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Arqueología y Autodeterminación Indígena

El artículo discute el conflicto entre arqueólogos e indígenas por el control de los registros del pasado y la construcción de narrativas históricas. Este conflicto ocurre a nivel mundial donde poblaciones indígenas buscan una relación renovada con su pasado que cuestiona el rol tradicional de la arqueología en la construcción de historias hegemónicas. Además, la arqueología ha intentado escribir la historia de los pueblos desde una perspectiva externa sin considerar sus propias perspectivas
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Arqueología y Autodeterminación Indígena

El artículo discute el conflicto entre arqueólogos e indígenas por el control de los registros del pasado y la construcción de narrativas históricas. Este conflicto ocurre a nivel mundial donde poblaciones indígenas buscan una relación renovada con su pasado que cuestiona el rol tradicional de la arqueología en la construcción de historias hegemónicas. Además, la arqueología ha intentado escribir la historia de los pueblos desde una perspectiva externa sin considerar sus propias perspectivas
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AMPLIACIÓN DEL CAMPO DE BATALLA

Cristóbal Gnecco
El enfrentamiento entre arqueólogos e indígenas por el control de los enterramientos nativos es la
punta del iceberg de una lucha más amplia por la auto-determinación, en la cual juegan un papel
determinante las narrativas históricas. Ese enfrentamiento es mundial y ocurre en países tan
distantes y distintos como Nueva Zelanda y Chile, pasando por Estados Unidos y Canadá, pero
caracterizados por una población indígena políticamente empoderada, para la cual es central
una relación renovada (sino resignificada) con sus pasados; este empoderamiento cuestiona el
papel tradicional de la arqueología en la construcción de la historia hegemónica y produce un
enfrentamiento inevitable que tiene ver menos con el pasado que con el presente y el futuro.
Sin embargo, aun no ocurre en muchos otros países con situaciones similares, en los cuales
puede esperarse su pronta activación. Este artículo reflexiona sobre esta relación problemática,
argumentando que su puesta en escena es un punto de entrada para una negociación que involucra
aspectos más generales como la naturaleza del vínculo social en países post-nacionales, el
multiculturalismo y el papel del sentido histórico en la constitución de las identidades contemporáneas.
ENLARGEMENT OF THE BATTLE FIELD
The conflict between archaeologists and indigenous peoples for the control of native burials is
the tip of the iceberg of a wider struggle for self-determination, in which historical narratives
play a basic role. That conflict occurs world wide and in countries as distant and different
as New Zealand and Chile, the United States and Canada, but characterized by a politically
empowered indigenous population, for which a renewed (if not resignified) relationship with
their pasts is central; such an empowerment questions the traditional role of archeology in the
construction of hegemonic history and produces an unavoidable conflict, less related to the past
than to the present and future. However, it has not yet happened in many other countries with
similar situations, in which its activation may soon happen. This paper reflects about such a
problematic relationship, arguing that is deployment is a starting point for a negotiation that
involves more general aspects like the nature of the social bond in post-national countries,
multiculturalism, and the role of historical meaning in the constitution of contemporary identities.

Cristóbal Gnecco: Departamento de Antropología, Universidad del Cauca, Popayán, Colombia.


E-mail: [email protected]

Arqueología e historias indígenas de que la construcción nacional, como


proyecto moderno, se fundó en la
La arqueología apareció en el proyección al pasado de una comunidad
horizonte de la episteme moderna en el histórica imaginada en el presente. Desde
siglo XVIII de la mano de su relación su origen esta proyección enfrentó la
con la retórica de los Estados nacionales identidad moderna con formas previas
europeos emergentes. Esta localización de identidad. De esta manera la nación
histórica pone al descubierto el hecho apareció como el paradigma de la identidad

Textos Antropológicos, 2005, Volumen 15, Número 2, pp. 183-195


Carreras de Antropología y Arqueología, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz
184 Textos Antropológicos Vol. 15, No. 1

