ESTACIONES
En estas regiones medias del planeta el clima es cambiante. El año se divide en
estaciones climáticas, con características más o menos parecidas, que afectan al
paisaje, a los seres vivos y a las actividades humanas.
En general, se habla de cuatro estaciones de unos tres meses de duración cada una,
aunque hay zonas de la Tierra donde sólo existen dos, la húmeda y la seca; por ejemplo,
en las zonas monzónicas.
Causas y efectos de las estaciones
El eje de la Tierra está inclinado respecto al plano de la órbita que el planeta recorre
alrededor del Sol. Por eso, algunas regiones reciben distinta cantidad de luz solar según
las fechas del año. Las variaciones climáticas que sufre la Tierra son más acusadas en
las zonas frías y templadas, y más suaves o incluso imperceptibles entre los trópicos.
En la siguiente tabla se indican las fechas de inicio, la duración y la inclinación del eje
terrestre de las cuatro estaciones astronómicas. Las estaciones climáticas, en cambio,
se suelen contar por meses enteros, a partir del primer día del mes en que empieza la
correspondiente estación astronómica.
Inicio H. norte H. sur Días duración Inclinación
20-21 Marzo Primavera Otoño 92,9 0º
21-22 Junio Verano Invierno 93,7 23,5 º Norte
22-24 Septiembre Otoño Primavera 89,6 0º
21-22 Diciembre Invierno Verano 89,0 23,5 º Sur
Las cuatro estaciones son: primavera, verano, otoño e invierno. Las dos primeras
componen el medio año en que los días duran más que las noches, mientras que en las
otras dos las noches son más largas que los días.
Dado que las variaciones en el clima se deben a la inclinación del eje terrestre, no se
producen al mismo tiempo en el hemisferio Norte (Boreal) que en el hemisferio Sur
(Austral), sino que están invertidos el uno con relación al otro. Cuando en un hemisferio
es verano, en el otro es invierno, y cuando en uno empieza el otoño, en el otro lo hace la
primavera.
Mientras la Tierra se mueve con el eje del Polo Norte inclinado hacia el Sol, el del Polo
Sur lo está en sentido contrario y las regiones del norte reciben más radiación solar que
las del sur. Posteriormente se invierte este proceso y las zonas del hemisferio norte
reciben menos calor, cuando los días se acortan y los rayos del sol caen más inclinados.
Solsticios y equinoccios
Las estaciones astronómicas están determinadas por las cuatro posiciones principales en
la órbita terrestre, opuestas dos a dos, que reciben el nombre de solsticios y equinoccios.
Solsticio de invierno, equinoccio de primavera, solsticio de verano y equinoccio de
otoño.
En los equinoccios, el eje de rotación de la Tierra es perpendicular a los rayos del Sol,
que caen verticalmente sobre el ecuador. En los solsticios, el eje terrestre se encuentra
inclinado unos 23,5º, por lo que los rayos solares caen verticalmente sobre el trópico de
Cáncer (verano en el hemisferio norte) o de Capricornio (verano en el hemisferio sur).
No todas las estaciones duran lo mismo ya que, a causa de la excentricidad de la órbita
terrestre, nuestro planeta viaja alrededor del Sol con velocidad variable. La Tierra va
más deprisa cuanto más cerca está del Sol y más despacio cuanto más alejada.
El rigor de cada estación tampoco es el mismo para ambos hemisferios. La Tierra está
más cerca del Sol a principios de enero (perihelio) que a principios de julio (afelio), lo
que hace que reciba un 7% más de calor en el primer mes del año que no a la mitad de
él. Por este motivo, en conjunto, además de otros factores, el invierno boreal es menos
frío que el austral, y el verano austral es más caluroso que el boreal.
Por otra parte, a causa de diversas perturbaciones que experimenta la Tierra mientras
gira en torno al Sol, no pasa por los solsticios y equinoccios con exactitud, lo que
motiva que las diferentes estaciones no comiencen siempre en la misma precisa fecha y
hora.
Hay que prestar atención a los medios de comunicación o consultar un calendario
astronómico si se quiere saber con exactitud cuándo empiezan las cuatro estaciones
cada año.