Zavala (2004.
8)
Sostuvieron que las habilidades de descontextualización y abstracción, el razonamiento
lógico y la conciencia metalingüística no son una consecuencia de la literacidad en sí
misma –ni de los «poderes» de la escritura-, sino del proceso escolar y del modo en que se
utiliza la palabra escrita en este dominio.
Zavala (2004. 8)
Sobre esta base, mostraron que las tecnologías y las culturas interactúan en formas
idiosincráticas y que, en lugar de ser la causa del cambio cultural, la tecnología —como es
el caso de la literacidad— es utilizada de diferentes maneras por distintas cultu- ras. Esto
trajo como consecuencia que el tema de la literacidad y la cognición se comenzara a
enmarcar no solo de forma más contextualizada, sino tam- bién en términos teóricos
diferentes: el pensamiento se empezó a concebir como insertado en el funcionamiento
social de prácticas letradas.
Zavala (2004. 9)
Por ejemplo, se estu- dian las instituciones sociales como la escuela y se llega a afirmar
que esta homogeniza las prácticas letradas «posibles», hace una ecuación entre
«literacidad» y «literacidad escolar» y margina las diversas experiencias de literacidad que
ocurren (o podrían ocurrir) fuera de ella.
Zavala (2004. 10)
la definición reductiva y simplificada de la literacidad donde esta equivale a la codificación
y descodificación directa de la palabra impre- sa; el hecho de que la literacidad signifique
solo la lectura o la escritura de un tipo de texto y no de otro; y la idea de que la literacidad
tiene efectos directos y específicos en el pensamiento, en la conducta o en la movilidad
social. Al investigar prácticas de escritura y lectura particulares, ahora es necesario
observarlas como íntegramente conectadas al mundo social, a partir de de- terminadas
formas de actuar y de creer, y de diversas maneras de interactuar con el lenguaje oral y de
utilizar herramientas y tecnologías (Gee 2001) Como afirman los seguidores de los NEL,
esto se debe a que no hay una manera «esencial» o «natural» de leer y escribir, ya que los
significados y las prácticas letradas son el producto de la cultura, la historia y los discursos
(Kapitzke 1995).
Sin embargo, para estudiar el fenómeno escritural en países de habla hispana desde esta
nueva perspectiva social, el uso del término alfabetización ha resultado insuficiente por
diversas razones. Por un lado, alfabetización suele restringirse a un aprendizaje técnico y
descontextualizado en el ámbito educativo. Por otro lado, el vocablo está vinculado a
términos negativos (como al de analfabeto y al de analfabetismo) fuertemente cargados
de una ideología oficial que los asocia con la falta de «progreso» en el nivel social y con la
falta de «inteligencia» en el nivel cognitivo. Por eso, para llenar un vacío semántico en el
castellano, hemos optado por utilizar el término literacidad. A diferencia de alfabetización,
literacidad constituye una tecnología que está siempre inmersa en procesos sociales y
discursivos, y que representa la práctica de lo letrado no solo en programas escolares sino
en cualquier contexto sociocultural. Asimismo, el uso del término literacidad evita caer en
repeticiones, ya que cuando hablamos de literacidad estamos haciendo referencia tanto a
la escritura como a la lectura. Si bien se trata de procesos distintos, ambos están
íntimamente relacionados y constituyen parte de la experiencia de lo letrado.
Los vínculos de la escritura con la cultura y las relaciones de poder en las sociedades
latinoamericanas. En particular, indicaban la importancia del contexto de colonización en
el cual se introduce la escritura alfabética, la cual se constituye en un instru- mento de
poder y dominación sobre los grupos subordinados.
