PRECIO DEL
LIDERAZGO:
AUTODISCIPLINA
Al leer la vida de los grandes hombres me doy cuenta que la primera victoria que
ganaron fue la victoria sobre sí mismos … la autodisciplina fue lo primero en todos
ellos».1
En inglés la palabra autocontrol deriva de una raíz griega que significa «agarrar» o
«sostener». Esta palabra describe a las personas que quieren agarrar sus vidas y tomar
control de áreas que les producirán éxito o fracaso.
Aristóteles usó la misma palabra para describir «la capacidad de probar el deseo por
la razón … estar resuelto y siempre listo para terminar con el desahogo natural y el
dolor». Explicó que las personas que no se controlan tienen fuertes deseos que tratan de
seducirlos y apartarlos del camino de la razón; pero para triunfar deben mantener esos
deseos bajo control.
Una vez, dirigiendo un seminario de liderazgo, definí la disciplina al principio de la
vida como la decisión de lograr lo que realmente se quiere, haciendo las cosas que usted
en realidad no quiere hacer. Después de pasar algún tiempo obrando así, la disciplina se
convierte en la decisión de alcanzar lo que realmente se quiere, ¡haciendo las cosas que
usted ahora sí quiere hacer! Creo firmemente que podemos ser disciplinados y disfrutar
después de años de practicar.
Los grandes líderes han entendido que su responsabilidad número uno era su propia
disciplina y desarrollo personal. Si no se hubieran dirigido a sí mismos no hubieran
podido dirigir a los demás. Los líderes no pueden llevar a otros más lejos de lo que ellos
mismos han recorrido, porque nadie puede viajar hacia afuera si primero no ha viajado
hacia adentro. Una gran persona dirigirá una gran organización, pero el crecimiento
solamente es posible cuando el líder esta dispuesto a «pagar el precio» por ello. Muchos
líderes dotados han rehusado pagar el precio y, como resultado, han descubierto que los
atajos no reditúan a largo plazo.
Esto es lo que Edwin Markham tiene que decir sobre el valor humano:
Somos ciegos hasta que vemos
que en el plan humano
nada vale la pena hacer
si no hace al hombre.
¿Por qué construir ciudades gloriosas,
11 Harry S. Truman, Great Quotes From Great Leaders.
si el hombre mismo sin construirse queda?
En vano construimos el mundo,
si el constructor no es construido.2
EL PROCESO PARA DESARROLLAR
DISCIPLINA PERSONAL
Federico el Grande de Prusia paseaba por las inmediaciones de Berlín cuando se
encontró con un anciano que iba en dirección opuesta.
«¿Quién eres?», preguntó Federico.
«Soy un rey», replicó el anciano.
«¡Un rey!», se rió Federico. «¿Sobre qué reino reinas?»
«Sobre mí mismo», fue la orgullosa respuesta.
«Reinar» sobre usted mismo requiere disciplina personal.
Comience con usted.
Un periodista preguntó una vez al gran evangelista D. L. Moody qué personas le
dieron más problemas. Respondió de inmediato: «He tenido más problemas con D. L.
Moody que con cualquier otro hombre». El finado Samuel Hoffenstein decía:
«Dondequiera que voy, yo también voy conmigo, y lo echo a perder todo». Y allí
tenemos la frase clásica de Jack Paar: «Mirando hacia atrás, mi vida parece ser un largo
camino de obstáculos, conmigo como el principal obstáculo».
No podemos viajar
hacia afuera
si primero no viajamos hacia dentro.
He observado que más líderes potenciales fracasan por causas internas que por
causas externas. Cada mes enseño una lección de liderazgo a mi personal, la misma que
se graba y envía a otros líderes de todo el país. Recientemente hablé sobre el tema:
«Cómo dejar de obstaculizarse el propio camino». Recibí una tremenda respuesta de
muchos oyentes que dijeron: «Necesitaba esa lección para mi vida. ¡Yo soy mi peor
problema!» La mayoría de nosotros se identifica con el letrero que vi en una oficina: «Si
usted pudiera patear a la persona responsable por la mayoría de sus problemas, no
podría sentarse por semanas enteras».
22 Edwin Marham, Great Quotes From Great Leaders.
Cuando nos falta entendimiento,
queremos conquistar
el mundo.
