Economía Local: La función de las Agencias de desarrollo 1
Greg Clark, Joe Huxley y Debra Mountford, OECD/LEED
1.1 La naturaleza del desarrollo local
El objetivo del desarrollo local es construir las capacidades institucionales y
productivas de un territorio determinado a fin de mejorar su futuro económico y
calidad de vida de sus habitantes. Esta definición nace de un consenso entre
instituciones internacionales como Naciones Unidas, el Banco Mundial, la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD) o la
Corporación Andina de Fomento (CAF) –Banco de Desarrollo de América Latina-,
así como de académicos y profesionales con experiencia en el tema.
El desarrollo local hace una contribución importante a la mejora del desempeño
económico nacional. De hecho, en los últimos años, este tipo de desarrollo ha
ganado una importancia crítica debido a la creciente competencia global, la
movilidad poblacional, los avances tecnológicos y las consecuentes diferencias
espaciales y desequilibrios territoriales. Un desarrollo local efectivo puede
contribuir a la reducción de disparidades, generar empleos y multiplicar empresas,
aumentar la inversión total del sector privado, mejorar los flujos de información con
los inversionistas, además de aumentar la coherencia y confianza de las
estrategias económicas locales. Este tipo de políticas también contempla una
mejor evaluación y diagnóstico de los activos económicos locales y una sólida
identificación de sus ventajas competitivas, lo cual permite apoyar estrategias de
desarrollo más robustas.
En los últimos 20 años, las ciudades se han convertido en espacios importantes
para impulsar los esfuerzos que promueven el desarrollo local. Los gobiernos
nacionales están reconociendo la necesidad de incrementar las capacidades
institucionales de las ciudades y regiones, con la finalidad de que sus autoridades
puedan tomar decisiones y hacer las intervenciones necesarias para optimizar su
desempeño económico relativo y, de esta manera, contribuir al crecimiento y
desarrollo de todo el país. En algunos contextos, esto ha llevado a un esfuerzo
renovador para la descentralización y democratización del poder (al pasar de las
autoridades nacionales a las locales). En otras experiencias, ha generado
esfuerzos por parte de los gobiernos nacionales y estatales para mejorar el apoyo
a las iniciativas locales.
Para aprovechar estas oportunidades, los gobiernos locales pueden necesitar la
realización de ajustes en diversos factores de su economía local, el rediseño de su
oferta y dotarse de estrategias que les permitan competir mejor en una economía
abierta y basada en el conocimiento. Estas transformaciones suelen incluir
incentivos para el desarrollo de las capacidades de la mano de obra, el
mejoramiento de las infraestructuras, la creación de un ambiente empresarial
atractivo, y la calidad de vida local. Estos cambios también pueden involucrar
esfuerzos explícitos para posicionar la economía local en el contexto internacional,
en la búsqueda de una mejor inserción productiva.
Diseñar y utilizar herramientas de desarrollo a nivel local posee indudables
ventajas, entre las cuales destacan las siguientes:
Mejora el alineamiento de metas y estrategias entre los diferentes actores
territoriales de los sectores público y privado, y garantiza una mayor
interacción con las organizaciones de la sociedad civil en el territorio.
Crea capacidades institucionales para dar respuestas rápidas y apropiadas
a inversionistas e instituciones para el desarrollo.
Permite que la escala de los proyectos de desarrollo sea más factible y de
mayor impacto para la ciudad o territorio de que se trate.
Incrementa la calidad de las negociaciones relacionadas con los costos y
riesgos que han de ser compartidos entre las entidades públicas y privadas.
Crea posibilidades de captura de las externalidades positivas generadas
por los proyectos de desarrollo impulsados tanto por el sector público como
por el sector privado.
Permite la mejor utilización de los activos territoriales existentes, algunos de
los cuales suelen estar a veces subutilizados.
Mejora los vínculos entre los factores de producción, ampliando los
esfuerzos para fomentar los emprendimientos y otras fuentes de
crecimiento potencial en el territorio o ciudad.