Esta asociación de escritura y poder llevaría a significados simbólicos ambiguos en relación
con la escritura: temor y rechazo por un lado, en tanto constituye un instrumento de
dominación y margina la propia cultura (Ortiz 1971), y deseos de apropiación por el otro,
como una manera de acceder al ejercicio del poder monopolizado por las élites
dominantes (Vergara 1990, Ansión 1989, Montoya 1980, 1990)
LA ENSEÑANZA DE LA ESCRITURA NO ES UN ACTO NEUTRAL
la adquisición de la escritura no puede entenderse desde una perspectiva meramente
técnica (por ejemplo, como función de una determinada metodología de enseñanza), sino
en relación con los significados que la escritura adquiere a través de procesos históricos y
políti- cos, y con lo que significa para las personas y grupos que componen la sociedad
En este sentido, los NEL ofrecen un marco teórico desde el cual se pueden develar y
cuestionar los supuestos tradicionales que enmascaran la aparente neutralidad de las
prácticas letradas. Asimismo, permiten ex- poner las formas como la escritura y la lectura
han sido construidas social- mente y se encuentran imbricadas en relaciones de poder. Por
ello, esta nueva aproximación resulta fundamental porque nos permite desconstruir
sentidos comunes que hasta ahora no han sido cuestionados, y proponer alternativas que
nos permitan responder mejor a la diversidad sociocultural de nuestros países y a sus
necesidades educativas.
NECESIDAD DE LEER LA SEGUNDA SECCIÓN
La segunda sección comprende los trabajos cuya preocupación central ha girado en torno
de la escuela y el hogar, y demuestran el impacto ideológico que estas instituciones
ejercen en los resultados del proceso de letrar a los niños y adultos en una comunidad
determinada
Paul Gee (2015) Literacy and Education
La alfabetización no es más vista como un fenomeno mental sino como fenómeno
histórico, social y cultural y por lo tanto situado en el tiempo y en el espacio. Tambien
decir, que en este texto vamos a entender la literacia mas alla del desarrollo de
habilidades para leer y escribir. La literacia, como puede entenderse si se ubica en las
coordenadas del tiempo, el espacio y la cultura no es una cosa simple como habían
querido mostrárnosla
Cuando a uno preguntaba por el significado de la palabra alfabetización lo remitía a
alfabetizar y alfabetizar a su vez es definido como “Enseñar a alguien a leer y escribir (RAE)
por tanto se entendía que el lugar natural de la literacia era la escuela.
Hoy la literacia (alfabetización) se ve como un conjunto de prácticas sociales y discursivas
en las que se trata de formar a los estudiantes en todos los niveles educativos (primaria,
secundaria, media y terciaria) en las relaciones de saber y de poder dominantes en una
formación social. Las prácticas sociales y discursivas que participan de la literacia expresan
los intereses, creencias, valores y voluntades de los grupos de poder que orientan la
sociedad y que se presentan ante los diferentes sectores de la sociedad como si fueran
generales, universales y eternas. Esas prácticas sociales y discursivas se imponen para
modelar la conciencia y la identidad de los miembros de la sociedad y su aceptación y
apropiación tiene como recompensa las posibilidades de éxito económico y mejoramiento
del status social.
En la práctica social concreta de la alfabetización los profesorees
Cuenta Paul Gee (2014. 21-22) que aún en la década del 80 del siglo pasado, aún es
Estados Unidos, los investigadores y los médicos tenían una fuerte tendencia a focalizarse
en la decodificación. Hay que aclarar que la decodificación funciona sola para las lenguas
que tienen escritura alfabética, en los que las letras representan sonidos. Hay lenguas cmo
el Mandarín en el que los grafos remiten directamente a significados, no a sonidos.
Por mucho tiempo se asumió que la alfabetización (Literacia) desarrollaba mas habilidades
cognitivas como el pensamiento analítico y abstracto del que es tipico de las culturas
orales. Y basados en esas presunciones se elaboraban las pruebas tipicas de lectura que se
aplicaban o aplican en los operativos nacionales de evaluación que median o miden las
pruebas nacionales de calidad de la educación. Muchas veces basadas en razonamientos
silogísticos.
Ver el peso ideológico de la supuesta relación entre la apropiación de la lectura y la
escritura y las destrezas mentales de orden superior: pensamiento analítico, lógico o
abstracto. Este planteamiento viene desde Vigotsky, pero hoy se ha demostrado que
esa versión corresponde a una perspectiva desarrollada por la cultura occidental
moderna y que la literacidad es un hecho histórico, social y cultural y, como tal, está
sujeta a las transformaciones que imponen esos factores. Por lo tanto, sociedades
diferentes tienen diferentes tipos de literacidad. Sin embargo, lo que ha ocurrido
entre nosotros es que se nos ha impuesto un concepto de literacidad que expresa los
intereses, las creencias, los valores y la voluntad de los grupos sociales de poder, a
través de instituciones que tienen la función de comunicar una cierta identidad
asociada a las necesidades de la forma hegemónica de producción, circulación y
consumo de bienes materiales y espirituales y que están conectadas con los
conocimientos, procedimientos y actitudes que se utilizan para insertarse, social y
económicamente con éxito en ese mundo.
