INTRODUCCIÓN
La expansión urbana que experimentan las ciudades, está asociada con
numerosos problemas ambientales, uno de estos es la Isla de Calor Urbana.
Ésta, está definida como la diferencia de temperatura entre el área urbana
y sus alrededores. Asimismo, es el resultado de dos procesos diferentes
pero asociados; el primero y más importante, la modificación en la
cobertura del suelo como resultado del proceso de urbanización que
transforma las superficies con materiales impermeables como el asfalto y
el concreto. La segunda, hace referencia a las actividades en la ciudad
principalmente el transporte y la industria debido a las emisiones térmicas
que contribuyen al calentamiento urbano. El tema es cada día más
importante debido a la tendencia mundial hacia la urbanización y el
crecimiento disperso de las ciudades, así como porque la Isla de Calor
Urbana tiene implicaciones directas en la calidad del aire, la salud pública,
la gestión energética y en la planeación urbana. Por ello, esta problemática
se ha convertido en uno de los principales desafíos relacionados con el
proceso de urbanización, ya que el aumento de la temperatura asociada a
la Isla de Calor Urbana tiende a exacerbar los problemas antes
mencionados. Además, de estar ya identificada en los temas centrales
cuando se trata la mitigación y/o adaptación ante el cambio climático,
desde un enfoque urbano.
En la actualidad, la mayoría de los estudios sobre Isla de Calor Urbana han
tenido lugar en ciudades densamente pobladas, ubicadas en climas
templados y subtropicales. En contraste, las ciudades localizadas en
ecosistemas desérticos se han estudiado muy poco. Este tipo de estudios
son aún más escasos para los desiertos del Norte de América que tienen
condiciones de extrema aridez, con excepción de ciudades como Phoenix y
Tucson en los Estados Unidos; y más recientemente en la ciudad de
Mexicali en Baja California, México. En términos generales, las
investigaciones realizadas sobre el tema se han enfocado principalmente a
la identificación y análisis del comportamiento térmico dentro de los
espacios urbanos, así como al establecimiento de estrategias de mitigación.
A este respecto Akbari et. al., establece como principales estrategias para
mitigar los efectos de la Isla de Calor Urbana, aumentar el albedo en
azoteas y pavimentos, y la reforestación urbana.
Sin embargo, el tratar la adaptación-mitigación del fenómeno como parte
de un esquema de planeación sustentable de la ciudad, se ha limitado a la
identificación de criterios, por lo que resulta pertinente integrar éstos a un
esquema dirigido hacia la planeación urbana; objetivo de este estudio. En
este sentido, la presente investigación determina el potencial que ofrece la
estructura urbana actual de un sector de la ciudad con uso del suelo:
industrial, comercio y servicios y habitacional, en vías de implementar
estrategias de mitigación frente a la Isla de Calor Urbana.
¿QUÉ ES UNA ISLA DE CALOR URBANA?
La isla de calor es un efecto urbano. Se llama así al aumento de la
temperatura en la superficie de áreas urbanas debido a la
presencia de concreto, asfalto, piedra, falta de vegetación y
presencia de industrias e instalaciones que desprenden calor.
Este fenómeno ocurre principalmente porque las grandes
extensiones de concreto de las calles y edificios retienen el calor
del día para liberarlo durante la noche. En promedio puede
elevar la temperatura de la metrópoli entre 2 y 6 grados celsius.
La isla de calor urbana es un fenómeno que se produce en las
áreas urbanas y suburbanas como consecuencia de la utilización
de materiales con una alta capacidad de absorción y retención
del calor solar (albedo), muy superiores a las de los materiales
naturales o de las áreas rurales menos desarrolladas.
En el siguiente cuadro podremos observar una pequeña
comparación entre el centro la ciudad y los lugares mas alejados
a las zonas urbanas y el impacto que tienen en el clima.
CARACTERÍSTICAS
El aire más caliente se encuentra en el centro de la
ciudad.
El calor solar incrementa las temperaturas de la
superficie.
Superficies secas y oscuras absorben más luz solar.
Las tasas de calentamiento y enfriamiento afectan las
islas de calor.
Varios factores contribuyen a la ocurrencia e intensidad de las
islas de calor; estos incluyen:
Clima
localización geográfica
hora del día y estación
forma de la ciudad
funciones de la ciudad
TIPOS DE ISLAS DE CALOR
Hay tres tipos de islas de calor:
Isla de calor de la capa de dosel (ICCD)
Isla de calor de la capa de perímetro (ICCP)
Isla de calor de superficie (ICS)
Las dos primeras se refieren a un calentamiento de la atmósfera
urbana; la última se refiere al calor relativo de las superficies
urbanas. La capa de dosel urbana (CDU) es la capa de aire de las
ciudades que está más cercana a la superficie, la cual se extiende
hacia arriba aproximadamente hasta la altura media de las
edificaciones. Por encima de la capa de dosel urbana se
encuentra la capa de perímetro urbana la cual puede ser de 1
kilómetro (km) o más de espesor durante el día, y encogerse a
cientos de metros o menos durante la noche . La ICCP es la que
forma una cúpula de aire más caliente que se extiende en
dirección del
viento más allá de la ciudad. El viento a menudo le cambia la
forma a la cúpula por una forma de pluma.