Promueve, en suma, una mejor coordinación entre los actores territoriales,
lo que conduce a una mejor movilización de los recursos hacia las
prioridades sociales y económicas localmente señaladas.
1.2 Una introducción a las Agencias de Desarrollo Local
La búsqueda de los mejores arreglos institucionales y organizativos para promover
el desarrollo económico local ha sido una tarea cada vez más significativa en la
agenda de los gobiernos municipales y sus diversos socios, desde hace ya varias
décadas. Este artículo examina la contribución que han hecho las agencias de
desarrollo local, las cuales han probado ser una opción recurrente adoptada por
algunos gobiernos territoriales (regionales o municipales) en el intento de
implementar estrategias de desarrollo en sus territorios. La creación de este tipo
de agencias especializadas refleja un consenso establecido bajo el cual las
actividades de desarrollo económico son diferentes a otras funciones y
responsabilidades de los gobiernos regionales o municipales. Es posible clasificar
las funciones de estos gobiernos territoriales en cuatro categorías principales:
Representación: el rango de las acciones emprendidas por las autoridades
locales en nombre de la comunidad que los ha elegido.
Prestación de servicios: la provisión de servicios, infraestructuras y
equipamientos fundamentales para la productividad de las empresas y la
calidad de vida de la población local.
Regulación: el suministro y aplicación de directrices y normas para
asegurar el buen funcionamiento y la organización social, así como el
bienestar de la población local.
Desarrollo e inversión: el estímulo y la gestión del crecimiento económico
sostenible y el bienestar social y ambiental para el beneficio de la
población, los trabajadores y los visitantes potenciales del territorio. Un
componente clave en este proceso es la atracción y retención de
inversiones localmente.
Esta cuarta función del gobierno local es diferente de las demás. La agenda de
desarrollo e inversión opera con mercados, geografías, plazos, socios,
financiamiento, herramientas y audiencias distintas. Dado que el desarrollo local
es una actividad especializada, muchos gobiernos locales comprenden que se
necesita experiencia adicional, nuevas estructuras organizativas y despliegue de
acuerdos institucionales, además de las actividades ordinarias del gobierno y de la
administración municipal. Por eso, una opción organizativa clave para promover el
desarrollo económico son las agencias de desarrollo local.
Las agencias de desarrollo local añaden un valor significativo al desarrollo del
territorio al facilitar la planificación e implementación efectiva de los objetivos
identificados por la estrategia de desarrollo territorial. Las agencias de desarrollo
son organizaciones flexibles, preparadas para operar en los ambientes donde se
localizan. Dado que los desafíos y oportunidades de desarrollo local varían entre
los diferentes lugares, las agencias muestran un alto grado de diversidad con
respecto a los objetivos, actividades, estructuras, herramientas, funciones,
modelos operativos y enfoques. A pesar de esta diversidad, por lo general, su
actuación suele contemplar las siguientes características:
Suelen funcionar con la supervisión del gobierno local, aunque mantienen
un grado razonable de autonomía de funcionamiento.
Actúan desplegando un liderazgo técnico en el sistema económico local.
Una parte sustancial de su actividad se centra en el sector empresarial
local, adoptando una lógica de funcionamiento eficiente en la
intermediación para asegurar el acceso a los servicios avanzados a la
producción de las empresas locales, en especial las microempresas y
pequeñas y medianas empresas.
Su personal debe estar reclutado entre personas con suficiente experiencia
técnica y capacidades apropiadas para el fomento del desarrollo territorial.
Facilitan actividades de carácter colaborativo (acciones colectivas) entre
diferentes actores, llevando adelante una planificación transversal o
intersectorial, intermunicipal y con cadenas productivas y aglomeraciones
de empresas (clústers).
El funcionamiento sigue una agenda con objetivos y metas claros, con
transparencia en la implementación de actividades, realizadas en los
tiempos y plazos previstos.