Cuando somos sabios, queremos conquistarnos
a nosotros mismos.
Su competidor
Tuve un enemigo cuyo rostro luchaba por conocer,
Porque seguía mis pasos, dondequiera que iba, sin verlo yo.
Mis planes desbarataba, mis propósitos pisoteaba, bloqueaba mi ruta hacia adelante
Cuando por un fin elevado me afanaba, decía con dureza: ¡No puedes!
Una noche lo tomé y firmemente lo así, quité entonces
el velo que cubría su cara
Miré su rostro al fin, y ¡oh! … era yo.
Cuando nos falta entendimiento, queremos conquistar el mundo. Cuando somos
sabios, queremos conquistarnos a nosotros mismos.
Comience pronto.
Quizás el resultado más valioso de toda la educación es la capacidad de hacer las
cosas que tiene que hacer cuando deben ser hechas, le guste o no le guste; es la primera
lección que se debe aprender y, a pesar de lo temprano que comience la preparación de
un hombre, es probablemente la última lección que aprende a conciencia.
El trabajo difícil
es la acumulación
de cosas fáciles
que usted no hizo
cuando debía
haberlas hecho.
No estoy seguro que mis padres hayan leído alguna vez las palabras precedentes de
Thomas Huxley, pero lo cierto es que las pusieron en práctica. Dieron ejemplo de
disciplina e insistieron en que sus tres hijos desarrollaran ese estilo de vida.
Administración del tiempo, trabajo duro, persistencia, honestidad, responsabilidad y una
actitud positiva a pesar de la situación eran algo que se esperaba de nosotros. Sin
embargo, no aprecié este entrenamiento hasta que fui a la universidad. Allí vi a muchos
estudiantes que no podían tener control sobre su vida o estudios. Me di cuenta que tenía
una decidida ventaja sobre los otros porque la disciplina ya estaba en mí. Es un hecho:
cuando usted hace las cosas que debe hacer cuando deben ser hechas, llegará el día
cuando hará las cosas que quiere hacer, cuando usted quiera hacerlas. El trabajo difícil
es la acumulación de cosas fáciles que usted no hizo cuando debía haberlas hecho.
Comience a lo pequeño.
Lo que usted va a llegar a ser mañana, ya lo está llegando a ser ahora. Es esencial
comenzar a desarrollar autodisciplina en una pequeña medida ahora, para ser
disciplinado en gran medida mañana.
Lo que usted
va a llegar
a ser mañana,
ya lo está llegando
a ser ahora.
Un pequeño plan que será muy significativo
1 Enumere cinco áreas de su vida carentes de disciplina.
2 Colóquelas en orden prioridad para conquistarlas.
3 Trabaje con una sola cosa a la vez.
4 Busque recursos tales como libros y cintas que le instruirán y motivarán para
conquistar cada aérea.
5 Pida a una persona modelo de la característica que usted desea desarrollar que
permita rendirle cuentas de sus avances.
6 Emplee quince minutos cada mañana en enfocar su atención a mantener el
control de esta área débil de su vida.
7 Hágase un examen de cinco minutos al medio día.
8 Tome cinco minutos en la noche para evaluar su progreso.
9 Trabaje sesenta días en una área antes de pasar a la siguiente.
10 Celebre con la persona a quien le rinde cuentas de su continuo éxito.
Recuerde, tenerlo todo no significa tenerlo todo al mismo tiempo. Se requiere
tiempo. Comience a lo pequeño y concéntrese en eso ahora. La lenta acumulación de
disciplinas llegará un día a ser algo muy grande. Ben Franklin dijo: «Es más fácil
suprimir el primer deseo que satisfacer todos los que le siguen».
Comience ahora.
Como dijo John Hancock Field: «Los hombres de valor tienen buenos
pensamientos, buenas ideas y buenas intenciones, pero muy pocos convierten todo eso
en acción».
En 1976, el equipo de basquetbol de la Universidad de Indiana salió invicto en la
temporada y ganó el campeonato nacional de la NCAA. El controversial y pintoresco
entrenador Bobby Knight fue el que le llevó al campeonato. Poco después Knight fue
entrevistado en el programa de televisión 60 Minutes. El comentarista le preguntó:
«¿Por qué sus equipos de basquetbol en Indiana siempre triunfan? ¿Se debe a la
voluntad de triunfar?»
