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Historia de la Orden Trinitaria

La Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos (Orden Trinitaria) fue fundada en 1193 por Juan de Mata y Félix de Valois con el objetivo de rescatar cautivos cristianos. La orden sigue la Regla de san Juan de Mata y fue la primera institución dedicada a la liberación de presos mediante medios no violentos. Los trinitarios se expandieron por Europa y España durante la Baja Edad Media dedicándose al rescate de cautivos y obras de caridad.

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Historia de la Orden Trinitaria

La Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos (Orden Trinitaria) fue fundada en 1193 por Juan de Mata y Félix de Valois con el objetivo de rescatar cautivos cristianos. La orden sigue la Regla de san Juan de Mata y fue la primera institución dedicada a la liberación de presos mediante medios no violentos. Los trinitarios se expandieron por Europa y España durante la Baja Edad Media dedicándose al rescate de cautivos y obras de caridad.

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Orden Trinitaria

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Para la pandilla, véase Trinitarios (organización criminal).

Orden de la Santísima Trinidad y de los


Cautivos

Signum Ordinis Sanctae Trinitatis et Captivorum

Nombre latino Ordinis Sanctae Trinitatis et Captivorum

Siglas O.SS.T

Gentilicio Trinitarios

Tipo Orden religiosa de Derecho Pontificio

Regla Regla de san Juan de Mata

Hábito Blanco con capucha y escapulario con cruz roja y


azul sobre el pecho

Fundador San Juan de Mata


San Félix de Valois (Cofundador)
Fundación 1193

Lugar de Cerfroid,   Francia


fundación

Aprobación 17 de diciembre de 1198, Inocencio III

Superior Fr. Joseph Narlaly, Ministro General


General

Lema Gloria tibi Trinitas et captivis libertas

Religiosos 585 (en 2015)1

Sacerdotes 410 (en 2015)1

Curia Curia General: Via Massimi, 114/c, 00136


Roma,   Italia

Presencia 22 países, 103 casas

Actividades Liberación de la persona de cualquier tipo de


cautividad en continuidad con el carisma redentor
histórico.

Sitio web Curia Generalizia [1]

[editar datos en Wikidata]

La Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos (en latín Ordinis Sanctae


Trinitatis et Captivorum, conocida también como Orden Trinitaria o Trinitarios, es
una familia religiosa fundada por el francés Juan de Mata (1154-1213), de
origen provenzal, con Regla propia, aprobada por Inocencio III el 17 de diciembre
de 1198 con la bula Operante divine dispositionis; a la que se unió la praxis
de Félix de Valois (cofundador de la Orden). Fue la primera institución oficial de
la Iglesia dedicada a la liberación de presos mediante medios no violentos.
[cita  requerida]
 Es también la primera Orden religiosa no monástica y una de las
principales órdenes religiosas que se extendieron por España y Europa durante
la Baja Edad Media.

Índice

 1Historia
o 1.1Orígenes
 1.1.1La Regla Trinitaria
 1.1.2Actividad redentora
 1.1.3¿Cuántos cautivos rescataron los trinitarios?
o 1.2Expansión de la orden
o 1.3Reforma
 1.3.1Primeros intentos de reforma
 1.3.2La reforma española
o 1.4Dos ramas de un mismo tronco
o 1.5Época de las supresiones
o 1.6Restauración
o 1.7Del Concilio Vaticano II hasta hoy
 2Organización
o 2.1Gobierno
o 2.2División administrativa
 3Carisma y misión
 4Signos
o 4.1El Signum Ordinis
o 4.2La Cruz Trinitaria
o 4.3El hábito
 5Espiritualidad
 6La Familia Trinitaria
o 6.1Trinitarias contemplativas
o 6.2Trinitarias de Valence
o 6.3Trinitarias de Roma
o 6.4Trinitarias de Valencia
o 6.5Trinitarias de Madrid
o 6.6Trinitarias de Mallorca
o 6.7Institutos menores
o 6.8Laicado trinitario
 7Trinitarios ilustres
o 7.1Santos
o 7.2Beatos
o 7.3Venerables
o 7.4Siervos de Dios
o 7.5Otros trinitarios ilustres
 8Véase también
 9Notas y referencias
 10Bibliografía
 11Galería
 12Enlaces externos

Historia[editar]
Orígenes[editar]
Según la tradición, la Orden Trinitaria fue fundada por inspiración divina. Todos los
documentos de la época que así lo afirman toman como base la visión o
revelación que Juan de Mata tuvo en su primera misa, celebrada en París el 28 de
enero de 1193, y a la que asistieron el obispo de París, Maurice de Sully, y el abad
de San Víctor de París. En el momento de la consagración tuvo la inspiración de
ver a Cristo Redentor en medio de dos cautivos, uno blanco con una cruz roja y
azul, el otro negro, y Cristo los tomaba a ambos de las manos en actitud de
intercambiarlos. Para distinguir a la Orden Trinitaria de todas las demás, Juan de
Mata mandó imprimir unos sellos en los que grabó esta visión, y también mandó
realizar un mosaico que colocó en la entrada de la Casa de la Santísima Trinidad
de Roma, en el Monte Celio. Ininterrumpidamente, los trinitarios han usado este
símbolo como sello propio y de sus ministros, hasta la actualidad. 2
La tradición trinitaria considera a Félix de Valois cofundador de la Orden y
compañero de Juan de Mata en el desierto eremítico de Cerfroid, en las cercanías
de París. Allí se formó una comunidad de personas, sostenida y unida por el
propósito y la intención de Juan de Mata de fundar una Orden. Se convirtió así en
primera comunidad y casa madre de la Orden, y en ella fueron elegidos los
Ministros Generales de la Orden hasta la Revolución Francesa, en que fue
destruida.3
Detalle de un grabado de 1700, de los monjes fundadores de la Orden de los Trinitarios Calzados, con
la versión de las cruces "patadas".