Estas características son precisamente las que permiten que las agencias de
desarrollo se hayan convertido en una poderosa herramienta para que las
localidades puedan planificar y alcanzar sus objetivos de medio y largo plazo.
1.3 Evolución y diversidad de las Agencias de Desarrollo
Las primeras agencias de desarrollo fueron establecidas en Europa como
respuesta a la crisis causada por la Segunda Guerra Mundial, el declive industrial
y la crisis económica. A estas agencias se les otorgó la responsabilidad de
reconstruir los distritos y regiones devastadas. Inicialmente, fueron asumidas
como una respuesta de corto plazo ante una emergencia de gran envergadura e
incluso, hoy día, los cierres de una gran fábrica o la crisis en un puerto pueden
provocar la creación de una agencia de desarrollo local. Pese a que las agencias
de desarrollo se han convertido en un vehículo organizativo cada vez más popular
para dar forma y perseguir estrategias económicas en el ámbito sub-nacional, la
revisión de la literatura indica que no existe una fórmula única sobre lo que es una
agencia de desarrollo local, y tampoco se conoce un censo global de sus
estadísticas. No obstante, se estima que probablemente haya más de 15 mil
agencias de desarrollo en todo el mundo. Los autores de este documento hicieron
un estudio comparativo de más de 16 casos exitosos de agencias de desarrollo de
ciudades a nivel internacional 2, incorporando las enseñanzas de las buenas
prácticas existentes en este campo en los 27 años de funcionamiento del
Programa LEED (Local Economic and Employment Development) de la OECD.
Existen varios tipos de agencias de desarrollo en diferentes países, las cuales
suelen adoptar nombres diversos: Agencias de Desarrollo Local y Agencias de
Desarrollo Regional; Agencias de Desarrollo Económico y Compañías de
Desarrollo Económico; Corporaciones de Desarrollo Económico y Corporaciones
de Desarrollo Urbano; Agencias Locales de Promoción de Inversiones;
Autoridades de Desarrollo; Agencias de Desarrollo de Ciudades y Compañías de
Desarrollo de Ciudades; Corporaciones de Desarrollo Ciudadano; entre otros.
Esta diversidad de nombres que acompaña a las agencias de desarrollo no
significa que no puedan desplegar acciones o funciones similares. Estructuras
legales específicas y preferencias derivadas del momento de su constitución
explican las denominaciones utilizadas, aunque a menudo pueden cumplir
idénticas funciones. A partir de la actividad desplegada por la muestra de 16
agencias de desarrollo de ciudades para este estudio, se realizó una tipología
basada en las funciones que dichas agencias desempeñan dentro del sistema
económico local. Aunque existe un cierto grado de solapamiento entre estas
categorías, la tipología diferencia las agencias siguientes:
Agencias de desarrollo y revitalización. Tienen como principal
responsabilidad mejorar la competitividad de la localidad mediante la
facilitación y gestión de proyectos de inversión orientados a la
transformación física de la localidad, como infraestructura de transporte,
bienes raíces y transformación urbana.
Agencias de crecimiento económico y productividad. Orientadas
principalmente a estimular el desarrollo de “factores blandos”. Tienden a
enfocarse en actividades de promoción, desarrollo de capacidades, fomento
de emprendimientos, crecimiento empresarial, inversión y conservación.
Agencias de economía integrada. Basadas en una visión más integrada
del desarrollo, tienden a enfocarse en ambos factores: duros y blandos.
Intentan unir todos los aspectos del desarrollo local en un modelo integrado
o plan maestro. Y trabajan de manera cercana con todos los actores locales
necesarios para hacer realidad la visión planteada.
Agencias de internacionalización. Están orientadas a posicionar a las
ciudades o territorios en la esfera internacional. Este tipo de agencias de
desarrollo se enfoca principalmente en actividades de promoción y
marketing internacional. Buscan construir una oferta de valor único y
diferenciado para sus ciudades y tienden a desarrollar y promover
estrategias de internacionalización.
