Lista de Chistes: (24)
1. UNA GANGA
2. ¿QUÉ ES UN DOLOR DE CABEZA?
3. UNA LISTA DE 10 VENTAJAS DE SER MUJER
4. LA CREACIÓN DEL HOMBRE
5. TODAVÍA LE QUEDAN UNOS BUENOS 10 AÑOS
6. GOLF DE ALTURA
7. OREJAS EQUIVOCADAS
8. ESPOSAS ATRACTIVAS
9. ¡DESPIÉRTALO TU!
10. EL NUEVO PASTOR
11. TIEMPOS ANTIGUOS
12. LA BECERRA DEL SEÑOR
13. UN MILLÓN DE DÓLARES
14. SI SOLAMENTE TUVIERA
15. ¡BIENVENIDO!"
16. COLA A LA IZQUIERDA
17. ¿SABE COCINAR?
18. ¡VUÉLVELE A PEGAR!
19. EL DISCUTIR O ARGUMENTAR PUEDE SER BUENO PARA LA
SALUD.
20. ¡FEO, PERO CIERTO!
21. ¿QUE TAL UN MILLÓN DE DÓLARES?
22. CIENTÍFICOS VS DIOS
23. ENOJANDO EL DIABLO
24. ¡PELIGRO, CUIDADO CON EL PERRO!
UNA GANGA
A un hombre se le vendió un traje bien barato. “Si, pero la manga izquierda
está más larga que la derecha”, quejó el cliente.
“Pues, por eso es una ganga”, dijo el vendedor. “Solo alza tu hombro
izquierdo un poco y nadie lo notará”.
“Si, pero es que el pantalón derecho está demasiado corto”, argumentó el
cliente.
“Ningún problema”, dijo el vendedor. “Dobla tu rodilla derecha un tantito
mientras andas y nadie lo notará”.
Así que el hombre compró el traje, alzó su hombro izquierdo y dobló su
rodilla derecha y, de esa manera, salió de la tienda hacia su carro.
En ese mismo momento dos doctores estaban pasando y notaron al hombre
con el traje. “¡Dios mío!”, exclamó el primer doctor a su compañero. “Mira a
ese pobre hombre cojo.”
“Si, lo veo”, dijo su compañero. Pero, ¿notaste que tan perfecto le queda su
traje?”
¿QUÉ ES UN DOLOR DE CABEZA?
Dios dijo a Adán, “Bájate al valle” y Adán le preguntó a Dios, “¿y qué es una
valle? Y Dios se lo explicó.
Entonces Dios se dice a Adán, “cruce ese río.” Y Adán le pregunta a Dios, ¿Y
qué es un río? Y Dios le explicó con mucha paciencia lo que era un río.
Dios le dice luego, “Adán, cruce ese cerro.” Y Adán le preguntó a Dios, Y
¿qué es un cerro Dios? Y Dios le explicó lo que era un cerro.
Fue cuando Dios le dijo a Adán, “Adán, por el otro lado del cerro encontrarás
una cueva. Entra en esa cueva.” Y Adán, otra vez le pregunta a Dios, “y ¿qué
es una cueva, Dios? Y Dios tenía que explicar lo que era una cueva.
Y Dios le dice a Adán, “Dentro de esa cueva, encontrarás una mujer – una
varona. Y Adán le pregunta de nuevo a Dios, “y Dios, ¿qué en todo el mundo
es una mujer?” Pacientemente Dios le explica a Adán lo que es una mujer.
Y Dios le dice a Adán, “toma a esa mujer y junto con ella, quiero yo que
reproduzcas”. Y Adán le pregunta a Dios sobre lo que es la reproducción y la
manera y forma por la cual se hace tal cosa. Así que Dios le explica con
detalles.
Fue así que Adán se fue corriendo, bajando al valle, cruzando al río y luego el
cerro, encontró fácilmente la cueva y luego la mujer y dentro de solo cinco
minutos estaba Adán al lado de Dios con otra pregunta.
Para ese entonces estaba Dios agotado de su paciencia y con un poco de
molestia le pregunta a Adán, “Y ¿AHORA QUÉ?