Los grandes líderes
nunca se colocan
por encima
de sus seguidores,
excepto
para llevar a cabo responsabilidades.
«La voluntad de triunfar es importante», replicó Knight, «pero le diré qué es lo más
importante: Es la voluntad de prepararse. Es la voluntad de salir todos los días al
entrenamiento y ¡formar esos músculos y perfeccionar esas habilidades!»
El éxito depende
no simplemente
de cuán bien
haga usted
las cosas que le gustan,
sino de cuán conscientemente
realice esos deberes
que no le gustan.
Abraham Lincoln dijo: «Me alistaré y tal vez entonces mi oportunidad surja».
Muchas veces no se han desarrollado las disciplinas y se han perdido las
oportunidades». Carlitos, de la tira cómica «Snoopy» dijo una vez que su vida estaba
revuelta porque había perdido todos los ensayos. Antes de que pueda convertirse en una
«estrella», usted tiene que comenzar. Ahora es el mejor tiempo.
Organice su vida.
«Una de las ventajas de ser desordenado es que con frecuencia hace descubrimientos
emocionantes». Esa declaración de A.A. Milne es verdad, pero los descubrimientos son
demasiado tardíos y por consiguiente se pierde una oportunidad. Luego piensan que
usted, como líder, está «fuera de control». Esto conduce a la incertidumbre y a la
inseguridad entre los seguidores.
Cuando usted es organizado tiene un poder especial. Camina con un sentido seguro
de propósito. Su prioridades están claras en su mente. Usted orquesta los complejos
acontecimientos con un toque maestro. Todo encaja en su lugar, cuando revela sus
planes. Se mueve pausadamente de un proyecto al siguiente, sin desperdiciar
movimiento. Durante el día usted cobra fuerza e ímpetu mientras edifica su triunfo. La
gente cree sus promesas porque usted siempre cumple. Cuando entra a una junta está
preparado para cualquier cosa que le arrojen. Cuando al final revela sus propósitos,
resulta ganador. Christopher Robin, en Winnie the Pook, da mi definición favorita de
organización: «Organizar es lo que usted hace antes de hacer algo, de manera que
cuando lo hace, no está todo revuelto».
LISTA DE DIEZ PUNTOS PARA LA ORGANIZACIÓN PERSONAL.
1. ESTABLEZCA PRIORIDADES.
Dos cosas son difíciles de lograr que la gente haga. La primera es hacer las cosas en
orden de importancia, y la segunda es continuar haciendo las cosas en orden de
importancia. William Gladstone dijo: «El hombre sabio no desperdicia energía en
procurar aquello para lo que no está preparado; y es más sabio todavía quien, entre todas
las cosas que puede hacer bien, escoge y resueltamente hace las mejores».
Los principales eventos, tales como hablar en conferencias, se programan con un
año o dos de anticipación. La última semana de cada mes paso dos horas planeando mi
agenda para los próximos treinta días. Hago una lista de las principales
responsabilidades en orden de importancia y del tiempo que requieren para cumplirlas.
Esta lista es el indicador que me ayuda a no salirme del camino y a permanecer en
movimiento. A medida que cumplo cada tarea en el tiempo designado, la borro de mi
lista mensual.
2. COLOQUE LAS PRIORIDADES
EN SU CALENDARIO.
Una vez que la lista está hecha, la entrego a mi asistente, Barbara, quien la escribe
en mi calendario. Esto me protege de las presiones de afuera que diariamente reclaman
mi tiempo. Esto también me hace responsable ante alguien que me ayuda a no salirme
del camino.
3. RESERVE ALGÚN TIEMPO
PARA LO INESPERADO.
La clase de trabajo que realiza determinará la cantidad de tiempo que aparte para lo
inesperado. Por ejemplo, mientras más trabaje con personas, más tiempo debe reservar.
Aparto medio día a la semana para lo inesperado.
4. HAGA UN PROYECTO A LA VEZ.
Un buen general pelea en un solo frente a la vez. Eso también es aplicable al buen
líder. Un sentimiento de estar abrumado es el resultado de muchos proyectos que
reclaman su atención. Por años he seguido este simple proceso:
• Detalle todo lo que necesita hacer.
