0% encontró este documento útil (0 votos)
988 vistas280 páginas

Unidad 3 PDF

Cargado por

Anto Ferrini
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
988 vistas280 páginas

Unidad 3 PDF

Cargado por

Anto Ferrini
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Evaluación y

Psicodiagnóstico
Unidad 3
Índice
Unidad 3:
1 - Ficha de Consignas y Análisis 2018. Pág. 1 - 20
2 - Florentino y Bedini - Introducción a los Tests Psicométricos . Pág. 21 - 30.
3 - Arceno - Nuevas aportaciones. Cap 9. Pág. 31 - 48.
4 - Casullo - Proyecto de Vida y Decisión Vocacional. Cap 7. Pág. 49 - 76.
5 - Celener - Técnicas Proyectivas. Tomo 1 parte 2, cap 1 y 2. Pág. 77 - 104.
6 - Frank - Interacción y proyecto familiar. cap 1, 2 y 3. Pág 105 - 146
7 - Hammer - Tests proyectivos gráficos - Cap 3 4 y 8.. Pág 147 - 198.
8 - BENDER - Test guestaltico visomotor. Intro, Cap 1. Pág 199 - 210.
9 - Gay - Nuevas aportaciones clínicas al test de Bender. Pág. 211 - 272.
10 - Bell - Tecnicas proyectivas. Cap 1 . Pág. 273 - 278.
EVALUACIÓN Y PSICODIAGNÓSTICO
Ficha de cátedra: Guía para la Administración e Interpretación de las técnicas
Año 2018

Guía para la organización y administración del Psicodiagnóstico

1. Se forman grupos de 5 alumnos.

2. Se orienta la elección de los entrevistados con la ficha de requisitos.

3. Primer contacto: Una vez elegida la persona, se plantea el encuadre durante el


contacto telefónico.

“Buen día, mi nombre es………. Soy estudiante de Psicología y tengo que hacer una
práctica para una materia. Estoy buscando una persona para realizar una entrevista y
administrar algunas técnicas.
Vamos a tener una serie de encuentros, pueden ser entre cuatro y cinco. ¿A vos te
interesaría? Desde la cátedra nos piden que la persona cumpla algunos requisitos, por
eso te pregunto: ¿estás en tratamiento psiquiátrico o psicológico? ¿Estás atravesando
alguna situación de duelo reciente?”

Se acuerdan el horario y el lugar donde se realizará la entrevista.

1
Entrevista
Realización de la entrevista semidirigida que constará de un primer momento libre,
para dar lugar después a preguntas que rellenen lagunas o temas que no se hayan
mencionado espontáneamente.
Comenzaremos con la presentación mutua retomando lo hablado telefónicamente y
ampliando la información del encuadre:

“Hola, soy…… (se presenta el entrevistador) Como te mencioné telefónicamente, esta


práctica incluye una serie de encuentros para realizar una entrevista y algunas
técnicas. Todo el proceso será confidencial y anónimo”.

Previo chequeo de dudas acerca del encuadre, se procede a dar la consigna inicial para
la entrevista. El objetivo es que el sujeto comience a hablar de él del modo más abierto
posible, desarrollando los aspectos que prefiera con lo que se configurará el campo de
acuerdo a las variables de su personalidad.

Consigna: “Esta entrevista es para conocerte, la idea es que puedas hablar de lo que
quieras, que comiences por donde prefieras”

Hacia el final de la entrevista, se podrán formular preguntas que se orienten a rellenar


lagunas en la información, mencionar aspectos a los que el entrevistado no se ha
referido espontáneamente o verbalizaciones “oscuras” o ambiguas.

Antes de terminar la entrevista se completan los siguientes datos de filiación:

 Edad y fecha de nacimiento


 Escolaridad / Estudios alcanzados
 Ocupación
 Grupo familiar (estudios, ocupación y edades de cada uno)
 Grupo de convivencia (estudios, ocupación y edades de cada uno)
Finalmente se acuerda el día y la hora del próximo encuentro.
Esta entrevista deberá ser grabada y posteriormente desgrabada e impresa para ser
presentada y trabajada con los demás compañeros del grupo. Se deben diferenciar las
intervenciones del entrevistador y del entrevistado, la descripción de las observaciones
de la comunicación verbal y no verbal, silencios, posturas, tono de voz, gestos,
movimientos corporales del entrevistado.
Previo a asistir al primer espacio de supervisión, cada grupo se reunirá con el material
impreso de las entrevistas y arribará a una posible elección del caso. En el espacio de
supervisión comentarán el caso que sugieren como elegido y se evaluará la viabilidad
del mismo en conjunto con la/el docente.
Posteriormente se desarrollarán supervisiones obligatorias de las interpretaciones del
caso elegido en horarios a coordinar con cada docente.
Administración de la Batería de Técnicas:
Encuentros Batería para todos los casos (Elegido y práctica de

2
administración)
Segundo Encuentro Gráficos: Dibujo Libre, HTP, La Pareja, Familia Kinética
Actual y Prospectiva (*)
Tercer Encuentro Test Guestáltico Visomotor de Bender y Cuestionario
Desiderativo (recuerdo agradable al terminar el CD)
Cuarto Encuentro Test de Relaciones Objetales (TRO)
(*) Nota: El tiempo dependerá de la producción del entrevistado, puede ser que lleve más de
un encuentro.
Análisis de la Entrevista
Acerca de la técnica
 ¿Se logró realizar una entrevista semidirigida?
 ¿Cómo se planteó el encuadre por parte de la entrevistadora/or? ¿Se
respetó?
 ¿Pudo el entrevistado configurar el campo de acuerdo a las variables de su
personalidad?
 ¿Qué estrategias utilizó el entrevistador para promoverlo?
 ¿En qué partes de la entrevista puede rastrear las dificultades, puede
detectar de qué provienen?

Acerca del Contenido

 ¿Pudo el entrevistado plantear un motivo manifiesto?


 ¿Es posible vislumbrar un motivo latente?
 ¿Cómo son los vínculos que establece el entrevistado en sus relaciones
interpersonales? ¿Lo pueden relacionar con el vínculo establecido entre
entrevistado y el entrevistador durante la entrevista?
 ¿Qué visión tiene el entrevistado de sí y cómo cree que lo ven los demás?
 ¿Qué características tiene el discurso del entrevistado?
 ¿Realizaron observaciones acerca de la conducta del entrevistado que
resultaron de interés durante la entrevista? (comentarios espontáneos, gestos,
comunicación no verbal)
 ¿Hubo ansiedad funcional o disfuncional en cada una de las partes?
 ¿Cómo se sintió el entrevistador realizando la entrevista? ¿Qué sentimientos,
angustias o interrogantes le generó el entrevistado?

3
Técnicas Proyectivas Gráficas
Dibujo Libre
• Materiales: Hoja tamaño A4 / Lápiz negro N°2 / Goma
• Encuadre: Se entrega la hoja girada 45°. El lápiz se le entrega al entrevistado, la
goma debe estar a la vista sobre escritorio /mesa. Se enuncia la consigna.
• Consigna: “Dibuje lo que quiera. Piense en algo y lo primero que se le ocurra
trate de dibujarlo”
• Observaciones y comentarios: El entrevistador observa atentamente la
comunicación no verbal (gestos, actitudes) y toma nota de la misma así como
de todo lo que el entrevistado comenta o acota mientras dibuja.
• Asociaciones y aclaraciones: Cuando finaliza la realización del gráfico se
solicitan asociaciones, esto implica indagar sobre el gráfico mismo, qué nos
puede decir sobre lo que dibujó y con qué lo relaciona, instalando preguntas
que motiven al entrevistado a hablar sobre su producción gráfica.
Análisis del Dibujo Libre
Acerca de la técnica
 ¿Se pudo administrar la consigna de acuerdo a las indicaciones establecidas por
el autor de la técnica?

4
 ¿Se logró pedir asociaciones, que el entrevistado/a hablara de su dibujo? ¿Se
registraron conductas y verbalizaciones durante la administración?
 Si hubo dificultades, ¿cuáles fueron? ¿qué hizo o qué debería hacer?
Acerca del Gráfico
 Observe el Gráfico en su totalidad. ¿Cómo resolvió el entrevistado/a la consigna
propuesta?; su colaboración ¿fue básica o superficial? (si hubo compromiso con
la tarea) ¿Puede extraer alguna conclusión acerca de la visión general?
Registren qué impresión les causa, qué transmite contratransferencialmente, si
hay elementos o zonas del gráfico que llamen la atención más que otras.
 Análisis de los Aspectos Expresivos del Gráfico (también llamados Estructurales
o Formales). Hace referencia al “cómo dibuja el entrevistado”.
Estas pautas están menos sujetas al control consciente e informan acerca de
aspectos estructurales de la personalidad.
SECUENCIA – TAMAÑO- PRESIÓN – TRAZO – DETALLES – SIMETRÍA –
EMPLAZAMIENTO – MOVIMIENTO – SÍNTESIS DEFECTUOSA
 Análisis de Contenido: hace referencia al “qué dibuja el entrevistado", “cuál es
la escena que intenta representar en su dibujo”.
A partir de la consigna, analicen cuál fue el tema elegido para graficar. Si
agrega, omite, tacha, remarca o borra, etc.
¿Qué aportan las asociaciones y qué relación hay entre lo graficado y lo
verbalizado?
H.T.P (Casa – Árbol - Persona)

• Materiales: 3 Hojas tamaño A4 / Lápiz negro N°2 / Goma


• Encuadre: se entrega una hoja por vez, pidiendo que en cada una dibuje uno de
los conceptos. Se le entrega el lápiz al entrevistado, la goma debe estar a la
vista sobre el escritorio /mesa. Se enuncia la consigna.
• Consigna: Se entrega una hoja en forma horizontal “Dibuje una casa”
Se entrega una hoja en forma vertical “Dibuje un árbol”
Se entrega una hoja en forma vertical “Dibuje una persona”
• Observaciones y comentarios: El entrevistador observa atentamente la
comunicación no verbal (gestos, actitudes) y toma nota de ella así como de lo
que el entrevistado dice, comenta, acota mientras dibuja. Se tiene en cuenta
también la secuencia en la que realizó cada gráfico, por donde comenzó a
dibujar y por donde continuó.
• Asociaciones y Aclaraciones: Cuando finaliza la realización de TODOS los
gráficos se solicitan asociaciones sobre cada uno, teniendo en cuenta los
diferentes elementos, comenzar por una pregunta disparadora: “¿qué podría
contarme acerca de su dibujo?”, “¿Qué me podría decir sobre la casa? ¿Qué
podría decir sobre el árbol? ¿Qué se le ocurre en relación a la persona?”. Y a
partir de las asociaciones que realice ampliamos con preguntas abiertas que
posibiliten seguir asociando.

5
Análisis del HTP
Acerca de la técnica

 ¿Se pudo administrar la consigna de acuerdo a las indicaciones establecidas por


el autor de la técnica?
 ¿Se logró pedir asociaciones, que el entrevistado/a hablara de su dibujo? ¿Se
registraron conductas y verbalizaciones durante la administración?
 Si hubo dificultades, ¿cuáles fueron? ¿qué hizo o qué debería hacer?
Acerca de cada Gráfico

 Observe el Gráfico en su totalidad. ¿Cómo resolvió el entrevistado/a la consigna


propuesta?; su colaboración ¿fue básica o superficial? (si hubo compromiso con
la tarea) ¿Puede extraer alguna conclusión acerca de la visión general?
Registren qué impresión les causa, qué transmite contratransferencialmente, si
hay elementos o zonas del gráfico que llamen la atención más que otras o si
agregó algún elemento que no esté en la consigna.
 Análisis de los Aspectos Expresivos del Gráfico (también llamados Estructurales
o Formales). Hace referencia al “cómo dibuja el entrevistado”.
Estas pautas están menos sujetas al control consciente e informan acerca de
aspectos estructurales de la personalidad.
SECUENCIA – TAMAÑO- PRESIÓN – TRAZO – DETALLES – SIMETRÍA –
EMPLAZAMIENTO – MOVIMIENTO – SÍNTESIS DEFECTUOSA
 Análisis de Contenido: hace referencia al “qué dibuja el entrevistado", “cuál es
la escena que intenta representar en su dibujo”.
A partir de la consigna, analicen cuál fue el tema elegido para graficar o
elección del objeto gráfico dentro de un tema dado.
¿Qué aportan las asociaciones y qué relación hay entre lo graficado y lo
verbalizado?
Se pueden utilizar las sugerencias de interpretación de Graciela Celener y E.
Hammer.
Test de la Pareja
• Materiales: Hoja tamaño A4 / Lápiz negro N°2 / Goma
• Encuadre: se entrega la hoja girada 45°. El lápiz se le entrega al entrevistado, la
goma debe estar a la vista sobre el escritorio /mesa. Se enuncia la consigna.
• Consigna: “Dibuje dos personas de cualquier sexo y edad”.
Cuando finaliza de graficar, “ponga debajo de cada uno de los personajes
dibujados el nombre y edad que usted quiera”. Luego, “escriba una historia
que relate qué piensan y sienten esas personas, qué están haciendo, qué
pudieron estar haciendo antes y qué sucederá después”. Por último, cuando
finaliza de escribir la historia, “póngale un título a todo”.
• Observaciones y comentarios: El entrevistador observa atentamente la
comunicación no verbal (gestos, actitudes) y toma nota de ella así como de
todo lo que el entrevistado dice, comenta, acota mientras dibuja.

6
• Asociaciones y Aclaraciones: Al finalizar la administración se le pide que lea en
voz alta la historia que escribió. Se pueden pedir asociaciones acerca de los
nombres elegidos, las edades, y también acerca de la historia 
Análisis del Test de La Pareja
Acerca de la técnica
 ¿Se pudo administrar la consigna de acuerdo a las indicaciones establecidas por
el autor de la técnica?
 ¿Se logró pedir asociaciones, que el entrevistado/a hablara de su dibujo? ¿Se
registraron conductas y verbalizaciones durante la administración?
 Si hubo dificultades, ¿cuáles fueron? ¿qué hizo o qué debería hacer?
Acerca del Gráfico
 Observe el Gráfico en su totalidad. ¿Cómo resolvió el entrevistado/a la consigna
propuesta?; su colaboración ¿fue básica o superficial? (si hubo compromiso con
la tarea) ¿Puede extraer alguna conclusión acerca de la visión general?
Registren qué impresión les causa, qué transmite contratransferencialmente, si
hay elementos o zonas del gráfico que llamen la atención más que otros o si
agregó algún elemento que no esté en la consigna.
 Análisis de los Aspectos Expresivos del Gráfico (también llamados Estructurales
o Formales). Hace referencia al “cómo dibuja el entrevistado”.
Estas pautas están menos sujetas al control consciente e informan acerca de
aspectos estructurales de la personalidad.
SECUENCIA – TAMAÑO- PRESIÓN – TRAZO – DETALLES – SIMETRÍA –
EMPLAZAMIENTO – MOVIMIENTO – SÍNTESIS DEFECTUOSA
 Análisis de Contenido: hace referencia al “qué dibuja el entrevistado", “cuál es
la escena que intenta representar en su dibujo”.
A partir de la consigna, analicen cuál fue el tema elegido para graficar o
elección del objeto gráfico dentro de un tema dado.
¿Qué aportan las asociaciones y qué relación hay entre lo graficado y lo
verbalizado?
Analizar el contenido de esta técnica tomando los lineamientos desarrollados
por el autor, Jaime Berstein.

Test de la Familia Kinética Actual

• Materiales: Hoja tamaño A4 / Lápiz negro N°2 / Goma


• Encuadre: se entrega la hoja girada 45°. El lápiz se le entrega al entrevistado, la
goma debe estar a la vista sobre el escritorio /mesa. Se enuncia la consigna.
• Consigna: “Dibuje a su familia haciendo algo. Puede dibujarla como usted
quiera, pero recuerde que le pido que estén haciendo algo”. Al terminar de

7
graficar se le pide al entrevistado, “ponga a cada figura nombre, edad y que
está haciendo”. Debe quedar claro el vínculo de parentesco: hermano mayor,
padre, hermano menor, etc.
Se debe tener en cuenta que en caso de que el entrevistado no se incluya en el
gráfico, se le puede preguntar: “¿Están todos dibujados?” Y en caso de que
registre su omisión se le propone que también se dibuje.
• Observaciones y comentarios: El entrevistador observa atentamente la
comunicación no verbal (gestos, actitudes)y toma nota de ella así como de
todo lo que el entrevistado dice, comenta, acota mientras dibuja
• Asociaciones y Aclaraciones

Análisis del Test de La Familia Kinética Actual

Acerca de la técnica

 ¿Se pudo administrar la consigna de acuerdo a las indicaciones establecidas por


el autor de la técnica?
 ¿Se logró pedir asociaciones, que el entrevistado/a hablara de su dibujo? ¿Se
registraron conductas y verbalizaciones durante la administración?
 Si hubo dificultades, ¿cuáles fueron? ¿qué hizo o qué debería hacer?
Acerca del Gráfico
 Observe el Gráfico en su totalidad. ¿Cómo resolvió el entrevistado/a la consigna
propuesta?; su colaboración ¿fue básica o superficial? (si hubo compromiso con
la tarea) ¿Puede extraer alguna conclusión acerca de la visión general?
Registren qué impresión les causa, qué transmite contratransferencialmente, si
hay elementos o zonas del gráfico que llamen la atención más que otras o si
agregó algún elemento que no esté en la consigna.
 Análisis de los Aspectos Expresivos del Gráfico (también llamados Estructurales
o Formales). Hace referencia al “cómo dibuja el entrevistado”.
Estas pautas están menos sujetas al control consciente e informan acerca de
aspectos estructurales de la personalidad.
SECUENCIA – TAMAÑO- PRESIÓN – TRAZO – DETALLES – SIMETRÍA –
EMPLAZAMIENTO – MOVIMIENTO – SÍNTESIS DEFECTUOSA
 Análisis de Contenido: hace referencia al “qué dibuja el entrevistado", “cuál es
la escena que intenta representar en su dibujo”.
A partir de la consigna, analicen cuál fue el tema elegido para graficar o
elección del objeto gráfico dentro de un tema dado.
¿Qué aportan las asociaciones y qué relación hay entre lo graficado y lo
verbalizado?
Analizar el contenido teniendo en cuenta los lineamientos establecidos por la
autora, Renata Frank .
Test de la Familia Kinética Prospectiva

8
• Materiales: Hoja tamaño A4 / Lápiz negro N°2 / Goma
• Encuadre: se entrega la hoja girada 45°. El lápiz se le entrega al entrevistado, la
goma debe estar a la vista sobre el escritorio /mesa. Se enuncia la consigna.
• Consigna: “Dibuje su familia haciendo algo, tal como se la imagina dentro de
cinco años”. Cuando finaliza de graficar se le pide “ahora ponga nombre, edad
y que está haciendo cada uno de los personajes”. También es necesario que
quede claro el vínculo de parentesco.
Se debe tener en cuenta que en caso de que el entrevistado no se incluya en el
gráfico, se le puede preguntar: “¿Están todos dibujados?” Y en caso de que
registre su omisión se le propone que también se dibuje.
• Observaciones y comentarios: El entrevistador observa atentamente la
comunicación no verbal (gestos, actitudes). Se toma nota de todo lo que el
entrevistado dice, comenta, acota mientras dibuja (comentarios).
• Asociaciones y Aclaraciones
Análisis de la Familia Kinética Prospectiva
Acerca de la técnica
 ¿Se pudo administrar la consigna de acuerdo a las indicaciones establecidas por
el autor de la técnica?
 ¿Se logró pedir asociaciones, que el entrevistado/a hablara de su dibujo? ¿Se
registraron conductas y verbalizaciones durante la administración?
 Si hubo dificultades, ¿cuáles fueron? ¿qué hizo o qué debería hacer?
Acerca del Gráfico

 Observe el Gráfico en su totalidad. ¿Cómo resolvió el entrevistado/a la consigna


propuesta?; su colaboración ¿fue básica o superficial? (si hubo compromiso con
la tarea) ¿Puede extraer alguna conclusión acerca de la visión general?
Registren qué impresión les causa, qué transmite contratransferencialmente, si
hay elementos o zonas del gráfico que llamen la atención más que otros o si
agregó algún elemento que no esté en la consigna.
 Análisis de los Aspectos Expresivos del Gráfico (también llamados Estructurales
o Formales). Hace referencia al “cómo dibuja el entrevistado”.
Estas pautas están menos sujetas al control consciente e informan acerca de
aspectos estructurales de la personalidad.
SECUENCIA – TAMAÑO- PRESIÓN – TRAZO – DETALLES – SIMETRÍA –
EMPLAZAMIENTO – MOVIMIENTO – SÍNTESIS DEFECTUOSA
 Análisis de Contenido: hace referencia al “qué dibuja el entrevistado", “cuál es
la escena que intenta representar en su dibujo”.
A partir de la consigna, analicen cuál fue el tema elegido para graficar o
elección del objeto gráfico dentro de un tema dado.
¿Qué aportan las asociaciones y qué relación hay entre lo graficado y lo
verbalizado?
Analizar el contenido teniendo en cuenta los lineamientos establecidos por la

9
autora, Renata Frank .

NOTA: Con relación a los Aspectos Expresivos de los diferentes Gráficos tener
en cuenta si estos aspectos se mantuvieron o no a lo largo de las diferentes
técnicas gráficas, o si hay cambios en alguna técnica en particular.
Test Guestáltico Visomotor (Bender)
• Materiales: Juego de 9 Tarjetas / Hoja Tamaño A4/ Lápiz negro N°2 / Goma
• Encuadre: Se entrega una hoja, se tienen disponibles otras hojas por si el
entrevistado las solicita. El lápiz se le entrega al entrevistado, la goma debe
estar a la vista sobre el escritorio /mesa. Se enuncia la consigna. Se entrega de
una tarjeta por vez en el orden correcto (Primer tarjeta la A) Observar reverso
de las tarjetas.
Se toma el tiempo total de la administración de la técnica.
• Consigna: “A continuación te voy a mostrar una serie de tarjetas, son 9 en
total. Te las voy a mostrar una por una para que en esta hoja las copies lo más
parecido posible”.
• Observaciones y Comentarios: El entrevistador observa atentamente, se toma
nota durante la realización de cada tarjeta, cómo dibuja, si borra, si rota la
tarjeta o la hoja. La comunicación no verbal (gestos, actitudes) se registra así
todo lo que el entrevistado dice, comenta, acota mientras dibuja.
Análisis del Test Guestáltico Visomotor
Acerca de la técnica
 ¿Se pudo administrar la consigna de acuerdo a las indicaciones establecidas por

10
la autora?
 Si hubo dificultades, ¿cuáles fueron? ¿qué hizo o qué debería hacer?
Acerca de la copia de las figuras
 Observe el protocolo del Bender en su totalidad ¿Cómo resolvió el
entrevistado/a la consigna propuesta? ¿Hay algo que llame la atención? ¿Puede
extraer alguna conclusión acerca de la visión general del protocolo?
 Factores a tener en cuenta en el análisis. Ma. Cristina Gay se basa en los
factores delimitados por el Dr. Max Hutt, quien utilizó el Bender como prueba
proyectiva. Sólo cite aquellos que se encuentran presentes en el protocolo que
se encuentra analizando.
1. DISPOSICION
Secuencia o Sucesión Muy metódica o fija
Ordenada
Irregular
Confusa o caótica
Posición del Primer Dibujo Centro
Rincón izquierdo superior
Centro de la página
Posición General de los Dibujos Colgadas de los extremos
Figuras 1 a 8 colocadas alrededor de la figura A

Cada figura separada de las otras por líneas que la


encierran
Dibujos en la mitad superior de la hoja
Una hoja para cada dibujo o cada dos dibujos
Uso del espacio Excesivo espacio entre figuras
I. Distanciamiento de dos dibujos sucesivos
Poco espacio entre figuras
Mucho espacio y figuras pequeñas
II. Medida de las reproducciones en relación con Tendencia a reducir el tamaño de las figuras. Usar un
los estímulos del test; comprensión- pequeño espacio de la hoja y dejar el resto libre
expansión
Tendencia de las figuras a superponerse. No hay
choque.

Choque o cohesión

Uso de los Márgenes Dibujos ubicados a lo largo del margen de papel

Dividir la hoja por medio de una línea vertical y colocar


los dibujos en el margen izquierdo y junto a la línea
divisoria.
Giro o variación de la posición del papel De 90º
De 180º o más
Giro de la tarjeta
2. ALTERACIONES DEL TAMAÑO

11
Aumento General en el tamaño de 5 o más figuras
Disminución en 5 o más figuras
Aumento y disminución progresivo de tamaño de los sucesivos dibujos
Aumento o disminución del tamaño de un dibujo particular o de partes del dibujo
Aumento en el plano vertical si la figura tiene orientación de arriba hacia abajo
Aumento en el plano lateral si la figura es más alta que ancha
3. ALTERACIONES DE LA FORMA
Dificultad en el cierre de las figuras Separación o espacio en blanco entre dos partes

Brecha, abertura en el contorno continuo


Extensión, continuación de una línea más allá de la línea
de unión.
“Orejas de perro o de burro”

Dificultad de cruzamiento

Cambios en la curvatura Aumento: las curvas se tornan más manifiestas

Disminución: tendencia a la rectangulación


Curvas acentuadas y aplastadas alternativamente

Cambios de angulación Aumento


Disminución
4. DEFORMACIONES O DISTORSIONES GROSERAS
Rotación Perceptiva Rotación de 10º a 15º
Rotación de 50º a 90º
Rotación de 90º a 180º
Retrogresión, primitivización o sobresimplificación
Simplificación o concreción
Fragmentación
Superposición Penetración
Absorción
Garabateo y Elaboración
Concretización
Perseveración
Desplazamiento
Repaso o fallo total
5. DIBUJO
Miscelánea
Espigas o spikes
Incoordinación motora
Calidad de la línea
6. MOVIMIENTOS
7. MÉTODO DE TRABAJO
12
Técnicas Proyectivas Verbales

Cuestionario Desiderativo

• Materiales: Anotador /Birome.


• Encuadre: Enunciar la consigna por partes, cuando el entrevistado hace la
primer elección pedir la racionalización (¿por qué?) y registrar el tiempo de
reacción.
Luego reiterar la consigna descartando el “reino” elegido y no el símbolo
mencionado.
En cada elección pedir la racionalización y registrar el tiempo de reacción.
La administración habrá finalizado cuando se obtenga una respuesta por cada
reino en las catexias positivas y una por cada reino en las catexias negativas.
Esto significa que un cuestionario desiderativo puede tener más de 6
respuestas cuando el entrevistado comete fallos en alguna de las preguntas.
Al finalizar todas las catexias pedir un recuerdo agradable.
El entrevistador va a tomar nota de todo lo mencionado por el entrevistado,
verbal y no verbal.
• Consigna: “Sino pudieras ser persona, ¿qué es lo que más te gustaría ser?”

13
(Tiempo de reacción)
¿Por qué?
Sino pudieras ser persona, ni (descartar reino elegido), ¿qué es lo que más te
gustaría ser?
(Tiempo de reacción)
¿Por qué?
Sino pudieras ser persona, ni (descartar primer reino elegido), ni (descartar
segundo reino elegido), ¿qué es lo más te gustaría ser?
(Tiempo de reacción)
¿Por qué?

“Sino pudieras ser persona, ¿qué es lo que menos te gustaría ser?”


(Tiempo de reacción)
¿Por qué?
Sino pudieras ser persona, ni (descartar reino elegido), ¿qué es lo que menos
te gustaría ser?
(Tiempo de reacción)
¿Por qué?
Sino pudieras ser persona, ni (descartar primer reino elegido), ni (descartar
segundo reino elegido), ¿qué es lo que menos te gustaría ser?
(Tiempo de reacción)
¿Por qué?
No se da por finalizada la administración hasta que se solicite un recuerdo
agradable.
Análisis del Cuestionario Desiderativo
Acerca de la técnica
 El entrevistado ¿comprendió la consigna? ¿A partir de qué datos lo pudo
observar?
 ¿Pudo obtener las tres catexias positivas y las tres catexias negativas?
Considera que aparecen los tres reinos (animal, vegetal y objeto inanimado)
 ¿Pudo obtener las racionalizaciones en cada una de las catexias?
 Si hubo dificultades en la administración, ¿cuáles fueron? ¿qué hizo o qué
debería hacer?
 ¿Pidió un recuerdo agradable para cerrar la administración?
Acerca del Contenido
 ¿Hubo fallos? ¿Se reiteran? ¿Qué se puede inferir de ellos?

14
 ¿Las racionalizaciones son acordes al objeto elegido? Si no lo son, ¿qué se
puede hipotetizar?
 ¿Cuáles son los mecanismos de defensa que aparecen? ¿Cuáles predominan?
¿A qué cuadro psicopatológico pertenecen?
 ¿Qué rasgos de personalidad se pueden inferir analizando los tiempos de
reacción? ¿Y los contenidos de las respuestas? 
 ¿Pudo observar características del funcionamiento del yo, analizando fortalezas
y debilidades? Para ello considere: como impactó la consigna, tiempos de
reacción, grados de idealización y peyorativización, atributos que se enfatizan
en los objetos elegidos.
Test de Relaciones Objetales de H. Phillipson (TRO)
• Materiales: Láminas del TRO / Anotador / Birome
• Encuadre: Se muestran de a una lámina por vez, respetando el orden que se
indica en el reverso de la lámina.
Se muestra la lámina, se apoya en el escritorio, se da la consigna y se toma nota
de todo lo que el entrevistado hace y dice.
• Consigna: “Te voy a mostrar algunas láminas. Desearía que vieras cada una y
trataras de imaginar qué podrían representar. En la medida en que le vayas
dando vida en tu imaginación, construí una breve historia.
En primer lugar deberás decir cómo te imaginas que pudo haberse originado
esta situación (brevemente). Luego imagina qué podría estar sucediendo y
contámelo con más detalles. Finalmente imagina cómo podría terminar esta
situación (brevemente). La historia debe hacerse en tres partes: comienzo,
desarrollo (más detallado) y final.
Una vez dada la consigna se acompaña al entrevistado en la Lámina I hasta que
haya cubierto las tres partes de la historia. Esto ayuda para las historias
ulteriores y para asegurarnos de que comprendió la consigna. Se sugiere sólo
hacer observaciones durante la instancia del acompañamiento, por ejemplo:
¿Me podrías decir algo más sobre lo que está ocurriendo en esta situación?
¿Cómo se te ocurre que podría continuar la historia?
Luego se continúa con la Lámina II pero ya sin acompañamiento.
Una vez finalizada la administración tener en cuenta las instancias de
Interrogatorio y Examen de Límites.
Al llegar a la lámina en blanco se le dirá:
“Ahora te voy a pedir que te imagines cómo sería esta lámina, las imágenes,
su descripción y luego la historia cómo en las láminas anteriores”
• Interrogatorio: se realiza al terminar la administración de las 13 láminas. Ha de
cubrir estas áreas importantes:

 Personajes que parecen tener gran importancia en la historia y que se han


mencionado sin mayor detalle.

15
 Historias inconclusas o sin un final. Se intentará descubrir cuánta ayuda
necesita el entrevistado para intentar una solución, y de qué clase es o son
las que puede lograr.
 Cuando un sujeto construye todas o casi todas las historias carentes de
conflicto, o cuando no muestran relaciones buenas o satisfactorias, esto le
podrá ser señalado. La respuesta a este desafío, al reconocer lo que ha
hecho, o al hacer nuevas historias que incluyan algunas de las actitudes
omitidas, es una muestra de su capacidad para moverse en su relación con
el psicólogo.
 Si hay personajes que parecen tener mucha importancia en la historia y
carecen de detalles se le puede pedir si puede hablar más de ellos.
 Si en algunas láminas ha omitido alguno de los tiempos, se le puede leer la
historia que construyó y luego preguntarle por dicho tiempo, diciéndole por
ejemplo cómo cree usted que va a resolver la situación este señor, me
cuenta al respecto.
 En el caso de que agregue un personaje, o bien no nos quede claro dónde
vio cada personaje, se le preguntará al respecto, de este modo nos daremos
cuenta si se trata de una falla perceptual o es un agregado que realiza en la
historia. Por ejemplo, en la lámina A1 el entrevistado relata: “veo un
hombre en una isla que está esperando a sus amigos, luego los amigos
llegan y comen un asado”. Y cuando le preguntamos si puede situar en la
lámina los personajes responde: “ah yo veo un hombre, pero se me ocurrió
lo del grupo de amigos, porque si no está muy solo”.
 Para terminar con el interrogatorio podemos preguntarle cual fue la lámina
que más le gustó y cuál la que menos le agradó y que nos cuente el por qué
en ambos casos.
• Examen de Límites: se realiza el examen de límites en las siguientes situaciones:
 Percepciones inusitadas en relación al contenido humano, por ejemplo: figuras
visualizadas como estatuas, arbustos, fantasmas, sombras, etc. O si a lo largo
del test realiza historias con personajes de un único sexo. Pedir historias
alternativas. Estimular asociaciones o respuestas alternativas de la lámina.
 Cuando se observan percepciones poco comunes o la producción no está
centrada en la lámina, se le puede pedir al sujeto si puede ver la lámina en
forma distinta y que realice otra historia.
Con referencia al examen de límites cabe destacar que es un paso importante para la
toma completa del test, y que debe realizarse una vez terminada la producción
espontánea del sujeto y el interrogatorio.
Análisis del Test de Relaciones Objetales
Acerca de la técnica
 ¿Se pudo administrar la consigna de acuerdo a las indicaciones establecidas por
el autor?

16
 ¿Se registraron conductas y verbalizaciones durante la administración?
 ¿Pudo registrar las historias de cada lámina?
 ¿Tuvo que realizar Interrogatorio? ¿En Cuántas láminas? ¿Qué indicadores tuvo
en cuenta para definir el Interrogatorio?
 ¿Tuvo que realizar Examen de Límites? ¿En cuántas láminas? ¿Qué indicadores
tuvo en cuenta para definir Examen de límites?
 Si hubo dificultades, ¿cuáles fueron? ¿qué hizo o qué debería hacer?
Acerca de cada Lámina
Analizar cada historia teniendo como referencia los Clisé trabajados en el Anexo de
María Rosa Caride que se encuentran en el Manual del Test.
Realizar el análisis lámina por lámina en el orden de administración, focalizándose en
los indicadores de cada lámina y estableciendo relaciones con las historias construidas
por el entrevistado/a. 
En cada lámina ¿pudo ubicar personajes, contenido de realidad, contexto emocional,
conflicto y los tres tiempos?
Para comenzar con el análisis pueden utilizar las tres grandes áreas que
plantea Phillipson:  
La percepción de la situación de la lámina:  ¿Qué es lo que ve? ¿Hay omisiones,
adiciones o distorsiones?, ¿Qué está poco o muy enfatizado? ¿Hay percepciones poco
usuales, qué dirección adoptan?  
La gente incluida en las historias y sus relaciones: aquí interesan las formas en que el
sujeto se ve a sí mismo en sus relaciones con los otros, en cada una de las situaciones
de Relaciones Objetales presentadas. Se podrá analizar: qué clase de gente es vista,
omitida, adicionada, en qué medida se pueden ver claramente como personas (grado
de humanización), en qué forma interactúan, principales ansiedades y modalidades
defensivas.  
La historia como estructura y realización: ¿Se establecen las tres partes de la historia?,
¿Aparece conflicto en la historia? ¿Cómo se resuelve el conflicto? ¿Hay lógica en la
construcción de la historia?   

Siguiendo las sugerencias de Phillipson, sistematizadas en el libro “Nuevas


aportaciones al Psicodiagnóstico Clínico” de M. E. García Arzeno (Cap XII) realicen una
comparación entre láminas según la cantidad de personas por un lado y la pertenencia
a una determinada serie.

A1 Fantasía de enfermedad, curación. Conclusiones Serie A: Ante situaciones regresivas


Autodiagnóstico y autopronóstico. A solas que lo hacen sentir muy desprotegido tiende a:
consigo mismo sentirse perseguido, confundido o deprimido. Sus
A2 La pareja en la intimidad. Proyecto de defensas son: la negación maníaca, evitación
pareja fóbica, no hay defensas.
A3 La separación de los padres de la
infancia. El adolescente frente a sus Mejora o empeora cuando está solo,
padres acompañado, con sus padres, en grupo, etc.

17
AG Actitud ante situaciones de pérdida

B1 A solas consigo mismo en situaciones Conclusiones Serie B: Si lo enfrentamos con la


menos regresivas realidad actual sus mejores posibilidades son….,
B2 La imagen de pareja en relación con su criterio de realidad es…. Persisten o no
los padres distorsiones, omisiones de Serie A o mejora de
B3 La situación triangular. Tercero acuerdo con el clisé.
excluído
BG Situación de exclusión respecto del
grupo de padres

C1 A solas consigo mismo sometido a Conclusiones Serie C: En situaciones que


estimulación emocional provocan fuerte estimulación de los impulsos y
C2 La pareja en relación con el sexo y emociones reacciona…. Mejora o empeora según
enfermedad esté a solas, en pareja, con sus padres o en grupo.
C3La situación triangular bajo efectos de
fuertes emociones El conflicto central del Ello – Yo – Superyó es….
CG La relación Ello, Yo, Superyo.
Desenlace y pronóstico

Blanca: Fantasía maníaca de enfermedad, Si tiene ocasión de apelar a defensas maníacas


curación, análisis ya que no debe ceñirse puede hacerlo o no, mantiene el sentido de
a una imagen. Cotejar con Dibulo Libre realidad o no.
A1 A solas consigo mismo en situaciones A solas está bien, se desestructura, se desespera,
regresivas mantiene sentido de realidad, es optimista.
B1 A solas consigo mismo en situaciones
actuales
C1 A solas consigo mismo ante desafíos
emocionales
A2 En pareja en situaciones regresivas
B2 En pareja en situaciones más actuales En pareja se siente mejor, la evita, hace
C2 En pareja ante el sexo, enfermedad, proyectos, solo busca contacto superficial, el sexo
muerte le asusta, etc.
A3 Enfrentado a sus padres en
situaciones de abandono
B3 Como tercero excluido frente a los Acepta la triangularidad, la evita, le despierta
padres rivalidad y celos, se siente traicionado.
C3 Frente a los padres sometido a fuertes
emociones
AG En grupo ante pérdidas importantes Si se imagina en grupo se siente mejor, se
BG Excluido frente a un grupo autoexcluye, se siente acusado y perseguido,
CG Enfrentando a un grupo violento o a la se deprime…
autoridad

18
Es decir que el análisis del TRO consta de tres partes: análisis por lámina, análisis
por serie y análisis por cantidad de personajes
Bibliografía de Consulta
 BELL, J. (1971): Técnicas Proyectivas. Buenos Aires: Paidós. Apéndice Tests
Proyectivos Lúdicos, Verbales y Gráficos por Jaime Berstein, Sección III Tests
Gráficos
 CELENER, G y GUINZBOURG, M. (1996): El cuestionario Desiderativo. Buenos
Aires, Lugar Editorial.
 CELENER, G.(2007); Técnicas Proyectivas Actualización e interpretación en los
ámbitos clínico, laboral, y forense. Tomo I, parte 1, cap. II, pág. 49-66. Buenos
Aires, Lugar Editorial.
 CELENER, G.: Técnicas Proyectivas Actualización e interpretación en los ámbitos
clínico, laboral, y forense. Tomo I, parte 2, cap. I y II, pag. 109-159. Buenos
Aires, Lugar Editorial.
 CORMAN, L. (1961) El test del dibujo de la Familia en la práctica médico –
pedagógico. Kapelusz Editorial.
 FRANK, R.(1985): Interacción y Proyecto Familiar. Introducción Cap. I y II.
Barcelona,
 Editorial Gedisa.
 FRANK DE VERTHELYI, R. (comp) (1983): Actualizaciones en el Test de Phillipson.
Buenos Aires: Paidós. Cap: Una breve introducción al test de Relaciones
Objetales.

19
 GARCÍA ARZENO, M. E. (1993): Nuevas aportaciones al psicodiagnóstico clínico.
Buenos Aires: Nueva Visión. Cap XII y XIII
 GAY, M.C. (2007): Nuevas aportaciones clínicas al test de Bender. Buenos Aires:
Centro Editor Argentino
 HAMMER, E. (1992): Tests Proyectivos Gráficos. Barcelona: Paidós. Cap 3, 4 y 8
 SIQUIER DE OCAMPO, M.L., GARCÍA ARZENO, M.E., GRASSANO DE PICCOLO, E.
y colab. (1991): Las técnicas proyectivas y el proceso psicodiagnóstico. Buenos
Aires: Nueva Visión. Cap IV El cuestionario Desiderativo y Cap V Test de
Relaciones Objetales
 PHILLIPSON, H. (2012): Test de Relaciones Objetales (Manual de Aplicación).
Buenos Aires, Paidós.
 PHILLIPSON, H. (2012): Test de Relaciones Objetales (Manual de Aplicación).
Apéndice a la Edición en Castellano. María Rosa Caride Buenos Aires, Paidós.
20
Página 1 de 9

IJ!i'!t\. ENT!tOI!iliJJCCIÓN A !.AS 'f�CNllC#\.S II"ROYIECTliVAS Y !.OS ¡;¡¡;::¡;¡¡¡;


II"S�CI!:»MIÍ:'iiREC@§

Autora: M ariela C. Bedini

Colaboradora: Marcela Florentino

Cuando pensamos en desarrollar este trabajo, asumimos que en los diferentes


campos de ejercicio profesional, el psicólogo utiliza herramientas o dispositivos
heterogéneos, y que conocer ·sus características y ámbitos de aplicadón, posibilita
real)zar estudios e investigaciones en los distintos campos del ejerddo profesional y
llevar a cabo diagnósticos en el área clínica.

Estos diagnósticos cobran relevancia en la medida que nos facilitan desarrollar


una intervención lo más ajustada posible a las características del sujeto y las
circunstancias de cada caso y se basan en un proceso de Interacción dialógica entre
momentos y fuentes informativas, que siempre es grupal (psicólogo y paciente) e
interrelaciona!.

Asimismo no podemos dejar de señalar que las conclusiones dertvadas del


proceso de evaluación, son fruto de una lectura que trasciende lo individual y
manifiesta el atravesamiento de los múltiples contextos de los que el sujeto es parte.

Por todo ello nos planteamos la importancia de realizar una síntesis integradora
de los principales conceptos y postulaciones existentes acerca de las técnicas
proyectivas y los tests psicométricos, a lo cual pretende contribuir este trabajo.

LOS TEST PSICOMETRICOS


LOS TESTS !>Sl!:COMÉTR:U::OS

21
Cuando hablamos de tests, nos refertmos a procedimientos sistemáticos para
observar el comportamiento y describirlo con ayuda de escalas numéricas o
categóricas. (Cronbach, 1998)

Los tests psicométrtcos se construyen, en general, para medir constructos que


no pueden observarse directamente. Nos referimos a un "constructo" como la
representación de un conjunto de comportamientos relacionados. Así "depresión" o
"aptitud matemática" son constructos. .

Así lo explican N. Cortada de Kohan y M. Cupani: "un test no es un instrumento


de medición como un metro o un velocímetro, los cuales posibilitan mediciones
directas de una propiedad (longitud o velocidad, por ej.) de un objeto en una escala
numérica; En realidad un test debe considerarse como una serie de pequeños
experimentos, donde el profesional registra y califica un conjunto de respues<-..as de un
individuo. La calificación de estas respuestas a los ítems de un test no constituyen
medidas directas sino que propordonan los datos a partir de los cuales, inferimos el
nivel de un individuo en un dominio (área específica de conocimiento) o en un
constructo o rasgo inobservable (latente)"

El área de la psicología que se encarga de medir los rasgos de personalidad y


las capacidades mentales es conocida como Psicometrla.

Si hacemos un poco de historia, vemos que la expresión Test Mental apareció


por primera vez en un artículo de J. Cattell, en 1890 para designar una serie de
pruebas psicológicas utilizadas en el examen de estudiantes universitarios. A partir de
allí se sucedieron tests para medir fundamentalmente inteligencia y aptitudes pero
también personalidad, intensificados por las demandas de la segunda guerra mundial.

Cuando buscamos definir los Tests Mentales, Pierre Pichot nos acerca la
siguiente explicación: "se llama Test Mental a una situadón experimental
estandarizada que sirve de estímulo a un comportamiento. Tal comportamiento se
evalúa por una comparación estadística con el de otros individuos colocados en la
Página 2 de 9
misma situación, lo que permite clasificar al sujeto examinado, ya sea
cuantitativamente, ya sea tipológicamente".
Esta definición implica:
S> Que la situación experimental (medio, material, actitud y consignas
dadas por el examinador) sea perfectamente definida y reproducida
idénticamente en todos los casos. Vale decir que se interroga u observa
a todos los Sujetos de igual manera y en similar o idéntica situación.
S> Que se encuentra estandarizada, es decir que existe una norma de
procedimientos: ítems graduados, administración fija, puntuación
objetiva, evaluación objetiva.
S> que el registro del comportamiento provocado sea tan preciso y objetivo
como resulte posible. Las condiciones de este registro deben definirse y
observarse rigurosamente.
S> el comportamiento registrado será comparado estadísticamente con
respecto al de un grupo de individuos. Esta comparación es
indispensable y toda prueba que no recurre a ella no es test mental.
S> que la clasificación del sujeto examinado con respecto al grupo de
referencia sea la meta final del test.
S> Que el resultado que arroje puede ser un índice numérico es decir que el
fin sea la evaluación cuantitativa (como en el caso de los tests de
inteligencia: Test de Matrices Progresivas de Raven, Dominós de Anstey,
etc), o cualitativa (en los test de personalidad) cuya meta es evaluar un
rasgo de la personalidad del entrevistado: como puede ser la
asertlvidad, perfil de liderazgo, como en algunos tests y/o cuestionarios

22
por ej: MIPS, MMPI, etc
Clasificación de los tests psicométricos
En la literatura psicométrica, se encuentran diversas formas de clasificar los
tests psicológicos. Así por ejemplo suelen agruparse en individuales o colectivos,
según se administren a un sujeto o a un grupo simultáneamente; de ejecución, lápiz y
papel, visuales, auditivos o computarizados de acuerdo al formato y materiales de los
tests. otros prefirieron diferenciarlos en tests de eficiencia y personalidad según
investigaran los aspectos cognitivos o los aspectos conativos y afectivos de la
personalidad.
En 1998 Cronbach distinguió entre tests de ejecución max1ma y de
respuesta típif;:a, según demanden a los examinados que respondan de la forma más
eficiente que puedan frente a tareas problemáticas que deben resolver (como en los
tests de aptitudes, habilidades e inteligencia) o evalúen el comportamiento habitual de
los individuos sin requerir respuestas correctas (como los inventarios de personalidad,
intereses, actitudes, habilidades sociales).
Tal como lo comentan Tomimbeni, Pérez y Olaz, este tipo de tests en su
mayoría, son inventarios de autoinforme donde se demanda al individuo información
sobre sí mismo. Esta medición introspectiva y basada en el lenguaje genera
limitaciones, tales como no ser aplicables a niños pequeños y el hecho de que las
respuestas pueden falsearse. Si bien hay procedimientos para atenuar la manipulación
de las respuestas por parte del entrevistado, los resultados de estos tests no deben
ser nunca el único criterio para tomar decisiones diagnósticas respecto de ·las
personas.
Normas técnicas en los tests psicométricos
Para que un test pueda ser utilizado responsablemente, es necesario que
cumpla con ciertos estándares técnicos. Hasta mediados de siglo pasado los
instrumentos de medición en psicología fueron aplicados con esca.¡;o control de su
calidad.
Página 3 de 9

En 1966, la American Psychological Association y la American Educational


Research Association publicaron documentos con la intención de establecer los
requisitos técnicos mínimos que debían reunir los tests psicológicos y educativos.

En 1999, apareció la última revisión de las mismas.


Es importante que los profesionales conozcan las normas para la
administración, validadón e interpretación de Jos resultados de los tests para una
adecuada utilizadón de Jos mismos.
'* Confiabilidad
La confiabilldad puede entenderse como la exactitud o precisión de una
medición, o el grado en el cual las puntuaciones de un test están libres de errores de
medición. Esta exactitud o precisión de las puntuadones permite que éstas se
mantengan constantes en diferentes circunstandas. Si lo explicamos de otra manera,
la confiabilidad señala la consistencia entre los puntajes de un test obtenidos por los
mismos individuos en distintas ocasiones.
Mercedes Femández Uporace dirá que la confiabilidad de una prueba se refiere
a la confianza que podamos tener en los resultados que arroja y que-prindpalmente se
dirige a valorar cuánto error existe en la medición.
'* Validez
Se comprende que la validez de un instrumento se refiere a que esa
herramienta sirva para medir aquello que intenta medir.
Para los psicometristas existen propiedades de validez cuando se veñfica que el
test realmente mide el constructo que pretende medir. Tradicionalmente se alude a la
validez por medio de la pregunta qué mide la técnica. Que un test haya sido
nombrado como prueba de inteligencia, de memoria o personalidad, no implica

23
necesañamente que mida la o las variables que figuran en su denominadón. Debemos
contar con pruebas empíricas que lo hayan veñficado, aportadas por el mismo autor y
por otros investigadores que lo hayan analizado posteñormente.
Un punto importante a tener en cuenta en los tests psicométñcos es que los
baremos que se utilicen para realizar la clasificación sean coherentes con el contexto
sociocultural o región en la que se a plica. De ahí la importancia de la investigación
para la actualización de dichos baremos. Por ej. El test de Matrices Progresivas de
Raven construido para medir inteligencia, en su versión Escala General, es uno de los
más utilizados en nuestro medio, por poseer baremos de nuestro país (datos
estadísticos de La Plata), a diferencia del Dominó que al momento no presenta datos
estadísticos actualizados.

LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS


En 1939, el psicólogo americano Lawrence Frank fue el primero en utilizar la
expresión métodos proyectivos para designar un grupo de técnicas que venían
utilizándose pero que él reunía bajo una nueva perspectiva y que le permitía destacar
el parentesco existente entre tres pruebas psicológicas: el test de asociación de
palabras de Jung ( 1904), el test de manchas de tinta de Rorschach (1920) y el Test de
Apercepclón temática de Murray ( 1935)
Dirá Frank: "En su esencia, una técnica proyectiva es un método de estudio de
la personalidad que pone al sujeto ante una situación a la cual contestará según el
sentido que para él presenta esa situación y según lo que siente mientras contesta. El
carácter esendal de una técnica es que evoca del sujeto lo que es en distintos modos,
la expresión de su modo personal y de los procesos de su personalidad"
El título de técnicas proyectivas deriva del término proyecdón que tiene una
variedad de significados. Hasta ahora no ha habido un consenso acerca de la definición
Página 4 de 9
de �proyectivo" por parte de quienes utilizan estos métodos, aunque existe un
reconocimiento general de lo implicado en el uso del término.
El primero en utilizar el término Proyección en sentido psicológico fue Freud,
quien se refirió a la misma desde dos perspectivas diferentes. En 1896 en
Neuropsicosis de Defensa dilucidará: "la proyección es un proceso que consiste en
atñbuir los propios impulsos, sentimientos y afectos a otras personas o al mundo
externo como un proceso defensivo que nos permite ignorar estos fenómenos
"indeseables" en nosotros mismos"
En "Psicopatología de la vida cotidiana" de 1901, Freud apuntaba al carácter
normal del mecanismo de Proyección, presente por ejemplo en la mitología, la
superstición, el animismo y la formación de creencias religiosas.
En una segunda etapa, Freud efectuó una ampliación del concepto que contiene
el germen de las técnicas proyectivas.
En Tótem y Tabú vuelve a la idea de la proyección no patológica.
Dice Freud: "la proyección no está especialmente creada con fines de defensa,
también surge cuando no hay conflictos. La Proyección de percepciones internas al
exteñor es un mecanismo primitivo que, por ejemplo, influye también sobre nuestras
percepciones sensoñales, de modo que normalmente desempeña el papel principal en
la configuración de nuestro mundo exteñor. Bajo condiciones que aún no están
suficientemente determinadas, incluso las percepciones internas de procesos
ideacionales y emocionales se proyectan al exteñor, como las percepciones
sensoñales, y son utilizadas para configurar el mundo exteñor, cuando deberían
permanecer dentro del mundo interno" •
. Así Freud emplea el término Proyección en un sentido amplio no como un
mecanismo de defensa ni relacionado con psicopatología, ·sino como una manera

24
normal de darle sentido a nuestro mundo externo.
Se han propuesto otras definiciones de "proyección" a fin de explicar el uso de
su forma adjetiva en el titulo de estas técnicas.
Rapaport compara la proyección con una película donde el film representa la
personalidad, el proyector, la técnica y los cuadros vistos en la pantalla, el registro del
test.
John Bell prefeñría emplear el significado más común de proyección según la
raíz latina, para el empleo del vocablo. O sea, su significado de "lanzar adelante" que
es la acción implicada en las técnicas. El sujeto manifiesta en ellas su personalidad
"lanzándola afuera" y de ese modo puede ser examinado. En este "lanzar", la
personalidad no está groseramente modificada; es sólo exteñorizada en la conducta
que es típica del individuo. De tal modo, la técnica actúa como agente catalizante para
provocar la reacción, según lo ha señalado Frank.
Hermann Rorschach (psiquiatra y psicoanalista Suizo) creador del test que
lleva su nombre, consideró que utilizar el término proyección no resultaba
conveniente para explicar la tarea que realizaba el sujeto al dar respuestas frente a
las láminas. "La interpretación de estas figuras accidentales pertenece al campo de la .
percepción y de la a percepción, más bien que al de la imaginación."
En Estados Unidos, Bellak, uno de los representantes de la Psicología
Proyectiva junto a Rapaport y Abt; consideró que utilizar el término proyección no
resultaba conveniente en vista de la historia del concepto así como tampoco el
término "percepción", ligado a un sistema de psicología que no se ocupaba de toda la
personalidad. Propuso que se utilizara el término apercepción al que define como una
interpretación (dinámicamente) significativa que un organismo hace de una
percepción. Y concluirá: "debemos establecer que la percepción puramente
cognoscitiva sigue siendo una hipótesis y que toda persona distorsiona
aperceptivamente, siendo sólo de grado la diferencia entre una distorsión y otra".
Página 5 de 9

Como conclusión y de manera clarificadora, podemos citar aquella hipótesis


proyectiva que consolidara David Rapaport (1946): toda actividad de/Individuo lleva
en sí el sello de su individualidad, entendiendo que cualquier sujeto, ante un material
estímulo de características ambiguas e inestructuradas, pone en marcha ante la tarea
de organizarlo, sus características de "personalidadu y las torna observables.

Características generales de las técnicas proyectivas


Cuando nos referimos a las Técnicas Proyectivas, consideramos que reúnen un
amplio número de métodos en una colección que no está precisamente delimitada
pero que a pesar de su diversidad (gráfica, verbal, lúdica, d e láminas) tienen
características comunes que a su vez las diferendarán de las técnicas psicométricas.
Los autores coinciden en señalar que:
.. .¡. El propósito de las TP es lograr penetrar en .la personalidad individual.
••
! Proponen una exploradón globalista sobre la personalidad diferente a los tests
psicométricos que consideran atributos, valorándolos de uno a la vez. Las TP, si
bien permiten analizar componentes de la personalidad, se trata a los mismos
como parte de un todo interrelacionado.
•1> Toda respuesta que emita el sujeto e s válida y tendrá la impronta de su
personalidad.
John Bell, refiriéndose a estos métodos, dice que es tal la variedad que se hace
difícil la generalización pero se encuentran características comunes:

.¡. la primera es la presenda de un estímulo que no manifiesta (o sólo lo hace


parcialmente) el verdadero propósito del examinador al requerir una respuesta.

25
Esto consiste en reducir el control consciente del Sujeto sobre su conducta a
ser analizada y origina respuestas que reflejan su propia individualidad.

'. las TP acentúan la peculiaridad de las respuestas, aquellas cualidades que
distinguen entre sí a los individuos. Por ello las respuestas a una técnica
proyectiva son más difíciles de abstraer cuantitativamente y tratar
estadísticamente.
'.• consideran la conducta registrada, tanto como la personalidad que la produce
como una totalidad organizada. Dentro del registro total de la conducta, a un
ítem específico le corresponderá una variedad de significados, según el sujeto y
el momento vital que esté atravesando.
Es un buen momento para hacer referencia a la Personalidad definiéndola
como "la lntegradón de la vida psíquico-conductual-relacional del Individuo, o
simplemente como un constructo de la cienda para explicar la forma más o menos
estable que tienen los individuos, a lo largo de la vida para conducirse, pensar, sentir
y relacionarse con los demás" (Koldobsky, 1995).
Entendemos la personalidad como un entramado único e irrepetible, propio de
cada sujeto, que mantiene una relación dinámica entre cada uno d e sus estratos, que
se manifiesta en todos los actos de la vida cotidiana, y está constituida en base a
cómo se fueron dando sus relaciones afectivas y sociales dentro d e un contexto
familiar y soda! particular.
Para esta definidón tenemos en cuenta la hipótesis ·de las series
complementarias de Freud y acordamos que el estudio de la personalidad, es el
estudio de tres generaciones al menos, que se han desarrollado en un determinado
contexto étnico socio-cultural.

Si nos referimos a la conducta, podemos pensar con M. Casullo que hay "una
relación funcional entre la estructura de la personalidad y las manifestaciones
conductuales del sujeto, de tal modo que en la conducta manifiesta se reflejan los
inobservables que la integran"
Página 6 de 9
lCuáles son las normas que validan las técnicas proyectivas?
Para hablar de este tema debemos situarnos en el desarrollo histórico de la
psicología.
Desde sus comienzos la psicología se fue desarrollando con dos enfoques
diferentes, que a menudo se presentaron como excluyentes pero hoy podemos pensar
como complementarios para abordar a conclusiones diagnósticas.
Allport en 1937 teorizó sobre esta dicotonomía dentro de la psicología.
Sostuvo que en este campo al lado de la psicología nomotética (general) debía
hacerse lugar a una psicología idiográfica (psicología de la personalidad individual)
pues ambas son necesarias y deben apoyarse mutuamente en el conocimiento del
hombre.
En "Psicología de la Personalidad" defiende el carácter científico, legal, del
enfoque idlográfico y nos dice: cabe afirmar (con profunda exactitud) que cada
perso"nalidad es la ley de sí misma, en el sentido de una sola vida, si se la
comprendiera plenamente habría de rebelar su propio proceso de crecimiento
necesario y sistemático. El curso de cada vida es un hecho ordenado y sujeto a leyes,
aún cuando difiera de todos los demás miembros de su clase.
El enfoque nomotético postula el hallazgo de leyes generales comunes a
todos los sujetos, aunque se pierda la peculiaridad de cada uno. Las técnicas objetivas
y psicolnétricas se encuentran dentro de esta opción, donde se supone que las
diferencias existen porque existen las dimensiones comunes.
Los tests psicométricos toman las leyes del naturalismo. Se basan en la
psicología experimental cuyo método es provocar una situación, controlar todas las

26
variables, escoger un factor para luego explicarlo por medio de un principio
generalizador.
El enfoque ideográfico plantea el estudio del Individuo tan profundamente
como sea posible, relegando a menudo la generalización, al ser más relevante lo que
distingue a un sujeto de los demás, que lo que los acerca a ellos.
Las técnicas proyectivas responden a este modelo idiográfico, holístico de la
personalidad individual, apelan a estudiar la singularidad del individuo.
En ellas, toda respuesta es válida y representante de un sentido para ese
sujeto, en ese momento de su vida. A partir de ellas podemos empezar a entender
como está funcionando el sujeto, cuales son sus aspectos más sanos o preservados y
que está pasando a nivel más profundo.
Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente es que hablamos de validez
en las técnicas proyectivas.
Jaime Bernstein sostiene que los psicólogos clínicos se atienen a cuatro
evidencias suficientes para convalidar las técnicas proyectivas:
1. Los fundamentos teóricos en que se apoyan las técnicas proyectivas, a los que los
proyectivistas adhieren por considerarlos ciertos.
2- Los estudios descriptivos de individuos y grupos diferenciales llevados a cabo por
los autores e investigadores que día a día demuestran la sensibilidad del instrumento
para realizar diagnósticos diferenciales discriminando los diferentes cuadros
psicológicos.
3- La práctica diaria, ubicándola en un punto decisivo, ya que prueba ia eficacia de !as
técnicas proyectivas al suministrar ágilmente, informes de la personalidad, de
conflictos y defensas, que permiten un rápido pronóstico y planeamiento de procesos
psicoterapéuticos adecuados a cada caso particular.
Página 7 de 9

4- La contrastadón ulterior en el trabajo con el sujeto y el juicio dínico de otros


colegas, muestra su acierto (así como la realización de los re-test).

Sumando a estas especificaciones, Susana Sneiderman citará a Luciano L'Abate


para hab lar de la validez en relación con la interpretación del material obtenido a
través de la aplicación de instrumentos proyectivos. Este autor daba una especial
relevancia al denominado "cotejo intratest". Se funda en el criterio subyacente de
consistencia interna entre las partes y la totalidad del test; y a su vez entre los tests
tomados como partes y la batería entera. Luego el autor plantea realizar un cotejo
"intertests", es decir entre dos o más técnicas de una misma bateria, para realizar un
análisis de las convergencias y divergencias, brindando además espedal atención a las
redundancias. Se refiere a lo que conocemos como validez concurrente, que se logra a
través de la aplicación de una suficiente cantidad de técnicas o bien relacionando
instrumentos diferentes que investiguen aspectos similares de un mismo objeto de
estudio. No cabe duda que estas técnicas abordan al objeto desde diferentes
perspectivas y que permiten por ello obtener información más completa. Las técnicas
proyectivas son considerados como parte de un método que aprecia la subjetividad en
un sentido global, no la evalúan en el sentido cuantitativo puro sino que forman parte
de un proceso de toma de decisiones que parte de un modelo teórico e intenta
comprender y analizar un fenómeno concreto, que puede ser real o simbólico y que
puede darse en un aspecto manifiesto y/o latente.

Las técnicas proyectivas operan sobre una configuración de datos no


reductibles a puntajes y no pueden evaluarse por una reducción a baremos. Es un
"testimonio poderoso para demostrar que en cada ciencia los objetivos y los métodos
no hay que buscarlos en otros campos sino fijarlos de acuerdo con el propio objeto y
las propias posibilidades".

27
EL PROCESO PSICODIAGNÓSTICO

Dijimos al comenzar que en los diferentes campos en que se desempeña el


psicólogo, utiliza diversas herramientas o dispositivos y nos proponíamos desarrollar
los aspectos fundamentales de algunos de ellos (técnicas proyectlvas y
psicométricas); ahora es necesario aclarar que el entramado en que se combinan
estos instrumentos constituye un proceso, el Proceso Psicodiagnóstico, que es una de
las formas que asume la evaluación en Psicología Clínica.

Sostenemos que es de suma importancia en una primera etapa explorar, para


luego llevar a cabo un accionar. Accionar que estará sustentado en la demanda y el
campo en la que realicemos nuestra labor.

De esta manera situamos la importancia de los procesos diagnósticos.

Coincidiendo con varias autoras, se puede reflexionar acerca de las múltiples


variables que atraviesan este proceso, pero fundamentalmente reflexionar acerca de
que evaluar significa enfocarse en un sujeto integrado a un contexto que habla de él;
el cual se expresará en la relación bipersonal diña Ocampo, que establezca con
nosotros.

De allí la importancia de dos fenómenos muy significativos: la transferencia y la


contratransferencia que están presentes en todo trabajo clínico y deben ser utilizados
como instrumentos técnicos de observación y comprensión a lo largo de todo el
proceso psicodlagnóstico. Es necesario entonces tomar en cuenta cómo entran a jugar
en este proceso, cómo inciden en el establecimiento del ucampo" en todo
psicodiagnóstico.

¿y por qué hablamos de proceso?

SI citamos a C. Sendín, dirá que "supone la inclusión comprehensiva de una


serie de fases; de diversas fuentes informativas y de muestras diferentes de conducta,
Página 8 de 9
con una espedal atención a las interacciones que se producen entre distintos sistemas
relacionales".
El psicólogo observa y registra a través de todo el proceso distintas variables
que interactúan entre sí, a las que irá comprendiendo, elaborando e integrando de
manera que adquieran significación psicológica.
Asimismo, entender el psicodiagnóstico como proceso implica la inclusión e
integración de técnicas y tests conjuntamente a las entrevistas.
Rapaport se referiría a este tema diciendo: "Dado que lo métodos clínicos
obtienen una muestra de conducta amplia pero no sistemática, mientras que los tests
obtienen una muestra estrecha pero sistemática, la buena práctica utilizará siempre
ambos, que compensarán mutuamente sus desventajas"
A la hora de seleccionar los instrumentos, el psicólogo psicodiagnosticador,
considerará ventajas e inconvenientes del abanico de tests y técnicas disponibles,
adecuando su utilización a las particularidades de cada sujeto y a las demandas
correspondientes (clínica, laboral, educacional, forense, etc.)
Finalmente cerramos este desarrollo citando algunas maneras posibles de
definir al proceso psicodiagnóstico con la idea de enriquecer nuestra reflexión acerca
del mismo:
"Un Psicodiagnóstico es una combinación racional y estratégica de distintos
instrumentos y auxiliares técnicos que se aplican con fines de "veñficación
diagnóstica" y con el objeto de tomar decisiones frente al problema planteado por la
demanda...

28
El Psicodiagnóstico estudia tanto las características internas del sujeto, su estructura
psíquica, como su peculiar inserción grupal, social e institucional. El contexto que él
construye tanto como el que le es dado, su situación."
Teresa Veccia
"Es el proceso mediante el cual se accede al estudio de las caracteristlcas psicológicas
de un sujeto en un determinado contexto y con unos objetivos concretos".
Concepción Sendín
"Si no hay afecto, ni emoción, es imposible descubrir una hipótesis.
Frente al conocimiento nos tenemos que poner en la posición de lo vincular con el
otro, la actitud de la búsqueda, debe ser congruente con lo que estamos viendo.
Podemos entender al diagnóstico como una idea amplia y general para empezar a
pensar qué le pasa a un sujeto.
El diagnóstico será de formas de funcionamiento; funcionamiento que predomina
sobre otro u otros, debemos apartarnos de la idea de algo diVisorio."
Elizabet Sonibas
Página 9 de 9

BIBLIOGRAFÍA

ABT, L y BELLAK, L. (1967): La Psicología proyectíva. Buenos Aires:Paidós

ANZIEU, D. {1981): Los métodos proyectivos. Buenos Aires: Abaco.

BELL, J. (1971): Técnicas proyectivas. Buenos Aires: Paidós.

BERNSTEIN J. (1993): "Dos Psicologías". Rev. Psicodiagnosticar. Vol. 3 Año 3.

CASULLO, M. M, CAYSSIALS, A. N. (1994): Proyecto de vida y decisión vocadonal".


Buenos Aires: Paidós.

FRANK DE VERTHELYI, R. (1989): Temas de Evaluación Psicológica. Buenos Aires:


Lugar Editorial
KACERO E. (2006): "EL psicodiagnóstico como acontecimiento". Rev. Psicodiagnostícar
Vol. 16: 15-22.
FERNÁNDEZ UPORACE, M., CAYSSIALS, A. N. y PÉREZ, M. A. (2009): Curso básico
de Psicometría. Teoría Clásica. Buenos Aires: Lugar Editorial.
PICHOT, P. (1963): Los tests mentales. Buenos Aires: Paidós.

RAPAPORT, D. (1960): Tests de Diagnóstico Psicológico. Buenos Aires: Paidós.

RORSCHACH, HERMANN. (1969): Psicoáiagnóstico. Buenos Aires: Paidós

SENDÍN, Ma. C. (2000): Diagnóstico Psicológico. Madrid: Psimática.

SNEIDERMAN, S. (2011) "Consideraciones acerca de la confiabilidad y validez en las


técnicas proyectivas". Subjetividad y Procesos Cognitivos, Vol. 15, NO 2, 2011 Pág.
93-110

29
TORNIMBENI, S., PÉREZ, E. y OLAZ, F. (2008) Introducdón a la Psicometría. Buenos
Aires: Paidós.

VECCIA, T. A. (1998): El método psicodiagnóstíco y el ejerddo profesional del


psicólogo. Buenos Aires: EUDEBA.

Rosario, mayo de 2.013


30
bAa...c;f\ A R�NG
... (1ec)
Arzeno - Nuevas aportaciones al psicodiagnóstico
clínico. Cap. 9
·
Irene Orlando, La interpretación dinámica del Rorschach, Paidós, IX. LOS TESTS PROYECTIVOS GRÁFICOS
1976.
Noceti y Sorribas, Las histerias y el Rorschach psicoanalítico, Antes de entrar de lleno en la materia deseo recordar lo que han
Paidós, 1982. dicho al respecto algunos autores de renombre, verdaderos
Klopfer y Kelly, Técnica del psicodiagnóstico de Rorschach, Paidós, especialistas en el tema.
1972.
Louise Bates Ames, El Rorschach infantil, Paidós, 1972. Jaime Bernstein, en el prólogo al libro de E. Hammer2 dice:
Ames y otros, El Rorschach de 1 O a 16 años, Paidós, 1977.
M. Aust y María Julia García, "Respuestas populares en una El instrumento principal de la clínica psicológica es la entrevista;
muestra argentina", Revista de la Asociación Argentina de los tests proyectivos están al servicio de ella pues, en rigor, no son
Psicodiagnóstico de Rorschach, año 1O, N° 1, julio 1987. sino dispositivos para conducir una forma de entrevista.

Bibliografía General Más adelante comenta el temprano desarrollo de la grafología y


dice:
D. Anzieu, Los métodos proyectivos, Kapelusz, 1962.
John Bell, Técnicas proyectivas, Paidós, 1956. Esa temprana preferencia por el examen psicológico a través del
E. González. Regadas, Estudios psicodiagnósticos, Uruguay, comportamiento gráfico implica una precoz, percepción de su valor
lmago, 1979. comunicativo, de su eficiencia para coger informaciones más
Elsa Grassano, Indicadores de psicopatología en técnicas veraces, menos trampeadas que las que se obtienen por la vía
proyectivas, Buenos Aires, Nueva Visión, 1977. engañosa del lenguaje. [ ... ] La cultura alienta y compele al individuo
Walter Klopfer, El informe psicológico, Buenos Aires, Tiempo desde el comienzo de su desarrollo para que transmita y reciba casi
Contemporáneo, 1975. exclusivamente mensajes verbalizados y lo lleve a abandonar antes
María L. S. de Ocampo, María E. G. Arzeno, E. Grassano y col., o después todo intento de comunicarse por otras vías ... [pero] el
Las técnicas proyectivas y el proceso psicodiagnóstico, Buenos psicólogo clínico sabe que el trazo y las figuras le dan acceso a
Aires, Nueva Visión, 1974. estratos básicos y que constituyen expresiones menos controladas
David Rapaport, Tests de diagnóstico psicológico, Paidós, 1959. de la personalidad del sujeto. Sabe que puede confiar en ese
lenguaje más ingenuo y espontáneo; mas complejo y difícil; en ese
idioma extraño que, ya avanzada su formación humana, debe
aprender profesionalmente a desentrañar y para cuyo manejo debe
ejercitarse.

32 E. Hammer. Los tests proyectivos gráficos, Buenos Aires , Paidós, 1 a edic. 1969.

31
Bernstein recuerda en esa oportunidad a los que fueron pioneros Biedma y D'Aifonso agregaron otros ocho temas a los originales
en esta materia: psicoanalistas de la talla de Paul Schilder, Lauretta de Wartegg (WZT8D) para ampliar la información obtenida por la
Bender, John Buck, Karen Machover, Abrams y Schwartz, entre primera serie. Se prohibe usar goma de borrar y la consigna es:
otros. También menciona a Harrower, autor del test del concepto "Complete el tema".
más desagradable y a Kinget y su técnica de completamiento de Como vemos, el interés por las técnicas gráficas ha surgido
dibujos y la técnica del garabato libre. desde diferentes fuentes: la grafología, al psicoanálisis, la teoría de
Por su parte, Caligor3 dice que desde los tiempos de las la Gestalt, la Psicología del carácter y la Tipología.
cavernas el hombre ha utilizado el dibujo como forma de Deseo mencionar otro autor: Joseph Di Leo37 quien quedó
comunicación. Cita a Paul Schilder para quien los dibujos pueden impresionado por algunas semejanzas entre los dibujos de niños
estudiarse durante el tratamiento analítico con adultos, de la misma contemporáneos y de egipcios antiguos. Por ejemplo el dibujo del
manera que el material brindado por los sueños. Schilder 34 cuerpo humano y las extremidades de frente, la cara de perfil y un
descubrió la permanencia de los esquemas gráficos que podían ojo en la frente.
observarse y describirse. Dedujo entonces que en los dibujos había Recuerda, al igual que Caligor, que nuestros antepasados
aspectos estructurales relativamente persistentes. Desde entonces, recurrieron al dibujo porque las imágenes eran entendidas por
recuerda Caligor, se han utilizado extensamente. Caligor es autor todos como un lenguaje universal. A partir de esto plantea la
del TD8H, el test de las 8 hojas, por cierto muy interesante ya que hipótesis de que los desarrollos de la escritura en la raza son
cada hoja modifica el dibujo de la hoja anterior logrando diferencias paralelos a los del individuo.
significativas entre la primera producción y la última. Para ello se apoya en la teoría psicológica de Stanley Hall,
Biedma y D'Aifonso35 trabajaron un test cuyo autor es Wartegg 36• discutible pero atractiva, según la cual considera que la historia
Este psicólogo había escogido temas gráficos según el poder de ancestral de la raza se reproduce en el desarrollo del individuo. "La
sugestión de cada uno (un punto en el centro, una curva, dos cortas ontogenia recapitula la filogenia" afirma esa teoría.
paralelas, etcétera).Basado en la teoría de la Gestalt, trata de Di Leo consagra su libro a analizar las similitudes, por cierto
conocer la orientación dinámica y genética de la personalidad del asombrosas, entre las dos series de dibujos (egipcios antiguos y
sujeto y estudia en distintas etapas el proceso de la estructuración niños de hoy) y también las que surgen al comparar pinturas de
en la prueba del dibujo. Se basa en la Psicología del carácter y en famosos pintores de siglos pasados y las de niños de nuestros
la Tipología, muy en auge en aquella época. días.
Lauretta Bender8 ideó su Test Gestáltico Visomotor basándose
en la teoría de la gestalt (tal como su nombre lo indica). Pero como
señala Bernstein al prologar su libro, John Bell y Hutt, de la
33
L. Caligor, Nueva interpretación psicológica del dibujo de la figura humana, Buenos Aires,
Kapelusz, 1971.
P. Schilder, Imagen y apariencia del cuerpo humano, Buenos Aires, Paidós, 1958.
37
34 J. Di Leo, El dibujo y el diagnóstico psicológico del nifío normal y anormal de 1ra 6 afíos, Buenos
35 Biedma y D'Aifonso, El lenguaje del dibujo, Buenos Aires, Kapelusz, 1960. Aires, Paidós, 1974.
36 Wartegg, El test de Warteg, Buenos Aires. Paidós. 38 Lauretta Bender, El test guestáltico visomotor, Buenos Aires, Paidós, 1964.

32
Universidad de Michigan (E.E.UU.), han podido clasificarlo como un Muchos errores de interpretación obedecen al desconocimiento de
test proyectivo, agregando al mismo el empleo de la asociación la producción típica de cada edad y cada grupo social.
libre sobre las figuras dibujadas y otros procedimientos semejantes. - Los gráficos muestran una producción muy cercana al
Finalmente llegamos a la década del '60-'70, años en que en inconsciente.
nuestro país cobra un inusitado auge la escuela inglesa de Melanie Por lo tanto muestran lo más regresivo y patológico. Por esto es
Klein. imprescindible su comparación con el material recogido con otros
Desde la cátedra de Técnicas Proyectivas de la Universidad de tests proyectivos y objetivos de personalidad para completar el
Buenos Aires, tuvimos que trabajar arduamente para neutralizar un panorama y diagnosticar sobre bases más confiables. Así por
cierto furor que instaba a crear técnicas sin la debida convalidación ejemplo podemos administrar el TRO de Phillipson y el Rorschach
y con el consecuente peligro de diagnósticos erróneos. en adultos y adolescentes y el CAT de Bellak y el Rorschach en
Actualmente hemos llegado a demostrar que es imprescindible niños.
que un test sea sometido a pruebas de validez y confialibilidad - Cuando se trabaja en instituciones, los tests gráficos son
antes de ser lanzado a su utilización diagnóstica. elegidos por su sencillez de administración y economía de tiempo.
Pero es menester, por lo dicho antes, complementarlos con un test
Características generales de los tests gráficos: verbal. El Cuestionario Desiderativo resulta fácil de administrar
entonces para así contar con una "mini-batería". Con este material
- El lenguaje gráfico, al igual que el lúdicro, es lo más cercano al no podría hacerse un fino y exhaustivo diagnóstico pero sí
inconsciente y al Yo corporal. descartar patologías graves.
Por eso ofrece mayor confiabilidad que el lenguaje verbal, el - Es muy útil considerar las pautas formales del gráfico para
cual es un logro más tardío y puede ser mucho más sometido al efectuar el diagnóstico y, sobre todo, el pronóstico. Ellas están
control consciente del sujeto. menos sujetas al control consciente que las pautas de contenido. El
- Es un instrumento accesible a personas de bajo nivel de sujeto no sabe lo que indica su trazo débil y entrecortado o pastoso
escolaridad y/o con dificultades para expresarse oralmente. y grueso, pero sí puede acreditar la diferencia entre dibujar un
- Por la misma razón los test gráficos son muy útiles con niños esqueleto o una persona viva.
pequeños que aún no hablan con claridad, pero que poseen un - Para hacer un seguimiento de un tratamiento psicoterapéutico
excelente grado de simbolización en actividades gráficas y lúdicras. de un paciente es importante administrar los mismos tests gráficos
- Son sencillos y económicos de realizar. y, dentro de lo posible, en el mismo orden, para poder compararlos.
- Es imprescindible tener en cuenta que todo test gráfico se Lo esperable es que haya diferencias en las pautas de contenido y
complementa con asociaciones verbales que aseguran una en las formales. Estas últimas son las que deben aparecer
correcta interpretación de los mismos. favorablemente cambiadas porque son las que nos informan acerca
- También hay que tener en cuenta el nivel socio­ de los aspectos estructurales de la personalidad. Es interesante
económicocultural del sujeto, su edad cronológica y su nivel correlacionar las pautas formales de los gráficos con los dos
mad urativoevol utivo. protocolos del Rorschach.

33
Las pautas formales son las de más difícil modificación. Las de Encuadre en gráficos
contenido, en cambio, son tan variables como el contenido de un
sueño, sus detalles, no su estructura. - Utilizar hojas de papel blanco tamaño oficio o carta (según la
- La estereotipia en los gráficos indica una falla en aspectos preferencia de cada uno, pero siempre el mismo) sin renglones ni
estructurales de la personalidad. No indica estabilidad sino rigidez. otros trazos en el anverso o reverso, pues ello distorsiona la
La estereotipia puede ser total o parcial. Por ejemplo, dibujar todas producción al presentar parámetros que en cierto modo guían la
las figuras humanas siguiendo el mismo esquema sin conducta del sujeto o la perturban. Esto debe ser respetado muy
discriminación de edades, sexos, roles, etcétera. O bien puede ser especialmente en el test de Bender. Sucede a veces que se utilizan
que incluya estas discriminaciones pero que siempre omita los hojas de descarte no totalmente en blanco. Los resultados de estos
rostros o le dibuje tres dedos a las manos de todas las figuras. En gráficos no serían descartables, pero no podrán ser incluidos en
estos casos las fallas se registran a nivel de la propia identidad (sin trabajos de investigación en los que hay que estandarizar al
rostro) o de sentimientos de castración (tres dedos en dibujos de máximo la administración. Por ejemplo, si un sujeto dibuja un
sujetos mayores de 6 años). Si, en cambio, dibuja a su familia y marciano no importa mucho los trazos en el reverso de la hoja.
omite el rostro de la madre, está significando más bien un trastorno Pero no podemos dejar de pensar qué habría dibujado si le
en su vínculo con ella, y en este caso no hablaríamos de hubiéramos dado una hoja en blanco. Quizás el marciano esté
estereotipia. relacionado con el "otro" desconocido que escribió antes en la
- La plasticidad en los dibujos es indicadora de mayor fortaleza del misma hoja. Para evitar estas dudas es preferible tomarnos el
Yo, que puede adaptarse a distintas situaciones. trabajo de utilizar el material adecuado.
- Los tests gráficos pueden servir también como excelentes - Utilizar siempre el mismo tamaño de hojas está en relación con
recursos para mejorar la comunicación con un sujeto cuando hay el hecho de ofrecerle siempre el mismo espacio psicológico en
fallas en la posibilidad de comunicación verbal. Esto sucede cuanto a dedicación. También con el hecho de una constante en el
frecuentemente con niños y con adolescentes muy jóvenes sin que espacio ante el cual él se debe organizar. Si dibuja figuras más
ello signifique resistencias necesariamente. La propuesta de dibujar grandes porque le damos hojas más grandes, no podemos luego
algo suele entusiasmarlos. También la de dibujar algo entre los dos interpretar esas diferencias de tamaño como algo significativo,
al estilo de la técnica del garabato de Winnicott o de hacer un mientras que si en hojas del mismo tamaño hace figuras más
dibujo cada uno, rompiendo así una asimetría que podía estar pequeñas y otras más grandes, tendremos todo el derecho a
molestando al sujeto. Ofrecernos como centro de sus críticas hacia hacerlo.
nuestra producción puede favorecer la comunicación con sujetos - Utilizar lápiz tipo Faber No 2 (ni pálido ni oscuro). De este modo
que se avergüenzan de dibujar "mal" o que por su narcisismo no sabremos que el trazo pálido es por la poca presión ejercida por el
soportan ser observados por un pasivo profesional. sujeto.
- Utilizar goma de borrar lápiz, blanda. Para todos los tests
gráficos proyectivos la goma debe estar a la vista del sujeto.
Debemos consignar si la usa o no, con qué frecuencia y para borra

34
qué detalles de qué figura. También consignaremos si debería En algunos casos el HTP se administra en la misma hoja, en
usarla y no lo hizo. Al tomar el Bender se retira previamente la otros, se le da una hoja para cada concepto porque así evitamos
goma, ya que es importante conservar el registro de todos los que el sujeto "encubra" alguno de ellos. Por ejemplo, si dice que la
intentos que ha hecho el sujeto. Puede hacer todos los intentos que persona está adentro de la casa y no se va. En ese caso conviene
desee y consignaremos su orden. No son confiables los protocolos pedirle luego Dos personas si es que no lo dibujó antes. Algunos
que aparecen como excelentes pero por el uso constante de la psicólogos toman el HTP en tres hojas pues luego, en una cuarta,
goma. solicitan una figura humana del otro sexo, al estilo del test de Karen
- Al tomar el H.T.P. cromático, se retira también el lápiz y se le Machover.
entregan crayones, siguiendo las indicaciones del autor. El sujeto - El test de la Familia Kinética en sus formas individual y de
debe dibujar directamente con crayones y así podremos observar consenso, actual y prospectiva, brinda una información muy rica,
no sólo cómo dibuja y colorea sino cómo reacciona cuando se le sobre todo para la devolución de los resultados del
quiebran o el trazo de desvía o se empasta, etcétera. psicodiagnóstico y especialmente si se va a trabajar con los padres
- Conviene comenzar la batería de test con los gráficos porque o con toda la familia. En algunos casos es casi iatrogénico
son los más sencillos. A los niños les gusta dibujar. A los administrarlo, como por ejemplo cuando acaba de fallecer uno de
adolescentes y adultos también, aunque a veces los rechazan por los miembros del grupo familiar, cuando los padres acaban de
considerar que so'n cosas "de chicos". Si insistir es separarse, cuando ha fallecido un hijo o se ha ido de la casa por
contraproducente, podemos comenzar con un test verbal y serias desavenencias. La inclusión de tales miembros es tan
aclararles que luego dibujarán porque necesitamos comparar todo. angustiosa como su exclusión y perturbaría el buen rapport de la
Así, por ejemplo, si la persona dice que no sabe qué dibujar e relación sujeto-psicólogo el insistir en tomarlo. Otro caso puede ser
insiste en que le demos una idea, tomaremos primero Dos el de hijos de parejas separadas cada uno con nuevas parejas e
personas y dejaremos el Dibujo libre para otra oportunidad. Si hijos de matrimonios anteriores. Si esto no crea angustia, al menos
insiste en que lo único que sabe hacer es copiar, recurriremos al ponemos al sujeto en una situación de confusión y de conflicto de
Bender aunque no estuviera previsto tomarlo, ya que esta tarea le lealtades. En esos casos suelo recurrir a la consigna de Corman:
va a encantar y paulatinamente le daremos ánimo para que intente "Dibuja una familia como quieras". Así dispone de libertad para
algo más libre, por ejemplo. Familia Kinética y finalmente alguno de atenerse a la realidad o ne'garla, idealizarla, etcétera.
los otros más proyectivos. - Con respecto al pedido de asociaciones verbales debemos
- Si trabajamos con niños o adolescentes tempranos puede ser movernos con absoluta libertad, dado que son equivalentes a las
que dibujen en la Hora de Juego diagnóstica. En tal caso pedir el asociaciones libres que pedimos para interpretar un sueño. Aunque
Dibujo libre es una redundancia. Lo mismo puede ocurrir con otros algunos tests tiene una especie de interrogatorio fijo, es mejor
dibujos que coincidan con los que pensábamos pedirle. Si dibujó solicitar toda clase de asociaciones complementarias. Por ejemplo,
una casa, árboles, sol, etc., suprimiremos el HTP a menos que el "Este sol ¿está saliendo o es un atardecer?, ¿A dónde va este
que hizo antes no satisfaga las condiciones requeridas. señor?. Sale humo de la chimenea, ¿Por qué? ¿A dónde da esta

35
ventanita? ¿esta otra? ¿Hacia dónde va este camino? ¿qué pájaros Freud aclara que el sueño tiene un contenido manifiesto y un
son éstos? ¿Este paisaje te trae algún recuerdo?", etcétera. contenido latente. También los dibujos.
El sueño es la realización de un deseo reprimido del sujeto
Inte rpretación de los tests g ráficos sometido a un proceso de elaboración. Yo afirmo que un proceso
similar se realiza en el sujeto cuando le doy la siguiente consigna:
- Visión guestáltica. Es la primera recomendación de Hammer, "Dibuje lo que quiera; concéntrese en algo y trate de dibujar lo
autor del HTP. Observarlo en su totalidad con una actitud de primero que se le ocurrió". "Ahora hábleme de lo que dibujó".
"atención flotante" y estar atentos a la primera impresión que nos Freud dice que un sueño es: (1) la realización disfrazada de un
causa contratransferencialmente, lo primero que asociamos con lo deseo reprimido; (2) los sueños muestran un deseo no reprimido;
que vemos y el detalle que nos llama más la atención: algún (3) los sueños disfrazan un deseo reprimido; (4) los sueños
contrasentido, alguna omisión, alguna distorsión, alguna adición muestran sin disfraz un deseo reprimido y el soñante despierta
extraña, el movimiento, la monotonía, el énfasis en algo en angustiado (O.C. Madrid, Biblioteca Nueva, 1948, t. l. p. 244 y ss.).
especial, la dispersión, la comprensión, etcétera. Pienso que para la interpretación de los gráficos proyectivos esto
- Luego de esta visión global haremos un análisis detallado se aplica perfectamente. Cada una de esas posibilidades nos
siguiendo: (1) pautas formales; (2) pautas de contenido; (3) análisis proporciona algún criterio para interpretar un dibujo. Por ejemplo si
de las asociaciones verbales; ( 4) análisis del conjunto de las dibuja la figura hasta la cintura porque "no le alcanza la hoja"
anteriores. vemos funcionando la represión de deseos sexuales prohibidos. Si
- Siguiendo el modelo de la interpretación de los sueños de Freud esa misma figura es un hombre que toca una flauta
(1901) podremos desentrañar más eficazmente su significado, minuciosamente dibujada de perfil y con énfasis en el detalle de los
especialmente, aunque no exclusivamente, en el Dibujo libre que dedos correctamente ubicados para tal acción, observamos
resulta tan difícil de estandarizar como una entrevista proyectiva o funcionando el mecanismo de desplazamiento para disfrazar un
una hora de juego. deseo reprimido (¿felacio?). Algunos gráficos muestran claramente
- Sobre la base de todo esto elaboramos una hipótesis presuntiva lo reprimido y el sujeto se afana por borrar todo y se angustia
sobre el diagnóstico y pronóstico que se desprenden de cada dibujo porque se le arruinó la hoja, o se le rompió. Supongamos que en la
y de la galería de gráficos en general. familia Kinética dibujó a los padres durmiendo y al ponerles el
- Luego correlacionaremos los gráficos con las entrevistas nombre pone el de ella (¿o él?) en lugar del de la madre o el padre.
proyectivas, hora de juego individual y familiar, y con los otros tests También puede suceder que incluya al amado padre muerto y
administrados (verbales y/o lúdicros). dibuje y luego borre a la odiada madre que lo ha sobrevivido. "Por
Con respecto a utilizar el modelo de Freud querría recordar transmutación de los valores psíquicos -dice Freud- lo
alguno de los puntos de ese trabajo que resultan perfectamente insignificante puede ser lo esencial" (t.l, pág. 241).
aplicables a la interpretación de los gráficos proyectivos, tanto más También en los gráficos debemos estar atentos a esto. Pueden
cuanto más libres sean. aparecer elementos muy llamativos que intentan acaparar nuestra
atención. Sin embargo, un análisis minucioso puede mostrar que a

36
una figura le falta curiosamente un dedo, o que cada ojo mira hacia Un dibujo libre realizado por una jovencita de 14 años mostraba
un lado opuesto en la figura que lo representa dentro de su familia, una casa bastante austera, un árbol a la izquierda y otro a la
o que una pequeña transparencia superpone dos figuras sin que el derecha y un sol. Lo primero que se me ocurrió fue reparar en que
sujeto lo modifique de manera tal que queda como un corte abrupto el árbol de la izquierda tenía cuatro "frutas" que asocié con una
en el discurso gráfico. En ciertos casos esto permite centrar la cara por la distribución de las mismas (agujero de ojos, nariz y
atención en núcleos psicóticos muy bien "disfrazados" por el resto boca) con una cualidad algo siniestra. Entonces doblé la hoja por
del dibujo, que respondía a una buena pseudo-adaptación. su eje vertical y así quedó un fragmento a la izquierda con este
Dice Freud que el sueño es un proceso de regresión, el material árbol tan raro y otro fragmento a la derecha con la casa, el sol y el
es fragmentado, el proceso de compresión lo condensa y el otro árbol más convencional. La izquierda está relacionada con el
desplazamiento complementa el trabajo de elaboración onírica para pasado, con lo más inconsciente y regresivo, con la madre
que el verdadero significado no sea evidente. La elaboración temprana. La derecha con el presente, la realidad actual; el sol, con
interpretativa hace que el sueño resulte un relato comprensible. la figura paterna ya que su rol es fecundante. Pensé que sobre una
Esto puede observarse en los dibujos de sujetos normales o mala relación temprana con una madre vivida como siniestra esta
neuróticos. Los psicóticos, en cambio, proyectan sus imágenes y joven se había refugiado en la figura paterna, más cálida y realista.
fantasías inconscientes sin estos " disfraces " y sin que registremos El tamaño de las figuras era el normal y el trazo continuado, pero
en ellos angustia o intentos de racionalizar su producción. Por daba la sensación de haber sido hecho muy "a la ligera", lo cual fue
ejemplo diciendo "Hoy estoy de humor negro" o " E s un hombre corroborado por la psicóloga que aportó este material. De este
que tiene pajaritos en la cabeza" (el dibujo muestra un hombre cuyo modo quedaba encubierta una gran dificultad para cerrar las
cuello es el tronco de un árbol y la cabeza es la copa del mismo figuras. Todo quedaba sin terminar. Diríamos que ese fragmento
con un nido y un pajarito). del pasado de su historia aún no resuelto le impedía seguir un
No con todos los gráficos podremos aplicar este método así como desarrollo normal en la actualidad. La historia clínica reveló que
no todo soñante recuerda todos sus sueños o trae frondosas esta niña había sido criada por nodrizas porque la madre se
asociaciones libres. desentendió totalmente de ella hasta que cumplió dos años. El
Freud aconseja dividir el sueño en fragmentos, pedir asociaciones motivo de la consulta eran dificultades para dormir y pesadillas, lo
con cada uno y finalmente llegar a la interpretación completa que cual era explicable al ver la cara siniestra de su dibujo libre. Las
nos revela el deseo reprimido. Dice: " E 1 sueño es semejante a un asociaciones verbales fueron escasas: " Un árbol frutal, otro
jeroglífico y éste, a una composición pictórica" (el subrayado es cualquiera, en la casa no vive nadie, no me hace acordar a nada".
mío) (t. 1, p. 394). Esto resultó poco estimulante para la psicóloga, quien optó por no
Como todo análisis de gráficos proyectivos parte de la primera preguntar más. De acá podemos inferir que, además del real
captación guestáltica, es imposible establecer reglas de abandono materno, esta niña no reclamaba su presencia, por
interpretación idénticas para todos los protocolos. Veamos algunos ejemplo, con el llanto, y se conformaba con cualquier presencia que
ejemplos. mecánicamente la supliera con el consecuente sentimiento final de
"casa vacía" como ella por dentro. La ausencia de camino para

37
entrar o salir de la casa, era otro detalle coincidente con su actitud deja". Este niño tenía dificultades en la escuela, por no poder
"cerrada", lo que permitía inferir que sería una paciente difícil, cosa concentrarse, y para dormir. A partir de este dibujo podemos
que estaba sucediendo cuando la psicóloga pidió una consulta interpretar que nos muestra un conflicto edípico temprano (por
conmigo. debajo del agua) sin resolver, sobre el cual se apoya el conflicto
En el caso del hombre de 35 años que dibujó la figura con un edípico más tardío reactualizado por la proximidad de la pubertad.
árbol en el lugar de la cabeza, esta pauta de contenido resultó de El pez espada y el pulpo, siguiendo la conceptualización kleiniana.
tanto peso que poca importanci.a le dimos a otras pautas posibles representan una escena primaria cruel entre una madre preedípica
de aplicar. Pero observando su trazo decidido, continuado, sin fálica, bisexual y agresiva y un padre con un pene terriblemente
cortes, podíamos agregar al diagnóstico de psicosis, la presencia castrador, mortífero. La escena primaria que este niño aún retiene
de una estructura de base lo suficientemente "fuerte" como para en su inconsciente es. pues, una lucha sin cuartel, entre dos
poder sobrellevar los embates de los brotes que seguramente elementos igualmente peligrosos. Predomina el sadismo. Los
había sufrido ya que el dibujo era, en sí, un intento restitutivo. pececitos lo representan a él. Por un lado conectado con lo más
En otro caso, una mujer de 28 años dibujó llenando la hoja de regresivo, lo que no lo deja concentrarse y dormir. Por otro
líneas en zig-zag muy apretados y entrecruzados y le puso como conectado con lo más actual y conflictivo: una situación edípica en
título "Mecanismos". Lo asoció con momentos vitales de mucha la que el padre es ambivalentemente sentido por una parte como
movilización y consultaba porque estaba atravesando uno de ellos. un sol radiante y sonriente y. por otra, por efecto de arrastre del
El nivel de abstracción utilizado nos brindaba solamente una pauta edipo temprano no resuelto, como un pirata que no lo deja salvarse
formal para poder interpretarlo: el trazo. Sin embargo fue más que y lo arrojará a las aguas pobladas de tan temibles seres.
elocuente y permitió formular un pronóstico favorable que resultó Como todos sabemos, el llamado Test del Dibujo libre no es
confirmado al cabo de tres años de tratamiento. verdaderamente un test sino una técnica, porque resulta imposible
Veamos ahora el ejemplo del Dibujo libre de un niño de diez someterlo a la técnica de estandarización, a menos que
años. Claramente podemos diferenciar dos fragmentos como en los seleccionemos cuatro o cinco parámetros que sean recurrentes. De
sueños. El superior y el inferior, la superficie de las aguas de un lo contrario, como la consigna es totalmente amplia, cada protocolo
mar dividen ambos fragmentos. Sobre la superficie hay un barco es único y la cantidad de variables, infinita.
con cuatro ventanitas redondas (son cuatro en la familia) y una Por eso algunos profesionales otorgan más poder de confiabilidad
banderita sin ningún detalle identificatorio, un sol radiante y a las pautas formales que a las de contenido ya que son más
sonriente y dos nubes alargadas en sentido horizontal. Por debajo fácilmente aislables y clasificables.
del agua hay un pulpo y una pez espada. Además hay un pececito
por debajo del agua como observando al pulpo y al pez espada y Pa utas para el a n ál i s is formal del Di bujo Li bre
otro apoyado sobre la línea del agua mirando hacia el barco que
está en el centro de la hoja. Dice: "Pececitos, un pez espada y un En 1933. G. W. Allport y P. E. Vernan publicaron conclusiones
pulpo. Se pelean y los pececitos corren peligro; uno quiere subir al acerca de sus estudios del movimiento expresivo.
barco pero un pirata con un cuchillo (no está en el dibujo) no lo

38
Tomaron en cuenta los trabajos de Werner Wolff, entre otros, y se largo de más de veinte años de labor. Es útil transcribir la tabla de
abocaron a investigar la congruencia intraindividual de los significaciones gráficas para la interpretación grafológica de un
movimientos expresivos. La importancia de demostrar la validez de dibujo libre, que publicó en 1947.40
esta hipótesis residía en que, por carácter transitivo, validaría otra
hipótesis subyacente, a saber: la de que estos movimientos están Cualidad de los trazos
en íntima conexión con rasgos interiores de la personalidad, de
modo que partiendo de los movimientos expresivos puede hacerse Pautas Significado
un diagnóstico clínico de la misma.
Los autores expresan: Presión fuerte Fuerza, vitalidad
Presión débil Debilidad
Los actos motores no son tan específicos como para Líneas rectas predominantes Rapidez, decisión
carecer de sentido, y puesto que son organizados, deben Líneas interrumpidas Lentitud, indecisión
reflejar en alto grado la organización del campo total del Líneas en distintas direcciones Impulsividad
cerebro... Restricción en las 1íneas Inhibición
Ciertamente no carece de razón afirmar que en tanto la Curvas, líneas circulares Ritmo, balanceo
personalidad es organizada, el movimiento expresivo es Regularidad Ritmo
armonioso y consecuente consigo mismo, y en tanto la Movimientos bruscos 1mpulsividad
personalidad es desintegrada, el movimiento expresivo es Movimientos monótonos Pasividad, indiferenciación
9
contradictorio3 • Movimientos grandes y amplios Expansión
Movimientos limitados Restricción
Idearon una serie de experimentos cuidadosamente controlados
pero no pudieron avanzar más allá de la siguiente conclusión: no
hay evidentemente generalidad completa ni completa especificidad.
Pero hay que tomar en cuenta que estos autores concebían los
movimientos como mensajeros portadores de una información
acerca de la personalidad de cada uno por separado.
Por su parte, Wolff, partió de la misma hipótesis de trabajo, pero
con una concepción más gestáltica de la personalidad. Más que la
medición objetiva de los movimientos, se interesó por apreciar sus
diferencias suponiéndolos íntimamente ligados a diferentes formas
de organización de la personalidad. Sus estudios se extienden a lo

40 W. Wolff, T he personality of t he preschool child. T he child's search of his sef. New York, Grune
39 W. Allport y P. E. Vernan. Studies in expressive movement. New York, Me. Millan. 19 5.
3 and Stratton, 1947.

39
Comparación de los trazos

Pautas Significado

Cua l idades de las formas Líneas débiles y vacilantes Vaguedad, pasividad


Pautas Significado Líneas dentadas Irritación
Líneas nítidamente definidas Decisión, determinación
Formas a muy temprana edad Gran desarrollo Preferencia por el sombreado Sensibilidad táctil
Formas inventadas (ni azar, ni Inventiva Preferencia por las manchas Etapa anal, desaseo, desorden
copia) amplias
Formas consistentes Decisión Preferencia por los contrastes Decisión, determinación
Formas diferenciadas Capacidad de adaptación Formas vagas y restringidas Inhibiciones, miedos
Formas indiferenciadas Falta de orden y nitidez 1nterrupciones Inflexibilidad, negativismo
Ausencia de sentido formal Falta de observación o Limitación a líneas pequeñas Ensoñación
de imaginación Grandes líneas trazadas Actividad
Buena distribución a edad Habilidad creadora impulsivamente
temprana
Mala distribución a edad tardía Perturbación rítmica
Preferencia por las grande Tendencia a la expansión
formas
Preferencia por las formas Tendencia a la restricción
pequeñas
Gran contraste de tamaños Conflicto
Conexión de formas por medio Habilidad para captar relaciones
de líneas
Inclusión de elementos Habilidad para integrar
pequeños en otros mayores
Libre manejo de las formas Libre acceso a los objetos
Exactitud Habilidad en la observación de
la realidad
Formas imaginarias Predominio del mundo interior
Enmarcación Diferenciación, protección,
aislamiento.

40
Dirección de los trazos Valor tipológico de las pautas
gráficas
Pautas Significado
Tipo realista
Preferencia por las líneas Tensión, reflexión, crítica, duda,
Pautas significado
angulares freno (la elección de uno de
Representación en forma Temperamento más cicloide
estos términos depende de la
realista
relación de los elementos
Exactitud Observación
gráficos entre sí).
Preferencia por los contornos Tipo visual
Preferencia por los movimientos Oscilación, cambios de humor,
circulares elusión de toda decisión, Preferencia por las curvas Tipo auditivo
maníaco-depresivo. Preferencia por los contrastes Tipo emocional
Preferencia por los movimientos Acción, determinación, actividad Movimientos seguros Movilidad
verticales nerviosa, tendencia masculina. Presión ancha Agresividad
Preferencia por los movimientos Tranquilidad, perseverancia, Pronunciado cambio de Humor maníaco depresivo
horizontales debilidad, tendencias femeninas movimiento
Dirección precisa Determinación, seguridad. Aspecto sucio Fase anal
Dirección imprecisa Falta de determinación, Exageración de detalles Ausencia de integración
inseguridad.
Dirección de la cúspide a la Introversión, ansiedad, Tipo abstracto
base masoquismo, ensimismamiento, Pautas significado
ensoñación.
Dirección de la base a la Extraversión, dominio, agresión, Representación en forma Tipo más esquizoide
cúspide Curiosidad. abstracta
Dirección de derecha a Introversión, autodeterminación, Falta de exactitud Más soñador
izquierda aislamiento, desaliento. Preferencia por pequeños Autoconciencia
Dirección de izquierda a Extraversión, tendencia al detalles
derecha mando, conducción, búsqueda Preferencia por ángulos Tensión, mundo interior
de apoyo. Preferencia por las sombras Tipo táctil, ensoñación
Trazos con interrupciones Cautela, premeditación Movimientos inseguros Inestabilidad
Falta de dirección e interrupción Vaguedad, inseguridad, Movimientos esquematizados Rigidez
ausencia de organización Presión aguda Tendencias sádicas
Exactitud extrema Sumisión
Figuras grotescas Bloqueo de las reacciones
naturales
Disolución de formas Inseguridad, ausencia mental.

41
Estas pautas deben ser valoradas por tratarse de un trabajo Ponían de manifiesto el estado yoico del niño y fijaciones en
pionero en este tema y que ya tiene más de treinta años de etapas previas del desarrollo psicosexual. Para analizar el material
existencia. Si las analizamos críticamente veremos que adolecen se basó en dos series de criterios: A y B.
de algunos errores, ambigüedades y superposiciones. Por ejemplo,
Wolff menciona como una pauta la presión fuerte o débil del trazo. Crite ri os A
Esto es una descripción de un elemento observable y, por lo tanto,
objetivo. Pero cuando habla de "buena" o "mala" distribución o de l. Ritmo versus regla.
"formas consistentes" o " diferenciadas ", remite a una clasificación 1. Ritmo: se expresa:
de lo observable que requiere una clara definición de lo que el autor a) explícitamente a través de cualidades de flexibilidad del trazo,
entiende por una y otra cosa. Por lo tanto interviene más la que resulta kinestésicamente de los movimientos relajados libres;
subjetividad del que interpreta. b) implícitamente, a través de la distribución placenteramente
Otra objeción posible es que las pautas que son contradictorias proporcionada del objeto representado dentro del espacio
entre sí, deberían tener un significado contrario. Sin embargo Wolff disponible.
dice, por ejemplo, "Formas diferenciadas: capacidad de
adaptación..."Formas indiferenciadas: falta de orden y nitidez". 2. Regla: se expresa de dos maneras opuestas entre sí: rigidez e
Resulta confuso entonces, si las segundas deben ser interpretadas inercia.
como indicadores de incapacidad de adaptación y las primeras a) la regla como rigidez se expresa a través de una cualidad
capacidad de orden y nitidez o si tal procedimiento sería incorrecto. rígida (adormecida) del trazo, kinestésicamente afectado por los
De lodos modos utilizándolas con sentido común, aún siguen movimientos espasmódicos tensos que a menudo se vuelven
siendo útiles y bien valdría la pena diseñar una investigación para automáticos y mecánicos.
validarlas o modificarlas. b) la regla como inercia se expresa a través de la cualidad
Por su parte, Paula Elkisch trabajó entre los años '60 y '70 sobre borroneada y desprolija del trazo, kinestésicamente afectado por
el mismo tema. Estudió la expresión artística libre y concluyó que imprecisión. La inercia parece escapar por completo al control
revelan un elemento que se podría denominar inconsciente, rector de la rigidez.
instintivo, primitivo, arcaico y que se relaciona con las sensaciones
1
y con la imagen corporales de una persona."4 Analizó 2.200 En el ritmo, la expresión gráfica transmite una sensación de
gráficos producidos por niños durante las sesiones individuales con continuidad temporal dentro del espacio. En la regla no hay un
ella, comparados con otros laníos que podían producir durante su funcionamiento dinámico del espacio. Las cosas están detenidas.
vida escolar. El predominio de cada una de estas características sugiere
distintas características yoicas. Así la capacidad de un niño para
expresarse rítmicamente y su respuesta espontánea al ritmo
sugieren flexibilidad. Se puede diagnosticar un Yo que está
41
P. Elkisch, "Pautas para la interpretación de los dibujos", en Rakin A. y Haworth M., Técnicas
proyectivas para niños. Buenos Aires. Paidós, 1966.

42
desarrollando defensas sanas. En cambio, si predomina la regla, en b) mediante la creación de un fondo espacioso;
sus dos modalidades, nos hallamos ante un Yo débil. e) por la representación de un objeto que estalla;
La rigidez indica que las defensas son demasiado fuertes y se d) por una especie de expansión invertida en la que un objeto
han establecido demasiado temprano. La represión predomina y el "entra" al campo visual desde un espacio exterior.
Superyó es muy severo. Se puede sospechar la existencia de
rasgos fóbicos y una neurosis obsesivo-compulsiva. La inercia 2. La compresión se expresa:
indica que las defensas no son bastante sólidas y que la represión a) en el aspecto espacial del objeto mismo (minúsculo en sí);
no se ha establecido en forma satisfactoria. Si la capacidad de b) en su relación espacial con otros objetos (demasiados objetos
reprimir es un logro esencial durante la latencia, la inercia en ese dentro del mismo espacio).
período es un síntoma más serio que la rigidez. Sin rasgos
compensatorios, la inercia durante la latencia podría indicar La compresión revela un sentimiento de malestar, de estar
regresión, límites yoicos defectuosos y posibles tendencias encerrado, de presión y compulsión. Revela un Yo severamente
delictivas. Tanto la rigidez como la inercia suponen perturbaciones limitado, propenso a los trastornos fóbicos y/u obsesivo­
en los más tempranos niveles del desarrollo psicosexual. compulsivos a la depresión o al retraimiento esquizoide. La
expansión indica límites yoicos bien establecidos, dentro de los
11. Complejidad versus simplicidad cuales no sólo es probable que se establezcan relaciones objétales
1. La complejidad se expresa: buenas, sino también que haya espontaneidad, independencia,
a) a través de la tendencia a una representación bastante tendencia a establecer contacto y vigor. La forma (a) de expansión
completa y a veces detallada del objeto, bien individualizado y indica más extraversión. La forma (b) indica buen desarrollo yoico
diferenciado; pero más introversión. Las formas (e) y (d) indican vigor,
b) estructuralmente, a través de una sensibilidad imaginativa con agresividad sana, dinamismo, siempre y cuando estas expresiones
respecto a la forma y a los patrones gestálticos. formales expresen también cierto control y organización.

2. La simplicidad se expresa reduciendo el objeto diferenciado o IV. Integración versus desintegración


la forma estructural a su patrón más simple, a su esquema. Esto 1. La integración se basa en la organización interna y puede
revela un empobrecimiento en la diferenciación formal. La aparecer de dos maneras:
complejidad indica relaciones objétales potencialmente buenas. La a) como una función sintética o combinatoria, llamada "síntesis".
simplicidad sugiere fijación a etapas anteriores del desarrollo. Hay sensibilidad para la totalidad;
b) como "centricidad" o integración al nivel comparable al de una
111. Expansión versus compresión verdadera obra de- arte.
1. La expansión se expresa de cuatro maneras: Las cosas parecen estar dibujadas en el lugar adecuado- y en
a) por una ampliación del espacio de que se dispone, dibujando proporción y relación recíproca apropiadas. Cada elemento·
sólo una parte del objeto que la imaginación completa; dibujado es una parte indispensable del todo.

43
2. La desintegración implica desorganización interna. Todas sus El aspecto positivo de la regla es que la estática es importante
formas de expresión implican carencia de la función sintética o sea como sinónimo de solidez.
de "centricidad". Las cosas pueden estar representadas:
a) fragmentariamente: nada está relacionado con nada. 11. Complejidad versas simplicidad:
b) en forma contaminada ("condensación") o sea que dos o más La excesiva multiplicidad de objetos representados o el indebido
cosas se representan como una sola sin haber logrado realmente énfasis en detalles pueden volverse negativos en tanto serían
una unidad. sinónimos de escrupulosidad.
Por su parte, la simplicidad se torna positiva en tanto implique
El producto no tiene sentido, es frío y produce rechazo. simpleza de formas con conservación de la multiplicidad de las
La integración supone un alto grado de maduración (real o formas, tal como se observa en algunas obras de grandes pintores.
potencial): capacidad de relacionar y combinar, de asimilar, unificar
y organizar. La centricidad está referida a la capacidad para la 111. Expansión versus compresión:
sublimación. Centricidad durante la latencia sólo puede hallarse en La expansión puede aparecer como fuga de ideas o como una
un niño con un Yo sanamente defendido y con talento adicional. huida de uno mismo. Si la dinámica no es controlada sugiere
La desintegración remite a límites yoicos defectuosos, relaciones estados de elación, inflación o agresividad. Si los movimientos son
objétales distorsionadas, ausencia total de sentido de la forma más pasivos y controlados sugiere una excesiva sugestionabilidad.
(gestalt). Predomina el pensamiento según el proceso primario y El aspecto positivo de la compresión es que expresa autodisciplina
por lo tanto el nivel de desarrollo es primitivo. y buen control sobre los impulsos del Ello.

V. Realismo versus simbolismo (se refiere al contenido) IV. Integración versas desintegración:
La integración corre el peligro de ser repetitiva o estereotipada.
1. En el realismo el elemento representativo predomina sobre el Entonces se vuelve "estéril", por lo cual cierto grado de
estructural. desintegración, aunque sea potencial, es útil como
2. En el simbolismo el elemento dibujado se refiere a otra cosa o reaseguramiento del valor de una verdadera integración.
bien predomina lo estructural.
V. Realismo versus simbolismo:
Criterios B El dominio exclusivo de cualquiera de ambos es negativo. En
síntesis, esta autora se basa en la concepción de Bleuler según la
l. Ritmo versus regla: cual todo impulso es antinómico. Esta ambitendencia normal nunca
A veces el ritmo puede darse sin tendencia hacia forma alguna. lleva a una inhibición o alteración del acto. Muy por el contrario, es
Este deslizarse continuamente sin intención de representar nada es requisito indispensable para su perfección y coordinación, La autora
indicador de trastorno mental. recomienda evaluar cada rasgo según este interrogante: "¿Qué

44
otros rasgos o tendencias están combinados con esta fuertes Claramente demarcatorias y a menudo repasadas,
característica?", correlativas con los mecanismos de disociación y aislamiento
La patología se diagnostica entonces por exceso o defecto de las típicos de ese cuadro, etcétera.
posibilidades defensivas del Yo, y se toma en cuenta para ello la En resumen, la interpretación de los tesis gráficos se hace por la
integración del significado de las distintas paulas tomadas en sumatoria de todos los factores o enfoques que he resumido, la
consideración. observación detenida de la serie de gráficos administrados en el
Elkish aclara que el valor discriminativo de los criterios orden en que se lomaron y la lectura del resto del material
diagnósticos se refiere específicamente al funcionamiento yoico del proyectivo.
niño y toma como parámetro la enumeración que hace Anna Freud Algunas veces, sólo después de leer lodo el material y volver a
de las "funciones yoicas esenciales".4 2 Así, la "prueba de realidad ver el Test de las Dos personas o el HTP, comprendemos
interna y externa" se evalúa en el criterio A. No V: realismo versus cabalmente algún detalle que se nos había escapado o al que no le
simbolismo: la "construcción de recuerdos" corresponde al criterio A habíamos dado trascendencia.
No 1 1: complejidad versus simplicidad: la "función de síntesis del Yo" Para profundizar aun más este tema remito a los lectores a los
corresponde al criterio A No IV: integración versus desintegración y trabajos que ha realizado entre nosotros Elsa Grassano de
el "control yoico de la motilidad" es evaluado por el criterio A Nol: Píccolo.4 3
ritmo versus regla. A continuación resumiré algunos criterios a tomar en
Actualmente utilizamos todas estas paulas pero no de un modo consideración para diagnosticar el predominio de mecanismos
esquemático sino en constante interrelación con paulas de neuróticos o psicóticos en los tests proyectivos gráficos.
contenido, todo ello considerado como emergente de un aparato
psíquico entendido conforme a un esquema referencial
predominantemente kleiniano, ya que es el que más ha
desarrollado el concepto de identificación proyectiva y de que toda
obra del ser humano es una proyección del sí mismo.
En consecuencia se ha tratado de relacionar la constancia de
ciertas paulas en determinados cuadros psicopatológicos. A título
de ejemplo podríamos lomar el tipo de trazo y observar que en el
esquizofrénico la presión es variable y el trazo generalmente
entrecortado: en la melancolía la presión es muy débil tanto como
en la depresión y los trazos son generalmente cortos y dirigidos
hacia adentro: en la neurosis obsesiva el trazo es duro, las líneas
43
María L. S. de Ocampo, María, E. García Arzeno y E. Grassano, ob. cit.. Las técnicas

42 proyectivos y el proceso psicodtagnóstico ob. cit., Cap. V 111: Los tests gráficos.
Anna Freud, Neurosis y sinlomatología en la infancia. Buenos Aires. Paidós, 1977. "Indications for E. Grassano, indicadores psicopatológicos en técnicas proyectivos, Buenos Aires, Nueva
child analysis", Psych.Stud Child, 1945, l. Visión, 1977.

45
Ind i cadores de neu rosis o psicosis en los tests gráficos
de fig u ra humana Neurosis Psicosis
Por ejemplo, cuerpo como bolsa con ojos,
boca, extremidades unidimensionales,
Neurosis Psicosis
etcétera.
- El dibujo muestra una - La síntesis es defectuosa. Es una - El uso del color es adecuado y se
Uso inadecuado del color y
síntesis aceptable. masa confusa y desordenada de respetan los límites, por lo menos a
partir de los cinco años. descontrolado sin respetar límites ni
detalles sin ninguna idea directriz realidad (tronco verde, copa roja del
(en las esquizofrenias). árbol).
- Si aparecen figuras sombreadas el
uso es discriminado, como señalando
Son dibujos que prescinden
lo que provoca angustia; el Yo puede
absolutamente del sombreado o bien lo
- Hay una idea directriz. - En la psicosis maníaco-depresiva discriminar y señalar estos focos de usan masivamente como color negro.
angustia.
hay mejor síntesis en los
- Los trazos son interrumpidos cambian el
momentos más estables. - Los trazos son más plásticos de rumbo o sin rumbo (rigidez, o inercia,
presión mediana, con ritmo (según Elkish)
- Gestalten conservadas; - Gestalten rotas, desintegradas Elkish)
integradas. desvirtuadas, con distorsiones Son trazos descontrolados no
- En los "bordar" son trazos ansiosos acompañados de signos de ansiedad
fuera de lo común a cualquier visible.
pero la gestall es buena, y
edad. Por ejemplo un hombre con acompañados de visible ansiedad. En
pies de ave y flores como manos. las neurosis obsesivas graves son - Los "cierres" no existen, se dan porque
trazos muy fuertes y rígidos. sí, no molesta al sujeto el no-cierre, el no­
encaje, las transparencias,
superposiciones y fallas de perspectivas.
- Las figuras "cierran" bien sin excesivo
- Provocan sentimientos - Aparecen elementos siniestros énfasis como sí se observa en las
No se queja ni pretende corregirlas. Por
ej. una figura se mezcla con la otra sin
agradables o no pero que provocan miedo, rechazo o neurosis obsesivas graves ("Nada debe
poder distinguir si el brazo es de uno o de
tolerables. consternación a nivel entrar, nada debe salir") Puede faltar
otro, si un ojo es del hombre o de la
contratransferencial. cierre pero si la gestall está bien indica mujer. Esto es común en casos de
sentimientos de pérdida, dificultad para simbiosis psicóticas, cuando la confusión
retener o para defenderse pero dentro es total.
- Son figuras realizadas - Son atípicas para cualquier edad. de límites neuróticos.
acordes con la edad En las esquizofrenias simples son - En las esquizofrenias el tamaño puede
cronológica, sexo y grupo regresivas pero no idénticas a las - El tamaño es el habitual, dos tercios guardar las proporciones, pero la gestalt
de la hoja. Son más pequeños si está "rota". En la psicosis maníaco­
socio-económico-cultural del niño pequeño. Son de un
predomina un sentimiento de depresiva el tamaño varía: es enorme en
del sujeto. primitivismo cada vez más minusvalía o en estados depresivos. los momentos maníacos y diminutos o
regresivo. desvaídos en la melancolía. (Expansión
vs. Compresión de Elkish)

46
Neurosis Psicosis Neurosis Psicosis
- El dibujo sano y también el - El dibujo psicótico es un "monólogo - Omisiones y distorsiones son - La s omisiones y distorsiones que
neurótico, comunica algo. interno" absolutamente subjetivo,
significativas y entrañan gran �parezcan pertenecen al mu� do
- Nunca dibujan desnudos ni
inexplicable. Desde el punto de vista
valor simbólico.
1nterno ? 1zarro del
.
s �J �to
psicoanalítico siempre tiene un consecuencia de la ruptura ps1cot1ca
los órganos internos a menos significado (la lógica de la ilógica igual del discurso gráfico. No encierran un
que se lo pidamos que los sueños), pero recordemos la verdadero sentido simbólico. Están
expresamente. diferencia entre ecuación simbólica y
más cerca de la ecuación simbólica.
verdadera simbolización (Marion Milner,
- Excepto en los niños muy Por ej., Un hombre dibujado con el
Melanie Klein).
pequeños no aparece la cuello como tronco de árbol, la
animización de figuras no cabeza es la copa. Otro dibujó todas
- Aparecen figuras desnudas o con
las figuras humanas con cubos en
humanas, por predominio del órganos internos visibles como si
fuesen transparentes sin habérselo . . ., lugar de cabeza y de pies.
pensamiento mágico y la - Predomina la mtegrac1on - Predomina la desinte gración por la
pedido. Esto indica la falta de pudor por
necesidad de proyectar en todo porque las funciones sintéticas pérdida de las funciones yoicas, la
falta de sentido de realidad, la
la imago materna de quien aún preocupación por haber perdido los del Yo están conservadas. fragmentación del Yo y la proyección
tanto depende. genitales o por lo que sucede adentro directa del mundo interno poblado de
- Presencia de movimiento o del cuerpo especialmente si se dan - Predomina el realismo o un objetos bizarros.
delirios hipocondríacos. - Pr�domina la "si �bólica" i � terna el
expresión en las figuras. Las simbolismo auténtico. . .
., sent1do del sm-sent1do, la log1ca de la
kinestesias dibujadas aparecen - Aparece a veces la animización de - S.1mbO 1.IZaCIOn. ilógica.
recién a los 1O años para casas, árboles, nubes, flores por la - Ecuación simbólica.
representar que alguien corre, cualidad paranoide de su psicosis. Por - A menudo mezclan dibujo y
ej., la casa tiene cuatro ojos en el techo,
saluda, lee, etc. escritura en un esfuerzo por
dos en cada ventana, uno en la compensar una sensación de ruptura
- Aparecen contradicciones chimenea, etc. O sea que tampoco se
de la comunicación básica, dice
como indicadores de conflicto. parece a las caritas que el pequeño
Hammer y cita a Malraux quien
Por ej., la figura femenina sin proyecta en los objetos como
expresó que "el artista insano
manos y la del hombre con reproducción de la imago materna.
mantiene un monólogo interno en el
manos. que sólo habla para él. pero hoy se
- Ausencia total de movimiento y
expresión. Son figuras estáticas sabe, continúa Hammer, que las
inexpresivas. proyecciones simbólicas de los
- La producción es monótonamente enfermos mentales son todas
homogénea y si hay contradicciones significativas independientemente de
son bizarras y no molestan al sujeto. que por el momento el psicólogo
Por ej., la figura que parece femenina clínico posea o no la capacidad de
tiene un solo ojo en el medio de la comprenderlas".
frente.

47
B i bl i o g rafía para d ib ujo l i bre y tests g ráficos en genera l objeta/es de H. Phillipson) Test de Relaciones Objétales del H.
Phi1 1 ipson. Buenos Aires . N ueva Visión , 1 976 .
- A. Aberastury, Teoría y técnica del psicoanálisis de niñas. Buenos Aires, -García Arzeno. M . E . , "La interpretación del dibujo del árbol y de l a
Paidós . 1 968. casa". Rev. Argentina de Rorschach, año 1 0 . N o 1 . 1 987.
- A. Aberastury, Test de construcción de cusas. Buenos Aires. Paidós . - Garma A. . Psicoanálisis del dibujo ornamental. Buenos Aires. Paidós.
1 972 . 1 96 1 .
- Abt. L . E . y Bellak. L. . . Psicología proyectiva. Buenos Aires. Paidós . 1 978 - Grassano. E . . Indicadores psicopatológicos en técnicas proyectivas.
(2a . ed . ) . Buenos Aires . N ueva Visi ó n . 1 984.
- Baranger. M . "Fantasía d e enfermedad y desarro l lo d e l insight e n el - Goodenough F . (actua lizado por Harris) . El test de Goodenougb. Buenos
análisis de un n iño". Rev. Urug. de Psicoanálisis, t. l , No. 2. 1 956 . Aires. Paidós.
- Bel l . Joh n . Técnicas proyectivas. Buenos Aires . Paidós . 1 948. - Koch , El test del árbol, Buenos Aires, Kapel usz, 1 962 .
Bender L . . El test guestáltico visomotor, B uenos Aires, Paidós . 1 964 .
.
-Koppitz, E . , El dibujo de la figura humana en /os niños. Evaluación
- Bernso n . M . . Del garabato al dibujo, Buenos Aires. Kapelusz. 1 962. psicológica, Buenos Aires , G u ad a l u pe , 1 976.
- Bernstein . J . , " E 1 test de la pareja h umana " en : I ntroducción a l Manual - Kris , E . , El arle del insano, Buenos Aires, Paidós, 1 969.
del C.A. T. de Bellak. Buenos Aires. Paidós. - Kris, E., Psicoanálisis del arle y del arlista, B u enos Aires, Paidós , 1 964.
- Biedma y D'Aifonso . El lenguaje del dibujo. Buenos Aires. Kapelusz. -Lowenfeld , El niño y su arte, Buenos Aires , Kapelusz, 1 958.
1 96 0 . - Machover, K . , Exploración de la personalidad a través del dibujo de la
- Burns R.C. y Kaufman H.. Kinetic Family Drawing. N ew York. figura humana, Cuba, E d i l . La Habana , s/f.
Brunner/Mazel . 1 970 . - Montagno, "Dibujos espontáneos de fig u ras h umanas en la esqu izofrenia
- Butz, Arle creador infantil Barcelona . Led a . 1 959. infantil " , e n : Anderson y Anderson , Técnicas proyectivas del diagnóstico
- Caligor, Nueva interpretación psicológica del dibujo de la figura humana. psicológico, Madri d , Rialp.
Buenos Aires, Kapelusz 1 97 1 . -Morgenstern S., "El simbolismo y el valor psicoanal ítico de los dibujos
- Di Leo. Josep h , El dibujo y el diagnóstico psicológico del niño normal y infantiles", Rev. Arg. de Psicoanálisis, 1 94 7 .
anormal de 1a 6 años, Buenos Aires . Paidós . 1 964 . -Rouma G . , El lenguaje gráfico del niño, B uenos Aires, El Ateneo, 1 947.
- Fabregat. E . . . El dibujo infantil. México. Fernández 1 964 . - Woolf, W . , The personality of the Preschool Child. The Child's Search for
- Frank. R . . Interacción y proyecto familiar. Evaluación individual. diádica y his se/f, New York , Gruñe & Stratton , 1 947.
grupal por medio del Test de la familia kinética actual y prospectiva. - Hammer E .. Test proyectivos graficos, Buenos Aires . Paidós . 1 969.
Gedisa . Barcelona . 1 985.
- Freud . S., "La interpretación de los sueños" . ( 1 90 1 ), Obras Completas.
Madri d , Biblioteca N ueva , 1 948, t. l "I ntroducción al psicoanálisis" ( 1 9 1 6- 1
9 1 8 ) . Obras Completas. Madri d . Biblioteca N u eva , 1 948. t. l l . . p . 3 . Los
sueños .
- "Técnica psicoanalítica" ( 1 904 - 1 920), O b r a s Completas. Madrid .
Biblioteca N ueva . 1 984 . t. l l .
- García Arzeno, M . E . La fantasía de enfermedad, curación y análisis, (Su
importancia clínica y su diagnóstico a través del Test de Relaciones

48
Casullo - Proyecto de Vida y
Decisión Vocacional
7
LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS

Lía Álvarez - Javier Arce Michel


Lilian Wasser de Diuk

Introducción

Con el nombre de "técnicas proyectivas" se agrupa un


amplio espectro de instrumentos para la evaluación de la
personalidad que varían entre sí, tanto en su fundamenta­
ción teórica como en los procedimientos que utilizan.
En cuanto al marco conceptual que sirve como funda­
mento a los tests proyectivos, nos hallamos ante un aba­
nico tan amplio que resulta imposible encontrar un claro
anclaje teórico de estas técnicas. Entre los desarrollos
conceptuales que han servido como base para su elabora­
ción, tenemos la teoría de las necesidades y presiones, de
H. A. Murray (Test de Apercepción Temática), la de las
relaciones objetales, de M. Klein (Test de Relaciones
Objetales, de H. Phillipson), la de la frustración, de S.
Rosenzweig (Test de Frustración), la teoría psicoanalítica
freudiana (Test "Pata Negra", de L. Corroan). Por otro lado,
son muchos los casos en que un mismo test proyectivo es
analizado e interpretado según diversos enfoques. Tal es el
caso, por ejemplo, del Test de Rorschach en el que las diez
láminas son el único elemento en común que comparten
los distintos sistemas que se han desarrollado para su
valoración e interpretación.
A pesar de esta gran diversidad de enfoques teóricos
utilizados para fundamentarlas, existe una serie de postu­
lados básicos comunes a ellos.
El primer grupo de estos supuestos se refiere a las
teorizaciones acerca de la personalidad, concepto central
para comprender estas técnicas. Si bien los distintos auto-
49
LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 203
202 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL
del funcionamiento psicológico del sujeto y deben
res no están de acuerdo en aceptar una misma definición
ser entendidas como signos de su personalidad.
de personalidad, las siguientes sí son comunes a todos ellos:
Podemos apreciar que esta formulación está basada
en el postulado del carácter funcional de la con­
l. Carácter estructural de la personalidad. La per­
ducta.
sonalidad está configurada según una estructura
3. Otro aspecto común e s que el sujeto se encuentra
básica, integrada por ciertas dimensiones, rasgos o
con un material relativamente no estructurado. En
constructos, organizados de una manera particular
las técnicas proyectivas, las consignas son breves
en cada sujeto.
y generales, los estímul�s vagos y ambiguos; el
2. Carácter estratiforme de la personalidad. Los
sujeto debe realizar una tarea relativamente libre,
rasgos que constituyen la estructura de la perso­
es decir, una tarea que permite una variedad.casi
nalidad están organizados en estratos o niveles de
profundidad, existiendo procesos psíquicos cons­ ilimitada de respuestas posibles. Esta caracterís­

cientes (niveles superficiales), accesibles a la in­ tica de las técnicas proyectivas tiene como objetivo

tuición inmediata, y procesos inconscientes (nive­ reducir el control consciente del sujeto sobre la

les profundos), no accesibles incluso para el indi- conducta por ser analizada y a originar, de este
modo, respuestas que reflejen la individualidad.
·

viduo mismo.
3. Carácter dinámico de la personalidad. Aunque la 4. Los procedimientos de evaluación son, en mayor o
personalidad es una estructura, no es estática; hay menor medida, disfrazados o encubiertos, ya que
una relación dinámica entre sus dimensiones y se trata de evitar que el sujeto se dé cuenta del
estratos. tipo de interpretación psicológica que se realizará
4. Carácter funcional de la conducta. Existe una re­ de sus respuestas.
lación funcional entre la estructura de la perso­ 5. Las técnicas proyectivas son consideradas espe­
nalidad y las manifestaciones conductuales del cialmente eficaces para :revelar los aspectos latentes
sujeto, de tal modo que en la conducta manifiesta o inconscientes de la personalidad. Se arguye que
se reflejan los inobservables que la integran. cuanto menos estructurado y más encubierto sea
el test, más sensible será a esos aspectos de la
El segundo grupo de postulados básicos comunes a los personalidad. Esto se basa en el postulado de que
distintos autores se refiere a la cuestión metodológica. cuanto menos estructurados o más ambiguos sean
Aunque los métodos y procedimientos utilizados son va­ los estímulos, menos probable es que provoquen
riados, comparten las características siguientes: respuestas defensivas por parte del sujeto.
6. El análisis al que son sometidas las respuestas de
l. La primera de ellas está referida al propósito que los sujetos es fundamentalmente cualitativo y
persiguen las técnicas proyectivas: indagar la per­ global. Los procedimientos que se siguen para la
sonalidad total o la relación entre sus aspectos evaluación están directamente relacionados con el
dentro de la estructura global. acento puesto en considerar a la personalidad como
2. La segunda característica (y éste es el postulado una totalidad organizada. Con las técnicas pro­
que justifica las técnicas proyectivas), considera yectivas, se pretende evaluar la personalidád total,
que las respuestas ante el material proyectivo no o aspectos de ella, pero en el contexto de su relación
son casuales, sino que están reflejando aspectos con el todo. De forma tal que, a un ítem específico

50
204. PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 205

le corresponderá una variedad de significados dis­ escrita por la que el sujeto ha de manifestar ver­
tintos, los que dependerán de la manera como sea balmente o por escrito sus asociaciones frente a
integrado dentro del conjunto total de las respues­ palabras, frases o cuentos (por ejemplo, Test de
tas. Esta complejidad de datos que deben manejarse Asociación de Palabras, Test de Frases Incompletas,
hace que el análisis cuantitativo sea difícil de lo­ Fábulas de Düss).
grar, aun cuando existen serios intentos en este
sentido. Este es el punto -lo cualitativo en las Un concepto básico de las técnicas proyectivas es el de
técnicas proyectivas- sobre· el que se ha dirigido proyección, al que se le ha dado, en el terreno de la psi­
la mayor crítica. Pero la hipótesis de las cualida­ cología, una variedad de significados distintos. Según una
des configuracionales de las respuestas, sea o no de sus definiciones, la proyección es un mecanismo de
justificable, es una suposición de tal índole que defensa importante; proyectamos aquellas tendencias re­
ocupa un lugar central. primidas en el inconsciente, con lo que se evita el conflicto
entre el superyó y el ello. Por lo tanto, la proyección
A :Resar de que éstos son los supuestos básicos com­ consistiría en asignar a otras personas las mismas ten­
partidos por estas técnicas, ellas no constituyen un grupo dencias no aceptadas por nuestro yo moral. Pero, en el
homogéneo. Tanto los materiales como las operaciones que contexto de las técnicas proyectivas, este concepto debe ser
se pide al sujeto que realice difieren grandemente, dando entendido en un sentido más amplio. Tal como lo expresa
lugar, de esta manera, a instrumentos muy variados entre S. Freud en Tótem y tabú, "la proyección no ha sido espe­
sí. Siguiendo a Fernández Ballesteros (1992), podemos cialmente creada como medio de defensa; también existe
clasificarlas en: donde no hay conflictos". Según este postulado, la pro­
yección tiene una serie de particularidades. Por un lado,
Estructurales. Presentan un material visual de muy los mecanismos de proyección actúan no sólo en las perso­
poca configuración que el sujeto debe estructurar nalidades enfermas, sino que también lo hacen en las sanas.
indicando lo que ve o lo que puede parecerse (por En segundo lugar, los recursos proyectivos no implican
ejemplo, el Test de Rorschach, el Test "Z"). necesariamente sólo un proceso inconsciente, sino que
Temáticas. Presentan material visual con diversos también se proyectan aquellos aspectos plenamente acep­
grados de estructuración formal, de contenido hu­ tados por el yo moral y, por lo tanto, conocidos y com­
mano o parahumano sobre los cuales el sujeto debe prendidos por el sujeto. De esta manera, la proyección puede
narrar una historia (por ejemplo, el Test de tener tanto una función defensiva como una función ex­
Apercepción Temática, el Test de Relacio nes presiva y, muchas veces, estas dos funciones coexisten en
Objetales, el Test "Pata Negra"). una misma respuesta, aunque se hayan originado en di­
Expresivas. Presentan una consigna verbal o escri­ ferentes planos de la personalidad.
ta de dibujar una figura o varias (por ejemplo, el
Test del Dibujo de la Figura Humana, el Test de la
Familia, el Test del Árbol, el Test de la Pareja) o Las pruebas gráficas
de realizar una narración, en forma oral o escrita en la orientación vocacional
(por ejemplo, el Test c'Mis Manos", la Redacción
sobre el tema ''Yo"). Desde hace más de medio siglo, las pruebas expresi­
- Asociativas. Se presenta una consigna verbal o vas gráficas ocupan un lugar importante en el diagnóstico

51
206 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 207

y son utilizadas en prácticamente todos los ámbitos de trazos, la exactitud, grado y áreas de completamiento y
aplicación de la psicología. Por su economía de tiempo, su detalles, la simetría y el borrado.
facilidad de administración y el abundante material clínico
que proporcionan, se han convertido en una de las técnicas
proyectivas de mayor uso en la evaluación psicológica. Aquí Emplazamiento 1

presentaremos dos pruebas gráficas particularmente útiles


para su aplicación en el proceso de asesoramiento vocacio­ En el sector central sugiere:
nal: Pareja Educativa y Familia Kinética Actual y Prospec­

Seguridad. Éste es el emplazamiento más común
tiva.
en todas las edades (Urban, 1963).