Agencias de visión y asociación. Estas agencias tienden a facilitar los
niveles de asociatividad, aumentar la investigación disponible sobre la
localidad y publicar investigaciones relevantes. Promueven una visión
común entre los socios, lo que determina la agenda de desarrollo para las
ciudades.
Hay numerosas agencias de desarrollo en todo el mundo que operan dentro de
una variedad de contextos y buscan una serie de objetivos a través de diferentes
medios. Muchas de ellas parecen integrales, combinando mecanismos de
estímulo del mercado laboral local, de transformación urbana o de mercados de
inversión, con otros mecanismos de innovación y emprendimiento. Pero cuando
son observadas con mayor detalle muchas de estas organizaciones suelen
especializarse, enfocándose en unas pocas actividades de desarrollo en particular.
1.4 El valor agregado y el impacto de las Agencias de Desarrollo
Las actividades para el desarrollo económico requieren el uso de diversas
herramientas, las cuales pueden influenciar el comportamiento de los mercados.
Tales herramientas necesitan una gestión cuidadosa para poder conseguir
resultados positivos. Las agencias de desarrollo son, pues, instancias con
capacidad de diseñar e implementar intervenciones utilizando capacidades únicas
e informaciones provenientes de las diferentes políticas públicas, así como de las
tendencias de los mercados.
Quizás lo más importante es que las agencias de desarrollo pueden ofrecer una
manera políticamente aceptable de promover la coinversión entre distintos tipos de
socios o actores territoriales. Por ejemplo, como vehículos de inversión, existe una
menor probabilidad que los recursos sean utilizados para fines diferentes a los
designados, al identificar a un responsable de la gestión. Al mismo tiempo, como
entidades corporativas, las agencias de desarrollo pueden estar integradas por
distintos actores locales, lo cual incrementa su visualización como organización
estable del territorio. Finalmente, como entidades de carácter temporal, las
agencias pueden ser clausuradas o reconvertidas si es necesario, a diferencia de
las instituciones gubernamentales, las cuales presentan mayores trabas
burocráticas para ello. Estas razones permiten explicar por qué las agencias de
desarrollo pueden ayudar a desplegar en el territorio la colaboración necesaria
para el desarrollo económico, social y ambiental. Como entes administrativos o
sociedades anónimas, este tipo de organizaciones puede también ofrecer un
medio único para reunir tanto los recursos (activos) y las autoridades (actores)
como los permisos (mecanismos e incentivos) necesarios para llevar a cabo una
serie de actividades específicas de desarrollo económico local. Debido a sus
características especiales, pueden convertirse en el medio ideal para superar lo
que de otra manera serían acuerdos administrativos complejos y difíciles de
gestionar.
Ciudades vecinas y gobiernos territoriales (regionales, provinciales o municipales)
pueden trabajar juntos a través de agencias de desarrollo, o simplemente
promover proyectos colaborativos. Igualmente, estos entes pueden desempeñar
un rol catalítico para concertar los recursos requeridos entre los diferentes niveles
de gobierno (local, provincial, regional, estatal, federal o nacional) y entre las
diferentes esferas de gobierno (departamentos sectoriales, agencias, autoridades,
comisiones, instituciones académicas y otras). Por último, estas organizaciones
pueden desempeñar un importante papel en la creación de los espacios
institucionales necesarios para reunir a los distintos actores públicos, privados y
de la sociedad civil, a través de empresas conjuntas, asociaciones, acuerdos de
servicios, pactos y otros mecanismos institucionales.