moderna y, en virtud del subterfugio otras historias a través de la imposición


teleológico, condenó otras formas de del olvido forzado y su reemplazo por
identidad (tribal y étnica, por ejemplo). continuidades y contigüidades temporales
Desde los primeros años de la impuestas, de manera que aparece como
institucionalización disciplinaria la retórica el único discurso posible y legítimo.
reguladora de la ciencia invadió el discurso La lucha ideológica en la cual ha
arqueológico. El proyecto científico buscó, participado el discurso arqueológico se
más que cualquier otra cosa, suprimir el ha realizado a través de una dominación
ruido causado por la diversidad, incluido directa porque controla la producción y
el ruido producido por los propios reproducción del discurso histórico sobre la
arqueólogos cobijados por el aura de sus identidad basada en los objetos, desplegando
criterios de autoridad: la universalidad y sus efectos de poder en dos dimensiones
exterioridad (objetividad) de la ciencia complementarias: (a) al estigmatizar las
se enmarcan en el propósito moderno de formaciones discursivas que no controla
desterrar la retórica (el juicio del individuo) y que escapan a su regulación; y (b) al
e instaurar formas neutras de demostración enunciar una exterioridad desde la cual
racional. La supresión del ruido de la puede dar cuenta “objetiva” del pasado,
experiencia explícita en las prescripciones independientemente de su significación para
del método positivo produjo instrumentos los grupos interesados. La estigmatización
investidos por la ciencia y por sus ha ido de la mano de la tipologización,
capacidades de revelación: los arqueólogos mientras la exterioridad es uno de los
(y sus textos) devinieron instrumentos pilares fundantes de la retórica científica
en el proceso de “descubrimiento” y consagra una “cadena de razonamiento
de la verdad sobre el pasado. [que] asume un mundo divisible en hechos
Una característica importante del reales y representaciones de hechos reales,
orden regulador impuesto por la ciencia como si los medios de representación
a la arqueología fue la definición y fueran un simple instrumento y no una
delimitación del lugar de la enunciación, el fuente de experiencia” (Taussig 1987:35).
espacio desde donde se legitimó y legitima La auto-designación de la arqueología
la emisión del discurso histórico. Desde como el único locus de enunciación del
que la arqueología se arrogó el derecho discurso histórico basado en objetos
de decir la verdad sobre el pasado el lugar permitió que la exterioridad erigiera la
de esa enunciación fue instaurado en la diferencia entre la arqueología y otras
academia, en sus rituales de formación narrativas históricas, entre la “razón
y en sus mecanismos de socialización ilustrada” y la “ignorancia espuria”.
(revistas, conferencias, congresos, guiones El hecho más insidioso de la
de museos). La definición de ese lugar exterioridad en la cual se ha instalado la
supuso, simultáneamente, la exclusión arqueología es que su práctica ha intentado
de otros lugares, lo que se tradujo en la escribir la historia de unos pueblos,
construcción de un discurso histórico desdeñando la forma como esos mismos
hegemónico. Una historia hegemónica, pueblos perciben y construyen su propia
como la que produce e instrumenta la historia. Trigger (1980) llamó “arqueología
práctica arqueológica, es una historia que colonialista” a esta forma de contar y
ha articulado a sus intereses los de otras la definió (Trigger 1984:360) como la
historias a través de la lucha ideológica: la arqueología “practicada por una población
arqueología es un saber experto que silencia colonizadora que no tiene lazos históricos
Gnecco Ampliación del Campo de Batalla 185

con los pueblos cuyo pasado estudia”. 1981:197). En el origen de este efecto,
Esta singularidad surge de la arrogancia sobre el cual se ha construido buena parte
que la arqueología científica comparte del discurso de exclusión y subordinación
con la antropología descrita por Leclerq de la alteridad étnica, está la idea extendida
(1973:36-37): “Sólo la teoría antropológica de que la historia tiene que ver sólo con
es un saber del contenido racional de el pasado, no con el presente y el futuro.
... las culturas no occidentales ... En un Las jurisdicciones nacionales en
sentido estricto sólo es ‘racional’ la teoría Suramérica establecen la legalidad política
antropológica de la cultura primitiva y no del Estado frente a la formulación de
la cultura primitiva misma. La racionalidad leyes sobre el patrimonio que, en realidad,
de esta última no es sino una racionalidad son leyes que regulan la enunciación de
conferida y nunca por sí”. La arrogancia de la narrativa histórica y que otorgan a un
los arqueólogos ha producido declaraciones saber experto, el de los arqueólogos, la
como la de Meighan (1984:64), quien potestad para establecer y legitimar los
señaló que “si no se hace arqueología los aparatos de censura que disciplinan la
pueblos antiguos permanecen sin historia”. producción y reproducción del discurso
Este tipo de declaración habla desde la histórico basado en objetos. Esta es una
exterioridad antropológica: “el sentido curiosa declaración legal porque la nación
real de la cultura no [puede] ser percibido se reserva la propiedad y la jurisdicción de
por los miembros de la sociedad sino una historia que, en realidad, la antecede
solamente por el observador extranjero, (Asch 1997:268). Al reclamar esta
en virtud de la función totalizante de la propiedad y jurisdicción el Estado nacional
visión exterior que no pertenece al sistema conquista y controla una historia que no
a estudiar” (Leclercq 1973:201). De esta es suya pero que trata de volver suya a
manera el discurso arqueológico aparece través de las retóricas fundantes, como
como el único capaz de dar cuenta legítima la nacionalidad homogenista. La lógica
de la historia y todo otro discurso como del Estado, el peso de la moral regulada,
una ficción sobre el tiempo o, a lo sumo, crea una ficción por virtud de la cual la
como una curiosidad cultural que puede, propiedad y la jurisdicción legítimas sólo
eventualmente, contener algún nivel de existen cuando son enunciadas por el
“historicidad” parasitado por la arqueología. Estado y codificadas en el discurso legal;
La verdad sobre el pasado se convierte en todo sentido previo se juzga existiendo en
una experiencia filtrada por los códigos un vacío legal. Un aspecto fundamental de
y los canales del lugar de enunciación la historia, el sentido histórico otorgado a
privilegiado (la arqueología científica), pero la cultura material, ha sido apropiado por la
no por las enunciaciones de la alteridad. máquina colonizadora. Al hacer esto se crea
El discurso arqueológico colonialista la ficción legal de que la historia indígena
sobre la historia nativa impuso la idea de ha sido incorporada a la historia nacional,
que los pueblos y las culturas indígenas son incluso la historia que antecede la creación
parte del pasado y que sólo desde allí puede del Estado y, por lo tanto, que antecede a
otorgarse algún sentido a su presencia en el la construcción de la historia “de todos”.
imaginario nacional. Esta perversidad creó Sin embargo, esta ficción sostenida en el
una concepción esquizofrénica de los pueblos discurso legal y alimentada por el discurso
nativos, una tradición presente/ausente de arqueológico no puede ocultar que la historia
las sociedades indígenas en los proyectos que cuenta sobre los otros no tiene en cuenta
nacionales de nuestros países (Lorenzo la historia de esos otros. Así se configura la
186 Textos Antropológicos Vol. 15, No. 1