• Establezca prioridades.
• Organice cada proyecto en una carpeta.
• Céntrese sólo en un proyecto a la vez.
5. ORGANICE SU ESPACIO DE TRABAJO.
Mi espacio de trabajo está organizado en dos lugares: administrativo y creativo. La
oficina administrativa consiste en un cuarto para reuniones de grupos pequeños, mi
escritorio de trabajo y un escritorio más para mi asistente. Esto me permite comunicar
constante e inmediatamente cualquier detalle a las personas clave. En esta oficina se
encuentra el calendario, las computadoras y los archivos, y tengo un fácil acceso a la
ayuda administrativa. La oficina creativa está separada de todos. Allí guardo mis libros,
una copiadora y los archivos de mis escritos. A este lugar aislado no tiene acceso el
personal y ello me permite tener un ambiente adecuado para pensar, leer y escribir.
6. TRABAJE DE ACUERDO
CON SU TEMPERAMENTO.
Si usted es una persona mañanera, organice su trabajo más importante para la
mañana. Obviamente, si usted es uno que comienza tarde, haga lo opuesto. Sin
embargo, no permita que la debilidad de su temperamento le excuse de hacer lo que
usted sabe que necesita hacer de una manera más efectiva.
7. UTILICE EL TIEMPO DE MANEJAR PARA INSPIRARSE Y
CRECER.
Mi padre me dio excelentes consejos el día que cumplí dieciséis años y recibí mi
licencia de manejar. Subió al auto, puso un libro en la guantera y dijo: «Hijo, nunca
vayas en el automóvil sin un libro. Cuando te detenga el tráfico puedes sacar este libro y
leer». En el automóvil también guardo muchas cintas y una libreta para escribir mis
pensamientos. El teléfono también me permite hacer llamadas camino a casa después
del trabajo. Recientemente, mientras manejaba, hice 21 llamadas y ahorré horas del
tiempo de oficina. Muchas veces llevo a un miembro del personal para tratar algo y
promover una relación más estrecha. Calculo que la persona promedio podría obtener
ocho horas adicionales de crecimiento personal y de trabajo cada semana, utilizando con
sabiduría el tiempo de manejar.
8. DESARROLLE SISTEMAS
QUE FUNCIONEN PARA USTED.
Bob Biehl dice: «Los sistemas, desde hacer listas y calendarios hasta las bibliotecas
y computadoras, son sus sirvientes. Le ayudan a hacer las cosas mejor y más
rápidamente y, al mejorarlos, usted disminuye el tiempo a emplear y aumenta los
resultados». No rechace los sistemas. Mejórelos.
9. SIEMPRE TENGA UN PLAN PARA ESOS MINUTOS ENTRE
REUNIONES.
Puede ahorrarse horas haciendo mejor uso de los minutos. Guardo siempre una lista
de cosas que pueden hacerse en cualquier parte en poco tiempo: llamadas, memorandos,
examinar informes, escribir notas de agradecimiento y dar comunicados. Tenga a la
mano una lista de cosas que puede hacer en corto tiempo.
10. CÉNTRESE EN LOS RESULTADOS, NO EN LA ACTIVIDAD.
¿Recuerda la definición de Peter Drucker de eficiencia (hacer las cosas bien) versus
efectividad (hacer las cosas debidas)? Cuando usted emplee tiempo en la organización
personal, asegúrese de mantener su mirada en hacer las cosas debidas, es decir, hacer lo
que es verdaderamente importante. Luego utilice este método práctico para organizar
toda su estrategia de tra-bajo:
Trabaje en lo que es su fuerte el 80% del tiempo.
Trabaje en lo que aprende el 15% del tiempo.
Trabaje en lo que es débil el 5% del tiempo.
Dé la bienvenida a la responsabilidad.
Winston Churchill dijo: «El precio de la grandeza es la responsabilidad».
