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Carta Asocppffcolprivlpz

Este documento resume las razones por las cuales los padres de familia consideran que los contratos con las escuelas privadas han sido incumplidos debido a la suspensión de clases presenciales por la pandemia de COVID-19. Argumentan que las clases virtuales no cumplen con los estándares de educación contratados y que, bajo la ley boliviana, la pandemia constituye un caso de "fuerza mayor" que hace imposible cumplir con el contrato original. Los padres manifiestan su voluntad de negociar nuevos contr

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Este documento resume las razones por las cuales los padres de familia consideran que los contratos con las escuelas privadas han sido incumplidos debido a la suspensión de clases presenciales por la pandemia de COVID-19. Argumentan que las clases virtuales no cumplen con los estándares de educación contratados y que, bajo la ley boliviana, la pandemia constituye un caso de "fuerza mayor" que hace imposible cumplir con el contrato original. Los padres manifiestan su voluntad de negociar nuevos contr

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La Paz, 21 de junio de 2020

Señor (a)
…………
DIRECTOR (a)
UNIDAD EDUCATIVA, COLEGIO, INSTITUTO (nombre del establecimiento privado)
Presente.-

Ref: PONEN EN CONOCIMIENTO

De nuestra mayor consideración:


Como es de conocimiento suyo, la Ley No. 70, “Avelino Siñani – Elizardo Pérez”, regula al
sistema educativo compuesto por las instituciones educativas fiscales, instituciones educativas
privadas y de convenio.
Los servicios educativos prestados, se encuentran sujetos a los respectivos contratos que las
unidades educativas privadas suscriben con los padres de familia, donde básicamente el
contrato establece que las pensiones deben ser en un número de 10 al año por 200 días de
clases presenciales y efectivas en las unidades educativas, reconociendo la aplicabilidad del
Código civil y normas de derecho privado en esta relación contractual.
Debido a la pandemia acontecida por la enfermedad del COVID-19, no hay otra alternativa real
de proteger la salud de los bolivianos que la cuarentena, es por esa razón que el día viernes 13
de marzo de este año, se suspendieron las clases en los establecimientos educativos tanto
públicos como privados y de convenio de toda Bolivia, toda vez que se detectaron los dos
primeros casos positivos en nuestro país el 10 de marzo; posteriormente y mediante diferentes
Decretos Supremos se ha determinado la SUSPENSIÓN TEMPORAL DE LAS CLASES EN
TODO EL PAIS, EN TODOS LOS NIVELES Y MODALIDADES HASTA EL 30 DE JUNIO DE
2020.
Esta determinación ha generado que el proceso de enseñanza – aprendizaje que hemos
contratado los padres de familia como servicio en unidades educativas particulares, se haya
visto interrumpido en principio, y luego a modo de “justificar” el pago de las pensiones se ha
entrado a un “modo de enseñanza virtual” que no está regido por una norma legal vigente a la
fecha dentro del ordenamiento jurídico nacional, lo que a nuestro entender serian actividades
extra curriculares y por tanto también serian ILEGALES.
Entonces, queda claro que este deficiente método aplicado, conlleva diferentes desventajas por
la inexistencia de una estructura pedagógica, las dificultades organizativas en la planificación
didáctica, evaluativa y de clase, problemas de índole técnico para el manejo de los distintos
paquetes virtuales, la pasividad de los estudiantes al no participar activamente como en las
clases presenciales, la no interacción con miembros de su clase y con el maestro, etc.
En consecuencia, no se puede evitar tomar consciencia que la prestación del servicio
contratado no está cumpliendo, ni los parámetros de la educación presencial ni la expectativa
de los estudiantes y padres de familia dados los objetivos de la educación contratada.
En cuanto a la relación contractual entre las unidades educativas privadas y los padres de
familia, éstas se encuentran plenamente reguladas por el Código Civil en los Arts. 732 y
siguientes.
En mérito a la firma del contrato que suscribimos con su institución educativa, debemos advertir
que el mismo ha sido incumplido por parte suya por razón de “Fuerza Mayor o Caso Fortuito”,
eventos comprendidos en la legislación boliviana como “Imposibilidad sobrevenida por causa no
imputable al deudor” regulada en los artículos 379 y siguientes del Código Civil boliviano. 
En este marco, “la Fuerza Mayor o el Caso Fortuito” se da ante un inminente evento extremo,
(desastre nacional, convulsión o conmoción social, pandemia mundial, etc, etc) inevitable
e imprevisto que limita la ejecución y cumplimiento del contrato de forma temporal o definitiva,
por lo que queda suspendido y en caso que el evento perdure por un periodo de tiempo
determinado o sea simplemente imposible de cumplir, se genera el derecho a terminar el
contrato.
La pandemia y la emergencia sanitaria dictada en Bolivia ha cambiado la realidad del contrato
suscrito con su institución, por lo que en ese orden se hace imposible cumplir con la obligación
económica de nuestra parte dado que no se está recibiendo el servicio contratado; es por ello
que obedeciendo a los preceptos normativos citados, manifestamos de nuestra parte la
voluntad de contratar nuevamente sus servicios, todo esto una vez que el gobierno central, a
través del Ministerio de Educación, apruebe el reglamento de clases virtuales y se realice el
correspondiente ajuste económico por el servicio virtual ofertado mediante la suscripción de un
nuevo contrato amparado en normas educativas legales y vigentes en el país.
Sin otro particular, nos suscribimos con las consideraciones más distinguidas.
Atentamente,

PADRE DE FAMILIA MADRE DE FAMILIA


NOMBRE NOMBRE
C.I. C.I.

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