Y Adán le pregunta a Dios, “oye Dios, y ¿qué es un dolor de cabeza?
UNA LISTA DE 10 VENTAJAS DE SER MUJER
10. En el colegio la culpa siempre es de los chicos.
9. ¡No les crecen pelos en la naríz con la vejez!
8. Si eres pequeña no pasa nada.
7. No te tienes que fijar en el precio cada vez que pides.
6. El autobús siempre se para por ti.
5. Puedes llorar tranquila sin que se burlen de ti.
4. Si se ponche la llanta en la calle, se para un hombre y se encarga,
mientras tú esperes en el auto escuchando música.
3. Aunque tengas 10 hermanos siempre eres la mimada de la familia.
2. Si no quieres… ¡qué dolor de cabeza!
1. Te puedes cambiar el color de pelo sin tener que ser jugador de fútbol.
LA CREACIÓN DEL HOMBRE
Un día estaba Eva en el Jardín del Edén, comiendo manzanas, aburrida como
un hongo, y gritó a Dios, “Por favooooor…, tengo un problema”.
“¿Qué problema tienes Eva?” tronó enseguida la respuesta desde arriba.
“Mira, yo se que me has creado y lo has hecho bien, y me has brindado este
hermoso jardín con todos estos maravillosos animales, incluso este ocurrente
serpiente, perooooooo…. Esteeeee...”
“¿Pero qué? Vamos hija, habla de una vez. ¿Qué es lo que te sucede?”
“Es que a pesar de todo esto no soy feliz…”, lloró desconsolada Eva.
“Pero por qué? Se te he dado todo cuanto necesitas”, la reprende la suprema
divinidad.
“Me siento muy sola y estoy harta de comer manzanas” dijo Eva, dando el
último mordisco a una gran Smith, roja como sus labios.
“Bueno Eva, creo tener la solución a tu problema. Crearé un hombre para ti”.
“¿Un hombre? Y ¿qué es eso?” se preguntó la solitaria Eva.
“Bueno, el hombre será una criatura muy original, casi tan inteligente como
los demás animales que conoces, pero egoísta, inseguro, mentiroso y
desconsiderado. Pero será más grande, más veloz y le gustará cazar al resto
de los animales. Te proveerá de mejor alimento que simples manzanas, te
hará compañía y dará satisfacción a tus deseos. A cambio deberás tolerar sus
cambios de carácter, su inmadurez y, como no será muy listo, requerirá de tus
consejos para pensar apropiadamente”.
“Suena genial”, sonrió Eva, mientras se probaba hojas de un álamo. ¿Hay
algo más que deba saber?, culminó Eva mirando hacia el cielo.
“Bueno, esteeeeee…SI, hay algo más…”
“Bueno, adelante, tienes toda mi atención. ¿Qué más debo saber?”
“Como te dije, el hombre será arrogante, orgulloso y muy vanidoso. Por esta
razón deberás permitir que piense que lo hice a él primero. Y recuerda, ¡será
nuestro gran secreto Eva!”
TODAVÍA LE QUEDAN UNOS BUENOS 10
AÑOS
Una mujer se cayó de una ventana del segundo piso y se aterrizó en un camión de
basura que iba avanzando lentamente. Media enterrada en toda la basura, intentó
sin éxito conseguir la atención del chofer. Un Diplomático extranjero parado en la
banqueta la vio y con disgusto y dijo: “Otro ejemplo de qué tan desperdiciados
son los Norteamericanos. ¡Esa mujer se ve que todavía le quedan unos buenos 10
años!”
GOLF DE ALTURA
Un día, Moisés, Jesús y un viejito decidieron disputar un juego de golf, y ello
despertó tan grande interés entre los aficionados que el campo estuvo lleno
de fanáticos mucho antes del comienzo del juego. La competencia se
desarrollaría en un sólo hoyo, el más difícil porque estaba en una isla en el
centro de un gran lago.
Moisés tiró primero, la pelota salió disparada, cayó exactamente en medio del
lago, y se hundió. Moisés caminó hasta el borde del lago, alzó su palo e hizo
que se abrieran las aguas, bajó caminando hasta donde estaba la pelota, y de
un certero golpe la sacó del fondo. Enseguida, y con sólo otro golpe, la metió
en el hoyo, y la gente le aplaudió emocionada. Hoyo en tres tiros.