exterioridad como condición esencial para sido protagonista de primer orden en esta
la construcción de una historia hegemónica. ruptura, mostrando a los pueblos indígenas
como parte del pasado y contribuyendo
La batalla de los cráneos al sometimiento de las identidades
locales por las identidades nacionales.
Un libro de David Hurst Thomas Ante la insubordinación histórica
(2000), Skull Wars, con un título ingenioso de las minorías étnicas y otros grupos
que juega con el cine de ficción y la ficción de interés y ante la crisis de las formas
de una realidad que asusta a los arqueólogos, modernas de legitimación del saber
ha mostrado cómo las comunidades provocadas por el dominio de la razón
indígenas ha vuelto política la búsqueda instrumental sobre la razón histórica el
de sentido histórico a través de la disputa establecimiento arqueológico se ha visto
por los restos biológicos y culturales de forzado a relajar el control que tuvo sobre la
sus ancestros entablada contra arqueólogos producción de sentidos históricos desde los
e instituciones de investigación. El poder objetos, estableciendo prescripciones éticas
aparentemente incontestado de los aparatos o viéndose limitado por prescripciones
exclusivistas y monopólicos de producción legales. Los discursos legales y éticos
de sentido histórico relacionados con los establecen un deber ser que regula
discursos nacionales, como la arqueología, conductas específicas. Estos dos dispositivos
produjo un discurso sobre el pasado que, morales gobiernan desde hace más de una
aunque no fue uniforme y cambió con década la relación entre arqueólogos y
los matices de los proyectos de identidad, comunidades nativas en varios países. En
alcanzó un alto grado de consenso sobre Latinoamérica apenas empieza a agitarse
su papel: la configuración de una memoria el debate, por lo cual las provisiones
colectiva en torno a la imagen de una nación éticas y legales en este sentido son casi
homogénea y de un Estado de y para todos. La inexistentes. Los países que han consagrado
resistencia nativa a ese discurso cambiante derechos nativos sobre los “materiales
osciló desde lo que los antropólogos llaman arqueológicos” consideran la afiliación
sincretismo hasta la lucha abierta contra las cultural un elemento determinante en el
imposiciones. La insubordinación histórica establecimiento de la continuidad histórica;
enfrenta un régimen de producción de en cambio, el cuestionamiento a la “validez
sentido, la historia nacional, con historias científica” de este argumento ignora que
locales movilizadas, fundamentalmente, la continuidad histórica no es un “hecho”
en el marco de las luchas étnicas. Las sino una declaración cultural y política
historias insubordinadas no defienden tanto constantemente significada. La oposición a
un referente tangible como un referente la legitimidad de una continuidad que no
conceptual, que se hace descansar en el se establece por los medios de la retórica
primero: la continuidad entre dimensiones científica demuestra que este argumento
temporales (entre pasado, presente y futuro) se ha convertido en uno de los terrenos
y la revitalización de memorias sociales más disputados de la lucha contemporánea
antes silenciadas y que ahora son elementos por el control de las narrativas históricas.
centrales de los nuevos proyectos sociales. La repatriación (o devolución de
Las memorias revitalizadas enfrentan una enterramientos nativos y otros referentes
perversa estrategia del colonialismo: la de valor patrimonial a sus descendientes
ruptura de la continuidad histórica de los por parte de museos e institutos de
pueblos dominados. La arqueología ha investigación) ha sido el campo de batalla
Gnecco Ampliación del Campo de Batalla 187

