Asignatura Psicología Clínica
Reseña acerca de la eficacia, efectividad y eficiencia de la psicoterapia.
Presenta
Erika Leyva I.D 561429
Docente
Carlos Martínez
NRC 5409
Corporación Universitaria Minuto de Dios
Facultad de ciencias humanas y sociales, Psicología
Agosto de 2020
Bogotá D.C, Colombia
Introducción
En la presente reseña se realiza un análisis acerca de la eficacia, efectividad y eficiencia
de las técnicas de psicoterapia utilizadas en los diferentes modelos o enfoques de intervención
psicológica, para esto se inicia con una conceptualización de estos tres términos, para conocer a
que hacen referencia y de esta manera comprender desde que posición se hace dicha evaluación.
Posteriormente se realiza una revisión de los enfoques psicodinámico, humanista y cognitivo-
conductual, enfatizando en las características principales de ellos, la utilidad que se les da, las
técnicas que se utilizan dentro de cada proceso psicoterapéutico y tanto las ventajas como las
desventajas que se encuentran el terapeuta (psicólogo) y el paciente (cliente) al momento de
iniciar este proceso. Por último se exponen algunos ejemplos de investigaciones que se han
realizado, donde se estudia la efectividad de diferentes terapias en el tratamiento de algunos
trastornos.
Reseña acerca de la eficacia, efectividad y eficiencia de las técnicas de psicoterapia
utilizadas en los diferentes modelos o enfoques de intervención psicológica.
Es relevante iniciar este escrito, describiendo que se entiende por los conceptos de
eficacia, efectividad y eficiencia pues teniendo claro a que hacen referencia, se podrá realizar una
correcta evaluación de las técnicas de psicoterapia que se manejan dentro de cada uno de los
modelos revisados en el curso de psicología clínica. Estos tres conceptos si bien parecen muy
similares, cada uno encierra grandes diferencias que pueden acarrear una buena elección o
valoración de la terapia y por consiguiente afectar al bienestar de una persona; los tres términos
deben ser valorados y evaluados tanto a la hora de escoger el tratamiento más idóneo como a la
hora de evaluar posteriormente al tratamiento los resultados del mismo. La efectividad tiene que
ver con el grado de satisfacción del cliente o paciente con el proceso terapéutico, esta apunta
hacia el éxito social. Por otro lado la eficacia según Ferro y Vives (2004) hace referencia a “la
capacidad que tiene un tratamiento de producir cambios psicológicos en la dirección esperada
que sean claramente superiores a los de la no intervención, los de otros tratamientos estándar
disponibles o incluso a los de algunos de sus componentes aislados” (p.2). Es aquí donde se
puede observar la diferencia entre estos dos términos pues la efectividad al contrario de la
eficacia no contempla la comparación de los efectos de la intervención con nada. Pero no es
menos importante comprender que es eficiencia, pues Según Pérez y García “este término se
refiere a la relación costo/beneficio de la propia intervención. Estos mismos autores apuntan que
el análisis de la eficiencia se realiza a tres niveles: el coste directo del tratamiento para el
paciente o el sistema proveedor del servicio, el coste directo para la comunidad y el coste
indirecto para la sociedad” (Pérez, García, 2033, como se citó en Ferro y Vives, 2008, p. 3).
Después de haber revisado estos conceptos claves, se puede elaborar un análisis de la
utilidad que se le dan a las técnicas de intervención psicoterapéutica utilizadas en los enfoques
psicodinámico, humanista y cognitivo-conductual. Así mismo evaluar sus ventajas y desventajas
de cara a los tres términos anteriormente planteados y relacionar algunos ejemplos de
investigaciones que se han realizado, donde se estudia la efectividad de diferentes terapias en el
tratamiento de algunos trastornos.