PASOS HACIA LA RESPONSABILIDAD
Sea responsable por lo que usted es. O. J. Simpson dijo: «El día que usted asuma la
total responsabilidad de su ser, el día que deje de presentar excusas, ese es el día en que
comenzará a llegar a la cima». Creo en esa declaración. En realidad, me gustaría que
usted considerara cómo se relaciona con la investigación hecha por un sicólogo que
estudió a algunas personas a fondo.
El sicólogo visitó una prisión y preguntó a varios internos: «Por qué está aquí?» Las
respuestas, aunque esperadas, fueron muy reveladoras. Hubo muchas como estas: «Me
acorralaron»; «Me atacaron entre varios»; «Hubo una confusión de identidad»; «Yo no
fui, fue otro». ¡El sicólogo se preguntaba si se podría encontrar en otro lugar un grupo
mayor de inocentes que el de una prisión!
Eso me recuerda una de las historias favoritas de Abraham Lincoln sobre el hombre
que mató a sus padres, y cuando se iba a pronunciar su sentencia, suplicó misericordia
pidiendo que tomaran en cuenta que era huérfano. Como el político que dijo al juez:
«No es mi culpa, su señoría, ¡yo nunca habría hecho todo eso si la gente no me hubiera
elegido!»
Sea responsable por lo que pueda hacer. Es raro encontrar una persona que sea
responsable, que haga bien su trabajo y que siga haciéndolo bien hasta terminarlo. Pero
cuando trabajos inconclusos llegan a su escritorio para que se revisen, verifiquen, editen
y mejoren, obviamente alguien ha fallado en tomar las riendas de la responsabilidad.
Soy solamente uno,
pero aun así soy uno.
No puedo hacer todo,
pero puedo hacer algo;
y porque no puedo hacer todo
no rehusaré hacer
ese algo que sí puedo hacer.3
Sea responsable por lo que ha recibido. John D. Rockefeller Jr. dijo: «Creo que todo
derecho implica una responsabilidad; toda oportunidad, una obligación; toda posesión,
un deber». Winston Churchill dijo: «No es suficiente que hagamos lo mejor; a veces
tenemos que hacer lo que se requiere». Y Jesús dijo: «Todo aquel a quien se haya dado
mucho, mucho se le demandará» (Lucas 12.48).
Sea responsable ante los que dirige. Los grandes líderes nunca se colocan por encima
de sus seguidores, excepto para llevar a cabo responsabilidades.
El entrenador Bo Schembechler cuenta del tercer juego de la temporada de 1970. Su
universidad, Michigan Wolverines, jugaba con Texas A&M y no podía mover la bola.
De pronto, Dan Dierdof, el hombre de la línea ofensiva, probablemente el mejor del país
en ese tiempo, vino corriendo por los límites del campo. Exasperado por el desempeño
del equipo, gritó a Schembechler delante de todos en los límites del campo:
«¡Escucha entrenador! ¡Hagan cada jugada sobre mí! ¡Sobre mí! ¡Cada jugada!» Y
lo hicieron. Michigan derribó a sus rivales seis veces seguidas y avanzó. Michigan ganó
el juego.
Cuando el juego está en peligro, los grandes líderes siempre toman la
responsabilidad de guiar a sus equipos a la victoria. Esta es mi historia favorita sobre el
tomar la responsabilidad.
El gerente de ventas de una compañía de alimento para perros preguntó a los
vendedores si les gustaba el nuevo programa publicitario de la compañía. «¡Es muy
bueno, el mejor que hay en el mercado!», respondieron los vendedores.
«¿Les gusta la nueva etiqueta y el empaque?»
«¡Son muy buenos, los mejores que hay en el mercado!», repondieron los
vendedores.
33 Edward Everett Hale, Bartlett’s Familiar Quotations.
«¿Les gusta nuestra fuerza de ventas?»
Ellos constituían la fuerza de ventas. Tuvieron que admitir que eran buenos. «Muy
bien», dijo el gerente. «Así que tenemos la mejor etiqueta, el mejor empaque y el mejor
programa de publicidad, y el producto lo vende la mejor fuerza de ventas en el mercado.
Díganme por qué estamos en el decimoséptimo lugar en el negocio de alimento para
perros».
Hubo silencio. Finalmente, alguien dijo: «Es por culpa de esos asquerosos perros.
¡No quieren comerse el producto!»
Acepte rendir cuentas.
