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Cuento Bambamarca

Un hombre llamado Jaime de Martínez visitó un pequeño pueblo y se conmovió por su belleza y bondad de sus habitantes. Decidió que el pueblo debería llamarse Bambamarca en adelante. Con el tiempo, Bambamarca creció y se extendió, y sus residentes celebran orgullosamente el día en que el pueblo recibió su nombre.
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Cuento Bambamarca

Un hombre llamado Jaime de Martínez visitó un pequeño pueblo y se conmovió por su belleza y bondad de sus habitantes. Decidió que el pueblo debería llamarse Bambamarca en adelante. Con el tiempo, Bambamarca creció y se extendió, y sus residentes celebran orgullosamente el día en que el pueblo recibió su nombre.
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MI BELLO BAMBAMARCA

Había una vez hace muchos pero muchos años atrás, un hombre alto de nombre Jaime
de Martínez, era un hombre muy generoso que recorría montado en su caballo varios
lugares del país, cierto día aquel hombre llego a un pueblo muy pequeño y desde la
cima observo y se dijo ¡oh que bello pueblo ¡entraré y conversaré con la gente q allí
vive, llegando al pueblo todas las personas asombradas le miraban y entre ellos
murmuraban: ¿Quién será? ¿De dónde vendrá?, y si viene a maltratarnos. siguió su
camino y llego a la plaza de armas, el alcalde del pueblo se enteró de lo sucedido y fue
a su encuentro, cuando llego le miro y le dijo ¿Quién es usted?, a lo que el hombre
misterioso le respondió: Soy Jaime de Martínez, vengo desde la capital y estoy
recorriendo varios lugares. El alcalde muy contento por lo sucedido le dio un fuerte
abrazo y llevo al hombre para q se hospede en una casa cerca de la municipalidad. Al
día siguiente el alcalde reunió a todos los pobladores en la plaza de armas para
informarles la llegada de aquel hombre misterioso, estando reuníos les informo todo y
les dijo que deben ser generosos y apoyarle en lo que necesita, la gente del pueblo
eran personas muy amables y todos se llevaban bien, los niños jugaban libremente y
los ancianos sentados en la acera siempre conversaban riendo a carcajadas. Al
trascurrir los días Jaime de Martínez había recorrido varios lugares del pueblo, como la
hacienda de chala, lugar que tuvo altercados con los hacendados; ellos obligaban
algunos pobladores a trabajar sin recibir nada a cambio. Paso mucho tiempo su
estadía en el pueblo, antes que regrese a la capital reunió en la plaza de armas al
alcalde y a todos los pobladores de la ciudad, estando reunidos tomo la voz de mando
y dijo: es momento de partir, los días que estuve en este hermoso lugar fui muy feliz,
todos me trataron muy bien y en agradecimiento les diré que este acogedor pueblo se
llamara Bambamarca, el alcalde le dio un fuerte abrazo diciendo: “este es tu pueblo
puedes venir cuando tu gustes”. Jaime de Martínez tomo su caballo, monto y con una
sonrisa partió, toda la gente alzando y agitando las manos le despidió, desde ese
momento aquel pueblo pequeño se llamó Bambamarca, pasaron los años entre
problemas y alegrías el pueblo se extendía la multitud aumentaba y cada vez que
llegaba la fecha en que fue dado el nombre, con comida y bebida celebraban muy
alegremente. Cierto día el hijo de doña Julia de segundo grado de primaria, dijo: yo
nací en Bambamarca y estoy muy orgulloso y si algún día parto algún lugar siempre le
llevare en mi corazón, respondiendo a la maestra cuando le había preguntado ¿Dónde
naciste?, ahora es un pueblo más extenso y toda la gente orgullosos y felices viven
dando amor y cariño a sus semejantes.

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