DIAGNÓSTICO ESTRATÉGICO
Una de las primeras tareas necesarias en la elaboración de una estrategia es,
indudablemente, el diagnóstico que se desarrolla en la etapa de planificación de la misma. De
este modo, se define el punto de partida para el diseño y ejecución de cada una de las
acciones de solución a las dificultades descritas.
ANÁLISIS DAFO
Se debe hacer un diagnóstico estratégico de la empresa en relación con sus objetivos. Una vez
definido un objetivo es importante que la empresa identifique y evalúe con precisión su
situación en relación con el mismo. Para hacer esta evaluación es conveniente realizar un
diagnóstico estratégico que nos permita identificar las fortalezas y debilidades así como las
amenazas y oportunidades de la empresa respecto de ese objetivo. Implica que reconozcas los
elementos internos y externos que afectan positiva y negativamente al cumplimiento de las
metas en tu empresa. En tanto que la segunda se refiere a los elementos que están fuera de la
empresa, que se interrelacionan con ella y la afectan, pero que no controlas directamente. Se
deberá efectuar un exhaustivo análisis DAFO, comprobando las amenazas y oportunidades del
entorno vistas en el análisis ya realizado anteriormente y en un estudio en profundidad de la
situación de la propia empresa con relación a sus propias fortalezas y debilidades .
ARMONIZACIÓN Y CONSENSO
El fracaso en las implementaciones es debido, según mi experiencia, a tratar de realizar los
cambios organizacionales y operativos o estructurales, sin haber comprobado la armonización
entre los necesarios cambios del comportamiento, relativos al estilo de dirección y a la cultura
empresarial y estratégicos .
VENTAJAS COMPETITIVAS
Por tanto, se definirán aquellos conocimientos, competencias o habilidades
personales, organizacionales y tecnológicos , que sean necesarias para llevar a buen término
las estrategias seleccionadas. Cuando los ciclos de vida son cada vez más cortos, asociar la
imagen de la empresa a un producto determinado no parece ser una buena opción. Una
competencia aflora cuando la empresa se centra en lo que mejor sabe, puede y quiere
hacer, siendo la resultante de la visión que expresa lo que quiere ser la empresa, los recursos
que indican lo que es y lo que sabe hacer la empresa en el momento actual y las capacidades
que evidencian lo que es capaz de ser y hacer.Entendemos, por tanto, como competencias
personales las cualidades latentes y especificas que atesora una persona que obtiene un
determinado éxito en sus iniciativas profesionales. El nivel de competitividad de la empresa
vendrá determinado por el grado de integración e interdependencia alcanzada en relación a
las tres clases de competencias personales, organizativas y tecnológicas.
Este proceso que consiste en buscar y hallar nuevas oportunidades industriales y comerciales a
los recursos y capacidades tecnológicas que tiene la empresa, se denomina la valoración
estratégica de la tecnología. La estrategia tecnológica implica la definición de un conjunto de
procesos de gestión específicos adaptados a la tecnología de que se trate para
identificar, evaluar, seleccionar, adquirir, asimilar y utilizar eficientemente, procesos que no
terminan cuando ésta es adquirida e incorporada a los proyectos que se ejecuten. La definición
de una estrategia tecnológica promueve la formalización de unas estrategias
industriales, organizativas y comerciales.