Si el dibujo está ubicado en el centro absoluto de
la hoja, rigidez, especialmente en las relaciones
Factores proyectivos generales de los gráficos
interpersonales (Machover, 1949; Urban, 1963).
• En niños, tendencia a la conducta emotiva,
Para la evaluación de las pruebas proyectivas gráfi­
autodirigida y centrada en ellos mismos (Alschuler
cas, es necesario considerar tanto la estructura como el
& Hattwick, 194 7).
contenido de los dibujos. Describiremos los aspectos es­
tructurales o expresivos más importantes, dado que los de
En el sector derecho sugiere:
contenido deben ser evaluados observando las característi­
cas particulares de cada técnica. •
Comportamiento estable y controlado, gobernado
Para el análisis de los gráficos es importante tener en por el principio de realidad (Hammer, 1958/1989,
cuenta una serie de consi"deraciones previas. La primera 1965 ; Urban, 1963).
de ellas es que no es posible realizar una traducción direc­ •
Tendencias a la intelectualización; preferencia por
ta y unívoca de los signos o indicadores que aparecen en las satisfacciones intelectuales a las emocionales
los dibujos. No debemos esperar encontrar una relación (Hammer, 1958, 1989).
automática indicador-significado sino que el principio de •
Orientación hacia el futuro y mayor preocupación
"múltiple determinación" debe guiar al psicólogo en la in­ por él (Corman, 1961/1967).
terpretación de los indicadores.
El segundo aspecto por evaluar es que ningún indicador En el sector izquierdo sugiere:
por sí solo es evidencia concluyente de su correlato psico­
• Comportamiento impulsivo; tendencia a la satis­
lógico; la configuración .de los indicadores debe considerar­
se más importante que cualquier signo particular. facción inmediata y emocional de las necesidades
La tercera consideración, .y no menos importante que e impulsos (Hammer, 1958/1989; Urban, 1963).
• Orientación hacia el pasado y mayor preocupación
las anteriores, es que las hipótesis interpretativas más
amplias tienen mayor probabilidad de ser más válidas que por él (Corman, 1961/1967; Urban, 1963).
• Sentimientos de incertidumbre y aprehensión
las que tienen un alto grado de especificidad.
Para la evaluación de los aspectos estructurales de los (Machover, 1949).
gráficos, podemos examinar el emplazamiento del dibujo
en la hoja, el tamaño de éste, la presión y calidad de los En el sector superior sugiere:

52
208 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 209

• Nivel alto de energía o nivel bajo de energía con • Depresión, con un deseo de huir al pasado (Buck,
defensas compensatorias o sobrecompensatorias 1950).
(Buck, 1950; Machover, 1949).
• Nivel alto de aspiraciones; gran esfuerzo para al­ En los bordes de la hoja sugiere:
canzar metas difíciles (Buck, 1950; Urban, 1963).
• Gran uso de la fantasía; búsqueda de satisfaccio­ •
Necesidad de sostén, junto con sentimientos de
nes en la fantasía y no en la realidad (Buck, 1950; inseguridad (Buck, 1950; Hammer, 1958/1989).
Corman, 196 1/ 1967; Hammer, 1958/ 1989; Urban, •
Tendencias depresivas, especialmente con dibujos
1963). pequeños y de trazo débil (Hammer, 1958/1989).

Personas distantes, psicológica o socialmente in­ •
Miedo a la acción independiente (Hammer, 1958/
accesibles (Buck, 1950; Hamn:ier, 1958/1989; Urban, 1989).
1963).
Sectores en blanco sugieren:
En el sector inferior sugiere:

Zonas de prohibición, que se interpretarán según
• Sentimientos de inseguridad y de inadecuación
su ubicación (Corman, 1961/1967).
(Buck, 1950; Hammer, 1958/1989; Urban, 1963).
111 Tendencias depresivas, posiblemente acompañadas ·

de actitudes derrotistas (Buck, 1950; Hammer,


Tamaño
1958/ 1989; Machover, 1949; Urban, 1963).
111 Orientación hacia lo concreto más que hacia lo
El tamaño de los gráficos debe considerarse en rela­
teórico o abstracto (Buck, 1950; Hammer, 1958/
ción con el tamaño del papel en el que se dibuja. Un dibujo
1989; Urban, 1963).
exageradamente grande cubrirá prácticamente toda la hoja,
En la esquina superior izquierda sugiere: incluso rebasando los bordes. Por el contrario, un dibujo
inusualmente pequeño cubrirá sólo una pequeña parte del
111 TendenCias regresivas (Buck, 1950 ). área disponible.
• Sentimientos de inseguridad, vacilación (Buck,
1950; Urban, 1963). Los dibujos inusualmente grandes sugieren:
• Ansiedad (Urban, 1963).

Agresividad y tendencias al acting out (Hammer,
En la esquina superior derecha sugiere: 1958/1989; Koppitz, 1968; Machover, 1949; Urban,
1963).
• Deseo de suprimir un pasado no placentero, junto •
Tendencias expansivas, eufóricas (Bell, 1948/1978;
con un excesivo optimismo hacia el futuro (Buck, Koppitz, 1968; Machover, 1949; Urban, 1963).
1950). •
Sentimientos de constricción ambiental (senti­
mientos de frustración y amenaza del ambiente)
En la esquina inferior izquierda sugiere: con fantasías sobrecompensatorias concomitantes
(Hammer, 1958/1989).

53
210 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 211

• Posible organicidad y/o retardo mental (Machover, •


Personas extremadamente tensas (Hammer, 1958/
1949; Urban, 1963). 1989; Machover, 1949; Urban, 1963).

Nivel alto de energía (Bell, 1948/1978; Urban, 1963 ;
Los dibujos inusualmente pequeños sugieren: Wolff, 1946).

Agresividad y posibles tendencias al acting out

Tendencias defensivas y sentimientos de inferiori­ (Hammer, 1965; Urban, 1963).
dad, inadecuación e inseguridad excesivos, con baja • Posible organicidad (Hammer, 1958/1989; Macho­
autoestima (Hammer, 1958/1989, 1968; Koppitz, ver, 1949; Urban, 1963).
1966, 1968; Urban, 1963).
• Ansiedad (Hammer, 1968). Una presión inusualmente débil sugiere:
• Tendencias depresivas (Hammer, 196 5 ; Koppitz,
1966; Machover, 1949; Urban, 1963). •
Personas indecisas, tímidas, miedosas, inhibidas e
• · Tendencias regresivas, dependientes (Hammer, inseguras (Hammer, 1968; Machover, 1949; Urban,
1968; Machover, 1949; Urban, 1963). 1963).

Posible estructura débil del ego o poca fuerza del •
Personas desadaptadas, con poca fuerza del ego
ego (Hammer, 1958; Machover, 1949). (Hammer, 195 8/198 9 ; M achover, 194 9 ; Urban,
o
Cuando están ubicados en la parte superior de la 1963).
página, nivel baj o de energía, falta de insight, • Nivel bajo de energía (Bell, 1948/1978; Urban, 1963;
optimismo injustificado (Machover, 1949). Wolff, 1946).
• Cuando son demasiado pequeños, posible esquizo­ •
Condiciones depresivas, tendencias a la abulia
frenia (Hammer, 1969 ; Machover, 1949 ; Urban, (Hammer, 1958/1989, 1968; Urban, 1963).
1963).

Calidad de las líneas y trazos


Presión
Las características de los trazos y líneas deben in­
Una presión constante sugiere: terpretarse con prudencia en los sujetos de edad avanzada,
ya que una variedad de problemas que afectan al control

Adaptación normal; estabilidad (Urban, 1963). motor, incluyendo la artritis, son muy frecuentes en este
grupo.
Una presión considerablemente variable sugiere:
La preferencia marcada en la dirección de los trazos:
• En dibuj os norm ales , p ersonalidad flexible y
adaptable (Hammer, 1958/1989). o El énfasis de movimientos horizontales sugiere

Personalidad errática, con sentimientos de insegu­ tranquilidad, perseverancia, debilidad, tendencias
ridad (Machover, 1949). autoprotectoras o tendencias femeninas (Alschuler
· & Hattwick, 194 7; W olff, 1946).
Una presión considerablemente fuerte sugiere: •
El énfasis de movimientos verticales sugiere
asertividad, determinación, tendencias masculinas

54
212 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 213

y p osible hiperactividad (Alschuler & Hattwick, (Buck, 1950; Hammer, 1958/1989, 1965; Machover,
1947; Wolff, 1946). 1949).

El énfasis de movimientos circulares sugiere os­ •
Posible miedo al acting out, con proyección que
cilación, cambios en el estado de ánimo, elusión de provoca un sentimiento de que el mundo es peli­
toma de decisiones, como también flexibilidad, groso y esto puede reflejar un intento deliberado
creatividad (Alschuler & Hattwick, 1947; Wolff, p ara mantener el control yoico (Hammer, 1965).
1 946).

Los cambios continuos de dirección de los trazos Los· detalles bizarros sugieren:
sugieren sentimientos de f alta de seguridad y
ansiedad (W olff, 1 946). •
·Psicosis (Buck, 1950).

· Contraindicación de neurosis (Urban, 1963).
C alidad de los trazos

., Los trazos firmes sugieren seguridad, persisten­ Simetr(a


cia, ambición (Wolff, 1946).

Los trazos débiles y vacilantes sugieren vaguedad Una simetría bilateral exagerada sugiere:
y pasividad (Wolff, 1946).

Los trazos curvilíneos, con interrupciones, sugie­ •
Control emocional obsesivo-compulsivo, represión e
ren dependencia, tendencias emocionales (Alschuler intelectualización excesiva (Hammer, 1958/1989;
& Hattwick, 1947; Hammer, 1958/1989). Machover, 1949; Urban, 1963).

Los trazos dentados sugieren hostilidad, tenden­ •
Personalidades emocionalmente frías y distantes
cias impulsivas al acting out y, a veces , ansiedad (Hammer, 1958/ 1 9 8 9; Machover, 1 949; Urban,
(Hammer, 1965; Urban, 1963). 1963).

Los trazos "temblorosos" sugieren síndromes ce­
rebrales orgánicos, alcoholismo, retardo mental o Las marcadas fallas en la simetría sugieren:
posible psicosis (Urban, 1963).

S entimi e ntos de inse guridad o i nadecuación
(Hammer, 1958/1989; Wolff, 1946).
Detalles •
Sentimientos de incoordinación o de inadecuación
corporal, con organicidad, retardo mental o ciertas
La falta de detalles sugiere: neurosis (Koppitz, 1966; Machover, 1949; Urban,
1963).

Posibles tendencias al retraimiento, sentimientos •
P o sible c o n f u s i ó n de l a d o minancia l ateral
de vacío (Buck, 1950). (Machover, 1949).

Posible depresión (Hammer, 1965).

El exceso de detalles sugiere: Borrado


Tendencias obsesivo-compulsivas, rigidez, ansiedad El borrado con moderación:
55
214 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL
LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 215
Cuando es seguido por un mej oramiento en el dibuj o
que se siente vícÚma de profesores autoritarios y agre-
es un indicado r de flexibilid a d y buena a daptación sivos.
(Hammer, 1954/1989). Al incluir esta prueba dentro de un proceso de orien­
tación vocacional, tenemos la posibilidad de acceder a al­
El borrado en exceso sugiere: gunos de los aspectos inconscientes y fantasías del sujeto
frente a su inserción en la educación formal. Esto nos

Incertidumbre e indecisión (Hammer, 1958/1989) . permitirá trabaj ados durante el proceso de orientación,

Insatisfacción consigo mismo (Hamm er, 1958/1989) . facilitando elaborar temores que limiten su capacidad para
• Ansiedad y necesidad de ayuda (Machover, 1949) . tomar una decisión.

Posible trastorno obsesivo-compulsivo (Machover,
1949; Urban, 1963).
• Cuando no es seguido de un mej oramiento de la Administración
figura, puede ser un indicador de organicidad
(Hammer, 1968). La administración puede ser individual o grupal. Los
• Cuando se concentra en un área en particular, elementos necesarios son:
sugiere conflicto o preocupación por tal área (Levy,
1958/1989) .. una hoja de papel blanco;
un lápiz negro;
una goma.
Prueba gráfica Pareja Educativa
La consigna es la siguiente:
E sta técnica permite obtener información acerca de
cómo se ubica el suj eto frente a la situación de aprendiza­ "Dibuj ar dos personas: una que enseña y otra que
je. El obj etivo principal es que la persona pueda proyectar aprende."
su "p arej a internalizada" relacionada con enseñar y "Ponerles nombre y edad."
aprender, graficando su representación subj etiva. Pero la "Escribir 11;11 a historia relacionando ambas perso­
prueba permite evaluar también otras características más nas."
generales, que aportan elementos valiosos a la orientación "Poner un título a la historia."
profesional y vocacional.
Además de la información que proporcionan los aspec­ La mayoría de los alumnos dibuja una situación que
tos gráficos, y que s on comunes a otras pruebas (ubicación se desarrolla en un contexto áulico, especialmente si la
en la hoj a, tamaño, características del trazado), es posible administración se �ealiza en un establecimiento educativo.
Pero a veces esto no es así, y pueden surgir preguntas
evaluar la actitud del sujeto hacia el proceso de aprender
en general, y el medio en que se lleva a cabo. Podemos como: "¿Es necesario que estén en la escuela?", "¿Puede
tratarse de una situación extraescolar?".
elaborar hip ótesis, por ejemplo, acerca de si considera la
Ante estas preguntas, la mejor respuesta sigue siendo
institución educativa como un espacio donde se realiza una
la clásica: "Sí, como quieras". Como se trata de una prueba
tarea valiosa en un clima de cooperación mutua, o si la
relacionada con el aprendizaje, y los sujetos están acos­
vive como una experiencia traumática y sin sentido, en la
tumbrados a realizar tareas con reglas muy estrictas, pue-

56
216 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 217

de ser necesario recalcar la total libertad de que disponen 2. 4 Sexos asignados.


para elegir el contexto y los personajes. 2.5 Contexto.
E n caso de administrar la técnica individualmente, o 3. Análisis del comportamiento verbal.
si las circunstancias de la administración grupal lo per­ 3. 1 Emplazamiento.
miten, puede pedirse al sujeto que amplíe algunos aspectos 3.2 Extensión.
de su trabaj o . Por ejemplo, que explique por qué eligió los 3.3 Características de la escritura.
nombres, las edades, o la situación, o que aclare partes del 3.4 Características del lenguaje.
relato escrito que puedan resultar confusos. Toda infor­ 3.5 Causalidad y coherencia.
mación adicional que proporcione permitirá enriquecer la 4. Integración general.
interpretación posterior. 4. 1 Actitudes hacia el aprendizaje.
4.2 Vínculos (inexistentes, mutuos, unipersonales,
agresivos).
Variables por analizar 4.3 Características asignadas a -las tareas de en­
señar y aprender.
Los aspectos gráficos deben ser analizados de acuerdo
con los criterios utilizados también en otras p ruebas
proyectivas (Test de las Dos Personas, Familia Kinética y l. Capacidad para cumplir con la consigna
Prospectiva). La ubicación en la hoja, el trazo, el tamaño
de l a s figuras, su completu d , l a pre s e ncia de áreas Las dificultades para cumplir con la consigna en for­
borroneadas o sombreadas, permiten realizar interpreta­ ma total o parcial pueden darnos indicaciones valiosas
ciones sobre características de personalidad del examinado acerca del posible comportamiento del sujeto en el ámbito
y sus áreas de conflicto, más allá de la situación dibuj ada académico. Por esta razón, es importante tratar de discri­
en este caso en particular. minar el origen de aquéllas. En algunos casos, puede tra­
C on respecto al relato escrito, resultará útil tomar en tarse de baj o nivel intelectual, o de problemas emocionales
cuenta los criterios planteados en el análisis de la Redacción que llevan a un alto grado de distractibilidad. A veces hay
sobre el tema "Yo". una clara actitud oposicionista, que permite predecir pro­
Es importante destacar que, si bien la prueba tiene blemas para cumplir con las indicaciones de docentes y
dos p artes (gráfica y verbal), el análisis debe ser global, autoridades. En otros casos hay una actitud de fuga de la
integrando ambas y trabaj ando las coincidencias y con­ tarea, ya que se hace lo mínimo posible para "cumplir" sin
trastes que puedan presentarse. comprometerse (por ejemplo, figuras tipo "monigote", his­
S in excluir otras posibilidades, sugerimos que la in­ toria muy p obre).
terpretació n puede resultar provechosa si tomamos en
cuenta las siguientes variables :
2 . Análisis interfiguras (plano gráfico)
l. C ap acidad para cumplir con la consigna.
2. Análisis interfiguras (plano gráfico) . 2.1 Si comparten un eje horizontal
2. 1 S i comparten un eje horizontal.
2 . 2 Posturas, gestos. Cuando el docente y "el alumno comparten un eje ho­
2.3 Edades asignadas. rizontal podemos pensar que el sujeto considera al docente

57
2 18 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 2 19

como alguien con quien colabora para concretar la tarea de indicaría su capacidad de proyectarse en el futuro . Hay
aprendizaje. Por supuesto, hay que tener en cuenta el casos en que el suj eto dibuja a alguien mucho menor, a un
contexto general. Puede suceder que compartan el ej e niño en la escuela primaria con una maestra que lo protege
horizontal, pero estén totalmente desconectados. Hay ca­ y lo contiene. E sto puede deberse a una actitud regresiva
sos en que aparece el docente muy arriba, incluso sobre frente al temor que le provoca enfrentarse a las respon­
una tarima, y el alumno abajo, en actitud pasiva. Podemos, sabilidades propias de la vida adulta, como tomar una
entonces, pensar que este sujeto ve al docente como alguien decisión con respecto a una carrera. A veces aparecen
remoto y distante, al que debe obedecer porque ostenta trabajos con contenidos muy agresivos, y como parte de
una posición de autoridad. Esta concepción del docente esta actitud le asignan una edad muy avanzada al docente.
puede ser muy negativa para lograr un buen aprendizaje,
ya que provoca el desinterés y el rechazo del alumno hacia
la tarea académica. 2.4 Sexos asignados

En general, los sujetos dibujan un alumno de su mis­


2.2 Posturas, gestos mo sexo. La mayoría dibuja docentes del sexo femenino, lo
que refleja que, en la Argentina, la mayoría de los docentes
Tanto las posturas como los gestos nos dan indicaciones son mujeres. Es difícil establecer de antemano en qué casos
acerca del vínculo entre el docente y el alumno. Hay casos puede ser significativo el tema de los géneros asignados.
en que se encuentran frente a frente, y la postura corporal Esto dependerá de cada situación en particular, y cuando
nos indica que existe una interacción positiva (por ejemplo, surja un caso en que este tema sea de gran importancia,
brazos extendidos en .la dirección del otro). Hay veces en será conveniente manejarse con los criterios establecidos
que el docente aparece en actitud amenazante, incluso con para el Test de las Dos Personas (Frank de Verthelyi, 1985).
algún elemento en la mano (puntero, regla), frente a un
alumno pequeño y con aspecto débil e indefenso. Otras
veces, es el alumno el que realiza gestos insultantes o 2.5 Contexto
despreciativos hacia un docente que se encuentra de es­
paldas, escribiendo en el pizarrón signos que el alumno La mayoría de los alumnos , como dijimos anterior­
considera incomprensibles. mente, plantea la .situación en un contexto áulico. Fuera
de éste, los más frecuentes son los ámbitos deportivos y el
contexto familiar. De acuerdo con un estudio realizado
2.3 Edades asignadas recientemente (Diuk, Casulla, 1993 ), en varios colegios
secundarios de Buenos Aires y alrededores, hay una co­
Asignar edades próximas a la propia indica la buena rrelación positiva entre el grado de satisfacción con la si­
ubicación del sujeto frente a su situación actual, su con­ tuación de aprendizaje que presenta un grupo de alumnos,
fianza en su propia capacidad para desarrollar su tarea y el porcentaje de trabajos ubicados en ámbitos áulicos. O
con solvencia. Si se trata de un alumno que está realizando sea, que el contexto áulico apareció. con mayor frecuencia
un proceso de orientación con vistas a su entrada en la en los grupos que manifestaron mejores vínculos con los
universidad, es frecuente que se dibuje algo mayor, ya como docentes y el aprendizaje en general.
alumno universitario. E sto sería un signo positivo, que

58
220 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 2 21

3 Análisis del comportamiento verbal su vínculo con el objeto de aprendizaje, y con los docentes
en general. En un proceso de orientación vocacional, ade­
Para el análisis de los aspectos relacionados con el más de tomar en cuenta variables relacionadas con los
relato verbal, en forma separada, se toman en cuenta los intereses , aptitudes y personalidad, es necesario tratar de
criterios planteados p ara la Redacción sobre el tema ''Yo". indagar si estamos frente a un sujeto para quien el estudio
Sin embargo, en el caso de Pareja Educativa es importante es algo valioso en sí mismo, y por lo tanto valora y respeta
evaluar cómo se vinculan las partes entre sí, tanto en el el conocimiento que sus docentes pueden impartirle, o, si
plano formal como del contenido. Algunas veces el sujeto por el contrario, es sólo un medio para un fin, que puede
presenta dificultades p ara organizar su producción en la ser obtener dinero o prestigio.
hoj a, ya que el relato "tapa" parte del dibuj o . Otras, hay Podemos considerar que estamos frente al primer caso
una clara desproporción entre ambas partes. El dibujo puede si en la prueba Pareja Educativa aparece una actitud de
ser muy pobre , tipo "monigote", y el relato largo y com­ colaboración entre docente y alumno, en un ambiente áulico
plicado. Podemos pen s ar que el sujeto presenta un conflicto adecuado, en el que el docente estimula la curiosidad y el
entre su necesidad de expresar lo que le pasa y su temor interés del alumno . En cambio, hay casos en que apare�e
a exponerse, y considera que le será más fácil "controlar" un gran desinterés, e incluso desprecio y agresividad hacia
lo que escribe que lo que puede llegar a "mostrar" su di­ la tarea docente, desde el alumno y desde el propio docente.
buj o. En este último caso, debe considerarse la posibilidad de
En algunas ocasiones surgen contradicciones entre los que se trate de un sujeto que, si elige una carrera de grado,
aspectos gráfico s y verbales , o la historia y el dibujo puede desertar ante el gran esfuerzo que le va a demandar
aparecen disociados, sin relación uno con el otro. estudiar algo que realmente no le interesa.
Es importante considerar los términos utilizados para
�eferirse a la tarea que se desarrolla. En algunos casos,
encontramos que el docente "enseña", "explica", "se dedi­ 4.2 Vínculos
ca", "tranquiliz a" , y en otros "reta", "culpa" , "castiga",
"sanciona". A su vez, el alumno "aprende", "escribe", "ex­ Al analizar cómo aparece vinculándose entre sí la
presa", "entiende", o "no entiende", "se aburre", "no le entra", pareja docente-alumno, encontramos varias modalidades:
"tiene problemas".
En suma, el análisis integrado de ambas p artes per­ a. Vínculo inexistente: cuando cada uno está enfras­
mitirá sumar información valiosa a las conclusiones que se cado en una actividad diferente; el profesor no está
hayan obtenido a p artir de cada una de ellas separada­ enseñando ni el alumno aprendiendo.
mente. b. Vínculo_mutuo: cuando ambos comparten la tarea,
y por lo tanto surge un producto de aprendizaj e.
La actitud es cooperativa, hay una relación de
4 Integración general amistad y respeto mutuo y de interés por la tarea
que desarrollan.
4.1 Actitudes hacia el aprendizaje c. Vínculo unipersonal: son los casos en que el profe­
sor está enseñando, pero no logra interesar al
El análisis de esta prueba permite detectar cómo se alurnno, que está "aburrido", "durmiendo", "desin­
acerca el sujeto al proceso de enseñar y aprender, y cuál es teresado". También los casos en los que el alumno

59
LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 223
222 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL

reclama la atención del profesor, quien ignora sus


pedidos.
d. Vínculo agresivo: cuando la relación es de confron­
tación. El profesor amenaza con amonestaciones y
castigos diversos, o insulta al alumno, y el alumno \ tC: /l..__

--;{�,��
_.,

protesta y/o insulta también.

Hay una estrecha relación entre el punto anterior y


éste, ya que, al representar un vínculo inexistente, uniper­
sonal o agresivo el suj eto nos da la pauta de que no percibe \, 1 <V3D
la posibilidad de establecer una relación de crecimiento y /
enriquecedora con un docente. \..

fL � � Cp) _d t-.)Rl éS N"t�ra. tni\S 7


t.:. !)A. �wc:>� '1 S ,·J. �t.SIFfl. SI�� • &� w! 2 é. S ¿¿
4.3 Características asignadas a las tareas
('r\A6fl "1;>! C'Y'\AA'-'b.,.,�-
de enseñar y aprender

Enseñar puede ser visto, desde el alumno, como una


SÚ. tE�S7�". t;T�IIf.)l t\LiAS ��1\IW\l.� :��K)' "'� �-
tarea pesada, sin interés, monótona, mal p aga, realizada
por personas cuyo único interés es dar rienda suelta a sus .,€..v\� (iÚ �� (;p¡ fr\AI\�'1:>-iuA j#V ·

impulsos sádicos, o puede ser considerado como una tarea


gratificante, interesante, que satisface una vocación muy k C�JJ'\,�;o� � � IT�l-,·A \ � •

profunda de entrega a los demás. A su vez, aprender puede


��Mh\. � � �O"��
k �Jo,. IY\ � � ·� � �
U/n
ser entendido como algo sin interés, complicado, caro (si va
I>.T
a colegio o universidad privada), y, por sobre todo, inútil,
y puede ser visto como una experiencia de gran enri­ � OJ �1/V.ONE � �
� � iA"l ,

quecimiento y crecimiento como persona.


� � �� ·�ilc;6
o Tdfi\L'' \\\8" A ..
El tipo de representación que el sujeto tenga sobre lo
que significa enseñar o aprender influirá mucho sobre su
W.W:, � � fu; ¿� .,J ,.cJ
c/.e r..t f1.V'-
� oÚ AIYI
futuro desempeño como estudiante y como profesional. Es � � •

At. /I?<MJT¿
necesario trabaj ar sobre la apatía y desinterés, desde el l' tt t. /1() A M"'l\�"
� ST• Nof.l
�P.Mf>T 1>-'"" mJ"'>") r· �.,
S .rro
¿, (/¿_p_¿ s."T'ju
lugar del orientador, ya que solamente las personas que "',.¡rltl)ll "'"'!>
pongan verdadero entusiasmo en su tarea lograrán, en un A �A G f hlA
/..J. t (;A:�OI\I

mundo laboral altamente competitivo, la excelencia nece­


saria para obtener en su profesión los logros que buscan.
En las páginas 223 y 224 incluimos dos ejemplos
ilustrativos de esta técnica.

Pareja Educativa. Ejemplo A. Martín, 17 años.

60
224 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 225

El Test de la Familia Kinética Actual y Prospectiva

Al igual que en otras muchas técnicas proyectivas, no


existe en el Test de la Familia una única forma de admi­
nistración ni normas fij as para su evaluación. Entre las

j>
''No �b
'\5 /1+GíNA �óN , diversas versiones de esta técnica, encontramos, como
particularmente útiles para la orientación vocacional, los
trabaj os realizados por la psicóloga argentina, doctora
Renata Frank de Verthelyi.
Entre las características de esta técnica, podemos
señalar tres nuevos aspectos que la hacen más confiable y
le dan una mayor saturación proyectiva:

a. Toma los aportes de Burns y Kaufman ( 1970) en


cuanto a infundirle movimiento al dibujo. Al soli-·
citar una acción -"Dibuje a su familia haciendo

��a._
algo"- se amplían las posibilidades proyectivas
.

,� Y=i\ , i146lWA�o � b'�)íACiV�J
=l>AJ>� b 4hlo5 eN Ao=l1_�
del test clásico de la familia, permitiendo una mejor
apreciación de los aspectos dinámicos del sujeto en
relación con sú grupo familiar.
."?'-' '1 ,-e,.¡¿_, ahn � J.o.s 'f.5 {.JUV.<ck
0 jv.u.&lo
t-3
<LL Lt..li.Q v ).U..l
b. Al pedido de dibujar su familia actual, introduce

::_�-e.lr::t?
'

J.,·Ju bu. la w_q 1 cJ.L )..ow 1ltt.L


w JJ.L<q .�..u. s et una segunda consigna que estimula la proyección
de la imagen de su familia visualizada en el futuro.
M l-edo
.u..u_ .-�-Ut.a tt.w 0trú, ��S'
De esta forma, en el análisis comparativo de las
C2jux:J.M� off¿1 .
� Uc.a.)-ar eh UJfo � jtm ch.J..c¡ra o eA k
9 versiones actual y prospectiva, es posible la eva­
a luación de pasos evolutivos relacionados con el
establecimiento del proyecto de vida, el proceso de
)Lo � . separación-individuación y la capacidad p ara en­
frentar situaciones de pérdida.
c. Propone una nueva sistematización de criterios de
evaluación para el análisis específico del dibujo de
la familia actual y para su comparación con el de
la kinética prospectiva.
Pareja Educativa. Ejemplo B. Sebastián, 17 años.

61
226 PROYECTO D E VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL
LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 227
El Test de la Familia Kinética. Versión Actual
reotipos, como, por ejemplo, el d e dibujar a todos
Administración en fila, como posando para un retrato, y ordenados
los adultos primero y, después, los hijos del mayor
Se solicita al consultante que "dibuje a su familia al menor. Esto hace que la secuencia tenga una
haciendo algo. Puede dibujarla como quiera, pero recuerde mayor significación proyectiva, ya que el sujeto debe
que le pido que estén haciendo algo". Y, una vez concluido decidir no solamente a quiénes incluye, sino tam­
el dibujo, se le pide que "ponga a cada figura quién es y bién, cómo lo va a hacer (en qué lugar, haciendo
qué está haciendo", indicando la relación de parentesco y qué y con quién).
el_ nombre de pila. 4. Personajes incluidos. Adiciones y omisiones: a di­
ferencia de otras versiones del Test de la Familia,
aquí se solicita que dibuje a su propia familia, por
Criterios de evaluación lo que es posible evaluar a quiénes considera como
parte de su grupo familiar (composición y límites
Las pautas de evaluación propuestas por la autora se de éste), con quiénes tiene un conflicto (que puede
basan en dos supuestos teóricos; el test permite obtener expresarse con la exclusión de la figura) o, por el
indicadores de: contrario, personajes incluidos en el gráfico para
negar su pérdida o desplazar un afecto.
a. la dinámica y estructura de personalidad del 5. La configuración espacial: como pauta relacio­
consultante; nada con el manejo coherente, expansivo o res­
b. de las relaciones vinculares fantaseadas de éste trictivo que el consultante hace del ambiente, y el
con respecto a su grupo familiar. o los ámbitos, en cuanto a la asignación de espa­
cios compartidos o individuales, de forma tal que
Entre los dos niveles de análisis, hace mayor hincapié permita o dificulte la interrelación entre las figuras
en el segundo, por ser éste el objetivo específico de la técnica. incluidas.
Los criterios de evaluación que propone están centrados en 6. Características individuales de las figuras: se to­
ocho categorías de análisis: man las pautas formales comunes a las pruebas
gráficas en general y a las pruebas de dibujo de
l. Conducta general del sujeto en relación con la ta­ figuras humanas en particular.· En el Test de la
rea y el entrevistador: se analizan los aspectos Familia interesa sobre todo el análisis comparati­
verbales y no verbales a lo largo de la producción vo interfiguras de similitudes y diferencias en
del gráfico. cuanto a su tratamiento gráfico, kinesia, zonas
2. Características formales o estructurales del dibujo: significativas y áreas de conflicto.
tamaño, emplazamiento en la hoja, cualidad de los 7. Acciones asignadas y roles inferidos: mientras que
trazos, aplicándose las pautas de análisis comunes el análisis de la configuración espacial y de los
a todas las pruebas gráficas. ámbitos permite inferir las posibilidades de con­
3. Primera figura dibujada y secuencia general: al tacto, esta categoría posibilita la evaluación de los
pedir que se incluya el movimiento en el dibujo, se tipos de interacción y de las fantasías de vínculo
disminuye la posibilidad de la aparición de este- entre los miembros del grupo familiar.
8. Objetos y escenario: l a inclusión de objetos y esce-
62
228 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 229

narios aparece con mucha mayor frecuencia que Criterios de evaluación


en los tests no kinéticos, cumpliendo las funciones
de contextualizar la acción y la de permitir des­ El análisis comparativo de las versiones actual y pros­
plazar sobre estos elementos no humanos las pectiva del test permite realizar una evaluación muy útil
fantasías de vínculo y afectos. del proyecto de vida del consultante en relación con las
fantasías de crecimiento y del cambio o estabilidad en la
composición y relaciones de los miembros del grupo familiar.
El Test de la Fa1nilia. Versión Prospectiva Para· ello, se aplican los mismos ocho criterios de inter­
pretación, analizando el tratamiento semejante o diferente
En la versión prospectiva del Test de la Fa1nilia Kinética, que hace de cada una de las variables en los dos dibujos.
se solicita al consultante que grafique la imagen futura de
su familia. La integración temporal juega un papel funda­ Se incluyen, a modo de ejemplos ilustrativos, dos ca­
mental en la construcción de la identidad, la que incluye la sos administrados en procesos grupales de orientación
capacidad para seguir reconociéndose como siendo la misma ocupacional (páginas 230, 23 1, 232 y 233).
persona a través del paso del tiempo a la vez que integra los
cambios ocurridos en ella y en su familia, debidos a las.
etapas evolutivas o a circunstancias particulares. La autodescripción a través de relatos
Al solicitar la prospección futura, es posible examinar escritos: la redacción sobre el tema "Yo''
las expectativas y temores referidos al desarrollo del pro­
yecto de vida, fantasías de crecimiento y relacionadas con Descripción
el pasaje por las distintas etapas del ciclo vital.
A principios de la década del 8 0 surge la inquietud de
estudiar al yo como narrador. El yo cuenta historias y se
Administración incluye como parte de ellas permitiendo de este modo su
evaluación global. El sentimiento del yo y la conciencia de
La autora propone que se solicite al consultante que sí mismo permiten definir la identidad en una dimensión
"dibuje a su familia haciendo algo tal como se la imagina temporal; el sujeto va a incluir en sus relatos los aspectos
dentro de cinco años". En nuestra experiencia en el ámbito relevantes de aquélla y también intentará justificarlos. El
del asesoramiento vocacional de adolescentes, hemos en­ pasado es incluido con frecuencia en estos relatos para dar
contrado que resulta más útil solicitar una prospección a· sentido o "justificar" el presente (Brunner, 1990). En la
diez años, ya que en cinco años la mayor parte de ellos se configuración narrativa, se logra el concepto de nosotros
encontraría todavía realizando sus estudios profesionales, mismos, comprendiendo también lo que uno ha sido y las
por lo que no es un lapso lo suficientemente largo como proyecciones de lo· que uno desea ser. De este modo se
para permitir fantasear grandes cambios en el proyecto introduce el tiempo futuro, a través de la narración del
vital. proyecto de vida, de las previsiones de lo que uno imagina
que llegará a ser.
Esas construcciones que el sujeto realiza a través de
sus relatos suelen restringirse por los sucesos o aconteci­
mientos de la propia vida. En la medida en que éstos ten-

63
t..:>
w
o

;g

(j

6
t1
tr:1


K!
t;
tr:1
(j
......
en
.......
o,
:� \ z
� .
.1 3(")
.. f..ec:n .......

o
��
Juo.,.,...,-lo
r.a.;C4� (lrJ.�.4¿ .· �·¡·. z
t::

Familia Kinética actual. Ejemplo A. Federico, 16 años.

64

�l,..tuz..;-. f.' :

�,t �� .o '"' p�

'
, ,,
. ":f

f1 ;rY10
M� 'A;¡�.
,, , ·��
�..e· �
(WJ�
e:_...,... ..-hA h-..1...:'?
"¿� ...._..,_. .
.
t�
A
z] r-el)-\
"�\J
.,_ �.:-- ,-.-...JPj)- )'
Familia Kinética prospectiva. Ejemplo A. Federico, 16 años.
ro�
232 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL
LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 233

,--- .-/;/�
�-�
� ·

¡_¡_ ----- ---·

r

--e

�-----··- _!

=s---·-
-- ----=--"-'--�

--,:;t�TTit'i. }fUT1J
?3 s-o

�Jy��- [J!J]
�"��
�Qº ,
- ·-,

(5��1-.� .
{j ';�---=:-<�;�
/¡�,��

�-�� -�
e;eritf4
,;_:,
IJHi6A

Familia Kinética actual. Ejemplo B. Betina, 17 años.


Familia Kinética prospectiva. Ejemplo A. Betina, 17 años.

65
LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 235
234 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL
focar el proceso de orientación desde una p erspectiva
gan o no importancia p ara él serán incluidos en su auto­
personalizada.
percepción. Las descripciones se estructuran de manera
Presentamos aquí las pautas para la utilización de la
diferente en cada individuo, de acuerdo con el conocimien­
redacción sobre el "yo" como técnica que facilita un primer
to que el "yo" tenga acerca de sí mismo, de sus intereses,
acercamiento a la subj etividad del consultante, brindando
potencialidades y temores.
información esclarecedora sobre su identidad global y,
A partir de esta concepción comienzan a ser utilizadas
muchas veces, específicamente vocacional.
por las diferentes disciplinas técnicas para obtener datos
significativos acerca de las personas, como la autobiografía
y las historias de vida. Desde la sociología surge la docu­ Administración
mentación del relato de vida como método de recolección
de información sobre la vida social de la persona, su cre­ El autorrelato escrito sobre el "yo", puede ser admi­
cimiento y desarrollo en relación con un contexto cultural. nistrado tanto en forma individual como colectiva. Se pre­
El tipo de documentación utilizado en esta disciplina es senta la prueba al suj eto como una tarea de redacción, al
tanto biográfico como autobiográfico (Dollard, 1980). En la igual que en el test "Mis manos" antes mencionado. Se le
antropología también se utiliza el relato de vida como he­ pide que escriba sobre el tema ''Yo", indicándole que dicha
rramienta de recolección de datos. La psicología, a través redacción no debe sobrepasar la extensión de una carilla.
de diferentes técnicas, recurre a la concepción del yo como El suj eto puede trabaj ar libremente, sin ninguna otra
narrador, obteniendo así información acerca de las cons­ restricCión fuera del tiempo límite: se le conceden 20 mi­
trucciones subj etivas que el suj eto elabora s obre su nutos. En el caso de que formule preguntas sobre los as­
autoimagen. pectos del yo que debe incluir en la redacción o sobre cómo
Entre los primeros instrumentos basados en relatos estructurar el material, se brinda una respuesta lo sufi­
encontramos la entrevista libre, en la que el suj eto habla cientemente neutra como para permitir la inclusión de los
acerca de sí mismo, estructurando un relato oral, a través aspectos considerados relevantes p or el propio consultante.
del cual se obtiene información sobre las representaciones En algunos casos es útil aclarar que deberá incluir en el
subjetivas acerca de sí. relato todo lo que él/ella considere importante.
El relato escrito es también utilizado como técnica de
evaluación psicológica. Ya en 1948, Antipoff propone el test
"Mis manos". La prueba se presenta al sujeto como un Evaluación
ejercicio de redacción, aclarando que debe referirse concre­
tamente a "sus" manos y no a "las" manos en general (Bell, Las pautas para el análisis del relato fueron elabora­
1948); permite explorar aspectos relacionados con la diná­ das a partir de la evaluación de casos concretos, ya que no
mica de la personalidad. encontramos en la bibliografía acuerdo sobre las caracte­
rísticas del análisis y documentación del instrumento. Para
La inclusión del "autorrelato escrito" en los procesos
que las inferencias acerca del consultante resulten útiles
de orientación vocacional resulta sumamente útil, porque
en su orientación vocacional, sistematizamos la información
permite tener un panorama acerca de cómo la persona se
en dos planos de análisis diferentes:
define en función de sus valores, intereses, potencialidades
y estilos de conducta. La p articular forma que adoptan las
narraciones y la información que aportan, p osibilitan en-

66
236 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 23 7

a. Plano del contenido bueno con la computadora, creo que me va a ir bien en


b. Plano de las estructuras formales del discurso sistemas . . . "

En el plano del contenido, hemos agrupado la infor­ 3. Relaciones vinculares con personajes de su entorno:
mación en cinco categorías. El caso que se analiza puede en los relatos aparecen con frecuencia las características
abarcar todas o sólo algunas, de acuerdo con el material de los vínculos familiares y con amigos. La manera como
incluido en el relato. el consultante describe sus relaciones nos aporta infor­
mación acerca de sus valores e intereses; la importancia
l. Implicancia personal: Esta categoría· remite a la <iel reconocimiento social y familiar aparece expresada a
referencia que el sujeto haga sobre sí mismo. Algunos evi­ través de los vínculos.
tan implicarse personalmente realizando una descripción En el relato de Rosa, de 17 años, encontramos cómo
del "yo" como constructo teórico. En el caso de Valeria, de son definidas sus relaciones familiares y la importancia
17 años , vemos claramente cómo elude dar información que le da a la ocupación de cada uno de los personajes.
acerca de sí misma: "El yo es una palabra de dos letras. "Hij a mayor de una MADRE ama de casa (a quien amo) y
Pequeña palabra que abarca infinitas cosas . . . Cada perso­ un PADRE ingeniero (también lo amo). Ahora viene lo
na tiene su propio yo, por el cual se expresa tal como uno peor. . . MI HERMANITO ( 13 años, estudiante) (no sé si lo
es y como quiere ser también . . . " (se transcribe textualmen­ quiero). Muchas AMIGAS, sobre todo del club . . . ".
te).
4. Dimensión temporal: una persona puede referir en
En otros casos, puede apar.ecer cierta dificultad para
su relato acontecimientos pasados, centrarse en el presente
referirse a sí mismos, que luego es superada, como en el
y/o incluir el tiempo futuro, relacionándolo con su proyecto
ejemplo de Roxana, 17 años: "¡Qué tema difícil! Detesto
de vida. .
escribir compo siciones y todas esas cosas . . . Pero esta vez
Mónica, de 18 años, relata un proyecto de vida clara­
voy a tratar de explicarte parte de mi vida . . . ".
mente definido: "Una de las cosas que más quiero es llegar
a ser contadora, además de casarme y tener hijos, si es
2. Nivel de autoestima: N os referimos a la expresión
posible después de haberme recibido y establecido más o
de sentimientos sobre las propias capacidades y vivencias,
menos económicamente" .
como también hacia el propio cuerpo.
Alej andro, d e 17 años, hace u n recorrido, incluyendo
Jorge, de 17 años, se describe de esta manera: ''Yo
pasado, presente y futuro : " . . . con respecto a la carrera,
físicamente: soy de buena estatura y tengo un físico confor­
desde muy chico me empecé a preocupar por lo que iba a
me; lo único es que me estoy desarrollando muy tarde y
seguir, y ya adolescente me decidí por contador. Estoy con­
eso me hace un poco diferente física y psicológicamente . . . tento y lleno de expectativas; junto con la carrera voy a
Cómo me describo: simpático, sociable, comunicativo . . . ". trabaj ar y darle un perfil más formal a mi vida . . . ".
La evaluación de esta categoría nos da información acerca (En todos los casos se transcriben textualmente. )
del concepto de sí mismo en las áreas que el consultante
releve en su relato . Pueden aparecer especificadas las ca­ 5 . Nivel d e aspiraciones: N o s referimos a las metas y
pacidades que el suj eto manifiesta tener, como en el relato las necesidades de logro planteadas. La decisión vocacional
de Roberto, de 17 años: " . . . en el colegio siempre tuve bue­ debe tomarlas en cuenta, así como el énfasis puesto en
nas notas en matemáticas y como mi familia dice que soy alcanzar tales metas. Matías, de 18 años, expresa: "Soy

67
238 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL
LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 239
feliz con la música . . . Tengo en mi mente la música y de­
son independientes entre sí, por lo que pueden presentarse
searía ser vocalista, guitarrista o pianista".
en diferentes combinaciones.
En el caso de María Luz, de 18 años, sus necesidades
de logro aparecen claramente orientadas por el éxito: "Me
Estructura del relato: el consultante puede construir
gustaría ser abogáda y poder vivir de mi profesión hon­
su relato como una historia, una descripción o preferir la
radamente sin perder de vista mis ideales".
simple enumeración. La introducción, el desarrollo y el final
planteado muestran su capacidad de organización e inte­
En el plano de las estructuras formales del discurso,
gración de ideas.
se toman en cuenta las características propias del relato
en función de cuatro categorías.
Alej andro, de 17 años, construye su relato presentando
una enumeración:
Sintaxis: C onsideramos tres tipos diferentes :
"1) Yo soy autoritario cuando me enojo.
elemental;
2) Soy feliz con el rock.
convencional;
3) Soy bueno en el deporte (fútbol, paddle).
original.
4) Soy impaciente cuando tengo problemas . . . "

Como ejemplo de originalidad, elegimos el relato de


En el texto de Gabriela, de 18 años, la modalidad
Bárbara, de 17 años, quien escribe:
utilizada corresponde a una descripción: "Me llamo Gabriela,
tengo 18 años y estoy terminando mi último año del se­
''Yo estoy tranquila,
cundario. Soy muy buena nadadora. Me gusta ir a bailar,
yo estoy sentada,
soy muy sociable y tengo muchos amigos".
yo me levanto,
yo soy amada.
Características de la escritura: nos referimos en este
Yo soy mujer,
ítem a algunos de los aspectos analizados por la grafología.
mujer en el mundo,
Se mencionan sólo los considerados importantes para el
mundo es saber . . . "
análisis de esta técnica.

Vocabulario: en esta categoría se incluyen las caracte­


Presión: indicada por el grosor del trazo. La presión
rísticas del lenguaje utilizado, evaluando la variedad de
expresa la vitalidad del sujeto.
los términos, así como la riqueza y precisión de éstos. Tam­
Regularidad: se consideran cambios en el tamaño,
bién se tiene en cuenta la extensión del relato como ex­
inclinación y formas de conexión. La regularidad
presión de la capacidad del consultante de manej arse con
es un índice del predominio de la voluntad.
una síntesis adecuada.
Tamaño: indicado por aumentos o disminuciones en la
Alej an dra construye un relato de excesiva pobreza en
amplitud y el ancho. Los aumentos se relacionan
cuanto al vocabulario utilizado y su extensión: ''Yo soy muy
con una liberación de energía y fuertes impulsos,
despistada, tengo 1 7 años. No sé qué más p oner".
mientras que las disminuciones indican coartación
de la energía.
Las características y extensión del lenguaje del relato
Grado de conexión: las letras de cada palabra son

68
240 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 241

escritas sin interrupción. La conexión puede ser Ejemplo B.


analizada de dos formas diferentes, como indicadora Fabián. 18 años.
de actividad lógica y capacidad de síntesis o de
falta de ideas nuevas. La desconexión, a su vez, (No consigna título alguno)
puede ser indicadora de riqueza de ideas o falta de
lógica y sentido común. "Me gusta la música y mis grupos preferidos son los
Rolling Stones, AC 1 DC y Led Zeppelin.
Se incluyen, a modo de ejemplos , dos narraciones Una de mis mayores metas es llenarme de 'guita' para
construidas de maneras muy diferentes. poder dejar de trabajar.
Métodos para hacer mucho dinero:
l. casarme con una millonaria;
Ejemplo A. 2 . recibirme y ponerme a trabajar;
Marcos, 18 años. 3. montar una gran empresa.
Tema: ''Yo". Mis cigarrillos preferidos son los PARISIEN"

"Para intentar una descripción . de mi persona, prefie­ (no consigna firma ni su nombre)
ro -por importancia- obviar cualquier mapa de mi ana­
tomía para volcarme de lleno a mi manera de ser, resumen
y resultado que la educación de mis padres (de clase media
alta) han dado al tercero de sus hijos, con algunos agrega­ El Test de Completamiento de Frases para
dos más tales como valores religiosos, experiencias de vida,
Orientación Vocacional (TCF-OV)
cultura adquirida y por qué no (¿quién sabe?) cuestiones
propias de la astrología.
Descripción
Puedo decir de mí que tengo enormes virtudes y enor­
mes defectos, y que estos últimos son los que más me cuesta
El procedimiento que se sigue en las técnicas de fra­
reconocer. No obstante, no he puesto siquiera un ápice de
ses incompletas consiste simplemente en la presentación
empeño en cambiar, porque estoy ampliamente satisfecho
de palabras iniciales o comienzos de frases, pidiéndose al
con mi manera de ser.
Mantengo inalterables mis valores éticos (mi intran­ sujeto que termine la frase. Frecuentemente, los comienzos

sigencia me ha valido más de una crítica), soy buen hijo, de frases se formulan de modo que susciten respuestas
buen hermano y buen amigo, o al menos lo he intentado a pertinentes a los atributos que se desea evaluar. Esta fle­
lo largo de los años. xibilidad en la redacción de los ítem-es representa una de
Soy como quiero ser, y dentro de esa Voluntad, siempre sus ventajas, posibilitando la aplicación de la técnica en
rescato en mí la libertad de ser yo mismo. ámbitos muy distintos.
Ansioso, obsesivo, melancólico, autoritario, sensible, Para hacer predicciones del futuro desempeño del
contradictorio y humano, transito mi camino como todos (o sujeto, es importante especificar en la evaluación las con­
casi todos) mis iguales: en búsqueda de l a felicidad". diciones en las cuales el comportamiento por predecir ocu­
rrirá. Las respuestas a un test tendrán un valor predictivo
Marcos (firma el relato). muy limitado si no se conoce el contexto situacional. Una

69

;;;¡¡
242 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 243

expresión verbal de ira tendrá un significado muy diferen.: 15. En la vida, lo más importante es . . .
te si se da en el contexto de combate en una guerra o si se 16. En cuanto a profesiones, la diferencia entre chi-
da al recibir una orden del supervisor en el trabajo o en el cas y muchachos . . .
marco de una discusión marital. Cuando el tipo de situa­ 1 7. Antes de hacer algo importante . . .
ción que provoca una reacción determinada es conocido por 18. Mis padres quisieran que yo . . .
el psicólogo, el comportamiento del consultante se torna 1 9. Pensar en el futuro . . .
más comprensible. Cuanta mayor información provean el 20. Estudiar . . .
estímulo y la respuesta de un ítem de un test, más válidas 2 1. Lo que más me pone nervioso (a) es . . .
serán las inferencias que se realicen a partir de él. Por este 22. La mayor satisfacción en un trabajo es . . .
motivo, el TCF-OV fue diseñado utilizando frases-estímulo 23. La sociedad espera que uno ( a ) . . .
altamente estructuradas , adaptadas a la situación particu­ 24. Es difícil elegir una profesión cuando . . .
lar de la problemática de la decisión ocupacional. 25. En la vida quiero llegar a . . .
Los ítemes del test se seleccionaron siguiendo los si­ 26. El problema con la mayor parte de los trabajos
guientes criterios: (1) que las áreas que cubran las diferen­ es . . .
tes frases-estímulo sean relevantes a la problemática de la 2 7. Cuando tengo que tomar una decisión . . .
elección vocacional de los adolescentes que están finalizan- 28. Mis compañeros piensan que yo . . .
. do la escuela secundaria, (2) que las frases-estímulo pre­ 29. Si no estudiara . . .
sentadas tengan la mayor estructuración posible en cuanto 30. Siempre quise . . .
a delimitar el contexto de las respuestas, (3) que las fra­ 3 1. Lo que más me preocupa es . . .
ses-estímulo configuren lo menos posible las respuestas, de 32. Elegir siempre me causó . . .
manera que el sujeto pueda tener libertad de expresión. 33. El deseo más grande de un profesional es . . .
34. Cuando sea mayor podré . . .
Los ítemes de la técnica son los siguientes :
35. Necesito . . .
3 6. Una profesión brinda la oportunidad para . . .
l. Para elegir . . .
37. Siempre quise . . . pero nunca lo podré hacer.
2. Trabaj ar . . .
38. Lo que m ás quiero de un trabajo es . . .
3. Seguir una carrera e n la universidad . . . 39. Si estudiara . . .
4. Mis profesores piens an que yo . . . 40. Lo difícil de tomar una decisión es . . .
5. Si y o fuera . . . podría . . . 41. Lo que más me disgusta de un trabajo es . . .
6. Rara vez tomo una decisión importante . . . 42. Puedo . . .
7. Después de terminar el secundario . . . 43 . Yo soy . . .
8. Lo que más me atrae de un trabaj o es . . .
9. Me resulta difícil. . .
10. Cuando pienso en la universidad . . . Administración
1 1. En esta sociedad, m ás vale la pena . . . que . . .
12. Me da miedo . . . El TCF-OV puede ser administrado tanto en forma
13. El tipo de trabajo que m ás me gusta . . . individual como colectiva. Presupone un nivel de lectura y
14. Cuando dudo entre dos cosas . . . escritura mínimos y una familiaridad con el idioma. Estos

70
244 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 245
requisitos impiden, por tanto, su empleo con analfabetos o interrelación con el complej o de datos obtenidos durante
personas de lengua extranjera. todo el proceso.
Después de entregar al sujeto el protocolo del TCF­ En el TCF-OV los ítemes relacionados con aspectos
OV, dar la siguiente consigna: "Completá las siguientes comunes son agrupados en una misma categoría, de forma
frases expresando tus verdaderos sentimientos. Escribí la tal que permitan realizar una evaluación detallada de un
primera idea que acuda a tu mente". Es importante tener problema en particular. E sta organización le permite al
mucho cuidado para no inducir las respuestas a las frases. psicólogo analizar un aspecto determinado desde múltiples
No se deben dar ejemplos acerca de las posibles alternati­ facetas. De esta manera, se logra una integración más rica
vas que se pueden utilizar p ara completarlas. Ante las y abarcativa de los datos que la que sería posible lograr
preguntas de los sujetos, se responde p arafraseando la con un análisis no organizado de las frases.
consigna. Para la evaluación del TCF-OV, se han agrupado los
ítemes en ocho categorías:

Evaluación 1) Expectativas de vida y vocacionales (ítemes 7, 15,


19, 25, 30 y 34).
Para que la evaluación del TCF-OV permita realizar 2) Actitudes hacia el estudio (ítemes 3, 10, 20, 29,
inferencias útiles acerca del consultante, se debe seguir 39).
una serie de pasos. El primero de ellos consiste en organi­ 3) Actitudes hacia el trabaj o (ítemes 2, 8, 13, 16, 22,
zar, siguiendo algún sistema, las respuestas dadas a los 26, 33, 36, 38 y 41).
ítemes de la prueba. 4) Expectativas de los demás (ítemes 4, 1 1, 18, 23 y
D iversos autores han desarrollado esquemas des­ 28).
criptivos para evaluar las respuestas a los tests de 5) Toma de decisiones (ítemes 1, 6, 14, 17, 27 y 32).
completamiento de frases. Uno podría, p or ejemplo, reali­ 6) B arreras para la elección y necesidades (ítemes 5,
z ar l a evaluación tom a n d o c o m o m a r c o te óri c o l a 9, 24, 3-5 , 37 y 40).
personología, clasificando las respuestas según el sistema 7) Causas de miedos y ansiedad (ítemes 12, 21 y 3 1).
de necesidades y presiones de Henry A. Murray. También 8) Imagen general de sí mismo (ítemes 42 y 43).
sería posible utilizar la teoría psicoanalítica freudiana de
los impulsos y defensas, o el sistema de necesidades bási­
cas y de metanecesidades de Abraham H. Maslow, entre Expectativas de vida y vocacionales
otras. O, también, se pueden emplear términos descripti­
vos de uso común, como los utilizados por Bertram Forer Los ítemes de esta sección brindan información sobre
( 1950) para el análisis de la forma clínica de su test de el proyecto de vida y de autorrealización vocacional.
completamiento de frases. Sea cual fuere el sistema que se Muy ligado al proyecto de vida se encuentra el concep­
emplee, las inferencias realizadas a p artir del test de to de motivo de logro (Atkinson y Raynor, 1978). De acuerdo
completamiento de frases no deben considerarse en sí con este concepto, el logro vocacional es función del motivo
mismas como información suficiente para establecer un de rendimiento, de la esperanza de alcanzar el éxito y de
diagnóstico vocacional. Por el contrario, sólo tienen valor los valores vocacionales. El motivo representa la fuerza del
cuando son integradas en un análisis exhaustivo en su impulso que mueve hacia un p articular tipo de satisfac-

71
246 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 247

c1on. El motivo de logro o de rendimiento incluye dos di­ Expectativas de los demás
mensiones: el motivo de éxito y el motivo de evitación del
fracaso. La dirección que sigue éste estaría determinada El proyecto de vida y de autorrealización vocacional
por los incentivos o valores vocacionales (atracciones y no depende sólo de la persona, sino que está socialmente
ventaj as de cada campo y nivel profesional). La decisión condicionado.
final de elegir una u otra ocupación y de lograr un mayor El motivo de rendimiento es un valor de peso en la
o menor nivel profesional dependerá de la prohabilidad de cultura occidental. La motivación para el rendimiento aca­
llegar a alcanzar los objetivos propuestos. démico y profesional es un aspecto particular del motivo de
Los resultados de distintas investigaciones ( Castaño logro y es tomado como base de la adquisición de autono­
López Mesas, 1983) sugieren que los individuos motivados mía económica y stat us social. Toda aspiración es alimen­
por el éxito tienden a ser más realistas en sus decisiones tada por el reconocimiento social y familiar.
vocacionales, a hacer elecciones hacia profesiones de ma­ El reconocimiento de los padres de las actividades que
yor prestigio siempre y cuando se hallen dentro de los cumplen estas expectativas de logro y, en especial, la apro­
límites de sus posibilidades reales, a asumir riesgos razo­ bación de los esfuerzos y del éxito alcanzado, suponen un
nables y a obtener mayor rendimiento en su formación refuerzo que tiende a incrementar este estilo de comporta­
académica. miento. Por el contrario, las demandas excesivas de rendi­
En cambio, los individuos motivados por el temor al miento, la ausencia de expectativas de éxito, el no recono­
fracaso tienden a tomar decisiones menos equilibradas (por cimiento del esfuerzo o la crítica exagerada de los fracasos
encima o por debaj o de sus posibilidades reales), a evitar debilitan la motivación.
la información vocacional, a preferir trabajos rutinarios y Es necesario aclarar que las respuestas del sujeto a
estos ítemes no están expresando las expectativas reales
estables y a lograr menor rendimiento en su formación
de la sociedad o los padres, sino que expresan las expecta­
académica.
tivas que la persona cree que ellos tienen. Se trata de un
problema de atribución, es decir, lo que identifica el sujeto
no es una imagen objetiva y real, sino su percepción sub­
Actitudes hacia el estudio y el trabajo
jetiva, que puede o no coincidir con la realidad. Es muy
importante tenerlo en cuenta a la hora de evaluar estos
El estudio y el trabaj o son dos componentes importan­
ítemes.
tes del proyecto de vida de la mayoría de las personas y
ocupan un lugar central en l a decisión vocacional.
Por lo tanto, se han diseñado una serie de ítemes p ara Toma de decisiones
evaluarlos con mayor detalle. En las respuestas a estas
frases, es importante analizar cómo se integran estudio y Estos ítemes brindan información acerca de las estra­
trabajo. tegias que utiliza el consultante para tomar decisiones.
Para la evaluación de esta categoría, puede utilizarse
el Modelo de Toma de Decisiones de V. A. Harren (1979),
que define tres estrategias o estilos que las personas uti­
lizan: el racional, el intuitivo y el dependiente. En las
investigaciones realizadas, se ha encontrado que son muy

72
248 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 249

pocos los individuos que utilizan una única estrategia. Aun Causas de miedo y ansiedad
cuando uno de los estilos pueda ser el dominante, la mayor
parte de las personas utiliza una combinación de los tres Se han incluido una serie de ítemes tendientes a de­
estilos. Además, las estrategias pueden variar en un mis­ tectar situaciones que provocan ansiedad y miedos que
mo individuo, dependiendo de la decisión en particular, del pudieran afectar la decisión.
contexto y de sus consecuencias. Tanto el miedo como la ansiedad son estados emo­
La p ersona que utiliza el racional, basa sus decisiones cionales que surgen ante la incertidumbre, la amenaza y
en la información acerca de sí mismo y de la situación, en frente a la inseguridad de encontrar una respuesta ade­
forma reflexiva y lógica, reconoce las consecuencias que cuada. El miedo se distingue de la ansiedad porque su
tendrán en el futuro, y acepta la responsabilidad de sus objeto es concreto y determinado, en tanto que en la ansie­
decisiones. Los estudios realizados han demostrado que dad es indefinido o difuso.
este estilo conduce a decisiones vocacionales satisfactorias La ansiedad es una variable modeladora de la motiva­
y certeras. ción en su relación con el rendimiento. En este sentido, es
La persona con un estilo intuitivo basa sus decisiones posible distinguir dos direcciones de l a ansiedad: la
en sus sentimientos actuales. Al igual que en el racional, activadora y la inhibidora. Cierto grado de ansiedad puede
el sujeto acepta la responsabilidad de sus propias decisiones. determinar un tipo de conducta "hacia adelante" (adquisi­
Sin embargo , en este caso, son tomadas en forma impul­ ción de información, actividades exploratorias, planificación
siva, guiándose por las emociones y fantasías, en vez de de recursos) que faciliten la elección vocacional. Por el
hacerlo sobre la base del análisis lógico de la información; contrario, frente a la incertidumbre que toda decisión com­
no se reconocen las consecuencias que tendrán en el futuro. porta, la ansiedad puede actuar como inhibidora, provo­
La persona que utiliza el estilo dependiente basa sus cando un tipo d.e comportamiento "hacia atrás" (evitación
decisiones en las expectativas y opiniones de los demás. de compromisos � adopción de elecciones fáciles o fortuitas),
Tiende a ser pasivo y fácilmente influible por otras personas lo que afecta las posibilidades de llegar a una decisión
y a tener una gran necesidad de aprobación social. No se correcta, ya que, en este caso, actúa como un factor
hace responsable de una acción personal, relegándola a las desorganizador.
opiniones de los padres, profesores, amigos y otras personas
significativas. Para este tipo de sujetos, la orientación vo­
cacional en grupo es generalmente infectiva e, incluso, Imagen general de sí mismo
puede ser contraproducente.
Los dos ítemes que componen esta categoría brindan
información acerca del concepto que tiene la persona de eí
Barreras para la elección y necesidades misma. No pretenden brindar una estimación exhaustiv;:t
del autoconcepto. Más bien, han sido diseñados para que el
E stos ítemes han sido diseñados p ara detectar situa­ sujeto pueda expresar, en una forma general, sus poten­
ciones que pudieran estar afectando, de algún modo, la cialidades ("Puedo . . . ") y el o los aspectos que considera
capacidad de la persona para realizar una elección voca­ más relevantes para describirse a sí mismo (''Yo soy . . . ").
cional. El autoconcepto es un elemento importante de la per­
sonalidad. En él hay que distinguir los aspectos fenoménicos
(aquellos atributos de los cuales está consciente el individuo)

73
��ihw.
250 PROYECTO D E VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL
LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 25 1
y los aspectos no fenoménicos (las sensaciones, motivacio­
13. El tipo de trabajo que más me gusta . . . en una
nes, conocimientos y percepciones inconscientes). Los dos
empresa y tener personal a mi cargo.
ítemes del TCF-OV brindan información sobre el auto­
14 . Cuando dudo entre dos cosas . . . las pongo en la
concepto fenoménico o consciente. Se ha encontrado que
balanza y determino las ventajas y desventajas de
las personas, al describirse a sí mismas, lo hacen en tér­
cada una.
minos de intereses, valores, necesidades y estilos de con­
1 5 . En la vida, lo más importante es . . . la felicidad.
ducta.
16. En cuanto a profesiones, la diferencia entre chi­
Como para las otras técnicas analizadas en este capí­
cas y muchachos . . . no debería existir.
tulo, se incluyen dos ejemplos ilustrativos .
1 7. Antes de hacer algo importante . . . pienso bien si
me conviene y después lo hago.
TCF- OV - María - 1 7 aiios 18. Mis padres quisieran que yo . . . haga lo que yo
quiera.
l. Para elegir . . . algo, lo 1nedito varias veces. 19. Pensar en el futuro . . me asusta, pero a la vez me
.

intriga.
2. Trabaj ar . . . es algo que siempre vi lejano, pero que
2 0 . Estudiar . . . no es algo que n-Le disguste, siempre y
ahora se presentó y no tengo elección.
3. Seguir una carrera en la universidad . . es mL .
cuando sea algo que me guste.
objetivo. 2 1. Lo que más me pone nervioso( a) es . . . en qué voy
4. Mis profesores piensan que yo . . . soy una buena a trabajar.
22. La mayor satisfacción en un trabaj o es . . . estar
alumna.
5. Si yo fuera. . . mayor de edad. . . p odría. . . salir y rodeado de gente macanuda, trabajar poco tiempo
y tener un buen sueldo.
volver a n'Li casa cuando quiera.
23. La s ociedad espera que uno ( a ) . . . prospere y
6. Rara vez tomo una decisión importante . . . pero
cuando lo hago es porque lo tuve que hacer pen­ ayude al país a salir adelante.
sando mucho. 24. Es difícil elegir una profesión cuando . . . uno está
7. Después de terminar el secundario . . . pienso tra­
en la boludez de salir todas las noches y dormir
bajar y empezar la facultad. todo el día.
8. L o que más m e atrae d e u n trabajo es . . saber que
.
2 5 . En la vida quiero llegar a . . . ejercer mi profesión y
la plata que gano con mi esfuerzo es pura y exclu­ que ésta a su vez me traiga beneficios, en lo posible
sivamente mía. tener una familia y satisfacer mis necesidades.
9. Me resulta difícil. . . pensar en qué haré cuando 2 6 . El problema con la mayor parte de los trabajos
termine mi futura carrera. es . . . conseguirlos.
10. Cuando pienso e n la universidad . . . m e entusias­ 2 7 . Cuando tengo que tomar una decisión . . . pienso en
ma pensar que voy a dejar de usar un uniforme. mi conveniencia, o en la de otros, siempre y cuan­
1 1. En esta sociedad, más vale la pena . . . trabajar y es- do no me perjudique.
tudiar. . . que . . . no hacer nada y morirse de hambre. 2 8 . Mis compañeros piensan que yo . . soy una estu­
.

12. M e da miedo . . . terminar 52 año, pero creo que es diosa y que debería seguir algo relacionado con la
normal. matemática.

74
!.l•.._ .
252 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 253

2 9 . S i no estudiara . . . m e moriría d e aburrimiento y 3. Seguir una carrera en la universidad . . . es un paso


rne sentiría una fracasada. hacia mi futura vida.
30. Siempre quise . . . trabajar en una empresa y ves­ 4. Mis profesores piensan que yo . . . soy una vaga.
tirme como una secretaria ejecutiva. 5. Si yo fuera . . una mujer decidida . . podría . . . so­
. .

3 1. Lo que más me preocupa es . . . que la carrera que lucionar mis problemas.


vaya a seguir no sea la correcta. 6. Rara vez tomo una decisión importante . . sin .

32. Elegir siempre me causó . . . conflictos, aunque sé pensarlo muchas veces.


que siempre va a estar rni mamá para ayudarme 7. D�spués d e terminar e l secundario . . quiero tra­
.

o contradecirme. bajar y estudiar.


33. El deseo más grande de un profesion al es . . . 8 . L o que más m e atrae d e u n trabaj o es . . . que me
prosperar en la carrera que él escogió. da libertad económica.
34. Cuando s e a mayor p o dré . . . hacer lo que yo 9. Me resulta difícil. . . decidir.
quiera. 10. Cuando pienso en la universidad . . . pienso qué
;3 5 . Necesito . . a alguien que me diga: "esa carrera es
.
carrera voy a elegir.
exactamente lo que vos estás buscando". 1 1 . En esta sociedad, más vale la pena . . s01iar . . . .

36. Una profesión brinda la oportunidad p ara . . . as­ que . . . vivir en el mundo real.
cender en un tra b ajo y tener mayores conoci­ 12. Me da miedo . . . equivocarme.
mientos. 13. El tipo de trabaj o que más me gusta . es el que . .

37. Siempre quise . . . planear en ala delta . . . p ero tenga algo que ver con lo que estudie.
nunca lo podré hacer. 14. Cuando dudo entre dos cosas . . . me cuesta deci­
3 8 . Lo que más quiero de un trabajo es. . . que sea dirme.
saludable y me perrnita satisfacer mis necesi­ 15. En la vida, lo más importante es . . . crecer.
16. En cuanto a profesiones, la diferencia entre chi­
dades.
cas y muchachos . . cada vez es menor.
3 9. Si estudiara. . . abogacía sería un desastre.
.

17. Antes de hacer algo importante . . . estoy nerviosa.


40. Lo difícil de tomar una decisión es . . ejecutarla.
.

18. Mis padres quisieran que yo . . triunfara en lo que


L o que más m e disgusta d e u n trabajo es . . . tener
.
41.
hiciera o estudiara.
que soportar a personas insufribles (generalmente
1 9 . Pensar en e l futuro . . . es algo muy común en mí.
los jefes).
20. Estudiar . . . lo que me interesa me fascina.
42. Puedo . . . ir a un colegio privado y en mi casa soy
2 1. Lo que más me pone nervioso(a) es . . . querer decir
feliz aunque me priven algunas libertades.
algo y no poder hacerlo (por respeto, por educa­
43. Yo soy . . metódica.
ción, por miedo, etcétera).
.

22. La mayor satisfacción en un trabajo es . . . ser feliz


al hacerlo y que los demás lo aprueben.
TCF- OV - Verónica - 18 años
23. La sociedad espera que uno ( a) . . . sea el mejor.
24. Es difícil elegir una profesión cuando. . . todo te
l. Para elegir. . . soy muy indecisa. interesa en partes y nada en su totalidad.
2. Trabaj ar . . . da independencia. 25. En la vida quiero llegar a . . triunfar.
.

75


2 54 PROYECTO DE VIDA Y DECISIÓN VOCACIONAL LAS TÉCNICAS PROYECTIVAS 255

26. El problema con la mayor parte de los trabajos inclui d a s e n d o s grup o s : las as ociati v a s (Test de
es . . . que piden experiencia y hay horarios infle­ Completamiento de Frases) y las expresivas (Test de la
xibles. Pareja Educativa, Test Kinético de la Familia y Redacción
27. Cuando tengo que tomar una decisión . . . lo pienso sobre el tema "Yo").
varias veces. Si bien reconocemos los aporte's que otras técnicas
28. Mis compañeros piensan que yo. . . me complico pueden brindar a la orientación vocacional, como por ejem­
ntucho la vida. plo, las estructurales (Rorschach) y las temáticas (TAT),
29. Si no estudiara . . . nte sentiría incompleta. no las hemos desarrollado aquí, dado que existe una am­
30. Siempre quise . . . ser inventora. plia bibliografía en nuestro medio.
3 1 . Lo que más me preocupa es . . . equivocarme. Las pruebas presentadas permiten evaluar condicio­
32. Elegir siempre me causó . . . problemas, pero no nes situacionales que están ligadas a la decisión vocacional
cuando era 1nás chica. y cuya influencia puede no estar plenamente reconocida
33. El deseo más grande de un profesional es. . . ser por el sujeto. N os referimos, por ejemplo, a circunstancias
feliz con lo que hace y así poder ser bueno en su familiares, valores, fantasías y temores con respecto al fu­
trabajo. turo, y actitudes hacia el estudio y el ejercicio profesional.
34. Cuando sea mayor podré . . . ser totalmente inde­ Además de los aspectos mencionados, estas técnicas
pendiente. proyectivas aportan datos sobre la identidad vocacional del
35. Necesito . . . más libertad. consultante que, integrados con el resto de la información
36. Una profesión brinda l a oportunidad p ara . . . relevada, permitirán una evaluación más válida y confiable.
trabajar y satisfacer una necesidad interna.
37. Siempre quise . . . ser un pez. . . pero nunca lo podré
hacer. Bibliografía
38. Lo que más quiero de un trabajo es . . . que me guste
Alschuler, A. & Hattwick, W. , Painting and Personality, Chica-
y ganar bien.
go, University of Chicago Press, 194 7 .
3 9 . Si estudiara . . . también trabajaría.
Álvarez Villar, A . , Psicodiagnóstico clínico, Madrid, Aguilar, 1972.
40. Lo difícil de tomar una decisiór1 es . . . que se des­
Anastasi, A. , Tests psicológicos, Madrid, Aguilar, 1 968/1980.
cartan 1nuchas posibilidades válidas. Atkinson, J. W. & Raynos, J. 0., Personality, motivation and
41. Lo que más me disgusta de un trábaj o es . . . tener achievement, Nueva York, John Wiley and Sons, 1978.
que depender de un horario. Bell, J. E., Técnicas proyectivas, Buenos Aires, Paidós, 1948/1989.
42. Puedo . . . estudiar varias cosas pero no sé cuál Bohoslavsky, R., Orientación vocacional: La estrategia clínica,
elegir. Buenos Aires, Nueva Visión, 1 984.
43. Yo soy . . . Verónica C. Bruner, J., Actos de significado, Madrid, Alianza, 1990/199 1 .
Buck, J . N . , Administration and interpretation of the H-T-P Test,
B everly Hills, Cal., Western Psychological Services, 1950.

Conclusión
Burns, D. D . y Kaufman, l., Los dibujos kinéticos de la
familia como técnica diagnóstica, Buenos Aires, Paidós,
Se han presentado en este capítulo algunas de las 1978.
Castaño López-Mesas, C., Psicología y orientación vocacional,
técnicas proyectivas útiles para el asesoramiento y l a
Madrid, Pirámide, 1983.
orientación ocupacional. Las pruebas desarrolladas están
76
Celener - Técnicas Proyectivas. Actualización e interpretación en los
@Y.5D:K.|6;K:S;Y|
ámbitos clínicos, laboral y forense. Tomo 1 Parte 2. Cap 1 y 2
FOv@03ÿ 8ÿ +)%-46
?NÙn¨NjUNUtѐ٠U••Ù •²§N¯Ù ²N²N¯Ù h•§N¯Ù W_ٞ§•WµUUtѐÙrµNNÙ ¯_Ù _²t_W_Ù

#/6  "# # 
#
# 
#
U•–Ù µÙ _Wu•Ù W_Ù _ºž§_¯tѐ٠½Ù U•µtUNUtѐ٠rt¯²Ñ§tU• Ù ¯•UtN€Ù ½Ù Uµ€²µ§N€Ù 6€Ù WtÃ
F)&)&3ÿ gÿ8<)O)-&õ<ÿgÿ0ÿ ©@ÿ œR30@&Rÿ Tµz•ٽـNÙ žt²µ§NÙ _Ù€NÙrt¯²•§tNÙW_ـNÙrµNtWNWÙhµ_§•Ùž§_¸u•¯ÙNـNÙ_¯U«²µ§NÙ ¯½
<ÿ0ÿ±ò-<&-ÿ ž)ïÈ-ÿ ª)3é-&Rÿ ž_§t²t_§•ÙW_z N§Ù ²_¯²t•u•Ù W_Ù NUUt•_¯Ù½Ù¯t²µNUt•_¯Ù_€ÙžN¯NW•Ù 2••Ù ž¨µ_Ã
TNÙW_Ù _€€•Ù ¯_Ù žµ_W_Ù§_U•§WN§Ù€NÙ2µ_¸NÙW_Ù.€²Nt§N Ù ¯t²µNWNÙ _Ù€N¯Ùž§•ºutWNÃ
9vV‹¦‘¯@WOO‹Hez¯ W_¯ÙW_ÙGN²t€€NNÙW_€Ù@N§ÙE§•¸uUtNÙW_Ù GN²NW_§ Ù6¯žNÐN ÙW•W_Ù ¯_Ù _Uµ_Ã
²§NÙ_€ÙU•”µ²—Ù N¯ÙT_€€•ÙW_ٞt²µ§N¯Ù§µž_¯²§_¯Ù W_€Ù EN€_•€Ì²tU•Ù _µ§•ž_•Ù ?N¯Ù§_Ã
ž§_¯_²NUt•_¯Ù N§²Ì¯²uUN¯Ù ¯µž_§NÙ€N¯Ù )-(¯ U•Ùjnµ§N¯Ù [_Ù NtN€_¯Ù W_Ù ²NNϕÙ
/Wc}TWeIkWc}[f<}T<}RR<k5\WV}5}\<5RIq5\}<R}Y\<c<Ve<} e\565PW} D<\WV} :Wc"}
N²µ¨N€(Ù Tu¯•²_¯ ÙUNTN€€•¯ Ùz NTN€Î_¯Ù ½Ù Ut_§¹•¯Ù ½Ù §_ž§_¯_²NUt•_¯Ù N²¨•ž•Ñ§jÃ
oŒ /5}:I@8fRe5:<c}[f<}T5VI><ce565V} RWc}5RfTVWc}:<}R5}85\\<\5}:<}YcI8WRWEw5}<V}8WTY\<V:<\}R5}k5r
UN¯Ù½Ù¯tn¬•¯Ù U••ٍN•¯ ٕz˜¯ Ù_²UÙ6¯²_ÙU••Ù•²§•¯Ù²N²•¯Ù _z_ž€•¯ÙW_µ_¯²§NÙ
RI:<q}:<}R5c}ev8VI85c}Y\Wp<8eIk5c}p}<V}<cY<8I5R}R5c}ev8VI85c}E\u@85c}8WTW}T<:IW}:<}<k5Rf58IzV}:<}
R5}Y<\cWV5RI:5:} £µ_ـNÙLU•µuUNUtѐٞtU²Ñ§tUNÙ U•¯²t²µÙ _Ù µÙ€_Ù NÅÙ_ÙTȯtU•Ù _€__²N€Ù
/5}5pf:5}IV<ceIT56R<}[f<}T<}6\MV:5\WV}RWc}e<cec}<V}E<V<\5R}p} <V} Y5\eI8fR5\}R5c}ev8VI85c}E\u@r 2N€tn™§Ù_Ù¯µÙ€uÙ §•ÙBµ_¸N¯Ùt²_§ž¨_²NUu•_¯Ùž¯tU•€ÑntUN¯ÙW_€ÙWuTµz•ÙW_ـNÙjÃ
85c}YcI8WTve\M85c}p}Y\Wp<8eIk5c}<V}G5V}Y5\e<}:<}TI}e\565PW}<V}<k5Rf58JzV}YcI8WRzEM85}:<:I85:5} n¶§NÙrµNNÙ _Ù )40)¯ Niy§N(Ù =WSW¯Wl¯“eWsz¯SW¯lL¯RL™W†vL¯Wl¯ dzsN†W¯ dL¯
5R} :I5EVzceI8W} :I><\<V8I5R}<V}VIyWc}p}5:fReWc}\<e\5c5:Wc}T<Ve5R<c} —“ereLSz¯Wl¯SeN—hz¯ Rzsz¯ Rzs—veRLRe«v ¯
*WVcI:<\v} <VeWV8<c} [g<} R5} >W\T5} 8RucI85} :<} <Vc<y5\} <R} e<T5} \<[f<\w5} 5REfVWc} 85T6IWc } <Ve\<} Æ?•Ù u¯•Ù ¯µU_W_Ù_Ù_€ÙW_¯N§§•€€•ÙW_Ù UNWNÙtWt¸uWµ• Ù W•W_Ù_€ÙWuTµÇ•Ù €N žNÃ
<RRWc}Y<Vc5\}[fv}Y\W:f8x5}:I8H5}\<cIce<V8I5}p}8zTW}YW:\w5}k<V8<_R5}
NžN§_U_Ù _Ù h•§NÙ UN¯tÙ U𐵐²NÙ ½Ù NÙ •¯Ù ž•¯tTt€u²NÙ ž•¯²_§t•§_²_Ù _€Ù
2<8W\:v} R5c}Y5R56\5c}:<}'\TIV:5}&6<\5cef\p} <V}cf}e\565PW}+R} VIyW} p} cfc}Pg<EWc}Y\<c<Ve5:W}
<V} R5} 2<kIce5}(E<VeIV5} :<} 0cI[fI5e\w5} p}0cI8WRWEx5} :<} R5} .V>5V8I5} p} &:WR<c8<V8I5} <V} <R} 5yW} CDtCĿ NUU_¯•Ù NÙ NÙ _¯U§t²µ§NÙ 6¯²_Ù ž§•U_¯•Ù ž_§t²_Ù Nž§_UxN§Ù NÙ NžN§tUtѐ٠W_Ù Wth_§_²_¯Ù
8f5V:W}:IPW#} 5 çÿÿ:. ÿpÿ ÿ.  ÿÜ : ÿÿ' ÿÿ pÿ 5ÿ'.5 ÿ UNžNUuWNW_¯Ù½ÙrNTu€uWNW_¯Ù _Ùh•§NÙU§_Uu_²_Ù Nـ•Ù€N§n•Ù W_€Ù ²t_ž•Ù -ž§•ºtNÃ
 ÿ ÿN. ~ÿ ÿ w'ÿ Nbw'.y‡ÿ ޵ WN_²_Ù W_¯W_ـ•¯Ù W•¯Ù Nϕ¯Ù rN¯²NÙjN€uÀNWNـNÙ ¯_Ù _€Ù W_Ã
45R}k<q}>5Re565}TIVf8IWcI:5:}p}Y\f:<V8I5}3I}6I<V}VW}c<}e\5e565}czRW}:<}gV}Y\W6R<T5}YfVef5R}cIs  žtU²Ñ§tU• Ù_Ù¯µ¯Ù È¯Ù
VW}:<}fV}Y\W8<cW}T5c}5TYRIW}05\eI8fR5\T<Ve<}:<R}HIV85YIv}[g<}<V}RWc}|ReITWc}5yWc}5REfVWc}YcI8W5s -¯ÌÙ U•›Ù €•¯Ù _¯²µWu•¯•¯Ù W_€Ù N§²_Ù žµWt_§•Ù W_¯N§§•€€N§Ù ²ËUtUN¯ Ù²_W_UuN¯ Ù
V5RIce5c}H5V}Yg<ceW}<V}R5}Y5R56\5}8WTW}T<:IW}Y\IkIR<EM5:W}p}85cI}<m8Rgp<Ve<}:<}588<:<\}5}RWc}8WVt
U•§§t_²_¯Ù½Ù²_È²tUN¯Ù ¯•T§_ـN¯Ùž¨•WµUUt•_¯Ù N§²Ì¯²uUN¯ ـ•¯Ù ž¯uUр•n•¯Ù _¯²µWtNÃ
e<VI:Wc}Y\<8WVc8I<Ve<c}<}IV8WVc8I<Ve<c}SĿW}<ce565}<V}TIc}T5VWc}YW:<\}cWRf8IWV5\RW}<V}cf}eWe5RI:5:}
Y<\W}cx}<\5}YWcI6R<}IVe<Ve5\}fV}Vf<kW}85TIVW}:<}5Y\WoT58IzV}5R}e<T5}[g<}T<}<\5}Y<\eIV<Ve<}
§•Ù _€Ù W_¯N§§•€€•Ù n§ÈjU•Ù tWt¸uWµN€Ù W_¯U§tTt_W•Ù _²NžN¯Ù ¯µU_¯t¸N¯Ù W_Ù NžN§tUtѐÙ
/5}<Vc<y5Vq5}:<}R5c}ev8VI85c}E\u@85c}Y\Wp<8eIk5c}p}RWc}5cY<8eWc}cIT6zRI8Wc}:<}RWc}:I6fPWc}c<\w5} •§W_NWQÙ …—W¯lL¯b†L\RLPe«v¯W“MNL¯Se†WR“LsWv“W¯ ²µ

<R}\<cgRe5:W}@V5R}:<}gV}85TIVW}Y\<kIW} *WVcI:<\v} [g<} V5:5} Tuc} TIVf8IWcW} p} 8gI:5:W} [f<} <R} :<c5s Rzv¯lL¯sLS—†LRe«v¯ L¯ L†“e†¯SWl¯Pzv“†zl¯WvRWZ¤leRz¯zN†W¯—¯e“W
\\WRRW}<kWRfeIkW}E\u@8W}IV>5VeIR}Y5\5}Y5\eI\}H58I5}TI}W6P<eIkW}SĿW}c<}e\5e565}:<}8WVk<V8<\}5}RWc}5RfTs LPP®zv¯u|Pzvj—v“LsWv“W¯Rzv¯Wl¯SWL††zllz¯ LS
VWc}:<}R5c}6WV:5:<c}:<}RWc}e<cec}E\u@8Wc}cIVW} R5}k5RI:<q}:<} 45R} …—eW†Wv¯W›†We«v¯ u| `vRezvLleSLS ¯ =e¯ BWz¯ %½
„µ

),½
k<q}R5}<kWRheIk5} E\u@85}T<}c<\lI\x5}<VeWV8<c}Y5^5}TWce\5\}<ce5:xceI85T<Ve<}R5}5Y5\I8IzV}:<}:IceIVt
_§•ٍµeÙ •Ù NÙ _¯ Ù ••Ù _Ù½Ù µ¯Ù Ù _²§_Ù )2-4¯ ½Ù )22/¯ žu•_§•¯Ù _Ù _€Ù²_N Ù
e5c}<e5Y5c} cg8<cIk5c}:<}RWE\Wc}YI8ez\M8Wc}<V}RWc}VIyWc}p} 5}Y5\eI\}:<}5RRx } H58<\}<kI:<Ve<}R5}\M[g<q5}
:<}R5}<mY\<cIzV}E\u@85}p}<R}YWe<V8I5R}[f<}R5}TIcT5}<V8<\\565}+ce<}85T6IW}:I:u8eI8W}T<}WB<8Iz}Tgp}
hµ_§•Ù€•¯Ù ž§t_§•¯Ù _Ùt¸_¯²tnN§Ù½Ùµ²t€tÀN§Ù€NÙ§_€NUtѐÙW_ـ•¯Ù WtTµz•¯Ù U•Ù€Nٞ_Ã
6f<VWc}\<cfRe5:Wc} WNn•nÌNÙ 6€ÙWuTµz•Ù žN§NÙ _€€•¯Ù _§NÙ _€Ù§_¯µ€²NW•Ù W_Ù …NÙ UNžNUtWNWÙuNntN²t¸NÙ½Ù_€Ù
.Ve<Ve5\v}<V}R5c}Y5EIV5c}cIEfI<Ve<c}:<kWRk<\}<R}k<\:5:<\W}k5RW\}:<}cIEVI@858IzV}:<}R5c}85\58e<s N²_U_W_²_ٍȯÙuž•§²N²_ٞN§NـNÙNW£µt¯tUuѐÙW_ـNÙ_¯U§u²µ§NÙ_Ù€•¯Ùtϕ¯Ù6Ù
\xceI85c}Gu@85c}[g<}c<} 5:[fI<\<V}:f\5Ve<} <R}Y\W8<cW}<kWRfeIkW}:<R}:<c5\\WRRW}:<R}:I6fPW}8WTW}fV5} _¯NÙʞ•UNÙ²•WN¯Ù€N¯Ù ²_•§ÌN¯Ù NU_§UNÙW_€Ùn¨Nj¯•Ù¯_Ù TN¯N§•Ù _Ù_€Ù _¸•€µUu•t¯•Ù
:<} R5c} >W\T5c}:<}=nY]<cIzV}p} 8WTjVI858IzV}HgT5V5} +ce5c} cWV}eWT5:5c} YW\} R5}YcI8WRWEx5} 8WTW} gV} W_Ù ÕU_§Ù )2-+ ¯ £µ_Ù Nj§NTNÙ £µ_Ù _€Ù W_¯N§§•€€•Ù W_€Ù
YWcI6R<}IVce\gT<VeW}:<}IV:5E58IzV}:<R}TgV:W} IVe<bW}5Y5\5eW}Ycx[gI8W}:<}R5c}Y<\cWV5c}
T_§NW•Ùž•§Ù€N¯Ù t¯N¯Ù £µ_Ù_€ÙW_¯N¨§•€€•ÙW_ـNÙ_¯Ù _Ù u_Ù €•¯Ù t
05\5}<RRW }cIFfI<V:W}RWc}e\565PWc}:<}:Ik<\cWc}5geW\<c }cIVe<eIq5\v}p}58ef5RIq5\v}R5}<kWRgeIk5}E\ut
N²tÙ_¯Ù¯_Ù _¯Ù µÙ <N§xNÙNÙ NÙ µÀÙW_ـNÙ_¸•€µUtѐ٥µ_ÙW_T_§ÌNÙNth_¯²N§Ù`BI½
@85}:<}R5}@Fi\5}HgT5V5 }:<}R5}85c5}p}:<R}u\6WR}<V}R5}IV>5V8I5}RWc}e\<c}<R<T<VeWc}8WVceLegeIkWc}[f<}
feIRIqz}<V} CDf‰Ŀ G | )f8Q}Y5\5} R5}<R56W\58IzV}:<}cf}e<ce}<R}-40} n•Ù W_€Ù xϕÙ
&}cg}k<q} Y\<c<Ve5\v}gV5}c<\M<}:<}85\58e<`xceI85c}E\u@85c}[g<}c<}:<c5\\WRR5V}:f\5Ve<}R5}5:WR<c% -Ù žN§²u§Ù W_Ù _¯²•¯Ù ž•¯²µ€NW•¯Ù ¯_ٞµWt_§•Ù_¯²NT€_U_§Ù u¯²¨µ_²•¯Ù W_ٍf^t µ

8<V8I5}[g<}VW}H5V}cI:W}cIce<T5eIq5:5c}H5ce5}<R} TWT<VeW} UtѐٞN§NـN¯Ù UNžNUtWNW_¯Ùn§ÈjUN¯Ù£µ_ÙWt_¨NÙUµ_²NÙW_€Ùž§•U_¯•ÙW_ٍNWµ§NUtѐÙ


05\5} <ce5} Y5`e<} feIRI8v} gV}k5ceW}T5e<\M5R}8RxVI8W}Y\W:f8eW} :<} TI}Y\u8eI85} Y\W><cIWV5R} <V}:Ik<\t ¯½ _€Ùn§NW•Ù W_Ù W_¯N§§•€€•Ù t²_€_U²ØN€Ù ½Ù•²§uÀÙ -¯ÌÙNžN¨_Uu_§•Ù€N¯Ù ž§t_§N¯Ù ²ÊUÃ
c5c}<c8f<R5c} c<8fV:5\I5c}p}:<}Y\W8<cWd}YcI8W:I5EVzceI8Wc}Y\Ik5:Wc} tUN¯Ù ž¯tU•Ê²§tUN¯Ù Nž€tUNWN¯Ù Nو•¯Ù WtTµz•¯Ù thN²u€_¯Ù
,MV5RT<Ve<} :<c5\\WRR5\v} RWc}8\Me<\M{c} :<} IVe<\Y\<e58IzV} :<} R5c} Y5ge5c} W} IV:I85:W\<c} <kWRgeIkWc}
?•¯ÙW_¯N¨§•€€•¯Ù²_¦§tU•¯Ù W_Ù 2€NžN¨_WÙ½Ù?µ£µ_²ÙNٞ§uUtžu•¯ÙW_€Ù¯tn€•Ù P½ §_¯Ã
E\u@8Wc}p}cg}\<R58IzV}8WV}R5c}Y5fe5c}>W\T5R<c}p}:<}8WVe<VI:W}
ž_U²•Ù N€ÙWuTµz•Ù½Ù ¯µÙ§_€NUtѐÙU•Ù€NÙUNžÖUuWNWÙt²_€_U²µN€ Ùhµ_§•Ù€•¯Ù £µ_Ù Wt_§•Ù
ו•Ù§_¯µ€²NW•Ù_‰Ù W_€ÙWuTµz•ÙW_ـNÙ8tnµ§NÙ:µNNÙW_Ù9••W_œµnrÙ )4*/ ¯
U•Ùµ•ÙW_ـ•¯Ù È¼•¯Ù _ºž•_²_¯Ù _Ù¯µÙ_ž•UNÙ _Ù §NÙ NÙ _ÙµNÙ²ÊUtUNÙ

77 `  
`
5{( 2-0,@5)3 HqsAOLtAHL~YK YqKd`dKqAHL~YKYO]lvVELq]lO|YLH] %AE]dAO ]dKYlK @Y.5D:K.|6:K:S:Y|

  –Ƴ

ƳƳ %Ƴ

Ƴ Ƴ " Ƴ Ƴ#Ƴ :Ƴ   Ƴ  Ƴ  ƳP Ƴ  Ƴ Ƴ  ÔƳ    Ƴ Ƴ: Ƴ
  Ƴ Ƴ Ƴ ƳƳX½ ƳƳ Ƴ Ƴ Ƴ" fƳ )4-2 ¯ Ƴ-
79¼8KƳ/Ƴ5Ƴ  EƳƳƳ 
Ƴ
Ƴ ƳƳ Ƴ %jƘ¡Ƴ  >Ƴ W¯lH¯esHbWv¯„—W¯vz¯Zz†sHsz¯sWv“HluWv“W¯SW¯v—W“†z¯P—W†
ƳzƳ Ƴ [Ƴ þÿ z¯"W¯lH¯sHvW†H¯SW¯†WWv“H†W¯v—W“†z¯P—W†z¯Hv”W¯vzz“†z¯sesz¯W¯lH¯esHŸ
4Ƴ ! Ƴ Ƴ 5Ƴ #Ƴ 
Ƴ  
Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ FOƳ bWv¯“†eSesWvezvHl¯„—W¯PHSH¯—vz¯“eWvW¯SW¯§¯sesz#¯ ?l¯œz¯Pz†z†Hl¯W„—WsH¯SWl¯
 Ƴ Ƴ

Ƴ Ƴ
 Ƴ Ƴ
ƳƳ P—W†z¯z¯ esHbWv¯SWl¯P—W†z¯W¯—vH¯P†WKPe«v¯—vH¯Pzv“†—PPe«v#¯
Ƴ Ƴ PƳ 
Ƴ Ƴ - œƳ :Ƴ9!!Ƴ )4,2 ¯?l¯ W„—WsH¯ W¯ lH¯ ev“Wb†HPe«v¯PzvPeWv“W¯ W¯evŸ
ƳƳ
 Ƴ
E 2Ƴ' ƳƳ  Ƴ
Ƴ $xƳƳ<TƳ PzvPeWv“W¯ SW¯ lH¯ W†PWPezvW¯ HZWP“z¯ †WP—W†Sz¯ W¯ es£bWvW¯ SWl¡¯
 Ƴ  Ƴ  Ƴ %Ƴ
Ƴ "Ƴ
Ƴ Ƴ
&ƳƳƳ Ƴ %- P—W†z¯SWSW¯—¯—W†\PeW¯H¯—¯ †zZ—vSeSHS¯ œ¯SWSW¯ Hll§¯ H¯lz¯l§se“W¯SWl¯WHŸ
Ƴ \Ƴ Pez¯œ¯“eWsz#¯ ?l¯ve©z¯HS„—eW†W¯—v¯W„—WsH¯Pz†z†Hl¯SW—¥¯SW¯—vH¯lH†bH¯WšWŸ
RƳ9" "Ƴ 9!
Ƴ
)51. ¯ 4#6Ƴ 3,6¯ FWH¯ P—Hl¯ Z—W†H¯ lH¯ Zz†sH¯ SW¯ WšŸ †eWvPeH¯Wv¯lH¯ „—W¯Wl¯SzlzŒ¯lH¯sz“†ePeTHS¯œ¯lH¯WvHPezvW¯W“W†WzPW“e™H¯SWWsŸ
|†We«v¯SWm¯|ev’zޝ—¯zN†H¯vz¯sz’†H†£¯†Haz¯Se’ev’e™z¯ z¯PH†HP’W†§’ePz¯ „—W¯ W©Hv¯—v¯HWl¯PHe“Hl#¯9l¯†evPeez¯Wl¯l§se“W¯Wv“†W¯Wl¯ s—vSz¯Wš“W†ez†¯œ¯Wl¯œz¯vz¯
evSePHv¯ „—W¯ zv¯ Wl¯ |†zS—P’z¯ SW¯ —v¯ SW’W†tevHSz¯ ’eWs|z¯ z¯ l—bHޝ sWv’HleSHS¯ z¯ —WSW¯SW\ve†W¯vW“HsWv“W7¯—vH¯ H†“W¯SWl¯s—vSz¯Wš“W†vz¯W†£¯H“†eN—eSz¯Hl¯P—W†
sHvz¯P—HleSHSW¯ „—W¯†W—sW¯lH¯|HlHN†H¯W’elz!¯ z¯œ¯—vH¯H†“W¯SWl¯P—W†z¯W†£¯H’†eN—eSz¯Hl¯s—vSz¯Wš“W†ez‰$¯ D†zb†We™HsWv“W¯Wl¯
/Ƴ  —ƳX  ŒhƳ  
Ƴ Ƴ   Ƴ  Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ  EƳ Ƴ P—W†z¯W¯†zœWP“HSz¯Wv¯Wl¯s—vSz¯Wš“W†ez†¯œ¯Wl¯s—vSz¯Wš“W†ez†¯W¯ev“†zœWP“H¯Wv¯Wl¯
 #Ƴ  
Ƴ &¢ƳDƳ 

Ƴ Ƴ
Ƴ  Ƴ Ƴ Ƴ  Ƴ  Ƴ
Ƴ z¯œ¯Wv“†W¯P—W†z¯œ¯s—vSz¯Wš“W†vz¯ dHœ¯—v¯Pzv“ev—z¯ev“W†PHsNez#¯
 ƳƳ
*Ƴ ' Ƴ  Ƴ ƳƳƳOEôƳƳ
 Ƴ    hƳ : Ƴ ƳƳ Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ ƳƳ.Ƴ ; >Ƴ Bz¯SeN—Ÿ
Ƴ    KƳ hz¯—WSWv¯W“—SeH†W¯S—†Hv“W¯Wl¯“†H“HseWv“z¯ SW¯
4EƳ9!
Ƴ PƳ

>Ƴ >l¯W’elz¯W¯WWvPeHlsWv’W¯—vH¯WlWPPe«v¯SW¯ ¢sesH¯sHvW†H¯ —W¯Wl¯sH“W†eHl¯N†evSHSz¯z†¯lz¯—W©z#¯ <WS—žPz¯ „—W¯Wv¯lz¯SeŸ
sWSez¯œH¯WH¯|z†¯|H†’W¯SW¯—v¯evSe™eS—z¯z¯SW¯—vH¯ ¥|zPH¯—vH¯WlWPPe«v¯PzvPeWvŸ ^FU]| dHœ¯HWP“z¯W“†—P“—†H¯W¯†W¯H¯ p™HsWv“W¯ #¯
’W¯z¯evPzvPeWv’W¯SW¯—vH¯sHvW†H¯SW’W†sevHSH¯SW¯—’eleH†¯—v¯v­sW†z¯SW¯WlWtWvŸ ®µ  Ƴ  Ƴ Ƴ ƳƳ 'c"Ƴ Ƴ . Ƴ-
’z¯’HlW¯Pzsz¯lH¯ Zz†sH¯Wl¯Pzlzˆ¯Wl¯ X|HPez¯lH¯’Wš’—†H¯œ¯z’†H¯P—HleSHSW¯|eP’«Ÿ   Ƴ; Ƴ ƳƳ Ƴ ƳƳ5ƳƳƳ Ƴ  Ƴ (ƳƳ  Ƴ (-
†ePH ¯ H¯—¯s—vSz¯ev’W†ez† ¯  (,Ƴ Ƴ %Ƴ Ƴ    Ƴ  Ƴ  Ƴ  ,Ƴ  Ƴ Č Ƴ Ƴ
DƳ Ƴ 
Ƴ Ƴ &J 8Ƴ Ƴ

Ƴ"- ƳƳƳ Ƴ  2Ƴ
&Ƴ Ƴ  ,Ƴ)Ƴ Ƴ ƳƳ
Ƴ Ƴ '2Ƴ ÃƳ (  Ƴ Ƴ  Ƴ & ƳƳ Ƴ Ƴ &; Ƴ  Ƴ
¯µ


Ƴ Ƴ ƳƳ Ƴ Ƴ 
Ƴ)Ƴ &Ƴ Ƴ
Ƴ Ƴ   Ƴ; ƳƳ   ƳƳƳ    Ƴ (Ƴ Ƴ-
Ƴ ĎLƳ/ƳƳƳ ƳďƳ Ƴ  Ƴ
Ƴ5Ƴ Ƴ-   ,Ƴ Ƴ 0 ĻƳ  Ƴ Ƴ#  ƳJ ƳƳ Ƴ  ƳƳ2Ƴ
Ƴ Ƴ Ƴ  
)Ƴ Ƴ  Ƴ 
Ƴ Ƴ Ƴ S½ .  Ƴs Ƴ Ƴ 0Ƴ; Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ    Ƴ Ƴ
Ƴ Ó% Ƴ Ƴ

ƳƳ

Ƴ
Ƴ)! ƳƳ %Ƴ
Ƴ Ƴ &šƳ  &Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ ƳƳ Ƴ#Ƴ  Ƴ Ƴ

 HLƳ/ƳƳ
&Ƴ Ƴ
  Ƴ  ƳƳ Ƴ  ,Ƴ  ƳƳ   Ƴ Ƴ  Ƴ  Ƴ Ƴ Ƴ  Ƴ 0 ,Ƴ Ƴ  Ƴ  Ƴ Ƴ
< Ƴ Ƴ " Ƴ  Ƴ ! &Ƴ
Ƴ Ƴ   KƳ /Ƴ
 Ƴ  $)Ƴ  Ƴ G2Ƴ
 Ƴ Ƴ Ƴ 5Ƴ Ƴ  ƳıƳ ƳƳ0ƳƳ#Ƴ # KƳ ? &Ƴ Ƴ 0 ƳƳ Ƴ Ƴ(   Ƴ; ƳƳƳ 0 Ƴ
4  ƳƳ Ƴ
%Ƴ
 Ƴ ) ƳƳ Ƴ  ƳƳ - " Ƴ Ƴ  ,Ƴ ƳƳ ƳƳ Ƴ Ƴ (Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ ! $Ƴ Ƴ
ƳƳ  Ƴ  Ƴ Ƴ  ƳƳ Ƴ
 Ƴ #OƳ Ƴ  Ƴ - Ƴ " Ƴ Ƴ Ƴ !   Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ %Ƴ  Ƴ   Ƴ Ƴ Ƴ
ƳƳƳ & Ƴ
Ƴ 
,Ƴ Ƴ >ƳrLƳC cƳ
)5,3¯ =Ù t-  Ƴ Ƴ  Ƴ   Ƴ ; >Ƴ
"ƌƳ
)5,5¯ :MƳ ?" Ƴ
)5.(¯ r Ƴ
)5.*¯ '[Ƴ NƳ
)5.3¯ Ƴ Ƴ - : &Ƴ ! Ƴ Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ  Ƴ-
Ƴ  
Ƴ )Ƴ Ƴ 5Ƴ  Ƴ Ƴ C Ƴ
)5/,¯ C
O
Ƴ
)5/,¯  ƳƳ ( (Ƴ  Ƴ ƳŋƳ ƳƳ  ƳƳ Ƴ"Ök
uN F"Ƴ
)5//¯ ƳƳƳ F )LƳ ¤Ƴ Ƴ  &.2ƪƳ ƳƳ ƳƳ.ƳƳ Ƴ &Ƴ Ƴ  Ƴ-
Ƴ  Ƴ Ƴ)Ƴ
Ƴ
Ƴ J Ƴ Ƴ H,Ƴ Ƴ %Ƴ Ƴ Ƴ )j £Ƴ ƳƳƳƳ $Ƴ ƳƳ  Ƴ; ƳƳƳ Ƴ#Ƴ ƳJ ˜-
ƳƳ  
ƳƳƳƳF Ƴ Ƴ %,Ƴ Ƴ  Ƴ   &Ƴ Ƴ ! Ƴ  Ƴ Ƴ  ×IJ  Ƴ ( (Ƴ
)
Ƴ )Ƴ Ƴ  Ƴ ƳGƳ ƳƳƳ 2Ƴu "Ƴ ƳƳ
±µ  Ƴ !  Ƴ Ƴ Ƴ )í( ,Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ ®Ƴ $Ƴ Ƴ Ƴ ¿ FƳ Ƴ
°µ ƛ   Ƴ  Ƴ ƳƳ %‹Ƴ % Ƴ Ƴ  Ƴ  (Ƴ   &.Ƴ  Ƴ
ƳƳ ƳƳ MƳ :ƳƳąŕ)ƳƳ  ƳP ƳƳ Ƴ  Ƴ0k (&Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ (  Ƴ  Ƴ  Ƴ # Ƴ Ƴ   Ƴ Ƴ Ƴ
^%Ƴ:  (2Ƴ
¶"Ƴ ,ƳƳX^%Ƴ3#{UŽƳ Ƴ
Ƴ Ƴ ( Ƴ Ƴ Ƴ {U,Ƴ Ƴ  Ƴ( ƳƳ; Ƴ
XYZ[\]^³_

$½ 78 +  +
5{(-0,@5) 2 HqsAPLtAHLY K YqKd`dKqAHLYKYP]lvWFLq]lP|YLH]&AF]dAP  ]dKYlK @Y.5D:L.|6:K:S:Y|

! Ƴ ""1Ƴ Ƴ R


Ƴ  Ƴ ŗƳ ! Ƴ Ƴ
E_§•ÙžN§NÙNž€uN§Ù_¯²•¯ÙU••Uuu_²•¯Ù¯_ٞ•¯__ÙµNÙ¸N¯²ÉÙTuT€u•n§NmNÙ_²§_Ù
 $
Ƴ Ƴ 
Ƴ 7  <U8Ƴ 
 Ƴ  Ƴ Ƴ Ƴ =  1Ƴ Ƴ
€N¯Ù¤µ_Ù ¯_Ù W_¯²NUNÙ_Ù _€Ùȧ_NÙW_ـN¯ÙHÊUuUN¯Ù 9§ÈjUN¯Ù E§•½_U²u¸N¯Ù €•¯Ù ¯unµu_Â
 
Ƴ 1Ƴ Ƴ
= 1Ƴ Ƴ= Ƴ     pƳƳ

Ƴ Ƴ +
²_¯Ù Nµ²•§_¯ ( Ù

Ƴ Ƴ 0 Ƴ 7  .8Ƴ  Ƴ   Ƴ


Ƴ Ƴ  

Ƴ
Ƴ Ƴ Ƴ
6­Nµ_€Ù:N_§Ù_  Ù_€ÙNϕ٠'$'Ù¯u¯²_N²uÀNÙ_  Ù¯ µ ـuT§•ÙH_¯²¯ÙE§•½_U²u¸•¯Ù
 Ø KƳ
9§ÈjU•¯ـ•¯Ù •W•¯Ù W_Ù NWuu¯²§NUuѐٽ٠NÈ€u¯u¯Ù W_Ù Wu¸_§¯N¯Ù ²ÊUuUN¯Ù ž§•½_U²uÂ
'Ƴ Ƴ#Ƴ&.Ƴ
Ƴ Ƴ Ƴ! Ƴ
Ƴ Ƴ  Ƴ
¸N¯Ùn§ÈjUN¯ Ù_²§_Ù _€€N¯Ù _€Ù:HEÙ4_¯U§uT_ـN¯Ù ŸNµ²N¯Ù _ºž§_¯u¸N¯Ù •Ùh•§N€_¯Ù½ÙW_Ù
 Ƴ Ƴ Ƴ
Ƴ  Ƴ
Ƴ Ƴ   Ƴ Ƴ  Ƴ #.Ƴ Ƴ  $
ƳƳ
U•²_uW•Ù _¯²NT€_Uu_W•Ù€N¯Ùuh_§_UuN¯Ù _¯ž_Uµ€N²u¸N¯Ù ¤µ_Ù ¯_Ù žµ_W_Ù§_N€uÀN§Ù NÙ
% 
Ƴ0VBƳ'Ƴ Ƴ
 Ƴ
Ƴ Ƴ %Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ
žN§²u§Ù W_Ù €•¯Ù u¯•¯Ù-Ù ž_¯N§Ù W_Ù €•¯Ù Nϕ¯Ù ²§N¯Uµ§§uW•¯Ù ¯unµ_Ù ¯u_W•Ù µÙ ²_º²•Ù
Ƴl   ƳƳ VƳƳ Ƴ
Ƴ Ƴ  ƳƳ  1Ƴ Ƴ
+
TȯuU•Ù¤µ_ٞ•¯uTu€u²NÙ _€Ùž§u_§Ù NU_§UNu_²•Ù NÙ_¯²N¯Ù²ÊUuUN¯Ù
 2Ƴ oȾ
"Ƴ  Ƴ#.ƳƳ Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ   BƳ
=N§_Ù@NUr•¸_§ Ù _Ù'$%Ù _¯²NT€_U_Ù _ÙµÙ _¯²µWu•Ù U•žN§N²u¸•Ù €N¯Ù Wuh_§_Â
'ƳƳ Ƴ ƳƳ %Ƴ
Ƴ Ƴ^%Ƴ3#.Ƴ4 =ƳƳ 
Ƴ+
UuN¯Ù n§ÈjUN¯Ù _²§_Ù ¸N§•_¯Ù ½Ùµz_§_¯ÙW_Ù#Ù NÙ Ù Nϕ¯Ù½Ùhµ_Ù €NÙ U§_NW•§NÙW_€ÙH_¯²Ù
>Ƴ
E§•½_U²u¸•Ù W_Ù €NÙ8upµ§NÙ:µNNÙ
6€uÀNT_²rÙ=•žžu²À Ù_Ù'%$ٞµT€uUNÙ¯µÙ§_¸u¯uѐٽ٠_¯²NWN§uÀNUuѐÙW_ـ•¯ÙuWuÂ
# v Ƴ
Ƴ
Ƴ
UNW•§_¯Ù _¸•€µ²u¸•¯Ù½Ù_•Uu•S_¯Ù_Ù_€ÙH_¯²ÙW_€Ù4uTµz•ÙW_ـNÙ8unµ§NÙ:µNNÙ
ā 3


 Ƴ ƳƳ Ƴ
@N§ÌNÙ6¯²r_§Ù 9N§UÌNÙ-§À_• Ù_€ÙNϕ٠'&%Ù _¯U§uT_ÙnµN¯Ù Nž•§²NUu•_¯ÙNـNÙ
|q 3

Ƴ$ƳƳ!  $ƳƳ
u²_§ž§_²NUuѐ٠WuTµz • ٠ȧT•€Ù½Ù W_Ù €NÙ UN¯N,ٞµT€uUNW•Ù _Ù€NÙF_¸u¯²NÙW_Ù €NÙ
, 3

Ƴ$Ƴ
 Ƴ Ƴ Ƴ
-¯•UuNUuѐÙ-§n_²uNÙ W_ÙF•§¯UrNUrÙ
. 4Ƴ
Ƴ Ƴ ƳƳ Ƴ 

F_N²NÙ 8§NÙ W_Ù §_N€uÀNÙ _Ù€NÙ0n_²uNÙ ¸N§u•¯Ù ²§NTNz•¯Ù _Ù §_€NÂ
†n 3


!Ƴ0  Ƴ
Uuѐ٠NÙ E§•½_U²u¸N¯Ù 6ÙU•€NT•§NUuѐÙU•ÙGN§NÙ1N§un•€²ÀÙW_Ù:v§¯UrÙ
1¯lºƳ
Ƴ ƳƳ Ƴ
[Ƴ7& 8Ƴ
®½ @ѐuUNÙ 9µuÀT•µ§nÙW_Ù1§NµW_Ù _€Ù€uT§•(Ù;W_²uWNWÙ ½ÙJ̐Uµ€•Ù _Ù_€ÙH_¯²ÙW_ـN¯Ù
2 9č 1Ƴ 1Ƴ

ƳƳ
!BƳ
4•¯ÙE_§¯•N¯,Ù_ÙU•€NT•§NUuѐÙU•Ù8€•§_UuNÙ@_ÊW_ÀÙ_€Ù€uT§•(Ù;²_§NUUuѐٽÙ
E§•¿_U²•Ù 8Nu€uN§Ù
/ŇƳ  Ƴ #.åƳ  Ƴ  $Ƴ
! Ƴ Ƴ

Ƴ Ƴ  +
9§N¯¯N•Ù_Ù'%$Ù§_N€uÀNÙ²NTuʐÙ_Ù€NÙ-§n_²uNÙµÙ_¯²µWu•Ù ¯u¯²_NÂ
Ƴ Ƴ Ƴ   Ƴ  $Ƴ
 BƳ ' Ƴ Ƴ  =Ƴ Ƴ 71Ƴ
²uÀNW•ÙW_ـN¯Ù5_h_¯N¯Ù _Ùn§ÈjU•¯ÙW_ÙN€²•Ù¸Nƒ•§ÙUu_²ÌjU• Ù_²§_ٍµUr•¯Ù •²§•¯Ù
1Ƴ # 1Ƴ = 1Ƴ 2”Ƴ ƳƳ
.ƳƳ "Ƴ
Ƴ Ƴ # Ƴ= +
u¸_¯²unNW•©_¯Ù
Ƴ LƳ

DƳ.ƳƳ  Ƴ Ƴ 


ƳƳƳ  Ƴ 
2Ƴ
W²¨¤K°I³DÿY­HI™Dÿ›WÿD½ HIYK¬ÿZK¦Dÿ{HZ}ÿ
# ( "( # ( ( $(
>Nٯ̐²_¯u¯Ù¤µ_Ù ¯_Ù W_¯N§§•€€N§ÈÙW_ـNÙ_¸•€µ²u¸NÙn§ÈjUNÙ¯_ÙTN¯NÙ_Ù€N¯Ù W_¯U§užÂ
'µ^Ŀ ! Ŀ ĿĿ
ĿK/ Ŀ <RĿ % •4Ŀ CDf‰.Ŀ Uu•_¯Ù W_Ù €•¯Ù ¯unµu_²_¯Ù Nµ²•§_¯(ÄÙ >µ¤µ_²Ù '  Ù=Ù@NUr•¸_§Ù  '# Ù1•µ²•u_§Ù
Ŀ)Ŀ
Ŀ

Ŀ<Ŀ 4Ŀ CDYu.Ŀ  '$! Ù4uÙ >_•Ù  '% Ù½Ù6  Ù=•žžu²ÀÙ  '%! Ù
'KĿ<A !4Ŀ CDYu.Ŀ
6Ù²•WN¯Ù €N¯Ù Uµ€²µ§N¯Ù ¯_ÙrN½NÙ U••Ù U•¯²N²_ـNÙ _U_¯uWNWÙ W_Ù_¯_ÏN§ÙN€Ù
,'KĿ <O!4Ŀ CDkYÓĿĿ g  4Ŀ CDuf.Ŀ
uϕ٠NÙWuTµz N§Ù W_¯W_Ù¯µÙ È¯Ù ²_ §NNÙuhNUuNÙNـN¯Ùž_§¯•N¯Ù¯unujUN²u¸N¯Ù W_Ù
@Ŀ / ĿĿ
ĿĿ 4ĿRĿ% 4Ŀ CDYD.Ŀ
¯µÙ ȍTu²•Ù hNu€uN§Ù ½Ù NÙ ¯ÍÙ u¯•Ù >NÙ jnµ§NÙ rµNNÙ _Ù ¯ÌÙ u¯NÙ _¯Ù _€Ù •²u¸•Ù
/ ĿĿ
ĿĿ ĿĿ  Ŀ
U_‘²§N€ÙW_Ùu²_§Ê¯Ù _Ù €NÙ n§NjUNUuѐÙE§•n§_¯u¸N_²_Ù_€Ùuϕ٠ž•T€N§ÈÙ¯µÙµW•Ù
<R5ËR4Ŀ CDYf.Ŀ
—€e§·€f“½g”½ Ô$ǃȾÔ,ƉȾ ÁiÿÙ¹ÏiQÚrÿ½Ùž_§¯•N}_¯ ٽٯ_Ùu§Èٞ_§h_UUu•NW•Ù_Ù
= Ŀ Ŀ
 ĿĿ
Ŀ  Ŀ-Ŀ
Ŀ'KĿ
_€Ù N_z • ÙW_€Ù€ÈžuÀÙ ½Ù W_€ÙžuU_€Ù
O¾ Ŀ / Ŀ Ŀ
Ŀ' 
Ŀg6  Ŀ <='•ĿĿ 2µNW•ÙµÙ¯µz_²•ÙWuTµzNÙu²_§¹u__Ù¸N§u•¯Ù N¯ž_U²•¯ ( Ù
A64ĿCDuĿ` .Ŀ
 Ù -¯ž_U²•Ù@NWµ§N²u¸•(Ù;ž€wUNـ N ÙTN¯_Ùn_Ê²uUNÙ¯½ _µ§•€ÑnuUN ÙW_Ù Uµ§¯•Ùu_Â
§ 
Ŀ / Ŀ
ĿŒ 
Ŀ 3}5ĿĿ=ĿĿ54Ŀ CDf`.Ŀ
º•§NT€_ ٞN§NÙ_€ÙW_¯N§§•€€•*ÙW_Ù NU²u¸uWNW_¯Ù _²N€_¯Ù½Ù•²•§N¯Ù
1 Ŀ < Ļ)ĿĿ0 .Ŀ Ŀ)Ŀ
Ŀ

Ŀ#ĿĿĹ
Ŀ
 Ù -¯ž_U²•¯ÙW_€Ù4_¯N§§•€€•Ù2•nu²u¸•(Ù;ž€uUNـNÙui„µ_UuNÙW_€Ù_Wu•Ù_º²_§u•§Ù
ĿK/ Ŀ/ ĿĿë Ŀ„ CD``.Ŀ
S Ŀ  Ŀ   ĿĿ
Ŀ/ ĿĿ
Ŀ ,Ŀ
_ÙU•TuNUuѐÙU•Ùž§•U_¯•¯Ù_µ§•€ÑnuU•¯Ù½Ùž¯uU•€ÑnuU•¯ÙW_ÙUNWNÙ¯µz_²•ÙžNÂ
Ŀ Ŀ ¼ Ŀ
ĿK/ Ŀ §NÙ_€Ù€•n§•Ù W_Ù Nž§_WuÀNz_¯ ÙUNžNUuWNW_¯ Ù Nž²u²µW_¯ ÙrNTu€uWNW_¯ Ù _²UÙ
Ù -¯ž_U²•¯Ù W_€Ù4_¯N§§•€€•Ù 6•Uu•N€(Ù;ž€uUNـNÙ_€NT•§NUuѐٽ٠_ºž§_¯uѐÙW_Ù

79 +
ÿ„  +
>V-1B7M| 27J7P7V|



 Ƴ
 Ƴ Ƴ <Ƴp|  
Ù
Ƴ
Ƴ + >NÙ ¸N§uNUuђ٠È¯Ù už•§²N’²_Ù ¤µ_Ù ’•¯Ù u’WuUNÙ _€Ù ž§•nª_¯•Ù _’Ù _€Ù U•’²§•€Ù
Ƴ
€Ƴ 6Ƴ •²§uÀÙ _¯Ù €NÙ ²_’W_’UuNÙ NÙ €NÙ §_N€uÀNUuђ٠W_Ù ²§NÀ•¯Ù Uu§Uµ€N§_¯  Ù2̧Uµ€•¯Ù n§N’Â
W_¯Ù •Ùž_¤µ_ϕ¯ÙWu¯_u’NW•¯Ùž•§Ù²•WNـNÙr•z NÙoȾ_¯²NÙ_²NžNÙ¯_Ù €NÙU•’•U_Ù²NÂ
Tuʒٞ•§Ù€NÙ§_ž§_¯_’²NUuђ٠W_ـ•¯ÙU_hN€Ñž•W•¯Ù6€Ù U_hN€Ñž•W•Ù _¯Ù _€Ùž§•²•²uÂ
 % ( ( ( "! "( #( ( ( "½’½¬½ NW
( ž•Ù W_Ù €NÙ knµ§NÙ rµN’NÙ W•’W_Ù µ’Ù U̧Uµ€•Ù §_ž§_¯_’²NÙ ²•W•Ù _€Ù Uµ_§ž•Ù W_Ù €NÙ
ž_§¯•’NÙ UNT_ÀNÙ ½Ù ²§•’U• Ù >N¯Ù §_U²N¯Ù ¤µ_Ù ¯N€_’Ù W_Ù _¯²_Ù U̧Uµ€•Ù n§N’W_Ù ½Ù
W &( 
(( '( ž§u’UužN€Ù ¯µ_€_’Ù§_ž§_¯_’²N§Ù€N¯Ù _º²§cuWNW_¯Ù ¯µž_§u•§_¯Ù _Ù u’h_§u•§_¯Ù>N¯Ù
u¯N¯Ù žµ_W_’Ù¯_§Ù UµN²§•Ù •Ù Wu_À Ù½NÙ¤µ_Ù NҒÙ_€Ù ’uϕْ•Ù ¯ NT_ÙU•’²N§Ù D²§•¯Ù
?Ƴ
Ƴ Ƴ Ƴ Yc+ U̧Uµ€•¯ÙÈ¯Ù ž_¤µ_ϕ¯Ù_’Ù_€Ùu’²_§u•§ÙW_€ÙU̧Uµ€•ÙŽNW§_ٕ٠ž§u’UužN€Ùu’²_’²N’Ù
%fƳƳ
 ƳYƳ+ §_ž§_¯_’²N§Ù €•¯Ù •z•¯Ù½Ù €NÙ T•UNÙ
mƳ ?ƳƳ Ƴ 5Ƴ #Ƴ Ƴ ƳZ 6€Ù’uϕÙ_’Ù_¯²NÙ_²NžNÙ_¯ÙnµuNW•Ù½Ù _¯²uµ€NW•Ùž•§Ù¯µ¯Ùž§•žu•¯ÙžNW§_¯Ù¤µ_Ù
Ƴ
Ƴ ļƳ
 $Ƴ <U Ƴ €_Ù _’¯_ÏN’Ù U••Ù WuTµz N§Ù >N¯Ù T•UN¯Ùn§N’W_¯ÙNҒÙW_²_’²N’Ù€NÙ ž§uNUÌNÙW_ـNÙ
 
Ƴ Ƴ  ƳƳ 7
 Ƴ _²NžNÙ •§N€Ù >•¯Ù •z •¯Ù ¯_Ù WuTµz N’Ù¸NU̕¯ Ù¯u’Ùžµžu€N¯Ù 6€Ù _ž€NÀN“u_’²•Ùnd’_Â

 Ƴ    Ƴ "8 Ƴ + §N€_’²_Ù _¯Ù U_’²§N€ Ù _€Ù ²NNϕ٠W_Ù €•¯Ù WuTµz •¯Ù _¯Ù n§N’W_Ù ½Ù _€Ù ²§NÀ•Ù ¯unµ_Ù
$Ƴ Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ
 Ƴ ¯u_’W•Ù hµ_§²_Ù

Ƴ 7 8 Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ
|Ƴ ƳŠƳBƳ 'Ƴ
Ƴ
 Ƴ  Ƴ  Ƴ
 Ƴ 5Ƴ Ƴ Ƴ
Ƴ ƳƳ
Ƴ ƳĽƳ p|  Ƴ
#$Ƴ 
Ĉ
Ƴ Ƴ  Ƴ 
6Ƴ
t "Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ 
ƳƳ "+
ƳƳƳƳƳ
 Ƴ #$Ƴ  Ƴ %ƫƳ /  Ƴ Ƴ +