La Regla Trinitaria[editar]
Artículo principal: Regla de san Juan de Mata
Con rasgos profundamente evangélicos, Juan de Mata funda un nuevo y original
proyecto de vida religiosa en la Iglesia que conecta la Trinidad y la redención de
cautivos: la orden es Orden de la Santísima Trinidad y de la redención de cautivos,
los conventos se denominan Domus Trinitatis 'Casa de la Santísima Trinidad, y los
religiosos son los hermanos de la Santa Trinidad.
La Regla Trinitaria, conservada en los Archivos Vaticanos, es quizá el único
escrito del fundador. En ella podemos ver el espíritu que movió a Juan de Mata a
fundar la Orden, y al mismo tiempo sirve de estudio para conocer la vida de los
primeros trinitarios, sus anhelos e inquietudes. La Regla tiene influencias de una
triple tradición de la vida religiosa: del monaquismo toma la vida claustral con su
ideal de seguimiento evangélico de Cristo y de vida comunitaria; de los canónigos
regulares de San Víctor toma el carácter clerical, el ministerio pastoral; y de
las órdenes hospitalarias recibe su carácter caritativo-social orientado al rescate
de los cautivos y a los hospitales para peregrinos y para los mismos cautivos. Y
además le añade un elemento importante: la relación con la Santísima Trinidad, de
la que se embebió en su formación con los victorinos de París, especialmente
con Hugo y Ricardo de San Víctor.4
Juan de Mata quiso para los trinitarios una vida religiosa auténtica, volviendo al
Evangelio y a la vida apostólica, desde la sencillez de las relaciones, sin
desigualdades; también un carisma liberador hacia todo cristiano, y no cristiano, y
así la Regla está impregnada del ideal del servicio, la humildad y la entrega al
pobre y cautivo, esté donde esté; y en tercer lugar, quiere una devoción especial a
la Santísima Trinidad, como fuente de toda la vida cristiana, y así en nombre de la
Santísima Trinidad se fundan casas, se levantan iglesias, se rescatan cautivos. 4
No es una Regla al estilo de las monásticas de San Basilio, San Benito o San
Agustín, no está llena de exhortaciones y largas citas evangélicas, sino de
principios breves y directos, porque según el estilo de la época, es el mismo
Evangelio el que se toma como regla de vida. Uno de los elementos más
llamativos y característicos de la Regla Trinitaria es la Tertia Pars:4
Omnes res, undecumque licite veniant, in tres partes dividant equales; et in quantum due partes
sufficient, exequantur ex illis opera misericordie, cum sui ipsorum et eis necessario famulantium
moderata sustentatione. Tercia ver pars reservetur ad redemptionem captivorum qui sunt incarcerati pro
fide Christi a paganis: vel dato precio rationabili pro redemptione ipsorum ver pro redemptione
paganorum captivorum, ut postea rationabili communatione et bona fide redimatur christianus pro
pagano secundum merita et statum personarum. 5

Actividad redentora[editar]
Véase también: Anexo:Redentores de la Orden Trinitaria
El ambiente religioso de finales del siglo XII estaba imbuido en las cruzadas, que
se habían convertido en seña de identidad de la defensa cristiana de los valores
que comenzaban a formar la civilización occidental, frente a los valores
musulmanes. En 1199, un año después de la aprobación de la Regla Trinitaria de
Juan de Mata, Inocencio III proclama la Cuarta Cruzada, con el objetivo de
retomar Egipto. Sin embargo cuando las tropas cristianas se disponían a embarcar
en Venecia, el Dux envió un contingente contra los húngaros como acto de
venganza personal y al resto contra el emperador Alejo III de Constantinopla, al
que derrocó, lo que supuso el fin de los restos del Imperio de Oriente. El 12 de
abril de 1204 pasó a la historia con la vergüenza del saqueo de Constantinopla por
parte de los caballeros cruzados: miles de cristianos masacrados, entre ellos niños
y mujeres, iglesias desvalijadas y saqueadas de reliquias, obras de arte, objetos
litúrgicos, etc., que se llevaron como botín al centro de Europa, incluyendo el
saqueo y destrozos en la basílica de Santa Sofía. Aquella cruzada fue todo un
escándalo para la cristiandad, el mismo papa Inocencio III excomulgó a los
caballeros cruzados.
Ante la inoperancia de tantos intentos por recuperar los territorios sagrados se
extendió la idea de que Dios pedía almas puras para esos enfrentamientos de
sangre. Así fue como en 1212 un niño de 12 años predicó en Francia una nueva
cruzada, llamada de los niños. Embarcaron en Marsella miles de niños y jóvenes
que fueron interceptados en el mar, capturados y vendidos como esclavos. Hay
bastante de leyenda en torno a este episodio, según afirman los historiadores más
serios nunca llegaron a embarcarse, pero esas correcciones no importaban tanto
entonces y en toda Europa se creyó el escándalo de miles de niños hechos
esclavos por los musulmanes a causa de la poca valentía de sus mayores. Así fue
como en 1213, el mismo año en que moría Juan de Mata, el papa Inocencio III
proclamaba la Quinta Cruzada, con el objetivo de retomar Egipto. Esta vez sí llegó
a la antigua tierra de los faraones, si bien los resultados no fueron del todo
satisfactorios para las tropas cristianas.