Platón dijo: «La vida sin examinar no es una vida digna». El éxito y el poder a
menudo le han quitado al líder el deseo de rendir cuentas a otros. Líderes de todas las
áreas de la vida están cayendo cada vez más debido a este problema. ¿Por qué sucede
esto?
LA NATURALEZA HUMANA NO PUEDE MANEJAR UN PODER
INCONTROLADO.
Abraham Lincoln dijo: «Casi todos los hombres pueden permanecer ante la
adversidad, pero si usted quiere probar el carácter de un hombre, dele poder». El poder
puede compararse con un gran río; mientras está dentro de sus cauces, es tanto hermoso
como útil. Pero cuando se desborda, destruye. El peligro del poder radica en el hecho de
que los que son investidos con él, tienen hacer de la preservación de este su principal
preocupación. Por eso, se opondrán a cualquier cambio en las fuerzas que le dieron ese
poder. La historia nos dice que el poder conduce al abuso del poder, y el abuso del
poder conduce a la pérdida de poder.
George Bush oró en su discurso de toma de posesión en 1989: «Porque se nos ha
dado poder no para lograr nuestros propios propósitos, ni dar una gran espectáculo ante
el mundo, ni lograr un nombre. No hay sino un uso del poder y es servir al pueblo».
LA GENTE PUEDE AISLAR FÁCILMENTE A SUS LÍDERES.
Cuando Harry Truman fue puesto en la presidencia a la muerte de Roosevelt, Sam
Rayburn le dio un consejo paternal: «De aquí en adelante usted va a tener mucha gente a
su alrededor. Tratarán de poner una pared a su alrededor y quitarle todas las ideas para
que prevalezcan las de ellos. Le dirán cuán grande hombre es, Harry. Pero usted y yo
sabemos que no lo es».
Hubert H. Humprey dijo: «No hay partido, no hay máximo ejecutivo, no hay
gabinete, no hay legislatura en esta o en cualquier otra nación, que encierren la
suficiente sabiduría para regir sin constante exposición a la crítica». Esto es aplicable a
cualquier persona que ocupe una posición de liderazgo.
DESARROLLE INTEGRIDAD.
El libro Profiles of Leadership revela las respuestas que los hombres de negocios y
líderes gubernamentales más importantes de Estados Unidos dieron cuando les
preguntaron qué cualidad creían era la más importante para el éxito como líderes. Su
respuesta unánime fue: integridad.
La integridad es la cualidad más necesaria para el éxito en los negocios, según
afirmaron 1,300 ejecutivos en una reciente encuesta. Setenta y uno por ciento la
pusieron en el primer lugar de una lista de dieciséis características responsables de
propiciar la efectividad de un ejecutivo. El diccionario Websters define la palabra
integridad como «el estado de estar completo, no dividido». Cuando los seres humanos
tiene integridad, sus palabras y hechos se corresponden. Son quienes son no importa
dónde estén o con quien estén. Las personas con integridad no están divididas (eso es
duplicidad), ni fingen (eso es hipocresía). Están completas y su vida está
«amalgamada». Las personas con integridad no tienen nada que esconder y nada que
temer. Su vida es un libro abierto.
La integridad en un líder debe manifestarse diariamente en muchas maneras
tangibles. Son cinco las que siempre trato de demostrar a los que dirijo:
1. Debo vivir lo que enseño. Decidir qué ser es más importante que decidir qué hacer.
Con frecuencia pregunto a los jóvenes: «¿Qué vas a hacer cuando crezcas?» Pero la
pregunta más importante es: «¿Qué vas a ser?» La decisión de carácter debe hacerse
antes de escoger una carrera.
Al principio de mis años de liderazgo, leí este poema de Howard A. Walter y adopté
los principios ahí expuestos:
Carácter
Debo ser sincero porque hay quienes confían en mí;
debo ser puro porque hay quienes se preocupan;
debo ser fuerte porque hay quienes sufren;
debo ser valiente porque hay que atreverse.
debo ser amigo de todos, los enemigos, los poco amistosos;
debo ser dador y olvidar la dádiva;
debo ser humilde porque conozco mi debilidad;
debo mirar, y reír, y amar, y levantar.