Ƴ  

 Ƴ  Ƴ Ƴ
%Ƴ

"Ƴ ƆƳ +

Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ "6Ƴ


'Ƴ  $Ƴ Ƴ
 Ƴ
 
Ƴ  
Ƴ Ƴ  Ƴ  6Ƴ /Ƴ
$Ƴ
Ƴ Ƴ
 ƳƳ 
Z | azhk|


ĸƳ
% Ƴ Ƴ !  Ƴ Ƴ

Ƴ Ƴ Ƴ"Ƴ
Ƴ Ƴ Ƴ 6Ƴ' Ƴ $ƳƳ Ƴ
"ƳƳ Ƴ ƳƳ

 ƳƳ"ƏƳ
&Ƴ Ƴ  Ƴ +
ĴƳ
 Ƴ  Ƴ Ƴ SƳ Ƴ €Š6Ƴ 'Ƴ Ƴ  Ƴ  Ƴ Ƴ Ƴ  

Ƴ ƳƳ
 HƳ Ƴ Ƴ
 Ƴ ƳƳ Ƴ  Ƴ 6Ƴ ' Ƴ $Ƴ p| Ƴ +
Ƴ Ƴ 0Ƴ ! QƳ 'Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ  Ƴ
 Ƴ #|Ƴ
#Ƴ

Ƴ Ƴ Ƴ!SƳƳ Ƴ  Ƴ ¯½ Ƴ Ƴ
HƳ +
Ƴ  ƳƳ ƳƳ Ƴ ¯½ 6Ƴ

ÿ &(¬½ ƒ‘ÿ &(


'ƳƳ

ƳƳƳ Ƴ
 ƳƳ

ƳƳ ƳƳ +
  ƳJ Ƴ ƳƅƳƳ
Ƴ$Ƴp|  Ƴ
+
Ɯ

ƳƳ Ƴ

ƳƳZ ™¦ %bSQƳ' Ƴ5Ƴ Ƴ Ƴ#Ƴ
+ | azhk| 
| azhk|
 
Ƴ Ƴb

Ƴ}Ƴ)
Ƴ $ƳSƳ Ƴ)Ƴ¯½ Ƴ #$ƳƳ
)}Ƴ
Ƴ Ƴ b

ƳJ Ƴ Ƴ
Ƴ7# Ƴ# Ƴ ƳƳ86Ƴ-ÙƳ+
Ƴ  Ƴ
 Ƴ ƳQƳ3 ƳƳƳHƳ Ƴ
 Ƴp| 
Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ5Ƴ %Ƴ Ƴ 

Ƴ Ƴ  Ƴ
 ¥Ƴ

80 W   W
5{(-0,=5) HqsAOLtAHL~YKYqKeaeKqAHL~YKYO]lvVFLq]l >V-1B7M|27H7P7V|

W &( ¬½ W &( S )Q@ES ¬½ S )Q@ES


v
$DŽȾȾȾ, Ⱦ,Ⱦ$Ⱦ3n 1Ⱦ Ⱦ 4Ⱦ Ⱦ 4 Ⱦ Ⱦ
,ȾȾ Ⱦ 5Ⱦ O
*
,Ⱦ G a^ a | C Ⱦ+ (# (Ⱦ  -_Ⱦ 4  Ⱦ
ȾȾŰ,Ⱦ, ȾȾXZȾ#,Ⱦ
Ⱦ 4Ⱦ -9Ⱦ 1Ⱦ  Ⱦ Ⱦ
ȾiȾ ,,
k&Ⱦ$Ⱦ*
ȾȾ,+  Ⱦ NȾ Ⱦ QLȾ (Ⱦ Ⱦ
!Ⱦ Ⱦ Ⱦ  ,,!Ⱦ Ⱦ
Ⱦ ((
( Ⱦ Ⱦ 59Ⱦ ıȾ Ⱦ
,Ⱦ #,Ⱦ  $Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ(5Ⱦ( 4 Ⱦf
,
Ⱦ
",!dȾ ȾȾ(ȾȾ4 4 (f
1ȾȾ*
ȾȾ5Ⱦ-XßȾȾȾ (9Ⱦ
Ⱦ
Ⱦ =,Ⱦ Ⱦ#
Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ + ˆQ(>Ⱦ 4 Ⱦ
Ⱦ N Ⱦ
,Ⱦ ,Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ +  ȞȾ Ⱦ LȾ Ⱦ f
Ⱦ$ȾȾ Ⱦ ȾȾRdȾ QȾ Ⱦ 4\
5Ⱦ ± 
Ⱦ f
O"Ⱦ Ⱦ Ⱦ  "ƊȾ *
Ⱦ Ⱦ 3ȾȾ# ȾȾ4( ȾȾ
Ⱦ $JȾ ȾȾƟ,Ⱦ &ȾȾ 5Ⱦ  9Ⱦ ‡Ⱦ uȾ Ⱦ 3Ⱦ NȾ
Ⱦ ,Ⱦ , Ⱦ  Ⱦ 
Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ  Ⱦ 9Ⱦ
cȾ 
!Ⱦ ,%ăȾ IJȾ *
5Ⱦ ‡Ⱦ QȾ Ⱦ  # Ⱦ Ⱦ
Ⱦ
Ⱦ
,ȾȾ
Ⱦ,Ⱦ,!;Ⱦ+ 
ʼnȾBëȾ
h9Ⱦ‡ȾȾ
,%Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ $Ⱦ Ⱦ ȹȾ | azhk| NȾ džȾQ L@ȾȾ Ⱦ 4(Ⱦ NȾ Ⱦ
,ǧAȾ $Ⱦ 
Ⱦ ,Ⱦ 6Ⱦ 
Ⱦ 4 Ⱦ Ⱦ
QȾ  Ⱦ
ȾȾ, &Ⱦ ,!Ⱦ ȾȾ 
ȾȾ ( ((Ⱦ Ⱦ 
 49Ⱦ Ž4f

"Ⱦ Ⱦ Ⱦ $Ⱦ   n Ⱦ
Ⱦ 
hȾ (( ȾȾ 4 f
dȾtȾȾȾ#ȾȾl  Ⱦ Ⱦ Q(((f |azhk|
LȾ $Ⱦ ,&Ⱦ
,%Ⱦ Ⱦ ;
Ⱦ k@Ⱦ Ⱦ Ⱦ Q LȾ Ⱦ

Ⱦ ȾF,dȾ ~,Ⱦ;


+ Ⱦ 4( Ⱦ "Ⱦ Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ
Ⱦ-Ⱦ *
5ȾȾ
,%Ⱦ Ⱦ + (4Ⱦ Ⱦ BȾ
((((f
,Ⱦ Ⱦ "Ⱦ $Ⱦ Ⱦ &Ⱦ ;Ⱦ Ⱦ ,+ Ⱦ4 Ⱦ Ⱦ LȾȾȾ
>Ⱦ Ⱦ Ⱦ #Ⱦ ,Ⱦ Ⱦ
Ⱦ ëȾ4 Ⱦ
(ȾȾȾ=f
i

,Ⱦ  kȾ Ⱦ Ⱦ %ŇȾ Ⱦ ,dȾ  9Ⱦ 1Ⱦ ȾȾ Ⱦ
?ȾȾ Ⱦ Ⱦ ,,Ⱦ Ⱦ !,Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ 4 Ⱦ Ⱦ Ⱦ —»
Ⱦ 4ǨȾ
6
ȾȾȾ
ȾȾ#Ⱦ Ⱦ
Ⱦ 
hȾ (Ⱦ Ⱦ 4(Q(f
"6
=
Ⱦ B1Ⱦ 5Ⱦ >Ⱦ %Ⱦ Ⱦ ,+ (Ⱦ Ⱦ h(Ⱦ BȾ 4
 9Ⱦ
!ȾȾ Ⱦ > ȾȾ Ⱦ#Ⱦ #-+ ‡Ⱦ(Ⱦ
ȾȾȾ±Ⱦ(f
DdȾ OȾ =,Ⱦ 
Ⱦ ‘Ⱦ
$6 h (Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ

Ⱦ ,Ⱦ xȾ 6
,&Ⱦ #6 Ⱦ
Ⱦ (
Ⱦ 4 ((h9Ⱦ Ž4f
,Ⱦ Ⱦ Ⱦ ¯Ⱦ ȾȾ (Ⱦ 
"Ⱦ Ⱦ Ⱦ 4 ( Ⱦ (Ⱦ Ⱦ
ȾȾȾƤȾȾȾ%dȾ 1Ⱦ (# ( Ⱦ =
Ⱦ Ⱦ Ⱦ _f
,Ⱦ , Ⱦ
Ⱦ 4Ⱦ Ⱦ dȾ 
ȾȾ
(ȾȾ\

~,Ⱦ ,Ⱦ -Ⱦ  ,Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ư-(Ⱦ ±4(Ⱦ Ⱦ 3Ⱦ (f

| azhk|

,(LȾ Ⱦ Q


" Ⱦ ȾQdȾ 
Ⱦ _((hȾ Ⱦ Ⱦ
¤Ⱦ x!Ⱦ 4 ¬Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ Ⱦ (59Ⱦ ‡Ⱦ (Q
"Ⱦ 4Ⱦ Ⱦ 4Ⱦ
Q
uȾ Ⱦ Ⱦ =, ‰Ⱦ 
4Ȯ(Ⱦ Ⱦ p ( &Ⱦ $Ⱦ \xȾ Ⱦ xȾ 4\
5Ⱦ hȾ 4 (Ⱦ
Ⱦ4Lț
‰xȾ Ⱦ ȴȾ ,,Ⱦ 4,ňȾ Ⱦ ‰Ⱦ $Ⱦ Ⱦ FdȾ Ð,Ⱦ Ⱦ !,Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ NȾ Ⱦ 5Ⱦ (Ⱦ Ⱦ
Q ¯Ⱦ Ⱦ ,ȾȾ 
ȾQ
"Ⱦ Ⱦ Ⱦ ,Ⱦ \xȾ 4,Ⱦ ȾȾ 
( 9Ⱦ İȾ hLȾ Ⱦ Q hȾ
=,Ⱦ QȾ !,Ⱦ Ⱦ Ⱦ 4 Ⱦ 4x Ⱦ (VDžȾ p,dȾ 1Ⱦ
Ⱦ u Ⱦ uȾ ŧȾ  LȾ NȾ Ⱦ
 L,Ⱦ ,‘ȾȾ,&Ⱦ Ⱦ,5Ⱦ Ⱦ $Ⱦ Ⱦ ,LȾ $Ⱦ Ⱦ l 4 (9Ⱦ

| bzhk|
V

81 V "A
<Z1A7O|27J7P7V|

W &(  ( ( ( !'(  # ( EȾEȾ Ⱦ EȾ
NȾFEȾ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦl 
Ⱦ\

1Ⱦ ȾȾ ȾȾ ȾȾȾȾL\
ȾȾV@ȾFȾȾȾȾ5ȾǪȾȾ:
B %Ⱦ Ⱦ .;Ⱦ Ⱦ l ȾȾ
\
ȾȾS-_ȾȾȾSȾL\
<Ⱦ‡Ⱦ5LȾȾȾ
 DȾ [ Ⱦ Ⱦ 5Ⱦ q EȊ"Ⱦ Ⱦ Ⱦ >FȾ Ⱦ Ⱦ Ⱦ V>‹<Ⱦ –Ⱦ Ⱦ Ⱦ S:
 Ⱦ . Ⱦ Ą.Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ Ⱦ SȾ Ⱦ 5Ⱦ Ⱦ E
"Ⱦ ;FȾ Ⱦ EȾ ŨȾ 
:
Ⱦ -6{Ⱦ oȾ 
Ⱦ !%Ⱦ @ȾȾȾȾVȾ Ⱦ ȾS
@Ⱦ ȾȾȾȾ pL@ȾȾ
ȾNȾȾ :
ȾȾ.
ȾȾ!Ⱦ.+ <Ⱦ
ȾȾ 5ȾȾȾ5Ⱦ+
-Ⱦ6 % Ⱦ Ⱦ.Ⱦ;.+
Ⱦ $Ⱦ ! Ⱦ .Ⱦ
#!Ⱦ q ! 
Ⱦ b
Ⱦ q
# Ⱦ 
  Ⱦ 
Ⱦ
7½ )Q@ES
. Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 
jȾ KȾ [q
1Ⱦ Ⱦ ȾȾ 5Ⱦ ScȾ FSȾ Ⱦ 
ȾFEȾȾ S6Ⱦ6:
!Ⱦ
Ⱦ Ⱦ 
 Ⱦ Ⱦ
S
ȾȾhLȾ-ȾpȾ=
<Ⱦ1Ⱦ>pȾ-ȾF
ȾȾȚȾ:
!Ⱦ Ⱦ #  Ⱦ $Ⱦ q
FȾNȾȾ;ȾÛ<Ⱦ
  Ⱦ b
Ⱦ .Ⱦ c Ⱦ
ŽFȾ Ⱦ LFȾ NȾ Ⱦ 
<Ⱦ–Ⱦ EhȾȾ pƸȾ
Ⱦ -Ⱦ ."Ⱦ $Ⱦ
Ⱦ LȾ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ LȾ SȾ NȾ Ⱦ =Ⱦ p<Ⱦ ƧƞE:
.Ⱦ ȾȾ 6cȾ Ⱦ

Ⱦ Ⱦ Ⱦ VȾ Ⱦ h>Ⱦ Ⱦ
Ⱦ Ⱦ VVȾ Ⱦ
Ⱦ ;Ⱦ Ⱦ F:
Ⱦ3"<Ⱦ1Ⱦ¸ .ȾȾw+ ȾȾȾ FȾȾ ȾF<Ⱦ‡ȾFSȾ ȾȾLȾ LȾ F:
Ⱦ Ⱦ !%Ⱦ .Ⱦ  Ⱦ +
Ⱦ
Ⱦ LȾS-—»ȾȾȾ@ȾȾ E@Ⱦ Ⱦ"ȾNȾȾEȾȾ
$Ⱦ #
%Ⱦ [Ⱦ Ⱦ ¸ .Ⱦ
Ⱦ 
VȾ -l
Ⱦĺ<Ⱦ¸ȾȾ Ⱦ + Ⱦ NȾ Ⱦ 5Ⱦ Fl
 Ⱦ 
$Ⱦ Ⱦ i+ \
5<Ⱦ –
Ⱦ E
"Ⱦ l
Ⱦ  
kȾ .Ⱦ Ⱦ .+ FȾ ȾFȾ Ⱦ
Ⱦ l
Ⱦ Ⱦ iȾ ..!k<Ⱦ Ⱦ BF"Ⱦ Ⱦ Ⱦ l
1Ⱦ Ⱦ . Ⱦ  Ⱦ ! Ⱦ  Ⱦ | bzhl|
EDȾ SȾ FȾ Ⱦ Fl
Ⱦ   Ⱦ Ⱦ 6Ⱦ Ⱦ [+ @Ⱦ Ⱦ @Ⱦ Ⱦ 
E@Ⱦ Ⱦ
"Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ ! Ⱦ  Ⱦ Ⱦ @Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ Ⱦ l
<Ⱦ <Ⱦ 1Ⱦ 5Ⱦ Ⱦ %Ù 5Ⱦ
1 ȾȾ;Ⱦ-6ȾȾȾ.ȾȾÌȾȾ
 Ⱦ EƹȾ Ⱦ hLȾ -Ⱦ
Ⱦ 5ȾȾȾ 6
HȾ ȾȾb
ȾȾ5Ⱦ Ⱦ. Ⱦ Ⱦ
Ⱦ + \
Ⱦ Ⱦ :
5Ⱦ-Ⱦ .b
5HȾ b
ȾȾ
Ⱦ Ⱦ Ⱦ3"Ⱦ.ȾȾ % Ⱦ ȾȾ"Ⱦ 
‹ȾȾ
ȾE
"ȾF:
Ⱦ Ⱦ "Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ ."<Ⱦ KȾ .
Ⱦ Ⱦb
Ⱦ Ⱦ  . Ⱦ $Ⱦ  + hȾFȾ Ⱦ Ⱦ E":
Ⱦb
ȾȾ è.[Ⱦ  ȾȾ% ȾȾ6
Ⱦ  Ⱦ $Ⱦ ȾȾ.+ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ -Ⱦ
Ⱦ ! Ⱦ b
 Ⱦ <Ⱦ – Ⱦ [Ⱦ Ⱦ ǜ% Ⱦ Ⱦ Ⱦ .Ⱦ FȾ FE<Ⱦ Ĵ:
-6ȾȾ ȾȾȾb
ȾȾȾ  ȾȾ3Ⱦ 6
Ⱦ B.; .HȾ + Ⱦ Ⱦ ȠȾȾ Ⱦ F:
HȾ 
.3>HȾ <D<Ⱦ FȾ Ⱦ Ⱦ —»S
:
OȾ6
Ⱦ.
 Ⱦ# Ⱦ=
 ȾȾȾȾ.ȾB. + Ⱦ E>Ⱦ Ⱦ
Ⱦ 
hȾ
HȾ .HȾ <DȾ$Ⱦ  ȾȾ ȾȾ[ȾȾȾ Ⱦ B ȾȟȾ F
F@Ⱦ \
Ⱦ Ⱦ EȾ
Ⱦ  —Ʀ!Ⱦ ;.Ⱦ $Ⱦ Ⱦ .Ⱦ Ⱦ  6 Ⱦ Ⱦ D<ȾŽä-ȾȾ
+ Ⱦ 5Ⱦ ‘Ⱦ Ⱦ F
Ⱦ :
ȾȾ Ⱦ # ǩȾ ȾȾ%Ⱦ$ȾȾ <Ⱦ–Ⱦ.
Ⱦ #ȾȾ hȾ @Ⱦ F:
Ⱦ*
ȾȾ 5Ⱦ # Ⱦ -Ⱦ Ŋ
 Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ4Ⱦ 
+ LȾ Ⱦ Ⱦ Ⱦ NȾ \
Ⱦ
Ⱦ B ȾȾȾ[%DȾ$Ⱦ
Ⱦ4Ⱦ p!Ⱦ B Ⱦ Ⱦ D<Ⱦ _Ⱦ <Ⱦ
1Ⱦ.% Ⱦ ȾȾ3"Ⱦ> Ⱦ
Ⱦ
Ⱦ Ⱦ4 HȾȾ
 # Ⱦ  Ⱦ Ⱦ %Ⱦ Ⱦ [
"Ⱦ   Ⱦ  ȾȾ% Ⱦ  pȾ $Ⱦ +
bœu½ cƷŋȾ bZ£u½ ï½­ǹLJñȾ o| ŌȾc­ȾƥȾž
ȾȾȾ­%b
ȾȾȾ3Ơ]Ⱦon "| azhm|

82 A 
5{(2.0,=5$3 IqsAOLtAIL~YKYqKebeKqAIL~YKYO]lvVELq]lO|YLI]%AE]eAO ]eKYlK <V,1B7I,|27J7P7V|

( &(( ;½ )Q@ES
S
1Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ •Ⱦ Ⱦ(5ȾȾ'Ù 5Ⱦ (+
Ⱦ -_Ⱦ Ⱦ Xß
Ⱦ 3
Ⱦ Ⱦ ! Ⱦ Ⱦ 4 EȾ Ⱦ
Ⱦ ȄȾ $Ⱦ #
Ⱦ !Ⱦ Ⱦ ħ8(Ⱦ ­½
E(88(Ⱦ 48(Ⱦ Ⱦ
Ⱦ Ⱦ BȾ&Ⱦ Ⱦ + EuȾ Ⱦ Ⱦ (Ⱦ Ⱦ Ⱦ Vu<Ⱦ ˆ+
;&Ⱦ Ⱦ @Ⱦ Ⱦ @Ⱦ …C9Ⱦ 1Ⱦ Ⱦ8ȾȾ!(ȾȾȾ( @ȾȾE 8Ⱦ
5Ⱦ >Ⱦ 
"Ⱦ Ⱦ + Ⱦ ȾS
@Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ Ⱦ 8  Ⱦ ­½
Ⱦ Ⱦ *
Ⱦ 
Ⱦ + Ⱦ 8(ȾȾȾEuȾSȷȾȾ

Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 3@Ⱦ 4 4 8(Ⱦ ­½ 5Ⱦ -ȾE(>Ⱦ
Ⱦ 
&Ⱦ Ⱦ !@Ⱦ Ⱦ
Ⱦ S Ⱦ Ⱦ 8L <ȾÒ Ⱦ Ⱦ >48Ⱦ
*
Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ Ⱦ 3 + 4
Ⱦ (Ù 8( Ⱦ 8
+
9Ⱦ 1Ⱦ 
"Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ
Ⱦ ȾȾ
Ⱦ(E
ơȾ
Ⱦ4 ȾS Ⱦ­½
3Ⱦ #-Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ ȋȾ4 Ⱦ8V(8Ⱦ B4 Ⱦu4„ƒȾ +
5Ⱦ !ƋȾ Ⱦ 
Ⱦ %q  Ⱦ Ⱦ V(uD@Ⱦ E(>Ⱦ Ⱦ 4
ȯȾ 4 +
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
$ȾȾ Ⱦ 8( Ⱦ\

Ⱦ8ȾȾ-ȾS Ⱦ\

*
Ⱦ -_…Ⱦ 1Ⱦ Ⱦ -Ⱦ
+
Ⱦ4 <Ⱦ•Ⱦ=4 (8(Ⱦ\
( (+
Ⱦ>ȾȾȾȾ+ ȾȾȾ (L8(ȾȾȾ 4Ⱦ8+
Ⱦ Ⱦ Ⱦ _
Ⱦ  Ⱦ E ȾȾȾu Ⱦ(Ù 8(8(ȾȾȾ
Ⱦ Ŝ
"Ⱦ BȾ 3 Ⱦ _+ 4 uȾ B•Ⱦ ư-Ⱦ
Ⱦ 8 +
ěȾ Ⱦ Ⱦ ;&Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ ­½ L4Ⱦ @Ⱦ Ⱦ Ⱦ \
Ⱦ Ⱦ

@Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ Ⱦ (5Ⱦ
Ⱦ 4Ⱦ 8 Ⱦ ­½ Ⱦ
ƨ&Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
l $| bzik| (| azhk|
(5Ⱦ S Ⱦ 5Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ 8E+
Ⱦ Ⱦ Ⱦ &Ⱦ9 C{Ⱦ LD<Ⱦ
~Ⱦ ;ŞȾ ; Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ +
!ȾȾ Ⱦ _
@ȾȾ @Ⱦ %Ⱦ Ⱦ 9Ⱦ ?Ⱦ „Ⱦ Ⱦ5Ⱦ + ÿ)Q@ES
%Ⱦ Ⱦ " ȾȾ
%Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ"ȾȾ ȾȾ=+ ŽȾȾ Ù5ȾȾ( >Ⱦ4 Ⱦ Ⱦ 8+
Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ "9Ⱦ 1Ⱦ Ⱦ 
"Ⱦ  !Ⱦ Ⱦ Ⱦ &Ù 5Ⱦ Ⱦ !Ⱦ 8(Ⱦ Ⱦ Ⱦ 4 uȾ ¬-8Ⱦ (ƇȾ
ȾȾ!ȾȾȾȾ Ⱦ ȾȾȾȾ%Ⱦ=+ (Ⱦ
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 4 (8(4Ⱦ
ȾÖȾȾ 
9Ⱦ ĶȾ%Ⱦ=ȾȾpȾ Ⱦ 
%ȾȾ ȾȾ!(ũȾȾ(5ĆȾ•ȾV> ȾBt
4 +
Ⱦ Ⱦ#Ⱦ Ⱦ = Ⱦ Ⱦ Ⱦ 9Ⱦ Ǹ@Ⱦ Òƣ@Ⱦ •Ⱦ 8V(8Ⱦ t
4 4+
tȾ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 3Ⱦ Ⱦ
Ⱦ #Ⱦ Ⱦ Ⱦ %Ⱦ Ⱦ Ⱦ f  @Ⱦ8<DȾ!
@Ⱦ 8@Ⱦ  4@Ⱦ

"ƒȾ 1Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ
Ⱦ + 8 Ⱦ ­½ućȾ¤ȾȾȾ+
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ -Ⱦ Ⱦ Ⱦ _
9Ⱦ tȾ 3Ⱦ Ⱦ E (Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ

Ⱦ *

Ⱦ i k9Ⱦ ¤Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ S -8ȾȾȾ(ȾȾV8 ȾȾ«›+

Ⱦ !Ⱦ Ⱦ !>Ⱦ Ⱦ
Ⱦ 
"Ⱦ Ⱦ *
Ⱦ 3$Ⱦ Ⱦ -Ⱦ Ⱦ 9Ⱦ 1Ⱦ Ⱦ ȾȾ 4 @ȾȾ8
Ⱦ SȾ-Ⱦ4+
Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ !Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ Ⱦ  @Ⱦ Ⱦ " ƒȾ (8(ȾȾ(ȾȾȗ(<Ⱦt(Ⱦ+
Ⱦ !Ⱦ Ⱦ
Ⱦ !{Ⱦ ŽVȾ @Ⱦ ȾȾ 
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ + E SȾƩȾ 5Ⱦ Ⱦ Ù5Ⱦ LȾ
Ⱦ
Ⱦ Ⱦ @Ⱦ ȾȾ Ⱦ ȾȾ Ⱦ !;9Ⱦ ?ȾȾȾ 
Ⱦ S› Ⱦ(ȾȾ4 Ⱦ(=@ȾȾ
Ⱦ Ⱦ -Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ QQȾ Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ Ⱦ !;Ⱦ Ⱦ
Ⱦ ąȾ 8( Ⱦ8ȾȾ8 ȾȾÚȾ­½ Ⱦ8
 4Ⱦ
Ⱦ ȾȾ
Ⱦ *
Ⱦ*
Ⱦ
Ⱦ ȾVȾ 9Ⱦ ?Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ 4 ſ@Ⱦ Ⱦ E(Ⱦ 8Ⱦ Ⱦ8 Ⱦ Ⱦ 4 źƌ@Ⱦ
ȾȾȾȾ Ⱦ\
ȾōȾ ȾȾ 
L9Ⱦ t¿„ȾȾf 4 ȾƪȾ8
 4ǛȾȾÚ<ȾÐȾ8 8+
ȾȾ
Ⱦ pȾ Ⱦ ȾȾ Ŏ_¿Ⱦ „Ⱦ Q
"Ⱦ $Ⱦ Ⱦ 
(Ⱦ Ⱦ
f ±(8Ⱦ Ⱦ Ⱦ 4 ( Ⱦ 8űȾ Ⱦ
Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ>Ⱦ -Ⱦ „"9Ⱦ

Ⱦ4 48(!Ⱦ­½ S› ȾȾ4 Ⱦ­½Ⱦ
!((Ⱦ !„
8(Ⱦ \
Ⱦ 8+
  -Ⱦ 
Ⱦ !  Ⱦ 
8(Ⱦ 8(>Ⱦ
ȾȾ88(<Ⱦ | azhk|

83
 
>V-1A7J-|27J7P7V|
5{(-0,=5) HrsAOLtAHL~YK YrKd`dKrAHL~YKYO]lvVELr]lO|YLH]%AE]dAO ]dKYlK

őXƎ  Ǝ


;
.
Ǝ D
Ǝ Ǝ Ǝ   Ø
Ǝ  !Ǝ

#S;CW
Ǝ Ǝ Ɖ
ƎƎ  
ƎƎ
 . ƎƎ  Ǝ
Ǝ  Ǝ 
 Ǝ Ǝ
¥ Ⱦ
IȾ *
  Ⱦ Ⱦ Ⱦ

  
/Ǝ
5Ⱦ ȾȾ Ⱦ$ȾȾ''ȾȾM
ŀȾ ȾȾ' Ⱦ *
ȾȾȾȾ

Ⱦ6cȾ 'ȾȾ  'ŏȾ | azhk|
| azhk|
   Ⱦ *
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ I%Ⱦ '-Ⱦ
 Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Bw'Ⱦ
?  ICjȾ
1 Ⱦ# Ⱦ ȾȾ6
Ⱦ3
'M
&ȾȾȾȑȾ ȾȾ' M
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ
 Ⱦ Ⱦ 'Ⱦ
Ⱦ %Ⱦ $Ⱦ Ⱦ  %&Ⱦ Ⱦ '
Ⱦ $Ⱦ
Ⱦ&ȾȾ'  ȾȾ  Ⱦ
ȾIȾȾ
Ⱦ  UȾ
OȾ XZcȾ 
' Ⱦ I' Ⱦ
Ⱦ'5Ⱦ$ȾȾ3 Ⱦ'-Ⱦ'  M
Ⱦ ȾȾ  =ȾȾȾ3"jȾ 1Ⱦ 5Ⱦ
Ⱦ Ⱦ Ⱦ ;Ⱦ Ⱦ # ;Ⱦ *

%ȾȾȾ“Ⱦ$Ⱦ^Ⱦ5&Ⱦ 'ȾȾ
Ⱦ ȾȾK
' ȾȾÎ' &ȾȾȾ CD %& '( )8

%  Ⱦ Ⱦ Ⱦ '-Ⱦ &Ⱦ



*
Ⱦ ;Ⱦ '> &Ⱦ 'Ⱦ  Ⱦ | `ygj| EFKbLªµ
8  !"
#$

Ⱦ "
Ⱦ Ⱦ #&Ⱦ Ⱦ  &Ⱦ
ȾȾ
&Ⱦ=&Ⱦ*
&Ⱦ jȾ

W #S;CW¬½ W#S;CW
1 ȾȾ ;ȾȾ ȾȾ Ⱦ
Ⱦ'XZ ȾȾ' ȾȾ;Ⱦ$ȾȾM
*
'Ⱦ  Ⱦ 'Ⱦ ȾȾ  ȾȾ  
  Ⱦ Ⱦ jȾ 1Ⱦ  M )B),G/BOEG7,)ES -/S :)S K@:IG7K)S BM4,)S />S :)S -@:/E,/>,7)S
ǫ>ȾȾ  Ⱦ ȾȾ 'șȾ  Ⱦ $ȾȾ 
Ⱦ#; UȾ
1ņĈƫłLjŃǾŅȾ
‰Šµ Ⱦ I Ⱦ Ⱦ IȾ Ⱦ   3' Ⱦ &6ñ­ú®ÉňŝÔĮ§ÓÕ·º™ƅ¨ƎʼnŒļŷĕįÙìÚİĴŢûƎ
ÃĢ׈ŠƊ©šƍƎ
WXŒ bŒ

ȰŻǍȾ 3'Ⱦ0',(5  !*6 '


 Ⱦ ŪȾ Ⱦ Ⱦ $Ⱦ Ⱦ ǺĦ   (
‡ƎƎ  Ǝ Ǝ Ǝ   ƎƎƎ& ƎƎƎ
ïƎ Ǝ  *  /Ǝ ¬›œ

ƼƏȾşȵǬǝNjƍŐŁøȢķȧùȣ Ǝ ȶǶȾūȾ Ⱦ#
ȾȾ '-Ⱦ #à'ȾB &Ⱦ Ⱦ$Ⱦǭ%ǻCrȾ
s'ƺ%Ⱦ Ⱦ 
"Ⱦ#
Ⱦ  ȾȾȾ
&Ⱦ  ȾȾIȾ ȾȾ M pƎ 
Ǝ ĵťƎġƎð
Ă
Ǝ[ƎƎ$ * Ǝ ƎƎ 6

ƎƎ
3Ⱦ $Ⱦ Ⱦ  <Ⱦ KȾ
Ⱦ  Ⱦ   Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ #; Ⱦ $Ⱦ Ⱦ '


Ⱦ Ǝ;;Ǝ [Ǝ NƎ X Ǝ Ǝ  *Ǝ &  Ǝ 8
/Ǝ tƎ &  Ǝ
 Ⱦ Ⱦ  ȾTUV½ȻȾ Ⱦ 
Ȫ  jȾ
 [Ǝ

.
Ǝ ƎƎ (
‡Ǝ Ǝ  8

Ǝ Ǝ 
1 Ⱦ Ⱦ ȲƀǼ&Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ 'ƻ&Ⱦ   Ⱦ
Ⱦ   Ⱦ Ⱦ Ⱦ 6   Ⱦ Ⱦ Ç# ;ÿ å 4 ;#/ kÒ%;4%ÿ%kÿ¿/¸æØ…ÿ£ ÿ o P/#/ô;ÿÀ%ÿ% 4 ÿ# P #4% ÿ mÕÿoPmí

Ⱦ $Ⱦ őǽúûŠýŒȾ   3ĩȾ   Ⱦ '$Ⱦ 'Ⱦ  Ⱦ Ⱦ "&Ⱦ M  *Ǝ ƎƎ+Ǝ  Ǝ ƎƎ /Ǝ
5Ⱦ $Ⱦ UȾ KȾ -Ⱦ
Ⱦ #
%  Ⱦ Ⱦ Ⱦ 'UȾ ˆȾ ȾȾ Ⱦ K ƎƎ Ǝ6
Ǝ Ǝ Ǝ
 !ƎƎ Ǝ  Ǝ 
 $Ǝ Ǝ  *  ƎƎ ¨©µ

Ⱦ I'Ⱦ 
Ⱦ  Ⱦ 
Ⱦ  Ⱦ  >jȾ 1Ⱦ ' %' Ⱦ Ⱦ Ⱦ 6
Ⱦ Ⱦ

;.
Ǝō ƎƎ;ƎƎ
  
ƎƎƎƎƎ Ǝ   /Ǝ
 Ⱦ$ȾȾ'5Ⱦ  ȾȾ  ü  %-ȾȾ+',¯ ȾȾȾ3"Ⱦ$ȾȾ'  M sƎ

Ǝ   {(Ǝ$;Ŏ (Ǝ ;ƎƎƎ  ($Ǝ[Ǝ

  Ǝ
ȫȾ;ȾȾȾȾȾ Ⱦ 
%UȾîȾ   ƎƎƎ ƎƎ ƎèÿXƎ
 * Ǝ /ƎsƎ
  Ǝ
Ǝ
?
ȾIȾ  Ⱦ'
VȾ'-Ⱦ  ȾȾ'Ⱦ   IȾ ȾXZcM {ŵ Ǝ Ǝ E(ƎƎ   
¾Ǝ 
+  Ǝ Ǝ ;Ý!Ǝ  Ǝ 
 !Ǝ
Ⱦ ȾI%Ⱦ'-Ⱦ  ȾȾȾ&Ⱦ# Ⱦ=
' &Ⱦ Ⱦ  M 0

Ǝ    !Ǝ
+ X Ǝ
Ǝ  
Ǝ .
!Ǝ
/ƎKzƎƎƎ Ǝ
J ȾÛ &Ⱦ Ⱦ&Ⱦ Ⱦ'5&Ⱦ ȾȾ  ; rȾ Ǝ  
ƎƎ 
 ;ƎƎE(ƎƎ  $ƎƎƎ  ;ƎƎ Ǝ
.
/Ǝ
oȾ½嚭Ⱦ ÕȾ šȾ ½Ⱦ o|  Ⱦ Ⱦ  
Ⱦ Ⱦ Ⱦ nj  Ⱦ ' % Ⱦ Ⱦ 5ƎƎ Ǝ Ǝ!Ǝ Ǝ
 Ǝ ƎƎ6
 ƎƎ 
;Ǝ Ǝ 3

84 + 
5{(2-0,=5)2 IrsBOLtBIL~YK YrKdafKrBIL~YKYO]lvVELr]lO}YLI] %BE]fBO ]eKYlK >V-1B7J-|27J7P7V|


"Ⱦ$Ⱦ
  Ⱦ
Ⱦ  Ⱦ ;ȾȾ
%Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ =   {Ⱦ 1"  Ⱦ ' Ǝ2' ƎƎ  
1FƎ
 Ⱦ Ⱦ zȾ Ⱦ Ⱦ ȾȾA
Ⱦ  Ⱦ
"ȾA#  &Ⱦ % Ⱦ+ >Ǝ  Ǝ  
Ǝ  Ǝ Ǝ ' Ǝ ¯Ǝ "ƎƎ Ǝ AƎƎ ƎM
Ⱦ Ⱦ
Ⱦ Ƭ 37Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ $ȾȾ  &Ⱦ  " Ⱦ  Ⱦ 3 &Ⱦ 
AȾ Ǝ Ǝ Ǝ :Ǝ Ǝ 
ƎƎ 7'Ǝ Ǝ  )Ǝ _Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ
 A.Ǝ
 ȾȾ Ⱦ &Ⱦ  …Ⱦ> ȾȾ
"Ⱦ Ⱦ  Ⱦ 
ȾȾ+  
ƎƎƎAAƎ Ǝ Ǝ Ǝ
ƎƎƎ@ Ǝ ­½ Ǝ9ƎƎ
6  ǎ Ⱦ ȾȾ Ⱦ   Ⱦ
 Ⱦ$Ⱦ#   &Ⱦ   šA Ⱦ Ⱦ  
Ǝ ­½  Ǝ ' ƎƎ "Ǝ 
 Ǝ ­½

  ƎƎ M
&Ⱦ  Ⱦ Ⱦ *
Ⱦ  Ⱦ  % Ⱦ Ⱦ   Ⱦ Ⱦ Ⱦç…Ⱦ )Ǝ
OȾ "  Ⱦ -Z Ⱦ*
Ⱦ Ⱦ
%Ǯ- Ⱦ ȾȾ
Ɛ  Ⱦ   AȾ Ⱦ + -ƎƎ  Ǝ ƎƎ ƎƎ
ƎƎƇƎƎ 'ƎƎ Ǝ
Ⱦ -6 Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ 
A Ⱦ  Ⱦ ¼! Ⱦ *
Ⱦ  Ⱦ
+ ƎƎƎ Ǝ2Ǝ ƎƎ1!Ǝ  Ǝ M
 Ⱦ  % Ⱦ 
Ⱦ 
Ⱦ  Ⱦ    Ⱦ ; Ⱦ Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ  +  ƎƎ  
Ǝ .Ǝ Ǝ

 (Ǝ Ǝ Q Ǝ ­½

QM
 Ⱦ  Ⱦ ȾȾ; ÃȾ 'Ǝ ƎƎƎƎ 

ƎƎƎ 'ƎƎƎ'ƎƎƎ7'Ǝ2Ǝ
M
?Ⱦ
Ⱦ    Ⱦ-Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ 3Ⱦ   ; Ⱦ ȾȾ+ Ǝ'!Ǝ'Ǝ
Ǝ

1)Ǝ

  Ⱦ Ʊ zȾ -Ǝ
Ǝ7:ƎƎ
ƎƎ@#A Q"9Ǝ
 ?Ǝ ƎƎL Ǝ
­½ Ǝ!Ǝ  Ǝ ƎA#
Ǝ
7ƎƎ Ǝ ­½
 ')Ǝ
aq }çn} zȾ¦
 AȾ$Ⱦ€Ⱦ C
ƎWƎ CƎ _ ¿Ǝ 2_A)Ǝ ^†CȾ :—HvSz¯sWSe’Hsz¯ zNŠW¯ lH¯ de’zŠeH¯SW¯ lH¯
q ?  !Ⱦ $Ⱦ?   Ⱦ ev’—ŠH¯vz¯ dHllHsz¯ZŠWv’W¯H¯lH¯PzvPl—e¬v¯SW¯…—W¯¬lz¯lH¯’ŠHSePe¬v¯W—ŠzWH¯ dH¯
|Ă KƲ Ⱦ $Ⱦ
Ⱦ ȾȾ
%Ⱦ HZŠzv’HSz¯SW¯sHvWŠH¯ŠW—Wl’H¯Wl¯ŠzNlWsH¯SW¯ŠWWv’HPe¬v¯SW¯¬leUz¯Wv¯—vH¯—Ÿ
, €! Ⱦ WŠZePeW¯NeSesWvezvHl¯u| PzvZWŠeŠlW¯lWvH¯ŠWHleHPe¬v¯Wv¯Z—vPe¬v¯SW¯—¯™zl—sWv¯
- v  >Ⱦ Ⱦ Ⱦ
 Ⱦ3
 ȾBw n   Ⱦ Ⱦ *
Ⱦ  Ⱦ sHH¯ u| cŠH™WSHS#¯
$ȾȾ Ⱦ Ⱦ;DȾ 9dzŠH¯NeWv¯lH¯SeZWŠWvPeH¯Wv’ŠW¯™zl—sWv¯ u| sHH¯W¯ …—W¯¬lz¯P—HvSz¯W¯ŠWllWvH¯
†n € Ⱦ
 Ⱦ$Ⱦ =   ȾÖȾȾ —v¯™zl—sWv¯ W’Š—P’—ŠH¯cŠ£\PH¯W¯Pzv™eWŠ’W¯Wv¯sHH#¯ B§vWH¯ u| ZzŠsH¯zNŠW¯—vH¯
0 m Ⱦ —WŠ\PeW¯lHvH¯—WSWv¯evSePHНzН§¯sesH¯™zl—sWv¯u|Wz¯WŠz¯Wl¯sWSez¯‹evŸ
“q o  Ⱦ PeHl¯SW¯—cWŠeН sHH¯Wv¯—vH¯ev’—ŠH¯ ƎƎ Ǝ Ǝ Ǝ ƎWv¯ŠWlHPe¬v¯
^q w Ⱦ$ȾKȾ Pzv¯—vH¯`Wv’W¯l—s§vePH¯\hH%¯

±½ 2/I@# ;9(;W ";6I8*:W «½#C#W


I4+@W (*W W #S;CW #@@#WC;%@*W6#W8*C#W

?ȾȾ  ;Ⱦ ȾȾ· ƒȾOȾZ


ȾB" DȾ Ⱦ*
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ
A +
Ⱦ*
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ
Ⱦ   =&Ⱦ *
Ⱦ3 Ⱦ  Ⱦ #AȾ B Ⱦ  Ⱦ Ⱦ! ;D&Ⱦ Ⱦ Ⱦ
*
Ⱦ Ⱦ   ȾȾ Ⱦ#  Ⱦ$Ⱦ dȾ
K Ⱦ
 Ⱦ   Ⱦ Ⱦ  %Ⱦ Ⱦ Ⱦ   ; Ⱦ $Ⱦ*
Ⱦ Ⱦ Ⱦ
A%Ⱦ - Ⱦ *
Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ
!Ⱦ!A Ⱦ AȾ Ⱦ- Ⱦ#l !ĊȾ K Ⱦ
-Ⱦ 3  Ⱦ  #  Ⱦ Ⱦ Ⱦ  !Ⱦ    Ⱦ $Ⱦ $  Ⱦ - Ⱦ  Ⱦ

AȾ  Ⱦ
Ⱦ $ȾȾ Ⱦ 9Ⱦ
· Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 5Ⱦ*
  Ⱦ  !  Ⱦ  ȾȾ5ȾȾ
  Ⱦ Ⱦ  Ⱦ
 A Ⱦ Ⱦ " Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ $Ⱦ A A Ⱦ
Ⱦ   A Ⱦ    Ⱦ  Ⱦ Ⱦ dȾ 1Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ AȾ
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ -Ⱦ   A Ⱦ
AȾ  Ⱦ-ȾȾ ‰  ¼Ⱦ ȾȾ AĠȾ

AȾ Ⱦ   Ⱦ$ȾȾ¼ <Ⱦ1Ⱦ Ⱦ-6 &Ⱦ  Ⱦ ȾǞ
Ⱦ Ⱦ!f
Ⱦ   &Ⱦ -Ⱦ   Ⱦċ   Ⱦ ȾȾ$Ⱦ    Ⱦ ȾȾ #
A+
AȾA> Ⱦ Ⱦ $ČȾ
1Ⱦ Ⱦ *
ȾȾ" Ⱦ  Ⱦ 5&Ⱦ !
 Ⱦ $ȾȾ $Ⱦ Ⱦ A Ⱦ
AȾ

Ⱦ 
Ⱦ   Ⱦ Ⱦ Ⱦ   čȾ 1Ⱦi!
‰ ‹Ⱦ ȾȾ*
Ⱦ  AȾȾ (:
  ‹Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ $Ⱦ 3 Ⱦ *
Ⱦ
AȾ 6ÞȾ  Ⱦ
Ⱦ  ǯȾ AȾ

ƽ =ȾȾ # 7Ⱦ  Ⱦ œA Ⱦ  Ⱦ Ⱦ $Ⱦ#  Ⱦ  Ⱦ ǏȾ ȾȾ

85 J   J
5{( 3-0,>5693 HrsAQLtAHL€YK!YrK cdKrAHL€YKYR]lwXELr]l >V,1B7M|27J7P7V|

1 Ⱦ Ⱦ)
"Ⱦé
7ȾȾ"W Ⱦ )  Ⱦ Ⱦ Ⱦ "Ⱦ ȾȾȾ# y KƎ Ǝ "
Ǝ Ǝ ƎƎ  
Ǝ   Ǝ

SƎ
Ⱦ G3) ) CYȾĿ))%Ⱦ ȾȾȾ7Ⱦ  ȾǰȾW
 ȾPȾƳy 5Ǝ=œ"ƎģƎ  
ƎƎƎ "
ƎzƎƎ$ƎƎƎ  SƎ
Ⱦ Ⱦ "ȾPȾ Ⱦ Ⱦ   )WȾ PȾ #
)Ⱦ Ⱦ Ⱦ )% ) Ⱦ ȾȾ3)y
 ) Ⱦ  ȾȾ XZ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ  ) Ⱦ Ⱦ Ⱦ "Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ y †µ 1Ǝ$Ǝ
Ǝ
 )Ⱦ ŭYȾ

W*@C>*&E2J#W«½@;>;@&2;9#72)#)W
I4*@W )*W W #S;CW #2C#4*W )*W 8;9E#S#W 1Ǝ$Ǝ Ǝ & Ǝ B ƎƎ
+Ǝ

1Ⱦ  ¾) Ⱦ Ⱦ 


 Ⱦ )  Ⱦ  ) Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  y
)Ⱦ PȾ *
Ⱦ ) ) Ⱦ ȾȾ 
"Ⱦ Ⱦ )  ) Ⱦ Ⱦ W)Ⱦ  ”Ⱦ Ⱦ y hUÿĜƎƎ "  Ǝ    Ǝ
 )7Ⱦ Ⱦ "7Ⱦ ȾW
 Ⱦ Ⱦ "7Ⱦ Ⱦ 7Ⱦ Ⱦ ) Ⱦ  Ⱦ Ⱦ"Ⱦ 0 Ǝ
PȾ Ⱦ 
Ⱦ  Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ
) Ⱦ Ⱦ 
"Ⱦ  Ⱦ Ⱦ   )Ⱦ   )WYȾ 1Ⱦ  )Ⱦ   
ƎƎ
*
Ⱦ é)Ⱦ Ⱦ
Ⱦ  )%Ţ) Ⱦ W)Ⱦ PȾ  "Ⱦ Ⱦ Ⱦ )% ) Ⱦ Ⱦ
Ⱦ
-6 YȾ m) 3Ⱦ  )% ) Ⱦ Ⱦ  )XZ  ) Ⱦ 
ȾȾ Ⱦ Ⱦ#
) ȾȾ
ƑWȾ ÄȾ ="ƎƎ Ǝ   Ǝ
Ǝ ƎƎƎ Ǝ ƎƎ Ǝ$ƎƎ
?Ⱦ )  Ⱦ Ⱦ ) Ⱦ Ⱦ )
"Ⱦ
Ⱦ )"7Ⱦ
*
)Ⱦ 7Ⱦ Ⱦ Ⱦ " 
ƎmƎƎ 
ƎƎ  ƎƎ 
,ƎƎ 

Ǝ Ǝ
+Ǝ 
Ǝ
WȾ Ⱦ  "
Ⱦ Ⱦ  Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ    Ⱦ PȾ  )Ⱦ Ⱦ Ⱦ  y 
Ǝ ƎƎ $ƎƎ 
  ƎƎ
Ǝ ƎƎ/Ǝ
Ⱦ Ⱦ  ) Ⱦ Ⱦ )- Ⱦ )# ) Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  )%7Ⱦ *
>Ⱦ WȾ
)7Ⱦ*
>Ⱦ-Ⱦ-7Ⱦ*
>Ⱦ5Ⱦ)  ȾȾ 7Ⱦ YȾ ?Ⱦ" ÍȾ Ⱦ
 &" ! &  &! &  & &   &
Ⱦ i )"Ⱦ Ⱦ  5kȾ Ⱦ Ⱦ Ⱦ -Ⱦ )  Ⱦ Ⱦ )Ⱦ 57Ⱦ

*
Ⱦ Ⱦ Ⱦ)Ⱦ)ȾȾ  YȾ 1ȾȾȾ-Ⱦ*
Ⱦ- Ⱦ -Ⱦ  ȾȾ " ( ( (
(
( e|  ( $  (  (   (  (    (
"Ⱦ 3
 Ⱦ ) Ⱦ  Ⱦ W)Ⱦ -Ⱦ  Ⱦ *
Ⱦ *
Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ  ȍ y ( ( %"  ( &( (
 Ⱦ -Ⱦ "9Ⱦ KȾ Ⱦ
) Ⱦ Ⱦ   )WȾ PȾ Ⱦ   ) Ⱦ Ⱦ Ⱦ ( ( (  ( ; <
1
<

Ⱦ G CYȾ


  '( "  "  ( "  (   " %(    (    (
}
Ⱦ?) Ⱦ GKYȾ¦Ⱦ YȾȾ¢sòȾ*
) Ⱦ  Ⱦ ȾW%Ⱦ Ⱦ
Ⱦ

ȾȾ
  (   (   ( ((
m;#Ⱦ)%Ⱦ ȾȾ Ⱦ
Ⱦ   Ⱦ Ⱦ¾ȾȾȾ   ) ȾPȾ*
Ⱦ !½
 Ⱦ ȾȾ =

>

< ;

 (
Ⱦ Ⱦ #Ⱦ))%Ⱦ )> Ⱦ Ⱦ Ⱦ )Ⱦ M½  Ⱦ } )YȾ —µ
•– ¡ ¢£7 5¤6894
  ?
¥µ

iOȾ ǟ )WȾ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ   Ⱦ Ⱦ "Ⱦ Ų‘ Ⱦ Ⱦ )# )Ⱦ   (  (   $    "  %( (   ( "
(
*
Ⱦ 
 Ⱦ  ȾȾȾ ) ) ȾPȾȾ) )9Ⱦ 1*
)WȾȾ  )Ⱦ *
ȾȾ
y  ( ( ( ( ((   (  " #'( ( "
ȾȾȾ ) ) ȾȾ
Ⱦ 
"Ⱦ Ⱦ   ) Ⱦ ȾȾ "Ⱦ
Ⱦ W)Ⱦ  )y c| ( # !  (  (  '(

 ‹9Ⱦ ðK)Ⱦ m9Ⱦ ?) 7Ⱦ ?-9Ⱦ  Ù 


'(
KȾ
Ⱦ  )Ⱦƾ Ⱦ *

Ⱦ )
"Ⱦ )%Ⱦ  Ⱦ   )WȾ ) ) Ⱦ Ⱦ

2
*&'a(›œ)   & 0ž1
  
+,
2

"Ⱦ ) ) Ⱦ Ⱦ
ȾȾW)Ⱦ Ⱦ
Ⱦ 
"Ⱦ ȾȾ   ) Ⱦ PȾ   ) Ⱦ  #   ( (  (  ( (  ( (  (  (  (  (
-.
/
3
ٵ

Ⱦ"9Ⱦ (  ( $ #( (  ( &  ( ( %(  ( (


1ȾȾǠ
Ⱦ 
Ⱦ ȾȾ
 Ⱦ
Ⱦ
"Ⱦ Ⱦ   ȾȾ)9Ⱦ   (  %(  '( (    (  "'(  &(
?
ȾȾ Ⱦ   Ⱦ Ⱦ
ȾȾȾ ) ) 7Ⱦ
Ⱦi)
Ⱦ‹YȾ  "  ( 
(    (

OȾ   ) Ⱦ Ⱦ Ⱦ   )WȾ Ⱦ 3 Ⱦ  Ⱦ #


) Ⱦ Ⱦ ä ) Ⱦ y
 7Ⱦ W)Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ >Ⱦ Ⱦ     Ⱦ -_ Ⱦ Ⱦ 
"Ⱦ  y
Ⱦ #Ⱦ  )YȾ 1 Ⱦ Ⱦ -_ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 5Ⱦ Ⱦ
Ⱦ WȾ  Ⱦ Ⱦ óȾ
=Ǝ ƎƎ="Ǝ  ƎƎƎ Ǝhh $ƎƎ 

)Ⱦ ) 3Ⱦ #Ⱦ  Ⱦ Ⱦ ğ  ) Ⱦ Ⱦ  "
9Ⱦ 1 Ⱦ )Ⱦ Ⱦ )Ⱦ
  ŒƎƎ "
ƎƎ    
Ǝ 

ƎƎ Ǝ ƎƎ 
Ǝ
Ⱦ Ⱦ   )Ⱦ Ⱦ 
  ôȾW¾Ⱦ  ) ÅȾ OȾ #Ⱦ  Ⱦ Ⱦ i  
1/Ǝ
  )WȾ
 Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ ) Ⱦ 
) Ⱦ GȾ  7Ⱦ
KƎ ƎƎƎ$Ǝ
Þ–ƎƎƎƎ$ —Ǝ Ǝ Ǝ$Ǝ

Ǝ
Ⱦ #Ⱦ 
 7Ⱦ  #Ⱦ Ⱦ Ⱦ W) 7Ⱦ  #Ⱦ Ǝ
  mƎ
)Ǥ
ȬȇDZƒţõȾ  ĎCÆȾ

-127-
86  "
5{(-0,@5": 2 HrsAOLtAHL~YKYrKd`dKrAHL~YKYO]lvVGLr]lO|YLH]&AG]dAO ]dKYlK ?V-1B7J-|27J7P7V|

#E;W G  ƎƎ Ǝ@   ƎƎƎ  Ǝ 9!Ǝ ăƎƎ Ǝ   ƎƎ
v Ⱦ2ȾȾ2 Ⱦ Ⱦ" ȾȾ"&Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 2 Ⱦ + + ĤƎ Ǝ ƎƎ Ǝ Ǝ (Ǝ Ǝ DƎ Ǝ ­½ Ǝ
 Ⱦ 2 Ⱦ B Ⱦ  CȾ Ⱦ ȾȾ Ⱦ Ⱦ  ]Ⱦ ?Ⱦ " ”Ⱦ KȾȾ*2Ȝ  ƎƎ D  Ǝ Ǝ Ǝ  $!ƎƎ Ǝ " Ǝ Ǝ Ǝ 
Ⱦ ǐȾ 2 Ⱦ ##ŠȾ  -Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 2 Ⱦ 2 Ⱦ  Ⱦ ‚Ⱦ  Ǝ Ǝ ƎƎ   Ǝ Ǝ   ľƎƎ $ Ǝ Ǝ ƎƎ  
c ȾȾ Ⱦ 2 Ⱦ -Ⱦ Ⱦ Ⱦ -ȾȾ "Ⱦ !]Ⱦ Ó2ȾȾ ƎIƎƎ    4Ǝ
*2ȾȾ-Ⱦ  Ⱦ 2 Ⱦ  -Ⱦ2 Ⱦ  Ⱦ  ȾȾ  # Ⱦ  + 5Ǝ Ǝ Ǝ  Ǝ  Ǝ Ǝ ŋ  Ǝ ­½ Ǝ    Ǝ  
Ⱦ BȾ"C&Ⱦ ȾȾ 2Ⱦ ȾȾȾȾȾ2 Ⱦ=!Ⱦ Ⱦ  ƎƎ   ƎƎ Ǝ   Ǝ  DƎƎƎ ƎƎƎ 
‚Ⱦ ȾȾ#Ⱦ 2]Ⱦ  $4Ǝ=  Ǝ   ƎƎ"  Ǝ­½ Ǝ ƎƎ  ƎƎ 
ƎƎ  ƎƎƎ ƎƎ Ǝ  ƎƎ  4Ǝ
%#4;W pƎƎ ƎƎ Ǝ Ǝ Ǝ  Ǝ ƎƎ   Ǝ ­½ Ǝ 
v Ⱦ2ȾȾ2 ȾȾ ȾȾ"&Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 2 Ⱦ +   ßƎ  D Ǝ ­½  ƎĎZƎƎ Ǝ Ǝ  4Ǝ\  ƎƎ Ǝ
 Ⱦ  #Ⱦ B Ⱦ "CȾ Ⱦ Ⱦ ȾȾ Ⱦ  ]Ⱦ ?Ⱦ " ”Ⱦ 1 Ⱦ Ⱦ 22+   Ǝ Ǝ Ŝ3
Ⱦ "2n &Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ   Ⱦ Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  2&Ⱦ Ⱦ Ǝ ƎƎ $ Ǝl
2Ⱦ %Ⱦ Ⱦ Z2Ⱦ Ⱦ Ⱦ 2 Ⱦ  Ⱦ  #Ⱦ Ⱦ *2Ⱦ `Ⱦ  Ǝ  Ǝ
Ⱦ  Ⱦ ȾȾ Ⱦ2 ]Ⱦ 1 ȾȾ *22Ⱦ Ⱦ ȾȾȾ + Ķ Ǝ  Ǝ Ǝ
2Š Ⱦ  Ⱦ Ⱦ   Ⱦ Ⱦ 2Ⱦ ² 2Ⱦ  Ⱦ 2 ]Ⱦ KȾ 2 Ⱦ 2"Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ǝ Ǝ  
# Ⱦ ȾȾ 2Ⱦ Ⱦ2 Ⱦ ȾȾȾ Ⱦ ‚Ⱦ Ⱦ2Ⱦ Ⱦ ȾȾ 2+ Ǝ 2  Ǝ ”nopµ
“µ
qVŒ
Ⱦ !Ⱦ Ⱦ Ⱦ 2"Ⱦ Ⱦ Ⱦ ² 2Ⱦ Ⱦ 2  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  Z ]Ⱦ OȾ !ȾȾ ƃ  Ǝ­½ 
Ⱦ22ȾȾȾ   Ⱦ Ⱦ2 Ⱦ Ⱦ Ⱦ XZ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ   ȤȾ    PƎ  Ǝ Ǝ
Ⱦ   Ⱦ Ⱦ Ⱦ   Ⱦ ‚Ⱦ Ⱦ  ŠȾ Ⱦ m&Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ ȾȾ Ǝ Ǝ Ǝ
   ȾȾ ZȾȾ"n6cďȾ Ǝ Ǝ   Ǝ
  Ǝ Ǝ  Ǝ
&*(2;W  Ǝ Ǝ d Ǝ
v Ⱦ2ȾȾ2 ȾȾ ȾȾ Ⱦ ȾȾ"ȾȾȾ ]Ⱦ?Ⱦ  Ǝ  Ǝ  
" ”Ⱦ 1 ȾȾ Ⱦ -ȾȾ % Ⱦ 6cȾ 32 ȾȾ 5Ⱦ +  !Ǝ Ǝ  Ǝ Ǝ
Ⱦ 2Ⱦ  Ⱦ Ⱦ ²*2Ⱦ Ⱦ *2Ⱦ Ⱦ "Ⱦ  Ⱦ #2 Ⱦ Ⱦ -Ⱦ + Ǝ Ǝ 
ȾȾȾ]ȾKȾ 2ȾȾ ȾȾȾ 2%Ⱦ2ȼȾȾȾ  +  Ǝ Ǝ  
2ȾȾ5Ⱦ 2ȾȾȾ‚&Ⱦ Š  &Ⱦ]Ⱦ1Ⱦ  Ⱦ Ⱦ + E(Ǝ­½ ƎƎ
ȾȾ ȾȾȾ  Š&Ⱦ ȾȾ ȾȾȾȾ ȾȾ #+   4Ǝ >Ǝ "
 Ⱦ Ⱦ  =&ȾȾ Ⱦ Ⱦ Ⱦ *2ȾȾ ȾȾ 6c]Ⱦ àƎ Ǝ  Ǝ Ǝ 
 Ǝ $Ǝ
?ȾȾ ` Ⱦ-6Ⱦ ‚!ȾȾ  !ȾȾ2 Ⱦ  ȾȾ*2Ⱦ D Ǝ Ǝ
Ⱦ 2Ⱦ  #ȾȾ  Ⱦ*2ȾǷȾ2 Ⱦ2"ųȾ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ"Ⱦ‚ȾȾ Ⱦ   *Ǝ& 
Ⱦ! 2Ⱦ *2Ⱦ Ⱦ  Ⱦ `]Ⱦ OȾ ŠȾ &Ⱦ Ⱦ ‚Ⱦ    Ⱦ # Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ǝ  Ǝ  Ǝ 
#Ⱦ Ť2Ⱦ Ⱦ ! 2Ⱦ  Ⱦ Ⱦ"]Ⱦ ¡ŔȾȾ2ȾȾȾ3 Ⱦ Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ
ŕȾȾȾ#ȾȾ  !Ⱦ ȾȾ` Ⱦ-6]Ⱦ 6 Ǝ3   /Ǝ
mȾȾi  !ȾȾkȾ  ȾȾ Ⱦ 2Ⱦ #Ⱦ2 Ⱦ
2 Ⱦ  Ⱦ ȾQ! Ⱦ ȾȾ  Ⱦ ȾȾ  Ⱦ Ⱦ2+
Ⱦ  Ⱦ  "&Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  % Ⱦ ‚Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 2 ]Ⱦ ?Ⱦ ĐȾ
Q> ȾȾ 2Ⱦ #Ⱦ2 Ⱦ ȾȾ" ȾȾ Q"Ⱦ ȾȾȾ
 Ⱦ ȾȾ!; 2Ⱦ#!Ī&ȾȾ2 Ⱦ"Ⱦ Ⱦ ȾȾȾ= Ⱦ
#&ȾȾȾ Ⱦ  ȾȾȾ Dz Ⱦ 2Ⱦ !ȾȾȾ=×]Ⱦ
1Ⱦ  -Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ĩ]Ⱦ
1 Ⱦ ȾȾȾi  !ȾȾ"kȾȾ 2Ⱦ #Ⱦ2 Ⱦ ȾȾ!Š 2+
ȾȾ   ȾȾ2 ȾȾ"&Ⱦ2 Ⱦ2Ⱦ"&Ⱦ2 ȾȾȾȾ+
 Ⱦ !  ȾȾ=ȾȾȾ Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ  ]Ⱦ

87   
5{(2-0,?5)2 HqsAOLtAHL~YK YqKd`dKqAHL~YKYO]lvVELq]lO|YLH]%AE]dAO ]dKYlK <V-1B7J-|27J7P7V|

ÿ !;8%@,#(;W«½ (C;W (,W 7#W


tµ hUÿ -Ǝ %Ǝ Ǝ
I4,@W (,W W #S;CW W I4,@W82@#9(;W>;@W 7#WJ,9F#9#W
 Ǝ   Ǝ Ǝ 
Ǝ Ǝ  
Ǝ

KȾ  ȾȾȾȾ
% ȾT6ȾȾ%Ⱦ Ⱦ#Ⱦ Ⱦ %Ǝ ķƎ % Ǝ 3 Ǝ
$Ⱦ 
{Ⱦ 1ȾȾ Ⱦ#
 ȾȾȾ Ⱦ ȾȾ% Ⱦ Ⱦ

Ǝ
Ǝ Ǝ
% Ǝ
XZ
HȾ Ⱦ  HȾ  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ
Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
%HȾ   Ⱦ  Ⱦ Ȏ Ⱦ 
ǑȾ
Ǝ Ǝ 6 
Ǝ  
.8
TȾ<Ⱦ
% Ǝ N
Ǝ 2 6 
1ȾȾ Ⱦ#Ⱦ!
 HȾȾ$Ⱦ #
ȾȾȾ"Ⱦ+   ,Ǝ  %  ,Ǝ * 

"<Ⱦ1TȾ Ⱦ Ⱦ ȾȾ
ȾȾȾ
%<ȾKȾ
ȾȾ*
Ⱦ %Ǝ Ǝ  
*1/Ǝ T%
 ȾȾ 
Ⱦ Ⱦ 3$Ⱦ T HȾ Ⱦ HȾ Ⱦ Ⱦ 
%Ⱦ Ⱦ Ⱦ  + %Ǝ  '$'
Ù &Ō
Ǝ  Ǝ Ǝ
 Ⱦ!
ȾȾȾ’Ⱦ %Ǝ &
 *,Ǝ

§Ⱦ Ⱦ  ȾȾw  ȾBO ȾȾ¦ HȾ?ȾÎ

HȾw+  Ǝ,Ǝ Ǝ % 
#HȾ% HȾm
DȾ ȾȾȾC½$ȾN½
 Ⱦ #
 ȾȾ+ Ǝ (Ǝ Ǝ
 Ǝ %

Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
%Ⱦ  Ⱦ Ⱦ T Ⱦ $Ⱦ 
Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ  !Ⱦ $Ⱦ Ⱦ 
ƎáIƎ ƎƎ
cħ
 _ |
 Ⱦ BDȾ*
Ⱦ `Ⱦ 
J<ȾľȾ !%Ⱦ
ȾȾȾ T=Ⱦ=   + ƎƎƎNƎ ĿƎ  ƎƎ
Ⱦ Ⱦ Ⱦ *½ #
Ⱦ w Ⱦ  Ⱦ 
Ⱦ JȾ  Ⱦ Ⱦ #Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
%Ⱦ $Ⱦ Ⱦ  $ Ǝ 2 Ǝ Ê% Ǝ Ǝ
TȾ 
<Ⱦ %Ǝ&
 *ƎƎƎ
K Ⱦ Ⱦ Ⱦ   Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ
% Ⱦ $Ⱦ  6 Ⱦ  Ⱦ %Ǝ Ǝ
Ǝ
ȾȾ T6Ⱦ !
ȾȾȾ# ƒȾ
Ǝ 8
 ƎƎƎ

ĥƎ òƎ Ǝ g * 1,Ǝ Ǝ
DȾ1ȾȾ  Ⱦ !
! Ⱦ Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ  + ÄƎ &
 *Ǝ Ǝ 
Ⱦ
Ɠ%ȾȾȾB  ȾȾ
 ȾȾȾ
!Ⱦ!DHȾȾȾ%Ⱦ ƎƎ8 Ǝ Ǝ %  3
 Ⱦ Ⱦ % Ⱦ Ⱦ ǿȾ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ
Ⱦ 
"Ⱦ B  Ⱦ Ⱦ Ⱦ
Ǝ % Ǝ Ǝ Ǝ 3
!Ⱦ $Ⱦ Ⱦ Ⱦ D<Ⱦ1Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 
"Ⱦ   Ⱦ Ⱦ  Ⱦ !
+ 
Ǝ 

/Ǝ W Ǝ
 Ⱦ$Ⱦ  Ⱦ Ⱦ% Ⱦ  Ⱦ
%Ⱦ   Ⱦ $Ⱦ <ȾOȾ
 ȾȾi #
+ %Ǝ Ǝ  Ǝ Ǝ Ǝ
³Ⱦ$ȾíȒ
 ³ȾB  !DȾȾȾ*
Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ <HȾ Ⱦ<Ⱦ 8Ǝ Ǝ &
Ǝ Ǝ  Ǝ

Ǝ N
/Ǝ U *Ǝ
DȾw` Ⱦ ȾȾ ȾȾȾ
 Ⱦ
Ⱦ Ⱦ TȾ    + Ǝ Ǝ
Ǝ Ǝ Ǝ
3
Ⱦ$Ⱦ Ø"Ⱦ
 Ⱦ %ȾȾ
%Ⱦ Ⱦ%Ⱦ ȾȾ
Ⱦ6
ȾB+
6  Ǝ Ǝ%Ǝ
3
HȾ 
HȾ"HȾ 
ȾȾȾ HȾ HȾHȾ<DđȾ1ȾȾ Ⱦ
%Ǝ 
Ǝ  0
Ǝ Ǝ
3
%ƎƎ* *ƎƎ%Ǝ&
 *Ǝ 
ƎƎ  Ǝ
%Ǝ6%ƎƎ& 
 Ⱦ Ⱦ
Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
%Ⱦ  Ⱦ #
HȾ   Ⱦ B  DHȾ
 ƎƎ
v
Ǝ±%
FƎ
 Ⱦ $Ⱦ #Ⱦ 6 Ⱦ Ⱦ #
 <Ⱦ v Ⱦ
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ $
Ⱦ%Ⱦ
Ⱦ ȾȾ$Ⱦ  Ⱦ$Ⱦ#  Ⱦ ȾȾ+
Ⱦ Ⱦ Ⱦ HȾ  Ⱦ ! 
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  Ⱦ `Ⱦ $Ⱦ Ⱦ
Ɣ <Ⱦ
 ó1Ǝ 5ƎÑ Ǝ  '##
Ù Ǝ%,ƎƎ
% ,Ǝ  ŀƎ ƎƎ Ǝ Ǝ  Ǝ
% ƎƎ Ǝ 2
+ ƎƎ (Ǝ Ǝ%ƎƎ  $1,Ǝ % 
Ǝ Ǝ  

ƎƎ  (ƎƎ
Ǝ  FƎÒ Ǝ %ƎƎ%Ǝ 
%
mȾ KȾ m!Ⱦ ? Ⱦ B?TȾ aÉÊCƒȾ BH¯ PHl gSHS¯ SW¯lH¯ l—¯†W^WiH¯H¯P gW†“z¯ yg™Wl¯
ŦbƎgbĦéĖŁô‚Ǝ u‚Ǝ laÿ»alÍf¶fÿÄrQñQ̼·†ÿ =Ǝŏ ƎƎ Ǝ ƎƎ
 Ǝ
%Ǝ
S gZW†WyP gH¯SW¯WšW†gWyP gH¯S†Hs£“ gPH¯W†z¯“HsNg¥y¯HWP“z¯ gsN«l gPz¯Z glz«] 
Ǝ  (Ǝ Ǝ
Ǝ N
ƎƎ6 
ƎƎƎ

.
Ǝ  ƎƎ'†
Pz¯ u| †Wl gc gzz&¯
Ǝ8
/Ǝ-Ǝ
ƎŐ ƎƎ
 Ǝ%Ǝ % 

 * ƎƎ6 
½3
ļ
ȾȾ  Ⱦ*
ȾȾȾ Ⱦ
ȾJȾ TȾTl ’µ

 /Ǝ
Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ   Ⱦ Ⱦ "Ⱦ  Ⱦ #Ⱦ   Ⱦ Ⱦ #
+
 ȾȾ!
 HȾȾ
%Ⱦ $ȾȾ ŝȾ $Ⱦ ȾȾ <Ⱦ1Ⱦ  ȾȾ
5,Ǝ ſ
%ƎƎ Ǝ 6Ą
Ǝ
Ǝ Ǝ%Ǝ Ǝ
Ǝ <½ Ǝ Ǝ
Ⱦ ǥ
Ⱦ  Ⱦ ?3  Ⱦ $Ⱦ ĽȀ33Ⱦ Ⱦ Ⱦ % Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ T Ⱦ  Ⱦ

Ǝ & Ǝ

ÅƎ

Ⱦ Ⱦ!
ØȾ BˆȾȾw Ⱦ ~"Ⱦ $ȾˆȾ Ⱦ ĸ 3Ⱦ Ⱦˆ DHȾ
Ç
% Ǝ Ǝ%ƎƎ
ƎƎ
 & Ǝ


ƎƎ †
 ȾȾ#HȾȾHȾȾ
Ⱦ$ȾȾ=
Ⱦ  ȾȾ+
 (ƎƎ6%Ǝ

Ǝ 
 *% ƎƎ6 
ƎƎ ƎƎƎ (Ǝ ƎƎ  (
 ȾȾȾ
"ĒȾ
Ǝ
ƎƎ8 ƎƎ
Ǝ* %,Ǝ  ƎƎ%ƎƎƎ$ ƎƎ8 FƎ

88   
5{( 2-0,@5) 2 HqsAOMtAHM~Y K YqKd`dKqAHM~Y KYO]lvWEMq]lO|YMH]%AE]eAO ]dKYlK <V,1A7I,| 27H7P7V|

1Ⱦ 'Ⱦ Ⱦ 


Ⱦ
Ⱦ Ⱦ
' Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ   Ƅ,Ǝ
 Ǝ ƎƎ
 
Ǝ 
)Ǝ ^)Ǝ r  (Ǝ  '%Ù" Ù 
-ª eȾ ƎƎƎ 
ƎƎƎGTƎƎ?ƎƎƎ ƎƎƎƎƎ
KȾ'Ⱦ ȾȾ>  Ⱦ N IȾ  'Ⱦ' Ⱦ'  Ⱦ: 
Ǝ Ǝ Ǝ ďc|

Ǝ Ǝ  
Ǝ Ǝ Ǝ 2Ǝ  Ǝ Ǝ Ǝ Ù ?Ǝ
²ȾȾȾ' Ⱦ   Ⱦ Ⱦ
Ⱦ ȾȾ  &ȾȾb
ȾȾ':  Ź PƎ Ǝ Ǝ Ǝ
Ǝ Ǝ  
Ǝ 
 Ǝ
v
Ǝ 

 Ⱦ  'Ⱦ
Ⱦ X® IUȾ w
,Ǝ ƎƎ& ƎźƎ Ǝ  ƎIƎƎ Ǝ  
)Ǝ
ī3Ⱦ &Ⱦ Ⱦ 'NJȾ Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ 
Ⱦ 
"Ⱦ Ⱦ Ⱦ '&Ⱦ Ⱦ 5Ǝ& ƎZƎ  
 ƎƎ ƎƎâƎ?(Ǝ ƎƎƎ
"Ⱦ Ⱦ Ⱦ 'Ⱦ  Ⱦ Ⱦ '-Ⱦ
Ⱦ Ⱦ Ⱦ b
Ⱦ Ⱦ
 Ǝ ƎƎ#Ǝ 7Ǝ
Ǝ(Ǝ & ƎƎ"Ǝ Ǝ
( ,ƎƎ
Ⱦ   ȾȾ ȾȾ - UȾ #ƎƎ #Ǝ& ,ƎƎ ƎƎƎƎ

,Ǝ

mcȾ Ⱦ   Ⱦ   Ⱦ Ⱦ 'Ⱦ Ⱦ 'Ⱦ '-Ⱦ : G Ǝ7 ƎƎ
 Ǝ
ƎƎ Ǝ ƎƎƎ
Ǝ ƎƎ
UȾ1ȾȾ
"ȾȾȾ"IȾȾ a†Ⱦ5ȾȾ
Ⱦ  ȾȾ
ȾȾ':  Ǝ,Ǝ
ƎƎ
 ƎƎ
ƎƎ ?,Ǝ ,Ǝ
Ⱦ  'Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
%Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ
Ⱦ 3 UȾ 1Ⱦ

 ,Ǝ 
 ,Ǝ (Ǝ Ǝ
Ǝ  Ǝ
ƎƎƎ"

"Ⱦ   Ⱦ  Ⱦ Ⱦ
Ⱦ '
"Ⱦ b
Ⱦ 'Ⱦ Ⱦ Ⱦ IȾ NȾ Ⱦ :
Ǝ yƎƎ 0Ǝ Ǝ 
Ǝ 

)Ǝ ^ Ǝ  Ǝ Ǝ  Ǝ Ǝ . 
Ǝ Ǝ

Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ IUȾ OȾ 
%Ⱦ 

Ⱦ ȁ'[Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ ĨƎ  Ǝ 
FƎ
'
"ÇȾKȾȾȾ

ȾȾIȾ   ȾȾ Ⱦ
Ⱦ#ȾȾȾ: ^ƎƎ#
ƎƎ@TƎ9 ,Ǝ Ǝ'ƎƎƎ  õƎ  
Ǝ
% Ⱦ Ⱦ '&Ⱦ NȾ b
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ XZ
Ⱦ Ⱦ   Ⱦ Ⱦ &Ⱦ Ⱦ ƎƎ 0ƎƎƎ ,ƎAZƎ Ǝ 
Ǝ
Ǝ ƎƎ ƎƎƎ
'>Ⱦ Ⱦ Ⱦ  3Ⱦ Ⱦ Ⱦ 3 &Ⱦ Ⱦ 'Ⱦ X®"Ⱦ
Ⱦ ' :  
Ǝ Ǝ ƎƎƎ ')Ǝ
Ⱦ  ȾȾ ȾȾ "
ȾȾȾ  J Ⱦ   Ⱦb
JȾ
:
ÆȾ KȾ
Ⱦ#Ⱦ ȾȾ Ⱦ
Ⱦ Ⱦ%&Ⱦ' JŖöȾ:
Ⱦ Ⱦ &Ⱦ  &Ⱦ  CUȾ

0=½;J282*9E;W
"#@T9W W #S;CW ;8%@*W %#26#9(;W

¥Ⱦ 
"Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ '
IUȾ KȾ'&Ⱦ «ìȾ KȾmIȾ ? &Ⱦ Ⱦ
3Ⱦè'ȾȾ Ⱦ ȾIȾȾ   Ⱦb
Ⱦ'  Ⱦ
Ⱦ  :
ȾȾ 'I'ġȾ

aCȾ OȾ ȾȾ


Ⱦ"ȾȾ
ȾȾ 
Ⱦ=ȾJUȾ
CȾ 1Ⱦ''Ⱦb
ȾȾȾUȾ
|CȾ OȾ'
Ⱦ  'Ⱦ Ƚ ȾȾ #'Ⱦ 'Ⱦ Ⱦ-
Ⱦ
Ⱦ I> Ⱦ 
UȾ

1Ⱦ 
'&Ⱦ Ⱦ IȾ Ⱦ Ⱦ Ⱦ '
Ⱦ NȾ n'
Ⱦ Ⱦ
#'ȾȾJȾȾȾ'Ⱦ   ȾȾ Ⱦ
ȾȾ
:
ȾȾ 'I'UȾ
1Ⱦ'I'ȾȾ  ȾȾȾ
"ȾȾȾ5@ȾȾ'ȾȾ ȾȾ þ
Ⱦ  Ⱦ>ȾȾ
Ⱦ
Ⱦb
ȾȾ
Ⱦ 'ȾȾȾ''UȾ1Ⱦ':
I'Ⱦ '  Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ ›Ⱦ  Ⱦ NȾ IUȾ t«ìȾ ¡'Ⱦ
G ¶^†^CȾȾ 'IȾ
Ⱦ  Ⱦ ȾcȾ  Ⱦ ȾƆȾȾ :
 ȾN UȾ1Ⱦ ȾȾ
ȾæȾȾȾ
"ȾȾ Ⱦ Ⱦ#:
'Ⱦ   Ⱦ I@Ⱦ 'ȾȾȾ ȾȾ Ⱦ  ǒ&ȾȾ  Ⱦ :
ȾȾ3 Ⱦ 
"Ⱦ '
NȾ JȾ NȾI%UȾ \Ǝ 'NȾ Ⱦ Ⱦ Ý%&Ⱦ':
NȾ Ⱦ Ⱦ J]Ⱦ ~Ⱦ 
Ⱦ5Ⱦb
Ⱦ Ⱦ'I'Ⱦ
Ⱦ Ⱦ

89 VA
5{(-0,=5; 2 HqsAOLtAHL~YK YqKd`dKqAHL~Y KYO]lvVELq]lO|YLH]%AE]dAO ]dKYlK

W  9E*@QCW>;@W *6W I*@>;W I8#9;W  **6#%;@#&2U9W(*6W *C?I*8#W


&;@>;@#6W«½ 6#W 28#/*9W(*W CRW


WI4*@W W #S;CW CEI(2;W(*6W&I*@>;W

ij ȾȾ Ⱦ    ȾT6 ȾȾ3ȾȾ


  ȾȾ
6
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ  
Ⱦ Ⱦ Ⱦ
!Ⱦ 3 &Ⱦ Ⱦ *
:
T Ⱦ Ⱦ #J Ⱦ 3
 7Ⱦ Ⱦ Ⱦ *
Ⱦ !JȾ Ⱦ   ¯ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ :
*
 ȾȾĭ ȾȾK
Ⱦ$Ⱦ ȾȾ ȾȾ
&Ⱦ ȾȾ  ȾȾ  :
 ȾȾ Ⱦ"eȾ
w > Ⱦ ȾȾ Ⱦ>  Ⱦ ȾȾ O½ $Ⱦ 
ȾȾ
ȾȾ6
Ⱦ

Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ JȾ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ $Ⱦ 
Ⱦ Ⱦ
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ
> Ⱦ Ⱦ ŸÉȾ GĬ  Ⱦ   DeȾ Ó
Ⱦ  Ⱦ   Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ
 Ⱦ 3
 Ⱦ
3Ⱦ Ⱦ
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  >Ⱦ   Ⱦ Ⱦ Ⱦ 3
 <ȾOȾ Ⱦ
:
Ⱦ
*
Ⱦ Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ Ǔ Ⱦ ȾȾ3
 <GKȾm!Ⱦ ? &Ⱦ a^†žDȾ
įŴȾ JȾ*
Ⱦ3JȾȾ ȾȾĢȾ

DȾȾȾȾ Ⱦ %ȾȾ ȾXZ Ⱦ


DȾȾȾ %Ⱦ 
ȾȾ Ⱦ #  Ⱦ
t½ ȾȾȾ J Ⱦ

OȾȾ  Ⱦ
Ⱦ Ⱦ    Ⱦ   Ⱦ Ⱦ‘ ȾTȾ Ⱦ



&Ⱦ Ⱦ
Ⱦ ¯Ⱦ ȾȾ
ȾȾȾm ȾȾ

Ⱦ Ⱦ   !<ȾG? &Ⱦ K<Ⱦ¦Ⱦ <ȾȾ¢sDeȾ
\Ǝ !Ⱦ Ⱦ Ⱦ  !
Ⱦ Ⱦ  &Ⱦ ȾȾ3Ⱦ!Ⱦ3Ⱦ 3:
&Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ 6
Ⱦ 3
 Ⱦ Ⱦ
Ⱦ  Ⱦ   Ⱦ Ⱦ >Ⱦ $Ⱦ 
:
  eȾ m
 ȾȾ  ȾȥȾ  >Ⱦ Ⱦ
!ȾȾ  Ⱦ#! :
Ⱦ Ⱦ Ⱦ ȾÜ eȾ 1Ⱦ  Ⱦ ȾȾ  ȾȾ 
"Ⱦ :
&Ⱦ
"ȾȾJȾȾȾ
"ȾȾ
ȾĔȾ 1Ⱦ ȾȾ Ⱦ Ⱦ   Ⱦ
Ⱦ!%Ⱦ Ⱦ Ⱦ
"Ⱦ Ⱦ
eȾ KȾ
Ⱦ Ⱦ*
Ⱦ ȾȾ  Ⱦ
Ⱦ 

ȾŒ  ȾȾ*
Ⱦ  Ⱦ $ȾȾ Ⱦ ȾJeȾ 1ȾȾ
#
 Ⱦ
 ȾȾ  Ⱦ ȾȾ sŽȾ ȾȾƿ
Ⱦ Ⱦ
  ȾȾȾ"eȾ
1eȾ£ %Ⱦ Ⱦ
Ⱦƕ !  ȾȾȾ m}¡ȾȾ5Ⱦa ^˟ Ⱦ Ⱦ :
Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  #Ⱦ #J Ⱦ Ⱦ $  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ T6 Ⱦ
Ⱦ Ⱦ XZxȾ 3
 Ⱦ Ⱦ  Ⱦ ! Ⱦ $Ⱦ  dȾ 1 Ⱦ JȾ !Ⱦ :
ȾȾi 
  kȾ ȾȾ  ȾȾ
&Ⱦ  Ⱦ„ȾȾ
&ȾȾ
ƒƎƎƎƎ $Ǝ
Ǝ
Ŷ (Ǝ ŔƎ Ǝ& 
Ǝ& ƎƎ 
ȾȾ &ȾȾ # Ⱦp &Ⱦ eȾKȾ ȾȾ ȓ  ȾȾ:
¦sŒ¦Y›½ €ŧą€bgƎ ¨½ H ĆuŨłƎŸũćŕėŃŖƎf"
4Ǝ ËƎĝLƎ&fÀƎ ’+Ǝ 
%Ⱦ ȾȾȾ 5Ⱦ3ȾȾ Ⱦ5Ⱦ£ %Ⱦ= Ⱦ*

 Ⱦ= Œ
ƎƎ $Ǝ Ǝ HƎ$LƎ­½ +
ƎƎ ƎƎ
 Ǝ Ǝ

ȾȾȾ  ȾNȾ
dȾ ēȾ  4ƎÐƎ Ǝ  ƎƎ
Ǝ Ǝ  Ǝ Ǝ Ǝ"

Ǝ­½ Â
Ȧ? Ⱦ!„! ȾȾ  &Ⱦ ȾȾ ȾȾ
 Ⱦ Ⱦ

!Ⱦpx : Ǝ/ 4 4 ƎƒHƎ Ǝ Ǝ Ǝ
 ƎƎL  !ƎƎ
ƎƎ (!ƎƎ 
ȾȾ QȾ NȾ Ⱦ#J &Ⱦ x Ⱦ  ȾȾ =  Ⱦ ¬T_ Ⱦ   ;: Ǝ
!Ǝ Ǝ H
Ǝ Ǝ4 4 4 Ǝ-ƎD!Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ +  (Ǝ Ǝ " 
Ǝ Ǝ
 Ⱦ   Ⱦ Ⱦ  ģȾ Ⱦ p  &Ⱦ Ⱦ=  &Ⱦ Ⱦ %  &Ⱦ Ⱦ : Ǝ Ǝ H Ǝ ƎƎ Ĉ4Ǝt Ǝ  Ǝ .
9FƎ
% ¿ &ȾȾ %  ȾNȾȾQ ŵ eȾ1Ⱦ    J Ⱦ¬-Ɓ ȾȾ :
 ȾȾQ  ȾȾ&Ⱦ ÞȾNȾ Ⱦ*xȾ   ȾȾ=
:
Ⱦ  !Ⱦ TȾ =Ⱦ $ȾȾ QȾÜ Ⱦ
eȾ
1 ȾȾ 
"Ⱦ Ⱦ Ⱦ   ȾȾ ¶ Ë Ⱦ5ȾȾ!ȾȾ
ȾȾȾ_:
ÕȾ c Ⱦ   šȔȾ šJ Ⱦ Ⱦ
Ⱦ   šȾ Ⱦ   Œ

90   

5{( 2/0,=5) 2 HqsAOLtAHL~YKYqKe`eKqAHL~YKYO]mvVELq]mO|YLH]%AE]eAO ]eKYmK =W,1B7J,| 27J7P7W|

ˆ‰=½ *)2;W I*@>;W «½ *L>@*C2J2)#)W)*6W ;CE@;W


"#@T9W W #S;CW #W «½ I5*@W W #S;CW %W«½ d‘½

~ȈȾ  ; Ⱦ ;. Ⱦ /Ⱦ Ⱦ .Ⱦ Ⱦ IȾ ȾȾ% Ⱦ /Ⱦ}¡Ⱦ
Ⱦ .ȾȾg%/Ⱦ Ⱦ.Ⱦ/Ⱦ
.YȾo;Ⱦ. ȾȾ/Ⱦ
M
.&ȾȾȾȾȾrȾ ?Ⱦ
Ⱦ.ȾȾȾ %ȾȾ" Ⱦ
Ⱦg M
Ⱦǡ rȾ
1Ⱦ /Ⱦ
.Ⱦ.ȾȾ ȾȾ
Ⱦ.Ⱦ/ȾȾ 6«cȾ .Ⱦ /Ⱦ Ⱦ
$Ⱦ  ;…Ⱦ1ȾȾ.Ⱦ
Ⱦ.Ⱦ=.Ⱦ ȾB;&Ⱦ%&Ⱦ/&ȾM
/
&Ⱦ YDYȾ OȾȾ. Ⱦ=.ȾȾg
%&ȾȾ"&Ⱦ Ⱦ./&ȾȾ
Ⱦ$ȾȾ /YȾ
?ȾȾ >  Ⱦ .$ !ȾȾ/Ⱦ
.ȾȾ./Ⱦ Ⱦ
Ⱦ /M
/Ⱦ .Ⱦ Ⱦ Ⱦ /Ⱦ .Ⱦ 
 Ⱦ B.
Ⱦ /Ⱦ /DȾ //Ⱦ Ⱦ 
"Ⱦ
Ⱦ/Ⱦ /ȾȾ% Ⱦ -˜ Ⱦ/ȾȾ%ȾȾ.Ⱦg Ⱦ/ȾȾ.jȾ
1Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ / ȾȾ Ⱦ % Ⱦ /Ⱦ 6
ȾgȾȾ.Ⱦ
 3>rȾ
OȾ % Ⱦ /Ⱦ %Ⱦ $Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ /Ⱦ
.Ⱦ .
/Ⱦ .M
 Ⱦ //Ⱦ/Ⱦ
Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ/ȾȾ &Ⱦ.ȾȾȾ M
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ /
"Ⱦ /Ⱦ %Ⱦ ! ;ȾȾ ._Ⱦ //Ⱦ Ⱦ Ⱦ /
"Ⱦ
Ⱦ &Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ . Ⱦ 
 Ⱦ /Ⱦ Ⱦ g Ⱦ Ⱦ .
/Ⱦ gM
Ⱦ Ⱦ =.Ⱦ /Ⱦ /!% &Ⱦ .
 Ⱦ Ⱦ Ⱦ ///rȾ ?ǔȾ

ȾȾ  Ⱦ $Ⱦ .Ⱦ.


/ȾȾ=./ȾƭȾ*
ȾȾ
Ⱦ 
M
"zȾ i1Ⱦ /ȾȾ!Ⱦ Ⱦ Ⱦ ³YȾ ¥Ⱦ Ⱦ /Ⱦ ǢXZȾ .
/Ⱦ / Ⱦ /gM
 &Ⱦ
Ⱦ .XZȾ 3 Ⱦ "Ⱦ .
/Ⱦ /Ⱦ
.ȾȾ &Ⱦ .Ⱦ -Ⱦ
 Ⱦ Ⱦ "
Ⱦ/ȾȾg ȾȾ*
Ⱦ/-Ⱦg ȾȾȾM
.Ⱦ /Ⱦ=.!//Ⱦ
ȾȾ "
rȾ
1Ⱦ Ⱦ /  Ⱦ Ⱦ.Ⱦ>Ⱦ /Ⱦ !Ⱦ Ⱦ /g  Ⱦ 
M
gǀȾ ./Ⱦ .Ⱦ Ⱦ /Ⱦ $Ⱦ ! Ⱦ Ⱦ ȸ//rȾ M
>ȾȾ ׿-Ⱦ ȾȾ /
"Ⱦ /ȾȾ ȾȾ .//ĤȾ5&Ⱦ "ÿ
!Ⱦ Ⱦ!ƖĵŅȾ
}ȾœȾ. ȾȾȾ ȾœȾȾ%Ⱦ Ⱦ3Ⱦ.//Ⱦ/Ⱦ*

6
Ⱦ. Ⱦ.!Ⱦ/ȾȾ
Ⱦ*
Ⱦ.ȾȾœȾ.M
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ //9Ⱦ 1Ⱦ Ⱦ /Ⱦ Ⱦ &Ⱦ //Ⱦ Ⱦ Ⱦ
VȾ Ⱦ .g &Ⱦ /-Ⱦ g Ⱦ 
$Ⱦ ‘Ⱦ Ⱦ . 9Ⱦ
1Ⱦ Ⱦ
/ȾDȾŶȾ"!ȾVȾ/
"/Ⱦ
Ⱦ6cȾV
Ⱦ /Ⱦ/Ⱦ
.Ⱦ$Ⱦ
7
/G);;9E=@S
Ⱦ
Ⱦ . !Ⱦ //Ⱦ"Ⱦ ȾȾ XZȾ /Ⱦ ȾȾ /Ⱦ /Ⱦ /.M
YȾOȾ6
ȾȾœȾ  *
Ⱦg
Ⱦ%/Ⱦ.Ⱦ
ȾȾ
"Ⱦ
Ⱦ M
§Ãâÿ 6½ Xµ¢½ z¯ÿX½ "08?*S .1S ?5;*H/D)S
Ⱦ Ⱦ /g  Ⱦ =
Ⱦ BVŒ
"D&Ⱦ .Ⱦ Ⱦ Ⱦ /Ⱦ M
Ⱦ ¹"Ⱦ Ⱦ Ⱦ VȾ
Ⱦ /Ⱦ /Ⱦ.%Ⱦ œȾ//&Ⱦ Ⱦ Ⱦ *
Ⱦ ǁȾ Ⱦ 
M
-Ǝ  Ǝ   Ǝ Ǝ    Ǝ   Ǝ ­½  ƎƎƎ8 ƎƁ
"&ȾȾ ŗ%ȾƗ /&ȾȾ
 ȾV Ⱦ/"Ⱦ/ȾȾ &ȾȾ"Ⱦl /Ⱦ
ČĘ/Ǝ-ƎŪƎ Ǝ  ƎƎ ƎƎ ƎƎƎ Ǝ Ǝ Ǝ
Ǝ!ƎƎ ƎƎ Ǝ ƎĩƎƎ   <Ǝ 5Ǝ  ƎƎ ' ƎĒƎ Ǝ Ǝ
¹"Ⱦ
Ⱦ .g
/Ⱦ%9Ⱦ
&ƎƎ ƎƎê Ǝ  BƎ8ƎƎ8ƎƎƎƎƎƎ
 Ǝ/Ǝ
-Ǝ  ƎƎ  *Ǝ   Ǝ Ǝ   Ǝ Ǝ ƎƎ "  Ǝ Ǝ
 Ǝ  *9ƎjƎƎ  ƎƎƎ k!Ǝ Ǝ  0ƎƎLƎƎ
ĪƎ B eƎƎe HƎ   Ǝ } Ǝj   k²Ǝ-īƎ fűel

91  "

5{(-0,@5* HrsAOLtAHL~[ KZrKd`gKrAHL~[ K[O]nxVENr]l O|[MH] 'CE]gAS ^hK[oK
<V,1B7M| 27H7P7V|

 Ù V
0Ǝ Ǝ Ǝ 

Ǝ 
Ǝ Ǝ

.

Ǝ ƎƎ
&  ƎƎ Ǝ    Ǝ Ǝ  
 BƎ ƎƎ Ǝ

Ǝ O  
 !Ǝ !Ǝ & !Ǝ
R1)Ǝ-Ǝ 
 Ǝ Ǝ 0

Ǝ  BƎƎ   ƎƎ
ĸƎƎ  Ǝ Ǝ ƎƎ ƎƎ  Ǝ"
 ƎƎ
 &RƎ ]Ǝ  

Ǝ]ś"SƎ-Ǝ  Ǝ0  ³ƎƎƎ  
Ǝ
ƎƎ ƎƎ ƎƎ 
ƎƎ 


 Ǝi  1)Ǝ>Ǝ $ Ǝ
Ǝ Ǝ 
ƎƎ  Ǝ
Ƃ
Ǝ  BƎ
+Ǝ  ƎƎ BƎ Ǝ  $oƎ   #

ƎƎ 
žÖƎ
ƎƎ$

Ǝ 
Ǝ ƎƎ 
Ǝ#ƎƎ Ǝ " 
ƎƎ)Ǝ

CƎ Ǝ  ƎƎ   Ǝ 



ƎƎ  ƎƎ Ǝ    Ǝ
Ǝ
Ǝ&  Ǝ Ǝ Ǝ  Ǝ Ǝ "!Ǝ  Ǝ Ǝ Ǝ  

!Ǝ Ǝ "
Ǝ

!Ǝ Ǝ Ǝ$ Ǝ
ƎƎ#ƎƎ
 ƎƎ  
Ǝ  ƎƎ RƎ
>Ǝ Ǝ Ǝ 
Ǝ Ǝ
 Ǝ  Ǝ Ǝ  Ǝ ƎƎ
 Ǝ  Ǝ
Ǝ Ǝ   $)Ǝ -Ǝ I Ǝ Ǝ  Ǝ
IƎ  Ǝ Ǝ 

Ǝ  Ǝ Ǝ Ǝ
Ǝ
 Ǝ".
Ǝ Ǝ 

)Ǝ/Ù 
 ƎIƎƎ
 Ǝ 
ƎƎ Ǝ 
Ǝ " Ǝ Ǝ
 Ǝ
 Ǝ Ǝ&  ƎƎ    )Ǝ
>Ǝ"ƎƎ Ǝ

.
Ǝ#
ƎƎ ƎƎƎƎ 


Ǝ Ǝ "ƎƎ  ƎƎ Ǝ
$ Ǝ    Ǝ Ǝ
" !ƎƎ Ǝ
  Ǝ c|
 ƎƎƎƎ

ƎƎ  ƎƎƎ# ƎO"ƎƎ
Ǝ ş  .1!Ǝ Ǝ ĬƎ&
Ǝ Ǝ  Ǝ 
!Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ  Ǝ Ǝ
 Ǝ ƎƎ $ Ǝ
 Ǝ Ǝ +
+!ƎƎ  Ǝ 
Ǝ 
Ǝ ƎƎ 
ŗƎ ƎƎƎ 
ƎƎ Ǝ Ǝ  Ǝ #
RƎ

"€ +FGC),,7R>S
()CR>S  S)Q@FS I/6@S -/S 376JC)FS 6/@=NGC7,)FS

 Ƴ Ƴ
A >Ǝ Ǝ Ǝ 

 Ǝ
ĭƳƳ Ƴ°#ƳŎ Ƴ ƳƳ Ƴ %Ƴ   ƳƳ
A  Ǝ  Ǝ Ǝ  
!Ǝ Ǝ
§Ƴ'Ƴ Ƴø Ƴ Ĭ$
ƳƳ ƳƳg?  Ƴ? ƳA "!Ǝ Ǝ .!Ǝ Ǝ !Ǝ Ǝ
Ƴ 8´Ƴ Ƴ ě ƳƳƑƳ  Ƴ
ƳIƳ ƳƳ$Ƴ
ùƳŏúA  Ǝ Ǝ Ǝ
Ǝ Ǝ .Ǝ Ǝ
ƳƳ Ƴ MƳ /Ƴ$ Ƴ ƳƳ ƳƳ Ƴ

 Ƴ
ƳIƳ Ǝ 
Ǝ ńƎ   Ǝ
Ƴ ƳƳƳ ƳƳ
Ƴ
 
\Ƴ 
Ǝ ƎƎ
 Ǝ!Ǝ 
?Ƴ؁Ƴ Ƴ ƳƳƳIûƳ†@Ƴ Ƴ @Ƴ!¨Ƴ' iƳA  0ƎƎ  Ǝ  
Ǝ Ǝ Ǝ
ƳƳï ƳƳ Ƴ! Ƴ@Ƴ
Ƴ ƳƳ Ƴ Ƴp| ųĵƳ A 
 ƎƎƎ  
Ǝ


ƳƳƉƳ MƳ'ƳƳƳ ƳY Ƴ Ƴ ƳIƳŴň
Ƴp| Ƴ ƎƎ ãƎ Ǝ  Ǝ# 
Ƴ)Ƴ Ƴ Ƴ   ʼnƳ p| ƳƳƳ Ƴţ
Ƴ æƳ
Ƴ ūęƎ Ǝ  
Ǝ  .

Ƴ MƳ :Ƴ ƳĔƳƳ Ƴ a

Ƴ!Ƴ Ƴ

Ƴ Ƴ @ ƳƳ 
& Ƴ  Ǝ OU
+ !Ǝ ' ,Ù G
‡ƳƳƳĆĝƳƳ (Ƴ%noƳ Ƴ@,Ƴ Ƴ! 


iƳ Ƴ ƝƳ©Ƴ Ğ +!Ǝ '#',Ù r ğ!Ǝ
Ú ,ƳƳ( ,ƳƳÛçƳ p| Ƴ Ƴ
Ƴ Ƴ ƳüƳ Ƴ\Ƴ '  ,Ù U !Ǝ '! Ù
»½ Ƴ Ƴ (Ƴ Ƴ µýĮ Ƴ a#OƳ 
 Ƴ ŤƳ &Ƴ
Ƴ Ƴ  Ƴ >Ǝ   Ǝ # Ǝ Ǝ  

 ľ,ƳƳřĿFoƳ
Ǝ Ǝ   #
Ǝ  Ǝ Ǝ   
Ǝ  y Ǝ Ǝ 
Ǝ
¶DȾ¹ƳaƳƳ ƳƳ Ƴþ  Ƴ ƳÿƳ@Ƴ ƳÜŵĀƳ Ǝ 
Ǝ Ǝ Ǝ #

)Ǝ
žƳƳƳ @ŀŚŔ ŁnĜŶƳ
IƳ èłŷƬ³ŸƳ lr½ IƳĉđƃÝƳ gÞ
ŃŊťšƳƇāŦŹįńƈA O]"!Ǝ '%# Ù CƎ +
+Ǝ Ǝ 
ß ƳŐĥŧ›ƳÆé*•ªƳ Ǝ  
Ǝ 
Ǝ Ǝ Ǝ
 Ǝ

92 
<V,1A7H,| 27H7P7V|
5{(! 2-0,@5) 2 HqsAOMtAHM~Y K YqKe`iKqAHM~YKYO]lvVEMq]lO|YMH] %AE]jAO ]eKYpK

Ǝ  . ëƎ Ǝ Q


*
Ⱦ  J ȾȾ     Ⱦ  Ⱦ˜
Ⱦ3
 ȾG

 7Ⱦ"
ȳC7Ⱦ
<Ǝ VƎ Ǝ 

% Ⱦ Ⱦ ˜


Ⱦ  ` Ⱦ Ⱦ    Ⱦ Ⱦ ´ Ⱦ ! kȾG   Ⱦ Ⱦ
Ǝ Ǝ  Ǝ Ǝ
 CÇȾ
Ǝ & Ǝ Ǝ
?Ⱦ £  âPȾ G a ^ a  CȾ 3PȾ Ⱦ Ⱦ   Ⱦ
Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ +
@q9Ǝ ƎƎƎƎ
UŒ Œ

!ȾPȾ Ⱦ 
7Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  Ⱦ PȾ Ⱦ 
rȾ ?Ⱦ Ⱦ  Ⱦ 3JȾ Ⱦ
}´Ǝ `Ǝ 3
 ;Ⱦ  Ⱦ   Ⱦ   zȾ
Ǝ #Ǝ Ǝ
zȾ K
 Ⱦ G 
Ⱦ  Ⱦ 7Ⱦ #Ⱦ  Ⱦ  !Ⱦ PȾ #Ⱦ Ⱦ + .Ǝ  Ǝ  
   Ⱦ ƎƎ Ǝ Ǝ
zȾ ?  Ⱦ G ƴ` 7Ⱦ  - 7Ⱦ 
7Ⱦ Ⱦ    Ⱦ PȾ + &  Ǝ Ǝ
!Ⱦ Ǝ U0Ǝ Ǝ È
OȾ  Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ  Ⱦ   
Ⱦ  ȾŮ Ⱦ  Ⱦ ÷Ⱦ Ǝ )244¯  Ǝ
ȾȾ Ⱦ  Ⱦ   Ⱦ Ⱦ Ⱦ   Ⱦ PȾ*
Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  Ⱦ   ÈȾ  <Ǝ -Ǝ Ǝ
K Ⱦ Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ    Ⱦ    
Ⱦ *
Ⱦ   Ⱦ Ⱦ  Ⱦ    Ⱦ Ⱦ ƎƎƎƎƎ
*
Ⱦ ȾȾ Ⱦ Ⱦ
 Ⱦ  rȾ1Ⱦ   Ⱦ Ⱦ
 Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ǝ 
-˜   Ⱦ 
Ⱦ
Ⱦ *
%Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ
Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ   Ⱦ  Ⱦ  ȝ (Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ
 Ⱦ *
Ⱦ 
  Ⱦ  Ⱦ =   Ⱦ
Ⱦ  ˜ Ⱦ   Ⱦ Ⱦ wäƎ*<ƎC


Ⱦ  ȾPȾ  !’Ⱦ Ǝ ="nƎ @-Ǝ 
1Ⱦ Ⱦ Ⱦ*
ȾȾ  Ⱦ ȾȾ#
 Ⱦ- Ⱦ Ⱦ s #zȾ Ⱦ + Ǝ  Ǝ Ǝ

  ȾG Ⱦ-   Ⱦ   Ⱦ Ⱦ    Ⱦ Ⱦ ȾPȾȾ Ⱦ#M Ǝ Ǝ 
Ⱦ G Ⱦ   Ⱦ Ⱦ    Ⱦ ȾȾ
 Ⱦ   rȾ ?Ⱦ Ⱦ Ⱦ #ƎƎ !ƎƎ

 Ⱦ  !Ⱦ     Ⱦ ȾȾ 1
Ⱦ Ⱦ    Ⱦ vƳ  7Ⱦ-Ⱦ + # !ƎƎ 
 Ⱦ Ⱦ ´?" Ⱦ  Ⱦ Ⱦ *
kȾ Ⱦ a^a|Ⱦ Ⱦ  Ⱦ £  âP7Ⱦ  ǕȾ  Ⱦ !Ǝ  Ǝ Ǝ Ǝ *
  JȾ
ǣ 9Ⱦ/Ù Ⱦ Ⱦs #7Ⱦ Ⱦ 
 Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ +
Ǝ ƎƎƎ 9Ǝ
#
Ⱦ Ⱦ Ⱦ   Ⱦ `Ⱦ Ⱦ Ⱦ  ȾPȾȾ#
%ŘȾ  Ⱦ  ȾȾȾ
Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ =3
Ⱦ    ¨ȾȾ´ !Ⱦ Ⱦ *
k9Ⱦ
 Ǝ )4/*¯@5Ǝ !Ǝ$ ƎƎƎ  !ƎƎ 9/Ǝ
OȾ Ⱦ-6 Ⱦ  Ⱦ  ȾȾ P  Ⱦ ȾȾ 
Ⱦ Ⱦ
Ⱦ
5ƎƎ 0Ǝ   *Ǝ Ǝ#ƎƎ!ƎƎƎƎ &
 Ⱦ  Ⱦ *
Ⱦ  Ⱦ Ⱦ   ȾPȾȾ   Ⱦ Ⱦ  Ⱦ 
Ⱦ
ƎƎ *0ƎƎƎ#ƎƎƎƎƎƎ ƎƎ$ Ǝ2
PȾ#   9Ⱦ
P<ƎÍƎ+Ǝ" Ǝ" ƎƎ+Ǝ ƎƎ"ƎƎƎƎ 
ƎƎ  Ǝ . µƎ
: *#62C8;W*@&*>E2J;WV28%;62C8;W =ƎƎ+Ǝ* Ǝ+ Ǝ+!ƎƎƎƎƎ Ǝ*ƎƎ
"#@T1 OGW#S;CW 6W P@%;6W (*W 6#WJ2(#W    ƎƎ*Ǝ#!Ǝ ƎƎƎƎ  *Ǝ ƎƎƎƎ
xƎ Ǝ *ƎY<ƎJƎ Ǝ  Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ
?Ⱦ  
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ-6 Ⱦ -Ⱦ    Ⱦ ż  +  (ƎƎ(Ǝ#ZƎƎ Ǝ $ƎƎƎ ř!Ǝ Ǝ#Ǝ
Ⱦ Ⱦ! Ⱦ   Ⱦ*
`Ⱦ6 Ⱦ Ⱦ Ⱦ G Ⱦ Ⱦ ` Ⱦ Ⱦ Ⱦ + Ǝ $ Ǝ ƎƎ  ƎƎ+Ǝ ƎƎ+Ǝ ƎƎƎƎ
!Ⱦ ­½ Ⱦ9Ⱦ …Ǝaæ…$˜Ǝ ŘƎ„0Ǝ„ƎYƎ YaöƎaƎY(Ǝ$ ƎƎĐƎ 
1ȾŷȭȾ Ⱦ   Ⱦ ; Ⱦ   Ⱦ Ⱦ #   Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ  Ǝ$ƎƎƎƎ2 PƎ ƎƎ  ƎƎ  ƎƎ
3Ⱦ  Ⱦ  rȾˆ` Ⱦ  Ⱦ
7Ⱦ  6 ȾȾ  Œ ĕȾ Ǝ .Ǝ2= ƎƎqĹ •<Ǝ
Ⱦ  Ⱦ
Ⱦ¨PȾ   Ⱦ ȾȾ`  Ⱦ ȾȾ !ǖ
Ⱦƃ ȾPȾȾ + -Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ $Ǝ Ǝ #Ǝ !Ǝ  Ǝ !Ǝ Ǝ
!
 Ⱦ  ¨Ⱦ Ⱦ w
9Ⱦ 1Ⱦdz Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ -  Ⱦ Ⱦ  Ǝ  ƎƎ$ ƎƎƎƎ Ǝ !ƎƎ+ Ǝ
   7Ⱦ Ⱦ *
Ⱦ  Ⱦ ! 7Ⱦ Ⱦ *
Ⱦ 
Ÿ Ⱦ Ⱦ Ⱦ   7Ⱦ ¨Ⱦ
VȾ ­½   Ⱦ ƎƎ <Ǝ
  9Ⱦ 1Ⱦ  Ⱦ  !ȾȾ # ǗȾ Ⱦ  Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ -Ǝ$*ƎƎ(ƎƎ  Ǝ$Ǝ& ƎƎ#(nƎ@- ƎƎƎƎ
 Ⱦ Ⱦ -Ⱦ =   Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ G" ȾPȾ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ# + ƎƎ*9<Ǝ
 Ⱦ
Ⱦ ȾȾ  rȾ
1ȾȾ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ   Ⱦ Ⱦ
Ⱦ   Ⱦ Ƙ Ⱦ

93   
5{(/1,@5) 2 IqsBOLtBIL~YK YqKd`dKqBIL~Y KY O]lzELq]lO}YLI] %BE]dBO ]dKYlK
<V,1A7N| 27H8Q7W|

E_—,9Jÿ ,ÿ7[,7EC,J9^ÿX[9˜^ÿ,ÿ `J¢_®7`CÿX9î7ECÿ )B),G/BPEG7,)ES -/S <)S K@<IG7K)S BM37,)S


-/S B)L@E)>@E !7/B>)ES S!7/ES

 $$ $ $ !$


<5Ŀ ƒ Ŀ -Ŀ   Ŀ Ŀ  Ŀ #Ŀ  ùĿ Ŀ
Ŀ   Ŀ Ŀ
Ŀ :0 Ŀ
$ $ $ | $   $ $ $ $
-Ŀ   ĿĿ
Ŀ!@Ŀ ¾ .Ŀ

>4J$'4Y@[ )*[
>AM4>4*@JAH[ )*<[ $)K<JA[
 & &   & &    &
*+$<YBA)AH[ A[ 'VD'K<AH[ [ *MA<K'4A@$)$[ [ *MA<K'4A@$)$[
4@)4H'D4>5@$)AH[ D**<$&AD$)$[

>B<$R$>4*@JA[ '*@JD$<[ >B<$R$>4*@JA[ >B<$R$>4*@JA[ s85Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ  Ŀ  G t†5Ŀ  
Ŀ Ŀ sk8%Ŀ  
Ŀ
A[ 4@)5H'D4>5@$)A[ 3$'4$[ RA@$[ 4@+*D4AD[ '*@JD$<4R$)A[ 6Ŀ
Ŀ EĿ 
Ŀ Ŀ
Ŀ Ŀ Ŀ :0 8  G Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ G
A[ HKB*D4AD[4RCK4*D)$[ Ŀ Ŀ 0 
Ŀ Ŀ
Ŀ   Ŀ Ŀ Ŀ EĿ  G
4,'K<J$)[ *@[*<[ JD$RA $QAD['A@JDA<[ A@JDA<[ JAJ$<[ )*[<$[ Ŀ Ŀ
Ŀ  Ŀ Ŀ  G 
   Ŀ   Ŀ
Ŀ
Ŀ Ŀ   Ŀ  Ŀ
BD*H4Y@[ $<<$H[ *@[ *<[ )*[ <$[ >AJD4'4)$)[ ,@$[ >AJD4'4)$)[ ,@$[ >$J4'*H[  Ŀ| ŸĿ <
Ŀ Ŀ Ŀ
Ŀ Ŀ  
Ŀ Ŀ ľĿ 
Ŀ1Ŀ
'A@JDA<[ )*[ <$[ 5>BK<I4M4)$)[ *@[ *<[ JD$RA[ Q[ <$[ BD*I4Y@[
EĿĿ  ĿĿ
Ŀ G 4Ŀ Ŀ
Ŀ Ŀ  G P  ĿĿ 8G
"[@4)4>*@I4A@$<4)$)[ 5)5>*@H4A@$<4)$)[ D5)4>*@H5A@$<4)$)[ .Ŀ 
Ŀ Ŀ  Ŀ  Ŀ 8 Ŀ §  E8 Eœ
:AH[Q[&A'$H[ K@JAH[ D*<<*@$)AH[ A: AI[ *)4A[ 'K*DBA[ Q[ Ŀ Ŀ 
ĿĿ Ŀ
'A>A[ $1L:*DAH[ M$'WAH[ &AJA@*H[.KJAH [ :AH[ 'A@[ *NBD*H5M4)$)[ )*<[DAIJEA[
k8 Ŀ  
Ŀ
Ŀ  Ŀ
BKB4<$H
[ A'$[J5BA[
>K*'$[ Q[&4)4>*@H4A@$<[ Ŀ   Ŀ Ŀ   Ŀ Ö8%Ŀ  
Ŀ Ŀ
<5ĿĿĿ
Ŀ EĿ d Ŀ  ĿĿ
$>$XA[ 1D$@)*[ $>$XA[ B*CK*XA[ $>$XA[ $)*'K$)A[
| | B$DJ*H[ )*[ <$[3A: $ [ Ŀ
Ŀ  EĿĿ
Ŀ ÇĿ
Ŀ  ĿĿ 

.Ŀ D8ˆ Ŀ  Ŀ Ŀ  G


$<<$H[ * @ [< $ [AE7*@J$'4Y@[ $<<A[ )*[ B*DHB*'J5M$H[ *DHB*'J4M$[ Q[
*HB$'6$<[ BDABAD'4A@$<4)$)[ vĿĿ 
Ŀ Ŀ
Š85Ŀ Ŀ Ŀ EĿ 
Ŀ Ŀ  Ŀ 7Ŀ
*$<4H>A[ 7@J*<*'JK$<[ @J*@JA[ )*[ K@[ D*$<4H>A[ *$<4H>A[ B*D'*BJ4MA[
B*D'*BJ4MA[ A[ $&HJD$''4Y@[ 
Ŀ  ĿKĿĿ ĿG
  Ŀ  d Ŀ ĉè8%ĿĿ EĿ G
D$RAH[ Q[ B4*G$H[ D$RAH[ I$<*@[ )*<['K*DBA[ *; AD[ 0D$)A[ )*[ $DJ4'K<$'4Y@[
I$<*@[ )*[ <$[ '$&*R$[ Q[ *@[+AD>$[&5)4>*@H4A@$<[ )*[ &D$RAH[ Q[B4*G$H[ 
Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ
D$@HB$D*@'4$H[ D%@IB$D*@'4$H[@AD>$<[ 42D$+A@)A[ )*I$B$D4'4Y@[ fd,  Ŀ 8 Ŀ  ĿĿ 
Ŀ ĿĿ Ŀ
3$HJ$[ <AI[ |#| A[ '| $XAH[ JAJ$<[)*[<$H[ JD$@HB$D*@'5$H[ Ŀ   Ŀ Ŀ  Ŀ Ŀ  Ŀ Ŀ 6 
Ŀ < Ŀ Ŀ
504)*R [ @J*@JAH[ )*[ >AM4>8*@JA[ AM4>4*@JA[ " 
Ŀ 

Ŀ 'Ŀ 
Ŀ Ŀ "  Ŀ Ŀ 7Ŀ  Ŀ
$[ JD$MUH[ )*<[ B*D,<[>9JA[  
ĿĐ 
Ŀ  
Ŀ
Ĵ.  Ŀ
D4@'5B4AH[ )*[M*HJ4>*@J$[ 50KD$I[ (=$D%>*@J*[ 40KD$H[ M*IJ4)$H[
&AJA@*H[ JD4T@0K<AI[ M*HJ4)$H[ `8ˆ Ŀ  Ŀ Ŀ  G s s8%Ŀ  
Ŀ
J4BA[ M*HJ4)AH[
Ŀ 8 Ŀ Ŀ
Ŀ G Ŀ Ŀ ÷ Ŀ 
Ŀ Ŀ
A@'4*@'4$[)*[ H*'K*@'4$[ A@'4*@'4$[ )*[ Ŀ   Ŀ ĕ 
ÃĿ < Ŀ Ŀ Ŀ   Ŀ  Ŀ Ŀ
>$QAD[$[ >*@AD[ BDA/@)4)$)[ *IB$'4$<[
Ŀ Ŀ   Ŀ  Ŀ Ŀ <Ŀ  7Ŀ.Ŀ
$=<AH[ )*[ H4>*JDV$[ !*@)*@'4$[ $[ <$[ H4>*JDV$[ 5>*JDV$[ A[ Ŀ  Ŀ Ŀ

.Ŀ
$H4?*JDV$[4@J*@'4A@$<[

@)4+*D*@'4$'4Y@[ H*P$<[ A@'4*@'4$[)*[ @J*DUI[ BAD[ *<[ 'K*DBA[ Y8ˆ Ŀ  Ŀ Ŀ  8
TŒ wŒ Œ Œ Œ
)4+*D*@'4$'4Y@[ 3K>%@A[ $D$'J*DVIJ4'$I[ ÕĿ ġĿ îĿ £Ŀ Ŀ üĿ £Ŀ
M$DY@>K;*D[ 'AFBAD$<*H[ *IB*'V,'$I[
)*[<$[)4+*D*@'4$'4Y@[ I*OK$<[
   Ŀ Ŀ
Ŀ  Ŀ
Ŀ Ŀ Ŀ
Ŀ 
Ŀ Ŀ
Ŀ
"HA[ $D&5JD$D4A[ )*<[ 'A<AD[ #[H A[)*<[ 'A<AD[ 'A@[ D*$=4H>A[ <[ 'A<AD[ Q[ <$[*>A'4A@$<4)$)[
Ŀ < ¦  
ÜĿ G
A<ZI[ Q[ B*DIA@4-'$'4A@*I [ ¦.Ŀ
''4A@*I[Q[ J$D*$I[K>*@JA[ )*[ <$[ <$@4,'$'4Y@[
AD0%@4S$'4Y@[BD*M4$[ $<[JD$&$; A [

A>&D*$)AH[Q[ KHA[
)*[ <$[ <KR[

*J$<<5H>A[

94 
5{(.0,=5": HqsAOLtAHL~Y KYqKgadKqAHL~YKYO]lvVELq]lO|YLH] %AE]dAO ]dKYlK
<W,1B9H,| 39H9Q9W|

 )B),G2BPEG7,)ES -2S <)SK@<IG7K)S BM37,)S -2S <)S  )E)S «½ 2<S+@<S

-Ǝ Ǝ 
ƎƎƎƎƎ  ƎƎƎ 0

Ǝ  
ƎƎ Ǝ

ŬƎƎ"
ƎƎƎ   
ƎƎ'ƎƎƎ
Ǝ ƎƎ/Ǝ
- ƎƎ 'ƎƎ
(ƎƎƎ ƎƎ
 ƎƎƎÌƎ
-/ƎJ(Ǝ ƎEƎ '&%Ù Ǝ‘ƌƎ  
ĭƎƎƎ    
Ǝ
6ÿ Ǝ'Ǝ Ǝ Ǝ ƎƎƎ
9oƎ 
Ǝ ƎƎV Ǝ ƎƎJ

ƎJ
 ƎƎV
+
+!ƎJEƎ ÙF²½ „  ½5Ǝ
+Ǝ 'ƎƎ ƎƎƎƎƎ µ

 Ǝ ƎƎ'ƎƎ'Ǝ
 Ǝ Ǝ ¶Ǝ
-Ǝ Ǝ
  ƎƎ  ƎƎƎ 0 
Ǝ Ǝ

ƎƎ Ǝ
ƎƎƎƎ x#
ƎƎƎ
Ǝ ƎƎ ,Ǝ
ƎƎƎƎ 

 
żƎƎ . 
,Ǝ
'  Ǝ
Ǝ Ǝ 'Ǝ Ǝ Ǝ#ŲƎ +Ǝ ƎƎ
4Ǝ
5Ǝ Ǝ  (
ƎƎ (ƎƎđŚƎ
 ƎƎ
,ƎƎƎ #Ù
Žÿ ’ÿ ƎƎ
Ǝ Ǝ Ǝ 
 ƎŭƎƎ |Ⱦ ƎƎ #Ù E,ƎƎƎ

Ǝ
+ƎƎEŅƎƎ Ǝ Ǝ#
 Ǝ<Ǝ
KƎ  ƎƎ
 
ƎƎ Ǝ
ÁƎ

'# S S D½ ( '&(S $S S ' S


S# S R½D½ %S

# S %S

kYĿ7Ŀ SĿ   Ŀ P Ŀ:


Ŀ
9ĿĿ! Ŀ Ŀ-Ŀ
Ŀ 6

Ŀ
: Ŀ
Ŀ " 
Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ
" 
Ŀ :Ŀ -7Ŀ  ĿĿ
Ŀ
   Ŀ  ĿĿ
Ŀ Ŀ! Ŀ
<  Ŀ Ŀ
Ŀ Ŀ Ŀ
Ŀ 7.Ŀ  Ŀ
/½ 6ÿ Ŀ
Ŀ eĿ#Ŀ 6

[Ŀ

ŠĿ 7Ŀ 
Ŀ " 
Ŀ 
Ŀ  Ŀ ƒ

Ŀ Ŀ  ĿĿ  Ŀ Ŀ ĿĿĿ
F 4ĿĿĿ

Ŀ Ŀ
Ŀ :
Ŀ Ŀ Ŀ    Ŀ! Ŀ
Ŀ
³ČĿ Ŀ 
^Ŀ1 Ŀ đ
Ŀ  ĿĿ
Ŀ [Ŀ



Ŀ  ĿĿ 

Ŀ 
Ŀ " 
Ŀ :Ŀ -7Ŀ


   Ŀ 
Ŀ7ĿĿ
 ĿĿ
Ŀ  Ŀ<Ŀ²Ŀ
 ĿĿ
.Ŀ -Ŀ 0^Ŀ
ÿ 66ÿ
Ŀ
ĿĊĿ" 
Ŀ    Ŀ
ą[Ŀ#ĿĿ   Ŀ
gµ

 !d [Ŀ
*|
pŒ

  -½ 7Ŀ 
Ŀ " 
Ŀ  Ė Ŀ Ģ  Ŀ
Ŀ
Ŀ  Ŀ 
Ŀ :
ĿĿ
Ŀ ċ"Ŀ  Ŀ
Ŀ  Ŀ "Ŀ 
Ŀ7Ŀ Ŀ

Ŀ  !Ŀ Ŀ
Ŀ [Ŀ
 
ĿĿ :Ŀ  
Ŀ  Ŀ  ĿĿ
Ŀ ĬĿ
Ŀ^
Ŀ-ĿĿ
Ŀ'KĿ   ĿĿĿ Ŀ
 ) | Ŀ
Ŀ  6Ŀ <  Ŀ -Ŀ! Ŀ ĿĨĿ 

Ŀ  ĿĿ  


[Ŀ
½ (½ Ŀ
Ŀ  .Ŀ #Ŀ   "  [Ŀ

95 
 5{(#-0,?57<2 HqsDOLtDHL~YK YqKd`dKqDHL~YKYO_lyVELq_l O|YLH_&DE_kDO _dKYlK =V,1A7M| 27H7P7V|

`Ŀ 5yWc} /5}qWV5}:<}R5}8WY5}E<V<\5RT<Ve<}c<} /5}85c5}e5T6MvV}c<}8WTYR<PMq5}


TW:MA85} <V}eWbW}5} R5}<e5Y5}>uRM85}p} 5E\<E5V:W}Yg<\e5c}p} k<Ve5V5c}
eWT5}85\58e<axceM85c}5R5\E5:5c}p} 1cM8WRzEM85T<Ve<} R5c} Yg<\e5c}p}
<V\gR5:5c} k<Ve5V5c}\<Y\<c<Ve5V}>W\T5c}:<}
kMV8gR58MzV}8WV}<R}<me<\MW\}
/Wc}:M6gPWc}5|V}Y\<c<Ve5V} EG½>H>J@?@½
5REiV5c}:M?N8gRe5:<c}<V}R5}
cMT<e\x5} *5c5}Y\<8RM8Hv}

YĿ 5yWc} /5}<Ve\5:5}<V}R5}<c8g<R5}Y\MT5\M5} /5}85c5}c<}:M6gP5}E<V<\5RT<Ve<}


TW:MA85}<ceWc}E\u?N8Wc}<V}e5T5yW}p} Tuc} Y<[g<y5}p} g6M85:5}<V}R5}qXV5}   3
| >³GK½
<ceMRW}+R}u\6WR}c<}\<:WV:<5}p}5Y5\<8<V} MV><\MW\} :<}R5}HWP5}
CgeWc}/Wc}TMcTWc}\<Y\<c<Ve5V}cgc} 3<} R5}\<Y\<c<Ve5} 8WV} T5pW\}
RWE\Wc}p} e5T6MvV}cWV}<R}\<cgRe5:W}:<}R5} 85VeM:5:}:<} 8WVe<VM:Wc}Yg<\e5
58<Ye58MzV}:<}RW}[g<}c<}:<6<}H58<\} YM85YW\e<}k<Ve5V5}8W\eMV5c}
&8<Ye58MzV};<}VW\T5c} 8HMT<V<5HgTW}<c8<V5\MW}p}65c<}
3<} MV8W\YW\5}R5} 65c<} YMcW} *5c5}8RM8Hv}

tĿ 5} DĿ 5yWc} +V} <R} u\6WR}8WTM<Vq5V}5}:M><\<V8M5\c<} *5ceMRRWc } Eg5\M:5c} V5k<c}


R5c} \5T5c} :<R}e\WV8W} <cY58M5R<c}:WTMV5V}R5c}
.TYRM85}gV}8\<8MTM<VeW}:<R}pW}<R}8g5R} Y\W:g88MWV<c}E\uA85c}:<}<ce5}
YWc<<}Tuc}\<8g\cWc}:<}Y\W:g88MzV} <e5Y5}+R}:M6gPW}<c}R5}<mY\<cMzV}:<}
Y<Vc5TM<VeWc}RR<VWc}:<}8WVe<VM:W}
TuEM8Wc}<}HMceWaM5c}:<}A88MzV}
*5c5c}:<}>5Ve5cx5c}
| >³GK½
C‰Ŀ5yWc} SĿW} c<}W6c<\k5V}TW:M@858MWV<c} /Wc}E\u@8Wc}:<}R5}85c5}
MTYW\e5Ve<c} <kWRg8MWV5V}H58M5}Y\W:g88MWV<c}
Tuc}\<5R<c}:McTMVgp<}R5}>5Ve5cx5}
/Wc} <:M@8MWc}cg<R<V}MVe<Ve5\}R5}
\<Y\W:g88MzV}\<5RxceM85}:<}R5}
Y\WYM5}kOkM<V:5}:<R}VMyW}W} :<}
5[g<RR5c}[g<}Tuc}Y\<:WTMV5V}<V}
R5}\<5RM:5:}[g<}RWc}8M\8gV:5 }
*5c5}Y\<\<5RMce5}

CkĿ 5yWc} *WTW}p5}c<}c<y5Rz }<V}<ce5}<e5Y5}RWc} /W}TMcTW}cg8<:<}<V}R5}85c5$}


E\uA8Wc}c<}8WTYR<PMq5V}5}Y5\eM\}:<}RWc} d| T5e<\M5R<c}:M><\<V8M5:Wc}
\<8g\cWc}TWe\M8<c}Tuc}\M8Wc}p}8WTYR<PWc} uŒ :<e5RR<c}
. >³GK½
8WV}[g<}8g<Ve5}<R}5:WR<c8<Ve<} uŒ :McYWcM8MzV}

uŒ e<meg\5}:<R}e\WV8W} uŒ 1<\cY<8eMk5}

vŒ :Mk<\cMA858MzV}:<}\5T5c!} uŒ *5c5}\<5RMce5}

vŒ >WSR5P<}

\| >³GK½

96
"

5{( 2-0,@5) 2 IrsAOLtAIL~YK YrKeaeKrAIL~YKYO]lvVELr]lO}YLI] %AE]eAO ]eKYlK <V,1C7H,|27H7P7V|

   26 6 61 6


 6

GƎƎ Ǝ0

Ǝ#
:ƎƎ:ƎƎ  'ƎƎ Ǝ 'Ǝ
Ǝ Ǝ
Ǝ Ǝ
 ƎƎ ƎƎ :ƎƎƎ
BƎ Ǝ'ƎƎ 

ƎƎ
7Ǝ 

Ǝ Ǝ Ǝ SƎ

¹3 WƎƎ Ǝ  Ǝ Ǝ#


Ǝ ƎƎƎ ƎƎ Ǝ0



.#
Ǝ

Ǝ Ǝ
Ǝ  )Ǝ
 `ƎņƎ   'Ǝ  
Ǝ Ǝ& ƎƎ ƎƎ Ǝ Ǝ Ǝ
 +x T[|

 Ǝ Ǝ Ǝ  
Ǝ
#)Ǝ -Ǝ ƎƎ  ƎƎ Ǝ 
Ǝ

 
ƎƎ
 ƎƎ  
ƎƎ Ǝ

Ǝ #
)Ǝ
|Ėn -Ǝ  ų'Ǝ& Ǝ Ǝ'ƎƎ
dƎ ƎƎ0

Ǝ  
 Ǝ Ǝ
Ǝ Ǝ Ǝ÷
7Ǝ)Ǝ
Êq >Ǝ  
Ǝ#
ƎƎ Ǝ 
ƎƎƎ
ƎƎƎ
  Ǝ Ǝ Ǝ
Ǝ  Ǝ
Ǝ
Ǝ Ǝ)Ǝ
# G ƎƎ
 
ƎƎ Ǝ ƎƎ Ǝ 
Ǝ ƎƎ
ƎƎ
 
Ǝ Ǝ
d
ƎƎ Ǝ0

ƎƎ Ǝ Ǝ 

Ǝ 2:Ǝ#
Ǝ Ǝ!½ƈ
1)Ǝ

ÆƎ  :Ǝ Ǝ Ǝ #


Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ  Ǝ "
Ǝ ƎƎ Ǝ  Ǝ

)Ǝ
!|+ & |+xT[|

C9G/C9@ES -/S >G/CAC/G),9R>S -/S <)ES !)IG)ES K@<IG9K)ES !S  S

>Ǝ 
ĚƎƎƎ  Ǝ  Ǝ 25-1ƎƎ7Ǝ   #
Ǝ7Ǝ7Ǝ
ƎƎ
ƎƎƎ
 Ǝ ƎƎ#

 .ƎƎƎƎƎ Ǝ 
 Ǝ Ǝĺ ?Ǝ ƎƎ  )Ǝ W Ǝ:ƎƎƎ
  ƎƎ
 Ǝ  Ǝ0Ǝ
ƎƎ  Ǝ Ǝ ƎƎ
  Ǝ
Ǝ Ǝ 
ƎƎ " )Ǝ>Ǝ
"ƎƎƎ 
ƎƎ  
Ǝ ƎƎ
ŇƎ


Ǝ
 
ƎƎ  ƎƎ
ƎƎƎ  Ǝ&  Ǝ2"1Ǝ Ǝ
Ǝ
 )Ǝ
 |+ xT[| CƎ  ƎƎ 
Ǝ7Ǝ Ǝ
Ǝ Ǝ " Ǝ
 Ǝ Ǝ-)Ǝ
T:ƎƎƎ
 Ǝ 
 ƎƎƎ&)Ǝ5ƎƎƎƎƎ& 

ƎƎ  
Ǝ Ǝ  
Ǝ ƎƎ  Ǝ  ƎƎƎƎ 
čŴĻƎp| ~Ůĉ~Żøå)Ǝ

‰3C Ǝ  Ǝ Ǝ #



 Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ Ǝ  Ǝ  Ǝ ĊƎ
2 
Ǝ Ǝ1/Ǝ
F½ƎƎŽƎ
"  ƎƎ  ijƎ   Ǝ Ǝ 
Ǝ Ǝ  ':Ǝ
ƎƎ

 
Ǝ  ƎƎ Š)Ǝ`Ǝ#
Ǝ Ǝ Ǝ&?Ǝ Ǝ

 Ǝ#
ƎƎƎ Ǝ ƎƎƎƎ ')Ǝ5Ǝ' Ǝ Ǝ
 ?ƎƎ &Ù ?Ǝ  'Ǝ Ǝ# Ǝ7 Ǝ Ǝ ƎċƎƎ Ǝ"0)Ǝ-Ǝ 
 'ƎƎ Ǝ Ǝ Ǝ
 :Ǝ ƎƎƎ"ƎùƎ#

Ǝ
Ǝ Ǝ  Ǝ Ǝ ƎƎ2 
1)Ǝ

97  

5{( 2-0,>5) 2 IqsAOLtAIL~YK YqKd`dKqAIL~YKYO]lvVELq]lO|YLH]%AE]dAO ]dKYlK <V,1A7H,| 27H7P7V|

OȾ   0 0 Ⱦ !