legal (a veces también ético) en el cual concretos (Connerton 1989:37); pero el


se ha escenificado la lucha por el poder pasado se construye en narrativas que
entre comunidades nativas y arqueólogos. tienen sus propias economías políticas y que
La lógica de la repatriación parece estar se relacionan con proyectos de identidad.
fundada en el hecho de que las sociedades Las regulaciones legales o éticas
colonizadoras defienden y cuidan sus sobre la relación arqueología-pueblos
muertos (incluso a través de legislaciones nativos se refieren al registro, no a las
que prohíben y penalizan la profanación narrativas; estas últimas son el objeto de
de los lugares de enterramiento) y, sin políticas de Estado más amplias, como el
embargo, los enterramientos indígenas multiculturalismo, cuya tarea es abrir el
no son tratados como culturalmente abanico de las representaciones históricas.
significativos para las comunidades En este sentido el dispositivo pedagógico
contemporáneas sino como entidades tiene un papel fundamental que jugar. La
naturales que pueden ser estudiadas desde preocupación nativa por la forma como la
la misma plataforma de exterioridad desde historia se produce, circula y consume es
la cual se estudian las estrellas, las hormigas una forma de afirmar propiedad y control,
y los átomos. Este desprecio por las así sea compartido con el establecimiento,
concepciones de los otros, que en algunas sobre las políticas educativas sobre el
ocasiones pueden ser más prescriptivas pasado. Desde este punto de vista el asunto
que las nuestras, yace en el corazón de la más debatido no es cómo representan los
arrogancia de la práctica arqueológica ante pueblos indígenas su historia para sí mismos
las creencias indígenas cuyo origen es la (en cartillas, currículos, museos, eventos
dicotomía cultura-naturaleza, a través de mnemónicos) si no cómo la representan
cuya lógica lo “civilizado” es cultural y los arqueólogos para un colectivo más
lo “primitivo” natural; en otras palabras, amplio, antes llamado sociedad nacional.
nuestros muertos deben ser respetados El espinoso asunto de la propiedad
y cuidados, mientras sus muertos son del registro ha tratado de ser neutralizado en
sólo objetos de escrutinio científico. varios países otorgando jurisdicción a los
La repatriación es, desde un punto de grupos nativos sobre el espacio histórico,
vista legal, sólo un asunto de restos humanos pero haciendo descansar su propiedad
y de sus objetos asociados. Sin embargo, en la nación. Esta distinción implica que
implica el reto al control hegemónico la propiedad indígena de su herencia
de la narración histórica ejercido por la cultural es independiente de la propiedad
arqueología por décadas. Además, saca a la legal de artefactos y paisajes (Rosenswig
luz el problema de la propiedad (¿a quién 1997:106). Esta generalizada prescripción
pertenece el pasado?; ¿realmente pertenece legal es aceptada por algunos principios
a alguien?) que, en este caso, tiene que éticos (e.g., World Archaeological
ver con “soberanía y dominio tanto como Congress, New Zealand Archaeological
con autoridad legal y jurisdicción” (Asch Association y Australian Archaeological
1997:266). Dos dimensiones del pasado son Association). El código de ética del World
relevantes en esta discusión: (a) el registro Archaeological Congress por ejemplo,
y (b) las narrativas. La construcción del “reconoce que la importante relación entre
pasado está anclada en referentes espaciales, los pueblos indígenas y su herencia cultural
desde artefactos hasta sitios monumentales, existe independientemente de la propiedad
porque la memoria social no existe sin legal” y que “la herencia cultural indígena
referencia a la semantización de espacios pertenece a los descendientes indígenas”.
188 Textos Antropológicos Vol. 15, No. 1

Sin embargo, esta distinción entre propiedad manera más general, herencia cultural o
simbólica y propiedad legal es problemática, patrimonio. Sin embargo, como Wylie
a pesar de que aparece como una salida (1997:117) señaló, los arqueólogos “no
salomónica a los reclamos de propiedad del pueden presumir un prioridad automática de
Estado, supuesto garante del bien público. acceso a y de control sobre (mucho menos
En nombre de la propiedad legal del Estado propiedad de) los materiales arqueológicos
los reclamos nativos sobre el registro con el argumento de que su compromiso
y su acceso al control de las narrativas con la promoción del conocimiento y de
históricas puede ser severamente limitado. la indagación científica sirve a la sociedad
La insubordinación histórica ha en general”. En primer lugar, la pretensión
desplazado el lugar de la enunciación de que la indagación científica beneficia
sobre el pasado. Ese lugar, que antes era y complace a la “sociedad en general” es
privilegio exclusivo de los arqueólogos una arrogancia sólo concebible desde una
en virtud de la regulación discursiva, se enunciación hegemónica; en segundo lugar,
encuentra ahora en varios lugares: en los lo que los arqueólogos llaman “registro
programas reivindicativos de las minorías arqueológico” forma parte de una noción
étnicas; en los currículos escolares; en los más amplia, patrimonio cultural, cuya
nuevos marcos legales (multiculturales, significación más extendida proviene de
pluriculturales, multiétnicos); en las la enunciación institucional del imaginario
decisiones gubernamentales. La relación nacional. Sin embargo, el patrimonio no
entre los arqueólogos y los grupos cuyas es un hecho sino una construcción, una
historias contribuyeron a silenciar ha significación otorgada y, por lo tanto,
cambiado en las dos últimas décadas. histórica; el sentido del patrimonio no es
Ahora esos grupos tienen incidencia en la inmanente ni universal sino históricamente
configuración de las narrativas históricas situado y culturalmente específico. El
colectivas, incluso más allá de las fronteras interés de las historias insubordinadas por
de sus propias identidades, como demanda asuntos que los arqueólogos consideraban
la retórica multicultural. La relación está exclusivamente suyos ha ampliado la
ahora marcada por la lucha por el poder de significación de patrimonio y muestra que
auto-determinación (cómo se desarrollan y su sentido otorgado desde una perspectiva
despliegan los proyectos locales desde el unilateral pretendidamente universal
sentido histórico), de decisión (cómo debe comporta una arrogancia política, una
volverse historia la memoria social y qué manifestación más de que un sentido
debe forma parte de ella, de control. Este imaginado por algunos (en este caso un
escenario ha producido una relación inédita sentido de pertenencia y de identificación
que incomoda a muchos arqueólogos, histórica) es la prisión política de otros
acostumbrados a un monopolio narrativo (sensu Appadurai 1996:32). El sentido
incuestionado: ahora el poder está en del patrimonio cultural (tanto material
escena e indaga sobre las condiciones como inmaterial) es histórico y descansa
en las cuales ocurre la construcción del en las visiones del mundo; por lo tanto,
discurso histórico basado en objetos. hay muchas concepciones de patrimonio.
Una de los aspectos que más La concepción nacional del patrimonio, a
preocupa a los arqueólogos es tener que la cual suscriben los arqueólogos, es sólo
compartir (o, en algunos casos, renunciar una entre varias y no puede ser impuesta
a) el control que han disfrutado sobre lo sobre las demás sin violencia simbólica
que llaman “registro arqueológico” o, de o, como en el caso de las prescripciones
Gnecco Ampliación del Campo de Batalla 189