Los tipos de isla de calor varían en cuanto a su forma espacial
(forma), características temporales (relacionado con el tiempo), y
algunos de los procesos físicos subyacentes que contribuyen a su
desarrollo. Los científicos miden las temperaturas del aire para la
ICCD y la ICCP directamente usando termómetros, mientras que
la ICS es medida con sensores remotos instalados sobre satélites
o aviones
FORMACIÓN DE LAS ISLAS DE CALOR
El viento y las nubes afectan la formación de islas de calor.
El clima, en particular el viento y las nubes, influyen en la
formación de islas de calor. Las magnitudes de la isla de calor son
mayores bajo condiciones climáticas calmadas y claras. A medida
que los vientos aumentan, mezclan el aire y reducen la isla de
calor. A medida que las nubes aumentan reducen el
enfriamiento nocturno por radiación, y también reducen la isla
de calor.
La geografía influencia el clima.
La localización geográfica influye sobre el clima y la topografía
de la zona, así como sobre las características de los alrededores
rurales de la ciudad. Las influencias climáticas regionales o
locales, tales como los sistemas locales de vientos, pueden
afectar las islas de calor; por ejemplo, las ciudades costeras
pueden experimentar un enfriamiento de las temperaturas
urbanas durante el verano cuando las temperaturas de la
superficie del océano están más frías que las de la tierra y el
viento sopla hacia tierra firme. Donde las ciudades están
rodeadas por superficies rurales mojadas, el enfriamiento más
lento de estas superficies puede reducir las magnitudes de la isla
de calor, especialmente en climas cálidos y húmedos.
Las estaciones cambian las islas de calor.
Hora del día/estación: Las estaciones juegan un papel también.
Las islas de calor de ciudades localizadas en latitudes medias,
generalmente son más fuertes en el verano o en el invierno. En
climas tropicales, la estación seca puede favorecer grandes
magnitudes de las islas de calor.
Ciertas estructuras y geometría de las ciudades favorecen a las
islas de calor.
La forma de la ciudad incluye los materiales usados en la
construcción, las características de las superficies de la ciudad,
tales como las dimensiones y espaciamiento de las edificaciones,
las propiedades térmicas, y la cantidad de espacios verdes.
La actividad humana puede también incrementar las
temperaturas de las islas de calor.
Las funciones de la ciudad regulan la emisión de contaminantes a
la atmósfera urbana, el calor por uso de energía, y el uso de agua
en irrigación. El calor antropogénico, o calor generado por las
actividades humanas, principalmente la combustión de
combustibles fósiles, puede ser importante para la formación de
islas de calor. El calentamiento antropogénico generalmente
tiene mayor impacto durante la estación de invierno de los
climas fríos, en el núcleo del centro de la ciudad. En casos
selectos, ciudades construidas en forma muy densa pueden
presentar calentamiento antropogénico severo durante la época
de verano, como consecuencia de un alto uso de energía para
enfriar las edificaciones.
CAUSAS
La urbanización, la falta de áreas verdes, pavimentos
impermeables y el uso desenfrenado del automóvil incrementan
la magnitud de este fenómeno, que es causado por la interacción
de diferentes efectos, a saber:
Aumento de la absorción de la energía solar: por
superficies de baja reflectancia; por la ampliación de la
superficie absorbente de calor; además por reflexiones
múltiples entre los edificios
Aumento del calor acumulado debido a la capacidad
térmica de los materiales de construcción
Emisión de calor antropogénico y de contaminantes
atmosféricos
Obstrucción de los movimientos de aire por medio de la
edificación, especialmente falta de ingreso nocturno de
flujos de aire frío
Reducción de la evotranspiración debido a la reducción
de la vegetación y el aumento del pavimento
impermeable
El efecto se presenta en prácticamente todas las ciudades del
mundo, en diferente medida, dependiendo del macro y
mesoclima y de las características urbanas, pero generalmente es
más fuerte cuanto más grande es la urbe.
CONSECUENCIAS
Las consecuencias de la isla de calor urbana son muy variadas y
no necesariamente son perjudiciales. A continuación se
identifican los posibles impactos en las ciudades.