!Ⱦ'  řȾ
0Ⱦ Ⱦ
!Ⱦ0'&Ⱦ 0Ⱦ  $S
0Ⱦ*
ȾȾ0Ⱦ   0 0 Ⱦ'  Ⱦ#ȾȾ#
0 0 ȾȾ  '0ÈȾ

Kªç?HĿ  ĿB/ Ŀ  Ŀ :M ;Ŀ% ĿĿ Ŀ 92½


qo0 Ⱦ Ⱦ 0Ⱦ  0 0 Ⱦ !
!Ⱦ Ⱦ  Ⱦ ů  0zȾ
=©QX>ĿĿ Ŀ KwìTHnx>Ŀ A=ĿB/6  Ŀ  Ŀ Ŀ7;Ŀ 5Ŀ % Ŀ   
Ŀ ›
Ŀ 925½
À tȾȾ#Ⱦ0Ⱦ &Ⱦ Ⱦ &Ⱦ*
ȾȾȾ6  0Ⱦ Ⱦ0
Ⱦ$Ⱦ ° ,QĿ5?T>ĿRĿB
Ŀ @ĿĿ 
Ŀ  Ŀ  
 Ŀ 
Ŀ7Ŀ 
ĿĿ  
Ŀ Ŀ ½  '½ 7;Ŀ
 Ⱦ 0ȾȾ
0 ŚȾ0  ėȾ %ĿĿ Ŀ Ŀ Ŀ 95½-½  Ŀ Ŀ
À tȾȾ#Ⱦ0Ⱦ   &Ⱦ Ⱦ &Ⱦ*
Ⱦ  Ⱦ ȾȾ6  0Ⱦ TȾ# Ⱦ %€IJnTXQ?H>Ŀ R[Ŀ B
Ŀ @Ŀ 
Ŀ 7Ŀ  
Ŀ Ŀ  
;Ŀ % Ŀ Ŀ Ŀ 928½  Ŀ œ
$Ⱦ  Ⱦ 0ȾȾ
0 Ⱦ0  YȾ 10Ⱦ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ  0Ⱦ#  0 ȾȾ0° Ŀ
  Ⱦ   Ⱦ $ȾȾ0Ⱦ   YȾ g€zzQnqžĿ Qq©?nxĿ B
Ŀ @Ŀ Ŀ
Ŀ Mă^Ŀ ! Ŀ Ŀ
Ŀ 7;Ŀ %ĿĿ Ŀ O
 Ŀ
95½- ½/ Ŀ Ŀ
9õxQZ?H>Ŀĸ wêĿ B'ĿĿ   Ŀ
Ŀ  Ŀ! ;Ŀ% Ŀ Ŀ Ŀ 929½  Ŀ
|n1ȏȾ  Ⱦ Ⱦ
0 àȾT6 ĥȾ  Ŀ
=?ÝZ>ĿK?Hà?HnĿB  Ŀ Ŀ
Ŀ ;Ŀ% Ŀ Ŀ Ŀ 911½  Ŀ Ŀ
 Ⱦ  Ⱦ G Ⱦȕ  Ⱦ Ⱦ Ⱦ å !Ⱦ  Ⱦ !
!Ⱦ 0ȾȾ
0° O€€Z?XT«x>Ŀ'5ĿB
Ŀ  ĿĿ 
 Ŀ 
Ŀ Ŀ Ŀ
Ŀ@ĿĿ
Ŀ³“Ŀ! ;Ŀ
ȾT6 CĘȾ % Ŀ Ŀ Ŀ 95 ½#ij Ŀ  Ŀ
 Ⱦ '0 0 Ⱦ G Ⱦ'0 0 0Ⱦ  ȾȾ0  CYȾ Qz?H>Ŀ ,Ŀ 9ĿB# Ŀ
Ŀ ;Ŀ % 
žĿ 7Ŀ  Ŀ S Ŀ 951½
Hq?ĎT>ĿA Ŀ B
Ŀ    Ŀ Ŀ
Ŀ    Ŀ 
Ŀ @Ŀ 
Ŀ:
ĿĿ Ŀ
Ŀ
 Ⱦ 
Ⱦ G Ⱦ!  Ⱦ ȾȾ  !Ⱦ ' "JȾ Ⱦ0Ȗ Ⱦ  Ⱦ °
;Ŀ 5Ŀ % Ŀ 
  ĿĿ
Ŀ= ĿĿ
Ŀ  Ŀ Ŀ Ŀ   œ

0Ⱦ 0ȾȾ
0 Ⱦ0  ȾȾȾȾ Ⱦ Ⱦ  CdȾ ĿĿ = ! !Ŀ/%| ½ SºĿ f  | 985½
'H?â>Ŀ 9Q«­XZĿ BhĿ #
 ;Ŀ AĿ  
Ŀ %
  ĿSĿAĿ 9-8½
žŒv0 0Ⱦ ȾȾ  Ⱦ 
 Ⱦ ȾȾ  0Ⱦ !
!zȾ XZ?H{TXĿ '+ XZ?H{TXĿ B/6  Ŀ  Ŀ 
Ŀ   Ŀ  
 ;ĿAĿ  
Ŀ
=
Ŀ 921½  Ŀ  Ŀ
fŒ oȾ!`Ⱦ ȾȾ   ƙ0Ⱦ ȾȾ` 0 Ⱦ Ⱦ! XZ  0Ⱦ Ⱦ0 0Ⱦ+ ĺáªzTĿĿHq?XT>Ŀ A ĿB5Ŀ 6  Ŀ  Ŀ Ŀ 
Ŀ  Ŀ    ;Ŀ #  
Ŀ ½
/ Ŀ '½% Ŀ  
Ŀ SĿ]Ŀ 952½/ý Ŀ Ŀ
0ƚ ȾG  '`ȉ Ⱦ$Ⱦ $ !CÅȾ
#wHQZ?Ŀ Z?Ŀ AQq?{>Ŀ A=ĿB/6  Ŀ O:M Ŀ Ŀ
Ŀ
 Ŀ Ŀ
Ŀ 
;Ŀ % Ŀ Ŀ
tŒ oȾ!`Ⱦ Ⱦ0  ǘ0
Ⱦ $Ⱦ 
Ⱦ  J6 Ⱦ G'`ťȾ 0Ⱦ 0 &Ⱦ 0
+ /•6Ŀ 98'½  Ŀ Ŀ
á &Ⱦ *
T &Ⱦ T &Ⱦ  UC µ Ⱦ %Q?Z­w>Ŀ #Ŀ R ¥Ŀ,ďäTX{T>Ŀ Ŀ  92'½B
Ŀ
^@Ŀ
Ŀ @;Ŀ% Ŀ  
Ŀg 
Ŀ

OȾ #
0 Ⱦ 
Ʈ Ⱦ Ⱦ   0 Ⱦ 0Ⱦ Ⱦ Ⱦ !
!Ⱦ
 0Ⱦ zȾ

? Ⱦ Ⱦ '


 0Ⱦ
Ϻ 0 Ⱦ0
™Ý Ⱦ
Ñ
0 Ⱦ ~Ⱦº0 0 ȾȾ

 Ⱦ 0# '  Ⱦ  0 &Ⱦ
 Ⱦ 0 Ⱦ $Ⱦ Ⱦ
Ⱦ Ⱦ
  0 Ⱦ  ™™{Ⱦ
0Ⱦ Ⱦ
 Ⱦ Ϻ 0 Ⱦ0
 Ⱦ
!
!Ⱦ 0Ⱦ ǴŹ0Ⱦ ȾȾ 0Ⱦ

cd ? á Ⱦ ·! Ⱦ


v0 ' Ⱦ
€ ȾȾ'  Ⱦ

Ÿn¤0Ⱦ! %Ⱦ 
Ⱦ$Ⱦ0™%Ⱦ Ⱦ ŦȾ ȾF
 Ⱦ00
Ⱦ 0Ⱦ™Ⱦ
0    0Ⱦ 0Ⱦ#
0 0Ⱦ ȾȾ 
Ⱦ Ⱦ  0Ⱦ$Ⱦ Ⱦ 0 0&Ⱦ  ƛ0+
ȾȾȾ 0ȾȾ!`Ⱦ ȾȾ 
Ⱦ !
!Ⱦ 0Ⱦ ȾȾ 
YȾ

98   
<Z1E7M|27H7Q7W|

Ŀ-

Ŀ -Ŀ   Ŀ Ŀ -Ŀ 0Ŀ Ŀ


Ŀ) Ŀ
Ŀ
FOv@03ÿ 88ÿ
"ĿĿ Ŀ 0
Ŀ   Ŀ -Ŀ ĿĿ Ŀ
Ŀ
FĿ n|  ĿĿ Ŀ  Ŀ  Ŀ
!# 
# ##  # '½, Ŀ   Ŀ
 Ŀ-Ŀ  Ŀ
Ŀ)Ŀ 9 0 Ŀ¤Ŀ
 # 
# 
# 
# 
# </ 7ÆĿ Ŀ
Ŀ!)Ŀ 0ĿĿ"Ŀ  Ŀ
9 0 ĿĆ(Ŀ ĿĿ '+½  Ŀ     Ŀ
‡ĿS  Ŀ
Ŀ
Ŀ!)4Ŀ :ĿĿ 8½ Ŀ ¶Ŀ] 
Ŀ1 Ŀ
A‹HPeWlH¯:WlWvW‹¯
'
Ŀ Ŀ
"  ĿĿ
Ŀ  Ŀ
9 0 Ŀ -7(Ŀ 9 0 Ŀ Ğ7(Ŀ
Ŀ Ŀ ½ ĿĿ
Ŀ!)Ŀ '
Ŀ Ŀ 0ĿĿ"Ŀ  Ŀ
%)Ŀ  Ħ  Ŀ  Ŀ
# 
Ŀ Ŀ Ŀ
Ŀ  
Ŀ
Ŀ
Ŀ 
Ŀ/
 Ŀ Ŀ
Ŀ
ā  Ŀ
'Ƴ 
Ƴ Ƴ ƳƄƳ Ƴ
ƳƳ#ƳƳƳW
 ĿĿĿ -Ŀ
"  Ŀ
Ƴ
ƳƳÉ%Ƴ 'źƥƳũ&ŅŻƳżàƳ
ƳƳ
h Ŀh)  Ŀ
Ƴ  Ƴ ! Ƴ #<T>Ƴ R
 Ƴ /mƳ 9*Ƴ N*Ƴ G a^“|C7Ⱦ 3 Ƴ '*Ƴ 9 0 Ŀ 
(Ŀ 9 0 Ŀģ
¤Ŀ
G a^“žCȾ N Ƴ '*Ƴ }…Ⱦ G a^ ĞC7Ⱦ Ä$ Ƴ '*Ƴ €’Ⱦ G a^^|C 7 Ⱦ4 
 Ƴ ¢ÄȾ o{Ⱦ G ĝ^^CȾ DW  Ŀ ½ n| 8½ ĿĿ
Ŀ!)Ŀ #0Ŀ Ŀ"Ŀ  Ŀ    Ŀ
 Ƴ
Ƴw Ƴ€dȾ /*qƳ3&Ƴ·$ Ƴ €’Ⱦ '*ƳƳz*ƳG a^ Ⱦž CȾË" Ƴ wUȾ}ÃȾ
*pƳ 
 Ŀ¶Ŀ] 
Ŀ
N" ƳD*ƳC*Ƴ
qƳC
 Ƴ €ęȾ 3*Ƴ
Ƴ G a^“ŸCȾ ƳC
 Ƴ9«Ƴ ¢’ 7Ⱦ R! Ƴ4*Ƴ G a^†CµȾ  
ĿĿ
Ŀ 
Ŀ
'Ƴ 
Ƴ Ƴ ƳƳƳ Ƴ
Ƴ$ 
ƳƳwƳƳƳ /
 Ŀ Ŀ
Ŀ  Ŀ

Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ Ƴ  


Ƴ ! Ƴ Ƴ %Ƴ
Ƴ ƳÊ%Ƴ 4Ƴ Š.Ŀ,  Ŀ 1 ĿĿ   ĿĿĿ  ĿP  Ŀ
3#ċƳ !Ƴ Ƴ
Ƴ  
Ƴ Ƴ  Ƴ ƳƳƳ 

"Ƴ A  Ŀ ! Ŀ n| ) ĿĿ
Ŀ 
Ŀ #  ĿĿ  "Ŀ

ƳĶ*Ƴ
'ƳƳƳ vȾ
ƳƳ Ƴ9& Ƴ vv&Ⱦ Ƴ"Ƴ

Ƴ 0Ƴ Ƴ -½
8 
Ŀ
ĿĿ
Ŀ!)Ŀ
Ŀ Ŀ 
(Ŀ

Ƴ
Ƴ Ƴ Ƴ$Ƴ !Ƴ
Ƴ  
Ƴ Ƴ ƳƳ
Ƴ  Ŀ )Ŀ pĿ  Ŀ  
4Ŀ
/Ŀ   ( Ŀ
4Ŀ !4Ŀ   Ŀ
ƳƳ Ƴ  Ƴ Ƴ ƳƳ
Ƴ!*Ƴ DƳ"ƳƳ Ƴ
  "Ŀ  
Ŀ pĿ (Ŀ Ŀ Ŀ
Ŀ  4Ŀ
Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ  Ƴ Ƴ ķƳ Ƴ  Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ  W

(Ŀ 
Ŀ  Ŀ -Ŀ   Ŀ
Ŀ  ĿĿ
Ŀ  Ŀ
ûÎÂÔ¾×ÿ ŒŜŽŞ­¬Ƴkq Aa ½ùàúË«ÓÿðƭƳ¾Ƴ ãðº”ÿøÿ )ĿĿ
ĿĿ! Ŀ
ĿĿ pĿ(Ŀ  ĿĿ
Ŀ   Ŀ
¹ºLQ½ Ğ$ñƳƳƳ
ƳƳ ƳƳƳ ƳƳƳƳ  (Ŀ  Ŀ  
Ŀ %)Ŀ
Ŀ6  Ŀ
Ƴ QƳ
‰ƠơƢƳ 4ƳƳƳ Ƴ 
Ƴ 0{| œŝƳ Ɩ  ƳƳƳ <T

Ƴ 9Ŀ
Ŀ)Ŀ  Ŀ
Ŀ Ŀ (Ŀ
 Ƴ Ƴ Ƴ Ƴ
Ƴ  &Ƴ ư$
Ƴ Ƴ !$Ƴ Ƴ -
Ŀ   Ŀ
9Ŀ ĿĿ Ŀ n|  (Ŀ
Ƴ‚ÿ  Ƴ 
Ƴ Ƴ

Ƴ 
Ƴ W
 ĿĿ
Ŀ 
 
Ŀ
*Ƴ / Ƴ
Ƴ! Ƴ Ƴ VƳ
Ƴ 
Ƴ %Ƴ 

Ƴ Ƴ Ƴ Ŀ  Ŀ
 Ƴ
Ƴ ˆƳ Ƴ Ƴ
Ƴ Ƴ !Ƴ ˆ

Ƴ Ƴ 9Ŀ ĿĿ ĿĿ(Ŀ
Ƴ Ƴ  ƳƳƳ ƳƳ*Ƴ ĿĿ Ŀ Ŀ
Ŀ
Ŀ
/ ĿĿ Ŀ   Ŀ Ŀ
Ŀ  Ŀ
ÛĿ1 ĿĿ  ûĿ
9(2&$(;A-DW ;B$6-DW ;W MA-D2K;DW
Þ !(Ŀ1 Ŀ  Ŀ Ŀ
Ŀ  !(Ŀ
)Ŀ Ŀ Ŀ! 
Ŀ %Ŀ  !(Ŀ   Ŀ  
4Ŀ

!& 

%& 
%
&  
4Ŀ 6Ŀ Ŀ
Ŀ ę Ŀ
n| Ŀ
Ŀ ! !ĿF Ŀ
½ #
Ŀ  Ŀc \ Ŀc ,þ
b  ÎĿ 
 Ŀ
 ĿĿ
Ŀ   ÌĿ
%Ŀ  
(ĿĈ 6Ŀ   Ŀ
5Ŀ
ĽĿ ĿĿ FĿ Ŀ h) Ŀ8h Ŀ
Ŀ 
Ŀ  Ŀ n|
Ŀ 
Ŀ  Ŀ


Ŀ n| b Ŀ


Ŀ
b  Ŀ
Ŀ %Ŀ Ŀ-Ŀ b Ŀ
Ŀ
%Ŀ  Ŀ Ŀ
Ŀ
Ŀ –  
Ŀ 
Ŀ bĿ 
Ŀ  b –Ŀ
Ŀ  Ŀ  –NĿ
4Ŀ4Ŀ  Ŀ 
Ŀ n|
Ŀ eĿ 9Ŀ  ĿNĿ-Ŀ Ŀ Ŀ  Ŀ bÍĿ
60  Ŀ Ŀ
Ŀ  Ŀ
r»r—Į}ÏĿ åNĿ ú”±¿·NĿ —NĿ ~¸}rNĿ 㔱¿· NĿ —NĿ~¸}rNÙĿ»rN~NĿ }U~ĭ”ĵNĿ

99 B
aj
8{( 2-1,@8) 2 HqsBOLuBJ~YK YqKd`dKqBHL~YKYO]lvVELq]lO}YLH]%BE]dBO ]dKYlK <X,1A9H,| 29H9P9V|

  "Ŀ  
2Ŀ  Ŀ Ŀ
 ÚĿ 1 2Ŀ 
Ŀ #- WĿ
ï Ŀ
U
ĿĿ
"  Ŀ =Ŀ Ŀ WĿ Ŀ
OĿ Ŀ
 (Ŀ 
6  WĿ FĿ
  2Ŀ  
Ŀ  
2Ŀ  
¡Ŀ
#

Ŀ A  Ŀ Ŀ


Ŀ 
 
ĿĿ
`…Ŀ Ŀ Œ !Ŀ
Ŀ Ŀ Œ !(Ŀ"ĿĿ 
Ŀ
Ŀ Ŀ

Ŀ Ŀ ¨ !2Ŀ0ĿĿ
EĿ '(Ŀ
ĿĿ  Ŀ  WĿ  
Ŀ 
 
ĿĿ
Ŀ
‹ E(Ŀ Ŀ Ŀ
Ŀ™ Ŀ  
ĿĿ Ŀ
Ŀ Ŀ
Ŀ
Ŀ 

WĿ 1  Ŀ



Ŀ  
Ŀ
Y.Ŀ9 Ŀ 9 0 Ŀ  Ŀ Ŀ  Ŀ ,Ŀ  (Ŀ ,  Ŀ 
 Ŀ 
 Ŀ
:Ŀ  ¢Ŀ ½9Ŀ°Ŀ
ĿĿĿ F²Ŀ 
Ŀ  Ŀ  Ŀ
,@Ŀ  Ŀ Ŀ  Ŀ Ŀ
"Ŀ ÔĿ 
(Ŀ  ķ2Ŀ 1 2Ŀ  lĿ

Ŀ
Ŀ  
Ŀ
 Ŀ Ŀ À Ŀ  
Ŀ  
 
Ŀ Ŀ
Ŀ  
Ŀ
'½ 9Ŀ U Ŀ
Ŀ@ĿĿ ÈĿ / ĿĿ
Ŀ Ŀ
 !(Ŀ Ŀ Ŀ ’č ¢Ŀ
/ Ŀ ñ Ŀ WĿ ĿĿ  Ŀ
t…Ŀ éd ,@Ŀ -Ŀ  Ŀ ,Ŀ (Ŀ  ĿWĿ Á
Ŀ

Ŀ  Â  Ŀ  Ŀ   Ŀ ½ #ĿĿ  
(Ŀ
y  ĿĿ
Ŀ #Ŀ  Ŀ  
4Ŀ   Ŀ 
Ŀ
'½#Ŀ 6ĿĿ
Ŀ 
(Ŀ 1 Ŀ A
ĿĿ
Ŀ   Ŀ
¨
@  Ŀ Ŀ
Ŀ
Ŀ 
 ĿĿ
Ŀ   Ŀ Ŀ
Ŀ Ŀ
y Ŀ 
Ŀ  Ŀ  ĿĿ

Ŀ  Ŀ Ŀ
Ŀ  ė Ŀ 1  Ŀ  Ŀ P   Ŀ Ŀ Ŀ
Ŀ
Ŀ
Ŀ
8½ ĘĿ 'ĿĿ  Ŀ -Ŀ
Ŀ ðĿ Â(Ŀ = Ŀ
ĿĿ Ŀ   
Ŀ
  Ŀ 
Ŀ
: Ŀ ĿĿF 2Ŀ S 
(Ŀ 0ĿĿ"Ŀ  2Ŀ
Ŀ Ŀ  EĿ Ŀ
 Ŀ
6
2Ŀ 
2Ŀ 
Ŀ  
Ŀ 
2Ŀ 
2Ŀ Ŀ
Ŀ 
  Ŀ
Ŀ Ŀ 1 EeĿ
  2Ŀ 2Ŀ"2Ŀ
<y  6 ĿF ;Ŀ Ŀ
Ŀ   Ŀ 1  ĿĿ ¯ 64ĿĿhĿĿ 
ĿĿ
Ŀ@ĿĿ Ŀ Ŀ 
Ŀ  
.Ŀ ,6
(ĿU
ĿĿ"2ĿU
ĿĿ 
  ĿĿĿ 
Ŀ
1 2Ŀ
U
ĿĿ  2ĿU
ĿĿ  Ŀ ]   Ŀ  WĿ  Ŀ  
ĿĿ  4Ŀ
Ž 
(Ŀ "ĿĀ  2Ŀ   Ŀ Ŀ
Ŀ  Ŀ
U
ĿĿ 0°Ŀ Ŀ"Ŀ  2Ŀ  WĿ'

ĿĿ
Ŀ   Ŀ Ŀ
Ŀ
U
ĿĿ   2ĿU
ĿĿ  Ŀ  Ŀ/ Ŀ 1!  Ŀ
' (ĿF Ŀ"2Ŀ  Ŀ
Ŀ
  
ĿĿ
Ŀ  Ŀ #Ŀ ,)  ĿĿ
Ŀ Ŀ =
 Ŀ 
4Ŀ
¯"Ŀ  Ŀ
9½ 9
 Ŀ  ĿĿ Ŀ ƒ 
2Ŀ #  ĿĿ" 2Ŀ =
 Ŀ Ŀc !)Ŀ
Ŀ ĿĿĿ EĿ @ 2Ŀ Ŀ
,@Ŀ
Ŀ ĿĿ " Ŀ / !Ŀ 5Ŀ 
4Ŀ
Ŀ 
 
Ŀ
Ŀ
  ĿĿĿ ļ ĿĿ U Ŀ 5Ŀ "ÐĿ

Ŀ # Ŀ Ŀ


Ŀ Ŀ5"  ĿoĿ c ĿoĿ
9(3'#(<@*DW(*W '<9H*93(<W 'Ŀ 
ĿoĿ 1 Ŀ Ŀ
Ŀ

'Ŀ ,@Ŀ Ŀ


Ŀ Ŀ Ž ĿĿ"Ŀ  ŸĿ    Ŀ  Ŀ =
 Ŀ Ŀ
Ŀ Ŀ1 EĿ
K Ŀ - Ŀ ĥ
Ŀ „  Ŀ Ŀ . Å Ŀ
Ž 0  Ŀ 1
Ŀ
#Ŀ # ĿĿ
ĿF Ŀ 
 
2Ŀ
Ŀ
Ŀ  Ŀ
$& ,) Ŀ 
Ŀ :
Ŀ P Ŀ :Ŀ   ĿĿ"Ŀ  Ŀ

# Ŀ ĿĿ
Ŀ "ĿP Ŀ

100  B

5{(-0,@5: 2 HqsAOLtAHL~YKYqKd`dKqAHL~YK\T]nvVELq]lO|YLH]
 %AE]dAO ]dKYlK
<X,1A7H,|27H7P7V|

= Ŀ = +Ŀ Ŀ  >Ŀ  +  Ŀ 1 ĿĿ  7Ŀ   Ŀ !Ŀ ˜‚
Ŀ Ŀ 
Ŀ 0 Ŀ
Ŀ ĿĿĿÑĿ ® ĿĿ  Ŀ  
 ĿĿ
Ŀ  *Ŀ
pĿ Ŀ
y  Ŀ 8  Ŀ 9I Ŀ +Ŀ Ŀ ĿMµ^Ŀ!+ Ŀ
    &
/ Ŀ |Ŀ' ĿĿ|¡Ŀ ¬I  Ŀ ĿĿ
IĿ  Ŀ n| Ŀ +Ŀ 1 ½Ŀ
 # &     &
,  Ŀ Ŀ
Ŀ O 
*Ŀ '

ĿVĿĿ
Ŀ  Ŀ "-į Ŀ
=I Ŀ #  Ŀ ĿĿeĿ 
 *Ŀ ,  *Ŀ
#+ĿĿI Ŀ Ŀ   Ŀ '   Ŀ ƒ 
ĿĿ
Ŀ!)*Ŀ Ŀ!  *Ŀ
Ŀ 6Ŀ Ŀ +vĿ 9Ŀ M + Ŀ \ Ŀ  
VĿĿ

*Ŀ '
ĿĿ   ĿoĿ 8 \ĿĿo*Ŀ
Ŀ   Ŀ ĿĿeĿ  ôĿ  Ŀ '

Ŀ
Ŀ) Ŀ Ŀ
*Ŀ
] Ŀ„
Ŀ
Ŀ  Ĥ.Ŀ P  ĿĿ   ĿĿ
'+ Ŀ   ÉĿ + Ŀ 5"Ŀ JĿ
"ĿF*Ŀ
ĿV" 
Ŀ Ŀ
Ŀ
*Ŀ
'Ŀ # I  Ŀ ‡Ŀ ®) Ŀ  
JĿ '

Ŀ Ŀ
Ŀ *Ŀ ,  ĿĿ
9+ ‡Ŀ ˜ī 
JĿ 1 7*Ŀ F  ĿĿ
Ŀ
*Ŀ
'
ĿĿ  Ŀ1
*Ŀ
!$ ¬IĿĿ Ŀ æIĿĿ   Ŀ ĿĿĿ AV  Ŀ"ćJĿV 
JĿ
 vĿ +Ŀ   Ŀ " JĿ  *Ŀ
ĿĿjĿ  -Ŀ
Ŀě Ŀ  lĿ Ŀ Ŀ
 Ŀ
+ ÛĿ'Ŀ ĿĿ   Ŀ  Ŀ Ŀ *Ŀ
ĿĿĿ A
Ŀ Ŀ Ŀ
Ŀ  lĿ


ĿĿ  *Ŀ


# ĿV Ŀ
'
ĿĿ   V×Ŀ   Ŀ
#@#&E*@RCE3&#CW (*W 6#CW#IE#CW ;@8#6*CW «½ (*W ;9E*93(=W *9W6#CW
#FĿ Ŀc 0
Ŀ
*I@;C3CW C3&;C3CW«½*@J*@C3;9*CW p 0 *Ŀ
#Ŀ !JĿ  !Ŀ
*Ŀ
" !!$ #Ŀ  !Ŀ
 Ŀ 
Ŀ 
 Ŀ
! #!$
 !$ 
Ŀ Ŀ
Oÿ  Ŀ#‚Ŀ ‹ ĿĿĿ  Ŀ I-+ >Ŀ6À ĿĿĿ 
Ŀ Ŀ
 +Ŀ  Ŀ  Ŀ  Ŀ   Ŀ 
Ŀò"JĿ  *Ŀ 
Ŀ *Ŀ
ĿĿ  Ŀ ĿĿM+Ŀ ĿĿ  Ŀ
ß IĿ n|   Ŀ %+Ŀ  Ŀ|Ŀ 8 \ĿĿ|Ŀ  #  %&
= Ŀ  +Ŀ  Ŀ Ŀ 8  Ŀ
 # &     &
ĿĿM^Ŀ :M Ŀ
# ½Ŀ ĿĿM+Ŀ ,ĿĿ ĿĿ F Ŀ Ŀ O 
Ŀ ˜‚*Ŀ #™ Ŀ
Ŀ1 ĿĿ
Ŀ
ĿIĿ   >Ŀ Ŀ  +Ŀ   Ŀ ĿĿjĿ   ĿĿ
Ŀ'šĿ! ØĿ #‚ ĿĿ
Ŀ ! Ŀ
 Ŀ
Ŀ
5ĿĶ+ Ŀ ĿĿ Ŀ  Ŀ ,0 JĿ #  *Ŀ  Ŀ  JĿ
< Ŀ  ĿĿ Ŀ† 0.Ŀ P  Ŀ  Ŀ
Ŀ™Ŀ ĿĿĿ Ŀ ıĿ 
*Ŀ
  Ŀ  WĿ :Ŀ Ŀ  Ŀ Ŀ   Ŀ-+Ŀ Ŀ '¼óİ‘Ēĩ‘ď‘ēĪĿö*Ŀ R ĿĿV
Ŀ 
÷*Ŀ
,  Ŀ  c 0Ŀ +Ŀ  Ŀ Ŀ ) Ŀ <ĿĿ  Ŀ / ĿĿ)Ŀ Ŀ1
Ŀ ,Ŀ V
 lĿ,  *Ŀ
  †  :Ŀ <+ Ŀ Ŀ   .Ŀ  ĿĿĿ :Ŀ 8 ĿĿ ĂĿ  ĿĿĿ 1
"  Ŀ
 .Ŀn|  Ŀ ĿĿ   Ŀ  Ŀ AV  ĿĿ  ĿĿ "Ŀ
Ŀ  jĿ 'šĿ Ŀ  
Ŀ-ĿĿ   Ŀ
5Ŀ+ Ŀ  ĚĿ Ŀ+Ŀ Ŀ  
Ŀ Á
 *Ŀ

,  Ŀ1+Ŀ n|   Ŀ  +Ŀ M  Ŀ1+jĿ 


ĿJĿ V  Ŀ! Ŀ
Ŀ*Ŀ
‹ ĿĿĿ  Ŀ I-+ Ŀ
#lĿ' !JĿ 
Ŀ
#ĿO  Ŀ >Ŀ +Ŀ!vĿ #´ >Ŀ  IĿ ĿĿ Ŀ  Ŀ Ŀ P  íĿ n| Ŀ  *Ŀ
9 Ŀ ´ Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ Ŀ

101 B"
5{(-0,?5) 2 HqsAULtAHL~YK YqKe`eKqAHL~YKYO]lvVELq]lO}YLH] %AE]eAO ]eKYlK <W,4A7H,| 27H7R7V|

*.*9C#CW *9W6;CW 0P.2&;CW •sSÿ


6ž€_•Ù W_Ù§_Uµ§¯•¯Ù n¨ÈjU•¯Ù£µ_Ùt²_²NÙW_¯rNU_§Ù€•Ù£µ_Ù ¯_ÙruÀ•Ù U•Ù N²_Á
]ö> (*Tÿc=M=ÿeÆ*
ÿ> (u
L?ÿ §tK•§tWNWÙ
sȾ#Ⱦ#
n#Ⱦ*
ȾȾ ȾȾªȾȾ!>ȾȾ /o¶•°Ù _z_ž€•¯Ù W_ـ•ÙWuUr•Ù ¯•(Ù
Ⱦ
Ⱦ ȾȾȾ Ⱦ ȾȾ #
Ⱦ ª7Ⱦ ȾȾ M 1•§§N§Ù HNUrN§ 6h_U²µN§ÙV•§§_UUt•_¯Ù
!Ⱦ Ⱦ Ⱦ 7Ⱦ Ⱦ Ⱦ [
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ #
Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 4tTµz N§Ù ¯•T§_Ù_€Ù •Tz_²•Ù²NžNW•ÙN€Ù N²_§t•§Ù
Ⱦ 3"Ⱦ Ⱦ !>Ⱦ Ⱦ [
"Ⱦ %Ⱦ Ⱦ JȾ 
Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ "Ⱦ
[
7Ⱦ XƝ
Ⱦ 3
Ⱦ !µȾ ?Ⱦ Ⱦ !Ⱦ [Ⱦ Ⱦ 
+ Ÿ!!sêSÿ
ƒȾ OȾ #
Ⱦ #Ⱦ Ā ª7Ⱦ Ⱦ #Ⱦ Ⱦ Ⱦ  !Ⱦ $Ⱦ Ⱦ >•¯Ù §_Uµ§¯•¯Ù n§ÈjU•¯Ù _Ù _¯²_Ù UN¯•Ù ²u__Ù ž•§Ù jN€uWNWÙ W_¯¸tN§Ù €NÙ __§nÌNÙ
 {Ⱦ W`¯W_Ù €N¯Ù _•Uu•_¯ÙrNUtNÙ_€Ùt²_€_U²•Ù
E•§Ù_€€•¯ ÙN€o¶•¯Ù _z_ž€•¯Ù ¯•)Ù
]> (*Tÿ*cäe
(
ÿ 2NT_ÀN¯Ùn¨NW_¯  WtTµz N§Ù ¯Ñ€•ÙUNT_ÀN¯Ù
Ⱦ*
ȾȾ*
ȾȾ Ⱦ6Ⱦ !ȾȾ ȘȾȾȾ 3•žNÙW_ÙȧT•€Ùn¨NW_Ù H_Ur•Ù W_ـNÙUN¯NÙn¨NW_Ù

Ⱦ*
Ⱦ !ƜȾȾȾ ƵȾ
Ⱦ3%{Ⱦ
s
Ⱦ Ǧ
Ⱦ Ⱦ ȾȾ ȾȾȾ  Ⱦ #M G1!$ÿ212ÿ$jµÿnqt!“ÿ
!ȾȾ*
Ⱦ*
ȾȾȾ=
ĚȾ 2•ÙµNÙU€N§NÙWuh_§_UtNUuѐÙ_²§_Ùjnµ§Nh•W• ÙTµ_NÙW_€tt²NUuѐÙW_€Ùn§ÈÁ
§ȾȾ
ȾȾƒȾ jU•Ù U•Ù§_¯ž_U²•ÙNـNÙr•zNÙ-W_UµNWNÙu²_n¨NUtѐÙW_ـN¯Ù žN§²_¯ ـNÙW_¯_²tÂ
o"Ⱦ
9Ⱦ WNÙ ¯_Ù Nuj_¯²NÙ NÙ ²§N¸Ê°Ù W_Ù §_Uµ§¯•¯Ù £µ_Ù ²u__Ù ž•§Ù jN€tWNWÙ •Uµ€²N§Ù €NÙ
3ȾȾ 3Ⱦ$ĜȾ %ȾeȾ _ºt¯²_UtNÙW_ـNÙUN¯²§NUuѐٲN€_¯Ù U••)Ù
1=
ȾȾ %ȾȾȾ
Ⱦ[
"ȾȾ GȾ
 CUȾ 4tTµz•¯ÙW_Ùjo¶§N¯ÙrµNN¯ÙW_Ù _¯žN€WN¯Ù
ÑȾUȾ 2N§uUN²µ§N¯Ù
v#%ȾȾȾXZ
Ⱦ3
eȾ 7unµ§N¯Ù W_°NjN²_¯Ù
sȾȾȾ[ȾȾ-[eȾ .žµ€•¯tWNWÙ_Ù€N¯Ù¸_¯²t_²N¯ ÙNW•§•¯ Ù_²UÙ
sȾ 3>9Ⱦ 6»tTtUt•u¯•Ù tžNU²N²_Ù W_¯µW•¯ Ù µ_¯²§NÙ W_Ù NU²•Ù ¯_ºµN€ Ù_²U Ù
Cz•¯ÙU_§§NW•¯Ù
š*> L
ë
M?=ÿ
oȾȾ["Ⱦ9Ⱦ G!1ÿ2ÿ\É!Sÿ$ÿÿ\$$ÿ212ÿ$jÿnqt!ÿ
oȾ ȾȂ9Ⱦ >•¯Ù §_Uµ§°•¯Ù n§ÈjU•¯Ù ž•_Ù_Ù _¸tW_UuNÙ µNÙU€N§NÙ W_¯U•_ºuѐ٠U•Ù €NÙ§_ÙNÂ
¥[Ⱦ Ⱦ Ⱦ
Ⱦ¹!ȾȾ
Ⱦ%ȾȾ €uWNW ÙU§_NUuѐÙW_ِµ_¸N¯Ù§_N€uWNW_¯Ù½ÙW_¯t²_n¨NUuѐٞ¯Ì£µuUNÙ
G[7Ⱦ  7Ⱦ [7Ⱦ 9CȾ /n·•¯Ù_z_ž€•¯Ù W_Ù _€€•Ù ¯•)Ù
EʧWtWNÙW_ـNÙn_¯²N€² ٍN€NÙt²_n§NUtѐÙW_ـN¯ÙžN§²_¯Ù W_ـNÙjnµ§N Ù
–*L
M?=ÿ €uu²_¯Ù¸Nn•°Ù U•Ùuž§_Uu¯NÙ¯_žN§NUuѐÙ_²§_Ù jnµ§NÙ½Ùh•W•Ù
1 Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ -_Ⱦ *
Ⱦ Ⱦ Ⱦ Ⱦ  Ⱦ Ⱦ 7unµ§N¯Ù lNn_²NWN¯Ù
ȾȾ$Ⱦ ȾȾȾȾ9Ⱦ 7N€€•¯Ù _Ù €Nٞ_§¯ž_U²u¸NÙ ²§N¯žN§_UtNÙ
Į›Ⱦ " Ⱦ ȾȾ3ȾÌȾ @•un•²_¯ÙE_§¯•Nz _¯Ù NU•§NÀNW•¯  u¸µ€_§NT€_¯Ù
ȾȾ 9Ⱦ ?€_N§Ù€NÙr•{ N ÙU•ÙžN§²_¯ÙW_ٕT|_²•¯Ù •Ùjn¶§N¯Ù W_¯N§²uUµ€NWN¯Ù
sȾ\
9Ⱦ 0T•€Ù Wt¯•UuNW•Ù
sÍȾ 
AȾ ȾȾãȾȾ7ȾãȾȾ"7ȾȐJ
9Ⱦ 2N°NÙUN¯²u€€•Ù

Ö(Ñ
dTÿ(
d?u
ÿ GÅÿ1óÿ
1‰ ȾȾ
Ⱦ -—ZȾ\ȩȾAAȾ©‰ȾȾ 8Ⱦ: >NÙ¯_¯NUuѐÙW_Ùn¨NWt•¯tWNXٞ§•WµU²•Ù W_Ù €NÙ§_n§_¯uѐِN§Ut°t¯²NÙW_Ù €NـtTtÂ
7Ⱦ7Ⱦ ǂ7Ⱦƶ Ⱦ8AȾȾ_AȾ ©Ⱦx ȾȾA©ȃȾ
: W•Ù N€Ù ½•Ù _Ù _€Ù _¯²NW•Ù NÌNU•Ù rNU_ÙW_¯NžN§_U_§Ù€N¯Ù Wth_§_UtN¯Ù _³§_٠ʯ²_Ù ½Ù
AȾ  !Ⱦ$Ⱦ = !Ⱦ Ⱦ
"©eȾ a€Ù¯µž_§½ÑÙ At_²§N¯Ù £µ_Ù _Ù€Nٍ_€NU•€ÌNÙ_€Ù½•Ù _¯Ù _²_§N_²_Ùuž•´_²_Ù½Ù
?ȾȾ !ȾȾ
ȾȾȾ-_Ⱦ 7Ⱦ
eȾ _€Ù ¯µž_®ÑÙ _¯Ù •už•²_²_ Ù _Ù€NٍNÌNÙ _€Ù ½•Ù¸µ_€¸_Ù NÙ n•ÀN§Ù WbÙ°µÙ •tž•Á
²_UtN Ù½NÙ¯_Nٞ•§£µ_ـNÙ§_U•T§NÙtž•tʐW•¯_ÙW_ÙN€nҐٍ•W•Ù ¯•T§_Ù_€Ù¯µž_§

102   

5{(-0,@5+ 4 HqsAOLtAHL~YKYqKd`dKqAHL~YKYO]lvVELq]lO}YLH]%AE]dAO ]dKYlK

$7ȾȾȾ Ⱦ,Ⱦ
ȾRȾ
$Ⱦ$Ⱦ , ȾȾ
Ⱦ jȾOȾ,Ⱦ+
,ȾRȾ$Ⱦ$ȾRȾ
$7Ⱦ*
Ⱦ,Ⱦ3;ȾȾ
,Ⱦ,7ȾȾR!Ⱦ+
,,jȾ 1RȾ $Ⱦ3Ⱦ
,Ⱦ6Ⱦ Ⱦ 
Ⱦ X®,Ⱦ Ⱦ RȾikȾRȾ ",Ⱦ
ǵ7Ⱦ
>ȾȾRȾ
RȾȾ ȾȾ*
ȾȾ,ȾȾRȾiRkȾ
RȾ,,jȾ
OȾ Ƃ,Ⱦ ,Ⱦ RȾ §Ⱦ $Ⱦ RȾ t
$Ⱦ Ⱦ $Ⱦ RȾ ƈȾ Ⱦ ;Ⱦ
;*
Ⱦ RǙȾ Ⱦ,Ⱦ Ⱦ RǚȾ Ⱦ
Ⱦ ,
# jȾ
~ȾRȾ§Ⱦ ȾR;Ⱦ!ȾRȾt
$Ⱦ$ȾȾRȾ;ȾȾ
ȾȾȾ
R 7Ⱦ7Ⱦ3+
Ⱦ Ⱦ Ⱦ ,Ⱦ !7Ⱦ,ȾRȾȾ
Ⱦ!%Ⱦ-jȾ1,Ⱦ+
6cȾ ;*
Ⱦ Ⱦ6,ȾȾ,!>ȾȾ
Ⱦ -6Ⱦ,RȾ”Ⱦ
tȾ,, jȾ
}
Ⱦ $jȾ
~",ȾRȾ ,=,Ⱦ*
Ⱦ,Ⱦ*
Ⱦ !Ⱦ Ⱦ6,dȾ
1=ȾȾX®jȾ
1=!Ⱦ!,ȾȾRȾ6
Ⱦ3
{Ⱦ
s,
Ⱦ

2%62;0#.R#W

"+   Ŀ 92 ½_a3Ŀ &3Ŀ :M&;Ŀ%e Ŀ L$Ŀ


++ RĿ  95-½_
Ŀ $)ĿĿ
Ŀ$Ĕ3&Ŀ &
&Ŀ$
Ŀ7Ŀ 
ĿĿ 
Ŀ$Ŀ ½ Ŀ &½
7;Ŀ% Ŀ LøĿ 95-½L Ŀ$&Ŀ
) $(+($+  95-½_
Ŀ$)Ŀ $Ŀ
ĿMĿi Ŀ Ŀ
Ŀ 7ħ;Ŀ% Ŀ O$
 Ŀ
a&Ŀ$&Ŀ
))%+ '5Ŀ 95½_
Ŀ33Ŀ$Ŀ3
&Ŀ3
Ŀ ĜĿ $Ŀ$
Ŀ$)Ŀ$Ŀ
Ŀ’“šĿ
i ;Ŀ % Ŀ L$Ŀ#3Ŀ$&Ŀ

"(+ mĿ  985½_
Ŀ  Ġ3&Ŀ Ŀ
Ŀ3 3&Ŀ $
Ŀ $)  Ŀ$
Ŀ:
ĿĿ$Ŀ
Ŀ
&;Ŀ % Ŀ L
&&Ŀ $Ŀ
Ŀ =3Ŀ $Ŀ
Ŀ &&Ŀ 3Ŀ $Ŀ &$3&Ŀ $Ŀ
=&i&iĿ7Ŀ ½ \ºĿ f  |
* +'+ (+ mĿ  952½_5Ŀ36&&Ŀ &3ĿĿ
Ŀ &Ŀ &$3&;Ŀ# ›
3
Ŀ ½ a Ŀ &  ½% Ŀ \Ŀ]Ŀa&Ŀ$&Ŀ
 + 5Ŀ#Ŀ +  98+½:
Ŀ 3&3
Ŀ $
Ŀ,)Ŀ5Ŀ% Ŀ L$Ŀ
"##+ Ŀ  98- ½P$&$ĿL& 3
&ĿĿa6&&ĿL&3Ŀ% Ŀ\Ŀ]›
Ŀ
!"$%+RjĿĿ  99&½a3ĿL&3Ŀ$ĿgĿm&iĿ<5Ŀ’“Ŀi …Ŀm$$Ŀ%d

ˆ‰Š‹Œÿ 
3&Ŀ\ĿĿ
&"$'+ =Ŀ'Ŀ    +"#+ 9ÒĿ + + "%+ mĿ + +  981½P$3$$ĿĿ]"&
ĿĿ
Ŀa3Ŀ
$Ŀ
Ŀ ,ÊĿLĿ%ĿĿ L$Ŀ
+ #ĿR ¥Ŀ  #+ LĿ  92&½_
Ŀ
) Ŀ $
Ŀ $);Ŀ% Ŀ g 
Ŀ

103
104
CLINICA 1 B
COi) �<1Z}4
(�7_ F) Renata Frank de Verthelyi

INTERACCIÓN Y PROYECTO FAMILIAR

i. r . .n:�:t ¡ .!� ¡ :; . ' ¡'

COLECCIÓN PSICOTECA MAYOR

105
P1
Diseño de cubierta: Rolando Memelsdorff

A mi famüia, cuyo entusiasmo y


cariño permiten la concreción de
Primera edición: marzo de 1985, Barcelona
mis proyectos.
Primera reimpresión: junio del 2000, Barcelona

Derechos reservados para tódas las ediciones en castellap.o

© Editorial Gedisa, S.A.


Paseo Bonanova, 9 1°-l"
08022 Barcelona (España)
Tel. 93 253 09 04
Fax 93 253 09 05
Correo electrónico: [email protected]
http://www.gedisa.com

ISBN: 84-7432-021-6
Depósito legal: B. 16278-2000:

Impreso por: Carvigraf


Clot 31, Ripollet

Impreso en España
Printed in Spain

Queda prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio de impresión, en


forma idéntica, extractada o modificada, en castellano o en cualquier otro idioma.

P?
106
¡

1f
i
¡:


r
¡
f
ÍNDICE

Prefacio ..... . ..... . . : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . , . . .


. . . . . . . . 11
Prólogo .. ..... . .. . .. . : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . 13

l. Breve revisión de los diferentes tests proyectivos gráfi-


cos de la familia ...... .. ·
.. ............ ........... .... . . . . . . 17

Bibliograjfa ... . ... . .. . .... . . . . . : . . . . . . . . . . . . . . . . .


El Dibujo kinético de la familia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
Investigacio11es realizadas con el Test kinético de la familia . . . . . . . . 27
. . . . . . . . . . . 31

2. Test de la familia kinética. Versión actual . . . . . . . . . . . . . . . 33


Modificaciones en la interpretación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37
Criterios de interpretación . ... .. . . .. . ... , . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . 38
Análisis de un Tesi: kii}ético de la fai:ri..ilia actual .. , . . . . . . . . . . . . . . . 55

3. .Familia kinétiCa prospectiva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61


La familia kinética·prospectiva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . 63
Forma de administración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. ... . 63
Criterios de interpretación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . 64
La conducta del sujeto diu-ante la administración. . . . . . . . . . . . . ... . 65
La producción gráfica ................. ................ ... .

Bibliograjfa .. . . ..... . . . , . . : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . • 66
Análisis comparativo de un Test kinético actual y prospectivo . . ... , 75
. . . . . ... . 86

4. Casuística. . .
. ..... . . . . .
. . . .... . . .. . . . . . . . . . . . . . .... . . . . . . .
. . ·. 87

5. El Test de la faniilia kinética con técnica de consenso . . 151


Antecedentes ·. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . • • . . . . . . . . . . . . . . . . . 151
Características de la administración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

t�·
. 155
Características de la intervención del entrevistador. . . . . . . . . . . . . . . 159
Análisis del maj:erial........................................ . . 160
Técnica de consenso aplicada a un grupo familiar. . . . . . . . . . . . . . . . .

Bibliograjfa
165
Técnica de consenso aplicada a una pareja .. . ... . .. . . , . . . . . . . . . . . 174
. . . . . . . . . . • . . , .............................,..... 183

P3 107
6. Separación y muerte en la familia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185

Bibliografía
.

Aplicación de la versión actual y de consenso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 218


. ................................................ 241

7. Situación de embarazo, parto y futuro vínculo con el


bebé . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 243 .
El Test kinético de la familia actual y prospectiva ................ . 244
Personajes graficados .................., . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 245
Inclusión del sujeto y tratamiento preferencial .................. . 246
Modalidad vincular y comunicación en la pareja ................. 248

Bibliografía
.

Inclusión del futuro hijo en la F.K.P . . 249


Prefacio
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

. . . . . . . . � . . . . . . . . . . . . · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · 279

8. Aproximación normativa en niños y adultos que no con-


curren a la consulta ...................................... . 281
Método y características de las muestras . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . · 281
Definición de las categorías de análisis .. : . . . 283 El presente libro es el resultado de la larga historia de un quehacer

familia la multiplicidac;l de aplicaciones que hoy tiene, tanto en la clíni-


. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Resultados ................................................. . 286 sin pausa, que nos ha enriquecido y ha ido dándole al Test kinético de la
Muestra infantil ............................................. . 286
Muestra adulta· ............................................. 296
·

Bibliografía .
.
ca como en la investigación.
Síntesis comparativa de ambas muestras ....................... . 308 El punto de partida fue· el interés generado por la original idea de
. . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . · · · . · · · · · • · · · · · · · · · · · · · · · · 314 Burns y Kaufman (1970) de infundirle movimiento al clásico Dibujo de
la familia.
La inquietud por extender su uso a adultos y ampliar su valor pro­
yectivo, llevó a ciertas modificaciones en·la forma de administración y
a proponer nuevos criterios de interpretación, dando lugar a una publi­
cación conjunta de las Lics. García Arzeno y Frank de Verthelyi:
"Nuevas aportacionf;!s al Test kinético de la familia" (Nueva Visión,
1972).
El siguiente hito fue la introducción de una segunda consigna que
estimula la proyección de la imagen familiar visualizada en el futuro .
.De esta manera se enriquece la técnica al sistematizarse su aplicación
secuencial con la interpretación comparativa de ambas versiones. Con­
tando ya con este instrumento más ajustado, se hizo factible experi­
mentar su empleo como test grupal, especialmente en la Hora de Juego
Familiar con niños.
Nace así la familia kinética como técnica de consenso, que repre­
senta un pasaje de la evaluación individual intrapsíquica a la grupal in­
terpersonal.
Al integrarse ambas producciones en el contexto de una misma
consulta se obtiene una visión más dinámica y multifacética del caso.
Estos años significaron también poder contar con una numerosa
colección de dibujos, que facilitaron la aproximación normativa de ni­
ños y adultos que se incluye en el texto.
La versatilidad del test y su sensibilidad para detectar el impacto

11

108
PLL
f
� .

[
de las situaciones de crecimiento y cambio a nivel individual y familiar·
se vuelCan en la casuística general incluida con fines didácticos, así co­
mo en la ejemplificación de su uso en temáticas específicas tales como
embara�o, separación y muerte.
Consideramos que nuestras expectativas estarán cumplidas si el
lector -estudiante, psicólogo, psicojJedagogo, docent�-encuentra en
esta propuesta un estímulo para abrir nuevos caminos.
Agradecemos a todos aquellos sin cuya contribución esta obra no
hubiera sido posible:
-a los pacie'ntes que con tanta riqueza de sus dibujos nos incenti­
varon para profundizar en esta técnica.
-a los alumnos cuyas inquietudes nos indujeron a proveerles un
material didáctico organizado.
· Prólogo
-a la .doctora Myra Levick, por jerarquizar nuestro libro con su
prólogo.
-a la Lic. Mónica Guinzbourg de Braude, por su lectura del ma­
nuscrito y valiosas sugerencias. Este libro presenta el empleo innovador y creativo del Test de la fa­
. -al Sr. Julio César Franco Díaz-Pérez, por su paciente transcrip­ milz'a kinétü:a para la evaluación de problemas individuales y sistemas
ción de los originales. familiares disfuncionales, introduciéndolo como método para el es­
-y a la Universidad de Belgrano, Facultad de Humanidades, por tablecimiento de objetivos terapéuticos para una diversidad de pobla­
apoyar y fa�ilitar la concreción de nuestra tarea. ciones.
R·::.:·
El ÍJ;lterés de la Lic. Renat¡:¡. Frartk de Verthelyi y su colaboradora,
la Li�. Florencia Menéndez de Rodríguez, ert esta área se origina a par­
tir de sus años de experiencia como psicólogas clínicas y su preocupa­
ción por la necesidad de desarrollar procedimientos de evaluación diag­
nóstica más confiables y abarcativos.
Con amplio conocimiento de las contribuciones de diferentes auto­
res tales como Burns y Kaufman, Di Leo, Koppitz, Machover, Ham­
mer y Kwiatkowska, esta obra de la Lic. .Yerthelyi representa un no­
table esfuerzo por conectar estos dive;rsos enfoques de la interpreta­
ción de la figura humana y del dibujo de la familia. El primer capítulo
expone una revisión histórica de técnicas de investigación en esta área.
Como antecedente puede citarse el 'trabajo de diseño de nuevos ·Crite­
rios dé interpretación del Te5t de la famiUa kinética emprendido en
1972 por la Lic. Verthelyi en Colaboración con la Lic. García Arzeno.
En aquel entonces presentaron crit�rios provisorios que luego fueron
. .. . �
aplicados sistemáticamente a un mayor número de casos.• incluyendo
,j
' , • .
pacientes y sujetos voluntarios.
Los criterios delineados y claramente explicados en el Capítulo II
emanan de este amplio trabajo preliminar. La autora define ocho crite- .
rios que toman en consideración, entre otros, el contenido de los dibu­
• • ••{'-<1 •• •
·-· '•''
'!

' l.'.'
jos, la relación entre los objetos dibujados, la interacción de los
' ; ,,
miembros del grupo familiar, y la conducta del sujeto en r�lación a la
tarea y al entrevistador. La fundamentación 'de cada criterio está pre­
sentada de una manera clara y sistemática. Se define la forma de in-

12
13

P5
109
·'

terpretar los criterios y se incluyen ejemplos de casos para claríficar las


su familia tal como la imagina dentro de cinco años obliga al enfrenta­
conclusiones.
miento éon metas y objetivos potencialmente no realistas. Subsiguien­
En los Estados Unidos los profesionales del campo de la.psicología
temente provee al terapeuta de material mediante el cual pueda facili­
han reconocido desde hace tiempo la importancia de identificar y
tar al paciente encarar el futuro de una forma más productiva. Es parti­
describir el sistema familiar como un factor crítico en el diagnóstico y
cularmente útil en la evaluación del logro de pasos evolutivos vincula­
tratamiento de diversas perturbaciones mentales. .La utilización de un
dos con el establecimiento de relaciones objetales, el proceso de
dibujo de la familia en el proceso de evaluación es una práctica corrien­
separación-individuación y la capacidad para enfrentar situaciones de
te en la terapia por el arte en los Estados Unidos. La mayoría de los te­
pérdida.
rapeutas por el arte, en mi país, basan sus procedimientos de eva­
La autora se preocupa por advertir la necesidad de continuar la in­
luación en el trabajo pionero de Hanna Kwiatkowska, quien desarrolló
vestigación de los criterios propuestos. Sin embargo, la publicación del
su ·"Evaluación familiar por el arte en seis tareas" ei:J. el Instituto Na­
presente texto y sus interpretaciones cuidadosamente elaboradas segu­
cional de Salud Mental, Bethseda, Maryland. Este método surgió como
ramente han de ser recibidas con reconocimiento por sus colegas.
un proceso natural durante su trabajo con'terapeutas familiares, publi­
cándose en 1967 una primera explicación de su test. En 1978 apareció
Myra F. Levick, Ph. D., ATR, HLM
una obra más completa que incluye un manual para el <;J.nálisis estadísti-
·
Professor and Director
co de las seis tareas.
Masters's Creative Arts in Therapy Program
Siendo un instrumento complejo, provee un medio confiable para
DepL of Mental Health Sciences
recoger datos respecto de sistemas familiares y estructuras de persona­
Hahnemann University
lidad a partir de los dibujos individuales de la familia.
Phila., Pa. U.S.A.
Otra terapeuta por el arte, Aino Nucho, en colaboración con Elin
{1979), diseñó una escala menos compleja para evaluar específicamen"
te el autoconcepto.en niftos a partir de la familia kinética. Este también
se ha convertido en un instrumento muy útil y confiable para los clíni­
cos que reconocen el valor esencial de los datos concernientes a la per­
cepción que t:l niño tiene respecto de la interacción de su familia. Es,
por lo tanto, estimulante recibir esta nueva contribución al tema por
parte de una colega de otro· país.
Este aporte dinámico a la "imagen de la familia" brinda un nuevo
nexo para la comprensión de la estructura de Ja personalidad y la inte-
racéión familiar.· , .

Ya sea que se · esté evaluando un individuo o una familia, hechos y

liares son las hebras que entretejen la trama de nuestras vidas. La ima­
fantasías, percepciones y distorsiones respecto de las relaciones fami­

gen gráfica de la múltiple combinación de estas hebras produCidas por


el individuo no sólo provee' datos al terapeuta sino que es un testimonio
personal del artista-tejedor que no puede ser desestimado.
Este libro ofrece al lector una nueva aproximación a la utilización
de la familia kinética en su versión prospectiva para la evaluación de
percepciones y fantasías respecto del futuro en sujetos individuales,
parejas, madres embarazadas, situaciones de muerte y separación.
Resulta especialmente movilizador el uso de la familia kinética con
técnica de consenso. Así, por ejemplo, la producción conjunta de una
pareja proporciona un cúmulo de .información captada en la imagen que
refleja el grado en que ambos adultos interactúan de un modo maduro y
constructivo, o por el contrario, inmaduro y destructivo. La consigna
por la.cual sé inyita al grupo familiar o al paciente individual a dibujar a

14 15
110
D�
1
1
t 1

Breve révisiÓn ·de los diferentes tests


proyectivos gráficos. de la familia

Según Hammer ( 1969), el Test de la famz"lia se fue transmitiendo


por tradición oral de manera tal que no puede individualizarse clara­
mente su paternidad.
Sin embargo, Appel, en 1931, parece haber sid.o uno de los prime-.
ros en proponer·una técnica que pudiera ser adecuada para la clínica
psiquiátrica infantil solicitando al niño que dibuje: "La casa, el padre,
la madre, los hermanos, maestros y amigos¡".
En 1947, Minkowska abrevia esta consigna diciendo solamente:
"Dibuja el tema, 'Yo, mi familia y mi casa' ", dando lugar a una produc­
ción más libre, ya que el niño será quien debe decidir quiénes confor­
1 man a su familia, exCluyendo figuras extrafamiliares. El objetivo del
test será, según la autora, explorar el papel y valora.ción que el exami­
í nado transmite respeGto de cada miembro del grupo familiar. En cuan­

f
to a la interpretación recomienda hacer primero una aproximación ges­
táltica para ver si predominan los rasgos racionales o sensoriales, que
1 liga a· estructuras de personalidad de tipo esquizoide o epileptoide.
Luego un análisis más detallado y comparativo de las características y

1f
tamaño de cada figura así como de la secuencia en que fueron dibuja­
das.
Importa muy especialmente detectar las omisiones, que considera
equivalentes a rechazos más o menos conscientes del niño hacia la per­
sona no dibujada.

1
En 1950, el psiquiatra francés Porot da a conocer una nueva ver­
sión del test. Su valor de pantalla proyectiva se incrementa al abreviar
aún más la consigna, reducida ahora a: "Dibuja tu familia". Se elimina
así el ámbito físico. y se da la opción al niño de incluirse o no en la grafi­
cación.
·
En cuanto a los obj�tivos y fund�entación coincide con Minkows­
ka, pero para la administración enfatiza especialmente la necesidad de
lograr un buen rapport con el examinado y permanecer junto a él du-

17

P7
111
1",�

del material, en los que siempre puede estar incidiendo la subjetividad


rante la producción registrando su conducta y verbalizaciones. Propo­ del entr.evistador.
ne un análisis más profundo de los sentimientos inconscientes del niño, También incluye una pregunta final para ver la respuesta afectiva
agregando para ello en algunos casos lápices de color. del sujeto a la tarea, inquiriendo si el niño quedó contento con lo que hi­
Describe un patrón de dibujo tipo, consistente en ubicar a los zo. Cualquiera fuese su respuesta a esto, indaga, además, qué es lo que
miembros del grupo familiar alineados horizontalmente en una o dos fi­ haría si tuviera que recomenzar el dibujo: si lo haría parecido, qué le
las, de manera simétrica y con estaturas diferenciadas y proporciona­ agregaría o le quitaría, analizando luego el sentido de las modifica­
das de mayor a menor. Considerá significativos toc;ios los desvíos de es­ ciones propuestas.
te patrón. Incluye para.el análisis la mayoría de los indicadores de 1\l.l;in-· Si bien este autor admite que al dibujar su familia el niño realiza
kowska; señalando además la importancia de la secuencia, ya que la una tarea proyectiva, expresando subjetividad, insiste .en que la consig­
persona dibujada en primer lugar, así como· la mejor ·dibujada, más na propuesta de dibujar una familia alejaría la atención del niño de la
adornada, etc., seria aquella que .es objeto de preferencia e idealiza­ suya propia permitiéndole fantasear más. Así, por ejemplo, podrá dibu­
ción. Lo contrario, estatura demasiado pequeña, cuerpo mal propor­ jar una familia con miembros diferentes de la suya, donde él no figureJ.
cionado, graficación tardía en la secuencia o excesiva distancia de los o se proyecte en varios personajes a la vez. De todas maneras utiliza la
demás, serian señal de ataque o desvalorización más o menos encubier­ composición real del grupo familiar (que consigna al dorso del dibujo)
tos o índices de una relación altamente conflictiva. Asimismo hace hin­ como un elemento esencial para el análisis del material, en que tratará
.capié en el análisjs de la figura del propio sujeto, si se incluye o no, en de dar significación a los desVíos que aparezcan.
qué orden, con qué características, cercano a alguien, etc. El estudio La interpretación que propone está centrada en tres criterios bási-
detallado de estas pautas permitiría inferir los sentimientos de autoes­ cos:
. tima, así como carencias o gratificaciones tempranas que el niño vive o l. el plano gráfico.
ha vivido en su grupo, en relación a la sintorriatplogía presentada. 2. el plano de las estructuras formales.
Corroan, en 1961, publica en Francia una nueva versión del test 3. el plano del contenido.
destinada sobre todo a la práctica asistencial, producto de su labor du­ El primero s� refiere al aspecto grafológico del dibujo, incluyendo
rante muchos años en el Centro Médico Pedagógico de Nantes. Consi­ las pautas formales corno características del trazadp, ubicación, tama­
dera que "para descubrir un conflicto grave entre el niño y algún

mientos más íntimos y la forma en qu�. en �1 inconsciente, vive sus re­


ño, etcétera.
miembro de su familia, habrá que llevar a que éste nos revele sus senti­ En el segundo, toma en cuenta la manera en que el niño dibuja cada
parte del cuerpo, cantidad y calidad de los,detalles, proporciones, etc.,
laciones con esa persona''. De ahí que busque esencia1niente que el para inferir el nivel madura�ivo-intelectual y los aspectos afectivos, tra­
examinado pueda expresarse libremente, proyectando al exterior las tando de ver un nivel general correspondiente al dibujo como un todo y
tendencias reprimidas y los sentimientos -tanto· eróticos como agresi­ uno más específico en relación a cada una de las figuras dibujadas. En
vos- que podría temer presentar en forma abierta. · este últiipo caso evaluará la incidencia de los afectos que ésta pro­
Aunque concuerda con Porot en los objetivos y la mayor parte de mueve en el niño a través del logro o no de esa figura.
los criterios de ·interpretación, modifica una vez más la consigna solici­ Incluye también en su análisis el marco móvil o más estático en que
tando: "Dibuja una familia, una familia que tú imaginas", o si no: se presentan las figuras, y la existencia o no de interacción manifiesta.
"Imagina una familia que tú inventes y dibújala. Dibuja todo lo que En el plano del contenido, se daría la interpretación más netamente
quieras, las personas de una familia y si quieres objetos y animales". psicoanalítica, observando cuáles son los mecanismos de defensa utili­
Una vez concluida la parte gráfica realiza un interrogatorio, preguntan­ zados y la predominancia del principio del placer o de realidad en la
do: "¿Dónde están? ¿Qué hacen allí? ¿Cuál es el más feliz? ¿Cúál el me­ producción.
nos?". Ante cada respuesta se indaga ¿por qué? Luego: "Y tú, en esta Considera que los dos temas básicos de conflicto que transmiten
familia, ¿a quién prefieres?". 0: Uno de los chicos se portó mal, los dibujos de los niños en forma más o menos encubierta son la rivali­
"¿quién? ¿Qué castigo tendrá?". El papá sugiere una salida en el coche, dad fraterna y la problemática edípica. Así por ejemplo, en cuanto a la
pero no hay lugar para todos, "¿quién se tendrá que quedar?", etc. primera, podrían observarse índices de ataques o desvalorización del
Le interesa muy especialmente detectar la identificación del suje­ rival, ya sea omitiéndolo directamente, achicando su tamaño, ponién­
to, podo cual le pregunta directamente al niño: "Suponiendo que for- · dolo lejos del grupo, cortando parte de su cuerpo o cualquier otro tipo
mases parte de esa familia, ¿quién serías tú?''. Este autor considera que de tratamiento que implique un ataque más o menos soslayado. Cuanto
este tipo de preguntas directas permiten encontrar con mayor seguri­ más abierto es este ataque, más inmaduro considera Corman al niño, ya
dad la figura de identificación que la detección a través de indicadores
19
18
112
OQ
que se manejaría directamente movido por el principio del placer. A ve­ i nsignificancia y rechazo. Las adiciones o representaciones de
ces la agresión es desplazada a un objeto u animal, aunque esto es me­ miembros inexistentes ligados a la imagen de una familia ideal o dife­
nos frecuente por las características limitativas de la consigna. En rente son también muy significtivos, debiendo inferirse cuál es el rol
otras, la rivalidad fraterna lleva a una representación en la que, por cul­ que se les asigna y si responden o no a una carencia real que afecta al
pa, se expresan los. sentimientos contrarios, valorizando al hermano y niño.
minimizando la imagen del sujeto que dibuja. Cuando esto está muy Esta autora considera sin embargo que este gráfico es un test que,
exacerbado, el niño puede omitirse en el dibujo y luego identificarse a pesar de las limitaciones antes señaladas, debería figurar siempre
regresivamente con la figura del hermano que le produce celos. Esto dentro de la batería psicodiagnóstica de niños, siendo muy importante
aparece según Corman frecuentemente frente al nacimiento de un hacer un rete�t_lll�g:o d� t�rminado el tratamiento. El análisis compara­
nuevo bebé, transmitiendo así el niño su vivencia de haber sido repenti­ tivo de ambas·'Ptddrié:Ciones. permitiría evaluar cuáles ha.ÍJ. sido las mo­
namente destronado. dificaciones logradas tanto a nivel de la personalidad del paciente, co­
'En cuanto a la coilflictiva edipica, Corman intenta detectar sobre mo r�specto de sus fantasías de vínculo en relación a los diferentes

· Di Leo (1978) considera al Test de la familia especialmente revela­


todo el proceso de identificación-o no con el progenitor del mismo sexo miembros del grupo familiar.
y las fantasías que produce el acercamiento al del sexo contrario. Tam­
bién trata de evaluar si los sentimientos de exclusión y celos están exa­ dor para una población de niños entre 6 y lO años.
cerbados y los mecanismos a que puede apelar el yo para manejar el Utiliza la consigna "Dibuja tu familia", sin solicitar explícitamente
conflicto.
·

.
que el niño se incluya. En caso de que no lo hiciera en forma espontá­
En general señala la importancia de ser muy cuidadoso con las infe­ nea, le aplica seguidamente una segunda versión del test, esta vez con
rencias, buscando recurrencias en el material y corroborándolas con los la consigna kinética, que sí lo requiere. De esta manera podrá observar
_datos de la historia y el interrogatorio realizado al niño. Propone hacer, comparativamente si el niño logra incluirse y cómo lo hace.
siempre que se�_posible, un retest luego de un intervalo prudente para Usa los criterios de interpretación mencionados por los autores que
asegurarse aún.��inás de la veracidad de las hipótesis extraídas. lo preceden: adiciones, omisiones, tamaño relativo, existencia y tipo de
Concluye s]J:Jibro, señalando que aunque la práctica clínica ha apor­ interrelación entre los miembros de la familia, rasgos diferenciales de
tado muchos d_atos valiosos que parecen refrendar los criterios de in­ cada uno, etc., agregando para el Test kinético los de Burns y Kaufman.
terpretación, a® son escasos los trabajos de validación de los diferen­ Hace sin embargo la advertencia de que por el monto de.ansiedad que
tes indicadoreis los estudios longitudinales que permitan obtener da­ moviliza este test no debe· ser usado como instrumento para evaluar el
tos normativos;· :-� nivel madurativo o intelectual, ya que las figuras humanas incluidas
Koppitz ( 1!h3) incluye algunos párrafos sobre el Test de la familia son generalmente realizaaas de manera _más esquemática y con menor
en su libro El dibujo de la figura humana en niños, concordando parcial­ rigor. . .
mente con Corman. Señala que los datos aportados por el dibujo de la Morval (1974), psicóloga canadiense, realizó una serie de estudios
figura humana o un dibujo libre en el que es el niño quien decide hacer . examinando la validez y confiabilidad del test así como su poder de
su familia, darían datos más significativos y diferentes de los que apor-
· discriminación y la naturaleza de las proyecciones que promueye. Con
ta el Test de la familia. una muestra que abarcaba 400 niños de 5 a 1 1 años, llegó a la conclu­
Esto sería así porque la consigna "Dibuja tu familia", al requerir la sión de que el test es especialmente útil para evaluar las actitudes del
representación del grupo familiar real, inhibe al niño de mostrar en ple­ niño respecto de sus padres y hermanos y las fantasías concernientes a
nitud los sentimientos que guarda respecto de sus padres y hermanos, su propia inclusión dentro del grupo familiar. Sería en cambio menos
sobre todo en cuanto a la manifestación de la agresión. Mostrar francos válido para explorar la autqimagen del sujeto y evaluar y discriminar su
sentimientos de enojo hacia los padres sería vivido como demasiado pe­
·

normalidad o patología.
ligroso por parte del.niño que depende y necesita de·ellos para sobrevi­ Para evaluar la confiabilidad, realiza en 1976 otro estudio en que
vir. Este tipo de afectos podría expresarse en cambio con mayor liber­ aplica en forma individual el Test de la familia con la consigna de Porot
tad en la familia animal
. o en el dibujo libre:< ._e_; ':·•'·-:k;:�,- a 18 niñas entre 7 y 8 años cuatro veces consecutivas con ima semana

·

Respecto de ,los criterios de interpretación, señai -como muy signi­ de intervalo. Analiza las características generales (tipo de comentarios,
ficativas las omisiones, errores de tamaño relativo, tratamiento dife­ trazado, ubicación y adiciones), la estructura formal del grupo familiar
gÚ.
rencial de las fi r.as. : Afirma que cuando un niño se omite en él dibujo representado (presencia de los diferentes miembros), la secuencia, y el
está mostranqo su -sentimiento de no considerarse una parte importan­ contenido en tanto pautas de valorización. de las diferentes figuras
te o integral deJa, familia, muchas veces acompañado por fantasías d" incluidas. Encuentra un alto grado de concordancia intrasujeto y

20 21

P9
113

El Dibujo kinético de la familia


muchas diferencias intersujetos, predominando una elevada estabili­
dad en cuanto a la inclusión de sí mismo y los diferentes miembros del
grupo familiar. Esto hablarla de una imagen interna de familia más
bien realista en cuanto a su composición, que se ·mantiené estable a tra­ Burns y Kaufman presentan esta técnica en 1972 dedicada esen­
vés de las vicisitudes que pueden darse a lo largo de un mes de·convi­ cialmente al diagnóstico infantil. Afirman que el niño siempre se expre­
vencia. Observa sin embargo que la distancia afectiva en relación al sa con mayor facilidad a través de la acción que de la palabra, por lo
padre sufre más modificaciones que respecto de la madre, y las pautas cual los tests gráficos resultarán menos ansiógenos que los verbales.
de hostilidad se evidencian más en relación al cohflicto con los herma­ Explican que la idea de la inclusión del pedido expreso de la acción sur­
·nos, que pueden aparecer con distintos grados de desvalorización y atFl­ gió básicamente de la práctica clínica, aunque tratan de fundamentarla
que en los diferentes dibujos de un mismo sujeto. Considera por lo tan­ en una cita de Anaxágoras que dice: ''la comprensión está muy relá­

permanece estable mientras que la secuencia y algunos elementos del


to que las características generales y la estructurá · foqnal del grupq cionada con el movimiento, en tanto que comprender es dar movimien­
to, unidad y sistema a aquello que previamente no formaba más que un
contenido y tratamiento diferendal de. las figUraS SOU más sensibles a la montón de elementos inertes". ·
·
· .

relación inmediata establecida con cada miembro:e:n el momento de la


·
La consigna que utilizan es: "Haz un dibujo de todos los miembros
administración del test. de tu familia, incluyéndote tú, haciendo algo. Trata de dibujar toda la
Deren (1975) intei1ta validar empíricamente el test en una pobla­ persona, no caricaturas ni bosquejos. Recuerda, dibuja a todos hacien­
ción adulta. Para ello compara muestras de diferentes grupos étnicos do algo, con algún tipo de movimiento".
apareados por sexo y edad, considerando que cada grupo presenta va­ La técnica de administración consiste en lograr un buen rapport
lores y un tipo de organización familiar espe·cífiea. Así, en la familia de con el niño, darle la consigna y dejarlo solo, alentándolo de vez en cuan­
raza negra predominaría una organización matriarcal, mientras que és­ do con algún comentario apropiado. Una vez terminado el dibujo, se le
ta es esencialmente patriarcal en la familia portorriqueña, con la blanca pide que individualice a los personajes, incluyendo la edad de cada uno,
situada en una posición intermedia. en el caso de haber incluido hermanos. No se realiza ningún tipo de in­
. Considera que esta diferencia debería poder detectarse en el tam;a­ terrogatorio posterior, utilizando para la comprensión del dibujo los da­
ño relativo y tratamiento diferencial de las figuras del Test de la fami- tos de la historia y composición del gtupo familiar dada por los padres.
. lia. Intenta también poner a prueba la hipótesis de que familias de Su experiencia de 1 1 años y de más de 10.000 dibujos con esta con­
extracción sociocultural baja cometerán más omisiones, a la vez que signa les hizo comprobar cómo al solicitar una acción se ampliaban los
.aquellas que están conformadas por solamente una pareja adicionarán aspectos dinámicos del clásico Test de la familia, ·permitiendo apreciar
otras personas en su dibujo convirtiéndolo en � familia ideal. c.on mayor claric}ad los conflictos del niño en relación a su grupo fami-
Los resultados confirmaron . la incidencia étnica en los sujetos
·

liar. .

negros, ya que se encontró un predominio de figuras maternas de ma­ Agrupan la amplia variedad de casos incluidos en temáticas tales
yor tamaño que la imagen paterna. como deprivación temprana, problemas de identificación en niñas y en
A nivel de lo socioe¡;onómico, los resultados indican que los sujetos varones, dificultades escolares, etc.
de menores recursos omitían :rriás y los de familias de dos personas di­ Los criterios de interpretación presentados en este primer libro
bujaban una media· de cuatro. También se observó.una incidencia de (más bien dispersos a lo largo de múltiples ejemplos) son luego
sexos no esperada: las mujeres negras presentaban una diferencia sig­ ampliados en 1973 al escribir un manual especialmente dedicado a· la
nificativamente mayor que los hombres en el tamaño relativo de las fi­ evaluación del material.
guras parentales, posiblemente por estar más alerta a las diferencias de En éste señalan que para el análisis de los aspectos gráficos más
rol entre los sexos. generales -que comparten con el DAP- recomiendan las pautas de
En general, Deren considera que la variable tamaño relativo resul­ Machover (1949), Koppitz y Kellog ( 1969).
tó una medida más útil que el número de detalles, ya que se mostró más Los criterios más específicos del Test kinético, en cambio, están
sensible a las diferencias entre grupos y evidenciaba un mayor rango agrupados en· cuatro grandes categorías: l. Características de las figu­
de puntajes. · ras individuales, 2. Acciones, 3. Estilos, 4. Símbolos.
A fin de hacer más sistemática su presentación abreviada en esta
revisión, se los presenta en forma de cuadro, diferenciando los indica­
dores de las hipótesis que puedan derivarse de éstos.

22 23

. P1n
114
¡
�-
¡;
f .CATEGORIA INDICADOR . INFERENCIA
¡ CATEGORIA·
f. INDICADOR INFERENCIA
¡
-Brazos álargados� elementos de control tipo de objetos tirada:.· competencia


1 del ambiente, en al-
gunos casos fantasía·
incluidos, ya sea
como mediadores de
entre hermanos (ex-
.presada en forma
tr -Figuras elevadas
(sobre un mueble,
de robo.
Necesidad de ser la
la acción o como
obstáculos para el
más o menos encu-
bierta): Haciéndola

según la posición y

1
loma, etcétera). figura contacto. Ej.: pelotas rebotar: inhibición de
dominante, fantasía la agresio:ri, actividad
Características de las de control o crecí- · el'tipi:Í ·de masturbatoria.
figuras individzW_les. miento, indicador de movimiento.

, (Pueden aparecer en
todos o en un solo ·
-Figuras graficadas
conflicto con ese
personaje.
-compartimentaliza-
ción (por rayas o re�
sentimiento de aisla-
miento o necesidad
[ personaje. De acuer-
do a esto tiene
en el reverso de la
hoja.
sentimiento de exclu-· cuadros, o dobleces
en el papel).
de separar al grupo
familiar.

t
sión o necesidad de
una mayor signifi- -Figuras que cuel- excluir. -encapsulamiento ídem anterior pero
cación estructural o gan o caen. (por medio de un ob- referido a un solo
� · inestabilidad, ténsión,
o vincular) jeto o acción). miembro.
r
·

-Omisión de partes inseguridad.


·

1
del cuerpo. -acentuación de la sentimiento de inse-
conflicto con el es- Estilos
línea de base grupal. guridad, búsqueda
-Omisión de uno o quema corporal. Pa utas de tipo for-
mal ligadas sobre t0- de apoyo.
más miembros del sentimientos de hos-
¡ grupo familiar. do a1 manejo del es- -acentuación de la relación inestable y
tilidad y rechazo.
..�.

;_·.
.: ;,
pacio. Se relacionan base de ciertas conflictuada con ese
-Figuras rotadas. sentimiento de ser
-� figuras miembro.
.
diferente o necesidad con mecanismos de
defensa. -figuras en los bor- evitación del conflic-
·.

de buscar la atención.
des de la hoja� to, inseguridad.
;:·=: (-Forma en que flu- indica afectos positi-
ye la energía de a- vos o negativos, po-· -línea acentuada sentimiento de temor
cuerdo a la direc- sibilidad de mostrar- por encima de las y sobrecogimiento.
ción en que se los o recibirlos. Rela- figuras
¡: desplaza y los obs- -"perspectiva" a sentimiento de

.1
dones simétricas o
táculos que en- asimétricas, vínculos vuelo de pájaro. omnipotencia.
Acciones
cuentra. de cooperación o de- -Como la lista· es
Intento de integrar ..
pendencia, introver- muy larga se citan
f aportes de la teoría
sión-extraversión . solamente algunos:
del campo y del psi-
�t' coanálisis para eva- · -síndrome A (apari- preocUpación por la
capacidad de estu-
� luar fantasías-de re-· ción de algún ele-
ladón interpersonal -Tipo de acciones se analiza extrayen- mento que tome esa dio, dificultades en
y el afecto concomi-
tante.
asignadas. Por ej.:
, do el rol y fantasía
... -..:�'·":gt.J.� i mplica la ac-
_, ..•. .

·.: <::ión.
forma). A es la letra
equivalente al 1 O en
la evaluación escolar.
el aprendizaje.

-madre .que cocina. M: que provee grati- Símbolos


ficación oral Se incluyen los as- -síndrome X (cil.gún farita$ía ligada· al
padre corta el pasto P: visto como pectos universales e elemento que confi- control de los impul-
._ .., . •! "
1 castrador individuaies de cada gure esa letra, ej.: sos. Ambivalencia en
� ·. :: .
. . . -.-·. .

r
; ·: : r

:
� l

24 ¡'
·
25
. �
. ¡•;

·.

! P1 1
115
..·
f'

CATEGORIA INDICADOR INFERENCIA


que refleja el impacto de los primeros vínculos dentro del grupo fami­
elemento interpreta­ patas de la tabla de relación a la madre. liar. En términos de la teoría transaccional, el primero correspondería
do. Se·toma en cuen­ planchar). más al "adulto" dentro del sujeto y el segundo al "self infantil".
ta el significado cul­ . En un estudio diagnóstico correspondería por lo tanto .evaluar am­
tural del objeto. -cama. bos niveles y ver el grado de correspondencia entre ellos.
preocupación por el En este libro aportan, así mismo, ejemplos del uso no convencional
Generalmente hay tema sexual, en al­
más de una ·signifi­ del test, aplicándolo para:
gunos casos ligado - estudios longitudinales que permiten rastrear el proceso de
cación condensada. a _depresión. individuación-separación del niño, siguiendo por un lado las pautas res­
-escoba (sobre todo vínculo dominante . pecto de identificaciones positivas o negativas con las figuras parenta­
si es usada por la con características les o fraternas y por otro los esfuerzos de desligamiento y personaliza­
madre)� obsesivas. ción dentro del grupo familiar en las diferentes etapas. ·

-gato (sobre todo en -conflicto con la iden­ - asesoramiento en situaciones de separación o divorcio, donde a par­
dibujo de niñas). tificación con la ma­ tir del material gráfico se buscan índices ·respecto de cómo se sentirá el
dre, problema en el niño viviendo con uno u otro padre.
control de los - asesoramiento para la ubicación en hogares de niños abandonados,
impulsos. huérfanos, etc.
- detección de pautas de maltrato parental en evaluaciones jurídicas,
-payasos sentimientos de ina­
evaluaciones del posible retomo del niño a su hogar.
decuaciÓn e inferio-
·
- seguimientos terapéuticos, ya sea de tratamientos a nivel familiar
ridad.
o individual, etcétera.
:._electricidad, sol, necesidad de afecto
luz, planchado. y calor materno
-basura fantasías regresivas Investigaciones realizadas con el Test kinético de
de tirar afuera el la familia
hermano rival.

A pesar del elevado número de dibujos citado y presentado como


�agua, piletas, sentimientos de
ejemplo por los autores;�stos no incluyen en sus libros normas especí­
lagos. depresión.
ficas, aunque citan trabajos realizados norteamericanos y transcultura­
·-luna depresión y fantasías les. Así, por ejemplo, mencionan los aportes de Freedman (1972) en
de smcidio. Inglaterra, Souza (1976) en Brasil, Kato ( 1979) en Japón y Roth y Hu­
... etcétera. ber ( 1979) en Alemania, en cuanto a la presentación de normas pobla-
cionales discriminadas por edad y sexo. .
· Al igual que Corman, señalan la necesidad de aplicar estos criterios Presentamos a continuación algunos trabajos específicos con dise­
teniendo presentes la historia evolutiva del niño y su situación actual en ños y resultados disímiles que dan cuenta de la complejidad de estos
el grupo familiar. análisis y los diferentes enfoques posibles para su estudio.
·

En su tercer libro, Self Growth in Families ( 1982), en el cual sinteti­ Obrien y Patton (1974), buscando evaluar la capacidad predictiva
zan diversas aplicaciones po$ibles del test, plantean la hipótesis de que deftest, estudian 104 niños aplicándoles el Test kiñético de la familia, el
la imagen que el nifto da de sí en el dibujo de la figura humana y en el de ·Muestrario de autoestima de Coopersmith y una Escala de ansiedad ma­
la familia corresponde a diferentes aspectos del sí mismo. Observando nifiesta. Correlacionan los resultados con la evaluación realizada por el
comparati:vamente la producción en uno y otro de un mismo niño, afir­ maestro por medio de una encuesta sobre su comportamiento en la es­
man que en el Test de Machover se expresaría más el "self social" (liga­ cuela respecto de variables conductuales tales como agresividad, pasi­
do a la presión del entorno y la imagen más adaptativa frente a éste) mien­ vidad, aislamiento, sociabilidad, dificultades escolares, etcétera.
tras que en la familia kinética aparecería más el self nuclear, profundo, Reduciendo los datos a la codificación de 15 variables combinadas
que transmitan las relaciones de poder dentro del grupo y el grado de
26
27
116
P1?
f.
!i

cohesión entre sus miembros, encuentra que a diferencia de lo espe­ tradicional del dibujo. Myers, en 1978, tomando en cuenta la necesidad
rable, gran parte de los ítem predictivos responden a la forma en que se de mayores datos normativos y de validación, realiza un nuevo estudio,
ha "trata9o" la figura paterna. Así, el mejor índice de ansiedad mani­ incluyendo cuatro grupos de niños varones divididos de acuerdo a dos
fiesta es el grado de actividad asignada al padre (mayor actividad, ma­ variables: edad y ajuste emocional. Comparan así los resultados de ni­
yor ansiedad)"y el de integración con el grupo de pares corresponde a la ños pequeños (de 6 a 8) y niños mayores ( 12 a 14) con. buen ajuste emo­
dirección de la figura paterna en relación a la del niño (padre mirando al cional, con niños pequeños y mayores diagnosticados como emocional­
niño correlaciona con mayor capacidad de relación social). La autoesti­ mente perturbados. Realizando múltiples análisis de variancia y
ma, en cambio, se relaciona con su propia posición y mirada (mayor se­ extracción de factores, tratan de observar cuáles de los criterios de in­
guridad cuanto más lejos se dirige de su grupo), el monto de agresivi­ terpretación propuestos por Burns y Kaufman se muestran más sen­
dad y con el tamaño relativo (agrandamiento de sí o de hermanos, sibl�s a la ed�.d ycuálesa-·la patología o a ambos indíscriminadamente.
equivalente a mayor potencial agresivo). Comprueban· así" que .t�b:ulando un puntaje general de presencia­
Me Phee y Wegner, en 1976, realizaron un estudio que tiene por ausencia de los diferentes indicadores éste discrimina claramente entre
objetivo validar los criterios de interpretación de Burns y Kaufman. De niños bien y mal adaptados en las edades inferiores pero no en los niños
entre las cuatro categorías propuestas, seleccionaron la de estilos, por mayores. Tomando individualmente los ítem, encuentran asimismo .
ser la que más se presta a una tabulación numérica y está menos afecta­ que campo de fuerzas, extensión de brazos, y compartimentalización
da por los aspectos culturales. son más sensibles a la edad que al ajuste emocio.nal. A la inversa del es­
Deseaban panera prueba la afirmación de los autores del test de tudio antes citado varios de los ítem de estilo aparecieron con mayor
que los estilos indican mecanismos de defensa y por lo tanto van a apa­ frecuencia en niños perturbados, si se tomaba en cuenta la variable
recer con mayor frecuencia en niños con problemas afectivos o si­ evolutiva.

!
.
tuaciones de conflicto en su grupo familiar. Dos estudio� de Raskin y otros, uno de 1977 y otro de 1979, conti­
Para ello levantaron dos muestras, una de 102 niños emocional­ núan en ésta búsqueda de validación del test, usando los criterios de in­
mente inestabl�s y otra de 162 niños bien adaptados a su medio escolar terpretación de Koppitz, en cuanto aJa forma de análisis de material.
y grupo de pares, · compuesta por nenas y varones de primero a sexto :El primer estudio se propone poner a prueba la capacidad del test para

l
!
grado.
La tabulación de los indicadores de estilo se realizó de acuerdo a
diferenciar adecuadamente niños de 6 años con retraso motor de niños
que nó tenían ese problema. Ambas muestras de 50 sujetos concurrían
una escala de Ota 4 según que el indicador aparezca claramente, esté in­
1
a jardín de infantes y presentaban un nivel intelectual medio. Las va­
sinuado o ausénte. No se incluyó el análisis de figuras en el borde ni riables que analizaron ligando la problemática motriz-a los componen­
compartimentalización por doblado del papel, ya que prácticamente no tes emocionales son: aislamiento-rechazo (cuando aparece un elemento
1· apareció en ningún dibujo.
Los datos se analizaron comparando los sujetos por sexo y contras­
que separa la imagen del niño del resto del grupo familiar), preocupa­
ción por el cuerpo (cuando hay exageración u omisión de partes del es­

f tando niños con y sin problemas emocionales. El análisis de variancia


de los resultados estableció que no eran significativas las diferencias
por sexo, pero sí entre d grupo más patológico y el adaptado. Sin em­
quema corporal, sombreado, etc.) y rivalidad fraterna (expresada en
forma manifiesta como competencia, ataque, etcétera).
Los resultados indican que el test discrimina entre las muestras, ya
bargo esta diferencia se dio en el sentido contrario a lo propuesto por que aparecen diferencias significativas cuando se toman conjuntamen- ·

Burns y Kaufman: ¡los niños sj.n problemas emocion-ales presentaron te los tres indicadores (43 sobre 50 niños de pobre desarrollo motor
un índice de estilo más elevado! tiene más de un signo, versus sólo 22 de la muestra normal). Tomando
Al trata:r de entender estos resultados, observaron que los niños de las variables por separado, se observa sin embargo que sólo

f
la muestr.a normal dedicaron más tiempo y atención a sus dibujos, que aislamiento-rechazo y preocupación por el cuerpo tienen poder discri­
entonces resultaron de mejor calidad gráfica. Pareciera, tal como tam­ minatorio, ya que rivalidad fraterna aparece por igual en ambos gru-
bién se obsenró en, algunos estudios con el Test de la figura humana, pos.
·

que ciertos ·indicadores son sensibles a esta iriddÉÚi.C'ia�"de la capacidad El segundo estudio, realizado con niños que presentan problemas
para dibujar; apareciendo más frecuentemente cuanto más elaborado de aprendizaje de origen afectivo, intenta ver si los indicadores antes
sea el material. En relación a ítem específico·s, consideran que la com­ mencionados también se observan en sujetos de mayor edad. La
partimentalización, . que apareció en igual proporción en ambas muestra estuvo compuesta por 50 alumnos repetidores, 25 entre 6 y 10
muestras, indicaría.sobre todo la necesidad de orden; y que el reforzar años y 25 entre 10 años y 7 meses y 16 años, obser:vándose en ambos
la base o demarcar el cielo estaría muy relacionado con el aprendizaje grupos por igual una elevada incidencia de aislamiento-rechazo y pre-

f 28 29

1 -�
Pl3
117
•;¡-t•
.,,
'?.

ocupación por el cuerpo (19 casos de los más pequeños, 17 en los mayo­
res).
Los autores consideran. que esta similitud entre las muestras se de­
be a que los niños con dificultades en el aprendizaje adquieren desde
muy temprana edad sentimientos de ser diferentes de sus pares por el
alto nivel de frustración que generan ¡;;us fracasos académicos en el nl­
ño y su repercusión en el medio familiar.
BIBLIOGRAFIA
Ellim-Nucho (1980) intentan comprobar la confiabilidad y validez
lograda mediante una tabulación numérica del autoconcepto en el Test

Appel, K.,
kinético, definiendo "autoconcepto" como los sentimientos positivos o
negativos que el niño presenta en relación a cómo -se vive a sí mismo
"Drawings by children as aid to personality studies " . American ]. of
incluido en el grupo familiar. Considera por lo tanto como esencial la Orthopsychiatry, 1931.
dimensión interacción-aislamiento. y su representación gráfica de qis­ Burns, R. C. y Kaufman, S .M. Kinetic Farnily Drawings. Ánd, introduction to
tancia física como simbólica de distancia emocional. El sistema de pun­ understanding children through kinetic drawings. Nueva York, Brunner Ma­
tuación que utiliza se basa en la relación gráfica entre el niño y la madre zel, 1970.
(o figura sustituta significativa), operacionalizada a través de 4 indica­ -,Actions, styles and symbols in Kinetic Family Drawings. An interpretative ma­
dores: acción, presencia de manos, accesibilidad y tipo de afecto que meal. Nueva York, Brunner Mazel, 1972.
codificó de acuerdo a una escala. Los resultados obtenidos con una Bums, R., Self Growth in Families. Kinetic Family Drawings Research and
muestra de 48 dibujos evidencian una elevada confiabilidad interjueces Application. Nueva York, Brunner Mazel, 1982.
y una correlación significativa con los sentimientos de autoestima reco­ Corroan, L., El test del dibujo de la familia en la práctica médico pedag6gica.
gidos aplicándoles el Inventario de adaptación personal de "Rogers. ·
Buenos Aires, Kapelusz, 1967.
Si bien enfatizan que nunca debe ser utilizada una sola técnica en Di Leo, ].H., Los dibujos de los niños como ayuda diagn6stica. Buenos Aires,
una evaluación, señalan el elevado valor del Test kinético de la familt'a Paidós, 1978.
por su sensibilidad para detectar la vivencia que tiene el niño respecto Deren, S., "An empirical evaluation of the validity of the Draw a Family Test " ,
de los elementos que facilitan o dificultan su adaptación sana dentro del J of Clinicai Psychiatry, Vol. 31 (3), 1975.
grupo familiar. · Ellin, N., y Nucho, A., "The use of Kinetic Family Drawings as a tool in asses­
sing the child ' s self-concept' '. School of Social Work ánd Community Planníng,
Univ. of Maryland (manuscrito).
Freeman, H., "What a child's drawing can reveal". Mother, 35-34-36, Londres,
Julio de 1971.
Hammer, E., Los tests proyectivos gráficos. Buenos Aires, Paidós, 1969.
·Kato, Shimizu, T., "The action of the KFD and the child ' s attitude towards fa­
mily members" . ]apanese Bulletin of Art Therapy, 9, 25-31, 1978.
Kellog, R., Analysing children 's art. Palo Alto, California, National Press Books,
1969.
Koppitz, E. El dibujo de la figura hurnana en los nz"ños. Buenos Aires, Guadalu-
pe, 1973.
·

Machover, K., Personality proyection in the drawing of the human figure. Spring­
field , Il1, Charles Thomas, 1949.
Me Phee ]., y Wegner, K., "KFD styles and emotionally disturbed childhood
behaviour. J of Personality Assess., 40,5, 1976.
Minkowska, F., "La typologie constitutionelle vue á travers'le Rorschach et les
dessins des enfants" . Revue de Morphophysiologie Humaine, 1952.
Morval, M . y Laroche. ]., " Constance du dessin de famille" . Revue de Psycholo­
gie Appliquée, 26-2, 1976. -"Drawings of the family by a deprived father" .
Enfance, N° 1, 37-46, 1975.

30
. ·�
31

�i
P 'i�4
118
--- , Interpretation of the Draw a Family", Revue de Psychol. et Sciences de
l'Education, 9 (4), 1974.
Obrien, R . , y Patton, .W . , "Development of an objective scoring method of the
KFD ' ' . J of Personality Assess., 58, 1974.
Myers, D . , "Towards an objective evaluation procedure of the KFD " , J of
Pers. Assess�, 42, 4, 1978.
Porot, M., "Le dessin de.la famille" . Fam. Pediatrie, . 1952.
Raskin, L y Pitcher, B., "KFD by chlldren with perceptual motor delays". J of
Learning Dissabilitx"es, vol. 10 (6), 1977.
·
2
Raskin, L. y Bloom A., � 'KFD by children with leaming dissabilities " . J ofPe­
diatric Psycl�., vol. .4 (3,, 1979 . ·
Roth, J., y Huber, B., KFD Familien Dynamik. Stuttgart, Sonderdruck 1979. ,
Test de la familia kinética.
Soua, de Joode, '�KFD como instrumento diagnóstico da dinamica do relaciona­
miento familiar". Arquivos Brasüeiros de Psz'cologza Aplicada, 2 9 (2), 1976.
Versión actual *

Partiendo del muy valioso aporte de Burns y Kaufman en cuanto a


la mayor riqueza proyectiva que produce la consigna kinética del Test
de la familz'a, hemos propuesto en 1972, con la Lic. García Arzeno, una
serie de modificaciones en la administración y los critedos de interpre­
tación sobre los cuales se basa parci�ente el presente capítulo .

· .:.. .
Modificaciones en la administración
... . :..>'··

·�:::-·...

. -�- -::; � 1 . La poblrzción a la que se aplica

A diferencia de los autores tradicionales y los del Test kinético, se


utiliza esta prueba no sólo para la poblaCión infantil y adolescente sino
también para la adulta. La experiencia recogida desde 1972 avala esta
introducción del test en las baterías ·psicodiagnósticas de pacientes
.adultos, dada la riqueza del material aportado, �a buena aceptación de
la tarea y el significativo intercambio que permite durante el proceso
de devolución, ayudando a contextuar la problemática del sujeto dentro
de una perspectiva más amplia que incluya su particular vivencia del
grupo familiar. .
La versión prospectiva (ver capítulo siguiente) y la utilización del
test con témica de consenso en grupos familiares (véase Capítulo 5)
�: ·.

• Se llamará Test kinétiéo de lafamilia actual o Versión actual del T.F.l(. a aquella en
:t.. ��:�: . ...�,�·; cuya consigna no se hace referencia a la temporalidad, es decir que aunque no lo especifi­
que, supone un dibujo de la familia actual del examinado. Esto no significa que frente a
fr-� esta consigna el sujeto no pueda dibujar una familia ubicada en otro momento de su histo­
' ·· '· ria, hecho que será entonces doblemente :;ignificativo. Este agregado de "actual" se re­
1
�-:·. aliza para diferenciar esta Vt:>rsión de la "pro:;pectiva", que se explica en el capitulo si­
guiente.
32 i
df�- 33

1
¡¡
.¡t�
1t119
Pfi��1 5
�l

han incrementado aún más las posibilidades de s:u aplicación en contex­ "¿haciendo qué?" , "¿lo que hacemos siempre, o lo que a mí me gus­
tos diferentes y con objetivos de investigación diversos. taría?" . .
-la composición del grupo familiar
"¿a quiénes pongo? Nosotros somos muchos primos, ¿a ellos tam­
2. La forma de administración bién?" . "Mi · hermana se casó y ya no vive con nosotros, ¿la pongo
igual? " .
Con un enfoque clínico en el que se jerarquiz:;¡ la importancia del · A este tipo de preguntas s e contestará "Como usted ( o vos) quiera
(s). ''Lo que le parezca' ' , ' 'Defina usted a quién considera su familia' ' ,
vínculo entrevistado-entrevistador, no importa solamente establecer
etc. A veces en el caso de niños pequeños, cuando no comprenden la
un buen rapport previo, sino que la relación se mantenga durante toda
la toma del test. A diferencia de lo que sugieren Burns y Kaufman, el .consigna, puede pedírseles que expliquen lo que entienden por su fami-·

psicólogo no deja solo al entrevistado,_ sino que permanece con él re- . lia y luego alentarlos a que la dibujen.
gistrando la conducta postura� y verbal, la secuencia gráfica, las pre­ El entrevistador tratará siempre de dar una respuesta que permita
que el entrevistado realice la tarea con el mínimo de ansiedad pero sin
guntas o comentarios, el ritmo de graficación, modificación y.anulación
influir sobre el contenido del test. Si el paciente se siente muy exigido
de figuras, etc. logrando así una interpretación posterior más rica y
confiable. por tratar de lograr imágenes en las que se note la semejanza o hace co­
mentarios sobre su dificultad para dibujar ·bien, etc. ("si lo.viera mi ma­
Ubicado dentro de la serie de tests gráficos, conviene aplicarlo a
má cómo la dibuj é " , "No sé, no puedo . . . ") se señ.ala que no se va a eva­
posteriori del Dibujo libre, H T.P. y Test de las dos personas, ya que soli­
luar su capacidad gráfica sino tratar de entender mejor lo que le pasa.
cita po;r parte del sujeto la inclusión de varias figirras y promueve ma­
En adultos, es relativamente común, cuando están casados, el presen­
yor ansiedad por hacer referencia directa a su grupo familiar.
tar cierta indecisión respecto a cuál familia dibujar, la de origen o la
De. todas maneras su lugar dentro de la batería dependerá de lá ex­
que ellos han formado, Aquí también se contestará "Como usted
tensión de la misma, sus objetivos específicos, el á�bito en que se re­
quiera", "lo que le" parezca" , "decídalo usted" . ·
alíza el diagnóstico, etc., pudiendo en algunos casos ser utiliz<:tdQ como
Lo importante es que una vez terminado el test quede claramc=nte.
gráfico de· cierre o como único material.
especificada la identidad de todos los personajes graficados. En caso de
haber adiciones a la familia nuclear -por ejemplo, ·se incluye ' 'el tío
Pedr'o"- y no tener información previa sobre éste en la historia o
3. La consigna entrevista, se preguntará respecto de la relación que tiene el sujeto y la
familia con aquél, hermano de quién es, si vive con ellos, lo ve a menu­
Se solicita al sujeto que "dibuje a su familia haciendo algo. Puede do, etc.
dibujarla como usted quiera, pero recuerde que le pido que estén ha­ En cuanto a la acdón, una vez verbalizada con ¡;;laridad la consigna
ciendo algo" . Sólo si el examinado ha intentado previamente hacer fi­ o repetida si fuera necesario, se acepta sin comentarios todo tipo de ki­
guras muy simplificadas o comienza así su producción de este test, se nesia dibujada, incluso figuras aparentemente estáticas, siendo el tipo
señalará que· "no haga dibujos tipo fosforito" o "figuras muy esquemá- de movimiento asignado una pauta importante en la interpretación, pe­
ticas" . .
·· ·· ro no algo cuya presencia deba ser enfatizada durante la ejecución.
Una vez concluida la parte gráfica se le pide que ' 'ponga para cada
figura quién es y qué está haCiendo' ' , solicitándole que las individualice
una por una dándoles una relación de parentesco, y agregando el 4. La inclusión del sujeto
nombre de pila; por ejemplo, hermano Andrés.
La consigna es semejante para adultos y niños, utilizándose en es­ A diferencia de las demás preguntas, en ésta se responde por la
tos últimos el tuteo. afirmativa, alentándolo a que se grafique.
Las preguntas más comunes que suele hacer el entrevistado se re­ En caso de que ya haya concluido la tarea y entregue el test al
fieren a: entrevistador no figurando en el dibujo, se preguntará primero en for­
-la forma de realización de la tarea. ma más abierta: ¿están todos?" . A veces esto alcanza para que el entre­
"¿cómo lo hago?" , "¿adentro de mi casa?" , "¿todos juntos o . cada vistado mismo ob�erve su exclusión: "Cierto, falto yo" , o pregunte:
uno por separado? " . "¿Yo también tendría que haberme dibujado?". S� confirma entonces
·

-el tipo d e acción asignada. de que se incluya.

34 35

P1�
,¡·

. 120
:i(
-�·

éstas a veces no son conocidps o están muy confundidas, au�entando


:��·

Si por el contrario el sujeto empieza a mencionar otros familiares


más lejanos a lbs qtüi'no dibujó, se le señalará: "también falta usted".
así el nivel de ansiedad. Es mejor saber que para ese niño la figura
Si rehúsa incluirse alegando, por ejemplo: "Yo no me hago porque
representa al hermano Juan· y verificar en los datos si éste es mayor o
no estoy cuando mi familia almuerza", o "No me voy a hacer porque
menor que el paciente, interpretando luego en su. contexto si .hay o no
salgo feo" o "Porque no hay lugar", etc. , se registra la conducta, seña­
discrepancia -?Tá:fica entre el tamaño relativo en el test y su edad real.
lando la omisión y su racionalización, pero no se insiste.
Si solicita otra hoja para dibujarse, se responde alentándolo a que
utilice la misma; si se ubica del reverso, se acepta sin· comentarios. To­
das estas modalidades serán luego interpretadas dentro del contexto de
ese caso en particular.
Modilicª�iones en la interpretación
'-\·:$:.::.:.�-�:.�;:·;-:_ t.,;tt·��- ::=\� .:.,;
Sintetizando las similitudes y diferencias en la administración entre
..

Se propone una serie de criterios de interpretación resultado de un


la versión original de Burns y Kaufman y la modificación se observará
intento· de coherentizar los aportes de los diferentes autores que han
que:
trabajado con las diversas versiones del Test de la familia, incluyendo
l . Se mantiene la referencia a "su" familia reconociendo que esto
los de Bums y Kaufman. Los criteriqs presentados por estos últimos,
hnplica una cierta restricción y control de los aspectos proyectivos que
aunque son muy .ricos en algunos aspectos, no .presentan una organiza­
el examinado con criterio de realidad generalmente asume . Se conside­
ción sistemática, comp.miiéndose de ítem o pautas diversas, agrupadas
ra que dibujar su propia familia implica tener presente la realidad aun­
sin un eje uhiiicador. De ahí que en los excelen�es y múltiples ejemplos
que la percepción y transmisión de la r:p.isma es siempre en cierto senti­
que incluyen en sus dos libros, las interpretaciones aparecen como muy
do subjetiva. R�sponde a su propia vivencia de lo que su �po familiar
puntiformes, utilizando datos d� historia para fundatp.entar la significa­
significa y su fantasía: de inclusión o exclusión dentro del mismo. En es­
ción de un indicador, en .vez de recurrir a ellos sólo para contextuar la

r
te sentido se discrepa con Corroan y se concuerda con los autores más

_;
interpretación. .
clásicos y las reflexiones de Koppitz, Di Leo, y Burns. y Kaufman mis-
En el trabajo de 1972 con la Lic. Arzeno, los criterios propuestos
mos.
fueron planteados como provisorios. Actualmente el presente cuadro
p;�
2. No se es eifica que dibuje "a cada uno de su familia" porque se
de pautas está apoyado en la utilización sistemática de estos criteiios
considera que incide restringiendo innecesariamente la proyección. De­
en un elevado número de casos, que incluye pacientes, y sujetos volun­
be, en cambio, 'Ser el sujeto mismo quien decida respecto de quiénes
tarios {ver norma Capítulo 8) y parcialmente en los trabajos de investi­
configuran su grupo,: a quiénes dibuja y a quiénes excluye. Sólo así, con
gación citados en el Capítulo l.
la consigna suftdentemente amplia, podráil. analizarse y serán signifi­
La experiencia recogida y los datos normativos parecen refrendar
cativas tanto 'las . adiciones como las omisiones interpretadas en rela­
la operatividad de. estas variables, que se apoyan en los siguientes su-
ción a la comi:ibsición-del grupo obtenida en la entrevista o datos de fi- puestos teóricos:·
liación.
·
.
a- el test permite obtener material significativo respecto de la diná-
3. Tampoco se enfatiza excesivamente la acción {que en la-consig­ mica y estructura de personalidad del suj eto y
·

na de Burns y Kaufman es redefinida al final como ' 'realizando algún ti­ b" provee datos sobre las relaciones vincUlares fantaseadas de éste
po de movimiento") dado que no es necesario que el examinado entien­ con su grupo farriili.ar.
da el "hacer algo" como una kinesia acentuada. Lo que importa es que De los dos niveles, importa sobre todo el segundo por ser el objeti­
el imaginar a)os personaj�s en acción le permite expresar las caracte­ vo más específico de este test. En ambos, las hipótesis- inferidas debe­
rísticas de personalidad y las fantasías de vínculo que esa acción dibuja­ rán siempre ser corroboradas por los · demás II?-ateriales del psicodiag­
da connota .en relación a todo el grupo o alguna interacción en particu­ nóstico y comprendidas en el contexto de los datos de historia y con­
lar. ducta manifiesta del sujeto, así como las características de su grupo fa­
4. No se especifica de entrada en la consigna que se incluya a sí miliar actual o pasado.
mismo, permitiendo de esta manera al examinado¡: .l:ibl:!(;!r.Yar si lo hace Aunque el presente cuadro de criterios de interpretación es segura­
espontáneamente o no, y cómo reacciona a la sugerencia de hacerlo mente también perfectible, supone una· mayor centración en los aspec­
cuando ésta es planteada una vez finalizada la producción, en caso de
·
tos vinculares del material. Se incluye a los fines de una presentación
no haberlo hechb. ..
ordenada con una intención didáctica. Es evidente que la interrelación ·
··;·.
5. Se requiere la individualización de los personajes por medio de :;::
de las variables requiere al mismo tierripo un análisis detallado de cada
.nombres pero, no la asignación de edades, ya que sobre todo en niños ,�:
:J :': indicador y su comprensión en el contexto de todos los demás para ha-

1
��:.
:in
&! 37

r PI?
121
cer una interpretación dinámica rica en contenido y bien funclamentada
r�-
Es esperable que estas características formales seari para cada su­
en la censtante búsqueda de recurrencias y convergencias que den ma­
jeto similares a las que utiliza en otras producciones gráficas, por
yor segp.ridad a las hipótesis planteadas.
ejemplo, micrografía acentuada que se acompaña de una ubicación su­
Partiendo de una primera impresión gestáltica se pasará luego a un
perior izquierda, denotando sentimientos de inseguridad, pequeñez y
análisis más detallado de las pautas para llegar finalmente a una in­
huida en la fantasía, o rasgos rígidos y sobreelaboración de detalles,
tegración final.
transmitiendo una modalidad obsesiva, independientemente de la te­
mática del test. Cuanto rriayor sea el número de r�currencias que apa·
rezcan en la realización del Test de la familia respecto de los otros, ma­
Criterios de interpretación yor· será 1� seguridad con que se puedan señalar éstas como transmi­
tiendo aspectos nucleares de la personalidad del sujeto.
Además de este análisis intertest, deberá realizarse una evaluación
l. Conducta general del suj�to en relación a la tarea y el entrevista­
intratest a fin de detectaf si hay diferencias deritro del mismo dibujo,
dor.
ya sea en el tratamiento de las figuras o de los objetos (así, por ejemplo,
II. Características formales' del grafismo.
puede darse un mayor ensuciado en una área en particular) o cambios .
III. Primera figura dibujada y secuencia general.
en la forma, ritmo o presión del trazado. Por ejemplo, un niño de 9 años
IV. Personajes incluidos. Adiciones y omisiones.
realiza todo el dibujo con líneas firmes y trazo rápido, excepto la figura
V. Configuración espacial y ámbitos.
de la abuela, donde la imagen se hace desvaída, con líneas eñ-trecorta­
VI. Tratamiento diferencial de las figuras: aspectos comparativos,
das y débiles. Posteriormente se supo que esta abuela sufría de cáncer,
kinesia, zonas. significativas y áreas de conflicto.
y aunque los padres no lo habían hablado con el niño, ni comentado en
VII. Acciones asignadas y roles inferidos.
la entrevista iriicial, éste pudo transmitir a través del cambio de la mo­
VIII. Objetos y escenario.
dalidad del grafismo, su conocimiento sobre la precaria salud de la
abuela, y el temor que le producía su posible pérdida.
I. Conducta gen(!ral del sujeto

Esta variable se refiere a la observación de los aspectos verbales y


III. Primera figura dibujada y secuencia general.
no verbales de la realización de la tarea, tomándose en cuenta los ges­
tos, cambios de actitud, comentarios, etc. , a lo largo de la producción.
La experiencia muestra que la inclusión de la kinesis al romper el
Deberá asimismo evaluarse la coherencia o el contraste entre la ac­
estereotipo de presentación del grupo familiar (todos en fila como para
titud manifiesta en relación al entrevistador (por ejemplo, gestos de
un retrato), hace más significativa la secuencia, disminuyendo la inci­
aburrimiento . o comentarios, desvalorización, inquietud con marcada
dencia de normas de urbanidad tales como "los adultos primero y los
ansiedad paranoide, etc.) y la forma en que realiza la tarea (impulsiva,
niños en o;rden cronológico" . Puede suponerse que esta complejización
tranquila, etc.), a.fin de evaluar por una parte qué tipo de vínculo trans­
de la consigna requiere una planificación mayor por parte de quien di­
fiere sobre el entrevistador y por otra con qué recursos yoicos cuenta al
buja, ya que debe decidir no sólo a quiénes incluye, sino cómo, hacien­
enfrentarse al test. Esto permitirá hipotetizar respecto de la 'conducta
do qué, con quién, etc., dando lugar a una.mayor saturación proyectiva
manifiesta esperable por parte del examinado en otras situaciones que
que- se refleja entre otros en el orden de la graficación.
promuevan una ansiedad similar. ·

Debe distinguirse la secuencia temporal -orden en que se dibujan


los diferentes elementos del gráfico- de la ubicación de los mismos en
el dibujo terminado, ya que en muchos casos no coincide la imagen fi­
II. Características formales del dibujo
nal con la secuencia. Así, por ejemplo, un dibujo que presenta un orde­
namiento de figuras que visto de izquierda a derecha (dirección común
Se tomarán en cuenta los aspectos formales del gráfico en su totali­
en el grafismq de diestros) es muy convencional: padre, madre, sujeto y
dad, tales como tamaño general, emplazamiento en la hoja, modalidad
hermano menor, pudo sin embargo ser dibujado comenzando por la
del trazado, etc., aplicándose las pautas de interpretación que compar­
madre, el sujeto, luego el hermano y recién entonces agregársele el
te con los demás tests gráficos, tal como fueron propuestas por Ham-
padre a la izquierda muy junto a la madre. Dinámicamente puede infe­
mer, Wolff, Elkish y otros.
·

rirse una fantasía de excluir al padre formando pareja con la madre,

38 39
..�
., .

:# .
122
-�
P.:1 R
anulada luego poniendo a éste más cerca y en primer lugar como refor� donaría más con las fantasías de vínculo respecto de cada personaje di­
zando esa anulación. bujado: Puede ocurrir que lo más significativo en un material no sea
Los diferentes autores coinciden en la importancia que tiene re­ tanto a quién <;libujó primero, o el orden de graficación, sino la figura en
gistrar cuál fue la primera figura dibujada. Porot afirma que se dará la cual el sujeto muestra más vacilaciones, se detiene o borra más. Por
preferencia en-el orden (así como en la completud y el tamaño) a aquel ejemplo, si todos están dibujados escuetamente y la figura de sí mismo
personaje que es más valorizado por el examinado, aquel con el cual es la que recibe más atención, puede hipotetizarse un alto grado de nar­
existe un vínculo afectivo más intenso. · cisismo del propio sujeto aunque no haya comenzado la prueba dibuján­
Sin embargo no siempre la figura dibujada en primer término
dose él.
r·epresenta a la persona más querida. Puede ser la más temida o la .más ª.PJ}?J· } ji
Si, en .E �! ; �2 �a más detallada, y qu<: req?Íer� un tiempo
odiada. De ese modo. sé desembaraza de ella ·primero o la controla me- mayor, es la de la madre; puede pensarse en una 1deahzacwn - marcada
¡
jor.

t
y posiblemente sentimientos de dependencia. ·
En el caso de la familia kinética la secuencia puede complicarse Cuando, a la inversa, lo que· aparece es una rapidez desusada para
aún más por la inclusión de los elementos no humanos (cuya significa­ hacer una figura en particular, podría ser un índice de evitación u hosti­

1í ción se verá en forma más específica en el punto VIII). Así, puede co­
menzarse 1a tarea dando prioridad al escenai-io que se realiza con
mucho detalle, para ·sólo después ubicar dentro de él a los personajes,
lidad, aunq).le no llegue a omitirla.

1
evidenciando, según el caso, mecanismos de evitación fóbica o de IV. Personajes incluidos. Adiciones y omisiones
control ·obsesivo; o pueden irse incluyendo elementos significativos
entre el dibujo .de ima figura y otra, por ejemplo, separando con la adi­ ·Dado que se solicita "su familia'', esta variable jntenta detectar a
ción de un mueble a dos miembros del grupo familiar que primero se di­ quienes el sujeto considera como pertenecientes a S).l grupo familiar,
bujaron cerca. �. ·. qué claridad tiene respecto de su composiéión y límites, con cuáles fi­

1
_

Además de[tegistrb del orden en que fueron haciéndose las figu­ guras parece tener un conflicto que impida su .graficación y/o qué per�
ras, a veces se 11lice importante ver si éstas se dibujaron completas de sonajes necesita adicionar para negar una pérdid.a, desp·lazar un afecto,
· entrada pasando de una a la siguiente o si hubo una secuencia en que se ·

etcétera.

r
hacen figuras incompletas intercalando otras en su realización en for­ A veces la dificultad aparece eri la comprensión de la consigna, tal
ma más o menos ordenada. · como se señaló al hablar de administración, donde el examinado parece
Por ejempio;i''un adulto realiza la cabeza de ('lU madre, luego pasa a

1
necesitar del entrevistador para esclarecer o establecer los límites
hacer la suya y la de su esposa, lo mismo con el cuerpo y detalles de entre la familia nuclear y/o extendida o entre familiares y otros. De
vestimenta. Cada vez que hace un aspecto de la primera pasa a las si­ acuerdo a las características de la incertidumbre y al resto del material,
guientes dibujando su equivalente. Podría inferirse que para este exa­ podrá entenderse esta dificultad como una expresión de conflicto
§
minado la madre es el parámetro por el cual debe regirse todo el grupo neurótico, un bajo nivel, deterioro orgánico o desorganización psicótica.
familiar, y que posiblemente su vida de pareja está muy incidida por es- En algunos niños muy pequeños parece predominar un esquema
ta actitud de sometimiento.
·

genérico de figura humana a la que se asigna una identidl').d durante la


En otros casos las figuras también son realizadas por partes, pero graficación, pero q1,1e luego se pierde, nominando un personaje diferen­
la forma asistemática de esta secuencia intrafiguras (cabeza de una, pies te cuando se pide que los identifique. Así por ejemplo, una nena de 5
de la otra, agregado de ojos a la primera, inicio y tachado de una terce­ años dibuja una figura femenina y dice que va a hace!' a mamá, luego de
ra, etc.) y el resultado qesarticúlado de la producción fipal, harían pen­ terminado el dibujo con 6 figuras, identifiCa a esta primera como su
sar en un Pt:oceso serio de desorganización del pensamiento de índole hermana mayor. En estos casos importa deslindar los aspectos evoluti­
más patológica, en el que predomina una sensación de caos y la ruptura vos (la habilidad típica de la edad) de los afectivos, tratando de entender
.

1
de la gestalt del esquema corporal. el sentido dinámico de "quién se convierte en quién". Por ejemplo, esta
Otro elemento a tener en cuenta en el análisis ·de 'l¡;{seéuencia es el niña podría estar expresando su búsqueda de un. vínculo materno. grati­
ritmo de trabajo, o sea el tiempo relativo dedicado al ciibujo de cada fi­ ficante (madre dibujada primero) no satisfecho, desplazado entonces en
gura en comparación con el tiempo total que demora en hacer el test. la hermana, o un aspecto competitivo propio que necesita atacar a la
Mientras el tiempo total responde más a características generales de la .:t madre ubicando a la hermana en su lugar.
personalidad.(aspectos impulsivos, control obsesivo, morosidad depre­ ';"·
En otros casos puede haber correcciones que realiza el mismo suje­
siva, dificultad de origen neurológico, etc.), el tiempo relativo se rela- -�:'=:.
to, ajustándose paulatinamente a la consigna; por ejemplo, dibuja a una
:��

40 J� 41

P

,;t ,·g
:�
��1�
123
·r·�
�t
. .

tía y luego la borra, diciendo que no, que sólo va a poner a sus padres y
significación diferente a la omisión mantenida a pesar del pedido. La
hermanos; u omite a un miembro del grupo y, al entregar el dibujo, es­
raciomuización con que se justifica el no hacerlo, ' 'no tengo lugar" ,
pontáneamente reconoce esa omisión y pasa a agregarla. Estas adi­
"saldría fea", "yo ya no vivo con ellos", puede a veces dar indicios de
Ciones anuladas u omisiones corregidas son siempre significativas, im­
cuál es el sentimiento predominante: la no pertenencia, la inade­
portando esclarecer con el entrevistado "cuál es el rol de ese personaje
·

cuación, etc. A veces parece predominar un aspecto rebelde, oposi­


que primero incluyó o cuáles las características y el vínculo con aquella
cionista como modo de definir una identidad precaria. En este caso es
que fue dibujada ta,rdíamente. La significación siempre deberá ser vis­
importante discriminar si esta actitud sólo se da frente a este material
ta en su contexto.
en tanto promueve una situación de conflicto ligada al grupo familiar o
En algunos casos la dificultad de .definir los componentes del grupo
·si · es una conducta que· aparece a lo largo del psicodiagnóstico indepen­
tienen una evidente relación con el momento evolutivo o situaciones de
dientemente de la prueba aplicada, y por lo tanto un rasgo más central
crecimiento y cambio denti-o del grupo familiar. Una j oven. recién c�sa­
cte la personalidad del examinado.
da de 20 años, luego de muchas ·dudas hace a sti familia de origen y a sí
En algunos casos se adicionan animales domésticos con claras con­
misma, todos sentados alrededor de la mesa; a último momento agre­
notaciones vinculares; por ejemplo, en el dibujo de un adulto, un perri­
ga, casi superpuesto a su propia imagen, la del flamante esposo para el
to que pide comida representa un aspecto infantil necesitado del propio
que no había dejado lugar. Pudo verse con ella cómo este gráfico expre­
sujeto, mientras que en otro gráfico donde se dio mucha importancia a
saba su conflicto relacionado con la problemática de dependencia­
la jaula de un pájaro, puede suponerse que ha depositado en éste fanta­
independencia: un aspecto infantil que necesitaba aún verse inserto en sías de sentirse encerrado. Un niño que incluyó una familia de hams­
su familia en el rol de hija y otro más adulto q�e pugnaba por darle un
ters, comentó que éstos se escapan fácilmente y no se los encuentra;
lugar a su nuevo status. Esto la llevaba a no poder articular todavía una esta adición pudo ser ligada a su preocupación por los reiterados abor­
imagen gráfica de una pareja formada por dos personas discriminadas
tos espontáneos de la madre.
entre sí, separadas pero en comunicación con el grupó de origen.
Tal como puede verse en la muestra, tanto infantil como adulta
(ver Capítulo 8), los desvíos, sin ser comunes, son bastante frecuen­ V. Configuración ·espacial y ámbitos
tes, predominando las adiciones sobre las omisiones. Estas adiciones
corresponden generalmente a miembros del grupo familiar extenso, A diferencia de lo que ocurre en el test de la familia no kinético,
abuelos, tíos, cuii.ados, sobre todo cuando éstos comparten la vivienda. donde la configuración espacial es casi siempre horizontal presentando
Rara vez aparecen figuras sin relación de parentesco, aunque en púbe­ un ordenamiento de mayor a menor tipo retrato, la inclusión de la ac­
res y adolescentes pueden incluirse novios reales o fantaseados ción produce generalmente una utilización del espacio mucho más va­
(ej.emplo: S pensando en . . .). riada y particular de cada sujeto. Esto hace que en vez de analizar sola­
Cuando se incluyen amigos, . alumnos, mucamas, etc. , así como mente la distancia :entre figuras pueda diferenciarse:
cuando las adiciones EiOn múltiples, mostraría en general gran confu­ l. La configuración espacial, como pauta relacionada con los aspec­
sión respecto de la identidad del grupo familiar. ¿Quiénes somos?, co­ tos formales del dibujo y el manejo más o menos coherente, expansivo
mo pregunta que provoca angustia, es transformada en isomos o restrictivo que el sujeto hace del espacio.
muchos! Por lo tanto, si desaparece uno no importa, ya que hay otros 2. El o los ámbitos referidos a la asignación de un espacio individual
para reemplazarlo. Esta inclusión compensatoria puede verse muchas o compartido, de manera tal que permita, restrinja o dificulte la interre­
veces en examinados con familias a punto de separarse, con duelos re­ lación de los personajes graficados.
cientes o en el caso de hijos adoptivo$ aun cuando manifiestamente no 3. El o los escenarios cuando la ambientación de los personaj es apa­
conozcan esa situación. rece en forma explícita, pudiendo así dar idea de, por ejemplo, un inte­
El análisis de esta variable puede ser un elemento muy valioso· 'rior o un exterior con diferente riqueza de detalle (esta última variable
dentro del psicodiagnóstico para detectar el grado de elaboración de es­ se analiza juntamente con objetos en el punto VI I I) .
tas situaciones traumáticas (ver Capítulo 6). Es decir que mientras las cor.úiguraciones podrán ser compactas,
La omisión del propio sujeto es siempre indicador de un conflicto. compartimentalizadas o dispersas dando lugar a una distribución armó­
En niños parece serlo aún más que en adultos, ya que la norma indica nica o confusa, con un predominio horizontal, vertical o circular,
los
que éstos comprenden la consigna como incluyéndose en la gran mayo­ ámbitos serán individuales o compartidos por el grupo en su totalidad o
ría de los casos. La pregunta de si debe incluirse o el hacerlo inmediata­ en forma de subagrupamientos ; y el escenario será rico o pobre
en de­
mente que el entrevistador señala la ausencia tiene evidentemente una talles, coherente o bizarro, acogedor o inhóspito, etcétera;.