Grabado de los Padres de la redención de 1890.

Cuando Juan de Mata y los primeros hermanos de la Casa de la Santísima


Trinidad y de los Cautivos comienzan a movilizarse en torno a la misión que
sienten como propia, se habían dado en la Iglesia, especialmente en España,
muchos episodios de intercambio y liberación de esclavos. Santo Domingo de
Silos fue en el siglo anterior el gran libertador de cautivos cristianos en el norte de
África. Lo que diferencia a la empresa de los hermanos trinitarios es la voluntad de
diálogo, de comprensión, de liberación mutua: Cristo nos libera a todos, cristianos
y musulmanes. Poco tiempo después de conseguir la aprobación de la Regla
Trinitaria, Juan de Mata recibe de Inocencio III una carta dirigida al ilustre
Miramamolín, rey de Marruecos y a sus súbditos fechada el 8 de marzo de 1199.
Acababa de heredar el califato almohade marroquí Muhammad An-Nasir, hijo
de Yusuf II al-Manşūr. El Papa llama al califa Miramamolín, que se ha tomado
comúnmente como nombre propio pero que es en realidad la latinización del
árabe Amir ul-Muslimīn 'Príncipe de los Creyentes'. La carta justifica el empeño de
Juan de Mata como una de las obras de misericordia que nuestro Señor
Jesucristo encomendó a sus fieles en el evangelio…, la redención de cautivos.
Unos hombres, entre los que se encuentran los portadores de esta carta, divinamente inspirados, han
fundado hace poco una Regla y una Orden, por cuyos estatutos deben emplear, para la redención de
los cautivos, la tercera parte de todos sus bienes, tanto de los que tienen actualmente como de los que
podrán obtener en el futuro. Y como para cumplir mejor su propósito muchas veces resulta más fácil que
sea liberados de las mazmorras de la cautividad por conmutación que por rescate, se les permite que
puedan redimir cautivos paganos del poder de los cristianos que luego deberán ser conmutados para
liberar cristianos. Y dado que la obra que hemos expuesto conviene tanto a los cristianos como a los
paganos, hemos determinado comunicaros esto por medio de una carta apostólica. El que es camino,
verdad y vida os inspire para que, conocida la verdad, que es Cristo, os apresuréis a llegar a Él cuanto
antes. Dado en Letrán, el 8 de marzo, en el segundo año de nuestro pontificado 6

Tanto en la Regla como en la carta del papa al rey de Marruecos destaca


especialmente la práctica del intercambio o canje, y aquí se puede ver la mano
personal de Juan de Mata, que personalizaba de este modo la visión que tuvo en
su Primera Misa y que le llevó a la fundación de la Orden: la redención de Cristo
llega a todos y para ello debe previamente materializarse la liberación de la
persona. No tuvo que ser nada fácil introducir esta idea en la sociedad belicista y
antimusulmana de la época, pero ambos documentos confirman que el hermano
Juan consiguió imponer esta importante cuña, no solo con miras a los fines de la
Orden, sino seguramente también a rebajar la tensión socioreligiosa del momento,
por el ambiente de desilusión general a causa del fiasco de la Cuarta Cruzada.
Sin embargo, esta intuición estaba llamada a no durar demasiado, pronto los
decretos papales y de los nobles cristianos que donan entusiasmados sus bienes
y herencias a la nueva Orden, van olvidando la tradición del canje de cautivos en
pro de las campañas de recogida de dinero. Urbano IV en 1263 en la bula Ad hoc
ordo vester, afirma Es cosa bien sabida que vuestra Orden, ya desde el comienzo
de su saludable institución, volcó completamente sus afanes y su eficaz ayuda y
empleó su labor para que los defensores de la fe cristiana, que, por reivindicar la
injuria inferida a nuestro Redentor, exponiendo sus personas a los peligros de la
muerte, eran apresados por los enemigos de esa misma fe y retenidos en sus
cárceles como rehenes, fuesen rescatados, en honor del mismo Redentor, con los
bienes de dicha Orden.7 Pero la práctica del canje no se dejó nunca, siguió
constituyendo un signo de identidad de la Orden y algunos mandatarios en siglos
posteriores incluso la preferían frente a la colecta de fondos. En 1682 los
redentores españoles Miguel de Jesús María, Juan de la Visitación y Martín de la
Resurrección dieron la libertad a 211 cautivos, recogidos en Mequínez, Fez y
Tetuán, y rescataron a su vez 17 imágenes sagradas (15 esculturas y dos
cuadros) que estaban en las mazmorras musulmanas, una de ellas adquirió gran
fama una vez llegó a España, al adoptarla los reyes, y particularmente la casa
ducal de Medinaceli, como especial protector: Jesús Nazareno Rescatado. Para el
rescate de las quince imágenes, el rey de Fez exigió el canje de quince moros
cautivos en Ceuta y Málaga, los trinitarios pagaron por los moros y los enviaron a
Fez, consiguiendo así la redención de las imágenes. 8
En varias ocasiones quienes se intercambiaban por los cautivos cristianos eran los
mismos religiosos. En el siglo XVII corrió por España como la pólvora la noticia de
los trinitarios Bernardo de Monroy, Juan del Águila (trinitario) y Juan de Palacios,
que murieron en las mazmorras de Argel después de pasar varios años esperando
su liberación; se habían intercambiado por varios cautivos cristianos para cuya
liberación no llegaba el dinero. El mejor resumen de este heroico canje lo hace
Miguel de Cervantes en su novela La española inglesa (1613): “Trujéronnos a
Argel, donde hallé que estaban rescatando los padres de la Santísima Trinidad;
hablélos, díjeles quién era; y movidos de caridad, aunque yo era extranjero, me
rescataron en esta forma: que dieron por mí trescientos ducados, los ciento luego,
y los doscientos cuando volviere el bajel de la limosna a rescatar al padre
redentor, que se quedaba en Argel empeñado en cuatro mil ducados, que había
gastado más de lo que traía, porque a toda esta misericordia y liberalidad se
extiende la caridad de estos Padres, que dan su libertad por la ajena y se quedan
cautivos por rescatar cautivos”9
Liberación de Miguel de Cervantes por Juan Gil en la redención de 1580