legales, sin violencia tangible y directa. de la espiritualidad indígena viola los


La política y la moralidad mandatos constitucionales sobre igualdad
implícitas en las regulaciones de la religiosa (Meighan 1992:706). A pesar de
relación entre arqueólogos y pueblos consideraciones historicistas la dicotomía
originarios están generalmente atravesadas espiritualidad-ciencia sigue siendo central
por el enfrentamiento esencialista. Las a la disputa entre comunidades nativas y
dos esencias más fieramente opuestas arqueólogos. Esa dicotomía bien puede ser
son espiritualidad y ciencia. La primera esencialista pero está allí; en vez de negarla
reclama que su relación con el pasado está es más productivo tratar con ella, entender
mediada y significada por preocupaciones las condiciones en las cuales se despliega
no materiales y denuncia que muchos sitios y evaluar sus consecuencias. Además, la
que los arqueólogos excavan y destruyen arqueología está dejando de ser un saber
en nombre de la ciencia son sagrados y experto auto-contenido y es requerida, cada
centrales en las cosmovisiones nativas1. vez con mayor intensidad, en los procesos
La segunda reclama que el pasado sólo locales de construcción de sentido,
es accesible a través de la indagación especialmente por comunidades nativas.
científica y que las creencias sobre él Sin embargo, la apropiación indígena de
descansan en un misticismo infundado que la arqueología es rechazada desde una
restringe la libertad académica2. El reclamo plataforma esencialista. Spivak (1988)
indígena de que no existe espiritualidad en argumentó que los subalternos no pueden
la indagación científica sobre sus ancestros hablar por sí mismos (es decir, no emiten su
es retórico. Los científicos no se meterían propio discurso) cuando usan las mismas
con sus propios ancestros, sostiene, hacia herramientas de los discursos dominantes.
quienes sienten respeto, incluso miedo Para Salomon (1982) las “crónicas de lo
(una relación espiritual); sólo se meten imposible”, como llamó a los intentos
con los ancestros de otros. Sin embargo, subalternos por hablar con discursos
la oposición espiritualidad-ciencia, esto no propios, sólo producen silencio.
es, entre sentido y conocimiento puro, no La disputa sobre las esencias ignora
acepta que la producción arqueológica que existen por decisión de las partes
también sea significativa. ¿Acaso sólo interesadas. Este hecho pone de relieve que
la espiritualidad nativa otorga sentido a el enfrentamiento esencialista es político.
las narrativas históricas? Una respuesta Una de las características más importantes
afirmativa, como tantas veces se oye que Said (2001) atribuyó al imperialismo
desde quienes disputan a la arqueología es su noción estática de identidad. Pero las
su monopolio tradicional, es ciertamente esencias son poderosas herramientas en
esencialista; pero las esencias no son buenas la construcción de la vida social, incluso
ni malas, como sostienen los indígenas de en contextos no imperialistas. Así, el
la ciencia arqueológica y los científicos asunto que debe ocuparnos es dónde y
de la espiritualidad de los indígenas. por qué surgen los esencialismos y cómo
Las esencias existen y son poderosas. y por qué se despliegan, en vez de tratar
La oposición arqueológica (inútil e ingenuamente) de neutralizarlos.
entre esencias en un terreno altamente
politizado no es nueva3. Los esencialismos Hacia una arqueología indígena
tiene muchos matices y son muchos los
lugares de su operación. Por ejemplo, El enfrentamiento de esencias
se ha señalado que la protección legal (historias nacionales vs historias nativas, por
190 Textos Antropológicos Vol. 15, No. 1