La evidencia de los estudios de caso contemplados muestra que el impacto de las
agencias de desarrollo local puede llegar a ser muy variado. Los temas de
desarrollo local a los cuales agregan valor las agencias varían ampliamente,
desde el marketing y la promoción internacional de ciudades, hasta el
fortalecimiento de capacidades de los recursos humanos locales, inversiones en
infraestructuras básicas, atracción y retención de inversiones, o mecanismos de
asociación y acuerdo colectivo alrededor de una visión de futuro consensuada por
los actores locales. La amplitud de las actividades no está claramente relacionada
con la escala espacial en la cual operan las agencias. En otras palabras, las
agencias de desarrollo que son de alcance regional no necesariamente tienen
mandatos más amplios que aquellas que operan localmente. Por ejemplo, la
agencia Prospect Leicestershire y AucklandPlusHafenCity Hamburg GmbH trabaja
en el ámbito local en Hamburgo, aunque promueve una visión holística del
desarrollo a través de numerosas formas de intervención en ese ámbito. Al mismo
tiempo, agencias como Prospect Leicestershire y AucklandPlus trabajan tanto en
el ámbito metropolitano como a escala regional, y ofrecen una amplia gama de
actividades y servicios de apoyo a la economía local.
La profundidad de los impactos alcanzados por las agencias de desarrollo está
íntimamente relacionada con su desempeño. El ejercicio de una agencia de
desarrollo es complejo de medir, pero puede ser interpretado como el resultado
del equilibrio entre sus fortalezas y restricciones operativas. La evidencia muestra
que las fortalezas pueden variar mucho y pueden incluir factores como el tipo de
compañía y estructura, la agilidad de respuesta y flexibilidad, el enfoque espacial,
liderazgo efectivo, enfoque en resultados y atención a clientes, personal
experimentado y eficiente, enfoque de calidad, capacidad de generación de
ingresos, mandatos claros y focalizados, objetivos de largo plazo, fuertes
asociaciones, enfoque holístico e integrado, énfasis en la innovación,
posicionamiento independiente de las posiciones partidistas, capacidad de
ejecución, y credibilidad y compromiso frente a la comunidad local y los
inversionistas. Igualmente, los factores que limitan a las agencias de desarrollo
pueden variar siendo algunos de ellos las condiciones de los mercados, la
financiación de las actividades, la existencia de estructuras gubernamentales no
permisivas, la falta de autonomía y poder de ejecución, la complejidad de las
funciones, la expansión de la misión, la rendición de cuentas y los mandatos
focalizados.
Es importante resaltar la importancia del contexto en el que operan las agencias,
tanto el trasfondo político como socioeconómico; así como el sistema de desarrollo
local existente. Este contexto tiene una fuerte incidencia en la amplitud y
profundidad de los impactos, de modo que una fortaleza de una agencia bien
puede ser una limitante para otra. Debido a que las oportunidades y desafíos del
desarrollo local varían de un lugar a otro, y a lo largo del tiempo, las agencias de
desarrollo también varían en cuanto a su mandato. Sin embargo, en la gama de
agencias de desarrollo existentes hay distintas maneras en las que estas
organizaciones agregan valor:
Las agencias de desarrollo local aprovechan las oportunidades más rápido,
por lo que son más efectivas en la puesta en marcha de iniciativas que las
estructuras administrativas existentes en un gobierno local.
Las agencias de desarrollo pueden actuar para incrementar la coordinación
entre distintos actores, concertar agendas y reducir las asimetrías de
información existentes.
Las agencias de desarrollo pueden regirse por un enfoque de tipo
empresarial (en lugar de la estructura administrativa del gobierno local), con
servicios especializados para gestionar las relaciones con sus clientes, es
decir, las microempresas y Pymes locales, y la comunidad local.
Las agencias de desarrollo pueden operar con escalas espaciales flexibles,
esto es, son capaces de funcionar en ámbitos locales o regionales, según el
caso. Esta es una fuente de valor agregado, ya que los desafíos del
desarrollo económico local involucran a menudo a niveles locales y
regionales, lo que requiere instancias flexibles que puedan trabajar con
ambas instancias de gobierno.
Las agencias de desarrollo pueden conseguir más fácilmente la confianza
de los inversionistas y de las empresas. La confianza de los inversionistas
potenciales, así como de las instituciones para el desarrollo y las empresas
instaladas en el territorio, es un aspecto importante en las economías
locales y regionales. Las agencias de desarrollo pueden convertirse en
promotores comerciales de las empresas de una ciudad o territorio.