Como hay en la familia una emergencia de la literacia antes de que el niño llegue a la
escuela. Esa emergencia se da en forma de lecturas, relaciones entre los sonidos y las
letras, lecturas simuladas de los niños, lecturas interactivas a manera de juegos… (Este
parece ser al caso de Daniela que tiene un entorno familiar proclive a las prácticas letradas
tanto de lectura como de oralidad y escritura de forma tal que relacione las palabras con
la experiencia (narratives). Esas prácticas y la ampliación de su vocabulario oral y la
capacidad para relacionarse con adultos, que están articulados, son hacia los 5 años,
claves para el buen desempeño escolar de los niños.(Este es el caso de Daniela) Gee
(2015. 66) Narrar para mostrar que las palabras se relacionan con la experiencia de la vida
y le dan sentido (El caso de los abuelos de Karen Daniela)
En casos en los que la madre, el padre u otro familiar relacionan a los niños con las
practicas sociales y discursivas de la escuela, por ejemplo, haciendo las veces de maestros,
utilizando las cartillas al uso para adelantar prácticas de lectura y escritura se moviliza
Tener en cuenta la confianza que genera el profesor, las relaciones
socioafectivas/volittivas/ éticas y estéticas que se articulan a los procesos cognitivos.
La evaluación y la represión que se hace sobre los errores mata el carácter didáctico del
error y hace que el estudiante tema intentar porque tiene miedo a equivocarse y a las
represalias que se recibe cuando se equivoca. No toma riesgos se escuda en la seguridad
de la inmovilidad. (Esto puede aportar para el análisis de las formas de evaluación que se
registran en las experiencias de los estudiantes.
Modelos de actitud docente que se reflejan en las narrativas: La del profesor permisivo
para el que todo vale; la del autoritario para el que no vale nada diferente a lo que el
profesor ordena y que el niño o niña tiene que obedecer a pie juntillas y punto; la del
profesor democrático que señala limites y reglas pero negocia opciones propuestas por los
estudiantes, ofrece alternativas y responsabilidades y reflexiona sobre las decisones. (Ver
estas relaciones de poder y las que aparecen en el texto de P. Charaudeau.2018)
Los extremos parecen no funcionar. Funciona mejor cuando hay tutela y libertad para
explorar y aún equivocarse sin sentir el peso de la censura o el castigo. Asi se desarrolla la
confianza y la seguridad personal. (respeto por las normas pero valoración dela libertad y
sus posibilidades) Ni cuidar como una planta sin voluntad e inicitiva, pero que será
premiada con las posibilidades de éxito social y económico por seguir estos
lineamientos/Ni every thing goes (Conclusión)
La sobrevaloración del éxito económico y el status social: status y dinero. Los que no son o
no les importa son considerados perdedores. Así la lucha por llegar a la cima desarrolla
toda suerte de competencias desleales e individualismo. Pero al otro lado puede verse
otra forma de cultivr la vida de los niños que no está sustentada en el dinero y la
prominencia social sino en tener una vida más rica y una mejor capacidad para interpretar
la realidad: naturaleza, sociedad y cultura para mantener la confianza en la posibilidad de
un mundo mejor.
La orientación educativa basada en las dimensiones de la mente de acuedo con la
modernidad: memoria, razonamiento e imaginación (M. Serrès 2011) entre nosotros con
un fuerte énfasis en la memoria ( la consignación bancaria como forma de enseñanza; la
repetición como forma de fijación: repetición/transcripción= las planas y el dictado y la
regurgitación pedagógica como forma de evaluación) Al otro extremo, desde una
perspectiva sociocultural, la idea de que seguir reglas, almacenar generalizaciones teóricas
y deducir resultados no es todo = modelo top down; que tambien existe la práctica
concreta y el aprendizaje derivado de la experiencia y que a ese conocimiento = saber se
llega a través del cuerpo del que la cabeza es solamente una parte y que no aprende
mediante generalizaciónes y abstracciones sino que el saber se apropia a partir de la
experiencia y que se avanza en la resolución de los problemas que la vida plantea
mediante la ulilización de la experiencia previa que se utiliza en el pesente y que se
proyecta hacia el futuro.