ejemplo) no excluye, sin embargo, formas Buffalo Jump, en Alberta, y Wanuskewin,


de relación que no son contestarias sino en Saskachetwan. La exposición Los
colaborativas. El puente de colaboración primeros pueblos del National Museum
y, hasta cierto punto, de comprensión of Civilization fue diseñada por un equipo
interdiscursiva no solamente se extiende conjunto en el cual representantes nativos
sobre el terreno político sino, incluso, trabajaron con arqueólogos y museógrafos
sobre el campo de las constituciones de (McGhee 1997). Head-Smashed-In Buffalo
sentido. La viabilidad de una relación Jump y Wanuskewin fueron diseñados por
más horizontal entre comunidades nativas equipos colaborativos con el propósito
y arqueólogos basa su posibilidad en deliberado de hacer la conexión entre “ una
la disolución de la idea, aún extendida civilización escondida, tan avanzado como
entre el establecimiento científico, de cualquiera de su tiempo” y “los miembros
que en un lado está la racionalidad y actuales de esa civilización”. Esas
el descubrimiento de la verdad y en el exhibiciones combinan interpretaciones
otro la irracionalidad y el ocultamiento. nativas y académicas sin interferirse, lado
Un camino alternativo a la a lado. Su aparente complementariedad
confrontación ha sido la colaboración. evita conflictos hermenéuticos. En algunos
Esta observación de Vine Deloria, uno de países suramericanos, sobre todo en Bolivia
los más caracterizados críticos indígenas y Chile4, han ocurrido procesos semejantes;
de la empresa arqueológica es ejemplar: sin embargo, la discusión entre pueblos
“Un proyecto que puede ser considerado indígenas y arqueólogos sobre los referentes
para las décadas por venir sería el materiales del pasado y las narrativas
esfuerzo cooperativo entre arqueólogos históricas (y las regulaciones morales que
e indígenas para re-trabajar y re-formular pueden resultar de ella) aun es embrionaria.
los hallazgos de mayor importancia en Tres palabras definen el marco
términos y lenguajes que eliminen los de colaboración establecido en algunos
sesgos culturales” (Deloria 1992:598). países: concertación (revisión conjunta
Un buen ejemplo en este sentido es la de legislación y políticas operativas
colaboración ocurrida en Canadá alrededor tanto como control sobre los procesos de
de los museos. A raíz del boicot indígena a investigación), participación (en equipos de
la exposición The spirit sings en el museo investigación, en comités institucionales)
Glenbow de Calgary en 1988, debido a y colaboración per se (en investigaciones,
la exhibición de una máscara sagrada, se en exhibiciones, en batallas legales contra
estableció un grupo de trabajo conjunto el tráfico de patrimonio cultural). En ese
que produjo un reporte (Assembly of First marco ha ocurrido un fenómeno que pone
Nations/Canadian Museums Association en cuestión el enfrentamiento esencialista
1992) que estableció “un marco ético y y otorga visibilidad a la co-producción
estrategias para que las naciones aborígenes histórica. Me refiero a lo que ha venido a
representen su historia y cultura en conocerse en los últimos tiempos como
concertación con instituciones culturales”. “arqueología indígena”. Si la dicotomía
También han ocurrido cambios en retórica, arqueólogos-indígenas parece ser
como libros editados conjuntamente excluyente e irreconciliable la “arqueología
(Nicholas & Andrews 1997) e importantes indígena” apuesta por su disolución.
exposiciones permanentes en el National Esto sólo es posible si los grupos nativos
Museum of Civilization (Ottawa) y en sitios participan y controlan la producción
arqueológicos como Head-Smashed-In narrativa de la historia desde la arqueología.
Gnecco Ampliación del Campo de Batalla 191

Reconociendo este hecho los principios materiales de las poblaciones prehispánicas


éticos de la Asociación Canadiense de de la región hubiese provisto munición
Arqueología, del Congreso Mundial de de buena calidad para la lucha territorial
Arqueología y de la Asociación Australiana y la renovación cultural. Pero no sucedió
de Arqueología establecen como prioridad así. Los nasa temen la proximidad física
la formación de arqueólogos nativos. con los muertos antiguos (los ancestros),
En lo que resta de este artículo tanto que la asociación con sus restos
quiero discutir un caso concreto que biológicos y culturales está proscrita. Uno
relaciona dos comunidades indígenas de los males más temidos del sistema
del suroccidente de Colombia, nasa y médico nasa es la enfermedad de cacique
guambianos, con lo que los arqueólogos (Portela 2002:70). Cuando aparecen
llamamos registro arqueológico. Mi restos arqueológicos, especialmente
intención es moralista: mostrar que enterramientos conocidos como “tumbas
las interpretaciones arqueológicas de pijao” (durante la construcción de casas,
adquieren sentidos locales, apropiados zanjas o caminos), los the’ walas aconsejan
y movilizados por los movimientos abandonar el lugar o refrescar el sitio y
sociales, que desbordan polémicas inútiles limpiar a las personas que han adquirido
y enfrentamientos esencialistas que no p’tanz (sucio, en un sentido muy general5)
se reconocen, se ignoran y se desactivan. debido a la proximidad de los restos.
La relación entre los indígenas y los La enfermedad de cacique está
restos biológicos y culturales de quienes basada e la cosmología nasa, que postula la
podrían ser considerados sus ancestros existencia de tres mundos; uno de ellos es
es problemática, por lo menos en zonas el inframundo, donde viven los ancestros,
influidas por la lógica colonialista de la entre otros seres, desde que se enterraron
iglesia católica, y ha sido dominado por para escapar la dominación española. Los
concepciones esencialistas que están ancestros también viven en una región
siendo transformadas a medida que la proscrita de este mundo, el mundo de los
lucha ideológica desborda las agendas nasa; esa región aloja lo no domesticado,
urgentes de hace unos décadas. Trataré lo incultivado y lo salvaje, pero también
de ilustrar este argumento con el caso de lo sagrado. Las fuerzas que residen en
los nasa. No existen registros de relación esta región son espirituales, poderosas y
significativa entre los nasa y los numerosos temidas (Portela 2000, 2002). Tanto el
restos arqueológicos de Tierradentro, su inframundo como la región no domesticada
territorio ancestral. Más aun, “mucho sitios de este mundo son lugares donde los nasa
arqueológicos en el territorio Paéz [nasa] pueden entrar en contacto con el orden y las
son todavía temidos … por los indígenas fuerzas de la creación, un tiempo anterior
locales, quienes los atribuyen a los pijao- al advenimiento del catolicismo. Así, la
jaguares antiguos” (Reichel-Dolmatoff enfermedad de cacique es causada por
1972:57; véase Gómez & Ruíz 1997:155). la proximidad física a los lugares donde
El miedo nasa a los pijao parece haber sido habita una alteridad peligrosa y temida
generalizado (y, hasta cierto punto, todavía (los ancestros, los pijaos), una instancia
lo es). Este hecho parecería sorpresivo del miedo colonial que va más allá del
debido a la activa participación de los simbolismo abstracto para incorporar
nasa en la lucha indígena, en la cual la referentes físicos concretos.Aunque el p’tanz
historia es fundamental. El establecimiento no extiende sus proscripciones a las estatuas
de continuidad histórica con los restos de piedra y otros restos arqueológicos no
192 Textos Antropológicos Vol. 15, No. 1