42
��.­ 43
i!:
124
P��n
� ,.
:�:

Una familia podrá por lo tanto estar dibujada, por ejemplo, con una �
present� figuras esest:t?cturadas o muy estereotipadas, o en acciones
configuración compacta en un mismo ámbito, escenificando un living atípicas o con obJetos bizarros.
dentro del cual cada uno realiza una acción compartida o individual. El no tomar este recaudo es lo que hace que diferentes investiga­

l.
Es decir que estas variables que expresan cercanía o distancia afec­ ciones sobre esta variable den resultados contradictorios, señalándose
. tiva a su vez interjuegan con la variable de acciones asign<:).das, dando por ejemplo en una, que la compartimentalización es una búsqueda de
' en su conjunto expresión a la fantasía de :vínculo subyacente. De ahí orden y en otra que es un indicador de sentimientos de aislamiento y ·

que aunque el escenario pueda ser compartido, la acción puede estar baja autoestima.
enfatizando el estar cada uno enfrascado totalmente en una tarea indi­
vidual, mientras que en otro caso, en que parte del grupo está en un ex­ •··�··��:._ . � lft• �..: · -:�y..,.• ! t:: ·C ·.·�: .. • •

terior y otra es dibujada como dentro de la casa, pueden estar entre to­ VI. Caractef'íSttcii.S ''tndivía'iii.z les de las figuras
dos preparando los adornos .de una fiesta.
A veces, sin embargo, la necesidad de separar se hace muy eviden­ Al igual que con las pautas forma).es,. semejantes para los diferen­
te a tra:ves de la configuración espacial que remarca el aislamiento a tes gráficos, para esta variable se tomarán en cuenta todos los indica­
modo de compartimentalización de la hoja mediante recuadros, divi­ dores de contenido propuestos por los autores que se han ocupado del
IT
diéndola con líneas horizontales o verticales o un entrecruzamiento de análisis de la figura humana: Macho:ver, Hammer, Le:vy, Koppitz, etc.
� ambas. En algunos casos se da en cambio. en forma de islas o partes de Sin embargo debe recordarse que tal como lo señala Di Leo, el Test de


un rompecabezas. Esta modalidad que es tabulada por Burns y Kauf­ la familia complejiza mucho la tarea por la incidencia del mayor monto
man como uno .de los "estilos", puede darse también como encap¡:;ula­ . de ansiedad ligada a esta temática y la multiplicidad de figuras que
miento por medio de objetos; ejemplo: una hamaca que enmarca las fi­ implica su graficación, lo cual puede llevar a que disminuya el nivel
guras, una figura toda rodeada "saltando a la soga", etc. logrado en cada una de ellas. Si esto es así para la consigna clásica, lo
Más común �n niños que en adultos, puede dividirse la hoja previo es aún mucho más para la kinética, donde la tarea de incluir acciones
a la graficación en tantos casilleros como personajes se intenta dibujar generalmente también supone graficar objetos y escencirios, llevando a
o hacerlo a post�riori de realizadas las figuras. En el primer caso muchos sujetos a realizar una producción mucho más esquemática.
pueden hipotetizarse una necesidad muy intensa de evitar el contacto y Lo que interesa entonces para este test es sobre todo el análisis
una preocupación' excesiva por asignarle a cada uno exactamente el comparativo inter;figuras a fin de observar simili�wies y/o diferencias
mismo espació, _r"�sgos que hablarían de una personalidad esquizoide en su tratamiento gráfico. ¿Se' las representa a todas con igual cuidado,
con defensas obs_esivas. En el segundo, donde la división. se realiza al fi­ con una completud y complejidad similar? ¿Con proporciones y grados
nal, podría estar. aduando un reforzamiento de la necesidad de discri­ de integración semejantes? ¿O hay figuras más agraciadas y otras más
minar identidades; por ejemplo, en una adolescente que busca diferen­ pobres o maltratadas?' La diferencia se centra en un personaje (por
ciarse de un grupo familiar de tipo muy aglutinado. ejemplo, el hermanito menor, desproporcionado y sin manos) o en un
� A veces se presentan situaciones intermedias; así, una niña de 1 0 subgrupo (todas las figuras masculinas, que independientemente de su

li;'
� años dibujó a toda s u familia paseando junta con una configuración ho­ edad y rol están peor graficadas, o las femeninas, en las que siempre
rizontal, en un ámbito aparentemente compartido; sin embargo; rodeó aparece la parte inferior del cuerpo oculta). El psicólogo, frente al dibu­
los pies de cada figura con ·una base en forma de isla. Esta contradic­ jo como totalidad, debe preguntarse si existe realmente un tratamiento
. ción parece indicar que siente que aunque la suya es una familia que diferencial adecuado que permite individualizar figuras por sexo y por
<
comparte salidas, el' contacto es restringido. Si a esto le añadimos que edad y rol, o se trata de una multiplicidad de imágenes. idénticas o muy
los rasgos dela cara estaban desdibujados y los ojos en forma de rayi­ semejantes a las que luego se les atribuyen nombres diferentes pero
tas, hay una . corivergencia que permite aseverar con mayor certeza la que podrían ser intercambiables entre sí.
· ·

dificultad d€( comunicación que la sujeto experimenta respecto de su Partiendo de esta primera aproximación gestáltica, .se irá luego ob­
grupo yla vivencia que tiene de soledad, a� q:¡ango estª- acompañada. servando las características particulares más sutiles · a· través de las
Importa recordar·, sin embargo, que estas niodálidades de grafica­ cuales pueden expresarse afectos, conflictivas y fantasías de yínculo. Un
ción deben ser analizadas siempre en interrelación con los demás crite­ niño de 8 años, por ejemplo, dibuja a todos con los ojos abiertos, excep­
rios, ya que será diferente la hipótesis diagnóstica que se hará a partir to a la madre "cuidando a mi hermano bebé" . Refiere de esta manera
de un dibujo. donde se acentúa la distancia pero se mantienen las figu­ su secreto deseo de que mamá no tenga "ojos" ·para· mirar siempre al
:r�
ras completas, ·ton una organización del esquema corporal adecuada, i: · bebé y posiblemente su propio dolor de ":ver'" esta relación que le hace
respecto de otro-:.con ·una configuración espacial semejante pero que sentir celos muy intensos.
:��

i
44 • ¡ • ' 45

p;g 1
125
if.
�r
t�.

Dentro del tratamiento diferencial, una de las características que les enfrentados) y a sí misma de espaldas mirando por la ventana. Lo
tra:dicionalmerite se ha estudiado es el tamaño relativo. Aquí también la hace con tal grado de transparencia (a pesar del evidente buen nivel del
.
consigna kinética, al romper el clisé tipo retrato, permite una grafica­ dibujo) que queda como prácticamente cortada y fuera de la casa, indi­
ción más libre y por lo tanto más expresiva, ya que no existe esa espe­ cando cómo los celos por la relación madre�hermana la hacen sentirse
. cie de control interno que se produce al dibujar una figura al lado de la enojada y excluida .
otra, en forma de escalera desde el papá, como el más alto, hasta llegar La kinesia, es decir el movimiento graficado, aparece raramente en
al hermano menor. Papá parado al lado de mamá difícilmente pueda forma espontánea cuando se dibuja la figqra humana en el D.A.P. 0.. el
ser el doble de alto (excepto en niños muy pequeños o casos muy pato­ H. T .P. En familia kinética la consigna la solicita de entrada porque re­
lógicos), pero papá escribiendo en su oficina puede, sin mayor discre­ quiere figuras en acción. Sin embargo, en muchos casos esto no se
pancia, duplicar el tamaño de mamá barriendo el patio. Aquí el criterio logra, siendo una variable en la cual inciden sin duda la capacidad para
de tamaño se complejiza, debiendo diferenciarse el área ocupada por el el dibujo, el momento evolutivo y el nivel intelectual.
personaje graficado y el tamaño asignado a la figura en sí. Así por Es interesante citar una investigación realizada en Australia por J.
ejemplo, un papá muy empequeñecido pero dentro de un largo coche Goodnow ( 1978) sobre los aspectos cognitivos de la imagen gráfica y la
último modelo puede, según el caso, transmitir el conflicto de rivalidad dificultad de dibujar movimiento. Observaron que frente al pedido de
con el padre -expresado como una simultánea c;lesvalorización­ graficar a un chico levantando una pelota, los niños de grados infe­
idealización- o presentar una fantasía compensatoria de reparar a un riores predominantemente hacían figuras paradas con la pelota en la
padre que en la realidad es débil o incluso poco viril. En otro caso aun mano o como flotando a su lado; en algunos casos se marcaba el movi­
podría ser un desplazamiento de las propias dudas en relación a la iden­ miento alargando el brazo hasta el suelo y haciendo la figura de semiper­
tidad masculina de quien grafica, ubicadas en la figura paterna. fil, pero el cuerpo y las piernas quedaban erectas. Sólo en los grados su­
En niños, tal como se desprende de la muestra tabulada, no es muy periores los niños arribaban a la solución de doblar o inclinar el cuerpo
común el logro de tamaños relativos adecuados; sin embargo es una y articular las piernas en rodilla y tobillo.
cualidad de la figur.a en que el niño se fija, haciendo muchas veces co­ A veces el especial interés en marcar figuras en movimiento en
méntarios. Así María, de 6 años, exclama sonriente: " ¡mirá!, papá salió edades tempranas es índice compensatorio de una inmovilidad física
mucho más chico que mamá" -posiblem�nte transmitiendo la .inver­ sufrida o temida. Por ejemplo, un niño de 6 · años operado varias veces
sión de roles; Pablo, de 10, dice mientras sigue dibujando una escena de pie-bot y con largas temporadas de yeso, dibuja todas las figuras en
de fútbol: ' 'A mi hermano lo tengo que hacer chiquito porque está lejos movimiento y empezando siempre por los pies. Esta:-.preocupación por
en el otro arco de allá", raCionalizando de esta manera fa fantasía de ·
la kinesia reflejaba además las elevadas· expectativas de los padres que
convertir a su hermano mayor en menor. deseaban fuera deportista a pesar de su defecto físico.
En adolescentes y adultos los tamaños relativos se hacen más im­ En adultos o adolescentes puede, cuéindo muy exacerbada, estar
portantes: el agrandamiento de la figura o del área ocupada por ésta relacionado con impulsividad o rasgos maníacos, e indicar la dificultad
-�: para tolerar situaciones de espera o inactividad.
constituye un claro indicador. de la relevancia del vínculo proyectado,.
'así como en muchos casos de un aspecto propio desplazado y enfatiza­ También el grado de kinesia y el tipo de postura deberán ser anali­
do a traves del tamaño diferenCial. zados inter e intra test. Es diferente un dibujo donde todas ·las figuras
Es común observar en púberes una tendenCia a incrementar su pro­ comparten una rigidez forzada, acompañada de una simetría exacerba­
pio tamaño achicando el de los hermanos, como queriendo que éstos se da, de otro en el cual sólo uno de los personajes es dibujado así. En el
hagan cargo de los aspectos infantiles no tolerados por ser sentidos co­ primero hablaríamos del elemento de control obsesivo como rasgo del
mo peligrosos para su crecimiento. sujeto que dibuja; en el segundo parece referirse más a ún vínculo (real
Otras de las características que pueden diferenciar a las figuras (ín­ o fantaseado) en el que predomina la falta de espontaneidad y quizás
timamente ligadas a la variable de acción) es la postura y kinesia. ¿Están " una especial dificultad para lograr una respuesta afectiva.
todas las figuras de frente o hay una que está de perfil? Este perfil ¿indi­
ca un deseo de acercamiento o es evitativo? A veces se dibujan figuras
de espaldas, como una manera de expresar una fantasía de oposicionis­ :.:· VII. Acciones asignadas y roles injeridos
mo -o de estar en otra cosa o en otra parte-, aunque de hecho no se ··
recurra a una omisión e incluso se grafique el grupo dentro de un mis­ ·i•:·
e Es sobre todo a través de esta variable que se vehicÚlizan tipos de
interacción y fantasías de vínculo. Mientras configuración espacial y
mo escenario. Una púber de 13 años, llevada a consulta por constantes
peleas con la madre, dibuja a ésta en diálogo con la hermana (dos perfi-
·s ámbitos definían las posibilidades de contacto entre los diferentes
,:_;·,
-�--

��:�
46 47
fi126
ti
P ?;?
1 miembros, la acción asignada presenta a nivel manifiesto cuál'es la mo­
11
en la cocina se les asigna la acción de "mamá cocinando" , refrendando

¡
dalidad de esta interacción (o no interacción}, señalando el rol fantasea­ así la imagen de una madre tradicional dedicada al cuidado de la casa.
do que se desprende · de la misma. Esta imagen pare<;e estar ligada, sobre todo, al rol materno de las pri­

r
Cabe recordar que las accione¡;; tienen una doble representación en meras experiencias· de gratificación oral, que según el tr�tamiento grá-
el test: por..una parte la imagen gráfica que el ·examinado realiza como fico otorgado se vera como idealizado, atacado, etcétera.
1

respuesta a la consigna, y por la otra', la verbalización .con que define la Esta tendencia se corresponde con la experiencia recogida por las
acción al solicitarle que identifique qqé es lo que están haciendo. maestras cuando hacen dramatizaciones de una familia a nivel de jardín
Tal como se vio al hablar de kinesia, ésta no siempre se logra y la · o primeros grados: · madres predominantemente profesionales son
acción a nivef gráfico puede ser simplemente una persona parada ·con representada$ �ri s),(rQl.. d.�Jareas del hogar, mientras que los papás son
un objeto o ubicada dentro de uri escenario que corresponda a la acción; actuados cori'mti.éhcFihayor frecuencia como saliendo a trabajar.
ejemplo, mi papá enla oficina, mamá en la cocina, etc. Son pocos los Por lo tanto, dado que las acciones verbalizadas concuerdan en su
casos en que la acción no incluya alguno de estos elementos, pero mayor · parte con lo esperable, estando fuertemente influidas por un
puede darse cuando las figuras " conversan" o "no hacen nada" o "es­ control consciente con un contenido de clisé social, el aspecto más diná­
tán parados para sacarse una foto ' ' . Cuando la ausencia de acción gráfi­ mico del rol y la fantasía de vínculo subyacente se expresará no tanto
ca y verbal es muy marcada, deberá verse si implica una no compren­ en el " qué" de la acción sino en el " cómo" del dibujo de la misma. Por
sión de la consigna, un negativismo acentuado o una expresión de sen­ ejemplo, un gráfico de una adolescente que muestra a su mamá
timientos de 'pasividad, apatía o depresión. Esto último parece predo­ planchando, pero muy arreglada, con un peinado provocativo, puede
minar cuando las figuras estan "simplemente sentadas" . estar queriendo transmitir a través del atuendo incongruente con la ac­
Son excepcionales los casos en que se muestre una evidente contra­ ción, las fantasías de tener una madre demasiado seductora que le pro­
dicción entre la imagen gráfica y la atri!:>Ución verbal" de · la acción. duce celos y a quien debe mantener controlada en tareas del hogar. En
Cuando aparec.�"sin ácompañarse de algún comentario ·rectificador qu� otro dibujo, en cambio, podría aparecer. la misma acción de planchar,
evidencie un Y:Q�.-observador (tal como "esto ¡;¡í que no parece alguien pero con una figura ensuciada y medio oculta detrás de la tabla que la

1
que está corriejif].o"· o " quise hacer a papá trabajando en la oficina p�ro · corta en partes. En este caso parece predominar un ataque envidioso a
más parece ql"(e;:estuviera durmiendo"}, deberá discriminarse entre un los aspectos más creativos y simbólicamente cálidos de la acción mater­
nivel intelectu;;il muy bajo o un deterioro psíquico o neurológico "grave. na.

¡
En niños peq��ños, a veces el gráfico puede parecerle incongruente al Si en cambio la dibuja medio agobiada y con una enorme pila de ro­
entrevis�ador/pero .generalmente éste sabrá explicar los elementos del · pa, puede estar dra.matizando la vivencia de una mamá que siempre se
dibuj o que para él configuran la acción. siente sobrepasada por lo que debe hacer, posiblemente quejosa, que
Asimismo, se ,espera que las acciones, y a través de ellas los roles inocula culpa, etcétera.

1
. ·

inferidos, se ajusten relativamente a las acciones y roles acordados so­ Tratando de sistematizar el acercamiento a esta variable se analiza­
cialmente a los . diferentes miembros: las madres haciendo. tareas del rá en primer lugar si las acciones atribuidas' a las figuras son conjuntas
hogar o en sttuaciones de descanso y recreación, los padres trabajando o individuales, incompatibles , complementarias, o no . relacionadas
dentro o fuera de la casa, las figuras infantiles jugando, estudiando , entre sí. Otra pauta es la direccionalidad de la acción, debiendo obser­
ayudando, etc., según l a edad. varse si es esencialmente alo o autoplástica, si implica un acercamiento
Aunque puede haber acciones más idiosincrásicas, o más ligadas o un alejamiento, y en relación a quién o quiénes. Se tratará de ver tam­
simplemente a la expresión de afectos (ejemplo, mamá llorando, el her­ bién si existen áreas privilegiadas o esferas de acción diferentes y el
mano protestando, etcétera}, sólo en casos de severa patología o de una­ grado de individuación que la acción transmite.
actitud intencional de jmpactar (psicopatía?} aparecen acciones bi­ La predominancia de acciones referidas a una misma área (mental,
zarras, aritisocirues con clara inversión de roles. En estos casos siempre corporal, social; por ejemplo, todos o leen o estudian, o cada uno realiza
conviene de todas maneras ver cuál es la explicación que el sujeto apor- una tarea referida a la limpieza, etc.) parece indicar; por su reiteración,
ta para su elección. ,.,,::<. ... · <;. " .,.
.
. rasgos de personalidad (esquizoide, obsesiva, etc.); correspondiendo
Si bien incide la edad del examinado y su·momeñtifvital en la com­ esta modalidad en algunos casos sólo al sujeto y en otros al grupo fami­
posición y fantasías: de interacción de su grupo familiar, no ,parecen liar como totalidad.

r,
influir demasiado ciertas características reales de la conducta de rol: Del interjuego de estos datos se tratará de detectar los vínculos
así por ejemplo, la muestra recogida evidencia que aun a las madres fantaseados del sujeto en relación al grupo y de los miembros de éste
que pasan la �ayor parte del día fuera de la casa y rara vez incursionan entre sí, recordando que si bien se le pide que dibuje "su familia" (y por

48 .,
49

[�
P.·
23

127
;p::

lo tanto se analiza el gráfico tomando en cuenta al grupo reá.l) es. sobre En cada caso es importante asimismo ver el grado de cooperación,
todo una tarea proyectiva en la que el sujeto transmite su vivencia par­ dependencia, competencia o control y los afectos concomitantes pro­
ticular del grupo. Esto llevará a eventuales distorsiones y desplaza­ yectados que se presentan en la díada o tríada así agrupada, analizando
mientos de características asignadas pertenecientes en realidad al no sólo las características de lainteracción sino también la incidencia
mundo interno del propio sujeto.
·

de las demás variables: espacio entre las figuras, tratamiento diferen­


Tal como lo evidencian los datos de la norma recogida, la consigna cial, etc .
promueve gráficos en que· se presente una familia en una acción con­ Así, un varón de 10 años se dibuja jugando al fútbol con su herma­
junta (más común en adultos que en niños), en subagrupamientos de in­ no menor, pero el dibu]o muestra una cancha excesivamente grande,
teracciones parciales o dividida en acciones de índole totalm�nte indivi­ en la que cada uno aparece dibujado en un arco con ·una pelota. Se
dual, en un mismo ámbito o en ámbitos y/o escenarios separados. · puede suponer que a través de la acentuación de la distancia y la dupli"
Cuando la acción es conjunta, importa ver además del tipo de inte­ cación del objeto intermediario se evidencia el fracaso de la interacción
racción (comen, esperan un avión, se pelean, etc.) y su significado la­ apareciendo en cambio fantasías de incomunicación posiblemente liga­
tente, si existe o no un mínimo de discriminación entre los personajes, das a aspectos competitivos- (¿o control de juegos eróticos?) que re­
o si esta acción común supone la total negación de las diferencias indi­ quieren un alejamiento prudencial.
viduales dentro del grupo. Así, por ejemplo, sería diferente un dibujo Un adulto casado grafica en primer lugar a su esposa alimentando
en el que se muestra a todos los miembros ciel grupo alrededor de la al hijo de ambos, la dibuja excesivamente grande, pero en una postura
mesa con figuras rígidas, estereotipadas, sin rasgos faciales y a las que rígida por la que pareciera que prácticamente no sostiene al bebé. El
se les asigna reiteradamente mamá come, papá come, mi hermano co­ sujeto en cambio se dibuja pequeño, más lejos y en acción de trabajar
me, etc. , de otro con un grado aún mayor de patología, en el que sólo se en la oficina. En la imagen de la interacción mamá-bebé parecen conju­
ven las cabezas, actuando la mesa como un gran cuerpo que expresa garse fantasías afectuosas pero también posiblemente U.n sentimiento
dramáticamente el aglJ.;ttinamiento familiar. de exclusión y enojo: él identificado con el bebé se siente mal atendido.
En este último caso, no sólo se pierde la diferenciación yo-otro, si­ Un análisis más fino de las restantes variables, el resto del material y
no también la de suj eto-objeto. Distinto a su vez de un tercero, en que datos de la entrevista. permitirán ver..si además· hay una percepción de
aunque todos
tocl9�- comen, se respetan tamaños y rasgos distintivos clara­ la dificultad de la esposa de comunicarse con el bebé, o si el sujeto ha
individualizables.·. Esta diferenciación puede hacerse aún más
mente individualizables .\_ depositado en esta imagen carencias te�pranas de su propia infancia y
plástica si manteniendo. .el escenario y la acción genérica, se especifica ·'-'·" quizas una situación de frustración oral en •el vínculo con la madre.
que "mámá sirve" , · "papá charla mientras come" , "los hermanos co­ Otro caso: una mujer de 30 años dibuja una escena de acción apa­
...

men y ríen", etcétera. rentemente complementaria a la que titula "mirando jugar a nuestro
hijo". En el dibujo aparece el pequeño jugando sobre el'piso, muy aleja­
A veces lo que predomina en la acción es la complementariedad.
Ejemplo: en una escena de cumpleaños dibujada por un niño de 8 años,
:k do de· ambos padres sentados en sendos sillones leyendo uno el diario ,

:f�::
i;
"mamá sirve " , ·"papá reparte los globos " , "el sujeto está soplando las el otro una revista. La contradicción entre lo escrito y lo graficado daría
cuenta de la dificultad de contacto con arribos, esposo e hijo, que es
·

velitas" y "los hermanos miran" .


;;.:=.

�n;
Deberá discriminarse hasta dónde la expresión manifiesta de hacer .. f.:. transformada en una fantasía idealizada de un�ón. Posiblemente tam­
cosas juntos·, mostrando una familia muy unida, refleja el verdadero bién señale la dificultad de la examinada de ponerse en contacto con
sentir del sujeto o es una negación de sus propios sentimientos hostiles sus propios aspectos infantiles lúdicos por el monto de intelectualiza­
;f�
<:
o de soledad y exclusión a través de una transformación en lo contrario . ción defensiva, situación que subyace al problema de desconexión plan­
Esto podrá detectarse por los "lapsus" gráficos que aparecen e n cual­ teado.
quiera de las demás variables: inclusión de objetos con características .,. Cuando las acciones son individuales, cada uno haci�ndo algo dife­
rente, puede pensarse que, en la medida en que el examinado le atribu­
agresivas, rasgos de la cara con gestos de enojo o aburrimiento no con­
-�·-

:¡._�.
cordante con la imagen idealizada, o incluso a través de pautas forma­ ye a cada uno una acción útil, que corresponde a un rol diferenciado,
les como ensuciado, borroneado, presión excesiva en la línea, etc.
-[� que puede ser vista como importante o reparadora dentro del grupo y
Cuando aparecen subagrupamientos, interesa ver si todos los ..�� no esté en evidente contradicción con las tareas realizadas por los
de­
-{' más, este predominio de acciones individuales no indica necesariamen­
miembros están incorporados en in,teracciones parciales o hay uno o al­
gunos que aparecen en una acción individual. En este caso importa de­ :/��­ te un rasgo de incomunicación grupal ni un rasgo de personalida
d es­
quizoide por parte del sujeto. Puede serlo, sin embargo, cuando las
tectar si se depositan en el único personaje que no interactúa fantasías
de exclusión, de sobrevalorización, etc.
·�� cio�es individuales acentúan la incomunicación por la misma
ac­
índole de
���:
.��
�ir"4
�lf
50 51

p).ifil.
' 128
( r
1� la acción; por ejemplo, cada uno enfrascado en su libro o cada miembro sobre los elementos n o humanos fantasías d e vínculo y afecto . L a dife­
del grupo familiar durmiendo en camas que a la vez funcionan como rencia radica en que en el test gráfico es el propio sujeto quien crea es­

i
·
"compartimentalizaCiones" del espacio. tos elementos, aumentando de esta manera sú valor proyectivo .
En otros casos las acciones individuales se muestran directamente . Al igual que con las figuras adicionadas, conviene, cuando los obje­
como perturbando la ·relación: así por ejempl01 tti.l niño grafica a su fa­ tos incluidos no son claros o incluso Uegan a ser .bizarros, preguntarle al
milia ubicada en un mismo escenario pero donde la mamá habla por te­ sujeto qué son, cómo funcionan, con qué los asocia. ·
léfono, el papá escucha la radio, el hermano mira TV y el sujeto hace Como las posibilidades de esta variable son innumerables, con­
deberes. PoQ.ría interpretarse esta escena como señalando un senti­ viene hacer un análisis de los objetos incluidos tratando de ver en pri- ·
miento de inc.omunicación dentro del grupo, donde reinan el ruido y la roer lugar el grado.. de relación que tienen con la acción. En la tabula­
confusión y no parecen respetarse las necesidades individuales. �ión de la mU:e's'fra�sg·'itaR::'d.iférenciado objetos específicos (tales como
Cualquiera sea el tipo de agrupamiento o no interacción deberá el libro o cuaderno para la acción de estudiar), complementarios (silla y
analizarse asimismo el grado de vitalidad que suponen las acciones, tra­ mesa en· que se estudia) y suplementarios (todo otro elemento agregado
tando de no confundir vitalidad con movimiento físico. En este sentido tal como lámpara, cuadro, florero sobre el escritorio, etcétera). Es de
se tomara en cuenta el predominio de acciones que requieren algún tipo suponer que cuanto más el objeto incluido deja de ser específico, más
de movimiento o desplazamient o, diferenciándolas de aquellas e.n que es puesto para cumplir una función de . depositario de una fantasía o
parece estar acentuado un rasgo de pasividad o falta de energía. representante de rasgos de per:;;onalidad del sujeto. Así por ejemplo,
Nuevamente, el análisis intra e intertest permitirá ver, por ejemplo, si un niño con problemas de aprendizaje jncluye sobre el escritorio ade­
esta pasividad graficada responde a un rasgo central del sujeto o a sen­ más del libro otros objetos escolares que ·aparecen confusos y encima­
timientos molflentáneos de depresión, si es una característica de algún dos; puede suponerse que es la propia 'confusión · o 1?: necesidad de
..
miembro o del grupo familiar como un t()do. suplir carencias la que no permite una disociación instrumental necesa­
� : . ·��-- ria para jerarquizar lo ·esencial de lo accesorio. En otro caso, donde un
..·.:..::. adolescente repetidor incluye una gran lámpara y subraya mucho la luz
VIII. Objetos y i��cenario · que cae sobre la mesa pudo 'verse que sus dificultades escolares esta­
" ! '';;< • ban en gran Pi?l"te relacionadas GOn su necesidad de esclarecer ("hacer
En el Test-@ lafamilia no kinético, el dibujar objetos o elementos luz") el oscuro secreto familiar de su adopción no expli�itada.
::�considerados adiciones- aparece con poca frecuencia.
del escenario -considerados La absoluta incoherencia entre objeto y acción es muy poco común,
.
En el Test 'k"inético, en cambio, la inclusión de por lo rrienos aquellos . y pareciera indicar, según el grado de bizarría, un fracaso en la simboli­
obj etos a que se refiere la acción son la norma. Esto se debe a que la zación o la irrupción del proceso primario, indicando una patología cu­
mayoría de las "familias haciendo algo" realizan una acción o interac­ ya severidad deberá chequearse con el resto de la batería psieodiagnós-

ésta se lleva ·a cabo . .


ción que requiere un_objeto con el cual, sobre el cual, o a través del cual
·

Asimismo, tal como se señaló al hablar de kinesia graficada, resul­


tica. .
El objeto no sólo será analizado en relación a su coherencia con la·
acción sino de acuerdo a sus propias características intrinsecas: de for­
ta más fácil indicar·la acción por medio del objeto que a través del mo­ ma, tamaño y ubicación en relación a las figuras. Así volviendo al

ni excesivamente grande ni demasiado pequeño y que esté ubicado en


vimiento, raión por la cual "jugando al fútbol" puede ser graficado co­ ·ejemplo del libro, lo esperable es que tenga forma de libro, un tamaño
mo la figura parada con la pelota en algún lugar cerca de su pie.
De ahí que)a a�sencia total de objetos en este te�t responde en ge­ la mano o sobre una mesa o escritorio si la acción es de estudiar.
neral a un empobrecimiento del dibujo, excepto que las figuras huma­ Si aparece como flotando al lado de la figura y ésta además carece
de manos (excepto en niños pequeños) puede hip'otetizarse · el fracaso
.(:.
·nas estén. muY-: logradas y presentadas en una interacción significativa
que no los requiera: por ejemplo, paseando, charlando, posando para de los aspectos yoicos instrumentales necesarios para la acción de estu­
saca¡;se una f.oto, etc. (aunque esto último es mvchas ,yece.s una raciona­
muchas veces '
diar, y si se n�pitiera esta misma modalidad con todos los objetos

.• . . ·..
''

lización de ia gificultad de imaginar acciones' mdivid.uaies más diferen-


individuales }.!: incluidos, podría pensarse en una desconexión mas seria con la reali-
dad.
ciadas).
:;,� ..
·
. . . · .

Los objetqs y 1a explicitación de uno o más escenarios, .s.erían a ni­ En vez, s i una púber dibuja un libro de • tamaño · exagerado, que

t�f
..'f::�. ocUlta gran parte de la zona superior de su cuerpo, esta inClusión pare­
vel gráfico el;eq1;1ivalente del Contenido de Realidad en los test verba­
les de lámi.p.as(C.A T., T.A. T., T.R. 0.), sirviendo, como en éstos, no ce más al servicio de la represión, delatando una probl6mática del cre-
sólo para cqntextualizar la acción sino muchas veces para desplazar cimiento y cambios corporales típicos de la edad . ·
·

l .

52 53

t
.:'·
p;129
2�.5
A este análisis se agregará una lectura del significado más simbóli­
co de los objetos por la forma o por su uso, o por la caracterización po­
pular y 'cultural que este objeto tiene. Tal como se señaló al referirse al
.-:
f:
� papá en el trabajo, el sujeto en el aula y los hermanos en la plaza- im­
porta observar si están realizados con igual dedicación y detalle, o si
unos están sobrecargados de elementos y otros esencialmente es­

predo�ina es � r�sgo d� �er�onal1d�d; �1 se trat� de una �er�onahdad



.•.1·

análisis simbólico que realizan Burns y Kaufman importa siempre te­ .f quemáticos. Nuevamente este anál sis int;ra test permitirá ver si lo. que
ner en cuenta no sólo la simbología universal sino también la significa­
ción más personal del objeto en cuestión, a fin de no aplicar indiscrimi­ 'f-
�:-·
obses1va que d1bu]a con 1dent1ca ded1cacwn - y cmdado la b1bhoteca del
nadamente un mismo contenido dinámico en forma aleatoria. escritorio de papá, los estantes y cada frasco de la cocina de mamá, los
útiles del aula y los juegos de la plaza, o si en cambio embellece con de­

:.,.. .
En algunos casos, sin embargo, el símbolo parece imponerse; por

<
ejemplo, una madre que es dibujada con acentuados rasgos viriles y -�Y·
talles accesorios todos esos escenarios , independientemente de sus ca­
además está barriendo con una escoba de proporciones desmesuradas, racterísticas, evidenciando más una modalidad histérica que busca se­
puede ser entendido como una imagen de una madre en que predomina �:;·:.: ducir al entrevistador con su dibujo.
una preocupación obsesiva por el orden y la limpieza y que asume con­ +'' En general, un excesivo énfasis en el escenario parece indicar una
ductas sentidas por el examinado como esencialmente fálicas. Si a ello .r
�;:-
necesidad de compensar, por medio de elementos exteriores, una falta

.::
-�·· de identidad del sujeto o del grupo, ya que para definir a cada uno nece­
se agrega la imagen de un padre más pequeño, en U{la actitud más bien '.
pasiva, escribiendo medio escondido detrás de un escritorio sin un ob­ {� sita explicitar con exactitud el contexto en el que se mueve.
·;r Si bien es bastante común hacer dibujos con pocos elementos de
jeto, esta suposición parece tener más asidero. Sin embargo, será nece­
sario un análisis más fino para detectar si las· características de mascu­ .
escenarios, la absoluta falta de ellos (al igual que la ausencia de objetos)
linidad puestas en la mqdre responden a una situación familiar donde -�; puede indicar pobreza por exceso de represión o por bajo nivel intelec­
los roles de la pareja están invertidos, o si es ·un desplazamiento sobre ·.
,¡.. ·
tual.
En niños, muestras recogidas en colegios de diferente población en
la madre de las propias fantasías de robo del sujeto respecto de la po-
tencia del padre. .
�}� cuanto a la extracción sociocultural y de distinto sistema de enseñanza

:ii
-�.

La diferencia _entre lo que se ha llamado objetos y escenarios es so­ -�tJ. han evidenciado, a igual edad e idéntico grado de instrucción, un muy
dispar manejo de esta variable: aquellos más estimulados en el hogar y
lamente de grado, ya que en realidad se trata de un continuum; por ello
se denominará "escenario" cuando hay una gestalt formada por un �- en el colegio presentaban desde edad temprana dibujos con tendencia

'
apreciable· número de ·objetos complementarios y suplementarios a la expansiva y muchos elementos no humanos (objetos y escenario),
acción.· mientras que los niños menos favorecidos rehlizaban dibujos más pe­
Así por ejemplo, la acción conjunta de "todos comierido", o "mi fa­ queños, con exclusiva inclusión de los objetos esenciales a la acción.
Recién a los 11/12 añes las dos muestré!-s de alumnos se asemejaban,

i
milia almorzando " , etc., tan común en la muestra adulta, presenta en
diferentes casos toda una gama de objetos que pueden delinear un inte­ posiblemente porque a mayor edad había más estimulación externa
rior; por ejemplo, el comedor más o menos adornado, o un exterior, la extrafamiliar que servía de unificador y quizás porque los niños de me­
mesa tendida en . el jardín, incluyendo no sólo los objetos esenciales nores recursos yoicos habían ya abandonado la escuela quedando sólo

1
-vajilla y alimentos- sino además, los complementarios -mesa y los más aven�ajados y de mejor rendimiento.
sillas, etc.-'-, siendo su secuencia de aparición y tratamiento gráfico su­ Material administrativo en hospitales a pacientes con escolaridad
mamente sugestivos. deficiente y/o .escasa estimulación a nivel simbólico, presentan el mis­

:r�
Así, en algunos, la mesa es dibujada primero como elemento orde­ mo fenómeno de empobrecimiento en cuanto a la escenificación del
nador del grupo, para luego presentar problemas en cuanto a la ubica­ test; siendo por lo tanto importante tomar en cuenta este dato para dar

1
ción de las figuras en su derredor, como representando el conflicto una correcta evaluación dinámica de esta variable dentro del contexto
entre el deseo de unidad y la fantasía de que puede no haber lugar para de una comprensión más adecuada de las limitaciones de este tipo de
todos. En otros, donde s� observa el tamaño enorme de la mesa, ésta población, para la cual sería importante establecer normas específicas .
más que servir de lugar de encuentro, parece simbolizar la descone­

f
xión. A veces se hace significativa la desproporción entre mesa grande
y vajilla y alimento escaso indicando los aspectos frustrantes y caren­
ciados en relación a la oralidad. Asimismo el contraste entre un plato Análisis de un Test kinético de la fam:ilia actual
lleno versus otros más vacíos puede dar indicios de preocupación por
preferencias dentro de la familia.
·

El presente ejemplo muestra la aplicación de las variables de in-

¡;
Cuando los escenarios son múltiples -ejemplo, mamá en la cocina,

54 55
130
Pr�F\
1 terpretación; propues.tas, tomando en cuenta la especificidad de cada
una y su inú!racción con las demás.

CLARA (8 años)
..�

(., ��
·
Grupo farlliliar: padr� profesional, madre. ama de casa y cuatro her­
<i
-�
manos (Marcos d"e 12, Marina de 1 1 , Juan 9 y Josefina 3). La GOnsulta

:.i o

i�
se realiza por problemas de escolaridad, inmadurez y emrresis nocturna '¡J

:e
u:
primaria (síntoma ·que también han presentado sus hermanos varones y
antes su padre y .abuelo paterno).
Los pad¡;-es soli_citan asesoramiento para encarar un posible cambio
de colegio y la necesidad de ayuda escolar.
Clara es descripta como tina nena algo solitaria, tenaz, peleadora
con los hermanos, de abruptos cambios de humor en los que predomina
el enojo y la insátisfácción. ; ·· @
.
Su bajo r�ndim�_erito en la escuela resulta de una actitud de aparen­
te desinteré�� falta de atención y dificultad para comprender las tareas.
:S�
'::;:_.��
Conducta���ran te la pnteba --,

La F.K.A;E.�e apLica como última prueba de la batería gráfica que se

;;s' fl.
administró en-�dos reuniones dada la lentitud de la producción� .:S
Acepta rápidamente la consigna empezando el dibujo por la figura +s :

1-
de la madre. Hacec la cabeza, el cuerpo y le agrega el changuita, en for­ ""-
Q...:.
ma acentuadamente lenta, poniendo mucha atención en los .detalles.
Mientras grafic;a se chupa el dedo, dando la impresión de que no puede
despegarse de la imagen de la madre, agregando nuevos elementos al �
cl)anguito .
d
Pasa luego a dibujar el escritorio, mientras le explica a la entrevis­

t
tadora que. lo _que hay encima " es el tintero de papá"; muy trabajosa­ o


mente agrega luego la figura paterna.
Juguetea con el lápiz, mira alrededor, demora un largo rato hasta
J

l
que inicia la figtÚ"a de su hermano Juan. Al hace:i:-le la remera con rayas

5
verticales, lborra abruptamente, corr;.entando con cara de desaproba­ ......
ción " ¡No! ¡ Si es de River!" . �
� ;
...,,_.·�-.:' .,_ ':':.: ·;�-,_.�- :::':' ..
Rehace la figura muy lentamente, sigue borrando y corrigiendo,


muy crítica de su propia producción. Está con la cabeza apoyada sobre
el brazo como sin fuerzas para seguir . _

Finalmente pasa a dibujar a Marcos, con una conducta semejante a 1� � �


�liJ- A; �
la anterior al hacer una figura correcta y borrarla para rehacerla des­
pués en forma .muy,similar.
Vuelve al dibujo de Juan, le borra las piernas y corrigiéndolas co­
.l '\ � (
'• a
.A �· �
menta: "No me ·alcanza más", señalando que no le queda más espacio

56 ': . :. �

: , ._

1
131
'IW� ··
.1.':!f
para incluir a otro miembro de la familia. Duda, y pregunta: "¿La hago fuerte, acentuada por zonas, en que se manifiesta una agresión intensa
.acá?": indicando el lugar entre los padres. pero controlada.
Inicia la figura de Josefina. Una vez terminada le borra el brazo El análisis conjunto de la secuencia y el tratamiento diferencial de
que se dirigía hacia la madre y lo revierte hacia la figura. La mira largo los per sonajes permite observar la jerarquización de la madre dibujada
rato y borra la poilera mientras aclara: "Tiene una pollera pantalón" . en primer lugar, tomando más tiempo, de mayor tamaño, y ubicada
Siempre e n forma muy pausada agrega l a figura d e Marina: "voy a más arriba, como señalando su prioridad en relación al padre. Este,
· hacerla con la túnica del colegio" . (Clara también viene al diagnóstico aunque es dibujado_ inmediatamente después y en el medio, aparece
con túnica, pero de un colegio diferente ya que no logró ingresar a la es­ empequeñecido, casi ridiculizado, al ser graficado como añadido al ob­
cuela a la que asiste su hermana que siempre ha sido muy buena alum­ jeto (escritorio) que a s� vez esconde la parte inferior del cuerpo.
na). El conflicto ambivalente con los hermanos varones se evidencia en
··:.
.. Se queda en silencio, mira el dibujo y vuelve a preguntar: "¿Me la necesidad de b9"rrcir (anUlar) y rehacer las figuras hasta ·· lograrlas,
pongo yo?" . Frente a la respuesta afirmativa de la entrevistadora se convergiendo la dificultad de graficación de los mismos con la ausencia
incluye en forma rápida y decidida sin borrar. r.
de la zona genital paterna.
El comentario sobre la falta de espacio para graficar a los restantes
miembros señala la preocupación de Clara respecto de cuál es el lugar
Análisis del material que ocupan las mujeres en esta familia y el suyo propio. La inclusión en
primer término de Josefina entre los dos padres, junto con el pedido de
La familia graficada concuerda con la composición del grupo real . �=
autorización a la entrevistadora, puede entenderse como una respuesta
sin presentar adiciones ni omisiones. Las figuras están completas, con a esta duda, proyectando en la hermana menor su propio deseo de
detalles que evidencian un nivel intelectual y madurativo adecuado. incluirse dentro de la pareja parental en un lugar privilegiado. El t�a­
Hay una buena discriminación de sexos e intentos de presentar rasgos ño sobredimensionado que le asigna indicaría la fuerza de ese deseo,
diferenciales (ropa, pelo) .que indican la posibilidad de asignar identida- así como la vivencia de los celos que siente hacia la hermana que ocupa
des y roles acordes a un criterio de realidad. el lugar de "la menor" que ·antes le pertenecía.
·

La configuración espacial horizontal, el predominio de ámbitos in­ Corregir el brazo que primero estaba en dirección de la madre, ale­
dividuales y la ausencia de escenario muestran un cierto empobreci­ jándolo de ésta, enfatiza aún más la inferencia referida a los celos.
miento de la producción, que sin embargo aún se ajusta a los datos nor­ Inversamente la hermana mayor es competitivamente alejada y
mativos esperables para la edad. achicada respeqto de la sujeto, con quien· comparte sin embargo el tipo
El dibujo terminado contrasta con la enorme dificultad de realiza­ de vestimenta y el rol escolar. Puede hipotetizarse entonces que en el
ción, en la que se evidencia una autocrítica acentuada que lentifica la problema de retraso madurativo de Clara aparece la fantasía de que
ejecución y la lleva a corregir figuras bastante logradas, junto con con­ crecer es perder la dedicación de la madre -que le da la espalda cuan­
ductas regresivas·(chupar el dedo) y de cierto abatimiento. Es llamativo do está " de compras"-. El ser la del medio de las mujeres (en la reali­
el cambio de ritmo cuando la entrevistadora la insta a inch.iirse, como si dad y en los tamaños graficados, aunque aquí la relación esté invertida)
esta definición de pertenencia le permitiera desarrollar la tarea con ma­ es sentido como tener que renunciar a las prerrogativas de ser la más
yor eficiencia ·y aplomo. chica sin poder acceder a los logros y autonomía de la mayor.
Asimismo, en este caso, es muy interesante la diferencia entre la Las acciones asignadas y los objetos incluidos son coherentes con
secuencia de graficación y la ubicación final, correspondiendo a la suje­ la edad y sexo de los diferentes miembros; la kinesia graficada guarda
to, que se incluye en último término, el primer lugar en el gráfico visto relación con la acción verbalizada, excepto en la autoimagen de Clara.
de izquierda a derecha, así como en la asignación de las acciones escri­ A la madre le adjudica el rol de proveedora de alimentación y
tas, donde sigue ese mismo orden. Esta aparente contradicción podría cuidado, pero aparece como sobrepasada (¿y maniatada?) por la exis­
ser entendida como expresión de sentimientos de inadeG:uación y exclu­ tencia de muchas "compras-hijos", actuales y posibles. El detallismo
sión que son compensados a través de una conducta reivindicatoria de con que dibuja el changuita, la presión de la línea así como �1 hecho que
autoafirmación. Esta doble modalidad (coherente con lo descripto por éste quede prácticamente en el aire, podrían dar indicios del intento de
los padres en la entrevista) también se observa en el tratamiento de las control que hace Clara respecto de ataques fantaseados hacia el interior
pautas formales: por una parte utiliza la zona inferior de la hoja, indi­ fértil de la madre en tanto es asociado a sentimientos de exclusión.
cando sentimientos de depresión y necesidad de apoyo, por otra el ta­ El padre es definido por el lugar más que por la acción, aunque ésta
maño general del dibujo es adecuado y la línea es firme con una presión aparece implícita en los objetos. Presenta una imagen de la figura pa-

58 59

132
tema como "tragada" por su rol laboral, posiblemente sentida· cómo
alejada y parcialmente desconocida.
Sin embargo hc¡.y un intento de identificación a través de la acción
(ambos escriben) y la corbata.
El tratar,niento de los hermanos varones y las hermanas mujeres se
diferencia netamente: mientras los· primeros son gr?ficados en un rol
activo interaétuando en una conducta lúdica de características a la vez
gratificantes y competitivas j erarquizando los aspectos varoniles, las 3
hermanas mujeres son dibujadas en acciones individuales, poco defini­
das y alejadas entre sí. La más atacada es Josefina, que es simplemente
presentada "parada" como si quisier� de esta manera frenar su creci­
Familicr·:'kinetita prospectiva *

miento e importancia dentro del grupo, mientras que a Marina le adju­


dica el rol de estudiante pero retaceándole una acción ligada a esta ta­
rea y todo. objeto que muestre su condición de tal, excepto el uniforme. La experiencia del tiempo, los fenómenos temporales y el concepto
Clara, en cambio, se ubica en un rol activo, parcialmente ligé).do al del tiempo juegan un rol esencial en la vida humana. Dentro de las cien­
de la entrevistadorá (que toma notas). La manera de autograficarse pa­ cias de la conducta, la "experiencia del tiempo" es una temática que
rece acentuar la "exhibición" de una tarea lograda y la posesión del abarca las cuestiones de cómo se vivencia subjetivamente el tiempo
instrumento para ese logro. que los relojes miden objetivamente como duración.
La kinesia enfatizada en claro contraste con la conducta observable .
"Encontramos al tiempo en la vida psíquica fundamentalmente co­
y algunos rasgós de la figura dibujada (sonrisa endeble;·esc:aso cabello) mo actividad relacional, en la cual lo que llamamos pasado, presente y
delataría sin �mbargo el aspecto compensatorio de . esa imagen, rela­ futuro se entreteje para formar una trama. Los términos pasado, pre­
cionada justamente ·con una de sus áreas de dificultad. La fantasía de sente, futuro, se cargan de significado solamente dentro del contexto
. curación que tf.a,nsmite parece ser que si adquiere atributos masculinos de esa trama, cuyos nexos no son tanto de sucesión como de interac­
(lápiz-corbata) jnco:rpora asimismo vitalidad y potencia. El problema que

su propia identr�ad (aún enmarcada dentro de una bisexualidad evoluti­


ción. Aparecen en la vida psíquica no precediéndose y sucediéndose
plantea esta ap"ffi-erite · idealización de lo viril y la confusión respecto de uno al otro sino como modalidades temporales que se determinan y
moldean entre sí, diferenciándose de, y articulándose con un presente
vamente espe:table) aparece también desplazada en el tratamiento de la puro. Una modalidad temporal no .puede vivenciarse sin las demás: se
pollera pantaion ·de, la h�rmana. trata de fenómenos experienciales que se interpenetran:'-' . (H. Loewald,
Estas hipóte¡sis podrían también explicar en ciel;i:o sentido la signi­ .
1971J
ficación de la .enuresis, que la identificaría con los hermanos ya que es La importancia de la dimensión temporal como vinculada a la cons­
un síntoma típicamente masculino en esta familia.
trucción de la identidad ha sido enfatizada por múltiples autores desde
Si bien estas inferencias requieren ser confirmadas por los datos la psiquiatría clásica hasta el psicoanálisis actual.
del resto de la batería diagnóstica, aportan elementos para comprender Así, por ejemplo, Grinberg (1973) afirma que "la identidad es la re­
que la problemática de Clara, subyacente al aparente retraso madurati­ sultante de un proceso de interrelación de tres vínculos de integración:
vo y al fracaso escolar, debe ser encarada por medio de una ayuda tera­ espacial, social y temporal". El primero y el segundo comprenden, res­
péutica y no simplemente con un cambio de colegio y una asistencia a pectivamente, la diferenciación self-no self y la relación entre aspectos
nivel cognitivo . .

1r
del self y de los objetos. El tercero, de integración temporal, crea vín­
culos entre las diferentes representaciones del self en el tiempo, es­
tableciendo una continuidad entre ellas sobre la cual se basa el senti­
miento de mismidad.
;.·�: � ::i;, ..: , ,:·r ;',�'i.;:'·· ::-
Dentro de la experiencia emocional de la identidad estaría la capa­
cidad para seguir reconociéndose como siendo la misma persona a tra-

* Se utilizará F.K.A. para la versión actual y F.K.P. para la que solicita la imagen fu·
tura.

61
60

133
vés y a pesar de la sucesión de eambios vitales, sean éstos los típicos de
las crisis evolutivas o debidos a circunstancias particulares. Esta capa­ La familia kinética prospectiva
cidad se extiende hacia el futuro permitiendo al. sujeto imaginarse co­
mo el mismo pero diferente en un devenir que anticipa el desarrollo de Surge como complemento del Test kiné#co de la fami
lia actual, del
proyectos y metas, de fantasías de · crecimiento y pasaje por distintas cual deriva, siendo uno de sus objetivos explorar la fantasía de
prospec­
fases vitales. ción, con lo cual intenta complementar los materiales proyectivos
exis­
Dentro del proceso psicodiagnóstico la evaluación de los proyectos tentes. Esta versión prospectiva repres entaría, ade111ás, una soluci
ón
y fantasías respecto del futuro ha sido siempre un área tomada en cuen­ p osible a la polém ica entre autores que piden al sujeto dibuja
r la familia
ta. Especialmente en la entrevista a adultos y adolescentes la investiga­ propia o una imaginaria.
ción de este ítem está ligada a la problemática del sujeto · en función del En la consigna prospectiva se aúnan ambos eleme
ntos, porque
momento vital que a,traviesa. manteniendo la identidad de la propia familia, le propone al
examinado
En la entrevista a padres no puede soslayarse ·la exploración de las un marco imaginario a través de la prospección. Esto
promueve en el
expectativas y temores que éstos depositan en el Crecimiento y de­ suj eto la necesidad de articular lo potencial, desiderativo
, fantasioso,
sarrollo de·los hijos. Su enfoque de esta temática permite inferir, a su con lo real y factible.
vez, la forma en que enfrentan su propio proceso de madura.ción y cam- La forma en que concilia estos aspectos permitiría
hacer inferen­
cias sobre el predominio del principio de realidad o
· ·

bio. de placer con que


En la batería diagnóstica el ítem "futuro" figura en .diversos instru­ visualiza el pasaj e del tiempo; las características del
cambio imaginado
mentos. Así, por ejemplo, es usual que en los tests de .cOJ:�pletamiento podrían dar cuenta, asimismo, del grado de satisfacción
o insatisfac­
de frases se incluyan referencias a planes y proyectos. El cuestionario ción con que vive sus vínculos familiares actuales y
los mecanismos a
desiderativo involucra, de hecho, una idea de futuro en tanto la consig­ los que apela para modificarlos en el futuro. Así, por
ejemplo, un joven
. na ubica al sujeto frente a una situación de ínuerte fantaseada-. Cuando . soltero que vive con sus padres tiene una amplia gama
de posibilidades
posteriormente se le presenta la posibilidad de re-identificarse, se · futuras de las cuales puede seleccionar y jerarquizar
algunas: formar
exploran aspectos de la identidad donde se conjugan valores y aspira­ pareja, recibirse (si estudia), lograr un ascenso.lab

· En los tests· de láminas (T.A. T., T.R.O., C.A. T.) la consigna solici­
oral, etc. O, reactiva­
ciones actuales y futuras. mente , frente a frustraciones actuales; puede • quere
· r incluir simultánea­
mente en el·gráfico todas las alternativas mencionada

A diferencia del Test kinético de la familia actual, cuya consig


s o alguna que es­
ta del sujeto la realización de una historia con un desarrollo temporal. tuviere totalmente fuera de su alcanc e.
La forma en que el sujeto incluye el futuro, ya sea como perpetuación na no
de lo que ocurre en el presente, como momento desconocido y temi{j.o,' incluye la referencia temporal, en éste se solicita
el "dibuj o de su fami-
como situación en que todo se resuelve mágicamente o como tiempo en lia haciendQ algo tal COJ;UO la imagina dentro de cinco
años" .
Se ha establecido el tiempo de prospección en un término
_

que se sitúan aquellos ·cambios que conducen a la elaboración de la de cinco


conflictiva actual, etc., permite evaluar las ansiedades que 1� provoca la año� por considerarlo un lapso suficientemente largo
como para permi­
idea prospectiva, así como la calidad e intensidad de las defensas que tir fantasear cambios y lo bastante breve como para
que el sujeto pueda
instrumenta. representárselos como propios y con carga afectiv
a.
Dentro de los tests gráficos se encuentra cierta preocupación por la De todos modos, si bien a los efectos de la estand
arización se fijó el
variable temporal al solicitar edades en el H T.P. y el D.F.H. y en los período objetivo en cinco años para niños y adulto
s, es evidente que ese
cuestionarios complementarios; sin embargo, aparecen más común­ lapso . tendrá diferente peso según la edad del
sujeto .
mente preguntas · sobre el pasado que sobre el futuro. Una excepción
sería, en el Test de Machover, aquellas que se refieren a si el personaje
se casará o no. Como se ve, éste es un ítem aislado, restringido a un
área particular, y planteado en forma cerrada.
Cuando las técnicas gráficas se emplean en la evaluación del grupo
Forma de administración
familiar, la variable temporal es frecuentemente incluida (veáse el Ca­
pítulo 5). Esta versión del test puede utilizarse con niños, adolescentes y
adultos, aunque en niños pequeños deberá verificarse si ha sido
comprendida la idea de prospección. A diferencia, de los adultos y ado­
lescentes, que por lo general no tienen dificultad en captar el sentido de

62
63
134
la con.sign�, alguno� niños menores suelen no entender, presentando La conducta del sujeto durante la administración
sobre todo 'problemas respecto del lapso de tiempo.

f
Ert este caso conviene hacerles notar la edad que tienen ahora y la
que tendrán sumándole cinco años . La aclaración no debe sugerir nin­ Se evaluará el ritmo de trabaj o, postura, interrupciones, etc.,
! gún ejemplo de cambio físico o de actividad que puedan realizar para comparando las actitudes, conducta paraverbal y preguntas y/o comen­
tarios de esta versión en relación a los de la F.K.A.
¡
entonces, ya que esto distorsionaría el aspecto proyectivo espontáneo
del niño. Por ejemplo, decirle ' 'ya estarás en la escuela secundaria" se­ Se enfatiza la variable ' comentarios' en la medida en que estos pa­
recen transmitir muchas veces el impacto específico de la consigna

1t
ría inducir a que se. grafique en una acción referida a la escolaridad. A
partir de los ocho años, una vez que hayan calculado la propia edad, es prospectiva a nivel manifiesto.
frecuente que hagan lo mismo con la del resto de la familia. La dificul­ En la mayor:ja_o�:!e)o.s .sp.jetos la aplicación secuencial determina un
tad. de los más pequeños para imaginar crecimientos simultáneos debe aprendizaje re�P'eda'··at=n:as cexpectatiyas del entrevistador y de c:ómo
entenderse en primera instancia dentro del contexto evolutivo más que conviene organizar la tarea. As1, por ejemplo, aumenta el porcentaJe de
proyectivo (Piaget, �969). En- algunos casos, sin embargo, puede verse inclusión espontánea de sí mismo y se logra una mejor distribución es­
! pacial de las figuras. Al mismo tiempo, sin embargo, continúan operan­
el interjuego de ambos; por ejemplo, de la dificultad de asignar edades
y el deseo de que los hermanos no crezcan. do las fantasías transferenciales que vinculan al sujeto con el entrevis­
Generalmente conviene aplicar la F.K.P. a continuación de la ver­ tador, que podrán facilitar o entorpecer el aprendizaje esperable.
sión actual, dentro de la misma entrevista, para poder aprovechar al El pedido de un nuevo dibujo de la familia puede estimular un ma­
máximo la información que se desprende de los comep.tarios y pregun­ yor compromiso emocional que se traduce en un esfuerzo activo cuan­
tas, la sec1,1encia comparativa entre ambos gráficos; la presencia o no do se lo visualiza como p arte de una indagación compartida. O, a la in­
de estereotipos, el aprendizaje entre la primera y segunda versión. versa, la reiteración puede llevar al examinado a sentirse sobreexigido,
Las p�eguntas que pueden hacer los adultos se refieren general­ suscitando reacciones defensivas de rechazo, aburrimiento, desinterés,
mente al grad9 de. cambio que deben incluir en su dibujo: "¿Hago otra que se reflejan en una producción comparativamente empobrecida o
vez los mismc)� · que ya puse?" , "Para entonces ya voy a estar casado, desmejorada.
¿pongo tarribi�n-.a mis padres?" , etcétera. Cabe señalar que estos aspectos conductuales pueden presentarse
Al igual qge en la F.;K.A. , se darán respuestas que no influyan en la como modalidades concordantes o disociadas entre sí y -con respecto a
producción, ta;l.es como "Decídalo usted", "Como le parezca" y, del la producción misma. Por ejemplo, el sujeto puede expresar aburri­
mismo modo�que en la actual, se contestarán en forma afirmativa todas miento a través del comentario pero simultáneamente actuar con
las preguntas referidas a la inclusión del propio sujeto. mt:J.cho esfuerzo hacit:mdo un dibujo muy, detallado .
Es muy rara la neg1?-tiva consciente a dibujar la F;K;P., aunque a
veces aparece un bloqueo por aumento de ansiedad. En casos de severa
patología, el pedido de prospección puede disparar fantasías catastrófi­
C�iteri()s de interpretación cas que se plasman gráficamente como formas muy desorganizadas,
inadecuadas a la consigna:
Por otra parte, las actitudes con que el sujeto recibe esta segunda
1 La aplicación secuencial de la F.K.A. y la F.K.P. permite extraer
una informaCión mucho más rica del material a través del análisis com­
consigna y encara la tarea permiten, por lo general, realizar cierta pre­
dicción respecto de la capacidad de colaboración . en una relación tera­

1 terpretacíón�·�
parativo 'de ambi:is·· versiones, utilizando los mismos criterios de in- péutica. Los datos así obtenidos seríart eqUivalentes a Ids que brindan
· · · las actitudes con que se encaran el interrogatorio, prueba de límites y
La fantasía de'crecimiento, cambio o no cambio, se infiere, enton­ pedido de respuestas alternativas en los. tests de láminq.s, :
¡ ces, a pa!'tir 'del tratamiento semejante o diferente de cada una de las Los sigUientes comentarios, realizados por adultos, "Yo no soy vi­
!
1
variables•·en los dós dibujos. Cuando se ap,Jique s�l�m�nte la F.K.P. se
utilizarán los cr.�teribs de interpretación dela F.K.A toinando como ba­
dente", " ¡ Otra vez mi familia! ¿No hay otra cosa que hacer?", o la
expresión "Yo te mato" , frente a la consigna, permitirían prever difi­
se para cortt�xtu�r
.
ias inferencias los datos de historia del sujeto. cultades frente a un abordaje terapéutico que . requiera cierta plastici­
¡ . '. ·,
.
,. :

dad para fantasear y tolerancia a la reiteración temática necesaria para


' • '. .
. : '

"

1
; � � . . :: .·.:.:;•.
una elaboración de conflictos. .
.

De mejor_ pronóstico son aquellos comentarios que; reflexivamen-


. �-- . ;

: U '. .

1
¡ 64 65

1
1
, :

t 135
-tó una familia prospectiva en la cual las características generales del
te, .expresan la preocupación por el cambio o no cambio, así como las vehiclllizar la fantasía de cambio . Por ejemplo: un adulto j oven presen­
dificultades para controlar las variables que hacen a la prospección.
Ej. : " Qué difícil. . . aparte de dibujar personas, tener que imaginármelas trazo eran similares a las de la familia actual, excepto eri lo que respec­
dentro de cinco años" ; "¿Otra vez? Me cuesta. . . casi, casi la dibujaría ta a los padres, donde el traz·o se hacía mucho más débil y desvaído,
igual, pero no, porque a lo mejor yo ya no estoy" . aunque a nivel de contenido las figuras no habían variado.
Los comentarios que expresan la capacidad de cotejar realidad y El contraste de los trazos permite inferir cómo el sujeto se vivencia
deseos, también serían indicadores positivos para encarar un trata­ manteniendo su vitalidad mientras que la debilidad de las figuras pa­
miento : "¿Como yo la imagino o como yo quiero que sea?" , "¿Lo que rentales expresaría su fantasía inconsciente del pasaje del tiempo senti­
. �;..
desearía o lo que temo que pudiera pasar?" (refiriéndose a la edad de .;;�, do como pérdida (¿envejecimiento? ¿muerte?).
los abuelos). -�,:� En cuanto a las variables más específicas del test, incluimos una
En niños es raro encontrar este tipo de comentarios, siendo mucho síntesis de algunas de las modalidades con que pueden transmitir la
más taxativas las afirmaciones: ' 'Dentro de· cinco años papá va a ser prospección. Así, cuando la Primerafigura graficada es la misma en am­
viejo, lo hago con bastón" . Tal como se observa en la muestra recogi­ bas v�rsiones cabe preguntarse si esto se debe a la necesidad del suj eto
da, la idea de prospección se expresa evolutivamente de diferentes ma­ de iniciar la nueva tarea de una manera conocida, de mantener un or­
neras, siendo mucho menos confiable el ítem ' comentarios' para un den formalmente preestablecido y/o si esta elección reiterada subraya
pronóstico de colaboración terapéutica. la especial significación dinámica de este personaje.
Si la secuencia se repite en su totalidad, parece confirmarse la infe­
rencia de posible rigidez, expresada previamente por la repetición de la
primera figura. Cuando aparecen, además, otras evidencias del mismo
La producción gráfica ·}· sentido, tales como un tratamiento idéntico de las figuras o una reitera­
ción en las acciones asignadas, se puede .pensar en una estereotipia pa-
·

tológica.
En la interpretación comparativa del material gráfico se presenta
El cambio en la primera figura graficada:(situación muy común, tal
un continuum que abarca desde aquellos dibujos_ en que predomina la
como puede observarse tanto en la norma de adultos como en la infan­
estereotipia, siendo ambas producciones prácticamente iguales, hasta
til) requiere el cotejo entre cuáles dos miembros se produce, cuál es el
el extremo opuesto, donde prevalece la necesidad exacerbada de modi­
tratamiento gráfico que se les otorga y qué relación tiene este cambio
ficar la mayor cantidad de aspectos posibles.
con el momento evolutivo del examinado. Por ejemplo : ·un adulto de

:��:
Tal como púede verse en la norma1 y según indica la experiencía
veinticuatro años que en la F.K./L dibuja primero al padre, pasa a asig­
clínica, lo esperable es que el sujeto pueda hacer algunas modifica­

.];:'
narse el primer lugar en la versión prospectiva, expresando así su fan­
ciones que, sin embargo, retengan los aspectos esenciales de la identi­ ;!:;
:·l.{:: tasía de autoafirmación y competencia con la figura paterna. El nivel de
dad del sujeto y su grupo . Todos los rasgos expresivos formales y de
madurez con que se manejan estas fantasías quedará esclarecido de
contenido de la producción pueden, en forma independiente o interrela­
cionada, transmitir las fantasías de cambio o no cambio del examinado. �l
..�·
acuerdo al éxito o fracaso en el resto de la producción y las característi­
cas más agresivas o reparatorias de este "ubicarse en primer lugar" .

-��
Esto puede darse de manera más manifiesta o encubierta según el
Es así que las connotaciones de búsqueda de autoafirmaCión pueden
grado de enmascaramiento a que recurre el sujeto y la elección por par­
quedar anuladas si simultáneamente se autografica empequeñecido o

l
te de éste de elementos gráficos más directa o indirectamente rela­
en un rol dependiente ("ayudando a papá en el negocio").
cionados con la fantasía prospectiva. Así", por ejemplo, un niño puede
A través de la variable personajes graficados se puede observar la
mostrar abiertamente sus deseos a través del agrandamiento excesivo
de su propia figura, a la vez que los aspectos conflictivos de su creci­
miento pueden expresarse más sutilmente en el borroneo durante la
1 �I
mayor libertad que la consigna prospectiva otorga al sujeto para fanta­
sear con la composición del grupo.
ejecución o en el incluirse como último en la secuencia cuando en reali­ :�t�\ Para su correcta interpretación se hace aún más relevante tomar
en cuenta el momento vital por el cual atraviesa el entrevistado y la
dad es el del medio.
Tal como es esperable en dos producciones sucesivas del mismo
sujeto, las pautas formales suelen mantenerse semejantes en ambos di­
:1
.�f.
problemática específica que de él se desprende. Así, por ejemplo:
un niño que ingresa a primer grado grafica a su mamá empujando un

1
cochecito con un bebé adicionado, mientras él se dibuja en el aula; la
bujos (trazo, tamaño general, grado de detallismo, etc.), en la medida
adición condensaría sus temores de ser desplazado por un posible her­
en que expresan los rasgos más básicos y estables de la personalidad.
mano futuro, perdiendo así su rol de hijo menor; la añoranza de las ex-
Esto no significa_ que las variables formales no puedan, eventualmente,

66
iP�?
136
67
periencias de cercanía con la mamá, a las que siente que debe renunciar bagrupamientos (parejas tomadas de la inano, hijos en brazos, etc.) o
para crecer, y su preocupación por . la génesis y nacimiento de los be- una configuración compacta en un ámbito totalmente compartido. El
b�.
.

hecho de que el pasaje se dé hacia una mayór búsqueda de individuali­


Un púber de doce años que se dib1,1ja como estudiante securidario zación, o de contacto, o de cercanía, debe analizarse en términos del
expresa en forma desplazada sus propias expectativas de-acercamiento momento evolutiyo del sujeto Y. d� los personajes que componen la
heterosexual, adicionando un novio junto a su hermana que sólo le lleva F.K.A. y la F.K.P. La problemática del desprendimiento del adulto jo­
un año. ven puede, por ejemplo, expresarse gráficamente a través de esta va- ·
En los adultos jóvenes se suele observar con claridad la conflictiva riable de distintas maneras:
entre la lealtad al giupo familiar de origen y la familia propia futura. -Una ��tt14ii'fP:t.ep:�myersitaria de veintidós años dibuja a la F.K.A.
Esto se traduce t;!n distintas soluciones posibles tales como: la omisión en una configüracióil horizontal donde cada miembro tiene un ámbito
total de la fap:1ilia d.e origen junto con la inclusión de futuros cónyuges e propio. En la F.K.P. presenta a los mismos personajes "Todos senta­
hijos como forma Q.e reforzar el proyecto de independencia. En otros dos comiendo" (configuración compacta; ámbito totalmente comparti­
sujetos puede darse una omisión parcial: por ejemplo, dejar de graficar do). Este pasaje a una imagen más aglutinada podría indicar un rease­
a los padres pero sin omitir a los hermanos, a la vez que se inciuyen sus guramiento defensivo frente al empuje evolutívo que la llevaría a una
respectivos novios y esposos. Aquí el énfasis recaería en la alianza fan­ mayor individuación.
taseada con los pares para lograr el desprendimiento de la figura de . . Si la escena hubiese incluido a una familia propia futura junto con­
mayor autoridad. . . . . el grupo familiar de origen, podría haberse inferido una búsqueda de
La dificultad par.a visualizar conjuntamente el cambio en sí mismo nuevos vínculos con simultánea necesidad de apoyo.
y en los demás pue¡:le dar lugar a gráficos en que el sujeto se omite, ra­ -Un adolescente de diecisiete años que en la -versión actual ubica a
cionalizando su ausencia como "Yo ya no voy a estar" . Si esto se da en su familia "en la playa" (configuración dispersa armónica) con diversos
una producci6IJ._donde se repiten significativamente las características subagrupamientos entre los que él se incluye "jugando a la pelota:con
de la F.K.A. (lbs mismos p ersonajes, acciones muy similares, etc.) su hermano", pasa en la F.KP. a cohesionar más al grupo: "Todos mi­
puede inferirs¿¿_que el sujeto deposita su propia dificultad para cambiar rando T.V." , graficado en"la zona superior izquierda de la hoja, a la vez
en la familia d_ibujada, arrogándose un cambio que no puede plasmar que él se presenta en el extremo opuesto: "Yo viajando por Europa " .
simbólicament�· más que a través de su ausencia. La · correspondencia entre la distancia geográfica fantaseada y su
Otra adiciQn ·frecuente es la de hijos. La forma en que éstos se expresión en el espacio gráfico señalaría una solución de connotaciones
incluyen pued� i>er dinámicamente significativa, perrriitiendo ver el reactivas frente al conflicto· de desprendimiento.
grado de aceptación, ambivalencia o confusión respecto a la imagen de El tratamientó diferencial, que engloba todas las· características con
la propia matermdad/paternidad. que el sujeto humaniza a las figuras, debería mostrar un grado de con­
·

Así, una joven. de vemte años, hija única, en la F.KP. se dibuja a sí sistencia tal que permitiese reconocer a los personajes dibujados por
misma con sus padres, adicionando dos "nietos que juegan "; la ausen­ segunda vez. Simultáneamentei es esperable que, jimto con el manteni­
cia de la propia pareja, y la forma en que está explicitado el parentesco miento de la similitud, se asignen características que expresen el pasa­
de los niños, señala. el conflicto entre el deseo y la evitación del rol fe­ je del tiempo.
menino adulto. As:iriJ.ismo, el hecho de identificarlos como "nietos " evi­ Obviando aquellos casos en los que predominan la rigidez y la este­
denciaría la necesidad de seguir en primer lugar siendo hija, delegando reotipia, pueden encontrarse modificaciones frente a las que el psicólo-
la autoridad y cuidados en los padres. go deberá preguntarse: .
Las variables configuración espacial y ámbitos interjuegan de mane­ - Si la fantasía de cambio se transmite por medio de determinados
ra significativa con las de personajes graficados (cuántos y quiénes) y rasgos, zonas o atributos en particular y si esto se aplica por igual a to-
tipo de acciónes. Debido a la incidencia de los aspectos formales de es­ das las figuras. .
ta variable, puede verse reiterada en la F.K.P. una organización espa­ - Si los cambios se traducen en la aparición o incremento de seme­
cial similar a la de la F.K.A., aun incluyend6"j)·ersonajes"Y acciones dife­ janzas entre figuras.
rentes. En otros casos es evidente la modificación producida por los - En qué grado las variaciones se adecuan a la realidad en función
nuevos vínculos fantaseados y el grado de cercanía o distancia afectiva del contexto individual por el que atraviesa el sujeto.
con que se los proyecta. El cambio puede darse desde una organización A modo de ejemplo se incluyen algunos· indicadores que responden
en la que se : remarcan los ámbitos individuales (distancia acentuada, a estos interrogantes:
compartimentalización, etc.) hasta una versión prospectiva con su- En un material prospe_ctivo e.n el que las· figuras jóvenes se man-

f1R 69

137
tienen casi idénticas, el envejecimiento de los padres puede señalarse a exponiendo una modalidad inmadura de transmitir su propio ' creci­
través de cambios en el peinado que los asemeja a ' abuelos' -mamá miento' .
con rodete, papá pelado- . Por otro lado, las modificaciones en la vesti­ Cuando el material prospectivo enfatiza especialmente la caracteri­
menta pueden expresar fantasías de crecimiento ligadas simbólicamen­ zación sexual de las figuras, su significación varía en función del mo­
te al logro de un nuevo status -usar ropa de grande, tener el Uriiforme· mento vital. Así, un dibujo prospectivo en que una sujeto se retrata con
del colegio secundario, el guardapolvo de médico-. Asimismo pueden una silueta de cintura fina y cadera y busto ampulosos, puede entender­
aparecer modificaciones de la postura y la kinesia indicadoras de fanta­ se, según se trate de una púber o de una menopausica, como incluyen­
sías de envejecimiento -espaldas encorvadas, poses más pasivas- o do montos disímiles de idealización y negación. En el primer caso se in­
de mayor potencia física -acentuación de la musculatura y el movi.. tenta sobrecompensar la situación actual de desarrollo aún incompleto,
miento- o fantasías de mayor comunicación y con.tacto -pasaje de fi­ presentando una imagen ideal pero plausible. El segundo está al servi­
guras de perfil y espaldas a imágenes de frente con gestos y expresión · cio de negar cambios irreversibles que son vividos como una herida
·
facial más abiertos. narcisística.
Al analizar comparativamente las dos versiont=s, importa detectar Al encarar el análisis de la variable acciones importa recordar que
si los cambios muestran, desde la perspectiva del sujeto, la tendencia a debe tomarse en cuenta el aspecto gráfico así como la verbalización que·
'parecerse a' en función.de un patrón de posibles identificaciones o 'ser identifica a la acción. Por lo tanto al comparar F.K.A. y F. K P. se con­
diferente de' como necesidad de afirmar la propia identidad, ya sea co­ siderarán ambos niveles, evaluando si el grado de concordancia re­
mo autoafHmzamiento o bajo la forma de negativismo oposicionista. gistrado en la actual se mantiene, mejora o empeora.
Cuando se detecta con facilidad la figura de identificación, deberá Dentro de los casos en los que en la F.K.P. se logra un mayor ajus­
evaluarse cuál o cuáles son los rasgos jerarquizados para lograr esta se­ te, es importante discriminar si éste señala un cambio en la modalidad
mejanza y su significación simbólica, obteniendo así cierta: idea sobre del vínculq o si refleja solamente el aprendizaje logrado por la aplica­
qué aspectos son valorizados o peyorizados por el sujeto en relación a ción secuencial del test. Por ejemplo, en la F.K.A. una adulta joven
su ideal del yo y modalidad de resolución edípica. verbáliza "Yo mirando jugar a mi hijo", ·mientras el dibujo la muestra
·En este sentido, además, importa muy especialmente observar có­ alejada y con la vista dirigida hacia eUado opuesto. En la F.K.P. apare­
mo se ha modificado (en el pasaje de la primera a la segunda versión) la ce nuevamente en interacción con el hijo: "ayudándolo con los
figura que sirvió de modelo. Según el caso, las fantasías subyacentes · deberes' ' , concordante con una· graficación en la cual ambos están sen­
podrán ser: las de haberse apropiado del atributo o rasgo deseado des­ tados lado a lado mirando hacia el cuaderno. 1 Este cambio parece
pojando al original, o bien lo valorizado puede aparecer como rasgo co­ mostrar la posibilidad, en lá fantasía, de un mayor acercamiento hacia
mún a ambas figuras. el hijo a través de compartir una acción en el área intelectual.
La interpretación de los indicadores del tratamiento diferencial no El análisis del cambio en las acciones será un indicador del proyec­
puede desligarse del momento · evolutivo por el que atraviesa el sujeto. to vital en el que el sujeto se ubica y ubica á. su grupo familiar. Las ca­
Los datos· así contextuados podrían señalar la adecuación del criterio racterísticas de este proyecto se inferirán a partir de:
de realidad con que se visualiza la fant�sía de prospección. Así, los -en quién o en quiénes la acción cambia · o se reitera.
cambios físicos reales posibles para un niño en un lapso de cinco años -la variación en el monto de interacción entre los personajes.
no tienen equivalente con los de un adulto en el mismo tiempo. De ahí -el grado de actividad-pasividad incluido en la conducta graficada.
que las modificaciones en tamaño relativo adquieran otro significado: . -los pasajes en el tipo de acción, dando lugar o no a la aparición de
por ejemplo: un niño de seis años que se dibuja el doble de grande en la nuevos roles o matices de roles.
segunda versión requeriría que el psicólogo evalúe la incidencia de los A través de estos ítem se podrá detectar si las modificaciones
aspectos cognitivos y emocionales implícitos en este agrandamiento. implican una transformación vincular fantaseada para sí y los demás
Si la duplicación de tamaño es generalizada para todo el grupo fa­ y el desarrollo de nuevas capacidades acorde con el momento evolutivo
miliar, es evidente que el niño está aplicando aún la creencia de que el o problemática vital del sujeto.
pasaje del tiempo equivale a un incremento de tamaño para niños y La reiteración de acciones idénticas en todos los personajes (muy
adultos por igual. poco común aun en niños pequeños). es altamente significativa por dos
Si, por el contrario, el único personaje agrandado en forma exacer­ razones: por un lado, el sujeto puede suponer que el entrevistador espe­
bada es él mismo, manteniendo pequeños a l!=>s hermanos, se trataría de ra que la versión prospectiva sea diferente; por otro, el repertorio de
una clara manifestación de una fantasía competitiva omnipotente. acciones posibles es tan amplio que su elección se ve facilitada.
Un adulto que duplicase su tamaño en la segunda versión, estaría Cuando la reiteración de acciones es generalizada se tratará de

70 71

138

·r

. .

discriminar si responde a una tendencia a la perseveración, convergen­ senta a: los miembros distanciados y enfrascados. en conductas indivi­
te con otros indicadores (figuras mal integradas, transparencias, etc.) duale·s, marcaría la expectativa de un compromiso emocional más pro­
que harían pensar en un deterioro orgánico, debilidad mental o desor­ fundo.
ganización psicótica. En un contexto gráfico menos patológico, donde A la inversa, se consideraría como una búsqueda de mayor autono­
hay modificación en .otras variables, las acciones repetidas podrían re­ mía la graficacion de acciones individuales que rectifican una. imagen
ferirse a una crisis actual que lleva al sujeto a reforzar conductas habi­ que en la primera versión se presentaba muy aglutinada.
tuales gratificantes o valorizadas comó reaseguramiento frente al futu­ Igualmente, el análisis del grado de actividad-pa.sivitlad que se

1
ro incierto. Así, por ejemplo, un adulto recién casado, que se enfrenta desprende de ambas versiones no debe ser evaluado· en términos abso­
con un próximo traslado laboral al extranjero, se dibuja en la F.K.A. lutos. Por �i�IJlp lo., el_p�saje a una mayor pasividad en las figuras pa­
con su esposa y su familia de origen en una acción conjunta: "Todos co­ í5
rentales es �s �fáo1e'eri'ios gráficos de los adultos debido a la edad real

1
miendo" . En la F.K.P. presenta la misma acción pero protagonizada de los padres, y en los de los niños por su distorsionada percepción del
solamente por él, su esposa y un futuro hijo. Esta escena dramatizaría paso del tiempo (véase Capítulo 8). En cambio las variaciones en el
su aspiración a mantener un modelo de vínculo a pesar de la distancia. "tipo de aCtividad que se autoasigna el sujeto son más idiosincrásicas y­
Conviene aclarar que esta reiteración no patológica es más frecuen­ ligadas a las características de su proyecto vital, en r�lación al momen­
� te en la graficación de acciones conjuntas que en la de individuales. . to evolutivo. Por ejemplo: Pablo, de ocho años, se dibuja en la F.K.A.
De todas maneras, lo usual es que los sujetos asignen acciones dife­ "jugando al fútbol " , mientras en la F.K.P. aparece ' 'parado esperando
rentes al pasar a la F.K.P., por lo menos a algunos personaj es. Corres­ el colectivo " , a la vez que comenta; "Para entonces ya me .van a dejar
ponde entonces observar cuántas y cuáles son las figuras que no cam­ viajar '3olo ". Si bien la acción futura implica pasividad y una aparente
bian y si entre ellas se encuentra la del suj eto. dependencia, el comentario denota las expeCtativas puestas en el creci­
Si él fuera el único cuya acción se repite, cabría ver si implica un miento como logro de mayor autonomía.
sentimiento de parálisis ligado a una situación interna o externa que se De todos modos, es necesario deslindar ·ciertos extremos: por
considera inmodifÍCable. Si, además, la acción reiterada se refiere a la ejemplo, gráficos en que los diferentes personajes aparecen "parados ",
dificultad o síntor#� por el cual se cousulta, reforzaría la expresión del " dun;niendo " , "sin hacer nada " , como posible expresión de sentimien­
sentimiento de no�cambio, siendo uno de los temas a tocar en la devolu­ tos de estancamiento desesperanzado proyectados sobre la totalidad
ción_ psicodiagnóstica. del grupo, o bien una actitud oposicionista disparada por la reiteración

1
Esta situacióri:;aparece con frecuencia en niños con problemas de de la consigna, etc. Otro desvío sería el incremento exagerado del mon­
aprendizaj e, indicando la asunción del rol del fracasado intelectual. to de actividad física proyectada, que transforma acción en puro movi­
Así, una nena de díez años, derivada por la escuela con diagnóstico pre­ miento en todas o en la mayoría de las figuras. Tal exacerbación podría
suntivo de dislexia, se qibuja en ambas versiones "escribiendo en el pi­ indicar, según el caso, una. defensa maníaca frente a una fantasía
zarrón", contrastando con los demás miembros de la familia a los que depresiva acerca del paso del tiempo, o una sobrecompensación respec­
representa concretando proyectos esbozados en la F.K.A o en acciones to de limitaciones físicas actuales o pasadas.
diferentes que apuntan al crecimiento. En cuanto al tipo de acciones y las áreas en las que · éstas se mani­
Cuando el no-carribio se ubica en una figura distinta de la del suje­ fiestan, hay una multiplicidad de pasajes posibles frente a los cuales el
to, hay que diferenciar si se · trata de una percepción de conductas es­ entrevistat;lor debería buscar la significación relativa en cada caso en
tables (valorizadas o rechazadas) de algún miembro de su grupo fami­

· .
particular.
liar, o de una . expresión de aspectos propios sentidos como inmodifi- De todas maneras, conviene subrayar que el simple hecho de que
cables. . : .. _,
se adjudiquen acciones diferentes, se cambie de área o de categoría, y
En algunps, casos ·estas ·dos líneas se aúnan en el mismo dibujo, ya de que aparezcan nuevos roles, no garantiza que las características del
que el desplazamiento probablemente recaiga en la figura que, en la re­ proyecto del suj eto sean adaptativas.
alidad, más se c;:aract,erice . por dicho tipo de acci�:mes. A .veces los co­ El análisis de la variable objetos incluidos permite asiJ;nismo una lec­
mentarios del. &uj eto, ,jndic� en qué rriedidá'1ti"éne··''c'ondi:mcia de tal tura de la visión de futuro del sujeto.
desplazamiento.: Por: ejemplo, "Volví a poner a mi hermano discutien­ Se tratará de ver cómo el paciente ha manejado esta inClusión en am­
do, pero yo tampoco me quedo atrás . . . "
bas versiones: en términos de cantidad, tipo de objetos; ;detallismo, rea­
La variación.;en•.e} . monto de interacción fantaseada se evaluará

ciones que deiJ.pten\"Inayor intercambio, cuando la versión actual pre-


lismo, tamaño, etc. Comparativamente se evaluará -si sé registran cam­
l sobre el tra;>fon,qo yi;nqilar propio de cada caso. Así, el pasaje a ac­
bios que impliquen un posible empobrecimiento o enriquecimiento del
dibujo, teniendo en cuenta que, tanto en niños como ;en ·adultos, los da-
1 72
.

73
, ; ,¡ \
139
acciones, siendo, además, ricas las figuras, podría representar la con­
tos normativos indican una tendencia hacia la simplificación en el pasa­ fianza' del st,¡jeto en la continuidad y coherencia del mundo externo co­
je de la F.K.A. a la F.K.P. Es común que los sujetos incluyan menos mo marco de los cambios. A la inversa, un escenario detallista y sobre­
i)J.o del esce­ cargado podría tomarse como recurso obsesivo de reaseguramiento
objetos accesorios a la acción, o que disminuya el detallis
· frente a un futuro desconocido.
nari�.
es la
Frente al caso individual el entrevistador se planteará cuál
calidad y can­
significación dinámica y vincular que se desprende de la
tidad de cambios observados. Cuanto más contrastante
es el cambio, Análisis comparativo de un Test kinético actual y ·
en relación a las demás variabl es, se puede infer:ir una mayor deposita­ prospectivo *

erigirse éstos, algu­


ción de fantasías en el manejo de los objetos, hasta
los ú nicos portado res simbóli cos de la
nas veces, en prácticamente
adulto joven, reCién casado, dibuja en
prospección. Por ejemplo , tin MARISOL (15 años, 3 er año)
s: él corta le­
ambas versiones a la pareja realizando las mismas accione
específi cos son un
ña, ella limpia el piso. En la F.K.A. los objetos Grupo familiar: madre, 50 años, ama de casa; padre, 52, profe­
y una escoba, mientras en la F.K.P. el único cambio obser­
serrucho sional inuy exitoso, y cuatro hermanos: Mercedes, 23, casada, con un
eléctri­
vable es el reemplazo de éstos por una sierra y una lustradora hijo; Guillermo, 20; María Angélica, 17, y Florencia, 9.
en.
cas. El objeto representa en este caso una expectativa centrada La consulta se realiza a pedido de la paciente, que se siente con di­
fantasías
lograr mayor bienestar material, quedando excluidas posibles ficultades para manejarse con las amigas y para entablar relaciones con
del grupo
de modificaciones en el vínculo de la pareja y d� ampliación los muchachos. Con frecuencia rehúsa invitaciones, quedándose en ca­
familiar. sa sola leyendo o tirada en la cama.
Más frecuentemente, la inclusión de objetos diferentes en la segun­ Los padres la describen como una chica muy capaz, inteligente,
s.
da versión está acompañada de cambios en las demás variable responsable, metódica y cumplidora que nunca dio trabajo. Recuerdan
­
En algunos casos el objeto es utilizado en la F.K.P. como reempla que fue una beba · insatisfecha, llorona, ex.i.g�nte pero cuyo desarrollo
, separac ión, etc.) Por
zante de un miembro ausente (por viaje, muerte motor y de lenguaje fue rápido, al igual que el control de esfínteres,
dibuja en la
ejemplo, un adulto de treinta y cinco años, hijo único, se logrado sin problemas. Su timidez comienza al tener que entrar al jar­
F.K.A. sentado a la mesa charlando con sus padres. En la F.K.P. grafi­ dín de infantes, apareciendo, además, situaciones de intensos celos
la
ca a la pareja P.arental sentada, escuchando · una radio puesta sobre cuando, a raíz de una enfermedad de su hermana María Angélica, la
misma I)J.esa; a la vez, él se omite diciendo que por ese entonces vivirá �
madre tuvo que ded car mucho tiempo a cuidarla.
en otro lugar. Podría pensarse que el sujeto necesita incluir un objeto
fa­
que lo represente, supliendo el vacío que él deja en la comunicación ACTUAL PROSPECTIVA
como fantasía de.indep en­ INFERENCIAS
miliar al separars e. La necesida d de omitirse
en un
dencia, y a la vez, incluirse a través del objeto, permitiría pensar Conducta manifiesta y comentarios durante la pneeba
ación ambivale nte cuya dinámic a subyacen te de
proceso de individu
rada en el
culpa, reparación y necesidad de ·control, deberá ser corrobo Dibuja muy se­ Idem, pero con Se reitera una conducta dual: el
resto del material. ria, totalmente una cierta cuali­ aislamiento, control afectivo y evi­
en algu­
La cualidad de la fantasía vincular también puede inferirse silenciosa, con­ dad de tristeza tación del contacto directo con la
nos casos a través de la cantidad y calidad de los objetos. centrada, sin en la mirada. entrevistadora y el empeño en la ta­
Así, una j oven que en la F.K.A. se grafica a sí misma y a su familia ningún comen­ rea que se traduce en una produc­
en la
de origen en acciones individuales y con pocos objetos, presenta tario ni intento ción completa y rica. Esto denota­
en­
F.K.P. una familia propia con esposo y dos hijos, paseando idílicam de comunica- ría su ambivalencia entre su deseo
de árboles, flores, pájaros, globos, el sol, etc. El
te en un parque lleno
pare­
tipo y abundancia de objetos no esenciales en relación a la acción "' Caso incluido para ejemplificar la interpretación exhaustiva, variable por variable,
del vín­
cen estar al servicio de acentuar las características idealizadas comparativa entre ambas versiones. Debido a esto, ciertas redundancias son inevi­
culo proyect ado. tables, al igual que la fragmentación propia de haber tomado cada variable individual­
La reiteración, en la FK.P. ; de lo¡¡ mismos objetos y/o escenario, mente. Estas dificultades, consecuencia de la fin:alidad didáctica con que se encaró la
un escena­ interpretación, son salvadas en la síntesis final.
permite distintas líneas de interpretación. La· repetición de
e como fondo, mientra s se modific an los vínculos y
rio que se mantien
75
74 140
· ·:---

i ,.
;
.. .

.

1 : \.:, ��
; . . .
'· · · . ·.:�
' ·
: ·•(
,
.
�L ?
.
1.\ r-�tt��
'.. �.
( - �.
·'

? ···
/ ·-�
� 1::
--�J__/' · -r
---�t:::-¡rT�/·- {
·. : 1 . ___.�
.:;- ....... . . _

\•
1
- ·�\
-=-----.:.:...- --- � ..
P - '�
��·�
.. : ·
�:/<.�� �
- .
-=
.

141
ACTUAL PROSPECTIVA INFERENCIAS A CTUAL PROSPECTIVA INFERENCIAS

ción gestual o de :mostrarse y su temor a ser cono- · mayor con con novia mática familiar. En la F.K.A. inicia
visual con la cida, que al persistir se transforma bebé (aquí 6 ° hermana la producción con un objeto que
entrevistadora. en desesperanza en la F.K.P. duda acerca segunda podría haber servido de unificador
(Tónica similar de dónde 7° sujeto (es­ de la famjlia en interacción, si­
al resto del ubicar la fi­ pontánea) ·tuación que no se concreta, lo cual
d i ag n óstíco . ) gura si- pone en evidencia el estilo 'desco­
Mantiene cier­ . guiente) nectado' que Marisol adjudica al
ta actitud dis­ 5° hermano grupo. El cambio de la prime"ra fi­
plicente que se 6° madre gura (de la hermana al padre) haría
expresa en. el 7° hermana pensar-que para la sujeto, en el fu­
gesto con que s egunda turo, el conflicto de. haber sido re­
repasa los tra­ emplazada' en su rol de menor se vi­
zos y en las sualiza como pasando a segundo
correciones sin plano. En cambio se jerarquiza más
usar la goma. la denuncia de los aspectos propios
y familiares centrados sobre todo
Trazo y sombreado
en la figura paterna. El pasaje de la
sujeto del 3 ° al 7° lugar puede ser
Trazo parcial­ Idem, aunque El trazo transmite la inseguridad y entendido como ün intento de
mente discon­ con mayor pre­ ansiedad subyacentes a la modali­
discriminarse y separarse· del gru­
tinuo, repasa­ sión. dad displieente de la ejecución, que
po familiar frustrante, sin perder su
d o e s p ecial­ se exacerba en figuras y zonas más
lugar dentro de él. Esto es conver-·
mente en algu­ c o nf l i c t i v a s , e s p e ci a l m e n t e gente con su sentimiento de perte­
nas zonas (ca­ aquellas ligadas a la identidad se­ nencia expresado en la inclusión es­
bellQ, zona ge­ xual. Las transparep.cias de nivel pontánea.
nital y glútea, neurótico enfatizan aún más la
etc.) con ten­ conflictiva relacionada con el con­ Personajes grajicados
dencia al ensu­ tacto y ocultamiento del cuerpo. El
ciado ya que hecho de que no corrija o lo haga Grupo familiar Idem, más dos Los personajes incluidos · en la
c o rr i g e sin sin borrar señalaría su dificultad completo, con adiciones: no­ F.K.A. responden a lo esperable. A
borrar. para rectificar la relacióri consigo adición de so­ via del herma­ través de las adiciones en la F.K.P.
T r a n s p ar e n ­ Idem (herma­ misma y con los demás. brino bebé. no y un sobri­ vehiculiza sus fantasías de cambio
cias (hermanas na menor y pa� no varón. desplazadas a los hermanos: for­
y madre). dre). mar pareja para el varón; conti­
nuidad de la maternidad en la her­
Secuencia. Inclusión del sujeto mana mayor.
Configuración espacial y ámbitos
mesa 1 ° padre mesa El orden en que dibujó las figuras
1 o hermanita 2 ° madre es asistemático y marcadamente di­
menor Modalidad dispersa armónica, El manejo del espacio es adecuado
3 ° hermana símil en las dos producciones. La
2 ° padre diferenciándose claramente en en tanto . no restringido ni dema­
mayor con secuencia responde más a fantasías
3 ° sujeto (es­ ambas una zona superior y una siado expansivo, no presentando
dos hijos vinculares (de acercamiento-sepa­
inferior. zonas confusas, a pesar .de la se­
pontánea) 4° hermanita ración) que a un modelo formal de
televisor menor cuencia asistemática. La división
jerarquías, denotando el monto ele­
4° hermana reitera la disociación entre una zo-
5° hermano vado de afecto movilizado por la te-

78 79

142
ACTUAL .PROSPECTIVA INFERENCIAS ACTUAL PROSPECTIVA INFERENCIAS

na superior, donde se acentúa la aparece dismi­

r
la f.iiura de la madre se proyectan
ausencia o la unilateralidad de la nuido. El creci­ los aspectos contrapuestos de este
comunicación y una inferior en la miento del be­ vínculo.
i. cual se ubicarían las fantasías de un bé es adecuado
contacto mejor logrado. al lapso pedido
p o,r la consig-
La ambigüedad del escenario ha­ La indefinición con que maneja los
'}: :'\:''� ,:;.����;·;:·.1:·'',:'
.
ce difícil discriminar si los dife­ ámbitos mostraría su fantasía de
rentes subagrupamientos por ac­ querer mantener unido a un grupo Diferenciación sexual
ción están insertos en un espa­ que, sin embargo, es vivido como
cio/escenario compartido o no no cohesionado y con alianzas Las figuras fe­ Mej or a la · ca­ La particular caracterización de las
(¿living?), que englobaría a la: to­ excluyentes, donde la comunica­ meninas apare­ racterización figuras expresaría su problemática
talidad de los miembros. ción está coartada. cen con distin­ de la sujeto a la de asunción de una identidad adulta,
¡¡: ' La ambigüedad contenida en la no tos grados de vez que la figu­ p arcialmente ligada al momento
explicitación del escenario refleja­ caracteriza­ ra adicionada evolutivo, pero intensificada por el
ría su ambivalencia: querer perte­ ción s ex u a l , "presenta ras­ vínculo ambivalente con la figura
necer pero temor a no poder decreciendo gos femeninos 1.materna que obstaculiza una identi­
incluirse. d e s d e l a h e r­ nít i d o s . La ficación clara. La caracterización de
En el pasaje a la prospectiva, la su­ m an a m ay o r hermana me­ la sujeto en la F.K.A., las fantasías
jeto se fantasea como desplazada hasta la sujeto nor adquiere .de identificarse con una figura mas:.
. ...��

�::'�
de la relación anterior (con su her­ y la madre que cuerpo pero de culina coexisten con las de formar

picas, sin poder acceder a uri víncu­


�-.'·
mano), de claras connotaciones edí­ aparecen como sexo ambiguo. pareja, se resuelve, en forma diso­
La madre per­
�--

s exua l m e n t e ciada en la prospectíva, en un des­


lo alternativo exogámico propio ni ambiguas. L a manece como doblamiento por el cual: en la zona
desprenderse del grupo primario hermana m e­ la menos dife­ superior permanecen los aspectos
por medio de la explicitación de n o r p ¡; e s en�a renciada s e ­ no resueltos de la identidad femeni­
nuevas relaciones o áreas de inte­ una cabeza fe­ xualm ente . na, mientras en la inferior se concre­
rés. menina p e r o L a s f i gu r a s tan las fantasías de tina femineidad
aus e n c i a d e masculinas se más seductora, que conduce a un
Tratamiento diferencial de lasfiguras cuerpo. Las fi­ mantienen vínculo heterosexual. En la figura
guras masculi­ igual. de la hermana menor se observa la
Tamaño relativo ' nas están dife­ problemática ligada a las · transfor­
renciadas aun­ maciones del cuerpo sexuado: en la
A pesar de la Se rompe la ho­ El pasaje desde tamaños relativos que p a r c i a l ­ F.K. A . éste es reprimid o ; en la
división en dos mogeneidad, realistas hacia un .agrandamiento de mente ocultas. F.K.P. aparece, pero atacado e indi­
zonas, los ta­ siendo despro­ la sujeto trasmite una fantasía de ferenciado. La ev.itación reiterada
maños son con­ p o rcionada­ crecimiento en términos infantiles, de "enfrentarse" con el cuerpo mas­
sistentes entre m ente agran­ competitivos, omnipotentes respec­ culino no oculto corrobora la dificul­
sí, excepto la dadas la figura to de los·demás iñiembros de la fami­ tad para fantasear una pareja pro­
figura pater- · de la hermana lia. La figura agrandada de la her­ pia.
na levemente mayor y de la mana mayor parecería concentrar Postura. Kinesia
achicada. suj eto . El ta- los aspectos idealizados de una rela­
. rr¡.año de la fi­ ción maternal gratificante que per­ Capacidad pa­ Idem, pero me­ L a r i q u e z a d e · a m b o s d i b uj o s
g\lra materna mite el crecimiento, mientras que en ra representar j orando algu- muestra sus potencialidades ínter-

80 81

143
A CTUAL PROSPECTIVA INFERENCIAS
ACTUAL PROSPECTIVA · INFERENCIA S
figuras en dife­ n a s f i gu r a s . feridas por la rigidez y estatismo con
guras masculi­ a ambas versiones) reafirma su ne­
rentes p o stu­ Mayor rigidez que controla los aspectos agresivos
nas. cesidad de mantener separado lo
ras (fr e n t e , de la zona su­ y frustrantes depositados en los dis­
Tendencia al Idem. i�telectual de lo impulsivo.
perfil, espalda, perior contras­ tintos p ersonaj e s . Las p osturas
alargamiento
parados, senta� ta con posturas ocultas, de espaldas, p erfiles trans­
de cuellos.
dos) p ero con más relajadas mitirían la dificultad del contacto
rigidez. y mayor con­ por la desconfianza, el oposicionis­
Acciones
Au s e n c i:a d e tacto de la zona mo y el temor a la reintroyección.
contacto físico inferior. Hermana me­ Padre: leyen� Globalmente, de ambas versiones
entre las figu­ nor: leyendo. do. se desprende que Marisol atribuye
rás (excepto Padre: leyen­ Madre: tejien­ al grupo un alto grado de perturba­
h e rm ana ma­ do. do. ción en la comunicación a la vez
yor) . E n esta Sujeto: miran­ Hermana ma­ que señala sus propias dificultades
última: desar­ do TV. . yor': cuidando en esta área.
ticulación del Hermana ma­ a sus hijos: En la figura paterna se concentra el
brazo que sos­ yor: haciendo Hermana me­ mayor aislamiento e intelectualiza­
tiene al bebé. dormir al be­ nor: leyendo ción,; su no-cambio dramatizaría la
bé. (tachado) estu­ desesperanza de la sujeto ante la
ZonaS significativas y áreas de conflicto
Hermano: mi­ diando. imposibilidad de acceder al contac­
rando TV. Hermano: ha­ to con esta figura. A su vez, por
Ojos conflicti­ Rasgos gene­ En forma recurrente la dificultad
Mad r e : ha­ blando. identificación proyectiva, el padre
vos tanto por rales de la cara en el tratamiento de las partes cor­
blando. Novia: hablan­ sería el depositario de sus propios
su tratamiento similares pero porales ligadas a la comUnicación
Hermana se- · do. aspectos rígidos e incomunicados.
(cerrados, sin empeorando corroboran su fantasía de aisla­
gunda,: hablan­ Hermana se­ La actividad de la hermana menor
pupila), como e n madre y miento y fracaso en p¡rrticipar en
do. gunda: discu­ corrobora el énfasis puesto en la in­
por el tipo de .hermana me­ un intercambio gratificante. Esto
•nor. podría deberse a actitudes típicas tiendo. telectualiz,ación, aunque la contra­
mirada.
Bocas ausen­ de la adolescencia, que aquí están Sujeto: obser­ dicción entre el acto de leer y la
Bocas: ausente
tes (en herma­ exacerbadas. La fantasía prospecti­ vando. postura observadora podrían aler­
(madre, bebé)
o cerrada (her­ nas segunda y va acentúa la disociación entre la tar acerca del conflicto entre la ten­
Predominio de Idem. Con ex­ dencia a prescindir del grupo retra­
mana mayor). menor) o desconexión familiar persistente y
la categoría cepción del yéndose y la necesidad de sentirse
Brazos sin ma­ c er r a d a s la fantasía idealizada de vínculos
ocio y recrea­ cambio de incluida controlándolo. En las ac­
nos, débiles , (madre y suje­ que permiten un mayor contacto
ción con acen­ categoría d e la ciones de la hermana mayor y de la
cortos y/o cor­ to), siendo na� · afectivo.
tuación de lo acción mater­ madre se vehiculizan dos modelos
taj eados, in­ mativo el re­ El pasaje de la sujeto desde la evi­
visual-verbal a na a tarea ho­ contrastantes de relación materno­
movilizados forzamiento de tación oposicionista (espalda) hacia
excepción del gareña. filial: la primera, con su bebé, en
(hermanas y la boca de esta la búsqueda de mayor contacto
rol de la her­ una conducta continente, con cer­
madre). última. (perfil) expresa su conflicto entre el
mana mayor. canía física; la madre y la hermana
Brazos: ídem, acercamiento afectivo y la necesi­
con omisión de dad de control. En este proceso segunda en un vínculo simétrico
Las interac­ Idem. pero que gráficamente denuncia
manos en la pierde aspectos instrumentales en
ciones son con­
sujeto. su relación con la realidad y los distancia y enfrentamiento . Al pa­
.

signadas como
Omisión de Idem en her­ otros (brazo sin mano). sar a la F.K.P. esta polaridad se
acciones indi­
pies en las fi- mano. El alargamiento de cuellos (común incrementa: mientras que en la her­
viduales.
mana mayor se mantiene el contac-

82
83
144
PROSPECTIVA INFERENCIAS
ACTUAL PROSPECTIVA INFERENCIAS A C T UA L

to afectivo, en la otra díada el diálo­ Diario Diario que ella expresa a través de la ma­
go se interrumpe y la verbalización Silla Tres sillas yoría de las variables.
se convierte en agresiva y unilate­
ra!; este doble modelo permitiría in­
ferir la vigencia en Marisol del de­ Síntesis

gi-áfi�;.,' ¡ ���
seo de una relación infantil no satis­
fecha que dio paso a una actitud El material l ..
la ducta durante la prueba y su relación con
oposicionista de seudodesapego la entrevistadora eVidéidán la desconfianza que interfiere con su capa­
afectivo. Ante esta situación y la cida d de relacionarse, llevándola a colocarse deferisivamente como es­
ausencia de un vínculo patenio rec­ pectadora, poniendo distancia con el otro y exacerbando el control.
tificador, intenta desplazar su bús­ En parte su problemática es concordante con sti edad: cierto aisla­
queda de contacto a la figura: del miento, necesidad de control instintivo, conflicto en relación a· zonas cor­
hermano; acercamiento que es sólo porales. Sin embargo, al analizar los cambios registrados en el pasaje a
parcialmente exitoso (acción para­ la F.K.P., se detecta que estas características adolescentes están exa­
lela, a distancia y con un objeto in­ cerbadas.
termediario televisor). En la F.K.P. La fantasía de crecimiento no se traduce en un cambio creativo,
se acentúa el fracaso, la díada enriquecedor. Por el contrario, hay una mayor rigidificación y restric­
sujeto-hermano se rompe dando lu­ ción de aspectos yoic;os instrumentales. La situación futura fantaseada
gar a una pareja exogámica del her­ es de mayor soledad ya que no aparece incluida en el grupo participan­
mano en la que se proyectan las po­ l oco se vincula con personajes ajenos a él.
do, pero ta.'lp
.·.�
_,

sibilidades de satisfacción afectiva. El pronóstico no es tan desfavorable en :tanto existe una· posibilidad
La sujeto se adjudica una acción de discriminar vínculos que se mantiene en ambas versiones; aunque
distante en la que interjuegan cu­ disociados y proyectados en los demás, los matices afectivos están pre­
riosidad y control, r.emarcando su sentes; asimismo la posibilidad de pareja heterosexual desplazada
aislamiento y desafectivización. Es­ sobre la figura del hermano evidenciaría que, a pesar de no poder
ta necesidad de control omnipoten­ expresar el deseo como propio, éste no ·está totahíJ.ente reprimido.
te impide tanto el acercamiento co­ La contraposición de figuras más conectadas con otras incomunica­
mo la fantasía de separarse crecien­ das junto con la alternancia de fantasías de inclusión-exclusión, sería
do. Así, queda paralizada, no pu­ indicadora de la vigencia del conflicto, · que, de evolucionar negativa­
diendo acceder al ejercicio de un mente, podría reforzar los rasgos esquizoides de la paciente.
iit
rol específico que remarque su El abordaje terapéutico debería tomar en cuenta que el monto de
identidad (profesión; estudio) o la ambivalencia con que encara la consulta y las tareas puede hacer pe­
involucre en un vínculo de interac­ ligrar al proceso llevando a una des.erción prematura.
ción mutua (amistad, pareja).

Objetos

En ambos dibujos los elementos Resaltan las cualidades de vacío,


no humanos incluidos son frialdad, distancia y falta de apoyo
pobres, esquemáticos y de apa­ de los objetos, como reflejo del cli­
riencia frágil. ma familiar inhóspito tal como es
Mesa Mesa vivido por Marisol.
Libro Libro Estas cualidades, al reiterarse,
·

Televisor Tejido refrendarían la visión pesimista

84 85
l�
145 "
· .,r

BIBLIOGRAFÍA
4

Gdnberg, L., Identidad y cambio. Buenos Aires, Paidós, 1973.


Casuística
Loewald, H., "The experience of time" en The Psychoanalytic Study of the
Child, vol. XXVII, Londres, The Hogarth Press, 1973.
Piaget, ]., The child's conception ojtime. Nueva York, Routledge and Keagan, 1969.
En este capítulo se incluye una casuística constituida ·por sujetos de
ambos sexos, edades diferentes, problemáticas variadas y distintos
grados de patología.
Esta heterogeneidad ha sido deliberadamente buscada en tanto
refleja la multiplicidad de consultas con que el profesional se encuentra
en la práctica clínica.
A diferencia de los ejemplos de los capítulos anteriores, se
jerarquizarán las inferencias más significativas sin tratar de agotar la
totalidad de interpretaciones a que puede dar lugar el material.

LORENA (7 años, 2·o grado)

Grupo familiar constituido por los padres, Lorena y un hermano va-


rón de 6 años.
·

Embarazo deseado, parto excelente, lactancia materna breve.


"Fue como una muñeca para todos" . Al poco tiempo del nacimiento
del hermano muere el abuelo materno, instalándose una época de
mucha tristeza en la familia. Desarrollo evolutivo adecuado; es muy
buena alumna; tiene muchas amigas.
Presenta actualmente algunos problemas de celos con el hermano.

Conducta durante la prueba


F. K. A.

Antes de comenzar pregunta: "¿qué tienen que estar haciendo? " .


Comienza e n e l centro, cerca del borde inferior. Continúá hacia l a iz ­
quierda y finaliza con las dos figuras del lado derecho.

87
86
� ·'

146
CAPÍTuLO 3

ASPECTOS EXPRESIVOS DE LOS DffiUJOS PROYECTIVOS


�.;

por EM.ANUEL F. HAMMBR

Los MÚSCULOS de las personas son honestos. tamaño de éste, la presi6n y calidad de la
Cuando tratamos de ocultar lo que tenemos línea, el emplazamiento en la hoja de papel,
en la mente, nos delatan los músculos del ros­ la exactitud, grado y áreas de completamiento
tro y de los hombros y nuestra postura 'corpo­ y detalles, la simetría, perspectiva, roporcio­
r
ral. Es difícil sonreír cuando el coraz6n nos nes, sombreado, reforzamiento y e borrado.
dié:e que lloremos. En cambio para el análisis de contenido, se
En efecto, muchas veces nuestra expresi6n debe tener en cuenta la postura de las figuras,
psicomotora es más elocuente que las palabras. la expresi6n facial y la importancia que se da
A menudo la nerviosidad de nuestros dedos o a diferentes detalles tales como la chimenea,
la tensi6n de los músculos faciales desmiente la ventana o la puerta en .}a casa, las ramas
las palabras que por detrás intentábamos es­ o raíces del árbol, las distintas partes del cuer­
conder. Por ejemplo, cuando se está pronun­ po con la ropa y accesorios en la persona, et­
ciando un discurso, basta el temblor del papel cétera. Este capítulo está dedicado a los com-.
en la mano para que quede al descubierto ponentes expresivos del dibujo. Los siguientes
nuestra tensi6n. se referirán al contenido.

147
Una v�z Goldsmith, con la penetraci6n que Para diferenciar mejor los elementos expre­
lo caracteriza, coment6: "El verdadero _uso del sivos de los de contenido, tomaremos un ejem­
lenguaje no consiste tanto en expresar nues,.. plo de �xpresi6n lingüística. El significado de
tras necesidades como en ocultarlas." En cam­ cualquier frase no s6lo depende de las pa­
bio no podem� controlar los músculos de la labras que se emplean, sino también de. las
misma manera. palabras que se destacan. El significado cam­
Dentro del dominio de las técnicas proyec­ bia de acuerdo con la palabra que se subraya.
tivas, la actitud del individuo al enfrentar la Por ejemplo, a la frase: ''Yo no dije que ·él
tarea puede revelar características de la per­ rob6 la vaca", se le puede otorgar una va­
sonalidad: es posible que dibuje con. alegría riedad de significados de acuerdo con el énfasis
o irrltaci6n, en silencio o locuazmente, de ma-: expresivo que se utilice: l. Yo no dije que él
nera tensa o con la serena calma de quien
cocina a la vista en un restaurante, con con­ dije que él rob6 la vaca (pero estoy absoluta­
rob6 la vaca (pero alquien lo dijo). 2. Yo no

fianza o con duda, con un ojo puesto en el mente dispuesto a hacerlo). 3. Yo no dije que
entrevistador o con un descuido absoluto por él rob6 la vaca (pero es lo que pensé). 4. Yo
la opini6n potencial del otro. Al psic6logo clí­ no dije que él rob6 la vaca (pero alguien la
nico también le interesa saber si la coopera­
ci6n que el examinado ofrece es básica o s6lo rob6 todo lo demás).
rob6). 5. ·yo no dije que él rob6 la vaca (pero

superficial, como ocurre en los casos en que Del mismo modo, el énfasis expresivo en
se dibujan figuras de palotes, las cuales cons­ los dibujos transmite diferentes matices de
·
tituyen �n índice aparente de acatamiento a -significado. Los niños muchas veces manifies­
la consigna, pero implican evasividad y/o ne­ tan sus sentimientos en la hoja de dibujo de
gativismo encubiertos. una manera puramente expresiva sin utilizar
·
Pero además es necesario considerar la es­ ningún tipo de forma. Hay niños que dibujan
tructura y el contenido de los dibujos. La fase _lo ·que ,ellos llaman una "línea feliz" o una
estructural. o expresiva del dibujo abarca el
51
"línea haragana", e incluso una "línea ner-
52 EMANUEJ.. F. HAMMER
viosa". Además utilizan colores sin ningún movimiento manifiesto. Por ello es necesario hoja
contenido para expresar alegría, excitación, buscar medios para hacerlo, y, aparentemente, para<
tranquilidad, temor, amor u odio. Con res­ los que mejor responden a esta necesidad son to, la
pecto al color, una vez un niño comentó que los dihujqs proyectivos, pues captan movimien­ su p
el rojo era "un sentimi�nto festivd' y el celeste tos en el papel. que
11adormecedor". Wolff 21 efectuó una interesante contribu­ zant<
Una investigación más formal realizada por ción. Mediante mediciones de dibujos reali­
·
pape
Allport y Vernon 1 demuestra que vale la pena zados por preescolares y por niños ciegos, epi­
extraer, r�finar y forjar en una herramienta lépticos y africanos, descubrió el "cociente rít­ L:
manuable, el rico mineral de los movimientos micd': e!ásten proporciones def�idas en el nad<
eiqlresivos, pues, de acuerdo eón las conclu­ tamaño de los elementos formales. Estas son ofre<
�iones de los autores mencionados,. dichos mo­ características para cada individuo, no varían que
vimientos constituyen, en verdad, la "escritur.a con la edad y aparecen relativamente tempra­ e in
cerebral" (página 1 87). no en la vida. Los descúbrimientos de Wolff zanc
Los movimientos expresivos de los niños, tienden a demostrar la confiabilidad de los o bit
sean amplios ecomo en el consultorio tera­ movimientos expresivos. una
péutico) o estrechos ecomo en la hoja de di­ Hacía tiempo que esta correlación entre la supe
bujo), tienen un potencial diagnóstico. Un personalidad y los patrones psicomotores había El
niño puede retirarse al rincón de una habita­ fascinado al estudioso de la dinámica psico­ ento
ción o sentarse en el borde de una silla, como . lógica. regü
si estuviese preparado para escapar; y si se le Q
diera una gran hoja de papel, es posible que SECUENCIA
obse
mantuviese la misma actitud y que dibujase hum
con cautela sólo en un rincón de ésta. Con­ Cuando analizamos los datos de 1os tests
·
pies,
sideraremos ahora . el extremo opuesto, el ca­ gráficos en térrÍiinos de la secuencia en que
y al
so del niño que se sienta ante una mesa como emergen los derivados del impulso, las defen­
artic
·
si dese.ara ocupar todo el espacio, sin la mí­ sas y la adaptación, somos testigos de cambios
nada

148
nima consideración por los otros niños· pre­ dinámicos y económicos que ponen de mani­
hubi
sentes. Para este niño no habrá papel que sea fiesto rasgos estructurales del sujeto. Si exa­
del i
lo suficientemente gran�e. Seguramente sus minamos muestras del proceso gráfico mientras
psice
. dibujos se extenderán fuera de la hoja *. éste se está llevando a cabo, podemos estudiar
del e
Los adultos en cambio, tienden. a expresar los rasgos estructurales del conflicto y la de-·
podí
sus pautas constrictivas, expansivas o agresi­ fensa como si se proyectasen con cámara lenta.
En el microcosmos de la interacción entre T:
vas mediante el manejo del espacio en el pa­
_un indi�duo y 1� hoja 'de dibujo pod�mos serie
pel y no por medio de conductas manifiestas
el in
de aislamiento o expansión en el consultorio , .·;.·observar, por ejemplo, que primero se dibújan d::itoi
clínico. Por esta razón, a menudo se ha con­ hombros pequeños en la figura humana; lue­
eJerc
siderado que las técnicas. proyectivas poseen go se los borra, y finalmente se dibujan hom­
sucu
mayor utilidad con los adultos que con los bros compensatorios, excesivamente anchos.
nal
niños, pues aquéllos encubren sus necesidades Esto nos permite afirmar· que la primera reac­
gráfi
básicas con . capas defensivas y sofisticadas, ción del examinado frente a una nueva situa­
estas
mientras que los niños emplean meno� másca­ ción consiste en sentimientos de inferioridad
yecti
ras defensivas y se expresan de un modo más que intenta encubrir rápidamente con una
a otr
franco o directo. máscara de idoneidad y adecuación a la qrie,
gresi
Sin embargo, todos los individuos, tanto sin embargo, exagera hasta el punto de "pro-
de f
niños como adultos, se expresan mediante,, testar demasiadd'. .
·
psice
pautas características de movimiento que re- ·· Casi tan importante como observar la se­
labili
v�lan la unidad (o falta de unidad) de sus cuencia en que se van sucediendo los detalles
zo e�
personalidades y pautas culturales de movi­ de un dibujo es considerar la secuencia de dos
a me
miento que cada uno moldeó de acuerdo con dibujos diferentes. ·
mere
su idiosincrasia. Por ejemplo, el caso de un hombre de tre�ta y efíea
Son obvias las dificultades para captar, re­ ocho años; dibuj6 primero una mujer grande y ame­ sieda
gistrar y medir las cualidades transitorias del nazadora, parada con las piernas abiertas y con una que
* Aun antes de comunicarnos directamente con expresi6n severa en el r�stro. Estaba vestida con vidu<
estos niños, podemos presumir que la conducta del un traje de montar y en su mano llevaba un largo m ay<
primero expresa desconfianza, soledad y temor; y látigo. Cuando termin6 de dibujar esta figura fe­ prim
la del segundo, pseudo-autoconfianza de proporcio­ menina amenazante, severa y punitiva, la mir6 dú­ tra f
nes agresivas, u ostentaci6n compensatoria para en­
cubrir la debilidad. rante un largo rato y luego, con duda, tom6 otra árbo;
TESTS PROYEGTIVOS 9RAFICOS - 53.

por ejemplo la cara de la persona, abandona


parado, con los hombros caídos como con abatimien­ la tarea, el psicólogo clínico deberá pensar, en­
hoja de papel y dibujó un hombre diminuto y débil,

tre otros casos, en un definido estado depre­


su postura era totalmente sumisa. Podemos deducir sivo. (Los dibujos de pacientes que sufren de
to, la cabeza gacha y los brazos detrás de la espalda:

que para este examinado las mujeres son amena­ depresión marcada se caracterizan por una
llamativa escasez de detaUes, o por la incapa­
pap¡;l pasivo. cidad de completar el dibujo de por sí exiguo,
zantes, y que intenta apaciguarlas asumiendo un

o por ambas cosas.)


La secuencia del tratamiento que el exami� Los psicóticos fronterizos revelan a veces su
nado efectÓ.a con la calidad de la línea a veces perturbación mediante la reacción emocional
ofrece significados diagnósticos. Puede ocurrir que· surge en la secuencia . de los dibujos. A
que después de traza: una líne� inicial tímid� medida que se aproxiJ)la a 'áreas más interper­
e insegura, se reacciOne borrandola y reali­ sonales en la progresión que �arte del dibujo· .
zando otra, aún más insegura y fragmentaria, de la casa y se dirige al de la persona pasando
por el del árbol, la incomodidad da lugar al
una y otra vez, hasta obtener una apariencia temor y el temor al pánico.
0 bien que se refuerce la primera, repasándola

superficia] de seguridad y osadía.


El análisis de la secuencia nos proporciona
entonces una serie de muestras de conductas TAMAt\1'0
registradas en el papel.
.
Quizá la secuencia más 'desviada que se ha El t;1maño del concepto gráfico contiene
observado 5 es la de un dibujo de la figura indicios acerca del realismo de la autoestima
humana en el que primero se dibujaron los del examinado, de su autoexpansividad carac­
pies, luego la cabeza, las rodillas, las piernas, terística, o bien de sus fantasías de omnipo­
y al final se unieron todos los segmentos des­ tencia. Las figuras 1, 2 y 3 del capítulo pre­
articulados. Sin embargo, en el producto final cedente sirven pa�a ilustrar la correlación que
nada indicaba que la formación del concepto existe entre el tamaño de la figura y el grado

149
hubiese sido tan desviada. Esta perturbación de adecuación del examinado.
del pensamiento, resultado de una profunda Los dibujos pequeños corresponden a perso­
. psicopatología que se agitaba en el interior Das con sentimientos de inadecuación y quizá
del examinado y amenazaba desbordarlo, sólo con tendencia al retraimiento. En cambio, los
podía apreciarse en la secuencia. dibujos demasiado grand�s que tienden a pre­
También el análisis de la secuencia de la sionar los bordes de la página, denotan senti­
serie de dibujos puede ofrecer indicios sobre mientos de constricción ambiental acompaña­
el impulso o energía de la persona, y facilitar dos, y esto es importante, de acciones o
datos que permitan apreciar el control que ella fantasías sobrecompensatorias concomitantes
·ejerce sobre dichos impulsos, por ejemplo, si evéase la figura 1 del capítulo precedente que
sucumbe ante las asociaciones de tono emocio­ dibujó un delincuente sexual). El descubri­
nal que surgen ante los distintos conceptos miento de Buck 5 en relación con los dibujos
gráficos, o si es capaz de manejarse bien en excesivamente grandes ha sido confirmado por
estas esferas. Si en la serie de dibuios pro­ el estudio de Harnmer: La hipótesis frustra­
yectivos (a medida que se pasa de un dibujo
a otro) hay una disminución psicomotora pro­ Se obtuvieron cuatrocientos dibujos del HTP
ción-agresión aplicada a áreas socioraciales 9•

gresiva, es posible que exista un alto grado realizados por niños negros y blancos, ambos
de fatiga; y, por el contrario, el incremento del Sur, con un nivel escolar . que iba desde
psicomotor progresivo indica excesiva estimu­ el primero hasta el octavo grado. La hipótesis
labilidad. A menudo, personas que al comien­ en que se basó el estudio era que para un niño
zo están algo perturbadas, luego se calman y, negro el mundo blanco a menudo está lleno
a medida que van progresando desde el pri­ de desilusiones, frustraciones y amenazas, tan­
mero hasta el último dibujo, trabajan con to encubiertas como manifiestas. Se consideró
eficacia. Esto no constituye más que una "an­ que el ambiente es . más constrictivo para- el
siedad situacional" y no es indicativa de nada niño negro que para el blanco, y que, en con­
que revista mayor gravedad.. Pero si un indi­ secuencia, aquél está más propenso a la frus­
yiduo acepta al comienzo la tarea gráfica sin
mayores protestas y ·hace bastante bien el que los dibujos de los niños negros ep:in de­
tración y a la agresión. En efecto, se observó

primer dibujo (la casa en el HTP) se mues­ .masiado grandes en relación con la hoja "·de
tra fatigado en el siguiente e en este caso el dibujo, sin un espacio adecuado. que los en­
árbol) y después de realizar con mucho trabajo marcara y tendían a tocar los márgenes late-
/
54 EMANUEL F. HAMMER
rales de la página. En cambio, esto no se pro­ pequeñas y débiles. En cambio, los psicópatas,
duda en los de los niños blancos. Así se los casos orgánicos, los epilépticos y los en­
confirmó la hipótesis de que el sentimiento cefalíticos se caracterizaban por ejercer una
de frustración que produce un ambiente . res­ fuerte presión. En contraste con la gran uni­
trictivo se manifiesta en el tamaño de los di­ formidad en la presión que presentaban los
bujos. catatónicos y los débiles mentales, se comprobó .
También se comprobó que el individuo que que entre los individuos más flexibles y adap­
dibuja una figura excesivamente grande posee tables existía una considerable variación.
dentro de sí una fuerte corriente agresiva, Buck 5 comprobó que por lo general, los
pues la Persona que dibujaron los niños ne­ orgánicos dibujaban líneas pesadas y con una
gros tenía atributos tales como armas, hombros gran fuerza. Sin embargo, también las perso­
cuadrados, dedos agresivos y dientes muy mar­ nas extremadamente t�nsas a veces pueden
cados. También Precker 18 reconoció que el realizar el tipo de línea característica de los
tamaño exagerado es un índice de agresividad enfermos mentales.
o de descarga motora. Zimmerman y Garfin­ En el extremo opuesto del continuo, las
kle 22 afirmaron que la falta de restricción en líneas suaves y débiles son típicas de las persa­
el tamaño de los dibujos se correlaciona con nas que sufren de depresión o que se sienten
la agresividad y con la tendencia a descargarla desubicadas.
en el ambiente.
En relación con el tamaño pequeño, tanto
Traub 3 como Lenibke, 3 que en forma inde­ TRAZO
pendiente estudiaron dibujos de niños temera­
rios y de niños tímidos, observaron que los di­ Alschuler y Hattwick 2 comprobaron que los
bujos muy pequeños se correlacionaban con niños que dibujaban con trazos largos eran los
sentimientos de inferioridad. que mantenían un firme control de su con­
Waehner, 19 informa que las niñas cuyos ducta, en tanto que el comportamiento de los
dibujos libres eran muy pequeños, resultaron que usaban trazos cortos, era más impulsivo.

150
ser, de acuerdo con otros criterios, ansiosas, También Mira 17 afirma: "En general, la
vergonzosas, limitadas o muy autocontroladas. longitud del movimiento de un trazo tiende a
Alschuler y Hattwick 2 comprobaron que los aumentar en las personas inhibidas y a decre­
niños que dibujaban figuras pequeñas o que cer en las excitables."
trabajaban en sus dibujos con volúmenes res­ Los niños que utilizan trazos rectos tienden
tringidos, manifestaban, como grupo, una con­ a ser: autoafirmativos, mientras que ·los que
ducta emocionalmente dependiente y de ma­ realizan trazos circulares son más dependientes
yor retraimiento que el, grupo total. Finalmente y emotivos 2• Krout 14 comprobó que las líneas
Elkisch 7 observó que los dibujos comprimidos redondeadas están asociadas a la femineidad.
transmiten una sensación de incomodidad, de y las rectas, a los estados de ánimo .. agresivos:
encierro, de presión. Las líneas dentadas -que constituyen el sím­
bolo de la unidad más agresiva de la armada
PRESION hitlerista- se relacionan con la hostilidad.
Buck 5 indicó que las líneas quebradas, in­
Se ha comprobado que, así como el tamaño, deCisas, o que poseen continuidad sólo porque
la presión del lápiz sobre el papel es un indica­ fueron varias veces reforzadas, por lo general
dor del nivel energético del individuo 12• 18, 1o. se asocian con la inseguridad o la ansiedad.
En relación con la confiabilidad, R. Hethe­ El presente autor comprobó que las líneas
rington 10 comprobó que las personas son muy tirantes (finas y como estiradas a lo largo)
constantes con respecto a la presión. Según que irradian una sensación de tensión, a me­
un informe de Alschuler y Hattwick 2, los nudo se observan en los dibujos de personas
niños que dibujaban con trazos fuertes, eran con estados emocionales rígidos o tensos, como
en general más asertivos que los otros niños; un violín mal afinado y discordante.
los trazos livianos, por el contrario, se de­ · Si las líneas fragmentadas o esbozadas están
bían a) a un bajo nivel energético o b) a muy destacadas, expresan ansiedad, timidez,
restricción y represión. falta de autoconfianza, vacilación en la con­
En una investigación con dibujos de pa­ ducta y en el enfrentamiento con situaciones
cientes anormales, Pfiester 3 comprobó que nuevas.
tanto los neuróticos temerosos como los esqui­ Hay ·personas .gue dibujan figuras cuyas
zofrénicos crónicos y los catatónicos avanzados series de líneas están todas desconectadas: los
ejercían muy poca presión, . realizando líneas ojos fuera del rostro, los dedos y manos don ·
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 55

1tas, no corresponden o sueltos. Todas las lineas . ción inminente. Constituye una manifestación
en­ están forzadas y ninguna posee una dirección directa de la hipervigilancia que ejercen, e
una intencional. Faltan las líneas rítmicas y flu­ implica la presencia de un yo bastante débil
uní­ yentes características de las personas más sa­ que teme tanto la irrupción de los impulsos
los
confusión y rareza, constituyen un claro indi­ vigilancia constante.
nas. Este distanciamiento de la realidad, esta prohibidos que no se atreve a descuidar su
:obó .
:lap- cio de la existencia de tendencias psicóticas. El correlato emocional más frecuente de los
El borrar de un modo excesivo constituye detalles excesivos en un dibujo, es la sensa­
un correlato gráfico de a) la incertidumbre y ción de rigidez. Así como en los árboles y los
Ios
una la indecisión, o b) de la autoinsatisfacción. animales también en la persona dibujada apa­
Dentro del área de la normalidad se ha po­ rece esa misma cualidad. Esta puede estar
den dido observar que los dibujos que implican parada con rigidez en .actitud vigilante, con la
!ISo­

los uñ buen ajuste son aquellos cuyas líneas flu­ cabeza y el cuerpo muy erectos, las piernas
yen libremente, decididas y bien controladas. apretadas entre sí y los brazos rectos y pegados
las al cuerpo. En este tipo de proyección, el én­
fasis kinestésico está puesto en la postura erec­
DETALLES ta y en la tensión rígida con que dicha postura
tten
TSO­

se mantiene, logrando así que el yo perma­


Los detalles inadecuados constituyen la re­ nezca encerrado y protegido del mundo cir­
acción gráfica preferida de las personas con cundante. Por lo general estas realizaciones
una clara tendencia al retraimiento. 5 La au­ gráficas expresan una actitud de escasa liber­
s�ncia de. detalles adecuados transmite una tad, muy controlada y básicamente defensiva,
sensación de vacío y de reducción energética corresponden a personas para quienes las rela­
los caracterfstica de las personas que utilizan el ciones espontáneas con los demás y con el
los aislamiento emocional como defensa y, en oca­ mundo que las rodea representan una grave
:on­ siones, de las personas depresivas. amenaza.
los
En. cambio, el empleo de detalles excesivos, El dibujo más reciente de este tiyo que he

151
lvo.
la como podría suponerse sobre la base del con­ tenido oportunidad de ver fue el de un niño
ea tacto empírico con una población emocional­ de ocho años que estaba bajo la influencia de
:re- mente perturbada, es característico de los padres muy exigentes, apremiantes y con altas
obsesivo-compulsivos. Brick 4 comprobó que los aspiraciones. En este dibujo aparecía con cla­
len pJños compulsivos realizaban detalles en cual­ ridad la rigidez que, en este caso, reflejaba
¡ue quier objeto del dibujo: un guijarro, la ba­ la sensación de constricción e inutilidad del
.tes randa de una verja, o cualquier otro elemento, niño, su sensación de estar apresado. por la
por diminuto que fuera. Waehner 19 informó ambición de sus padres.
que los estudiantes que en los dibujos se ocu­ Estos dibujos que reflejan rigidez defensiva
ad:
eas

paron de detalles minuciosos, fueron descriptos y adaptabilidad limitada, generalmente forman


·os.
por sus pares como excesivamente prolijos, parte de los datos proyectivos de individuos

pedantes y controlados. incapaces de relajación, y de actuaciones ca­
:da
Los niños y los adultos neuróticos, que sien­ suales e impulsivas. Son personas que sólo
in­ ten que el mundo que los rodea es incierto, pueden �ctuar bajo la imposición del deber,
ue imprevisible y/o peligroso, se defienden con­ y aun en ese caso con cautela y buscando el
ral tra· el caos interno o externo creando un mun­ perfeccionismo. Esta rigidez defensiva destie­
td. do muy estructurado y ordenado con rigidez. rra de la personalidad la espontaneidad y la
:as Estas personas necesitan que sus dibujos sean autoafirmación, condiciones que permiten un
o) muy exactos, por ello crean elementos rígidos grado legítimo de irresponsabilidad, haragane­
te­ y repetitivos. No hay nada fluyente en ellos, ría y autoindulgencia.
as nada relajado en las lineas ni en los dibujos
ni en el conjunto. Todo está como reunido
por la fuerza, como si sintieran que sin esa SIMETRIA
10

in presión todo se desmoronaría.