Recordar que el trasfondo de la educación en el proyecto conservador en la preservación
de la autoridad y el orden frente a las propuestas de cambio hechas por los liberales
radicales. La establece el catolicismo como la religíon oficial y se reglamenta la educación
publica bajo estas orientaciones de intereses, creencias y
.“El poder se ejerce mediante la coacción (o la posibilidad de ejercerla) y/o mediante la
construcción de significado partiendo de los discursos a través de los cuales los actores
sociales guían sus acciones”.
¿Qué es el poder?
EL poder es el proceso fundamental de la sociedad, puesto que ésta se define en torno a
valores e instituciones, y lo que se valora e institucionaliza está definido por relaciones de
poder.
El poder es la capacidad relacional que permite a un actor social influir de forma
asimétrica en las decisiones de otros actores sociales de modo que se favorezcan la
voluntad, los intereses y los valores del actor que tiene el poder. El poder se ejerce
mediante la coacción (o la posibilidad de ejercerla) y/o mediante la construcción de
significados partiendo de los discursos a través de los cuales los actores sociales guían
sus acciones. Las relaciones de poder están enmarcadas por la dominación, que es el
poder que reside en las instituciones de la sociedad. La capacidad relacional del poder
está condicionada, pero no determinada, por la capacidad estructural de dominación. Las
instituciones pueden mantener relaciones de poder que se basan en la dominación que
ejercen sobre sus sujetos. Manuel Castells (2009. 33)
La idea de que aprendemos mejor por la experiencia (Bottom Up Intead of Top down)
First, people do not learn well or deeply unless they have more than words and texts.
They need experiences. Second, they need clear goals towards an action whose outcome
they care about. Third, they must be helped to know how to pay attention in the
experience, to know what to focus on, what to background, and what to ignore, so they
can edit it well and usefully. Fourth, they need lots of experiences of different cases and
they need help finding patterns before they truly understand and appreciate
generalizations and abstractions. Fifth, they need to be encouraged to seek out new
experiences and new challenges to further enrich their abilities to simulate and role-play
in their minds and to further test the patterns they have found and the generalizations
they have formed J. P. Gee (2015. 79)
On the embodied view of the mind words are given meaning not by other words
(“definitions”), but by experiences we have stored in our heads.
So experience gives meanings to words and texts.
Las practices sociales educativas de la escuela tratan de asegurar que en las mentes de los
estudiantes se sedimenten experiencias del mundo similares, que editadas y utilizadas en
formas similares permitan significar, comunicar e interactuar. De esa manera tenemos
ciertas experiencias de pertenencia a los grupos sociales y a las instituciones de la
sociedad que condicionan nuestras formas de pensar, actuar y comunicar de forma
“correcta” (adecuada) Asi adquirimos las prácticas discursivas con los siginificados
situados para el contexto adecuado. “The mind will mirror de social world in the process
of becoming social” Because the mind is based on experience. But If your island is too
small, swim to another one.
De esta forma las practicas discursivas regulan la experiencia porque nos dicen como ver
las cosas y como son esas experiencias y le dan a las prácticas discursivas los significados
situados.
Los seres humanos somos buenos para aprender los diferentes lenguajes sociales bajo
condiciones apropiadas, esto es , las condiciones bajo las cuales los seres humanos
aprenden mejor en la escuela y fuera de [Link] se refleja en que cuando los alumnos
consideran que las condiciones son apropiadas aprenden mejor lo que quieren aprender
Esto se refiere a las modalidades del deber (tener que) las modalidades del querer (querer
hacer)
LA IMPORTANCIA DE RECONOCER Y SER RECONOCIDO
Las literacias no pueden ser estudiadas solas sino integradas a sus prácticas y sus discurso.
James Paul Gee (2015 128) plantea que: One of the worst educational technologies ever
invented was the textbook. Evidence is replete that textbooks do not work well (Graesser,
Jackson, & McDaniel 2007).