enterrados éstos están incluidos dada su (Torres 1982:39); esto es, una suma de las
relación tácita con los ancestros. Puedo connotaciones negativas atribuidas al otro.
aventurar una interpretación al respecto: El miedo a los ancestros pone
hubo un tiempo de una relación activa y de relieve una perversidad colonial: la
significativa entre los pueblos indígenas y invención de un otro dentro del otro, una
los “restos arqueológicos”, eventualmente suerte de doble alteridad impuesta por la
roto por la extirpación de idolatrías, uno de construcción del yo civilizado. Así se creó
los propósitos centrales del Estado colonial un otro bueno, dispuesto a la dominación
en América Latina, llevado a cabo por la colonial y la conversión religiosa y un otro
iglesia. Esta empresa de largo aliento fue malo, rebelde y sin domesticar, una moralidad
dirigida contra los sacerdotes nativos y permanente para recordar, constantemente,
los símbolos materiales de su práctica, los peligros de la subversión. Los ancestros
algunos de los cuales eran de piedra. forman parte del otro malo, parte de un
El miedo a los ancestros, un tiempo cuando la alteridad era libre del
sentimiento generalizado en muchas yugo colonial y, por lo tanto, encarnaba
poblaciones indígenas de Colombia y otros comportamientos reprimidos por y en
países que sufrieron la dominación colonial, el otro bueno, en camino de convertirse
es producto del activismo misionero. Como en parte de yo civilizado. La influencia
Michael Taussig (1987:373) señaló para el católica sobre la moral histórica nasa creó
pie de monte amazónico “…los infieles o dos eras: el tiempo anterior al catolicismo,
paganos de ese otro tiempo (preconquista, dominado por espíritus y peligro, y el
pre-Europeo) han sido encerrados e tiempo del yo civilizado y convertido; los
iconizados en las entrañas del cosmos ancestros viven en el primero de ellos.
cristiano como figuras del anticristo -de Esta clasificación colonial, sin embargo,
manera tal que viven para siempre agitando puede estar viviendo sus últimos días.
las hojas de la memoria en el espacio de la La enfermedad de cacique y
muerte construido colonialmente”. María las proscripciones médicas y sociales
Clemencia Ramírez (1996:99) encontró relacionados con los ancestros puede ser
la misma actitud hacia los ancestros una incorporación reciente en el simbolismo
putativos entre las comunidades nativas del nasa de esta construcción colonial pero
piedemonte amazónico, donde son llamados el miedo a los ancestros puede ser re-
aukas o andaquíes y considerados salvajes, semantizado e, incluso, invertido. Puesto
caníbales y una larga lista de términos que los ancestros son centrales en la vida
peyorativos. Esta imagen está construida nasa, tanto que forman con el trueno y los
alrededor de los no bautizados, de quienes lagos el eje relacional sobre el cual giran los
confrontaron la dominación. Auka, tres mundos de la cosmología nasa (Portela
andaqui o pishau no son denominaciones 2000:55), en algún momento su relación con
étnicas si no términos aplicados al los restos materiales prehispánicos puede
mismo fenómeno en lenguas diferentes: cambiar, como está sucediendo actualmente
la encarnación de comportamientos con la comunidad nasa del resguardo Juan
potenciales reprimidos y castigados en Tama, en límites entre Cauca y Huila (en el
el yo por la moral de la civilización. Por SO de Colombia), quienes han incorporado
ejemplo, auka es una palabra quechua en su significación territorial el sitio
que quiere decir “guerrero, enemigo, arqueológico de Moscopán. Ese proceso
oponente, cruel, sádico, malo, traidor, en acción no es nuevo. Los guambianos, un
rebelde, bárbaro, malvado y no confiable” grupo indígena vecino de los nasa, temían
Gnecco Ampliación del Campo de Batalla 193