Psicoterapia psicodinámica: Este enfoque se caracteriza por dirigir las acciones
terapéuticas a reestructurar la personalidad de los pacientes y no tanto a la remoción de la
sintomatología clínica. Se utiliza en psicoterapia individual, de grupo, terapia familiar, educativa
u organizacional; es un tratamiento muy elegido para trabajar sobre trastornos de adaptación,
estrés postraumático y personalidad. Según Castro (2001) “Este abordaje considera que el
entendimiento de los problemas emocionales trae como consecuencia el cambio psicológico y la
mejoría clínica. Por lo tanto, son tratamientos dirigidos al insight, siendo la meta principal la
resolución de los conflictos inconscientes” (p.4). Las técnicas utilizadas en este enfoque
consisten en el uso de la interpretación de las verbalizaciones del paciente en la sesión, están son:
hipnosis, asociación libre, análisis de los sueños, resistencia, transferencia, catarsis e
interpretación-elaboración. Algunas de las ventajas de estas técnicas se centran en que permiten
que el paciente tenga logros significativos en autoconciencia y auto comprensión, así como
disminución del uso de mecanismos de defensa; y entre sus desventajas se encuentra que
generalmente son terapias a largo plazo, es decir, muy extensas, que algunas personas no pueden
costear y que les significa también una preocupación más porque no ven cambios tan rápidos en
ellos.
Psicoterapia humanista, existencial y experiencial: Este enfoque se centra en el auto-
desarrollo y el crecimiento, trata de ayudar a los individuos a reconocer sus fortalezas, su
creatividad y su elección en el “aquí y ahora”; los terapeutas en esta corriente intervienen
favoreciendo la espontaneidad de los pacientes, lo que trae como resultado una integración del
self (si mismo) y un sentido de autenticidad. Las técnicas utilizadas en este enfoque están
basadas en la intuición, la apertura a la experiencia y la empatía, estas son: terapia existencial,
Gestalt, de las necesidades humanas, centrada en el cliente, psicología transpersonal, análisis
transaccional y terapia experiencial; aunque estas no son consideradas una psicoterapia en si
misma sino solo una forma de autoconocimiento o de crecimiento personal. Dentro de las
ventajas de estas terapias es que enfatizan en las características distintivas y específicamente
humanas como son la creatividad, autorrealización y la decisión, pero también muestran un
particular afán por centrarse en la persona, su experiencia interior y el significado que la persona
da a sus experiencias. Por otro lado, entre sus desventajas se encuentran la falta de rigor técnico a
la hora de investigar los procesos psicológicos y el gran énfasis que se le da a las conductas
positivas, dejando de lado los aspectos negativos cuando de ellos es que se dan las patologías.
Psicoterapia cognitivo-conductual: Este enfoque basa sus intervenciones en las teorías
del aprendizaje clásico (condicionamiento), operante y social y se utiliza como una forma
efectiva para tratar varias afecciones de salud mental como la depresión o los trastornos de
ansiedad. Según Psicoportal (2019) su objetivo es “cambiar el pensamiento y las conductas que
evitan los resultados positivos, esta terapia puede ayudar a las personas a resolver diversos
problemas médicos, emocionales, etc; mientras que otras formas de psicoterapia implican
profundizar en el pasado para proporcionar una idea de los sentimientos” (párr. 12). Este
abordaje basa sus técnicas en intervenciones muy concretas, que pueden ser fácilmente
monitoreadas y evaluadas, como: la desensibilización sistemática, desensibilización en vivo,
técnicas de exposición (terapia implosiva), reestructuración cognitiva, técnicas de modelado y de
autocontrol; la idea base de estas, es que el cambio en las representaciones de los pacientes trae
como consecuencia un cambio en sus afectos y conductas. Las ventajas de este tipo de terapias es
que se pueden completar en un periodo de tiempo relativamente corto en comparación a otras
terapias e igualmente son buenas porque enseñan estrategias útiles y prácticas que se pueden usar
en la vida cotidiana. Cuentan con algunas desventajas, como el no aborda las posibles causas
subyacentes de las condiciones de salud mental, pues se centran solo en el problema actual y en
la capacidad del individuo para cambiarse a sí mismo, pero no abordan problemas más amplios
en sistemas o familias que a menudo tienen un impacto significativo en la salud.