Luego le tocó el turno a Jesús. La pelota salió igualmente disparada, e
igualmente se fue derechito a caer en el lago, pero repentinamente se detuvo
y quedó suspendida a escasos centímetros de la superficie. Jesús caminó
entonces sobre las aguas, y con un golpe preciso, mandó la pelota
directamente al hoyo. La ovación de la gente fue ensordecedora. Hoyo en dos
tiros.
Por ultimo, le tocó el turno al viejito. La pelota, una vez más, cayó en el lago
y se hundió hasta el fondo, el público calló respetuosamente preguntándose
qué podría hacer el pobre anciano. De repente, del agua saltó un pez con la
pelota en la boca y, justo en ese momento, pasó un águila y lo atrapó en pleno
vuelo. El águila se alejó volando majestuosamente por el límpido cielo,
llevando el pez en sus garras mientras este sostenía aún la pelota. Entonces,
como salida de la nada, apareció una nube muy negra, y de ella brotó un rayo
que, pegando certeramente en la cabeza del águila, la mató al instante. En su
caída, el pobre animal soltó al pez, el pez soltó la pelota y ésta fué a caer
exactamente en el hoyo! Hole in One!
Primero se hizo un silencio de dramática incredulidad, y luego la gente
enloquecida, prorrumpió en cerrado aplauso y en vítores para el viejito. Jesús se
acercó entonces al viejito, que sonreía tímidamente, y le dijo: "Papá... no la
friegues!"
OREJAS EQUIVOCADAS
Un hombre perdió sus orejas en un accidente. Ningún cirujano plástico en su
área pudo ofrecerle una solución. Escuchó de un buen cirujano en Suecia y
tomó contacto con el. El nuevo cirujano lo examinó, pensó por un buen rato y
luego dijo, "Si, yo puedo hacer esta operación".
Después de la operación quitaron los bendajes, luego los puntos y regresa a
su hotel. Al día siguiente, enojadísimo el hombre llama al cirujano por
teléfono y le grita, "¡Sinvergüenza, hijo de las guayabas, me diste orejas de
mujer!".
"Oye", dice el cirujano, "pero una oreja es una oreja". "No hay diferencia entre
la oreja de un hombre a la oreja de una mujer".
"Te equivocas", gritó el hombre recién operado. "Escucho todo pero no entiendo
NADA!"
ESPOSAS ATRACTIVAS
Mientras estaba leyendo el periódico, Guillermo llegó a un artículo sobre una
bella actriz que se casó con un boxeador conocido por su falta de inteligencia.
"Nunca entenderé", dijo Guillermo a su esposa, "como es que los hombres
más tontos siempre atrapan a las esposas más atractivas".
Su esposa contesta, "¡Gracias, mi amor!"
¡DESPIÉRTALO TU!
Mientras estuvo predicando el pastor, un hombre en la congregación se puso a
dormir. El pastor levantó su voz y hasta empezó a golpear el púlpito. Pero el
hombre siguió bien dormido. Finalmente, el pastor le encarga al diácono la tarea
de despertarlo diciendo, "Ve tu, hermano, y despiértalo". El diácono respondió,
"Despiértalo tu. Fuiste tu quien lo hizo dormir".
EL NUEVO PASTOR
El nuevo pastor estuvo parado en la puerta a la salida de la Iglesia,
despidiéndose de los miembros después del culto de adoración. La mayoría
de la gente era muy generosa en comunicar al pastor sus sentimientos en
cuanto a su mensaje. Todos, menos un hombre que le dijo, "Eso fue un
mensaje muy aburrido, pastor".
Pocos minutos después, regresó el mismo hombre en la fila y dijo, "Yo no
creo que hayas pasado mucho tiempo preparando ese mensaje pastor."
Otra vez apareció el mismo hombre, esta vez con una voz molesta diciendo,
"Pues esta vez la regaste bien feo pastor. La verdad es que no tenías
absolutamente nada que decir en tu mensaje".
Finalmente, el pastor no pudo aguantarlo más y fue a preguntar a un diácono
acerca de este hombre.
