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Conocer a Dios: Intimidad y Relación

Este documento habla sobre la importancia de conocer a Dios más íntimamente a través de Jesucristo. Relata una experiencia personal donde el autor decidió asistir a la escuela de ministerio con el objetivo de conocer a Dios más, amarlo más y servirlo mejor. A lo largo de los años, se dio cuenta que conocer a Dios debe ser la búsqueda principal en la vida. Jesús mismo oró para que sus seguidores conocieran a Dios y a él mismo. Conocer a Dios viene a través de su revelación en la Palab

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Conocer a Dios: Intimidad y Relación

Este documento habla sobre la importancia de conocer a Dios más íntimamente a través de Jesucristo. Relata una experiencia personal donde el autor decidió asistir a la escuela de ministerio con el objetivo de conocer a Dios más, amarlo más y servirlo mejor. A lo largo de los años, se dio cuenta que conocer a Dios debe ser la búsqueda principal en la vida. Jesús mismo oró para que sus seguidores conocieran a Dios y a él mismo. Conocer a Dios viene a través de su revelación en la Palab

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I.

CONOCER A DIOS MAS – JUAN 17:3

Cuando comencé a caminar con el Señor hace varios años, asistí a un lindo retiro.
El tema de este retiro era de “Conocer a Dios más, Amarlo más, y Servirlo Mejor.”
El tema del retiro, y las enseñanzas me tocaron tan hondo, que comencé a orar
todos los días para conocerlo más, amarlo más, y servirlo mejor.

Cuando asistí a la Escuela de Ministerio de mi iglesia, un par de años después,


nuestra primera reunión, antes de comenzar la parte académica de la escuela, fue
en un parque precioso. Me imaginaba a Jesús hablándole a Sus apóstoles.

El director de la escuela, nos preguntó, como estudiantes, la razón por la cual


habíamos decidido asistir a la Escuela de Ministerio. Uno por uno, los estudiantes
se levantaron y explicaron el motivo de estar ahí. Yo comencé a orar. “Señor, ¿por
qué estoy aquí? ¡REALMENTE! Yo quería sonar bien.

Lo primero que se me vino a la mente fue “Conocer a Dios Más. Amarlo más, y
servirlo mejor. “Pero Señor,” le dije, “¿no tienes nada más profundo para darme?”
Todos los estudiantes estaban recitando versículos… todos sonaban tan piadosos…

Cuando llegó mi turno, Dios todavía no me había dicho nada más, así que me paré
y dije, “La razón por la cual estoy asistiendo a la Escuela de Ministerio es que
“Quiero Conocer a Dios más, Amarlo más, y Servirlo Mejor.”

Y a través de los años, me he dado cuenta que no hay nada más importante, más
profundo, y más esencial que conocer a Dios. Desde ese momento, Conocer a
Dios, se convirtió en la búsqueda de mi vida, y le pido a Dios que sea la tuya
también. Jesús mismo le oró al Padre en Juan 17:3,

“Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a


Jesucristo, a quien has enviado.”

Muchos claman conocer a Dios, pero no conocen a Cristo. Claman conocer a Dios
pero niegan la divinidad de Cristo. Ese es un error fatal. ¡No hay salvación sin
Jesús! ¡No hay vida eterna sin Jesús!

No es la cantidad de conocimiento que tengas lo que importa, sino la “clase de


conocimiento.” ES A QUIEN CONOCES… ¿Conoces a Cristo? Del mismo modo, no
es la cantidad de fe que tengas, sino la clase de fe que tengas. Hay una canción
muy conocida que se titula “Solo Cree.” ¿Solo cree? ¿Creer en qué?
Carlos Spurgeon dice: “No es tu gozo en Cristo lo que te salva. ¡Es Cristo! No es
por tu fe en Cristo que eres salva , aunque ese es el instrumento. ¡Es el mérito y la
sangre de Cristo que te salva!

El evangelio es la buena noticia de que Jesús murió por nuestros pecados, fue


sepultado, y resucitó de entre los muertos. ¡Esos son los hechos!

Nuestro conocimiento de los hechos, y como respondemos a este conocimiento, ES


LA FE. Fe es confiar en Cristo como nuestro Señor y Salvador. ¡Él es el objeto de
nuestra fe! ¡Y el Dador de nuestra salvación!

