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10 Consejos básicos de redacción
Redactar un texto puede parecer tarea sencilla, pero la verdad es que son
muchos los errores que se suelen cometer a la hora de escribir. Una palabra mal
escrita o un signo de puntuación mal colocado podría mandar el mensaje
equivocado. Por lo que sin importar si se trata de un correo informal o una carta
laboral, redactar correctamente es un requisito indispensable para comunicarnos
en el mundo profesional.
A continuación presentamos una serie de consejos que, sin importar el tipo
de texto que desees escribir, te ayudarán a mejorar tu redacción y a comunicar tus
ideas de manera clara y sencilla:
1. ¿Ya sabes sobre qué quieres escribir? Antes de empezar a redactar lo
primero que debes definir es qué es lo que quieres decir. Así que antes de echar a
volar tu creatividad, hazte las siguientes cinco preguntas y contéstalas: ¿Qué
quiero decir? ¿Cuál es el argumento central de mi texto? ¿Para quién es mi texto?
¿Por qué lo quiero escribir? y ¿Cómo lo quiero comunicar?
2. ¡Estructura tu texto! No olvides que todo ensayo debe iniciar con una
introducción y debe finalizar con una conclusión. Procura seguir la siguiente
estructura formal:
Introducción: Se introduce el tema central, la tesis o el problema a tratar.
Asimismo, se debe mencionar sobre qué va a tratar el texto mediante una o dos
oraciones que resuman el tema.
Desarrollo o Cuerpo: etapa donde se exponen y se amplían los argumentos
y contra-argumentos sobre el argumento central. La longitud del cuerpo depende
de cada escrito pero no olvides que cada párrafo deberá desarrollar una idea.
Conclusión: se hace una síntesis de lo expuesto y se ofrece una propuesta,
un resultado o una opinión.
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3. ¡Lo primero es lo primero! El título es fundamental para atraer a cualquier
lector. Ahora, no siempre es fácil dar con el título adecuado por lo que lo más
conveniente es que sea sencillo, tenga que ver con tu narrativa y, más importante
aún, que cree interés. Antes de decidirte por un título pregúntale a tus amigos qué
opinan.
4. ¡Aprende a usar los signos de puntuación! Los signos de puntuación son
esenciales para darle fluidez y claridad a tus ideas, por ello, la importancia de
usarlos adecuadamente:
¡Vamos a comer niños!
¡Vamos a comer, niños!
El punto se utiliza para separar oraciones o ideas distintas, así como al
término de una abreviación.
La coma indica una leve pausa en la enunciación del pensamiento
completo. Siempre se deben utilizar en los siguientes casos: para separar dos o
más palabras o ideas, para limitar una aclaración y después de las siguientes
locuciones como son: en efecto, es decir, de acuerdo, en fin, por consiguiente, no
obstante, sin embargo, entre otras.
El punto y coma es una pausa en la oración sin suponer su fin. También se
utiliza para enumerar elementos extensos que deben separarse o que contienen
en si´ mismos una coma.
Dos puntos se emplean al final de una oración cuando se quiere empezar
una enumeración, cuando se desea escribir una cita textual, antes de expresar
una enunciación y al dirigir una carta.
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Puntos suspensivos se utilizan a manera de una pausa inesperada en una
frase y cuando hay lo siguiente: duda, ironía, temor, expectación o al comienzo de
una cita no textual.
Signos de exclamación se utilizan para enfatizar una idea, dar una orden o
mostrar sorpresa.
Signos de interrogación enmarcan una duda o una pregunta.
Las comillas se utilizan para citas textuales, destacar expresiones, señalar
términos incorrectos, encerrar significados o traducciones y citar títulos de obras
literarias.
Los paréntesis se utilizan para aclaraciones, referencias bibliográficas,
traducciones de expresiones extranjeras y para introducir siglas o acrónimos.
5. ¡Presume un vocabulario rico! Procura no aburrir al lector y evita repetir
las mismas palabras en el mismo párrafo al hacer uso de sinónimos. Hay muchos
diccionarios electrónicos que puedes consultar:
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6. ¡Utiliza nexos! Relaciona tus oraciones y párrafos para evitar
interrupciones bruscas entre una idea y la siguiente.
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nexos-tabla
7. ¡Ordena tus oraciones! Procura seguir el orden habitual de las palabras
en la oración mediante la siguiente fórmula:
Oración = Sujeto + Predicado
Recuerda que el sujeto y el verbo nunca se separan por medio de comas.
Para evitar complicaciones es mejor colocar el verbo lo más cerca posible del
sujeto.
8. ¡No abuses de los adjetivos! Si bien los adjetivos calificativos sirven para
hacer un texto más descriptivo, en el extremo, resultan abrumadores. Por lo que
antes de introducir demasiados adjetivos habría que preguntarse si son realmente
necesarios. Ante la duda, responde las siguientes dos preguntas:
¿El adjetivo describe de manera adecuada al sustantivo?
Si la respuesta es sí, ¿es preciso ese adjetivo para que el lector comprenda
el texto?
9. ¡Sé consistente en la numeración! Recuerda que:
Los números del uno al veintinueve se deben escribir con letra y del 30 en
adelante con número.
También es preferente que se escriban con letra las decenas y las
centenas.
Se debe procurar utilizar cifras en los números que poseen decimales.
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Los numerales ordinales que se escriban con cifras deberán estar seguidas
de letras voladas como: 1º, 2ª o 3er.
Para indicar los siglos, las dinastías en ciertas culturas, la numeración de
volúmenes o tomos, la denominación de congresos, festivales o concursos y las
series de papas, emperadores y reyes es necesario utilizar la numeración romana.
10. ¡Sé preciso! Intenta evitar el uso de palabras vagas o genéricas como
cosa, algo, asuntos, bueno, rico para referirte a objetos o situaciones. La gran
mayoría de estas palabras podrían precisarse para comunicarle mejor al lector una
idea y hacer más atractivo cualquier texto.