Las cartillas como los libros de texto en general parten de la idea racionalizadora de
recursos -cuyo fundamento son las relaciones económicas de costo-beneficio- de la talla
única (Ver el proceso de procedimentalización en Van Leeuwen & G Kress)
Es Max Weber (1977) quien describe la racionalización como una forma de organizar las
prácticas sociales en la que éstas -las prácticas sociales- ya no está orientadas por las
significaciones sino por estrategias utilitaristas. Ya no importa si es adecuado, si es bueno
para las personas o la sociedad, si tiene valor de verdad, sino si funciona de acuerdo a los
fines establecidos, si logra lo propuesto. El resultado de este forma de organizar las
prácticas sociales es que se procedimentalizan y por tanto se convierten en una secuencia
que opera como un patrón de comportamiento para lograr los objetivos de forma mas
eficiente y eficaz. La diversidad desaparece, no hay alteridad, solo un proceder
homogéneo que no reconoce los efectos de sentido porque se impone la definición, es
decir, “el significado claro, preciso y conciso”. Los consensos que negocian las relaciones
sociales también son desconocidos. Las prácticas sociales devienen reglamentadas paso a
paso por formatos que homogenizan el proceder de los actores sociales. Esto ocurre con
frecuencia en la práctca social de la enseñanza de la lectura y la escritura que se
fundamenta en enfoques que, supestamente, hacen mas eficientes y eficaces las
actividades de los profesores para enseñar y de los estudiantes para aprender. Algo así
como lo que ocurre en el mercado mundial de la ropa y otros bienes en el que se va
imponiendo la “talla única”, que no considera las diferencias y, por el contrario, trata de
homogenizarlo todo para alcanzar la eficiencia y la eficacia que optimiza los resultados
costo beneficio.
No hay que olvidar que no son los profesores los que elaboran los libros de texto y las
cartillas. En este punto el concepto de “recontextuaización” de Basil Bernstein (1981,
1986) nos puede ayudar a comprender porque lo introdujo justo en relación a las prácticas
educativas. El Bernstein describe cómo el conocimiento es producido activamente en las
“partes altas del sistema educativo” (1986:5) y luego, estos conocimientos, son
incorporados en el contenido pedagógico, en las “partes bajas” donde es objetivizado y
puesto al servicio del propósito contextual definido de un discurso de valores, saberes y
poder. (Aquí se puede introducir mi descripción de cómo funciona el aparato educativo
que es pensado en términos de política educativa por unos expertos contratados para ese
fin; esos expertos dan paso a otros expertos que traducen las políticas a lineamientos
curriculares… and so on, and so on)
Se asume la perspectiva de que todos los textos, todas las representaciones del mundo y
lo que pasa en él, por abstractos que sean, pueden ser interpretadas como
representaciones de las prácticas sociales
Eso quiere decir que la cartilla Nacho Lee puede ser entendida como una representacion
de las prácticas sociales de enseñanza y aprendizaje de la lectura y la escritura. Es decir, de
cómo se utilizan y para que se utilizan y como transforman las prácticas sociales.
De esa forma la cartilla no es solamente un recurso de la enseñanza sino que está
orientada por unos fines formativos de los niños y niñas; esos fines se traducen en
objetivos de formación y de instrucción que vehiculan unas relaciones de saber y de poder
propias de los intereses, creencias y voluntades de las clases sociales dominantes. Para
lograr sus objetivos, en la cartilla se han seleccionado unos contenidos que expresan los
intereses, creencias, valores, conocimientos y relaciones de poder que se tratan de
reproducir. La estructura de la cartilla y sus fines imponen una cierta forma de organizar
en el tiempo, en el espacio, en las acciones y en los actores, las prácticas áulicas:
disposición de los espacios, las opciones de comunicación, orientación de la significación y
la comunicación, concentración de los sentidos en focos de atención, formas de control
del movimiento y la palabra y, finalmente, la evaluación como elemento de control,
manipulación y gratificación a quienes se someten sin resistencia a la imposiciones de la
nueva identidad que conlleva la literacia escolar oficial. (Aquí puede complementarse el
comentario a la cartilla Nachoe Lee. La cartilla debe estudiarse como representación de las
relaciones de poder y de saber con el que se moldean las mentes y los cuerpos de los
nuevos miembros de la sociedad, pero también como elementos estratégicos de la
interacción entre las generaciónes adultas y las nuevas.)