Las agencias de desarrollo pueden convertirse también en un ente creador
de herramientas y aprovechar al máximo las existentes. Comúnmente, es
necesaria la creación y adaptación de herramientas que puedan ser
utilizadas en nuevos requerimientos. El diseño de estas herramientas suele
involucrar la interacción entre los intereses públicos y privados.
Las agencias de desarrollo pueden operar como garantes entre los distintos
sectores y niveles de gobierno, lo cual permite mitigar riesgos y compartir
los costos.
Las agencias de desarrollo pueden ayudar a apalancar activos e
inversiones hacia las metas de desarrollo económico local.
Asimismo, pueden facilitar la existencia de una imagen e identidad del
territorio o ciudad, comunicando la apuesta local por el desarrollo. Esta
imagen e identidad es apoyada por el marketing territorial, que requiere la
coordinación de acciones para garantizar la efectividad de este tipo de
esfuerzos.
Finalmente, las agencias de desarrollo local pueden aplicar su liderazgo
para la resolución de problemas, un aspecto esencial para el éxito de
cualquier proceso de desarrollo local. Las agencias de desarrollo son
capaces de ofrecer las habilidades y enfoques requeridos, dada su
proximidad a los actores, sin las limitaciones que en otros casos puedan
darse, convirtiéndose así en un espacio técnico de carácter neutral para la
concertación de esfuerzos territoriales.
1.5 ¿Cómo puede medirse el valor agregado de las Agencias de Desarrollo?
Identificar cómo agregan valor las agencias de desarrollo es un paso importante
hacia la aceptación y utilización de estas herramientas como mecanismos de
planificación e implementación de respuestas efectivas para el desarrollo local. En
efecto, la evidencia muestra el poco entendimiento de la importancia del rol
ejercido por las agencias de desarrollo y, en consecuencia, aunque muchas están
consiguiendo buenos resultados, éstos podrían ser aún mayores si las agencias
fuesen mejor comprendidas y se reconociera su valor.
De todos modos, es necesario señalar que, aún para las agencias de desarrollo
más consolidadas y reconocidas, demostrar impactos tangibles sigue siendo una
tarea importante. Pero para las agencias de desarrollo creadas recientemente o
aquellas que operan en ambientes caracterizados por cambios políticos o con
disminución de recursos públicos, este requerimiento se convierte en un factor
todavía más imperativo. Las agencias de desarrollo logran un mejor
posicionamiento si pueden demostrar y comunicar de una manera clara su valor
agregado, lo cual les permite ganar el apoyo público y político que requieren,
asegurándoles más fácilmente el financiamiento necesario y ampliando el respaldo
de los diversos grupos involucrados, todo lo cual influye en el éxito de las agencias
de desarrollo local.
La mayoría de las agencias de desarrollo han establecido indicadores para medir
su desempeño. En términos simples, la supervisión del desempeño puede
dirigirse: al control interno de la gestión organizativa de la agencia, lo cual puede
ayudar a obtener mayores niveles de eficiencia y eficacia operacional; y a la
medición del impacto externo, a fin de demostrar a los diferentes actores el valor
agregado por las iniciativas y actividades llevadas a cabo.
Mostrar evidencia cuantificable permite proveer información robusta del impacto
de las agencias de desarrollo en la economía local. La medición de estos
resultados tangibles es la piedra angular del seguimiento o monitoreo del
desempeño de las agencias. Sin embargo, no todos los resultados son fácilmente
medibles. De ahí que a veces se requieran indicadores sociales más sofisticados,
a fin de establecer aproximaciones al impacto conseguido y poder satisfacer de
ese modo la demanda de la ciudadanía que desea informes sobre el desempeño
de las agencias de desarrollo.