Es ampliamente conocido, porque lo relató él mismo en varias ocasiones, el


rescate más famoso que los trinitarios realizaron en toda su historia: el 19 de
septiembre de 1580, Juan Gil, Redentor General, consiguió reunir los 500 ducados
de oro exigidos por el rey de Argel para liberar al cautivo Miguel de Cervantes
Saavedra, que después ganaría fama como escritor. El rescate se realizó gracias
al dinero que dieran su madre y su hermana, que se completó con fondos de
la Tertia Pars de los mismos trinitarios y limosnas pedidas a los mercaderes
cristianos de la ciudad.
Junto a la obra redentora, los trinitarios ejercieron una importante labor de
mediación y diálogo con el mundo musulmán. El hermano trinitario era en sí
mismo un signo de diálogo y mediación, no se dejaba nada al azar, su presencia
personal: cabalgadura, hábito, cruz trinitaria, así lo demuestran. Entre las
menciones documentales de trinitarios como mediadores destaca la bula del
papa Gregorio X en 1272 en la que relata cómo por mediación de un hermano de
la Orden de la Santa Trinidad de la Casa de San Juan de Acre, el sultán de Egipto
había mandado liberar a las mujeres cautivas con sus hijos, apresados todos ellos
en los pueblos cercanos y en las costas de Italia, si bien posteriormente el mismo
sultán revocó el mandato de liberación de los niños para así impedir un futuro
ataque cristiano.10
El historiador francés Guy Turbet-Delof11 relata la redención en Trípoli el año 1700
de 64 cautivos y dos imágenes por parte de los redentores franceses. El
historiador llama a este viaje turismo diplomático: el hermano Philemon de la
Motte, de la casa de San Mathurin en París, recibe los elogios de las autoridades
locales: Yusuf, general de la milicia, alaba mucho su tolerancia y buena voluntad.
¿Cuántos cautivos rescataron los trinitarios?[editar]
Una pregunta nada fácil de responder al ser muy poca la información de la que se
dispone, sobre todo en los primeros tres siglos de la Orden, e incompleta del siglo
XVI. En ese período de las provincias de Francia solo se han podido registrar
diecisiete redenciones desde 1198 a 1544, y no se conoce el número de cautivos
en nueve de ellas, en una del resto se rescataron 204 y en las otras siete una
media de 50 por expedición. Casi nada se sabe de las redenciones de la Provincia
de Castilla en los siglos XIII y XIV. Desde 1404 a 1546 se conocen veinticuatro
redenciones, y de ellas se desconoce el número de rescatados en catorce, en las
otras diez se liberaron 7.445 cautivos. También se desconoce el número de
redenciones realizadas por las dos provincias de Inglaterra y Escocia hasta que
fueron suprimidas en el siglo XVI. No se tiene noticia de las redenciones de la
Provincia de Aragón durante los tres primeros siglos, después su actividad
redentora fue prácticamente nula, obstaculizada por el monopolio que ejercían los
mercedarios aragoneses. De la Provincia de Portugal son pocas las noticias en
ese mismo período de tiempo; desde 1461 a 1557 los reyes les prohibieron
realizar rescates, y solo a partir de 1558 conocemos las redenciones efectuadas.
Según el estudio exhaustivo realizado por el historiador trinitario fr. Bonifacio
Porres8 este sería un buen resumen de las redenciones realizadas y cautivos
liberados, si bien ya sabemos que incompleto:

