulneró los derechos y principio
jurídico enunciados, puesto que: a) actuó de manera arbitraria, al considerar que la
Sala de la Corte de Apelaciones resolvió con la debida fundamentación, en
cumplimiento a lo establecido en el artículo 11 Bis del Código Procesal Penal,
argumentando que no se evidenció vicio alguno, sin embargo, la Sala únicamente se
limitó a indicar que el Tribunal de Sentencia cumplió con la observancia de las reglas de
la sana crítica razonada sin señalar el fundamento legal de conformidad con la
normativa adjetiva penal, y b) no consideró que la Sala hizo alusión a la prueba
testimonial, sin efectuar un razonamiento respecto a la diligencia del lugar en donde
se ejecutó el hecho, ya que dicho elemento no quedó acreditado, evidenciándose
con ello vulneración al artículo 385 del Código Procesal Penal, en cuanto a la
obligación del juez sentenciador de valorar los medios de prueba conforme a las
reglas de la sana crítica razonada. D.3) Pretensión: solicitaron que se otorgue el
amparo y, como consecuencia, se deje en suspenso el acto reclamado. E) Uso de
procedimientos o recursos: ninguno. F) Casos de procedencia: invocaron los
contenidos en las literales a), b) y d) del artículo 10 de la Ley de Amparo, Exhibición
Personal y de Constitucionalidad. G) Leyes que estiman violadas: citaron los artículos
2º, 12, 14, 28, 29 y 46 de la Constitución Política de la República de Guatemala; 8,
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numeral 2), literal h) y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; 2,
numeral 3), literales b) y h) y 14, numerales 1) y 2) del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos; 2, 4, 11 Bis, 20, 398 y 438 del Código Procesal Penal.
II) TRAMITE DEL AMPARO
A) Amparo Provisional: no se otorgó B) Terceros Interesados a) Samuel Hemán Santiago Ortiz
-Abogado Defensor- y b) Ministerio Público. C) remisión de antecedente: expediente de
casación 01004-2018-732 de la Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal. D) Medios de
comprobación: se Prescindió el periodo probatorio y se incorporaron como medio de
comprobación: a) copia digital del antecedente del amparo, y b) copias certificadas de las
sentencias de i) trece de marzo de dos mil dieciocho, emitida por la Sala Séptima de la Corte de
Apelaciones del Ramo Penal, Narcoactividad y Delitos Contra el Ambiente, y ii) veintidós de
mayo de dos mil diecisiete, dictada por el Juez Unipersonal de Sentencia Penal, Narcoactividad y
Delitos contra el Ambiente del departamento de Huehuetenango: ambos dentro de los
expedientes con numero único 13033-2016-363.
III) ALEGACIONES DE LAS PARTES
A) El postulante reiteró los argumentos expuestos en el escrito inicial de la
presente acción constitucional. Solicitó que se otorgue el amparo y, como
consecuencia, se deje en suspenso el acto reclamado. B) El Ministerio Público,
por medio de la Unidad de Impugnaciones, estimó que la acción constitucional
de amparo no debe convertirse en una instancia revisora de lo actuado, toda
vez que se tergiversaría el sentido real de dicha protección constitucional.
Manifestó que comparte el criterio de la Cámara Penal de la Corte Suprema de
Justicia, al considerar la improcedencia del recurso de casación, en vista que no
se evidenció la vulneración denunciada por los postulantes, ya que la sentencia
impugnada se encuentra dictada conforme a Derecho y debidamente
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fundamentada en ley. Agregó que los postulantes enfocan su inconformidad en
la valoración de los distintos medios de prueba diligenciados durante el debate
ante el Tribunal de Sentencia, pretendiendo que la Corte de Constitucionalidad
proceda a revalorizar dichos medios de prueba, lo que no es dable en virtud de
que con ello se vulneraría el artículo 430 del Código Procesal Penal, aunado a
que su pretensión es retrotraer el proceso una etapa ya precluida vulnerando
con ello el debido proceso. Solicitó que se deniegue el amparo.