:z, Las ejecuciones gráficas demasiado perfec­ Hace ya tiempo que la simetría fue consi­
n­ tas, hechas con un control y cuidado fuera de derada como uno de los principios más ele­
es lo· común, son características de pacientes ob­ mentales de la Gestalt. Por lo tanto no es
sesivo-compulsivos, esquizofrénicos 'incipientes casual que se haya comprobadq que los dibu­
lS u orgánicos. La ejecución "demasiado perfec­ jos con fallas en la simetría revelan una in­
)S ta" expresa el esfuerzo para mantenerse inte­ adecuación de los sentimientos de seguridad
grado contra la amenaza de una desorganiza- en la vida emocional. El estudio de Wemer
56 EMANUEL F. HAMMER
Wolff 21 acerca de los dibujos abstractos in­ izquierdo son extravertidos, concuerda con los
fantiles aporta una base objetiva a esta afir- hallazgos de Buck en el sentido de que la in­ de
.' trovt::rsión se asocia c;:on la capacidad de pos­
macwn. los
En el extremo opuesto; cuando la simetría tergar la satisfacción, y la extraversión, con la de
bilateral está acentuada hasta el punto de búsqueda de gratificaciones inmediatas. qu
producir un efecto de rigide;z, el control emo­ Con respecto al emplazamiento a lo largo bor
cional es de tipo obsesivo-compulsivo (lo mis­ del eje vertical de la hoja, Buck presenta la jos
mo· que el factor rigi<J�z que hemos comentado siguiente hipótesis: cuanto más arriba del de
en la sección anterior) y puede expresarse punto medio de la página se encuentre el pun­ aCC
como represión e intelectualización exagerada. to medio del dibujo, es más probable a) que E
Según Waehner 19 eXiste otro grupo clínico la persona sienta que realiza uh gran esfuerzo, aú
que también somete sus d(bujos a una infle­ que su meta es casi inalcanzable; b) que la em
xible simetrÍa: el de los pacientes depr�sivos. persona busque sus satisfacciones en la fan­ die
Un 60 por ciento .de los dibujos de neur6ticos tasía y no en la realidad, o e) que se man­ a
depresivos ofrecían esa característica, e� com­ tenga distante y relativamente inaccesible. pág
par�ción con el 25 por ciento de un grupo de Cuanto más abajo del punto medio de la ela
control. hoja esté emplazado el punto medio del di­ las
buj'o, hay mayor probabilidad de que a) la al
persona se sienta insegura e inadaptable y que
EMPLAZAMIENTO este sentimiento le produzca un estado de
depresión anímica, o b) que la person.a se en­
Según Alschuler y Hattwick,2 los niños que cuentre ligada a la realidad u orientada hacia
centraban los dibujos en el medio de la hoja lo concreto. S
manifestaban una conducta más emo#va, au­ Los descubrimientos de Levy 15 concuerdan los
todirigida y centrada en ellos mismos que el con los de Buck Por lo general los niños ner
resto del grupo. Los que hacían dibujos des­ cuyos dibujos están emplazados en la mitad ner
centrados, en general poseían características superior de la página alcanzan altos niveles mo
más dependientes e incontroladas. . (p

152
de éxito y ejercen un constante esfuerzo para
Wolff 21 comprobó que, a menos que se lle­ obtenerlo. Por el contrario, los adultos que em­ tan
gue al extremo de la mimiciosidad, el hecho plazan sus dibujos en la mitad superior de cét
de centrar los elementos gráficos indica una la página con frecuencia son personas inse­ tos
"alta seguridad". guras ("en el aire"). El significado del em­ eho
De acuerdo con una hipótesis de Buck 5 plazamiento en la parte inferior de la página me
acerca 'del emplazamiento en el eje horizontal es inverso; por lo general las personas que E
de la página, cuanto más hacia la derecha del ubican sus dibujos en esa zona están más fir­ el
punto medio de la hoja esté el punto medio memente arraigados, aunque en ocasiones pue� lib
del dibujo, más probable es que el individuo dan caer en la depresión o . tomar actitudes eue
tenga un ·comportamiento estable y contr<;>lado, derrotistas. ta
postergue la satisfacción de sus necesidades e Las investigaciones antropológicas coinciden tes
impulsos, y prefiera las satisfacciones intelec­ en destacar la ecuación universal que equi­ los
tuales a las emocionales. A la inversa, cuanto para a la parte de "arriba" con la ideación, la m1
más hacia la izquierda del punto medio de la fantasía o el mundo de las ideas, y a la de :pos
página se encuentra el punto medio del di­ "abajo" con lo terrestre, lo firme, lo sólid� y JOS
bujo, mayor es la posibilidad de que el indi­ lo concreto.
·
coi
viduo tienda a comportarse impulsivamente inf
Si se dibuja la figura en un rincón, por
y busque la satisfacción inmediata, franca y ani
lo general se elige el izquierdo superior. Los
emocional de sus necesidades e impulsos. estudios normativos muestran la existencia de
Koch 13, en Suiza, trabajando sobre los dibu­ una ·correlación negativa entre la edad y el
S
jos proyectiyos de su Test del árbol llegó a uso preferencial de dicho cuadrante. Weider ·
identificar el lado derecho de la página con y Noller,20 lo mismo que Jolles 11 han com­
la "inhibición", lo cual coincide con el con­ probado en una escuela elemental que los L
cepto de Buck de que "la acentuación del lado niños más pequeños preferían el cuadrante car
derecho de la página. sugiere un control inte­ izquierdo superior, y que a medida que iban torn
lectual. progresando de grado (desde primero hasta el
También la observación de Wolff,21 de que octavo), desplazaban los dibujos en forma gra­
los individuos.,que en sus dibujos se sienten dual hasta que el emplazamiento normativo,_
atraídos por el lado derecho de la página son para los niños de� octavo grado llegaba a ser
introvertidos, y que los que prefieren el lado . aproximadamente el centro de la página.
TESTS PROYEGTIVOS GRAFICOS 57

Estos estudios normativos coinciden con los plos de artistas muy talentosos que, durante
descubrimientos de Buck 5 según los cuales. períodos de desorden mental, regresaban al
los individuos regresivos manifiestan una ten­ nivel de capacidad artística de un niño, y
dencia a ocultar sus dibujos en el rincón iz­ realizaban cuadros que consistían en una ma­
quierdo superior. Las figuras que se unen al sa confusa y desordenada de detalles, sin nin­
borde del papel ecorno, por ejemplo, los dibu� guna idea directriz. Algunas obras· del pintor
jos .de ventanas unidas al borde de las pare­ sueco Josephson son un claro ejemplo de estos
des) revelan necesidad de sostén, temor a la casos.
acción independiente y falta de seguridad. El retorcido paisaje mentál de los pacientes
·En un estudio que he finalizado hace poco, psicóticos se manifiesta en la producción igual­
aún no publicado, comprobé que e�te tipo de mente desordenada que estampan en la hoja
emplazamiento diferencia a los niños depen­ de dibujo. Además es común que usen mucho
dientes de los independientes. La tendencia el sombreado y el tizne, lo cual constituye una
a llevar el dibujo hasta el borde final de la expresión directa de la atmósfera psicótica,
página tiene una correlación de 0,74 con las atmósfera gris que encierra un profundo des-
.
clasificaciones que hicieron las maestras sobre contento.
las necesidades de dependencia de los niños
a lo largo de un�continuo de cinco puntos. En un estudio sobre dibujos espontáneos
de psicóticos, Mohr 3 comprobó que la cons- .
tancia y repetición del tema principal son
MOVIMIENTO características de los esquizofrénicos. Los pro­
ductos psicóticos no sólo son fantásticos, pecu­
Sólo ocasionalmente aparece movimiento en
los dibujos proyectivos, y cuando .aparece ge­ una aparente inintencionalidad que sorpren­
liares y extraños, e incluso poseedores de

neralmente es en los dibujos de niños. Waeh­


una mezcla de medios, como por ejemplo la
de, 8 sino que a menudo se caracterizan por

movimiento en la mayor parte de sus figuras combinación de escritura y dibujo. 3 Esta mez­
ner 19 observó· que los niños dotados incluyen

(personas caminando o corriendo, perros sal­ cla podría expresar el esfuerzo por compensar

153
tando, pájaros volando, árboles meciéndose, et­ cna sensación de· ruptura de la capacidad de
cétera). Los depresivos dibujan pocos �lemen­ comunicación básica.
tos móviles y los psicóticos muy pocos o mu­
chos. Los niños débiles mentales son los que e] artista "insand' mantiene un "monólogo in­
Hace algunos años Malraux 16 expresó que
menos lo incluyen.. te�o", en el que sólo habla para él, en tanto
En una investigación en que se comparó
el movimiento .en el Rorschach y'· en dibujos con el mundd'. Esta interpretación sobre el
que "el artista genuino mantiene un diálogo

. arte psicótico se relaciona con la psicología

cuenta y un dibujos libres, y seiscientos sesen­ predinámica anterior a Freud. Los descubri­
libres, Assis Pacheco 6 estudió setecientos cin­

ta y seis interpretaciones de R�rschach. Los mientos recientes de las técnicas proyectivas


tests correspondían a niños que oscilaban entre psicoanalíticas y otros enfoques diversos, han
los siete y los d�e años y medio. El movi­ rechazado la afirmación de que el arte .psicó­
miento animal del Rorschach se correlacionaba tico carece de significado. Hoy se sabe <Ne las
positivamente con el movimiento de los dibu­ proyeccion<::s simbólicas de los enfermos men­
jos, pero no así el movimiento humano. Esto tales son todas significativas, independiente­
coincide con el hecho de que las necesidades mente de que, por el momento, el psicólogo clí­
infantiles se expresan mejor en el contenido nico posea ·o no la capacidad de comprenderlas.
animal.·
En conclusión, podernos decir que el trazo
del lápiz al apoyarse sobre la hoja de papel,
SINTESIS DEFECTUOSA Y OTROS .lleva consigo, inevitablemente, según palabras
INDICES DE PSICOSIS del artista norteamericano Robert Henri "el
estado exacto en que la persona se encuentra
La síntesis defectuosa en los dibujos es en ese momento; ese estado permanece ahí,
característica de las personas que sufren tras­ listo para que lo vean y lo lean todos aquellos
. ,
tomos emocionales graves. Se conocen ejem- que sean capaces de comprender esos signos .
58 EMANUEL F. HAMMER
REFERENCIAS
l. Allport, G. W., y Vemon, P. E.: Studies in age. Presented at the H-T-P Round Table,
Movement. Nueva York, Macmillan, 1933. APA Convention, Washington, D.C., 1952.
2. Alschuler, A., y I:Iattwick, W.: Painting and *12. Kadis, A.: Finger painii.ng as a projective
Personality. Chicago, Univ. Chicago Press, technique, en Abt, L. E., y Bellak, L.: Pro­
1947. jective Psychology. Nueva York, Knopf, 1950.
3. Anastasi, A., y Foley, J.: A survey of the *13. Koch, C.: T1ze Tree Test. Berna, Hans Hu-
literature on artistic behavior in the abnormal. ber, 1952.
Psychol. Monographs, 52:71, 1940. 14. Krout, J.: Symbol elaboration test. Psychol.
4. Brick, Maria: Mental hygiene valu� of chil­ Mono. AMA, 4:404-405, ·"1950.
dren's art work. Am. J. Orthopshychiat., 14: *15. Levy, S.: Figure drawing as a projective test,
136-146, 1944. en Abt, L. E., y Bellák, L.: Projective Psy­
5. Buck, J. N.: Richmond Proceedings (copia chology. Nueva York, Knopf, 1950.
mimeográfica) Calif., Western Psychological 16. Naumburg, Margaret: Art as symbolic speech.
Services, 1950. J ournal of Aesthetics and Art Criticism, 13:
6. de Assis Pacheco, O.: The symbolism of mo- · 435-450, 1955.
vement in children. Crainco Portug., 11:129- 17. Mira, E.: Psychiatry in War. Nueva York,
139, 1952. Norton, 1943.
7. Elkisch, iPaula: Children's drawings in a pro· 18. Precker, J.: Painting and drawing in persona­
jective technique. Psychol. Monographs, 1: lity assessment: Summary. J. Proj. Tech.,
58, 1945. 14:262-286, 1950.
8. Guttmann, E., y Maclay, W.: Clinical ob­ 19. Waehner, T. S.: Interpretations of sponta·
servations on schizophrenic drawings. Brit. neous drawings and paintings. Genetic Psy­
J. M. Psychol., 16:184-205, 1937. chology Monograph, 33:70, 1946.
9. Hammer, E. F.: Frustration-aggression hypo­ 20. Weider, A., y Noller, P.: Objective studies
thesis extended to socio-racial areas: a compa· of children's drawings of human. figures. J.
rison of Negro and white children's H-T-P's. Clin. Psych., 6:319-325, 1950.
Psychiat. Quart., 1:11, 1953. �21. Wolff, W.: The Personality of the Pre-School
10. Hetherington, R.: The effects of E.C.T. on Child. Nueva York, Grune & Stratton, 1946.
the drawings of depressed patients. J. Ment. 22. Zimmerman, J., y Garfinkle, L.: Preliminary
Se., 98:450-453, 1952. study of the art productions of the adult psy­

154
11. Jolles, I.: A study of the validity of sorne chotic. Psychiat. Q·uart., 16:313-318, 1942.
hypothesis for the qualitative interpretation * Las obras precedidas por un asterisco tienen edición
of the H-T-P for children of elementary school en castellano.
LECTURAS RECOMENDADAS
Abel, T. M.: Free design of limited scope as a Bames, E.: A study of children's drawings. Pediat.
personality index. Character & Personality, 7:50- Sem., 2:451-463, 1843.
62, 1938. Bataille, G.: L'art primitif. Documents, 7:389-397,
Allen, Grant: The Color Sense - Its Origin and 1930.
DevelCYpment. Londres, Kegan Paul, Trench, Baynes, H. G.: Mythology of the Soulj A Research
Trubner & Co., 1892, pág. 282. Into the Unconscious from Schizophrenic Dreams
Allport, G . W., y Odbert, H. S.: Trait names. A
. and Drawings. Londres, Balliere, Tindall & Cox,
psycho-lexical study. Psychol. Monog., 47:171, 1939.
1936. Belo, J.: Balinese Children's Drawing. Djawa, 5
Allport, G. W., y Vernon, P. E.: Studies in Expres­ y 6, 1937.
sive Movement. Nueva York, 1933. Bender, L.: Gestalt principies in the sidewalk dra­
Anastasi, A., y Foley, J. P.: A survey of the lite­ wings and games of children. J. Genet. Psychol.,
rature on artistic behavior in the abnormal: IIT. 41:192-210, 1932.
Spontaneous productions. Psychol. Monogr., 52: Bender, L., y Schilder,. P.: form as a principie in
NQ 237, 1941. the play of children. J. Genet. Psychol., 49:
Anastasi, A., y Foley, J.: An analysis of sponta­ 254-261, 1936.
neous drawings by children in different cultures. Bender, L., y Rapaport, J.: Animal drawings of
J. Appl. Psychol., 20:689-726, 1936. children. Am. J. Orthopsychiat., 14:521-527,
Anastasi, A., y Foley, J.: A study of animal dra­ 1944.
wings by Indian children of the North Pacific Berger, E.: Der sandersche phantasietest im rahmen
Coast. J. Social Psychol., 9:363-374, 1938. der psychologischen eignungsuntersuchung jugen·
Appel, K. E.: Drawings by children as aids to per­ dlicher. Arch. psychol., 103:4997543, 1939.
sonality studies. Am. J. Orth.opsychiat., 1:129-
.
144, 1931. Berrien, F. K.: A study of the drawings of abnor­
Asch, S. E.: Forming impressions of personality. mal children. J. Educ. Psychol., 26:143-150,
J. Abnorm. & Social Psychol., 41:258-290, 1946. 1935.
Ayer, F. C.: The Psychology of Drmlíing. Balti­ Best, Mangard Adolf: Method for Creative Design.
more, 1916. Nueva York, Alfred A. Knopf, 1927.
Ballard, F. B.: What children like to draw. J. Ex­ Biber, Barbara: From Lines to Drawings. Nueva
per. Pediat., 2:127-129, 1913. York, 1930.
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 59

Biber, Barbara: Children's drawings: from lines to Eagleson, O. W.: The success of sixth subjects in
pictures. Nueva York, Bureau Educ. Experi­ attempting to recognize their handwriting. ] .

ments, 193_1-. Appl. Psychof., 21:546-549, 1937.


Billings, M. L.: A report of a case of inverted Findley, W. G.: Factor analysis of a short ítem
writing and drawing. Child Development, 6: drawing test. Psychol. Bull., 33:605, 1936.
�able,
161-163, 1936. Florina,.A.: Rese�rch into the drawings of preschool
1952.
Brill, M.: Study of instability using the Goode­ children. New Era, 9:37-38, 1928.
�ctive
nough drawing scale. J. Ahnorm. & Social Psy­ Frank, L. K.: Projective methods for the study of
Pro­
chol., 32:288-302, 1937. personality. J. Psychol., 8:389-413, 1939.
l950.
· Bro om, M. E., Thompson, B., y B outon, M. T.: Freeman, F. N.: An experimental analysis of the
Hu-
Sex differences in handwriting. ] . Appl. Psy­ writing movement. Psychol. Monog., 17:4, 1914.
chol., 13:159-166, 1929. Gallagher,. M.: Children's �pontaneous drawings.
chol.
Brown, D. D.: Notes on Children's Drawings. Northwestern Monthly, 8:130-134, 1897.
test, Univ. of California Publ., 1897. "'Garma, A.: The origin.·of clothes, Yearbook of
Psy- Bullough, E ..: Recent work in experimental aesthe­ Psychoanalysis. N.Y. Internat. Univ. Press, 1950.
tics. Brit. J. Educ. Psychol., 12:76-99, ·1934.
Gerald, H. J. P.: Inverted positions in children's
Burk, F.: The genetic versus the logical arder in
tech. drawings. Report of two cases. J. Nerv. & Ment.
drawing. Pedag. Sem., 9:296-323, 1902.
13: Dis., 68:449-455, 1928.
Cailli, Ruth Kennedy: Resistant Behtwior of Pres­
choal Children. Child Development Monographs, Gesell, A. L.: Accuracy in handwriting as related
'ork, •
!o school intelligence and sex. Am. ] Psychal.,
Nq ll. Nueva York, Teachers College, Colum­
bia University, 1933. 17:394-405, 1906.
Jna­
Calkins, M. W.: The self in scientific psychology.
·ch., Life: A Guide to the Study of the Preschoal
Am. J. Psychol., 26:496-524, 1915.
"'Gesell, Arnold, et al.: The First Five Years of

Calkins, M. W.: The self in recent psychology. Child; Harper & Bros., págs. xüi y 393.
nta­
Psychal. Bull., 13:20-27, 1916. Gesell, Arnold, Ilg, Frances L., y otros: Infant and
Cameron, N.: Individual and social factors in the Child in the Cttlture of Today: Guidance and
development of graphic symbolizal;ions. J. Psy­ Development in Home and Nursery School.
'sy-

líes
chal., V: l65-184, 1938. Nueva York, Harper, 1943.
J. Cane, F.: The gifted child in art. J. Edttc. Social., Goodenough, Florence: Developmental Psychology.
10:67-73, 1936. Nueva York, Appleton, 1934.
ool
Cantril, H., y Rand, H. A.: An additional study
46. "'Goodenough, Florence: Measurement of Intelli­
of the determination of personal inter�sts by gence by Drawing. Nueva York, World Bk.
:u:y
psychological and· graphological methods. Char. Co., ·1926, págs. xi y 177.
sy-
& Pers., 3:72-{8, 1934. Goodenough, F. L.: Studies in the psychology of

155
Cattell, R. B.: Description and Measurement of children's drawings. Psychol. Bztll., 2.5:272-279,
Persanality. Yonkers, World Bk. Co., 1946.
1928.
Child, H. G.: Measurement of the drawing ability
"'Goodenough, F. L.: Children's Drawings, in Hand­
ón

of 2177 children in Indiana city school systems


baok of Child Psychology. · Worcester, C. Mur­
by a supplemented Thorndilre Scale. J. Edtro.
clúson, Ed., 1931.
Psychal., 6:39!-408, 1915.
Cockrell, D. L.: Design in the paintings of young
children. Sch. Arts ..Mag., 30:33-39, 112-119, by four-year-old chlldren in nine prescribed dra­
Gridley, P. F.: Graphic representation of a man

1930. ! wing situations. Genet. Psychol. Monogr., 20:


Caben, J.: The use of objective criteria in the 183-350, 1938.
measurement of drawing ability. Pediat. Sem., Griffiths, Ruth: A Study of Imagination in Early .
it.

7, 27:137-151, 1920. Childhood. Londres, Kegan Paul, Trench, Trub­


Cale, N. R.: The· Arts in the Classraom. Nueva ner & Co., 1935, págs. xiv y 367.
h
York, Day, 1940. Grippen, V. B.: A study of creative artistic ima­
iS
Danz, Louis: It: is Still the Morning. Nueva York, gination in children by the constant contact
.
,
William Morrow & C-o., 1943-, pág. 273. procedure. Psychol. Monogr., 4.5:63-81.
Dillon, M. S.: Attitudes of children toward their
Hallowell, A. I.: The child, the savage, and human
own bodies and those of other children. Child
experience. Child. Res. Clinic. Proc. 6th Inst.
Development, .5:165-176, 1934.
E..-v:cept. Child., 8:34, 1939.
Dixon, C. Madeleine: High, Wide and Deep. Nue­
va York, Day, 1943, pág. 273. Harms, Ernst: Child art as an aid in the diagnosis
Dorcus, R. M.: The experimental study of forms of juvenile neuroses. Am. J. Orthopsychiatty,
of expression. Char. & Pers., 2:168-176, 1933. XI:I91-209, 1941.
Downey, J. E.: Graphology and the Psychology of Hattwick, La Berta A.: Sex differences in behavior
Handwriting. Baltimore, 1919. of preschool children. Child Development, De­
Drever, J.: The Analytical study of the mechanism cember, 1937.
of writing. Prac. Roy. Soc., 34:230-240, 1913- Hattwick, La Berta A., y Alschuler, R. H.: Pain·
1914. ting and Personality, Vals. I y II. Chicago,
Dummer, Ethel S.: Why I Think So: The Aut.o­ Univ. Chicago Press, 1947.
biagraphy of an_ Hypothesis. Chicago, Clarke­ Herrick, M. A.: Children's drawings. Pediat. Sem.,
McElroy Pub. Co., 1937, pág. 274. 3:338-339, 1893.
Eng, Hilda: The Psychology of Children.'s Dra­ Hicks, M. D.: Art in early education. Kindergarten
Mag., 6:590-605, 1894.
·
Drawiiig. l.ondres, Kegan Paul, Trench, Trub­ Hildreth, G.: The simplification tendency in repro­
wings: From the First S:troke to the Color

ner & Co., 1931, págs. vili y 393. ducing design. J. Genet. Psychal., 64:1944.
Estes, S. G.: Judging personality from expressive Hinrichs, W. E:: The Goodenough drawing test
behavior. J. Abnorm. 61- Social Psychol., 33: in relation to delinquency and problem behavior.
217-236, 1938. Arch.. Psychol., 175:1-82, 1935.
60 EMANUEL F. HAMMER
*Homburger, Erik: Conñguration in play. Psy­ Manuel, H., y Hughes, L. S.: The intelligence and
choanalyt. QtUJrt., 6:139-214, 1937. drawing ability of young Mexican children. J.
Hull, C. L., y Montgomery, R. P.: Experimental Appl. Psychol., 16:382-387, 1932.
S
investigation of certain alleged relations between Mathias, Margaret C.: Encouraging the art expres­
character and handwriting. Psychol. Rev., 26: sion of young children. Childhood Education,
S
63-74, 1919. 15:293, 1939.
Hunt, J. M.: Personality and the Behavior Disor­ McCarthy, D.: Children's Drawings. Baltimore, S
ders, Vol. I, by Robert W. White. Nueva York, 1924-1925.
Ronald, 1944.
McDermott, L.: Favorite drawings of Indian chil­
Hurlock, E. B.: The spontaneous drawings of ado­ dren. Northwestern Monthly, 8:134-137, 1897. S
lescents. J. Genet. Psychol., pág. 63, 1943.
Hurlock, E. B., y Thomson, J. ·L.: Children's dra­ McElwee, E. W.: The reliability of the Goodenough S
wings: An ·experimental study of perception. intelligence test used with subnormal children
Child Development, págs. 127-138, junio, 1934. . fourteen years of age. J. Appl. Psychol.,. 18:
Jacobs, Michel: The Art of Color. Nueva York, 599-603, 1934.
· S
Doubleday, 1931, pág. 90. Mcintosh, J.: An inquiry into 'the use of children's
Jacoby, H. J.: The Handwriting of Depressed drawings as a means of psychoanalysis. Brit. J. 1
Children. Londres, New Era, enero, 1944. Edug. Psychol., 9:102-103, 1939.
Kato, M.: A genetic study . of children's drawings Melcher, W.: Dual-personalicy in handwriting. J.
of a man. J. Exper. Psychol., 3:175-185, 1936. -� Crim. Law & C:Jriminol., 11:209-216, 1920.
Katz, S. E.: . The color preference of children. J. Miller, J.: Intelligence testing by drawings. J. Educ.
Appl. Psychol., 6:225-266, 1922. Psychol., 29:390-394, 1938.
Katz, S. E.: Color preference in the insane. J.
*Mira, E.: Myokinetic psychodiagnosis: A new
Ab_norm. Psychol., 26:203-211, 1931-1932.
technique for ·exploring the conative trends of
Kerr, M.: Children's drawings of houses. Brit. J. personality. Proc. Roy. Soc. Med., 33:9-30, 1940.
Psychol., 16:206-218, 1936-1937.
Morgenstem, S.: Le symbolisme et la vali:mr psy­
Klopfer, Bruno: Personality differences between
choanalytique des dessins infantiles. Rev. frang.
boys and girls in early childhood: Report befare Psychoanal., 1 1:39-48.
the American Psychological Association. Psychol. N ewhall, S. M.: Sex differences in handwriting.
Bull., 36:538, julio, 1939.
J. Appl. Psychol., 10:151-161, 1926.
Klopfer, Bruno: Rorschach reactions in early child­
hood. Rorschach Research Exchange, V:1-23, Oakley, C. A.: The interpretation of children's dra­
1940. wings.. Brit. J. Psychiat., 21:256-270� 1930-1931.
Knauber, A. J.: Art ability in children. Child Oakley, C. A.: Diawings of a man by adolescents.
Development, 2:66-71, 1931. Brit. J. Psychiat., 31:37-60, 1940. ·

156
Krotsch, W.: Rhythinus und Form ·in der freien Oberlin, D. S.: Children who draw. Delaware
Kinderziehwng. Reported by Víctor Lowenfeld, Sttite M. J., 10:1938.
Leipzig, 1917. The Nature of Creative Activity. Oldham, H. W.: éhild Expression in Form and
Nueva York, Harcourt, 1939. Color. Londres, John Lane, 1940.
Land, A. H.: Graphology, a psychological analysis. Omwake, .K. T.: The vaiue of photographs imd
Univ. Buffalo Stud., 3:81-114, 19,24. handwrlting in estimating intelligence. Pub. Per­
Lecky, P.: Self-consistency, A Theory of Persona­ sonnel Stud., 3:2-15, 1925.
lity. Nueva York, Island Press, 1945. O'Shea, M. V.: Children's expression through dra­
Lewis, N. D. C.: Graphic art productions in schi­ . wing. Proc. Nat. Educ. A., 1015: 1894.
zophrenia. Proc. A. Res. Ner11. Ment.. Dis., 5: O'Shea, M. V.: Some aspects of drawing. Educ.
344-368, 1928. Rev., 14:263-284, 1897.
Liss, E.: The graphic arts; Am. J. Orthopsychiat., Paset; G.: Sorne drawings of men and women made
8:95-99, 1938. by children of certain non-European races. J.
Long, W. F., y Tifflin, J.: A note .on the use of Roy. Anthrop. lnst., 62:127-144, 1932.
graphology by industrjr. J. Appl. Psychol., 4:
Pfister, H. Ó.: Farbe und Bewegung in der Zeich­
469-471, 1941.
nung Geisterkranker. Schweiz . . Arch. Neurol.
'f-Lorand, Sandor: Psychoanalysis Today. Nueva & Psychiat., 34:325-365, 1934.
York, Interna. Univ. Press, 1944.
Pinter, R.: Aesthetic appreciation of pictures by
Lowenfeld, Margaret: Play in Childhood. Londres,
children. Pediat. Sem., 25:216-218, 1918.
Gollancz, 1935.
Lukens, H.: A study of children's drawings in the Pinter, R., y Toops, H. A.: A drawing completion
early years. Ped. Sem., 4:79-110, 1896. test. J. Appl. Psychol., 2:164-173, 1918.
Lundholm, H.: The affective tone of lines. Expe­ Poffenberg�r, A. T., y Barrows, B. E.: The feeling
rimental researches. Psychol. Rev., 2S:43-60, value of lines. J. Appl.. Psychol., 8:187-205,
1921. 1924.
McAllister, C. rj.: Researches on movements used Powers, E.: Graphic Factors in Relation to Persona­
in handwriting. Yale Psychol. Lab. Studies, 8: lity: An Experimental Study. Dartinouth- Coll.
21-63, 1900. Library (inédito), 1930.
· Machover, Karen: A case of frontal lobe injury Prince, 1\1.: Clinical and Experimental Studies in
following attempted suicide. (drawings, Rors­ Personality. Cambridge, Mass., Sci-Art. 1929.
chaclí). J. Proj. Tech., 11:1, 1947. Prinzhom, H.: Bildnerei der Oeisterkranken. Ber·
Maitland, L.: What children draw to please them­ lín, Springer, 1923. .
selves. lnland Educator, 1:87, �895. *Read, Herbert: Education ThroU.gh Art. Lon�
Maitland, L.: C. Ricci's the art of little children. dres, Faber, 1944, ·págs. xxxiii y 320.
Pediat. Sem., 2:302-307, 1895. Reitman, .F.: Facial expression in schizophrenic dra­
Manuel, H.: Talent in Drawing: An experimental . wings. J. Ment. Se., 85:264-272, 1939.
study of the use of tests to discover special abi­ Review of Educational Research (Washington,
lity. School & Home Educ: Monogr., 3:1919. D.C.: National Education Association of the
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS
61

and United States, 1201 Sixteenth St., N.W.), Vol.


. J. XIV, NQ 1 (febrero, 1 944), cap. vi. ment in Drawing. Teach. Coll. Record, 1913
Thomdike, E. L. : The Measurement of Achieve­
Sachs, Hans: The Creative Unconscious. Cambrid­ 'fraube, T.: La Valeur diagnostique des dessins d�
>res­ ge, Mass., Sci.-Art Publishers, 1942. enfants difficiles. Arch. Psychol., Geneve, 26· •

ion, Saudek, R. : Experiments with Handwriting. Nueva . 285-309, 1937. .

York, 1 928. Wachner, T. S. : Interpretation of spontaneous dra­


:ore, Sears, R. R.: Experimental studies of projection. wings and paintings. Genet. Psychol., Monogr.
·'
l. Attribution of traits. J. Soc. Psychol., 7:1 5 1· págs. ·3-70, 1��·
163, 1936. ·
Wolff, W. : Projective methods for personality ana­
:hil­ lysis of e,{pressive behavior in preschool children.
!97.
Schube� K., y Cowell, J.: Art of psychotic persons.
Arch. Neurol. Char. & Pers., 4:309-330, 1 942.
ugh Schubert, A.: Drawings of orphan children and Wolff, W.: The Expression of Personality. · Nueva
!ren young people. J. Genet. Psychol.,. 37:232-244, York, Harper, 1943.
18: 1940. "'Wolff, W.: The Pers.onality of the Preschool
Spoerl, D. T.: Personality �d drawing in retarded Child. Nueva York, Grune & Stratton, 1946.
�n's childreri. Char. & Pers., 8:227-239, 1 940. Yepsen, L. N.: The reliability of the Goodenough
. J. The Visual Arts in General Education: Report of drawing test with feeble-minded subjects. J.
Committee on Function of Art in General Edu­ Educ,. Psychol., 20:448-451, 1929.
J. cation, Progressive Education Association Com­
mission on the Secondary School Cumculum. * Las obras . precedidas por un asterisco tienen edición
.uc. Nueva York, Appleton, 1940, págs. x y 166. en castellano•

ew
of
40.
·sy­
ng.

ra­
II.
.ts.

157
rre

a-

c.

le
J.
1-

1.

g
Parte III
COMPONENTES DEL CONTENIDO
UNIDAD 1 ·.
TEST DE LA FIGURA HUMANA

158
CAPÍTULO 4

DIBUJO PROYECTIVO DE LA FIGURA HUMANA


'OJ .

' .
por SmNEY LEVY

iNTRODUCCION para cualquier técnica de las ciencias natu-


rales o sociales.
"LA PROFESIÓN del psicólogo se parece mucho A pesar de estas limitaciones la utilización
a la vida, que Samuel Butler definió como de los dibujos proyectivos de la figura huma­
'el arte de derivar conclusiones suficientes a na puede constituir una fuente de informa­
partir de premisas insuficientes'. Premisas ción y comprensión de la personalidad tan
suficientes no se han de encontrar pero si por fructífera, económica y profunda, que año
carecer de ellas no se intentara derivar con- tras año .aumenta mi entusiasmo y satisfacción
clusiones provisionales no se podría avanzar" por los resultados que con ellos se obtienen.
(1, página 22). . Pocas veces se encontrarán dibujos e his-
El psicólogo que intente captar la infinita torias sobre la figura humana tan dramáticos

159
complejidad del ser h�ano, y que una vez e interesantes como los del caso del señor
captada luche por comunicar lo percibido, está P. (véase capítulo 7).
condenado al fracaso. Se encuentra en una · Freud dijo "nada es tan apasionante como
posición desesperada, no sólo por haber lle- la manifestación de los procesos psíquicos
. gado a conclusiones suficientes a partir de pre- ocultos" (3, página 9 1 ).
misas insuficientes sino, a�emás, porque en el Bajo el impacto de las . ideas de Freud, "el
proceso está forzado a utilizar un lenguaje arte se ha convertido, después de los sueños,
primitivo que carece de la suficiente precisión en la vía regia para llegar a las profundi­
o de la amplitud adecuada; y todo esto al ser- dades" (4i página 10). Freud dignificó los
vicio de abstracciones imperfectas y sin un actos triviales de la vida diaria convirtién­
número indeterminado de dimensiones. Está dolos en algo significativo, y mediante sus
por lo tanto condenado al fracaso final. Como investigaciones colocó los cimientos sobre los
dijo Williams James "no hay .conclusión". cuales la forma más trivial de arte, el dibujo
. Sin embargo, esta falta de conclusión no de figuras humanas, asume un increíble sig­
siempre se da igual. Puede decirse que existe nificado. Sin embargo, es nece.saria cierta
una jerarquía de la ignorancia y del fracaso, cautela. Algunas veces en sus primeras in­
y aunque éste ensombrece de un modo inevi- vestigaciones Freud cometió el error de las
table cualquier intento de llegar a una com- interpretaciones simplistas, como por ejemplo
prensión del clímax de la persona humana, la "ese sombrero ha sido adecuadamente esta­
hlecido como símbolo del órgano genital �· /' •
excitación, el insight, el conocimiento y hasta
la gloria a veces también pueden servir a (4, página 143).
dicho fracaso. Pero este genial investigador corrigió pron-
ta interpretación de los dibujos proyectivos to su error ·al descubrir la complejidad del
.. de la figura humana no tiene suficiente valí- símbolo y de la formación de síntomas. Poco
dación experimental. Pocas veces permite una tiempo después �eveló en sus investigaciones
información inequívoca y a menudo deso- que cualquier símbolo, síntoma, acto o pro­
tienta al incauto, al ingenuo, al descuidado dueto podía ser el resultado de cincuenta y
y al impulsivo. Todo esto es igualmente cier- siete combinaciones diferentes de circunstan­
to para el Test de Rorschach o para cualquier cias. En resumen, que la consideración de
otra técnica psicológica o, en este aspecto, los significados desde una dimensión, len- .
65
FAC. D E P S I C O I ()� l A
66 EMANUEL F. HAMMER ·
guaje o punto de vista únicos dio lugar rápi­ 7. En una matriz de factores, un psico­
damente en su obra a una consideraci6n dinamismo particular puede producir un sím­
multidimensional. Por lo tanto un "sombre­ bolo gráfico A; en otra matriz, uno no-A; en
ro', que aparece en un sueño, en una fanta­ otra, uno contra-A; y en otra, uno A-recí­
sía o en un dibujo puede tener un gran proca.
número de .. significados distintos según el
"campo' o matriz organizacional que lo pro­ La cantidad de informaci6n que es posible
duce. En un caso el sombrero puede simbo­ obtener mediante esta técnica proyectiva va­
lizar el genital masculino, en otro caso el ría según la comprensi6n, experiencia y habi­
genital femenino, en un tercero puede signi· lidad del psic6logo. Quizás el Jnejor tipo de
ficar prestigio social, en un cuarto puede entrenamiento para el analista de dibujo con­
expresar depresión, en un quinto quizás ocul­ sista en estudios acerca del pluralismo de
taci6n de la impotencia, en un sexto represi6n . William James, de los símbolos lingüísticos
("poner la tapa encima"), etcétera, etcétera. multidimensionales de James Joyce,5 de la
(Véase la secci6n dedicada . a la cabeza, pá­ interpretaci6n de los sueños de Freud,6 y de
gina 83.) las exploraciones sobre el simbolismo .de Ste­
A esta altura es posible que muchos indi­ kel y Jung, y en ¡un psicoanálisis personal!
viduos timoratos, a quienes les gustaría im­
poner a los fen6menos una "simplicidad que
en realidad no existe", eleven su mano en
señal de protesta : "Si en un caso, un dato
SUPUESTOS
puede significar masculino, en otro femenino
y en otro, cualquier otra cosa, esto implica
l. El supuesto básico es · que los dibujos
están determinados. Como dijo Rieff,7 Freud,
que no puede tener un significado verdadero.
así como sus contemporáneqs y descendien­
Es una situaci6n de 'cara, ganas tú, cruz, ·q
pierdo yo ". Esto constituye un llanto angus­ tes nos han convencido de que todos los
actos están determinados, se trate de acce­
tioso frente al universo complicado, s6lo que
sos de rabia, de convulsiones, sueños, errores
la angustia está disfrazada de escepticismo
triviales o lapsus · linguae. Sin embargo nin­

160
y ligada a la ignorancia.
La verdad, tal como la veo yo, consiste guno de los casos meqcionados pueden digni.:
en que: ficarse o institucionalizarse como técnica psi­
codiagn6stica. Para que una técnica merezca
l. Todo dibujo, síntoma, fantasía o acto semejante inclusi6n debe . ocuparse de seg­
tiene una historia de la cual surgieron. mentos nucleares de conducta.
2. Esa historia es un campo de vectores 2. El segundo supuesto es que los dibujos m
organizado y dinámico. . están determinados por factores psicodinámi­
e
cos nucleares. Para comprender este concepto
3. En cada caso determinado el dibujo o a
podemos referimos a la química donde el
símbolo es el producto de un campo único. c
calor de una sustancia química está deter­
é
4. En otros casos el mismo dibujo o sím· minado pero en relaci6n con la mayoría de
l
bolo puede ser el resultado de un campo di­ los resultados, es periférico y carece de un
l
ferente *. significado central. La configuraci6n at6mica
a
de una sustancia química, por el contrario es
5. El campo que produce un dibujo o s
símbolo particular está "estratificado", o sea, nuclear.
f
es multidimensional **. 3. El _!ercer supuesto es que esta nucleari­ c
6. El dibujo o símbolo es econ6mico y dad surge como resultado del concepto de m
está sohredeterminado * * *. "imagen corporal".8 De acuerdo con este con­ d
cepto, cada uno de nosotros posee en su e
,. Por ejemplo un dolor de cabeza puede estar aparato psíquico una imagen de sí mismo, (
"c�usado" por diferentes campos de vectores. En una imagen acerca del tipo de persona . que d
un caso puede ser el producto de la hiperglucemia, cada uno es, la cual posee una estructUra c
en otro, de la hipotensi6n, en un tercero, de la hos­ psíquica y profundamente inconsciente. Dicha
tilidad reprimida, etcétera. l
,.,. En un nivel, una persona sin brazos puede imagen se basa en convenciones, . en sensa­ t
representar el "deseo de ser castrado'';' en una "ca· ciones y eJtructuras corporales, y en la tras­
pa" por debajo de ese nivel, puede representar un laci6n simh6lica de actitudes en características
fuerte impulso genital asociado con culpa, etcétera. d
corporales. Es fácil demostrar que, en efecto,
,.,.,. Una parte del dibujo puede ser la re­ l
sultante econ6mica de factores de entrenamiento, esta traslaci6n se produce, hasta estudiar al­
e
de direcci6n biol6gica, culturales y psicodinámicos. gunas láminas del TAT en las que por ejem-
TESTS PROYECTIVOS GRAFIOOS 67

plo una 11mandíbula cuadrada" representa


rasgos de determinaci6n y fortaleza, etcétera.
:o-

en 4. Aunque los dibujos estén determinados


,
m-

Cl- por una combinaciqn de factores culturales,


de entrenamiento ' personal, biomecánicos,
transitorios y c,aracterol6gicos, estos últimos
>le pueden ser aislados, identificados, y hasta cier­
ra- to punto, cuantificados. Por ejemplo, es obvio
bi­ que los individuos que ejecutaron los dibujos
de que reproducimos a continuaci6n tenían en­
In­ trenamiento artístico (figuras 1 y 2).
de Sin embargo, el entrenamiento artístico no
:os enmascara los aspectos caracterol6gicos, sino
la que se combina con ellos. Tant? Rouault
de como Renoir o Picasso tenían entrenamiento
te­ artístico, y sin embargo ¡qué diferente es el
:JI! arte de cada uno de ellos! Un estudio sobre
la vida de cada uno de estos artistas revela la
íntima relaci6n que existe entre sus experien­
cias vitales y sus personalidades por un lado,
y su arte, por otro.11
os
5. Exi�ten operaciones intermediarias en­ FIGuRA 1
d,
tre los detalles de un dibujo y las fuerzas

·que lo determinan; estas operaciones poseen
os
una gramática y una sintaxis similares a las TECNICA DEL DIBUJO
:e-
que gobiernan los símbolos oníricos, las es­ DE UNA PERSONA
es

161
tructuras de la fantasía y los desplazamientos

somáticos. Esta técnica puede enfocarse como un tipo
ti-'
Existen otros factores dignos de considera­ de test situacional en el que se enfrenta al
;i­
ci6n. Los intentos de evaluar la confiabili­ examinado, no s6lo con el problema de dibu­
:a
dad y la validez de los procedimientos psico- jar una persona, sino también con el de orien­
g-
16gicos son deseables y necesarios. Pero pará tarse y conducirse en una situaci6n determina­
hacerlo · las técnicas deben adecuarse a la da y adaptarse a ella. En sus esfuerzos por
JS materia que están tratando; de lo contrario resolver estos problemas la persona se compro­
ti­ el índice de validez puede referirse más que mete en conduc�as verbales, expresivas y mo­
to toras. Estas conductas así como el dibujo Inis­
a dicha materia, a la inferioridad o superfi­
el mo, ofrecen datos para el análisis psicol6gico.
cialidad de la técnica de validaci6n. En una
�r-
le
lidad del Rofschach aplicando la técnica a Procedimiento básico
época, por ej�mplo, se investig6 la confiabi­

n
las láminas del test. Cualquiera que sepa algo
:a
acerca de Rorschach puede advertir que esto En los siguientes parágrafos presentaremos
s6Io puede dar como resultado un bajo coe­ el equipo, las consignas, las observaciones y
�S

ficiente de confiahilidad pero no relacionado las i;nterpretaciones de la técnica del dibujo


i­ ·
· con el Rorschach sino con la falta de infor­ de una persona.
!e maci6n del investigador. Un tipo de estudio
Equipo. - El procedimiento básico consiste
de la validez ..,.que podría ser significativo es
en entregar al examinado un lápiz blando y
u el que · sugerimos en el caso del señor P.
1-

papel en blanco de un tamaño de 21 centí­


evéase capítulo 7) en el que la secuencia de metros por 28 aproximadamente. El papel
.e dibujos de la figura humana es paralela a los
>,

debe estar ubicado al alcance de su brazo de


modo que pueda seleccionar la hoja y colo­
a les, sueños, fantasías, asociaciones y conduc­
a cambios del paciente en sus situaciones vita­
carla en la posici6n que prefiera. El escritorio
tas manifiestas.
debe tener una superficie lisa e iluminaci6n
l-

En la secci6n correspondiente a los dibujos suficiente. El individuo debe estar sentado


IS
;-

de la figura humana describiremos primero con comodidad, con espacio suficiente para los
la técnica básica de los dibujos, y luego la brazos y las piernas. En este momentÓ desea­
1-
>,

elaboraremos y comentaremos. ríamos prevenir contra la práctica frecuente


t�
68 EMANUEL F. HAMMER
162
d
s
l
d
de permitit -que el éxainiriado se sl.ente eii üfi �é : ''Por favor dibuje una persona;;. Esto púe- . h
costado del escritorio de tal modo que luego .de provocar una cantidad de preguntas, tales U
deba girar el cuerpo y los hombros. También como "¿Una persona entera?", "¿Qué tipo de t
es inadecuado utilizar una superficie limitada persona?", y muehas protestas del examinado p
que impida que la persona apoye sus brazos en en relaci6n con su ineptitud artística. Como tÍ
ella. Lo ideal es . lograr que el examinado respuesta a la clase de preguntas relacionadas r
asuma su e�tado de relajaci6n habitual de con el tipo de dibujos, el examinador debe li­ d
modo que sea posible suponer que cuí:tlquier mitarse a comentarios muy generales del tipo
tensi6n psíquica es end6gena y no impuesta de "Dibuje lo que prefiera, del modo que u
por la situaci6n física externa. prefiera". Si bien_ esto puede repetirse como u
Consignas. - Presumiremos que ya se ha aliento y estímulo no debe darse ninguna otr� u
establecido el rapport entre examinado y exa­ consigna específica. Como respuesta a las ex­ fi
minador. En ese momento el examinador di- presiones de duda acerca de la competencia u
TESTS PROYEGTIVOS GRAFICOS 69

artística, el examinador puede decir : "No im­ una femenina". Si la primera figura es una
porta, no nos interesa c6mo dibuja, sino que mujer, se dirá: "Usted dibuj6 una figura
dibuje una persona". Esto puede repetirse y femenina, por favor dibuje ahora una masculi­
reformularse, pero no se debe dar ninguna otra na". Las reacciones del examinado podrán
especificaci6n. variar de manera semejante a las descriptas
Llegado a este punto el examinado puede previamente y las respue.stas del examinador
responder de varias maneras, por ejemplo es deberán ser las apropiadas para cada caso.
·posible que dibuje una persona completa, una
persona incompleta, apenas un bosquejo, una
Observaciones e interpretaciones. - Este as­
pecto de la técnica consisfe· ' en el registro
figura de "palotes", un estereotipo, o la repre­
de proposiciones descriptivas e interpretativas
sentaci6n abstracta de una persona. También
acerca de la conducta . y de los dibujos del
es posible que continúe reticente. Cada una ·

examinado.
de estas formas de comportamiento contiene
informaci6n acerca del individuo y no debe
considerarse como una pérdida de tiempo. Pa­ Conducta
ra el psic6logo clínico la conducta preliminar
al dibujo, lá que se produce durante la realiza­ La conducta del examinado puede describir­
se en relaci6n CO!l sus aspectos verbales, mo­
ci6n del dibujo y la producci6n artística re­
sultante revisten la misma importancia. Si el tores y de orientaci6n. Se lo enfrenta con
una situaci6n de algún modo inestructurada.
examinado continúa reticente, el examinador
¿C6mo se orienta? ¿Expresa una gran necesi­
podrá utilizar todas las técnicas o formas de
dad de consignas? Y, si es así, ¿expresa esa
persuasi6n que conozca, pero sin dar ninguna
necesidad directa v verbalmente o indirecta­
informaci6n específica adicional. Deberá des­
mente, mediante niovimientos expresivos y ac­
tacarse que el talento artístico no es impor­
tividades motoras? ¿Se entrega a la tarea con
tante y que "cualquier cosa que haga está
comodidad y confianz�? ¿Expresa dudas con
bien". He usado este procedimiento con más
respecto a su habilidad?, y, en ese caso, ¿las
de cinco mil individuos y muy pocas veces
· expresa directa o indir{:ctamente, verbalmente
me he encontrado con negativas persistentes
o por medio de la actividad motora? ¿Se mues­

163
a dibujar una persona.
tra inseguro, ansioso, desconfiado, arrogante,
Si el exaii)Ínado dibuja una figura incom­
hostil, negativo, tenso, relajado, jocoso, cons­
pleta, se le pide que tome otra hoja y dibuje
ciente de sí mismo, cauteloso, impulsivo? Un
una completa eel examinador debe recordar
psic6logo astuto es el que puede formarse una
que hay que enumerar las hojas en forma
impresi6n bastante clara del examinado me­
consecutiva). Es necesario explicar qué se
diante su conducta preliminar.
entiende por figura completa. Una figura que
incluya la mayor parte de las cuatro áreas
principales del cuerpo, puede considerarse Análisis del dibujo
completa. Las cuatro áreas del cuerpo son :
cabeza, torso, brazos y piernas. Si cualquiera En los parágrafos siguientes describiremos
de estas. áreas está totalmente omitida, la figura los pasos del análisis, además de ofrecer ótras
debe considerarse incompleta. Pero si se omite informaciones relevantes y presentar algunos
s6lo una parte del área, como por ejemplo dibujos. Los dibujos s6lo se reproducen con
las manos, los pies o alguna parte del rostro, el fines ilustrativos y no como prueba de los
dibujo está aceptablemente completo. principios. interpretativ�.
Si el examinado hace apenas un esbozo, di­
buja una figura de "palotes" o un estereotipo o
una representaci6n abstracta, se le pedirá que Secuencia de la figura
tome una hoja adicional y dibuje una persona; ¿Qué dibuja primero el examinado: el hom­
pero en este caso no se aceptarán ni estereo­ bre o la mujer? De cinco mil quinientos
tipos, ni esbozos, (seg(m el caso), y deben
repetirse las consignas hasta que resulte un figura de su propio sexo. Entre estos cinco
adultos, un 89 por ciento dibuj6 primero la

dibujo satisfactorio de la figura humana. mil quinientos dibujos, los había de estudian­
Después de este procedimiento ya se poseen tes universitarios, de estudiantes sec1,1ndarios,
uno o más dibujos consecutivos numerados, de pacientes clínicos, de pacientes de hospita­
uno de los cuales, por lo menos, constituye les neuropsiquiátricos y de pacientes en trata­
una figura aceptabJemente completa. Si dicha miento psicoanalítico y psicoterapéutico. Si se
figura es un hombre, se deberá . decir uEsta es consideran por separado Jos doscientos ochen­
una figura masculina; por favór dibuje ahora ta dibujos que hicieron los pacientes internados
70 EMANUEL F. HAMMER
en clínicas y hospitales, el porcentaje de los jos dicha variación en general está en función :
que primero dibujan el propio sexo, se reduce 1 ) del tipo de población que se ha tomado
al 72 por ciento d� este último grupo. (al azar, clínica), y 2) del tamaño de la
La mayor parte de las investigaciones con­ población que se ha toma�o. En mil qui­
signadas en la literatura verifican el hecho nientos dibujos, el porcentaje era del 1 8 por
de que : 1 ) la gran mayoría de los individuos ciento sobre cada cien dibujos consecutivos.
dibujan primero figuras de su propio sexo; 2) Cuando la colección llegó a poseer cuatro
que la· incidencia de desviaciones de esta re­ mil dibujos, la variación se limitó al 5 por
gla es mayor entre los sujetos que solicitan ciento, más o menos. Aún no se ha estable­
o requieren tratamiento psicoterapéutico. En cido el porcentaje del grupo clínico y del gru-
los porcentajes reales que se han consignado po hospital. ·�
existen ciertas variaciones. De dieciséis homosexuales manifiestos, trece
He observado que en mi colección de dibu- dibujaron primero la figura del sexo opuesto.
164
:
FmtmA 3 A S
s

l
o
e
c
d
l
p
p
tr
te
d
se
gr
o
al
FIGURA. 3B
fi
Dibujos de figuras humanas rea1izados por homosexuales manifiestos. ci
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 71

165
FIG'DltA 3 D
(Continuación). Dibujos de figuras humanas realizados por homosexuales manifiestos.

Estos dos hechos indican que lo común es

sexo, y que es posible que un pequeño grupo


. que se dibuje primero la figura de su propio

seleccionado de homOl¡exuales dibuje primero


la figura del sexo opue�to. Pero esto no sig­
nifica que todo individuo q�e dibuja primero
la figura del sexo opuesto sea un homosexual
o un neurótico. Los psicólogos clínicos con
experiencia saben lo peligroso que resulta apli­
car generalizaciones normativas a un indivi­
duo. Lo válido es preocuparse por explorar
las razones por las que un examinado dibuja
primero el sexo opuesto, pues constituye un
procedimiento atípico.
Algunas de . las expljcaciones que he encon­
trado para los casos mencionados anteriormen­
te, en los que la primera figura dibujada era
del sexo opuesto, son las siguientes: inversión
sexual; confusión de ipentificaciones sexuales; FIGtm.A. 4
gran dependencia del padre del sexo opuesto
o intensa fijación a él; gran dependencia de madút' (véase el caso del señor P.). Quizás
alguna otra persona del sexo opuesto o intensa existan más explicaciones aún.
fijación a ella; regresión a un estadio de nar­ Hay veces en que los examinados verbalizan
cisismo primario en el que se es "uno con la su indecisión, haciendo preguntas del tipo de:
72 EMANUEL F. HAMMER
"¿Qué sexo dibujo primero?". El clínico debe sar de la barba y la ropa, no tiene aspecto mascu­
considerar la posibilidaq de que este tipo qe lino." La sensación que transmite la figura es de
preguntas, indiquen confusi6n con respecto al "ropa vacía". El paciente que la dibujó era un
rol sexual. esquizofrénico ambulatorio cuya relación con los de­
Las figuras 3A, 3B y 3C fueron dibujadas más y con el mundo era vacía, amanerada y llena
por homosexuales manifiestos; la figura 3D, de clisés. Qi.Iienes lo conocían lo describían a· me­
por un �individuo que había tenido experien­ nudo como "irreal" y muy afeminado.
cias horno y heterosexuales. La figura 4 co­
rresponde a una persona que desarroll6 como De acuerdo con la experiencia de la mayo­
defensa, la fantasía inconsciente de estar cas­ ría de los psic6logos clínicos, todos los indi­
trada · y de poseer 6rganos femeninos.12 viduos, hasta los incultos e ine:Xpertos, e inclu­
so los niños pequeños, transmiten ideas ex­
presivas cuando dibujan figuras. Por ejem­
plo, es interesante observar que la persona que
dibuj6 las figuras 6A y 6B protestaba porque:
"Nunca fui capaz de dibujar nada; simple­
mente, no sé dibujar." Luego, en el comen­
tario que hizo, descripi6 a su padre, Juan, de
la siguiente manera:
Un hombre muy severo al que le gustaba salir
vestido de etiqueta. Siempre era minucioso con su
persona. Insistía en que las cosas debían hacerse
correctamente y en el tiempo preciso. Criticaba a
quienes hacían las cosas por diversi6n o, simple­
mente, por gusto. Margarita (fig. 6 A) es una chica
joven que en la realidad no tiene ese aspecto que
posee en el dibujo.

166
Pero así la hacía sentir Juan: como si su ves­
tido de noche fuese de entrecasa. Ella dudaba �
acomp�lo a las funciones por temor a ser cri­
ticada.
Es interesánte observar que, a pesar de las
reiteradas protestas de la paciente con respecto
FIGURA 5
a su poca habilidad para el dibujo, sus dos
figuras transmiten, con gran claridad y econo­
mía, sus sentimientos acerca de sí misma y de
Descripci6n de figuras su padre.
He observado que mediante, la simple des­ Es difícil formular con precisi6n el modo
cripci6n de las figuras es posible captar aspec­ específico en que el psic6logo capta los aspec­
tos muy aclaratorios. Los siguientes son ejem­ tos expresivos. · Se ha comprobado que para
plos de comentarios descriptivos: describir las actitudes y el tono emocional de
los dibujos es efectiva la técnica de estudiarlos
Figura 3 A. "Esta es una bailarina de ballet, durante un rato. Quizás el psic6logo posea un
musculosa, en posición de p�tas de pie, con el pie equipo men�al estructurado de modo que su
izquierdo extendido horizontalmente.". El paciente umbral para · responder a indicios subliminales
era un homosexual "activo, agresivo". se.a más bajo. Pero esto es especulaci6n. El ·
Figura 3 B. "Esto parece un acróbata con las hecho es que los dibujos realmente varían en
rodillas un poco dobladas, en una posici6n semejan­ sus aspectos expresivos, y que el reconocimien­
te a la que asumen los bailarines cuando están por to y la fo:pnulaci6n consciente de estas dife­
recibir a' la compañera. Aparentemente, está des­ rencias, facilita la interpretaci6n posterior.
vestido, con excepción de la malla. Los rasgos facia­
les están omitidos." Este paciente era un homo­
sexual pasivo. Comparación de figuras
Figura 5. "Este es un dibujo muy raro de un Todo el mundo es capaz de dibujar dos fi­
individuo con grandes ojos, pelo largo, caprichosa­ guras que difieran entre sí de algún modo.
mente vestido y con barba. No es coetáneo y, a pe- Ese modo particular de diferencia;cse · es elegi-
TESTS iPROYECTIVOS GRAFICOS 73

do, consciente o inconscientemente por el in­ Utilizando medios similares a la técnica que
'dividuo, y por lo general esa elección resulta he empleado, es fácil verificar que efectiva­
valiOsa com� información con respecto a sus mente s�n éstas las sensaciones que trap.smiten
actit�des psicosexuale�. En la figura 7A, por los dibUJOS. Para comprobarlo, se presentaron
ejemplo, el hombre es mucho más pequeño y estos dos dibujos a cinco psicólogos. Se les
menos móvil, y tiene brazos más cortos que la solicitó que describiesen cada una de las figu­
mujer de la figura 7B. Esto constituye un ras del modo más breve posible. A partir de
comentario descriptivo acerca de las diferencias los cinco comentarios que se obtuvieron acerca
entre ambos dibujos. Un posible comentario del hombre (los cinco coincidieron en la ca-

1 .,
.J
y

'

167
F'IGl:IRA 6A

\\
FIGtlll.A 6B

interpretativo basado en estas diferencias ob­ racterización general), se tabularon las pala­
jetivas sería el de que el hombre es un indi­ bras descríptivas que aparecían con mayor fre­
viduo más pequeño y pasivo que la mujer. cuencia. En las cinco descripciones se encon­
Esta interpretación se fundamenta en los si­ traron palabras que implicaban una actitud
guientes elementos : la forina de estar parada, contemplativa en lugar de participación activa
la postura · y los brazos de la mujer . sugieren (observador, espectador, meditabundo, mi!an­
actividad, mientras ··que la postura, los brazos do). En cuatro de las descripciones había pa­
y las manos del hombre dan la impresión de labras que implicaban pasividad o dependencia
que no está en movimiento, que está parado, (menos competente, dependiente, se siente
con las mimos en los bolsillos, mirando. A chico). '
partir de aquí, ya podemos alejamos un poco En los cinco comentarios acerca de la mu­
más del dibujo objetivo hacia la interpretación jer aparecieron palabras descriptivas que ex­
de que para el examinado el hombre es inac­ presaban actividad eagresiva, protectora, acti­
tivo (pasivo), introvertido, en tanto que la va), y también en todos surgían referencias a
mujer es activa, extravertida, a�esiva. la eXtraversión.
74 EMANUEL F. HAMMER
Cuando para cada una qe las figuras se sin­ des limitadas de contacto)' apretados al cuer­
tetizaron los cinco comentarios en una sola po, y las manos están ocultas en los bolsillos.
frase descriptiva, resultó la siguiente des- En esta posición de las manos, ningún elemen­
. .,
cnpCion : to expresa disposición para la actividad, para
"La figura 7 A corresponde a un individuo algo · el ataque, la manipulación o cualquier otra
retr�do, sensible, dependiente, meditabundo, idea­ forma de contacto.
lista, introvertido, amable." Los brazos de la mujer son más bien largos,
"La figura 7 B corresponde a una persona com­ se extienden fuera del cuerpo. Las manos es­
petente, enérgica, activa, protectora, generosa, fir­ tán bien marcadas y en una posición desde
me, acostumbrada a preocuparse por las cosas." la cual f$ bastante fácil estáblecer contacto
168
.\
J I¡ ��
�j ¿_._
FxGUBA 7 A
FIGtm.A 7 B
Luego se presentaron estos dos comentarios, con personas u objetos. La kinestesia que sur­
omitiendo la identificación sexual de cada una ge de las posiciones de los brazos indica . acti­
de las figuras, a otros cinco psicólogos, para vidad, en tanto que los brazos pegados al
que establecieran la correspondencia entre ca­ cuerpo con las manos en los .bolsillos denotan
da uno de ellos y el dibujo al que parecía falta de tensión muscular y pasividad del yo.
aplicarse. En los cinco casos se apareó el pri­ El cabello de la mujer está dibujado con tra­
mer comentario con la figura del hombre, y el zos firmes y en conjunto da la impresión
segundo, con la de la mujer. de energía. ¿Qué tipo de mujer usa el cabello
Existen otros factores que deter�nan estas en .esa ·forma? El cabello del hombre no está
caracterizaciones de los dibujos. Las manos y dibujado (como el de la mujer) desde el cen­
los brazos son las partes del cuerpo humano tro de la cabeza hacia afuera del cuerpo, sino
que "hacen cosas"' establecen contacto e dar desde la cabeza hacia el cuerpo. De acuerdo
la mano), castigan o defienden. En el hom­ con mi experiencia, en los dibujos de · figuras
bre, los brazos son bastante cortos (posibilida- humanas el trazo hacia el cuerpo revela ten�
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 75

dencias hacia la introversi6n, en tanto que el Es necesario aclarar algo acerca de los sig­
trazado hacia afuera del cuerpo por lo general nificados de "grande" y "pequeño''. El tamaño
indi�a extraversi6n. . promedio de una figura completa es, aproxi­
Obsérvese la diferencia de tamaño. ¿Qué madamente, de 1 8 centímetros o de dos tercios
se asocia por lo general con el tamaño de la del espacio disponible. Pero más importante
figura? ¿No es el adulto más grande y com­ que el tamaño absoluto es la impresi6n que
. petente que el niño? Es posible interpretar transmite la relaci6n entre la figura y el es­
que el examinado se identifica con la figura pacio que la circunda. Si un dibujo · da la
masculina, que su atenci6n está dirigida hacia impresión de pequeñez, puede interpretarse
sí mismo (introversi6n) y que en la figura ·que el examinado se siente,pequeño (inferior)
o perdido (rechazado) . . ·
femenina está incluida la apercepci6n que tie­
ne de las mujeres, la, que, pueae suponerse,

El hecho de que tanto en la mujer como en


deriva de la relaci6n con su madre o sustituta.

el hombre estén muy cuidados los detalles ta­


les como el cintur6n y el escote bien demarca­
dos, indica que el examinado es algo compul­
sivo y está preocupado por el detalle y el
orden. El mo4o en que traza y retraza el con­
tomo del hombre (el saco está dibujado y
vuelto a dibujar hasta alcanzar las proporcio­
nes correctas) refuerza la interpretaci6n de
compulsividad y orden. En conclusi6n, compa­
rando los dibujos del · hombre y de la mujer,
pueden efectuarse los sigt.úentes comentarios
interpretativos :

169
tabundo, compulsivo, sensible, pasivo; más espec­
"S. es un individuo introvertido, ansioso, medi­

tador que hombre de acción. Tiene necesidad de


nutrición y de apoyo, y espera recibirlos de la fi­
gura materna."

Se siente pequeño frente a las mujeres, a


las que siente agresivas y amenazadoras. Está
preocupado por los derivados anales eesto im­
plica una gran inmersi6n dentro de la teoría
psicoanalítica, sin la cual no se puede ir mu­
cho más �llá de la superficie) y sus identifi­
caciones psicosexuales son -conflictivas.

Fzoim.A S A FIGtmA S B
TAMA:RO
Las figuras SA y SB fueron ambas dibujadas
La relaci6n entre el tamaño del dibujo y el por j6venes adolescentes de un metro ochenta
espacio gráfico disponible puede vincularse centímetros de altura. El individuo que dibuj6
con la relaci6n dinámica entre el individuo y .
la figura SA expresa sus sentimientos de infe-
su ambiente, o entre el individuo y las figu­ . rioridad y los encubre con el autodesprecio.
ras pa.rentales. El tamaño expresa c6mo res- En efecto, se está burlando de sí mismo. A
partir de este dibujo podemos. deducir que
Si la figura representativa del concepto de . se siente tonto e intenta adelantarse a . la
. . · ponde el individuo a las presiones ambientales.

uno mismo es pequeña, puede formularse la burla ajena, burlándose de sí mismo. Me­
hip6tesis de que el individuo se siente peque­ diante el uso de símbolos sustitutivos de la
ño (inadaptado) y que responde a los requeri­ masculinidad que denotan deseos compensato­
mientos del ambiente con sentin,úentos de in­ rios, expresa su sensac;i6n de impotenc_ia. En
ferioridad. Si la figura es grande, significa que lugar de dibujar una persona fuerte, "fálica",
el individuo responde a las presiones ambien­ dibuja una figura débil con bigote (deseo de
tales con sentimientos de expansi6n y agresi6n. virilidad) y larga nariz (deseo de virilidad).
76 EMANUEL F. HAMMER
170
FxotmA 9
El yo-yo sugiere : 1) que el individuo no ha friendo un conflicto comun (¿edípico?) con
abandonado sus hábitos infantiles; 2) que tie­ respecto a sus sentimientos sexuales. Lo ha
ne del¡eos masturbatorios. Al yo-yo se lo ma­ resuelto .reforzando el supery6, es decir, re­
nipula con la mano y sube y baja (nótese la primiendo el impulso prohibido. Sin embargo,
ubicación de la mano).* su dibujo ilu.stra el clisé psicoanalítico de "el
La figura 8B fue dibujada por un indivi­ retorno de lo reprimido a través de lo repri­
duo que se siente grande en su ambiente, que mido". La mano izquierda finaliza en un
no se burla de sí mismo pero que está su- "círculo" que parece decir "aquí no hay nada",
pero eli posible notar la forma fálica de cada
* Este es un ejempl<¡> de la ley de concreci6n una de las manos. En el tratamiento terapéu­
desplazada, es decir, que un objeto o acto que
posee una o más características de otro objeto o tico, este paciente se encuentra en el proceso
acto, puede representarlo. de resolución de su conflicto edípico.
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 77

Movimiento figuras 1 1A y 1 1B, mecánicas e inanimadas,


fueron realizadas por un esquizofrénico.
Casi todos los .dibujos de figuras humanas
sugieren algún tipo de tensión kinestésica que
varía desde. la rigidez hasta la extrema movili­
Distorsiones y omisiones
·dad (véase figura 9). Por lo general los dibu­ La distorsión u omisión de cualquier parte
jos que sugieren mucha activi(lad son obra de la figura sugiere que los conflictos del exa­
de individuos que sienten fuertes impulsos ha­ minado pueden relacionarse con dichas partes.
cia la actividad motora. El individuo inquieto, Por ejemplo, los voyeuristas con frecuencia
el hombr� de acción, el hipermaníaco, el his­ omiten los ojos o los dibujan cerrados (véase
térico, realizan dibujos que contienen conside­ figura 12). Los individuos con conflictos se­
rable movimiento. Los dibujos que dan una xuales omiten o distorsionan las áreas .relacio-

171 . FIGURA 10

impresión de extrema rigidez por lo general nadas cóli áspectos séxuále$. Los individuos
corresponden a individuos con conflictos gra­ infantiles con necesidades orales dibujan ge­
ves y muy profundos, frente a los cuales man­ neralmente grandes pechos. _En un estudio
tienen un control rígido y, a menudo, endeble sobre pacientes a quieñes en la Segunda Gue­
(véase figura 1 O).* A veces se encuentran rra Mundial se les habían amputado las pier­
dibujos de figuras sentadas · o reclinadas, que nas observé que con frecuencia omitían la
expresan bajo nivel energético, falta de impul­ parte inferior del cuerpo (véase figura 1 3).
so o agotamiento emocional. Si el dibujo re­ Tanto las partes borradas, como las más
presenta figuras de tipo mecánico, con abso­ marcadas, sombreadas o reforzadas, implican
luta ausencia de implicaciones kinestésicas, el lo mismo que las distorsiones y omisiones, y
psicólogo debe estar alerta para detectar otros debe considerarse su posible vinculación con
signos de despersonalización y de psicosis.· Las áreas conflictivas (véase el caso del señor P.).
"' Humpty Dumpty es el nombre de una can­
ción infantil cuyo protagonista, que así se llama, Región � la cabeza
es un huevo, y que dice así: "Humpty Dumpty se Por lo general es la que primero se dibuja.
sentó en una pared, Humpty Dumpty se pegó un El col}cepto del yo de la mayoría de los indi­
· gran golpe 1 Ni todos los caballos del rey ni todos
los hombres del reino 1 pudieron juntar los pedazos viduos está centrado en la cabeza y en el
de Humpty Dumpty otra ·vez. ['J:'.] rostro. Si la cabeza está muy agrandada es
78 EMANUEL F. HAMMER
posible que el examinado sea muy pedante o 5). Se puede dibujar la boca mediante una
posea aspiraciones intelectuales eo que tenga línea recta, curva u oval. Si se incluyen los
dolores de cabeza u otros síntomas somáticos), dientes es posible que el examinado sea oral­
o bien que sea introspectivo, o que huya en la agresivo y sádico; en este caso deben buscarse
fantasía. otras características ligadas a este estadio eyo-
·
Si la cabeza y el rostro están poco claros, es lutivo.
posible que el examinado sea en extremo au­ Si la boca consiste en una sola línea, puede
toconsciente y tímido. . Si la cabeza es lo úl­ tratarse de un individuo agresivo a nivel ver­
timo que se dibuja, se debe considerar la bal. Si es excesivamente oval, o está abierta y
posibilidad de una grave perturbación del es carnosa, es posible que sea o;ral-erótico y de­
pendiente. Si los ojos so� muy grandes y
los de la figura masculina ·tienen pestañas es
casi seguro que se trata de un paciente homo­
sexual. Si el contorno de los ojos es muy
grande, pero están omitidas o ausentes las pu­
pilas, puede que se esté expresando culpa vin­
culada con tendencias voyeurísticas.
Si los ojos· son grandes y poseen la cualidad
de mirar con fijeza el psicólogo clínico deberá
investigar la posibilidad de que existan rasgos'
paranoides.
La nariz puede representar un estereotipo
social, pero también puede interpretarse como
un símbolo fálico. Si es ganchuda, o ancha y
abierta, el examinado está expresando rechazo
y desprecio. Si es muy larga, es posible que
se vincule con sentimientos de impotencia se­
FmtJRA ll A FIGtlRA 11 B
xual. Por lo general, los pacientes de sexo

172
masculino que sufren de melancolía involuti­
va dibujan na;r!ces extremadamente largas y,
también los adolescentes que intentan afirmar­
se en el rol masculino, pero que se sienten
inadecuados para él. . .
El mentón constituye un estereotipo social
relacionado con la fuerza .Y ·la determinación.
Si en un dibujo que muestra el autoconcepto
del examinado el mentón aparece agrandado,
probablemente exprese un fuerte impulso, ten­
dencias agresivas o, si está muy exagerado,
s�ntimientos compensatorios de la debilidad y
la indecisión.
Pocas veces se detallan las orejas, pero si
están agrandadas o destacadas, el psicólogo con­
siderará la posibilidad de algún daño orgánico
pensamiento, y si en contraste con un cuerpo en el área · auditiva, de alucinaciones auditi­
apenas esbozado o rechazado, aparece dibu­ vas en un individuo paranoico, de algún defec­
jada con mucha claridad, es posible que el to en la audición o de un conflicto homosexual
examinado acuda a la fantasía como recurso pasivo (véase el caso del señor P.).
compensatorio, o que tenga sentimientos de El cuello separa la cabeza del cuerpo y pue­
inferioridad o de vergüenza en relación con de considerarse como el vínculo entre el con­
partes y funciones de su cuerpo. trol intelectual y los impulsos del ello. Un
Los pacientes narcisistas u homosexuales cuel�o largo puede revelar dificultades para
dan mucha importancia al cabello. El pelo controlar y dirigir los 'impulsos instintivos (pa­
de la c2ra. (barba o bigote) por lo general está ra mayores detalles sobre esto véase el caso del
ligacJo a una búsqueda compensatoria de viri­ señor P., página lOO), pero también puede
.lidad por parte de aquellos individuos con sen­ indicar la existencia de síntomas somáticos en
timientos de inadecuación sexual o dudas acer­ dicha área. También es posible que las figu­
ca de su masculinidad (véan�e figuras 3D y ras con cuellos extremadamente largos corres-
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 79

:eondan a pacientes que padecen de dificulta­ Otras partes del cuerpo.


des para tragar, de globus histericus, o de
perturbaciones digestivas psicógenas. También Cuando se dibujan primero las piernas y
Jos individuos esquizoides dibujan con fre­ los pies y se les P.resta mayor atención que al
cuencia figuras con cuellos exagerados e véan­ resto del cuerpo, es posible que se esté expre­
se figuras I lA y l lB). sando desaliento o depresión. Si las caderas
y las nalgas de la figura masculina son re­
Brazos y manos dondeadas y más grandes de lo .que deberían
ser, o se les presta una atención exagerada,
Los brazos y las manos son los órganos cor­ el examinado puede poseer fuertes rasgos ho­
porales del contacto y la manipulación. Si las mosexuales. La misma interpretación es ade­
manos están' ocultas el examinado manifiesta cuada p�ra el caso de que el tronco aparezca
dificultades de contact9 o sentimientos de cul- redondeado o muy ceñido en la cintura.

173
FIGURA 13

pa en relación con actividades manipulatorias Si las articulacioneS.. de los codos y de otras


(mastl.!rbació:ri). Si están a la vista pero son regiones a.rticulares están delineadas, se trata
de un tamaño exagerado, esto puede interpre­ . de un individuo compulsivo, en cuyo caso
tarse como una conducta compensatoria debi­ este rasgo se manifestará de muchas otras ma­
da a sentimientos de insuficiencia manipulato­ neras, o de una persona dependiente e in­
ria, dificultades · de contacto o inadecuación. decisa y necesitada de · inlliciüs perceptivos
El sombreado . excesivo de las · manos expresa familiares para reasegurarse. Si se dibuja la
ansiedad con respecto a la manipulación o a anatomía interna seguramente se trata de un
las actividades que implican �ontacto. Los esquizofrénico .
o de un maníaco� Si se dibuja
brazos -apretados al cuerpo, manifiestan sentí- el cuerpo con vaguedad o de un modo extraño
. mientos pasivos o defénsivos. Si son demasiado
(figuras ·u A y l l B) es posible que el exa­
largos y e:.x;tendidos fuera del cuerpo, habrá
que pensar en necesidades agresivas dirigidas minado sea un .esquizofrénico. ·Debe ·. obser­
hacia el exterior. Si los d�dos, las uñas y las varse con atención el tratamiento que: hacen
d
articulaciones están marcadas con cuidado, el los indivi uos de sexo masculino de la figura
.

en relación· con el concepto corporal (como ¿a la chica ideal con que se sueña? ¿a una
�ndividu9 es compulsivo, o tiene dificultades femenina. . ¿Representa la figura· a una niña?

figura materna?. · ¿qué partes ·del cuerpo feme­


dos sugieren agresión reprimida. nino se destacan? Si los pechos son muy gran-
en la �sq-.rlzofrenih p�co'Z}. Los puños cerra­
1
1 80 EMANUEL F. HAMMER
des y están dibujados con mucho cuidado es Vestimenta
posible que el examinado manifieste fuertes
La mayor parte de los dibujos están vestidos.
necesidades de dependencia oral. Los brazos
Si las -figuras están desnudas y las partes se­
y manos largos y prominentes revelan nece­
xuales expuestas, el examinado puede estar
sidad de una figura materna protectora. Si la
expresando rebelión contra la sociedad (figu­
femineidad de la figura femenina está indica­ ras parentales), o conciencia de sus conflictos
d� mediante el uso de detalles superficiales sexuales.
o simbólicos, habrá que pensar en sentimientos Los individuos con fuertes elementos voyeu­
sexuales prohibidos y reprimidos. rísticos suelen dibujar figuras desnudas glori­
La exageración de los hombros y de otros ficadas. Si la figura que corresponde al auto­
indicadores de masculinidad en la figura mas­ concepto está dibujada d�snuda y con mucho
culina puede indicar la propia inseguridad con cuidado, es posible que él examinado esté ex­
respecto a la masculinidad.12 presando narci�imo corporal (véase figura 14).
174
i
r.
t
TESTS PROYECTIVOS· GRAFICOS 81

Por el contrario, el dibujo de la figura cuida­ prefiere el trazado vertical, habrá que pensar
dosamente vestida revela narcisismo ligado a en características tales como determinación
la vestimenta, o narcisismo social. Ambas for­ hiperactividad y masculinidad asertiva. Si 1�
mas de narcisismo se encuentran en individuos
1
dirección del trazo está bien determinada' y
infantfles y egocéntricos. este no es vaci'lante, es posible que el exami-
Por .lo general, la importancia excesiva dada nad? sea una persona segura, perseverante y
a los botones es un indicador de personalida­ persistente con respecto a las tareas dirigidas
des dependientes, infantiles y con un ajuste a metas. Los trazos de dirección indetermi­
imperfecto. Si los botones corresponden a la nada y dudosa con frecuencia se asocian a la
línea media del cuerpo, es posible que el exa­ carencia de dichas cualidades. Es decir que
minado sufra de preocupaciones somáticas. Si aquellos individuos poco definidos, inseguros,
los botones se dibujan en los puños de la ca­ que no tienen ni opiniones ni puntos de vista
misa o en otras áreas poco visibles, posible­ propios, dibujan figuras en las que el trazado
mente se trate de un paciente obsesivo-compul­ no posee una dirección determinada.
sivo, que también dibujará cordones en los za­ Las lín�as derechas e ininterrumpidas suelen
patos, arrugas en la ropa, etcétera; El detalle ser el producto de individuos rápidos y deci­
preciso que se elija para expresar la compulsi­ didos. En cambio las líneas curvas interrum­
vidad puede ser significativo: por ejemplo, pidas, caracterizan a los individuos lentos e
las rayas del pantalón sugieren una ten­ indecisos. Los trazos muy cortos y abocetados
dencia a la ostentación de rasgos mascu­ a menudo revelan ansiedad e inseguridad. Si
· el trazado se realiza de un modo libre y rít­
linos. . .
Los . bolsillos ubicados en el pecho indican mico, es posible que el examinado sea una
privación oral y afectiva y por _lo general se persona abierta y_gue :¡;esponde a los estímulos.
encuentran en lo!! dibujos de individuos in­ Si, por el contrario, el trazado está constre­
fantiles y dependientes. Pero si consideramos ñido, lo más probable es que se trate de una
el bolsillo como un órgano receptor simbólico persona tensa, apartada y coartada. El éontor­
es decir, una vagina, también puede expresar no de las figuras claro y definido, y la línea
la existencia de identificación psicosexual con de demarcación reforzada pero no quebrada,

175
la. madre. Con frecuencia una corb.ata exage­ expresan necesidad de aislamiento y de protec­
rada se interpreta como un símbolo fálico. Si ción frente a las presiones externas. Por lo
se dibuja con sumo cuidado y atención y, ade­ general el sombreado indica ansiedad. Si se
más, la figura es algo afeminada, es posible lo encuentra en las áreas sexuales, es probable
que el examinado sea homosexual. La corbata que la ansiedad se relacione con las funciones
pequeña puede indicar sentimientos· reprimidos sexuales;
· de inferioridad orgánica. Es frecuente que los El dar excesiva importancia a los trazos que
individuos con preocupaciones sexual�s de se dirigen del papel al examinado denota ca­
naturaleza . exhibicionista dibujen aros. Los racterísticas tales como encierro en sí mismo'
cigarrillos, las pipas y los bastones se inter­ introversión o ansiedad. Por el contrario' la
1
pretan como símbolos, de búsqueda de la vi- exageracion en 1os trazos que van desde el
· .
rilidad. examinado hacia la parte superior del papel
puede ser un índice de agresión o de extra­
versión.
Grafología �1 énfasis en los trazos que se dibujan de
El trazado puede describirse en relación derecha a izquierda se vincula con la intro­
con la presión, la dirección, la continuidad, vetsión y el retraimiento; en cambio la direc­
la angularidad y el ritmo, generalmente la ción de izquierda a derecha, revela tendencias
presión del trazo se vincula con el nivel ener­ hacia .la extraversión, la estimulación social y
gético. Por lo tanto un individuo con un gran la necesidad de apoyo. Volvemos a advertir
impulso y muy ambicioso dibujará con líneas al psicólogo contra la utilización de una sola
firmes; el que posea un nivel energético más área de interpretación para un diagnósti�o
bajo, por razones físicas o psíquicas, realizará confiable, a menos que esté sostenida por el
líneas inás suaves. El ciclotímico, el inestable patrón total resuJtante del análisis gráfico.
o el impulsivo dibujará con presión fluctuante. Miscelánea. - Las figuras de "palotes" o las
La dirección del trazo puede ser vertical u repres<:(ntaciones abstractas, deben interpretar­
horizontal, determinada o indeterminada. A se com� signos de evasión. Este tipo de dibujo
menudo 1� marcada preferencia por los movi­ es �aracterístico de individuos inseguros y que
mientos horizontales se relaciona con debili­ du�an de sí mismos. Si se dibujan payasos,
dad, femineidad y vida de fantasía. Si se personajes de historietas, o figuras ridículas
82 EMANUEL F. HAMMER
se está expresando autodesdén y autohostili­ y que pueden interpretarse como una nece­
dad. Esto suele encontrarse en adolescentes sidad de apoyo o de auxilio. A los individuos
que se sienten rechazados o inadaptados. compulsivos se los reconoce con facilidad por
Los dibujos de brujas o de personajes simi· medio de sus dibujos. Son incapaces de ter­
lares son propios de individuos que sienten minarlos y vuelven repetidamente sobre las
hostilidad hacia la mujer y que expresan sus distintas áreas agregándoles cada vez más de­
sen�entos punitivamente. talles. Los pacientes histéricos, impulsivos e
A menudo los examinados incluyen material inestables hacen dibujos en los que mediante
auxiliar como por ejemplo líneas que repre­ la falta de precisión y de uniformidad en la
sentan el piso y que pueden ser de distinto realización, ponen de manifiesto las caracte­
.,
tipo, o bien cercos donde las figuras se apoyan rísticas de su personalidad.
REFERENCIAS
l. J.'.1urray, H. A., et al.: Explorations . in Perso­ the Human Body. Londres, Kegan Paul,
naltty. Nueva York, Oxford, 1938. Trench, Trubner & Co., 1935. ·
11-2. James, William: Ptinclples of Psychology. 9. Untermeyer, L.: En Rouault, G.: Makers e
*3. Freud, S.: Leonardo Da Vinci. Nueva York,
of the Modern World, pág. 420.
Random House, 1947. *10. L�vy, S.: Figure drawing as a projective test,
en Abt y Bellak: Projective Psychology. Nue­
*4. Freud, S.: Delu·sion and Dreams. va York, Knopf, 1950. L
5. Ti:ndall, W. Y.: James ]oyce, His Way of 11. Bettelheim, B.: Symholic Wounds. n
lnterpreting the Modern World. Nueva York, 12. Levy, R. A.: Confusion of sexual role in
Scribner, 1950. · ·
schizophrenic children, a study involving fi­ s
*6. Freud, S.: The lnterpretation of · Dreams. gure drawings. Estudio completado en la C
(Traducido por Strachey.) Nueva York, Basic State University of New York College of c
Books, 1955. Medicine, 1956. q
7. Rieff, Philip: En Freud, S. (4). le

176
* Las obras precedidas por un asterisco tienen edición
*8. Schilder, P. : The lmage and Appearance of en castellano. e
to
e
se
m
a
q
el
d
se
se
co
eo
ar
U
D
en
t
m
ca
lo
pa
so
ex

cu
ca
m
Si
CAPÍTULO 8

INTERPRETACION DEL CONTENIDO DE LA TECNICA


PROYECTIVA GRAFICA CASA-ARBOL-PERSONA *

por EMANUEL F. HAMMER

EL INTERÉS fundamental del clínico en los papel blanco de un tamaño de 1 8 centímetros


dibujos de la casa, del árbol y de la persona por 2 1 2 y s6lo se ofrece una hoja por vez. Pa­
(el test HTP) consiste en la posibilidad de ra el dibujo de la c.asa la hoja se ubica con el
observar la imagen interna que el examinado eje más largo paralelo al examinado, y para
tiene de sí :q¡ismo y de su ambiente; qué co­ los del árbol y la persona con el eje más largo
sas considera importantes, cuáles destaca y perpendicular a él, y entonces se le pide que
cuáles desecha. dibuje lo mejor que pueda una casa (y luego
En los capítulos' previos hemos visto c6mo un árbol y una persona) aclarando que puede
los dibujos expresan los imperativos psicodi­ dibujarla como desee, que puede borrar y t<r
námicos correspondientes al concepto que el marse el tiempo que necesite.

177
individuo tiene de sí mismo y a su percepci6n Si protesta diciendo que no es un artista,
del ambiente. generalmente yo le aseguro que el HTP no
La casa, el árbol y la persona son conceptos es un test de ·habilidad artística y que, por el
de gran potencia simb6lica que se saturan de contrario, lo que interesa es c6mo él hace las
las experiencias emocionales e ideacionales cosas. Si pidiera permiso o intentara utilizar
ligadas al desarrollo de la personalidad, las cualquier ayuda mecánica se le advertirá que
que luego �e proyectan cuando esos concep­ el dibujo debe ser manual.
tos son dibujados. · El orden de presentaci6n de los estímulos
es siempre el mismo: pri�ero la casa, luego
el árbol y por último la persona. Esto permite
ADMINISTRACION una introducci6n gradual a la tarea gráfica,
pues así paso a paso se conduce al exami­
El HTP, capta al penetrar en el área de la nado a entidades que psicol6gicamente pre­
creatividad artística, la corriente de la perso­ sentan mayores dificultades para su ejecuci6n.
nalidad. En interés de la estandarizaci6n, han Es decir que en forma gradual se . va desde las
debido imponerse algunas restricciones a la representaciones más neutrales hasta las más
expresi6n completamente libre. cercanas a la popia persona. Es por esto que
Por ejemplo, se piden los ·mismos temas se deja para el final el concepto gráfico
gráficos, en el mismo tamaño de papel y con que despierta las asociaciones más conscientes.
materiales similares, a todos los examinados.
Se utiliza un lápiz número dos cori goma de
LA ELECCION DE LA CASA, DEL .
ARBOL Y DE LA PERSONA COMO
borrar y un formulario ** de cuatro hojas de

,. Este capítulo se centra en la consideraci6u de CONCEPTOS GRAFICOS


la interpretaci6n cualitativa del HTP. El sistema
de puntajes cuantitativos de Buck podrá hallarse
en la presentaci6n detallada que dicho autor hace items (casa, árbol y persona), afirma que:
Buck 1 en relaci6n con su elecci6n de los

,.,. Estos formularios pueden encargarse a Wes-


de su técnica 1 , 2 . a) son items familiares a todos, hasta para el
tem Psychological Services, 10655. Santa M6nica niño más pequeño; b) se observ6 que, como
·
Boulevard, West Los Angeles, California. conceptos que debían ser dibujados por indi-
115
1 16 EMANUEL F. HAMMER
viduos de. todas las edades, tenían mejor acep­ sanas con problemas en el área fálica, frecuen­
tación que otros, y e) �stimulaban una ver­ temente proyectan sus problemas en la chi­
balización más libre y espontánea que otros menea de la casa, así como las que poseen un a
items. Podemos agregar que son conceptos sim­ estructura de carácter de tipo oral suelen des­
bólicamente muy fé.rtiles en términos de sig­ tacar el contorno de las ventanas.. Existen
nificación inconsciente (lo que comentaremos otros . ejemplos.
en cada una de las secciones de este capítulo En cuanto al significado simbólico mencio­
donde se trate de la casa, del árbol y de la nado en último término (la casa como repre­
persona por separado). sentación del hogar parental), recordamos el
En relación con la elección de Buck de los caso de uná adolescente que se sentía muy
items gráficos, podemos· citar un estudio que oprimida ·por las constantes ,peleas que se pro­
. Griffiths 5 realizó �n Inglaterra · con dibujos li­ ducían en su hogar.- ·En el dibujo de la casa
bres de niños pequeños. En este· estudio se realizó una chimenea con un denso humo que
afirma que tanto las casas, como los árboles y soplaba de abajo hacia arriba. De este modo
las personas constituyen los conceptos que ma­ representaba su visión de la casa como her­
yor significación personal poseen. uEl objeto videro de turbulencias, intranquilidad y emo­
(gráfico) favorito (de los niños pequeños) ciones dispersas. Otro ejemplo en que la casa
es . . . la figura humana" (página 199). u(Des­ representaba la perc�pción de la situación fa­
pués de) la figura humana . . . el siguiente miliar es el que hemos reproducido antes
objeto favorito de los niños es el dibujo de (página 40). ·como se recordará la casa pare­
la casa" (página 219). "Luego el niño co­ cía una prisión, lo cual coincidía con la visión
mienza a dibujar árboles y también flores. . . que el examinado tenía de sí mismo, en el
(y) por primera vez parece darse cuenta del sentido de sentirse prisionero en la situación
valor real de la aplicación del color" (página familiar, pues debía posponer su matrimonio
222). Otra confirmación paralela es la que para poder mantener ·a sus padres ancianos e
ofrecen los hallazgos de Eng: 4 "El tema pri­ inválidos.
mero y favorito que el niño dibuja �on seres En los casos en que la construcción de la
humanos, pero después, según mis observa­ casa simbolizaba el cuerpo del niño, A. A. de

178
ciones, el que le sigue es la casa." Plchon Riviere de�cubrió que las anomalías
Con independencia de Buck, Emil Jucker 9 en la construcción se relacionaban simbiSlica­
descubrió en Eu10pa que el dibujo libre del mente con las alteraciones de la imagen cor­
árbol ofrecía grandes posibilidades proyectivas. poral que provenían de la forma particular
Por lo t�nto, lo transfor::rp.ó en un íns.trumento que las perturbaciones emocionales asumían
proyectivo, y no por casualidad, "sino después en el niño. Esto confirma los hallazgos de
de maduras consideraciones y pacientes estu­ ·
Buck 2 con respecto al dibujo de casas.
dios sob!e la historia de las culturas y, en Rosen 14 señala que la casa, simbólicamente
especial, de los mitos" (página 5) . Su alumno tan relacionada con la figura humana, juega
Charles Koch 9 le dio un mayor desarrollo un importante papel no sólo en los dibujos
como instrumento proyectivo, con el fin de infantiles, sino también en el arte primitivo.
obtener por su . interme�io "una idea de la Esto se puede observar en los dibujoS del
personalidad total desde las capas más profun­ hombre de las cavermts, y también, en los pri­
das del ser" (página 5).* meros desarrollos culturales del hombre. Esta
Al estudiar el juego de construcción de ca­ íntima relación entre la casa y el objeto más
sas que los .niños realizan con bloques, A. A. importante del arte representativo, el cuerpo
: 1
de Pichon Riviere 13 descubrió que la casa humano, aparece en el temprano Renacimien­
1
1 j• podía simbolizar a) el cuerpo del niño; b) el to del siglo XIII, en el siglo XIV es ya más
.
� interior de la madre, e) el hogar parental. .Los raro, y en el siglo xv, cuando el arte pierde
.. � . datos empíricos que se han podido obtener con su carácter infantil, desaparece por complero. 4
..
' · *••
H.� el HTP confirman el primero y el último de El concepto gráfico persona es sin duda el
ll'r.::: :::.:: estos significados simbólicos con mucha más que está más empapado de las experiencias
.
n::::.• � J
t)wr� :m�:::
frecuencia que el segundo, aunque los psicó­ emocionales ligadas al desarrollo del individuo.
11,,,,¡¡ ·,.,,,, ticos deteriorados suelen dibujar casas muy Tanto Machover 12 como Buck 2 y Levy, 11
semejantes a un .útero. y quizás en sus implicaciones teóricas más
Con respecto al primero de los significados profundas Paul Schilder eón su contribución
simbólicos (la casa como representación de la
al estudio de la imagen corporal 16 observaron
imagen corporal), se ha observa�o que las per-
lo . mismo, simultánea e independientemente.
"' Descri.be sus descubrimientos en un libro lla-
·
De todo lo dicho se desprende que existen
mado El test del árbol 9. sorprendentes confirmaciones independientes
TESTS PROYEGTIVOS GRAFICOS 1 17

acerca del significado altamente personal de (clínicamente), he observado que los delin­
hi- los tres conceptos (casa, árbol, persona) que cuentes sexuales a) o bien manifiestan de un
:n-

.na Buck eligi6 como herramienta para captar las modo directo la sensaci6n de inadaptaci6n
.es­ áreas más profundas de la personalidad. Grif­ fálica * mediante dibujos de chimeneas que
:en fiths 5 en Inglaterra, A. A. de Pichon Rivie­ pueden adoptar la siguiente variedad de for­
mas: sin parte superior o como cortadas en
:io­
re 1a en Sudamérica, y Buck 2 en los Estados
Unidos, simultáneamente señalaron el intento diagonal, transparentes, pues a través de ellas
re- potencial simb6lico. que posee la casa, cuyas se ve el techo (lo cual expresa la sensaci6n
el raíces se encuentran en las experiencias bási­ de poca consistencia que el examinado tiene
uy cas de la infancia y de la madurez. Lo mismo con respecto a su pene); volcadas o cayéndose
ro­ -ha sucedido con respecto al dibujo del árbol del borde del techo; bidimensionales pero
··
lsa cuya utilidad clínica fue observada no s6lo por colocadas en una casa tridimensional (lo
ue Buck, sino también por Jucker 9 en Europa que transmite la sensaci6n del examinado
o y por Koch 9 en Suiza. Y por último, el di­ de que su imagen fálica posee menos sustan­
r� bujo de una persona, cuyo va1or fue descu­ cia que el resto de su imagen corporal); b)
bierto independientemente por Machover, o bien enmascaran sus sensaciones de inadap­
sa
12

Levy, Schilder, taci6n fálica bajo un disfraz de esfuerzos viri­



11
y por Lauretta Bender 1
que continu6 con los estudios de este último. les compensatorios ** mediante el dibujo de
16

es muchas chimenea.s (en lugar de una, que es


e­ el número convencional) en un solo techo, o
n LOS ASPECTOS PROYECTIVOS DE LOS de una enorme chimenea alargada; o de una
el DIBUJOS DE LA CASA-ARBOL­ chimenea con forma fálica y punta redonda;
n PERSONA o de una chimenea que se destaca enorme­
ÍO mente por la presi6n de la línea, el sombreado
Tradicionalmente para que una técnica clí­ o el prominente emplazamiento e como, . por
ejemplo, una chimenea que ocupe todo el
e

nica pueda ser considerada un instrumento


la proyectivo, debe enfrentar al examinado con largo de la casa, ya q_ue comienza en el suelo,

179
e un estímulo o serie de estímulos lo suficiente­ o bien, como ocurre en algunos dibujos, que
as mente inestructurados o ambiguos como para sea el centro focal de la hoja).
a- · que el significado de éstos surja, en ·parte, del Sin embargo, esto no significa que la chi­ ·

r· interior del examinado. menea sea siempre un símbolo fálico. En los


r Requerir de un individuo que dibuje una
dibujos de personas con un buen ajuste ge·
neralmente la chimenea no es otra cosa que
casa, un árbol y una persona, constituye una
e estructuraci6n más ambigua de lo que podría
un detalle más de la casa. Pero en los casos
de personas que sufren de conflictos sico­
pensarse en un principio. Aunque al exami­ �
e sexuales, es adecuada, a causa de su diseño
nado se le dice que debe dibujar una casa,
a estructural y de la forma en que emerge del
un árbol o una persona, no se le aclara qué
JS cuerpo de la casa, para la proyecci6n de los
tipo de casa, árbol o persona debe representar.
o. sentimientos internos con respecto al pene.
Es decir que coco el examinador no da nin­
el En consecuencia, de todo lo dicho podemos
gún indicio, la respuesta sutge· del interior del
i- concluir que si bien en la técnica del HTP
examinado, sea en lo referente al tamaño,
a se presentan al examinado estímulos totalmen­
tipo, emplazamiento o presentaci6n del árbol,
ís te familiares, éstos al mismo tiempo son tan
o al sexo, expresi6n facial, postura corporal,
poco específicos que para responder a ellos
edad, raza, tamaño, vestimenta, presentaci6n
ede costado, de tres cuartos de perfil, de fren­ es necesario proyectar o, por lo menos, selec­
o

IS te) o acci6n de la persona. Basta recordar la


cionar. Sir John Lubbock dijo: "Lo que

e vemos depende fundamentalmente de lo que


variada cantidad de dibujos que hemos repro­
queremos ver." Lo mismo ocurre con el dibu-
ducido en los capítulos anteriores para tener
:1
4

la ilustraci6n gráfica,de la validez de esta tesis.


,. Esta proyecci6n de sentimientos directos de
S También depende exclusivamente del exa- inadecuaci6n fálica se observ6 en el subgrupo pe­
•• dofílico de los delincuentes sexuales, quienes bus·
.. minado la inclusi6n o exclusi6n de los dis­
tintos detalles de la casa, del árbol y de la caban criaturas como sustitutos sexuales, debido a
sus sentimientos de inadecuaci6n psicosexual en lo
1

persona, así como la importancia que les otor­ que se refería a las relaciones con· mujeres adultas.
gue. Para tomar un ejemplo del estudio re­
S

ciente sobre delincuentes sexuales que realicé tentan de ese modo, es decir, Itlediante relaciones
,. ,. Los pacientes que violan mujeres y que in­
sexuales forzadas poner a prueba su masculinidad
transmiten este rasgo fálico compensatorio en las
así como las personas normales dibujan en las
con el HTP, 6 mencionaré el hecho de que,
distorsiones de las chimeneas que dibujan en las
casas chimeneas que no llaman. la atenci6n cásas.
1 18 EMANUEL F. HAMMER
jo; elegimos la casa, el árbol o la persona con el examinado percibe en su hogar es un dihu.
La
los que tenemos cierta afinidad o, en ocasio­ jo que ya hemos mencionado, en el que de la
chimenea sale un humo denso y oscuro que más f
nes, con los que nos sentimos identificados.
yan r;
Por muy joven · que sea el examinado en su revela la atmósfera emocional turbulenta que
y ero(
vida ha visto tal infinita variedad de casas, se vivía en el hogar del examinado. Cuando
de la
árboles y personas que en el momento de los examinados son personas casadas, muchas
·
auton
dibujar sólo podrá elegir lo que para él sea veces en sus dibujos de la casa representan
Los s,
más significativo desde el punto de vista sim­ la situación doméstica con sus cónyuges. Sin
se pr�
bólico. Sea que elija un vigoroso roble, un embargo, en muchas personas adultas casadas
en la
sauce llorón, un pequeño brote o un árbol sigue vigente la relación inf�til con las figu:
al de
.al que las presiones ambientales han doblado ras parentales. Esta relación determina actitu­
tanto
hasta casi hacerle tocar el suelo; o que repre­ des residu.ales que se manifiestan en el dibujo
Po1
sente un policía de rostro severo que esgrime de la casa. Cuanto más neurótico, regresivo
mas e
una cachiporra, una figura materna nutrida o fijado es el individuo, más probable es que dibuj
sosteniendo en sus manos un plato de sopa en la casa aparezcan estas actitudes.
o corl
caliente, una figura infantil desvalida, de pie En cuanto al árbol y a la persona, ambos cas e:
y con los brazos amputados, una figura des­ conceptos captan ese núcleo de la personalidad dañai
nuda en incitante actitud, con las piernas que los teóricos, en especial Paul Schilder 1o
El
abiertas, o una prostituta desgreñada tirada denominaron· imagen corporal y concepto de
sentir
contra el cordón de la vereda, en todos los ca­ sí mismo. El dibujo del árbol parece reflejar
yor f
sos está eligiendo aquello que para él posee los sentimientos más profundos e inconscien­
conct
mayor significado emocional. Lo mismo que tes que el individuo tiene de sí mismo, en
Blad
en los Tests de Apercepción Temática, el exa­ tanto que la persona constituye el vehículo mátic
minado selecciona de su experiencia pasada un de transmisión de la autoimagen más cercana
Desp
tema, y éste refleja sus necesidades. Los psi­ a la conciencia y de las relaciones con el am­
figur•
cólogos clínicos han llegado a la conclusión de biente. De este modo es posible obtener un temá1
que aunque la persona ofrezca un tema que retrato de los conflictos y defensas del exami­
a la
haya visto en alguna película cinematográ­ nado, t�l como están jerarquizados en la es­

180
árbol
fica, está ofreciendo una información de gran tructura de su personalidad. para
interés psicológico. El tema específico elegido Se considera que el árbol, como entidad y ne!
primariamente se fijó en su mente, y si más básica, natural y vegetativa, constituye un las fi¡
tarde fue sele�cionado d�l archivo de temas símbolo adecuado para proyectar los sentimien· Dt:
recordados se debió probablemente a que re­ tos más profundos de la personalidad, o sea, ción
flejaba necesidades o rasgos significativos de los sentimientos acerca del yo que ..se encuen­ tipo
su personalidad. tran en los niveles más primitivos de la per­ TAl
Cuando una persona está respondiendo al sonalidad, niveles a los que no se llega en el jo d�
HTP con el ojo interno selecciona y decide conocimiento de las personas. .Los aspectos que l
la imagen que sus necesidades escogerán de menos profundos, junto con los recursos que quía
entre la galería· de recuerdos. los individuos emplea�. para manejarse con exam
los demás y los sen�en�os hacia el prójimo
generalmente se proyectan �n el dibujo de la
SIMBOLISMO INHERENTE persona. ·
A LA TRIADA CASA-ARBOL-PERSONA Confirma la hipótesis de que el árbol capta E
los sentimientos más básicos y duraderos la
Antes de considerar el significado dinámico circunstancia de que es el concepto.gráfico me­
de los distintos elementos que componen los nos susceptible de cambiar en los retest.s 2• 7a.
dibujos de la casa, el árbol y la persona, es También lo demuestra el hecho de que, si El
conveniente referimos a las áreas más im­ bien una psicoterapia no intensiva puede lo­ moví
portantes de la personalidad que captan los grar mejoras que se manifiestan en la dis­ buja1
tres conceptos gráficos mencionados. minución de signos patológicos en los dibu­ incor
Se ha comprobado que la casa, como lugar jos de la persona, sólo el tratamiento psicoana­ la pe
de vivienda, provoca asociaciones con la vida lítico proft.mdo y extenso (o alteraciones muy
hogareña y las relaciones interfamiliares. Si significativas de la . situación vital, especial­ Casa
se trata de niños, pone de manifiesto la acti­ mente en niños, cuyas personalidades poseen
tl;ld que tienen con respecto a la situación en suficiente elasticidad como para modificarse Tf
sus hogares y a las relaciones con 5us padres de acuerdo con las mejoras ambientales) es COil 1
y hermanos. Un ejemplo de esta relación en­ c;apaz de producir algunos cambios, aunque vidue
tre el dibujo de la casa y las condiciones que por lo general menores, en el dibujo del árbol. lizar
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 1 19

. La experiencia clínica ha demostrado que es nes coloquiales del tipo de "murciélagos en


más fácil que al dibujo del árbol se le atribu- el campanario", "está mal de la .azotea", "tiene
algunas tejas flojas", etcétera, alúden a este
emocionalmente perturbadores que al dibujo simbolismo por el cual el techo se equipara
an rasgos y actitudes mucho más conflictivos
� a la vida mental. Es por esto que se habla de
de la persona, debido a que el árbol como
autorretrato está más alejado de uno mismo. aquellas condiciones en las cuales la fantasía
Los sentimientos más profundos o prohibidos distorsiona el funcionamiento mental en tér­
minos de deterioros en el techo del individuo.
Las casas con techos excesivamente grandes,
se Eroyectan en el árbol más fácilmente que

al descubierto y, por lo tanto, sin recurrir que sobresalen a los costados y achican a .la
en la persona, con menos temor de quedar

tanto a las maniobras autodefensivas. casa evéase figura 1) son típicas de pacientes
Por ejemplo es más probable que los trau­ inmersos en la fantasía y· apartados del con­
mas emocionales se manifiesten mediante el tacto interpersonal manifiesto. Generalmente
dibujo de una cicatriz en el tronco del árbol el Rorschach de estos individuos acusa un ba­
lance experiencia! muy inclinado hacia el lado
bos cas en el rostro o el cuerpo de la persona, o intratensivo econ una proporci6n promedio de
0 cortando las ramas, que por medio de mar­

Jad dañando los brazos. movimiento-color de 7 a 12 M y cero a 2 C).


r lo El descubrimiento clínico según el cual los El número de respuestas de movimiento huma­
de . sentimientos prohibidos se proyectan con ma­ no excede casi invariablemente en cuatro
!Jar yor facilidad en el árbol que en la persona o cinco veces a la sumatoria del color.
en­ concuerda con la fundamentaci6n del test de
en Con frecuencia los pacientes esquizofrénicos
Blacky de Blum, del Test de Apercepci6n Te­ o acusadamente esquizoides dibujan un gran
ulo
mática infantil de Bellak y de las Fábulas de techo y luego ubican la puerta y las ventanas
ma
Despert. De acuerdo con mi experiencia las dentro del contorno de ese techo, de tal modo
figuras animales que aparecen en las técnicas que el resultado final es una casa puro techo
un
liD·

temáticas mencionadas, de manera semejante (véase figura 2). Esto no debe sorprender
mi­ a la relaci6n que existe entre el dibujo del pues tanto el esquizofrénico como el esquizoide
es- árbol y el de �la persona, son más apropiadas

181
habitan un mundo fundamentalmente fanta­
para la proyecci6n de sentimientos profundos
seado. Viven más retraídos e.n la fantasía que
lad y negativos eque amenazan al individuo) que
los que, por ejemplo, dibujan un techo muy
un las figuras humanas del TAT.
grande que sobresale más allá de las paredes
en­ De lo dicho se desprende que la compara­ de la casa. En éstos existe una acentuación de
ea, ción entre las respuestas a los estímulos de
en- la f.antasía, . que desequilibra la . estructura
tipo animal y a los estímulos humanos tipo de sus personalidades, mientras que los que
'er- TAT, así como la comparaci6n entre el dibu­
el dibujan "casas puro techo" viven una existen­
jo del árbol y el de la persona, ofrece datos cia predominantemente fantaseada.
tos que al psicólogo le permiten apreciar la jerar­
ue La ausencia de techo o los techos que s6lo
quía de los conflictos y de las defensas del
:on son una línea que conecta ambas paredes en
examinado.
no los extremos, de tal mQdo que no poseen altu­
la ra e esencialmente poseen una sola dimensi6n
en lugar de dos), son característicos del ex­
INTERPRETACION DE LOS
>ta tremo opuesto del continuo que podríamos
·
ELEMENTOS CONSTITUTIVOS
la denominar uso-de-la-fantasía.
DE LA CASA, DEL ARBOL,
le- Y DE LA PERSONA El grupo que más comúnmente dibuja ese
tipo de techo formado por una . sola línea
si es el de los imbéciles, individuos que carecen
7a .

El contenido ·de los dibujos, más que los


lo­ movimientos expresivos que se emplean al di­ de capacidad de ensoñación o fantasía, y den­
:is- bujar, pone de manifiesto las cualidades más tro de los límites de la normalidad intelectual
inconscientes qt.Je. existen en lo profundo de los individuos que poseen una personalidad
ta­ la personalidad. constreñida y un tipo concreto de orientación.
IU· .

JY Lo más probable es que .en la práctica clínica


al- este tipo de techo se dé juntamente con un
Casa protocolo coartativo de Rorschach. .
-
se Techo. Los descubrimientos empíricos Podemos afirmar entonces que el tamaño
es co11; el HTP indican que a menudo los indi­ del techo refleja el grado en que el individuo
1e viduos utilizan el techo de la casa para simbo­ dedica su tiempo a la fantasía y en que recurre
>l. lizar el. área :vital de la fantasía� Las expresio- a ella en búsqueda de satisfacciones.
120 EMANUEL F. HAMMER
ine
Cuando el techo aparece reforzado por una En lugar de intentar rechazar las fuerzas desi!l­ tre
fuerte presión en las líneas o por un trazado tegrativas amenazantes, adoptan con respecto yo:
repetido del contorno (y esto no ocurre en a ellas una actitud de tolerancia pasiva.
las otras áreas de la casa), lo más probable Las paredes transparentes en los dibujos de gn
es que el examinado se esté defendiendo de personas adultas deben considerarse como un
ti¡::
la amenaza de que su fantasía escape a su signo evidente del deterioro en el criterio de
control (véase figura 3). Este tipo de techo la realidad. A menudo los niños dibujan pa­ pa
aparece con frecuencia en los dibujos de los redes transparentes (a través de las cuales
prepsicóticos y, �n menor grado, en los de pueden verse los objetos que están dentro de ve:
los neuróticos ansiosos. De todos modos siem­ la casa), pero en este caso lo único que puede inf
pre · representa el temor de que los impulsos válidamente interpretarse es la inmadurez de de
que se descargaban en la fantasía comiencen la capacidad conceptúa! del niño, que se toma de
a aparecer en el comportamiento manifiesto amplias libertades para presentar la realidad. aq
o a dist9rsionar la percepción de la realidad. En cambio, en el caso de los adultos, defectos tel
de esta magnitud en el examen de la re.alidad af1
sólo aparecen, de acuerdo con mi experiencia, ra:
en los dibujos de a) deficientes profundos y cu
b) psicóticos. ne

Puerta. - La puerta es el detalle de la casa ve
a través del cual se realiza el contacto con el esf
ambiente. La puerta pequeña en relación con ei;J
el tamaño de · las ventanas y de la casa en el
general revela una reticencia a establecer con­ de
tacto con el ambiente, un alejamiento del m:
intercambio interpersonal y una inhibición de le!
la capacidad de relación social. El correlato lo!
conducta! de las puertas pequeñas es la timi­ gr

182
dez y el temor .en las relaciones interperso­ so
nales. A veces los individuos que dibujan le'
casas con puertas demasiado pequeñas ofrecen en
protocolos de Rorschach en los que aparece
la reacció� del uniño quemadd'. Las relacio­ pe
nes emocionales con los demás han sido dolo­ qt
rosas, y el individuo ·no desea probar nueva­ de
mente. te
Otro intento que se utiliza para mantener re
la personalidad apartada e inaccesible consiste tÍ]
en ubicar la puerta muy por encima de la ve
Paredes. - Se ha observado que en los di­ línea de base de la casa y sin escalones para
bujos de las casas la for�aleza y la adecuación facilitar el acceso a ésta evéase· figura 4).
de las pa:¡:edes se relaciona directamente con es
Se trata de una forma de representación co­
el grado de fortaleza del yo y de la personali­ se
mún en los individuos que ·sólo tienden a gc
dad. En los dibujos de pacientes cuyo yo establecer contactos con el ambiente dentro de
está en franco tren . de desintegración, las pa­ nt
sus propios términos. re
redes ap.arecen desmoronándose. Los psicóti­
Las puertas muy grand�s (aquí, como en es
cos incipientes eenfermos que están haciendo
tqdos los aspectos de la psicología, los extre· ef
un supremo esfuerzo de hipervigilancia, a
· ··· ·
m os siempre ' son patológicos) son caracterís- re
menudo consciente, por mantener la integri­
·
titas de las p�rsonas con una excesiva depen­
·�. .
dad del yo), con frecuencia dibujan los lí­
dencia d«;! los demás. $i las puertas están
mites de las paredes reforzados. También los
abiertas, hecho estadísticamente poco frecuen­
contornos de las paredes dibujados con líneas
te, .el examinado revela que siente una gran
débiles indican inminente derrumbe de la per­ sed de efecto emocional y que espera recibirlo
sonalidad y un débil control yoico, pero en ví
desde afuera ('si ·�1 interrogatorio posterior * al dt
estos caso� faltan las defensas compensatorias.
dibujo indica . que la casa está .ocupada). Si p,
Se trata de pacientes más hechos a la idea de
la casa resulta estar vacía, las puertas abiertas m
su patología inminente (han aceptado comó
inevitable la derrota y han cesado de luchar) * Para ]as preguntas del interrogatorio poste­
n:
que los que refuerzan en exceso el contorno. rior al dibujo véanse ]as páginas 152-155.
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 121

•n•u._....
indican un sentimiento de vulnerabilidad ex-
plo, un evidente fastidio en relación con el
de adecuación de las defensas intercambio social. Otorgarle al baño una
. trema, y falta
s. inmerecida importancia mediante la colocación
yoica
de las ventanas más grandes implica que en
La acentuación de las cerraduras y/o bisa­
el fondo infantil del exa1llinado existen ciertas
gras manifiesta una sensibilidad defensiva del
·"'-�"_.:.:.¡,;. •c:c•.• ....

experiencias relacionadas con un entrenamien­


) un tipo que con frecuencia se encuentra en los
o de to esfinteriano severo. Este mismo detalle se
paranoides.
1 pat . ha encon�rado también en individuos que su­
Ventanas. - En el dibujo de la casa las fren de culpa masturbatoria y en obsesivos con
1ale8
ventanas representan un medio secundario de el síntoma del lavado compulsivo de manos.
o de
:interacción con el ambiente. La acentuación El emplazamiento de las ventanas de tal
llede
de las cerraduras de la ventana, lo mismo que modo que éstas no se adecuan de una pared
de las cerraduras de las puertas, es típica de
z de

áquellos que se defienden excesivamente del piso visto desde el frente de la casa no ·es la
a la otra (y que sugieren que la altura de un

temor por los daños que puedan venir desde misma que si se lo ve desde el costado, como
ocurre en la figura 5) revela dificultades orga­
ranoides. El agregado de persianas y cortinas nizativas y formales que, empíricamente, se
afuera. Esto se da con frecuencia en los pa­
1cia;
cuando l�s ventanas están cerradas expresa la han visto como indicios de formas tempranas
y
necesidad de apartarse y una extrema reticen­ de esquizofrenia.
)S

cia a interactuar con los demás. Cuando las


�asa Chimenea. - Ya ha sido comentada en la
ventanas poseen persianas o cortinas, pero
1 él están abiertas, o parcialmente abiertas, debe sección introductoria de este capítulo con el
fin de ilustrar la amplia variedad de trata­
entenderse que la persona tiende a actuar en
mientos que pueden acordarse a uno solo de
en eÍ ambiente de un modo controlado. Se trata
con

:ori­ los detalles del dibujo.


de individuos con un tipo de ansiedad que se
del manifiesta como "tacto" en las relaciones socia­ Humo. - El humo denso que sale en for­
1
cÍe
:
les. Cuando en relación con un estudio de ma profusa de la chimenea puede indicar una
:ato los patrones de personalidad de los diferentes considerable tensión interna en el individuo,
mi-

183
grupos vocacionales se entrevistó a asistentes conflictos y turbulencias en la situación de
rso­ sociales se observó en sus dibujos la predi­ la casa, o ambas cosas, · pues la última condi­
lección por este atributo, signo del control ción puede dar lugar a la primera, y viceversa.
:en emocional en el contacto con los demás. 4a
Jan
El humo que se desvía mucho hacia un la­
ece Las ventanas totalmente desnudas, que no do, como si hubiese un viento muy fuerte,
:io­ poseen ni persianas, ni cortinas, ni visillos, y constituye un índice de las presiones ambien­
tlo­ que ni siquiera están sombreadas, son típicas tales y, de acuerdo con mi experiencia, a
va- de individuos que interactúan con su ambien­ menudo se relaciona con casos infantiles de
te de una manera muy descortés, ruda y di­ dificultad con la lectura, en los que las pre­
1er recta. No tienen casi nada de "tacto", y son el siones parentales son causativa y reactivamen­
ste tipo de participante social que siempre "pro­ te masivas. Este tipo de humo también ha
la voca líos". aparecido en los dibujos de adolescentes que
tra están sometidos .a una presión parental inapro­
Cuando sólo el contorno de las ventanas
f). está reforzado, es probable que el examinado piada en relación con la conformidad social
sea una persona con fijación oral o con ras­ yjo a los logros escolares. Y por último, tam­
a
:o-

gos orales de carácter. Sin embargo, en ocasio­ bién se lo ha encontrado en los tests de algu­
1e nos individuos poco tiempo después de haber
nes, también los individuos con rasgos aJ.�ales
refuerzan el contorno de las ventanas. En sido incorporados a las fuerzas armadas.
�n
estos casos, el dibujo de la persona permitirá · Persp_ectiva. - Las personas que básicamen­

efectuar la interpretación diferencial, según te rechazan la situación hogareña en que se
s- .
recaiga el énfasis en la zona oral o en la anal. encuentran y los valores por los que allí se
1-
n Si consideramos el tamaño de las ventanas, aboga, dibujan la casa como si el observador
de a�uerdo con la convención, la del living estuviese arriba y la mirase hacia abajo (pers­
1-
debe ser la más grande y la del cuarto de pectiva que Buck dep.ominó "visión de ojo de
n baño la más pequeña. Si los dibujos se des­ pájaro''). En estas personas se da una com­
o
vían de esta regla, tendremos indicios acerca binación de sentimientos de. superioridad com­
tl
de las necesidades emocionales que presionan. pensatorios con actitudes de rebelión contra los
Por detrás de los intentos de minimizar la valores tradicionales que se le enseñaron en
importancia del living poniéndole las venta­ el hogar. Las actitudes iconoclastas se dan
nas más pequeñas de la casa, existe, por ejem- junto con una sensación de estar por encima
r-r--
122 EMANUEL F. HAMMER
de los requerimientos de la convención y de Jc
de paranoicos esquizofrénicos, or lo general
niñC
la conformidad. Buck sa realizó un estudio en cuando estaban aún en un esta o prepsic6tico
el que cqmparó diferentes grupos profesiona- en el que se siente de manera muy aguda 1� casa,
un
les, y observó que esta "visión de ojo de pája- necesidad de protegerse poniendo distancia.
Era
ro" era más común en los estudiantes de
Línea del suelo. - La relación entre el di- iba
medicina que en cualquier otro grupo.
bujo (de la casa, del árbol o de la persona) y sent:

Las personas que se sienten rechazadas e
la línea del suelo, revela el grado de conta to
. inferiores en la situación familiar, dibujan la R
del examinado con la realidad. La misma co-
casa desde lo que se ha llamado "visión de de 1
rriente simbólica responsable de la ecuación
ojo de gusano". Desde esta perspectiva la casa las !
suelo o tierra = realidad práctica, se pone de
aparece como si el observador estuviese abajo irnal
manifiesto en el lenguaje·· coloquial en expre-
y la mirase hacia arriba. En estas personas se rresJ
siones tales como utiene los pies bien plantados
mezclan sentimientos de desvalorización, de tactt
en la tierra". El tipo de contacto con el suelo
inadecuación y una baja autoestima; conside- nio
(firme o débil) reviste un enorme valor diag-
ran inalcanzable la felicidad hogareña. la si
nóstico. Los esquizofrénicos latentes o fronte-
Cuando se presenta la casa desde una pers- des�
rizos siempre tienen dificultades con la presen-
pectiva lejana, es decir, distante * del obser-
tación del dibujo en firme contacto con la
vador, puede tratarse de dos grupos distintos :
realidad (representada por la línea del suelo). Arb
a) los que proyectan en el dibujo de la· casa
Sus dibujos suelen apoyarse débilmente en
una imagen de sí mismps, y de este modo re- 1
una línea de suelo cortada o dibujada en for·
presentan su sensación de aislamiento e inacce- adu
ma esporádica evéase capítulo 9, figura 9), o
sibilidad; b) los que en el dibujo de la casa ta <
. bien en una línea amorfa y nebulosa evéase
transmiten la percepción que tienen de la si- voh
capítulo 9, figura 7), o suelen estar directa·
tuación familiar; situación que el individuo se y e
mente desarraigados de la tierra e�n el caso del
siente incapaz de enfrentar. En este último en
árbol) y cayendo evéase capítulo 9, figura
caso de perspectiva '1ejana", el individuo ma· ob s·
14). Los casos esquizofrénicos más patol6gi-
nifiesta su sensación de la imposibilidad de reo
cos, con mayor distancia de la realidad y mayor
sentirse cómodo con aquellos con quienes vive. los
entrega a la fantasía, dibujan entidades sus·

184
La perspectiva de "perfil absoluto" consti- y e
pendidas, que en ningún punto tocan la línea
tuye una desviación, individualmente signi- exf
del suelo dibujada por debajo.
ficativa, de la perspectiva usual. La expresión
Jt
am
trfil absolutd' se refiere a la casa que se Accesorios. - Hay individuos que directa-
ibuja, de tal modo que el observador sólo ve mente manifiestan su falta de seguridad ro- árb
un costado de ésta. El frente de la casa, in- deando y reforzando la casa con arbustos, ár- nie
cluyendo las puertas o cualquier otra entra- boles y otros detalles que no forman parte de fíe:
da, está dado vuelta, de manera que queda la consigna. El agregado de un sendero que un
invisible y menos accesible. conduce a la puerta, bien proporcionado y rea- al
Las personas distantes, opo�icionistas o inac- lizada con facilidad, es común en individuos bri
cesibles desde un punto de vista interpersonal, que ejercen un cierto control y "tacto" en sus pu
proyectan estos rasgos en el dibujo de la casa relacio�es. Pero si el sendero es largo y tor- IDE
mediante la perspectiva mencionada. También tuoso, se trata de individuos que en sus rela· kii
los paranoicos evasivos buscan refugio, cuando dones sociales en un principio se mantienen qu
realizan el HTP, en la perspectiva de "per- distantes pero que en ocasioiiés entran en ca· qu
fii absolutd'. lor y entonces pueden establecer vínculos emo- se
La casa vista desde atrás y, especialmente, cionales con los demás. Son lentos y algo cau-
sin ninguna puerta trasera, muestra las mis- telosos para hacer amistades, pero una vez que bu
mas tendencias oposicionistas y de distancia · la relación se desarrolla llega a poseer una Inl
que se expresaban en la perspectiv:a de "perfil gran calidad. aq
· •'''
'•h··
absolutd', pero en este caso adquiere propor- Si el sendero que cop.duce en línea recta cic
.. ,,,,
dones más patológicas. hacia la puerta es muy ancho en el �xtremo lo
: ::::; Los únicos casos de '�visión desde atrás" que
. .
del observador y va angostándose en forma CÍ<
..::::111 he tenido oportunidad de ver fueron dibujos
IIC:: gradual de manera que al llegar a la puerta es su
u•mo
mucho más angosto que ella, el dibujo revela
* Pueden dibujarse casas pequeñas perdidas en
una vasta extensi6n de espacio blanco; pueden di- el intento de disimular mediante el empleo dE
bujarse casas de tamaño considerable en la cima de una .amistad superficial los d�seos básicos p<
de una montaña; o puede ocurrir que la casa se de aislamiento. er
encuentre separada del observador por una multitud el
de detalles irrelevantes: árboles, cercos, animales, Los cercos alrededor de la casa constituyen
un camino, un río, etcétera. una maniobra defensiva. Recientemente un cr
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 123

de ocho años, muy tímido, dibujó una En el folklore escandinavo los antiguos mi­
que lo que más se destacaba era tos cuentan la historia de Ygdrasil, el "árbol
···
.. -- .J1lll
casa, en la
... 0

.. _
, un cerco "para mantener a todos aleJa ' dos, . de la vida". En los cuentos alemanes se dice
.
o que el árbol tiene sus raíces en las entrañas de
·.
. ... :Era com si intentara asegurarse de que nadie
erferir con la escasa segundad que la tierra, en nuestro pasado primitivo; su tron­
iba a int
·�.,

co en la tierra, entre los mortales; y sus ramas


--�""'""-fl'·

sentía. extendiéndose y alcanzando los cielos, donde


' 'Resumen. - Podríamos decir que el dibujo habitan dioses que gobiernan a la hurna­
!
ele la casa genera mente representa alguna de nidad.9
: la
Ías siguientes entidades fundamentales a) El significado simbólico del árbol llega hasta
iihagen de uno mismo, con sus elemento s co­

i.feSp<>ndientes : á.rea de la a��asía, yo, co�­ hablarnos del "árbol geneaJógicd', o en ciertas
el siglo xx y se pone de rn·anifiesto cuando
tacto con la reahdad, acces1b1hdad, predomi­ expresiones : "corno se inclina el vástago, así
nio oral, anal o fálico y b) la percepción de crece el árbol". Como luego veremos, el in­
la situación familiar; pasado, presente y futuro dividuo que en el dibujo del árbol olvida
deseado, o alguna combinación de los tres. "
' , no se
1as ramas, es e'1 que no se ltrarm'f1ca
=sen- ·
mezcla con los demás ni disfruta con ellos. De
elo), · !tbol este modo los individuos se proyectan durante
n la '

! en el proceso del dibujo de un árbol, ofreciendo


Tal como lo señaló Schactel 15 la mente así un verdadero- autorretrato.
for-
adult a totalmente madura y diferenciada has­ .
Algunas veces los examinados dibujan árbo-
ta cie;to punto, es · capaz de asumir en forma les agitados por el ··viento y quebrados por
réase
1), o
voluntaria distintas actitudes en su percepción las tormentas, con lo c1::1al en realidad repre­
ecta­ y en su experiencia del ambiente. Así corno
sentan el efecto que las presiones ambientale::;
en un determinado momento se puede ser el
gura han tenido sobre ellos mismos.
> del

observador distante, en otro uno puede abrirse


lógi- receptivamente a todas las impresiones, y a En un caso reciente, a través del dibujo del
ayor los sentimientos y placeres que éstas suscitan, árbol se puso muy claramente de manifiesto el sur- .
sus­

185
y en un tercero es posible proyectarse en una gimiento inconsciente de la autoimagen. Se trataba
ínea experiencia de ernpatía con algún objeto del de una mujer que, debajo del árbol, dibujó un
ámhiente. · canasto que contenía cinco lustrosos frutos. La mu­
!cta- Tornernos corno ejemplo el ac_to de mirar un jer tenía cinco hijos, y el dibujo representaba con
ro­ árbol: en un momento se puede ser el botá­ bastante claridad su orgullo por el rol materno.
' ár­ nico distante que observa, compara y clasi­ Esta evaluación positiva está en franco contraste
de fica lo que ve; en el momento sigq.iente puede con el dibujo del árbol de una mujer a quien se
ue uno entregarse al color del follaje y la corteza, examinó para lograr una evaluación clínica en re­
ea­ al sonido de las hojas que murmuran con la lación con un programa psicoterapéutico para sus
uos brisa, y a la fresca fragancia que surge des­ dos hijos: uno, un homosexual manifiesto de veinte
sus pués de un chaparrón; y en un tercer rno­ años, y el otro, un chico de once años con una
tor­ �ento se puede tratar de sentir dentro de uno, incapacidad para la lectura de difícil curación. La
la­ mujer dibujó un árbol frutal con dos llamativas
en que se sostiene y crece el tronco, la calma con manzanas tiradas en el suelo, al lado del árbol.
kinestésicarnente, la solidez o debilidad con

ca­ que se extienden las ramas, o la gracia con que Demostró así el rechazo inconsciente que sentía
se mueven y entregan al Viento. por sus hijos y la evaluación negativa de ella mis­
au­ Hemos visto que cuando el examinado di­ ma como madre.
o-

Ue El comentario espontáneo que hizo del dibujo


a innumerables árboles que ha visto selecciona ("Estas son dos manzanas podridas que se cayeron
buja un #bol, de entre los recuerdos de los

aquél con el que tiene 'una mayor identifica­


ta ción ernpática, y en el momento de dibujarlo, primer plano, la imagen mencionada.
al suelo") trajo, desde su inconsciente hasta un

o lo modifica y recrea de acuerdo con su reac­


a ción kinestésica, reacción que se alimenta con "El dibujo del árboi uede captarse intuiti­
¡
es sus propios sentimientos internos. vamente corno totalida ; aun sin una investi­
la Para los antropólogos no es ninguna nove­ gación de los detalles es posible recibir una
eo dad que la uvisión" que se tiene de un árbol ímpresiÓI?- que puede ser de armonía, de in­
os posea un significado personal. · En los mitos y quietud, de vacío, de carencia o abundancia;
en el folklore, y hasta en el lt;!nguaje diario, y es también posible recibir una impresión de
n el árbol siempre ha simbolizado la vida y el hostilidad. Esto constituye además el primer
n crecimiento. estadio del aprendizaje del método. Uno de-
1 24 EMANUEL F. HAMMER
hería entregarse pasivamente a los efectos que tiene de sí mismo en el contexto de sus rela­
producen un gran número de dibujos de árbo­ ciones con el ambiente.
les, "contempladqs", mirarlos simplemente, sin Buck � agrega a esto los siguientes postu­
ninguna actitud crítica. De esta manera el lados : a) el tronco representa la sensación que
mirar se convierte en ver, se comienzan a re­ la persona tiene acerca de su poder básico y
conocer las diferencias, ya no parecen todos de su fortaleza interna e en terminología ana­
los dibujos iguales, y se comienza a conocer lítica, la "fuerza del yd'); b) la estructura
más íntimamente a las personas . . . Algunos de las ramas representa la capacidad que se
dibujos permiten la elaboración de estudios del siente poseer para obtener satisfacciones del
carácter. Otros, simplemente constituyen una medio penetrando en un nivel más inconscien­
contribución para el diagnóstico de la perso­ te del área que captan los brazos y las manos
nalidad" (9, página 3 1 ). de la persona dibujada); y e ) la organización
Cuando Koch 9 habla de la línea del des­ total del dibujo revéla cómo siente el indivi­
arrollo de� árbol desde abajo hacia arriba, seña­ duo su equilibrio intrapersonal.
la que a medida que el dibujo crece en un Existe un notable paralelo entre los dos
desarrollo que va desde las raíces hasta la copa, primeros postulados de Buck y la experiencia
ese desarrollo es paralelo al desarrollo psíquico que Koch realizó en . Suiza : "El tronco repre­
temporal del examinado, es decir, a su historia senta frecuentemente el área básica del con­
vital psicológica. Observa que en la parte in­ cepto de uno mismo, la fortaleza del yo . . . De­
ferior del tronco suelen aparecer las huellas be presuponerse que cuando se dibuja un
de las experiencias tempranas, y en la parte árbol el conocimiento que se posee de la ma­
de arriba las de aparición más reciente. Esto dera conducirá a que todo lo relacionado con
concuerda con la experiencia de Buck 3 según cualidades inherentes a ese material se pro­
la cual cuanto más abajo estén las cicatrices yecten más claramente en las partes de madera
en el tronco del árbol más precoces han sido que, por ejemplo, en el follaje del árbol. 'Está
las experiencias traumatizantes. moldeado en buena madera'. 'La madera de
Levine y Galanter 10 investigaron esta hipó­ esa persona es buena', y expresiones similares
tesis con parapléjicos internados, y compararon son, sin duda, muy habituales en las personas

186
la altura del tronco en que aparecían las ci­ de habla germana cuando se refieren a la natu­
catrices con la edad en que se había estable­ raleza de las personas." (9, página 1 5.)
cido el estado parapléjico. El análisis de esta A estos ejemplos tomados del idioma alemán
relación condujo a los investigadores a la con­ podemos agregar la famosa frase americana
clusión de que ". . . la hipótesis puede tener "De tal palo tal astilla." Independientemente
algún grado de validez. en términos de una de Buck, pero de acuerdo con su segundo pos­
amplia aproximación a la época de la enfer­ tulado, Koch observa que "las partes externas
medad". de la copa, las extremidades, forman la zona
de contacto con el ambiente, la zona de rela­
El caso más extremo de cicatrices que he tenido
ción e intercambio �ntre lo interno y lo ex­
oportunidad de observar fue el de un niño de doce
terno" (9, página 1 5).
años. Dibujó una herida destructiva aproximada­
mente en la mitad del tronco del árbol. Gracias a Veremos ahora el significado dinámico del
un tratamiento psicoterapéutico llevado a cabo con
tratamiento de detalles en el árbol :
ulterioridad se supo que cuando el paciente tenía Tronco. - En apoyo de la hipótesis que
cinco años había perdido a su madre, y que incons­ considera al tronco como un índice de la for­
cientemente lo había sentido como un abandono taleza básica de la personalidad, se ha obser­
que le dejó 11na profunda herida. vado que si las líneas periféricas de éste están
El joven estaba secretamente enojado con la ma­ r-eforzadas revelan la necesidad del indi­
dre por haberlo desamparado. Al mismo tiempo
.
viduo de mantener la integridad de su perso­
'
, , ,.,
, .
•.,,. creía que él había sido muy malo porque si no, la nalidad. El reforzamiento es una defensa com­
. li ....l
' "' '""
1 ..� . ...ti
madre no lo hubiese dejado. Esta sensación de un pensatoria para encubrir y combatir el temor
.
, ,,�� :;w.
mundo doloroso surgía con toda claridad en· el árbol de la difusión y la desintegración de la per­
l,<lllt::::
1 ...........
que, en última instancia, era un autorretrato. sonalidad. El individuo intenta evitarlas con
todos los recursos a su alcance.
El árbol, una cosa viviente o que en algún Cuando, por el contrario, para dibujar el
momento vivió en un medio elemental (lluvia, tronco se utilizan líneas débiles, esbozadas o
viento, nieve, tormentas, calor o sol) es el más punteadas que no aparecen en ninguna otra
apto de los tres conceptos gráficos del HTP parte del dibujo, se qata de un estadio más
para transmitir la imagen que el individuo avanzado del temor por el colapso de la per-
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS · 125

de la identidad; ciones de inadaptación, suelen utilizar como


sonalidad o de una pérdida
estadio no se tiene ya la esperanza línea de base para sus dibujos el borde infe­
en . este
de que las defen�as compensatorias detengan
pagma como SI esto representara para ellos
ri?r . del papel. .se apoyan en esta parte de la
el derrumbe inminente. En estos casos existe
invariablemente una aguda ansiedad. una seguridad compensatoria. Es probable que
Los pacientes que en el tronco del árbol di­ los pacientes depresivos, que por lo general
emplaza? sus ,dibujos en la sección inferior
bujap. agujeros y .animales mirando desde és­
de la hoJa, lleguen en ocasiones también hasta
tos, pueden ser individuos que: a) interna­ el borde. Para la interpretación diferencial
mente sienten que un segmento de su per­
entre ambas posibilidades es preciso tener en
sonalidad está fuera de control edisociado) y cuenta que los depresivos utilizan líneas dé­
que es potencialmente·destructivo (el caso más
biles como expresión del deb�litamiento depre­
frecuente es el de las personas abrumadas por
sivo de la energía y el impulso, y que en
sentimientos de culpa obsesiva), o b) se iden­
general como árbol favorito eligen el sauce
tifican primariamente con el animal que se en­
llorón.
cuentra dentro del tronco, en lugar de hacerlo
a con el árbol, . y de este modo revelan sus Ramas. - Las ramas representan los recur­
IS

anhelos regresiv:os po� una · existencia uterina sos que el individuo siente poseer para obte·
l· retirada, cálida y protegida. De acuerdo con ner satisfacciones del medio, para extenderse
mi experiencia la identificación con el árbol hacia los demás y para "ramificarse" en logros
[1 es más frecuente en individuos adultos y la
l­ identificación con el animal que se encuentra al concepto que el individuo tiene de sí mis­
acertados. Las ramas del árbol, con respecto

[l dentro del árbol, es más común en los niños. mo, constituyen un símil más inconsciente de
,. Pero la guía más segura para la interpretación los brazos en el dibujo de la persona. Joyce
a diferencial es el interrogatorio posterior al Kilmer, en su obra épica, pulsó como poeta
á dibujo, los otros datos proyectivos que se po­ las cuerdas del simbolismo al expresar la si­
e sean y la historia clínica, pues con frecuencia guiente analogía : un árbol que "extiende sus
se da una superposición de ·ambos grupos de frondosos brazos para rezar".
edad en cuanto a la figura de identificación, Algunos individuos intentan en ocasiones

187
sea en adultos inmaduros o en niños obse­ enmascarar con un optimismo superficial y
iS

sivos o fóbicos e con un gran potencial para compensatorio sus sentimientos más profun­
[-

la disociación). dos de incapacidad para obtener satisfacciones.


a Es pl,'obable que en estos casos dibujen per­
n

Raíces. - La . excesiva preocupación por el


e contacto con la realidad, se expresa en la sonas con brazos muy largos, extendidos fuera
exageración con que se destacan las raíces del del cuerpo en una :valiente actitud. Pero fi­
nalmente se delatarán en el árbol, el que pro­
;-

árbol, ya que éstas tienen como función el


a bablemente tendrá las ramas tronchadas. Esto
.S

contacto con el suelo. Recientemente, Ún pa­


l-
ciénte dibujó raíces tipo garra (raíces que se revelará que, en realidad, el paciente no tiene
· verdaderas esperanzas de éxito.
esforzaban por "agarrarse'' al suelo). Al poco
tiempo sufrió un derrumbe psicótico manifies­ Las ramas altas y angostas, que se extienden
�1 to y debió ser internado. Cuando se le admi­ hacia arriba y apenas hacia los costados son
nistró el HTP, dos semanas antes del derrum­ típicas de los dibujos de personas · que temen
be psicótico, el modo en que las raíces de su buscar satisfacciones del ambiente y en el am­
biente, y que por lo tanto se refugian, más
·-
dibujo se agarraban a la tierra ya revelaba el
e

de lo necesario, en la fantasía (arriba, hacia


·-
con�acto hipervigilante del paciente con la
reahdad y el temor pánico a perderlo. el tope de la hoja) para obtener una gratifi­
Las raíces que ·se ven a través de la tierra cación sustitutiva. Los individuos que más
¡.
[l

transparente constituyen un indicio directo comúnmente realizan este tipo de ramas son
r
de un deterioro en el criterio de realidad del los que se encuentran e_J:! la línea que va des­
paciente. Si se trata de una persona con una de la introversión hasta la esquizoidia.
r
¡-

·- inteligencia media o superior, y que se en­ Distinto es el caso en que las ramas se
·cuentra en la edad adolescente o adulta, este extienden later.almente hacia afuera, hacia el
1
deterioro del criterio de realidad debe consi­ ambiente, y también hacia arriba, hacia el
d;rarse como un indicio de la posibilidad, pero área de la fantasía: aquí se advierte un mayor
s�l� de la posibilidad, de que existan otros in­ equilibrio.
dicios de un proceso esquizofrénico. Algunas personas acentúan tanto la exten­
sión de las ramas hacia arriba, que el extremo
J

.
�? r ol con base en el borde del papel. - Los del árbol sobrepasa el borde superior de la
IndiVIduos inseguros, que padecen de sensa- página. Esto constituye un ejemplo extremo

1
126 EMANUEL F. HAMMER
de inmersión en la fantasía. Si bien los in­ La flexibilidad de la estructura de las ra.
trovertidos y esquizoides exageran la extensión mas, organizadas de tal modo que van desde
de las ramas hacia arriba, cuando éstas se ex­ lo más g�eso hasta lo más Hno en dirección
p
tienden más allá del borde superior de la pá­ próximo-distal, constituye un dato favorable e a
gina se debe considerar posible la existencia indica una gran habilidad por parte del exa. f;
de un franco estado esquizofrénico, manifiesto minado para obtener satisfacciones de su am.
o en desarrollo. Y más aún si el tronco es · biente. Esto es así siempre que el . tamaño
p
el que sobrepasa el borde mencionado. de las ramas guarde relación con el del tronco 1l
Las ral!laS tipo garrote o tipo lanza con afi: I
ladas puntas en los extremos o con pinches s:
como púas, señalan la presencia de intensos n
impulsos hostiles y agr�sivos. Si la conducta
manifiesta indica que la persona no actúa b
según dichos impulsos sino que, por el contra­ b
rio, es bastante apacible y dócil, podemos ase· e
gurar que se trata de un ajuste superficial, V
logrado a expensas de esfuerzos represores ma­ S
sivos que se acompañan de una tensión in­
terna considerable. En estos casos el . psicólogo
t
debería analizar detalladamente los dibujos
F
con el fin de encontrar índices de descontrol . r
que permitan evalua.r la posibilidad de actua­ e
ciones incipientes de· dichos impulsos. a
La excesiva acentqación de los índices de r
control puede indicai:posibles irrupciones im­
pulsivas en la conducta manifiesta, pues el
individuo puede estar al borde del agotamien­
to de su potencial defensivo.

