PALEOMOLECULAS
Encontradas las moléculas orgánicas complejas más viejas en fósiles
(NC&T) Las moléculas pudieron quizá haber funcionado como pigmentos,
pero el estudio va más allá de este hallazgo en concreto, y presenta una
manera completamente nueva de rastrear cómo evolucionaron las especies.
El trabajo ha sido efectuado en la Universidad Estatal de Ohio.
Christina O'Malley encontró moléculas orgánicas anaranjadas y amarillas
dentro de los restos fosilizados de varias especies de criaturas marinas
conocidas como crinoideos (o "lirios de mar", equinodermos primitivos que
viven principalmente en los mares tropicales)
Los crinoideos todavía existen hoy. Aunque parecen plantas, son animales.
Se aferran al fondo marino y se alimentan del plancton que flota a su
alrededor. Los crinoideos de hoy despliegan un rango de colores que abarca
tonos de rojo, naranja, y amarillo, así que los geólogos no se sorprendieron
de que algunos de esos colores se manifestaran en los crinoideos de hace
350 millones de años.
William Ausich y Christina O'Malley muestran un crinoideo moderno.
(Foto: Kevin Fitzsimons/OSU)
Se ha sospechado durante mucho tiempo que esas moléculas orgánicas
podrían encontrarse dentro de los fósiles. Ésta es precisamente la primera
vez que los científicos han tenido éxito al buscarlas.
Aunque estas moléculas orgánicas podrían ser clasificadas como
pigmentos, nadie puede estar seguro de que funcionaron como tales dentro
de estos animales antiguos, según advierten los autores del estudio. Las
moléculas pudieron servir para algún otro propósito aparte de para dar
coloración, quizás para defender al animal de los depredadores haciéndolo
menos sabroso.
Debido a que las moléculas parecen ser un poco diferentes para cada
especie de crinoideo, los científicos pueden emplear los pigmentos como
biomarcadores, para trazar relaciones en el árbol evolutivo de estas
criaturas. Hasta ahora, sólo podían inferir el linaje de los crinoideos
basándose en el tamaño y forma de rasgos importantes en los esqueletos de
los animales.
Ésta podría ser una nueva herramienta para deducir de qué modo estas
antiguas criaturas se volvieron tan prolíficas y cómo prosperaron tanto.
Los científicos sólo pueden ver animales y plantas fosilizados de manera
limitada, en rocas sedimentarias, como los fósiles en caliza analizados en
este estudio. La roca es inorgánica, y reemplaza a las moléculas orgánicas,
como las de los pigmentos, durante la fosilización. Lo que O'Malley y sus
colegas William Ausich y Yu-Ping Chin (profesores de Ciencias de la
Tierra) descubrieron es que algunas moléculas orgánicas sobreviven al
proceso de vez en cuando.
El esqueleto de los Crinoideos es muy poroso, y los investigadores piensan
que cuando las moléculas inorgánicas rellenaron los espacios del esqueleto
durante la preservación, algunas de las moléculas orgánicas quedaron
atrapadas dentro del fósil.