Provincias o
Período Redenciones Cautivos
naciones

Francia 1198-1544 17 254

Castilla 1404-1546 24 +7.445

Francia s. XVII 19 1.155

Francia s. XVIII 20 1.405

Descalzos de Francia s. XVII 5 170

Castilla y Andalucía 1580-1769 34 6.818

Portugal 1558-1778 42 8.634

Descalzos de España 1625-1769 24 4.865


Descalzos de Italia 1706-1793 27 607

Descalzos de Polonia 1688-1770 15 444

Descalzos de Austria 1691-1783 31 3.923

Expansión de la orden[editar]
En Europa la Orden trinitaria se extendió, entre 1198 y 1314, desde el norte de
Francia hacia el sur y, siguiendo la margen occidental del Mediterráneo, se
expandió hacia los reinos españoles de Castilla y Aragón, según se iba
reconquistando el territorio del sur, ocupado por los musulmanes. Hacia el norte
de Francia los trinitarios se expandieron por las islas británicas. El entusiasmo de
los orígenes y la pureza de la aplicación de la Regla fueron reconocidos por
muchos eclesiásticos de la época, tales como el cardenal Jacobo de Vitry y el
Maestro General de los frailes predicadores, Humberto de Romans.
Las numerosas bulas redactadas por Inocencio III y sus inmediatos sucesores,
acogiendo bajo la protección del papa las nuevas fundaciones, y el apoyo de
autoridades civiles y eclesiásticas, favorecieron a la expansión de los trinitarios. En
1219 la Orden contaba ya con 18 conventos en Francia, 13 en España, 8 en Italia,
y uno en Portugal e Inglaterra, respectivamente. Hacia 1237 se sumarían cuatro
conventos en Tierra Santa y a finales de siglo la Orden contaría unos docientos
conventos desde Inglaterra hasta Palestina. Dentro de las posesiones se contaban
además, numerosos hospitales e iglesias.12
Los cambios producidos en Europa y en la Iglesia entre 1315 y 1472, afectados
especialmente por las pestes que provocaron la diezmación de la población y por
la crisis de la Iglesia, generada primero por el destierro de los papas a Aviñón
(1309 - 1376) y luego por el Cisma de Occidente (1378 - 1417); contribuyeron a la
detención de la expansión de la Orden Trinitaria, el cierre de muchas casas por las
muertes de sus religiosos y la expropiación de importantes casas, como Santo
Tomás in Formis en Roma, de parte del papa romano, porque el Ministro General
de los Trinitarios rindió obediencia al antipapa francés. 13 De este período se
genera en los trinitarios una relajación en el modo de vida y en las redenciones de
cautivos, que llevarán al interés de varios religiosos de realizar una reforma de
costumbres.12
Roberto Gaguin hizo una radiografía de la situación de la Orden en 1417. Grabado de Nicolas III de
Larmessin

El período comprendido entre 1417 y 1613 podría denominarse la época de las


Reformas dentro de la Orden Trinitaria, que van desde la elección de Roberto
Gaguin como Ministro General de la Orden y la muerte de Juan Bautista de la
Concepción, reformador español.12 Gaguin hace una radiografía de la situación de
la Orden en su época:
«Me avergüenza el recordar nuestra irreligiosidad, insumisión y desvergüenza. Nuestras casas han
quedado deshabitadas. En los lugares más importantes donde debiera haber más religiosos, o son
pocos o ninguno; y los que quedan, viven secularizados en su modo de vestir y andar, en sus gestos y
costumbres, llevando una vida aseglarada». Roberto Gaguin, discurso en el Capítulo General de
Cerfroid de 1473.12

El discurso de Gaguin no cambió el modo de vivir de la Orden en general, sin


embargo suscitó en los corazones de numerosos religiosos el deseo de retornar a
los orígenes. Se redescubrió la importancia de la vida de los santos fundadores,
especialmente de la impronta plasmada por Juan de Mata en la Regla primitiva y
se desarrolló un nuevo período de fundaciones. A finales del siglo XV e inicios del
XVI los trinitarios contaban con unas 160 casas, distribuidas en 11 Provincias: 6
en Francia, 2 en España (Castilla y Aragón) y una en Portugal, Inglaterra y
Escocia respectivamente. A inicios del XVII Andalucía e Italia se independizan y
forman nuevas provincias. Como resultado de la Reforma Protestante y las
consiguientes "guerras religiosas" (1627-1588), se perdieron numerosas casas de
las provincias francesas y por la Reforma de Enrique VIII, se suprimieron las
provincias de Inglaterra y Escocia, es conocido el testimonio de algunos mártires
trinitarios ingleses durante este período (1536-1591). 12
Reforma[editar]
Durante el siglo XVI se van adoptando en la Orden diversas medidas disciplinares
y legislativas con la intención de dar vida a los deseos de reforma de algunos
trinitarios, cuyo ápice se encontrará la reforma de Juan Bautista de la Concepción,
que originará la Orden de los Trinitarios Descalzos, primero constituida en
provincia autónoma respecto al Ministro General francés y más tarde en una
Orden religiosa independiente con su propio gobierno y organización.
Primeros intentos de reforma[editar]
En la Provincia de Castilla, en el capítulo provincial de 1496 se inician una serie de
reformas estatutarias que se evolucionarán en los capítulos sucesivos y tomarán
peso con la publicación de las constituciones Flos Observantie cuyo objetivo era
corregir los abusos frecuentes en la disciplina regular y mejorar la observancia del
espíritu religioso. En España no tuvo gran influencia, sin embargo dichas
constituciones tuvieron mayor fuerza en Portugal a partir de 1545, con el decreto
del rey Juan III, que obligaba a todas las órdenes religiosas de su territorio a
reformarse. Los trinitarios portugueses tuvieron en Roque del Espíritu Santo el
abanderado de su reforma. Todos los conventos de Portugal se reformaron, sin
desligarse de la obediencia del Ministro General de la Orden.
Al clausurarse el concilio de Trento (1563), se impulsó aún más el deseo de
reforma en la Orden Trinitaria, pero que se limitaban a solo particulares de la
redención de cautivos y algunos aspectos de vida y costumbres, como los del
Ministro General Bernardo Dominici, y los intentos fallidos de independencia de las
provincias hispánicas, bajo su propio General, de Jerónimo García. Durante el
generalato de Dominici, se dio un importante movimiento de reforma en Francia,
liderado por dos ermitaños, Claude Aleph y Julien de Nantonville, quienes con el
breve Sacrosanctae Romanae Ecclesiae, de Gregorio XIII, obtuvieron la
aprobación pontificia de un nuevo instituto religioso Orden Reformada de la
Santísima Trinidad. Mantuvieron su independencia hasta la revolución francesa,
en que fueron obligados a unirse a la Orden calzada. Mientras tanto en España se
continúan haciendo intentos de reformas, todos fallidos, hasta que por fin surge la
tan anhelada reforma española.14
Convento de los Padres Trinitarios S. XVI. Valdepeñas.