Una manera común de medir el impacto se basa en la evaluación de los diversos
proyectos que se llevan a cabo. Los informes de los proyectos son a menudo
utilizados para mostrar el valor agregado de las actividades de las agencias. Los
datos de todas las operaciones son frecuentemente recopilados y presentados
como información clave del rendimiento de las agencias, que se publican
habitualmente en sus informes anuales. Debido a que las agencias de desarrollo
tienen una gama muy amplia de objetivos a alcanzar, y dado que tienen niveles
relativamente altos de autonomía funcional, es clave que estas organizaciones
desarrollen sistemas de evaluación y control de gestión sofisticados.
1.6 Conclusiones
Es evidente que existe una amplia confianza en el uso de las agencias de
desarrollo, debido a su extendida adopción como mecanismos preferidos para
contribuir a la transformación de las economías locales, ya se trate de regiones o
ciudades. Sin embargo, antes de su creación, es fundamental que los diversos
actores locales decidan cual es el valor agregado que la agencia de desarrollo va
a proveer al territorio. Asimismo, es también necesario que sus funciones y
objetivos estén claramente definidos.
Los gobiernos locales y sus socios regionales deben establecer un marco
estratégico e institucional claro para estas organizaciones, lo que se facilita con la
puesta en marcha de estrategias económicas territoriales previamente
consensuadas. Las agencias de desarrollo trabajan dentro de los sistemas de
desarrollo local, en los que conviven muchas organizaciones, las cuales deben
estar cuidadosamente coordinadas y sistemáticamente definidas. El éxito de las
agencias parece estar basado en la habilidad para consolidar los esfuerzos de los
diferentes actores, así como en su capacidad para focalizar el trabajo en aquellos
ámbitos de intervenciones existentes donde puedan generar un impacto
importante. En ambos casos, las agencias de desarrollo necesitan ser
organizaciones colaboradoras y dinámicas, orientadas a resultados concretos.
Es necesario orientar a los gobiernos acerca de cómo es posible apoyar y
supervisar el trabajo de estos entes y, al mismo tiempo, permitir que las agencias
tengan suficiente libertad operativa para cumplir los objetivos señalados. Este es
un requisito que los responsables de los gobiernos locales no deben pasar por
alto. En un contexto global, en el que se resalta la importancia de los liderazgos
regionales y locales para el desarrollo económico y la regeneración urbana, la
orientación sobre cómo delegar funciones a las agencias de desarrollo y cómo
asegurar que éstas consigan los objetivos de las estrategias territoriales, puede
ser útil e incluso determinante para la gestión de los gobiernos. Asimismo, es
necesario incorporar la evaluación periódica regular del desempeño de las
agencias de desarrollo. Una evaluación anual es probablemente una buena
opción, junto a una cuidadosa revisión de los planes multianuales.
Las mejores agencias de desarrollo diversifican sus fuentes de ingreso y apoyan
actividades que estén debidamente financiadas por diversas fuentes. Las
organizaciones deben cuidar su capacidad de trabajar con una gran multiplicidad
de actores precisamente para garantizar la diversificación de sus fuentes de
financiamiento. Los intercambios a través de la creación de redes y el esfuerzo por
gestionar el conocimiento también son factores importantes. Estas son prácticas
ampliamente apoyadas y parecen ser un mecanismo esencial para mejorar el
conjunto de habilidades y el conocimiento agregado (know-how) de las agencias
de desarrollo local.
Por último, es importante que las actividades desempeñadas con eficiencia a
escala regional y nacional sean definidas e identificadas de manera que las
agencias de desarrollo local puedan insertar su labor de forma complementaria a
esos esfuerzos. Por ejemplo, la inteligencia económica y la promoción
internacional pueden llegar a tener mejores resultados en altos niveles de
gobierno que en ciudades o pueblos pequeños, pero ello no implica que la
localidad no se pueda enfocar en otras actividades. En este sentido, es
fundamental comprender la complementariedad de las agencias de desarrollo
local frente a las funciones ejercidas por otras organizaciones en niveles más altos
de gobierno.