Para terminar, es relevante mencionar que en la actualidad se han realizado un gran
número de estudios que comparan la efectividad de las diferentes psicoterapias en el manejo de
diversos trastornos, estos van muy enfocados a la depresión, que en muchos países se perfila
como el principal problema de salud pública; uno de ellos, muy representativo es el proyecto
colaborativo de investigación sobre la depresión del National Institute Of Mental Health, seguido
por el proyecto de psicoterapia de Sheffield, en el cual se comparaba la terapia cognitivo-
conductual con la terapia interpersonal psicodinámica en el tratamiento de la depresión. Es
importante someter la psicoterapia a estos estudios evaluativos, principalmente, porque de esta
manera se puede determinar cuál de las muchas formas disponibles de terapia son más efectivas
en el tratamiento de cualquier malestar psicológico, también porque dicha evaluación ayuda al
avance del campo de la psicología clínica en su continuo desarrollo y perfeccionamiento,
recabando información sobre la validez de las diversas teorías que sustentan cada terapia e
igualmente porque los psicólogos clínicos tienen como responsabilidad ética con sus pacientes
emplear en su tratamiento métodos o procedimientos cuya efectividad ya haya sido demostrada.
Conclusión
Se concluye que la evaluación de la eficacia, efectividad y eficiencia de los tratamientos
psicoterapéuticos se ha convertido en un tema de gran importancia para el psicólogo, ya que le
permite verificar la efectividad de sus procesos de intervención, con la intención de brindar un
buen servicio a sus pacientes, y así mismo, comprender por ejemplo que tratamiento es más
adecuado para determinado paciente, cual es el tipo de intervención que funciona mejor para un
tipo de población particular que solicita asistencia y en qué técnicas debe entrenarse en función
de los cuadros psicopatológicos más frecuentes. A partir de las evaluaciones e investigaciones
que se han realizado en torno al tema, los profesionales en salud mental han querido establecer
nuevas guías en las que figuren los tratamientos eficaces para los distintos tipos de trastornos
psicológicos; estas son útiles, tanto para los psicólogos como para los usuarios, pues les da
mayor confianza al momento de iniciar un proceso psicoterapéutico.
La factores que han provocado el interés del psicólogo por la evaluación de la efectividad
terapéutica, han sido: la evolución que ha tenido esta ciencia psicológica y más concretamente la
psicopatología y el diagnostico psicológico, también el desarrollo de tratamientos
psicofarmacológicos que están en constante competencia con los tratamientos psicoterapéuticos
y por último el interés por conocer cuáles son las intervenciones más eficaces que proporcionan
el máximo beneficio al paciente con un mínimo gasto, esto haciendo referencia a que en la
actualidad los prestadores de servicios de salud, ya sean públicos o privados tienen una
exagerada contención de gastos y por lo tanto establecen un límite de sesiones para la atención
de los pacientes, por eso está en manos del profesional encargarse de que estas se hagan de
manera adecuada.
Referencias bibliográficas
Bados, A. (2002). Eficacia y utilidad de la terapia psicológica. Revista Internacional de
Psicología Clínica y de la Salud, 2 (3), 447-502.
Castro, A. (2001). ¿Son eficaces las psicoterapias psicológicas?. Buenos Aires: Argentina.
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Compas, B y Gotlib, I. (2003). Introducción a la psicología clínica. México: McGraw-Hill
Ferro, R., Vives, M. (2004). Un análisis de los conceptos de efectividad, eficacia y eficiencia en
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Moreno, C & Marthe, N. (2010). Cómo escribir textos académicos según normas
internacionales: APA, IEEE, MLA, Vancouver e Icontec. Bogotá, Co: Universidad del
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