CONSIDERANDOS
-I-
No es viable el otorgamiento del amparo cuando la autoridad cuestionada declara
improcedente el recurso de casación por motivo de forma interpuesto por los
postulantes, emitiendo para el efecto una resolución debidamente motivada y
fundamentada
-II-
En el presente caso, Israel Domingo Diego Francisco promovió amparo contra la Corte
Suprema de Justicia, Cámara Penal, señalando como acto reclamado la sentencia que
declaró improcedente el recurso de casación por motivo de forma que interpusieron
contra el fallo que no acogió el recurso de apelación especial, dentro del proceso penal
tramitado en su contra por el delito de Homicidio. Para resolver el presente asunto, se
estima necesario realizar una descripción de los hechos acaecidos en el proceso penal
subyacente:
A) El Juez Unipersonal de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos Contra el Ambiente
del departamento de Huehuetenango condenó a Israel Domingo Diego Francisco por la
comisión del delito de Homicidio, imponiéndole la pena de quince años de prisión
inconmutables.
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B) Ante esa decisión, instaron recurso de apelación especial por motivo de forma,
invocando inobservancia del artículo 385 del Código Procesal Penal, referente a la
aplicación de la sana crítica razonada en la valoración de la prueba, especialmente la
lógica, las máximas de la experiencia y los principios lógicos de identidad,
contradicción, derivación y de razón suficiente, conforme a los artículos 186, 389,
numeral 4), 420 numeral 5) y 394, numeral 3), del mismo cuerpo legal, al no haber
aplicado el sentenciante las reglas de la sana crítica razonada en cuanto: i) a la
violación del principio de la lógica formal, referente al principio de identidad,
porque en la acusación planteada por el ente fiscal, se esperaba que quedara probado
que fueron cuatro personas las que machetearon a la víctima, sin embargo, de la
declaración testimonial de Francisco Lucas Francisco, no se pudo advertir que hubiese
otra persona, es decir, una cuarta persona, mucho menos que se identificara con el
nombre Francisco Miguel Juan; ii) a la vulneración de la lógica formal, consistente en
el principio de no contradicción por los siguientes extremos: ii.1) por la declaración de
Francisco Lucas Francisco, dado que el testigo dijo “haber visto la aprehensión de los
señores (procesados)” pero al responder el cuestionamiento por la defensa técnica
indicó “yo no vi en el momento que los agarraron”; ii.2) contradicción entre la
prueba testimonial de Francisco Efraín Rivera Sutuek y el testigo Francisco Lucas
Francisco, respecto a la relación de familiaridad de este último con el occiso, dado que
la defensa técnica indicó que “no era cuñado del occiso” y ante el Subteniente del
Ejército indicó “que sí”, y ii.3) en la declaración testimonial de Edgar Nicolás
Méndez –agente de la PNC– manifestó que: “entregaron a estos tres sindicados” y el
testigo Fernando Efraín Rivera Sutuek al responder a las preguntas de la defensa
técnica indicó: “que había otra persona que indicaba ser un menor de edad…” haciendo
referencia a que eran cuatro personas y no tres, y iii) se evidenció violación al principio
de la lógica formal, consistente en el principio de razón suficiente o de derivación,
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debido a que la acreditación del lugar donde fue agredido Genaro Antonio Juan –
víctima–, se determinó con imágenes satelitales, en las oficinas de la Fiscalía del
Ministerio Público cuando los fiscales debieron constituirse en el lugar de los hechos.
No obstante, las inconsistencias y deficiencias al acreditar las circunstancias de tiempo,
modo y lugar, el Tribunal Sentenciador no dictó una sentencia absolutoria.