"No te preocupes de él", dijo el diácono. "Él es muy lento y la única cosa que hace
es andar repitiendo todo lo que escucha de los demás".
TIEMPOS ANTIGUOS
Esposo: Yo quiero saber lo que ha pasado con las muchachas de tiempos
antiguos que se desmayaban cuando un hombre las besaba.
Esposa: Yo quiero saber lo que ha pasado con los hombres de tiempos antiguos
que las hacían desmayar.
LA BECERRA DEL SEÑOR
Martyn Lloyd-Jones relató una historia acerca de un granjero que entró en su
casa un día para informar a su esposa y familia de unas buenas noticias. "La
vaca acaba de dar a luz a dos becerras - una blanca y la otra roja." Continuó
diciendo, "Debemos de dedicar por lo menos una de estas becerras al Señor.
Criaremos a las dos juntas y cuando viene el momento oportuno, venderemos
la una y nos quedaremos con la ganancia y venderemos la otra y
entregaremos la ganancia de esta a la obra del Señor.
Al escuchar esto su esposa le pregunta, "¿Y cuál de las dos dedicaremos al
Señor?" El esposo le contestó diciendo, "No hay que preocuparnos con ese
detalle ahora. Trataremos a las dos de la misma manera, y cuando llegue el
tiempo de hacerlo, decidiré yo cuál de las dos es la de Dios.
Unos días después de esta plática, entró el granjero en la cocina con una cara bien
triste. "¿Qué pasó?", preguntó su esposa. "Tengo malas noticias", dijo el granjero.
"Murió la becerra del Señor". "Pero espera", dice su esposa. "Tu nunca decidiste
cual de las dos becerras era la del Señor". "Si lo hice", dijo el granjero. "Decidí
que la becerra de Dios era la blanca, y la blanca murió. ¡La becerra del Señor está
muerta!". Martyn Lloyd-Jones
UN MILLÓN DE DÓLARES
Un hombre tuvo un ataque de corazón y lo llevaron rápidamente al hospital.
Prohibieron que tuviera visitas y por eso estaba un poco deprimido. Mientras
que estaba en el hospital, murió un tío muy rico y le dejó un millón de
dólares. Su familia no supo como compartirle estas noticias sin excitarle
demasiado y causarle peor daño. Así que se decidió llamar al pastor y pedirle
compartir estas noticias de la manera más tranquila posible. El pastor
preguntó al paciente qué es lo que él haría si acaso viniera a heredar un
millón de dólares. El paciente respondió inmediatamente, "Creo que
entregaría la mitad a la Iglesia". ¡Con eso cayó muerto de inmediato el pastor!
SI SOLAMENTE TUVIERA
Un hombre una vez dijo desesperadamente, "Si solamente tuviera dinero
extra, lo ofrendaría a Dios. Pero ni tengo suficiente dinero para sostenerme a
mi mismo, mucho menos mi familia". El mismo hombre dijo, "Si tuviera
tiempo extra lo compartiría con Dios. Pero cada minuto que tengo lo gasto en
mi trabajo, mi familia, mi club campestre y lo demás. Cada minuto lo tengo
ocupado". Y el mismo hombre dijo, "Si solo tuviera un talento, lo usaría en la
obra de Dios. Pero no tengo ninguna buena voz; no puedo dirigir a un grupo
de personas; no puedo pensar tan rápidamente como quisiera".
Al escuchar esto se quedó Dios bien conmovido y, a pesar de que era contra
su manera de ser, Dios entregó al hombre dinero, tiempo y un talento
glorioso. Luego esperó Dios… siguió esperando…y esperando…hasta que se
cansó Dios de esperar y le quitó su dinero, su tiempo y su talento. Fue
entonces cuando el mismo hombre empezó a decir, "Si solamente tuviera de
nuevo ese dinero. Lo entregaría a Dios. Y si solamente tuviera de nuevo todo
ese tiempo, lo daría a Dios. Y si solamente pudiera yo redescubrir ese
glorioso talento, lo usaría para la obra de Dios.
Fue cuando dijo Dios, "Cierra tu boca, hombre".