a los pishaus, los reputados anteriores Referencias Citadas


habitantes de su territorio, tanto como los
nasa temen a los pijaos. La razón parece ser Appadurai, A.
la misma: los pishaus eran la encarnación 1996 Modernity at Large. Cultural
de una temida alteridad producida por la Dimensions of Globalization.
lógica colonial, tal como Reichel-Dolmatoff University of Minnesota Press,
(1972) señaló sobre el simbolismo del Minneapolis.
jaguar. Pero los guambianos re-significaron Asch, M.
a los pishausi, ahora convertidos en sus 1997 Cultural property and the question
venerados ancestros (Dagua et al. 1998), of underlying title. En At a
y en esta tarea fueron acompañados por Crossroads: Archaeology and First
antropólogos y arqueólogos (Vasco 1992): Peoples in Canada, editado por G.
los restos materiales descubiertos por una P. Nicholas & T. D. Andrews, pp
investigación arqueológica colaborativa 266-271. Simon Fraser University,
fueron dotados con nuevos significados en Burnaby.
el contexto de la lucha étnica por la auto- Assembly of First Nations/Canadian
determinación y el fortalecimiento cultural. Museums Association
Como Gómez & Ruíz (1997:132)
1992 Turning the Page: Forging New
anotaron la memoria histórica indígena es
Partnerships Between Museums
dinámica y se re-crea constantemente para
and First Peoples. Report of the
hacer posible las acciones contemporáneas.
Task Force on Museums and First
La historia indígena es cíclica y una de sus
Peoples. Assembly of First Nations/
características más notables son los tiempos
de renovación. En 1994 ocurrió en el territorio Canadian Museums Association,
nasa un terremoto de grandes proporciones Ottawa.
que condujo al re-asentamiento de cientos Connerton, P.
de familias en terrenos localizados por 1989 How societies remember. Cambridge
fuera de sus resguardos ancestrales. El University Press, Cambridge.
terremoto de 1994 produjo destrucción Dagua, A., M. Aranda & L. G. Vasco
pero también fue un evento histórico 1998 Guambianos. Hijos del aroiris y del
creativo: ha sido pensado como un tiempo agua. Cerec, Bogotá.
de renovación porque nació un nuevo Deloria, V.
cacique capaz de despertar la historia. Esta 1992 Indians, Archaeologist, and the
renovación mítica se alinea con la lucha Future. American Antiquity 57:595-
política para formar un tiempo propicio 598.
para los pueblos indígenas, un tiempo en Gómez, H. & C. A. Ruíz
el cual los sentidos históricos, a través de 1997 Los paeces. Gente territorio.
la apropiación simbólica de objetos que de FUNCOP, Universidad del Cauca,
otra manera serían ignorados y temidos, Popayán.
pueden ser fundamentales. La comunidad Leclercq, G.
nasa de Juan Tama y los guambianos 1973 Antropología y colonialismo.
despliegan la historia en acción y vuelven Alberto Corazón, Madrid.
a escenificar un viejo drama, exhibido una Lorenzo, J. L.
y otra vez en el teatro de la cultura humana: 1981 Archaeology South of the Río
la construcción de sentido para el futuro a Grande. World Archaeology 13:190-
partir de la puesta en escena del pasado. 208.
194 Textos Antropológicos Vol. 15, No. 1

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Gnecco Ampliación del Campo de Batalla 195

White Deer, G. americana y, sobre todo, de la empresa


1997 Return of the sacred: spirituality and científica” (Deloria 1992:596; cf. White
the scientific imperative. En Native Deer 1997).
Americans and Archaeologists: 2. “Cuando quienes reclaman pueden
Stepping Stones to Common obtener especímenes de los museos sólo
Ground, editado por N. Swidler con usar la palabra ‘sagrado’ debe ser claro
et al., pp 37-43. Altamira Press, que cualquier cosa puede ser reclamada por
Thousand Oaks. cualquiera. [Este es] el cambio en marcha
Wylie, A. hacia el tribalismo” (Meighan 1992:708).
1997 Contextualizing ethics: comments 3. El movimiento panafricanista de
on Ethics in Canadian archaeology mediados del siglo XX, por ejemplo,
by Robert Rosenswig. Canadian opuso “sensibilidad” (el polo positivo) a
Journal of Archaeology 21:115- “intelectualismo” (el polo negativo).
120. 4. El Volumen 35, Número 2 de la revista
de antropología chilena Chungara (2003)
Notas incluye varios artículos al respecto.
5. Un lingüista nasa definió el p’tanz como
1. “Es tonto pretender con base una “una fuerza cósmica negativa” (Gómez &
ciencia totalmente materialista (que sólo Ruíz 1997:133) arrojada sobre quienes
puede medir cantidades) que no hay nada violan las proscripciones culturales.
espiritual o inmaterial en nuestro universo. También implica una amenaza al medio
Esta actitud, entre otras, distingue a ambiente, la comunidad y el individuo
los indígenas del resto de la sociedad (Portela 2000:30).

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