0% encontró este documento útil (0 votos)
885 vistas5 páginas

REPOSICIÓN

El abogado interpone un recurso de reposición y subsidiariamente apela contra una resolución que ordenó oficiar al Servicio Médico Legal para que emita un pronunciamiento sobre documentos médicos. Alega que esto equivale a una pericia encubierta sin seguir el procedimiento legal, lo que viola el derecho a defensa. Pide dejar sin efecto la resolución y no dar lugar al oficio.

Cargado por

Nico H
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
0% encontró este documento útil (0 votos)
885 vistas5 páginas

REPOSICIÓN

El abogado interpone un recurso de reposición y subsidiariamente apela contra una resolución que ordenó oficiar al Servicio Médico Legal para que emita un pronunciamiento sobre documentos médicos. Alega que esto equivale a una pericia encubierta sin seguir el procedimiento legal, lo que viola el derecho a defensa. Pide dejar sin efecto la resolución y no dar lugar al oficio.

Cargado por

Nico H
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.

TRIBUNAL : 17° JUZGADO CIVIL DE SANTIAGO

CAUSA ROL Nº : C-14.600-2014

CARATULADOS : IBARRA con SILVA

CUADERNO : PRINCIPAL

EN LO PRINCIPAL: INTERPONE RECURSO DE REPOSICIÓN. OTROSÍ: EN

SUBSIDIO, APELA.

S. J. L.

VERÓNICA CASTILLO GALLARDO, abogado, por el demandado, DR.

MAURICIO SILVA VALDIVIA, en autos seguidos en juicio ordinario de indemnización de

perjuicios, caratulados “IBARRA con SILVA”, causa rol Nº 14.600-2014, a Usía

respetuosamente digo:

Que encontrándome dentro de plazo, y en virtud que por resolución de fojas

122, notificada por cédula a esta defensa el 6 de Octubre de 2015, se tuvo por cumplido lo

ordenado conforme al apercibimiento contenido en el artículo 31 del Código de

Procedimiento Civil, vengo en interponer recurso de reposición en contra de la resolución

notificada por el estado diario del 13 de Abril pasado, en aquella parte que proveyendo el

segundo otrosí del escrito de fojas 303 da lugar a lo pedido por la demandante y ordena

oficiar al Servicio Médico Legal para que “éste emita un pronunciamiento de las fichas

médicas y demás documentos acompañados”; a fin que Usía acogiendo el presente

recurso de reposición, deje sin efecto la resolución recurrida, y en su reemplazo declare

que no se da lugar a dicho oficio, con expresa condena en costas, por las razones de hecho

y de derecho que a continuación expongo.


En efecto, en el segundo otrosí del escrito presentado por la contraria a fojas

303, textualmente se lee que solicita al Tribunal que oficie al Servicio Médico Legal para que

“…emita un pronunciamiento de las fichas médicas y demás documentos

acompañados…”, petición que, como no escapará al criterio y prudencia de Usía, sólo está

destinada a obtener un pronunciamiento de carácter técnico y especializado respecto del

hecho principal, substancial y esencialmente discutido en autos, lo cual en definitiva importa

la práctica encubierta de una prueba pericial, sin dar cumplimiento a los requisitos

establecidos en la ley para la debida producción de dicho medio de prueba.

Al respecto, es menester considerar que en el Decreto Ley N° 196,

publicado en el Diario Oficial del 4 de Abril de 1960, que fija el Estatuto Orgánico del

Servicio Médico Legal, precisamente se establece, en su artículo segundo, que “El

Servicio Médico Legal asesorará al Ministerio Público y a los Tribunales de Justicia

en materias médico-legales y colaborará con las Cátedras de Medicina Legal de las

Universidades del país”, y en concordancia con ello tenemos que en la letra a) de su

artículo tercero se dispone que es función de la mencionada institución “Emitir informes

médico-legales a petición del Ministerio Público y de los Tribunales de Justicia”, de

manera tal que no cabe lugar a dudas que en virtud de la resolución recurrida, el oficio que

se despache al Servicio Médico Legal permitirá se evacue un informe pericial, sin respetar

las normas de orden público que al efecto se establecen en los artículos 409 y siguientes

del Código de Procedimiento Civil.

Por cierto, queda de manifiesto que el único objeto que puede tener, en el

contexto de un juicio ordinario civil, un oficio dirigido por el Tribunal a determinada

persona o Institución, es la obtención de antecedentes que consten de manera objetiva en

los registros que posea la persona o institución oficiada, lo cual bajo perspectiva alguna

puede traducirse en la realización de un informe pericial, toda vez que atendida la

importancia que reviste dicho medio de prueba, el legislador se ha encargado de regular en


forma expresa, en los artículos 409 y siguientes del Código de Procedimiento Civil, su

procedencia, oportunidad y formalidades, exigencias legales que evidentemente no se

cumplen en la presentación de fojas 175, y que la demandante caprichosamente pretende

eludir, utilizando encubiertamente una solicitud de oficio, para en definitiva obtener un

informe pericial sin respetar la normativa legal aplicable, ni el principio formativo del

procedimiento de la bilateralidad de la audiencia, el que tiene su mayor aplicación en la

producción de la prueba pericial, que contempla expresamente la citación de la partes a la

audiencia de estilo.