188
Las ramas bidimensionales y abiertas en el
extremo distal revelan un escaso control sobre
la expresión de los impulsos evéase figura 7).
Un esquizofrénico deteriorado, con la intui­
Por el contrario, algunos examinados acha.., tiva sensibilidad de los enfermos cuyos proce­
tan abruptamente la parte superior del follaje sos inconscientes han invadido la conciencia
o copa, como si intentaran negar o rechazar comentó justamente en relación con el dibujo
totalmente el área de la fantasía. Reciente­ de un árbol con las ramas abiertas en el ex­
mente esto se observó en el caso de un pa­ tremo: "Este es mi retrato, sin control sobre
ciente que sentía pánico ante sus fantasías lo que sale de mí, sobre las cosas que hago."
homosexuales, y de otro que intentaba negar Las ramas que más que ramas ,parecen penes
la percepción de la dolorosa culpa que le son típicas de personas con preocupaciones
traían sus fantasías de matar a su hermano sexuales yjo que luchan por la búsqueda de
menor. Estos dos pacientes buscaban repri­ la virilidad.
mir las fantasías, y negar los contenidos ame­ Las ramas rotas y cortadas expresan la sen­
nazantes que se les imponían. sación que tiene el examinado de estar trau­
Las ramas unidimensionales que no forman matizado y de no constituir una unidad in·
. ".. estructura y están inadecuadamente ligadas a terna complet�. Se trata qe sentimientos de
·
.•• u
un tronco unidimensional (segmentación) su­ "castración" que en un · nivel psicpsocial pue·
gieren la posibilidad de síntomas de organi­ den darse bajo la forma de sentimientos de in­
cidad (véase figura 6). Aunque los matices adaptación, inutilidad y extrema p�sividad y
del resto de los dibujos y de las demás téc­ en un nivel psicosexual, de sentimientos que
nicas proyectivas así como la historia del caso pueden variar desde la sensación de falta de
y los datos neurológicos sugieren o no orga­ virilidad hasta la impotencia.
nicidad, este tipo de árbol siempre transmite Si el tronco está trunco, y desde el cabo
una sensación de impotencia y de futilidad, crecen pequeñas ramas, la persona siente que
de falta de fuerza del yo y de una pobre inte­ el núcleo del yo está dañado. Sólo dos veces
gración de los recursos para la búsqueda de he visto este tipo de dibujo y en ambos casos
satisfacciones, todo lo cual contribuye a crear se trataba de niños que habían comenzado
un cuadro gráfico de inadaptación. un tratamiento psicoterapéutico.
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 127

Este rlpo de árboles representaba una de­ tiempo, dibujó un árbol de este tipo. Sus senti­
mientos de frustración . sexual y emocional apare­
tención en el crecimiento emocional, y los
cieron también en los protocolos del Rorschach · y
priineros esfuerzos, aunque débiles, por volver
por la del TAT.
a crecer, esfuerzos estimulados quizá
fase inicial del tratam iento.*
lea­
m­ Buck sa relata una experiencia similar : a un Algunas veces, especialmente en dibujos de
paciente neurótico que estaba pasando por niños, las ramas se extienden hacia el sol. Esto
ño
uri difícil . climaterio, se le recetó testosterona. es común en los dibujos de jóvenes con una
tfi­ Después ét.; esto le agregó al tronco largo y fuerte necesidad de afecto frustrada. El árbol
eo,

les sin ramas que había dibujado, pequeñas ra­ extiende sus ramas buscando el calor de algu­
na figura autoritaria signi��cativa een este
:ti! Cuando las ramas, en lugar de dirigirse . caso, representada por el sol) de la que el
iOS mas unidimensionales que parecían de encaje.

' examinado está necesitado.


ua hacia el ambiente, lo hacen centrípetamente,
ra­ hacia el árbol, estamos frente a casos de ego­ Es posible que un niño dibuje un árbol
centrismo con fuertes tendencias a la intro­ que se inclina para alejarse de un gran sol que
al, versión. Este tipo de árbol por el momento está a corta distancia de él. Esto es frecuente
se­

la­ sólo se ha observado en obsesivo-compulsivos. en individuos que intentan apartarse de la


[n- dominación de alguna figura parental o de
Las ramas muy gra11des en un tronco rela­
�o cualquier tipo de autoridad, porque se sienten
tivamente pequeño, revelan una exagerada
dolorosamente controlados, sojuzgados y, en
·
lOS preocupación por la búsqueda de satisfaccio­
rol . consecuencia, inadaptados.
nes. Hace muy poco he tenido oportunidad
1a- Antes de terminar con esta sección, merece
de observarlo cuando le administraba los tests
mencionarse un tipo de ramas que se da rara­
a una persona, un día de la semana por la
mente pero que posee un significado simbó­
de noche.
lico muy claro: se trata de ramas secundarias
:n­
El protocolo proyectivo del paciente era extenso que se dibuj.an como espigas y que se insertan
el
y rico, y antes de finalizar con toda la batería ya en las ramas pl:imarias. Las puntas de las ra­
n-
era medianoche. El paciente pidió permiso para te­ mas secundarias, en lugar de encontrarse en

189
lefonear a su esposa, y le ofrecí mis disculpas para el extremo distal, se encuentran en el punto
el
de contacto con el tronco del árbol o con las
re
su casa. Oí con sorpresa que le telefoneaba para ramas de las cuales crecen. Estas pequeñas
que las agregara a las suyas por llegar tan tarde a

). decidir si a la una de la mañana se encontraban ramas parecen enterrarse en las ramas más
ti­
en el Club de la cigiieña o en el Cl'Uib veinticinco grandes en lugar de crecer de ellas.
para comenzar la velada. Cuando le pregunté a qué Seguramente el lector ya ha anticipado la
ia
:e­

hora comenzaban sus citas comerciales al día si­ interpretación correspondiente: se trata de
JO
guiente respondió, con mucha naturalidad: "A las tendencias masoquistas.

nue:ve." Su imperiosa búsqueda de placer como
re Recuerdo un dibujo de este tipo. En una oca­
, intento de aplacar o, por lo menos, enmascarar la
sión la mujer que lo hizo se quej6 de . las· incomo­
es didades que le acarreaban las cañerías de la cocina,
cia como persona, apoyaba la interpretación (exa­
voz interna de la duda con respecto a su importan­

es pues tenían un desperfecto, y había tenido que


gerado énfasis en la búsqued� de satisfacciones)
le llamar al plomero muchísimas veces en . el plazo
que surgía de la estructura desequilibrada de las
de pocos días. "Si tengo que llamarlo una vez
ramas.
más. . . (y el autor esperaba oír que la frase con­
cluyera con algu�a expresi6n de rabia, dirigida
1-

El f;)xtremo opuesto, es decir, la estructura


extrapunitivamente, como por ejemplo pegarle al
1-

de las ramas muy pequeña, y el tronco exce­


e plomero en la cabeza con el palo de la cocina) . . .

sivamente grande, indica que el paciente ex­


Me arranco el pelo." Esta orientaci6n intropunitiva
perimenta frustraciones debido a su incapa­
t- de la agresión concordaba con la orientaci6n maso­
cidad para satisfacer imperiosas necesidades
V quista que sugerían las ramas del dibujo.
básicas.
Una mujer recién casada de veintidós años, Entre la tendencia intropunitiva y la extra­
cuyo marido había sido reclutado hacía muy poco punitiva, se encuentran individuos predomi­
nantemente impunitivos. Esto se aprecia en el
* Uno de estos pacientes interrumpió el tra­ dibujo del árbol, porque estas personas suelen
envolver los extremos de las ramas con círculos
al concluir su terapia dibujó un árbol cubierto de
como nubes. La aspereza de las ramas está
tan:üento cuando se mudó a otra ciudad, pero �� otro

·
amortiguada por una almohadilla de algodón.
frutos que expresaba su renovada �ensaci6n c:le

miento futuro. Son personas cuya agresión no se descarga


capacidad y de optimismo con respecto al creci­
m.
1!1 !
128 EMANUEL F. HAMMER
...
l ni interna ni externamente, pues la inhibición
lo impide. A menudo acompañan a este 11tra­
hombre identificado con una figura parental
que amenaza al árbol con la total destrucción
tamiento impunitivo de las ramas", maneras a hachazos.
agradables y un suave modo de hablar. Hemos observado que las mujeres embara­
De un modo general podemos decir que zadas dibujan con notab�e frecuencia árboles
la impresión global de las ramas se correla­ frutales, y que los pacientes depresivos mues­
ciona con una amplia visión de la personali­ tran una llamativa preferencia por los sauces
dad del individuo. Sea que las ramas o el llorones. A menudo los niños dibujan man­
follaje transmitan una impresión de vida, de zanos; para ser exactos, con una frecuencia del
animación y suavidad, que posean contor­ 3 5 por ciento a la edad del jardín de infantes
nos angulosos, duros y firmes, o bien que del 9 por ciento alrededor de los 10 años, y
estén dibujadas espasmódicamente, con irrita­ casi nada cuando llegan a los 14 años. 9 Pa­
ción, ansiedad e inseguridad, en todos los recería que los niños se identifican con el
casos la hoja de dibujo hace las veces de tela fruto, mientras que el árbol representa a la
donde el individuo . esboza . el estilo más per- figura materna; tal como hemos visto; los ni­
durable de su personalidad. . ños que se sienten rechazados dibujan la man­
zana a punto de caer del árbol o ya despren­
Arbol tipo 11cerradura,. - Por parecerse a dida de él.
una cerradura, se llama así al árbol cuyo tron­
co y follaje están dibujados con una línea con­ Edad adscripta al árbol. - Cuando un adul­
tinua, sin ninguna separación enf;re la copa to, en lugar de un árbol completamente des­
y el tronco. arrollado dibuja un pequeño retoño manifiesta
Se trata· de un espacio blanco encerrado, con claridad sus sentimientos de inmadurez.
sin ninguna relevancia. Lo mismo que la res­ Pero de todos modos para obtener un índice
puesta de espacio blanco' en el Rorschach, es más exacto del nivel evolutivo que el árbol
característico de individuos oposicionistas y parece transmitir al finalizar la tarea el exa­
negativistas. Cuando el examinado dibuja este minado es interrogado en relación con la edad
tipo de árbol, obedece la consigna del exami­ del árbol que dibujó. De acuerdo con nuestra

190
nador, pero sólo en parte. Son personas que experiencia la edad proyectada se vincula con
sin negarse totalmente a dibujar hacen lo me-· el nivel psicosociosexual que el examinado
nos posible. siente poseer. Esto se confirmó mediante un
estudio experimental que dirigí. '
Arbol 11disociado". - El nombre de esta res­ Los sujetos del expe:dmento fueron sesenta
puesta gráfica se debe a que las líneas laterales y cuatro delincuentes sexuales de la prisión
del tronco no se conectan entre ellas; se ex­ de Sing Sing, de los cuales la mitad estaban
tienden hacia arriba, formando cada una su convictos por el delito de violación de una
propia rama de estructura independiente evéa­ mujer adulta, y la otra mitad, por el de actua­
se figura 8). Da la impresión de un árbol ciones sexuales con una niña (pedofilia). Los
disociado o dividido verticalmente por la mi­ violadores servían como grupo de contraste
tad. En realidad parecen dos árboles unidi­ con los pedofílicos en relación con factores
mensionales, uno al lado qel otro. Estos árboles tales como la experiencia de la detención, el
indican la existencia de una ruptura de la juicio y el encarcelamiento por un d�lito se­
personalidad, una disociación de sus compo­ xual así como por vivir en un ambiente de
nentes fundamentales, un derrumbe de las prisión más o menos común en la época en
defensas y el peligro de que los impulsos in­ que se realizó el estudio. .
ternos se · vuelquen en el ambiente. Si en el
HTP existe algún signo que pueda considerar­ La investigación clínica 8 ha demostrado
se patognomónica de la esquizofrenia, ese sig­ que los pedofílicos son personas que se sienten
no es éste. Tanto Koch,9 (página 80) como psicosexualmente inmaduras. Están fijadas, o
Buck 3 consideraron que el árbol dividido er.a han regresado a un nivel infantil. De acuerdo
li ....! con los estudios normativos, en ese nivel los
:::;.::;;, un índice de esquizofrenia.
impulsos sexuales se expresan bajo la forma
Tema. - Hay temas que se expliéan por sí. de la manipulación sexual y del mutuo tocarse
mismos : no se necesita aclarar el sentido de y verse. Las actividades sexuales de la gran
condena que implica un árbol con un halcón mayoría de los pedofílicos se limitan a esas
revoloteando sobre su copa, . o el sentido de formas. Debido a su inmadurez, para satisfa­
degradación que revela un árbol orinado por cer sus necesidades sexuales, el pedofílico bus­
un perro, o el sentimiento de inminente muti­ ca objetos sexuales inmaduros de la edad a la
lación corporal que transmite el dibujo de un que él mismo se siente psicosexualmente adap-
TESTS PROYEGTIVOS GRAFICOS 129

· tado. En su jueg? sexual intenta elegir, por Si en el interrogatorio posterior al dibujo


, otro nmo _
_ . como companero. el paciente afirma que el árbol está muerto,
decirlo as1,
'··En consecuencia, si consideramos cierto el debemos averiguar si para él la muerte fue
causada por algo externo o por algo interno.
supuesto de que el violador se relaciona con
Si el paciente afirma que lo que causó la
adultos y el pedofílico lo hace con niños por­

que psicos�xualmente se s ente más inmadu­
muerte del árbol son cosas tales como pará­
el, una comparaciÓn entre las edades sitos, el viento, agentes naturales, rayos, etcé­
tera, está responsabilizando al ambiente ex­
adsCriptas a los árboles por ambos grupos nos
ro que aqu

terno de sus dificultades. Por lo general estos


permitirá investigar la validez de la hipótesis
pacientes padecen de agudos sentimientos de
de Buck 3 que se refiere a la edad adscripta
traumatización. Si por el contrario afirman
al árbol como un reflejo del nivel de madurez
que lo que provocó la muerte fue algo interno,
como por ejemplq que las · raíces, el tronco o
psicosexual que el sujeto siente poseer. ...
Los resultados fueron altamente significati­ las ramas estaban podridos, se trata de indivi­
vos en la dirección predicha. La media de la duos que consideran a su propia persona como
li­ edad adscripta por los violadores fue de 24,4 nociva e inaceptable. He observado que en
n­ años, mientras que la adscripta por los p_edoff­ general existe una patología y una culpa mu­
n- licos fue de 10,6 años. La edad adscripta al cho más intensas en aquellos pacientes que
árbol diferencia a los pedofílicos de los viola­ perciben al árbol pudriéndose desde adentro
dores en un nivel de confiabilidad del uno que en aquellos que consideran que su muerte
Il- por ciento, y sirve para confirmar la hipótesis
fue causada por agentes externos. Si todas las
!S· de Buck. demás variables se mantienen iguales, el pro­
ta
�z. Arbol muerto. - Una de las preguntas del nóstico es generalmente mejor cuando se atri­
:e . interrogatorio posterior al dibujo se refiere a buye a agentes externos.
ol lo que. el individuo siente en relación con la Cuando el examinado percibe al árbol co­
a­ calidad de vida o muerte del árbol. Los exa­ mo 11muerto'' se le debe preguntar cuánto tiem·
ld minados que a la pregunta 11¿Ese árbol está po hace que ha muerto. Se ha comprobado
ra vivo?" responden que no, que el árbol es­ que el tiempo transcurrido desde la muerte del

191
tá muerto, deben considerarse como pacientes árbol puede indicar la duración de los senti­
lo con un mal ajuste. Esta respuesta prevalece mientos de desajuste e incapacidad del exa­
ID

n · en los esquizofrénicos, deprimidos y neuróticos minado o del sentimiento masivo de inutilidad


graves que han perdido la esperanza de lograr o de pérdida de ia esperanza, según sea el
una adaptación adecuada. Es decir, que estos caso.
n comentarios poseen un significado negativo Para finalizar esta sección dedicada al árbo]
:a

n desde el punto de vista pronóstico, lo mismo quizá sea necesario hacer una advertencia :
que cualquier otro signo que sugiera senti­ 11Se debe tener en cuenta que no siempre es
mientos de inutilidad. En otro estudio sobre posible estar seguro, sobre la base del dibujo
a

solamente, acerca de cuál de los posibles sig­


e una progresión desde los sujetos violadores a nificados es el correcto para cada caso indivi­
IS delincuentes sexuales 7 comprobé que existía

los pedofílicos heterosexuales y de éstos a los dual. Algunos significado$ son siempre co­
�1 pedofílicos y homosexuales con respecto a la rrectos como formulaciones generales; otros,
S

frecuencia con que veían árboles 11muertos", por el contrario, deben considerarse como in­
lo cual concuerda con el aumento de distancia dicaciones provisionales para poder descubrir
respecto del objeto sexual apropiado. luego el significado más exacto en un examen
e

Por una parte estos datos confirman el he­ completo de los resultados del interrogatorio,
1

cho de que las personas más enfermas psico­ de la observación, de los resultados del test,
lógicamente son las que consideran al árbol etcéter.a". (9, página 33).
)

11muerto'' y por otra, permiten considerar a


los pedofílicos homosexuales equienes se des­ Persona
vían de la norma tanto en la edad como en
el sexo de la pareja elegida) como el subgrupo La persona constituye el concepto del HTP
más enfermo de entre los delincuentes sexua­ que con mayor frecuencia se realiza en forma
les estudiados. El aumento de distancia con incompleta o se rechaza totalmente, pues como
respecto al objeto sexual apropiado es paralelo autorretrato es el que está más 11Cerca de uno
al aumento de posibilidad de que exista una mismo''. Debido justamente a esta dificultad
grave psicopatología. Del mismo modo la apa­ puede determinar que en el examinado surja
rición de árboles muertos en el HTP sugiere el temor al fracaso, especialmente en aquellos
la posible · existencia de una grave patología. individuos que sienten que el test uno les va
1 30 EMANUEL F. HAMMER
a salir bien". Por esta razón durante el dibujo aprendiese". Mientras su madre estaba en el tra­
de las personas es cuando más a menudo se bajo lo castigaba el hermano. Todo esto deternrlnó
necesita el apoyo del examinador. en él un autoconcepto inconsciente de "muñeco de
Con re?pecto al tema, el dibujo de la per­ fútbol", cuya única funci6n es recibir castigoS
sona puede motivar tres tipos de temas: el (véase capítulo 2).
autorretrato, el ideal del yo, y la representa­ En otro caso, el autodesprecio de un paciente
ción de personas significativas para el sujeto se manifestaba en el dibujo de "un hombre pidien­
'(padres, hermanos, etcétera). do limosna". Su sensaci6n de inutilidad con res.
a) Un autorretrato que revela lo que el pecto a su · adecuaci6n al rol masculino se revelaba
�ndividuo siente ser. Con frecuencia en el di­ en el dibujo que consistía en un hombre con una
bujo de la persona se reproducen con exacti­ vestimenta demasiado grande para él; las ropas caían
tud los contornos corporales (obesos o delga­ desde sus hombros Y. . su cuerpo no las llenaba.
dos), las áreas fisiológicas, como por ejemplo
una nariz ganchuda u orejas grandes, etcétera. Otros ejemplos son : la persona agresiva tipo
Los pacientes con un CI medio o inferior, simio que dibujó un delincuente sexual; la
por lo general reproducen sus propios rasgos persona tambaleante, perdiendo el equilibrio
corporales en el dibujo de la persona como si de un preesquizofrénico; las ropas de maniquí
se estuviesen mirando en un espejo. :e..s decir, que sugieren sentimientos de despersonaliza­
si el individuo tiene la mano derecha torcida ción; el dibujo q:ue realizó un .adolescente
reproduce esta condición en la mano izquierda de una ·persona con un palo de béisbol en
de la .persona que dibuja. Por el contrario, la una mano, una raqueta de tenis en la otra, y
capacidad abstracta permite la represéntación con bigotes, todos estos signos de virilidad
en imagen no especular (es decir que el lado . revelan sentimientos subyacentes de inadecua­
derecho del entrevistado esté representado en ción en dicha área; la mujer exhibicionista que
el lado derecho de la persona del dibujo). Ra­ se ingenió para que la mujer del dibujo pu·
ra vez se encuentra en sujetos que no tengan diese exhibirse �on la excusa de que una fuerte
un alto cociente intelectual. ráfaga de viento le levantaba la pollera por
Se ha observado que las enfermedades fi­ encima de la cabeza; el dibujo de un payaso

192
siológicas y las incapacidades físicas se repro­ como fusión de los intentos del examinado
ducen en el dibujo de la persona sólo cuando por representar la innocuidad de sus impulsos
han influido en el concepto que el examinado instintivos con el uso secundario de este con­
tiene de sí mismo, creando en consecuencia cepto como maniobra para llamar la atención;
un área de sensibilidad psicológica. la reducción de la energía que sugiere el di­
Además de ·defectos físicos también se pro­ bujo de una persona sentada · en un sillón en
yectan las cualidades físicas : amplitud de ·· lugar de estar parada sobre sus pies ecomo
hombros, desarrollo muscular, aspecto general. estadísticamente es 1:;�. norma), y la necesidad
Tanto es así que aun los individuos con in­ de calor emocional y de seguridad que implica
capacidad artística dibujan personas que se �1 ubicar a la figu_!a en un sillón frente a una
les parecen mucho. chimenea dibujada con mucho detalle; el nar·
En el dibujo de las personas, además del cisismo que revela el dibujo ele una mujer
yo físico se proyecta una imagen del yo psi­ que con una mano se acaricia el cabello míen..
cológico. Por ello es posible que individuos tras baila sola al son de la músicá (confirmado
1 con una altura normal o superior a la normal por Ia respuesta al Rorschach : "Animal mi­
., ¡ dibujen figuras pequeñas con los brazos col­ rando su reflejo en el . agua"), y el dibujo
1 1 �;i gando con desganq a los costados y con una paranoide de un hombre con el cuerpo de
¡ 1 "1 expresión implorante en el rostro. En este caso perfil y rígidamente erecto, con lo cual ma·
i ' :,
: i . ::! prpyectan una imagen psicológica de sí mis­ nifiesta �u rechazo a enfrentar la realidad y
; � .. :::
mos: pequeña, insignificante, inútil, depen­ su rígida falta de adaptación. Todos estos
'•� . ,::·.:¡¡
1 : •... .., diente, y con gran necesidad de apoyo emo­ temas fundamentan la tesis de que el dibujo
oll , li .. ,,f
111�� ::::.::;¡ cional a pesar del yo físico que poseen. de la Persona puede representar un autorre­
Un hombre adulto siempre complaciente, que
trato psicqlógico.
vivía con sus padres y estaba controlado por una
b) Un ideal del yo en lugar de un retrato
madre calculadora dibuj6 un títere. de lo que el sujeto siente que es.
Un niño de nueve años dibuj6 un "muñeco de Un hombre delgado, casi frágil, intensamente
fútbol". El visitador social inform6 que al niño paranoide dibujó un boxeador cuyos hombros te·
se lo castigaba con frecuencia privándolo de comida nían las dimensiones de los de un Hércules.
y azotándolo con un rebenque de siete lonjas. Cuan­ Una joven soltera embarazada, que sentía terri­
i· : do se orinaba lo sumergían en agua fría "para que ble vergüenza por la dimensión de su vientre, tan
1' i
i¡lIet.
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 131

ela or su estado, dibuj6 una bailarina flexi­


rev d a de Con respecto a los pacientes obesos que re­
ble, ágil delgada, girando libre de todo peso. curren a la terapia he comprobado que los,
que se siguen adhiriendo a su ideal del yo
y

Con frecuencia los adolescentes dibujan (es decir que dibujan una persona delgada
musculosos atletas en trajes de baño, y las en lugar de una obesa) tienen un pron6stico
adolescentes, actrices de cine con vestidos de considerablemente mejor.
fiesta, es decir estados ideales que los adoles­ e) Representaci6n de una persona signifi­
centes añoran. . cativa para el sujeto en su ambiente contem-

ADULTO IMBÉCIL

tipo
l;,la· '

ihrio , · . · .

·
lliza,- · .•. · ··
liqu1 ;

ADULTO MOROJ\t

193
ADULTO FRONTERIZO

EB' ES t:B ea .. .

19 EB
mi­ L !. t 1 !.,......,..
lujo 1
de
d y
ma-

jo
stos

rre-
u

:ato

�nte
te-

tan
1 32 EMANUEL F. HAMMER
ADULTO PROMEDIO
ADULTO SUPERIOR Al PROMEDIO
[
1
[
ADULTO SUPERIOR
1

194
1
t
[
LÁMINA III (Continuacián)
poráneo o pasado, sea p,or una valencia posi­ incorporar a su autoconcepto. * Por esta raz6n
tiva o por una negativa. La transposici6n a ·e! tipo de percepci6n de la figura materna o
la hoja de papel de la percepci6n que el indi­ paterna que el niño manifiesta en sus dibujos
viduo tiene de las figuras significativas del constituye un dato profético, pues predice los
medio, en' contraste con la de la percepci6n rasgos que años después un retest gráfico de­
de uno mismo,* se da más en los dibujos de mostrará que el niño ha incorporado.
niños que en los de a�olescentes o adultos.
Un niño de 8 años, enviado para ser examinado
Por lo general la persona que dibuja es una
por ser exéesivamente pendenciero con sus compa­
figura parental. El hecho de que la represen­
ñeros de clase, dibuj6 un hombre amenazante desde
taci6n de la figura parental se dé con mayor
frecuencia en los dibujos de niños que en los todo punto - de · vista : se le veían los dientes afi­
de adultos probablemente obedece a la mayor lados, en una mano tenía un garrote y los dedos
importancia que los padres poseen en la vida de la otra eran muy poco convencionales: consti·
del niño, a la necesidad que tiene el niño de tuían una clara representaci6n de algo parecido a
poseer un modelo con el que identificarse e
"' Los adultos que dibujan figuras par(:lntales por
"' En o�asiones, ambas posibilidades se dan si­ lo general se encuentran "manejados por el pasado"
multáneamente en el mismo dibujo transmitiendo y nunca han· logrado una total independencia del
una imagen fusionada del yo y de los otros. control parental.
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 133

, podía cortar Antes de concluir este capítulo considera·


los extremos de una tijera un arma que
y dañ ar partes vitales del paciente. La investigación remos el conjunto de dibujos de la Lámina III
sobre el padre que realizó el visitador social, reveló tomada de uno de los manuales de Buck.3
que_ éste era un déspota en todos los aspectos, un Constituyen una muestra ·de dibujos de suje­
hombre cruel, punitivo y dominante. Las actitudes tos "normales''. Los dibujos pertenecen a su­
pendencieras del paciente sugerían que se estaba jetos adultos de distintos niveles intelectuales,
defendiendo contra la amenaza del padre investido desde "imbécil" a "superior". En algunos de
·
de destrucción a través del mecanismo universal de los dibujos podríamos señalar elementos neu­
la incorporación. róticos secundarios: las múltiples chimeneas,
En una comprensible maniobra autoprotectora, se el sombreado ansioso del árbol del nivel "adul­
cubría con el manto del enemigo para ponerse fuera to medio", y la figura sentada que sugiere
del alcance del daño. Se convirtió en el que inti­ cierta disminución de la- vitalidad coP, el agre­
mida en lugar del intimidado. El proceso de incor· gado de la pipa de 1:1n modo compensatorio.
poración se convirtió en el puente a través del cual En conjunto los dibujos representan el funcio­
el examinado trató de obtener seguridad comparativa. namiento de la personalidad en los diferentes
niveles intelectuales. Pueden seivir como mar­
De este modo, los dibujos proyectivos tien­ co de referencia aproximativo, a partir del cual
den a poner de ma:r;tifiesto el yo sentido, el juzgar los tratamientos gráficos desviados.
ideal del yo, y -no:; tienta decirlo- el yo Los dibujos proyectivos de la casa, el árbol
futuro (excepto en los casos en que se dé la y la persona, las respuestas verbales al inte­
intervención de tratamientos psicoterapéuticos rrogatorio posterior · al dibujo, la repetición de
o de cambios significativos en la situación am­ los dibujos con crayones evéase el capítulo
biental). sobre el HTP cromático) y las respuestas al
interrogatorio correspondiente, junto con las
Al llegar a este punto, recomendamos la
indicacion�s que ofrecen otros tests y los datos
lectura del capítulo 4 sobre el dibujo de la fi­
biográfico� orientadores, todo esto ofrece un
gura humana, de Sidney Levy, donde se trata conjunto de informaCión que permite estimar7
el significado que poseen los distintos elemen­ por lo menos aproximadamente y a veces de
tos en el dibujo de una persona.* un modo más específico, las áreas conflictivas

195
del examinado y el tipo y la adecuación de
"" Cuando recibí e l capítulo d e Levy observé
que existía una concordancia tan estrecha y un
sus operaciones adaptativas. Dentro del marco
acuerdo tan congruente entre ambos con respecto a de referencia que constituye un análisis psi­
los distintos items gráficos que, en interés de la cológico individual del modo total en que
economía de espacio, suprimí la sección que me · funciona una persona, los dibujos proyectivos
·
correspondía. La confirmación independiente del
área de superposición de dos enfoques proyectivos
ayudan al psicólogo a apartar las cortinas que
l cubren las ventanas de la personalidad interna
·
timulante y tranquilizadora. del examinado.
gráficos, en diferentes áreas . geográficas, resulta es·

1 REFERENCIAS
)n
1 1 . Bender, Lauretta: Child Psychiatric· Techni­ index of Psychopathology. J. Clin. Psychol.,
ques. Springfield, Thomas, 1952. 1 1 :67-69, 1 955.
os
o

2. Buck, J. N. : The H-T-P technique: A quan­


titative and qualitapve scoring manual. Clin. the prognostic battery. J. Clin. Psychol., 9:
7a. Hammer, E. F. : The role of the H-T-P in

Psychol. Mono., 5:1-120, 1 948. 371-374, 1953.


os

3. Buck, J. N. : The House-Tree-Person Test. 8 . Hammer, E. F., y Glueck, B. C. : Psychody­


.e-

Colony, Virgi�a, 1947. namic pattems in the sex offender, en Hoch,


do
3a. Buck, J. N. : Comunicación personal. P. H., y Zubin, J.: Psychiatry ancl The Law.
la· 4. Eng, Helga: The Psychology of Children's Nueva York, Grune & Stratton, 1955.
:le Drawings. Londres, Kegan Paul, Ltd., 1954. *9. Koch, C.: The Tree Test. Nueva York, Gru­
·
fi·
:os
1 4a. Frankel, A.: Comunicación personal.
5. Griffiths, Ruth : A Stucly of Imagination
ne & Stratton, 1 952.
1 0. Levine, M., y Galanter, E.: A note on the
ti· in Early Chilclhoocl. Londres, Kegan Paul, "tree and trauma" in interpretation in the
Trench, Trubner & Co., 1 935. H-T-P. J. Consult. Psychol., 17:74-75, 1953.
a 1
� "" 1 1 . Levy, S . : Figl,!Ie drawing as a projective test,
of rapists and pedophiles. J. Proj. Tech., 18: en Abt, L., y Bellak, L. (eds).: Projective
6. Hammer, E. F. : A comparison of H-T-P's

or 346-354, 1 9.54. Psychology. Nueva York, Knopf, 1 95 0, págs.


257-297.
el
"' 12. Machover, Karen: Personalit;y Projection in
>" 7. Hammer, E. F. : A comparison of H-T-P's of
rapists and pedophiles: the 11dead" tree as �
134 EMANUEL F. HAMMER
the Drmving of the Human Figure. Spring­ to character attitudes and creativity in the
field, Thomas, 1949. kinesthetic responses. Psyehiatry, 13:69-100'
� 1 3. Pichon Riviere, A. A. : El juego de construir 1950.
casas: su interpretaci6n y su valor diagn6s­ "' 1 6. Schilder, P. : Image and Appearance of the
tico. Rev. psieoanál., 7:347-388, 1950. Human Bod;y. Londres, Kegan Paul, 1935.
14. Rosen, F.: Darstallende kunst im kindesalter
der volker. ZAngPs, 1 :93-1 1 8, 1907. * Las obras precedidas por un asterisco tienen edición
15. Schactel, E. G. : Projection and its relation en castellano.
' BmUOGRAFIA DEL H T P "'
Beck, H. S.: A study of the differences between and quarititative scoring manual: . J. Clin. Ps;y-
normals and mentally handicapped .A)rganics in ehol., 4:31 7-396, 1948. .
the drawing of the house. Manuscrito inédito. Buck, J. N.: The H-T-P technique: a qualitative
Beck, H. S.: A study of the applicability of the and quantitative scoring manual. Monogr. Sup­
H-T-P to children with respect to the drawn pl., J. Clin. Psyehol., N9 5, 1948.
house. J. Clin. Psyehol., 1 1:60-63, 1955. Buck, J. N. : The use of the H-T-P in personality
Bieliauskas, V. J.: Current and proposed research analysis. Am. Psyehologist;, 3:284, 1948 (ex­
designed to validate the H-T-P. Tral,>ajo leído en tracto).
Am. Psyehol. A., Cleveland, septiembre, 1953. Buck, J. N.: The H-T-P technique. J. Clin. Ps;y-

Bieliauskas, V. J. : Theory and method in H-T-P eha,l., 5:37-74, 1949.
research (extracto). Virginia J, Se., 4:321-322, Buck, J. N.: The present and future status of the
1954. psychologist in the field of mental deficiency.
Bieliauskas, V. J., y Pennington, I,.. W. Jr.: De­ Am. J. Ment. Deficienc;y, 2:225-229, 1949. .
velopmental trends in children's H-T-P drawings Buck, J. N.: Administration and Interpretation of
of a person (extracto). Virginia J. Se., 4:323,
.
the H-T-P Test: Proeeedings of the H-T-P Wor­
1954. kshop held at Veterans Administration Hospital,
Bieliauskas, V. J. (coordinador), Brown, F., Ham­ Riehmond 19, Virginia, marzo 31, abril 1, 2,
mer, �· F., Landisberg, Selma, Machover, Karen, 1950. (Más conocido como: The Riehmond Pro­
y Piotrowski, Z. A. : An evaluation of the H-T-P ceedings.) California, Western Psychological Ser­
in relation to other projective techniques. Sym­ vices, 1950 (mimeografiado).

196
posium at the East. Psychol. A., Filadelfia, abril, Buck, J. N. : The use of the H-T-P in differential
1955. diagnosis in mental deficiency. Trabajo leído en
Bieliauskas, V. J.: Scorer's reliability in the quan­ Am. Psychol. A., Pennsylvania State Coll., sep­
titative scoring of the H-T-P technique. J. Clin. tiembre, 1950.
Psychol. . .
Buck, J. N. : The use of the House-Tree-Person
Boring, R. 0., y Topper, R. C.: A Psyehodiagnostie Test in a case of marital discord. J. Proj. Tech.,
Screening Teehnique. V. A. Hospital, Tusca­ 14:405-434, 1950.
loosa, Alabáma, 1942., págs. 24-30 (inimeogra- Buck, J. N.: Directions for administration of the
achro�tic-chromatic H-T-P. J. Clin. Psyehol.,
·
fiado).
Brown, F.: A statistical analysis of some inter-rela­ 7:274-276, 1 9 5 1 .
tionships between discrete wholes of the H-T-P Buck, J. N.: The quality of the quantity of the
Test. Trabajo leído en Am. Psyehol. A., Was­ H-T-P. J. Clin. Psychol., 7:3��-356, 1 9 5 1 .
hington, D.C., septiembre, 1952. Buck, J. N�: Una descripci6n breve de la técnica
Brown, F.: House-Tree-Person and Human Figure . CA-P. Rev. psicol. gen. apl., Madrid, 7:1 1-28,
Drawings, en Brower, D., y Apt, L. E. (comp.) : 1952.
Progress in Clinical Psyeholog;y, Vol. l. Nueva Buck, J. N. : Tests of personality: picture and dra­
York, Grune & Str!ltton, 1 952, págs. 1 73-184. wing techniques. D. House-Tree-Person drawing
Buck, J. N.: JNB drawing test. Virginia Me1zt. technique, en A. Weider (comp.) : Contribu.tions
Hyg. Sm"V., 2: N9 12, 1 940. Toward Medical ·Psychology: Theor;y and Psy­
Buck, J. N..: The use of psychological tests in ins­ chodiagnostie Methods. Nueva York, Ronald, .
titutional personnel work. Am. J. Ment. Defi· 1953, págs. 688-701.
ciency, 4:559-564, 1 94 1 . Butler, J. M., y Fiske, D. W. : Theory and tech­
Buck, J. N. : The H-T-P: a measure of adult intel­ niques of assessment, en C. P. Stone y Q. Me
ligence and a projective device. Virginia Ment. Nemar (comp.) : Annual Relliew of Psyehology,
Hyg. Surv., 9:3-5, 1946. Vol. 6. California, Annual Reviews, 1955, págs.
Buck, J. N. : The H-T-P, a measure of adult intel­ 327-356.
. ligence and a projective device. Am. Psycholo­ Cowden, R. C., Deabler, H. L., y Feamster, J. H.:
gist, 1 :285-286, 1946 (extracto). The prognostic value of the Bender-Gestalt,
Buck, J. N. : The H-T-P. A projective device and H-T-P, TAT, and Sentence Completion Test.
a measure of adult intelligence. Lynchburg State J. Clin. Psyehol., 1 1 :271-275, 1955.
Colony, Virginia, 194] (manual mimeografiado). Deabler, H. L. : The H-T-P in clinical practice
Buck, J. N. : The H-T-P, a projective device. Am. with adults. Trabajo leído en Am. PsycJtol. A.,
J. Ment. Deficiency, 51:606-610, 1947. Cleveland, septiembre, 1953.
Buck, J. N. : The H-T-P Test. J. Clin. Psychol., Demming, J. A.: The H-T-P test as an aid in the
4;1 5 1-159, 1948. diagnosis of psychopathic personality. Tesis de
Buck, J. N. : The H-T-P technique; · · a qualitative licenciatura inédita; Universidad del Estado de
Kent, 1949.
* Compilada por V. J. Bieliauskas. Diamond, S.: The house and tree in verbal fantasy:
TESTS PROYECTIVOS GRAFICOS 1 35

J. Age and sex differences in themes and con­ his interpretation of proj�ctive drawings (H-T-P).
tent. J. Proj. Tech., 18:3 16-325, 1954. J. Proj. Tech., 17:210-216, 1953.
Diamond, S.: The house and tree in verbal fantasy: Hammer, E. F.: Projective Drawing lnterpretation • .

II. Their different roles. . J. Proj. Tech., 18: Springfield, Thomas, 1957.
41 4-417, 1954 . . Harris, D. B. : ChUd psychology en C. P. Stone y
Digiammo, J. J.: Relationship between performance D. W. Taylor (comp.) : Annual Review of Psy·
on visual-form perception measures and drawings cholog:r, Vol. 4. California, Annual Reviews,
on the H-T-P technique. Tesis de Jicenciatura 1954, págs. 1-30.
inédita, Richmond Professional Inst., 1955. Hurley, J. F.: The H-T-P as a rigidity-flexibility
ouffy, F. X. : The development of form concepts indicator. Trabajo leído en South. Soc. Phil. &
·
in the drawing of a tree by children: kinder- . Psychol., Roanoke, Va., marzo 195 1 .
garten through the ninth grade. Tesis de Jicen­ Jolles, I.: A Catalogue for thli! Qualitative lnter­
ciatura inédita, Richmond Professional Inst., pretation of th.e H-T-P. Be;verly Hills, Ca1ifor­
195 3. nia, Western Psychological Services, 1952.
Ellis, A., y Rosen, E.: H-T-P: a projective device Jolles, I. : A study of the va1idity of some hypothe­
and a measure of adult intelligence, en O. K. ses for the qua1itative interpretatiqn of the H-T-P
Buros (comp.) : The Fourth Mental Measure­ for children of elementary school age: I. Sexual
menis Yearbook. Nueva Jersey, Gryphon Press, identification. J. Clin. Psychol., 8:1 1 3-1 1 8, 1952.
1953, págs. 1 78-181. Jolles, I. : A study of the va1idity of some hypothe­
Freed, H., y Pastor, Joyce T. : Evaluation of the ses for the qua1itative interpretation of the H-T-P
Draw-A-Person Test (moilificado) in thalamo­ for children of elementary school age: n. The
tomy with particular reference to the body ima- · "phallic tree" as an indicator of psycho-sexual
ge. J. Nerv. & Metft. Dis., 1 14:106-120, 195 1 . conf1ict. J. Clin. Ps;ychol., 8:245-255, 1952.
Gibson, Katherine V. : Ma1:uration of perspective Jolles, I., y Beck, H. S.: A study of the va1idity
in children's drawings of houses. Estudio iné­ of some hypotheses for the qua1itative intérpre­
dito, School of Clinical and App1ied Psychology, tation of . the H-T-P for children of elementary
·
Richmond Professional Inst. school age : III. Horizontal placement. J. Clin.
Guenzburg, H. C.: Maladjustment as expressed in Psychol., 9:161..:).��. 1953.
drawings by subnormal children. Am. J. Ment. Jolles, l., y Beck, H. S.: A study of the va1idity
Deficiency, 57:9-23, 1952. of some hypotheses for the qua1itative interpre­
Guertin, W. H., y Sloan, W. : A comparison of tation of the H-T-P for children of elementary
H-T-P and Wechsler-Bellevue IQ's in mental school age: IV: Vertical placement. J. Clin.
defectives. J. Clin. Psychol., 4:424-426, 1948. Psychol., 9:164-167, 1953.
. Hainmer, E. F.: An investigation of sexual symbo­ Kelly, E. L.: Theory and .techniques of assessment,
lism: a study of H-T-P's of eugenically steri1ized en C. P. Stone y Q. McNemar (comp.) : An­

197
subjects. J. Proj. Tech., 17:401-413, 1953. nual Review of Psychology, Vol. 5, Ca1ifornia,
Hammer, E. F. : Frustration-aggression hypothesis Annual Reviews, 1954, págs. 281-3 10.
extended to socio-racial areas: comparison of Kirkham, San9ra L. : The identification of organi­
Negro and white children's H-T-P's. Psychiat. city using the House-Tree-Person Test on an
Qúait., 27:597-607, 1953. . institutionalized population. Tesis de Jicencia­
Hammer, E. F. : Negro and white children's perso­ tura inédita, Richmond Professional Inst., 1 956.
Krugman, M., y WUcox, Katherine W. : H-T-P:
of their drawings (H-T-P). J. Clin. Psychol., house, tree, and person: a measure of adult in­
nality adjustment as revealed by a comparison

9:7-10, 1953. telligence and a projective device: pre1iminary


Hammer� E. F.: The possible effects of projective edition, in O. �· Buro§ (comp.) : The Third
testing upon overt behavior. J. Psychol., 36:357- Mental Measurements Yearbook. Nueva Jersey,
362, 1953. ·Rutgers Univ. Press, 1949, págs. 84-86.
Hammer, E. F.: The role of the H-T-P in the Landisberg, Selma: A study of the H-T-P Test.
prognostic battery. J. Clin. Psychol., 9:371-374, Trai-n. Sch. Bull., 44:140-152, 1947.
1953. Landisb�rg, Selma: A persona1ity study of institu­
·
H-er, E. F. : A comparison of H-T-P's of ra­ tiona1ized eplleptics. Am. J. Ment. Deficiency,
pists and pedophiles. J. Proj. Tec�., 1 8:346- 52: 16-22, 1947.
354, 1954. . Landisberg, Selma: Relation�hip of the Rorschach
Hammer, E. F. : Comparison of the performances to the H-T-P. J. Clin. Psychol., 9:179-183,
of Negro children and adolescents on two tests 1953.
of intelligencé, one an emergency scale. J. Ge­ Leach, Joy: An analysis of the use of space constric­
net. Psychol., 84:85-93, 1954. tion in drawings of the house on H-T-P Test
Hammer, E. F.: Guide for qua1itative research with by c¡hildren by means of a space constriction
the H-T-P. J. Genet. Psychol., 51 :41-60, 1954. index. Estudio inédito, School of CJinical and
Hammer, E. F.: Relationship between diagnosis of App1ied ·Psychology, Richmond Professional Inst.,
psychosexual pathology and the sex of the first 1953.
dra\I\1Il person. J. Clin. Psychol., 1 0:168-170, Levine, A., Abramson, H. A., Kaufman, M. R.,
1954. Markham, S., y Kornetsky, C.: Lysergic acid
Hammer, E. F. : A comparison of H-T-P's of rapists diethylamide (LSD-25) : XIV. Effect on per­
sona1ity as observed- in psychological tests. J.
dex of psychopathology. J. Clin. Psychol., 11:
. Psychol., 40:35 1-366, 1955.
and pedophiles; m. The "dead" tree as an in­

67-§9, 1955. Levine, A., Abramson, H. A., Kaufman, M. R., y


Hammer, E. F.: The H-T-P Clinical Research Ma­ Markham, S . : Lysergic acid diethylamide (LSD-
nual. Ca1ifornia, Western Psychological S�­ 25): XVI. The effect on intellectual functio­
ces, 1955.
telligence scale. J. Psychol., 40:385-395, 1955.
ning as measured by the Wechsler-Bellevue in­

a factor in the clinician's persona1ity as it �fects Levine, M., y Galanter, E.: A note on the "tree
Hammer, E. F., y Piotrowski, Z. A. : Hosti1ity as
136 EMANUEL F. HAMMER
and trauma" interpretation in the H-T-P. J. triction of the tree. Estudio inédito, School of
Consult. Psychol., 1 7:74-75, 1953. Clinical and Applied Psychology, Richmond Pro- ·
Lyons, J. : The scar on the H-T-P tree. J. Clin. fessional Inst., 1953.
Psychol., 1 1 :267-270, 1955. Rubín, H . : A quantitative study of the H-T-P and
Markham, Sylvia: An ítem analysis of chiklren's its relationship to the Wechsler-Bellevue Scale.
drawings of a house. J. Clin. Psychol., 10:1 85- J. Clin. Psychol., 1 0:35-38, 1954.
1 87, 1954. . Sarason, S. B. : Psychological Problems in Mental
Meyer, B. C., Brown, F., y Levine, A.: Obser'va­ Deficiency, 2nd Ed. Nueva York, Harper, 195 3,
tions on the House-Tree-Person Drawing Test págs. 260-261.
befoie and after surgery. Psychosom. Med., 6: Schneck, J. M., y Kline, M. V. : Clinical psychia­
428-454, 1955. tric status and psychological test alterations fol­
Michal-Smith, H.: The identification of pathologi­ lowing hypnotherapy. Brit. J. M. Hypnotism,
cal cerebral function through the H-T-P techni­ 2:30-41, 1 950.
que. J. Clin. Psychol., 9:293-295, 1953. Schwartz, A. A. : Sorne interrelationships among
Morris, W. W. : Other projective methods, en H. H. four tests comprising a test battery: A compara­
Anderson, y Gladys L. Anderson (comp.) : An tive study. J. Proj. Tech., 14:1 53-1 72, 1950.
Introduction to Projective Techniques. Nueva
. Siegel, J. H. : A preliminary study of the validity
York, Prentice Hall, 1951, págs. 5 1 3-538. of the House-Tree-Person Test with children.
Nazario-Ortiz, I. : Quantitative differences between Tesis de licenciatura inédita, Southern Metho­
Puerto-Rican and resident American college stu­ dist Univer., 1949.
dents on H-T-P drawing. Tesis de licenciatura Singer, R. H. : A study of drawings produced by
·
inédita, Richmond P!ofessional lnst., 1 956. a group of college students and a group of hos­
Payne, J. T. : Comments on the analysis of chro­ pitalized schizophrenics. Tesis de licenciatura
matic drawings. J. Clin. Psychol., 5:75-76, 1949. inédita, Pennsylvania State Coll., 1950.
Payne, J. T. : Obsert1ations on the Use of Color Sloan, W. : A critica! review of H-T-P validatión
with the H.T.P. Morganton, Carolina del Norte, studies. J. Clin. Psychol., 1 0:143-148, 1954.
North Carolina State Hospital, 1950 (mimeo­ Smykal, A., y Thome, F. C. : Etiological studies of
grafiado). psychopathic personality: rr. Asocial type. J.
Payne, J. T. : The drawing process and the hue­ Clin. Psychol., 7:299-3 1 6, 1951.
space unit. Manuscrito inédito. Sullivan, Anne, y Bondy, C. : Psychologische test
Pennington, L. W., Jr. : Space constriction in dra­ in den Vereinigten Staaten von Amerika. Sam­
wings of a person on the H-T-P test by children mlUrng, 3 :408-424, 1948.
from 4 years 6 months to 14 years 5 months of Vernier, Claire M., Whiting, J. F., y Meltzer, M.
age. Estudio inédito, School of Clinical and L. : Differential prediction of a specific behavior
Applied Psychology, Richmond Professional lns­ from three projective techniques. J. Consult.

198
titute, 1953. Psychol., 19:175-182, 1955.
Pennington, L. W.�. Jr. : Developmental pattems in Wagner, Nancy J. :· The use of perspective in the
drawings of a Person by children from the age chimney in the H-T-P drawings of children four
4 � to 15. Tesis de licenciatura inédita, Rich­ through fourteen years. Estudio inédito, School
mond Professional Inst., 1954. of Clinical and Applied Psychology, Richmond
Perkinson, Patricia R.: Shading on the H-T-P dra­ ProfesSional Inst., 1953. .
wings and its relationship with anxiety and in­ Waxenberg, S. E. : Psychosomatic patients and ot­
telligence. Tesis de licenciatura inédita, Rich­ her physically ill persons: a comparative study.
mond Professional Inst., 1956. ]. Consult. Psychol., 3 : 163-169, 1955.
Radke-Yarrow, Marian, y Yarrow, L. J. : Child psy­ Woods, W. A., Y. Cook, W. E.: Proficiency in dra·
chology, en C. P. Stone y Q. McNemar wing and place:tp.ent of hands in drawings of the
(comps.) : Annual Review of Psychology, Vol. human figure. J. Consult. Psychol., 18:1 19-121,
6. California, Annual Reviews, 1955, págs. 1-28. 1954.
Reagan, B. V.; Jr. : The H-T-P Test: a reading aid, Woods, W. A., y Repucci, L. C.: The developmen­
en Claremont College Reading Conference, Four­ tal aspects in drayv.ing of the house. Virginia J.
teenth Yearbook, 1949. Claremont, California, Se., 4:322, 1954 (extracto).
Claremont Conference Curriculum Laboratory, Young, Helen R. : A comparison of differences in
1949, págs. 1 54-156. performance on psychological tests between di­
Repucci, L. C. : A quantitative scoring system for ploma and degree student nurses. Tesis de li­
children's drawings of a house in the H-T-P. cenciatura inédita, Richmond Professional Inst.,
.
Tesis de licenciatura inédita; Richmond Profes­ 1956.
sional lnst., 1954. Zimmer, H. : Validity of sentence completion tests
Robben, Camille S.: A study of the validity of and huinan figure drawings, en D. Brower y
some hypotheses for the qualitative interpretatión L. E. Apt (comps.) : Progress in Clinical Psycho­
of the H-T-P Test for children of elementary logy, vol. 2. Nueva York, Grune & Stratton,
school age: vertic� measurement of space cons- 1956, págs. 58-75.
A :.:¡ .¡ Crl r�

B IB L.i ÜT E e X e .
D ·E p s'I�t ·o M E f":R I A ,�:�I.;A�trRETTA�"'C-BEN-D'·]fft-==�·::.=_:... ;� ..
,�--C'-·,_ __

Psiquiatra de la "Psychiatric Division" del


Dirigida por !aime Bernstein "Bellevue Hospital" de N. York. Prof. de
Psiquiatría de la Universidad de N. York.

)
l 12
A. GE�ELL y c. AMATRUDA:
DIAGNOSTICO DEL DESARROLLO
L. TEST DE APERCEPCION
BELLAK:
INFANTIL (CAT)
12 b
( ;¡ 2.c
2
H. RoRsCHACH: PSICODIAGNOSTICO L. BELLAK: TEST DE APERCEPCION
INFANTIL ( CATS)
2h 13
H. RoRscHACH: LAMINAS PARA EL D. RAPAPOR¡T: TEST DE
PSICODIAGNOSTICO DIAGNOSTICO PSICOLOGICO

J. c. RAVEN:
3
TEST DE MATRICES
PROGRESIVAS FRUSTRACION (PFT)
!4.
S. ROSENZWEIG: TEST DE T·EST GUESTAL·TICO
Escala General 15

J. C. RAVEN:
3b
TEST DE MATRICES
E. ANSTEY: TEST DE DOMINOS
16
VISO MOTOR
PROGRESIVAS R. B. CATTELL y A. K. CATTELL: TEST
Escala Especial DE INTELIGENCIA
Usos y Aplicaciones Clínicas
ATT L
Escala 1
3c
16 h
J. C. RAVEN: TEST DE MATRICES
PROGRESIVAS R. B. C EL y A. K. CATTELL: TEST (B. G.)
Escala Especial. Forma Tablero DE INTELIGENCIA
Escala 2
4 Introducción y Apéndice
16 e
F. L. GoonENOUGH: TEST DE
R. B. CATTELL y A. K. CATTELL: TEST por
INTELIGENCIA INFANTIL DE INTELIGENCIA
5 Escala 3 JAIME BERNSTEIN
H. A. MuRRAY: TEST DE 17 Profesor de las Universidades de
APERCEPCION TEMATICA (T A T) CH. BÜHLER: EL NIÑ"O y su FAMILIA Buenos Aires y del Litoral.

6 18
B. KLOPFER y D. KELLY: TECNICA DEL AnMINDA ABERASTURY: EL JUEGO DE
PSICODIAGNOSTICO DE RORSCHACH CONSTRUIR CASAS
Su interpretación y valor diagnóstico
7
L. BENDER: TEST GUESTALTICO 19
VISOMOTOR H. PHILLIPSON: TEST DE RELACIONES
OBJETALES
8
20
L. B. AMEs y L. LEARNED: P. SYMONDS: TEST DEL RELATO
EL RORSCHACH INFANTIL ILUSTRADO (PST)
9 . 21
J. E. BELL: TECNICAS PROYECTIVAS S. STERN y otros: TESTS PARA LA

EZ
CLINICA PSICOLOGICA
lO

.[il
22
E. l\tlrRA Y LÓ P : PSICODIAGNOSTICO H. E. GARRET: ESTADISTICA EN
MIOKINETICO (PMK) PSICOLOGIA Y EDUCACION
ll 23
CH. SPEARMAN: LAWRENCE ·EDWIN ABT y LEOPOLD BELLAK
LAS HABILIDADES DEL HOMBRE PSICOLO.GIA PROYECTIVA
E D I TOR I A L P A I D O S

VO LUMEN B UENOS AIRES

7 199

·:;, ¡f�
DE P§l O
8!BUOTC
�.,.¡¡.�.
LOGJA
SCA
���··p

8 .LAÜRETTÁ .BÉNDER

VIII.-LAS PERTURBACIONES DE LAS GESTALTEN VISOMOTORAS


EN LOS DIFERENTES TIPOS DE ENFERMEDADES ORGANICAS
CEREBRALES . .. ..................... ... .......... ...... . .. ... . 112
Demencia Paralítica . ... . . . . . ..... . . . ........ .. ... .. ... ... ... 112
Psicosis alcohólica ... . . . . . . . .. ..... .. . . .... .. .... . ... .. ... ... 122
Psicosis traumáticas . ..... . . . .... . . . .......... ·: ... ........
. 129
. PRESENTACION
Estados confusionales agudos . . . . .. ..... . ....... ... ........ 133
IX. - ESQUIZOFRENIA ... ........ .. ..... . . . ............. .... . ...... 138
X.- PSICOSIS MANIACO-DEPRESIVA . ........ . ... ....... ..... ..... . 150
EL TEST DE BENDER
XI.- ESTANDARIZACION DE LA FUNCION GUEST.ALTICA EN UN
TEST DE REALIZACION INFANTIL . .. .... .... .. ... ....... ... 156 FUNDAMENTOS CIENTIFICOS
XII. -LA FUNCION GUESTALTICA EN LA DEFICIENCIA MENTAL 182
XIII. -LA FUNCION GUESTALTICA EN LA SIMULACION DE ENFER­ La escuela de Berlín
MEDADES Y EN EL SINDROME DE GANSER ....... .. ... .. 198
En el primer decenio del siglo XX -el decenio de las revoluciones
XIV. -LAS PSICONEUROSIS . .... . . . ....... ..... ...... .. . ... .. ........ 207
psicológicas creadoras, del Psicoanálisis, de la Psicología del Individuo,
BIBLIOGRAFÍA • • . . . . . • • • .• . . • .. • . . . . . • . . • . • .• • • • • . • • • .. .
• • . • • .• . • .• . . • . . • 219
del · Conductismo, de la Persona.lística-, prorrumpe en Alemania la
Gestaltheorie para hacer su propia revolución contra la vieja psicología.
Como Freud, Adler, Watson, Stern . . . , cada uno a su manera y por
APÉNDICE
sus especiales motivos, otros tres psicólogos se unieron en Franldurt del
LA EVALUACION DEL TEST DE BENDER � Meno en 1910-1911 para librar batalla contra la psicología wundtiana:
por JAIME BERNSTEIN
Max Wertheimer (1880-1934), Kurt Koffka (1886-1941) y Wolfgang
Kohler (1887-1949) - los tres discípulos de Stumpf, discípulo a su vez
l.-OTRAS TECNICAS CUANTITATIVAS . .... ..... .... ........ .. .. 227
de Brentano.
Técnica de Santucci y Galifret-Granjon para la evaluación del
nivel de desarrollo ... . ... .......... ...... ...... ..... ....... 228 Este grupo tiene en el psicólogo austríaco Ch. von Ehrenfels (1859-
Técnica de Pascal y Suttell para el diagnóstico diferencial entre 1932) , un definido precursor en la crítica a la teoría elementalista
sano y enfermo .. .. ...... ... ... . .............. .. ...... .... 231
.
de la percepción que sustentaba la psicología tradicional. Su célebre ..:?>

II.-EL B. G. COMO TEST PROYECTIVO . ........ .. .. . ..... ...... . 233 ejemplo de que la percepción uo es el producto de uua mera adicióu
Otros tests de dibujo de figuras simpl�s para el examen de la de partes, según. lo muestra el hecho de que auu trasponiendo toda
personalidad . .... .. . ..... . .. . .. .... . . .. .. -.. .. 234
.· , . . . . . . . . . .. . _. .
una mel9día a otro touo -es decir, cambiando todas sus notas- la
El B.G. como test de per�onalidad . ...... .. .. ... ....... .. . . . 237 melodía coutinúa sieudo la misma para d oyente, la expuso Ehreufels
III.-EXPERIENC!AS EN EL RIO DE LA PLATA . ........ .. ..... .. 247 ya en 1890, en su Ueber Gestalt Qualitiiten. Pero entouces pasó iuadver­

Investigación uruguaya .... ... ....... ...... .. . ..... ..... .. .. 247 tida. Mayor repercusión obtuvo Félix Kruger (1874-1948) hacia 1900,
Investigaciones argentinas . . .. .......... ......... .. . .. ....... 252 en su desarrollo del tema de la totalidad o estructura. Pero la psicología
contemporáuea sólo prestó debida atención a este puuto de vista con
_
Max Wertheimer.
Wertheimer desarrolló las ideas de vou Ehrenfels, y en discrepancia
con la doctrina breutauista iuició sus trabajos investigando la percepción
del movimiento en la entonces "Akademie für Socialwissenschaften"
(hoy Universidad de Frankfurt). Sus dos jóvenes colaboradores, Koffka
200
�-""',&_,;·
10 LAURETTA BENDER TEST GUESTÁLTICO VISOMOTOR .-· ·-�=�- -.-11 ....

y Kohler, fueron los sujetos de esa experimentación, cuyo resultado, la cambio en las prácticas de la ciencia''. Su penetración ha sido tan honda
histórica monografía Experimentelle Studien über das Sehen von Be­ y ha logrado expresar tan cabalmente una de las _ideas capitales de
wegung, publicada en 1912, constituyó el acta de nacimiento de una nuestro tiempo que, si bien ha suscitado la crítica de figuras de la
de las más grandes escuelas psicológicas de nuestro tiempo. Wertheimer envergadura de McDougall, Spearman, K. Bühler, Allport, Calkins,
tenía entonces treinta y dos años, Koffka veintiséis y Kohler veinticinco. Woodworth, y la célebre polémica Kohler-Rignano (1928), esta escuela
Durante más de veinte años los tres psiéólogos trabajaron ejemplar­ ha sido comparativamente la menos discutida de las grandes escuelas
mente unidos. Esta colaboradón se inició y se prolongó un largo período psicológicas de nuestro tiempo. Ello respalda el aserto de Guillaume:
en la Universidad de Berlín, que se constituyó en el primer centro de la psicología de la forma es una filosofía y una psicología "de resonancia
la Psicología de la Gestalt. La escuela tuvo su propio órgano, la Psycho­ mundial. Se puede, por cierto, discutirla, pero ya no se tiene el derecho
logische Forschzmg, cuyo primer número apareció en 1922 y que hacia de igriorárla".
ignorarla"
1935 alcanzó veintiún números. La "Escuela de Berlín" -como se la
El Test de Bender y la Teoría de la Gestalt
conoció desde entonces- alcanza su apogeo entre 1930 y 1935, cuando
Dentro de la línea de ideas y de la orientación metodológica de la
sus discípulos y jefes se trasladan a EE. UU. y publican sus grandes
Gestalt, Lauretta Bender, una de las más grandes figuras de la psiquia­
tratados: Kohler su Gest-alt psychology en 1928, y Kurt Koffka sus
tría norteamericana,* construyó entre los años 1932 y 1938 su Test
Principles of Gestalt psycholog·y, en 1935, ambos en N. York.
guestáltico visomotor, hrevemente conocido como B. G. (Bender Ges-
A ella fueron adhiriéndose una pléyade de distinguidos investiga­
i talt).
dores, europeos y estadounidenses; entre ellos figuras de la talla de
El test clínico de Bender consiste, simplemente, en pedirle· al sujeto
K. Lewin, A. Gelb, K. Goldstein y R. Ogden.
que copie 9 figuras (gestalten_) dadas y en analizar y evaluar a través
La Gestalt se levanta contra el atomismo, el asociacionismo, el in­
,t� de las reproducciones así ohtenidas cómo ha estructurado el sujeto
trospectivismo, la concepción enrigidecedora del sistema nervioso de la
esos estímulos perceptuales.
psicología tradicional, en especial contra la psicología wundtiana. Quiere
La psicología de la percepción, en particular tal como ha sido tra·
1·escatar a la psicología de su vieja artificiosidad, fundarla sobre la
tada por la Gestalt Psychologie, constituye, pues, la hase científica del
experiencia y el buen sentido, y respetando la esencial unicidad de sus
B. G. La influencia principal -señalada por L. Bender *��- la ejerció, en
fenómenos, conducirla "a la realidad y a la vida" (Guillaume).
efecto, el cuerpo teórico de los principios guestálticos y el concepto de
Sobre bases rigurosamente experimentales, y a par�r del estudio
"gute Gestal!;_ " tal como fueron establecidos por Max Wertheimer. Tam­
de la percepción del movimiento, la Gestalt fue internándose en ámbitos
bién sus investigaciones sobre la génesis de la percepción de la forma
cada vez más amplios . del dominio psicológico : psicología animal
en el niño en desarrollo le permitieron a Bender arribar a conclusiones
(Kohler), psicología infantil (Koffka), psicopatología infantil (Lewin,
personales diferentes y formular nuevos principios. O tras influencias teóri­
Werner, Wolff), estudio de las postimágenes (Rothsduld), del razona­
cas que mediaron en la concepción del B. G. las ejercieron las investi­
miento (Wertheimer, Duncker), de la memoria (Wulf, Lewin, Biren­
gaciones de psic�logía del niño normal y anormal -algunas ya publi­
baum), de la vida emocional y de la conducta {Lewin), de la estética
cadas en castellano- de Kurt Koffka (Bases de la evolución psíquica.
{H. Read), de las perturbaciones psíquicas (Goldstein, Gelb, Got­
schaldt) . . . Schilder pudo pues decir que "la psicología de la Gestalt tal * La Dra. Lauretta Bender -esposa del eminente psiquiatra psicoanalista,
como fue desanollad� por Wertheimer, Kohler y Koffka, dio un nuevo
Paul Schilder, muerto hace unos años- es profesora de Clínica Psiquiátrica del
"University College of Medicine" de N. York, Psiquiatra del "Bellevue Medica!
impulso a la psicología". Luego se introdujo también en la Biología Center" de la misma ciudad y del Servicio Infantil de la- División Psiquiátrica del
y en la Física -vinculándose aquí con las célebres teorías de Planck­ "Bellevue Hospital". Es autora de diversas obras bien conocidas y estimadas, de
las que sólo recordaremos sus dos últimas: Agression, Hostility and Anxiety in
hasta brindar una concepción "filosófica cuya línea entronca con Anaxá­ Children, editada en 1953, y A Dinamic Psychopathology o/ childhood, publica·
goras y con la orientación Aristóteles-Brentano. No sin fundamento da en 1954.
** En la obra colectiva Child Psychiatric Techniques, Springfield, lliinois,
afirmó Heidbreder que la psicología de la forma ha "impulsado un Charles C. Tomas, 1952, pág. 19.

201

.,_-_·:c..;¡j
12 LAURETTA BENDER
TEST GUESTÁL'riCO VISOMOTOR 13

Introducción a la psicología infantil), Kurt Lewin, Heinz Werner (Psico­ Prudhomm.eau le presenta al sujeto una hoja· impresa formato esquela,
logía evolutiva) y V/. Wolff. Finalmente, también se vinculan con el dividida en seis columnas, y éstas en· seis renglones, formando un
B. G. las investigaciones de David Rapaport y sus colaboradores sobre el
tablero de 36 casilleros, cada uno del tamaño de una estampilla. Los
pensar conceptual y las estructuras de la emoción y de la memoria.
casilleros de las columnas primera, tercera y quinta llevan diversos
Bender define la función guestáltica "como aquella función del dibujos (en total, 18: 3 figuras geométricas; 9 figuras humanas de
organismo integrado por la cual éste xesponde a una -constelación de
estímulos dada como un todo, siendo la respuesta misma una conste­
-
lación, un patrón, una Gestalt". La integración no se produce por adi­
ción, sustracción o combinación, sino por diferenciación o por aumento
o l �.
o
i
o disminución de la complejidad interna del patrón en su cuadro. Es el
cuadro total del estímulo y d estado de integración del organismo lo
que determina el patrón de respuesta. Sobre esta tesis, Bender concibió
� �
..
· -� �

la posibilidad de utiliza1· una constelación estimulante dada, en cuadros


más o menos similares, a fin de estudiar la función guestáltica en las () §j m
distintas condiciones integradoras patológicas de los diferentes desórde­
nes orgánicos y funcionales, ne1·viosos y mentales. Entendió Bender
que cualquier patrón del campo sensorial puede considerarse como un t � ,r;J
1
estímulo potencial, pero prefirió los patrones visomotores, más satis­
factorios •en virtud de que el campo visual se adapta mejor al estucHo
experimental y, en especial, a causa de la cooperación que por lo general
l,
' �-
el sujeto presta cuando se le pide que copie unos pocos dibujos. Y halló
que las guesialten elabora.das por Wertheimer resultaban las apropiadas
a sus fines. Tal, en suma, los términos con que Bender hizo el planteo
� 1 U�l .. A
Test de Prudhommeau. Protocolo de prueba con las figuras.
sobre el cual construyó su test. (Véase pág. 24.) que el examinado debe copiar. (Reducido)

distinto sexo, edad y en diferentes posiciones; 3 animales, l árbol y


CARACTERIZACION DEL TEST DE BENDER. 2 objetos), que el examinado debe reproducir en los casilleros en blanco

El nombre del Test de Bender -Visual Motor Gestalt Test- señala respectivamente vecinos. (Véase ilustración en esta misma página.)

ya su ubicación en la familia psicométrica. En efecto, de una parte


Un Test Guestáltico
pertenece al grupo de los tests visomotores y, de otra, al grupo de .los
tests guestálticos. Según queda dicho, el B. G. pertenece, asimismo, al grupo de los
tests· guestálticos.�� Describiremos este grupo mencionando sólo algunos
Un Test visomotor
* Señalemos, aunque sólo sea de paso, que también Werner Wolf (The
El B. G. es un test visomotor en sentido estricto: el examinado Personality of the Preeschool Child. The Child's Search /or His Self. New York.
Grune & Stratton, 1947), estudió la personalidad del niño preescolar a través ..fe
realiza la tarea gráfica con los modelos a la vista. Este instrumento su expresión gráfica, utilizando la Psicología de la forma para interpretarla, des­
se ernparienta con las pruebas de reproducción gráfica de un dibujo, tacando la importancia de las experiencias perceptuales rítmicas innatas como
del tipo Binet-Simon. Para ilustrarlo con parentescos más recientes seña­
lemos el test psicomotor de Prudhommeau para la medición de la inteli­
:
parte de la. dinámica d.el crecimiento de la personilidad. Wolff ideó (1942) además
un Método Grafométrico ("Grafometry": a new diagnostic method) el sujeto debe
dibujar seis formas geométricas simplt¡s en cuatro acomodaciones diferentes: ojos
gencia y el examen caracterológico de sujetos de hasta 12 años. El
cerrados-mano derecha; ojos cerrados-mano izquierda; ojos abiertos-mano derecha;
ojos abiertos-mano izquierda. (Véase el Apéndice.)
202
TEST GUESTÁLTICO VISOMOTOR 15
14 LAURETTA BENDER

ducir de memoria varias series de dibujos, a fin de medir su memoria


tests de la batería psicométrica guestáltica : aquellos que, como el B. G. ,
inmediata, su percepción de la forma y su memoria diferida. Pero nin­
consisten en reproducir dibujos, es decir, que son asimismo visomo­
guno de los tests .guestálticos visomotores señalados ha alcanzado el
tores. * Entre estos últimos se destacan por su importancia, en orden
prestigio y difusión mundiales del B. · G.
cronológico : el Visual Designs Test (1927; estandarización, 1940) de
Ellis y de Graham (1946), en el que se debe reproducir de memoria una �
serie de dibujos geométricos (lO en el de Ellis, 12 en el de Graham) de Un Test proyectivo

Pese a su neta definición de gestalt-test, el B. G .. suele utilizarse


también como test proyectivo. Para este fin se emplea la técnica de aso­
ciación libre sobre las figuras dibujadas y otros procedimientos seme­
jantes. AsLtanto J. E. Bell * como el Dr. Max L. Hutt d� la Universidad
iH�
de Michigan han podido clasificarlo como un test proyectivo.

APLICACIONES

El B. G. es un test clínico de numerosas aplicaciones psicológicas


y psiquiátricas. Demostró poseer un considerable valor en la exploración
del desarrollo de la inteligencia infantil y en el diagnóstico de los
diversos síndromes clínicos de deficiencia mental, afasia, desórdenes ce­
rebrales orgánicos, psicosis mayores, simulación de enfermedades y
Figura compleja de Rey psiconeurosis, tanto en niños como en adultos.

dificultad creciente; el . Test de dibujo complejo, de Rey y Osterrieth DETERMINACIÓN DEL NIVEL DE MADURACIÓN DE LOS NIÑos. La fun­

(1941): el sujeto debe reproducir un modelo, a la vista, y. en un ción guestáltica visomotora es una función fundamental. Está asociada

segundo momento de memoria, para explorar su nivel de estructuración a la capacidad del lenguaje y a diversas funciones de la inteligencia

de la actividad perceptual, el control visomotor y la atención, la memoria (percepción visual, habilidad motora manual, memoria, conceptos tem­

visual inmediata y con esfuerzo de memorización y la rapidez de fun­ porales y espaciales y capacidad de organización o representación); de

cionamiento mental. (Véase la ilustración.) El Test de retención


vjsual. ahí que midiendo en el sujeto el nivel de maduración de la función
( Visual Retention Test) de Arthur L. Benton (1945), de vasta apli­ guestáltica visomotora por la copia de la sfiguras guestálticas, se pueda

cación clínica en la práctica psiquiátrica, y de administración individual establecer su nivel de maduración. Bender estandarizó su prueba sobre

o colectiva para sujetos de 8 hasta 65 años: el sujeto debe repro- una muestra de 800 niños de 3 a 11 años. Sometido a control, el B. G.
denunció una correlación satisfactoria con varios tests de realización
* Hay otros tests guestálticos que operan sólo por via perceptual, como el (Escala de Randall, Test de Goodenough, Escala de Pintner-Patterson).
Test de percepción figura-fondo, de Rubin-Harrower (1939), de aplicación psi­
quiátrica, que inspirado en Goldstein, y empleando el material de figuras ambiguas EXAMEN DE LA PATOLOGÍA MENTAL INFANTIL. La prueba ha brin­
de Rubin (según se interprete una parte como figura o como fondo el dibujo
se visualiza como un vaso o como un perfil), examina la perseveración, la incapa­ dado resultados interesantes en la esquizofrenia infantil, y suministra
cidad de interpretar una figura ambigua, la rigidez de la percepción, la adición informaciones útiles a los fines del diagnóstico de la debilidad mental
de nuevos objetos en las figuras. Hay también tests compuestos, como el Test de
y de las demencias infantiles (Heuye, Lebovici).
pensamiento abstracto y concreto (Tests of Abstract and Concrete Thinking), de
K. Go1dstein y M. Scheerer ("Abstract and Concret Behavior, An Experimental
Study with Special Tests". Psychol, Monogr. 1941, 53, N9 239), que además de la * Técnicas proyectivas. Buenos Aires, Paidós, 2<,�. ed. 1964.
tarea perceptivo-motora exigen otras más: clasificac;:ión de forma-color; clasifica­ ** Véase el Apéndice.
ción de objetos, clasificación de colores.

203
iFAC. DE PSifCOLOGIJl
BiBLIOTECA
. . ..: ::; � .

. -��..:�
: -::�;;�-::--=:...----�- - -.--.�= =-=-=--

.......... .........�

� -=
· ��-��
16 LAURETTA BENDER

EXAMEN DE LA PATOLOGÍA MENTAL DE LOS ADULTOS� El test es sus-


ceptible de diíerenciar:

a) Retrasos globales de maduración.


b) Incapacidades verbales específicas.
e) Fenómenos de disociación que perturban el conjunto de la
personalidad.
d) Desórdenes de la impulsión.*
e) Desórdenes perceptuales.
f) Desórdenes · confusionales. PREFACIO

La prueba ha sido aplicada también al estudio de la afasia (Ben­


der, Victoria, Ajuri�guerra y Hecaen, de las demencias paralíticas, LA PsiCOLOGÍA de la Gestalt, tal como fue desarrollada por Wertheimer,
alcoholismo, síndromes postraumáticos, psicosis maníaco-depresiva, es­ Kohler y Koffka, dio un nuevo impulso a la psicología, y con él tam­
quizofrenia y simulación. En virtud de su simplicidad y su especial bién una nueva comprensión para aprehender las relaciones entre el to­
inte1·és para el estudio de los problemas consecutivos a los traumatismos do y sus partes, pues mostró que la percepción no puede interpretarse
cerebrales, el B. G. ha sido vastamente aplicado en la última guerra como una suma de sensaciones singulares. Postula esta escuela que el
mundial (Bell). Allí probó su eficacia para el diagnóstico y contr.ol de campo sensorial está colmado de cualidades y propiedades que esca­
la neurosis de combatientes en las organizaciones médicas del ejército, pan a nuestro entendimiento si se considera a las sensaciones como
en los servicios de neuropsiquiatría de los hospitales generales, en las unidades. El organismo no reacciona a estímulos locales con respuestas
unidades de convalecientes de los hospitales militares, en las unidades locales. Responde a constelaciones de estímulos con un proceso total,
de higiene mental y en los centros de rehabilitación. También se ha que es la respuesta del organismo en su conjunto a la situación total.
utilizado en investigaciones de psicología social, como la que bajo el Un proceso de tal naturaleza tiene su propia autorregulación y distri­
auspicio del "Cuerpo Científico del Pacífico, del Consejo Nacional de bución dinámica. La escuela de la Psicología de la Gestalt ha puesto
Investigación, realizaron las doctoras Alice Joseph y Verónica F. Murray, de relieve el factor interno dinámico, la autorregulación de la percepción.
en 149 niños nativos entre 6 y 17 años de las islas Marianas. Finalmente,
La experiencia previa del sujeto no puede explicar la existencia de
señalemos que su uso se va generalizando cada vez más. En Francia,
unidades separadas en la experiencia, como, verbigracia, la de las agru­
por ejemplo, ya ha sido adoptado por el "Centre de Psychologie Appli­
paciones de puntos y líneas en las configuraciones de estrellas. Además
quée" como Test moteu.r de structurátion visuelle.
no puede precisar lo que estará en primer plano y lo que estará en el
fondo de las experiencias perceptuales del individuo. Esto lo determi­
JAIME BERNSTEIJ.�
na la situación total. Connotaciones simples como figura, orificio, pri­
mer plano, fondo, grupo, abierto, cerrado, círculo; completo o incom­
* Paul Schilder y Lauretta B,ender describieron con este nombre (1941) pleto, partida, comienzo, fin, buena o mala gestalt, adquieren una nue­
una perturbación neurótica específica en niños de 4 a 12 años. La impulsión da al va significación. Sin la determinación de la situación total los niños
observador la imp:resión de coilipulsión y obsesión, pero para el niño que la expe­
rimenta tiene un valor diferente. Los autores describ�n su sintomatología así: afán no aprenderían a organizar un campo visual, ni aun después de varios
de que se gratifiquen sus deseos inmediatamente, incapacidad de soportar una frus­ años de ensayo y error.
tración, avidez de comida o dinero, tendencia al coleccionismo, terquOt<dad, agresi­
vidad, preocupaciones hipocondríacas, y empleo de expedientes asociales para satis­ La Psicología de la Gestalt ha destacado los procesos perceptuales,
facer sus fuertes deseos. La impulsión se origina en las ,primeras situaciones y
deseos infantiles, y se relaciona siempre con la situación familiar, y es, por tanto, pero tiene el convencimiento de que sus principios fundamentales son
en muchos aspectos, resultado de transformaciones de necesidades sexuales o de válidos también en otros sectores de la vida psíquica. En este sentido
agresiones, nunca su expresión directa.
204
18 LAURETTA BENDER TEST GUESTÁLTICO · VISOMOTOR 19

se han realizado estudios sobre la configuración, la voluntad y la , LAURETTA BENDER salva ese escollo con el simple expediente de hacer
acción. que el sujeto dibuje lo que percibe.
La psicología y la psiquiatría norteamericanas han tendido a re­ En mi concepto, ésta es una de las principales razones de la profusión
chazar las teorías psicológicas mecanicistas y a señalar la preponde­ de interesantes resultados a que se llega en este libro. Encara los pro­
rancia de los fact01·es dinámicos en la situación total. Además, han blemas fundamentales de la percepción y del movimiento desde un
desarrollado el concepto de patrón, como resultado de la interacción nuevo ángulo de enfoque .. Muestra las formas primitivas de la expe­
enh·e la organización dinámica del organismo en su totalidad y la si­ riencia y el proceso de maduración en el curso de su desenvolvimiento,
tuación. como �sí también la continua interacción entre los factores motores y
La Psicología de la Gestalt entraña realmente un importante ayan­ sensoriales. Abre todo un nuevo mundo de percepciones primitivas, y
ce en el sentido de acentuar la reacción total y la situación·t�t�l. H� lo que es aún más significativo, ha posibilitado la estandarización del
abolido la teoría mecanicista de la percepción y de la asociación. Pe­ desarrollo de la función guestáltica visomotora. Además, sus investi­
l·o si bien realza la importancia de las experiencias dinámicas en con­ gaciones señalan la estrecha relación que existe entre el proceso de
traste con las estáticas, no siempre ha sabido _ver que aquéllas se basan desarrollo de las formas ópticas y la imaginación visual. Interesan
en experiencias previas, en el esfuerzo o en el ensayo y error huma­ muy en especial sus observaciones sobre el hecho de que las formas
nos. A menudo ha sobrevalorado los factores internos del desenvolvi­ primitivas de las experiencias visomotoras se dan asimismo aun cuan­
miento y la rigidez de las configuraciones. La organización sólo ad­ do el tiempo de percepción se acmte. Se tiene la impresión de que todo
quiere su cabal sentido: en relación con las situaciones concretas de la individuo en casi todas sus experiencias atraviesa el · entero proceso
vida, que adaptan los patrones a las acciones y experiencias de los de maduración a través del cual se desarrolló durante su infancia. Con­
individuos. En el campo de la percepción esta psicología ha profundi­ sidero que estos resultados son fundamentales para el problema de la
zado considerablemente nuestra co
. mprensión y constituye otra definida percepción.
prueba de la validez de la psicología dinámica que complementa las Sea como fuere, este test ofrece algo más que un interés teórico.
ideas cardinales de la psiquiatría norteainericana. Proporciona una correcta estimación del desarrollo visomotor que, en
general, corre paralelo al desenvolvimiento mental del niño; permite
tfr la comprensión de las diferentes formas de perturbación del desarrollo,
y apunta hacia una diferenciación de las diversas formas de la defi­
La profunda convicción del valor intrínseco de las ideas básicas de ciencia mental.
la Psicología de la Gestalt, ha conducido a LAURETTA BENDER a inves­ La Psicología de la Gestalt ha sido utilizada con frecuencia en la
tigar el problema que promete relacionar el campo de la percepción con psicopatología, y los valiosos resultados obtenidos han acrecentado nues­
el problema de la personalidad y sus patrones dinámicos. tra comprensión de la psicopatología de la percepción. No obstante,
Este libro de la Dra. BEND�R reconoce ampliamente el trabajo reali­ por lo que ha llegado a mi conocimiento, es ésta la primera vez que se
zado por los psicólogos de la gestalt. El método desarrollado por ella encara el problema de una manera sistemática. Los resultados logrados
-la copia de formas guesfálticas- ha ampliado de inmediato el campo en la esquizofrenia, psicosis maníaco-depresiva, afasias y enfermedajes
de observación, puesto que no sólo esclarece la cuestión de lo que el sujeto orgánicas cerebrales, alcanzan su total significación cuando se los com­
percibe, sino también la del uso que éste hace de su percepción. Su método para con el curso estandarizado del desenvolvimiento. La experiencia
permite, por consiguiente, una expxesión de los factores biológicos mu­ personal me ha enseñado que el valor clínico de este test es conside­
cho más directa que los experimentos en los cuales el sujeto se reduce rable. Entre otras cosas, permite la formulación del diagnóstico_ dife­
meramente a describir sus experiencias. La experimentación psicológica rencial entre la deterioración orgánica -denominada enfermedad men­
a menudo desarticula artificiosamente la percepción y la motricidad. tal funcional- y la simulación 4e enfermedad.

205
20 -LAURETTk BENDER

La Dra. BENDER no olvida que los patrones guestálticos constituyen


experiencias de un individuo con problemas, y que la configuración
final de la experiencia no es un mero problema de percepción sino de
personalidad. Esto se evidencia con especial claridad cuando se estu­
dia la función guestáltica en los neuróticos.

Este trabajo me ha impresionado desde un comienzo. Creo que


abre una. importante perspectiva y que prestará considerable · ayuda a
los psicólogos y a los psiquiatras. También ha de interesar a todos los
que se preocupan por los problemas fundamentales del desarrollo. Debo
confesar que este libro me produce un íntimo orgullo familiar.

PARTE I
PAUL ScHILDER
Ex-Profesor de Investigaciones P.siquiiHricas
de la Universidad de Nueva York. Direc­
tor Clínico (le la División de Psiquiatría
del Bellevue Hospital, Nueva York.
ANTECEDENTES TEORICOS

206
CAP I T U L O I

INTRODUCCION

LAs ENSEÑANZAS clásicas de la Escuela de la Gestalt están representadas


ppr los trabajos de Wertheimer, Koffka y Kohler, quienes primitiva­
mente integraban la Escuela de Berlín. En la actualidad todos ellos
están radicados en los Estados Unidos. Dichas enseñanzas se fundaban
en conceptos 1·elativamente estáticos. Sus esfuerzos tendientes a cons­
truir un sistema de psicología no tuvieron éxito, en gran parte a causa
·j de sus fracasos en los campos de la psicología de la personalidad y de la
psicopatología.
Sus mejores resultados los lograron en el ten-eno de la psicología
el perceptual, aun cuando Kurt Lewin señaló la importante necesidad de
cerrar una gestalt o de completar· una experiencia. Las más dinámicas
enseñanzas de Sander pusieron de relieve qué parte pone el individuo
de sí en las gestalten experimentadas; y Schilcler fue más lejos aún
cuando demostró que no puede ignorarse el factor motor. Schilder
introdujo asimismo el concepto de gestalt en su estudio de la imagen
corporal y reconoció que esa imagen corporal es una gestalt que se
experimenta en forma cambiante,. nunca estática; que siempre se quie­
t bra y reconstruye en cada nueva situación vital. La Psicología de la
Gestalt no pudo sobrepasar este punto, por.que no logró explicar los
impulsos, las tendencias de la conducta humana, los desarrollos y
las regresiones.

En este libro no se intentará analizar las enseñanzas clásicas de


la Psicología de la Gestalt. Koffka, Hartmann y muchos otros, cuyas
publicaciones pueden leerse en inglés y �n alemán *, han tratado este
tema con suficiente detalle.

* También en castellano, pueden leerse las siguientes obras: Koffka: Prin­


cipios de la Psicología de la forma. Buenos Aires, ed. Paidós, 1953. Kohler: Psi­
cología de la forma. Buenos Aires, ed. Argonauta, 1948. Guillaume: Psicología
de la forma. Buenos Aires, Argos, 1947. [E.]

207

:ci>,_-,.....-=:;:;-.i;'·.�.;:;·;.;¡
24 LAURETTA BENDER- TEST GUESTÁLTICO VISOlVIOTOR 25

Este volumen ofrece material clínico. Las ?onfiguraciones visual­ visualizan generalmente juntas. En este caso, las partes contiguas del
mente perceptibles ·que Wertheimer empleara por primera vez en sus círculo y del cuadrado están más próximas entre sí que los dos lados
experimentos con gestalten visuales, fueron presentadas a niños y adul­ del cuadrado. Según Wertheimer la Fig. l debería percibirse de ma­
tos y a pacientes deficientes y débiles mentales a quienes se solicitó las nera que los puntos aparecieran como una serie ele pares determinados
copiaran. El producto final es un patrón visomotor que revela modifi­ por la distancia menor, con un punto suelto en cada extremo. Dichos
caciones �n el patrón original por la acción del. mecanismo integra ;r �

O()
de f individuo-que lo. ha ·experienciado.
La función guestáltica puede definirse como aquella función del
organis� integrado por la cual éste responde a una constelación de
A.
estímulos dada como un todo, siendo la respuesta misma una cons­
telación, un patrón, una gestalt. Todos lo procesos integradores del lo
o o o o o o o o o o
sistema nervioso se producen en constelaciones, patrones o gestalten. o o o o o o o o o o
o g o o o o o o o o
Esta integración ocurre no por suma, resta o asociación, sino por di­ 2.

ferenciación o por el aumento o disminución de la complejidad interna .

del patrón en su marco. A lo que parece, un organismo integrado

��
.

nunca responde de otra manera. El escenario total del estímulo y el estado o


. '. �' ·�
..
.
de integración del organismo determinan el patrón de respuesta. Partien­ .;.,
s. ';,
do de esta tesis puede utilizarse una constelación estimulante dada, en
marcos más o menos similares, y ·estudiar la función guestáltica en las
diversas condiciones integradoras patológicas de los diferentes desórde­
nes orgánicos y funcionales, nerviosos y mentales. Tal es la técnica em­
pleada en este estudio. A cualquier patrón del campo sensorial puede
considerárselo como un estímulo potencial. Pero los }Jatrones visomotores

dJ
han probado ser los más satisfactorios, dado que el campo visual se
adapta con mayor facilidad al estudio experimental y, en especial, debi­
do a la cooperación que por lo general el paciente puede prestar al
sencillo test de copiar unos pocos dibujos.
� e.
Se eligieron �ueve de los patrones originales que Wertheimer pre­
LÁMINA l
sentó en su clásica monografía publicada en 1923 * (véase la Lámina I).
La figura A fue elegida como intróductoria, en razón de que es pares de puntos se percibirían con mayor facilidad si las diferencias en
evidente que se la experiencia rápidamente como figuras cenadas sobre;} las distancias hubieran sido mayores. Esto constituye un ejemplo de
fi
un fondo. A esta configuración, de acuerdo con Wertheimer, se la reco­ una gestalt construida sobre el principio de la proximidad de las partes.
noce como formada por dos figuras contingentes, a causa de que cada La Fig. 2, según Wertheimer, se percibe generalmente como una serie
una de ellas representa una "gute Gestalt" **. Este principio rige sobre de cortas líneas oblicuas compuestas de tres unidades, dispuestas de
otro, según el cual las partes que se hallan más próximas entre sí se manera que las líneas están inclinadas desde a_rriba a la izquierda hacia
abajo a la derecha. Esta gestalt también está determinada por el prin­
* La autora alude a "Untersuchungen zur Lehre von· der Gestalt". Ps. cipio de la proximidad de las partes, que es, asimismo, el que determina
Fo1·sch. I, p. 47-58 y IV, 1923, págs. 301-350. [E.]
** Buena forma.
la Fig. 3. La Fig. 4 se percibe comúnmente como dos unidades determi-
208
26 LAURETTA BENDER
'
'\� TEST GUESTÁLTICO VISOMOTOR - 27
'\
nadas por el principio de la continuidad de la organización geométí:ica asimismo, las tendencias hacia la acción y los impulsos. En último aná­
o inte1·na; el cuadrado abierto y la línea en form� de campana en el lisis los dos constituyen aspectos de un mismo proceso ( working) diri­
ángulo inferior de1·echo del primero. Para la Figura A, que sirve de gido a completar las gestalten en todas las 1·egiones de la naturaleza.
introducción, rige ei mismo principio que para la Fig. 5, visualizada Las fuerzas destructivas mediante las cuales se simplifican o destru­
como un círculo incompleto con un trazo rec..to inclinado constituidos yen todas las gestalten, luchan en favor y en contra de la tendencia
por líneas de puntos. La Fig.. 6 está formada por dos líneas sinusoidales hacia la transformación. Esta tendencia aparece en el trabajo experi­
de diferente longitud de onda que se cortan oblicuamente. ·Las Figs. 7 mental que se presenta en este libro cuando el individuo que reacciona
y 8 son dos configuraciones compuestas por las mismas unidades; pero al estímulo es un desviado. Inclusive en estos individuos hállase siempre
----- p�:rcihe como tales, porque en la Fig. 8 prevalece el
raramente se las. percibe presente la tendencia a experimentar
experimentar gestalten completas compl�tas y a contribuir
---!\;"'":t:<'"A:���
'"'''��'j'E:¡i:lÍil¡���l!-lt�"''c'·
principio de la continuidad
continuidad de las formas geométricas -que en este , • . . ..>:'V••·.,.t---�., _ . ,
su integracion . 'fll�!í' .• '
a su mtegrai:aon. Una gestalt s1empre se" expenenc1a; pero tiende a

caso es una línea recta en la parte superior e inferior de la figura. emerger en una forma más· primitiva, todavía entera y aun mayor que
La Psicología de la Gestalt sostiene que las unidades organizadas o la suma de todas sus partes.
las configuraciones estructuradas constituyen las formas primarias ele Mediante estos experimentos se ha logrado acumular un repertorio
las ¡·eacciones biológicas, al menos al nivel psicológico de la conducta de datos como contribución a la Psicología de la Gestalt, a la del funcio­
animal, y que, en el campo sensorial, estas unidades organizadas o ges­ namiento de la personalidad y a la medicina clínica. Además la autora
talten corresponden a configuraciones del mundo estimulador. se ha propuesto indicar d� qué manera estos nuevos datos son suscep­
Existe una tendencia innata a experienciar las gestalten ( Schilder) tibles de facilita¡- una nueva comprensión de las funciones de la mente
no sólo como totalidades mayores que sus partes (Wertheimer, Koffka, normal y de las diversas foxmas de estados mentales patológicos.
Kohler), sino en el estado de transformación (Eddington) , mediante el
�· Para realizar este trabajo la autora ha utilizado partes de trabajos

1
cual la configuración se integra no sólo en el espacio sino también en suyos anteriores, aparecidos en los
Archives of Neurology and Psychia­
el tiempo. Además, en el acto de percibir la gestalt el individuo contri­ try, The Journal of Psychoastenics y The Pedagogical Seminary and
buye a la configuración. La gestalt resultante compónese, por tanto, del 1 ]ournal of Genetic Psychology.

1
patró:q. espacial original (patrón visual), del factor temporal de trans­
formación y del factor personal sensomotor. Asimismo, la gestalt resul­
tante es más que la suma de todos estos factores. Hay una tendencia
no sólo a percibir las gestalten sino a completarlas y. a reorganizadas
l
i�
de acuerdo con principios biológicamente determinados por el patrón
sensomotor de acción. Cabe esperar que este patrón de acción varíe en
los diferentes niveles de maduració� o crecimiento y en los estados pa­ -l

l
tológicos c:>rgánica o funcionalmente determinados.

En el ser pensante, provisto de mecanismos sensomotores, revélase


una tendencia hacia una continua experimentación coo el patrón estimu­
lante externo y las tendencias a la acción. El patrón final puede repre­ ¡
l
sentar un momentáneo punto de equilibrio en la función balanceante y
es susceptible de sufrir cambios.
i
El factor de transformación que se halla en el mu_Tldo físico (Ed­
l
dington) explica los continuos procesos físicos integradores y las tenden­ ¡
cias. Está presente: además, en la personalidad del individuo, y explica, r
'

¡
209 .rt

�- - ' · ·· · �-��,- - �
�ii;l�'�uiiliíiiiiÍIIil .•·, IIÍIílil IIIÍiiÍ
. .._
...._, _ _
·_.;.;,.:. . - cii:z:?:::,.:;-...·--:.:1
210
Colección: Notas de clase

eo-aaHdó lae-auJtta Btmd�JI' p14GI!ieó Sl4 1est


{)14estál!tíeo VisOHtOtor, �pl!ie�Hdó ea psi·
eol!ótJÍa da ea {)84ast�et ae est84áio de ea
perso�taeidad y a ea práetiea el!í�tiea, Ht14·
e�óS psieóeOIJOS SÍMiÓOB'óH ea HOeesidad
da eroar sístaHcas do twal!64aei6M q14e f.84o·
raM eo�tf.iaGI!es y váeidos.
AI4Hq84o Hcl-del�os estl4dios soM axtrauaadautaHte atJI4dos, Bas
áreas da iHvosti�aeióH y eos eriterios d�J p84Hl14aeióH soH ut�Bti·
pl!es. ee Dr. Max l. #84tt, da ea UHiversidad da MieaitJtUt, 1-dSÓ
este test IJI-fOStál!tieo eoHco pr14eGa proyeetiva y daf.iHió 14H sis·
iOHft\1 de p84Hi14�tÍÓH para el! ti�tái!ÍSÍS desda a/! p14Hió da Vista
eeí�tieo.
la líe. (Jay, tras t��ltos de exp�JrieHeit�� doea�tte aH jael4ett��des de
ea U�tiversidad. NaeiOHaB de 8140HOS Aires y eH ea Ar�e�tii�ta
¡JoaH ¡.. K.eHHOdy, to��ta da ea oGra del! Dr. H�ttt eos ¡.aetoros .
ate�ter eH ei40Hia eH ae a�tál!isís -ai4Hqlfa �eo s�« eritorio de val!o·
raeió�t ee-atuotitativo· y f.aeieita, oH asta l!iGro, a Bos jl4il4ros psi·
eÓI!o.gOS I!CtJ tófflf'6'0HSÍÓH de eas aproeiaeÍOHOS eeíHieas del! tost
da 8oHdOI' OH ad140tos; por el4aHtO eeeas HóS eoHdi.teeH a AipÓ·
tesis dia�Hóstieas verif.ieaGOo's�
1
t
'
. t

211
o.
O)
Cl.l

l!)

B
¿,a
�UJ
·�
..�·
j�
11.. g�
�oz
líl)
m , Jj
1!11) 11: ¿=¡
e ®
o m
© CD :::S
(.')
·=
ro 'tll
- o
<(
; o
11..
o
.....!
I.U
o

•P:::.
...: \-
Q.
«} ! O') 0
0•. ::::¡
ti) m
UJ CO
"""
@
m c::i ;n

:;::,
Cii
© ó
,r:;:, Li:
tiC1�
:z
·-
...

212
� .;��!.iT?\ "'1 e;:r
�;¡
·�.

,(�2�Z..

1\1{ a Il0 í �ll. e 1J• i S t hlHil. G a y


<C@Dección Notas de <C!teilse

••evas apot�tacio11.es
clí1•icas al test (le Be11.(le1�

c.e.a


Buenos Aires
2007

213
""·

Gay, María Cristina


Nuevas aportaciones clínicas al test de Bender. - 1a ed. - Buenos Aires
: Centro Editor Argentino, 2007.
128 p. ; 20x14 cm.

ISBN 978-950-9238-49-7

1. Psicodiagnóstico . 2. Test de Aptitudes. l. T ítulo

CDD 153.9

Fecha de catalogación: 30/04/2007


. -\�' A mis padres

H�- \\o A mi abuelo.


rl\
r···.-..•. ,.._.
r

Hecho el depósito que ordena la ley.


Buenos Aires, mayo de 2007.
Impreso en la Argentina.
ISBN: 978-950-9238-49-7

©Centro Editor Argentino, 2007. Jorge Savino, Editor. Maree­


lo T. de Alvear 2217- teléfono/Fax 4826-4157
[email protected]

Sin la autorización expresa del editor, ninguna parte de esta publicación pue­
de ser reproducida, almacenada o transmitida, total o parcialmente, en mane­
ra alguna ni por ningún medio creado o por crearse; ya sea eléctrico, químico,
mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, tratamiynto informático y la
distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo público.

FAC. DE PS!COLOGLL\
214 BiBLIOTECA
<!-�

Lic. María Cristina Gay Agradecimientos

Jefa de Trabajos Prácticos de la Cátedra de Teoría e Interpretación


El objetivo del presente trabajo apunta a facilitar a los futuros psicó­
de los Tests Mentales de la Carrera de Psicología de la Universidad
logos la comprensión del test de Bender en adultos.
Nacional de Buenos Aires. Si bien todas las apreciaciones clínicas son el resultado de experien­
Profesora Adjunta de las Cát�dras de Técnicas de Exploración Psi­
cias recientes, la comprensión de las mismas nos conduce a hipótesis
cológica I y II y Psicología Evolutiva l y ll de la Universidad Argentina
diagnósticas verificables.
1ohn F. Kennedy"
Vaya mi agradecimiento a todas las personas que de un modo u otro
Profesora Adjunta de la Cátedra de Neuropsicopatología Infantil del
contribuyeron a mi fonnación y motivaron mi interés por el test; en
Profesorado de Jardín de Infantes de la Universidad del Salvador.
especial a los doctores Eleonora Zenequelli, Humberto Miguel Bono y
Profesora Adjunta de la Cátedra de Psicología Diferencial, del
a la licenciada María Elena Pereyra Valtier, con quienes me formé du­
Doctorado en Psicología Clínica de la Universidad Argentina John F.
rante los años de estudio de mi carrera; y a la licenciada Sara Rosenco­
Kennedy.
vich, del Servicio de Psicopatología del Hospital General de Niños
Profesora Adjunta de la Cátedra de Problemática Psicopedagógi-
«Ricardo Gutiérrez» al cual pertenezco, por todo lo aprendido a su
ca del Doctorado en Psicología de la Universidad Argentina John F.
lado, a lo largo de cinco años de labor.
Kennedy.
Quiero, además, hacer extensiva la presente a los alumnos de la
Ayudante de la Cátedra de Psicología Clínica de Niños y Adoles-
carr�ra de Psicología de la Universidades John F. Kennedy y Naci'1nal
cer.tes de la Carrera de Psicología (U.N.B.A.). de Buenos Aires, que alentaron mi trabajo.
Jefa de Residentes de Psicología de la II. Cátedra de Pediatría de la

Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Buenos Aires.


iWaría Cristina Gay

215
""-

INTRODUCCION

Desde 1938, año en que Lauretta Bender publicó su Test


Guestáltico Viso motor, aplicando la psicología, de la Gestalt al
��·
estudio de la pE'rsonalidad y a la práctica clínica, muchos psi­
cólogos sintie ron la necesidad de crear sistemas de evaluación
que fueran confiables y válidos.
Mientras muchos clínicos son extremadamente agudos;
otros no lo son.
No obstante, se han realizado y continúan realizánd.ose
investigaciones al respecto. Entre los autores interesados en es­
ta técnica citaremos a Billingales que en 1948, fue el primero
en publicar un sistema de evaluación. Sus trahajos fueron con­
tinuados por Kitay en 1950, por Peek y Quast en 1951 y Go­
betz en 1952. Keller en 1955 y Stewart-Cunninghan en 1958
realizaron trabajos similares.
La quinta parte de las publicaciones existentes están
dedicadas a niños. Así, el B.G. ha sido empleado para predecir
el desempeño .en la escuela (Koppitz, 1962; Sullivan, 1959),
para. evaluartrastornos emocionales (Simpson, 1958; Koppitz,
1960; Glawson, 1962), para diagnosticar lesión cerebral (Shaw
y Cruickshank, 1956; Wewetzer, 1956, 1959}; y para estudiar
retardo mental (Eber, 1958; Halpin, 1955; Keller,1955). Estos
son sólo- algunos de los autores y áreas de investigación a las
que fue sometido el B.G.
Desde el punto de vista clínico, el método de puntuación
más aceptado es el Pascal y Suttell, que fue publicado ·en 1951.
La técnica es para adultos de 15 a 50 años.
Otros de los autores que, pese a su neta definición de test
guestáltico, lo ha utilizado como prueba proyectiva, es

9
216

el doctor Max L. Hutt, de la Universidad de Michigan, a quien


se debe el mayor aporte al respecto.
Sus libros The Hutt Adaptation o f the Bender Gestalt Test
y An Atlas for the Hutt Adaptation of the 8ender Gestalt
constituyen la guía del presente trabajo. Capítulto I
Este autor utiliza un sistema de puntuación que resulta
del análisis del test desde el punto de vista clínico. CREC�O-DESARROLLO-MADURACIÓN
De su obra he tomado los factores a tener en cuenta en el
análisis, pero no el criterio de valoración cuantitativa.

"Desarrollo es un proceso orgánico fundamental de


desenvolvimiento progresivo, del conjunto de las predisposiciones,
por medio del crecimiento y la maduración.,. (Piaget)
La evolución psicológica es parte de un fenómeno más
general que concierne a todo lo orgá.nico: el desarrollo, que
comienza con la génesis del organismo en el momento de su
concepción, continúa durante la vida y termina con la muerte.
El desarrollo presenta tres períodos diferentes:
1) Evolución.
2) Estabilidad.
3) Involución (declinación).
El que más nos inter.esa es el 1), o sea, la evolución.
La evolución se caracteriza por el hecho de que cada
"momento del organismo, es el resultado del memento anterior
y génesis del siguiente. En sentido cuantitativo, la evolución
implica crecimiento, pero se diferencia de éste, en que no es
una mera acumulación de materia, sino un despliegue de
· estructuras ya existentes en potencia, a modo de plan vital
(o de la entelequia de Aristóteles).
La evolución del psiquismo, está íntiplamente ligada e
interrelacionada con la maduración biológica.
No podemos dejar de hacer notar la enorme importancia
que tiene para ésto, el nivel socio-económico. Por ejemplo, en
estos momentos, tm déficit alimentario que impide la ingestión
de proteínas, hic:h-atos de carbono, etc. producirá marcadas
diferencias en la maduración biológica neuronal, y por lo tanto.
'
en la evolución delpsiquismo.

11
10
217
'""-

La madur<e.ción vegetativa y motora del organismo iQfantil,


genera , posibilita y condiciona la evolución afectiva, intelecti­
va y representativa del niño (Piaget, La psicología de la primera
infancia). Capítulo H
.
Ta.rlto 12 s.fectividad como la inteligencia y la facultad de
ANTECEDEN'l'ES DE LA TEORXA GUESTALTICA
representación, que concierne a mnbas, no están preformadas
en el niño, sino que- se desarrollan. como resultado de la evolu­
LOS APORTES DE LAURETTA BENDER
ción vegetativa-wotora y como unidad sensible del organismo.
El progreso sensomotor, proporciona al niño exp eriencias
que van "construyendo" su afectividad y su inteligencia, a .tra­
vés del acontecer corporal.
En el primer mes, el neonato sólo está dotado de mecanis­
mos reflejos innatos (como los de prensión, succión, etc.) a par­
tir de los cuales v:;�. a elaborar la diferenciación de los estímu­ Como . reacción ante los psicólogos experim�ntales, enca­
los correspondientes. Al rnismo tiempo su.afectividad es difusa bezados por Wundt, apareció en pleno apogeo de esta tenden­
a nivel de emociones primitivas.: cia, un estudio del austríaco Von Ehrenfels: Cualidades de la
Sin embargo, ambos elementos, reflejo congénito - afecti­ torma. En este trabajo , el jnvestigador sostenía que el todo no
es igual a la suma de las partes, sino que el todo es algo más :
r:·:::";-o,c� vidad difusa, se conjugan en la progresiva dife renciación de am­
una estructura, por lo tanto el todo puede ser considerado en
·

bos.
Durante el primer a.<�o, lo afectivo está limitado al campo alguna roedida, independiente de sus partes.
de lo propioceptivo y se va a ir da.ido, sobre los reflejos inna-
. 1
A la par que Wundt establecía normas de tipo sensoriomé­
tos y la formación de reaccio nes repetidas que constituyen sus trico; Max Wertheimer, Kurt Koffka y Wolfgang Kohler, inte­
primeras "habilidades". grantes de la llamada Escuela de Berlín, estaban empeñados en
Hacia el octavo mes, estas habilidades se hacen inteligen­ determinar cómo esos datos obtenidos por. Wundt, ante la reac­
tes, dado que ya son intencionales, y hacia el décimo o ctavo, ción con estímulos visuales, se organizaban en figuras; para ello
esta inteligencia sensomotora culmina al parecer la capacidad intentaron responder a estas tres preguntas fundamentales :
de representación, con lo que comienza el pensamiento sim­ 1 ) ¿Por qué distinguimos figuras?
bólico. 2) ¿ Cómo se conducen estas organizaciones?
3) ¿Qué leyes las gobiernan?
Respecto a estas leyes, las anunciaron así:

Ley de la sem.e� de homcgen.eidad o de. Jigualdladl:

Frente a una constelación de datos diferentes, la percep­


ción tiende a agrupar ?n un!:'. figura, los iguales entre sí o los se­
mejantes.

o o o o
o o
o o
o o o o
o o
o o o .,
o o " o
o o o o
o o
o o o " o o o o o o o o o o

12 13

218
"'-

Ley de la buena forma o de la plenitud de la forma: Ley de la dominancia:

Frente a una constelación de datos, la percepción tiend� Frente a una constelación d e datos, la percepción tiende a
siempre a las formas privilegiadas, regulares, simples y simétri­ visualizar aquellos que no se alejan demasiado de la forma en
cas. que niás se destacan.

l)()()()()()
Ley de la buena continuación o buen contorno
o
buena curva o destino común:

F'rente a una constelación de datos, la percepción tiende


a agrupar en un a figura, a aquellos datos que forman una bue­
na contbuación.
La sensación es la recepción de los estímulos. La percep­
ción incluye el conocin1iento de la existencia del objeto.
La percepciÓii corilbina cierto número de sensaciones, pe­
ro no es sólo una a_grupación, sino un� integración de los nue­
vos estímulos percibidos, con experiencias pasadas. Una máqui­
na de escribir, vista por Uii niño, es distinta a la percepción q1.1e
Ley de la proximidad o de la menor distancia: de ePa tiene el adulto.
La Gestalt no es una suma de elementos, es un todo inte­
Frente a una constelación de datos, Ir, percepción tiende grado.
a agrupar en una figura, los miembros más cercanos entre sí. La percepción estimula procesos intrínsecos del organismo
y esos procesos no actúan en forma independiente, sino en re­
® e e El @
lación con otros. Soh fuerzas dinámicas y no estáticas, en las
® ® e> ®
que se integran el tiempo y el espacio; o sea que la C�estalt "es­
tructu,ra-forma' sigue un concepto de totalidad.
Ley del cierre. de precisión, completamiento o acabamiento: El organismo no >reacciona a los excitantes locales con
reacciones locnles, sino con un pre1ceso total, como un todo
Frente a una constelaci6:h de datos, la percepci6n tiende a
·

funcional.
la completud, a la forma y al significado. No es la percepción un fenómeno aislado, sino que está
determinada por estímulo s externos y por la conducta motora
o ü1stintiva; cuando se nos aproxíma un objeto, volvemos hacia
él la cabeza y los ojos en una reacción espontánea. El acto de
percibir es un acto de integración y síntesis (Wolff).
Al principio guestáltico fundamental de reacción total, an­
te un.a situación total, se han agregado conceptos dinámicos de­
.. finido<5. No se evalúa sólo el qué y el cómo de la percepción, si-

14
15'
g.:t�C;� DE P{3iC;tJLC)GlA
219
BIBLIOTECA
"f <é.

no el modo en que se uti li z an . Han comprotado que cuando bales espE--CÍficos, demencias paralíticas, alcoholismo, neurosis,
funciona una parte del cerebro, funciona todo, por lo tanto, la tumorPs, epilepsias, psicopatías, etc. ·

nueva experiencia modific<'' la anterior. El sujeto puede concebirse como portador de una carga
Como los hechos psíquicos tienen sus bases en el funciona­ tensional dependiente de su estructura funcional (física y psí­
J.�.üento cerebn:l, cada hecho psíquico concomitante, modifica quica); en función de dicha estructura, al entrar el objeto en el
los anteriores, por lo tanto se considera la conducta como algo ámbito del sujeto, éste reacciona en una forma masiva. Esta
masivo. conducta masiva, observada evolutivamente, progresa en el sen­
De;.1tr� de los lineamientos y orientaciones metodológicas tido de una mayor diferenciación funcional. El recién nacido,
guestálticas, se incluyen los trabajos de Lauretta Bender� una como vimos, responde a la estimulación global indiferenciada­
de las más destacadas figuras d� la psiquiatría contemporánea; mente, con la totalidad de su organismo. El adulto, aunque
ésta construyó entre 1932 y 1938 su Test Guestáltico Visomo­ también afectado en su totalida<;l por cualquier constelación de
tor, más conocido por B.G. (Bender Gestalt). excitantes, responderá con aquel sector del organismo que más
La psicología de la percepció11 constituye pues, la base directamente lo conduce aJ. equilibrio tensional, tanto interno
�ientífica del B.G. pero Bender lo enriqueció, pues unió las como externo.
experiencias p2rsonales sohre la génesis de la percepción de la Si un niño de seis meses ve una rosa, su percepción será
L;rma en el nifto en desarrol\o, y la importancia del factor distinta de la del adulto, ya que suma a la percepción sus expe­
tempora1 en la percepción. · riencias sobre qué es y qué recuerdos le trae dicha flor.
�·�- Lauretta Bender aprovecha las experiencias realizadas por Esta respuesta equilibrante de tensiones no es, con exacti­
R appaport sobre el pensar conceptual y la estructura de la emo ­ tud, la del organismo al estímulo, sino a la propia reestructura­
ción y de la memoria. Define la función guestáltica como ción de éste, y parece depender no sólo de su organizaci.ón ner­
"aquella función qel organismo integrado, por la cual éste res­ viosa, sino de ciertas condiciones objetivas, que hacen que la
p•mde a u na constelación de estímulos dada co mo un todo, forma percibida sea una gestalt fuerte, y cuando menor adapta­
siendo la respuesta misma, una constelación, un patrón, una ción haya del objeto a esas condiciones, más débil se presentará
gest3.lt". dentro del campo dinámico y más esfuerzos exigirá del sujeto,
Es el cuadrü total del estímulo y el estado de integración para uria reestructuración que lo conduzca a la relación equili­
del organismo los que determinan el patrón de respuesta. brante final.
El B.G. sirve para determinar el nivel de mad1,1rez en mnos Al referirse a los principios guestálticos, señala: Hender que
Y. deficien tes menbües. La función guestáltica visomotora es no son fijos, sino que dependen de :
fundmnental, está asociada a la capacidad de lenguaje y a diver­ l. Las características, desde el punto de vista biológico, de
sas funciones de la inteligencia: como la percepción visual, la los campos sensoriales en los diferentes niveles de maduración.
mPmoria, la habilidad motora manual, los conceptos temporo­ 2. ne la capacidad de integración del sistema nervioso.
espaciales y la c2.pa:cidad de· integración. De ahí que midiendo
en el sujeto e'l nivel de r.aaduración de la función guestáltica, Por lo tanto, no pueden sobunente estos principios expli­
se puede medir el nivel de maduración. car la génesis de la gestalt en la maduración de los patrones vi­
Dado que las funciones anteriormente citadas están en es­ somotores. · La teoría gue�táltica fue enriquecida por Bende:r
trecha rPlación con· e] sistema. nervioso, es fácil comprender co·n sus valiosísimos estudios sobre el factor temporal, como
por qué. en la actualidad, es el test de Bender el más. indicado componente integrador de los patrones recibidos.
para detectar lesiones cerebrales, disritmias y síndrom es orgá­ En el test G.V. o B.G., las figuras responden a las siguientes
nicos Pn general. Por :)tro lado, este test, como se verá más ade­ leyes:
lante, es sumame,.lte utilizado en la clínica para detectar otras L ey de la proximidad e igualdad: Figs. A-1-2-3-5-6-7.
patologías tales como esquizofrenia, debilidad mental infantil, Ley del ceráuniento: Figs. A-7-8.
dem<>nci<�s, retrasos globales de maduración, incapacitados ver-

16 17

220
�.;.

Ley de la buena curva o destino común : Figs. 4-6-7-8 (en


cuanto a la organización de la continuidad).
Ley de la experiencia : Figs. A-7-8.
Ley de la pregnancia: Figs. A-5-8. Capítulo HI

Al solicitar a los sujetos que copiaran, comprobó Bender


I�OS NIVELES DE MADURACION VISOMOTORA
que· el producto final era un patrón visomotor, cuyas modifica·
ciones en relación con el modelo dependían del mecanismo
integrador de quien los había percibido y ejecutado.
Ya vimos que la psicología de la forma subrayó la tenden·
cía a la conservación del equilibrio , como fundamental caracte
rística del organismo. Al reaccionar como totalidad a una cons­ "Importa ver cómo surgen genéticamente las guestal
telación de excitantes, la respuesta de sujetos psíquicamen ­ ten en
los niños y cuáles son los niveles de maduración. Result
te sanos será distinta a la proporcionada por enfermos, y tam­ dente que el niño no experiencia la percepción como
a evi­
bién se producirán variantes según el nivel de maduración. el adulto;
sin embargo, el escolar capaz de leer y escribir debe tener
Pero en todos los casos la copia del dibujo será equilibrante de expe­
riencias visomotoras simih•.e.r s a las del adulto.
tensiones en el individuo (que la ha proporcionado). De ello Veremos ahora cómo el niño atraviesa múltiples fases
puede deducirse que la producción se irá ajustando y perfec­ de
maduración antes de alcanzar este nivel de eficiencia.
cionando f.t. medida que el sujeto Hladure, .hasta los 1 1 años se­ Los primeros dibujos de niños son garabatos que expresa
gún Bende1·. L u�go, una vez que el sujeto sea adulto (maduro), n
un puro juego motor. Se realizan por el placer de la expresió
depende.cá de su estado físico y psíquico, ya que el sujeto mis­ n
motora, y los garabato s mismos constituyen un producto
mo es, con sus mecanismos sensomotores, quien contribuye se­
cundario carente de sentido. Se los ejecuta mediante amplios
a la configuración del patrón resultante. movimientos dextrorsos (dextrad) de los brazos, en forma de
Los otros dos componentes que tuvo en cuenta fueron : espirales, en la dirección de las agujas del reloj y ondulaciones
a) El estímulo (patrón especial del cual extrajo sus princi- pendulares, si el niño emplea la mano derecha; y por movimien­
pios guestálticos ). tos sinistrorsos (siniestrod) en espiral en dirección contraria a
b) E l tiempo en el cual el organismo reacciona al estímu- la de las agujas del reloj, si emplea la mano izquierda. Muy
lo, produciéndose en dicho organisJ:!lO una transformación. pronto el niño hará ese tipo de garabatos cualquiera sea la lá­
En referencia al factor temporal, realizó pruebas con un m ina que se le presente para copiar, o en respuesta a cualquier
taquitoscopio, y comprobó que reduciendo al m ínimo el test" (Test Guestáltico Visomotor- Lauretta Bender).
tiempo de exposición del estímulo en sujetos adultos, éstos
tendían a regresar a patrones primitivos.
Estableció así el carácter fundamental del tiempo en la
Entre los 2 años 6 meses y 4 a.P.os se nota:
organ ización perceptiva.
1) Predominio de h: �u rva cerrada para representar toda
forma percibida.
2) Tendencia a la perseveración, e;1 lo que se distinguen
dos modelos :
a) El más primitivo, se utiliza el mismo patrón.
b) El más alto, se aprende una nueva figura y sé adapta
al patrón.
:3) En los diestros, direcciones dextrorsas.