Jesús dice en Juan 5:19, De cierto, de cierto les digo: “El Hijo no puede hacer
nada por si mismo, sino lo que ve que el Padre hace; porque todo lo que el Padre
hace, eso mismo lo hace el Hijo.”

Mucha gente lee la Biblia para que le conteste la pregunta, “¿Qué es lo que debo
hacer? ¿Cómo me debo de comportar?” SU ENFOQUE PRINCIPAL, en su relación
con Dios, ES SU CONDUCTA. Si bien el hacer buenas cosas es importante, NO ES
LO FUNDAMENTAL.

El propósito esencial de CUALQUIER RELACION “DE VERDADERO AMOR Y


AMISTAD,” no es el de hacer, SINO EL DE CONOCER. Las acciones fluyen de la
intimidad que existe, y no vice-versa. Si miramos bien de cerca, eso lo vemos en
las palabras de Jesús.

Esto indica que había intimidad entre el Padre y El, antes de que hubiera nada
más. Él tenía que conocer al Padre para poder hablar así.. Pero este texto también
dice que Él hace solo lo que ve al Padre hacer.

Es decir, que antes de que pudiera haber cualquier cambio de conducta, Jesús ya
había visto lo que el Padre estaba haciendo. Jesús conoce y sabe primero, y luego,
El hace. ¡Así es como una relación funciona!

Jesús nunca dice, “Yo deduzco lo que debo de hacer leyendo las Escrituras y
obedeciendo lo que dice.” ¡NO! Lo que EL HACE tiene que ver con Su relación con
el Padre, de principio a fin. ¿Toman parte las escrituras en todo esto? ¡Por
supuesto!

Para comenzar, cuando se trata del corazón de Jesús, no era suficiente descifrar lo
que la Palabra enseña, sino de CONOCER a la PERSONA QUE HABLÓ LA PALABRA.
¿Qué te preguntas a ti misma cuando lees la Biblia? ¿Qué es lo que realmente
estás buscando?

Tu respuesta a esto hace gran diferencia, no solo en la forma cómo vives tu vida,


sino por tu deseo de conocer a Dios más. Cuando leemos la Biblia, muchas de
nosotros caemos en la trampa de buscar instrucción solamente, ya sea, porque no
estamos muy interesadas, o porque no sabemos cómo buscar una verdadera
intimidad con Dios.

No vemos lo que Dios está haciendo, así que sacamos los fundamentos que
podemos de la Palabra, y confiamos que son las instrucciones de Dios. ¡ESO ES
RELIGION! ¡ESO NO ES RELACION! ¡Dios quiere algo MUCHO MAS PERSONAL, que
eso!

Efesios 1:17 también dice, “Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre
de gloria, le dé espíritu de sabiduría y de revelación “ en el conocimiento de Él.”

Pablo rara vez oraba acerca de las cosas QUE SON TAN IMPORTANTES PARA
NOSOTRAS EN NUESTRAS ORACIONES – Queremos buena salud, más plata,
mejores condiciones de trabajo, resolver problemas familiares, y hasta pedir que
las crisis mundiales se acaben.

Sin embargo, Pablo oraba para que la gente CONOCIERA A DIOS MÁS, que se


familiarizara más con Jesús. El conocimiento de Diossolo puede venir del mismo
Dios. Una persona puede ser conocida solo a través de su propia revelación.

Por ejemplo, ustedes pueden saber cosas acerca de mí, que soy maestra de la
Biblia, que tengo mi programa de radio los domingos por la tarde, que hablo
español, y que soy conferencista internacional. Y hasta por las historias que les
cuento durante mis enseñanzas.

Pero si yo no les digo quien soy yo, a través de mis palabras y acciones, a través
de mis pensamientos y sentimientos, mis esperanzas y ambiciones, de lo que me
gusta y lo que no, acerca de mis frustraciones y miedos, etc. nunca podrán
conocerme realmente.