C) La Sala Séptima de la Corte de Apelaciones del ramo Penal,
Narcoactividad y Delitos Contra el Ambiente no acogió la apelación especial,
considerando para el efecto: “… En ese orden de ideas, y luego del confrontativo
respectivo este Órgano Jurisdiccional advierte, que el Juez A quo, en cuanto a los
agravios que indican los apelantes, sí realiza una debida logicidad al valorar
positivamente la declaración del testigo Francisco Lucas Francisco;
estableciéndose que en cuanto a que dicho testigo se contradice en algunos
aspectos de su declaración y que con ello violenta los principios de identidad,
contradicción y de razón suficiente, este Órgano Jurisdiccional después del estudio y
análisis realizado por el Juez Sentenciador en el fallo de mérito, considera
totalmente irrelevantes los argumentos de los recurrentes, ya que los mismo pretenden
que este Tribunal de Alzada realice una valoración de determinados aspectos de la
declaración del testigo Francisco Lucas Francisco y demeritar la misma con la
concatenación de otras declaraciones de órganos de prueba, - circunstancia que
como ya se estableció- esta Alzada no puede realizar, por lo que se determina que los
apelantes no enfocan sus argumentos y agravios en la cual (sic) este Órgano
Jurisdiccional analice los razonamientos lógicos del A Quo, sino más bien, que realice la
valoración de la declaración del testigo Francisco Lucas Francisco, y que con la misma
se evidencie violación a los principios indicados. Por lo que, partiendo de ello, y como ya
ha quedado asentado, se concluye que, por parte del juzgador de primer grado sí se
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cumplió, debidamente, con la observancia de las reglas de la sana crítica razonada
en la valoración probatoria y que, en consecuencia, sí se observó el artículo
trescientos ochenta y cinco del Código Procesal Penal, en cuanto a ello; ya que,
examinado el fallo y, al confrontarlo, con los argumentos de los apelantes, se
aprecia razonabilidad en éste en puntos concretos. Corroborándose ahora por este
Tribunal, que las reglas de la lógica – integrantes de la Sana Critica– se
observaron por el juez sentenciador, específicamente en lo relativo a la coherencia
debida de su fallo y la consecuente derivación de ello, por lo que tampoco se evidencian
vicios dentro de la sentencia impugnada; ya que, con la prueba aportada, de la cual no
se hace mérito, por lo anteriormente indicado -Principio de Intangibilidad-, resulta ser
de valor decisivo y determinante para el sentido del fallo, emitido en contra de los
acusados Israel Domingo Diego Francisco, por el delito de ‘Homicidio’; expresando y
explicando el A Quo en los apartados III.-DETERMINACIÓN PRECISA Y
CIRCUNSTANCIADA DEL HECHO QUE EL JUZGADOR EXTIMA ACREDITADOS Y F)
PARTICIPACION Y RESPONSABILIDAD PENAL DE LOS ACUSADOS. Las razones que se
tuvieron para dar por acreditados los hechos que el ente investigador le atribuyera a los
acusados, en los términos indicados, habiéndose cumplido con analizar y ponderar,
individualmente, cada uno de los medios de prueba aportados; llevando el camino
lógico resultante de todo ello para finalmente asumir una decisión concreta con
respecto a la responsabilidad penal del procesado Israel Domingo Diego Francisco;
emitiendo un fallo objetivo, en términos concretos y precisos; evidenciando a
través de la inferencia lógica que la prueba aportada, apreciada individualmente
y en su conjunto, para el Juez Sentenciador, especialmente la declaración del
testigo Francisco Lucas Francisco fue contundente para emitir un fallo condenatorio en
contra de los procesados, al valorarla positivamente y concatenarla con las demás
pruebas aportadas y diligenciadas en el juicio oral y público; estableciéndose
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además, que el Juez A Quo tomó en cuenta las demás reglas con las que se integra el
sistema de valoración de la sana crítica razonada, como lo son las de la
psicología y la experiencia, las primeras aplicadas al principio de inmediación
procesal por el contacto directo con los órganos de prueba, y, las segundas, por los
conocimientos que integralmente posee el juzgador. Por lo que, con respecto a este
único submotivo, no se advierten las violaciones denunciadas; y, por el contrario, sí la
debida logicidad del fallo impugnado. En consecuencia, esta Alzada es del criterio de no
acoger el presente submotivo de forma, declarando sin lugar el Recurso de Apelación
Especial interpuesto por los impugnantes, debiéndose resolver, en ese sentido, lo que en
derecho corresponda al presente asunto sub-judice…”.