Concretamente, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 414 del Código

de Procedimiento Civil para proceder a la designación de peritos, la parte que pretende

rendir este medio de prueba debe solicitarlo dentro del término probatorio, a fin que el

Tribunal regule la oportunidad en que se llevará a cabo la audiencia de rigor, en la cual en

definitiva se producirá la correspondiente designación por acuerdo de las partes o en su

defecto por el tribunal, siendo éste el único que posee la actividad jurisdiccional para

hacerlo, a falta de acuerdo de las partes. Ahora bien, resulta claro que a través de la

resolución recurrida, que en la práctica ordena una diligencia pericial, se han omitido todos

estos trámites esenciales para la debida producción de esta prueba, circunstancia que

constituye un vicio de tal entidad, que incluso faculta a Usía para corregir de oficio la

resolución impugnada, dejándola sin efecto, a fin de evitar la nulidad de los actos del

proceso.

Sobre este mismo punto, cabe tener presente que según lo dispuesto en el

artículo 413 del Código de Procedimiento Civil se desprende que, salvo acuerdo de las

partes, solo pueden ser peritos las personas naturales hábiles para declarar como testigos,

que ostenten un título profesional de la ciencia o arte cuyo conocimiento se requiere,

requisito que no se cumple mediante la resolución impugnada que ordena oficiar al


Servicio Médico Legal –persona jurídica- para que evacue un informe pericial, sin que

conste el acuerdo de la partes en tal sentido.

En consecuencia, resulta jurídicamente incuestionable la procedencia del

presente recurso de reposición, a fin que Usía enmiende en conformidad a derecho el error

en que incurre la resolución recurrida, en cuanto ordena oficiar al Servicio Médico Legal

para que emita un informe respecto del procedimiento quirúrgico controvertido en autos,

dejándola sin efecto, en consideración a que dicha diligencia importa en definitiva la

materialización de una prueba pericial, sin dar cumplimiento a todos los requisitos y

formalidades que el legislador establece para la producción de dicho medio de prueba.

POR TANTO, conforme a los hechos expuestos, y lo

dispuesto en las normas legales citadas;

RUEGO A USIA: Se sirva tener por interpuesto recurso de reposición en contra de la

resolución notificada por el estado diario del 13 de Abril pasado, en aquella parte que

proveyendo el segundo otrosí del escrito de fojas 303 da lugar a lo pedido por la

demandante y ordena oficiar al Servicio Médico Legal para que emita un pronunciamiento

de las fichas médicas y demás documentos acompañados, todo en virtud de la resolución

notificada por estado diario del 22 de Abril de 2015, que tuvo por cumplido lo ordenado

conforme al apercibimiento contenido en el artículo 31 del Código de Procedimiento Civil,

admitirlo a tramitación, y en definitiva acogerlo, dejando sin efecto la resolución recurrida,

y en su reemplazo declare que no se da lugar, por improcedente, al oficio solicitado por la

actora en el segundo otrosí de fojas 303, todo ello con expresa condenación en costas en

caso de oposición.

OTROSÍ: En subsidio de la reposición deducida en lo principal, ruego a Usía se sirva

tener por interpuesto recurso de apelación en contra de la resolución del 22 de Abril

pasado, en aquella parte que proveyendo el segundo otrosí de fojas 303 ordena oficiar al

Servicio Médico Legal, recurso que fundo en las mismas consideraciones de hecho y de
derecho expuestas en lo principal de esta presentación, las que pido se tengan por

íntegramente reproducidas, y que no se transcriben por razones de economía procesal; para

que acogiéndose a tramitación este recurso, se conceda y se ordene elevar los autos para

ante la Iltma. Corte de Apelaciones de Santiago, a fin que este Tribunal de Alzada, previa

vista de la causa, revoque la resolución recurrida, y en su reemplazo declare que no se da

lugar al oficio dirigido al Servicio Médico Legal solicitado por la demandante en el

segundo otrosí de fojas 175, con expresa condenación en costas en caso de oposición.

Hago presente a Usía que es fundamento esencial del presente recurso de

apelación lo dispuesto en el artículo 188 del Código de Procedimiento Civil, por cuanto la

resolución recurrida al acceder a la solicitud de la demandante y disponer que se oficie al

Servicio Médico Legal para que emita pronunciamiento de las fichas médicas y demás

documentos acompañados, en definitiva permite que se materialice un informe peritos sin dar

cumplimiento a las solemnidades que la ley contempla para la procedencia y validez de dicho

medio de prueba, circunstancia que evidentemente altera la substanciación regular del juicio y

también permite la materialización de un trámite que no está expresamente ordenado por la

ley, perjudicando así el legítimo derecho a defensa que asiste a mi representado.

También podría gustarte