Mostrar con los análisis de las figuras del padre, la madre, la etnia, la religión, la clase
social, and so on and so on como los elementos de las prácticas sociales entran en el texto
de la cartilla y circulan en su uso en las clases.
Analizar un aspecto que hemos descuidado: los requerimientos de formas de presentación
de los estudiantes ante los otros y los uniformes, la forma de llevarlos, las nociones de
aseo, peinado, estado de las ropas: nuevas, limpias, planchadas, organizadas,
(Daniela/Liliana) Es decir, como aparece en los relatos la forma en la que está regulada
socialmente la forma de presentarse de los estudiantes ante compañeros y profesores en
la escuela.
El tiempo de iniciación de los niños y las niñas en la escuela; el tiempo de permanencia en
la escuela y la forma en que está dividido de acuerdo con las actividades de enseñar o de
descansar; el tiempo de las tareas, el tiempo de la preparación diaria; el tiempo de sueño
y de reposo y libertad de responsabilidades.
Las locaciones:
El camino, el patio, los jardines, los baños, los campos del entorno, el aula y su disposición.
Locuciones con elementos de evaluación expresa.
Reacciones de los actores en el proceso: llanto, violencia, silencio, miedo controlado,
temor, aceptación gozo, agrado,indiferencia…
EVALUACIONES HECHAS POR LOS ESTUDIANTES EN SUS RELATOS SOBRE EL PROCESO DE
APROPIACIÓN DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA.
CREO QUE UNA BUENA ESTRUCTURA PARA LAS CONCLUSIONES PUEDE SER EN DE LA
ESTRUCTURA DE LA PRACTICA SOCIAL QUE APARECE EN VAN LEEUWEN (2008) o En
Fairclough (2000)
El concepto básico de literacia se refiere al proceso de apropiación de la lectura y la
escritura, no obstante, cuando la idea de lenguaje trasciende la apropiación y el uso del
código lingüistico y se amplia a las diferentes formas culturales de significar y comunicar,
entonces el concepto se vuelve mas complejo porque comprende los artefactos y piezas
tecnológicas que se utilizan con ese fin -significar y comunicar en forma situada- La
invención de la lectura y la escritura es solamente un momento histórico, social y cultural
en el que fue necesario crear formas simbólicas de representación de la comunicación
linguïstica, para vencer las limitaciones que puede tener la momentaneidad de la oralidad.
De esa manera se pasa de la comunicación natural a través de la oralidad a una forma de
comunicación a partir de dispositivos manufacturados. Ese cambio en las posibilidades de
significar y comunicar con artefactos creados por la cultura humana introduce cambios en
la forma de interactuar, de pensar y de comunicarnos, es decir, en la forma en que los
seres humanos vivimos en el mundo de la vida y la forma en que lo experimentamos y lo
significamos y comunicamos en los procesos de interacción social. De hecho, el ser
humano era consciente de que podía significar y comunicar a partir de las posibilidades
que le brindaban los sentidos para percibir, seleccionar, almacenar y reutilizar opciones de
producción de sentido. Pero… y señalar de la centralidad de la lengua en las relaciones de
saber y poder (Gunter Kress/Bezzemer (2008); Theo van Leeuwen (20??)
Unas líneas sobre la centralidad de la lengua
Las lenguas aborígenes -que generalmente son ágrafas- han sido y son muy dinámicas
porque seguían el carácter cambiante de la realidad por lo que estaban constantemente
nombrando y renombrando el mundo. No obstante, cuando desarrollan la escritura, su
movilidad se estabiliza por la elaboración de los diccionarios, las gramáticas, los textos
canónicos, pero, principalmente, por las prácticas sociales y discursivas propias de la
alfabetización escolarizada.
La idea de las funciones de la escritura y la lectura en los enfoques. Es decir, las
consecuencias cognitivas y epistémicas (significados generales y fijos diferentes a los
sentidos a los que se llega por el uso situado en el mundo de la vida) Notar la relación de
semejanza entre las letras y las imágenes y la forma en las que se resalta el parecido: uña,
ojo, anillo, iglesia. La realidad representada corresponde claramente a una franja social
media: patria, la familia, la casa, la pertenencia de clase, etnia, religión y cultura