D) Por lo anterior, interpusieron recurso de casación por motivo de forma, invocar como
caso de procedencia, el contenido en el numeral 6) del artículo 440 del Código Procesal
Penal, señalando como infringidos los artículos 11 Bis del mismo Código y los artículos
12 y 14 de la Constitución Política de la República de Guatemala. Para el efecto
argumentaron que el fallo emitido por la Sala de la Corte de Apelaciones carece de
motivación y fundamentación, toda vez que el hecho de indicar que los argumentos de
los apelantes son totalmente irrelevantes y que el sentenciante sí cumplió con la
observancia de las reglas de la sana crítica razonada en la valoración probatoria, no
constituye suficiente explicación para establecer si en la declaración del testigo
Francisco Lucas Francisco, sí se observó el principio de contradicción y el principio de
identidad, al indicar este haber presenciado la aprehensión de los acusados y, al mismo
tiempo, referir que no vio el momento en que los “agarraron”; asimismo, la Sala
jurisdiccional, no realizó una explicación de las contradicciones que se relacionan de la
declaración testimonial de Francisco Lucas Francisco con lo declarado por Fernando
Efraín Rivera Sutuek, sobre la relación de familiaridad existente entre el testigo
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Francisco Lucas Francisco y el occiso. Por otra parte, indicaron que se vulneró el
principio de la lógica formal, consistente en el principio de razón suficiente, ya que la
Sala no explicó cómo el sentenciante estableció la existencia del lugar donde se realizó
el hecho, toda vez que el mismo se acreditó con una diligencia que no puede
denominarse inspección ocular, porque se realizó a través de un medio electrónico y
con imágenes satelitales de las que se desconoce la fuente. Concluyeron los postulantes
que la Sala debió fundamentar debidamente su fallo, explicando el por qué no se
infringieron los principios de contradicción, de identidad y de razón suficiente, dado que
emitió un pronunciamiento general sin dar respuesta a lo denunciado en el recurso de
apelación especial. F) La Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal -autoridad objetada-
en la sentencia que constituye el acto reclamado, declaró improcedente el recurso de
casación instado, considerando que: “…al efectuar su análisis respecto de las
supuestas contradicciones en las declaraciones de los testigos e incongruencias de los
hechos acusados con los acreditados, se establece que sus consideraciones se
encuentran fundamentadas en congruencia con lo alegado en apelación especial,
análisis del cual se evidencia la existencia de la tutela judicial efectiva que consideró
dicho órgano jurisdiccional que, entre otros aspectos, comprende la emisión de
resoluciones argumentadas y explicadas con fundamentos y criterios lógicos y
coherentes, dando respuesta a las pretensiones formuladas por el apelante;
garantizando de esta forma a la ciudadanía el pronunciamiento de resoluciones
producto del análisis racional del ordenamiento jurídico; y no obra de la
arbitrariedad o de la propia voluntad de las autoridades judiciales. De esa cuenta, una
motivación deberá ser clara, expresa, legítima y completa, de aquí que la Sala
impugnada al expresar y fundamentar sobre los puntos alegados y admitidos en
apelación especial, provocó que la sentencia impugnada cumpliera con los requisitos
formales para su validez, no vulnerando con ello el artículo 11 Bis del Código Procesal
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Penal. En tal virtud, esta Cámara, con los argumentos expresados por los
casacionistas, respecto a las supuestas incongruencias entre las declaraciones
del señor Francisco Lucas Francisco, Fernando Efraín Rivera Suture y Edgar Nicolás
Méndez, así como la diligencia del lugar donde se ejecutó el hecho, la que a criterio del
apelante no podía denominarse inspección ocular, ya que estos órganos de prueba eran
contradictorios, violan el principio de identidad, así como la razón suficiente; esta
Cámara logra establecer que tal y como lo determinó la Sala, dichas argumentaciones
no tienen incidencia de manera directa en la decisión asumida por la Sala, ya que el
hecho de Aclarar Sí el acusado presencio o no la aprehensión de los acusados y al
mismo tiempo refirió que no vio el momento en que los agarraron así como la
familiaridad que tenía el occiso con el testigo presencial Francisco Lucas Francisco, la
diligencia donde ocurrió el hecho y si hubo otra persona más que participó en el hecho,
son razonamientos dirigidos tal y como la Sala indicó que pretenden la revalorización
de los relacionados órganos de prueba, que de igual manera dicho órgano
jurisdiccional no le estaba permitido legalmente realizar dicha circunstancia; de
igual manera, eran aspectos que no lograban desacreditar el hecho de que el Tribunal
de Sentencia tomó en cuenta que el testigo presencial del caso refirió que sí vio cuando
las cuatro personas, incluidas en ellas los tres procesados, (habiéndolos señalado en
debate) macheteo a la víctima, siendo esta una de las razones principales para