Disminución del período frío de invierno, reducción del
uso de la calefacción y ahorro energético
Extensión del verano, incremento de la demanda de
refrigeración, aumento de la demanda energética, con sus
consecuentes perjuicios ambientales y económicos
Aumento de eventos extremos de calor, con sus
consecuentes perjuicios ambientales y económicos
Estrés térmico por calor, para flora, fauna y para el
hombre, con riesgos para la salud humana especialmente
en niños y adultos may ores
La mayor temperatura también contribuye a las
reacciones de los gases de combustión presentes en la
atmósfera
Alteraciones en la flora y fauna urbana
En algunos casos se observan alteraciones en el clima
regional.
MITIGACIÓN
La reducción del efecto de isla de calor es extremadamente
compleja. Requiere cambios sustanciales en la estructura
urbana que solo se logran con una planificación urbana
sustentable y con políticas de largo plazo. Estas deben tener
como objetivo, entre otros, una mejor ventilación de la
ciudad, la disminución de la densidad y de la altura de
construcción, además, del aumento de las zonas verdes.
No obstante existen técnicas de mitigación del efecto isla de
calor, aplicables a pequeña escala, por ejemplo:
Techos y pavimentos con superficies de alta reflectancia
(“cool colours”, “cool roof”)
Diseños arquitectónicos que generan espacios sombríos
como prevención de estrés térmico por calor en el
hombre, por ejemplo arcadas y galerías
Aumento y optimización de las áreas verdes
Instalación de techos y fachadas verdes.
SOLUCIONES BIOLÓGICAS
Una solución de tipo biológico es usar vegetación para reducir el
calor urbano. La vegetación provee importantes efectos de
sombra al igual que enfriamiento a través de la evaporación.
Algunos ejemplos incluyen:
Sembrar árboles alrededor de edificaciones individuales
para sombrear las superficies urbanas y así reducir su
temperatura. La reducción en la temperatura de la
superficie también conduce a reducciones substanciales en
el uso de energía para el aire acondicionado.
Los árboles también pueden ser usados para sombrear
calles y parqueaderos, los cuales de otra manera se
pondrían muy calientes durante el día y almacenarían calor
para luego liberarlo durante la noche. El sombreado de
vehículos en los parqueaderos puede reducir la emisión de
vapores de gasolina, lo cual contribuye a incrementar los
niveles de ozono urbanO
Los “tejados verdes” utilizan vegetación viva en los tejados
para reducir la acumulación de calor de las edificaciones.
Un tejado verde es mucho más frio que un tejado
tradicional puesto que una fracción significativa de la
energía absorbida es usada para evaporar agua en vez de
calentar el techo y el aire encima de éste
VENTAJAS DE LAS SOLUCIONES BIOLÓGICAS
los contaminantes se depositan en los árboles
se reducen el gas de efecto invernadero y las emisiones
contaminantes provenientes del uso del aire acondicionado
se disminuyen las emisiones de compuestos orgánicos
volátiles que contribuyen al smog urbano
se reduce potencialmente la tasa de formación de ozono
reduce los costos, el dueño de una edificación se beneficia
con menores costos de consumo de energía
ISLAS DE CALOR EN NUESTRO PAIS Y REGIÓN
El aire en zonas urbanas como lima e Ica puede ser 2 - 5°C más
caliente que en las zonas rurales. Esto se conoce como el efecto
isla de calor urbano. Es más evidente cuando hay poco viento. En
Ica una isla de calor urbano puede aumentar la temperatura y la
duración de una ola de calor. Y el calor de la ciudad puede
influenciar los estados del tiempo, cambiar en los patrones
del viento, nubes y precipitación.
Algunas personas han especulado que el crecimiento de las
zonas urbanas ha causado mayor calor urbano y que las islas de
calor son responsables del calentamiento del planeta. Hay
evidencia contundente de que esta no es la causa del
calentamiento del planeta. De acuerdo al Panel
Intergubernamental de Cambio de Clima, es poco probable que
el calentamiento del planeta esté influenciado de manera
significativa por el aumento de edificaciones.
El calor en nuestro país también está influenciado con el
Fenómeno del Niño. En febrero la sensación de calor en la capital
y regiones como Trujillo, Piura, Ica, tumbes; llego a 35º C según
informaron expertos del Servicio Nacional de Meteorología e
Hidrología (Senamhi). Esta sensación es más alta donde hay
suelos arenosos y desérticos. El verano pasado se reportaron que
8 muertes por el aumento de temperatura así como la
propagación de ciertas enfermedades y vectores relacionados
con el calor, por ejemplo: desmayo, erupciones cutáneas,
insolación, deshidratación; plagas como: zancudos transmisores
del dengue, mosquitos, etc.