2. Debo hacer lo que digo. Si prometo algo a un subordinado, colega o superior, debo
cumplir mi palabra. El Centro para Liderazgo Creativo en Greensboro, Carolina del
Norte, realizó el estudio de veintiún ejecutivos con un alto potencial cuyo contrato
expiró o fueron obligados a jubilarse antes de tiempo. El único defecto de carácter
universal o pecado imperdonable que siempre condujo a la caída fue traicionar la
confianza; es decir, no hacer algo que se prometió.
3. Seré honesto con otros. Si los que trabajan conmigo me encuentran alguna vez
disfrazando los hechos o tapando un problema, instantáneamente perderé credibilidad.
Y esto no será fácil de restaurar.
El Dr. William Schultz, un conocido sicólogo que desarrolló estrategias de
veracidad en la administración en Procter and Gamble y en NASA, cree que la clave de
la productividad está en «cuán bien trabajan las personas juntas», y cree que nada
«aumenta tanto la compatibilidad como la confianza mutua y la honestidad». El Dr.
Schultz dice: «Si las personas en los negocios simplemente dijeran la verdad, del 80 al
90% de sus problemas desaparecerían». La confianza y la honestidad son los medios
que permiten a los individuos cooperar para que todos puedan prosperar.
4. Pondré lo que sea mejor para los demás antes de lo que sea mejor para mí. La
organización que dirijo y aquellos con quienes trabajo deben estar primero. Cuando
pongo los mejores intereses de la organización antes que los míos, mantengo la
integridad ante aquellos que me contrataron. Cuando pongo los intereses de aquellos
que trabajan conmigo antes que los míos, desarrollo amistad y lealtad. El la página
siguiente está la pirámide de liderazgo que siempre he tratado de seguir.
5. Seré transparente y vulnerable. Hace algún tiempo me di cuenta de que al trabajar
con personas tengo dos opciones. Puedo cerrar mis brazos o abrirlos. Ambas decisiones
tienen sus puntos fuertes y puntos débiles. Si cierro mis brazos, no me herirán, pero no
conseguiré mucha ayuda tampoco. Si abro mis brazos probablemente me hieran, pero
también recibiré ayuda. ¿Cuál ha sido mi decisión? He abierto mis brazos y he dejado
que otros disfruten del viaje conmigo. Mi más grande don para otros no es mi trabajo
sino mi persona. Eso es aplicable a cualquier líder.
Pague ahora, juegue después.
Hay dos senderos que la gente puede tomar. Puede jugar ahora y pagar después, o
pagar ahora y jugar después. Independientemente de la decisión, una cosa es cierta. La
vida demanda un pago.
Mi padre me enseñó esta importante disciplina. Cada semana, nos señalaba las
tareas domésticas para los siguientes siete días. Muchas de ellas podían hacerse en
cualquier momento durante la semana. Nuestra obligación era haberlas terminado para
el sábado a medio día. Si las habíamos terminado podíamos divertirnos con la familia.
Si no, como castigo, había que olvidar la diversión y quedarse en casa para realizar la
tarea. Con no cumplir el plazo solamente un par de veces, pude darme cuenta de que
necesitaba «pagar primero» y terminar mi trabajo a tiempo.
Esta lección ha sido valiosa para mí y la estoy enseñando a mis hijos, Elizabeth y
Joel Porter. Quiero que se den cuenta de que no hay tal cosa como un «almuerzo gratis»,
que la vida no es una regalo, es una inversión. Mientras más pronto puedan controlar
sus deseos y someterlos a las demandas de la vida, más exitosos llegarán a ser. John
Foster dijo: «Un hombre sin carácter decisivo nunca puede pertenecerse a sí mismo.
Pertenece a aquello que lo cautiva». Mi amigo Bill Klassen, a menudo me recuerda que
«cuando pagamos después, ¡el precio es mayor!»
«Nunca he conocido a un hombre que desquite su salario, quien a largo plazo, en lo
más profundo de su corazón, no haya apreciado el trabajo arduo, la disciplina», dijo
Vicente Lombardi. «Creo firmemente que el mejor momento de un hombre, su más
grande realización de todo lo que le es querido, es el momento cuando ha puesto su
corazón en una buena causa y yace exhausto en el campo de batalla, victorioso».