sustentar la sentencia condenatoria que se emitió. No obstante, lo anterior, tampoco
logra evidenciarse, con lo expuesto en el recurso objeto de estudio, por qué dichas
circunstancias podrían haber incidido en la decisión asumida por el juez de sentencia,
como antes fue referido. Cabe agregar, que las contradicciones a las que se refiere el
recurrente, para esta Cámara únicamente resultan ser opiniones subjetivas, de las que
no logra evidenciarse un agravio real en los razonamientos expresados en la sentencia
apelada que tengan preeminencia para poder cambiar la forma en que resolvió la Sala,
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ya que en los mismos no se expresa de tal manera. Ahora bien, el pretender que esta
Cámara ordene un reenvío para que la Sala entre a realizar un estudio de las
declaraciones expresadas por los testigos relacionados y el otro órgano de prueba,
a efecto de encontrar los vicios señalados, dentro de los cuales se dice que existe
contradicción y que se vulneró el principio de identidad y de razón suficiente, no resulta
procedente, en virtud del principio de intangibilidad de la prueba, contenido en el
articulo 430 del Código Procesal Penal, pues la Sala nunca podría efectuar el análisis así
sugerido por el apelante y reiterado en casación. Esta Cámara considera que de lo
anteriormente analizado, así como del apartado anteriormente transcrito, se
desprende que la Sala dio respuesta fundamentada a las pretensiones de los
apelantes, así como analizó el juicio lógico jurídico que utilizó el Tribunal en la
motivación probatoria de la sentencia objeto de la presente casación, de la cual se
establece que su decisión judicial fue expresa, clara, completa, legítima y lógica, en
virtud de que la Sala explicó cada uno de los agravios y de las razones que la condujeron
a decidir sobre el fallo emitido, utilizó un lenguaje preciso y comprensible, en cuanto al
juicio valorativo de los órganos de prueba denunciados. En ese contexto, se desprende
que la respuesta de la Sala de la Corte de Apelaciones en cuanto a lo alegado por el
procesado (sic) en el recurso de apelación especial por motivo de forma, se encuentra
constreñido por la forma en que se planteó dicho recurso, ello porque la argumentación
estaba enfocada a censurar la tarea de valoración del Tribunal, en cuanto a modificar
los hechos que el Tribunal de sentencia extrajo de los medios de prueba
pretendiendo que se absolviera a los procesados, sugiriendo aspectos distintos a los
extraídos por el Tribunal y no a cuestionar los razonamientos lógicos de la
valoración de determinados medios de prueba, puesto que a su criterio eran aspectos
que podían lograr su absolución; sin embargo, se pudo constatar que el Tribunal de
alzada sí atendió a los reclamos del incoado (sic) y cumplió con la obligación legal de
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motivar su fallo en forma clara, completa, congruente y con fundamento de derecho, en
cuanto al principio de contradicción, de identidad, de la lógica, de la derivación y de
razón suficiente indicando que el Tribunal efectivamente resolvió con base en los
mismos. En virtud de lo anteriormente analizado, el fallo impugnado se encuentra
legalmente fundamentado, ya que lo analizado es suficiente y entendible, debido un que
en el mismo se describen aspectos importantes para que la Sala resolviera en la forma
en que lo hizo, por lo que en ese sentido, deviene improcedente la vulneración de
los artículos 11 Bis del Código Procesal Penal, 12 y 14 de la Constitución Política
de la República de Guatemala, razón por la cual Cámara Penal concluye que la Sala de
la Corte de Apelaciones emitió su fallo sin los vicios apuntados por los
casacionistas; en ese orden de ideas, así debe declararse en la parte resolutiva de la
presente resolución…”.
-III-
Del análisis de lo alegado por los postulantes, de las constancias procesales y de las
partes conducentes transcritas, esta Corte determina que la autoridad cuestionada,
al emitir el acto reclamado, contrario a lo manifestado por los postulantes, actuó
con apego a Derecho y su proceder no evidencia la comisión de agravio alguno que
amerite el otorgamiento del amparo, ello porque las consideraciones que
apoyan aquella decisión, las efectuó conforme a la potestad de juzgar y promover la
ejecución de lo juzgado y, específicamente, en observancia de lo establecido en los
artículos 203 de la Constitución Política de la República de Guatemala y 442 del Código
Procesal Penal, estableciendo la improcedencia del recurso de casación por motivo de
forma objeto de su conocimiento, al advertir la inexistencia del vicio formal alegado por
los casacionistas, por cuanto determinó que la argumentación de la Sala jurisdiccional, al
resolver el recurso de apelación especial, fue clara, completa y legítima, de conformidad
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con el artículo 11 Bis del Código Procesal Penal, al haber expuesto de manera fundada
los motivos por los cuales no acogió aquella impugnación.