De repente el hombre dijo a algunos de sus amigos, "Sabes que, yo ya no
estoy muy seguro de que creo en Dios".
"Dios No Es Un Tonto", (God is No Fool), 1969, Abindgon Press
¡BIENVENIDO!"
Un hombre muere y es trasladado al cielo. Por supuesto que encuentra a San
Pedro esperándole a la entrada y dice al hombre, "Así es como funciona. Tu
necesitas 100 puntos para poder entrar en el cielo. Tu me vas a decir todas las
buenas obras que hiciste, y yo te asignaré una cierta cantidad de puntos por
cada cosa, dependiendo de qué tan buena fue. Cuando acumules 100 puntos,
entonces podrás entrar."
"OK", dice el hombre. "Pues estuve casado con la misma mujer por unos 50
años y nunca la engañé…ni en mi corazón."
"Magnífico", dice San Pedro. "Eso si que vale tres puntos".
"¿Tres puntos?", pregunta el hombre. "Pues, también asistí a la iglesia toda mi
vida y la sostuve con mis diezmos, ofrendas y servicio."
"Maravilloso", dice San Pedro. "Eso por cierto que tiene un valor de un
punto."
"¡Un punto!", exclama el hombre. "Pues, ¿Qué te parece esto? Estuve
trabajando entre los pobres de mi ciudad, dándoles de comer y ropa
también."
"Fantástico", dice San Pedro. "Otros dos puntos a favor de tu cuenta."
"¡Dos puntos!", grita el hombre. Si sigo así será solamente por la gracia de
Dios que podré yo entrar al cielo."
"¡BIENVENIDO!", dijo San Pedro.
COLA A LA IZQUIERDA
Algunos hombres acaban de llegar al cielo. Mientras que San Pedro los
estaba revisando les dice, "Todos los hombres que vivían en la tierra como
mandilones, favor de hacer una fila a mi izquierda. Todos los que vivían en
la tierra como jefes de su casa, favor de formarse en fila a mi derecha.
Todos menos uno se formaron rápidamente en una cola a la izquierda de San
Pedro. Solo un hombre se atrevió pararse a la derecha.
San Pedro miró a este hombre tan frágil parado a solas en la fila y le
preguntó, "¿Y por qué crees tu que mereces estar en este lado?"
Sin demorar ni un segundo el hombre respondió, "¡Porque es aquí donde mi
mujer me dijo parar!"
¿SABE COCINAR?
Cuando estaba por nacer nuestro segundo hijo, mi esposa y yo asistimos a
unas clases pre-natales diseñadas para parejas que ya tenían por lo menos un
hijo. El instructor abordó el tema de como darle la noticia al hijo mayor de la
familia. Iba así:
"Algunos padres", dijo ella, "le dicen al hijo mas grandecito, 'Te amamos
mucho y decidimos traer a otro hermanito a la familia.' Pero piensenlo bien.
Damas, que tal si sus esposos llegaran a casa un día y dijeran, 'Mi amor, te
quiero tanto que he decidido traer a casa otra esposa."'
Una de las mujeres inmediatamente preguntó. "¿Sabe cocinar?"
Brad Courtney
¡VUÉLVELE A PEGAR!
Había una Iglesia vieja que necesitaba una remodelación, entonces, durante
el servicio, el pastor hizo una apasionada propuesta mirando directamente al
hombre más rico del pueblo.
Al final del servicio, el hombre rico se paró y anunció, "Pastor, Voy a
contribuir con mil dólares."
Entonces luego, un pedazo de yeso cayó del techo y le pegó en el hombro al
hombre.
Rápidamente él hombre rico se paró de nuevo, gritando: "Pastor,
Incrementaré mi donación a 5 mil dólares."
Antes de que se pudiera sentar, le cayó otro pedazo de yeso del techo otra vez,
y otra vez él realmente gritó, "Pastor, voy a doblar mi segunda promesa."
Se sentó, y de nuevo una gran cantidad de yeso cayó sobre su cabeza.
Se paró una vez más y exclamó gritando, "Pastor, Le daré 20 mil dólares"
De pronto un diácono gritó: "¡Vuélvele a pegar, Señor! ¡Vuélvele a pegar!"