REVELARSE ASI MISMA es esencial, para que nos conozca otra persona. Dios se
revela a sí mismo en dos formas – EN LA PALABRA INSPIRADA y EN LA PALABRA
ENCARNADA. Él nos ha dicho como es El EN LA UNA, y nos ha mostrado como es
El, EN LA OTRA.
Nuestra responsabilidad es de conocerlo, a través de las Escrituras, y a través del
Salvador. En este mundo, ¡no hay ocupación más grandiosa que ésta!

Cuando me entregué a Cristo hace unos años, escuchaba a muchas cristianas decir
“El cristianismo no es una religión. Es una relación.” Sin embargo, tal parece que
muchas cristianas se han pasado años sirviendo al Señor fielmente con un enfoque
en el servicio – SEMBRANDO Y COSECHANDO.

Muchas se han pasado años estudiando las doctrinas y preceptos de las escrituras
– los diferentes matices de la teología, que explican quién es Dios de una forma
que satisface al intelecto solamente.

Muchas se pasan la vida yendo de iglesia en iglesia con el deseo profundo de


probar la inspiración… y ver lo sobrenatural… la manifestación del poder del
evangelio. Todo esto proviene de buenas intenciones, ¡pero no es suficiente!

¡CONOCER A DIOS ES LA META! El deseo de Dios es que digamos, “Señor, quiero


conocerte, quiero amarte. Quiero estar contigo.” SI NOS PERDEMOS ESTO EN LA
VIDA, la iglesia, ls familia, o cualquier otra área de la vida, REALMENTE NO
IMPORTA. Podemos buscar apasionadamente las cosas de Dios “sin conocer a
Dios.”

Podemos estudiar Su Palabra, y hasta enseñarla, SIN CONOCER A DIOS. Podemos


especializarnos en las verdades y acciones del evangelio SIN CONOCER EL
CORAZÓN DETRÁS DEL EVANGELIO. Eso pasa todo el tiempo, y es trágico.

Claro, aquellas que creen en Jesús, y Su obra salvadora, son bienvenidas a Su


Reino. Muchas se han enfocado en las obras, en el estudio, y en los milagros “sin
conocer a Jesús íntimamente,” aun siendo salvas.

El verdadero propósito “de la venida y muerte de Jesús por nosotras, ES MAS


GRANDE… MUCHO MAS GRANDE, FUE PARA QUE LO CONOCIERAMOS – PARA QUE
NOS RELACIONÁRAMOS INTIMAMENTE CON EL. ¡Es por eso que Él quiere hacerse
conocer!

Cuando nos enfocamos en Dios, en vez de las cosas de Dios, vivimos la vida con
poder. Podemos decirle al mundo, “Dios quiere conocerte, y estar contigo.” El
mensaje es simple, y así mismo es el estilo de vida. ¡Pero muchos se lo pierden!

¡ASI QUE! YA VIMOS CUAN MARAVILLOSO ES “CONOCER A DIOS MAS,” AHORA


VAYAMOS A LA SEGUNDA PARTE,
II. AMAR A DIOS MAS – JOSUE 23:11

11 Tengan mucho cuidado de ustedes mismos, y amen al Señor nuestro Dios con
todo el corazón.

¿Quiénes de ustedes están familiarizadas con “Los Cinco Lenguajes del Amor”
escrito por Gary Chapman? Sí, es la idea de que cada una de nosotras tiene un
modo preferido de recibir amor de otros.

Los cinco lenguajes del amor son (1) Palabras de Afirmación, (2) Gozar de Tiempo
de Calidad, (3) Recibir Regalos, (4) Actos de Servicio, (5) Toque Físico (o sea ser
cariñosa). Nosotras entendemos el afecto de otros cuando lo vemos expresado a
través de un de estos lenguajes.

Lo que, muchas veces no nos damos cuenta, es que Dios también tiene lenguajes
de amor.

A Él le gustan las palabras de afirmación (que es la alabanza); gozar de tiempo de


calidad (que es la oración y meditación), recibiendo regalos (que son nuestras
ofrendas), actos de servicio (que es la obediencia), y hasta el toque físico.

El toque físico será difícil de expresárselo a Dios, --pero seguro que Jesús apreció
que Juan se apoyara contra El en la Ultima Cena. Y el Padre seguramente que se
deleita cuando disfrutamos de los regalos tangibles que Él nos da.