La reforma española[editar]
La reforma más famosa de la Orden Trinitaria fue obra de Juan Bautista de la
Concepción (1561-1613). Nacido en Almodóvar del Campo (Ciudad Real) el 10 de
julio de 1561 y fallecido en Córdoba el 14 de febrero de 1613. Fue canonizado
por Pablo VI el 25 de mayo de 1975, y propuesto a la Iglesia como un santo de la
renovación. En Valdepeñas se establece la primera comunidad de trinitarios
descalzos. Con el breve Ad militantes Ecclesiae (1599) el papa Clemente VIII da
validez eclesial a la Congregación de los hermanos reformados y descalzos de la
Orden de la Santísima Trinidad, instituida para observar con todo su rigor la Regla
de san Juan de Mata.
Juan Bautista de la Concepción fundó 18 conventos de religiosos y uno de
religiosas de clausura. Vivió y transmitió a sus hijos un intenso espíritu de caridad,
oración, recogimiento, humildad y penitencia, poniendo especial interés en
mantener viva la entrega solidaria a los cautivos y a los pobres. La relación de los
trinitarios con la Trinidad, como centro vital y fuente de la caridad que redime, es
un tema central en sus vivencias y enseñanzas.
Aunque poco conocido, Juan Bautista de la Concepción está en la constelación de
los grandes escritores místicos españoles del siglo de Oro. La Biblioteca de
Autores Cristianos (la BAC) ha publicado tres grandes volúmenes de su obra y
tiene en prensa el cuarto. Se trata de un autor con una deuda histórica, pues si
bien tiene el puesto que se merece en los altares, no se le ha colocado aún en la
hornacina del altar de la literatura espiritual que le corresponde.
En la obra literaria del Reformador trinitario se encuentra toda clase de materias
espirituales. Su personal vivencia de la unión mística le dicta profundos tratados
sobre la unión con Cristo, los dones del Espíritu Santo, la experiencia de la cruz y
el conocimiento espiritual. Su doctrina espiritual se orienta a la unión personal con
Dios Trinidad, presente en lo más profundo del alma. Para él la perfección está en
abandonarse al amor transformante de Dios. La santificación del creyente es el
proceso de asimilación a Cristo crucificado. Cristo es nuestro ideal, nuestro
camino; su cruz, nuestra cruz, es la fragua de la santidad. Juan Bautista de la
Concepción es un escritor original y profundo en las ideas, popular y rico en la
expresión. Tiene una prosa armoniosa, con largos periodos, tintada de humor, de
anécdotas, de ejemplos y referencias al reino vegetal, mineral y animal. Domina y
conoce a los santos padres de la Iglesia y la Biblia y es su referencia obligada y
constante. Quien se adentra en los surcos de su obra literaria fácilmente descubre
una simbiosis de Cervantes y Juan de la Cruz.
Dos ramas de un mismo tronco[editar]
En España desde que Juan Bautista de la Concepción acudió a Roma para
adquirir la aprobación de la Reforma, los trinitarios que querían vivir según la regla
mitigada (más tarde llamados calzados) se opusieron a la descalcez y a su
posterior desarrollo, generando roces y conflictos entre los dos estilos de vida.
Esta fue quizá la razón principal por la cual los descalzos españoles obtuvieron de
Paulo V, la facultad de constituirse en dos provincias con un Vicario general
propio, autónomo del Ministro General, cargo que quedó en manos de Gabriel de
la Asunción. No fue hasta 1636, por medio del breve Ex quo regimen de Urbano
VIII, que los descalzos se constituyeron en una Orden religiosa, independiente de
los trinitarios de la antigua observancia, con el nombre de Orden de Descalzos de
la Santísima Trinidad, Redención de Cautivos. A partir de entonces, serían dos
ramas distintas de la misma Orden.
Independientes la una de la otra, la Orden Trinitaria calzada y la descalza,
continuarían su proceso de expansión y realizarían distintas redenciones de
cautivos. La Revolución francesa trajo consigo la prácticamente desaparición de la
Orden en Francia, las tres ramas francesas, Calzados, reformados y descalzos
fueron obligados a unirse en una sola y a cerrar numerosos conventos, desde
entonces se pierde la casa madre de Cerfroid. Mientras que en España ambas ven
un florecimiento en nuevas fundaciones que llegarán incluso a sus territorios en
Italia, como los conventos de la Santísima Trinidad de los españoles calzados de
Via Condotti, y San Carlino alle Quattro Fontane de los trinitarios descalzos
españoles, ambos en Roma. De este último surgirían los frailes que expandirían la
orden descalza a los territorios que hoy comprenden Polonia, Lituania y Rusia,
además de los territorio del Imperio Austro-Húngaro.
Época de las supresiones[editar]
Entre los siglos XVIII y XIX se presenta para la historia de la Orden trinitaria uno
de sus capítulos más trágicos. El emperador José II suprimió los numerosos
conventos trinitarios descalzos, que para entonces ya formaban dos provincias en
el imperio Austro-Húngaro, lo que provocó la separación entre los conventos de
España y los del norte en Polonia y Rusia, provocando la división en dos órdenes,
los trinitarios descalzos de la familia hispana y los trinitarios descalzos de la familia
extrahispana. Por otra parte la invasión napoleónica en Italia acabó con las casas
trinitarias de la nación, tanto de descalzos como de calzados, salvo algunas que
contaban con un estado jurídico especial. La supresión completa en Rusia y
Polonia por el zar Alejandro II se dio en 1866. Los trinitarios portugueses se vieron
obligados a abandonar sus conventos e irse para España a inicios del siglo XIX,
para ver la supresión de la Orden por la ley de desamortización de Mendizábal en
1835.
En vista de tal evento, los trinitarios calzados contaban solo con la casa de la
Trinidad de Roma, el último superior mayor de los calzados fue el trinitario Antonio
Martín Bienes, quien murió en 1894 y con él la rama calzada. Quedarían solo las
dos familias, hispana (con un convento en Roma y otro en Palestrina) y
extrahispana (con dos conventos en Roma), de trinitarios descalzos. 15
Restauración[editar]