18 19

221
i:
.de-�

Entre los 4 y 7 añ os: 8 y9 año s:


Se progre sae n la dife re nci ació n de lasf ormas, pe ro se man­
Se e jecu ta c orrec ta me nte la Fi g. 6 ,e n la Fi g. 3 se mantie - _
tiene n dos te nde nci as :
ne lac onstrucció n de pu nto se n arc osc oncé ntric os.
a) Eje cu tar re donde el se n ul gar de pu ntos.
b) Efe ctu ar los traz ado s si ne xpre sar lai ncli naci ón y la obli -
cui da d.
. 1 O años:
Entre e stase dade s, pode mos dife re nci ar los si gui ente s pro-
gre sos :
El progre so se evi de nci ae n la Fi g. 2, donde apare ce no só­
lo la oblicu i dad, si no tam bié ne lm ante nimie nto de la hori zon­
tali dad. Pue de n hace r tam bié n la Fi g. 7.
5. añ os:
11 añ os:
1) Re donde el s y ci rcu nfe rencia s pue de n se r t:r: ansf orma dos
e n cu adrados ce rrados, e n fi gu ras e n fu rma de ó valo o e n ci r­ Se e spe ra pue da re produ ci r mante nie ndo las re laci one s to­
cu nfe re nci as abie rtas. pológi cas, todas las f ormas de u na bue na ge stal t. El adu lto ó s lo
�;·:.� 2 ) Pue de trazar arcos de ci rcu nfe re nci as. Se m antie ne pe rfe cci on a.
la te nden ci a pe rse ve rati va e n e l se ntido ho ri zontal. N o se ex­
pre san re laci one s. de obli cui dad.
R ESUMEN DEL A PRO DUC CION
D ET ARJ ET AS DEL B. G. POR EDAD
6 añ os:
A�OS T ARJ ET AS
1) Y a se r� pre se ntan cu adrados ce rrados yen posi ció n obli ­
cu a. 6 A-1-4-5
2) Se re pre se ntan, au nque con grande s difi cu ltade s, las re -
laci one s de obli cui dad. 7 A -1 -4-5 -8
S) L a e je cu ció n de los círcu los lle ga a tal pe que ñe z, que
pue de n consi de rarse pu ntos. Ry9 A-1-4-5-G-8
4) Se re pre se ntan las líne as ondu ladas, e n conse cue nci a a
e stae dad pue de e spe ra rse u na casi corre cta re pro du cció nen las 10 A-1-2 -4-5-0-7 - 8
Fi gs. A-1-4 y 5 .
11 A -1-2 -3 - 4-5 - 6 - 7 - 8

7 añ os:

· Progre sos e n la capaci dad combi natori a, of re ce n difi cu lta­


de s l as re laci one s de obli cuid ad. Pue de n re produ ci r la fi gu ra 8 .
.

20
21
222
F

1'¡!
1
!'
'
Capítulo IV

ASPE C TOS ESPECIF ICOS DEL TEST

Las siguientes observaciones son el resultado de las múlti­


ples experiencias realizadas po r los diferentes autores, que se
han ocupado del presente test y las mías propias.
Por tal motivo, y partiendo de la premisa de que en algu­
nas circunstancias faltan pruebas d efinitorias que corroboren
tales afirmaciones, no debemos olvidar que será el diagnóstico
clínico final el que unido a los aportes que siguen , permitirá
corroborar las conclusiones halladas. Para que los factores que
se expondrán a continuación puedan considerarse posibles, es
necesario recordar que corresponden a observaciones clínicas
extraídas de p rotocolos de B. G. de adultos y no de niños.
Consideramos qu e las aportaciones clínicas al B.G. de ni­
ños merecen un capítulo aparte, dado que se trata de un ser en
desarrollo, en el sentido de Piaget.
Un grave error consiste en considerar como válidas las ge­
neralizaciones que surgen de los factores e interpretación de
protocolos de adultos a protocolos de niños.
1 En relación a los sujetos a quienes se les admin istre la prue­
! ba, no d ebemos olvidar que una deficiencia visual seria, una
1 incoordinación motora u otro trastorno visomotor, nos llevará
a un análisis más cauteloso del proceso. .
Por último haremo s mención a ciertas desviaciones en las
reproducciones que son el resultado ele elementos externos, ta­
les como que la superficie sob re la que se apoye el protocolo de
prueba, no sea lisa sino rugosa, lo que puede llevar a interpreta­
ciones inexactas, como podría ser consignar la aparición de tem­
blores.
El análisis de los factores del test se realizará teniendo en
cuenta siet e aspectos principales en la reproducción de las ges­
·:taiten.

fAC, DE PSlCOLOGlA 23
BIBLIOTECA
223
¡;r

·�

1) Disposición. servar en personalidades excesivamente teóricas. Ansiedad en ­


1 2 ) A lteraciones del tamaño. cubierta. Puede ser la resultante de querer mantener el control
-·¡ 3) Alteraciones de la forma.
4) Deformaciones o distorsiones groseras.
a través de un factor externo. Rasgos obsesivos de personalidad.

5 ) Dibujo.
6 ) Movimientos.
7) Método de trabajo.
00
l. DISPOSICION
o <O o <O o o o o O o o
V " o o o o o o O o o

En la disposición evaluaremos los siguientes aspectos :


.:J O .., O o o ol O o C O

A. Secuencia o sucesión. . .

B. Posición del p rimer dibujo.


C. Posición general de los dibujos.


D. Uso del espacio I y II.
E. U so del margen.
F. Variación en la posición del papel.
G. Variación en la posición de la tarjeta estímulo.

A. SECUENCIA O SUQESION

Hace alusión al grado de regularidad con que el sujeto


realiza las con tinuas colocaciones de los dibujos, al reproducir­
los gráficamente. La sucesión esperada en nuestro medio es de
izquierda a derecha, y de arriba hacia abajo. De acuerdo con lo
anterior, se pueden observar las siguientes variaciones:

< o >
A¡.
Muy metódica o secuencia fija.
Se caracteriza por la rigidez con que son �olocados cada
A2.
uno de los dibujos, debajo del anterior y por en�ima del si­
Ordenada.
guiente.
Sigue una sucesión regular, aunque permite una o dos ex­
Utilización del margen izquierdo como apoyo o guía. La
cepciones o inversiones en el orden.
ubicación de los dibujos parece forzada y no tiene en cuenta
Interpretación: Común en sujetos normales, bien adapta­
la forma real o característica del dibujo mismo.
dos. Individuos con una buena automatización de los procesos
Interpretación: Meticulosidad éxagerada. Funcionamiento
intelectual rígido y con trolado. Falta plasticida� . Se puede ob-
lógicos del pensar, y que dejan un margen para el desarrollo de
·la inhibición. Indica plasticidad y flexibilidad.

24 25
224

""·

Aa·
Irregular.
Se pueden observar más de dos inversiones en el
orden,
aunque hay una secuencia lógica en la posición de las figuras..
. .. .. . Interpretación: Caracteriza a una personalidad plástica,
que no se encierra excesivamente en los moldes lógicos. Buena
adaptación a situacio nes nuevas. Normal.

:=h

.,o
c
o• -
o"
o


o

oO
0

8 �---2 00
...

.¿: o --:>
o
.,.

o o

---.._.·.\
.. · • •
• •

i .
0
Go
D
OO • .

. . . . . . . . .
. . .

o c o c o Q (I Q eo o o
o o c o -o " c O o b "
q Q G O o C� O O o • .:t

~
. .

·
·

j)
.

~
·· ·:

o
.,
o

o"
o
o
,o
o
' -

8 �
..
o .
.
.. . .
,. . ..
.. �
.
.
• • .

�·�
o
"
c

26 . FJ·\f;� [JE F-'3 iC� f)L.fJG LL\


BIBLIOTECA 27
225
·�-

e"

00
,. c
e
,.o "
$

~
.o
. . . .. . . . . . .. . . o ..
o"
o"

.. o.,. o0 C:, oc
o &
O D O O o o O o o O
o•
o0 o0 •, 40 o0 o .o
o ....
o .,e .
e .,

8
.

LJv
. .. e ·
o •• •o . o . .
. .

·.
. ····:. ·.
.

3-,
' '�--

¡..;_,.__

¡j) ¿ o >

. .

-�-


Confusa o caótica. .

La representación se realiza sin ninguna planificación pre­ •••


o
via. El resultado es una distribución muy desordenada, relajada ••

y disgregada.
.. ·

:=b8
.
••
Interpretación: Se observa en psicóticos y/o sujétos c on .
..
.
gran ansiedad. Señala una inadecuación en la automatización ,.
o



D'
de los procesos lógicos del pensar. Falta de disciplina mental.
. oo
..·

Se presenta además en protocolos de suj etos rriapíacos y . deli­ .,o


• . . .

rantes.

28. 29
226
¡r ·rr:-
i
i�
-��

1
B. POSICION DEL PRIMER.DIBUJO Bz .
Ubicar el dibujo en el rincón izquierdo superior.
Está en estrecha relación con la actitud del sujeto ante si­ Interpretación: Individuos tímidos y teyp.erosos. Frecuen­
tuaciones nuevas, o ante el medio ambiente en general. Se dan temente se acompaña de disminución en el tamaño como indi­
tres posibilidades : cador de inhibición.

B1
Ubicar el d ibujo en el centro, ligeramente por debajo del
margen superior. 00
Interpretación: Es la posición más frecuente. Indica bue­ 0 0
";, p
0
1)
t:.
t::I
G
C
D
O
O
G
<::1
o
o
C!)
-o
tf!J
e

na adaptación a situaciones nuevas. Normal. " 0 e el> a o o 9 f$1 o t:::J

00 .. - .. ·..
Ljv·
. . . . .. ..

o a c o o o D O D O O
0 0 0 0 o • C 4 0 0 0
"tt C o o c o O O � O O


. - :

·AJ �

dJ
B3
Ubicar el dibujo en el centro de la página. En general se
acompaña de macrografía. El resto de los dibujos pueden apa­
L:"_O/ recer en otra u otras hojas o bien en la misma.
Interpretación: Individuos narcisistas y egocéntricos. Mar­
. �cado oposicionismo, rasgo psicopático.

30 31
227
·
¡¡:;-•
l�:
li "'

C. POSICION GENERAL DE LOS DIBUJOS

·¡ Hay una correlación entre las -posiciones generales de los


1 dibujos y las conductas defensivas que el yo adopta, en situa­
!
ciones nuevas.
Analizaremos cinco posibilidades :

el
Figuras colgadas de los extremos, aglutinación de los dibu­
jos en los ángulos de papel.
Interpretación: Incertidumbre, necesidad descontrolada
de apoyo, inseguridad, temor a las relaciones interpersonales.

00
O d> o o o e o o o o e
0 b o o o <O Q 0 '!1 C Q
0 0 0 0 o o c o o 0 0

5"'�::-·
..

~
~
.

.
·.

. . . . .
s
o .
o

lil>'"&
O
e
Q
e
.,
o .·

........ .. . :
o .
.....

¿ "d)
.,�·

.,. .. .,
o
.,.,

o
..

,.<�
� ..

f¡.;c. DE PS1COLOGlA 33
32
228 BiBLIOTECA
1'

·��

Miedo a adoptar una actitud que pueda provocar el comentario


de los otros. Temor a ser centro de atención; dependencia; ines­
tabilidad emocional. Rasgo paranoide.

0 e o o o o o o G o tJ

o<>
0 0 0 0 0 G Q 0 0 CI Q
o o o o o o o o o O .;;,
·.

,:,.o o o o O oo o t::li 'O


$'b • o o o • oo D O tto ·..
0 o o o o o o o -o

. . .
f"-/

a>:J
j) . :.
.··
O<>

<=o-. >
~
c2
Figuras 1 a 8 colocadas arbitrariamente alrededor de la tar­ . c3
jeta A.
Interpretación: Característica de personas egocéntricast Cada figura separada de la otra por líneas que la encierran.
omnipotentes, narcisistas y con rasgos psicopáticos de persona­ Interpretación : Exagerada búsqueda de seguridad para
lidad. También se observa en sujetos con gran monto de ansie­ compensar una marcada inseguridad. Necesidad de compensar
dad, o maJ manejo de la misma · la incertidumbre; rasgos fóbicos de personalidad.

34
35
229
-&:<_


nA.
l ··
�···· �
.
.

\./V · ·. . .

l1
·
-

. .•

· .

:
··· ·-

D o
b d

'!:,
O
. ·. ' . .. ..
.
o ".o •
• • ... •
q•• •• ••.•• • • ••

":¿í]
.

� ./
. .
_:..._...--
. . . ·.
1. • 1
------

1

.......
• . ·


.... ;
t
1
.
1
.co::>
-- -
. 1
1
l 1
. =..

··¡
-�--,.-.· ,--
. ��

. .
--L
.
• ¡ -·

=----- ------
I
1
-::::::r

Cs
Usar una hoja para cada dibujo o cada dos.dibujos.
Tnterpretación: Posición atípica y bizarra frecuente en
c4
psicópatas y esquizofrénicos. Adem ás se puede observar en
Ubicar los dibujos en la mitad superior de la hoja, dejando
maníacos. Se acompaña generalmente de giro del papel. Si la
libre el resto.
·

necesidad de usar varias hojas se debe al aumento progresivo


Interpretación: Incertidumbre, falta de adaptación a situa­
de tamaño, se interpreta como mal control de la ansiedad. An­
ciones; búsqueda de seguridad. Necesidad de defenderse del me­
siedad abierta y reactiva; descontrol; falta de límites.
dio ambiente. Rasgos paranoides de personalidad. Vivencias de
Se considera normal la utilización de hasta dos carillas de
hostilidad provenientes de los otros.
�pel.

36 37
230
-��

D. USO OEL ESPACIO Interpretac ión: Tendencias hostiles, fuertes y abiertas. Ma­
nifiesta extraversión. Se observa en individuos agresivos, rebel­
Revela las formas de percibir el mundo, amistoso u hostil; . des y de difícil adaptación.
y la capacidad para expresar o reprimir la propia hostilidad.
Para su mejor comprensión lo dividiremos en D1 y D 1 1
DI
Se refiere al distanciamiento de dos dibujos sucesivos. Se
inve�tiga, inspeccionando los puntos adyacentes más próximos
a dos figt1ras sucesivas. Analizaremos :
00 . . . .
• • • • a.

Du
Excesivo espacio entre los dibujos como pauta típica del
test.
0 "' o o o o o o o o .o
O .O c b o o .o o o o ll
'C ,) o 0 oo o 'b o o O .t0

. ···.•.

•.

1-v
dJ z o>
Dx.2
Poco espacio entre las figuras como pauta típica del test.
Interpretación: Tendencias pasivas y esquizoides; conduc
ta introvertida; hostilidad reprimida y vuelta hacia adentro
­
;
tendencias masoquistas.

38 39
231
·�-

O() o
• •
" o

�:

00 • • •

e o

p
·

0 o ..
· ·

o p
· · · · ·
p � o o o o .- o o o o
O t> f!# O o o i;I O O O O
O o o o o o o O Co O CII

O o tJ.
o o o 0• Q t::11 O o0 o · 0 ,Q�
o o o o o o o o o

:fv
. . . .
. . . . .
• •• o•

.
. . . ,. .·

�..... .
, :_ ._:::.
. ��-.�·. ·-

< o:>
A) <===�>

Du
S e refiere a la medida de las reproducciones en relación
con los estímulos del test: o sea, comprensión -expansión. Es­
tudiaremos las tres siguientes :
DL3
Mucho espacio entre los dibujos y figuras pequeñas
. Los
Du.1
la a.
Tendencia a reducir el tamaño de las figuras. Usar nn P<'­
dibujos parecen comp rimid os en págin
te
Interpretación: Frecuente en individuos activamen queño espacio de la hoja y dejar el resto libre.
te y hostil;
paranoides. Represión; el mundo se ve amenazan Interpretación: Superyo estricto; rigidez; falta dG flexibi­
falta de adaptación a situaciones nuevas. liaad, restricción yoica, marcada inhibición.

40 41
232
"'-

00
.. .. . . .
O<> ... .
. . . . . .

• o • •
. . . .
o o o
o o o 'Il
o 0 II0 0 o O O
D 'O o 4
o � • o .. • •
o .. • •

... ···:.

ljv
o o o o o o o iD o o o

.
o O O o o o o o o b b
o o o o o o o o
o 'O o

UB
.

d)
.

4 o -)
J..�·y

� < o-->

Dn.2 D u.a
.
Tendencia de las figuras a superponerse. No hay choque. Choque o coheswn. Falta de atención
por los límites.
Interpretación: Es indicio de la fuerza del yo. Implica fal­ Interpretación : Marcada perturbación
en el funcionamien­
ta de preocupación p or los demás. Agresividad, incapacidad pa­ del yo; individuos que no se preo
cupan por los dem ás, y son
ra captar las relaciones interpersonales. Sujetos que sufren con­ muy agresivos con el medio. Esqu
izofrenicos; probable lesión
fusión en los límites de su propio cuerpo. C?rebral; organicidad. Frecuente
en psicóticos deteriorados.

42
43
233
·��

go paranoide. Se ve en sujetos con lesión cerebral, como inten­


to de manejar una situación ante la que se sienten impotentes
de resolver.

00
.. . . . • • • Q

CJ .., o o o o o o o o o
00
o o O O O C O C b Q c
0 0 o 0 o c o o 0 .,
0 <J O..:) O O \QC1 o() 0 c:t
I> O o o o o t� 0 4SJ O C
o0 c c o 0 c O <O o O

. .

ljy.
. . �

!
!;_-
¡))
.e o /
E. USO DE LOS· MÁRGENES

Se refiere a la colocación de cualquier figura a menos de


1 cm de cualquiera de los bordes de la hoja. Describiremos:

E2
El Dividir la hoja por medio de una línea vertical y colocar
Dibujo ubicado a lo largo del margen del papel. los dibujos en el mru.·gen izquierdo y junto a la línea divisoria.
Interpretación: El sujeto necesita apoyo para su seguridad Interpretación: Inseguridad; ansiedad encubierta; rasgos
y ansiedad. Representa un intento de mantener el control a paranoides; yo débil, a pesar de que el sujeto intenta contro­
través de un sostén externo, puede ser ocasionalmente un ras- lar la debilidad.

44 45
234
·��

F. GIRO O VARIACION DE LA POSICION DEL PAPEL

F1
De 90°
Interpretación: Sujetos egocéntricos y omnipotentes. Ras­
go psicopático.

.�
Fz
De 180 o o más :
e- � Interpretación: Marcadas tendencias oposicionistas; negatí­
vismo; rasgo psicopático de personalidad. Frecuente y normal
.,.,.
o
en adolescentes.
0o
o
o o
o
o o

G . GIRO DE LA TARJETA

:h
o
oo

8
..... . .....
"' ..

o

Se refiere �l cambio de la· posición de la tarjeta estímulo


.. ·.·
o ..
o
"'

d e su posición original. La posición correcta es con el eje lon­


o
.,o

o " • • o o

gitudinal paralelo al cuerpo del. examinado.


0
0

Interpretación : Igual a la del giro del papel. Además, se


puede observar en lesionados cerebrales, que ante la impotencia
de no poder realizar bien la figura, intentan "manejar" la tarje­
ta.

2. ALTERACIONES DE TAMAÑO

Se considera que el tamaño del dibujo está aumentado o


disminuido cuando sus ejes horizontales o verticales son mayo­
.
• • o
res en la I!nitad o más que el eje de las figuras modelo, sin que
se altere la gestalt. El aumento o disminución debe ser obser­
vado en la mayoría de los dibujos. El tamaño está directamen­
te relacionado con la ansiedad.
o
.olll Se pueden dar cuatro variaciones: A, B, C y D.
. ··
e
el!! ·.

1\)Gi!l

.... . . A.
Aumento general en el tamaño de 5 o más figuras. A veces
., .

8
......

necesitan utilizar varias hojas.


o
e"

Interpretación: Formación reactiva frente a marcados sen­


"
e o
"
o"
., e timientos de ansiedad; el sujeto niega la ansiedad. Excesivo ni­
vel de aspiración; falta de control de la ambición, mal manejo
"
"'
"'
o •
.e
o de la ansiedad .

47
46
235
""-

B.
Disminución en 5 o más figuras.
Interpretación: asociado a intensa ansiedad encubierta;
inhibición. El sujeto no se puede defender de sus cor .Jictos. •

Rigidez, retr�imiento, superyo severo. Personalidad controla­


da sin una adecuada expresividad. Inhibición de la espontanei­
dad. Sujetos emocionalmente bloqueados. Rasgos· depresivos.

O()

o � o o o o o o � ��o
o o o o o o
o o g o o
o c o o
o o o o O
1::-.·+ o o

ljv
. . .·


.

.
..
.
o . ...... .,__
. .
. .

OQ
O
o •

• •
• •

o •
• o


d)
o 0
0
• o
c
0c < o >
o
a
cO

o
e

8
c
a

<��
-o o
.,o

00
o
o

c.
• o

'O
e<=
Aumento y disminución progresivos del tamaño de los su­
e
e'"
cesivos dibujos (o por lo menos una figura excesivamente gran­
de o pequeña).

48 49

236
,.._

Interpretación : Bajo nivel de tolerancia a la frustración.


Individuos irritables explosivos y peligrosos, que pueden com:
promeierse en una gran cantidad de acting-out; rasgos psico­
páticos. Si la disminución o aumento se observa. en las figuras

];
de semejanza fálica, se puede interpretar c9mo conflictos se­
xuales; represión, rasgo histérico de la personalidad.

o :0
o
o
"
o
.
" o
" "
e
o ..
Q D.
Aumento o disminución del tamaño de un dibujo particu­
o
"
o

o"' lar o de partes de un dibujo, especialmente si se diferencia de

g
.,P
D
" las características del tamaño de los otros.
o"
"
.o Interpretación: Señal de conflicto en el sujeto. Frecuente­
mente se observa en pert:urbaciones sexuales .
o
.,o

Si ésto se da en figuras de semejanza fálica tenemos :

. . . . .


o"
o

8
"
o D
" o
o
o
o o

n
"
o
o"
o
o
o
<1:
o
D1
Aumento en el plano vertical, si la figura tiene orientación

• .,o
n

o'"
o de arriba hacia abajo.
o •
, Interpretación : Dificultad con figuras totalitarias o autori­
o•
tarias.

50 51
237
-�

Los cambios a enumerar y describir en este punto repre­


sentan desviaciones psicológicas de menos especificidad que
las distorsiones groseras.
Estos cambios son A, B, C y D.

A. DIFICULTAD EN EL CIERRE DE LAS FIGU RAS

Se da al juntar las partes de una figura o de dos figuras ad­


yacentes que se tocan una a otra. Se 'puede ver en las tarjetas
A, 4, 5, 6, 7 y 8.

A1
Separación, espacio en blanco entre dos partes.

00
�::;:;;_-

D2
, Aumento en el plano lateral, si la figura es más ancha que
alta.
Interpretación : Dificultad en las relaciones interpersona­
les; mal establecimiento de adecuadas y satisfactorias catexias.

A2

1 J
Brecha, abertura en el contorno continuo.

� 1\ �
� '\! ��
3 . ALTERACIONES OE LA FORMA

Los factores a tener en cuenta están relacionados con al­ A3


gún grado de cambio en la característica guestáltica, pero de Extensión; continuación de una línea más allá del punto
ningún modo en una distorsión grosera de la misma. · de::uníón.

52 53
238
-��

A4
"Orejas de perro o de burro". Tentativa de hacer un ángU.­
lo más allá de la línea de unión.

Interpretación: Temor a las relaciones interpersonales. In­


capacidad para mantener catexias constantes con adecuados
objetos del medio. Perturbaciones emocionales. En general se
lo interpr�ta como desadaptación social. También se ve en le­
sionados cerebrales. C. CAMBIOS EN LA CURVATURA

Se refiere a cualquier mod ificación obvia de la naturaleza


B . DIFICULTAD DE CRUZAMIENTO de las líneas curvas. Se puede observar en las t�etas 4, 5 y 6.

Se da en las figuras 6 y 7 , donde una línea cruza a la otra.


La dificultad en el cruzamiento se manifiesta por un marcado Cr
aumento de la presión del lápiz, repaso, garabatos, borraduras, Aumento: Las curvas se tornan más manifiestas (mayor al­
etc., en el punto de intersección. tura).
Interpretación: Bloqueo psicológico, abulia, iridedsión; Interpretación: Gran respuesta a estímulos emocionales.
duda compulsiva; fobias; dificultades en las relaciones ínter­ Iné}ividuos lábiles afectivamente; se presenta también en ma­
personales. Además puede ser indicador de organicidad. níacos; hiperemotividad.

54 55
239
:¡��·-

c3
Curvas acentuadas y aplastadas alternativamente; se acom­
pañan de ángulos redondeados o acusados.
Interpretación : Dificultad en controlar las emociones, la­
bilidad afectiva, distimia. Manifiestos cambios en la expresión
emocional. (Mal control de las emociones.) Neurosis.

C2
Disminución : Tendencia a la rectangulación. D. CAMBIOS DE ANGULACION
Interpretación: Indica atenuación o supresión de afectos
e insensibilidad a estímulos externos. Bloqueo; superficialidad S e debe observar por lo menos en 4 figuras cualesquiera.
en las experiencias emocionales; represión. Se refiert' al aumento o disminución en más de 10° de la

57
56
240
1'
_ :l
-�-

angulación de las figuras estímulo. Se puede dar en las tarjetas


4 . DEFORMACIONES O DISTORSIONES GROSERAS
A, 2 , �. 4 , 5, 6, 7 y 8. La angulación;m odificada, refleja la dificul­
tad del sujeto para enfrentarse con estímulos afectivos (pro­
A los factores incluidos dentro de este subtítulo , se los
blemas en el control de la afe·ctividad y los impUlsos) . Hay dos
considera indicadores de una severa patología. N o obstan te,
pro habilidades, aumento o disminución de los ángulos :
debemos destacar que su presencia pu ede deberse a otros fac­
tores y no a _patología ( excepcionalmente). ·
DI
En general, la aparición de uno o más de ellos en un pro­
Aumento : Implica un cambio h acia la rectangulación o la
tocolo nos debe alertar acerca de una probable severa pertur­
obtusidad ( ángulos obtusos o rectos en lugar de agudos ) .
bación.
Interpretación : Bloqueo, falta de expansión; represión En protocolos de sujetos neuróticos, la presencia de los
afectiva, inhibición . Trastornos de coordinación visomo tora. mismos, debe considerarse circunstancial; no así en suj etos psi­
Puede proceder de algún trastorno orgánico. cóticos y orgánicos, donde encontrarlos es habitual.
Las distorsiones representah la pérdida del control del yo,
· y por lo tanto son severas.
Las distorsiones severas de la gestalt son :

.. A. Rotación perceptiva.
..
4
B. Retrogresión.
o • • o C. Simplificación.
D. Fragmentación.
o
o E. Sup erposición.
F. Garabateo y elaboración.
o
"'
G: Concretización.
H. Perseveración.
o

I . Desplazamiento.
D2
Disminución : Los ángulos son más agudos de lo que debe­ J . Fallo o repaso total.
rían ser. Incapacidad del sujeto para lograr los ángulos que
forman dos figuras entre sí; suelen aparecer orej as de perro o
de burro. _A. ROT ACION PERCEPTIVA
·

Interpretación : Excesiva reacción emocional a estímulos


externos; hiperemotividad y /o marcada agresjvidad. Sentimien­ S e refiere a la rotación del eje mayor de la figura, estand o
tos de inseguridad e intento de controlar un trastorno o con­ la tarjeta y la hoja de papel en posición correcta.
flicto subyacente. No debemos confundir rotación perceptiva con el despla­
zamiento de una de las partes.
En la rotación perceptiva, lo que se observa es el resulta­
do final de la conducta, po r lo tanto, no debemos olvidar que
son muchos los factores que pueden ocasionar su aparición;
por ejemplo, la edad, el nivel de maduración visomo tor, etc.
·sin ser patológico.
58
59
241
··
de

Es importante recordar las causas que pueden motivru. A3


Rotación de 90° a 180° : Rotación de la figura en forma
·

su aparición, para no cometer errores en la interpretación.


Su gravedad dependerá de la amplitud de la rotación, por completa en relación al papel.
lo que tendremos : Interpretación : Trastornos de orientación témporo-espa­
cial y lateralidad; · dislexias; común en esquizofrénicos; estados
A, confusionales y pacientes orgánicos.
Rotación de 1 0° a 1 5° : En general se da siguiend o las agu­
jas del reloj .
Interpretación : Tendencias defensivas; también se suele
presentar en depresivos como resultante de la caída del tono
psicomotor.

\
. .

. . .

.;.,·-
"� ·. _,
¡,

A2
Rota«;!iÓn de 50° a 90° : se da siguiendo el sentido contra­
rio a las c;tgujas del reloj . Se llama in versión o rotación percep ­
tiva mediana. B. RETROGRESION, PRIMITIVIZACi ó N O SOBRESIMPLIFICACION
Interpretación : Tendencias antagónicas u oposicionistas.
Sé puede ver en disléxicos, individuos con problemas d e late­ Consiste en la sustitución del estímulo por una gestalt.
ralidad y en lesionados cerebrales; epilépticos e intoxicados primitiva. Se refiere sólo a casos en que hay una concreta evi­
graves; además, en esquizofrenias. dencia de que el individuo ha logrado un nivel total de madu­
ración más alto, pero que demuestra pautas guestálticas más ·

primitivas en el test, Las .desviacio nes más comunes consisten


en sustituir : .

l. Con círculos los puntos y óvalos ( figuras 1, 2, 3, 5).

I!:P U!) <D I!:l' c:> � e:> ""' e e e A:>

. .

60 61

242
·�-

2. Con guiones los puntos u óvalos ( figuras 1, 2, :i, 5 ) .


5. Con arcos los ángulos (figuras A, 4 y 8) .

..,

/
1

...

6. Con arcos los ángulos agudos u obtusos (figuras 3, 7 y 8).

3. Con puntos los óvalos (figuras 1 , 3, 5).


..

4. Co n garahatos los puntos u óvalos (figuras 1 , 2, 3, 5).


7. Con bucles las curvas, l o s puntos y óvalos ( figuras 1 , 2, 3, 4,
5 y 6).
,.

p
..

" ¡>
(iJ
P "' e

¿,
-


"

, �

<:�
&

62 63
243
""-

8. Con espirales no radiados por puntos y óvalos ( figuras 1, 2; Diagnóstico diferencial : Se esta
3, 5). blece porque el lesionado
cerebral intenta corregir el dibujo
, porque tiené conciencia de
la falla y aparece la autocrítica. En
pro ceso s psicótic os, en
"'a Q @ GJ e e "d ? <i> � ? � cambio, el sujeto no percibe la alte
ración del dibujo en rela­
ción al mod elo. También se lo dete
cta en las psicopatías, por­
que el psic ópata simplifica para no
esforzarse, y por la dificul­
Interpretación : Significa que el individuo ha perdido efec­ tad de coordinación motora,, deb
ida a impulsividad y precipita­
tividad en el funcionamiento del yo y revela una profunda per­ ción.
turbación de su personalidad.
En algunos casos, y sólo cuando aparece en una o d os tar­
jetas (en especial en la 1 y la 5 ), la sustitución de puntos por
círculos, y no existiendo otro u otros factores de distorsión de

<L D <o
la gestalt, puede indicar inmadurez emocional.
Pero en general, más que un rasgo neurótico, la primitivi­
zación es un importante indicador de debilidad mental, organi­
" "' �·'' . cidad o rasgo psicótico (manía).
Diagnóstico diferencial : Dep_e nde del grado o nivel de ma­
duración visomotora y de la presencia o ausencia de elementos
insólitos en el resto del protocolo.
Los deficientes mentales y los· pacientes orgánicos suelen
emplear la espiral cerrada además de presentar otras dificulta­
des de· coordinación motora, trastornos rotatívo-perce ptivos y
D . FRAGMENTACION
cierta tendencia a usar el estímulo en el plano concreto .
El neurótico, en cambio, no presenta trastornos motores El sujeto rompe la gestalt y rep rod
específicos, ni rota perceptivamente las figuras, y menos aún, uce sólo u na parte, los
dibujos son inc om ple tos , las
intenta manejar el material a nivel concreto. partes del tod o se dan disocia­
das. Algunos sujetos reproducen bast
El maníaco primitiviza p or el poco tiempo de observación ante bien y con precisión,
pero sin conciencia de que los deta
de la tarjeta estímulo. lles q ue están copiando
forman parte de una unidad ; por ejem
plo, en la figura 2, colo­
ca tres hileras de óvalo s, y si llega
al final de la hoja antes de
q ue tenga el número de elementos que
exige el modelo, colo ca
otros adicionales en la líne a inferior
C. SIMPLIFICACION O CONCRECION a las figuras iniciales .
La fragmentación, se da también cuan
do no se respeta la
cantidad de elementos que tiene la gest
Distinto de la regresión. No es una forma más primitiva, . alt.
Interpretación : Trastorn os de orga
sino que la gestalt es reemplazada por una forma distinta, apa­ nizaciÓn . Perc epción
inadecuada y 1 o dificultades motoras
rentemente más "completa", pero que para el sujeto resulta . Los que padecen tras­
tornos motores son pacientes orgánico
más fácil de hacer. Por ejémplo, puede dibuj ar un rectángulo s y los que tienen difi­
cultad en organizar sus percepciones
o un octógon.o en lugar de los exágonos de la tarjeta 7 ; pueden ser orgánicos o
esquizofréni cos. La fragmentación imp
Interpretación : Aparece frecuentemente en procesos psi­ lica una tendencia a la
división y a la disociación. Aparece en
cóticos; cuando hay incapacidad para manejar una situación severas psicosis; lesiones
cerebrales, afásicos , amnésicos y ocas
real (sentimiento de impotencia) ; y en las lesiones cerebrales. ionalmente en síndromes
histéricos .

64
f�\C a LJ E P S I C�t)LOGIA 65
244
B I B L IOTECA
�..,:

dificultades Et .
Diagnóstico diferencial : en los pacientes c o n P enetración : Se da la superposición en dos partes d e una
tánea s y revela
motoras, el sujeto · llace verbalizaciones espon figura, que sólo deberían tocarse.
que 1� es imposible realizarlo com o está en el mode lo, eviden­
Interpretación : Se da en cuadros de organicidad, en parti­
cian do que no hay fallas en la perce pción .
.cular en lesionados cerebrales, intoxicacienes y síndromes
confusionales agudos (figuras A, 4, 5, 7 y 8) .

u
J � E¡
Absorción : En este caso, las partes se tocan, pero la pun­
ta de una falta, debido a la intersección de la otra.
o o o
o o 10 10

Interpretación : · Al igual que el punto anterior, es caracte­
e o o o o ()
11) o rístico de lesionados cerebrales, en particular de las zonas occi­
'O e o o b o. pital y p arieta!. En niños de hasta 5 años, es común observar­
o o lo, sin ser necesariamente un rasgo de organicidad (figuras A,
o o 10 o () o o -o 4, 5, 7 y 8 ) .

� <
E. SUPERPOSICION

Se refiere a la superposición de los dibujos de una misma ..


tarjeta entre sí. Se puede dar en A, 4, 5, 7 y 8.

67
66
245
-�-

F. G ARABATEO Y ELABORACION O t;' (f; <I$> \!O) IIl:O � v;p

o�O O @ -
ll:l> ""' @>


�· v
Es la más caracte rís ti ca de las dis tors iones . El es tímu lo
si rve al su je to de res orte para volcarsus pre ocu paci ones y ne ­
cesi dades ; proce die ndo és te , de u na mane ra abs olu tame nte ar­
bi trari a. T ambié n, las fi gu ras pue de n ap are ce r formando u n
conglome rado, es de ci r, dos o más tarje tas forman u n nue vo g s:> o? o¡¡:> ..e;> o �
di bu jo.
inte rpre tació n : Indi ca agi tació n .s es cas a conce ntració n;
ade más de u na pé rdi da de l fu nci onamie nto de l yo.L as e labo­
raci ones s on i ndi cadores sie mpre , de u na profu nda alte ració n .
.Apar�ce hsó loe n dos s índromes :laes qui zofre ni a y la man ía.
Di agnós ti co di fe re nci al : Eles qui zofré ni co nosó loe labora,
si no que ade más des truye la ges talt, como resu ltado de su pro­
pi a dis oci ació n. El maníacoe n cambio, só lo e labora, no frag-
me nta.
:-;:"::-��-·
t.,':c:

A
{:_ '
� conglome rado

G. CONCRETIZACION
e laboració n de u nes qui zofré ntco
Su rge de la ne cesi dad, por parte de l s uje to, de mane jar la
ges tált a u n ni ve l concre to .Y adju dicarle u nse ntidoes pe cífi co.
Por e je mplo, de ci r¡ que la tarje ta ::? es un raci m o de u vas , o un
pi no, o u na fle cha, o u na bandada de pájaros ;" o la 6, las olas
de l mar.
n Inte rpre tació n: Se ria re gres ó
i n y pe ns amie nto patoló gi co.


Aparece fre cue nte me nte e n es qu izofré ni c os , se ve ras psi cosis
con e ls ó
i n ce re bral y e n oligofré nicos . En ge neral caracte ri za
tanto al dé bi l me ntal como a las ps icosis se ve ras y cu adros or­
·gánicos . No o bs tante , pl.!l.e de ve rse , con me nos fre cue ncia e n
psjcopatías graves , pore l mane jo qlle és tos hace n de l mu ndo
e lab oració n de u n maníaco e x'te rior..

68
69
246
·�-

H. PERSEVERACION Interpretación : Suj etos que reaccionan de una manera atí­


pica, extraña y probablemente negativa ante la tarea. T rastor­
Consiste en la repetición del estím ulo. Hay dos formas, no común en caso de deterioro orgánico, en procesos e squizo­
perceptual y motora. frénicos y en psicopatías por reacciones precipitadas.

H1
Perceptual : Persistencia del patró n de la tarjeta anterior
en la siguiente o siguientes.
Interpretación : Grave distorsión que aparece en esquizo­
frénicos, psicosis alcohólicas, drogadicción ·Y cuadros confusio
nales agudos.

H2 J. REPASO O FALLO TOTAL


Motora : Repetición de una o mas unidades de las que exi­
ge el estímulo (se da en la misma tarjeta).
Consiste en el fracaso ante la realización de una tarjeta.
Interpretación : Perturbación profunda. Detención del de­ El sujeto no borra sino qU:e tacha, ya sea al finalizar la figura,
sarrollo, lesión cerebral. Se ve en ep ilépticos, disrítmicos, ni­ o ant-es de hacerlo. También puede darse que deje varios dibu­
ños con D.C.M. ( disfunción cerebral mínirna) y oligofrénicos. jos incompletos, intentando c orregir ·el primero.
Interpretación : Se lo interpreta como indicador de un al­
to monto de ansiedad, tanto, que le impide al sujeto la posibi­

0\) 00 ()(> O<> O(> 00


lidad de planificar una tarea, y a la vez lo factible de modifi- .
carla. ·Baj o nivel de tolerancia a la frustración. Rasgo neuróti­
co.

00 V'
][. DESPLA ZAMIENTO

Se da cuando las diversas partes de la figura aparecen re-


·

lacionadas de una manera desviada.

70 .7 1
247
-��

5 . DIBUJO d ) Calidad de la líne a : tipo de línea.


d1 Pesada, impulsiva, enérgica, que casi rompe el pa­
Se refiere al tipo de l íneas utilizadas, intensidad y conti­ pel.
nuidad de las mismas. Se pueden o bservar : Interpretación : agresión, hostilidad frente al am­
biente, rasgo epiléptico y/o psicopático.
a) Miscelánea : Hacer muchas líneas abortadas; el producto
final es una mala gestalt.
Interpretación : Ansiedad.

r--�-->
�--....__. _. -V
=--- --
_ _ _ ---./
d2 Débil, esbozada, aasi imperceptible.
Interpretación : ansiedad, timidez, falta de auto­
nomía y autoconformismo , vacilación. R asgo
depresivo.
b) Espigas o spikes : trazado saltativo y en puntas.
Interp retación : Rasgo epileptoide.

(
)
'· ..
/
/

/
//

.......
(,
------
......,

--

.....
..... ;.
------- ' ---- " / ......--/·) .
'
(
____

'------ � ,___

(: ) In co ordinación motora : Movimientos irregulares , pobre


control m otor.
Interpretación : Temblores y espasmos provocados p or al­
\)
gún cuadro orgánico. Además indica tensión ·y ansiedad . //
\

d3 Exageradas : Sin control.


Interpretación : Incapacidad para una fácil inhi­
bición de los im pulsos. Rasga psi:copático .

72
7-3
248
·�

Si la dirección. característica del sujeto es siguiendo el sen­


tido de las agujas del reloj, sospechamos zurdera, actitudes
oposicionistas, problemas de lateralidad o rasgo organico .


normal inhabitual

Además, puede suceder que el suj eto ejecute movimientos


d_. Bosquej o : Repaso co n trazos repetidos; hace
de afuera hacia adentro, lo que nos hablaría de una persona­
lidad ego céntrica y narcisista.
una línea previa que luego une o borra .
InterpretaC-ión : Frecuente en sujetos normales
de espíritu crítico, con libertad de mod ificar y
posibilidad de conformar a los adultos.
-
> .:é- -
<lf--

}ll
__
l
(-)---'"--..J rct;; � V } -
� 4"
-

Otro_ aspecto a tener en cuenta, es la consistencia d e la di­


rección de los movimümtos. C uando un sujeto muestra discre­

}
- pancia <>ntn' las dir�cciones de sus dibujos.- - ésto puede estar
relacionado con bloq ut>O em oCional, pero con intentos de so­
mcionar los conflictos .
...�

-------7

ri��
6 . MOVIMIENTOS

tra
Los movimientos determinantes pueden ser hacia o con­
las aguj as del reloJ . Lo característico es seguir la dirección
r
� �
� :?'----
o pu esta a las agujas del reloj , en las figuras cerradas, ·-'
<::: -

74 75

249
Por último hacemos mención a la dirección d e las líneas Detallismo : Preocupación del sujeto por alguna parte del
en las pártes oblicuas de las figuras 4 , 5 y 6. dibujo que no es necesariamente la más difícil. Dibuja, repasa,
De afuera hacia adentro indica un rasgo de introversivo. borra, aunque el dibuj o esté b ien hecho. Presiona al dibujar.
In terpretación: Indica conflictos por exceso de análisis del
mundo exterior. Rasgo neurótico; puede ser indicador de con­

. ·/ flictos sexuales, si ésto se observa especial!Ilente en-las ;figurru:


fálicas (7 y 8 ) .

Impulsividad : D ibujo muy rápido, sin planeamiento ni


autocrítica.
Interoretación : Incapacidad para tolerar las frustraciones.
Correlación con acting-out, rasgo psicopático.
Lentitud : ·Tiem po de ejecución prolongado.
Interpretación : M �cada autocrítica y exigencia supe:ryoi­
ca. Rasgo depresivo.

Utilización de líneas para encerrar los respectivos dibujos


en general se acompaña de microscopía.
Interpretación : Indice de aislamiento. Rasgo fóbico y/o
Por el contrario, de adentro hacia afuPra. nna caractf.'rísti­
paranoide.
ca extroversiva.
Ejecuciones <;lemasiado perfectas; se suele acompañar de
uno o dos rasgos bizarros como, por ejemplo, rotaciones per-
A
A\ ceptivas.
Interpretación: Defensa contra una in cipiente desorganiza­
fJ ción del yo. Perturbación orgánica o esquizofrenia incipiente.

<---.::::;;

{ �U '--....:::¡

\.. /)

7 . METODO DE TRABAJO

Hace referencia al tipo de pautas de conducta que se man­


tienen a lo largo de la prueba como característica . .

76 77

250
"'-

Capítulo V

INDICADORES PSICOPATOLOGICOS EN EL BENDER

Al comenzar este t:rabajo, se dijo que el test de Bender,


además de ser un elemento de suma importancia para facilitar
al psicólogo el conocimiento del nivel de maduración visomo­
tora de los niños y deficientes mentales, era utilizado en la clí­
nica para detectar en primer térÍnino ' 'Organicidad y que su uso
se extendió con el tiempo a otras alteraciones psicopatológicas
tales como esquizofrenia, depresión, manía, psicopatía, neu­
r-osis, alcoholismo, drogadicción, etc.
Con el objeto de facilitar a los alumnos de psicología una
rápida correlación entre los indicadores psicopatológicos del
· test, con las manifestaciones clínicas de cada cuadro, se presen­
tará un resumen de las mismas, incluyendo etiologías y clasifi­
caciémes. N o se pretende con ésto elaborar un trabaj o sobre
psicopatología, sino ofrecer al lector una brevísima síntesis de
los diversos cuadros y comprender así las producciones y pro­
yecciones de cada síndrome en particular.

PSICOSIS

Las psicosis son trastornos profundos Ele la personalidad,


que se caracterizan por una pérdida de la conciencia de sí mis­
rno, desintegración de las conductas sociales, pérdida definiti­
va o temporal de las funciones intelectuales (memoria, aten­
ción, juicio, etc . ) y trastornos de la afectividad.
Citaremos entre ellas, las psicosis :esquizofrénica, manía­
co depresiva, epiléptica, puerperal, sifilítica y alcohólica entre
otras.

79
FJi,C , DE P S I C O LO G lA
BIBLIOTECA
251
En relación al test de Bender, interesa en este punto sólo
Se inicia con trastornos escolares, pérdida del rendimien­
dedicarnos a la esquizofrenia y a la psicosis maníaco depresiva,
to, fatiga, quejas hipocondríacas; se sumerge en un estado de
dado que de las restantes nos ocuparemos en el tema de orga­
ensoñación, o se lanza a crear sistemas científicos, sociales,
nicidad.
políticos, religiosos, etc. A veces se caracteriza por un compor­
tamiento pueril o caprichoso.
PSICOSIS ESQUIZOFRENICA

La podemos definir como "un proceso de disgregación Esquizofrenia catatónica


mental", que se caracteriza por una transformación profunda
y progresiva de la persona, quien cesa de construir su mundo
Se caracteriza por los trastornos psicomotores, con aumen­
en comunicación con los demás, para perderse en un pensa­
to o disminución del tono muscular. Se la ha asemej ado a un
miento autístico, es decir, en un caos imaginario (Henri E y ) .
sueño hipnótico que contiene una experiencia onírica ; es de­
E s u n conjunto d e trastornos, e n los qu.e predominan la
cir que todos los trastornos psicomotores manifiestan una ex­
discordancia, la incoherencia ideo-verbal, la ambivalencia, el
periencia fantástica o imaginaria.
autismo, las ideas delirantes, las alucinaciones mal sistematiza­
Lo más característico es la inercia, la pérdida de la inicia­
das y perturbaciones afectivas profundas en el sentido del de­
tiva motora; además se presentan estereotipias, impulsiones
sapego y de la extrañeza en los sentimientos; trastornos que
súbitas, crisis de agitación, oposición plasticidad o rigid ez, y la
tienden a evolucionar hacia un déficit y hacia una disociación
fij ación de actitudes (cada postura tiende a mantenerse ) .
�""'-:ae la .IJersonalidad (Henri Ey, El esquizofrénico).
Habla sin preocuparse de que lo ·entiendan, adem ás el hi­
lo del discurso está interrumpido por injurias, blasfemias y
Esquizofrenia paranoide
obscenidades. Presenta alteraciones de la fonética y la semán­
tica, con neologismos.
Es la forma que tiende a aparecer más tarde en la vida del
En general, las alucinaciones son preferentemente auditi­
individuo. Se caracteriza por la aparición de deiirios que se ma­
vas : oyen cánticos religiosos, voces, gritos y dicen escu."char su
nifiestan como interpretaciones, ilusiones, percepciones deli­
propio pensamiento.
rantes, fabulaciones, etc. Estos delirios son relativam ente p osi­
El desapego, que es una de las principales caracte rísticas
bles, lo que lleva a las personas que lo rodean a dudar de su ve­
de esta forma de psicosis, es la vuelta centrípeta de la c oncien­
racidad; además se manifiesta así el poder de convicción o de
cia y de la persona, que junto con la invasión de lo subjetivo contaminación ( delirio de a dos o colectivo, en el que hace
y el abandono a la ensoñación interior, configuran el cuadro. participar, por ejempio, a su familia).
A esto podemos agregar la pérdida del esquema corporal, al­ Los delirios más comunes son de reivindicación, con tres
teraciones de la psicomotricidad, y las impulsiones, que llevan formas, los querellantes, lós inventores y los apasionados idea­
al esquizofrénico a cometer actos imprevisibles ( crímenes sin listas; pasionales : celotípico y erotomaníaco (ilusión d elirante
motivos). . de ser amado ) ; de persecución; de grandeza, etc .
Se conocen cuatro formas clínicas ·de esquizofrenia: he­ ,
befrénica, catatónica, paranoide y simple.
Esquizofrenia simple o n.o clasificada
Esquizofrenia hebefrénica
Es una evolución simple y paulatina, en unos diez a quin­
Se caracteriza por lo temprano que aparece en la vida (en ce años, en los cuales el esquizofrénico va agudizando rasgos
la adolescencia), de allí el nombre con que se la conocía hasta de su personalidad antenor: aislamiento, introversión, rigidez,
hace unos años : " demencia precoz " . e�c. Aparece además un desinterés hacia casi todas las activi-

80
r�:..\C- . !.) 2 ? �3 i ·��: c::L.�J c; IA 81
B I B L I OTECA
252
·�.

dades, y concepciones absurdas sobre problemas sociales, reli- ·

giosos, etc. Se agrava también la inafectividad.

Producción del esquizofrénico en el n.G.

Los indicadores más frecuentes son :


fragmentación (no integra)
cohesión o choque o o o o


o

o
perseveración perceptual
o o o

() D o
(P o
elaboración
adherencias (por amontonamiento o por conglomerados)
rotación perceptiva D 6 O O _.

simplificación
p o e;::t el o o •

asociaciones bizarras en las elaboraciones


orden caótico
micro y/o macrografía por elaboración
intento de relacionar las figuras con con ceptos. abstractos
J¡ �\\-. •
....-"--

---- ----- --
o
· -

tiempo alargado
exclusión de los planos en cruz y ángulos _ / ---....._ / ----....._ _ .---
� .__

franca elaboración de símbolos fálicos ( -......_ ---- )


tratamiento a nivel concr�to ) \
hordes inseguros y repasados { )
1
)
efPcto halo

11
Ver ejemplos 1 y 2 .

/
-�
� o.··-- \):..____--..,

�--
PSICOSIS MANIACO DEPRESIVA

Se caracteriza por la aparición en forma cíclica de acce­


sos dé manía y de depresión. Entendemos por manía " un es­
tado de la hiperexcitación de las funciones psíquicas caracteri­
zado por la exaltación del humor y el desencadenamiento de
las pulsiones instintivo-afectivo, manifestándose a nivel psíqui­
co, psicomotor y neurovegetativo" (H enri Ey).
En el período maníaco, el sujeto está excitado, en conti­
nuo movimiento, habla much o , en voz alta, suele cantar y gri­
tar, se lo ve agitado p ero jovial y bromista. Puede llegar al fu­ EJEMPLO l . Esquizofrenia.
.
ror maníaco, en el cual rompe cosas, es desaseado, grosero, etc.
'•.
F. M. Sexo femenino, 26 años .

82 83

253
·�

La afectividad está activada con euforia y optimismo, p resto


a cualquier empresa, y totalmente in�stable ( pasa rápidamente
de lágrimas a risas) ; puede llegar a la agresividad.
Existe, en general, una excitación erótica que va desde
una simple co quetería, a actitudes groseras v obscenas. Esa
) )
l r- - - - -J excesiva actividad los lleva a reacciones pendencieras o escan­
(' dalosas.
- -- _ ...!,
' '

A nivel psíquico también se da un aumento de la activi­


dad : asociación de ideas rápida y superficial; es incapaz de
1

\
\

J atención d irigida. Los recuerdos aparecen en tropel y d escon­


)
, _ ,.
trolados. El lenguaje está formado p or frases rápidas, mal hil­
vanadas, que reflejan la desorganización del pensamiento.
\j
� �{) \j oo l -a \ o

� \�'·
Al estado de manía, le sigt.;�.e un estado de depresión. A és­
\ "o! 'O ' O \
ta la consideramos un descenso del humor que termina siendo
o

O ),
• o q

(:'
., �\'\...!
/
, ·\.._)
o

" o

..
..

triste .
Aparece un proceso inhibitorio que frena la actividad psí­
quica y psicomotora; el suj eto se repliega · sobre sí mism o y em­
pieza a rehuir a los demás. Surge un sentimiento de dolor mo­
f:���"-,:··::�·:�
ral, además un estado de astenia general, con fatiga física, iner­
J cia, despreocupación por su persona. Es decir que el sujeto se
'
siente incapaz de querer, se " abandona " , su ideaCión es lenta;
...
, o \
....-.. .. -
� .... .. , • o

las asociaciones dificultosas; la · atención está concentrada en


\�, _ _/
....-., o ....- ... , �

'-\ los temas de conflicto; el lenguaj e está bloqueado; las frases


,/

....__
' _;.,.--
.

son cortas. Se queja de tristeza profunda; sentimientos de abu­


)
. ...... . ',__
d" o;j·� "'
\
· .

rrimiento, de disgusto e incomprensión.


y· -- "•

\
e
Hay un deseo y búsque<;Ia de la muerte, con rechazo de
:
los alimentos e ideas de suicidio : al que imagin a, lo desea y
'\, ;,·

)
<>

busca. Estas ideas de suicidio son las que hacen q ue el depresi­



oo vo esté en constante peligro de muerte.
C)
/
Los accesos de manía y de depresión· se dan en forma cí­
.,
/

clica, en períodos que van de tres a seis meses término medio.

� . No .obstante estos accesos pueden darse en forma inde�


pendiente , y entonces hablamos de psicosis depresiva o melan­
cólica, o de psicosis maníaca.

Producción del maníaco en B.C.

Indicadores :

EJEMPLO 2. Adolescente psicótico. tiempo de realización acortado


M. F. Sexo msculino. 14 años. elaboración .
macro grafía
84 85

254
""

utilización de más de una hoja de papel por la macrografía_


dificultades para la realización de los ángulos por excitación
primitivización por escaso tiempo de observación
aum ento de las curvaturas
trazos fuertes
excesiva presión del lápiz
orden confuso
rotación perce}')tiva
simplificación

Ver ejemplo 3.

Producción del depresivo en· el lB.G. - o o b o Cl:lo � o Cea - -=- · � <�:� - 1) • • v


• •

Indicadores :

, .,. .
tiempo de producción marcadamente alargado
. ..
() <0 D "Q
"'
micrografía

.. o 1)

..
"'
producción casi perfecta
o o
b ;. oc) •
"

corrección casi permanente y constante de la tarea


manifiesto uso de la goma de borrar
crítica exagerada del trabajo
® o.

...
. ;o
o.
verbalizaciones de insatisfacción .

,
· ·:f -;
....,
quejas permanentes por sentirse incapaz para la ejecución
"'?
1 • • \

· 'o

(/1 :
1

trazados débiles
• • •

utilización de una parte de la hoja de papel (en general la o.


• • •

superior)
"\..P" "' ....
dificultad en el cierre de las figu ras
dificultad en el entrecruzamiento de las figuras 6 y 7
disminución de la angulación .. @ ").
Ver ejemplo 4. ., ); l ·, ..
., "!>·.. .
¿;) " \:)
Aclaración

La producción d el maníaco-depresivo en el test de Bender


dependerá de la fase en la que el psicótico se encuentre. En el
acceso maníaco la producción será como la descripta para la
psicosis maníaca; en el acceso depresivo, la correspondiente a EJEMPLO 3. Manía.
la depresión. El diagnóstico de psicosis m aníaco depresiva por L. J. Sexo masculino. 4 3 años.
el B. G. sólo será posible después de varias administraciones, y
87
86
255
. �·
<Ji
o
os:;
t1l
. en
o o t: cY:l
o ,o
f,
.... ó
o o o
gj t:
o. t:
111 <11
,.. ....
o o
o
o o o s
-qi
o
.::¡
0
• o
0
o
f;
o o
o
• o ...:l �
p., Cll
8
� ·
• o . . ..
. .
JJ:.l �
• ..
JJ:.l !!:
o o o . . . "':! •
.
o . . .
o •
..
• o

256
00
oc
por el carácter cíclico de los rasgos maníacos y depresivos; es
decir, ;:¡ue e� diagnóstico depende no sólo de las producciones,
sino también del tiempo que transcurra entre unas y otras.
El factor temporal es de vital importancia para la confirmación
del diagnóstico por Bender.
Antes de continuar, se deja constancia que por lo descrip­
to hasta el momento, la producción del Bender en los psicóti­

,oo
cos parece caracterizarse por el orden confuso, la desorganiza­ .

ll
• •
.


ción y por la mayoría de las distorsiones de la gestalt d escrip­
o o • o 11
·.
o o o o • o Q· o
Q o ll
tas en el capítulo anterior. Sin embargo es necesario aclarar
o o o o o o
o

o fl

que no siempre es así, dado que existen ejecuciones demasiado o o o

perfectas, que corresponden a cu adros bordeline. Es decir


a estados psicopatológicos "límite"; en los que esa ejecución
casi "copia fiel" no es más que una intensa defensa contra una .
.

incipiente desorganización del yo . En general corresponde a



.
.
procesos que recién se iniciaron (esquizofrenia o perturbacio­
. . . . .
. .
. •

nes orgánicas serias) . Ver ejemplo 5 .


.

.
.

.
. •
.

ll

~
PSICOPATIAS :¡

Agrupamos bajo la denominación de psicopatías a aque­


llos sujetos con anomalías caracterológicas de la personalidad,
llamadas también "caracteropatía" o "personalidad psicopáti­

CQ=>
ca" . Sus características principales �on las conductas antiso­
ciales, que llegan a plantear problemas de índole médico legal.
Se incluyen aquí, por ejemplo, los perversos sexuales, los mi­
tómanos, los toxicómanos, los alcohólicos, los inadaptados so­
ciales, delincuentes, criminales, etc.
Caldwell y R.odgers ( citado por J . Zac) han propuesto cri­
terios sintomáticos para diferenciar a los neuróticos que ten­
derían a resolver sus conflictos por. los síntomas neuróticos
(autoplásticos) de los psicópatas, caracterízados por los proble­
mas de comp ortamiento ( aloplásticos).
Las características neuróticas serían : deliberación, dudas,
agresividad latente y reprimida, sentimiento de depend encia y
culpabilidad entre otras.
Las características psicopáticas serían, en cambio, impu l­
sividad, hiperagresividad, independencia, insensibilidad, etc.
La psicopatía es un síndrome psicopatológico en el EJEMPLO 5. Bordeline (esquizofrenia incipiente).
que el sujeto que lo oadece, presenta una conducta antisocial E. B. Sexo masculino. 27 años.

90 91
257
e incapacidad de preveer las consecuencias de sus propios actos, excesivo espacio entre los dibujos
porque no sabe cpmo juzgar su conducta desde el punto de vis­ tendencia al choque de las figuras, por mal control de los
ta de los · o tros; impulsividad, marcada irresponsabilidad; esta­ impulsos
dos emocionales intensos pero lábiles e incapacidad de amar. giro del papel o la tarjeta en más de 90 grados
Su conducta no se modifica por el ejemplo, ni p or pre­ copiar la tarjeta estando ésta rotada (negativismo, oposi­
mios; es recurrente y refractaria al castigo, tampoco cambia cionismo)
por la experiencia, que no es aprovechable en el aprendizaje aumento o disminución repentino, del tamaño de las figu-
del psicópata. No respeta léyes ni normas, y siente un fuerte ras
antagonismo hacia la autoridad; siendo su conducta im previsi­ dificultades en el cierre de las figuras
ble e irresponsable. Se puede decir, que hay una mala estruc­ disminución o rectangulación de las líneas curvas
turación del superyo (normas y pautas morales y sociales). cambios en la angulación
Además lo caracterizan : un buen nivel intelectual, ausen­ intensa presión del lápiz
cia de angustia o delirios; un egocentrismo mórbido, inconstan· impulsividad
cia; falta de sinceridad, "manejo" hacia las personas que lo ro· simplificación (por no esforzarse)
dean; bajo nivel de tolerancia. a la frustración ; es incapaz de
aceptar demora en aquello que lo puede gratificar. Ver ejemplo 6 .
Su marcada incapacidad para concentrarse y para cual­
quier esfuerzo sostenido, junto con su egocentrismo, dificulta
las posibilidades terapéuticas. A esto se debe agregar la nula Importante : Anteriormente se d ijo que las toxicomanías
conciencia de los trastornos que padece. Al enfrentarse con la y el alcoholismo eran manifestaciones de personalidades psico­
desaprobación, el psicópata expresa sorpresa, incomprensión y páticas. Teniendo en cuenta el compromiso orgánico que exis­
resentimiento. te en las formas de intoxicación recientemente citadas (drogas
La etiología ha ido modificándose en los últimos años. De y aldoholismo) debemos agregar a los indicadores ya enuncia­
una base constitucional e innata, es decir, de origen som&.tico, dos, otros que son característicos de las intoxicaciones y de
se ha pasado actualmente a atribuir su origen a una reacción los estados confusionales agudos.
por trastornos familiares y sociales. Ellos sQn :
Así las teorías actuales (en cuanto a su origen) se dividen
temblores por incoordinación motora
en · 1) aquellos que afirman que todo s los psicópatas han sufri­ dificultades en la integración de las partes al todo
do privación emocional, descuido o relaciones afectivas discon­ dificultades para mantener la horizontabilidad
tinuas en la niñez; 2) aquellos que consideran como causantes micrografía asociada a la pobreza de impusos (embota-
( J . Zac) cu atro factores sociales : las crisis sociales, las estruc­ miento)
turas de clase, la complejidad tecnológica social y las actitudes superposición
sociales hacia los niños. rotación perceptiva
orden caótico
primitivización
Producción del psicópata en el B.G. fallas en los cruces de las figuras 6 y 7
traz�dos repasados
Indicadores : fragmentación
ubicar la figura A en el centro de la hoja, y las otras figuras perseveración perceptual

situadas arbitrariamente alrededor de ella
utilizar varias hojas de papel, e incluso hasta una hoja por Ver ejemplos 7 y 8.
dibujo
258
92 J 93
. .
:J� �
,. . a o 0 co co
t;o"
o
" V'
o • t> .o �
b
o CP 41 'O o .. �

o o ... o () o o o o o o o o b o

" ..
o

"' {)
" o 1) o tD O o o o O D o 4
o .., • o o
v· � .;) D () U D O • o Q.
• o :> • o •
·o
"

\
o
.e, .. . o • 1
� . . .. 6

'
l .
'

' .'

EJEMPLO 6. Psicopatía. EJEMPLO 7 . Drogadicción.


Sexo masculino. 22 años.
·�:·
F. B. E. L. Sexo masculino. 17 años.

95
94
259
"1 """·

1
1

Aclaración

Siendo las formas de psicopatías múltiples, y muy v aria­


das sus m anifestaciones se recuerda al lector, que el tip o de in­
dicadores en el B.G. estará en estrecha vincuJación con el tipo
"
"
"' de caracteropatía qu·e sé trate. Así en el alcohólico y drogadic­
Q to aparecerán los indicadores de alteraciones de la psicomotri­
" 1 / ¡ ., g .r t
/ � �" J � /
cidad como más relevantes; en los delincuentes y criminales,
' ' '
)' " .; ",p > , P ,_. p ""! � Úzg
<!J

los indicadores de impulsividad, descgntrol, tendencia al act


, -' ? , /r 1,
11 r "' <1 J· J>
¡,
., ., -9¿ '
, •· • /. ; ,fi(,_,.r _,. out, etc.
..

.( ' • J' " • • '. - ., • - ' ' ;- 7 ? 1 ,


• y
¿

: � " "
', J
• ' .. -

r "'
.,

,
..
NEUROSIS
...
..

, "
A

.. 1
"' 1

, tf 1' La podemos definir c omo "un trastorno funcional del sis­


,¡ ;
tema nervioso, para cuya explicación no se encue11 tra �lesión
....
_,. / alguna" (Warren) . Algunos autores la denominan psiconeuro­
p-·:.;. · =-· si's. Significa un trastorno más leve (de menor grado ) y que al­
, ,.; 41 - ·.P" p
,
tera menos que la psicopatía la capacidad de adaptación social
"'. y de rendimiento del suj eto. El neurótico se caracteriza por
"
7 ;
.,
" .P
presentar un abismo entre la capacidad y el rendimiento (sue-
_, len pasar por sujetos torpes intelectualmen te) . .
Las manifestaciones neuróticas son múltiples, pero se des­
tacan entre las más importantes : conductas rígidas; sentimien­
tos de inferioridad y de inadecuación , miedos y temo res exa­
gerados e irracionales ( fobias) ; tensión e hiperexcitabilidad
ante las distintas situaciones de la vida; conciencia de sus su­
frimientos, p ero no percibe el origen de sus problem as;inc apa­
cirlad para relacionarse en forma satisfactoria con los demás;
falta de sentimientos de felicidad ; d olencias orgánicas inexis­
tentes, con trastorno s orgánicos o fun cionales por conversión
(somatizaciones ) ; trastornos de la actividad sexual (mastu rba­
ción, frigidez, impotencia, eyaculación precoz, etc. ) ; trastor­
nos del sueño (insomnio, fobia al sueño o hiper§omnia) y fun­
damentalmente angustia y las defen sas levantadas contra ella.
Luis Ravagnan afirma que "la angustia denota siempre
una perturb ación que afecta al sujeto en su totalid ad . . . ,con un
sentimiento indeterminado en cuanto al objeto. que la produce
. . . y hay toma de conciencia de su expectación e impotencia,
antE> la amenaza perseverante de su ser. . . "

EJEMPLO 8. Alcoholismo. Se diferencia, entonces, la angu stia del miedo, ya que e·ste
F. S . Sexo masculino. 49 años. último posee la característica de vincularse a una situación ob-

96 97
260
.&:-.�

jetiva; en cambio en la angustia no hay una centralización


consciente del objeto . .
Tal estado de desequilibrio producido por la angusti�,
trastorn a la estructura de la personalidad, desatando reaccio­ • 11 oG 11 • • 'a .... D S)

nes que interesan a los sistemas neuronales y vegetativos, por ..

eso aparecen dificultades · d e orden respiratorio y cardíaco, .


contracciones musculares, sudores, sequedad bucal, etc. .. -�.
Respecto a las defensas levantadas contra la angustia, p o­
seen la característica de ser más o menos artificiales e incons­ ·.

cientes, y de las cuales el neu rótico obtiene cierto provecho.


Los síntomas son fabricados por él, de esa manera puede neu­
tralizarse la angustia, convirtiéndola por ejemplo en un acci­
dente somático.
Existen diversas clasificaciones de neurosis; siguiendo la
línea tradicional, se hará mención de : neurosis histérica o de
conversión, neurosis de ·angustia, neurosis fóbica y neurosis
obsesiva.

Producción del neurótico en el B.G.

Las pautas guestálticas no están destruidas, .pero l os con­


flictos del entrevistado, conducen a proyecciones en el proto­
colo, altamente significativas.
Indicadores : e. o
<O o
o
o o
o o o e
o o o o
secuencia muy metódica, o confusa por ansiedad
o <O o o
t:> o p o o o tS "'
figuras colgadas de los cantos
cada figura encerrada dentro de líneas
ubicar los dibujos en la parte superior de la hoja
. mal uso del espacio entre un dibujo y otro
excesivo uso del margen
aumento y/o disminución de las figuras (ya sea progresivo
o repentino)
dificultad en el cierre de las figuras, y en el cruce d e las fi-
guras 6 y 7
aumento o disminución de la curvatura
uso de líneas guías
cambio de angulación
miscelánea
excesivo uso de la goma
repase:;> total
fallos por ansiedad EJEMPLO 9. Neurosis.
·L. C. Sexo femen,ino. 28 años.
Ver ejemplos 9 , 1 0 y 1 1 . '•.

98 99
FJ\G , DE P S l C O LO G tA
B I B L I O T l;;C i\
261
·��

()<)
� ;t(¿
""'-'i f!l! 'b t' .., Ct • e 'Ji' lb lid
O(>
'6
o Cl el o o ..
.. o o o •

L íneas guía
o o o
o o � o tD c o
o o
c o o o o o c
o o o o o ...
c o o o o "O o o

""' � �
¿ b


- / /.!
/
7 o

r
•. .
.

. . .
.

( 0 /

EJEMPLO 1 0 . Neurosis. EJEMPLO 1 1 . Neurosis.


H. P. Sexo femenino. 31 años. S. A. Sexo masculino. 2 3 años.

100 10 1

262
OLIGOFRENIAS cia de quienes rodean al débil. Los trastornos motores son le-
ves, lo mismo que las malformaciones orgánicas. .
Etimológicamente significa oligo : poco; frenia: mente. Se
considera oligofrénicos a aquellos sujetos cuya inteligencia es
menor que la normal. Es decir, que poseen una i'nsuficiencia
(congénita o de comienzo muy precoz) del desarrollo de la in­ Débiles profundos
teligencia.
En realidad la noción de deficiencia es llevada, en los últi­ En este grupo ya encontramos trastornos morfológicos,
mos tiempos, al campo de la personalidad, especialment.e en el de orejas, de dientes, del velo del paladar, del cráneo, etc.,
aspecto relacional. Ese aspeCto relacional nos lleva a la afectivi­ trastornos de la motricidad (debilidad motora), trastornos del
dad. tono muscular; temblores, además tics, tartamudeo, etc. , que
La importancia de ésta ha sido ya determinada por varios reflejan una no maduración y un defecto en la integración
autores, lo que ha llevado a considerar que los trastorn os afec­ del sistema nervioso central. La torpeza manual incide para la
tivos (por carencias) llevarían a una especie de bloqueo precoz orientación pedagógica y laboral.
de las actividades cognitivas.
Se agudizan los trastornos psicológicos. El sujeto no logra
La consideración de la oligofrenia como un trastorno glo­
·

. la autonomía económica, a pesar de que sí son capaces de


bal d� la personalidad, ha ido modificando los aspectos educa­
aprender un oficio que les permite en general obtener un em-
cionales, médicos, sociales y legales. La clasificacién de las oli­ ·

pleo.
gofrenias, a pesar delas críticas, se hace en base al cociente in­
En el aprendizaje esco lar, presentan muchas dificultades,
telectual. A sí tenemos :
y se los centra en tareas concretas. Alcanzan una oescolaridad
débiles leves C.I. 70 a 80 de 2° o 3° grado . Se insiste en la capacitación .laboral.
débiles profundos C.I. 50 a 69 Presenta trastornos del lenguaje. Esto, junto con las difi­
imbéciles C.I. 2 0 a 49 cultades motrices y la apatía de la mirada, hacen que el débil
idiotas C.I. menos de 19 profundo pueda ser diagnosticado a simple vista.

Débiles leves

Constituyen la mayoría de los retrasados. Se caracterizan Imbéciles


por la posibilidad de educación si el medio es favorable. Pue­
den lograr la autonomía económica, a · pesar de la dificultad Es capaz de protegerse contra los peligros más comunes,
que representa una de sus características : la inercia mental pero es incapaz de aprend er el lenguaje escrito, y de ganarse la
(lentitud, desinterés, etc. ). Presenta rasgos de inmadurez afec­ vida. No puede ser considerado educable. Necesita una tutela
tiva: fijación a los padres; nec�sidad de protección; intereses constante. Presenta trastornos orgánicos y neurológicos graves,
limitado s a su propia persona, incapacidad para solucionar sus · pero sin llegar a la monstruosidad. El lenguaje oral está altera­
conflictos, mecanismos .Jefensivos de tensión, agresivid ad, ri­ do, .el vocabulario es pobre y presenta trastornos fonoaudfoló-
� gidez, mecanismos de compensación ( mitomanía, robo, sue­ gicos.

b.l

¡.. ños). Puede ser cariñoso v dócil, ligado a quienes lo rodean, o


r;: Es sugestionable y crédulo, torpe e inhábil. Es incapaz de apático e indiferente.
i(i hacer frente a situaciones nuevas. Hay una mala introyección Son muy comunes, entre ellos, los atentados a la moral,
;¡;
i de norma� morales. En general presentan trastornos de conducta robos y agresiones, debido al poco control que ejercen sobre
que se pro ducen por la inadecuación al medio y por la toleran- su pers.ona, y muchas veces agrav.ado por el uso del alcohol.

102 103

263
Idiotas tendencia a transformar los ángulos en curvas (redondear)
macro o micrografía
Es el retraso más grave. El C.I. es .menor de 2 0. Necesita intensa presión del lápiz
cuidado y atención permanente ya que no puede cuidar de sí. protocolos sucios
mismo ; tampoco evita los peligros más comunes. imposibilidad de mantener la horizontabilidad y la obli­
:podemos reconocer dos tipos de idiotas : los de m ayor ni­ cuidad
vel, que presentan como característica un lenguaje muy rudi­ dificultad en los cruces de las figuras 6 y 7
mentario, gestos y gritos in_articulados, grandes dificultades en jamás logran la figura 3
la motricidad, balanceo iterativo del tronco o de la cabeza. Ha·
bitualmente está inerte; en algunos pocos casos tiene reaccio­
nes violentas. Carece de hábitos alimenticios (h�y que darle de Ver ejemplo 1 2 .
comer); y presen ta incontinencia urinaria y fecal.
La idiocía siempre se presenta con malformaciones :talla
pequeña, cráneo deformado, mayor o menor número de dedos, ORGANICIDAD
deformaciones del pie, etc.
Pueden llegar a ser monstruosidades. El idiota de menor Agruparemos bajo este título la múltiple y variada lista
nivel tiene, en general, aspecto monstruoso, sordera, ceguera y de trastornos psicopatológicos que tienen su etiología en el
ausencit. de sensaciones. Fl lenguaje se reduce a gritos. compromiso orgánico del sistema nervioso. Dentro de este gru­
La etiología de la oligofrenia se puede deber a causas ge­ po, se incluyen entre otros síndromes ; disfunción cerebral mí­
néticas (herencia), congénitas (rubeola, sífilis, alcoholismo, nima (D.C.M. ); "disritmias", epilepsia '(que como se verá más
etc.), traumatismos obstétricos (doble circular de cordón, ano­ adelante,. merece un punto aparte) ; procesos agudos ( encefali­
xia, etc.) y post-natales ( falta de afecto, meningitis, trastornos tis ncr in flamatorias como el síndrome de Korsakov; cuadros
. glandulares, traumatismos craneales, déficit alimentario. deshi· de sufrimiento cerebral por tumores, hematomas o acciden·
dratación, etc. ). tes vasculares, encefalitis inflamatorias o verdaderas) y proce­
sos crónicos (infecciones, enfermedad de Pick, atrofia de Alz­
heimer; demencia senil; tumores meníngeos, vasculares o hipo­
Producción del oligofrénico en el B.G. fisíacos; P.G.-P . o parálisis general progresiva; intoxicaciones
por alcohol etílico o metílico, óxido de carbono, sales de mer­
Se recuerda que el test de Bender es específico para curio, etc. ).
detectar oligofrenia&, como así también organicidad.
El doctor Humberto Miguel Bono realizó múltiples inves­
tigaciones en relación a deficientes mentales, standardizando Indicadores en el B.G. de l9s procesos orgánicos del S.N.C .
la prueba en disminuidos mentales.
Indicadores : Aclaración
retrogresión o primitivización
perseveración motora A través del Hender, se pueden detectar procesos orgáni­
perseveración perceptual (menos frecuente que la ante- cos (aún sin diagnóstico previo) , pudiendo orlen tar así al en­
rior) fermo a un especialista.
rotación perceptiva Correspondería al neurólogo, neurocirujano o médico clí­
orden confuso nico realizar los estudios pertinentes para establecer clínica­
dificultad para hacer los ángulos mente el diagnóstico preciso en cada cas o.
Indicadores :
264
104 105
-
""

rotacion perceptiva
perseveración motora
fnl'gmentación acompañada de expresiones conductales
de perplejidad e impotencia por no poder evitarla

OG
/}
(se da cuenta, pero no puede corregirla)
1 choque
1

primitivización
simplificación (a veces con autocrítica del sujeto)
desplazamiento
J? .....
cambios de angulación de 4 o más figuras por tr-astornos
� ca... �'-'1,.. � <D IQ...> ..... o ti>; e. de coordinación visomotora
tt> f4 o c;p o � o �
dificultad en los cruces
utilización de " o rejas de burro"
O
e
e>
dificultad para mantener la h orizontabilidad
'()
o
o
o lo
r�

o (b
L9
cu o orden confuso
ro C9 - ró (9 o.
b ,-, / (Ú
XJ © () �
(Ó -
-'C' perseveración perceptual
/o (o o o f) ·) c;, .o ó (:) 00 irregularidad en el uso del espacio
.ó (OV' o .;_)'() dificultad en el cierre de las figuras A, 4, 7 y 8
..._ � .o o '()

Ul/
� tendencia a ubicar mal la figura sobre el fondo
..O & superposición por absorción o por penetración
o ()
Q {) temblores
cambios en la presión del lápiz

Ver ejemplos 13, 14 y 1 5 .


.
'-----

� vv �
EPILEPSIAS

Etimológicam en te significa " sorpresa o retención cte to·

t__
dos íos sentimientos". Actualmente se reserva.. el nombre rle
·epilepsia para crisis cerebrales resultantes de la -d2:scarga hiper­
sincrónica y paroxística de una población neuronal ( que se re ­
pite en forma más o m enos frecuente) .
" La epilepsia e s una enfermedad mental, pues tiene una
fiso nomía clínica -psíquica y una etiopatogenia cerebral . . . "
(Henri Ey ) .
El enfoque psiquiátrico está e n relación con la desest.ruc­
turación de la conciencia, a consecuencia de las crisis, y ade­
más por l os cambios <.le personalidad que se suelen dar en vin­
EJEMPLO 1 2. Oligofrenia.
culación con esos trastornos.
S. P. Sexo femenino. 19 anos. ..:: ,

)6 1 07
265
"'-

(X)
.. ., '(JJ a "'

.... ... -
-

..
o

Ü.:J
• c. -

..
""
.., .. ..
• -=- e;, e::.

o
.
' ' C> • • Q

" q. o �Q

o
"

D
o

p O b <O ,o
o

(:J o
o o e o
D

~
010 ó D
(l o • � b
o
o
.,. � ..

.. -' """ twt ..l "'


.
o b
., - -

"" flit:::IP .., d!d' _, -' d d

.
D
- -- ....., cP t;IIP t:=i JI"' J \::... " -

- ... � ./
'\,.

oO
_.,.
.
.V - 1/:P � 'll::::o' � -

0
..,. _ .., ..,., _

0 _,
0 o
00 o
o

/-----( -\_�
o
e;, o
o

...
o o
,;:;._..:;

D tJ
ó
0

(
r
� _/'"\� '�
··\ �
1

) / ,1 ""
\
/" ' . '\ 1
1 , .... \
o ....

'f :::_zs � �· zs ')


q

"'
..
Figura 3

EJEMPLO 1 3. Lesión cerebral.


M. A. Sexo masculi�o. 19 años. EJEMPLO 1 4 . Parálisis general progresiva.
A. P. Sexo masculino. 63 años.

1 08
109
266
"'-

Desde su etiología, podemos hablar de epilepsias funcio­


nales, que son de naturaleza genética, dismetabólica ( hipocal­
cemia, hipoglucemia) o tóxica, y las epilepsias orgánicas (pro­

Q)
ducidas por lesiones cerebrales, tumores, etc . ) . Por el com pro­
miso orgánico se las clasifica en parciales y generalizadas" dé.
comienzo.
Las epilepsias parciales presentan como sintomatología
caracte:rística las auras, las crisis graduo comiciales ( compor­
tamientos automáticos tales como musitaciones; esbozos de
palabras, frotarse las manos, los ojos o los genitales, pequeñas
. . . . , • . . .
. deambulaciones) y los equivalentes epilépticos (fugas y auto­
. A matismos ambulatorios) .
.
"'
Las epilepsias generalizadas de comienzo, se m anifiestan
por medio de dos formas de crisis :de gran mal y de pequeño
o

" p

o
(Intentos Figura 3) mal.
. . La crisis de gran mal, se caracteriza por la caída su bita del
enfermo hacia adelante, los espasmos tónico clónicos, morde­
.
D • .
.

.
.
dura de la lengua, color cianótico y pupilas dilatadas, en tre
< otros más; seguidos de sueño y amnesia de la crisis.

~
o La crisis de pequeño mal, en cambio, tiene una sin tomato­
logía menor :ausencias y mioclonías bilaterales (brusca sacudi­

t '
da de los miembros superiores, y a veces de la cabeza y los
miembros inferiores) , de muy breve duración .
Las características de la personalidad epileptoide son :
perseveración, pérdida de la rapidez en la adaptación sensorial
y motriz con tendencia al automatismo y a la acum ulación,
trastornos del lenguaj e como lentitud, tartamudeo y seseo, p o­
breza de vocabulario y torpeza en la comprensión.
Esas características, los conducen a un estancamiento que
6o O
D
0 p
termina por descargarse en forma explosiva. En relación al ni­
D
b
vel de eficiencia, encontramos desde epilépticos con inteligen­
Q
"
"
cia superior hasta idiotas.
o

r:--
---
-
--- - --.;::§
-= )
Producción del epiléptico en el B .G.

Indicadores :
perseveración motora
rotación perceptiva
EJEMPLO 1 5. Tumor cerebral. trazado brizado
L. M. Sexo femenino. 24 años spikes
.

110
111
267
·�-

tendencia al choque
fuerte pr�sión del lápiz
dificultad en el entrecruzamiento
trazad os que se prol ongan más allá
de lo debi do

rer ejemplo 1 6.

oo 00 00 O.ri
o .O �
w

�.., "'
o o
o
..

lJ
o .,
00 6.0
., ., o
o ..
o
o ., o
.
o o
o ..
"'
:smu:OGR.AFlÍA
.• -:. o l)
o .. Cl
o
0
O ·O
Q "

Madrid Ed Toray
"

Tratado de psiquiatría,
• .. C)
• o o Ey, Henri; Brisset, Bemard-Ch.,
Masson.
..
• o
o

Hutt, Max L.,


.
. ..
The Hutt Adaptation of de Bender Gestalt Test, Stratton,
Ed. Grune, 1968.
Hutt, Max L., An A tlas for the Hutt Adaptation of the Bender Gestalt
� Test, Stratton, Ed. drune, 1 966.
Zac, J. , Psicopatías Buenos Aires, Kargieman, 1 97 2 .
Bono, Dr . Humberto M., E l Test d e Bender, Buenos Aires, Centro Editor
•.

Argentino C.E.A., Col. Técnicas de Exploración, N° 1 .


Bono, Dr. Humberto M . , Introducción a las Técnicas Proyectivas, Buenos
Aires, Centro Editor Argentino, C.E.A., Tomos I y II, Col. Técnicas
de Exploración N° 2 .

;__i_J

d Anastasi, A . , Los tests psicológicos, Madrid, E d . Aguilar.
Bender, L., Test Guestaltico Visomotor, Buenos Aires, Ed. Paidós, 1 9 6 8 .
· . · · .

o
Bell, John E . , Técnicas Proyectivas, Buenos Aires, E d . Paidos, 1 9 7 8 .
Rapaport, D. y otros : Tests d e Diagnóstico Psicológico, Buenos Aires,
Ed. P aidos, 1 9 7 5 .
Abt, E. L.� y Bellak, Leopold, Psicología Proyectiva, Buenos Aires, Ed.
Paidos, 1 9 7 3 .
Gayral, L. y otros, Tests de Personalidad para la Clínica Psicológica,
.

"
Buenos Aires, Ed. Paidos, 1 96 7 .
Rabin, A. J . y Haworth, M . R . , Técnicas Proyectivas para Niños, Bue­
nos Aires, Ed. P.aidos, 1 9 7 3 .
Piaget, Jean, Psicología d e l a Inteligencia Buenos Aires, E d . Psique,
1972.
Koppitz, E. M., E l Test Guestáltico· Visomotor para Niños, Buenos Ai­
res, Ed. Guadalupe, 1 9 7 4.
Koppitz, E. M., El Test Guestaltico Viso mo tor de Bender, Buenos Ai­
EJEMPLO 1 6. Epilepsia generalizada. Gran mal (sin medicación ). res, Ed. Guadalupe, 1 9 7 0 .
F. L. Sexo masculino. 36 años. Piaget, Jean, Génesis de l as Estructuras Lógicas Elementales, Buenos Ai·
·� res, Ed. Guadalupe, 1 9 7 0 .

2
1 13
268
i ll!l
1 Bela Székely, Los Tests, Buenos Aires, Ed. Kapelu
l sz, 1966.
Pain, Sara, Psicometría Genética, Buenos Aires, Ed.
Nueva Visión,
1 974.
Fenichel, Otto, Teoría Psicoanalítica de las Neuro
sis, Buenos Aires, Ed.
Paidos, 197 3.

INDICE

Introducción . . . . . . . . . . . . . . . ·. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .9
Capítulo l. CRECIMIENTO - DESARROLLO - MADURA-

.1
CION . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11

Capítulo 11. ANTECEDENTES DE LA TEORIA GUESTAL­


TICA . LOS APORTES DE LAURETTA BENDER 13 . . . .

Capítulo 111. LOS NIVELES DE MADU RACION VISOMO-


. TORA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19

Capítulo IV. ASPECTOS ESPECIFICOS DEL TEST . . . . . 23. . .

l . Disposición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
2. Alteraciones de tamaño . . . . . . . . . . . . . . . . . .
· . . . . . . . 47
3. Alteraciones de la forma . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52
. . .

4. Deformaciones o distorsiones groseras . . . . . . . . . . 59


. . .

5 . Dibujo . . . . .
. . .
. . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
. . .

6. Movimientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . 74
. . .

7 . Método de trabajo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
· . . . . . . . 76
Capítulo V. INDICADORES PSICOPATOLOGICOS . . . . 79
. . . .

Psicosis . . . . . . . . . . . ; . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . 79
Psicosis esquizofrénica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ·. . 80. . .

Psicosis maníaco depresiva . : . . . . . . . . . . . . . . . · . . . . . . . 82


Psicopatías . . . . . .............
. . . . . . . . . . · . � . . . . . . . 90
Neurosis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 97. . .

Oligofrenias . . . . . . . . . . · . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102
Organicidad . .
. . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. 10 5
. . .

Epilepsias . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . 1 07
Bibliografía . . . . .
. . . . .
. . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . 113
. . .

1 14

269
Obra del Dr. Obra del Dr.
NÉSTOR E. COSTA N ÉSTOR E. COSTA
.,

NtSTon E. (OJTA

JUNG: UN MUNDO DE :¡:._;_::11;�:'�-;..��i:·:'�i�fi:'��,.,_.;-;:r:·:r=��.·:':;�:�_:;�;�-;.=:. '��,:�·;,:;.;·,·

IMÁGENES Y SÍMBOLOS Hoy d ía, en que la fragmentación y ne­

El acercamiento al pensamien­ cesaria dispersión que provoca la espe­

to junguiano requiere muchas ve­ cialización en casi todas las disciplinas

ces de ciertas conceptualizacior­ científicas, Néstor Costa nos vuelve re­

tes que podría.'l denominarse sin­ fres�antemente a recordar la unidad y

gulares. Fue necesario un cierto com plejidad de cada ser h u mano y nos

recorrido epistemológico, con su introduce a la interpretación de los ca­

consecuente crítica a un positivis­ sos concretos en las enseñanzas d e la

mo enmarcado en las ciencias vasta obra del maestro Carl Jung.

duras, para dar cuenta de fuentes Volviendo a las fuentes, c reemos

originales, en algunos casos ya que, u s a r los n o m bres i n scriptos e n

transitadas por otros, lo que nos los cartuchos (shenu) d e l a escritu ra


C. E. A.
propone Costa en la primera parte
CG'i!"'V Ft/fTOi'l. M-<::.>f:Hl!f;:) jerog l ífica, nos brindan la m ejor a n a-

de su libro. La segunda, es una l o g ía p a ra acercarnos al t e m a y a los


I S B N : 950-9238-45-7 pacientes.
ampliación y profundización origi­
nal del tema de la sincronicidad y El shenu es la versión derivada del anillo solar (shen) y protegía la identidad

el espacio/tiempo que le compe­ del nombre que llevaba dentro y otras características espacio temporales del

te, que ya nos brindara en forma individuo. Tam bién nos alerta sobre el respeto y la h u m ildad con que debemos
asomarnos a la ventana de exploración: cada hombre es un misterio.
reducida en "Temas de psicología
I S B N : 950-9238-29-5
junguiana". Pareciera que J u n g h ubiese dejado incompleta su tarea d e observador infa­
tigable de la realidad. No es así, la realidad es inasible porque m uta con el
Como lo sostiene Nante en su prólogo, el mandala como símbolo de la totalidad
tiempo y el espacio: a hombres nuevos, lecturas nuevas, hay elementos que
psíquica, tiene su correspondencia empfrica en el concepto metafísico del "Unus Mun­
son comunes a todos los hombres de todos los tiempos y otros que son singu­
dus". El autor llega a la interpretación fenomenológica de estos procesos a partir del
laridades locales o de época y exigen las lecturas nuevas. El Dr. Jung nos
análisis de dibujos de pacientes psicóticos, la relación con mandalas universales y el
enseñó a manténer las mentes abiertas y a estar despiertos. E l Dr. Costa nos
acceso simbólico de los mismos.
g u ía, con rumbos certeros, por estos caminos de luces, sombras y modelos.

C E NTRO E DI TO R A RG E NTI N O . J O RG E SAV I N O, E D ITO R. C E NTRO E D I TO R A RG E NTI NO. J O RG E SAV I NO, E D ITO R.

M a rcelo T. d e Alvear 22 1 7 - t léfono/Fax 4826-4 1 57 Marcelo T. de Alvear 221 7 - teléfono/Fax 4826-41 57
centroeditora rgentino @ 2vias.co m . ar centroeditora rg entino @ 2vias . co m . ar

270
::;-. Una vez más, la profesora Ugar­
Obra del Dr. teche nos hace entreg·a de u n
N ÉSTOR E. COSTA trabajo d e su autoría. En esta
�-:·,,,,�:..,.,;:;��·::·;;..·.::�:,·:�:-x:::=.:<,f:·:::·.: ��=.>;;J;·>.:.::c::;.;·.;j;;:�:;.>::·:·:·:··-�--:,·
oportun idad, la cosmovisión psi­
coanal ítica ha d e servirle como
punto de partida para un traba­
jo cuyo distingo más notable es
un continuo ir.terrogar al propio
misterio que yo.ce en las mismas
fuentes del hom bre . El intento
de responder al m ismo como un
todo coherente con otras p ro­
pias articu l aciones del p ensa­
miento f reudiano, marca tam­
bién este singular esfuerzo de
la escritora. Temas relativos a la
cuestión epistemológica psicoa­
Carl Gustav Jung, pensador e investigador suizo, es recreado en este libro a nal ítica con su m i rada puesta,
través del análisis de algunos de los temas que fueron preocupación cons­ como no podía ser de otra ma-
tante a lo largo de su extensa vida y sobre los cuales, ciencias como la I S B N : 978-950-9238-47-3
nera; en ciencias complementa-
Historia, la Filosofía, la Antropología y las Religiones Comparadas han tran­ rías como la medicina, la sociología y la antropología enmarcan este
sitado desde sus particulares visiones. La Psicología Analítica base de este
recorrido. Tampoco ha sido menor el esfuerzo por destacar el entrama­
recorrido, es la propuesta que su a utor, Néstor E. Costa nos ofrece, al vincu­
do afectivo que t:: n cierran los capítulos relativos a la afectividad, donde
larnos en primera instancia con ese punto virtual, fantasmático, que une la
materia con el espíritu . A continuación, el posible origen de la conciencia y la
consideraciones relativas a la agresión y al silencio de los afectos que, a

cosmovisión de mundo imprescindible y necesaria para comprender en toda veces, son g ritos; vinculan la experiencia teórica aportada desde el co­
su magnitud el pensamiento de Jung se desgajan en otros capítulos; el aná­ nocimiento de la obra del pensador vienés a la cl ínica, producto de la
lisis de las fantasías, sueños y mitos son también ítems obligados, lo mismo experiencia de la autora.
que el proceso de individuación. Estos diversos momentos sobre el que la Néstor E. Costa
obra discurre, son jalonados sobre el eje siempre inagotable y multívoco de
lo simbólico.

C E NTRO E DI TO R A RG E NT I N O . J O RG E S AV I N O , E D ITO R. C E NTRO E DI TO R A RG E NTI N O . J O RG E S AV I N O , E D I TO R.

M arce l o T. d e Alvear 221 7 - te léfon o/Fax 4826-41 57 M arce l o T. d e Alvear 22 1 7 - teléfono/Fax 4826-41 57

centroeditorarg e ntino @ 2vias. c o m . ar centroeditorargentino @ 2vias.com.ar

271
272
-
1 i 1- 9
o
.!
11; 4� ¿
11
"
!l
,!

JOHN E. BELL
1]
1 i!
¡¡
BIBLIOTECA DE PSI COMETRIA
Dirigida por JAIME BERNSTEIN , .. 3 .
Clark Univer sity
Coií1

�rso¡ '
¡ Volumen 1
� A. GESELL y c. AMATRUDA
¡� ·· DIAGNOSTICO DEL DESARROLLO
t nt�P· Volumen 2
for� \ ¡ H. RonscHACH
PSICODIAGNOSTICO

7 i � ¡,
umí!:
1s e¡; Volumen 2 (bis)
LAMINAS PARA EL PSICODIAGNOSTICO
orsd:,

:Sonj ¡
Volumen 3
átid¡:l J. c. RAYEN

:o �
lt
¡ TEST DE MATRICES PROGRESIVAS
Escala General TECNICAS PROYEC'fiVAS
dil
lo;li Volumen 3 (bis) Escala Especial

A de ;i
Volumen 3 (e) Forma Tablero
·

lS

Volumen 4 Explm·ación de la Dinámica de la Personalidad


lor, ,·: F. L. GOODENOUGH
;ts i'\ ' TEST DE INTELIGENCM INFANTIL
1
ca.s ., Volumen 5
'est p, H. A. lVIURRAY
TEST DE APERCEPCION TEMATICA (T.A.T.J Presentación y Apéndice
=i��·
:yne
Volumen 6
,\;:
por
B. Kr.OPFER y D. KELLEY
'est ¡;;
¡¡; TECNICA DEL PSICODIAGNOSTICO DE RORSCHACH
nat¡:;
JAIME BERNSTEIN
t
Volumen 7
��ri l L. BENDER Director del Instituto de Psicolo gía de

"�.¡¡
TEST GUESTALTICO VISOMOTOR la Uni.-ersidad del Litoral.
�; Volumen 8

;" d�;¡
·

��T�V¡l¡
.zg, '"
L. B. AMES y J. LEARNED
EL RORSCHACH INFANTIL
Volumen 9

L
os; �H

d¡\)
J. E. BELL
. y
TECNICAS PROYECTIVAS
·

ger, H\
!JSt

7ctii� li
Volumen 10
EMILIO MmA Y LóPEZ
PSICODIAGNOSTICO MIOKfiVETICO (P. M. K.)
ndo",:il
'JS; &.Ji Volumen 11

reno,¡ i
P. SYMONDS
TEST DEL RELATO ILUSTRADO (P. S. T.)
�l libill
�pletJ i
Volumen 12
L. BELLAK
�f TEST DE APERCEPCION INFANTIL (C. A. T.)
�ru
ger : ¡\':
•nstrw::
Volumen 12 (bis)
'n· TEST DE APERCEPCION INFANTIL (C. A. T.'S)
"\'' Volumen 13
'; Scl\:
�nas" 1 1! D. RAPAPORT
TESTS DE DIAGNOSTICO PSICOLOGICO
�on �lí
;i
sa
�� l �� �1
Volumen 14
S. RosEJ.'<ZWEIG
TEST DE FRUSTRACION (P. F. S.)

ntil', }ll
mant
pletoJ t

del ll\
VOLUMEN

1. T 'S}¡ 1 \
ro del\
9
:jo de\!1
EDITORIAL PAIDOS
:ignos 11
proyei! J
Buenos Aires

k: "Tlll· r
273

ffl�C. iDE PS�COLOGIA


81BLIOTECA .
CAPÍTULO I

INTRODUCCION A LAS TECNICAS PROYECTIVAS

EL TÍTULO de técnicas proyectivas deriva del término proyección, que tiene


una variedad de significados, algunos de los cuales parecen aplicables como
una descripción parcial de los procesos implicados en estas técnicas, siendo
otros inapropiados. Hasta ahora no ha aparecido entre quienes usan estos
métodos una definición clara de lo significado por "proyectivo", aunque
existe un reconocimiento general de lo implicado en el uso del término.

Jormüló una, de sus defiñiCIOnes así�8"5""7) :


El primero que utilizó el término en sentido psicológico fué Freud, quien ·

La proyección .de las percepciones interiores al exterior es un mecanismo primi­


tivo. Este mecanismo influye asi.m.ismo sobre nuestras percepciones sensoriales, de tal
modo que normalmente desempeña el principal papel en la configuración de nuestro
mundo exterior. En condiciones que no han sido aún suficientemente establecidas,
constantemente las percepciones interiores de los procesos ideacionales y emocionales

n:iinar el mundo extetio!��-qt¡��a�.�:¡¡Jl;!�l!eceg_ «;IJ.,}}gor_�al EJ-im.d�!nteJ12F .1


son proyectadas .al exterior como percepci ones sensoriales, y son usadas para deter­

_ _

Bowers ( 5) : La proyección es "un proceso de defensa bajo el dominio del


Una definición algo comparable ha sido dada por Healy, Bronner y

principio del placer, por el cual el yo empuja afuera, sobre el mundo exte­
rior, deseos e ideas inconscientes, que resultarían penosas para el yo si se les

Warren (ll) propuso también U:na definición siguiendo el uso psicoana-


permitiera penel:rar;.en la conciencia".

mundo exterior procesos psíquicos reprimidos é;t_lg_ _s que no _s_eJS!G.QJlOCe '�'


lítico del término. Describe la proyección "como la tendencia a adscribir al ('\ 1 --1 .�
t.

procesos es experimentado como una percepcion exterior" . .Noyes (9), tam­


_____

como de origen personal, como resUltado de lo cual el contenido de estos

bién sigue esta dirección presentando la proyección como un mecanismo


de defensa, denominándola "estabilizador automático", por el cual las carac-
terísticas que resultan penosas para el yo, por ejemplo, los aspectos rndesea-

1 S. Freud, Basic writings of Sigmund Freud, ed. por .'A. A. Brill (New York:
Random House, 1938), p. 857.
274
t

.....
18 JOHN E. BEL L TÉCNICAS PROYECTIVAS 19
bies de la personalidad, no son reconocidos como pertenecientes a nosotros de la tabla de dibujo. Aunque la analogía· no es completa, está basada en la
mismos; por tanto, son desconocidos y atribuídos a otras personas, permi­ suposfcióñ-de-que- los métodos que se. describen aquí retratan la multidi­

y analizada más rápidamente. Rapaport (lO) compara la proyección con una


tiendo así al individuo eludir el estado de tensión. Por ·este mecanismo "la mensional personalidad en forma tan amplificada que pueda ser observada

Los elementos comunes a estas d.!iÍ�!!iQÍ.Q .J,lJl§ §.Qp. �}!;{Ue -�LI?J�o.ce.§!L.de...pro­


responsabilidad se trastrueca y se logra preservar la estima de sí mismo".
película donde el Hlm representa la personalidad, el proyector, la técnica, y

concepciones difiere�_ !!c�¡¡_bl�rn.-e.�!e._<k_ aq"l!�ll-�_o_!ras de__!¡¡_p�y�c:_�§!!c�� y


yección es inqonsciente, :t!¡ue sirve como una defensa. contra las tendencias los cuadros ·vistos en la pantalla, el registro del test. Es obvio que tales
__

�ió"íi -;.�0�-"---�---·�t�
. mconsCientes,1que resülta 'de'atiihurr'a otros 108"'iñiimi��;-��;iliru�;¡¡;;.·¡a�;s
. actitudes
.Y�----------
·
.. --"·---------�-JI"
inconscieñteslí1-....
-filla
. il iiente <J!�
ue-..-�
redl.lce.la�ieñ"�----P----· .. aLli.a mecanismo de defensa. No atienden tanto a lo que le ocurre al sujeto cuanto f\
dónde cabe aplicar esta definición a las técnicas que consideraremos aquí, aloqu·e-sucéde-para éi examinador. Parecería también que· ellas representan
_____ . ---···--.-····----

no es cuestión a la que pueda responderse rápidámente, excepto como efproceso en este tipo particular de test más adecuadamente que la definición
hipótesis. Hasta ahora no ha habido prácticamente experimentación directa del mecanismo de defensa. Su insuficiencia está en relación con la medida de
sobre esos procesos implicados en las técnicas proyectivas y, en verdad, su generalización; en aquellas concepéiones se dan definiciones tan amplias

nos esfuerzos er; esta dirección ( cf. P· 23). Podemos admitir q_ue�}��.e.canis­
tal indagación resultaría difícil de llevar a cabo, si bien ya se han hecho algu­ que reflejan muy poco la natirraleza específica de los métodos.

.
, -1�L<L��q1�. é!�fm..eJL
El autor preferiría emplear el significado más común de "proyección",

!_as erre�����· esp�cialmente en ��!-�1 ti_p__qj!_e Ape__rg_¡!pción


lll_() de Jl�..oye_9p 0.!!
__ !os psicoanalistas se ap]iQª.-�JLcier­ según su raíz latina, para el empleo del vocablo. Q¡ sea, en su significado de
_ Tem.4tj_ga. "lanzar adelan_te", que es la acción implicada en las técnicas. El sujeto mani­
ESpOrcierto indi"scutihle; sin eiiilnirgo, que la gran mayoría de los re­
examinado. En este "lanzar", la personalidad no está groseramente. modi- � �
fiesta en ellas su personalidad "lauzándola afuera", y de ese modo puede ser ·

cursos proyectivos no implican --��_ie_Ig_e.nt e sólo un :groc�.so .. ..incons-


_cje!!te.�Del mismo modo, los tests que procuran una oportunidad para la ex­ ficada; es sólo exteriorizada en la conducta que es típica del individuo. De . :, .

ción, según ha señalado Frank ( 3) . A pesar de las deficiencias del térnfino'


presión --de la fantasía frecuentemente conducen a la manifestación de ten­ tal modo, la técnica actúa como un agentet...eataliz.ante_p_ai.:a..p.r.ox.o.Gru:lª-.rea.J::..:.::;""',
dencias que son: conocidas y comprendidas por el i1,1dividuo. Así, en el Test de � ·· ., ·- ·

Apercepción Temática el sujeto IJUeª_e...:t!§ai___!!_I!-.. !!lªte.J.:i_¡¡L.que.éLxecorioce "proyectivo", en este texto se ha decidido adoptarlo porque describe par­
ha tomado de_���e_c�:_��-.?. :.._ A� �:t!...e.��I.:!e.l!.!"!ÜLRe.r.§Q_n?l. La expresión del cialmente lo que se produce en las técnicas y porque tiene la ventaja de
materíal aut@iográfico, reconocido conscientemente, mediante las técnicas
•.

recoger en su uso un significad·o que va más allá de su estricto- significado.

. proyectivas,�nfirma la impr._esi§r:Ide que está,_implicando algo más.quela


p:royecci�n !JSICciañarrfica:-También es verdad que las respuestas a un test
l n.o pueden entrañar tanto un� función defensi;a cuanto una función exp.. re­ Características generales de las técnicas proyectivas

C
\ s�- aunque estas dos funciOnes pueden coeXIstir. en el mismo ítem ·de con­
ducta y originarse en diferentes planos de la personalidad.
Las "Técnicas proyectivas" reúnen un amplio número de métodos para
la· estimación de la personalidad, en una colección que no está pre¡::isamente

s_:¡¡ composición y. de _l() __q��_.e._xcl��-!.e..��<:.f:!:v_ap:l��e. E:J .<P�_éle=Ja�_


Hasta dónde pueden servir los mecanismos implicados en estos tests delimitada. El grupo tiene, no obstante, ...?L�:.�<l_!J�:¡¡n,�:;t..!::ión,�::.en.ÉE_!.ción ae
para reducir la tensión psicológica en el individuo, es discutible también.

tipo catártico ( cf. Introducción, p. 14), pero no necesariamente, sólo porque


Este puede ser, cierta1llente, el caso en algunos de los medios proyectivos de �é<:.I!!<::,I,l.�_!'EJ
-.P. J'§S!iY.as_,��-JQg!'�J:"."Ee..n�gJl.L ._.!f.!! ... l.a ,p¡::_r:�on,�lidad ipdiYiQ.r¡al. Su

objetivo no las diferencia de los tests de personalidad del tipo inventario, que
medie un dinamismo de proyección. Las impresiones clínicas en el uso de se desarrollaron en la suposición de que las respuestas a ciertos ítems pro­
otros tipos de medios que los catárticos, indican que lejos de reducir la porcionarían la il!formación necesaria para la comprensión del individuo.

ferencian delOs otros tests de personalidad. Los métodos que componen el


.>.::��tensión, la aumentan. Pero, claro está, aquí también la descarga y la carga Pero, por la técnica-de ap.!:!EiJ.nación gue emplea, los .tests proyectivos Sf? di­

personalidad. Sería razonable concluir que si bien la proyecciQ_I!_est;i i.m.JLli­


de tensión pueden darse en forma conjunta en diferentes estratos de la
material_ de este e.stlJdio trat-ª!b..�Q.g!2.neral..JiftJ:.�Yelru:Ja_p�r.so_nalirlAd.JolaLo

se trate de un aspecto menor del proceso total. Esto llevó a Cattell (2) a sobre la personalidad es "globalista", señaló Wells (12) --en contraste con
·

cada en estos tests, no es ella el proceso exclusivo, y en algunos casos_quizá aspectos de la pers()n!lg¿¡_a_º- _en !l_ll. �!!gasJt:: éle_�trq _del_ CQ!ljunto. La indagación
__

preferir denominar �'!'.e.:;ts &2Jna�2.:.11 e�te �grupo· de métodos. la "atomística", que centra su atención sobre los rasgos de ·la personalidad
-·-

Se han propuestou�otras�detmi.Cioñes.de "proyección" a fin de explicar considerados como datos inconexos. Este último modo de acceso es represen­
el uso de su forma adjetiva en el título de estas técnicas. Se ha trazado un tativo de los test tipo· cuestionarios y de abundante investigación estadística
paralelo de lo que tienen en común el test y la proyección que se realiza en de la personalidad. .�-::-

ca la reproducción de la for:r:�a tridimensionaJ sobi.�...e.l.PJ-ª.TI-.9. Jü.é!im�_n.§.i9nal


arquitectura o al hacer un mapa. Según esta connotación, proyección signífi­ En cuanto a losüJ;é[odcl,, es tal su variedad en las técnicas proyectivas,
que la generalización�e dificultoea. Hay algunas características comu-
275
. t

-..:.
20 JOHN E. BE L L TÉCNICAS PROYECTIVAS 21
..;-, nes, la pr:ii:nera de las cuales es la prese��!'l:.. de_Q.IJ.�-�§!_:í!l::¡_glo� que_.no_manh. cualitativo en la estimación de los resultados no es consecuencia de una pre­
e
s) � ��� ;: �l- fe��� g�zfft �/;f�i�������9����d:f:na;���:�
� ó � � n
cwn que se Üa como un aspecto de la estructura de la situación estimu­
ferencia por los métodos intuitivos smo de la complejidad de los datos
que debe manejarse y, por tanto, de la dificultad en la aplicacwn de mé-
Todos matemáticos.
lante para el individuo, o bien deja al sujeto conjeturar la intención del
examinador. Esta prim_3Ea cara���rísti��onsiste p�s f!_n r�ªu��-�1- <:<?,!l!!ol
__ __

consciente del sujeto sobre su conducta a ser analizada y origina_2espuestas


----···tJña tercera característica común al método de las 'técnicas proy:ec-

Ia}iüCiüCe, cómo una totalidad organiZad.a: Esta es una razón adicional por
"
tivas es considerar la conducta regi;tra-J a;--ta"'ñto--coñi(iia''Ií�r§onalidacf q� .:;)
../
3)
que refleJan-su propia-mdiviaiialfáa-d:-r:a interpretación queclsujeto hace lá'Cliaieran-álisis-cüanfitativo nO- se lógra -fiiciliñente. Dentro del registro
Cle lá.-Situacion-delTest ofrece efpr1mer reflejo de su personalidad. Se supone Total de la conducta, a un ítem específico le corresponderá una vaiiedad de
. en estas técnicas, que el sujeto organiza los sucesos en función de sus pro- Significados dependientes de la manera en que es integrado dentro o sepa-
1 l pias motivaciones, percepciones, actitudes, ideas, emociones y de todos los ·rado de la totahdad. Así, en ei Test dell\iiosaiCo, el uso de un bloque de un
'otros aspectos de su personalidad. En cuanto acepta esta hipótesis, el exami­ ' lor y forma específicos puede ·tener una variedad de significados, según
co
nador puede usar casi toda la conducta, del individuo como una técnica pro­ que sea el único representante de ese color o sólo un ejemplar de un grán
yectiva, incluyendo todos los tipos de tests, ya sean de inteligencia, aptitud, número de bloques del mismo color, o bien se trate del único de color bri�
ejecución, interés o personalidad. En la práctica, al menos, la elaboración de liante en un grupo oscuro, o el único color oscuro en una masa brillante,
algunas situaciones que hace el sujeto, ha demostrado servir de indicador de o de un grupo de colores bril1antes u oscuros. Una diferenciación semejante,
la personalidad, y a este tipo de pruebas se le ha aplicado la denominación
de técnicas proyectivas.
·
a la del color del bloque puede hacerse también según su forma;.. También lª· ·
configuración en la cual está colocado el bloque afecta su significación. Si
)
'\ El segundo aspecto del método _?_omÚil_�}élt>.!�S!!-Í.Q..él.s.J?.!:OYectiVJ!§.�i?,JIUe -es una parte de un modelo reaialfiñnente organizaCto, su valor es alferente
1,) _]Jriñdan_ uná niuesí:ia 'de la conducta individual suficientep:1erlte �xpJeSÍ,\1'::1.3 que si es integrante de un diseño abstracto o de una mezcla desorganizada
con suficiente brevedad como para ser clínicam\')nte utilizabl�Ll!?Aªi>taJlte o de una cadena de bloques unidos simplemente de acuerdo con las relaciones
v..

'la iriterprétá.Cióñ -de las respuestiís; el- acento-recae sobre el elemento per­
estimul!ülte como para provocár :Una serie -ae�!-é§rúl:.�áéls g�l §l!j�Jp. En de margen. Mientras que las tendencias configuracionales son obvias en el
Test del mosaico, están también presentes, aunque de manera menos mani­
sonal acusado en la diversidail de conductas. Las técnicas proyectivas fiesta, en conductas tales como' el juego de los niños, el Psicodrama y la

de la conducta en un test proyeclivo no ueda mostrar un significado uní- i


acentúan prim¡;ramente la peculiaridad de las resp11�stas -aquellas cualida­ Fantasía Musical. Esto no significa necesariamente que un rasgo específico ¡
des que distinguen entresí-á los�inCiividuos. Portá.nto, la mejor técnica es la
que controla un mayor repertorio de respuestas en el menor tiempo posible. versa cua quiera sea su orientación, si bien ello ocurre rara vez. o rm­
En tanto que uno de los objetivos de estos métodos de interpretación con- . phca que la posíbilJdad de mterrelación de vanos ñe:rñ"S"'de conducta que
siste en elaborar normas estándar, el valor de tales normas reside no tanto afecta a un ítem dado, debe quedar excluída antes que tal significación uni­
en el hecho de que agrupan juntamente personas por sus semejanzas, sino
en cuanto indican discrepancias o desemejanzas con las normas. Esto sig-
nifica que las respuestas a un test proyectivo son menos fáciles de abstraer
¡ versal pueda confirmarse. . Ello levanta un ulterior obstáculo para uiia
estricta consideración matemáticade �ros datos. Recordemos que la presen­
cia de las cualidades configuracionales en las respuestas de conducta es una
cuantitativamente, en una simple fórmula, que las elecciones registradas en suposición, pero de tal índole que exige el apoyo de una evidencia cien­
los inventarios de personalidad. Esto significa además que las respuestas a tífica considerable. Sea o no justificable, esta hipótesis es fundamental para
los tests proyectivos son más difíciles de tratar estadísticamente que los ti­ el método de las_ técnicas proyectivas.
pos de respuestas limitadas que suministran los tests de papel y lápiz,
haciendo así de la estimación y validez de las técnicas un procedimiento
ALGUNOS FUNDAMENTOS TEORICOS
difícil pero esencial. Esto no quiere decir, sin embargo, que los métodos
cuantitativos sean indeseables en la interpretación de las respuestas proyec- , La comprensión de las técnicas proyectivas se halla ligada a llií
tivas. Precisamente lo cierto es lo contrario, aun cuando enriquecer tal sólido conocimiento de las construccio
'
cas, de las cuales la más im­
·

desarrollado y �er:tffiB'Htadü e::.tos métod:os proyectivos, no se avendrían a


cuantitificación es frecuentemente una tarea complicada. Aquellos que han portante es la ¡concepción de la personalidad. i bien los técnicos que han
·

desarrollado las técnicas proyectivas no se han privado aquí de intro­


ducir aspectos subjetivos en el cómputo e interpretación. En muchos aspec­ adoptar una definición en común de personalidad más fácilmente que los

mento de su obra. E� primer concepto es _que la P-ersonalidg._d _ no_es un.JellJÍ:_


tos, tales medidas cualitativas han sido las precursoras de los análisis cuan­ psicólogos en general, ciertos conceptos de personalidad sirven de funda­

el que se ha clmgido la mayor crítica. Pero la presencia de un elemenro-


titativos. Este es el punto -lo cualitativo en las técnicas proyectivas- sobre __

� estático_�!g()_ H.!!-.PE<:JQeso Qjnámic,.g;,. Así, la cambiante y sucesiva per-


,
276
_. r

-�· .
22 JOHN E. BEL L TÉCNICAS PROYECTIVAS 23

0'·.!
sonalidad debe ser estimada con instrumentos que sean capaces no sólo jjg,!lración de estas teorías. Estamos en . deuda con Freud por el concepto

leyes y en la demostración de su poder motivl!.!1i911� CQ:Qducta R�:t:§.OJlJ!-1


de evalua_!.J:l!_�s.t!lil.2� de la personalidad en un momento, sino también de de lG inconsciente y por su trabajo de .avanzada en el descubrimientoTeSüS

Se cree que tal estimación es posible, en VirillT de q;le;�srb1e!Daper50na:-­


�&.il!rJ�ogif_icaciones producidaSén' ella en el transclirsoael-tiemp·o:­
También a él le debemos el modelo mediante el cual pudo llevarse a cabo
lidad no es estática. se halla estructurada. el análisis del contenido latente a través de las verbalizaciones manifiestas
La naturaleza��structural de la personalidad es el segundo concepto y las conductas asociadas. ,La mayoría de las técnicas proyectivas Eueden
.-;;
·",
generalinente aceptado. La estructura del individuo se desarrolla según la ser denominadas formas estructuradas de actividad asociativa, las cuales
clase particular de influencias fisiológicas, psicológicas y físico-socio-cul­ obtuvieron la primera démosttación hnportante'''(l�' 8ú'' utilictacte:lel diagnós­
turales, que están dadas para modelarlo. Es cuestión de fuerte discrepancia tico y la terapéutica, en la obra de Freud. Le adeudamos además, tanto a
la de cómo se produce esta integración, y las opiniones se reparten en punto él. como a sus sucesores, la investigación de la relación entre el paciente y
a la responsabilidad de uno u otro de los fa,ctores, pero, por lo general, se el terapeuta, que ha hecho posible la definición más adecuada de la natu­
da por supuesta una cierta. unidad estructurada. raleza de las situaciones que reobran sobre la personalidad y los . efectos

� 0) �influencia del campo en el cual es�erando la personalidad, se revela


El tercer concepto de la personalidad es que su estructura, tanto como que tales situaciones tienen sobre la conducta. Esto ha enfocado la atención
sobre la relación crítica sujeto-examinador en la situación de test, y ha con.: · \ \
rar el control y uso de esta relación o bien a la eliminación de su influencia L
en la conducta del inCfividuo, puesto que la conducta es fiiñcionat·;r;a cóñ� ducido en el campo de h�s técnicas proyectivas, en algunos casos, a procu·
ducta del individuo réflejala relaci6n �tegral entre Ias�deiiíañctas de sí
mismo y las demandas de la situación, y es un intento para adaptarse a para reducir las variables que afectan la personalidad. Debe admitirse, sin ·

estas demandas internas y externas.� De tal modo, las respuestas observa· �bargo, que es escasa la investigación que se ha efeetuado, hasta ahora,
.1 bies de u�iPcfivfiluo en situaciones específicas están acordes con la perso- sobre este aspecto del test. �

\t .. a .
Gestalt y en sus mÍis recientes desarro os, Iá mayo-r de cuyas''Cü"nirin
· -

nalidad(e ituación, aunque. puedan no ser concordantes con otras ex- __ ECotro origen de estos de vista se halla en la teoría de la
presione a personalidad en otras situaciones.. La coherencia lógica de la � liücío es
conducta no es la misma que la coherencia psicológica, y, mientras la an· consiste en haber puesto el acento sobre la "totalidad" de la personalidad,
terior ·puede estar presente, la última está siempre presente. Puesto que de la conducta y de la experiencia, y en el análisis de las fuerzas que deter·
la conducta tiene esta relación definida- con la estructura de la personali­ minan la conducta. Los experimentos de los "guestaltistas" han conducido a
dad, todo acto revela esa estructura, traduciendo ciertos actos su origen más_ descubrimientos que se relacionan con las técnicas proyectivas de dos ma·
que otros. Las técnicas proyectivas son intentos destinados a ordenar en·­ neras. Su investigación más temprana, emprendida para facilitar la com­
una interpretación lo más rápidamente pos�!�J¿¡,��cta..J!�.i!!Q!yidgQ: � prensÍÓJt de la percepción, llevada a cabo por Wertheimer, Kohler, Koffka
�1 �e���� �o����-�P!.in�ipal�,��-?E!€?� e�s-� nal!ª-<:t-�- �L=q����ª�-���--!!�--
_ ,
y otros�"�Qn.tribuye con sus desc1,1brimientos a la comprensión de los pro­
.


�) es un fenómeno superficial sino profundo, y que en él las. manifestacíones t::esos lpéÍ:ceptuales-¿imp1ica,dos en las técnicas proyectivas, espeC!aliñenfe eri"
·

) superficiales forman un estrato. Algunos rasgos de la personalidad son o):>­ aquellas que presentan un estímulo dado al g:ne denerespondereHncffviduo,
servables, y otros están ocultos no sólo al mundo exterior sino también al tales como los tests de Rorschach y efde-Apercepción Temática. El interés
individuo mismo -trátase de las fases inconscientes. Estas se hallan rela­ de estos investigadores residía en los procesos de percepción de todos fun·
cionadas con las. capas superficiales de la personalidad de un� manera or· cionales más bien que en la experimentación con partes de objetos, excep­
denada que, en tanto libremente supuesta, aunque sólo esquemáticamente tuando esas partes que estén diferenciadas del todo y que sean vistas
insinuada en la realidad, hace posible realizar inferencias acerca de la estruc· :-.: como integralmente relacionadas con ese todo. Antes de ellos, los investiga­
tura y contenido latentes a partir de la�_<>-�.l>�!YJ.Ciones ext�<?!!!as-;�P.art'e"lle dores de la percl':nción han debido investigar con minuciosidad las experien·
las funciones de las técnicas proyectivas es explorar la naturaleza de esta cías sensoriales?_)fl an�lisis de las. respuestas en las técnicas proyectivas, que
--
áreas inconscientes. ya hemos mencionado, está basado generalmente sobre la teoría de gue las
respuestas del indivi�9- están organizadas dentro de un patró�_total, de una
G�:stalt, descubrimiento que es el wimer objeto del ..experimentaci()r de las
FUENTES DE LOS PRINCIPIOS BASICOS técnicas proyectivas. Experimentos ulteriores, principalmente los de Lewin,
extendieron la serie de procesos psicológicos a ser analizados desde el pun­
Aquellos que están interiorizados en el desarrollo histórico de la psico· to de vista de la Gestalt y proporcionaron el conocimiento de la estructura
logía teorética, desean señalar las fuentes de estos conceptos en quienes los de las situaciones y de las fuerzas g:ue obran sol:l!.e los individ:g.Q.!iU!tii11r-º-��
propusieron por primera vez. Juzgamos que el movimiento psicoanalítico y estas situaciones. Las contribuciones de Lewin al cqnocimiento psicológico
las contribuciones creadoras de Freud fueron lo fundamental en la con· se dirigieron . más específicamente al análisis de la motivación que a la .

277
. t
24 JOHN E. BE L L TÉCr-.J:CAS PROYECTIVAS 25

clínicos, ·porque los_extremo.���.!�§es_?.E�enes_de c2�ª�cJ11. hai! fa.t::ili!ll<!Q.§_


percepción. Lewin intentó describir las relaciones entre vectores o fuerzas que mentales. Otras han sido avaluadas principalmente con sujetos de grupos
motivan la conducta del individuo en varias direcciones, las barréras inter­ ..

puestas en el curso del movimiento, y la conducta del· individuo dentro del valoración de los métodos. No es arbitrario entonces, ni resultado de mi
"espacio vital". De tal modo, sus postulados tienen que ver no sólo con la personal interés por el campo de la psicología clínica, decir que muchos
motivación, sino también con la frustración, adaptación y campos tem­
poral y espacial en los cuales tiene lugar la conducta. Lá'-iñfliienCia-d.elos
experimentos de Lé,�a�erc!í.�d�};�te�ría��sonalidad subyacente
de los estudios registrados conducen directamente al estudio de individuos
inadaptados. En el presente, la más vasta aplicación de las técnicas proyecti-
vas se hace con esos individuos, aunque se está verificando un creciente uso
·�
sobre los recursos proyectivos, es más indirecta pero no obstante más impor­ de las técnicas con �os "nonnales", v. gr., en la orientacionv'ocacional, ·

tante que la obra de los primeros guestaltistas. la orientación educacional, selección militar, análisis culturales y raciales, 1
Un tercer origen histórico se halla dentro de la psiquiatría clínica, y estudios sobre el desarrollo de la personalidad nonnal.

debemos agra ecer por sus . escnpC1ol:l.es- delaestrilctUra de la conducta y de


con rescindencia del área psi'COiiila1ñica en esté 1ernto:óo7A: esta ciencia te

la personalidad en el anonnal,..:eor la deJjnli!ación de los factores fisioló­ BIBLIOGPLAFIA

gicos de la personalidad, por sus conc-eptos sobre la reiacionenire la con:·


l. ALLPORT, G. W. Personality: a psychological interpretation. New York: Holt, 1937.
ducta normal y anormal, y por la comparación ·de los mecanismos diná­ 2. CATTELL, R. B. Projection and the design of projective tests of personality. Char.
mico�l!.Ji.2Eieto normal y anonnal. and Person., 12 (1944), 175-94.
La antropología cultural, que ha contribuído con su conocimiento d�J!!s
determinantes sociales y culturales de la personalidad, constituye su cuarto"
origen. Mientras su principal objeto ha sido describir las diferentes culturas
'�
3. FR..-!.NK, L. K. Projective methods for the study of personality. J. Psyclwl., 8
(1939)' 389-413.
4. "j FREUD, S. The basic writings of Sigmund Freud. Brill, A. A. (ed.), p. 857. New
York: Random House, 1938.
en las cuales vive el hombre, el examen del im acto de estas circunstancias . HEALY, W.; BRONNER, A.; y BowERS, A. M. The structure and meaning of psy-
sobre las personalidades indi;;rJU8.ies ha sido su natural meta secun a_�. choanalysis. New York: Knopf, 1930. ·

en la superación de las tendencias mecanicistas de las más- tempranas teorías


La psicología de la personalidad ha obtenido apoyo de esta valiosa ciencia 6·. l\:l:AsLOW, A. H. Dynam.ics of personality organization. Psychol. Rev., 50 ( 194.S),
514-39, 541-58.
7. MowRER, O. H., y KLUCKHOHN, C. Dynamic theory of personality. En Hunt, J.
de la personalidad. · ·
McV. (ed.), Personality and the belzavior disorders. New York: Ronald, 1944.

·¿)
,..., La quinta y niayor influencia proviene de la ip.v�.§]:jgªQió_n_�Qbre.el 8. MURRAY, H. A. Explorations in personality. New York: O:xford Univ. Press, 1938.
aprendizaje, suministrada en parte por los guestaltistas y en :earte por la p 9. NoYEs, A. P. Modern clinical psychiatry. Filadelfia: Saunders, 1934.
_ si­

.t �d.�-.22.!!<!ic;Loggg:¡i�I.l!<b..Q�...P!:�mi<LY.. c11stigQ. c_<?_ll.l..Q_


10. R-!.PAPORT, D.; GrLL, M.; y ScHAFER, R. Diagnostic psychological testing. Vol. 2,
_col_g_gía "aCiídenp¡;:a" !LJW�"!!!gh_Esta lilt:irña fuente de o:dgeñ-afiadeéspe�

fpeJ,:_zas :g¡otivacionale�, y el análisis de los procesos _psicológic<?_� en la foE.::


p. 7. Chicago: Year Books Puhs., 1946.
_
cia�entf!_JQ.s g,2_!l9�..P.os
__ __ . ll. WARREN, H. C. Dictionary of psyclzológy. Boston: Houghton Mifflin, 1934.
. 12. WELLS, F. L: The systematic description of personality. Report of the conference
mación del. 4-ª!!Jto. La trama conjunta de estos cabos provenientes del on individual differences itt the clzaracter and rate of psyclzological development.
Washington, D. C.: Natimial Research Council, 1931.
psicoanálisis, la antropología social y los estudios sobre el aprendizaje, den-

mente descrita por Mowrer y Kluckhohn (7).


. tro de una moderna teoría dinámica de la personalidad, ha sido cuidadosa­
EN CASTELLANO
Es importante señalar que el fondo teorético, e igualmente la mayoría
de las técnicas, tienen su procedencia dentro de la psicología europea, aunque ALLPORT, G. W. Psicología de la personalidad. Buenos Aires, Paidós, 1957.

de Allport (l), Murray (8) y Maslow ( 6), han demostrado que la psicolo­
algunas de las últimas de las contribuciones teoréticas, especialiJ:iente las BERNSTEIN, J. "Metodos proyectivos". En: H. A. MurutAY, Test de Apercepción Temá­
tica. Buenos Aires, Paidós, 1951, pág. 13.
BERNSTEIN, J. "El movimiento psicométrico contemporáneo". En: HEIDBREDER, Psico­
gía-aillencana es capiizdeainpllal:''ercuadro del estudio de la personali­ logías del Siglo XX. Buenos Aires, Paidós, 1956.
dad. La peculiar contribución de la psicología americana al campo de las FREUD, A. El Yo y los Mecanismos de Defensa. Buenos Aires, Paidós, 2" ed., 1954.
técnicas proyectivas ha consistido en la aplicación de la teoría y en la in­ FREUD, S. Obras Completas. Varias ediciones: Biblioteca Nueva, Madrid, 1923, 2" ed.,


·

vestí ación ráctica p;:tra probar :liiValidez de las técníciiS.- 1948. Buenos Aires, Rueda, 1943. .

fu.PAPORT, D.; GILL, M; y ScHAFER, R. Tests de· Diagnóstico Psicológico. Buenos


-----�----�--

El estudio de las técnicas proyectivas emuestra gue sus orígenes Aires, Paidós, 1957.
su desarrollo están Erofundamente arr�i_g_!;ldo����el cam_p_o de la,.p�gi
·

WARREN, H. C. Diccionario de Psicología. Buenos Aires-México, 1948.


clinica. Muchas de ellas surgieron de la necesidad de diagnosticar los dif r---­ -
_Eentes g�?s de anormales en una población. Algunas son productos resul·
tañtescte procediñíientos terap�_uti� apli'C'ados en los casos de alteraciones

278
r

También podría gustarte