¡Dios recibe amor de la misma manera que nosotras lo hacemos! Inclusive nos
dice como expresarle nuestro amor. La Biblia está llena de instrucciones de cómo
quiere Dios que le demos, que le hablemos, y que lo sirvamos. ¡Dios nos ha
expresado Sus deseos muy claramente!

Yo me acuerdo de un amigo, muy querido, con quien estaba conversando acerca


de los 5 lenguajes del amor. El me comentaba que cuando llegaba a su casa, su
esposa siempre lo esperaba con una gran cena, y una mesa regiamente arreglada.

Pero él siempre le decía, “No, yo quiero mi beso primero.” Pasara lo que pasara, él
quería su beso primero. Él me decía “Mi lenguaje del amor es el toque físico. ¡Mi
beso! Mientras que el lenguaje del amor de mi esposa, son los actos de servicio.

Todas nuestras expresiones de amor, como la alabanza, ofrendas, obediencia,


conversaciones con Dios, y hasta nuestros anhelos de recibir toque físico – es lo
que se desborda de nuestros corazones.
Cuando convertimos las instrucciones de Dios, en nada más, que en una serie de
obligaciones, arruinamos su propósito. Nos las ha dado Dios, en primer
lugar, como formas de expresar nuestro amor.

Es por eso que el mandamiento más grande DE TODOS es el de “AMAR A DIOS.”


Esto significaque debemos amoldarnos a Dios en todo lo que hacemos en nuestras
vidas. Más que nada, hemos sido creadas para adorar a Dios. Y nuestra búsqueda
No. 1 debiera ser como amar a Dios bien. ¡Cómo amarlo más!

Oseas 6:3 dice “Entonces conoceremos al Señor, y más y más lo iremos


conociendo. Vendrá a nuestro encuentro como la luz del alba, como vienen a la
tierra las lluvias tempranas y las lluvias tardías.”

Cuando estás enamorada, anhelas compartir quien eres tú con tu amado. Quieres
que tu amado conozca tus sentimientos y pensamientos más profundos, que
admire tus habilidades y talentos, QUE COMPRENDA TU DOLOR, y que te apoye
para lograr tus metas. ¡Quieres que te conozca y que te aprecie por lo que eres!

Es por eso que un romance de mirarse a los ojos de-corazón-a-corazón es un


anhelo profundo de todo ser humano. ¡TODAS QUEREMOS CONECTAR!

DIOS TIENE ESE MISMO DESEO. Es por eso que Dios creó a la humanidad a Su
imagen. Para conocerlo y apreciarlo por lo que es. Él ha compartido Sus
sentimientos y pensamientos con nosotras, ¡PARA QUE LO CONOZCAMOS!

El hace cosas maravillosas para que lo alabemos por Su poder, Su sabiduría, y Sus
obras. Él nos habla de Su dolor a través de los profetas, para que podamos
comprender Su pena en cuanto a relaciones rotas. Dios nos ha llamado a Su
misión para que trabajemos junto con El para lograr Sus metas.

¡ES POR ESO QUE FUIMOS CREADAS! DIOS, AL IGUAL QUE NOSOTRAS, QUIERE
CONECTAR.

Y cuando NOS COMPROMETEMOS A CONOCER Y AMAR A DIOS, CON ALMA,


CORAZON Y VIDA, Y CUANDO CUMPLIMOS CON SINCERIDAD Y DEVOCION, Sus
bendiciones son tan seguras como el amanecer de un nuevo día.

Y Deuteronomio 30:20 dice “Para que ames al Señor tu Dios, y atiendas a Su voz,
y lo sigas, pues Él es para ti VIDA.”
¿Qué es lo que te preocupa? Lo más probable es que en algún momento dado, tu
mente está enfocada en un tema específico, o en algo que te interesa mucho, o en
alguna necesidad, y por consiguiente, todo los demás deja de tener importancia.

A lo mejor esa preocupación sea la cosamás grande en tu lista de las cosas que
tienes que hacer, o el problema más grande al que te estás enfrentando, o al
deseo más grande de tu corazón. Sea lo sea, ocupa un gran lugar en tu mente.
Nuestros cerebros tienen un enfoque limitado.

