CRACTERISTICAS DEL SERVICIO A DIOS
DEUTERONOMIO 10:12
INTRODUCCIÓN.
Veremos en este estudio bíblico el servicio que Dios demanda de cada uno
de nosotros como seguidores de Él, Dios debe de ocupar el primer lugar
siempre en nuestra vida, si es así el servicio que Él se merece debe de
ser el mejor de nuestra vida, lo mejor es para Él.
Nuestro servicio a Dios debe estar basado en su palabra, ningún servicio
que hagamos vale nada sino esta basado en la palabra de Dios, si Él no
lo pide, de nada vale que lo hagamos aunque sea de corazón limpio y
puro, para que sea aceptado debe estar basado en su palabra.
Toda nuestra vida debe estar entregada a Dios para dar el servicio más
excelente a Él.
I. EL SERVICIO A DIOS ES DE TODO CORAZÓN Y EL ALMA.
Dios requería de Israel un servicio que le agrada a Él. Deut.10:12; 13:4.
Ellos tenían que servir a Dios con todo su corazón y alma, ese es el
servicio que Dios demanda de cada uno de nosotros un servicio que sea
de corazón y con una alma entregada a Él. Josué.22:5; Deut.11:13.
El servicio que Dios demanda es uno que esta comprometido a seguirle
cueste lo que cueste, sea la circunstancia que sea, no importando en nada
lo que nos pueda suceder en este servicio. Juan.12:26.
Un servicio de seguirle cueste lo que cueste, sea donde sea. Un servicio
de no enredarse en las cosas del mundo. II Tim.2:4.
Es un servicio dedicado solo para el Señor y por eso no se enreda en las
cosas del mundo para estar entregado completamente a Él.
Dios demanda eso de nosotros una entrega total a su servicio sin
enredarnos en nada con las cosas del mundo. Porque no podemos servir
a medias a Dios, o es totalmente completa o no es nada, Él no acepta
ningún servicio a medias y no podemos servir a dos señores a la misma
vez. Mat.6:24.
II. NUESTRO SERVICIO ES AL SEÑOR.
Al único que debemos servir es a Dios, no hay otro ser al que debamos
servir. Mat.4:10.
Es al Único que debemos de servir no hay nadie más en este mundo que
merezca ser servicio porque solo hay un Dios verdadero, Un Dios único y
soberano que está en todo y por todo. Por eso todo lo hagamos debe ser
para El Señor, no para los hombres. Col.3:23-24.
Todo lo que hagamos y a quien los hagamos de ser para el Señor, todo
servicio es para Él únicamente, para nadie más. Nos hemos convertido
para servir al Dios vivo y verdadero, no nos convertimos para servir a
otros dioses falsos, sino al único y verdadero Dios. I Tes.1:9; Heb.9:14.
Por eso Él ha purificado conciencias para poderle servir como Él se lo
merece. Nadie más meceré ser servido ni lo Ángeles. Apoc.19:10; 22:8-
9. Los Ángeles aunque sean seres superiores a nosotros y que están
cerca de Dios no merecen nuestro servicio. Ni los hombres.
Hechos.10:25-26.
Ningún hombre sobre la faz de la tierra merece ser adorado, la adoración
es solo a Dios; a nadie más. Cuando adoramos a otras cosas ya sean
Ángeles, hombres, imágenes estamos ofendiendo a Dios y Él es celoso.
Deut.20:5. Hermanos adoremos y sirvamos solo a Dios.
III. DEBEMOS SERVIR A DIOS AGRADÁNDOLE.
Nuestro servicio a Dios debe ser con agrado a Él.
Él demanda que le sirvamos con agrado, pero para poderle agradar
nuestro servicio debe estar basado en su palabra. Los Israelíes debían de
servir a Dios con integridad, agradándole en todo, pero para poder
agradarle tenía que quitar los dioses que ellos tenían, por que Dios no se
agradaba de eso. Josué.24:14. Solo quitando esos dioses podían servir
con agrado a Dios. Hebreos.12:28.