Déjese llevar por el carácter
y no por las emociones.
La mayor parte de las cosas importantes en el mundo han sido realizadas por
personas que estuvieron muy ocupadas o muy enfermas. «Hay pocos escenarios ideales
o placenteros para las disciplinas del crecimiento», dijo Robert Thornton Henderson, y
Teddy Roosevelt declaró: «El 90% del trabajo en este país lo realizan personas que no
se sienten bien».
No es hacer las cosas que nos gusta hacer, sino hacer las cosas que tenemos que
hacer lo que produce crecimiento y nos hace triunfar. John Luther dijo: «No hay tal cosa
como un trabajo perfecto. En cualquier posición encontrará algunos deberes que, si de
entrada no son onerosos, con el tiempo lo serán». El éxito depende no meramente de
cuán bien usted haga las cosas que le gustan, sino de cuán concienzudamente cumpla
con los deberes que no le gustan.
El tenor Luciano Pavarotti es tal ganador. A menudo sus admiradores lo describen
como el «nuevo Carusso». En una entrevista para un periódico, el tenor de 1.83 metros
y 136 kilogramos preguntó: «¿Quieren saber qué es lo más difícil para un cantante? Es
sacrificarse cada momento de su vida sin ninguna excepción. Por ejemplo, si está
lloviendo, no salir; coma esto, haga esto, duerma diez horas al día. No es una vida muy
libre. Usted no puede montar a caballo, usted no puede nadar».
La gente exitosa quiere hacer las cosas que la gente sin éxito no quiere hacer. He
observado que una de esas cosas que marca la diferencia es este asunto de ser movido
por el carácter en vez de serlo por la emoción. Esta es la diferencia:
Gente movida por el carácter Gente movida por la emoción
Hace lo correcto, después Se siente bien, después hace
se siente bien. lo correcto.
Le mueve el compromiso. Le mueve la conveniencia.
Hace decisiones basadas Hace decisiones basadas en
en principios. lo popular.
La acción controla la actitud. La actitud controla la acción.
Lo cree, luego lo ve. Lo ve, luego lo cree.
Crea el momento. Espera por el momento.
Pregunta: «¿Cuáles son Pregunta: «¿Cuáles son mis
mis responsabilidades?» derechos?»
Continúa cuando surgen Se detiene cuando surgen
los problemas. los problemas.
Es constante. Es voluble.
Es líder. Es seguidora.
El finado Louis L’Amour es uno de los autores más leídos de todos los tiempos. Se
han impreso cerca de 230 millones de ejemplares de sus libros en todo el mundo, y cada
uno de sus más de cien libros está todavía imprimiéndose. Cuando le preguntaron cuál
era la clave de su estilo literario, respondió: «Comience a escribir, no importa qué. El
agua no fluye sino hasta que se abre la llave».
Ese es un buen consejo para la vida. A veces lo que necesitamos hacer es
simplemente hacer algo. Ayude a alguien. A veces el solo entrar en acción soltará el
poder en nuestras vidas. Debemos adoptar como lema de nuestra vida: «El agua no
fluye sino hasta que se abre la llave».
Debería alabarse más el carácter bondadoso que el talento sobresaliente. La mayoría
de los talentos son, hasta cierto punto, dones. En contraste, el carácter bondadoso no nos
es dado. Tenemos que construirlo parte por parte, por medio del pensamiento, la
decisión, el valor y la determinación. Esto se conseguirá solamente con un estilo de vida
disciplinado.
Stephen Covey dijo: «Si trato de usar las estrategias de influencia humana y tácticas
de cómo lograr que otras personas hagan lo que quiero, trabajen mejor, estén más
motivadas, les caiga bien yo y se caigan bien entre ellos, mientras mi carácter sea
defectuoso, marcado por la duplicidad o la falta de sinceridad, entonces, a largo plazo
no podré triunfar. Mi duplicidad originará desconfianza, y todo lo que haga, aun usar las
así llamadas técnicas de relaciones humanas, será percibido como manipulativo.
«No importa cuán buena sea la retórica o cuán buenas sean las intenciones; si hay
poca o ninguna confianza, no hay fundamento para un éxito permanente. Únicamente la
bondad básica da vida a la técnica».