Debo de admitir, que por lo general, nuestras preocupaciones NO SE ALINEAN A


LAS ESCRITURAS. La Biblia nos llama continuamente a la adoración, a la alabanza,
a enfocarnos en Dios y Su Reino. Sin embargo, nosotras estamos distraídas “con
otras cosas,” como nuestras carreras y relaciones, y nuestros propios planes para
el futuro.

En sí mismas, estas cosas no son malas. Pero tenemos la tendencia de hacerlas


desproporcionalmente más grandes. Y nuestro verdadero enfoque – DIOS – parece
que lo empujamos fuera del camino, para hacer sitio para lo demás.

¿Por qué no estamos más preocupadas por Dios? ¿Por qué no nos despertamos
cada mañana con la pregunta más importante ¿Cómo puedo amar a Jesús más?
Otras preocupaciones pueden consumir la energía que DIOS, se merece.

SI NO CUMPLIMOS “CON DIOS,” QUE DEBIERA SER NUESTRO AFECTO MAXIMO,


nada terminará satisfaciéndonos. Cuando cumplimos con nuestro propósito,
cuando escogemos amar a Dios, no solo en teoría sino en nuestros corazones y
mentes – Él se hace más PRESENTE, en nosotras, y con nosotras.

Jesús nos dice en Mateo 6:33 “Busquen primeramente el reino de Dios y Su


justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” JESUS VELA POR NUESTRAS
PREOCUPACIONES, CUANDO NOSOTRAS VELAMOS POR LAS SUYAS.

Escoge amar y adorar a Dios, COMO TU AFECTO PRIMORDIAL, y verás lo que El


hace con todas las otras inquietudes de tu vida. El peleará tus batallas, ganará tus
victorias, y resolverá todos tus problemas, cuando estás enfocada en El.

En la Biblia hay tantas bellas referencias al amor de Dios por Su gente. Me encanta
lo que el Salmo 103:11 dice “TAN GRANDE ES SU AMOR POR LOS QUE LO TEMEN,
COMO ALTO ES EL CIELO SOBRE LA TIERRA.”
POCA GENTE EN ESTE MUNDO, EXPERIMENTA “EN SUS RELACIONES HUMANAS,”
UN AMOR INCANSABLE… UN AMOR QUE NO SE RINDE. Incluso aquellos que lo han
experimentado, se dan cuenta que el amor humano, nace muchas veces, de
motivaciones conflictivas, o de necesidades emocionales poco sanas.

Pero un amor puro, desinteresado, extravagante, apasionado, y firme es difícil de


comprender. Hemos visto muy pocos ejemplos de este amor, si es que existe.

Así que cuando nos hablan del gran amor de Dios – de la anchura, la longitud, la
profundidad y la altura del amor de Cristo – muchas veces asentimos con nuestras
cabezas “dando toda la razón,” mientras que nuestros corazones ni siquiera son
tocados. ¡No es que no lo creemos! Simplemente, no lo sentimos.

Se convierte en algo intelectual en nosotras, en vez de un cálido abrazo. Mientras


tanto, EL DIOS, cuyo amor es más grande de lo que podemos imaginarnos, busca
corazones que lo quieran recibir. ¿Cómo puede el amor de Dios pasar de nuestra
cabeza… a nuestro corazón?

NO por mejor razonamiento y análisis, NO repitiendo los versículos que describen


el amor de Dios, NO por más explicaciones y entendimiento. ¡Que poco hace la
mente por el corazón!

La única forma de conocer esta clase de amor es a través del sentir espiritual y
emocional, por medio de la experiencia. A través de esta clase de fe -- se puede
aceptar las verdades que la mente no puede entender. Y la única forma que puede
suceder, no es por propio esfuerzo, sino recibiéndolo de Dios.

El primer paso, EN CASI TODO EN LA VIDA CRISTIANA, ES DE PEDIRLO. La


religión te puede dar instrucciones de como hacerlo “paso-a-paso;” pero en una
relación íntima, experimentarás VIDA Y BENDICIONES, simplemente con recibirlas.
No te esfuerces por entender el amor de Dios. ¡Acéptalo! ¡Recíbelo! Pídele una
gran revelación de sí mismo.

¡Y ACOGELA COMO VERDAD, aun cuando tu mente se rebele! Según la Palabra de


Dios, Su amor será siempre más grande de lo que podemos entender.