EL DISCUTIR O ARGUMENTAR PUEDE SER
BUENO PARA LA SALUD.
Un hombre estaba celebrando su 80avo. cumpleaños y su 50avo aniversario
de bodas. Un reportero le pregunto, "Señor, ¿a qué le da crédito para verse tan
bien?"
"Pues", dijo el anciano, "cuando nosotros nos casamos, mi esposa y yo
hicimos un trato de que cuando viéramos que estabamos a punto de discutir,
yo agarraría my sombrero y caminaría tres veces alrededor de la cuadra. ¡Ud.
estaría sorprendido de lo que 50 años de ejercicio pueden hacer por su salud!
¡FEO, PERO CIERTO!
Encontrando que uno de sus estudiantes estaba haciendo caras y gestos a
otros niños en el patio de la escuela, La Srita. Smith se detuvo a llamarle
suavemente la atención al niño. Sonriendo dulcemente, la maestra de escuela
dominical dijo, "Beto, cuando yo era niña, se me dijo que si yo hacía caras
feas a otros, mi cara se me iba a congelar y me iba a quedar así."
Beto la miró y dijo,"Bueno, Srita. Smith, Ud. no puede decir que no se lo
advirtieron."
¿QUE TAL UN MILLÓN DE DÓLARES?
Un hombre: Dios, ¿cuánto es un millón de dólares para ti?
Dios: Es como un centavo.
Un hombre: Dios, ¿qué tanto tiempo son un millón de años para ti?
Dios: Es como un segundo.
Un hombre: Dios, ¿podrías darme un centavo por favor?
Dios: Por supuesto... espera un segundo.
CIENTÍFICOS VS DIOS
Un día un grupo de científicos se juntó y decidieron que el hombre había
llegado al punto donde ya no necesitaba más de Dios. Así que escogieron a
un científico para que fuera y le dijera a Dios que estaban terminados con él.
El científico se puso delante de Dios y dijo, "Dios, hemos decidido que ya no
te necesitamos. Estamos en un punto donde podemos clonar gente y hacer
muchas cosas milagrosas, así que porque no mejor te vas de aquí."
Dios escuchó pacientemente y amablemente al hombre y después de que el
científico terminó de hablar, Dios dijo, "Muy bien, que te parece esto, ¿por
qué no tenemos un concurso de hacer hombres?"
A lo que el científico contestó, "OK, genial!"
Pero agregó Dios, "Vamos a hacer esto tal y como lo hice en los días antiguos
con Adán."
El científico dijo, "claro, no hay problema", y se agachó para recoger un
puñado de tierra.
Dios solo lo vio y dijo, "No, no, no. ¡Tu ve y busca tu propia tierra!"
ENOJANDO EL DIABLO
El sacerdote está preparando a un hombre para su último viaje en esta vida.
Con voz callada pero firme el sacerdote dice, "¡Denuncia el diablo! ¡Llámale
un sinvergüenza desgraciado por toda su maldad que es!"
El hombre muriendo no dice nada.
El sacerdote repite su orden.
Aun así, el hombre muriendo nada dice.
Es sacerdote, un poco molesto, dice, "Oye, ¿por qué rehusas denunciar el
diablo y toda su maldad?"
El hombre muriendo responde, "¡Hasta que estoy bien seguro por donde voy,
yo no creo que sea muy conveniente enojar a nadie!"
¡PELIGRO, CUIDADO CON EL PERRO!
Al entrar a una pequeña tienda, el extraño notó un anuncio en la puerta de
vidrio que decía "¡PELIGRO, CUIDADO CON EL PERRO!"
Adentro, vio un indefenso perro viejo dormido en el piso cerca de la caja
registradora. Y le preguntó al dueño de la tienda "¿Es este el perro con que la
gente se supone deben tener cuidado?"
"Sí," Contestó el propietario, "Ese es."
El hombre no pudo quedarse sin sonreír. "Este ciertamente no se ve como un
perro muy peligroso desde mi punto de vista," se rió. "¿Por qué decidió usted
poner ese anuncio?
"Porque", contestó el dueño, "antes de que pusiera el anuncio, la gente
seguido se tropezaba con él."