Convento de San Carlino alle Quattro Fontane en Roma, desde donde se dio inicio a la llamada
restauración de la Orden trinitaria.

Luego del período de las supresiones la Orden Trinitaria en sus dos familias
conoció un nuevo proceso de expansión. Solo la comunidad de san Carlino alle
Quattro Fontane de la Familia hispana, contaba con el número de religiosos
suficientes para dar inicio a nuevas fundaciones, llegando a Alcázar de San Juan
(España) en 1879 a la que le seguirían otras que permitieron la constitución de
una provincia en España con casas en Cuba (1896). La familia extrahispana fue
reabriendo los conventos italianos entre 1820 y 1835, hasta constituirse en dos
provincias.
En el capítulo General celebrado en Roma en el 1900, se dio la unificación de las
dos familias trinitarias, en una única Orden, retomando el nombre de Orden de la
Santísima Trinidad y quitando los viejos apellidos de descalzos. El primer Ministro
General de la unificación fue el religioso italiano Gregorio de Jesús y María. Con la
unificación se dio un avanzado proceso de expansión, llegando a Austria en 1900,
Chile en 1902, Benadir (1904), Estados Unidos en 1912, Argentina en 1913,
Francia en 1922, Canadá en 1924 y Madagascar en 1926. 16
Del Concilio Vaticano II hasta hoy[editar]
A raíz del Concilio Vaticano II se pone en marcha una renovación para adaptarse
a las directrices de éste. Para ello se elaboraron nuevas Constituciones,
aprobadas por el capítulo general de 1983 y confirmadas por Roma en 1984.
La Orden Trinitaria, junto con toda la Familia Trinitaria, celebró varios aniversarios
en los últimos años:

 Del 17 de diciembre de 1998 al 17 de diciembre de 1999, el VIII Centenario


de su fundación (1198-1998) y el IV Centenario de la reforma (1599-1999).
 Desde el 17 de diciembre de 2012 al 14 de febrero de 2014 toda la Orden
Trinitaria celebra un Año Jubilar con motivo de los 800 años de la muerte del
fundador, San Juan de Mata, y 400 de la muerte del Reformador, San Juan
Bautista de la Concepción. El papa Benedicto XVI declaró tres iglesias de la
Orden como templos jubilares: el de Santo Tomás in Formis en Roma (lugar
donde murió San Juan de Mata), la parroquia San Juan de
Mata en Salamanca (donde se guardan las reliquias del Fundador) y la Iglesia
de Nuestra Señora de Gracia en Córdoba (donde murió y se conservan las
reliquias de San Juan Bautista de la Concepción). 17
Según el Anuario Pontificio de 2015 integraban la Orden Trinitaria 635 hermanos,
de los cuales 415 ordenados sacerdotes. Además atendían 97 parroquias.18

Organización[editar]

Fr. Jose Narlaly O.SS.T.