De esa cuenta, en relación a las contradicciones entre las declaraciones
testimoniales aludidas por los amparistas, así como en cuanto a la naturaleza de la
diligencia del lugar donde se ejecutó el hecho, la autoridad cuestionada, con
argumentos propios, estableció que tal y como lo determinó la Sala de Apelaciones,
dichas argumentaciones no tienen incidencia de manera directa en la decisión
asumida, por cuanto constituyen razonamientos cuya pretensión se dirige a la
revalorización de los relacionados órganos de prueba, en tanto que no se dirigían a los
razonamientos lógicos emitidos por el juez sentenciador en su valoración, sino que
pretendían directamente cuestionar el contenido de los medios de prueba. En ese
orden de ideas, la autoridad reprochada también estimó que los casacionistas no
lograron evidenciar la razón por la que estas circunstancias podrían haber incidido
en la decisión de condena asumida por el sentenciante; en todo caso, las
contradicciones aludidas constituyen opiniones subjetivas, sin que se evidencie la
existencia de un agravio real, de modo que la pretensión de los postulantes
respecto a que se ordenara el reenvío para que la Sala realizara un estudio de las
declaraciones expresadas por los testigos relacionados y el otro órgano de prueba, a
efecto de determinar los vicios señalados, no era atendible, en virtud del principio de
intangibilidad de la prueba, contenido en el artículo 430 del Código Procesal Penal, por
cuanto la Sala jurisdiccional no tenía permitido efectuar el análisis requerido por
los amparistas en apelación especial y que fuera reiterado en casación; dicha
argumentación denota que la autoridad reprochada expuso las razones fácticas y
jurídicas por las que concluyó que la Sala jurisdiccional no incurrió en el vicio
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formal denunciado, por cuanto dio respuesta fundamentada a las pretensiones que se
hicieron valer oportunamente, de acuerdo a los límites que establece la ley.
Lo anterior evidencia que la Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal, cumplió
con su labor de revisión jurídica del fallo de apelación especial, efectuando el
correspondiente análisis comparativo entre lo argumentado por los postulantes y la
sentencia impugnada, concluyendo en la inexistencia del agravio formal expuesto en
casación; por ello, al resolver la improcedencia del recurso extraordinario objeto de su
conocimiento, actuó en uso de sus facultades legales, motivando y fundamentando
debidamente su decisión.
Por otro lado, esta Corte establece que la pretensión de los postulantes se
contrae a la mera revisión del análisis y las conclusiones que se recogen en la
resolución reclamada, lo que excede la función del Tribunal de Amparo y, por ende,
desnaturaliza la esencia y alcances de la garantía constitucional instada,
pretendiendo que sea esta Corte la que realice la ulterior revisión de lo resuelto por el
órgano jurisdiccional correspondiente; ello, pues, en sede constitucional
denuncian los mismos agravios que hicieron valer en el recurso de casación, los cuales,
como quedó apuntado, fueron debidamente analizados y resueltos por la autoridad
reprochada en el acto reclamado, sin que se advierta la concurrencia de violación
alguna en sus derechos fundamentales, por lo que el amparo solicitado deberá
denegarse por notoriamente improcedente.
-IV-
Conforme a lo dispuesto en los artículos 44 y 46 de la Ley de Amparo, Exhibición
Personal y de Constitucionalidad, es obligación del Tribunal decidir sobre la carga de las
costas, así como la imposición de multa al abogado patrocinante. En razón de lo
anterior, este Tribunal considera que, en este caso, no resulta procedente la condena al
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pago de costas procesales a los postulantes, por no haber sujeto legitimado para su
cobro, ni debe imponerse la multa respectiva a la abogada patrocinante, por ser
integrante del Instituto de la Defensa Pública.
LEYES APLICABLES
Artículos citados, 265, 268, 272, literal b), de la Constitución Política de la República de
Guatemala; 42, 44, 46, 47, 149, 163, literal b), y 185 de la Ley de Amparo, Exhibición
Personal y de Constitucionalidad; 29 y 35 del Acuerdo 1-2013 de la Corte de
Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad, con base en lo considerado y leyes citadas, resuelve: I)
Deniega el amparo solicitado por Israel Domingo Diego Francisco contra la Corte
Suprema de Justicia, Cámara Penal. II) No condena en costas al postulante, ni impone
multa al Abogada patrocinante. III) Notifíquese y oportunamente, remítase la
ejecutoria respectiva.
Firmas de los Magistrados