¡AHORA BIEN! YA VIMOS CUAN CAUTIVADOR Y MARAVILLOSO ES CONOCER A


DIOS MAS, Y AMARLO MAS, AHORA VAYAMOS A LA TERCERA Y ULTIMA PARTE…

III. SERVIR A DIOS MEJOR – Hechos 10:1-20


1 En Cesarea vivía un hombre llamado Cornelio; que era centurión del regimiento
conocido como “Italiano.” 2 Cornelio era un hombre piadoso y temeroso de Dios, lo
mismo que toda su familia, pues ayudaba mucho a la gente con dinero y siempre
oraba a Dios.

Un regimiento romano consistía de 600 hombres, que era la décima parte de una
legión. Cada compañía de 100 hombres estaba a cargo de un centurión, quien era
un hombre tenaz, disciplinado como el hierro, bien entrenado, y con un corazón
valiente.

Cornelio era un hombre que temía a Dios. Era uno de los muchos extranjeros que
se sentía atraído por los aspectos morales, éticos y espirituales del judaísmo.
Muchos de ellos asistían a las sinagogas, eran instruidos en la escrituras y
observaban el día de reposo. Y hasta seguían las leyes dietéticas.

Aquí el Espíritu Santo hace hincapié a tres cosas acerca de Cornelio. Primero,
menciona su fe. Dice que Cornelio era un hombre devoto y temía a Dios. Segundo,
menciona a su familia.

Este soldado veterano, por su ejemplo, había logrado atraer a su familia y aquellos


que dependían de él, a la fe en el verdadero Dios. Y tercero, el Espíritu Santo
menciona su fervor. Cornelio hacía muchas obras de caridad, y le oraba a Dios
siempre. Era un hombre que vivía su fe.

3 Un día, como a las tres de la tarde, Cornelio tuvo una visión, en la que
claramente vio que un ángel de Dios entraba en donde él estaba y le hablaba por
su nombre. 4 Cornelio miró fijamente al ángel y, con mucho temor, le preguntó,
“Señor, ¿qué se te ofrece? Y el ángel le respondió: “Dios ha escuchado tus
oraciones, y la ayuda que has dado a otros la ha recibido como una ofrenda.

5 Envía a tus hombres a Jope, y haz que venga Simón, al que también se le
conoce como Pedro, 6 que está hospedándose en casa de Simón el curtidor, quien
vive junto al mar. 7 En cuanto se fue el ángel que había hablado con Cornelio, este
llamó a dos de sus criados y a uno de sus asistentes, que era un soldado piadoso,
8 y luego de contarles lo sucedido, los envió a Jope.

El Señor sabía todo acerca de Pedro. Dios nunca se olvida de un nombre, nunca
pierde una dirección, nunca comete un error, nunca tiene un momento de
vacilación en cuanto al lugar dónde estás, y lo que estás haciendo. ¿No es
reconfortante saber eso?
El Dios, que está al tanto de cientos de billones de estrellas en cada uno de los
cientos de millones de galaxias, que sabe el camino, la historia, y el destino de
cada partícula de polvo en el espacio cósmico, sabe todo acerca de ti… ¡de mí!

En todas mis idas y venidas por tierra, mar, y aire, Él sabe exactamente dónde
encontrarme en el momento preciso que me necesita. Él sabe cómo poner gente
en mi camino, y en mi vida,para cumplir Sus propios propósitos. ¡Todas estamos
en misión con Dios!

En el libro de Hechos, no hay nada más interesante que ver como Dios lidiaba con
los hombres que necesitaba para Su obra. Dios requería a un hombre que le diera
el encuentro a aquel etíope que regresaba de Jerusalén con un anhelo grande en
su corazón. ¡Dios sabía dónde vivía Felipe! ¡Así que lo manda a compartir el
evangelio!!

Dios necesitaba a un hombre que encontrara a Saúl de Tarso, quien estaba ciego
en la calle, llamada Derecha. ¡Dios sabía dónde vivía Ananías! ¡Y lo manda para
que Saúl recobrara la vista y fuera lleno del Espíritu Santo.