Ministro general

Gobierno[editar]
Véase también: Anexo:Ministros Generales de la Orden Trinitaria
Según el número 105 de las Constituciones19 de la Orden Trinitaria, esta participa
de la potestad legislativa, ejecutiva y judicial de la misma Iglesia católica, conforme
expresa el canon 596 del Código de Derecho Canónico. De esa manera, está
constituida por:
...hermanos que, en lo referente al gobierno, reunidos en varias casas, viven en común bajo el Ministro
de cada casa legítimamente designado. La unión de varias casas legítimamente erigida bajo un mismo
Superior se llama provincia. Se admiten también en la Orden viceprovincias, vicariatos, tanto generales
como provinciales, y casas inmediatamente sujetas al Ministro general y a su consejo. Constituciones,
107

En ese orden de ideas, el gobierno personal de la Orden sería de este modo: el


Ministro conventual en cada casa, el Ministro provincial o a modo de provincial en
la provincia u otra jurisdicción (viceprovincia o vicariato), y el Ministro general en
toda la Orden.20 A ellos se les suman los consejeros generales, provinciales o a
modo de provinciales, que desempeñan su oficio de manera colegial. 21
En la actualidad el Ministro general de la Orden de la Santísima Trinidad y de los
Cautivos, considerado el 85° sucesor de Juan de Mata, se llama José Narlaly y es
originario de la India.22
División administrativa[editar]
La Orden de la Santísima Trinidad y de los cautivos posee unas 96 casas en el
mundo, que se encuentran repartidas en seis provincias, tres vicariatos y una
delegación provincial. La principal división administrativa de la Orden son las
provincias. Los vicariatos y las delegaciones, son regiones autónomas pero
adjudicadas a alguna provincia. Las provincias trinitarias son:

 Provincia del Espíritu Santo (en España, Italia, Corea de Sur y


Marruecos): erigida en 1605, fue la primera provincia de la Orden de descalzos
de la Santísima Trinidad, cuyo primer provincia fue Juan Bautista de la
Concepción, cuando esta aún no se había separado de la Orden de la antigua
observancia (Calzados). Pertenecen a esta provincia las casas de la Trinidad
de España en Córdoba, Alcázar de San Juan, Valdepeñas, Villanueva del
Arzobispo, Andújar (dos casas: ciudad y Santuario de la
Cabeza), Antequera, Algeciras, Granada, Madrid (Aluche), Sevilla y Málaga, de
Corea del Sur en Changwon, Masan y comparte con la provincia de la
Inmaculada Concepción el convento de San Carlino alle Quattro Fontane de
Roma. En septiembre de 2018 la Provincia abrió una casa misionera en Al
Hoceima, Marruecos. 23
El Vicariato de San Simón de Rojas, bajo la jurisdicción de la Provincia del Espíritu
Santo, fue erigido a mediados del siglo XX, con casas en Chile, (Santiago de
Chile y San Carlos de Ñuble), Argentina (Buenos Aires y Villa María), Perú (Lima),
Bolivia (Sucre) y Brasil, San Pablo y Suzano.24

 Provincia de San Juan de Mata (en Italia, Polonia, Austria y Vietnam):


erigida en 1690. A ella pertenecen las casas de la Trinidad presentes en
Italia: Roma (dos casas), Andria, Santi Cosma e Damiano, Esperia, Gagliano
del Capo, Livorno, Medea, Nápoles (dos casas), Palestrina, Rocca di
Papa, Somma Vesuviana y Venosa. La provincia posee algunas casas en
Europa fuera del territorio italiano, a saber: Viena y Mödling en
Austria, Budziska y Cracovia en Polonia y una nueva presencia misionera en
Vietnam, aún en proceso de fundación. La Delegación provincial Jesús
Nazareno Rescatado (o de México), perteneciente a esta provincia, fue erigida
a finales del siglo XX y posee cuatro casas en México D.F. y una
en Aguascalientes.25
El Vicariato de Santa Inés, erigido el 28 de enero de 2019 bajo la jurisdicción de la
Provincia de San Juan de Mata, con casas en Brazaville y Pointe Noire en
Congo, Libreville en Gabón y en Camerún.

 Provincia del Inmaculado Corazón de la Virgen María (en Estados


Unidos y Filipinas): fue erigida en 1950 y pertenecen a ella las casas de la
Trinidad presentes en territorio de los Estados
Unidos, Pikesville, Adelphi, Ellicott City, Hyattsville, Hanover, Las Vegas, Los
Ángeles, Miami, San Antonio, Goliad y Trenton. En abril de 2019 se comenzó
una nueva presencia misionera en Filipinas, aún en proceso de fundación. 26

 Provincia de la Inmaculada Concepción (en España e Italia): sus


orígenes datan del siglo XVII, pero fue suprimida en el XIX. En 1953 se erige
nuevamente, independizándose de la provincia del Espíritu Santo. Forman
parte de esta provincia las casas de la Trinidad de Madrid, Algorta (casas de la
Trinidad y del Redentor), Alcorcón, Barcelona, Salamanca y el Santuario de la
Bien Aparecida en Cantabria. Comparte con la provincia del Espíritu Santo la
administración del convento romano de San Carlino alle Quattro Fontane.

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