LIMA – COP20
Hoy 7 mil millones de personas, más del 50% de la población
mundial, vive en ciudades. Sin embargo, la mayoría de las
ciudades no están preparadas para atender las necesidades de
todos sus habitantes, quienes demandan cada vez más recursos,
bienes y servicios. Para el año 2050 la población de las ciudades
se duplicará, según las Naciones Unidas. En el Perú tenemos 4
ciudades con más de 500,000 habitantes en Lima somos
9’585,636 habitantes.
El Cambio Climático podría acentuar esta ola de calor, obligando
a las ciudades a aumentar su consumo de energía para generar
mecanismos de enfriamiento, como el uso del aire
acondicionado. Esto, a su vez traerá como consecuencia un
aumento en las emisiones de CO2.
Si queremos que nuestro impacto en el planeta sea menor,
necesitamos que nuestras ciudades sean sostenibles. Para
lograrlo, cada persona debe asumir el compromiso
individualmente.
ESTRAGOS DE LAS ISLAS DE CALOR AL CLIMA GLOBAL
Las islas urbanas de calor por sí mismas no son responsables del
calentamiento global porque son fenómenos de pequeña escala
y cubren tan solo una minúscula fracción de la superficie de la
tierra. Sin embargo, hay algunas conexiones urbano-globales
dignas de mencionar:
1. Aproximadamente la mitad de la población del mundo
vive actualmente en ciudades, y se espera que esta
cantidad aumente al 61% para el 2030. La alta tasa de
urbanización implica que en un futuro, un número de
personas cada vez mayor se verá expuesto a los
impactos que resultan de la isla de calor.
2. La mayoría de las emisiones de gas de efecto
invernadero que contribuyen al cambio climático global,
provienen de zonas urbanas. Una mayor urbanización
aumentará las emisiones que se originan en las
ciudades.
Estos factores subrayan la importancia de los climas urbanos no
solo para el ambiente local sino también para el estado del
medio ambiente en el planeta en su totalidad.
La isla de calor de Santiago
Santiago de Chile es una megalópolis con cinco millones de
habitantes situada en un valle hundido, entre los Andes y la
costa. La situación topográfica que favorece las intensas
inversiones térmicas, junto con la fuerte contaminación
atmosférica generada por el intenso tráfico, provoca a menudo
que la ciudad esté tapada por un gorro de contaminación. Pablo
Sarricolea ha estudiado la isla de calor urbano de Santiago de
Chile y según sus investigaciones, la isla de calor urbano tiene
una expansión de su superficie en verano en comparación con el
invierno, y además es más intensa en verano que en invierno.
La intensidad de la isla de calor es más elevada en verano que en
invierno gracias al tiempo estable veraniego, con predominio de
anticiclón y cielo sereno, mientras que en invierno el paso de
perturbaciones y el cielo nublado con lluvias frecuentes hacen
disminuir la intensidad.
En algunas metrópolis el efecto es más alto durante la noche,
mientras en otras, como Santiago, el fenómeno se hace sentir
principalmente de día. Aquí, en las tardes de los días calurosos
de verano, en las comunas del norponiente se miden
temperaturas hasta 10°C más altas que en el oriente y en el sur
de la metrópolis
CONCLUSIONES
De las conclusiones de este trabajo se desprende que, hoy en
día existe una gran preocupación por el impacto que causa la isla
de calor y de esta forma provoca alteraciones a la salud humana.
Ya es habitual el procurar salir de las grandes ciudades para
poder respirar “aire puro”, y es que la acción humana ha
generado microclimas artificiales, estas perturbaciones micro
climáticas se dan sobre todo en las ciudades ya que son los
lugares donde las grandes edificaciones impiden el flujo de
corrientes de aire de refrigeración a los puntos más cercanos a la
superficie, causando que el transporte de aire conectivo vertical
u horizontal disminuya y se produzca incrementos en la
temperatura, debido a las masas de aire que quedan atrapadas.
Es por ello que hoy en día se han implementado diversas técnicas
para calcular el impacto real de la isla de calor y que así mismo
han arrojado resultados que van de acuerdo al contexto
geográfico y socio/económico, encontrando que el aumento de
islas de calor, es más pronunciado en países desarrollados, y han
generado políticas que han regularizado la construcción dentro
de las ciudades, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
o Techos verdes
o La utilización de pavimento a blanco o de otro
color claro.
o Ampliación de zonas verdes
o Alternativas de Transporte
o Bioenergía
La isla de calor es un problema Que nos afecta al mundo en su
totalidad, es por ello que debemos de tomar conciencia la
población en general y sobre todo nosotros como futuros
Arquitectos, tratar de que las grandes edificaciones sesten
rodeados de áreas verdes, tratar de utilizar materiales que se
adecue a la zona que se construye.