Y en la historia de Cornelio, Dios necesitaba un hombre para llevarle el evangelio a


este buen centurión, que no era salvo. ¡Dios sabía dónde se hospedaba Pedro! ¡Así
que lo manda buscar para salvar a Cornelio ¡y a todos los de su casa!

Dios no les ha dado a los ángeles el ministerio de reconciliación. La obra del


evangelio ha sido encomendada a hombres y mujeres, como tú, y yo. Por eso
Cornelio dijo: “Escuché a un ángel, y me dijo que mandara a buscar a Pedro.

19 Y mientras Pedro meditaba en la visión, el Espíritu le dijo: Tres hombres te


buscan. 20 Así que baja a verlos, y no dudes en ir con ellos, porque Yo los he
enviado.”

Este plan divino era una invitación a Pedro -- para que participara en la misión que
Dios tenía para los extranjeros. Pero esto nunca hubiera sucedido, si Dios no
hubiera usado la visión que le da a Pedro, para romper algunas de las creencias y
suposiciones de Pedro.

Pedro tenía que hacerse sensible AL MOVER DEL ESPIRITU SANTO EN UNA NUEVA
DIRECCIÓN. Una de las mejores formas de experimentar la Presencia de Dios es
de notar lo que Él está haciendo. Cuando notamos Su mover en las vidas de otras
personas, y somos sensibles al rol que Dios quiere que tomemos, podremos
alinearnos a Su obra.

¿Qué actividad está haciendo Dios alrededor tuyo? ¿Qué te está invitando a hacer?
¿Cómo le has respondido? Observa como Dios está obrando en los corazones de la
gente. Nota la crisis que están pasando, las preguntas con las cuales están
luchando, y las formas como Dios los está preparando para encontrarse con ellos.

Estate lista para alentarlos, edificarlos, y dirigirlos a Dios. Pídele al Espíritu Santo
que te alerte a Sus propósitos. Si notas las formas como Dios está presente en sus
vidas, únete a El ahí. Él se hará más presente en tu vida también. Cuanto más
cerca te unas a los planes de Dios, ¡MÁS PODEROSAMENTE EXPERIMENTARÁS A
DIOS!

Y por último, Isaías 40:5 dice “Se manifestará la gloria del Señor, y la humanidad
entera la verá. La boca del Señor ha hablado.”

Dios llama a Su gente a ser luz y sal, para ser hombres y mujeres de


influencia para el bien del Reino de Dios. Él pone Su gloria y Su Presencia dentro
de nosotras, para que podamos reflejar Su imagen al mundo. Y Dios ha inspirado
profecías acerca de Su gloria.

Habacuc 2:14 dice: “Porque así como el mar rebosa de agua, también la tierra
rebosará con el conocimiento de la gloria del Señor.” Hay una conexión obvia entre
el llamado de Dios, y la profecía. Toda la tierra estará llena de la gloria de Dios
porque los reflectores de la gloria de Dios – que son Su gente – cubrirán la tierra.

Vivimos en una época donde la corrupción y la maldad se están difundiendo por


todas partes. Hoy en día existen muchos programas hostiles al Reino de Dios. Pero
también vivimos en una era de AVIVAMIENTO “NUNCA VISTO,” y un crecimiento
en el Reino mismo.

Campos que antes se resistían a las misiones están siendo penetrados, por un
despertar de conciencia de Jesús, de Su gente, y del poder de Su Espíritu.
Instituciones seculares están siendo influenciadas por gente llenas de la Presencia
de Dios. En muchos aspectos, el conocimiento de la gloria de Dios se está
esparciendo a través de toda la tierra.

Según las profecías, ¡esto continuará! El favor de Dios reposará sobre aquellas que
están dispuestas a llevar Su Presencia “a su mundo de cada día.” Si miramos a
Dios, seremos transformadas a la imagen de Jesús, estaremos llenas de Él, y nos
volveremos UNA CON El.

Su gloria estará sobre nosotras, y en nosotras. Él nos pondrá en posiciones


estratégicas, como mujeres de influencia. ¡Él se hará visible en nosotras!

Algunos no reconocerán Su gloria por lo que es – O ESCOGERÁN NO VERLA – pero


otros la verán y se sentirán atraídos por El. Y Su Reino seguirá creciendo hasta
que El regrese -- con Su gloria más visible todavía.

