Las ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a
nivel más particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en
1980.1Las ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1Las
ideas que comunica un texto están contenidas en lo que se suele denominar
«macroproposiciones», unidades estructurales de nivel superior o global, que
otorgan coherencia al texto constituyendo su hilo central, el esqueleto estructural
que cohesiona elementos lingüísticos formales de alto nivel, como los títulos y
subtítulos, la secuencia de párrafos, etc. En contraste, las «microproposiciones»
son los elementos coadyuvantes de la cohesión de un texto, pero a nivel más
particular o local. Esta distinción fue realizada por Teun van Dijk en 1980.1