Debemos de ofrecer a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia
ante Él, este es un servicio que agrada a Dios. Y debe ser en espíritu y en
verdad. Juan.4:24; Rom.1:9.
Nuestro servicio a Dios debe ser en espíritu para que El pueda aceptar
este servicio y El se agrade de nosotros. De lo contrario Dios no va aceptar
nuestro servicio que ofrezcamos a El.
IV. DEBEMOS DE SERVIR A DIOS VOLUNTARIAMENTE.
Dios demanda que le sirvamos pero esto debe ser voluntariamente debe
de nacer en cada uno de nosotros el servir a Dios como Él lo pide y se lo
merece. Dios no quiere nada a la fuerza por eso Él nos dejó con libre
albedrío para que nosotros escogieramos servirle o no servirle.
Nuestro servicio a Dios debe ser voluntario sin que nadie nos este
imponiendo nada, ni a la fuerza, un servicio a la fuerza Dios no lo acepta
debe ser voluntario de cada uno de nosotros. Éxodo.25:2.
Dios pidió una ofrenda del pueblo, pero la pidió voluntaria de aquel cuyo
corazón le fuera movido para hacerlo. Éxodo.35:5, 21, 29. Y esa ofrenda
voluntaria que salía de todo corazón recto y puro sobrepaso lo esperado.
Éxodo.36:5-7.
El pueblo dio más allá de lo que se esperaba de ellos, pero salio de su
voluntad no se le impuso cierta cantidad, porque Dios no quiere nada a la
fuerza. Tenemos que servir a Dios voluntariamente de nuestra voluntad
sin que nadie nos exija servirle porque sino es voluntariamente no sirve
de nada servirle ya que Él no lo acepta. Sofonías.3:9.
Salomón tenía que servir a Dios voluntariamente. I Cron. 8:9. Así
nosotros debemos servir a Dios voluntariamente, Dios conoce el corazón
de cada uno de nosotros y Él sabe si el servicio lo estamos haciendo a la
fuerza o voluntariamente.
V. DEBEMOS SERVIR AL SEÑOR CON LA ACTITUD CORRECTA.
Para servir a Dios debemos de tener la actitud correcta de servirle.
Lo que Él quiere de acuerdo a su voluntad y no a la nuestra, nuestro
servicio debe estar basado en su palabra no en lo que nosotros creamos.
Rom.7:6. Con un espíritu ferviente. Rom.12:11.
VI. DEBEMOS SER DILIGENTE EN EL SERVICIO A DIOS.
Dios demanda que seamos diligentes en su servicio, sino somos diligentes
en el servicio para Él de nada nos va a servir servirle ya que Él demanda
diligencia en su servicio.
Dios demandaba diligencia para el pueblo de Israel. II Cron. 29:11 Ellos
no deberían de ser negligente en el servicio a Dios sino todo lo contrario
debían de ser diligente en el servicio a Dios. Tenían que tener prontitud
en el servicio a Dios.
Nosotros también debemos de ser diligente en el servicio a Dios.
Rom.12:11. No debemos de ser perezoso sino diligente en el servicio a
Dios. La diligencia es muy importante para poder servir a Dios. Un servicio
sin diligencia sin prontitud no vale de nada seamos diligente en las cosas
de Dios seamos prontos para las cosas que Dios nos manda.
CONCLUSIÓN:
Dios quiere que le sirvamos, es Dios quien lo demanda de cada uno de
nosotros. Pero este servicio para que pueda agradar a Dios debe ser:
Þ Con el alma y el corazón.
Þ Debe ser solamente y únicamente a Dios.
Þ Debe ser un servicio agradable a Él.
Þ Debe ser un servicio voluntario.
Þ Debe ser con la actitud correcta.
Þ Debe ser con diligencia.
Si fallamos en cualquiera de estos puntos en nuestro servicio a Dios, Dios
no aceptara nuestro servicio por muy sincero que sea, esperando en Dios
que podamos dar el servicio que Dios se merece de corazón.