¿Quieres conocer a Dios? ¿Realmente crees que Él te ama y que quiere siempre lo
mejor para ti? ¿Quieres esparcir Su gloria en los lugares en que Él te pone? ¿Te
está hablando Jesús al corazón? ¿Te está invitando a acercarte a Él? Si quieres
conocer a Dios, necesitas recibir a Jesucristo como tu Señor y Salvador.

Jesús dice en Juan 14:6, “Yo soy el camino, la verdad y la vida, y nadie viene al
Padre si no es por Mí.” ¡Jesús es el único camino! Ninguna religión, ninguna iglesia,
ninguna persona te puede llevar al cielo. ¡Solo Jesús puede hacerlo!

¡ASI ES COMO FUI SALVADA! Porque pensé: “Si Jesús es el único camino, yo
quiero tomar Su camino. Si Él es la única verdad, yo quiero esa verdad, y si Él es
la única vida, yo la quiero.

Ahora se, sin duda alguna, que tengo salvación eterna. Esto no tiene nada que ver
con religión, sino con un encuentro verdadero con Dios. ES CONOCERLO… ES
AMARLO. Es tener una relación íntima con El. ¡Mi vida cambió desde ese
momento! Ha sido un proceso maravilloso que continuará para toda mi vida.

Dios te ama y quiere darte vida abundante. Y El estará contigo contra viento y
marea. Él nunca te dejará ni te abandonará. ∐ Jesús me ha dado paz y
alegría… me ha dado propósito…

Romanos 10:9 dice, “Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees
en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo.” Juan 1:12
dice “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en Su nombre, les dio
potestad de ser hechas hijas de Dios.”

¿Te sientes sola en estos momentos? ¿Vacía? Solo Jesús puede satisfacer los


anhelos más profundos de tu corazón. Solo Jesús te puede dar paz… esa paz que
sobrepasa todo entendimiento.
¿Qué si este es tu último momento? ¿Tu último día? ¿Estás segura que si te
mueres hoy, te irás al cielo? La Biblia dice que puedes estar segura. ¡Que hoy es
tu día de salvación!

Tú te puedes ir al cielo, no por tus buenas obras, o tu moralidad, o tu decencia, o


el dinero que ofrendes, ¡NO! tú te puedes ir al cielo solo por el mérito de la obra
terminada de nuestro Señor Jesucristo, que murió en la cruz en tu lugar, y en el
mío, y pagó la sentencia de la ley, en sí mismo. La Biblia dice que por Sus
heridas fuimos sanadas.

Escúchame. No importa lo que hayas hecho… No es demasiado tarde. No importa


cuán bajo hayas caído. No es demasiado tarde. Jesús te acepta tal como eres.
Jesús te está invitando, pero tú tienes que venir. ¡Ven tal como eres! ¡JESUS TE
AMA! ¡QUIERE PERDONARTE! ¡QUIERE HACERTE UNA MUJER NUEVA!

Dios te puede dar un nuevo comienzo. Una nueva vida. . ¡Tú no estás aquí por
casualidad! Tenías una cita divina con Dios. ASI QUE, TE QUIERO PREGUNTAR:
¿Quieres aceptar a Jesús como tu Señor y Salvador? ¿Quieres tener vida eterna?

O a lo mejor lo aceptaste en el pasado, pero sabes que no has estado caminando


con El, hoy es tu oportunidad de regresar a Él. Sí quieres aceptar a Jesús por
primera vez, o si quieres regresar a Él, entonces, ora esta oración después de mí.

Háblale al Señor de corazón a corazón. Señor Jesús, Sé que soy pecadora.


Perdóname. Yo creo que moriste por mis pecados y resucitaste de entre los
muertos. Ya no quiero pecar más. Ahora te invito a que entres en mi corazón y
vida. Quiero seguirte, como mi Señor y Salvador para el resto de mi vida. En el
nombre de Jesús… Amen.

¡Bienvenida a la familia de Dios! ¡Eres ahora hija de Dios! ¡Este es un nuevo


comienzo! Cuanto más conozcas a Dios, más lo amarás… y lo servirás de todo
corazón. Así que, ora y lee tu Biblia

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